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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 373 - ver ahora
Transcripción completa

Claudia. ¿Qué ha pasado? ¿Estás bien?

Sí.

-Le han robado la tarjeta y han sacado 3000 euros.

-Maite siempre me dice que soy un desastre.

-Los culpables son los que te han robado.

Ya verás cómo Elías los pilla. Fue el que pilló

a los de Franco Rodríguez, a los del "mata león".

-Los del seguro de la tarjeta me han dicho que no me devuelven el dinero.

-Quizá se han precipitado.

-Esos tiburones no cambian de opinión aunque encuentren al culpable.

Por mí pueden dejar la investigación. Muchas gracias por todo.

-No puede ser.

-¿Me puedes parar la imagen para cerciorarme de que no es un fantasma?

-No, Elías, no es un fantasma. -Soy ludópata.

-¿Desde cuándo eres adicto? -Desde hace mucho tiempo.

Empecé poco a poco, sin darme cuenta.

-He dicho que tenía problemas de salud, no un trastorno.

Ya sabías quién era mi socio, ¿no? -Tampoco es un secreto.

Él tiene mucho olfato y lo que hace es pillar de aquí y de allá.

Bueno, intenta prosperar a su manera.

Lo ha pasado mal, no ha tenido una vida fácil.

Mataron a su amigo y por no hablar de su padre,

que un día está muerto, al otro... -¿El qué?

-Estaba en medio de una discusión con Remo Sempere

y se me ha escapado que Fernando Quintero está vivo.

No he dicho que está vivo, pero él lo ha intuido.

Llamaré a Fidalgo para ponerlo al corriente.

Me parece bien, pero si buscáis una cabeza de turco,

espero que no sea la de Olga, no tiene responsabilidad ninguna.

Si hablamos de cagadas e indiscreciones,

aquí se han cometido muchas. Mi jefe me ha ofrecido un ascenso.

Pues enhorabuena. Me ha resultado curioso

que me ofrezca hacerme cargo de la delegación del periódico en Sevilla.

Me ha pedido que deje cualquier investigación que tenga en curso.

¿Y?

Usted no ha tenido que ver con este milagroso ascenso, ¿no?

Por supuesto que no. Voy a aceptar el puesto.

En estos momentos es lo mejor para mi familia y es mi máxima prioridad.

Te entiendo perfectamente y me alegro por ti. Enhorabuena.

Le he explicado que llego en cinco minutos.

La culpa es tuya, por darme el puesto de chófer en vez de lo que te pedí.

Necesito a alguien en la organización.

Mayoral confía en ti, pero debes ganarte a la jefa.

¿Qué saco yo de esto?

No pretendíamos que lo hicieras de gratis.

Yo puedo ser la llave que mantenga alejados a los del CNI

para que no metan las narices en vuestros asuntos.

De vosotros depende.

(Música emocionante)

No, ha pasado una noche bastante mala.

No ha dormido ni una hora seguida.

Ya. Estaba pensando si llevarlo al pediatra.

No quiero ser una madre histérica, pero estoy preocupada, la verdad.

Sí, te lo agradezco. No me atrevía a pedírtelo.

Vale, Claudia. Muchas gracias, luego te cuento. Un beso. Chao.

Buenos días, Alicia. Hola. ¿Se ha tomado el biberón?

Sí, hace un rato se tomó medio y ahora está durmiendo como un tronco.

¿Tú has dormido bien? Bueno, a ratos.

Vaya. Pensaba que al quedarme ibas a poder descansar más.

Agradezco que te quedaras. No me tienes que agradecer nada.

Lo que debes hacer es descansar bien para tener la mente clara

y poder ir a trabajar. Hoy no voy a ir a trabajar.

He conseguido mandar un asunto pendiente por mail.

¿Seguro que no vas a trabajar? No, estaría pensando en Leo.

Además, tienes derecho a descansar. Por mí no te preocupes, de verdad.

¿No te van a decir algo por pedirte tantos días?

No, mi jefa es muy comprensiva.

Alicia, si sacrificas tu profesión por la familia,

te pasará lo que a las mujeres trabajadoras,

que se quedan estancadas y me tienes a mí para que no te pase.

Ya. No creo que ese sea mi caso.

Prefiero vigilar personalmente a Leo,

así podré contarle al pediatra qué le ocurre.

Si es por dinero no te preocupes, las horas extra no te las cobraré.

No es por dinero y no permitiría que no cobraras.

Sentiría que estoy abusando de ti. No abusas.

Si yo me quedo encantada y sabes que Leo está perfectamente conmigo.

Tú misma has reconocido que tengo poderes mágicos, ¿no?

Sí, pero no insistas. Hoy me ocuparé yo de él.

¿Cómo vas a cuidar tú del niño como yo?

¿Perdona? Yo tengo más mano para calmarlo

y Leo ha demostrado que prefiere estar con la niñera.

¿Por qué dices eso?

Bueno, Leo no es el primer bebé ni será el último al que le pase eso.

Hay mujeres que tienen más mano que otras para cuidar de sus hijos.

Es como un don natural y yo lo tengo.

¿Estás insinuando que cuidas mejor de mi hijo que yo?

Un poco sí. Ya.

Pero se da la circunstancia de que soy su madre y tu jefa

y he decidido que por hoy has concluido tu jornada laboral.

Vale. Voy al cuarto de Leo a por mis cosas.

-Sí, la verdad es que la oferta es inmejorable, sí.

Sí, estoy de acuerdo, no nos van a hacer otra igual.

Perfecto, no se hable más. Dile que aceptamos las condiciones.

Muy bien. Gracias.

Eh. -Hola.

-Me acaban de llamar de la inmobiliaria.

-¿El comprador se ha echado atrás? -Todo lo contrario.

Tiene tanta ansia por comprar el local

que solo ha puesto una condición: que lo vaciemos en 48 horas.

-¿En 48 horas, papá? No podemos vaciar esto en dos días.

Pídele más tiempo. -No, ha dicho que no es posible.

No regatea ni un céntimo, pero debemos largarnos ya.

-¿Cómo le vamos a dar salida a este género

y al que hay en las cámaras? -David, olvídate del género.

Este hombre acepta nuestra propuesta económica,

¿qué más da que nos tengamos que ir en dos días?

-¿Se sabe algo más de ese hombre?

-Pues no y ni va a pasar por aquí para verlo antes.

-Qué raro que no venga en persona a verlo

y a asegurarse de lo que está comprando.

-Bueno, se fía de la inmobiliaria.

Dice que con los planos y con las fotos ya le basta.

No sé, tiene mucha prisa en venir al barrio.

Ha dicho que si nos echamos atrás

le ha echado el ojo a otro comercio del barrio.

-Habrá que ponerse a ello.

Oportunidades así no hay que dejarlas escapar.

-Ahora debemos ocuparnos de vaciar esto en 48 horas.

-¿Qué haremos con el género? ¿Rebajar el precio?

-Sí, para empezar y, el que no vendamos, ya lo regalaremos.

-Si queremos venderlo rapidito, deberíamos anunciarlo por el barrio,

hacer algunos "flyers" o algo así.

-David, yo creo que eso es tirar el dinero.

Lo que podemos hacer es, no sé, unos carteles,

los pegamos aquí, en La Parra, ¿no?

Y no sé, a ver si funciona el boca oreja.

-Eh, ¿qué pasa? -¿Qué tal?

-Bien. ¿Qué quieres?

-A ver, tengo la lista de la compra aquí, en la cabeza

y te lo digo ahora, en un periquete. -Eh, Fede,

aprovecha nuestras fabulosas ofertas para llenar la nevera.

-Fabulosas ofertas, ¿eh? -Todo a mitad de precio.

-¿A mitad de precio? -¿A mitad?

-Sí, a mitad de precio todo:

frutas, verduras, frutos secos, conservas... Todo.

-¿Qué pasa? ¿Estáis de limpieza general?

-Algo así. -Más o menos.

Nos han hecho una oferta por el local, sí.

-En 48 horas, esta tienda dejará de existir.

-¿El qué? ¿Es coña esto?

No me podéis hacer esto, es mi tienda preferida del barrio.

Tú y yo somos amigos. ¿Lo habéis pensado bien?

-Sí, lo hemos pensado bien y creemos que es lo mejor para los dos.

-¿Y qué vais a hacer? ¿Volvéis al Bonillo?

-No, todavía no sabemos dónde.

-Os veo supertranquilos sin saber adónde vais a tirar ni nada.

-Fede, como sabes, últimamente nos ha pasado de todo,

así que lo único que queremos es empezar de cero

en un sitio nuevo, ¿eh? -No sé, me parece precipitado.

Sin liquidar el negocio, sin saber dónde vais a caer.

-Mira, lo que sabemos es que nos dejaremos caer cerca de la costa.

Sí, llevamos demasiado tiempo viviendo en el interior.

-No sé, yo ya que estoy, me iría a una isla desierta,

así, con palmeras y cosas, ¿no?

-Eso no creo que pase, ¿no, papá? -No.

Si me disculpáis, voy a sacar género de la cámara

para preparar lotes de oferta.

Un placer, ¿eh? -Un placer, Jesús.

-Mucha suerte. -Igualmente.

-¿Qué te pongo? ¿Qué quieres? -¿Qué quiero? Pues un abrazo, quiero.

-Fede, muchas gracias por todo, de verdad. Me has ayudado mucho.

-Ahora me quedo chafado. Mi amigo del barrio se pira y...

-Te voy a preparar un lote personalizado

y te lo llevo a tu casa.

-Y ahí ya nos despedimos de verdad. Voy a preparar unos mojitos. ¡Guay!

-Bien. -Venga, tío. Hasta ahora.

(Timbre)

Buenos días. ¿Cómo está el niño?

Regular. Ha pasado una noche bastante mala,

pero se ha quedado dormido. ¿Me quedo con él? Hoy libro.

No te preocupes, le he pedido el día a Miralles.

Hola, Rebeca. -Hola.

Bueno, yo me marcho. Hasta mañana.

¿Qué te pasa con Rebeca?

Nada. ¿Cómo que nada?

Hasta ayer estabas encantada con ella

y ahora la tensión entre vosotras se podía cortar.

Bueno, antes me ha dicho algo que me ha sentado bastante mal.

Me ha cuestionado como madre

y ha insinuado que cuidaba mejor de Leo que yo.

Pero no sé, Montse, creo que, en el fondo, tiene razón.

Estoy tremendamente insegura con este tema

y el otro día se lo decía a Iker y...

¿Qué?

Que es como si Rebeca escuchara nuestra conversaciones.

¿Estás diciendo que crees que te espía?

Eso sería mucho decir, pero, no sé, igual lo escuchó sin pretenderlo,

pero no me gusta que lo use en mi contra.

(Música)

Si quieres mi consejo,

corta esta situación antes de que se complique más.

¿Te apetece un café? Venga.

Saludos desde Cataluña,

donde iniciamos la ronda informativa.

-Sí, al final el caso se reduce a una falsa denuncia.

En el parlament ha habido sesión de control al presidente

¿Una falsa denuncia de Simón? Contadme bien esto, por favor.

de la Generalitat.

Quim Torra convoca para el 16 de noviembre una cumbre

Hay poca cosa que contar, jefa.

Lo más difícil era obtener las imágenes

de partidos para hablar sobre el futuro de Cataluña,

de las cámaras de seguridad del cajero.

Pero cuando nos las facilitaron,

pudimos visionar con Fede y enigma resuelto.

tal y como había pedido el Parlament

-Fue el propio Simón quien sacó esos 3000 euros del cajero.

a instancias de los socialistas.

Y se presenta la tarifa plana del transporte público,

Entonces, ¿no sufrió ningún robo? El tal chorizo no existe.

que a partir del año que viene sea barata

¿Y por qué hizo algo así?

en 36 municipios del área metropolitana de Barcelona.

Simón es ludópata. ¡Ay, Dios!

La verdad es que es una historia muy triste, jefa.

Pagarán casi la mitad al pasar de zona dos a zona uno.

-Hace años estuvo a punto de arruinar a su familia

por este tema, pero su mujer consiguió meterle en una terapia

Las localidades beneficiadas asumirán un impuesto metropolitano

para adictos al juego y se rehabilitó, aparentemente.

que hasta ahora no tenían.

-Llevaba un año sin jugar, pero su negocio comenzó a naufragar

Un equipo del hospital clínico de Barcelona ha logrado que una mujer

y en un punto de debilidad volvió a recaer en el juego,

con menopausia precoz avanzada haya sido madre con sus propios óvulos.

creyendo que ahí encontraría la solución a sus problemas, pero no.

La mujer ha podido ser madre tras una única intervención.

-Hace unos días no pudo más y se metió en una partida de póker

y se pulió 3000 euros así, de golpe.

Y no se le ocurrió otra cosa que poner una denuncia.

No pensó que le cazaríamos pronto. No, estaba bastante desesperado.

La primera vez que su mujer descubrió que él era ludópata

fue al ver un descubierto bastante gordo en el banco

y temía que volviera a suceder.

-Entonces, se inventó esta falsa denuncia

del robo de la cartera para no justificarse ante su mujer.

Tiene pánico a que lo abandone por su adicción.

Hay que ser inconsciente, por Dios.

Si es que, además, a mí me dio mucha lástima.

Durante la declaración, este hombre se desmoronó.

-Vamos a ver si hay suerte y al juez que le corresponda llevar este caso

decide solo imponerle una multa, ¿no?

-El juez más severo va a ser su mujer.

Este hombre adora a su familia y teme perderla,

pero su adicción es más fuerte que él.

En el fondo es una víctima, Claudia.

Yo conozco lo que es no poder controlarse

y convertirse en esclavo de esa mierda.

Este caso te toca muy de cerca, Elías.

Ha sido gracias a Elías que hemos conseguido que Simón confesara.

-Le conté mis problemas con la adicción

y conseguí que se confesara, sí.

Bueno, de algo tiene que servir el haber sido alcohólico.

No todo el mundo tiene la generosidad

de poner sus demonios al servicio de la profesión.

Compañera, si no empatizamos con el ciudadano,

¿qué tipo de policías somos, no?

Yo creo que este hombre necesitaba a alguien con quien hablar,

alguien que le comprendiera y poder liberarse de ese infierno.

Me alegro que este caso se haya solucionado sin complicaciones.

De todas maneras, aunque hayas empatizado con él,

no te olvides de que ha cometido un delito, ¿eh?

Por supuesto, Claudia.

Las diligencias ya están redactadas para que les eches un vistazo

y mandárselas al juez.

¿Crees que habrá hablado con su mujer?

No lo sé, pero le aconsejé que lo hiciera

porque antes o después se va a enterar

y entonces sí que perdería la confianza en él.

-Vaya palo se va a llevar.

Me voy a leer bien las diligencias y damos carpetazo a esto, ¿eh?

(Puerta)

Buenos días. -Buenos días.

¿No deberías estar en Transportes Quintero?

-Tenemos una conversación pendiente.

La propuesta de Gallardo sigue sobre la mesa

y algo habrá que decirle.

-No pienso perder ni tiempo ni dinero en ese mamarracho,

bastante es que le seguimos teniendo como chófer.

-No deberías pasar por alto que estás en el punto de mira del CNI

y que Gallardo te ofrece una oportunidad de oro.

-¿No te das cuenta de que nunca podrá ser un espía doble?

-No deberías infravalorarlo, no es tan tonto como supones.

Si el CNI le ha fichado como infiltrado será por algo.

-¿Y si todo es una invención y ese acuerdo con el CNI no existe?

-Tenían las fotos de los nuevos socios mejicanos

y eran de cámaras de vigilancia, no de un periódico.

Yo creo que Gallardo nos dijo la verdad.

-Da igual, mi respuesta es no.

Lo voy a despedir y, cuando esté fuera de la empresa,

ya no tendrá nada que espiar. Si sigue siendo un incordio,

pensaremos en otra forma de quitarlo de en medio.

-Cometes un error.

-¿Quieres que te diga cuál fue el error?

Contratar a ese impresentable.

-Comprendo que se te atraganten sus modales

y su palito en la boca, pero eres tonta si no aceptas el trato.

-No me insultes, que soy yo la que te paga el sueldo, no lo olvides.

-Sí, pero decirte las cosas que no quieres oír va en mi sueldo.

No dejes escapar esta oportunidad. Piensa en lo que ganas.

-Elías. -Hombre, hola, Simón.

-Quería darte las gracias por cómo me trataste en el interrogatorio.

Por un momento me hiciste olvidar que soy un delincuente.

-¿Un delincuente, Simón? Eres una persona que ha fallado.

-He fallado y mucho.

-Comparado con las cosas que tenemos aquí dentro,

te aseguro que es una tontería, "peccata minuta".

-Ya, pero tendré que enfrentarme al juez.

-Seguramente se quedará en una multa o algo así,

pero a ver, ¿qué tal tu mujer? ¿Se lo has contado?

-Bueno, pues seguí tu consejo y se lo conté anoche.

-¿Y cómo se lo tomó? -Se quedó hundida.

Me dijo de todo y si me hubiera puesto de patitas en la calle,

lo habría entendido.

Se fue a la cama llorando tras darle un ataque de nervios.

Yo me quedé en el sofá y pensé que todo se había acabado.

-Luego, por la mañana, se ven las cosas de otra manera.

-Sí, esta mañana me estaba tomando un café,

no había pegado ojo en toda la noche y apareció ella

y su mirada había cambiado.

Seguía dolida, pero me ha dicho que valoraba mucho mi sinceridad.

La primera vez que me quedé enganchado no le dije nada

y eso fue lo que más le dolió. -Es lo que tenemos los adictos,

mentimos como respiramos. -Maite es una mujer muy inteligente.

Ha apreciado que le haya dicho la verdad

porque significa que algo ha cambiado en mí.

Además, le he jurado que quería luchar por nuestra familia,

por ella y por los chicos. -Muy bien hecho, Simón.

-He tocado fondo, Elías, pero a partir de ahora todo va a cambiar.

No quiero perderlos. -No los vas a perder.

Además, por lo que cuentas, Maite es una gran mujer.

-Sin ella a mi lado me hundiría, sin ella y sin mis amigos.

Tú ahora eres uno de ellos. Otra cosa. Quería pediros perdón

por haberos hecho perder el tiempo con mi denuncia falsa.

-Nuestro trabajo es investigar, está en el sueldo.

-Pero investigar delitos serios. Os habré parecido un imbécil.

-No, de eso, nada.

Además, a mí no me ganas en haber pasado vergüenza

por hacer tonterías o cosas imperdonables

y aquí me tienes, de pie.

Así que tranquilo, Simón, que vas por muy buen camino.

-Oye, qué bien avenidos os veo. ¿Queréis tomar algo?

-Mira, no descarto que en otra ocasión

nos tomemos algo para celebrar que ha recuperado su cartera.

-¡Anda! Qué bien.

¿Y habéis pillado al que lo hizo? ¿Era alguno del barrio?

-No, un raterillo del tres al cuarto.

Pero le hemos quitado las ganas de ir por el metro y alrededores.

-Mira, me alegro porque cuando me metía en el metro

iba con la cabeza girándola que parecía la niña del "Exorcista".

Y tú, ¿qué? ¿De mejor humor o qué? -Bueno, mucho mejor, gracias.

Quería pedirte disculpas por lo borde que estuve ayer.

Ah, y cualquier día me paso con Maite para aceptar tu invitación.

-Sí, os estoy esperando.

Si no queréis nada me voy para dentro, que tengo faena.

-Bueno, pues... -Muchas gracias por cubrirme.

-Bueno, no sé de qué me hablas. -Sigo diciendo que eres un amigo.

-Sé lo difícil que es recuperar la dignidad

cuando se pierde, compañero.

(Móvil)

Discúlpame, es mi compañera Nacha, que me está esperando.

-No te olvides de darle las gracias de mi parte.

-¿Sí? Sí, Nacha, cuéntame, ¿qué tenemos?

-Gracias a Gallardo podremos colarle información falsa al CNI

y mantenernos alejados del "business".

-No necesitamos a Gallardo para eso.

-Vale, me rindo. Vamos a plantearnos el escenario que propones.

Despides a Gallardo, y luego, ¿qué?

¿Crees que Iker se iba a quedar de brazos cruzados?

No, buscará otra forma de hacernos daño

y será peor porque no tendremos ningún control.

-Iker Lemos, otro que tal.

No me preocupa, es insignificante frente a mi poder.

¿Y ahora por qué te ríes? -Vale que menosprecies a Gallardo,

pero que te burles de Lemos, que encerró a Alejandro,

me parece demasiado.

Los dos sabemos que Iker Lemos no es lo que importa,

sino lo que tiene detrás de él, el CNI y la DEA norteamericana.

-Yo maté a Alejandro Somoza y nadie lo ha descubierto.

Si tan poderosos son ellos, ¿por qué sigo libre?

-Buen razonamiento, ¿adónde quieres llegar?

-¿Quién es la lista aquí?

-La soberbia puede hacer más daño que cualquier enemigo.

-Veo que pretendes darme lecciones sobre cómo llevar el negocio.

-No, solo quiero ayudarte

porque, como dijiste, estamos juntos en esto, ¿no?

Mira, si tenemos a Gallardo de nuestro lado,

contaremos con una gran ventaja

porque nosotros manejaremos la información.

y podremos colarles lo que nos dé la gana.

-Está bien. Tienes razón.

Es que me repatea aceptar las condiciones de ese gañán.

-Y a mí. Desde el momento en que le vi aparecer por mi puerta

supe que habría problemas.

Pero Gallardo nos está proporcionando la llave para ser más fuertes aún.

Caprichos del destino, supongo.

(Móvil)

Tu gañán favorito. ¿Qué decides? ¿Lo despido?

-No, gana él. -Ganamos todos.

Dime, Gallardo. -"No, dime tú".

"Me tenéis que dar una respuesta, ¿no?".

-Pásate en un par de horas por la constructora.

-"Hecho".

-Es la decisión correcta, Sofía. Créeme.

-Me alegro mucho.

Sí, Montero y Doria han hecho un gran fichaje contigo.

¿Qué tal está tu padre?

Qué bien, sí. Tenerte cerca va a ser un gran aliciente para él.

Bueno, no te entretengo más. Un beso enorme, Nerea.

-¿Estás ocupado? -Acabo de hablar con Nerea.

Dice que está muy feliz en su nueva vida en Santander.

-¿Ya se ha incorporado al trabajo?

-Sí y ha encajado desde el primer minuto.

Me alegro mucho por ella, pero, al mismo tiempo,

la echo mucho de menos. -Sí, es una chica estupenda.

Y se hace querer. Le va a ir muy bien, estoy segura.

-¿Y tú qué tal? ¿Has visto a Leo? -Sí.

Ahora está mejor, pero ha vuelto a tener una mala noche.

Alicia está muy preocupada. -No me extraña.

No es normal que no encuentren qué es lo que le pasa.

-Alicia se ha tomado el día para estar pendiente de él.

-¿Y Rebeca?

-Alicia le ha dado el día libre. Ha estado toda la noche cuidándolo.

-Rebeca es una joya. No sé qué haría Alicia sin ella.

-Alicia no estaba tan contenta cuando llegué.

-¿Me he perdido algo?

-Se ve que esta mañana han tenido sus más y sus menos

porque Rebeca insistía en quedarse con el niño.

-No lo entiendo.

-Se está tomando con demasiado celo su trabajo.

-Que se preocupe por Leo no está mal.

-Ya, pero Alicia estaba muy disgustada.

La chica le ha dicho que no sabía cuidar a su hijo tan bien como ella.

Poco menos le ha dicho que es una mala madre.

-¿En serio? Pero si Rebeca parece adorable.

-Parece. Tu hija me ha dicho algo que me mosquea.

Es muy sutil y tal vez insignificante.

Ya sabes que yo, por mi trabajo, desconfío por sistema.

-Yo lo diría de otro modo. Tienes una intuición muy afilada.

Así que dime, ¿de qué se trata? -Me han saltado las alarmas

cuando Alicia ha dicho que cree que Rebeca escucha sus conversaciones.

-¿Los espía? -No exactamente.

Pudo haberles oído hablar sin querer, eso dice Alicia.

-Me has contagiado tu inquietud.

No me parece bien que alguien que haga eso cuide de mi nieto.

-De todas formas, nosotros no podemos hacer nada.

-Bueno, tú sí podrías hacer algo, Montse.

Averiguar si hay algo sospechoso en la vida de Rebeca.

-La chica no ha cometido ningún delito,

no puedo investigarla sin una base, no sería ético.

Bueno, me fío de tu intuición, inspectora.

Y me da igual la ética, lo importante son Alicia y Leo.

-Lo primero que aprendemos en la academia

es que la intuición no te permite abrir una investigación.

Trabajamos sobre hechos probados.

-Bueno, pues si tú estás tranquila,

yo también me quedo tranquilo. -Qué labia tienes, cariño.

Lo reconozco, no me quedo tranquila. Sé que esa chica esconde algo.

Ojalá me equivoque. -Gracias.

-Y encima es un impuntual. No puedo con este impresentable.

-Tranquila, llega tarde aposta. Quiere hacerse el importante.

Él es así, le conozco bien. -No me gusta que me vacile, Sergio.

-Bueno, tómatelo con filosofía.

Gallardo es un mal menor frente a lo que supone ser espiados por el CNI.

(Teléfono)

-Dime, Mari Carmen.

Está bien, hazlo pasar.

-Sofía, pensamiento zen, por favor.

¿Qué pasa, Tote? Toma asiento.

Verás, Sofía y yo hemos estado... -Un momento.

Las cosas importantes no se hablan con el gaznate seco.

¿No está de acuerdo, señora?

-¿Qué te apetece, compañero? -Resulta que ahora somos compañeros.

Me gusta ¿y sabes otra cosa que me gusta también?

El ron colombiano que tenéis para las visitas importantes.

Hay cosas de las que nunca se olvida la primera vez.

El primer polvo, el primer atraco, la primera noche en la cárcel,

el primer ron.

Recuerdo que a mi primer ron me invitó mi amigo el Lele

en el barrio de Las 3000. No habéis estado allí nunca, ¿no?

-Qué tal si hablamos de lo que nos ha reunido.

-Soy todo oídos.

-¿Estás seguro de que vas a ser capaz de engañar a Lemos

para colarle la información falsa? -Eso está chupado,

siempre que cumpláis las condiciones económicas.

20 000 pavos al mes. -Está bien.

A ojos de Iker Lemos y del CNI, serás el topo en nuestras empresas,

pero le dirás la información que decidamos.

-Pan comido. Voy a torear al Lemos

mejor que Curro Romero a un Núñez del Cubillo.

Señora, no se preocupe de nada que Tote Gallardo se encarga.

-¿Cuándo tienes previsto el próximo encuentro?

-Mira qué casualidad, hoy mismo.

Me ha citado para que le hable de vuestra reunión con los mejicanos.

¿Qué bola queréis que le cuente? -Le vas a decir lo siguiente.

-Lo han mandado a la delegación de Sevilla.

Además, con un puesto que no veas. Se va de jefe.

-¿Qué me dices? Cómo cambian las cosas de un día a otro.

Ayer estaba preguntando por Quintero, que no sé qué artículo quería montar.

-Lo ha debido de dejar aparcado.

A estas horas tiene que estar en Sevilla, eso me dijo anoche.

Ah, por cierto, me dijo que te pidiera perdón

por una discusión que tuvisteis. -¡Ah!

Nada, se agradece, pero tampoco fue para tanto, vamos.

-Lo voy a echar de menos y todo, ¿eh? A lo tonto le he cogido cariño.

-Sí, un poco mosca cojonera, como todos los periodistas,

pero la verdad es que es majo.

-Sí. Y no debemos olvidar lo que hizo por La Parra.

-Sí, la verdad es que ahí se portó.

-Hombre, impedir que un falso terrorista yihadista

volara el bar por los aires no lo hace cualquiera, la verdad.

-Pues no.

En el fondo tener un plumilla por aquí parece que da vida.

Anima un poco el cotarro. Echo de menos a Martín Díez.

-Ya. Jo, no sé, tengo la sensación de que toda la gente

que merece la pena del barrio se está yendo,

así, de repente, todos a la vez. Llevamos una racha...

-Lo dices por David y por Jesús, ¿verdad?

Yo también, aunque no lo parezca, llevo la profesión por dentro.

Estoy amargadilla un poco, la verdad. -Ya me imagino, como yo.

Por cierto, ¿sabes ya si han firmado? -Si han firmado, ¿qué?

-Ayer me dijo David que tenían a un posible comprador.

Habían hecho una oferta a la inmobiliaria.

-Hija, no tenía ni idea.

-Mira, vamos a salir de dudas. -Frutas y verduras frescas.

-Pero si no hemos hecho pedido.

-Es un regalo para el mejor bar de Distrito Sur

y para las maravillosas mujeres que lo llevan.

-Jesús, no tienes que regalarnos nada y esto es un pastizal.

-María, es el último pedido que te sirvo.

No me hagas un feo, acéptalo. -¿Ya habéis firmado?

-No, todavía no, pero casi, sí.

Nos han hecho un ofertón ¿y sabéis lo curioso?

Que el comprador solo ha puesto una condición,

que vaciemos el local en 48 horas. -Pero ¿48 horas? Eso es un disparate.

A mí me dan 48 horas para cerrar el bar

y me da un patatús, vamos.

-Vaciar el bar es más complicado que una tienda.

Solo tenemos que colocar el género. -¿Y qué haréis con lo que os sobre?

-No va a sobrar mucho, lo hemos despachado casi todo.

Está todo a mitad de precio.

Mira, he traído un par de carteles a ver si podéis colgarlos

para ver si vuestros clientes pasan por la tienda.

-Claro que sí, dalo por hecho.

Tiene todo una pinta estupenda, Jesús.

-Mira qué aguacates para que hagas tu guacamole.

-Ya, el problema es que no vais a estar para probarlo.

-Hala, si hay un montón de naranjas para toda la semana.

-¿Y ya habéis decidido dónde os vais a mudar?

-No, todavía no.

-David me dijo que a un sitio de costa, ¿no?

-Sí, queremos estar cerca del mar, pero no sabemos dónde.

-Si no sabéis dónde, podéis pensar en Cabo de Palos.

-Ella siempre barriendo para Murcia. -A ver, no es porque sea de Murcia,

es que Cabo de Palos es un sitio paradisíaco.

Ahí, al lado del faro, se vive estupendamente

y es un buen sitio para montar un negocio.

-Vale, tomo nota.

-Mi sueño hubiera sido hacer un curso de buceo allí.

Al final lo he ido dejando y.. -¿Tú, bucear?

María, me dejas muerta. No te pega nada.

-Perdóname, que donde me ves me he buceado el Caribe.

Aquí hay un alma aventurera.

-¿A ti, Paty, se te ocurre algún lugar cerca del mar?

-Mira, yo me iría, no sé, a algún pueblito del norte.

Asturias, que es precioso, es un paraíso verde, eso, ¿eh?

Parece un cuento, vamos.

-Sí, pero en Murcia tienen mejor clima todo el año.

-Hay muchos lugares donde elegir, la cuestión es cuál.

-Bueno, sigue a tu corazón y seguro que eliges bien.

-Bueno, pues nada, muchas gracias por las ideas

y gracias por aceptar el regalito. -Al contrario, gracias a ti.

Bueno, hasta luego.

¿Sofía Collantes no se ha reunido

con José Carlos Molina y Francisco de Jesús?

Al 100 %, oficial, ni en la empresa de transportes

ni en la constructora.

Sé de buena tinta que no ha habido ninguna reunión con los mejicanos.

¿Cómo estás tan seguro? He hecho mis deberes.

Me he hecho amigo de algunos vigilantes de ambas empresas

que no veas cómo maman, sobre todo si es gratis.

Mira, espero que no se te haya visto el plumero

intentando sacarles información. ¿Qué me estás diciendo?

¿Que no sé hacer el trabajo? Cuidado o te tienes que buscar a otro.

Quizá se han reunido fuera, en un restaurante, por ejemplo.

No cuadra.

A la señora Collantes no le gusta exhibirse en público con esta gente.

Como tengo tiempo libre, la he seguido y he seguido sus pasos

y sé adónde ha ido y no se ha reunido con los mejicanos, lo juro.

Está bien. Mira, fíjate si la tengo controlada

que sé que le gusta ir a los museos de pinturas modernas

de esas que parece que las han pintado niños.

¿Y qué hay de Sergio? Quizá él ha cerrado el acuerdo.

¿Él, sin la jefa? No, imposible,

Un acuerdo así no lo dejaría en manos de un subalterno.

Pero bueno, hombre, venga, no te vengas abajo.

No te preocupes que cuando aparezcan los mejicanos,

serás el primero en enterarte. No van a aparecer.

Bueno, pues nada, asunto resuelto.

Oye, yo qué sé, quizá han venido a visitar el Museo del Prado.

Hay sí que hay pintores, por ejemplo, Goya, ese sí es un pintor

y un entendido de la tauromaquia. O han venido a ver el Bernabéu.

Anda que no hay gente para ver sus trofeos.

Hay mil motivos para venir a Madrid.

El caso es que cumplí mi parte. ¿Cuándo me vas a pagar lo convenido?

¿Que cuándo te voy a pagar? Sí.

Cuando tu información valga la pena.

¿Qué pasa? ¿No vale la pena lo que te he contado?

Al menos sabes que no se ha reunido con la Collantes.

Esa información no vale nada.

Necesito saber con quién se reúne Sofía y Sergio y lo necesito ya.

Me cago en... Aprietas mucho, ¿eh, Lemos?

Necesito que me des mucho más que humo.

Ponte las pilas o prescindiré de ti. ¡Joder!

A ver si se queda dormido. No ha parado de quejarse.

Alicia, el médico te ha dicho que pueden ser cólicos.

Ya. Y tú, ¿qué? ¿Cómo estás?

Con los nervios a flor de piel.

Me siento culpable de no poder calmar a Leo como lo hace Rebeca.

Igual te equivocaste al decir que se fuera.

Ella parece que tiene un don. ¡Iker, no digas más veces eso!

Es lo mismo que me ha dicho ella

y a ver si os enteráis que aquí su madre soy yo.

Alicia... Da igual.

(Timbre)

Perdona las horas, Alicia, ¿puedo pasar?

Claro. ¿Ocurre algo? Hola, Montse.

Hola. No quiero preocuparos,

pero he venido porque he averiguado algo sobre Rebeca.

¿Sobre Rebeca?

Tu padre me pidió que le echara un ojo.

Pasa y siéntate.

¿De qué se trata?

Esta mañana le comenté a tu padre que sospechabas

que Rebeca te podía haber estado espiando.

Un momento, ¿que Rebeca te ha espiado?

No quise decirte nada porque no quería preocuparte,

pero esta mañana me dijo algo que era igual

que lo que te comenté a ti de mis inseguridades como madre.

Alicia... Deja que Montse continúe.

Cuando me propuso investigarla extraoficialmente, yo me negué,

pero al final pensé en Leo y el caso es que lo hice

y ahora me alegro. ¿Vosotros sabéis que Rebeca tuvo un hijo?

No, pero ¿por qué lo dices en pasado?

El niño murió cuando tenía seis meses de vida.

¿Y de qué murió? Debió de ser una muerte súbita

porque en la autopsia que se hizo no se encontró la causa.

Debió de ser horrible para ella. Pobre.

¿Qué edad tenía cuando lo tuvo? 19 años.

Antes de que me preguntéis, del padre no se tiene ninguna información.

Nunca nos ha contado nada,

pero es lógico, es algo muy íntimo y doloroso.

Y aún hay más.

Cuando el niño murió, Rebeca estuvo muy deprimida

y la internaron en un psiquiátrico durante varios meses.

¿Y cómo se llamaba el niño? Pablo.

Por supuesto, nada de esto quiere decir

que Rebeca no sea de fiar.

Pudo haberse recuperado de su enfermedad

y ser una buena niñera.

En cualquier caso, es importante saberlo.

Gracias, Montse. Sí, gracias.

Bueno, os dejo que me espera Marcelino para cenar.

Bueno, ya está, todo repartido. -Tienes mala cara, ¿no?

-Ha sido un buen tute. -¿Te molesta la herida?

-No, no te preocupes, está muy cicatrizada.

-Bueno, los repartos que quedan los haré yo mañana, ¿de acuerdo?

-No, no pasa nada. Con la carretilla voy bien, sí.

Además, he aprovechado para despedirme de algunos clientes.

La señora Aurora se ha puesto a llorar y todo.

-Qué maja.

Yo he hecho lo mismo a medida que iban pasando los clientes.

-Da un poco de pena, ¿verdad?

Se nota el cariño que nos ha cogido la gente.

-Sí, la verdad es que sí.

Pero ahora no hay que pensar en eso, tenemos que mirar adelante, ¿eh?

Nos esperan cosas muy bonitas. -Estoy deseando pasar página.

-La verdad es que aquí nos ha pasado de todo, ¿eh?

-Menos tranquilidad, de todo. -Tú has madurado un montón.

Llegaste a Distrito Sur siendo un chaval y mírate ahora,

estás hecho todo un hombre. Estoy muy orgulloso de ti.

-He visto que has vendido mucho género.

-Bueno, también he regalado bastante,

sobre todo a la gente más necesitada del barrio.

-Oye, se me ha ocurrido que, de todo lo que nos sobre,

antes de cerrar podríamos llevarlo al comedor social.

-Es una excelente idea. Estarán encantados.

-Pues qué, ¿quieres que recoja y nos vamos ya?

-Sí, si eso ya limpiamos mañana, antes de echar el cierre.

Oye, David, que durante la cena

podríamos hablar de dónde vamos a trasladarnos, ¿no?

-Sí porque, por más que pienso, no encuentro el sitio ideal

o se me ocurren muchos, ¿y tú? -Pues a mí me pasa lo mismo.

He hablado con mucha gente, todos me proponen cosas,

pero no estoy decidido, no.

Aunque antes María me ha dicho una cosa que me ha dado que pensar.

Me ha dicho que debo escuchar mi corazón

y así seguro que no me equivocaré. -¿Y eso qué quiere decir?

-Que tenemos que trasladarnos a un sitio

que signifique algo para nosotros. -¿Y?

-David, ¿te acuerdas del viaje que teníamos planeado hacer con tu madre

antes de que muriera? -¿Cómo voy a olvidarme de eso?

A ella le hacía ilusión ir a la playa de la Malvarrosa, en Valencia.

-Nuestra playa de novios. Vivimos tantas cosas bonitas allí.

-Es una pena que al final no pudiésemos hacer el viaje los tres.

-Pues si vamos a vivir allí,

pienso que una parte de ella seguirá con nosotros, ¿no?

-Sí, no había pensado en eso.

-La Malvarrosa. Suena bien, ¿no? -Pues no se hable más, papá.

Seguro que mamá, allá donde esté, estará contenta con la decisión.

-Claro que sí.

No llores.

-A buenas horas. -Perdona.

-¿No habías quedado con Lemos hace horas?

-Sí, pero es que viniendo para aquí

me he encontrado con unos paisanos de Triana

y nos hemos liado, pim, pam, pum, a ver quién bebía más manzanilla.

-Por como hueles, ganaste la apuesta. -Qué va, yo he perdido.

Ganó Pepe el esponja, que es un animal.

Hacía años que no lo veía. -Bueno, no te líes.

No puedo perder el tiempo con tus chorradas de bar.

Cuéntame cómo te ha ido con Iker.

-En dos palabras: impresionante. Y en otras dos: lo bordé.

-¿Puedes ser un poco más explícito? -Lemos me preguntó por los mejicanos

y sus tratos con la jefa y yo le dije paso por paso

lo que queríais que le dijera y se lo tragó. Chimpún.

-Así de fácil. -No, así de fácil, no

que no le sentó bien y me apretó las tuercas.

-¿Cómo? ¿Qué quieres decir?

-Que no me va a pagar nada por la información

que le di porque dice que es basura. Y estaba el tío tan mosqueado

que amenazó con echarme si no le pasaba algo de valor.

Y claro, si me despidiera sería una lástima.

-¿Por qué? Porque perderías tus dos fuentes de ingreso, ¿no?

El CNI y nosotros. -No, hijo, no.

Porque si me perdéis a mí, Lemos no se va a quedar quieto

y buscará un sustituto y a ese no lo vais a tener tan controlado.

¿Sabes lo que te digo, no, querubín? -Le vas a dar a Iker algo más.

Alicia, no has probado bocado.

¿Y qué hacemos ahora con Rebeca, Iker?

¿Le decimos que lo sabemos o disimulamos?

Yo creo que deberíamos hablar con ella.

Pero con tacto porque ha sufrido mucho para lo joven que es.

¡Alicia!

Hay una cosa más.

Pillé a Rebeca vistiendo a Leo con ropa que no era suya,

un mono que llevaba bordado una P.

¿Y crees que podría ser ropa de su propio hijo?

Sí. ¿Y no le dijiste nada?

Sí, pero solo tiró balones fuera.

Me dijo que era ropa de otro niño que había cuidado.

Cariño, eso es grave.

Y tenías que ver cómo se puso esta mañana

cuando le dije que me quedaría con Leo.

Me hizo sentir como una inútil a su lado.

Si quieres despedirla, cuentas con mi apoyo.

(Timbre)

Ya voy yo. Sí, estoy agotada.

¿Qué haces tú aquí, Rebeca? Hola. Perdón si molesto,

pero no he podido parar de pensar en Leo en todo el día.

¿Cómo está? Durmiendo.

Qué bien. Yo también he descansado mucho hoy.

Por eso he pensado que, si no tenéis inconveniente,

me puedo quedar yo a cuidarle esta noche y así tú descansas,

que debes estar agotada, ¿no?

Gracias, Rebeca, pero nos apañamos solos.

No, está bien.

Que se quede. Estoy agotada y me vendré bien tu ayuda.

Vale, pues voy a dejar mis cosas en su cuarto.

Cariño, ¿a qué ha venido eso?

Hace un momento hablábamos de despedirla.

Necesito aclarar esta situación. Ven.

Apréndetelo. Cuéntaselo a Lemos y quedará satisfecho.

¿Sabrás hacerlo? -Claro que sí, hombre.

Tengo la memoria entrenada y colando embustes soy un crack.

Además, le tengo ganas a ese mamón, me cae como una patada ahí.

-Muy bien.

-Bueno, pues yo me voy yendo,

a ver si encuentro a los de Triana en el bar.

Como siga el Esponja, esta vez lo tumbo yo.

-Mañana te quiero temprano aquí.

Mi secretario te dará una lista con tareas para hacer.

-¿Debo seguir haciendo de recadero? -Por supuesto.

-Vaya, ni lo sueñes. Ahora estoy en labores de contraespionaje.

No puedo estar en dos frentes. -Puedes y debes.

+A ojos de Lemos sigues siendo el chófer de esta empresa.

¿O quieres levantar la liebre? -Me tienes explotado.

Es un abuso en toda regla. -Quéjate al enlace sindical.

-Vale, está bien. Mañana me tendrás como un clavo para hacer de chófer.

En vistas de que no llego a recoger a los de Triana,

vente a tomar una copa, la última que yo te invito.

-Tengo trabajo para rato, lo siento. Ya me gustaría.

-No te puedes pegar estas "pechás" de trabajar.

Es malo para la salud.

-Un negocio como este necesita a alguien al pie del cañón.

-¿Qué pasa, que la Sofi es un poquito dominanta, no?

-Haz el favor de largarte, Tote.

-Conmigo no te pongas farruco que me debes más de una, ¿eh?

Y no hablo solo del Pedraza, sino de Vargas

y de los dos gorilas que llevaba de guardaespaldas.

¿O es que ya no te acuerdas?

Hay que ver la fijación que tenía ese con los jovencitos tiernos como tú.

Querubines los llamaba, ¿no? -Gallardo, no sigas por ahí.

-No, si entiendo que te joda recordar la primera vez.

Si soy yo, que la he visto de todos los colores

y se me pone la piel de gallina cuando recuerdo cómo te encontré

en el suelo de las duchas, llorando.

Aquellos animales te habían cogido y...

-O te callas o te mato. -Suéltame. Suéltame.

Por favor, por favor.

Tú estás loco. -¿Qué ganas provocándome, imbécil?

¡Si soy tu único amigo!

Ya no soy el niñato que conociste en la cárcel,

por si no te habías dado cuenta.

Y si me tengo que deshacer de ti, lo haré.

-Hombre, no te pongas así. -No sabes lo que me ha costado

convencer a Sofía para que no te despidiera.

Deberías estarme agradecido y comer de mi mano.

-Si te estoy agradecido. -¡Demuéstralo, joder!

Y que sea la última vez

que me recuerdas la mierda que debí soportar en la cárcel.

Y ahora lárgate de mi vista.

-¿Me has echado de menos, Pablo?

Esa no sabe cuidarte, pero no te preocupes que mami ya está aquí

y va a cuidar muy bien de ti.

Vamos a estar juntos siempre, cariño.

Rebeca.

Alicia, le estaba arrullando un poco para que se calmase.

No quería que se pusiese a llorar y os despertase.

Déjame coger a Leo, por favor. Claro. Toma.

Llévalo a dormir, por favor. Ven aquí, campeón.

¿Por qué tienes esa cara?

Voy a llamarte a un taxi para que te vayas a casa.

No vas a seguir cuidando de Leo.

Quieres decir esta noche. Quiero decir nunca más.

Y eso, ¿por qué? Porque lo digo yo.

Si yo me desvivo por él como si fuera...

Como si fuera tu hijo.

¿Eh? Como si fuera Pablo.

No sé qué estás diciendo. Lo sabes perfectamente.

Por favor, no me mientas más. Sé que tu hijo murió, Rebeca.

Te he escuchado decirle que eras su madre y siempre estaríais juntos.

¿Y tú cómo sabes lo de mi hijo Pablo?

Por lo menos lo reconoces, eso ya es algo.

Pablo murió y no me gusta hablarlo con extraños.

Yo no soy ninguna extraña. Te he dejado al cuidado de mi hijo.

Y lo hago con todo el cariño del mundo

porque le quiero mucho. Pero no es Pablo.

Pero a mí me ayuda a superar lo que pasó estar con él.

Ya sé que no es mi hijo. Yo siento mucho lo que te pasó

y de verdad espero que puedas superarlo.

Pero ¿qué hay de malo volcar todo mi amor en él?

Yo a Leo le quiero muchísimo.

Lo siento, pero no confío en ti para dejarte al cuidado de mi hijo.

Aquí tienes lo que te debemos. Pero ¿por qué no?

Porque me has engañado.

Por favor, márchate y no vuelvas por aquí más.

Alicia, por favor, no me hagas esto.

El taxi ya está en camino. Ten.

Yo a Leo le quiero muchísimo, no podéis separarme de él.

Deberías irte.

Me siento fatal.

Has hecho lo correcto.

Lola, ¿sabes? Eres la coordinadora con la que más me he entendido.

Quiero que sepas que eres muy importante para mí.

Me da pena, ¿a ti no? -Mucha.

-¿Te has despedido de él? -No, no he tenido tiempo.

-Paty, cuando las etapas se cierran, hay que ponerle un punto y final.

y te vas a sentir mejor si el punto y final se lo pones tú,

Hazme caso, mujer.

El no cerrar bien las cosas luego da muchos dolores de cabeza.

-Aprovecha esta nueva oportunidad y dedícate a tu hijo.

-Sí. Oye, Elías, una última cosa.

Ya sé que ella no lo necesita, pero cuida de María.

Es lo mejor que me ha pasado desde que tuve a David.

¿Y ese frasco? Eso mismo iba a preguntarte.

Lo he encontrado entre las cosas de Rebeca,

pero no recuerdo que el pediatra lo haya recetado.

A mí tampoco me suena.

No tengo la culpa de que seas una mala madre

y tu hijo esté más a gusto conmigo que contigo.

Rebeca, no empeores las cosas y contéstame sí o no.

No lo he visto en mi vida.

¿Seguro? Ni Iker ni yo lo hemos comprado.

Yo que tú no me fiaría tanto de lo que te diga Iker.

¿De qué estás hablando?

De que tu Iker intentó acostarse conmigo y yo le rechacé.

Iker, soy yo. Me he cruzado con Rebeca en la plaza. Llámame.

Soy tu médico y debo respetarte,

pero soy tu amigo y me incomoda tener que mentir a tu mujer.

-Se lo diré cuando llegue el momento oportuno.

-¿En tu funeral? ¿Es eso lo que quieres?

¿Acabar muerto de un infarto y sin decir nada?

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Servir y proteger - Capítulo 373

24 oct 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Cáncer

    Hola soy la pesada,estado viendo otra vez el capitulo y tengo que reconocer que bien trabajan Andrea y Ángel el con tanta naturalidad que lo hace totalmente creible y Andrea aunque no hablara lo dice todo con los ojos tan preciosos que tiene para mi junto con LUISA MARTÍN son insustituibles gracias por hacerme pasar una hora tan bonita con vosotros.

    26 oct 2018