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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 370 - ver ahora
Transcripción completa

"Tranquilo, Leo, tranquilo".

Chisssst...

¿Por fin se ha quedado dormido? Sí.

Te he preparado algo de desayunar, tienes que comer algo.

No tengo hambre. No has dormido en toda la noche,

necesitas proteínas.

Lo que necesito es que Leo deje de llorar.

No sé qué le pasa,

y además, tampoco tiene fiebre. Serán cólicos, ¿no?

Son normales en los primeros meses.

No, los cólicos no duran tanto, tiene que ser otra cosa.

No te preocupes, el médico dijo que se pondría bien.

Si sigue llorando volveré a llevarlo al pediatra.

Me encantaría quedarme contigo,

pero Fidalgo me ha convocado de urgencia.

Siguen presionando para que consiga más información

sobre Sofía Collantes.

Supongo que ahora es más complicado, antes tenías un pie dentro.

Somoza tampoco sabía que el CNI le rondaba,

pero Sofía está avisada y no nos lo pondrá fácil.

Necesito infiltrar alguien en su círculo.

Lo dices como si ya tuvieras un candidato.

He pensado en alguien, pero no estoy del todo seguro,

es un poco incontrolable.

Aunque eso puede jugar a mi favor.

Nadie pensará que un tío así de raro pueda actuar como espía del CNI.

Pero ¿es un civil?

Sí, no me la puedo jugar con unos de los nuestros,

hay demasiado riesgo.

¿Y crees que esa persona querrá entrar?

No lo sé, tengo que tantearle.

Lo que sé es que le gusta el dinero y ahora no va sobrado.

¿Quién es, es alguien de la empresa?

No me vas a decir ni una palabra. No.

Me voy que me están esperando.

Intenta desayunar y descansar un poco.

Cuando venga Rebeca le paso el relevo y me acuesto..

Hola. Y adiós, que tengo mucha prisa.

¿Qué tal, Alicia? Regular, la verdad.

(LEO LLORA)

¿Qué le pasa a mi chiquitín? ¿Le sentó mal el desayuno?

No deja de llorar y no sé qué le pasa.

Tendría que haberme quedado de noche. No, ya hiciste bastante.

¿Le has dado teta? Sí, he probado hacer de todo.

Lo he acostado en el moisés, en la cuna, lo he tenido en brazos,

y no hay manera de que se calme. Pensaba llevarlo al pediatra.

¿Seguro?

Si quieres lo cojo yo un poco. Inténtalo.

¿Te importa cambiarlo mientras yo me ducho?

Quiero ir temprano al médico, si no, se forma mucha cola.

No te preocupes, cuando termines de ducharte

lo tienes preparado, dúchate tranquila.

Gracias.

(LEO LLORA)

Te traigo tu medicina, amor mío.

-No, la amasadora costó más del doble.

Bueno, porque...

el negocio no fue como esperábamos.

Tendrá tres usos, no más.

-Vale, piénselo y me vuelve a llamar.

Chao.

-Si tiramos aquel tabique,

podemos ampliar la cocina para la zona de preparación.

-¿Y la salida de humos?

-Ya hay una porque antes el bajo era un restaurante.

Sería cuestión de conectarla al extractor que coloquemos.

-Podríamos aprovechar la toma de agua

para colocar un fregadero con encendido automático.

-Y aquí podemos poner la zona de frío.

-Hasta has pensado en la zona de vestuarios

con taquilla y todo.

(Puerta)

-Buenos días, ¿Olga Torres? -Sí, soy yo.

-Soy Remo Sempere de "Distrito digital", ¿puedo pasar?

Es aquí la Pâtisserie de Olga, ¿verdad?

-Sí.

Pero has llegado en mal momento, hemos cerrado.

No vengo a hacer ningún pedido, venía a concertar una entrevista.

-Conmigo. -Estoy haciendo un reportaje

sobre el autoempleo y entrevisto a emprendedores del barrio.

A emprendedores que han convertido su sueño en negocio,

y este es el último en abrir. -Espero un momento, porque...

cuando te digo que hemos cerrado,

es que hemos cerrado la empresa definitivamente.

-¿Y qué ha pasado?

-Un cúmulo de cosas.

No hemos durado ni tres meses abiertos.

Justo ahora estaba empaquetando todo e intentando vender la maquinaria.

-Tenía que haberme dado cuenta. -No te preocupes.

-Tendría que haber visto las cajas de embalaje, y tú estás sola...

Supongo que no ha sido fácil. -No, no lo ha sido.

A no ser que quieras un reportaje

sobre jóvenes emprendedores fracasados...

-Bueno, no digas eso.

Todos los emprendedores a los que he entrevistado,

coinciden en que su primer negocio fue un fracaso.

Y todos dicen que ese fracaso les ayudó

a no repetir los errores en el siguiente negocio.

Ya sabes, el único fracaso es no volver a intentarlo.

-Ya había oído esa frase.

-Ya.

Me siento fatal, no sé si te puedo invitar a tomar algo.

Ya sé que no nos conocemos mucho, pero...

-Me queda mucho que hacer todavía.

-Ya.

Lo siento, y gracias por atenderme. -Chao.

-Olga... -¿Se te ha olvidado algo?

-Sí, quiero invitarte a tomar lo que tú quieras,

en el bar La Parra. Hacen unos desayunos riquísimos.

-Pero yo te he dicho que no hace medio minuto.

-Y yo te he dicho que el fracaso es no volver a intentarlo,

y hay que ser consecuente con lo que uno dice.

Pero si me dices que no, no voy a insistir más.

-Yo no he desayunado todavía,

y los desayunos de La Parra me gustan.

Pero sin cuaderno ni entrevista. -Me parece justo.

¿Se ha dormido? Como un tronco.

No lo he cambiado porque se ha quedado dormido en mis brazos.

¿Quieres que le cambie?

No, si se ha dormido, mejor dejarle descansar.

¿No lo llevas al pediatra?

Pues supongo que no.

Entonces lo dejo en su cuna que descanse tranquilo.

La verdad, es impresionante, menuda mano tienes.

Conmigo ha sido imposible que se calmase.

Ha sido casualidad, lo tenías a punto de caramelo.

Entonces, ¿te quieres acostar?

No, me voy a trabajar,

me venía fatal pedirme el día, estoy hasta arriba de trabajo.

Pues aprovecha.

Si pasa cualquier cosa te aviso. Vale.

Muchas gracias, Rebeca.

"Ya se marchó esa, mi amor.

Pablo va a estar todo el día con su mami.

Vamos a tener todo el día para nosotros dos solos.

(CANTA) Tu mami te quiere, te abraza,

te duerme, te da de mamar.

Tu mami te quiere,

tu buena mamá".

-Guapa, cuando puedas.

(Teléfono)

¿Ahora qué?

Desayunando, te lo dije hace cinco minutos.

Bueno, 20, qué más da. ¿Qué pasa?

Que se espere tranquilo, que está en su casa.

Pues que llame un taxi, no te jode.

Vale, vale.

Dile que estoy allí en 20 minutos. Y dile también

que los empleados necesitan un rato de descanso,

que lo dice el estatuto de los trabajadores.

-Dime. -¿Por qué no me enfrías el café

con un poquito de coñac?

-¿Tú no me dijiste que trabajas conduciendo?

-Solo un chorrito para darle alegría, que está muy soso.

-Te lo pongo si me dices que lo de la mano

no ha sido un choque con el coche.

-No, fue un intercambio de impresiones con un idiota.

Tenía que ver cómo quedó el idiota.

-Pues aquí no nos gustan las peleas.

-Palabra de caballero, que yo te respeto mucho,

para mí este bar es como un templo.

Y se come muy bien, pienso venir todos los días.

Esto me lo apuntas, que me dejé la cartera en el coche,

si no te importa. -Cómo me va a importar.

Pero el coñac te lo voy a poner cuando me pagues, si no te importa.

-Olé, olé, olé.

Qué arte tienes, hija, tenías que haber nacido en Triana.

Ay...

(Teléfono)

Ahora ¿qué? Hola, Sergio.

Ya me estoy montando en el vehículo.

Que te han dicho ¿qué?

Le he explicado que llego en cinco minutos.

Bueno, 20, ¿qué más da?

El caso es que estoy en camino.

¿Sabes lo que te digo? Que a lo mejor soy mal conductor.

La culpa es tuya,

por darme el trabajo de chófer en vez del puesto que te pedí.

"Este es el candidato".

María.

¿Falta algo por aquí? No, una pregunta.

¿El hombre que estaba desayunando es del barrio?

¿Ese? La primera vez que lo vi fue hace cuatro o cinco días,

pero como si lo conociera de toda la vida, entre los desayunos,

y los vinitos de la tarde se ha convertido en un habitual.

¿Por? No me sonaba de haberlo visto aquí.

Ya está.

Me parece bien que se defienda el trabajo estable,

fomenta la paz social y el bienestar,

pero también hay que ayudar a los emprendedores.

-Emprendedores, ¿qué os pongo?

-Dos zumos y dos cruasanes. -Perfecto.

-Ahora mismo.

-Los emprendedores son el futuro

y es una forma de trabajo perfectamente viable.

-¿Y en tu sector?

¿No crees que los periodista trabajan en peores condiciones que hace años?

-Las condiciones económicas de los medios de comunicación

han cambiado por completo.

La gente no compra diarios de papel, hay que adaptarse.

-Pero a ti te va bien. -No me quejo.

Entre podcast, youtubers,

y los influencer que pululan, que te paguen un sueldo

por escribir artículos de toda la vida, es un lujo.

-Será porque escribes bien.

-Me lo curro, soy un periodista con iniciativa,

pero sobre todo con vocación, es una mezcla de factores.

Por encima de todo, hacer lo que te gusta,

como tú con la cocina.

-A ver, chicos...

Zumitos,

y los cruasanes. -María, ¿dónde está Paty?

-Me ha pedido el día libre, tiene un virus estomacal.

-Con la guerra que dan esas cosas. -Pues sí,

A ver si tú puedes hablar con ella.

No me ha contestado los mensajes, debe estar en la cama.

-Luego la llamo. Gracias, María. -A vosotros.

-Por la vocación.

-Brindar con zumo, no sé yo...

Por la vocación.

-Bueno, entonces...

tú tenías un socio y algo falló entre vosotros.

-No, entre nosotros las cosas iban muy bien.

De hecho, somos muy amigos.

El proyecto surgió porque yo en la escuela de cocina

tenía una asignatura que era empresa, y redactamos un proyecto empresarial.

Él me estuvo ayudando

al final me convenció de que el proyecto era viable.

-¿Y luego te dejó tirada?

-No, tirada no.

Lo que pasa es que Julio ha tenido unos problemas de salud.

-Pues no te eches la culpa de que el negocio fallara.

-No, pero a él tampoco.

Julio es un chico inteligente, preparado, metódico...

Pero cuando la salud te falla...

-Por mucha dedicación que le eches,

si tu socio tiene un trastorno y no puede trabajar,

normal que te cueste sacar el negocio adelante.

-¿Y por qué dices eso?

-¿El qué? -Lo del trastorno.

-Porque lo acabas de decir tú.

-He dicho que tenía problemas de salud, no un trastorno.

-Es una forma de hablar.

Trastorno, problema de salud...

-Tú sabías quién era mi socio, ¿no?

-Tampoco es un secreto.

-Y me estás tirando de la lengua a ver qué sacas, ¿vas a por él?

-¿A por él? No entiendo.

Por favor, eso es privado.

-Fernando Quintero. Es eso, ¿no?

Quieres desprestigiar a Julio hablando de su padre.

Por eso quieres sacarme información. -Devuélveme la libreta.

-Eres un cerdo. -Vale, estoy investigando

sobre Fernando Quintero, pero no para desprestigiarlo,

es un personaje que murió en extrañas circunstancias.

Es de interés periodístico.

-El interés periodístico será legítimo,

pero tus métodos son basura.

¿Dorarme la píldora para sacarme información sobre el padre de mi ex?

Tienes vocación, pero vocación de buitre.

¡Vete a la mierda!

-Olga. -Hola, Espe, ¿está mi madre?

-Está reunida. Espérala un ratito. ¿Todo bien?

-Sí, sí, sí.

-¿Qué tal, Nacha, cómo lo llevas? -Bien, tirando.

-¿Pasa algo? -La verdad,

intento mantenerme ocupada en el trabajo

para no darle vueltas a la cabeza,

pero no puedo evitar pensar en Teresa, y...

-Te da el bajón. -Sí.

Pero no quiero que me consoléis ni me deis palmadas en la espalda.

-Hacerte la dura igual no es buena idea.

Si estás triste y te lo guardas es peor.

Tienes que sacarlo, si no, se te hace bola.

-¿Me estás dando una charla psicológica

cuando intento olvidarme de una psicóloga?

-Espe intenta decirte que si necesitas desahogarte,

aquí tienes dos amigas que te pueden entender.

-Sí, nosotras también hemos tenido varias rupturas.

-Ya lo sé, y os lo agradezco,

pero ahora necesito pasar página,

intentar estar feliz aunque sea con una sonrisa falsa,

pero ya es un avance.

-Al final, hacemos lo que podemos. -Pues sí.

Yo cuando estoy triste me hincho a hidratos de carbono

y a todo lo que pillo, engordo cuatro kilos

y luego tengo dos razones para llorar:

la tristeza por amor, y la gordura.

-A mí lo que me ayuda es el curro, cuanto más lío mejor.

-Lo de los holandeses te ha venido al pelo. Enhorabuena, por cierto.

-Gracias, pero eso ha sido mérito de Elías.

-No, no, no, de todos,

trabajo en equipo como dice la inspectora Miralles.

-Hablando de enhorabuena, muy bien lo de la chica sorda.

-Sí, Adela, pero nada en comparación

con del desmantelamiento del grupo criminal internacional.

-Puede que esto no sea para titulares,

pero una cosa es la prensa, y otra el ciudadano.

Casos como el de Adela ayudan para que se den cuenta

para qué estamos aquí.

Sí, fue un caso muy emocionante.

-Y lo que hemos aprendido... -Y lo que nos queda por aprender.

-¿Esto qué es?

-Tomando declaración a Adela vimos

que sin nociones básicas de lengua de signos,

no podíamos ayudar a una parte de la población.

-Muy chévere, cuenta conmigo. -Cuanta más gente se apunte, mejor.

-Así me ayuda a estar distraída. Luego os veo.

-Chao.

-Mamá. Olga.

Vas a flipar con lo que te voy a contar, igual hay que denunciarlo.

¿Qué hay que denunciar?

Una entrevista. ¿Quieres denunciar una entrevista?

Siéntate, por favor.

A ver, mamá.

Hace un par de horas yo estaba en casa de Julio

embalando la maquinaria y llamó al timbre un periodista,

para hacer un reportaje sobre jóvenes empresarios.

¿Y qué ha pasado?

Yo le he dicho que no podía contarle nada porque hemos cerrado la empresa.

Pero él ha insistido, y nos hemos ido a La Parra a desayunar y a charlar.

A charlar. A charlar creía yo que íbamos.

Quería tirarme de la lengua y sacarme información sobre Julio y su padre.

Para que yo me aclare, hija, ¿qué es lo que tú quieres denunciar?

Una mala praxis o como se diga.

Los periodistas deben tener un código para no engañar a la gente

para sacarle información. Pero ¿te ha obligado a algo,

te ha extorsionado, te ha coaccionado

te ha puesto la mano encima? No, pero me siento estafada.

¿Ese periodista no se llamará Remo Sempere?

Sí, ¿tú cómo lo sabes? Porque está hasta en la sopa,

y le gusta enredarte hasta conseguir lo que quiere.

Entonces lo puedo denunciar, ¿no?

Engañar a la gente para sacar información tiene que ser ilegal.

Pues no, es muy feo, pero no es ilegal,

y la mayoría de los periodistas lo hacen.

Entonces, ¿no vas a hacer nada? ¿Qué quieres que haga?

Te voy a decir una cosa, a mí no me gustan sus métodos,

pero te aseguro que ese chico, en el fondo, tiene buen corazón.

Bien, ¿qué hace, recoge gatitos en la calle?

Entiendo cómo te sientes, a mí me cayó fatal cuando lo conocí,

estuvo a punto de arruinar el operativo del falso yihadista,

porque se empeñó en publicar una noticia.

Pero, al final, se comportó como un héroe.

A mí me da igual si lo condecoran,

pero no puede tener carta blanca para humillar a Julio por su enfermedad.

No, no la tiene.

¿Eso es lo que ha hecho? No, pero lo va a hacer,

está buscando datos para humillar a los Quintero.

Tú das por hecho que va a publicar todo lo que le has contado,

y lo más probable es que no sea así.

Los periodistas necesitan saber mucho para publicar muy poco,

tienen que tirar del hilo para encontrar la verdadera noticia.

Si se lo has dicho "off the record",

no lo va a publicar. ¿Cómo lo sabes?

Porque sería una torpeza por su parte.

No hay cosa peor par un periodista

que llegar a un sitio y ganarse fama de indiscreto.

Él sabe que cualquier cosa relacionada con Quintero es noticia.

Y que los rumores vinculan su muerte con un ajuste de cuentas

del narcotráfico.

Y quiere sacar provecho de ahí.

Además,

si lo miras bien,

te darás cuenta de que se está comportando como un profesional.

Él tiene mucho olfato y lo único que hace es

pillar de aquí y de allá e intenta prosperar a su manera.

No debe ser fácil ganarse la vida como periodista a su edad.

No es fácil ganarse la vida, y mucho menos a vuestra edad.

Y ahora dime tú, qué piensas hacer después de cerrar la pastelería.

Yo no he pensado en eso todavía.

Vamos a ver si sobrevivo al cierre y luego hablamos.

Ven aquí, repostera mía.

Estoy muy orgullosa de ti. Ya lo sé.

Lo noto por la fuerza con que me abrazas.

Anda...

Ha tenido suerte,

cualquier otro en su situación, le hubiera caído prisión provisional.

-Otro se lo habría merecido, pero Jesús no.

-Con riesgo de fuga, reincidencia en el delito,

o destrucción de pruebas, la ley es muy clara.

Prisión provisional.

Y por lo de la venta de la tienda y que se quieran ir,

riesgo de fuga había.

-¿Y cómo lo habéis hecho?

-Ni luchando a capa y espada hemos podido evitar el juicio.

Por lo menos, mientras espera dormirá en su casa.

Yo creo que la pena será leve y no entrará en la cárcel.

-Menos mal, porque con todo lo que os ha ayudado Jesús...

-Eso le hemos dicho al juez por activa y por pasiva.

-Muchas gracias por defenderlo y por tenerme informada.

-Qué menos, después de todo lo que te he ocultado.

Quiero compensarte, así evito que te enfades conmigo.

-No solo no me enfado, además te invito al café.

-Pues gracias por partida doble.

Me voy, Miralles debe estar esperándome.

Gracias.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Qué cara traes. ¿El virus te ha dejado baldada o qué?

-No hay ningún virus, María,

era todo una excusa.

Siento haberte soltado esa trola,

pero era incapaz de hablar.

-Ya, no me digas más.

Es por David, ¿no?

Por lo visto no tienes ganas de hablar del tema.

Pues vamos a trabajar y nos olvidamos del virus y de todo.

¿Vale?

-Me ha dejado plantada.

-Sí que quieres hablar, ¿no?

-Fui a declararme como si fuera una imbécil,

rollo película romántica,

y me ha mandado a la mierda.

-Mujer, con esas palabras no sería.

-Con esas palabras no, pero vamos...

Me ha dicho que prefiere empezar de cero,

y olvidar todos los malos recuerdos del barrio.

Así que yo soy un mal recuerdo, y prefiere hacer cualquier otra cosa

en cualquier otra parte, antes que estar conmigo.

-Me parece que exageras un poco, Paty.

-Pues es mi interpretación.

Lo que está claro es que se acabó.

¿Y sabes qué es lo peor de todo?

Que tiene toda la razón del mundo.

¿En qué cabeza cabe ir a declararme después de todo lo que le he hecho?

Primero que no, luego que sí,

luego le pongo los cuernos con Jairo, luego lo rechazo otra vez...

Lo raro es que no me odie a muerte.

-Ese muchacho no solo no te odia, sino que sigue coladico por ti.

-Por favor, quieres dejar ya de decir eso?

-Te digo yo que ese crío todavía te quiere.

Se lo noto yo en los ojos, lo que pasa es que tiene miedo.

-Claro que tiene miedo, pero miedo de mí.

De que le siga volviendo loco con mis idas y venidas.

-Vamos a ver, Paty, lo que le pasa a David

es que se ha dado cuenta de una verdad muy grande de la vida,

y que para que una pareja funcione, no basta con que se quieran.

Hay cosas que no cuajan, y no cuajan.

-Vale, María, yo qué sé...

-Válgame, hija,

con la buena química que había al principio

entre La Parra y La Huerta, y ahora ni tú ni yo.

Caprichos del destino. -Es destino es muy cruel a veces.

-Lamentarnos tampoco sirve de nada, así que...

que nos quiten lo "bailao".

-Qué asumido lo tienes, ¿no? Menuda envidia.

-Son muchos años, Paty,

y muchas separaciones.

Mira Elías, por ejemplo.

O lo de mi Osorio.

Luego Reinaldo, ahora Jesús...

Pero ¿sabes lo que te digo?

Que con todos ha habido momentos alegres y muchas risas...

Lágrimas, pues también.

Pero me quedo con lo bueno.

-Tienes razón.

Todavía nos queda mucho por bailar.

-Y sobre todo a ti. con lo joven que eres, cariño.

¿Sabes lo que te digo? Que dientes, dientes.

Y muchos bailes y muchas risas, y al destino que le den por saco.

-Estoy de acuerdo.

Una alianza entre España y Méjico en este momento

sería muy conveniente para todos.

Siempre le he tenido un gran respeto, es usted un referente

en la forma de hacer negocios.

La semana que viene sería perfecto.

¿Mi asesor?

Yo creo que no tendrá ningún problema en asistir,

déjeme que lo confirme.

Que venga Sergio Mayoral inmediatamente.

Sí.

Claro, es imprescindible que estén ellos delante,

por supuesto.

No, es una cuestión de agenda, déjeme que lo confirme.

Es un placer para mí saludarle. Igualmente. Gracias.

-Cierra la puerta.

-Supongo que quieres una disculpa por lo de ayer.

-Supones bien.

-Quizás

el tono que utilicé no fue el más adecuado,

y puede ser que mi reacción fuera excesiva.

Pero si esperas una disculpa, espera sentada.

-¿Cómo dices?

-Todo el mundo tiene un límite, Sofía.

Me has cuestionado, me has espiado, y me has tratado como a un perro.

Incluso un perro se te puede revelar, si le tiras fuerte de la correa.

-Creo que no me estás entendiendo, Sergio.

No espero una disculpa tuya.

Soy yo la que quiere disculparse.

-¿Perdona?

-Sé que he sido muy exigente contigo, bueno, exigente no es la palabra.

He sido una tirana.

Pero tienes que comprender de dónde vengo.

He vivido en un mundo corrupto.

Cruel,

y machista hasta la médula.

He pasado de ser la hija de,

a la esposa de.

Y luego a la madre de.

Siempre sometida a las órdenes de un hombre poderoso.

Y ahora soy yo la que está al mando,

he aprendido que someter a los demás

es la única manera de sobrevivir en esto.

Pero tú no te lo mereces.

¿Me perdonas?

-Ya no espero nada bueno de ti, Sofía.

-Te prometo que a partir de ahora todo será diferente.

Además, te necesito para llevar el negocio,

yo sola no puedo hacerlo,

y mucho menos con la que se nos viene encima ahora.

-¿Por qué? ¿De qué hablas?

-Hay un cártel mejicano que quiere expandirse por Europa.

El cártel de Sinaloa.

-Oí hablar de ellos cuando estaba en la cárcel.

-Quieren una puerta de entrada por España,

y me han ofrecido hacer negocios.

Sería muy bueno para nosotros si juego bien mis cartas.

Si no, acudirán a mis rivales, y entre unos y otros

me echarán del negocio.

-¿Qué te han ofrecido? -De momento, solo generalidades.

Pero quieren que nos reunamos para hablar de alianzas, dinero...

Y yo no sé qué decirles, la contabilidad está en tus manos.

-Está bien, te acompañaré a la reunión.

-¿Estás seguro? Esta gente es muy muy peligrosa.

-Si tú no tienes miedo, yo tampoco.

De aquí a la semana que viene prepararemos un plan de negocios,

y evaluaremos posibles alternativas a cualquier oferta que nos hagan.

-Eso sería perfecto.

¿Podríamos empezar hoy mismo?

-¿Por qué no?

-Avisa a mi secretaria para que anule todas mis citas,

así dispondremos de toda la tarde para hablar tranquilamente.

Y luego, si quieres, podemos ir a cenar.

-Vale.

-Soy Sofía Collantes.

Llamo para confirmar la asistencia a la reunión de mi asesor.

Sí, claro, para eso están los empleados,

para obedecer y callar.

Lola, ¿tú sabes lo difícil que es conseguir que 37 agentes

se apunten a un curso de formación en sus horas libres?

Sí, pero muchos compañeros han necesitado lengua de signos

en muchas ocasiones en la calle.

Creo que por eso les ha atraído la idea.

Y es algo muy divertido, es más práctico que teórico.

Y este folleto está muy bien explicado.

Enhorabuena, habéis hecho una campaña muy inteligente.

Muchas gracias.

Al paso que vamos igual tenemos que ampliar las plazas,

porque quedan dos días para la inscripción, y...

Si se siguen apuntando no vamos a caber aquí.

Si es necesario llamo a Jefatura

y pido que nos busque un salón de actos, otro sitio más grande.

No sabía que íbamos tan bien. Y mejor que vamos a ir.

Acabo de mandar un email a la Confederación de Personas Sordas,

y están entusiasmados con la iniciativa.

Qué fuerte. Gracias a ti

y al gran trabajo que hiciste con Adela.

Ya sabes que esto es un trabajo en equipo.

Ya, un equipo que lideras tú.

Gracias.

Felicita también a Espe de mi parte cuando la veas.

Por supuesto.

Deberíais celebrarlo de alguna manera, ir a cenar o algo.

Desde que tenemos a Fede en casa, que es un cocinillas,

no salimos nunca a cenar.

Aunque no te diría yo que no me tomaría una presa ibérica

con crema de calabaza, ¿te acuerdas?

No sé si fue en el cumple de Merinero, o en la cena de navidad.

Ni en un sitio ni en el otro. La presa ibérica con calabaza

la tomamos en aquel restaurante de la sierra cuando...

Te acuerdas, ¿no? Tienes toda la razón,

no sé cómo se me ha podido olvidar. Hace ya mucho tiempo de esto.

No tanto.

-Comisario, el subsec...

Perdón, no sabía que estaba reunido. No pasa nada, Espe. Dime.

El subsecretario ha llegado, ¿le digo que espere?

No, por favor, que pase.

¿El subsecretario? ¿Ha pasado algo grave?

Si te soy sincero, no tengo ni idea.

Madre mía... Pues me voy.

Mucha suerte. Gracias.

Adelante, por favor. Señor, subsecretario.

Pase, por favor.

Vaya...

yo que pensaba que los virus estomacales duraban 24 horas.

Ah, que era una trola, ¿no?

-No, era una excusa. ¿Tú nunca has tenido que dar ninguna?

-Pues sí, y por la misma razón que tú.

Pero no entiendo, si tienes mal de amores,

por qué te quedas en casa y no me llamas.

-Porque ya hablamos ayer, te escribí está mañana...

No voy a hacerte venir a casa,

con la que tienes montada encima. -¿Qué tengo, Paty?

Meter cuatro cosas en cuatro cajas, ya está.

Además, si tú me dices ven, yo lo dejo todo.

-Gracias. -¿Cómo estás?

-Mejor. -¿Segura?

-Le he dicho a María que lo del virus era un cuento.

Y me ha animado un poquillo. -¿No se ha enfadado?

-No, me ha entendido bastante bien.

¿No ves que ella está con el padre igual que yo con el hijo?

Igual igual no, pero más o menos.

Que me entiende, y ya está, se acabó rayarse la cabeza,

y no hay mal que por bien no venga.

-¿Eso qué significa?

-Que una relación no puedes recordarla por cómo terminó.

Hay que quedarse con las cosas buenas.

Con los momentos de felicidad,

con el aprendizaje que te da eso en la vida,

esas cosas...

-A ver si empezamos a tener mejor ojo

y nos fijamos en tíos con menos drama, por favor.

Porque entre tú y yo, madre mía... -Vaya dos.

-Y la próxima vez, relaciones sanas.

-Y tíos sinceros, que vayan de frente, ya está.

A ver si lo conseguimos.

¿Qué vas a tomar? -Ponme una sin.

-Venga.

-Buenas.

Olga, ¿puedo hablar contigo? Solo un minuto.

-Anda, ¿os conocéis? -Poco.

¿Qué quieres? -¿Nos sentamos, por favor?

¿Me pones una tónica, porfa? -Claro.

-Quería pedirte perdón por lo que ha ocurrido antes.

-Por lo que ha ocurrido. ¿A qué te refieres?

¿A inventarte un artículo falso, intentar sonsacarme información

de un ser querido, o comprarme con un desayuno?

-Por todo eso también.

Pero, sobre todo, por no ir de frente desde el principio.

Yo tengo muchos defectos, puedo ser ambicioso,

atrevido, impaciente...

y un poco chulo, pero no me gusta engañar a nadie.

Te pido perdón, no volverá a ocurrir. Palabra.

-Vale, disculpas aceptadas. -¿Sí?

Qué alivio.

-Yo entiendo que tú por tu profesión, tienes que hacer preguntas incómodas,

y meterte en temas personales, lo entiendo.

Siempre que lo hagas de cara, no mintiendo,

a mí ya me han mentido mucho, por eso me puse así esta mañana.

Yo también te pido disculpas.

-¿Tú a mí?

-No te he dicho cosas muy bonitas esta mañana.

Y creo que si hubiésemos puesto de nuestra parte,

nos hubiésemos entendido.

-No hemos empezado con buen pie. -No.

-Por ir de frente.

-Madre mía, esta mañana con zumo,

ahora con una sin alcohol y una tónica...

Tú y yo vivimos al límite.

Hasta la vista.

¿Se puede? Sí.

¿Es cosa mía o acabo de ver a un capitoste de jefatura

saliendo de tu despacho? El subsecretario general en persona.

Te ha caído una buena, ¿no? Ojalá.

A eso estoy acostumbrado.

¿Han recortado los presupuestos otra vez?

Claudia, acabamos de neutralizar una amenaza terrorista,

hemos desarticulado nosotros solitos

una banda internacional de tráfico de diamantes,

¿quién tiene el cuajo para recortarnos nada?

Esto es otra cosa.

¿Me lo vas a contar o tengo que adivinarlo?

No he traído la bola de cristal.

Claudia,

al parecer ha habido una baja en la Jefatura de Unidades Especiales,

están reestructurando la sección, y...

necesitan cubrir ese puesto urgentemente.

Espera, ¿te han ofrecido la jefatura de Unidades Especiales?

Exactamente, al parecer soy el número uno de la lista.

Pero, bueno, Emilio...

Eso es un notición,

eso es un pasaporte directo a un despacho con moqueta

al lado de la Castellana. Sí, al doble de sueldo, y...

y a coche oficial. ¿Y por qué no lo estás celebrando?

Viéndote la cara parece que has tendido una desgracia.

Todavía no es seguro al cien por cien.

Bueno, si el subsecretario en persona ha venido a tantearte,

es porque el puesto es tuyo, pero si te ha visto con esa cara,

igual buscan otro candidato.

A ver, Emilio,

cuéntame qué es lo que pasa.

Es el puesto con el que llevas soñando toda la vida,

¿por qué no estás contento?

Demasiada casualidad. ¿Qué es demasiada casualidad?

Natalia lleva tiempo presionándome

para que busque un puesto de oficina en el centro,

lejos del fregado del día a día

de una comisaría de distrito.

Y justo ahora, qué casualidad, me ofrecen exactamente eso.

Ya.

Y tú crees que esto tiene que ver con tu suegro.

Está claro, ¿no?

Natalia le ha ido con el cuento a su padre y ha movido sus hilos.

Aunque esté jubilado, tiene muchas influencias.

Pero, aun así,

es un puestazo, es una oportunidad.

Yo no quiero que me den un puestazo porque mi suegro sea un ex DAO.

El puesto lo quiero ganar por mis propios méritos.

Yo entiendo que seas escéptico

y desconfíes de las grandes oportunidades,

porque llevas toda tu vida trabajando mucho

para conseguir muy poco.

Pero, no sé...

Creo que es un puesto que te mereces de sobra.

¿Y por qué no me lo han ofrecido antes?

Tú lo has dicho, ha sido una baja inesperada,

yo entiendo que Augusto ha movido sus hilos,

pero tu suegro no es omnipotente,

no te van a dar un puesto si no te lo mereces.

No sé qué pensar. Podías pensar lo contrario

de lo que estás pensando.

Podías pensar que ese puesto te lo mereces,

y te lo hubieran dado antes si tu suegro no te hubiera bloqueado.

O mejor, deja de darle vueltas y decídete.

Te voy a poner un ejemplo.

Cuando tú le diste a Lola el mando de la UFAM,

le diste una oportunidad, apostaste por ella,

y algunos pensaban que no lo merecía.

Era la mejor para el puesto y el tiempo dio la razón.

Pues ahora tus jefes

apuestan por ti, porque piensan que te lo mereces.

Y en dos días se demostrará que eras válido para el puesto,

y que estabas preparado de sobra.

Gracias, Claudia. Enhorabuena.

Te lo mereces.

Y si te vas tú, que manden a otro, yo no quiero tu puesto.

(CANTA) Tu mami te quiere, te abraza,

te duerme te da de mamar...

Tu mami te quiere te quiere,

tu buena mamá.

¿Te gusta cómo te canta tu mami?

¿Qué me dices de la ropita nueva que te he puesto?

Te gusta, ¿verdad?

No tendrás que llevar más las ropajas que te pone esa.

(Puerta)

Hola, Alicia.

Mira quién ha venido.

Hola, Rebeca.

Hola, mi amor.

Ya está aquí mamá. Te he echado mucho de menos.

¿Qué tal ha pasado el día?

Sigue con molestias, pero está mucho mejor.

Se levantará para las tomas y poco más.

Si quieres se las doy yo y tú duermes del tirón.

No, ya has hecho bastante.

Y tú te has ido a trabajar sin haber pegado ojo.

La verdad, estoy agotada. Hazme caso, deja que me quede.

Tú también debes cuidar tu salud, tienes que dormir ocho horas.

La verdad es que me vendrá bien. Te lo agradezco, Rebeca.

De nada. Yo me quedo a cuidar de Leo encantada.

¿Y esto que lleva puesto?

Ah, sí, es un mono de un niño que cuidaba yo.

No te he preguntado, perdona.

La ropa que llevaba olía a enfermito, y se la he probado.

Es muy chulo. ¿Cómo se llamaba el niño?

Pablo.

Se llamaba y se llama, que sigue vivo.

Claro, sí.

Supongo que debe ser bonito

ver crecer a los niños que cuidaste de bebés.

Muy bonito.

(Puerta)

¿Quién será a estas horas?

Mi padre y Montse. Se me había olvidado, qué desastre.

Pero ponme un ribeiro, mujer, ¿qué trabajo te cuesta?

Te voy a decir una cosa, María ya me lo habría puesto.

Y además, con un sonrisa y una tapa,

que tienes tú mucho que aprender de la murciana.

-No soy ninguna niña. Y la murciana es quien me ha dicho

que no me pase ni un minuto de la hora de cierre.

Si vienen los municipales le pondrán una multa.

-Anda, aquí vienen a desayunar los polis todos los días.

Si os ponen una multa, vais en frente y vuestros amigos os la quitan.

Pon un ribeiro nada más, hija. -No le voy a poner ningún ribeiro.

Además, nos debe el desayuno de esta mañana,

y también me lo ha dicho la murciana.

Paty, el desayuno de esta mañana me lo cobras a mí,

y también la copa de ribeiro. No te molesta, ¿no?

Son cinco minutos. Si quieres echa el cierre,

pero con nosotros dentro.

¿No te molesta que te invite?

A caballo regalado no le mires el dentado.

Muy buena filosofía esa.

Dame la botella, ya sirvo yo.

¿Te llega con lo que te he dado? Sí.

Gracias.

Qué carácter tiene la niña, ¿eh?

Carácter y unos ojazos que quitan el sentido.

¿Sabes? Me gustaría que me explicaras

cómo una persona con tus capacidades

acepta un trabajo de mierda como el que te ha dado Mayoral.

Yo te tenía por un tío hablador

y ahora te ha comido la lengua el gato.

Mira, dile a tu comisario que no me mande más espías.

Han pagado mi fianza y ya estoy libre.

Y dile que no voy a dar más botellazos,

aunque haya gente que lo merezca.

No me manda ningún comisario, yo voy por libre, como tú.

Solo que a mí me va mejor que a ti.

Pues enhorabuena, no te jode.

Escucha una cosa.

Sofía Collantes es la mayor traficante de cocaína

que hay ahora mismo en España.

Hasta los que friegan el suelo de esa empresa ganan más que tú.

¿Así te paga Sergio lo que hiciste por él en el trullo?

Yo no sé nada de tráfico de cocaína,

y me importa una mierda lo que ganan quienes friegan el suelo.

Bien pensado, Sergio te ha hecho un favor apartándote del negocio.

Te ha salvado de la quema, están a punto de caer con todo el equipo.

Primero Quintero,

luego Somoza, estos ya están criando malvas.

Sofía Collantes será la siguiente,

si no la trincamos nosotros se la cargará algún rival.

No te conviene estar cerca de ella.

Deja eso ahí. He venido a hacerte una propuesta.

¿Quieres oírla o te vas a comportar como un estúpido?

¿Cuál es la propuesta?

Necesito un par de ojos dentro de esa organización.

Mayoral confía en ti, pero tienes que ganarte a la jefa,

esa es la que importa. ¿De qué estamos hablando?

Necesito que coloques un par de micros y cámaras

dentro de Construcciones SZ, yo te explicaré cómo.

Eso no es una propuesta, eso es un encargo.

Todavía no me has dicho qué saco yo de todo esto.

No pretendíamos que lo hicieras de gratis.

¿Y por esta mierda quieres que me convierta en un chivato?

Bueno, si te quedas con Mayoral, volverás a la cárcel.

Y si me voy con vosotros, acabo en el fondo del río.

Toda apuesta tiene su riesgo.

Tú eres un tío espabilado, no como el imbécil de Mayoral.

No tiene por qué pillarte.

¿Sabes una cosa? Que se me ha quitado la sed.

Todavía no me has dado una respuesta.

Mi respuesta es...

que me lo tengo que pensar.

Lo siento, pero entre la nochecita de ayer

y que he tenido mucho trabajo, se me olvidó por completo.

Es perfectamente comprensible, hija, tranquila.

Hasta habéis traído vino, y yo no tengo nada para ofreceros.

Qué vergüenza.

No lo sientas tanto, ni que viniéramos de otro país.

Ya quedamos otro día.

Sí, mejor. Se me olvidó decirle a Iker y aún está trabajando.

Ya que estamos aquí y tú estás así,

¿qué tal si te preparamos un picoteo y te vas tranquilamente a la cama?

Y nos ocupamos del crío.

Pues me parece muy buena idea.

Así tú también puedes descansar. Como veas.

Yo lo que temo es que vuelva a revolucionarse.

Me ha costado lo mío tranquilizarlo.

Ya. Igual Rebeca tiene razón, todavía está pachucho.

Es normal, han sido dos días muy malos.

Vamos a dejarle tranquilito.

-Lo que vosotros veáis,

igual se queda tan contento con los abuelos.

-No, así nos aseguramos de que siga tranquilo.

¿El regalito? -Ah, es verdad.

Es una bobada, pero era por no venir con las manos vacías.

-Es que si no malcriamos al nieto,

nos quitarán el carnet de abuelos, eso y no lo vamos a consentir.

Es muy chulo, muchísimas gracias. Y de verdad que lo siento.

Más lo vas a sentir si no te vas a la cama ahora mismo.

Si me entero que no duermes ocho horas,

te abro un expediente disciplinario.

No te preocupes, no será necesario.

En cuanto os vayáis, me voy a la cama directa.

Descansa.

-Buenas noches. Buenas noches.

Me sabe fatal haberles dicho que no, me van a odiar.

No te preocupes, solo quieren que Leo esté contento,

y es evidente que contigo lo está.

Me voy a dar una ducha y a dormir, estoy agotada.

No te preocupes, yo me quedo con Leo encantada.

La habitación está preparada y tienes las toallas en la cómoda.

Está todo controlado.

Te voy a dejar aquí el regalo que te han traído los abuelos,

por si te apetece jugar con él. Descansa, cariño.

Te quiero.

A ti esta baratija no te gusta, ¿verdad, mi amor?

¡Pablo! No se tiran las cosas al suelo.

Mira cómo lo has dejado.

Habrá que tirarlo a la basura.

¿Te cuento un secreto, mi amor?

A mí tampoco me gustaba.

Te quiero más que a nada en el mundo, hijo.

No te preocupes...

que nadie nos va a separar.

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Servir y proteger - Capítulo 370

19 oct 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Irantzu

    Buen trabajo de los actores aunque la serie esta perdiendo últimamente, muchos personajes esenciales estan abandonando la serie y se estan introduciendo personajes vacíos sin tramas interesantes. Espero que vuelva a la esencia del principio con tramas mas intensas. Aun asi, muy buen trabajo del reparto

    21 oct 2018
  2. José

    Es necesario un poco de coordinación tre escenas. El periodista invita a Olga a desayunar, ella dice que sin libreta ni bolígrafo, él accede, y en la escena siguiente aparece él entrevistándola con libreta y bolígrafo.

    20 oct 2018