www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4785895
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 364 - ver ahora
Transcripción completa

Buenos días. ¿Qué hay? ¿Qué tal las vacaciones?

La verdad que cortas.

Cualquier cosa que necesitéis ya estoy de vuelta.

¿Tú crees que no he intentado olvidar a Emilio?

Con los chicos que he conocido no he sentido la mitad de emoción

que he sentido al rozar su mano. ¿Qué hago?

Lleva cuidando bebés desde que tiene 17 años.

Tiene más experiencia que tú y yo juntos.

Y eso que es bastante joven.

Joven y guapa.

¿Tú también eres policía como tu mujer?

Mi novia, no estamos casados.

Policía y surfero. ¿Y cómo lo sabes?

No hay que ser detective.

Te he visto en una foto con una tabla de surf.

Ah...

Es mi pasión. ¿Tú también lo practicas?

Tenía familia que veraneaba en Zarauz, y me encantaba.

-Está todo listo.

Lo mismo que con Alejandro,

tiene que salir de Colombia lo antes posible.

La misma ruta, eso es.

-Hay grabadas conversaciones telefónicas

de Sofía con esta gente que refuerzan las sospechas.

Digamos que no so explícitas,

pero sí lo bastante sospechosas para reabrir la Operación Valentina,

con usted al frente, por supuesto. General, yo ya se lo dije.

Es el agente que mejor conoce esta operación.

¿Conoce a los tipos de esas fotografías?

Si sus negocios son tan honrados,

¿cuál es su relación con los mayores capos de la droga de Colombia?

Yo no tengo relación con ninguno de esos empresarios.

Cometerá un error y acabará en la cárcel.

Ese oficial ha venido en plan bravucón porque no tiene nada más.

El único que puede cometer un error eres tú,

si te dejas llevar por esos nervios.

Y como eso pase, Sergio,

conocerás a una Sofía que no te va a gustar nada.

-Cuando la entrevisté

pude detectar cierta debilidad por Sergio Mayoral,

su director financiero y persona de confianza.

¿Qué viste exactamente?

Me lo presentó como una persona muy importante para ella,

y pude detectar que le hizo una caricia.

-Ya nos veremos.

Buenas tardes. -Buenas tardes.

-¿Ahora vienen a visitarte tus amantes al trabajo?

No me tomes por estúpida, quiero saber de qué hablabais.

-Es la abogada de Julio Quintero, vino a hablar del caso.

-Creo que lo mejor sería entrar cuando no haya trabajadores,

un domingo, por ejemplo. -No, será en dos días.

-Pero hay mucho que preparar.

-Tienes 48 horas. -¿Por qué tanta prisa?

-A esa fundición va a llegar una furgoneta

con un material muy valioso, y no lo dejaremos escapar.

-Necesitamos que ejecutes el robo en la fundición.

-Me dijisteis que os llevara a la fundición, no hablamos de robar.

Rudolph Van Gaal no es el capo que nos interesa,

hemos sabido por Europol que la banda es más grande

de lo que imaginábamos, tenemos en nuestra mano

la oportunidad de asestarles un golpe definitivo,

y para eso necesitamos tu colaboración.

¿Esto qué es? Un localizador.

Debes colocarlo en el vehículo de los holandeses

que lleve el botín. ¿Estaré vigilado?

No te juegues la vida, pero debes intentar colocarlo.

¿Tú has utilizado alguna vez una pipa?

-David no va a ir, no. -Ah, ¿no?

¿Le pego un tiro para acabar rápido?

Sería una lástima que quien tuvo la idea del atraco

no participe de su éxito.

Por el bien de todos, es mejor que vengas.

(Música emocionante)

¿Qué pasa, por qué me has llamado con tantas prisas?

-Baja la voz, tenemos que abortar el plan.

-¿Qué dices? -Pero no te preocupes.

Haré lo posible para ayudaros a detener a Rudolph.

-Cálmate un poco y dime a qué viene esto ahora.

-El cabrón de Rudolph quiere que David participe en el robo,

y por ahí no paso. -¿Por qué te ha pedido eso?

-Supongo que quiere usarlo como moneda de cambio

por si se me ocurre traicionarlo.

¿Sabes qué más ha hecho? Le ha dado un arma a David

y le exige que la lleve encima durante el atraco.

-Entiendo tu preocupación,

pero el juez ya ha autorizado el operativo,

y hay los suficientes efectivos para minimizar los riesgos.

David estará muy protegido -Par mí no es suficiente.

No voy a permitir que David corra peligro.

-Déjame pensar, por Dios.

Si nos echamos atrás o intentas entregárselo a Rudolph,

el resto de la banda se dará cuenta e irán a por vosotros.

Nunca podréis estar tranquilos.

Ya no podemos dar marcha atrás.

Si se mosquean va a ser peor.

No podemos perder esta oportunidad, si no os quedáis vendidos.

-Ahora mismo solo puedo pensar en garantizar la seguridad de David.

No. -Elías tiene razón.

-Pero ¿qué dices? -Seguir con el plan

es la única opción de acabar con esto para siempre.

Estoy dispuesto a correr el riesgo que sea necesario.

-¿Te das cuenta de lo que me pides?

¿Quieres que te lleve de la mano a un atraco?

¿Y después te lleve al matadero? No, me niego.

-No vamos a participar en ningún atraco,

nos hemos comprometido a colaborar en un operativo policial.

Es muy diferente. -Pero no es un juego, lo siento.

No lo voy a permitir.

-Si lo piensas fríamente, no tiene por qué salir mal.

Si seguimos lo previsto estaréis cubiertos en todo momento,

tendremos efectivos repartidos en puntos estratégicos

para intervenir en cualquier momento.

No te aseguro un riesgo cero, pero seguro que sale bien,

fíate de mí. -No, sigo sin verlo claro.

-Tienes la oportunidad de enterrar tu pasado como "El Chispas".

Y lo puedes hacer ayudando a la policía a atrapar unos criminales.

Demuestra quién eres, papá.

Un hombre que cometió un error en su pasado, pero que se ha rehabilitado,

y se ha convertido en un hombre honrado.

-Está bien, el plan sigue adelante.

Pero necesitaremos más medios, más efectivos.

-En estas circunstancias, Miralles no va a escatimar en efectivos.

-Todo va a salir bien. -Eso espero.

Solo quiero que termine esta pesadilla de una vez.

¿Ya te vas? Sí.

Tengo una reunión urgente con Fidalgo.

Supongo que estáis ocupados con lo de Sofía Collantes.

No tenemos pruebas definitivas, pero esa mujer se comporta

como la líder del imperio Somoza.

Nadie se cree su papel de exmodelo que no se entera de nada,

y ajena a los negocios sucios de su exmarido.

Lo de Sergio Mayoral como amante también tiene miga.

Es mosqueante que se hayan liado de repente.

¿Y si ya lo estaban antes de la muerte de Somoza,

y era una conspiración para arrebatarle el trono?

Ya, pero Somoza murió en el calabozo de muerte natural.

En cualquier caso, dudo que esto sea un simple romance.

Estoy convencida de que Sergio ha seducido a Sofía

para llevarse una parte del pastel.

Y a mí me parece que por cualquier razón,

ella lo está manipulando a él.

Tal para cual.

(Puerta)

Voy a abrir.

Buenos días. ¿Qué tal, Rebeca? Pasa.

Todo bien.

Antes de empezar a trabajar me gustaría enseñarte algo.

¿El qué? Es un vídeo mío

de cuando hacía surf en Zarauz.

¿O creías que era un farol? Claro que te creí.

Necesito la opinión de un experto. Ahora tengo un poco de prisa.

Pero enséñamelo.

No se te da mal. Era una principiante.

Me faltó un buen profe como tú.

¿Y cómo sabes que se me da bien? No me has visto surfear.

Claro que te he visto.

Ayer en casa vi unos vídeos tuyos que hay en una página de surf.

¿Esa página? Pero si hace mil años.

Has tenido que buscar bastante.

Sí, cuando algo me interesa me empleo a fondo.

Pero estaba flipando con tus vídeos.

Hay que tener un físico brutal, como el tuyo,

para mantener el equilibrio en la tabla.

Tú también tienes potencial.

Si cuadramos las vacaciones te enseñaré unos trucos

para mantenerte en la tabla, ¿te parece?

Hola. Hola, Alicia. ¿Qué tal?

¿Cómo está Leo?

Le di el biberón y se ha quedado dormido.

Pues voy a verlo.

Estoy flipando. ¿Por qué? ¿Qué pasa?

Porque Rebeca te trata como si fueras amigo de toda la vida,

y a mí como si fuera la madrastra de Blancanieves.

No digas eso. Es la verdad.

Lo que le pasa es que está nerviosa

y nos trata lo mejor que puede, pero ya se soltará.

Contigo está muy suelta. Cariño, yo me tengo que ir.

Te veo luego.

Dime algo antes de que explote, ¿qué es lo que te da miedo?

No sabría por dónde empezar.

Estamos fiándolo todo a que ese frutero pueda pegar el localizador

en el vehículo de esos criminales.

Me parece muy arriesgado el plan que habéis diseñado.

Ese localizador es la única opción

para llegar a la guarida de los holandeses sin ser detectados.

Jesús no puede cargar con esa responsabilidad,

sinceramente, me parece una temeridad.

Ese amable y simpático frutero que todos conocemos,

fue durante años miembro de una banda de atracadores.

¿Cuánto hace de eso?

Por lo que yo sé, lleva 20 años alejado de ese mundo,

haciendo una vida honrada y normal.

Cierto, pero al "Chispas"

es al único que no conseguimos echar el guante.

Ni siquiera tu insigne suegro don Augusto

pudo desvelar su identidad.

Insisto, me estás vendiendo unas cualidades de Jesús

que desarrolló hace muchísimo tiempo.

¿Tengo que recordarte su actuación con Petrovic?

¿O el atraco al chalé de los holandeses?

Y de eso no nos olimos nada en Distrito Sur.

Desde luego que su currículum es impresionante,

es increíble lo que se esconde detrás de algunas personas.

(Teléfono)

¿Todo bien? Sí, sí, bien.

Es Natalia, no se resigna a que las vacaciones han terminado

y no poner disponer de mí las 24 horas del día.

Ya me he dado cuenta que te llama cada dos por tres.

¿Han ido bien las vacaciones? Sí, muy bien, han sido idílicas.

Alejarnos de Madrid ha sido un respiro para la familia,

y sobre todo para Natalia.

Por momentos parecía la mujer optimista y alegre

con la que me casé.

Entonces, ¿qué es lo que no funciona?

Al volver se ha dado cuenta de la realidad de su rutina.

Le resulta asfixiante y aburrida, y yo la entiendo.

Está todo el día sin hacer nada,

y depende de la enfermera para cualquier cosa.

Para cualquiera volver de vacaciones

y enfrentarse a la rutina es un choque.

Ahora está sola, ha estado todo el tiempo contigo y con los niños...

Y haciendo planes todos los días juntos.

Pues mucho ánimo,

pero ya verás que en un par de días se volverá a adaptar a su situación.

Más me vale.

Yo me imaginaba que esto iba a pasar.

A medida que se acercaba el día para volver a Madrid

estaba más nerviosa.

Me suplicó que alargáramos las vacaciones,

y al decirle que era imposible se lo tomó fatal.

Ya.

Y ahora te lo ha hecho pagar.

Según ella, soy el responsable de su vuelta a los infiernos.

(Puerta)

¿Se puede?

¿Hemos terminado? Sí, por mí nada más.

Te mantendré informado al minuto de la Operación Tulipán.

Bien.

¿Me traes más informes de la UFAM? Sí.

Pero esta es la última tanda,

cuando la hayas leído ya te habrás puesto al día.

-Esto es para ti.

(Teléfono)

¿Sí?

¿Gallardo?

Cuánto tiempo, hombre.

¿Estás en la calle? Por fin libre.

Claro, me apetece mucho verte,

pero me pillas en unas semanas hasta arriba de trabajo.

¿Cómo tienes tú la siguiente?

No me estoy escaqueando.

Pásame tu teléfono y cuando tenga un momento te llamo

y buscamos un día que nos venga bien a los dos.

Vale.

Venga.

-¿Todo bien? -Sí.

Sí, ¿por?

-Se te nota que estás preocupado.

-Acabo de hablar con un proveedor muy pesado,

de esos que te marean para conseguir una rebaja.

-Pues por tu cara, te ha ganado el pulso.

-Eso es lo que él cree, pero como lo conozco,

siempre le inflo el presupuesto para poder bajárselo.

-¿Ese es el motivo por el que estás tan bajo de energía?

-Si estoy cansado sabes perfectamente a qué se debe.

Anoche nos dieron las tantas.

-Yo, en cambio, me he despertado como una rosa.

¿A que esa abogada flacucha no te daba tanto placer?

-No empieces, Sofía. -Contéstame.

Nerea no es tan buena en la cama como yo, ¿verdad?

-Ya te he dicho que fue un rollo de una noche antes de conocerte.

No tengo nada con ella.

-No te creo. -Me da igual que no me creas.

No entiendo por qué dudas tanto de mí.

Solo tengo ojos para ti.

-¿Seguro? ¿Por qué no llevas puesto el anillo que te regalé?

-Lo tengo guardado para las grandes ocasiones,

me da miedo que se me pierda.

-Tonterías.

Ese anillo te lo regalé para que te lo pongas todos los días.

Simboliza nuestra unión.

-Tranquila, lo tengo guardado a buen recaudo.

¿Ves? Siempre a mano.

-Quiero que te lo pongas ahora mismo.

Así. Mucho mejor.

-No sé porque tengo la sensación

de que crees que te pertenezco.

-¿Todavía no te has dado cuenta?

Que todo el mundo sepa que no eres libre.

Sobre todo esa abogada flacucha que anda detrás de ti.

-Eso no es así.

Nerea vino para agradecerme la denuncia contra Julio Quintero.

-Está bien.

Supongamos que es verdad.

Pero no quiero verla revoloteando a tu alrededor.

¿Entendido?

Gracias, Lola. Prometo leerlo todo cuanto antes.

¿Algo más?

Quería saber cómo estás. Ayer solo hablamos de mí,

de mi mala suerte con los ligues, de mi estancia en Valladolid...

¿Y tú, cómo estás tú, Emilio?

Bien, bien, las vacaciones me han sentado de maravilla.

¿Y Natalia?

Bien.

¿Se ha acostumbrado a tus nuevos horarios?

Más o menos.

Es complicado adaptarse a la rutina, y supongo que para ella más.

¿Seguro que está todo bien?

Sí, sí, de verdad.

Si necesitas algo ya sabes dónde estoy.

Para hablar de lo que sea. De acuerdo. Gracias, Lola.

Justo lo que necesito. Gracias.

Pensé que los superagentes tomabais bebidas más sofisticadas.

¿Un combinado al estilo de James Bond?

Mezclado, no agitado. El otro día leí en una revista,

que dry Martini no es lo que más toma, que es champán.

71 copas se toma el tío. Yo soy más de sidra, compañero.

Qué buena es la sidra.

Y de compañero nada. ¿Y eso por qué?

Porque tú trabajas para Defensa.

Vosotros atrapáis a los malos malísimos,

y yo trabajo para Interior, es más de andar por casa.

No siempre, ahora estáis con la Operación Tulipán.

Ahí va a caer gente muy gorda.

Sí, pero es "peccata minuta" comparado con lo tuyo.

Pero tú compensas todo eso siendo una estrella del rock.

Del blues, del blues, perdona.

Yo te veo carrera como cantante. Sí, yo también.

Pero faltaste al concierto de La Parra.

Tienes razón, pero al próximo no falto.

Cuéntame cómo van los líos con las compis de piso.

No hay...

Tampoco pluralices porque solo hubo un lío con Espe, y...

Y ya...

Pero no será porque tú no quieres ir a más.

Mírate la cara, se te cambia cuando hablas de ella.

Sí, bueno...

No me metas historias en la cabeza.

Bastante drama fue todo lo de Karim, muy lacrimógeno, muy terrible,

y yo no quiero reventar la armonía que hay en el piso.

De acuerdo.

Necesito ración doble. Gracias.

Toma, anda. Compañero.

(IKER RÍE)

Ten cuidado con tu novio que tiene la mano muy larga.

¿Por qué decía eso Fede? Porque le he birlado el café.

Ya.

¿Qué tal la reunión con Fidalgo? No ha servido de mucho.

No tenemos pruebas sólidas para ir a por Sofía Collantes.

No te quedes así de seria, seguro que termina cayendo.

No estoy seria por esa mujer. ¿Entonces?

Porque no entiendo la actitud tan distinta

que tiene Rebeca con nosotros.

¿Vamos a seguir con ese tema, Alicia?

Es que contigo tiene mucha confianza.

De verdad, le estás dando importancia a los pequeños detalles.

Lo que pasa es que Rebeca te ve como su jefa

y por eso es distante contigo.

Eso lo entendería, pero a ti te habla con mucha cercanía.

Porque yo no soy tan serio. ¿Esas diciendo que yo soy borde?

Lo que digo es que si Rebeca me habla con más cercanía,

será por algo.

Porque le has invitado a pasar las vacaciones con nosotros,

por ejemplo. Se lo dije para darle más confianza,

y viese que contamos con ella para largo.

Iker, ¿no te das cuenta de lo que pasa?

¿El qué? Rebeca quiere ligar contigo.

¿Ligar? ¿Me vas a decir que estás celosa de Rebeca?

Dímelo tú. ¿Tengo motivos para estarlo?

No tienes ningún motivo.

A mí solo me interesa que cuide bien de Leo.

No entiendo nada. Yo sí que no entiendo nada.

Va a ser verdad la maldición de la "baby sitter".

Alicia, por favor...

¿Tú también sabes que le gustas a Rebeca?

Pues no, ni siquiera me he percatado.

Pero veo que confías muy poco en mí. Sí que confío en ti, Iker,

Pero esta mañana me he sentido desplazada en esa conversación,

y me ha parecido extraño. Eso puedo entenderlo.

Pero tendrías que frenar y dejar esas deducciones tan absurdas.

Los dos pensamos que Rebeca era la mejor opción para cuidar de Leo.

Pero si no te gusta, la despides. Yo no te lo impediré.

No va a ser necesario.

Lo siento, no sé qué me ha pasado, es un arrebato absurdo.

Me alegra que lo reconozcas.

Por lo que respecta a mí, no tienes que preocuparte.

Buenos días. -Hola, Elías, ¿un cafecito?

-Venga. ¿Sabes dónde está María?

-Sí, está arriba con un trancazo del 15 la pobre.

-¿Y eso?

-Cuando le afectan los temas emocionales

le entra el bajón de defensas. -Pues dame el café.

-Venga. -Déjalo, Paty,

ya se lo pongo yo. -María, te he dicho

que yo sola me puedo encargar del bar.

-No te preocupes,

estaba en casa con la cabeza como si fuera un balón de playa.

Tira a por el pan, anda.

-Vale, ya voy a por el pan.

-¿Qué tal estás? -Podría estar mucho mejor.

Tu tampoco tienes buena cara, mala conciencia.

Por eso he venido a darte todas las explicaciones que quieras.

-Es que no sé cómo estuviste tanto tiempo si decirme

que Jesús era un ladrón de los famosos.

Si no os oigo yo ayer, todavía estaría engañada.

-Entiendo que estés enfadada conmigo,

pero para mí era muy difícil contártelo

-¿Y eso por qué?

-Antes que nada, quiero que sepas que yo no lo sé hace tanto tiempo.

Me di cuenta cuando Jesús redujo a Petrovic,

y lo investigué hasta descubrir su pasado como "El Chispas".

-¿Y no se te ocurrió decírmelo en ningún momento?

Que yo era la novia de Jesús en ese momento, bueno, del "Chispas".

-Lo pensé muchas veces,

pero no quería que mis intenciones fuesen malinterpretadas.

-¿A qué te refieres?

-Tú acababas de rechazarme

porque estabas recuperando tu relación con Jesús.

Estabais juntos y felices, y no quería que pensaras

que te lo decía para separarte de él.

-Ya.

-Además, Jesús me pidió que le guardara un secreto.

Sus delitos habían prescrito,

se había convertido en un hombre honrado

y estaba luchando para ayudar a su hijo.

Le entendí, empaticé con él y quise darle otra oportunidad.

-A ver, Elías, si yo...

entiendo lo que dices, pero entiéndeme tú a mí también.

Yo tenía derecho a saber con quién me estaba liando, ¿no?

-María, yo había puesto tu felicidad por encima de todo.

Y tu seguridad también, aunque no te contara nada

estaba vigilando a Jesús por si sacaba los pies del plato.

Yo no he sabido hacerlo mejor.

-Te comprendo, Elías, pero...

la próxima vez déjame decidir a mí lo que es bueno o malo,

no seas tan paternalista conmigo.

-Por supuesto, no volverá a ocurrir. -Pues eso espero.

Ahora entiendo los cambios de humor de Jesús.

Y que cada dos por tres tuviera visita de un comprador del local.

Y vuestros trapicheos, que estabais hablando en su tienda.

¿Qué tramabais?

-Nada.

-¿De verdad que vas a seguir mintiéndome?

-Se trata de un asunto policial, no te puedo dar detalles.

-¿Cómo un asunto policial?

¿Está colaborando con la policía en algo?

-Más o menos.

-Pero ¿es algo peligroso?

-Yo a ti no puedo mentirte.

Tiene riesgos, pero Jesús está dispuesto a asumirlos.

Es su manera de redimirse de su pasado.

-Espero que salga bien.

Aunque estoy cabreada, no quiero que le pase nada malo.

-Sí, yo también lo espero.

-Te voy a hacer el café.

-Es mucho mejor hacer la compra online que ir al súper.

-No me convences, cuando compras por internet siempre falta algo,

y luego bien que te lo cobran. -Qué paranoica eres a veces.

¿No queda café?

Creo que no, yo me estoy tomando una infusión.

-¿Todo bien, Alicia?

Sí, creo que sí. ¿Crees?

¿Te ha pasado algo?

La verdad es que no estoy segura, no sé si debo preocuparme.

Si nos cuentas igual te podemos ayudar.

Es un tema delicado y me da vergüenza comentarlo con vosotras.

Anda ya vergüenza. Quien tiene vergüenza ni come ni almuerza.

-Para eso estamos las amigas.

Desembucha, que seguro que te sientes mejor.

El caso es que...

he tenido un ataque de celos impresionante.

¿Tú celos?

Sí, ya sé que parece mentira, pero sí.

¿Y cuál ha sido el detonante? Siempre hay algo que nos dispara.

He contratado una chica para que cuide de Leo,

y he tenido la sensación de estaba ligando con Iker.

Seguro que es monísima, jovencísima...

La maldición de la "baby sitter" arrasa matrimonios en todo el mundo.

-Espe habla por la películas que ve.

-Que no, yo lo conozco de la vida real y tiene su explicación.

Ah, ¿sí? ¿Cuál?

Las "baby sitter" se sienten atraídas por la madurez de los papis jóvenes,

y ellos ven en ellas un alivio a los compromisos del matrimonio,

de los hijos... -Por favor, deja de decir tópicos.

-¿Me vas a decir que eso no existe en la vida real,

tú que tienes experiencia en el tema?

-Oye que yo jamás he trabajado de "baby sitter",

y es muy feo lo que estás insinuando. Chicas, no discutáis

que me voy a sentir peor. Mira, Alicia,

no te comas la cabeza, a Iker y a ti se os ve muy enamorados,

y no creo que se le ocurra liarse con la primera que se cruza.

Ya, eso me ha dicho él y yo tampoco lo creo.

Pues yo no pongo la mano en el fuego por Iker ni por esa chica,

y si tienes la mosca detrás de la oreja por algo será.

Tú tienes mucha intuición. Cuando Iker entró en esta comisaría,

ligaba con todo el mundo, y al verle hablar con esta chica,

me ha recordado esa imagen suya.

Que nos surjan dudas es lo normal,

pero hay que saber pensar con frialdad.

¿A qué te refieres?

Imagínate que esta chica quiere algo con él,

¿tú crees que él quiere echar un polvo con la primera que pasa?

Que no, él te quiere.

Yo tampoco lo creo.

Cuanto más lo pienso más vergüenza me da.

Si lo piensas es una tontería, y se desactivan los celos.

Mucha gracias, me habéis ayudado un montón.

Y habéis hecho muy bien el papel de poli bueno y poli malo.

Pero he ganado yo, ¿no?

Sí.

Me he quedado mucho más tranquila.

Perdón.

(Teléfono)

Vaya tela, ¿eh? -Consejos vendo que para mí no tengo.

Tú para dar consejos a los demás eres perfecta, pero para ti misma...

La llevas clara. -¿Es por Bremón?

Yo lo tengo claro, otra cosa es que tú no lo tengas claro.

-No lo digo por Bremón, me lo estoy inventando todo.

A veces me lo invento.

-Hola, Nerea.

¿Tienes un minuto? -Depende para qué.

-Para aclararte algunas cosas.

No me gusta que distraigas a mi asesor financiero cada dos por tres.

-No tengo ningún interés en distraer a Sergio Mayoral.

Y si lo tuviera, no tendría que darle explicaciones.

-Por supuesto que sí.

No puedes presentarte en mis empresas cuando quieras

para hacer perder el tiempo a mis empleados.

-Veo que sigue obsesionada conmigo.

Primero pensó que quería robarle a su exmarido,

y ahora que le quiero quitar a Sergio.

-Te aconsejo que me hables con más respeto.

Métetelo en la cabeza, Nerea, no eres bien recibida.

Fuera de mis oficinas tampoco me gusta que hables con mi gente.

-Si quiere haga una lista

con los hombres a quienes puedo dirigir la palabra.

-Qué ingeniosa.

-Me aburre su conversación, y sus peticiones aún más.

Así que adiós.

-Escúchame, Nerea, no te estoy pidiendo nada.

Es un orden, y más te vale cumplirla.

-¿Quién es usted para darme órdenes? No va a conseguir intimidarme.

La próxima vez que nos crucemos ni se moleste en saludarme.

-Señor Collantes, ¿algún problema? -Ninguno.

-Tiene cara de preocupada. ¿Puedo ayudarla en algo?

-No, y no hagas más preguntas,

guárdalas para la siguiente entrevista.

-Me alegra saber que habrá una próxima.

¿Tiene algo que contarme? -De momento no.

Pero si te necesito silbaré.

Veo que me has hecho caso con los consejos estilísticos que te di.

Te favorecen los cambios. -Gracias.

Es un piropo viniendo de alguien con tanto estilo.

-Pues déjame que te dé otro consejo.

-Claro, dígame.

-No vuelvas a acercarte a mí buscando carroña.

Cuídate, cielo. Chao.

-Solo es cuestión de práctica, necesitas más tiempo.

-Algo que no tenemos.

-Lo más importante es aparentar normalidad.

Rudolph no puede olerse nada. -No lo hará.

Estoy un poco nervioso, pero pensará que es por el atraco.

-Mira, ahí está. -Mierda.

-Me parece que solo abrís a los clientes VIP.

-Aún estamos a tiempo de dejar a David aquí.

-Aquí tenéis vuestros uniformes.

-Mira qué ilusión.

Me encantan, sobre todo si son para cometer atracos.

-Este chico promete, "Chispas".

Además, se toma el atraco con humor.

-¿En la nave están avisados

que vamos a hacer una inspección técnica del alcantarillado?

-Por supuesto.

Y el sistema de hackeo de cámaras está preparado.

-¿Y el vigilante? -En la sala de control.

Tal y como está previsto.

Tendrás 30 minutos, ni un minuto más,

para abrir la caja con la lanza térmica.

Es lo que dura el "loop" de imágenes que verán en la sala.

Después saltará la imagen real,

y si no habéis salido, os verán.

Podrás hacerlo, ¿verdad?

-¿A qué hora tenemos que estar allí? -Al mediodía.

Tengo identidades falsas para vosotros

por si el vigilante os pide la documentación.

-De acuerdo.

-Desde allí saldréis cagando leches

hasta la ermita de Nuestra Señora de la Natividad.

Los planos están en la guantera del coche.

-Veo que no habéis dejado cabos sueltos.

-Somos profesionales.

Por cierto, chaval, no habrás perdido el arma, ¿verdad?

-Espero no tener que usarla.

-En estos casos nunca se sabe.

-Sigo sin entender el papel de David,

lo lógico es que se quede aquí para evitar preguntas incómodas

de los vecinos mañana. -Mañana está muy lejos.

Yo de ti estaría más preocupado en salir con vida del día de hoy.

Y referente al papel de tu hijo, no es negociable.

Tú eres mucho más leal y eficaz bajo presión.

La próxima vez que nos veamos quiero que sea para saldar vuestra deuda.

No me falléis.

Ah, y por cierto,

no he olvidado el Mundial que nos robasteis.

¿2010, Suráfrica?

El gol de Iniesta contra mi selección.

Os la tengo jurada.

-Lo siento David. Siento haberte metido en este lío.

Si de mí dependiera no participarías. -No le des más vueltas, papá.

Ya no hay marcha atrás.

-Aquí tienes.

Menos mal que llegas, ni que hubieras hecho tú el pan.

-Me he dado una vuelta para que hablaras tranquilamente con Elías.

He pasado por El Color de la Huerta y está cerrado.

¿Sabes si pasa algo?

-Estarán repartiendo pedidos el padre y el hijo.

-Si fuera así pondrían el cartel de "Vuelvo en cinco minutos".

La tienda está chapada a cal y canto.

-A lo mejor, se han tomado el día libre.

-¿Sin decir nada a nadie?

Yo no me quiero poner dramática, pero aquí pasa algo seguro.

He llamado a David al móvil y a la frutería y no ha cogido el teléfono.

-Por Dios, qué disparate,

si no coges el teléfono un minuto ya te dan por desaparecido.

A lo mejor están con el de la inmobiliaria.

-Eso no lo había pensado.

¿Qué te ha contado Elías? -No mucho, la verdad.

-Muy buenas. -Buenas, ¿qué le sirvo?

-No me hables de usted, preciosidad.

-Es la costumbre con los clientes que no conozco.

¿Qué te sirvo? -Un vinito blanco.

Y si es de mi tierra, mejor.

-Tú eres andaluz, claro. -De pura cepa.

-Yo diría por el acento de Sevilla. -De Sevilla no, de Triana.

-Un barrio de Sevilla es, ¿no?

-Los de este lado del río decimos que Sevilla es un barrio de Triana.

-Esa clase de geografía me la perdí.

¿Te sirve una manzanilla de Sanlúcar? -Gloria bendita.

-La verdad, no me falta desde que paraba por el bar

un tal algecireño.

-Con ese nombre no creo que fuera vasco.

-No, pero no tengo muy buen recuerdo de él, la verdad.

-Vaya por Dios.

Ponme una tapita para acompañar el vino.

-¿Qué te apetece? -Jamón mismo.

-¿Te pongo otro?

-Aquí tienes. -Vamos a ver.

Está de lujo, ya no me acordaba lo bien que sabe.

-¿Es que ha estado una temporada en el dique seco por algo?

-No,

he estado en un sitio que no me dejaban comer lo que yo quería.

-En el hospital.

-Era un sitio que me ponía muy malito.

Voy a cambiar de tercio porque vas a entrar a matar.

-No soy tan preguntona, pero si te he molestado, lo siento.

-¿Cómo me vas a molestar, criatura?

Al revés, me encanta este bar y sus mujeres.

Y además, ya habéis conseguido un parroquiano.

Me gusta este burladero.

¿Me pones otra copita? Estoy seco como un lagarto.

-¿Tienes un minuto?

-Claro, ya sabes que me encanta verte.

Aunque este no es el sitio más indicado,

a mi jefa no le gusta verte por aquí. -De ella quería hablarte.

¿Se puede saber qué le has contado sobre mí?

-Nada, que tuvimos una relación laboral nada más.

-Está obsesionada con que yo quiero algo contigo.

-Ya sabes cómo es.

-Pues no, no sé cómo es, pero no me gusta.

Hace un rato nos hemos cruzado en la calle

y me ha montado el numerito. -¿Qué te ha dicho?

-Que no ponga un pie en sus empresas, y que no me acerque a sus empleados,

concretamente a ti. -Me alegra ver que no le haces caso.

Esta noche podíamos ir a cenar. ¿Invitas tú o invito yo?

-Sergio, he venido solo para saber exactamente

qué le has contado sobre nosotros. -Nada, ya te lo he dicho,

que tuvimos una mínima relación como compañeros de trabajo.

-Ya.

-¿Qué pasa, no me crees? -Le has contado que nos acostamos?

-No.

Lo que pasa es que Sofía es muy intuitiva,

y tiene mucho carácter.

Y se habrá dado cuenta de que me gustas.

Siento que eso te perjudique.

-Estás liado con ella, ¿verdad?

-¿Celos?

-No digas tonterías, sabes que no quiero nada contigo.

-¿Entonces, ¿por qué te preocupa tanto mi vida sentimental?

-Me da la impresión de que no estás cerca de ella voluntariamente.

Y tú, a tu manera, me ayudaste a soportar

el chantaje que me estaba haciendo Somoza.

Si su exmujer te está extorsionando de alguna forma,

deberías plantarle cara. -No es tan sencillo, Nerea.

-Sergio, no te conviene meterte en problemas,

estás a la espera de un juicio,

ejerce tu libertad ahora que la tienes.

No sabes lo que te va a durar.

-Para que te hagas una idea, no sé dónde me siento más prisionero,

dentro o fuera de la cárcel.

-¿Tan atrapado estás?

Cuanto más tiempo pases con la correa al cuello,

más te ahogará.

Sal de ahí, pero ya.

¿Dudando si mandar un mensaje?

No, no exactamente.

¿Cómo estás?

Regular, la verdad.

La ruptura con Teresa es muy reciente,

es normal que todavía duela.

Estaba...

viendo algunas fotografías que tenemos juntas, y...

estoy dudando si borrarlas o no.

¿Crees que te sentirías mejor si lo hicieras?

¿Qué sabes de ella?

Me escribió esta madrugada

cuando llegó al campo de refugiados en Grecia.

¿Y cómo está? Bien.

Contenta, me dice que me echa mucho de menos.

No sé, creo que debería borrar no solo las fotografías,

sino también los mensajes y todo lo que tengo con ella.

Bueno,

es natural que sientas ese impulso.

Pero igual luego te arrepientes.

Sé que no tiene nada que ver, pero...

cuando Rober murió

yo también me planteé borrar todos sus recuerdos.

Ver cosas suyas me generaba un dolor insoportable.

¿Y lo hiciste? No.

Y me alegro de no haberlo hecho.

Además de tristeza, es normal sentir enfado

con las personas que nos dejan.

El vacío nos genera un sentimiento de abandono horrible.

Sí, Sé de lo que hablas,

yo experimenté algo parecido cuando mataron a mis padres

siendo yo una adolescente.

Y todavía...

siento un dolor muy grande cuando pienso lo que le ocurrió a Laura.

Es normal.

Con el tiempo ese enfado se va transformando y...

te das cuenta que esos recuerdos incluso te arrancan una sonrisa.

Por ejemplo,

en el caso de mi madre tuve que hacer un gran esfuerzo

para no borrar todas sus cosas. ¿Y eso por qué?

Porque cuando mi madre murió me enteré de cosas muy...

dolorosas de gestionar para una hija.

¿Y ahora?

¿Te duele ver fotografías de tu madre y de Rober?

Al contrario, incluso me alegran el día.

Me siento muy orgullosa de ser hija de quien soy.

Y estoy orgullosa de que Rober sea el padre de mi hijo.

Yo espero también que con el tiempo,

pueda dejar de sentir dolor con el recuerdo de Teresa.

Seguro que sí. Además, hay un método infalible para eso.

Pues ya estás tardando en contármelo.

Sigue siendo quien eres, Nacha.

Haz las cosas que te gustan y rodéate de la gente que te quiere.

Es la mejor forma de superarlo.

Nacha, te necesito urgentemente para un operativo.

-¿De qué se trata? -Ya te lo cuento de camino,

y no te enfades porque no te lo podía contar.

-Qué misterioso. Vamos.

Me acaban de cargar las pilas y no hay malo que se me resista.

Ya voy.

Alicia, me ha venido genial esta conversación contigo. Gracias.

-¿Qué pasa, niño? ¿No te alegras de ver a un viejo amigo?

¿Eh? -¿Qué pasa, Gallardo?

¿Cómo me has encontrado? -Los hermanos Carrillo

me dijeron que conseguiste trabajo aquí.

He visto una entrevista con la jefa de la empresa

y te pone como asesor financiero. -Bueno, suena muy pomposo.

En realidad soy su picapleitos.

-Cualquiera lo diría, con el despacho que te has agenciado.

-Aquí todos tenemos un rincón para trabajar más concentrado.

-Eso díselo a los de la puerta, no me han puesto pegas para entrar...

-¿Cómo has conseguido que te dejen pasar?

-Porque los he mirado a los ojos

y les he dicho que tú y yo somos amigos de Soto del Real.

Porque tú y yo somos amigos, ¿no? -Por supuesto.

Siempre te estaré agradecido por tu ayuda.

-Si no es por mí no lo cuentas, ¿eh?

-Cuéntame qué planes tienes.

Estarás deseando disfrutar de la luz del día, de la calle.

-No seas malaje, hijo, ¿ya me estás echando?

-Lo digo porque cuando yo salí de Soto empecé a andar

y casi llego a Getafe.

-Yo soy un poco más flojo que tú, a mí no me gusta tanto andar.

Yo he salido de la trena con una mano delante y otra detrás.

Tendré que buscarme la vida, y seguro de que tú puedes ayudarme.

-No te creas, esto es una pequeña empresa de transportes,

y yo solo soy un pequeño abogado. -Ya.

¿Tú te crees que yo me he caído de un guindo?

Tú estás aquí de lujo. -No es lo que parece.

La empresa arrastra deudas desde que pertenecía a Fernando Quintero.

-No me cuentes historias,

tú no quieres ayudar a los viejos amigos.

Esta mañana casi me cuelgas el teléfono.

-Ya te he dicho que estoy hasta arriba de trabajo.

-Pues deja de agobiarte, y reparte la tarea con los amigos.

Sobre todo con los que te ayudaron en los momentos difíciles.

-Solo falta esperar que lleguen.

-Tranquilo, ¿no oíste a Márquez?

-El operativo va según lo previsto, sí.

-Me cuesta creer que Jesús sea "El Chispas",

no me entra en la cabeza.

-A mí tampoco me entra, pero...

Te aseguro que hace unos años era un elemento de cuidado.

(Radio)

¿Sí? -"Están a un minuto de vosotros.

Los Merino van solos en el coche.

Los otros han tomado otro camino". -Gracias compañero.

Ya vienen para acá.

-Espero que todo salga bien y atrapemos a esos holandeses.

Y sobre todo, que Jesús y David salgan ilesos de esta.

-Eso espero yo también porque no me lo perdonaría.

Tenemos efectivos repartidos en puntos estratégicos

por si tienen que intervenir.

Solo falta que Jesús ponga el localizador en la furgoneta,

y ya depende de nosotros.

-Son ellos.

-Acuérdate, tú le das el botín y lo distraes.

Mientras yo hago mi parte.

-No hace falta que lo digas más, ya me he enterado.

-Lo más importante es que no te noten nervioso.

Tienes que actuar con naturalidad. -Confía en mí.

Puedo hacerlo.

-Ahí están, son ellos. Recuerda lo que te he dicho.

-¿Ha ido todo bien?

-Perfectamente, pero eso tú ya lo sabes.

-Cierto.

Han llamado mis hombres cuando habéis terminado el trabajo.

-Todo ha salido a la perfección. -¿Dónde está lo mío?

-En el maletero. David, dáselo.

-Recién salido del horno.

¿Está todo?

-Hay otra bolsa, lo hemos separado por el peso.

Tú mismo puedes contar los lingotes.

-Ábrelo.

-Venga, Jesús...

-¿Qué pasa, Chispas?

¿Guardas las herramientas o qué? -Sí, sí, claro.

-Venga.

-Ya está, lo tenemos localizado.

-Tu leyenda está más que justificada.

Has conseguido el botín en tiempo récord.

-Yo he cumplido mi parte.

Ahora cumple la tuya, déjanos marchar.

-Primero quiero que el chaval devuelva las armas.

Cógelas.

No os habría valido para mucho.

Las balas son de fogueo.

Quietos. -¿Qué pasa?

-Todavía no hemos terminado.

Entrad en el coche.

Mira que sé utilizarlo, "Chispas".

-Mierda, ¿qué está pasando?

-Al primero que mataría sería a tu hijo.

Pónselo, venga.

¡Venga!

-Esto no me gusta nada.

Los planes se están torciendo. Ve llamando a Miralles.

Escucha, Gallardo, yo solo soy un asalariado más,

no el dueño de la empresa, mi economía me da para una ayudita.

pero no para solucionarte la vida. -Lo sé.

Por eso quiero que me consigas un trabajo.

Alicia todavía tenía lío en comisaría,

pero si quieres puedes irte a casa ya.

Yo no he acabado todavía mi jornada laboral.

¿Yo no puedo regalarte horas y tú a mí sí?

Que sepas que me parece muy injusto. Voy a cambiarme.

Yo voy a venir mañana,

y tú me dices el cargo y las condiciones.

Lo único que tienes que calcular es cuánto valen tus ojos.

Hasta mañana, amigo.

Voy a llevar la logística de la empresa,

y las relaciones con los clientes. -Suena muy importante, ¿no?

No sé exactamente de qué va, pero...

-Ya tendré tiempo de explicártelo. He decidido quedarme por el barrio.

-¿Estas mejor?

Sí.

¿Cómo lo has hecho? Parece cosa de magia.

Ya te dije que tenía buena mano para estas cosas.

Tendré que dale la razón a Alicia, eres muy eficiente.

¿Y tú?

¿Qué opinas tú de mí?

Hola, María. Buenas, comisario.

Qué gusto verlo, me han dicho que estaba de vacaciones.

Sí, pero ya terminaron Escucha una cosa,

este tipo que acaba de salir me suena, y no sé de qué.

¿Es habitual de aquí? No, acaba de llegar al barrio,

pero ha tenido suerte, ya tiene trabajo en Transportes Quintero.

No me dice nada ese nombre, ¿es peligroso?

Tote Gallardo es un delincuente común,

digamos que no se ha dedicado a otra cosa en toda su vida.

Tiene una ficha policial de varias páginas,

sobre todo por robo, y alguno con intimidación,

aunque también ha participado en alguna reyerta.

No te suena porque nunca ha estado en Distrito Sur.

Siento mucho el arrebato de celos de esta mañana.

Rebeca cuida muy bien de Leo, y a mí se me fue un poco la pinza.

¿Pasa algo?

No, nada, es...

lo de los celos por Rebeca.

Se han detenido. "Sí, lo estamos viendo".

¿Tienes visión del vehículo? "No".

Nos hemos parado a cierta distancia para no ser vistos.

"Se han metido en una propiedad privada".

-Continuamos con el operativo, ¿no? Sí, no podemos abandonarlos ahora.

No sabemos lo que Rudolph querrá hacer con ellos.

Esto me empieza a mosquear,

no es normal que la tienda lleve cerrada todo el día.

Llama a Jesús a ver si a ti te coge. -Para llamadas estará Jesús ahora.

-¿Por qué dices eso?

Elías, el localizador ha dejado de emitir, ¿sabes que puede pasar?

Algo no va bien, hemos oído un disparo.

Acercaos con cuidado y escúchame bien,

la prioridad es rescatar a los Merino.

Entendido.

-Voy a mandar la localización a Servicios de Emergencia

para que estén alerta. Bien.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 364

Servir y proteger - Capítulo 364

10 oct 2018

Pese a los intentos de Jesús por evitar la implicación de su hijo, ambos llevan a cabo el golpe para los holandeses. Alicia siente una punzada de celos por la buena química entre Iker y Rebeca. Bremón confiesa a Miralles que vive una nueva crisis matrimonial.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 364" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 364"
Programas completos (408)
Clips

Los últimos 1.538 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos