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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 378 - ver ahora
Transcripción completa

¿Seguro que no me estás ocultando nada?

-Me estás haciendo daño, déjame.

-Más te vale, que ya sabes lo que pasa cuando me enfado.

-Podría ser que él la enseñó a robar o que robe para él.

-Te haré unas preguntas que hacemos a las chicas

que vienen a la UFAM a declarar. Contesta mentalmente,

no en voz alta. -Vale, rapidito que me quiero ir.

-¿Gonzo minimiza tus méritos como si no valiesen nada?

¿Te castiga por sus problemas de autoestima?

¿Usa el humor o el chantaje para que le perdones

porque se ha propasado?

-A ver si esto te pone contento.

-¿Contento?

Si le has puesto las tetas en los morros.

-¿Qué dices? Lo hice para disimular.

¿Tienes la cartera o no la tienes? Pues ya está.

-¿Qué pasa, ya te crees mejor que yo?

-He descubierto que Cristina Romero le denunció hace cuatro años

en la comisaría de Distrito 5.

-Cristina estuvo a punto de perder la vida

por una paliza que la llevo al hospital

con traumatismo craneal. -Hay que hacer algo

para evitar que Gonzo le ponga la mano encima.

No está en su cuna.

Leo no está.

"Pablo es mi hijo y debe crecer junto a su madre.

Por el bien del niño os pido que nos dejéis ser felices juntos".

¡Lo tengo! La última ubicación es de hace 20 minutos.

Lo tenemos.

"Está en el parque de la Alameda".

Este niño sí que es Pablo.

Pablo solo estaba durmiendo.

Se ha despertado y está conmigo. No, es Pablo.

Es mi hijo Leo, por favor, mira la foto.

Tienes que creerme.

¿Qué va a pasar ahora con ella?

Está detenida. Rebeca ha pedido verme

antes de pasar a disposición judicial.

Alicia, no vayas, pasa de esa tía.

Se llama Leo, Rebeca.

¿Puedes decir su nombre en voz alta? ¡Leo!

¡Se llama Pablo!

Leo... ¡Alicia!

Espósala.

Cualquier información falsa consume recursos y genera gasto

que se descontará de tu paga.

¿Tú pensabas que iba a llegar y besar el santo?

Mucha confianza no tenía, la verdad,

pero esto es peor, porque creo que estás mareando la perdiz.

Si a mí me trincan vosotros también caéis.

-No van a trincar a nadie, está la cosa controlada.

-Mis palabras siempre han sido que te cuente toda la verdad.

¡Cuál es esa verdad, por Dios!

Me estoy muriendo.

Ahora es el momento de demostrar el amor que nos tenemos,

somos una pareja, estamos juntos en esto.

Tienes que apoyarte en mí.

-Si la gente supiera lo que me pasa, no nos dejarían vivir tranquilos.

Yo no sé si con Olga lo voy a conseguir,

tengo la sensación de que me va a mirar y va a saber la verdad.

Sin problema, general.

En 15 minutos estoy ahí.

Sabes que llevamos semanas tras Quintero en Cabo Verde,

todo apunta que...

que Quintero está muerto.

(Música emocionante)

¿No ha aparecido el cuerpo todavía?

Ya sé que con esas condiciones,

es complicado retomar las labores de búsqueda.

Muchas gracias por todo, Miguel.

¿Han cancelado la operación de rescate del cadáver?

Continúan las lluvias torrenciales y no pueden hacer nada.

Han tirado pronto la toalla.

El río Ribeira Grande está desbordado

y arrasa todo lo que encuentra a su paso.

Cuando pare de llover retomarán las tareas.

Ya. Pero yo no sería muy optimista.

Es posible que las fuertes corrientes

hayan arrastrado el cuerpo de Quintero al océano.

Me parece todo tan increíble. Sí.

Durante los últimos meses, la vida de ese hombre

ha sido un sobresalto continuo.

Pero...

¿estás seguro de que lo vieron caer al río?

Sí, cariño, ya te lo dije anoche. Los agentes que lo perseguían

vieron que las corrientes se lo tragaron.

Puede que esos agentes fueran a una distancia prudencial

y se confundieron de persona. Están seguros de que era Quintero.

Lo persiguieron a través de las plantaciones de caña del valle.

Pero nadie habló con él. Pero estuvieron cerca.

Si lo hubieran alcanzado, Quintero no estaría muerto.

Sé que es duro para ti. Me parece todo tan irónico.

No han sido los colombianos quienes han acabado con él.

Resulta que se escondió en una isla de Cabo Verde,

y cuando el CNI lo localizó

él trató de huir, se cayó a un río y se ahogó.

Así de sencillo y así de trágico al mismo tiempo.

Me cuesta creer que Quintero arriesgara su vida de esa manera.

Sabía que había un temporal y que no tenía posibilidades de sobrevivir.

Seguramente imaginó que era mejor horizonte que...

hacer frente a la justicia en España.

Ni siquiera sé qué debería sentir.

Y te entiendo perfectamente.

Porque Quintero ere un criminal, pero también era tu padre.

(Puerta)

Hola, Montse. Buenos días, pareja.

¿Qué tal estáis?

Todo bien.

¿Quieres que te prepare un café? No, gracias.

Vengo a ver cómo afronta Leo su primer día de guardería.

No parece preocupado por esta nueva etapa de su vida.

Y yo creo que lo voy a pasar bastante mal.

Si quieres llamo para cambiar la reunión y te acompaño.

No, tienes mucho trabajo.

Cambiar la reunión te complicaría el día.

Si quieres te acompaño yo, me haría mucha ilusión.

Así me conocerían las cuidadoras por si tengo que ir a recogerlo.

Sí, por mí encantada.

Vete tranquilo. Montse y yo llevaremos a Leo a la guardería.

Está bien, te veo luego.

Claro.

Oye, cualquier cosa me llamas.

Estaré pendiente del móvil.

Adiós, Montse. Adiós.

Te noto muy baja de ánimo, ¿te pasa algo?

Estoy bien. Voy a vestir a Leo y vuelvo enseguida.

¿Alguna cosa más, guapa?

-Sí, ponme otra porra, que están muy buenas.

Déjalo, que tengo prisa. ¿Qué te debo?

-Dos euricos.

-Hola, Rocío, ¿cómo estás? -Bien.

-Te presento a Espe, compañera de trabajo. Ella es Rocío.

-Encantada. -Queríamos hablar contigo.

-No puedo, tengo prisa. -Serán dos minutos.

-¿Vas a hablarme de mi novio?

No hablaré mal de él.

-Soy yo quien viene a hablarte de Gonzo.

-¿Qué me vas a decir? ¿Que vaya con cuidado, que tenga ojo?

Sois muy pesadas.

-¿Tú sabes quién es Cristina Romero? -No, ni me importa.

-Es una antigua novia de Gonzo a la que maltrató.

Le pegó tal paliza que casi la mata. Aún tiene orden de alejamiento.

-Ya lo sabía, me lo contó él. -¿Y no te preocupa que tu novio

agrediera a su anterior pareja? -Si fuera verdad, sí, pero no lo es.

Esa tía se lo inventó.

-Los hechos quedaron completamente probados.

Cristina no se inventó nada.

El parte de lesiones y todos los datos eran muy claros.

-¿Tú sabes lo que pasó?

Gonzo pasó de ella y ella empezó a meter mierda.

Estaba loca de celos y se inventó todo eso.

-¿Es lo que te ha contado él? -Pues sí, y me lo creo.

-Gonzo fue condenado.

Pero eso él no te lo ha contado, ¿a que no?

Rocío,

¿te ha pegado alguna vez? -¡Que no, coño!

Que me dejéis en paz, joder. -Mira, coge mi tarjeta.

Llámame para lo que necesites. -No la quiero para nada.

-Cógela, por favor, nos quedaremos más tranquilas.

-La cojo para que me dejéis en paz de una vez.

Qué pesadas, coño.

-¿Alguna cosica por aquí?

¿Seguro que estás bien, Alicia?

Sí.

Si estás preocupada por dejar a Leo en la guardería,

verás que pronto se integra con el resto de los niños.

Sí, seguro que sí.

No estoy preocupada por eso.

Entonces, ¿qué te pasa?

¿Sigues mal por el tema de Rebeca?

Un poco, pero no estoy triste por eso.

¿Y me lo puedes contar?

¿Tú sabías que Quintero seguía vivo?

¿Sabías? ¿En pasado?

Anoche llamaron a Iker para decirle

que había muerto. ¿Cómo?

Se supone que estaba en Cabo Verde, custodiado por agentes del CNI.

Hace unas semanas desapareció sin dejar rastro.

¿Y qué ha pasado? ¿Cómo ha muerto?

Se escondió en una aldea de la isla de Santo Antao.

Y cuando los agentes del CNI lo localizaron y fueron a por él,

trató de huir en medio de una lluvia torrencial.

Se cayó a un río y se ahogó.

Hubiera preferido verlo de vuelta en España,

y que rindiera cuentas a la justicia.

Sí, yo también, pero con la vida que ha llevado,

no es de extrañar que haya terminado así.

Supongo que estarás muy afectada por la noticia.

Es normal, al fin y al cabo era tu padre.

Pero también era un delincuente,

y me siento culpable por sentir pena por él.

¿Por qué? Le has apretado las tuercas cuando has podido,

y le has perseguido por sus delitos.

Es perfectamente compatible con el afecto que sientes hacia tu padre.

Yo no habría podido expresarlo mejor.

Y no tengo nada más que añadir.

Sí, una cosa más. Que, por favor,

no se lo digas a mi padre, yo buscaré el momento para hacerlo.

No le diré nada.

Si puedo hacer algo por ti... Sí.

Acompañarme a llevar a Leo a la guardería,

no quiero que tenga fama de ser un tardón.

Yo te veo muy positiva, pero creo que Rocío no denunciará a su novio.

-Yo creo todo lo contrario, creo que empieza

a tomar conciencia de su situación, pero no se atreve a dar el paso.

Seguro que pronto denuncia.

-Si tú lo dices...

-Sí, yo conozco la mirada de esas mujeres en esta fase.

Tiene mucho miedo y desconfianza,

pero está pidiendo a gritos que la ayuden.

-Yo la veo muy enganchada a Gonzo, no la veo denunciándolo.

-Piensa qué hacía aquí desayunando, delante de la comisaría.

-No sé, pero al vernos entrar quería salir por patas.

-Sí, pero se ha quedado hablando con nosotras.

Y ha aceptado nuestra tarjeta.

-No sé, tú tienes más experiencia en estos casos,

quizá necesita ayuda para atreverse a dar el paso.

-Exacto. Ella ahora nos ve como los malos,

porque la llevaron detenida por las carteras robadas.

-Y eso añade dudas a las que ya tienen las víctima de maltrato

antes de denunciar.

-Pero con todo eso, ha habido un momento

en el que yo creía que me diría algo.

-¿Y por qué no has presionado más?

-Porque iba a ser contraproducente, no quería forzarla.

-Entonces, has hecho bien en dejarla ir.

-Creo que estamos cerca de que Rocío se abra un poquito,

y nos cuente que la maltrata. -Ojalá.

Solo espero que no sea demasiado tarde.

Jamás hubiera pensado que Quintero acabaría

arrastrado por la corriente de un río en África.

Si pasas tu vida jugando con fuego, te acabas quemando.

Por supuesto, pero lo más lógico sería

haber pensado que moriría en un ajuste de cuentas.

Tenía muchos enemigos.

Sí, y han intentado matarlo en varias ocasiones.

El mismo Somoza, sin ir más lejos.

Qué ironía, ¿verdad?

Tras sobrevivir a tantos intentos de asesinato,

acabar muriendo ahogado en un río.

Si hubiese hecho caso al alto de los agentes que lo perseguían

ya estaría de regreso a España.

Supongo que prefirió arriesgar su vida para no verse ante la justicia.

¿Cómo afecta su muerte a la Operación Valentina?

No cambia absolutamente nada.

Desde que Sofía se ha hecho con el control de la organización,

ha puesto patas arriba el imperio de Somoza,

y ahí Quintero podría ayudarnos.

¿Y Gallardo te está echando una mano?

Al cuello...

Tratar con él es una auténtica tortura.

Eso ya te lo dije yo.

Ayer le dije que si no me pasa información

que relacione a Sofía Collantes con el cártel de Sinaloa,

me lo quito de encima.

(Teléfono)

Mira, si antes hablamos de él, antes me llama.

Dime, Gallardo. "¿Cuándo nos vemos, jefe?

¿Tienes algo? Puede ser.

Esta noche espero darte motivos para que me invites a un buen chuletón".

Te advierto que no me gusta perder el tiempo.

Estate al tanto, te avisaré.

Parece que la bronca de ayer le ha hecho ponerse las pilas.

Gallardo es la última persona en quien yo confiaría.

Pero le gusta mucho el dinero,

y es capaz de traicionar a cualquiera.

¿150?

No está mal para empezar el día.

Pero tienes que seguir currando.

Con eso ya sabes qué hacer.

¿A qué viene ese careto de funeral? ¿Se puede saber qué te pasa?

-Nada.

-Te conozco.

Y le estás dando al tarro. -No me pasa nada.

-Cuéntamelo antes de que me ponga más nervioso.

-Me he enterado que tienes una orden de alejamiento de tu ex.

-¿Qué?

¿Con quién has estado hablando? -Con la vecina del segundo.

-Será cabrona.

¿Quién le manda a ella meter las narices en mi vida?

-Entonces, ¿es verdad?

-Pues sí.

Y me la pela no poder acercarme a la Cris,

paso de ella como de la mierda.

-Si tienes orden de alejamiento será por algo.

-Tuve que darle un par de hostias bien dadas.

Se las merecía por plasta y por tocarme los huevos con sus tonterías.

-Nunca me has dicho nada. -¿Para qué?

Eso es parte de mi pasado, a ti ni te va ni te viene.

-Pero cuando pille a la vecina le voy a partir...

-Déjala, pasa de ella. -¿Cómo voy a pasar?

¿Quién se ha creído que es para ir hablando de mí?

Y no pongas esa cara, que me tienes hasta los cojones.

Me has puesto de mala leche. -No sacaré más este tema.

-Venga, vuelve al tajo que necesitamos más pasta.

Mira, ese cabrón tiene pinta de estar forrado, ve a por él.

-Estamos muy cerca de la comisaría. -Bueno, síguele.

Ya encontrarás el lugar y el momento adecuado.

Has aprendido del mejor, ¿no?

Confía, no va a pasar nada.

-No te preocupes, tú no has faltado a tu secreto profesional.

En el fondo, me he quitado un peso de encima.

Muy bien. Nos vemos pronto, Eduardo. Un abrazo.

(Puerta)

Hola.

¿Qué tal, cariño? ¿Cómo estás?

Bien.

¿Bien de verdad o es una pose? No es una pose, estoy bien.

Es que...

esta noche me parecía que respirabas muy fuerte en la cama.

Es que yo respiro muy fuerte, y no son ronquidos.

No sé cómo tienes ganas de bromear con tus circunstancias.

Trato de llevarlo todo con total normalidad,

y tú deberías hacer lo mismo.

Es que yo no soy como tú.

A mí las cosas me afectan de otra manera,

y te confieso que esto me tiene un poco fuera de juego.

¿Cómo no me va a afectar?

Nadie te pide que no te afecte.

Solo te pido que no estés pendiente de mí como si fuera un inválido.

Nos vendría bien a los dos.

Tienes razón, pero... Pero nada, Claudia.

Dejemos de poner mi enfermedad en primer término,

es lo único que te pido. Te prometo que lo voy a intentar.

Y lo vas a conseguir.

Vale.

Tengo que seguir trabajando, estate tranquila.

Te quería comentar otra cosa.

¿Sobre la comisaría? No.

Es que creo...

que deberías contarle a Olga la verdad de tu enfermedad.

Yo eso no lo veo tan claro. Cariño, es tu hija.

Tiene derecho a saber lo que te pasa.

¿Y de qué le serviría?

Estaría obsesionada todo el rato con la preocupación.

Le afectaría demasiado si se entera lo que me queda de vida.

¿De verdad estás pensando lo que le afectaría a ella?

Lo que más me duele a mí es verla sufrir.

Ya ha sufrido bastante con la separación de Julio

y el cierre de su empresa. ¿Y cómo se va a sentir

cuando se entere que le has ocultado una cosa así?

Espero que me entienda y que me perdone.

-Hola. Mamá, ¿tú qué haces aquí?

¿Y tú? Te he preguntado yo antes.

-Ha venido a hacerme una consulta profesional.

Sí.

Estamos en una investigación en comisaría

sobre una organización que vende medicamentos falsos

y he venido a preguntar a tu padre su opinión.

Ya sabes que en esa comisaría son incapaces de resolver nada

si no cuentan con mi ayuda.

-Me alegra veros de tan buen humor, porque os quería comentar una cosa.

Un profe me ha dicho que podía irme a un "stage"

en un restaurante muy guay de Lisboa.

¿Lisboa?

Pero eso significa que...

que tendrías que irte a vivir allí, ¿no?

Sí, pero está más cerca que París.

El chef Renato Nunes es una estrella emergente de la cocina.

-Eso suena muy bien.

-Todavía no tengo nada decidido, pero me hace ilusión la propuesta.

-Creo que tu madre y yo te apoyaremos decidas lo que decidas.

¿A qué sí, Claudia? Claro, por supuesto.

Me alegra mucho que os parezca tan bien,

os lo quería contar en persona. -Será un gran paso en tu carrera.

-Me voy corriendo a la escuela.

Pero luego seguimos hablando del tema.

Chao.

-¿Lo ves?

Si se entera de lo que me pasa, quizá no se plantea ir a Lisboa.

Y si se lo plantea es porque no se le pasa por la cabeza

que a la vuelta a lo mejor su padre no está.

No quiero que viva condicionada, quiero que tome las decisiones

sin ataduras.

¿Estás llamando atadura a tu enfermedad?

Podemos hablarlo esta noche, tengo que seguir trabajando.

No podemos hablar esta noche porque tienes guardia,

y no entiendo por qué tienes que hacerla en tus circunstancias.

Pues lo hablamos mañana. Tengo que cerrar asuntos urgentes.

No te canses.

Es una pena que su perrita no se oliera el tema,

se hubiera liado a bocados con el carterista este.

-Mi perrita no hace nada, es más buena que el pan.

-Aquí tiene su declaración, ya puede firmarla.

-Aquí tiene.

-A veces, cuando sacan el dinero tiran la cartera en las papeleras,

si apareciera nos pondremos en contacto con usted.

-Estupendo.

-Muchísimas gracias. -A ustedes.

-Aquí tiene su copia.

-Gracias. -Que tenga un buen día.

-Igualmente.

-¿Otro al que han robado la cartera?

-Se dio cuenta al llegar a casa y ha venido a denunciarlo,

pero no recuerda en qué parte del trayecto le han robado.

-Este palo lleva el nombre de nuestra amiga Rocío escrito.

-Quizá nos estamos precipitando al acusarla.

-Para mí está clarísimo, y no sé por qué defendéis tanto a esta chiquilla.

-Todo apunta a que su novio es un maltratador y la obliga a delinquir.

-Par mí es una choriza que está haciendo el agosto.

Con lo que ha robado se ha llevado un pico.

No tenemos pruebas para acusarlas de nada.

Debemos ir a la raíz del asunto, a por su presunto maltratador.

-Tranquila, tanto Elías como yo pensamos igual que tú.

-Lola se está currando mucho este caso,

para que Rocío acuse a su novio.

Hay que remar todos en el mismo barco.

-Bien, entendido.

-Estás un poquito tenso hoy, ¿no? -Como siempre.

-¿No me vas a contar qué te pasa?

-No dejo de darle vueltas

a la conversación que tuvimos ayer sobre María.

-De que solo seas amigo de María no te lo crees ni tú.

-No sé, pero María me encanta. -¿Y entonces?

-La última vez que lo intenté me echó un buen rapapolvo.

No voy a hacer el ridículo y jugarme la poca amistad que nos queda.

-No hace falta que te declares, puedes tantear un poquito.

Al fin y al cabo sois amigos.

Haz igual que con migo, quedar para tomar algo, ir al cine...

-Con los horarios de María y los míos, peor me lo pones.

-Si te pones en ese plan tan negativo, no vas a conseguir nada.

-Estoy cabreado conmigo mismo.

Quiero zanjar este tema y no hay manera.

A veces me siento como un adolescente.

-Es porque tienes un corazón muy joven.

-Una manera cariñosa de llamarme niñato, ¿no?

-No, bobo, sabes que te quiero mucho y quiero verte feliz.

-¿Y para ser feliz hay que estar en pareja?

-En absoluto.

Pero hay que ser consecuente con lo que uno siente.

Tú verás lo que haces, pero es mejor arrepentirse

de lo que uno ha hecho que de lo que ha dejado de hacer.

Yo voy a seguir con las diligencias.

-Vaya... -¿Qué, te mola?

-Sí, está bien, te habrá costado una pasta.

-Pues sí, pero me lo puedo permitir.

Solo al del perro le has soplado más de 300 pavos.

-No sé cómo alguien lleva tanta pasta encima.

-Porque era un pringado y lo llevaba escrito en la cara, además,

tú yo hacemos muy buen equipo, ¿no?

Donde yo pongo el ojo, tú pones la mano

¿Qué pasa contigo? ¿Otra vez estás seria?

-Que no, gordo, me encanta el plan.

Además tengo jacuzzi, ¿qué más puedo pedir?

-Por supuesto. Después del mal rollo de esta mañana

me apetecía un plan especial con mi princesa.

A veces...

se me cruzan los cables, pero se me pasa rápido.

Sacaste un tema que me pone de los nervios.

Ya te he perdonado.

-Me alegro.

-¿Qué probamos primero, el jacuzzi?

¿O la cama?

-Lo que tú quieras. -Pues por mí el jacuzzi,

que cama ya tenemos todos los días.

(Puerta)

He pedido que nos traigan champán y todo, nena.

-¡Toma ya!

-¿Tienes algo suelto para la propina?

-No sé.

-¿Qué es eso? -¿El qué?

-¿Qué cojones es esto?

-No lo sé...

-Lola Ramos, UFAM.

Unidad de Atención a la Familia y la Mujer, comisaría de Distrito Sur.

(Puerta)

-Buenas noches, ¿dónde dejo la botella?

-Te la pones tú en los huevos, que ya no la queremos.

¿Me quieres explicar qué haces con la tarjeta de una poli?

-Esto no es nada, me lo dieron... -¿No es nada?

¿Y por qué no lo has tirado?

-Se me quedó en el bolsillo, se me ha olvidado.

-Ya...

Esta tarjeta no te dieron los polis que te detuvieron.

-Sí, te lo juro. -Que no, joder que no.

Es de la UFAM, y yo sé de sobra a qué se dedica esta gente.

-Ah, ¿sí? ¿A qué?

-A meter las narices en las cosas de pareja se dedican.

Fueron ellos los que me detuvieron,

y los que me pusieron la orden de alejamiento de la Cris.

-No fueron cosas de pareja.

Tú le diste una paliza.

-¿Cómo has dicho?

-Lo que oyes.

Y ahora me voy porque...

-Estás loca si crees que voy a dejar que te vayas.

¿De qué has hablado con la poli esa de la UFAM?

-De lo que le hiciste a Cris.

Lo sabe la policía, me lo ha dicho la policía.

-Mira lo que hago con la tarjeta de tu amiguita.

-Me voy. -¿Qué pasa?

¿Me vas a poner una orden de alejamiento tú también?

-Estás enfadado, es mejor que hablemos en otro momento.

Deja que me vaya, ¿vale?

¡Déjame en paz!

-Hazme el favor, Marcos, aunque sean dos barriles.

Con lo que tengo no llego ni al aperitivo.

Ya sé que la culpa es nuestra.

La Paty, que se le fue el santo al cielo.

Te lo agradezco. Sí, sí, con dos barriles me apaño.

Venga, gracias.

-Lo siento mucho, no volverá a pasar.

Tenía tantas cosas en la cabeza que se me ha pasado pedir la cerveza.

-Yo entiendo que estás liada con los estudios,

pero tenemos una libreta para apuntar las tareas.

-El problema es que me fío demasiado de mi memoria

y ni la leo ni apunto ni nada.

Pero no va a volver a pasar, te lo prometo.

-Da igual, corramos un tupido velo, no tengo tiempo de discutir.

Voy a limpiar el extractor que ahora hay poca gente.

-Si quieres lo limpio yo, y compenso la metedura de pata.

-Pero no la limpies como si fuera a mírala la suegra,

limpia en profundidad. -Como los chorros del oro.

-Bueno...

-Hola, Elías. -Hola.

-Hola, Elías, ¿qué te pongo?

-Ponme un pincho de tortilla y un poquito de agua.

-¿Te vas a dar por cenado con eso? ¿No quieres nada más?

-Un poquito de conversación,

siempre que no hablemos de temas de comisaría.

-¿A quién pretendes engañar? Yo sé que te encanta tu trabajo.

-Tienes razón, pero estoy un poco saturado

porque en todo el día solo hablamos de cosas de trabajo.

-En eso nuestras vidas son muy similares,

yo aquí solo hablo con los clientes y con Paty.

-Algunos somos más que clientes, ¿no?

-Por supuesto, claro que sí.

De hecho, tengo el honor de ser amiga

de uno de los policías más gruñones de Distrito Sur.

-Ahora en serio, quiero que sepas

que me gusta mucho nuestra relación.

Que seamos amigos, vamos.

-Sí, yo también valoro mucho nuestra amistad.

Un montón de años y seguimos al pie del cañón.

-Pero no salimos de aquí, nunca hacemos nada.

Podíamos ir al cine algún día, por ejemplo.

Creo que la última vez que fui vi una de romanos.

-¿Tanto tiempo llevas sin ir? -Sí, ya te digo.

¿Se siguen llamando butacas donde te sientas?

-Y la gente sigue haciendo ruido al comer palomitas.

-Podíamos algún día buscar un hueco para ir al cine, por ejemplo.

-Pero será muy difícil que tú y yo podamos coincidir

por los horarios que tenemos.

-Cuadramos las agendas y buscamos un hueco, ¿te parece?

-Sí, sí.

-Me curro una nochecita romántica,

y tú lo tienes que joder todo.

Al final, siempre me acabas hinchando la vena.

Déjate de cuentos, déjate de cuentos que yo no te he hecho nada.

Si no hubiera hablado con la poli de la UFAM,

ahora mismo estaríamos en el jacuzzi,

de buen rollo, y bebiendo champán del caro.

Pero ni para eso vales.

¿Sabes lo que te digo? Que yo me piro.

Tú te has buscado los problemas, pues tú solita los arreglas.

-Menudas horitas, macho.

Cenar después de media noche me sienta fatal.

Me pasa como a los bichitos de la película esa.

No pude venir antes. ¿Qué tienes para mí?

Algo suculento. Desembucha de una vez.

Sofía se reunirá próximamente con un pez gordo.

¿Del cártel de Sinaloa? No, es un abogado panameño.

¿Nombre? Ronaldo Cáceres.

¿Del despacho Cáceres?

Yo no soy especialista en despachos de abogados.

¿Cómo sabes que va a reunirse con Sofía Collantes?

Porque la secretaria anda preparando la visita.

Explícate. La jefa le está dando la matraca,

para que consiga justo la marca de puros que fuma Cáceres.

Ya.

Para que le cree un entramado de sociedades pantalla en Panamá.

Yo de esas cosas no entiendo.

Averigua el día y la hora de esa reunión.

Lo intentaré. Lo vas a hacer, y cuanto antes.

Coloca micrófonos en su despacho antes de la reunión.

¿Colocar yo unos micros?

Yo no sé ni sintonizar los canales de la tele.

Soy un negado para esas cosas.

A mí dame unas banderillas, una muleta,

pero cosas de electrónica no.

Encárgale ese trabajo a otro. No, lo vas a hacer tú.

No voy a meter a nadie en Transportes Quintero

y Construcciones SZ, para eso te tengo a ti.

Los micrófonos yo te enseño a colocarlos,

no es tan complicado. Si tú lo dices...

Yo lo digo y tú obedeces, así funciona esto.

Está bien, aclarado el asunto.

¿Nos vamos a cenar?

Mejor te vas tú solo.

Y no te pases con el vino, mañana te necesito despejado.

Averigua el día y la hora de esa reunión.

Muy bien. Y una cosa más, Gallardo.

No me des gato por liebre como hiciste con los mejicanos.

Por supuesto que no, jefe.

Buenas noches.

No tienes nada roto, pero tienes golpes muy fuertes

tienes que estar dolorida.

-Bueno, ya estoy mejor.

Pero si me da algo para el dolor se lo agradezco.

-¿Cómo dices que te lo hiciste?

-Me caí por las escaleras de la discoteca.

-¿Estabas sola en la discoteca?

-No. ¿Por qué lo pregunta?

-Porque has venido a la consulta sola, nadie te acompañaba.

-Cuando me pasó estaba en el baño y...

y me ayudó la genta que había allí. -¿Y no se lo dijiste a tus amigos?

-Esta en la otra punta de la discoteca, no podía.

-Podías haberles llamado por el móvil.

-Y lo hice, pero estaba la música a toda castaña y no me oían.

No me gusta cortar el rollo a la gente cuando están de fiesta.

-Tuvo que ser una caída muy aparatosa,

se habría montado un pequeño revuelo en la discoteca.

-Sí, pero había mucha gente alrededor

y los seguratas me llevaron a un taxi.

-Rocío...

voy a decirte una cosa sin rodeos.

Creo que esos hematomas no te los has hecho con una caída.

-¿Me está llamando mentirosa? -No exactamente.

-Pues no sé a qué se refiere, así que,

si me hace la receta me voy a mi casa a descansar.

-Te voy a dar unos analgésicos

y una receta para que mañana compres más.

Pero me temo que ya sabes

que eso no va a evitar futuras caídas.

-Mire, no sé de qué me está hablando.

-¿Quién te ha pegado?

-A mí no me ha pegado nadie.

-Llevo muchos años en esta consulta,

sé distinguir los hematomas producidos por una caída

a los producidos por una paliza.

-Estoy harta de tanta tontería, me piro.

-Espera, espera, no te vayas, solo te quiero ayudar.

-¿Ayudar?

¿Y cómo me va a ayudar?

¿Cómo me puede ayudar? A mí no me puede ayudar nadie.

-Te equivocas, aquí al lado hay una comisaría,

pregunta por Lola Ramos.

Si no lo haces tú, tendré que hacerlo yo.

-Ya la conozco.

Ella piensa lo mismo que usted.

-¿Y es verdad o no?

-No sé. Es que yo no sé nada...

-Claro que sabes algo, si no, no hubieras venido a la consulta.

-Mire, yo...

Gonzo y yo tenemos una relación complicada, y no sé...

-Rocío, pregunta por Lola,

es la jefa de la UFAM.

-Me dio una tarjeta, pero la he perdido.

-No te preocupes, yo tengo otra.

-Jo, qué bonita, por favor...

Después de todo lo que han pasado,

de que se han olvidado de todo y todo...

Se miran con la mente en blanco... y es que se quieren.

-¡Qué pasa, qué pasa!

-Que has tenido una pesadilla.

-Creía que era un camión cargado de butanos,

y que se incendiaba todo...

-Eso ha sido Espe sonándose los mocos.

-Muy graciosa. Pero es un peliculón que mira...

Tengo los pelos como escarpias todavía.

-A mí no me ha emocionado tanto, yo estaba pensando en mis cosas.

-Pero ¿qué dices? Si había unas secuencias maravillosas.

Mira cómo estoy yo, como un trapo.

-Yo os dejo con vuestro cinefórum.

Me ha entrado un ansia con los mocos... Me voy a dormir.

-Que descanses. -Vosotras también.

-No paro de pensar en esa chica. -¿En Rocío?

Pero dices que la cosa iba por buen camino, ¿qué te preocupa ahora?

-Quizá deberíamos haber insistido más.

(Teléfono)

¿Sí?

-Lola.

Soy Rocío, ¿te acuerdas de mí?

Me has dado una tarjeta esta mañana.

-Sí, sí, claro que me acuerdo.

¿Te pasa algo?

-Que necesito ayuda.

Que mi novio me ha pegado una paliza.

-¿Sabes ya si va a ser niño o niña?

No, todavía no.

Pero no sé si quiero saberlo.

¿Sabes? Me siento muy feliz

por verte sonriente, creo que es

la primera vez que te veo tranquila y relajada.

Lucha siempre por ser feliz, ¿de acuerdo?

Y por perseguir tus sueños.

Haz feliz a ese bebé.

Y cuida de tu hermano.

Quizá esta sea la última vez que nos veamos en mi vida, y...

y yo solo quiero que sepas una cosa,

que te quiero con toda mi alma,

y que te seguiré queriendo el resto de mi vida.

(Puerta)

(Puerta)

-¿Qué tal, hija?

Vengo para ver cómo le ha ido a Leo en su primer día de guardería.

Bien.

¿Estás bien?

¿Qué te pasa, hija?

Nada.

Es solo que...

todo lo que ha pasado estos meses ha sido demasiado duro.

Ya.

Entiendo que estés afectada por lo que ha pasado con Rebeca.

Que te quiten un hijo es la peor pesadilla que se puede tener.

Desde luego.

Pero no es solo eso.

Entonces, ¿qué más?

¿No tendrás problemas con Iker. No.

¿Entonces?

Hola.

Hola.

¿Y esas caras?

Justo ahora le preguntaba a Alicia qué le pasa, pero...

no suelta prenda.

Te ha afectado el caso de Manuela, ¿verdad?

Sí.

Es...

una mujer que hemos detenido por estafa

y pasará una buena temporada en la cárcel.

Esas cosas te pasan todos los días en comisaría.

Sí, pero esa mujer tiene dos niños pequeños

que van a pasar a los servicios sociales, y...

con todo lo ocurrido con Rebeca, Alicia está muy sensible.

Entonces, no saco más el tema, y lo mejor es que no moleste más.

Papá, tú no molestas. Me voy de todas formas.

Tengo muchas cosas que resolver del despacho en casa.

Descansa.

Y desconecta del trabajo.

¿Vale?

Iker. Marcelino.

¿Cómo estás?

Mal.

He pensado en un montón de cosas que he vivido con Quintero, y...

me he puesto a llorar como una niña.

Gracias por ayudarme con mi padre, no quería que...

que supiera que lloro por esto.

Gracias a ti por no decirle nada.

No conviene que lo sepa mucha gente. Ya.

¿No es irónica la vida?

He estado enfrentada a Quintero un montón de veces,

y por motivos muy importantes, y ahora estoy así por él.

Hasta el peor de los criminales tiene su lado bueno.

Yo lo conocí más cuando lo tuvimos oculto

en el refugio en el campo.

Un día tuvimos una conversación interesante.

Nunca me lo habías contado.

¿Y sobre qué hablasteis?

Me contó cuando tuvo que donar sangre para ti,

y lo feliz que le hizo poderte salvar la vida,

para compensar el daño que te había hecho.

Y en ese momento me quedó clara una cosa,

si se daba el caso sería capaz de hacer cualquier cosa por ti.

Quintero te valoraba y te quería mucho.

Estaba muy orgulloso de ti.

Cuando me pilló la tarjeta empezó...

empezó a gritarme...

y a darme puñetazos por todo el cuerpo.

Luego mojó una toalla y empezó a decir que...

que vio en una película que así dejaba menos marca.

Pensé que me mataba.

-Ya está.

Tómate esto. Tranquila.

Ya pasó todo.

-Cuando termines tu declaración vamos a activar los mecanismos

para evitar que Gonzo te haga daño.

-Ha sido culpa mía, debí esconder la tarjeta.

O tirarla antes de que él la encontrara.

-Tú no tienes la culpa de nada.

El único culpable es Gonzo, por ejercer violencia sobre ti.

-Mírame, Rocío, absolutamente nada,

nada en el mundo justifica que nadie te ponga una mano encima.

¿Me oyes?

-Él siempre que se enfada dice que es porque...

yo le saco de sus casillas. -Ah, ¿sí?

Además de un maltratador, el Gonzo este no es nada original,

porque eso mismo dicen todos los maltratadores

para justificar sus agresiones.

-Pero no me trata siempre mal.

Normalmente me...

me trata como si fuera un princesa

o me invita a planes románticos como esta noche en el hotel.

-No hay nada más romántico que el respeto mutuo,

y es la única vara para medir si una relación va mal.

-Yo no digo que llamarte princesa sea síntoma de que algo va mal,

pero no sabes la cantidad de chicas que nos cuentan que sus agresores

las llaman princesas, porque primero te tratan como una princesa,

pero luego te tratan como un insecto.

-Y grábate esto a fuego, si te pega no te quiere y punto.

-Pues yo me sigo sintiendo culpable, soy...

soy un coñazo de persona, una aguafiestas...

-Dices eso porque te ha minado completamente la autoestima.

Te hace sentir culpable de algo que es únicamente suyo.

Un problema de agresividad y de falta de control.

-Escucha a mi compañera porque tiene razón,

y seguro que hay un patrón que se repite:

cuando está de mal humor lo paga contigo.

-Sí, sí...

Lo que más le cabrea es que no traiga suficientes carteras

al final del día.

-Robas carteras, ¿y se las tienes que dar a él?

-Sí, él me enseñó el oficio.

-¿Desde cuándo te obliga a hacer eso? -Desde el principio.

Me dijo que tenía...

que tenía buenas manos y que sacaríamos una pasta.

Yo no quería, pero no tenía opciones. No tengo estudios, no tengo nada.

Había discutido con mis padres y me echaron de casa.

No tenía dónde estar.

Me llevo fatal con mis viejos.

-Y él se aprovecha de eso.

-Al principio me pareció...

que podía ser emocionante,

él me felicitaba,

y yo sentía que hacía algo bien.

-Pero luego te empezó a tratar mal.

-Sí, un día de buenas a primeras empezó a...

gritarme y a golpearme porque decía que iba por ahí...

provocando a los tíos por cómo iba vestida.

-Mira, otra de las pautas del maltratador.

Es que tu novio es una joya.

Vamos a dejar de llamarle novio para llamarle ex o agresor.

-¿Sabes si Gonzo colabora con alguien más?

-Sí, pero no los conozco.

Siempre hacía para que no coincidiéramos.

-¿Sabes que dirigir una organización criminal

puede ser una causa más para llevarlo ante el juez?

-¿Lo vais a detener?

-Por supuesto.

-¿Y si el juez lo deja libre?

Igual viene a vengarse.

-Su caso es diferente y estaría justificada la prisión provisional.

No te preocupes, siempre vamos a estar cerca de ti,

protegiéndote.

Es que tengo miedo.

Después de lo que pasó ayer, yo...

no sé qué puede pasar.

Lo veo capaz de matarme.

-No te preocupes porque te vamos a proteger.

Vamos a activar todas las medidas necesarias.

Para que tú estés a salvo.

Tranquila, Rocío.

Yo creo que está muy bien que te sigas formando,

y que tengas esa ilusión, pero para este viaje en concreto,

es posible que surja un obstáculo, ¿no, Antonio?

Bueno, surgirán pequeños obstáculos y dificultades,

algo de morriña...

-Sí, pero con eso yo ya cuento,

es parte del proceso de seguir aprendiendo,

no va a ser todo un camino de rosas.

Anoche un zeta detectó un grupo de chavales vagando por el polígono.

Como ha habido robos de material últimamente, se acercaron para ver

y salieron huyendo.

Eran todos menores, subsaharianos, y sin papeles.

Alguien los trajo de forma muy organizada.

Detrás hay una mafia organizada,

tiene una infraestructura, ya les ha salido bien una vez.

Si ganan dinero con estos viajes, lo volverán a repetir.

En cuanto le hablé del abogado panameño

entró al trapo como un Miura. -No le contarías nada concreto.

-Yo hice como el que no sabía gran cosa.

Pero él insistió, estaba interesado en el dato.

-¿Qué era exactamente lo que quería saber?

-Cuándo iba a ser la reunión, quién iba a asistir,

y sobre todo dónde iba a ser, porque quiere que coloque un micro.

-¿Micros?

La cosa se pone peligrosa.

Llevo así todo el día, no paro de cagarla.

A María la tengo frita.

-Yo creo que tienes que estudiar menos.

En vez de tres horas, estudia una,

o media, lo importante es crear un hábito de estudio.

-Han recopilado más datos de Gonzo.

Está a la espera de juicio por otro caso de malos tratos.

Le pegó tal paliza que perdió la visión de un ojo.

Rocío, estás siendo muy valiente en ayudarnos.

Debemos evitar que haga daño a otra mujer.

-Cuando le pregunto se pone a la defensiva, y puede ser muy bruto.

Estoy diciendo todo lo que sé.

No me voy a meter en un lío por no saber quiénes son sus socios.

-Aquí tenemos claro que la víctima eres tú.

-Maticemos un poquito, aunque sea víctima

de violencia de género, no quita que ha robado carteras.

No sé si el juez lo pasará por alto. -¿Cómo un juez? ¿Me van a juzgar?

He quedado con él a las seis en el parque de Barlovento.

No sé si estoy haciendo bien.

-Lo estás haciendo de cine.

-Eso va a estar lleno de policía. -He dicho que no.

-Espera, Lola, yo creo que tu compañero tiene razón.

Iré como si nada,

Gonzo está de buenas ahora y no voy a correr ningún riesgo.

-Además te pondríamos un micrófono

para conseguir que cante cómo se organizan,

qué hacen y cuáles son sus compinches.

-El juez lo tendrá muy en cuenta,

y puede que te absuelva si sabe que has colaborado con nosotros.

-Sin ninguna duda.

Tú me has dicho que es cuestión de tiempo

que tu corazón deje de funcionar. Efectivamente,

pero nadie sabe cuánto tiempo, es posible que vuelva de Lisboa

y que no me haya dado la más mínima recaída.

¿Me estás pidiendo que mienta el resto de mi vida a mi hija?

No quiero que el tiempo que le quede

estemos enfadados, ¿lo entiendes?

Nacha, aquí no estamos bien.

Tienes razón, hay demasiadas opciones de fuga,

y no cubrimos todas las salidas.

Lola para K95,

"¿me escucháis? -Dime, Elías.

-¿Cómo vais?" El objetivo está esperando.

-Estamos chequeando el micro. Ya nos ponemos en marcha.

-Estamos pendientes. Suerte.

-Eres una mujer muy valiente, no te pasará nada, te lo prometo.

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Servir y proteger - Capítulo 378

31 oct 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Patricia

    Me parece estupendo q los sordos puendan tener el narrador no lo discuto.. Pero como lo podemos ver los demas o hacer para quitarlo como los subtítulos también x favor espero respuesta porque sigo esta serie desde el primer dia no me gustaria dejar de verla x estas 2 cosas

    04 nov 2018
  2. Blanca

    Buenas Noches, Creo que no les interesan nuestros comentarios pidiéndoles que se escuche y los capítulos Completos. Que pena ya no la veré y mucho menos le recomendaré Saludos y hasta siempre éxito!!,

    02 nov 2018
  3. leticia

    Es que no hay opcion de desactivar el narrador??

    01 nov 2018
  4. Didi

    No se puede ver el capituló de ayer ¿¿¿¿

    01 nov 2018
  5. Raquel

    Necesito desactivar el narrador, como se puede hacer?

    01 nov 2018
  6. Juana

    Muy normal que en el siglo XXI se usen métodos para que todo el mundo tenga opción de disfrutar un entretenimiento (Aunque los que vamos en silla no podamos entrar en muchos lugares públicos, pero eso es otro tema "menos importante, por lo visto), pero deberían dar la opción de desactivarlo, porque es MUY MOLESTO ESCUCHAR LA VOZ DE LA NARRACIÓN Y LA DE LOS ACTORES A LA VEZ!.

    01 nov 2018
  7. José

    Si no hay nunca respuestas por parte de los organizadores de la serie,. ¿para qué sirve dejar comentarios?

    01 nov 2018
  8. Juani

    No se abre el capítulo de ayer

    01 nov 2018
  9. Elisabet

    Por favor pongan una opción para desactivar a la narradora, para que los que la necesitan puedan oírla y los que no quitarla. Molesta, distrae y encima la ponéis con un volumen superior...al de la serie. Gracias!!!

    01 nov 2018
  10. Jose Angel

    No se ve el capituló de ayer

    01 nov 2018