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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 366 - ver ahora
Transcripción completa

Tú no quieres ayudar a los viejos amigos.

Esta mañana casi me cuelgas el teléfono.

-Estoy hasta arriba de trabajo.

-En la cárcel tenía tiempo para pensar.

Yo quiero rehacer mi vida, quiero un trabajo digno.

Voy a llevar la logística de la empresa

y las relaciones con los clientes.

-Suena muy importante. No sé exactamente de qué va, pero...

-Ya tendré tiempo de explicártelo. He decidido quedarme por el barrio.

Este tipo que acaba de salir me suena de algo y no sé de qué.

¿Es habitual de aquí? Acaba de llegar al barrio.

Pero ha aterrizado con mucha suerte,

ya tiene trabajo en Transportes Quintero.

-¿Tú también eres policía como tu mujer?

Mi novia, no estamos casados.

Policía y surfero.

Ayer vi unos vídeos tuyos que hay en una página de surf.

¿Esa página? Has tenido que buscar bastante.

Sí, cuando algo me interesa me empleo a fondo.

Hola. Hola, Alicia, ¿qué tal?

¿Cómo está Leo?

Le he dado el biberón y se ha quedado dormido.

¿Te das cuenta de que le gustas a Rebeca?

No, ni siquiera me he percatado. Veo que confías muy poco en mí.

Pero ¿qué haces?

Pensaba que tú también querías que esto pasara.

Te equivocas, yo estoy con Alicia y no se me ocurriría hacer esto.

Tote Gallardo es un delincuente común,

digamos que no se ha dedicado a otra cosa en toda su vida.

Le ha dicho a María

que ha conseguido trabajo en Transportes Quintero.

Lo cual no augura nada bueno.

No se lo digas a Alicia, te lo suplico.

Aquí está.

¿Estás bien? Pareces preocupada.

¿Me he perdido algo?

No, le decía Rebeca lo contenta que estás con ella.

Estamos fiándolo todo a que ese frutero

pegue el localizador en el vehículo de esos criminales.

Me parece muy arriesgado el plan que habéis diseñado.

Tendrás 30 minutos, ni un minuto más.

Lo que dure el "loop" de imágenes que verán en la sala.

Después saltará la imagen real, y si no habéis salido,

os verán.

-He pasado por El Color de la Huerta y está cerrado.

¿Sabes si pasa algo?

-Estarán los dos repartiendo pedidos, el padre y el hijo.

-Rudolph. -¿Qué?

-Estaba debajo del coche.

-Un localizador GPS.

(Disparo)

-¡Policía!

-¡Policía!

-¡Rudolph!

Tira el arma o te mato. -¡Está herido!

¡Llama una ambulancia!

-Está de camino, no tardará en llegar.

-David está fuera de peligro. Pronto podrá verlo.

-Gracias, muchas gracias.

(Música emocionante)

Me ha quedado claro, seguimos igual.

Sí.

Gracias y adiós.

¿Era Fidalgo? Sí.

Siguen sin encontrar a Quintero, ¿no?

La pista que teníamos ha resultado ser falsa.

¿Y no estaba en esa isla? ¿Fogo?

Los agente destinados en Cabo Verde fueron tras el rastro

del español que se escondía en una aldea de la isla, y...

Y no era él. No, era un mochilero argentino.

Hablaba español, es lo único en lo que se parecía a Quintero.

El muchacho no huía de nadie, solo intenta dormir donde puede.

Parece que nunca sabremos qué pasó realmente con Quintero.

Alicia, no digas eso.

Mis compañeros darán con alguna pista.

Espero que sea pronto, porque...

los días pasan y cada vez tengo menos esperanza de que esté vivo.

Confía en nosotros.

Yo confío en vosotros, Iker.

Pero las probabilidades de que aparezca muerto

cada vez aumentan.

Y lo quiera o no, es algo que me afecta.

Si se pudiera hacer más, lo haría con los ojos cerrados.

Sé que están destinando todos los esfuerzos por encontrarlo.

Siento que no tengamos más resultados.

Ya sé que no es culpa tuya.

Escucha, Quintero está desaparecido, y eso es un hecho,

pero su muerte no está probada, y a todos los efectos sigue vivo.

Quédate con eso, ¿vale?

Sí, tienes razón.

En cuanto entre en comisaría no pensaré en esto,

estamos hasta arriba con la detención de los holandeses.

Menudo bombazo.

Media Europa va a conocer la comisaría de Distrito Sur.

Han detenido a los cabecillas en Holanda y Bélgica,

pero la red abarcaba muchos países más.

Eran buscados por multitud de delitos.

Hay que reabrir muchos casos pendientes

en los que pueden estar implicados.

Esto acaba de empezar, ¿no?

Elías y Nacha están hasta arriba

y trabajamos todos en la misma dirección.

Miralles quiere investigue

el robo a una joyería en Marbella hace tres meses.

Todo apunta a que fueron ellos. ¿Y tendrás que viajar?

Espero que no. Coordinaré con los compañeros de Marbella.

Tengo una videoconferencia con ellos a primera hora.

¿A ti te importaría esperar a Rebeca?

Me gustaría revisar el caso antes de hablar con ellos.

Rebeca suele ser muy puntual, está al llegar,

así nos vamos los dos juntos.

¿Pasa algo?

Nada, es que yo también tengo mucho trabajo...

Bueno, son llamadas y las puedo hacer desde aquí. Yo me quedo.

Genial.

Dile que he encontrado el chupete favorito de Leo entre los cojines.

Hola, hijo.

Buenos días.

¿Cómo te encuentras?

-¿Dónde estoy?

-En el hospital.

¿Recuerdas lo que ha pasado?

-Solo recuerdo que...

que rompimos la caja fuerte de la fundición.

-¿Nada más?

Entonces entregamos la mercancía a Rudolph,

y nos obligó a acompañarle hasta su guarida.

-¿Y el localizador?

-Pude ponerlo.

Gracias a eso la policía nos siguió hasta allí.

-¿Y entonces qué pasó? No lo recuerdo bien.

-Rudolph había preparado otro robo para esa misma tarde.

Nos dijo que lo robado en la fundición

no alcanzaba el valor de los diamantes.

Así que...

nos pusimos a discutir porque no era lo pactado.

En ese momento uno de los matones encontró el localizador

que había puesto debajo de la furgoneta.

Rudolph ató cabos y...

nos acusó de colaborar con la policía.

-Lo último que recuerdo es que quería dispararte.

-Sí, entonces tú te abalanzaste sobre él.

Forcejeasteis y...

el arma se disparó alcanzándote en un costado.

Me has salvado la vida.

-Tú habrías hecho lo mismo por mí, estoy seguro.

-Fue horrible.

Yo intenté taponarte la herida como pude, pero aun así,

no parabas de sangrar.

Entonces llegó la ambulancia,

te hicieron una transfusión, y...

te trajeron al hospital y te operaron para extraer la bala.

-¿Y cómo he quedado?

-Bien, David, has quedado muy bien.

Por suerte, la bala no afectó a ningún órgano vital.

Pero la operación ha sido muy larga

porque estaba localizada en una zona delicada, cerca del hígado.

Pero por suerte ha salido todo bien.

-Hemos tenido suerte.

¿A ti llegó a hacerte algo? -A mí no.

Pero el cabrón de Rudolph quería dispararte otra vez,

matarte delante de mis narices.

Por suerte, Nacha y Elías llegaron a tiempo.

-Me imagino que estará detenido. -Sí, él y muchos de su banda.

No te imaginas el pedazo de organización que tenían montada.

Sus jefes la controlaban desde el extranjero,

pero en el registro han encontrado información

sobre asaltos que habían hecho en Europa, documentación falsa...

Dinero en efectivo...

Pero van a pasar una buena temporada en la cárcel.

-¿Y nosotros?

¿Qué va a pasar ahora con nosotros?

-No te preocupes por eso, de verdad, estamos a salvo.

Ahora tenemos que centrarnos en tu salud y que te recuperes.

El cirujano me ha dicho que es muy importante que descanses.

Bueno...

Será mejor que avise a la enfermera que has despertado.

Ahora vuelvo. -Vale.

-Buenos días. Buenos días.

En el recibidor tienes el chupete de Leo.

Alicia lo ha encontrado en el sofá.

Ah, gracias.

¿Alicia no está? Ha tenido que salir pronto.

Me pidió que me quedara a esperarte.

Entonces, entiendo que no le has contado lo que pasó ayer.

No se lo he contado.

He preferido pensar que no volverá a pasar.

¿Así me consideras, una niña?

Sí, así te considero. Lo siento.

Es verdad, ayer me comporté como una cría, lo siento muchísimo.

Eso espero.

Y espero no arrepentirme de ocultárselo a Alicia.

Te juro que no vas a arrepentirte.

No sé lo que me pasó, pero te prometo que no volverá a ocurrir.

Todo lo que te dije ayer era verdad.

Este trabajo es muy importante para mí.

Me encanta cuidar de Leo y Alicia me cae genial.

Ella confió en mí y yo la he traicionado besándote.

Me siento muy mal, de verdad.

No vale la pena seguir hablando de esto.

Pareces arrepentida, es suficiente. Muy arrepentida.

Solo una cosa más, Rebeca,

hay algo que me preocupa de verdad,

y es que pensaras que yo intentaba ligar contigo.

¿En serio te di esa impresión? Déjame acabar.

Quiero aclararte que para nada me siento atraído por ti,

y menos intentaría nada contigo. Por supuesto que no.

Yo tengo muy mal radar para las relaciones.

A veces no me entero que me están tirando la caña

y otras que me pasa todo lo contrario.

Lo siento muchísimo, de verdad. Pero soy un desastre para esas cosas.

Ya lo veo. Pero ¿sabes qué?

Que deberías tener más cuidado, hay cosas que deberías madurar más.

No puedes ser así de impulsiva. Lo sé.

Mi problema es que a veces hago las cosas como me salen del corazón,

sin pensar demasiado, pero en mi trabajo no,

en mi trabajo soy muy responsable, por eso no tienes que preocuparte.

En fin, olvidemos el tema.

No te preocupes, ya está olvidado.

(Teléfono)

¿Sí?

Dígale que pase.

¿Qué pasa, Tote? No te esperaba hoy por aquí.

-Te dije que tomaras tu tiempo, pero me he levantado esta mañana

y he pensado: "Voy a ver a mi amigo Sergio,

para que vea que mi interés por la empresa es verdadero".

-No hacía falta, ya lo dejaste claro ayer.

Siéntate. ¿Te apetece tomar algo?

-¿A esta hora, qué van a pensar de mí los nuevos compañeros?

-Para ti cualquier hora es buena para un trago.

-Cómo me conoces. Ya estás tardando, colega.

Así me gusta, que estemos en buena sintonía.

Ayer parecía que te habías tragado el palo de una escoba.

Eso, o que no te hacía ni puñetera gracia mi presencia aquí.

-No, es que me pilló de sorpresa tu visita.

-¿Y qué pasó, te asusté? -Claro que no.

Pero me descolocó un poco tu petición.

-Bueno, bueno.

Lo importante es que estoy deseando empezar en esta magnífica empresa.

¿Por qué no me enseñas cuál va a ser mi despacho?

-Me temo que de momento no va a ser posible.

-¿Por qué?

-He hablado con Recursos Humanos,

y ahora mismo no hay ninguna plaza vacante en la empresa.

-Déjate de chorradas, de recursos y de vacantes.

Tú eres el que manda aquí, ¿no?

Con decir que necesitas alguien de confianza basta.

-No es tan fácil, ya te dije que yo no soy el jefe aquí.

Hay un presupuesto aprobado para personal y no lo podemos saltar.

-A mí todo eso me suena a excusa.

-Te voy a ayudar, Tote, no tienes que preocuparte de nada,

y mucho menos desconfiar de mí, no te voy a dejar tirado.

Hablaré con compañeros de otras empresas,

y verás como pronto encontramos algo para ti.

-¿Tú te crees que yo soy gilipollas?

¿Crees que te vas a librar de mí después de lo que hice por ti?

-No es eso, me habré explicado yo mal.

-Esto lo explica todo.

Esto es lo que me hizo el Pedraza

cuando me interpuse para que no te sacara los ojos.

Y recuerdo perfectamente lo que me dijiste en la enfermería,

que estabas en deuda conmigo,

y que siempre me ayudarías.

-No lo he olvidado. -Pues lo disimulas muy bien.

Yo no sé aquí,

pero en Triana las promesas son sagradas.

Y en la cárcel también.

-Estoy haciendo todo lo posible por ayudarte,

pero a veces las cosas no...

-¿Por qué la secretaria no me deja pasar?

-Tote Gallardo, para servirle.

-Ella es Sofía Collantes, la dueña de la empresa.

Él es un viejo amigo de visita por el barrio.

-Encantado.

-Tengo algunos temas importantes que hablar contigo,

quiero resolverlos inmediatamente. -Por supuesto, Tote ya se iba.

-Muy bien, ya seguiremos hablando de batallitas.

Espero tu llamada. Adiós.

-¿De dónde ha salido este paleto?

-No hay que dejarse llevar por las primeras impresiones.

-¿No has visto cómo me ha mirado?

No me gusta que te relaciones con gente así.

Y qué olor, ¿no?

-¿Qué es eso tan importante que querías hablar conmigo?

-Es sobre contabilidad de Construcciones Somoza.

-Vamos a ver...

¿Hace cuánto ha llegado al barrio?

En cuanto salió de la cárcel, un par de días.

¿Y entra directamente en Transportes Quintero?

Es lo que va diciendo por ahí.

Con este rosario de delitos y esta pinta,

dudo mucho que Sofía Collantes haya contratado a Tote Gallardo.

Ella le da mucha importancia a la imagen y a los modales,

o ha hecho un curso de protocolo o no ha pasado el filtro.

Iker, créeme, trabaja allí.

No lo contrató Sofía. Entonces, ¿quién?

Sergio Mayoral.

Estuvieron juntos en la cárcel, en Soto del Real.

He hablado con Instituciones Penitenciarias

y me han confirmado que compartieron celda unos meses.

Nada de esto es por casualidad.

Por eso te digo que debes estar al tanto, en fin,

otro delincuente para la lista de trabajadores de la viuda de Somoza.

No sabemos si Sergio lo ha contratado como hombre de confianza,

para los asuntos delicados,

o le está haciendo un favor a un antiguo compañero de celda.

Lo que parece claro es que Gallardo necesita ayuda,

y ha recurrido a Sergio.

Todo lo que tiene que ver con el entorno de Sofía Collantes me vale.

(Puerta)

Soy Remo Sempere, periodista de "Distrito Digital".

Habíamos quedado para una entrevista.

Pase, por favor. Le presento al oficial Lemos.

Sí, el oficial y yo ya nos conocemos.

Aprovecho para recordarte que me debes un favor.

Y no se me ha olvidado,

pero te lo devolveré en su debido momento.

Ahora tengo que marcharme. Comisario.

Me prometió una exclusiva a cambio de unos detalles de Sofía Collantes.

Menos mal que en esta comisaría no son todos como él.

Gracias por atenderme. Siéntese, por favor.

Qué menos después de ayudarnos a atrapar a Héctor García.

Yo no estaba, pero ha llegado a mis oídos su valiosa colaboración.

¿Está preparado? Cuando quiera.

La enfermera ha dicho que tienes que beber

para eliminar mejor la anestesia.

¿Ya?

-¿Por qué no bajas un rato a la cafetería?

Aunque solo sea para estirar las piernas.

-No quiero dejarte solo.

Las enfermeras entran cada dos por tres.

(Puerta)

-¿Sí? -¿Se puede?

-Adelante. Se ha despertado hace un rato.

-Hola.

No sabía si traer bombones o flores y te he traído los dos.

¿Qué tal, cómo estás? -Bien.

-¿Qué tal la operación, te duele mucho?

-De momento no.

Pero tengo que decirte que estoy medio dopado.

-Yo solo venía a preguntar si estás bien.

Si te molesto o quieres descansar, dímelo y me voy.

-No molestas. -Yo aprovecho para bajar a desayunar.

Es que no quiero dejarlo solo. -No me extraña, yo tampoco lo haría.

Baja tranquilo, no me pienso mover hasta que vuelvas.

-Muy bien. Pongo esto ahí.

-Me tenías muy preocupada, me alegra verte tan bien.

-No sé hasta qué punto sabes cómo he llegado hasta aquí.

-Bueno, hasta el punto

en el que ha sido Elías quien me ha puesto al día de todo.

Sé que estabais en una misión

colaborando con la policía

para desarticular una peligrosa banda internacional, ¿no?

-¿Y te contó Elías cómo...

acabamos metidos en eso?

-Sé a lo que se dedicaba tu padre antes.

Y que por ser un experto reventando cajas fuertes

los holandeses le obligaron a participar en el robo.

-Me habría gustado contártelo yo mismo.

Al principio tenía vergüenza.

Y después se complicó todo.

-María me dijo que tú no sabías a lo que dedicaba tu padre antes.

-Fue muy duro saber la verdad.

Me enfadé muchísimo con él.

-Ya, por eso te fuiste al Bonillo, ¿no?

-Exacto, sí, quería pensar...

y poner la cabeza en orden.

Justo en la estación de autobuses

los ladrones de la antigua banda de mi padre me secuestraron.

-Espera, ¿qué?

¿Qué me estás contando, David?

-Querían reorganizarse tras salir de la cárcel.

Habían planeado un atraco y...

mi padre era una pieza clave.

Y como él se negó, me secuestraron para obligarle a hacerlo.

-Y yo escribiéndote millones de mensajes

como si estuvieras en el pueblo.

-Siento mucho haberte tenido así, Paty.

Sí, y al llegar aquí,

estuve muy borde contigo.

-Ahora entiendo por qué.

No podías contarme nada sin delatar a tu padre.

Yo pensaba que te fuiste al pueblo porque tenías una novia

y pasabas de mí.

Joder, soy idiota, tú pasándolo mal

y yo rayándote y agobiándote con mis tonterías.

-Mi padre no quería acudir a la policía.

No quería involucrarme y...

que yo tuviera problemas por su culpa.

Estaba sometido a mucha presión, Paty.

Perdóname.

Perdóname por todas las malas contestaciones que te llevaste.

-No hay nada que perdonar.

-Me alegro que las charlas que dimos en centros escolares

están surtiendo efecto.

-Rosa ha confesado que después de escucharnos

se dio cuenta de que los mensajes de su novio eran para controlarla.

-Y sabía dónde estaba en cada momento por el GPS del móvil.

-Le he dicho que lo desactive o la orden de alejamiento no servirá.

-¿Ya has terminado? Parece que ha dado de sí la entrevista.

Es el periodista que ha entrevistado a Bremón.

-Soy Remo Sempere. -Y ella es la oficial Ramos.

-Lola. -Creo que te vi en La Parra.

-Puede ser. -¿Y qué tal la entrevista?

-Mortalmente aburrida. -¿Por qué?

-Porque tenéis un jefe que es un muermo,

solo hablaba de estadísticas, me ha dado un mitin...

-Piensa que lo ha hecho porque no puede contarte

los casos que estamos llevando ahora.

-Ya, pero lo puedes decorar con alguna anécdota o algún chascarrillo.

Ha estado muy serio y estirado.

-Es su manera de mantener la distancia con los medios,

porque muchos periodistas tendéis a tomaros muchas confianzas.

-¿Lo dices por experiencia?

Una cosa es mantener la distancia y otra ser un rancio.

-Tampoco exageres.

-Este esperaba que Bremón le contara chistes

mientras le daba detalles morbosos de cualquier caso.

-Miralles también es profesional y no resulta tan plomiza.

Se ve que Miralles hizo su carrera en la calle,

y Bremón la suya en el despacho.

-Espero que tengas mejor olfato para las noticias,

porque estas muy equivocado.

Bremón, además de un gran policía es un gran jefe, igual que Miralles.

-Y tú eres su abogada defensora.

-Pues no, te equivocas, Lola es responsable

de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer.

Y todos en esta comisaría corroborarán lo que ha dicho ella,

que Bremón es un gran jefe y también estupendo policía.

-Solo me queda pedir perdón si me he pasado en mis apreciaciones.

-No pasa nada, pero no juzgues a la gente por las apariencias.

-Es un buen consejo y te pido que hagas lo mismo,

no pienses que soy un bocazas y un sobrado.

-En tu caso te lo has ganado a pulso.

-Por eso me gustaría tener la oportunidad de demostrarte

cómo trabajo fuera de aquí.

-Bueno, yo os voy a dejar.

Me voy a mis cositas.

-¿Nos tomamos unas cañas cuando termines de trabajar?

-Buen intento, pero no. Gracias. -Que te he caído fatal.

-No me has caído mal, pero creo que no pegamos mucho,

y tengo muchísimo trabajo.

-Vale. -Gracias.

-Hasta luego. -Chao.

-Si me llegan a contar todo esto ayer por la mañana,

pensaría que me están vacilando.

-Lo importante es que ha terminado.

-Y con final feliz.

-Supongo que esto...

ha sido lo más cerca que voy a estar de sentirme como un policía.

Con mis antecedentes jamás podría entrar al cuerpo.

-¿Os va a acusar de algo?

Si gracias a vosotros han conseguido detener a los jefes de la banda.

Entiendo por qué dejaste la idea de ser policía.

Me imagino que moralmente,

saber que tu padre ha sido un delincuente

chocaba con tu vocación.

Pero después de todo esto que ha pasado,

no sé, yo le daría una vuelta al tema.

-Puede que lo haga.

-Se te veía tan ilusionado...

Eso es lo que más me gusta de ti,

la ilusión que le pones a las cosas que te apasionan y te llenan.

-Sé que tienes prisa, pero no quiero que me pase como ayer.

A ver...

Sí, es este, te lo puedes llevar. Gracias por tu paciencia.

Entonces, ¿la media docena de cookies para quién era?

Aquí no hay nada.

-¿Se puede pasar? -¡Qué susto!

Hija, qué respingo has dado.

Hombre, no esperaba a nadie, estoy trabajando tranquilamente.

Eso está desordenado,

pero cuando tenga un segundo lo arreglo todo.

-Por lo menos seguiste mi consejo y has organizado los albaranes.

-No quiero confundir un pedido de un cumpleaños con el de un funeral.

Ya me contó tu padre, pero bien está lo que bien acaba.

En cuanto les dije que se les cobraba el pedido por las molestias causadas,

se les bajaron los humos.

-Gracias por venir ayer, estaba a punto de tener un ataque de ansiedad.

Cariño, no lo tomes a mal,

pero no puedes estar trabajando a todas horas

y llegar a casa agotada.

Llama a algún compañero de la escuela que te eche una mano.

No, no, no, no... Mira cómo está todo,

yo prefiero seguir sola hasta que lo encarrile un poco.

(Alarma)

¡Ah, lo "macarons" que se me queman!

No pasa nada,

porque tengo tiempo de volverlos a hornear y ya está.

-Tienes que bajar el ritmo, te va a dar algo.

-No puedo, papá, tengo que sacar esto adelante.

Eso demuestra que eres muy responsable,

pero deberías plantearte aceptar menos pedidos,

hasta que estés más organizada.

No puedo rechazar pedidos porque nunca se sabe

lo que te va a ofrecer un nuevo cliente.

¿Y el azúcar?

-¿Por qué no te impones algún sistema?

Por ejemplo:

los pedidos que llegan por la tarde los sirves dos días después.

Y estableces días de entrega según la zona.

No lo puedes abarcar todo, Olga. ¿Te queda mucho por hoy?

No, los "macarons" y ya. Pues venga.

Vamos a la cocina, yo te ayudo a recoger

y luego nos vamos para casa. Vamos.

(Teléfono)

Patisserie de Olga... ¿dígame?

¿Es su primer pedido?

Como lo ha hecho después de las cuatro de la tarde

se entrega en dos días laborables.

Muy bien.

Una tarta de limón y otra de frutos del bosque.

¿Me da su dirección y teléfono, por favor?

-¿Qué, todo a tu gusto?

-Sí, entre la manzanilla y el jamón, parece que estoy en la feria.

-Faltan los farolillos. -Y una guitarrita.

Pero de mujeres guapas vamos bien surtidos.

-Veo que echa de menos Sevilla, no me extraña, una ciudad preciosa.

-Y si conocieras Triana, no querrías vivir en otro lado.

Cómo la echo de menos: La Plazuela, el Cachorro...

Pero hay que ganarse las habichuelas, y eso solo se consigue en la capital.

-Sí. Venga.

Perdona, corazón. ¿Qué quieres tomar? Un café, por favor.

¿Quieres algo de comer? No, esperaré a que salga Alicia.

¿Tú no habías empezado a trabajar en Transportes Quintero?

-Estoy esperando a que Personal me pase el contrato.

-Ya decía yo, qué buen horario.

-Yo he negociado para tener los horarios que me dé la gana.

Me voy. ¿Qué te debo? -Cuatro cincuenta.

-Que sean cinco. -Gracias.

¿Por qué estás tan serio?

Miraba al tipo que acaba de irse.

¿El de los palillos?

Se ha llevado un manojo de palillos. ¿Qué tiene ese tipo de especial?

Poco, si no fuera por una información que me ha pasado Bremón.

Su hoja delictiva llega hasta Badajoz,

y recién salido de la cárcel se ha instalado aquí,

dice que para trabajar en Transportes Quintero.

¿Y Sofía Collantes lo ha visto ya con el palillo?

Eso mismo he pensado yo al ver su ficha.

No parece mucho de su estilo.

Voy a estar pendiente de todo lo que se mueve en su entorno.

No hablemos de trabajo ahora.

Hola, Alicia, ¿qué tal?

¿Qué te pongo? Una tónica, María.

¿Cómo está el pequeñajo? Ya no lo traes, estará grandísimo.

Me acaban de mandar un vídeo de él haciendo ejercicio.

¿No es muy pronto para eso? Mira, no es lo que piensas.

¡Ay, madre mía, que me lo como!

Qué cosas le hace esta chica.

La canguro que tenemos lo cuida fenomenal.

Y quiero mucho a Leo, ¿verdad, Iker?

Nos manda vídeos para ver sus progresos.

Pues qué suerte, ojalá os dure mucho.

Está precioso, te traigo la tónica.

Marcos, debes tener más paciencia, y no hables así de tu madre.

Que no te tiene manía.

La vuelta de las vacaciones no le ha sentado bien, ¿de acuerdo?

Intenta ponerte en su situación, y tener un poco más de paciencia.

No te preocupes, cuando llegue a casa hablo con ella.

Venga. Te quiero.

Adiós.

(Puerta)

¡Adelante!

¿Estás ocupado? No, pasa, Lola.

Te traigo el último informe mensual,

lo he tenido que cambiar a última hora

porque hemos incluido la resolución

de una orden de alejamiento que llevábamos.

Muy bien.

Esta resolución es fruto de la divulgación

que hemos hecho en centros escolares.

Rosa se ha dado cuenta de que su chico la controlaba

mandándole mensajes intimidatorios al móvil.

La educación es fundamental para acabar con esta lacra.

¿Me ibas a decir algo?

La divulgación en los centros escolares es efectiva,

pero no llegamos a todos los centros y muchas veces el mensaje no cala

porque les pedimos que cuenten sus casos privados de manera pública,

delante de todos sus compañeros.

Pero si algún alumna o alumno

quiere hablar con vosotros de forma particular

le facilitaréis un contacto.

Sí, pero se me ocurre que podemos aumentar las posibilidades

dándoles una alternativa masiva, pero a la vez privada.

Podíamos aumentar nuestra presencia en redes sociales,

así los más jóvenes estarían conectados.

Siento discrepar contigo,

pero la cuenta de la Policía Nacional española

es la más visitada en Europa, ¿qué más podemos hacer?

Sería crear una cuenta específica para Distrito Sur

contando el día a día,

haciendo hincapié en las mujeres y en las familias,

que son los colectivos más vulnerables.

¿Y quién se encargaría de gestionarla?

¿Tú, Fede...? No, no, no.

Se debería encargar alguien a tiempo completo

y con mucha experiencia, un "community manager".

¿Un "community manager" aquí, de verdad?

Suena muy bien, pero es muy moderno para una comisaría de barrio.

Ese comentario es más propio de alguien chapado a la antigua,

que de un comisario moderno como tú. Al final será verdad lo que dicen.

¿A qué te refieres? ¿Qué es lo que dicen?

Déjalo, es una tontería.

No tendrá que ver con ese periodista, Remo Sempere, ¿verdad?

¿Por qué lo dices?

Porque durante la entrevista y de forma muy sutil,

me comentaba que mi discurso es muy antiguo y carca,

y al salir te vi hablando con él.

Yo no creo que tú seas un carca,

solo creo que deberíamos dar una imagen más moderna de la comisaría,

por eso te he propuesto lo de las redes sociales,

así los medios estarían enterados a tiempo real de lo que pasa.

Te evitarías entrevistas como la de esta tarde.

Con el presupuesto que tenemos no podemos permitirnos estos lujos.

Sabes que tenemos necesidades más apremiantes, ¿no?

Tienes razón.

No sé en qué pensaba para proponerte algo así.

A ver...

Lola, la propuesta que has hecho es muy muy interesante,

lo que demuestra que te preocupas por tu trabajo.

Ojalá todo el mundo fuera así.

Sin ir más lejos, el periodista este, Remo Sempere,

cuando os he visto charlando me ha dado la impresión

de que está más interesado en salir contigo

que en el reportaje que ha venido a hacer.

Me ha invitado a salir, pero le he dicho que no.

No tienes que darme ninguna explicación.

Lo sé, pero te informo.

Que me haya caído mal al principio

no quita que gracias a él La Parra no saltara por los aires.

Aunque sea un héroe, a mí me ha parecido muy superficial,

y un poco insulso, nunca saldría con un chico como él.

Nunca digas nunca jamás. Ya.

A mí me van los tipos más interesantes, con más experiencia...

con más personalidad...

¿Ocurre algo, Espe?

El interrogatorio de uno de los hombres de Rudolph Van Gaal,

me dijo que lo avisara y lo están subiendo del calabozo.

Bien, bien, ya voy para allá.

¿Y tú qué, te vas a quedar a vivir aquí?

-No. ¿por qué?

¿Qué pasa?

-Vamos a casa y de camino me cuentas a qué viene tanta miradita.

-Ya empezamos...

-Gracias. -¿Qué, otra exclusiva?

-Mucho me temo que no.

Tenía mucha confianza en esta entrevista, pero ha sido un muermo.

No he sacado nada jugoso. -Ningún titular como decís vosotros.

-Sí, uno:

"El comisario más aburrido de España está a cargo de Distrito Sur".

-¿Hablas de Bremón? -¿De quién si no? ¿Te extraña?

-Hombre, es serio, pero con el puesto que tiene

no creo que pueda estar contando chistes todo el día.

-¿Tú también sales en su defensa?

-En su defensa no, tampoco lo conozco tanto.

Pero pienso que es buena persona.

Y que la comisaría funciona muy bien con él al frente.

-Algo debe de tener para que lo defendáis todos.

Pero con lo que a mí me ha contado no me darán el Pulitzer.

Tendré suerte si me la publican.

-¡Hombre!

Dichosos los ojos que te ven. ¿Cómo te van las cosas?

Me encanta cuando me traes cosas ricas.

-Todas para ti, que a mí me salen por las orejas.

-Ay... ¿A ti qué te pasa?

-Que no tengo vida, me paso el día trabajando.

Encima, me sale todo al revés.

-Pues esto...

te ha quedado buenísimo. -Pues será lo único,

porque en todo lo demás soy un desastre.

Mando mal las cosas, me sale todo mal.

-Tienes mucho mérito, lo estás sacando tú sola adelante.

-Hasta que pete, Paty.

No sé cuánto tiempo voy a aguantar. -No digas eso.

En serio, hasta han venido mis padres a ayudarme,

y me han dicho que me lo tome con calma o me va a dar algo.

-Entonces es grave la cosa.

Yo te puedo ayudar con la página web, pero con la mano de obra...

con los horarios que tengo aquí imposible.

-No te preocupes, gracias.

Vamos a cambiar de tema.

Tú con David, ¿qué?

¿Fuiste a hablar con él?

Pues cuéntame, porque te acaba de cambiar la cara.

-A ver...

Para haber recibido un balazo está bastante bien.

-Va a resultar que este chico es un superhéroe.

-Pues sí.

Yo, de verdad,

no acabo de creérmelo, te lo juro.

-Esta historia de los fruteros es muy fuerte,

cuando me lo contó mi madre yo flipaba.

Crees que conoces a una persona

y descubres que lleva una vida paralela.

-Sí, sí. Y David lo está pasando fatal.

No solo por los holandeses.

Enterarte que tu padre es un experto reventando cajas fuertes,

es heavy, le ha dejado muy tocado.

-Pero tú siempre estás a tu lado para consolarle.

Venga, Paty, que te cambia la cara cuando hablas de él.

-Ahora mismo, David y yo volvemos a tener muy buen rollo.

No sé, le he visto con otros ojos.

Sigue igual de cariñoso y de bueno como siempre,

pero ahora le veo más maduro.

-Y con la cicatriz mola más, ¿no? -No te rías, te lo digo en serio.

Saber que ha estado a punto de morir,

me ha hecho pensarme las cosas otra vez.

Creo que le sigo queriendo.

Y este chico merece la pena.

¿Ahora de qué te ríes? -Esto lo sé yo hace muchísimo tiempo.

Siempre te has seguido preocupando por él,

por qué le pasaba, por qué hacía...

-Ya... Bueno, y tú que eres tan lista...

¿qué hago?

-Yo lo tengo muy claro.

Decírselo. -¡Qué dices!

No sé.

-No insistas, lo que crees que has visto no significa nada.

-¿Nada?

Que nos conocemos, Lola, que os he visto haciendo manitas.

Y esas miradas eran de tensión sexual.

-No inventes, de verdad.

Si no llegas a entrar hubiéramos hecho un Picasso en la habitación.

-No sería la primera vez.

-Vamos a dejar el temita porque ya estoy un poco harta.

-Sí, ahora yo estoy loca y me lo invento todo.

Salta a la vista que sigues colada por él.

Si no, ¿a que venía su defensa a ultranza delante del periodista?

-¿Se puede saber qué está pasando aquí?

-Nada, no pasa nada.

Nuestra amiga, que ha vuelto a las andadas.

Yo solo te pido que no caigas en el mismo error.

-Estamos hablando del comisario Bremón.

-Esto es el colmo. ¿Cómo sabes que es el comisario Bremón?

Ah, claro, es que vivimos con la gaceta del barrio.

-No os pongáis así.

Os he oído discutir,

y Espe habla de cometer el mismo error con ese tono...

Llámame Rappel, pero me lo he imaginado.

-Exacto, te lo has imaginado, y ella también.

No os preocupéis, no he tenido nada con el comisario Bremón, ¿tranquilos?

-No me quedo tranquila, sabiendo que aún sientes algo por él.

¿Tú qué opinas? -Eso, ¿tú qué opinas?

Podemos hacer una junta de vecinos para que opinen todos.

-Tampoco os pongáis así. Yo no sé...

Si Lola va a cometer ese supuesto error

volviéndose a liar con el comisario...

Yo no hablo de la vida de la gente, pero todos podemos cometer errores.

-Y cuando ella lo pase mal porque no funcione, ¿te lavarás las manos?

-No, yo nunca me lavo las manos.

Trataré de consolarla, de hacer la cena...

Como siempre.

-Yo soy más de evitar el sufrimiento, y eso solo se consigue

si no haces lo que sabes de antemano que es un error.

-Te recuerdo que tú y yo dijimos que fue un error

la noche del "speed dating".

-¿Eso a qué viene ahora?

-¡Basta ya! ¿Podemos dejar de hablar de nuestra vida privada?

-Voy a poner una lavadora de color, ¿tienes algo para echar?

Mucha amnesia hay en esta casa.

No te giba...

-Hola, María. -Hola.

Vengo a saber cómo estáis no quiero molestar.

-No, molestas.

Perdona si ayer fui un poco brusco, pero necesitaba estar solo.

-¿Y David? -Bien, en la habitación.

Se encuentra bien, sí.

Ahora se ha dormido, por eso he salido a tomar café.

Pero ya está fuera de peligro.

Sí, sí.

La verdad es que todavía tiene un poco de dolor,

por el postoperatorio, pero con los analgésicos

lo va sobrellevando.

Ahora necesita reponer fuerzas.

-¿Y tú qué? Tienes cara de estar agotado.

-Sí, la verdad es que estoy muy cansado.

Pero después de todo lo que ha pasado es un cansancio agradable.

Por fin, parece que todo terminó.

-Me ha dicho Paty que David está más animado.

Seguro que pronto le darán el alta.

-Me alegro mucho que hayas venido a verme.

Siento que tengo que darte muchas explicaciones.

-No te preocupes por eso. -Sí, sí, me preocupa.

Sí, necesito aclarar las cosas contigo.

Ahora que David está fuera de peligro

y que todo el mundo sabe la verdad sobre mí,

es como si me hubiera quitado un peso de encima.

-Yo todavía estoy asimilando

lo de que fueras un delincuente.

-Ya me lo imagino.

Pero si te digo la verdad,

hasta que no apareció Rodrigo en el barrio

era como si hubiera olvidado esa parte de mi vida,

es como si no hubiera existido nunca.

-Yo no puedo entender

cómo te metiste en eso, si tú no eres así.

-Porque lo mamé.

Me crie con un padre que se dedicaba a eso.

Es extraño, pero piensa que desde pequeño yo veía

que mi padre reventaba cajas fuertes, y para mí eso era normal.

Mi padre me enseñó el oficio.

A él le llamaban "El Cerrajero".

A mí me apodaron "El Chispas"

y mi hermano se dedicaba a encontrar coches para los robos,

y hacía de conductor. -Ya.

Hasta que se os acabó la suerte.

-Ganamos tanto dinero...

Éramos jóvenes, éramos inconscientes.

Todo cambió el día en que murió mi hermano.

Ahí me di cuenta que la vida no era eso.

-También estaba David, ¿no?

Supongo que ser padre soltero y reventar cajas fuertes

no es muy buena combinación. -No.

Me di cuenta de que no quería para David...

la vida que había tenido yo.

No quería que David terminara como yo.

¿Lo entiendes? Y por eso dejé la banda y ese mundo.

Y empecé desde cero en el pueblo, ya lo sabes.

-Fuiste muy valiente, Jesús, muy valiente.

-No tanto como para contarle la verdad.

Yo solo quería protegerlo, y al final,

acabó pagando por ello. Mentirle fue un error.

-Pero lo hiciste porque lo querías.

-Sí, igual que a ti.

María, me...

me daba tanto miedo que me dejaras si descubrías la verdad, que...

Además apareció Toño, me presionó...

Yo qué sé...

-Me hubiera gustado saber la verdad desde el principio,

pero entiendo por qué me mentiste.

-¿Eso significa que me perdonas?

-¿Tienes prisa?

-Ninguna, pero muchas ganas de llegar a casa.

-Vengo a terminar la conversación que dejamos a medias.

Supongo que la estirada esa no andará por aquí.

-Con Sofía nunca se sabe. -Esa impresión me ha dado.

Esa mujer está acostumbrada a llevar las riendas.

-Te agradezco la discreción delante de ella.

-Sergio, yo puedo ser bruto, pero tonto no soy.

Nunca me enemistaría con mi jefa.

De todas formas,

más que empresaria parece recién salida de una pasarela.

-Veo que además del palillo conservas tu buen ojo.

En la cárcel eras igual,

de un vistazo radiografiabas a los presos.

-¿Desde cuándo te la tiras?

Como tú has dicho, mantengo mis dotes de observación.

-Preferiría no hablar del tema. -Ah, ¿no?

Entonces vamos a hablar del mío.

¿Qué pasa con mi puesto de trabajo?

-Después de ver a Sofía, ¿quieres trabajar aquí?

-¿Tú sabes lo que me gustaría?

Salir a hombros por la Puerta del Príncipe de la Maestranza.

Es un sueño que he visualizado durante años.

En la cárcel todas las noches me veía con el traje de luces,

y la plaza a reventar.

El toro bien cerca,

entrando al trapo..

Y el público gritando:

¡Olé!

¡Olé!

¡Olé!

Y rematar la faena

con una estocada certera.

La suerte de matar.

Mi preferida es al encuentro.

Das unos pasos para el animal...

y...

¿Me vas a dar trabajo o qué?

-El numerito estaba de más.

Si insistes en trabajar aquí,

el único puesto que puedo ofrecerte es conducir un coche de empresa.

-¿Eso qué significa? ¿Que voy a ser tu chófer?

-Solo en contadas ocasiones. Sobre todo será hacer recados,

recoger algún conductor que se quede tirado,

entregar algún paquete...

-Eso es una mierda.

-Es lo que te puedo ofrecer.

-¿Es todo lo que le puedes ofrecer a alguien que te salvó la vida?

-Lo siento, en esta empresa no vas a conseguir nada mejor.

Con la impresión que le has causado a Sofía, es mejor que no te vea aquí.

No le has gustado, y me ha aconsejado que me mantenga alejado de ti.

Pero no le haré caso, tú eres mi amigo y te debo una.

Es lo mejor que te puedo ofrecer, créeme.

-Así que chófer, ¿no?

-Eso es lo que querías, estarás todo el día sentado,

harás dos o tres recados al día y para casa.

Piénsalo y mañana me dices algo.

-Hasta mañana...

jefe.

-Hasta mañana.

Es muy buena persona a pesar de todo.

-Lo que me parece más flipante es que haya conseguido...

mantener oculta esa doble personalidad.

-No debe ser fácil ir con una mascara ante la gente que más quieres.

-Con todo esto que te ha pasado me he dado cuenta

de lo importante que eres para mí. -Tú también para mí.

-Lo que te estoy...

intentando decir es que...

que estoy enamorada de ti.

-Me piro. Debo preparar las masas antes de que lleguen los pedidos.

¿No tienes ni cinco minutos para desayunar?

Mira, ya me están bombardeando con pedidos.

-¿Qué pasa? Es el abogado de Julio.

Tengo que dejar la casa antes de un mes.

-¿Por qué te escribe a ti este señor?

-Porque Julio está en un psiquiátrico en Miami. Esta casa hay que cerrarla.

-¿No deberías buscarte un abogado

para llevar lo que se nos viene encima?

-Los abogados son caros. -Aunque sea de oficio.

Tenemos mucho en juego.

No me gusta verte tan triste. Es que Madrid...

empieza a pesarme y no consigo que se convierta en mi ciudad.

Y eso que es una de las ciudades más acogedoras de España.

Lo sé.

Pero yo añoro Santander.

Con el historial que tiene,

no tardará mucho en picotear del narcotráfico.

Picotear no creo que sea la palabra, no se conformará con cosas menores.

Ese hombre lleva el crimen en la sangre.

Así que recadero. -Sí, y a mucha honra.

A mí no se me caen los anillos. -Tú di que sí.

Lo importante es tener un puesto de trabajo decente,

sea de arriba o de abajo. -Claro que sí, pero te digo una cosa,

que yo en esta empresa voy a acabar arriba.

-¿Qué hace él aquí? -Es el nuevo chófer de la empresa

sustituyendo a Montesinos que se ha jubilado.

-Me lo tendrías que haber consultado.

-De momento vamos a tranquilizarnos,

pero me vas a decir si has sido agredida.

Para empezar, cuéntame cómo te llamas.

Tranquilízate. -Toma agua.

Nosotras estamos para ayudarte.

Hola, Rebeca. Hola, Alicia.

Nosotros acabamos de llegar, y estamos jugando antes del baño.

¿No está un poco retrasado? No, enseguida se lo doy.

Tu descansa.

No, he salido antes del trabajo precisamente para eso,

para ver si puedo darle yo el baño. Pues has acertado.

Mi amor...

En la actualidad has cometido algunos delitos:

encubrimiento, obstrucción a la justicia,

y has participado en un atraco en el que...

han muerto tres miembros de la banda.

Yo quiero decir que actué forzado por las circunstancias.

-Nuestra comprensión la tienes,

pero ahora tienes que dar la cara ante el juez.

-Lo estáis poniendo todo muy negro,

¿es porque pensáis que voy a terminar en la cárcel?

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Servir y proteger - Capítulo 366

15 oct 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. VICTORIA

    porque no se puede ver el capitulo 365 '?

    18 oct 2018