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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 363 - ver ahora
Transcripción completa

Si queréis vivir, se hace lo que diga.

-¿Qué quieres?

-No pude matar a Somoza, pero voy a matar a su mujer.

-Si consigo que Sofía Collantes quite la denuncia,

quizá podría lograr que la fiscalía retire los cargos contra Julio

a cambio de ingresarlo para que reciba tratamiento

el mismo tiempo que duraría la condena.

Eso sería una gran noticia. Prometo que lo voy a intentar,

pero Sofía estaba muy cabreada. -Confío en ti.

-Sabes que no lo hago por sentido de la justicia

ni por dignidad, solo lo hago por ti.

-Lo mismo que con Alejandro. Debe salir de Colombia cuanto antes.

La misma ruta, eso es. -Tienes que ser más precavida.

La DEA y el CNI seguro que siguen con sus investigaciones

buscando el rastro de la droga.

-No he dicho nada que pueda comprometernos.

Además, no tienen nada contra mí. -No bajes la guardia.

-Hay grabadas conversaciones telefónicas de Sofía con esta gente

que refuerzan aún más las sospechas. Digamos que no son explícitas,

pero sí lo bastante sospechosas como para reabrir la Operación Valentina

con usted al frente, por supuesto. Pero, general...

Es el agente que mejor conoce esta operación.

-Me ha hecho una entrevista inteligente.

Ha logrado desnudar mi alma. Él es Sergio Mayoral,

el director financiero de mis empresas.

Como te decía, me gusta rodearme de gente capaz

y Sergio cuenta con toda mi confianza.

Escucha, se me ocurre que podrías hablar con este periodista,

con Remo Sempere.

En esa entrevista deja buena imagen de ella.

Es una cosa que me tomé como un cotilleo,

pero puede que te sea de utilidad. Dice que Sofía Collantes

y Sergio Mayoral tienen un lío.

Solo era una pregunta, tenía curiosidad.

Además, estoy en mi rato de descanso.

Creo que me intentas sonsacar algo y no me gusta que andes con rodeos.

Vale, perdona.

No sé dónde tienes mis diamantes, pero no tardes en prepararlos.

-Os vamos a devolver hasta el último céntimo del valor de esos diamantes.

-¿Estás de coña? -Daremos un golpe.

-¿Te has estado riendo en mi cara o qué?

-Perdóname, yo no quería... -No me trates como a un imbécil.

-Dejad que os ayude a tenderles una trampa.

He hablado con Jefatura y aceptan usarlo de señuelo.

Media vida escondiéndome para que mi pasado criminal no afectara a David

y mira ahora. -La sombra del Chispas es alargada.

-Me amenazaron con hacerte daño.

-Todo esto me suena a una película que no...

-María, de verdad que te quería, en serio.

-Si vais a hablar de vuestras cosas, mejor me voy, ¿eh?

-Te quedas, que también me has decepcionado a base de bien.

-¡María!

Creo que lo mejor sería entrar cuando no haya trabajadores.

El domingo, por ejemplo. -No, será en dos días.

-Pero a ver, que hay mucho que preparar, ¿eh?

-A esa fundición va a llegar una furgoneta

con material muy valioso y no lo vamos a dejar escapar.

No podemos perder tiempo. Mañana a primera hora

tenemos una reunión para organizar el operativo.

Ojalá hubiese sabido ayudarte. -Lo has hecho, te lo aseguro.

Te llevaré siempre conmigo, Olga. Nerea quería conseguir

que Sergio mediara con Sofía Collantes

para que retirase los cargos contra Julio

y lo ha conseguido.

(Música emocionante)

Dile que le he dejado las dosis del biberón

y que controle que no siga teniendo diarreas.

Y la siesta mejor de tres horas. Que sí, no te preocupes.

Y anoche estuviste hasta tarde explicándoselo todo.

Crees que soy pesada, ¿no? No pasa nada, es normal.

De todas formas le he dejado una lista con las notas apuntadas.

¿Has visto mi móvil? Sí.

Lo acabas de guardar en tu bolso.

No sé, igual me estoy precipitando al dejar a Leo con una desconocida.

Cariño, es la décima vez que me lo preguntas

y por décima vez te voy a contestar: no.

Además, voy a estar casi todo el día en casa.

Vale, sí, tenla un poco controlada.

Sí, ni que fuera un carcelero. Sabes a lo que me refiero.

No, en serio, ¿y si Leo cree que le he abandonado, qué?

Por eso no te preocupes. Anoche hablé con él

y le expliqué que su madre nunca le abandonaría.

Le presioné para que fuera eligiendo equipo de fútbol.

Oye, estoy hablando en serio.

Igual debería haber esperado a tener turno de tarde

y así haber podido estar con Leo para que se habituara a Rebeca.

Leo está acostumbrado a otros cuidadores.

Ha estado con tu padre, con Esther, con Nerea y con Ibarra.

Igual hablo con Miralles y le pido entrar más tarde

y así puedo hacer yo misma la transición.

¿No te fías de que yo la haga bien?

Vale, pero si ves algo que no te gusta, se lo dices.

Tranquila, cariño, si la niñata falla, la haré desaparecer.

En el CNI tenemos métodos muy limpios y efectivos.

No se puede hablar contigo. Que sí, que sí.

Pero tú no te preocupes, todo va a ir bien.

Crees que soy exagerada, ¿no?

No, creo que eres una madre primeriza, nerviosilla,

muy nerviosilla.

(Timbre)

Mira, ahí la tienes. Anda, abre tú.

Buenos días, Rebeca. Hola.

Como os dije, diez minutos antes por si acaso.

Sí, muy bien. Pasa.

Mira, Iker se va a quedar contigo. Yo tengo bastante trabajo.

No te preocupes, ayer me lo explicaste todo.

Sí, pero es para que lo recuerdes.

Además, he dejado unas notas en el cambiador.

Cualquier cosa que necesites, me llamas.

Anda, cariño, vete. ¿Qué tal, Rebeca?

Muy bien, con muchas ganas de estar con Leo.

Si te tienes que ir a trabajar, no te preocupes, yo me apaño.

De momento estaré por aquí. Oye, ¿y eso?

Traigo una manta con juegos de estimulación sensorial

para darle marcha a Leo. ¿Cómo que para darle marcha?

Si estimulas los sentidos y la psicomotricidad de los bebés

los primeros meses, duplica el desarrollo de sus aptitudes.

Vaya. Definitivamente, no hago lo suficiente por mi hijo.

Te voy a dejar una copia de llaves,

así podéis entrar y salir cuando queráis.

Muchas gracias.

Oye, no te preocupes, ¿quieres? Todo va a salir bien.

Venga.

Bueno, ¿qué, Rebeca? ¿Te apetece un café, un té?

No, gracias. Ya he desayunado.

Si no te importa, voy al cambiador a ver las notas de Alicia.

Claro. Oye, y una cosa, tranquila y no te agobies, ¿eh?

¿Qué, buenas noticias?

-Sí, es Karim, que le van a conceder una promoción en La Haya

por lo bien que gestionó el caso de Héctor García.

Están contentos con él. -Qué bueno. Felicítalo de mi parte.

Karim va a llegar lejos, ya lo verás.

Ya podrían subirle de escalafón y traerle de vuelta a España.

-Ya te digo que no, la Europol no lo va a dejar escapar

porque sabe idiomas, es un "crack" de la informática

además de ser muy inteligente y rápido.

-Seguro que las holandesas no lo dejarán escapar.

-¡Ay, por favor!

Hoy se me está haciendo cuesta arriba el trabajo en comisaría.

-Te ha faltado un minuto para venir a por café.

-No sé cómo los de Jefatura no se dan cuenta

de que nos hacen falta más manos y Miralles es la que peor lo lleva.

Buenos días. Comisario.

Qué hay. ¿Qué tal las vacaciones?

La verdad es que cortas.

¿Qué? ¿Ha podido recargar las pilas en Lanzarote?

Sí, pero tengo tanto trabajo sobre la mesa

que he decidido empezar por un café doble.

No me diga que echaba de menos el café de comisaría.

Ya sabéis que no.

La verdad es que en el hotel teníamos un bufet estupendo,

los niños se ponían las botas

y luego horas y horas en la piscina en remojo.

¿No han bajado a la playa?

Con Natalia es más cómodo ir a la piscina,

pero sí que hemos hecho excursiones.

Lanzarote es muy bonito y muy romántico.

-Lo importante es que se haya relajado y se olvidase de comisaría.

Sí, pero al final ya estaba deseando volver a la acción.

Si quiere acción, la va a tener.

Ya verá cuando le ponga al día Miralles de los líos de comisaría.

Ahora iré a verla. Si no ha llegado, estará al caer.

Está metida en un operativo de los gordos. Ya te contará.

Está asqueroso.

Bueno, ¿y vosotras qué tal? Pues normal, ¿no? Tranquilitas.

Supongo que tu hermano estará recuperado.

Sí, le han dado el alta en la clínica de rehabilitación.

Ahora debe ir una vez por semana como medida cautelar.

Me alegro, supongo que habrá sido duro para todos, ¿no?

Ha sido duro y, sobre todo, muy intenso.

Ahora lo importante es que no vuelva a recaer.

Ya sabes lo que dicen: no hay pesadilla que 100 años dure.

Y aunque Espe ha estado a la altura de la UFAM,

me alegro de tenerte de vuelta.

Bueno, me voy a tomar el aguachirri a mi despacho.

Cualquier cosa que necesitéis, ya estoy de vuelta.

(LO IMITA) Cualquier cosa que necesitéis, ya he vuelto de nuevo.

-¿Qué?

-Nada, tonterías que me vienen. Recuerdos del pasado.

-Aquí no molesta, ¿verdad? No, ponla donde quieras.

Además, lo pasaréis genial. Eso espero.

Si no se despierta pronto, tendré que salir a trabajar.

¿También eres policía, como tu mujer? Mi novia, no estamos casados.

Policía y surfero. ¿Y cómo lo sabes?

No hace falta ser detective. He visto tu foto con una tabla de surf.

Ah, sí. Es mi pasión. ¿Tú también lo practicas?

Sí, cuando era adolescente. O sea, hace nada.

Pero yo creo que le he perdido la práctica.

Bueno, en cuanto te subas a una tabla, seguro que la recuperas.

Me encantaría volver a probar. Esa foto está hecha en Mundaca, ¿no?

¿La has reconocido?

Claro, tenía colegas surferos que siempre hablaban

de la famosa ola izquierda y fardaban enseñándome sus fotos.

Nosotros estuvimos hace poco en Tarifa.

No son las olas de Mundaca, pero es un sitio bonito.

¿Alicia también es surfera? No, Alicia, no.

Al oírte hablar me están entrando unas ganas de recuperar la afición...

Pues hazlo en cuanto puedas escaparte.

Se me está ocurriendo una cosa.

Igual podrías venirte en nuestras próximas vacaciones.

¿En serio? Sí.

Así tú practicas y nos haces un favor a Alicia y a mí

quedándote con Leo para que podamos salir a cenar.

(Bebé balbucea)

Leo se ha despertado. Si yo no oigo nada.

Estoy alucinando.

Tengo un sexto sentido para los bebés.

Ya veo. Pues vamos a darle los buenos días.

Y cuando se mezclan las regresiones de Brenda con la realidad, flipas.

Es increíble. Debes ver la serie. -Ya, ya.

¿Y por qué no nos centramos en el tema?

-¿Qué tema? -Pues qué va a ser.

No te hagas la tonta, lo que acaba de pasar con Bremón,

que estaba yo delante. -No ha pasado nada.

-Ah, no, y las miraditas, ¿qué?

-A estas alturas estoy yo como para echarle miraditas a Emilio.

-¿No estarás pensando en hacer como tu prota? Una regresión.

-Pues mira, sí, estoy pensando en regresar al trabajo.

Nerea, muchas gracias. Has conseguido lo impensable,

que Sergio Mayoral y Sofía Collantes retiren la denuncia.

Que se haya ofrecido a ingresar en el centro psiquiátrico

ha facilitado mucho las cosas. Pero sin ti habría sido complicado.

Y sé que no ha sido plato de buen gusto tratar con Sergio.

Anda ya. No hay nada que agradecer.

-Hija, ¿qué haces aquí? ¿Con quién está Leo? ¿Con Iker?

No, Iker está trabajando y yo me voy a comisaría.

Me he escaqueado de unas gestiones que tenía por aquí.

Insisto, ¿con quién está Leo? Con la nueva niñera, papá.

Se llama Rebeca y tiene muy buenas referencias.

No entiendo por qué habéis corrido.

Estamos encantados en echaros una mano.

Te dije que era indispensable tener a alguien que cuidase de Leo.

Nos habéis ayudado mucho, pero tenéis vuestro trabajo y vida

y necesitábamos a un profesional que cuidase a Leo en el día a día.

Confías más en una extraña antes que en sus abuelos.

Muy bonito. No me hagas chantaje emocional.

Me has dicho que tenía currículum. ¿Podré verlo?

Sí, lo tengo aquí. ¿Qué edad tiene?

22.

Las cuidadoras, cuanto mayores son, mejor.

Bueno, vale ya, papá. Para cuidar a un bebé no hay que tener un máster.

Te voy a contar lo que le pasó a una colega abogada.

Ya empezamos con las historias de terror.

De terror, no, pero contrató a una chica muy joven

y muy guapa para cuidar a los hijos, ¿no?

Al cabo de unos meses se quedó sin marido

porque la "babysitter".... Basta ya.

No quiero seguir escuchando tonterías.

Te estás pasando. Hay más casos donde todo va bien.

-Vale, quizá sea un cliché, pero cuando el río suena...

Además, a una cantante famosa también le pasó.

-Pero a Alicia no le va a pasar. Porque no soy una cantante.

Su canguro será una chica normal a la que le encantan los niños

y con tiempo para cuidar a Leo. Que es lo que necesito.

Teníais que haberla visto llegar esta mañana.

Parecía Mary Poppins con juegos sensoriales para estimular a Leo.

Que se centre en Leo. ¿Sabes qué te pasa?

¿Qué? Que eres un carca y estás celoso.

Lo de carca no te lo consiento, pero lo de celoso, sí, un poquitín.

-Yo voto a favor de Rebeca.

-Hija, ahora en serio, ándate con ojo, ¿vale?

Hola, Claudia. ¡Emilio!

Pero qué alegría tenerte de vuelta.

Bueno, tampoco será para tanto, ¿verdad?

Bueno, ya te digo yo que sí y no solo por el trabajo.

Os habéis apañado estupendamente sin mí,

lo que me indica que no soy tan imprescindible.

Mira, igual me pido un mes más de vacaciones.

Vamos, se te ocurre largarte y te ato a tu mesa.

Mira, mira lo que tengo preparado para ti.

¿Ni me vas a dejar un periodo de adaptación?

Pues no porque en diez minutos llamarán de Jefatura

para que des tu aprobación a esto.

Cuéntame las novedades. Me has mantenido informado,

pero quiero saber los detalles. Para empezar,

me sentí orgulloso de vosotros con el caso del falso yihadista.

El mérito fue de Fede y de Karim.

Leí el artículo del tal Remo Sempere.

Tenemos periodista nuevo en el barrio.

Sí, parece que se instala por aquí.

Su intervención fue crucial en la detención de Héctor García.

Lola me contó que hay preparado un importante operativo.

Traficantes de diamantes. ¿En el barrio?

Sí, son holandeses, pero están conectados

con la banda de Antonio Asensio, alias Toño,

y Rodrigo Jiménez, Goliat.

¿Te acuerdas del misterioso asesinato

de dos miembros de una banda que habían sido butroneros?

Como para olvidarse. Nos quedamos atascados.

Todo apuntaba a que era un ajuste de cuentas entre ladrones, ¿no?

El misterio está parcialmente resuelto.

A Toño y a Goliat no se les ocurrió otra cosa

que asaltar un chalet donde una banda de traficantes holandeses

tenía un suculento botín de diamantes.

Mal negocio robar a ladrones. Sí, además estos son peligrosos.

Cuando se enteraron del robo, fueron a por la banda.

Y los mataron. Pero no a todos.

Se salvó el Chispas. ¿Cómo lo sabes?

Porque hemos descubierto la identidad del Chispas.

Él es quien nos ha contado cómo sucedió todo

y quien nos está ayudando a atraparlos.

Lo más sorprendente es su identidad.

Se trata de Jesús Merino, el frutero.

¿Jesús, el de El Color de la Huerta? Ese, ese.

El que prepara los zumos ecológicos.

Hombre, comisario. Iker.

Como ves, encontré el camino de regreso.

Me alegro. ¿Te ha puesto al día Claudia de mis novedades?

No, todavía estoy digiriendo otras. Iba a hacerlo ahora mismo,

pero ya que estás aquí, te cedo los honores.

El CNI y la DEA han decidido reabrir la Operación Valencina

para capturar a su nuevo líder.

Todo el entramado de narcotráfico de Somoza continúa operativo.

Sí, así es y quien maneja ahora el cotarro...

Y esto es posible que también te sorprenda.

Es Sofía Collantes, la exmujer de Somoza.

No me lo puedo creer.

Una exmodelo metida a capo de la mafia.

Sí, la belleza no está reñida con las ansias de poder.

Y la falta de escrúpulos, entiendo.

Es una mujer de armas tomar, de verdad.

He tenido la oportunidad de tratarla y es dura de pelar.

Se ha convertido en mi objetivo para las próximas semanas.

Te deseo mucha suerte y mantenme informado.

Por supuesto, Emilio. Bienvenido. Gracias.

Veo que, para variar, no falta el movimiento en Distrito Sur,

pero lo que me ha dejado helado es lo de Jesús.

Teníamos al Chispas ante nuestras narices

y no lo veíamos. En la frutería.

Solo he revelado su identidad a los agentes que están en la operación.

Ni siquiera he colgado su foto en el panel para no alertar a nadie.

Vamos a jugar la baza de que sigue siendo el frutero del barrio.

De acuerdo.

Ve preparando un informe sobre el estado de la flota de los camiones.

No podemos permitirnos que algunos tengan fallos mecánicos.

Si hay que sustituirlos por unos nuevos, se evaluarán los costes.

-El oficial Lemos está fuera y pide hablar con usted.

-¿Qué se supone que hace aquí? -Cálmate.

Siéntate, que quiero que asistas al encuentro.

Muy bien, dile que pase, Mari Carmen. Yo ya sabía que iba a venir.

-¿Por qué no me has dicho nada? -No quería que te alterases.

Oficial Lemos.

Buenos días, señora Collantes. Mayoral.

¿Qué se le ofrece?

Supongo que no será ninguna sorpresa para usted

saber que trabajo en el Centro Nacional de Inteligencia, ¿no?

Y que mi último trabajo

fue infiltrarme en la organización criminal

que dirigía su exmarido.

No sé de qué organización criminal me habla, la verdad.

Verá, la operación que lideré era la punta de lanza

de un operativo internacional de Estados Unidos

y la Unión Europea para acabar

con una de las redes de narcotráfico más grandes del mundo.

Puras especulaciones, Lemos. Hablemos de hechos.

Ni el CNI ni la DEA ni Europol

han podido demostrar nada de lo que dices.

Construcciones Somoza y Transportes Quintero

se dedican a la construcción y al transporte de mercancías, nada más.

Sergio, tras tu paso por la cárcel, tendrías que haber escarmentado.

Trabajar en empresas criminales solo hará que vuelvas al trullo.

Oficial, aquí tiene el listado de los servicios

que ofrecen nuestras empresas.

Si no ha venido a hablar de ellas, por favor, déjenos trabajar

porque no nos regalan nada. Ya veo.

Interesante, pero verás, Sofía, esto simplemente es una tapadera

de un entramado criminal. Nosotros manejamos otro tipo de información.

Me da igual la información que ustedes manejen.

Mi exmarido no era lo que ustedes pretenden.

¿Olvida que viví las técnicas que utilizaba su exmarido?

Sabemos que extorsionaba, que torturaba,

que asesinaba y hacía desaparecer a sus enemigos.

Lo vi con mis propios ojos, señora Collantes,

y mi cuerpo recibió cada uno de esos golpes.

Yo no sé por qué lo hizo, si es que lo hizo,

lo único que sé es que mi exmarido no confesó algo así.

Porque murió antes de que pudiéramos arrancarle una confesión.

Qué lástima. Por favor, un poquito de respeto.

Respeto es que le debía tener usted por la vida y la memoria

de las víctimas a causa de las drogas

y le puedo preparar un dosier para que vea los estragos de la cocaína.

No se atreva a mezclarme en ese tipo de negocios.

Si yo no lo hago.

Mire, ¿conoce a los tipos que aparecen en esas fotografías?

Sí, algunos son empresarios

con los que mi exmarido mantuvo algún tipo de negocio.

Todos ellos estaban presentes el día de su funeral.

Es normal, con todos ellos guardaba buena relación.

¿Tan buena relación que después de la ceremonia

usted decide reunirse con todos ellos?

¿Han estado espiándome durante el funeral de mi exmarido en Cali?

Sabemos con quién se reúne y la relación que tiene con ellos.

Así que dígame, si sus negocios son tan honrados,

¿cómo se relaciona con los mayores capos de la droga de Colombia?

¡No tengo relación con ninguno de esos empresarios!

Solo me estaban dando el pésame por la muerte de mi exmarido.

Somoza era uno de los empresarios de Colombia

y es normal que muchas personas acudieran a presentarle sus respetos

y a compartir conmigo su dolor.

Señora Collantes, este no es un negocio apto para novatos.

Por muy soberbia que usted sea, o precisamente por eso,

cometerá un error y acabará en la cárcel.

No voy a permitirle la entrada a mis empresas

si es para insultarme.

Sergio, acompáñale a la puerta, por favor.

No te molestes, Sergio. Conozco la salida.

Pero deja que te diga una cosa:

por la cuenta que te trae, aléjate de esta mujer y sus negocios.

Puede caerte una condena muy larga que se sumaría a los delitos

por los que aún no se te ha juzgado.

Bremón ya tiene en su despacho la información del operativo.

Parece que tarda, ¿no?

Ha pedido que le diéramos diez minutos.

-Buenos días. Buenos días, Jesús. Pasa.

Elías, por favor, cierra la puerta.

Un poco arriesgado hacerme venir a comisaría.

Siéntate, por favor.

Como comprenderás, hemos comprobado que no hay moros en la costa.

Como bien dice Elías, hemos comprobado

que Rudolph no te tiene vigilado las 24 horas.

No sabemos si porque se fía de ti

o porque tiene a sus hombres en otras cosas.

Está muy bien, pero tengo un negocio. Decidme qué queréis.

Si te hemos llamado no es para que te pongas nervioso,

sino para todo lo contrario. Es para comunicarte

que el operativo está perfectamente planificado.

No se puede controlar todo en un atraco de estas características.

Tenemos asignados coches y personal suficiente para que sea un éxito.

Si me contáis los detalles puedo hacerme a la idea, ¿no?

Mejor que no sepas más.

Solo debes saber que el esfuerzo va a ser máximo.

¿Pero? Porque siempre hay un pero y no creo que me hayáis hecho venir

para hablarme de vaguedades, ¿no?

-Necesitamos que ejecutes el robo en la fundición.

-Eh, un momento, me habíais dicho que tenía que llevaros a la fundición,

no me hablasteis de robar. -Pero los cerebros del asalto

no se van a manchar las manos. Estarán a kilómetros del robo.

-Queréis que os conduzca hasta esos cerebros.

Exacto.

Tienes que cometer el robo exactamente como te dijo Rudolph.

Nosotros después haremos un seguimiento del botín

y nos conducirá a su madriguera.

Es increíble.

Rudolph van Gaal no es el capo que nos interesa.

Hemos sabido por Europol que la banda es más grande

de lo que imaginábamos. Tenemos en nuestra mano

la oportunidad de asestarles un golpe definitivo,

pero para eso necesitamos tu colaboración.

Verás, Jesús, cuando nos contaste los detalles del lugar

donde habíais cometido el robo de los diamantes,

pusimos en vigilancia el chalet en cuestión.

Al comprobar que nadie entraba ni salía,

hicimos un registro de la finca y con la información que obtuvimos

hemos sabido que tienen un nuevo cuartel general.

En ese cuartel general es donde estarán ellos durante el robo

y allí es donde tenemos que caer sobre los capos de la banda

antes de que huyan.

O sea que, si lo he entendido, además de abrir la caja fuerte,

que no sé si lo voy a conseguir,

queréis que os lleve hasta donde se ocultan sus jefes.

-Vamos, Chispas, si eres un maestro.

Para ti abrir esa caja fuerte es pan comido.

-Elías, pueden pasar muchas cosas y estoy muy desentrenado.

Bueno, hace muy poco has cometido un robo de diamantes sin despeinarte.

Sí, pero es mi antigua banda. A estos no los conozco,

no sé si nos entenderemos. Es muy arriesgado.

-Ya te dije que te íbamos a cubrir, ¿no?

-Va en serio, no quiero llegar tan lejos. Debéis entenderlo.

El que parece que no lo entiende eres tú.

No hacerlo no es una opción. ¿Te lo traduzco, Jesús?

Es una orden.

Ahora tendrás que esperar en una sala

y en breve iré yo misma a darte detalles sobre la Operación Tulipán.

¿Operación Tulipán? Esto parece una película mala.

-Tu vida ha sido una película desde que abriste la primera caja fuerte.

De ti depende que el final sea feliz.

No te preocupes, Jesús, todo va a salir bien.

Claro.

¿Hernández? Por favor, acompañe a la sala al señor Merino.

Le entiendo, está con el agua hasta el cuello

y no sabe cómo salir de esta.

Pues solo tiene una salida: hacer lo que le hemos dicho.

Ahora debería estar en una isla del Pacífico viviendo la buena vida

y con el millón de euros que me debía tu marido.

-No podías irte, estás pendiente de juicio.

-Me habría fugado si no me lo hubieras impedido.

Cualquier cosa mejor que estar bajo la mirada de la DEA, el CNI y demás.

-Deja de comportarte como un chiquillo asustado.

La situación está controlada.

-Ya lo he visto. Te vigilan incluso más allá de nuestras fronteras.

-Te repito que la situación está controlada.

-Controladísima.

-Iker Lemos ha conseguido lo que quería, ponernos nerviosos

o, mejor dicho, ponerte nervioso a ti.

-Mira, Sofía, solo hay una certeza: no pienso volver a la cárcel.

Pasé por ahí y me juré no volver nunca más.

Y si fueras lista te plantearías que no es buen destino para una exmodelo.

-¿Por qué sigues empeñado en que van a atraparme?

Vuelves a subestimarme.

-Saben que te reúnes con los lugartenientes de Somoza.

Dos y dos son cuatro.

-Si eso es todo lo que saben, puedo estar tranquila.

Créeme, Sergio, ese oficial ha venido aquí en plan brabucón

porque no tiene nada más. -Al mínimo error que cometas,

ahí estarán, esperándote.

-El único que puede cometer un error eres tú

si te dejas llevar por esos nervios. Y como eso pase, Sergio,

vas a conocer a una Sofía que no te va a gustar.

-No sé quién me da más miedo, la policía o tú.

Me voy a hacer lo de la flota de camiones que me has pedido.

-¿Así, sin despedirte?

Y alegra esa cara. No me gusta verte así.

Aquí también puedes vivir la buena vida conmigo.

(Móvil)

-¿Sí? Hola, David, ¿va todo bien?

-Sí, perfectamente. Ha sido una mañana muy tranquila.

¿Y tú qué tal? ¿Tardarás mucho en venir?

-No te preocupes, enseguida voy para allá y te echo una mano.

Venga. -"Espera, no cuelgues".

Sé que intentas aparentar tranquilidad, pero te conozco bien.

-David, debemos aparentar normalidad, es lo que toca.

-Si yo lo intento, papá, pero... -"David, escucha".

Debes llevar la procesión por dentro,

delante de los holandeses y de la policía.

"Piensa en lo que nos espera cuando acabe esto".

Viviremos cerca del mar, tendremos nuestro chiringuito...

No tendremos que mentir más. -¿Por qué estás en comisaría?

"¿Por qué te han pedido que vayas?".

-Eh, la policía quiere que robe la fundición

"y que les entregue la mercancía a los holandeses".

-Eso es una locura. -Ya lo sé, pero no puedo negarme.

Pero me han dicho que la policía llevará un gran dispositivo

"y que estaré protegido siempre". -¿Y les crees?

-David, tengo que dejarte.

¿Y esto qué es? Un localizador.

Debes colocarlo en el vehículo de los holandeses

que lleve el botín. ¿Y si van en varios coches

y no sé en cuál lo guardan? No te preocupes.

En cualquier caso, lo coloques donde lo coloques,

servirá para hacer labores de seguimiento.

¿Pero estaré vigilado?

No debes jugarte la vida, pero debes intentar colocarlo.

No sé, esto cada vez me da más mal rollo.

Tendrás a la policía muy cerca.

Ya, pero Rudolph es más listo de lo que vosotros creéis.

Me da miedo que tenga un as en la manga.

Sabremos reaccionar ante cualquier sorpresa.

Además, piensa que, después de muchos años,

por fin estás en el bando de los buenos.

¿Vamos?

Miralles, quiero pedirte un último favor.

Si está en mi mano...

Quiero que vigiléis a David durante el atraco.

Podéis traerlo a la comisaría o a un lugar donde esté seguro.

Si pasa algo malo, podrían ir a por él.

Nada va a ir mal, pero no te preocupes.

Estaremos pendientes de David. Gracias.

Vamos, por favor.

Pues sí y encima han cerrado un montón de puestos del mercado

por culpa del comercial que han abierto.

Es que es muy fuerte. -A lo mejor puedo sacar un reportaje.

-Sí.

-Puedo enfocarlo como una variante de la gentrificación.

-La "gentri", ¿qué? -Perdona, me llaman.

¿Sí? Pues no, no tengo más noticias de impacto.

Noticias como las de Héctor García son casos excepcionales.

No salen todos los días.

No, pero se me había ocurrido hablar sobre la gentrificación que sufren...

Vale, pues buscaré otro tema. Gracias.

-¿Problemas laborales?

-Sí, mi jefe, que dice que quiere noticias fuertes y morbosas

como las de Héctor García. Que quiere noticias de impacto.

-¿Qué pasa? ¿Que ahora el periodismo funciona a base de impactos o qué?

-Te voy a explicar la lógica de mi jefe.

Estamos en la era digital y la gente quiere noticias que son mercancías.

Como cuando vas al mercado a por producto fresco,

la gente quiere noticias frescas.

Y un solomillo informativo cotiza más que las patatas, por ejemplo.

-Ya, pero no es lo mismo, ¿no? Vendernos con informar.

-No, claro que no, pero más vale buscar bajo las piedras

si quiero encontrar una noticia de impacto.

-Ya.

Paty, una caña. Oído.

Igual no te vas a tener que ir muy lejos.

¿Por qué no vas a sonsacarle a Iker? Ese sí es un policía de impacto.

-¿Sí? -Sí.

-Ponnos dos cañas, Paty, porfa. Buenas.

Hombre, el flamante periodista de "Distrito Digital".

Te noto de mejor humor que ayer. Siento si parecí antipático.

Nada, tranquilo. Aparte de a Sofía Collantes,

¿has entrevistado ya a otra personalidad del barrio?

Pues no, todavía no. ¿Me puedo sentar contigo?

Claro, adelante.

Quería, bueno, hablar un poco contigo sobre tus casos y eso.

Ya, no me digas que ahora quieres entrevistarme a mí.

Por aquí tenéis. -A esta invito yo.

Muchas gracias.

Le estaba diciendo que le podías contar

alguna información así jugosa para que publique.

Menuda encerrona me habéis hecho.

No, Iker, que no iba con mala intención, hijo.

Bueno, yo os dejo. -Gracias, Paty.

Así que necesitas una noticia jugosa, ¿no, Remo?

Bueno, supongo que sabrás que esto no funciona en una única dirección.

Conocerás el dicho "quid pro quo". Por supuesto.

Yo te digo una cosa y tú me das otra. Ajá.

Cristina, ¿me puedes revisar las fichas técnicas de los camiones

para ver que está en orden? ITV, seguros, ¿eh? Gracias.

-¿Se puede? Hola.

-No me creo que vengas a verme dos días seguidos.

-Solo quería agradecerte en persona lo que has hecho por Julio Quintero.

No quería mandarte un simple mensaje. -Siéntate.

-Gracias. -Mejor en persona, claro que sí.

¿Cómo va la cosa?

-Como Sofía y tú habéis retirado los cargos,

hay camino para que el juez decrete su ingreso en un psiquiátrico.

-Se ha librado de una buena.

La cárcel no la recomendaría a alguien vulnerable como Julio.

Enhorabuena, abogada.

-Supongo que te habrá costado mucho convencer a tu jefa.

¿Le dijiste que te lo pedí? -No.

Si se lo llego a decir, se habría negado.

Tiré de esa arma que tan bien conoces, mi piquito de oro.

¿No decías que era un experto en palabrería?

-Sí, sabía que lo podías conseguir.

-Ya te dije que no lo hacía por altruismo

ni por sentido de la justicia. Solo lo he hecho por ti.

Ejerces una influencia muy positiva sobre mí.

-Pues me alegro.

Todo lo que sea sacarte de la zona oscura, bienvenido sea.

-¿Qué te parece si sigues iluminando mi vida mientras me invitas a cenar?

Sería tu cuota de generosidad con este pobre trabajador

que no tiene muchos momentos agradables en su vida.

-Me estás pidiendo que te pague el favor.

-No. Solo me gustaría pasar un rato contigo en plan amigos.

-Sergio, sabes que no va a pasar. -¿No me vas a dar la oportunidad

simplemente de tomar algo juntos y charlar?

(Puerta)

-Ya nos veremos. Buenas tardes. -Buenas tardes.

-¿Ahora vienen a visitarte tus amantes al trabajo?

-Nerea no es mi amante.

-Puede que no lo sea, pero te gustaría.

-No te pongas histérica, ¿quieres? -Me pongo como me da la gana.

Te lo advierto, como te fijes en otra mujer, lo pagarás caro

y ella también. -A mí no me amenaces.

La exclusividad que te debo es tu trabajo.

-¿Qué venía a hacer aquí tu amiguita?

-Nerea y yo coincidimos trabajando para Alejandro.

-No me cuentes obviedades.

-Se creó una buena relación profesional

y a veces me consulta temas legales o yo a ella.

-¿Y cuál es la consulta que ha venido a hacerte?

-No te quiero aburrir.

-No me tomes por estúpida. Quiero saber de qué hablabais.

-Nerea es la abogada de Julio Quintero. Me hablaba del caso.

-Ya, por eso me insististe

en que retirara los cargos contra ese chico, ¿verdad?

No lo hacías para retirarme de un problema

ni para ayudar a ese enfermo, sino para hacerle un favor a ella.

-Te equivocas por completo, Sofía. Lo hice por ti.

Cuantos menos motivos tenga la policía para rondarte, mejor,

mejor para todos. -Está bien. Tendré que creerte.

Y ahora ve terminando el trabajo, tengo otros planes para ti.

-Hoy esos planes no me cuadran.

Debo terminar el informe de los camiones que me pediste.

-Olvida los camiones. No habrás quedado con ella, ¿verdad?

-¿En qué idioma debo decirte que no tengo nada con ella?

Además, no es mi tipo.

-Desde ahora quiero que cortes toda relación profesional con ella,

¿queda claro? -Clarísimo.

-Y cambia esa cara, que vamos a ir a la inauguración

de una terraza en la Castellana.

-Gracias, Cristina.

¿Sabes? Cuando te pregunté por Sofía Collantes me dio la sensación

de que saliste por piernas, como si no quisieras contármelo todo.

Qué insistente estás con el tema. ¿Qué te interesa tanto?

No, de ella nada. Quiero conocer tu forma de escribir.

Como me enseñaron en la facultad: me documento,

entrevisto, transcribo, edito y publico. Ya está.

Ya, pero la publicación que hiciste sobre ella

dejaba entrever otras cosas, como si hubiese subtexto.

¿Y qué sabes sobre el subtexto?

Me gusta el periodismo bien hecho y sé leer entre líneas.

¿Crees que un policía no es capaz de eso?

¿Y qué pudiste leer entre líneas? Nada.

Por eso deberías reflexionar, por si hay algo que te dejaste.

¿Me vas a decir cómo hacer periodismo?

Voy a ser claro, Remo.

Me gustaría tener a un periodista serio

a quien pasarle las noticias jugosas,

pero no sé si eres tú.

A lo mejor, si me dijeras algo interesante sobre Sofía Collantes,

podría saber si eres observador o no.

Solo entonces podría pasarte esas noticias

que harían las delicias de tu redactor jefe.

Hay una cosa que no publiqué porque no va con mi tipo de periodismo.

¿De qué se trata? Prensa rosa.

No hablo de los líos amorosos de mis entrevistados.

¿Sofía Collantes tiene un lío amoroso?

Pues eso parece.

Cuando la entrevisté, pude detectar cierta debilidad por Sergio Mayoral,

su director financiero y su persona de confianza.

¿Qué viste exactamente?

Me lo presentó como una persona muy importante para ella

y pude detectar que le hizo una caricia.

¿Soy observador o no? Sí que lo eres, y no solo eso,

también eres un periodista honesto.

Tienes razón, esa información no forma parte del periodismo serio.

¿Y para ti qué significa? ¿Para mí? Nada.

Quiero decir, nada referente a Sofía Collantes,

pero sí dice mucho de tu valía como periodista.

¿Sabes? Cuando tenga una noticia de interés, contaré contigo.

¿No tienes nada ahora? ¿Un caso en el que andes metido?

Mira, voy tras la pista de unos tironeros de poca monta, ¿eh?

Vale, Natalia, en cuanto pueda voy para allá, ¿vale?

No lo sé, escucha. Es que no estamos de vacaciones

y tengo mucho trabajo sobre la mesa.

En cuanto pueda voy y te digo, ¿vale?

Venga, vale. Adiós.

(Puerta)

Adelante.

¿Qué? ¿Vuelta a la rutina? Pues sí.

Mi mujer no se entera de que no podemos cenar a diario juntos

como en Lanzarote. Mira la pila de trabajo que tengo.

Te traigo más madera. Si prefieres te lo doy mañana.

No, mejor ser consciente de todo el trabajo que queda por hacer.

¡Madre mía!

Escucha, Lola, he estado echando un vistazo

al atestado sobre la detención de ese depravado

que quería tener sexo contigo para grabarlo,

una especie de club de mirones.

Sí ese sinvergüenza compartía sus encuentros sexuales

con otros cafres como él. Espero que no llegarais a mayores.

No, Espe y Fede hicieron una labor policial excelente

para desenmascararlo. Les felicitaré mañana.

O mejor, si les ves en casa, les felicitas de mi parte.

Y, en cuanto a ti,

espero que este incidente no te haya dejado secuelas.

No, además, que no tengo por qué avergonzarme.

Iván era un chico muy guapo, muy atractivo y culto

y a base de intentarlo a base de bien, acabé cayendo.

Me sedujo, me pasó lo que le podía haber pasado

a cualquier chica en un ligue de una noche.

Además, me alegra haber sido yo la que acabase siendo seducida por él

porque, al final, fui la que lo atrapé.

¿Sabes una cosa?

Me encanta que podamos hablar de estos temas tan íntimos

sin que salten chispas, como dos buenos amigos.

Sí, por supuesto.

Lo que quiero decir es que, que los malos rollos quedaron atrás

y lo que ha quedado ahora es una verdadera amistad.

Sí, pero no debemos olvidar que antes que cualquier cosa

somos un comisario y una subordinada. Claro,

pero sabes que te miro con ojos diferentes

al resto de los agentes. En realidad me gustaría

que todo te fuera bien en todos los sentidos.

Oye, podrías dar una oportunidad a alguno de tus compañeros.

En esta comisaría hay policías muy atractivos.

Prefiero no tentar a la suerte, Emilio.

La última vez que lo intenté no me salió bien.

Me manejo mejor en entornos no profesionales.

Y ahora, si me disculpas, me voy a marchar.

Escucha.

Aquí tienes los informes que me diste esta mañana.

Sí. Ya están chequeados.

De acuerdo. Hasta mañana, comisario.

(Puerta)

Hola. Rebeca, perdona la hora.

Al final se me ha complicado en el trabajo.

No te preocupes, Iker.

Te pagaremos todas las horas extras que hagas.

Si todos los días son como hoy, en un mes ahorraré para ir a Mundaca.

Intentaremos estabilizar los horarios para no fastidiarte.

Y Alicia y yo queremos aprovechar el tiempo que Leo está despierto.

¿Hace mucho que duerme? Diez minutos.

Cenó y cayó redondo. Le he dado un buen tute.

¿Con la manta estimuladora? La he dejado en su cuarto.

Lo que más le gusta es callejear. Se pasaría el día en la calle.

¿Y no nos ha echado de menos? Te mentiría si te dijera que sí.

Se ha portado fenomenal, como si nos conociéramos de toda la vida.

Si, seguro que está encantado contigo.

Bueno, Rebeca, no te entretengo más.

Rebeca, ¿todavía estás aquí? Qué tarde. ¿Todo bien?

Sí, cariño. Deja que se marche que ahora te cuento.

Ya le he dicho que no os preocupéis si me tengo que quedar más.

Le pagaremos las horas extra que haga.

Sí, claro, por supuesto. Genial.

Así puedo ahorrar para ir a Mundaca a surfear.

¿Te gusta el surf? Qué casualidad. Le he propuesto

que igual se podía venir en nuestras próximas vacaciones

si decidimos ir a Mundaca.

Bueno, hasta mañana.

Hasta mañana.

Así que Mundaca, ¿eh? Sí, se me ocurrió hablando con ella.

¿Habéis estado hablando de surf?

Bueno, veraneaba con su familia en Zarauz y se aficionó.

¿Leo está dormido? Sí, ¿y a que no sabes qué?

No nos ha echado de menos. Dice que se ha portado fenomenal.

Sí, lo sé. Nos hemos estado mandando mensajes.

Un momento. ¿No la habrás agobiado en plan mamá obsesiva?

No, solo quería asegurarme de que estaba a gusto.

Además, dijiste que te quedarías todo el día

y no lo has hecho. Lo sé, cariño.

Se me complicó el trabajo, pero ves que todo ha ido fenomenal.

Escucha, Leo está en buenas manos. Relax, ¿eh?

Voy a preparar la cena. Vale.

(Mensaje)

¿Sergio Mayoral y Sofía Collantes son amantes?

Para ser precisos,

parece que Sergio es la debilidad de la ex de Somoza.

¿Cómo te quedas?

La verdad es que no me extraña nada de lo que me cuentes de él.

Tiene un imán para atraer problemas o más bien para generarlos.

En fin, voy a ver a Leo.

También te mereces una condecoración o algo por el estilo, como Karim.

-Es que yo no soy muy de medallas, la verdad.

Para mí el privilegio ha sido currar con Karim,

que es un verdadero crack.

-Que sepas que Bremón te reconoce los méritos y a ti también, Espe.

-¿Por?

-Por lo bien que actuasteis en el caso de Iván

y los pervertidos de los vídeos porno.

-¿Y a ti no te ha felicitado?

-Claro que sí, pero no hace falta que lo digas con ese tonito.

-Señoras y señores, me voy a dormir porque tengo un poco de sueño

y tengo las cervicales últimamente que...

Buenas noches. -Hasta mañana.

-Venga, que descanses. Buenas noches.

¿Y a ti te apetece ver algo en la tele?

-Qué va. El plan de tele no me apetece.

Voy a hacer una infusión. ¿Quieres una?

-Sí y así charlamos un rato.

-Charlar tampoco me apetece, me apetece dormir.

-Venga, mujer.

Cuéntame, no sé, ¿qué tal te ha ido hoy con Bremón?

-Normal. He entrado en su despacho, le he dado unos informes

y punto y final. -Sí, sí. Punto y final, ya te digo.

-Qué manía con insinuar cositas. No ha pasado nada entre nosotros.

-No ha pasado nada todavía, pero el amor está en el aire.

-Hay que ver lo pesadita que llegas a ser, ¿eh?

-Cuando os he pillado en la sala de descanso, saltaban chispas.

Venga ya, desembucha, ¡cuéntame! ¿Ha pasado algo más?

-Está bien. A ver, cuando me ha entregado los informes de vuelta,

nos hemos rozado la mano y he sentido algo que,

que no sabría cómo definirlo. -¿Magia?

-Qué cursi eres a veces, ¿eh? -Llámalo como quieras.

Quizá no es la palabra adecuada, pero lo importante es

que había algo especial en el aire, ¿a que sí?

-No tendría que haberte contado nada.

-Pero ya has empezado, así que ahora me lo cuentas. Venga.

-A ver, no sé, ha sido como una vibración, un cosquilleo.

No sé, como dos viejos amigos, en el fondo.

-No caigas en la trampa de la amistad que es tu jefe, Lola,

cuántas veces te lo tengo que decir.

Tú, cuando notes la magia esa dices: "No".

Cierras los ojos, te mentalizas y dices:

"Fuera, Bremón, ya no más. Fin".

-A ver si no voy a poder tener una relación cordial con él, una amistad.

-¿En qué quedamos? ¿Amistad o magia?

-¿Crees que no he intentado olvidar a Emilio?

Es que no hay manera.

En estos meses que he conocido a chicos

no he sentido ni la décima parte que sentí al rozar su mano.

¿Qué hago? -Madre mía.

Esto es peor de lo que pensaba. -¿Qué culpa tengo si me gusta tanto?

-Definitivamente, es mucho peor de lo que pensaba.

-Mira, me voy a dormir porque no, no puedo más con este tema.

-Ni yo.

-A ver, David, mañana abres la tienda

y atiendes a la clientela con naturalidad.

Si te preguntan por mí, pues no sé, les dices que he ido al médico.

-No sé si tendré la cabeza para atender a nadie.

-David, sí que podrás y estaré tranquilo si sé que todo está bien.

-Solo faltaría que te preocuparas por mí

mientras estás reventando la fundición.

-¿Qué hago? Soy tu padre.

Por cierto, le he pedido a Elías que te tenga vigilado

y que si las cosas van mal dadas, que te saque de circulación

por lo que pueda pasar, pero tranquilo que todo va a acabar.

-Y tú irás a la cárcel.

-Eh, a ver, estoy colaborando con la policía.

Espero que sirva de algo.

-¿Te arrepientes de habérselo contado a Elías?

-No, lo único que lamento es que María se haya enterado,

pero ahora no es momento de pensar en eso.

Ya lo gestionaré más adelante.

(Puerta)

-Cuánto me alegro de encontraros a los dos.

-Bueno, de hecho David ya se iba. -Que se quede.

Quiero que se entere de algunos detalles.

-¿A qué hora vendréis a buscarme?

-Eso está por decidir con mis hombres. Te avisaré.

-Rudolph, estoy harto de que me racanees la información.

-No te preocupes, ahora te pongo al corriente

de ese guion que he tomado. -No, no las necesito.

Yo no soy hombre de armas.

-Mañana va en serio y hay que ir bien preparados.

¿Has utilizado alguna vez una pipa? -David está al margen de esto.

-Negativo. David es una pieza clave. -¿Qué quieres decir?

-Una de estas armas la vas a llevar tú.

-No, David no va a ir, no. -¿Ah, no?

¿Quieres que le pegue un tiro y acabamos rápido?

-Baja el arma, por favor.

-Claro, hombre, porque vosotros vais a comportaros bien, ¿verdad?

Además, sería una lástima que quien tuvo la idea del atraco

no participe de su éxito.

Por el bien de todos, es mejor que vengas.

-Está bien, voy a hacer lo que pides. -Eso está mejor.

Al final vamos a salir ganando todos.

-Rudolph, por favor, ni siquiera sabe usar un arma.

-Pues enséñale tú, para algo eres su padre, ¿no?

Vamos a descansar porque mañana tenemos un día largo por delante.

Será mejor que vayas bien preparado, ¿eh?

Buenas noches, pareja. Soñad con diamantes.

-No te preocupes, papá, mañana habrá terminado todo.

-Ayer al llegar a casa vi unos vídeos en una página web de surf.

¿Cómo? ¿Esa página? Has tenido que buscar bastante.

Sí, cuando algo me interesa, me empleo a fondo.

Hola. Hola, Alicia.

¿Qué tal? ¿Cómo está Leo?

Acabo de darle el biberón y se ha quedado dormido.

También te das cuenta de que le gustas a Rebeca, ¿no?

No, ni siquiera me he percatado, pero veo que confías poco en mí.

Estás apañada. La maldición de la niñera arrasa en el mundo.

-A Espe ni caso, solo habla por las pelis que ve.

-No, lo conozco de la vida real. Tiene su explicación.

-Sí, cuánto tiempo, hombre. ¿Estás en la calle?

Por fin libre, ¿no?

-Perdona, ¿me pone otra copa? Estoy seco como un lagarto.

Lo que te pasa es que no quieres ayudar a los amigos.

Esta mañana casi me cuelgas el teléfono.

-Estoy hasta arriba de trabajo. -Deja de agobiarte

y reparte la tarea con los amigos, ¿no?

Sobre todo con los que te ayudaron en los momentos difíciles.

-¿Seguro que está todo bien? Sí, de verdad.

Si necesitas cualquier cosa ya sabes dónde estoy

para hablar de lo que sea. De acuerdo. Gracias, Lola.

¿Todavía no te has dado cuenta? Que todo el mundo sepa que no eres libre.

Sobre todo esa abogada flacucha que sé que anda detrás de ti.

Métetelo en la cabeza, Nerea, no eres bien recibida.

Y fuera de mis oficinas tampoco me gusta que hables con mi gente.

No te estoy pidiendo nada, es una orden

y más te vale cumplirla. -¿Tienes un minuto?

-Claro, ya sabes que me encanta verte,

aunque este no sea el sitio más indicado.

A mi jefa no le gusta verte por aquí. -Ya, justo de ella quería hablarte.

-Ahora entiendo el humor de Jesús y que cada dos por tres

tuviera visitas de un supuesto comprador del local

y vuestros trapicheos el otro día, que estabais hablando en su tienda.

¿Qué tramabais? -Nada.

-¿A estas alturas vas a seguir mintiéndome?

-No te puedo asegurar un riesgo cero, pero va a salir bien. Fíate de mí.

-No, sigo sin verlo claro.

-Tienes la oportunidad de enterrar tu pasado como el Chispas

y lo puedes hacer ayudando a la policía

a atrapar a una banda de criminales. Demuestra quién eres,

un hombre que cometió un error en su pasado,

pero que se ha rehabilitado y se ha convertido en un hombre honrado.

Estamos fiándolo todo a que ese frutero

pueda pegar el localizador en el vehículo de los criminales.

Sinceramente, me parece muy arriesgado vuestro plan.

Tendrás 30 minutos, ni un minuto más

para abrir la caja con la lanza térmica.

Es lo que duran las imágenes que verán en la sala.

Después, saltará la imagen real y si no habéis salido, os verán.

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Servir y proteger - Capítulo 363

09 oct 2018

El operativo para detener a los holandeses se activa. Elías tranquiliza a Jesús. Iker presiona a Sofía. En medio de estos acontecimientos, el comisario Bremón regresa de vacaciones. Rebeca comienza a cuidar a Leo y parece llevarse especialmente bien con Iker. Sofía no quiere que Sergio vea a Nerea.

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