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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 359 - ver ahora
Transcripción completa

¡Alto, policía!

¡Suelta ese detonador y déjalo en la mesa!

Vamos a hablar. -¡De eso nada!

-Héctor, no quieres hacer esto.

(Cristales rotos)

Me podría haber matado.

Eso te hace pensar.

Un mal golpe y se terminó todo.

-No me digas que quieres dejar de ejercer como psicóloga.

-No es eso, pero en otra época me había imaginado

ayudando a personas con otras circunstancias.

Cuando me den el alta me ofreceré a una ONG

para trabajar como cooperante.

-Pero eso quiere decir que no...

no vas a estar casi nunca en España.

Vas a estar todo el tiempo fuera. -Ya lo sé.

Pero es mi sueño, Nacha. No me quiero morir sin cumplirlo.

-Ese ha venido un par de veces, es arquitecto.

Salió una noche con Nerea Ocaña.

-¿Salió?

-Ha sido muy desagradable sin razón.

-¿No quiso volver a saber de ti?

-Pero eso sería asumible.

El problema es cómo lo hizo.

De repente mi ignoró y humilló en público.

-No pienso darme por vencido.

-Lo sé.

-Y respecto a lo de salir juntos...

-Te aviso.

-Ángela Peralta, entrenadora de judo de profesión.

Cuando se levantó encendió el móvil y se encontró

varios avisos de compañeros, amigos y familiares

alertándola de un vídeo.

En el vídeo aparece ella con un hombre.

La noche de autos se presentó como Paco, ingeniero.

La víctima sospecha que puede ser inventado.

En el hotel no les costará mucho reconocerlo.

¿Les habéis enviado el retrato?

Andando.

Seguro que si tiramos del hilo encontraremos a más pervertidos

que graban vídeos porno para consumo propio.

No me lo puedo creer.

-¿Lo conoces?

-No, a él no lo conozco, pero...

a quien sí conozco es a la mujer y tú también.

-Fidalgo me dijo que en unas semanas lo traerían de vuelta.

Desde entonces no sé nada.

El CNI no suele airear sus actuaciones.

Ya me imagino, pero me conformaría con contactar con él.

¿No podrías mover algún hilo para averiguar cómo está el tema?

Una hipótesis.

¿Lo han secuestrado, matado...? ¿Saben algo?

Por desgracia, no podemos descartar nada.

Poca gente es capaz de eso.

Pero Quintero tiene enemigos poderosos.

No entiendo que los agentes que lo custodiaban

le perdieran la pista.

Es muy extraño, la verdad.

Aquí pasa algo raro.

Por supuesto que pasa algo raro.

Por eso el CNI abrirá una investigación

para esclarecer todos los detalles.

Yo solo veo dos posibilidades, Alicia.

O lo ha matado la gente de Somoza

o peor, se lo han cargado los del CNI.

-¡Espera, espera!

(GIME)

-No sé dónde tienes mis diamantes,

pero no tardes en prepararlos.

Pronto volveré a por ellos.

-¡No!

-tengo una buena noticia.

Ahora estoy seguro de que no tenéis los diamantes.

Ningún padre podría ser tan cruel.

-Os vamos a devolver hasta el último céntimo de su valor.

-¿Estás de coña?

-Daremos un golpe.

-Voy a hacer lo que sea

por conseguir un botín equiparable a los diamantes.

(Música emocionante)

-¿No vas a decir nada?

-¿Qué se quieres que diga?

¿Crees que venía preparada para oír

que te vas al otro lado del mundo de cooperante?

-Sabías que la visita de Juan me dejó tocada.

-Sí, sé que esa visita te hizo reflexionar un montón.

¿Pero que me lo sueltes de sopetón?

-Lo siento, no se me ocurrió una forma mejor de decírtelo.

-Encima veo que lo tienes claro.

-Verás...

Juan siguió fiel a los ideales que compartíamos.

Y yo en algún momento del camino,

no sé, me desvié y llegué hasta aquí.

-Y hasta a mí, Teresa, hasta mí.

-Eso es verdad.

Es lo único que me ha frenado para tomar esta decisión.

-No quiero ser ningún freno en tu vida.

-No, eres lo único que me llena ahora mismo.

Pero necesito recuperar mi vocación.

Tengo que ponerme al servicio de los que más lo necesitan.

-¿No ves que has ayudado a muchos?

Me has ayudado a mí, a Alicia, a Antonio...

Y constantemente, lo haces todos los días.

-Ya, pero no es comparable.

Mi labor en consulta la puede hacer un buen psicólogo.

Pero para ayudar a personas en zonas de conflicto,

que huye de guerras, de violencia,

hace falta tener una determinación especial

y yo ahora mismo la tengo.

-Tus pacientes también huyen de sus demonios internos.

Muchos han sido víctimas de violencia, de maltrato,

han sufrido pérdidas, ¿no te das cuenta?

-Los refugiados lo han dejado todo buscando una vida mejor.

Y cuando llegan, mira a lo que se enfrentan.

Esas personas necesitan ayuda urgente.

-Lo entiendo bastante bien, también me preocupa esa gente.

¿Olvidas de dónde vengo?

Pero no se me ocurre venir a cambiarlo todo

e ir detrás de esos traficantes y mafias que van con ellos.

-No estamos hablando de lo mismo.

-Quiero hacerte ver que te olvidas de un pequeño detalle.

¿Dónde encajo yo en esta nueva historia de tu vida?

Explícamelo.

-Estás siendo muy injusta.

Tú mejor que nadie deberías entenderlo.

Eres policía, tienes una profesión vocacional,

te juegas la vida cada día y lo acepto.

No se me ocurriría decirte que renunciaras.

-Ahora sí que no es lo mismo y no metas a mi trabajo,

porque yo no soy quien renuncia a nuestra relación

por un cambio de vida laboral.

Porque es eso, ¿no? De esto va toda esta historia.

Me vas a dejar.

-Nacha, yo te quiero.

Pero nuestra relación no es compatible

con la vida que quiero emprender y lo necesito.

-¿Cómo puedes hablar así de nosotras?

¡Por favor!

Ya tenemos una vida en común.

Teníamos planes de futuro.

¿Dónde van a quedar nuestros planes?

-Lo siento, no sabía que esto iba a pasar.

No lo sabía.

Pero estar en coma me ha hecho replantearme la vida.

(Llaman a la puerta)

Venía a verte, Teresa, pero...

quizás vuelvo mejor más tarde.

Tranquila, Miralles. Si alguien sobra aquí soy yo.

Está claro, no es buen momento.

Lo siento.

Nos has pillado en medio de una discusión.

Siento que hayas pasado un mal trago.

No hay nada que sentir..

¿Olvidas que llevo casada 30 años?

He tenido discusiones de todos los tamaños.

Además, seguro que lo arregláis en seguida.

No estoy tan segura.

He tomado una decisión que nos afecta a las dos

y, aunque suene muy egoísta, es inamovible.

Si crees que puedo ayudar en algo...

Siempre puedes darme tu punto de vista.

-¡David!

¿te das cuenta del lío en el que nos has metido?

-¿Qué querías que hiciera? ¿Dejar que nos matara?

-Supongo que tienes razón.

Solo sirvo para robar.

-No, no digas eso. -David, ¡es la verdad!

Ni siquiera he podido protegerte de ellos.

¿Qué padre pone en peligro? -No es culpa tuya.

Intentaste ponerme a salvo pidiéndome que me marchara.

Y lo he intentado, papá.

He intentado obedecerte, pero no pude.

¿Cómo dejarte solo sabiendo que estabas en peligro?

-Lo siento mucho, David.

Siento no estar a la altura.

-Nunca más digas eso.

Eres el mejor padre del mundo.

En cuanto a lo de robar para los holandeses,

es que si supiéramos dónde escondió Toño los diamantes

lo solucionaríamos.

-No tenemos ni idea, olvida esa posibilidad.

-La única oportunidad que tenemos de sobrevivir es que...

los jefes de Rudolf acepten el trato

y nos perdonen la vida a cambio de robar para ellos.

-No es la única salida.

-¿En qué estás pensando?

-Podemos hacer lo que te dijo desde el principio:

hablar con la policía.

-No, esa no es una opción.

Nos podría traer problemas.

Es más, piénsalo.

¿Quién nos va a creer?

¿Que di un palo con mi antigua banda

porque te secuestraron y me amenazaron con hacerte daño?

¿Y que todos los implicados han muerto menos yo?

¿Y los diamantes desaparecieron porque unos holandeses

me quieren matar si no digo dónde están?

-Tienen que creernos porque es la verdad.

-La verdad es que si vamos a la policía

nuestra vida será peor.

-¿Cómo crees que va a acabar todo eso?

Dudo mucho que termine bien.

-No sé, David.

Por lo menos tú te mantendrás al margen.

Si vamos a la policía puede que termines en prisión.

Estoy dispuesto a asumir, a ir a la cárcel, ¿pero tú?

No quiero que pagues por mis errores.

-Es un poco tarde para eso.

-Estoy hasta el cuello.

-Bueno, tú dame algo de tiempo.

Algo se me ocurrirá. -Tiempo, tiempo, siempre lo mismo.

Dejar que las cosas pasen no soluciona nada.

Y a seguir poniendo buena cara, ¿hasta cuándo?

-¡David no te vayas!

¡David!

¡Mierda!

Pues si esa vocación o llamada o como quieras decirlo

es realmente poderosa,

no hay manera de hacerla desaparecer.

¡Exacto!

¿Por qué lo entiendes y Nacha no?

Porque para mí es más sencillo.

Además, yo pasé por algo parecido cuando quise ser policía.

Tenía mucho miedo y muchas presiones.

Además, no olvidemos que ser policía

y mujer en esa época era algo impensable.

Iba a rendirme, pero me di cuenta de que si renunciaba a mi vocación

me iba a arrepentir toda la vida.

Ya.

Ojalá hubiera sido tan fácil con Nacha.

Tienes que entenderla.

Ella tiene otra implicación.

Ella quiere estar contigo.

Entenderlo, de alguna manera, significa dejarte marchar.

Pero para mí también.

(Música triste)

No sé, yo...

En fin, que...

Te lo agradezco mucho, Tú y Antonio me habéis ayudado.

¿Antonio?

Sí, él me pilló en medio del dilema y le explique.

¿Y qué te dijo?

Que fuera completamente sincera con Nacha.

Yo te hubiera dicho lo mismo.

Hola, María. ¿Me pones un café solo?

-Ahora mismo. Oye, ¿qué tal Teresa?

-Bien.

-¿Has pasado la noche con ella?

-No, no quiso que me quedara con ella.

-Eso es muy buena señal, ¿no?

Que se vale ya por sí misma.

-Sí, es buena señal.

-Bueno...

Como ya está casi recuperada,

enseguida le darán el alta.

Estarás contenta, ¿no?

-Sí.

-Pues, hija, no lo parece.

-¿Estás bien, te pasa algo?

-Sí, María. Perdona, es que tengo un marrón

del curro y voy agobiada.

Gracias.

-Hola, María, ¿me pones un café con leche?

¿No tendrás un periódico? Tengo un rato libre,

y me entero de la actualidad.

-Mira qué ligericos van algunos.

Tu compañera con un marrón

y tú con tiempo para leer.

-¿Eso te ha dicho?

-Mírala, si está agobiadísima.

-¡Eh!

¿Cómo vas, compañera?

Oye...

Yo pensaba que eso del carterista estaba finiquitado.

-Y lo está.

-María me ha dicho que andas muy agobiada,

con el agua hasta el cuello de trabajo.

-Es una excusa, no me apetecía hablar de mi vida.

-Ya... ¿Quieres hablar conmigo?

(Música emotiva)

-Me va a dejar, Elías.

-¿Teresa? ¡Anda ya!

-Irá de cooperante con una ONG a un campo de refugiados.

Me lo ha dicho esta mañana.

-¿No será que anda desorientada después de despertar del coma?

A veces el cerebro no funciona, se pierde la memoria.

-No, no es su caso.

-Antes de que pasara, ya me había hablado por encima de este tema.

Desde que vino su amigo cooperante de una ONG

parece que le reavivaron sus sueños de juventud.

-Creía que estaba encantada en el barrio con su consulta.

-Y yo.

Yo también pensaba lo mismo.

Pero dice que desde que ha estado a punto de perder la vida

se ha replanteado sus prioridades.

-Vaya por dios.

Mira, yo de joven quise dar la vuelta al mundo en moto

y al final no lo hice.

Y aquí me tienes, no pasa nada.

Pero comparar lo mío de la moto con los sueños y deseos de Teresa,

pues tampoco.

-Está claro es que no pinto nada. Porque yo, ¿qué?

Se supone que teníamos planes, yo tenía sueños,

yo quería ser madre.

-¿Lo has hablado con ella tranquilamente?

-Teresa ya decidió marcharse.

No creo que podamos llegar a algún acuerdo.

-Nacha, con esa actitud tampoco ayudas muchos.

-Sería capaz de cualquier cosa con tal de estar con ella.

-Lo primero que tienes que hacer es ponerte en su piel

y tratar de entenderla.

-Es que no lo sé, es difícil.

Voy a darme una vuelta, a ver si me aclaro.

Luego te veo. -Sí.

-Acaba de terminar un interrogatorio,

nos espera allí.

El del tipo que ha robado en una gasolinera con una navaja.

-¿No hubiera sido más lógico que viniera a verlo al despacho?

-Chico, no he querido insistir.

Querrá que vayamos por algo y no nos cuesta nada.

-Costarnos no nos cuesta, pero a mí estas situaciones...

Se lo dices tú, que me pongo muy nervioso

y como muy violento.

-Bueno, pero somos profesionales, nos relajamos

y decimos claramente que su prima está en un vídeo sexual

de la forma más suave posible.

-¿Y cómo es suave? ¿Cómo se hace de una manera suave?

-Pasa y ya lo veremos, tira para adelante.

Hola, chicos.

¿Qué novedades hay sobre los vídeos sexuales robados?

Hemos hecho la visual completa de todos los vídeos.

En todos ellos aparecen los hombres con la imagen pixelada, la cara,

y, bueno, hemos concretado que son 10 hombres distintos.

¿Y las mujeres?

No se repite ninguna de las mujeres en ninguno de los vídeos.

-Sí, bueno, por el contexto,

creemos que ninguna sabía que era grabada.

Al parecer, ninguna habría dado su consentimiento

para aparecer en esos vídeos.

Pero hay una cosa más.

-Sí. Adelante.

A una de las chicas sí la conocemos.

¿Yo también la conozco?

Es... Nerea.

Quiero verlo.

Mira, esta es una captura de pantalla

de uno de los vídeos.

Se la reconoce perfectamente, no hay duda de que es ella.

No puede ser, nunca se hubiera prestado a hacer algo así.

Ni ella ni ninguna de las otras chicas.

-En cuanto lo supimos, te llamamos.

-Por supuesto, seguramente no tenga ni idea de la existencia del vídeo.

-Creemos que lo mejor es que se entere por ti.

Porque es un tema bastante delicado.

Sí, habéis hecho bien en contármelo.

Voy a llamarla.

Está apagado.

Voy a probar en el bufete.

Míriam, soy Alicia.

Sí, quería hablar con Nerea, por favor.

¿Sabes cuándo volverá?

Vale, muchas gracias. Chao.

Está con unos clientes, volverá al final de la tarde.

Aunque creo que...

Mejor se lo cuento personalmente.

Pues sí, es lo mejor.

Probablemente Nerea querrá verlo. ¿Me pasas una copia?

Por supuesto, está hecho.

Una cosa más, ¿el protagonista aparece en algún otro?

Pues sí, lo he comprobado. Aparece en varios vídeos más.

-Quizás ella pueda colaborar en la investigación.

-Por Dios, qué bonico está este crío.

¡Y gigante!

Qué gusto me da veros a los tres tan felices.

Lo hemos pasado bien y hemos conseguido desconectar.

De eso se trata, ¿no?

Pero Alicia ya ha vuelto al trabajo, ¿ya no patrulláis juntos?

Ella ha vuelto, pero me quedan unos días.

Supongo que a mi vuelta patrullaremos juntos.

¿Echabas tanto de menos la comisaría que has venido a tomar café?

No, María. He quedado con Alicia.

Tendría que haber salido, pero se habrá liado, se retrasa.

Si necesitas cualquier cosa, me llamas.

Gracias.

¡Eh, tú!

¿Cómo estás tan tranquilo?

¡Vergüenza tenía que darte!

Julio, cálmate. ¿Que me calme?

¿Con lo de mi padre tienes la cara de pedirlo?

Anda, ven aquí. ¡Suéltame!

¡Que me sueltes!

¿Se puede saber qué haces?

Nadie más debe saber que tu padre sigue vivo.

Me importan una mierda tus secretos.

Que se entere todo el mundo lo chapuzas que sois en el CNI.

Por hacer caso a tu jefe con el secreto

has hecho que mi padre desaparezca.

Nosotros no tenemos la culpa. ¿Cómo que no?

Lo vigilabais y no tenéis ni idea de qué le ha pasado

¡Ahora podría estar muerto!

O se ha fugado para no hacer frente a sus cargos.

Sé que lo he perdido por vuestra cagada.

Mira, Julio...

si no me crees, habla con tu hermana.

Ya me ha contado lo poco que dice saber.

Seguro que le dictaste lo que contó.

No me fío de ella.

Me ocultó durante semanas que mi padre seguía vivo.

Le dio igual verme hecho polvo.

Escúchame y cálmate, ¿quieres?

Las cosas no son tan sencillas.

Había mucho en riesgo, no había opción.

¡Déjame en paz y no me vuelvas a pedir que me calme.

-Bueno, ¿se puede saber qué mosca le ha picado a este?

No lo sé, María. Parece que está muy nervioso.

Creo que no ha superado la muerte de su padre.

Voy a llamar a Alicia, a ver si puede venir ya.

(Llaman a la puerta)

¡Hola! ¡Hola!

¿Qué haces aquí?

Muy pronto para ti, ¿no?

Llevo toda la semana saliendo tarde

y parecía la cosa tranquila, he aprovechado.

Entonces, si te apetece, damos una vuelta

por la taberna asturiana. Me parece bien.

Bueno, recojo y nos vamos, ¿vale? Muy bien.

Me visto a Teresa, me ha dicho que habías pasado esta mañana.

Te agradece que le hayas hecho las veces de psicóloga.

Qué exagerada, no ha sido para tanto.

Me lo ha dicho de verdad.

Solo le he dicho que tenía que ser sincera con Nacha,

la decisión afectaba a las dos. No sé si habrá hecho caso.

Al pie de la letra, te lo digo yo. Ah, ¿sí?

¿Cómo ha reaccionado Nacha? Pues no muy bien.

Se ha enfadado bastante. Cuando he llegado

la tensión se cortaba con cuchillo. Salió con lágrimas en los ojos.

Con lo bien que estoy calladito.

¿Por qué me meto en la vida de la gente?

Creo que has hecho bien, Teresa no te culpa.

Al contrario, te lo agradece.

Yo creo que ser sincero con alguien a quien quieres

es un buen consejo.

Creo que decirle la verdad a quien quieres es importante.

Yo siempre prefiero que me digan la verdad a otra cosa.

¿He dicho algo inconveniente?

No, ¿por qué dices eso?

Yo no tengo ningún secreto contigo.

No aguantaría ni medio asalto con uno de tus interrogatorios.

¿Seguro?

Porque a lo mejor no es un secreto tuyo.

Es un secreto de otra persona. ¿De quién?

No sé, de Olga, por ejemplo, que a veces te cuenta cosas a ti

que no quiere que yo sepa.

He acertado, ¿no?

Eh... sí, justo...

hace un rato pasó por aquí para confesarme algo.

Ya. Si te ha confesado algo que no quiere que me entere,

tiene que ver con Julio.

Está pensando en volver con él.

¿No quedaron en que eran solo amigos y socios?

La vida da muchas vueltas. ¿Y me lo dices tan tranquilo?

No es definitivo.

Se han dado un beso, no sabe lo que siente.

No han vuelto a salir.

¡Madre mía! Ahora que parecía que estábamos tranquilos otra vez.

No nos precipitemos. (SUSPIRA)

es que no quiero que vuelva a sufrir.

Venga, anda.

Vámonos dando un paseo a la taberna, a ver si te relajas.

¿Sabes cuántos quesos hay en Asturias?

Ay, por Dios, Antonio...

Me lo llevas contando desde que somos novios.

Estaba tan alterado que María ha notado que pasa algo.

Lo siento, yo le dije que su padre estaba vivo.

Tenía que haber previsto que podía reaccionar así.

Bueno, tú no te agobies.

Yo en tu lugar hubiese hecho lo mismo.

Cariño, aquí tienes. Bien fresquito.

¿De verdad no quiere nada de picar?

Estoy bien así. Gracias, María.

Si necesitáis algo, me decís.

En cierto modo, Julio tenía razón.

Quintero tenía que estar vigilado, ha habido un fallo.

Imagino que no tenéis nada nuevo. No.

Pero seguimos investigando.

Ojalá lo encuentren pronto.

Y ojalá esté bien Julio, lo está pasando fatal.

Si es que es algo normal.

Algo que dice que su estado no era solo por preocupación.

Más bien parecía otro de sus brotes.

Voy a llamarlo.

Julio, llámame cuando puedas, necesito hablar contigo. Un beso.

¿Sigue sin cogerlo?

Oye, me tengo que ir. Tengo un asunto urgente, voy tarde.

No te preocupes.

Yo iré a casa ahora. Vale.

Gracias.

Chao, María. Hasta luego, reina.

Hola, papá.

Hola, hija.

Qué sorpresa.

Te hacía en casa. Montse me ha dicho que venía.

Iker acaba de llegar.

Venía a buscar a Nerea. ¿Sabes si ha llegado?

Pues creo que no.

¿Pasa algo? No, no, es por un...

asunto del trabajo, del turno de oficio.

Ahí la tienes. -¿Qué tal?

Bien.

¿Qué tal la reunión, Nerea? -Genial.

Hay que hacer cambios en la cláusula 2, pero bien todo.

-Estupendo.

Os dejo que yo tengo lío.

-¿Venías a verme a mí?

Sí, pero no tiene que ver con el turno de oficio.

Pues tú dirás.

Verás, nos ha entrado un caso bastante delicado.

Por eso quería verte personalmente, para contártelo.

¿Qué pasa? Siéntate.

Una mujer vino a comisaría para poner una denuncia

por un vídeo sexual que circulaba por la red.

Ella aparecía en ese vídeo

y no había dado consentimiento para que fuera grabado.

Qué fuerte.

¿Habéis dado con el cerdo que le hizo eso?

No me gustaría tener que defenderlo. Está detenido.

En el registro de su casa encontramos un ordenador

con más vídeos como este.

Un total de 62.

Él no es el único protagonista.

Todos están con la cara pixelada

y hemos encontrado a nueve implicados más.

Las mujeres aparecen con la cara sin pixelar

y son todas distintas.

Cada vídeo una mujer diferente.

Y siempre ocurría en habitaciones de hotel.

Al parecer, grababan relaciones que solo duraban una noche.

Está claro que el objetivo del encuentro

era grabar el vídeo y ya.

Eso es.

Y...

el caso es que en uno apareces tú.

Eso es imposible.

Nerea, ninguna mujer dio su consentimiento.

Los hombres que les tendían la trampa

sabían perfectamente que era un delito.

Por eso se han pixelado la cara.

Mira, sé que es un tema complicado,

pero...

traigo el vídeo por si quieres verlo.

No lo veas entero, pero sí necesitaría

que hicieras memoria para recordar al hombre y el lugar del encuentro.

No me hace falta ver el vídeo.

Solo conozco una persona capaz de caer tan bajo.

Tiene que haber sido Sergio Mayoral.

He visto el vídeo. De ser él, lo hubiera reconocido.

Creo que es importante que lo veas.

Le han quitado el sonido, puedes darle tranquila.

Es Iván.

¿El arquitecto?

El que cortó conmigo sin motivo.

Ahora lo entiendo todo.

Su juego para seducirme hasta que hizo el vídeo

y su cambio radical cuando lo consiguió.

¿Cuántas más habrán caído en su red?

Alicia, quiero poner una denuncia.

Quiero denunciarlo ya. Por supuesto.

Pero...

¿sabes dónde podemos localizarlo?

Podríamos detenerlo inmediatamente.

Claro que la tengo.

Tiene que figurar en su ficha de cliente del bufete.

Te acompaño.

Luego vamos a comisaría para poner la denuncia.

No te preocupes, no diré una palabra a mi padre.

Gracias.

-Hola, Paty.

-¿Qué haces por aquí?

Me dijo Espe que te ibas de excursión,

que tenías el día libre.

-Pero hemos tenido que volver. Mi amiga se hizo un esguince.

-Ostras, qué putada.

-Sí, llevábamos poco más de un kilómetro

cuando pisó una piedra y se lo ha hecho.

Hemos tenido que desandar el camino, yo de muleta.

Hemos tardado una eternidad.

-Madre mía, vaya día libre más entretenido.

-Sí. Ponme una caña sin alcohol.

-¿Has comido? ¿Preparo algo?

-Eh... déjame que lo piense. -Vale.

Ahora te tomo nota.

(SUSPIRA)

-Bueno, bueno. Quién me acaba de alegrar el día.

Final de la tarde y sin uniforme. ¿Has acabado?

-Frío, frío.

-Entonces vienes a verme, sabes que trabajo por aquí.

-Frío glacial. Es mi día libre.

Fui de excursión, pero mi amiga se ha torcido el pie

y estoy sin plan.

-Ya. Y vienes a pasar la tarde aquí, a la puerta de tu trabajo.

(ASIENTE) -Mi amiga vive por aquí, la he dejado en casa.

-¿Sabes qué vas a tomar?

Hemos hecho ensaladilla, está buenísima.

-Es que me acaban de proponer un plan.

Me encanta la comida de aquí,

pero vamos a un restaurante que quiero conocer.

-Vale, pues pasadlo bien.

-Gracias.

-Lo siento por tu amiga, pero es una suerte.

-Es más, me das su dirección y le mando flores de agradecimiento.

-Igual con la excusa puedes ligar y todo.

-¿Quién has pensado que soy? ¿Un donjuán?

-Un ligón empedernido, todo el día a pico y pala.

-Dale con el pico y pala.

Lola, escúchame.

Solo me interesas tú.

No te lo crees, pero te lo voy a demostrar.

Pasarás la mejor noche de tu vida.

-¿Siempre eres tan sobrado?

-Se llama seguridad en mí mismo. ¿Vamos?

-Tengo que pasar por casa para cambiarme.

-Vas perfecta así.

-Es un poco pronto para ir a cenar.

-Pues vamos a tomar unas cañas.

Ahora no quiero perder tiempo.

-No te lo vas a creer, Juan.

Estoy valorando seriamente unirme a ti en Grecia.

(RÍE)

De vacaciones no, ¡como cooperante!

Si sabes que me hace mucha ilusión.

Oye, te quería hacer una pregunta,

¿sabes si hay muchas solicitudes para esa vacante?

Ya, pero mi experiencia es un poco reducida en ese campo.

¿Cómo inmediata?

Ya, pero tengo que solucionar cosas antes de irme.

No, claro, lo entiendo perfectamente.

En cuanto pueda te llamo y te digo algo.

Vale, vale. Gracias.

Un beso, adiós. Chao.

(SUSPIRA)

(Llaman a la puerta)

-Te iba a llamar.

Me quedé con muy mal cuerpo cuando te fuiste.

No sé, me gustaría solucionar las cosas.

-Ya, por eso también he venido.

Perdóname por haberme marchado de esa manera, lo siento.

-No hay nada que perdonar.

El lógico que te quedaras en shock.

Y la llegada de Claudia no nos dejó seguir la conversación.

-Qué horror, ¿qué habrá pensado? -Eso es lo de menos.

Quiero que sepas, si te sirve de consuelo,

que también estoy descolocada con esta decisión.

Hace meses ni me lo habría planteado.

-Quiero que sepas que estoy haciendo un esfuerzo

desde lo más profundo del corazón para encajar y entender todo esto.

Además, estuve hablando con Elías

y me hizo caer en cuenta que estaría bien

ponerme en tu lugar para tratar de entenderte.

Es un buen consejo.

-Me he dado cuenta de que lo que más me ha molestado

de esta decisión tan radical que has tomado es

asumir que te alejarías de mí.

Porque si esto me lo llega a decir

Paty o David o cualquier otra persona

creo que me alegraría, les animaría incluso.

Les admiraría por ser tan valientes.

-Es lógico que te sientas abandonada.

-Quiero hacerte una pregunta muy importante, Teresa,

pero quiero que me la respondas con sinceridad.

¿Toda esta decisión que has tomado es meramente vocacional

o existencial o llámalo como quieras,

o es una forma para...

poner tierra de por medio entre las dos?

-¿Me crees capaz de algo así?

¡No!

Yo jamás te haría eso.

Yo también estoy renunciando a mucho por seguir con mi vocación.

Es como dar un salto al vacío.

Y tengo miedo.

Pero sé que es lo que tengo que hacer.

-¿Eres consciente del peligro y del desgaste emocional

que ese nuevo trabajo conlleva para ti?

-Por supuesto.

Pero no puedo traicionarme a mí misma por miedo.

-Te entiendo.

Yo tampoco puedo traicionar mis sentimientos.

Por eso...

Ya sé qué es lo que voy a hacer.

-¿A qué te refieres?

-Teresa, yo te amo.

Voy a acompañarte en esta aventura.

Si tu verdadero yo es estar con los refugiados,

yo voy a ir contigo vayas donde vayas.

(Música romántica)

Anda, cariño, ¿qué hacías ahí a oscuras?

¿Te has comido todo el helado que falta?

-Cómo no, va a empezar la chapa.

-Chapa no, simplemente

nos ha extrañado que estés ahí, nada más.

-¿Ahí cómo?

¿Comiendo helado, viendo la tele?

Es algo que hace más o menos el 80% de la población.

El 80% de la población cuando le preocupa algo

o cuando tiene cargo de conciencia.

Pues no es mi caso.

¿No? Pues yo creo que sí.

Yo creo que estás pensando en Julio

y que no sabes qué decisión tomar.

No sé de qué me hablas. Sí lo sabes, cariño.

Julio te ha besado

y ahora no sabes si volver con él.

Muy bonito.

-¿Qué? Tu madre tiene que estar al tanto.

Sobre todo después de lo más que lo pasaste.

A ver, Olga...

no la tomes con tu padre.

¿Por qué no nos cuentas lo que te pasa?

Es evidente que estás preocupada por algo.

Cuéntanoslo, a lo mejor eso te alivia.

Prometo no darte el sermón.

A lo mejor tenéis razón.

No sé, es que...

noto que hay mucha química entre Julio y yo.

Y ahora estamos tan bien, me siento tan a gusto a su lado...

¿Pero?

Tengo miedo de que todo sea una ilusión.

Que de repente se rompa la magia y volver a pasarlo igual de mal.

Ya...

Pues no sé lo que opinará tu padre,

pero creo que si en estas circunstancias

estáis bien, pues...

No sé, ¿para qué cambiar?

Quizá lo mejor sea que sigáis

como amigos y socios, de momento al menos.

¿Tú qué piensas?

-No sé, me faltan datos.

¿Qué opina él? ¿Lo habéis hablado?

-No.

Prefiero tener las cosas claras antes de hablar con él.

Además, no he vuelto a verlo desde que nos besamos.

(Timbre)

¡Julio!

Pasa, pasa.

Buenas noches.

Perdón por las horas.

Quería ver a Olga.

-Dime.

-Es un asunto muy importante.

Necesitaría hablar con ella a solas.

-Sí, estoy bien.

-Mira, llegas justo a tiempo.

Ponte a barrer.

-¿En serio vas a seguir como si nada?

¿Es que nunca te cansas de fingir y disimular?

-Es lo que toca. Cabeza fría, mirada al frente.

-Ya está bien.

Toca ir a la policía y bajarnos de esta bola que no para de crecer.

-Te he dicho que es una decisión que tenemos que meditar.

-Se trata de nuestras vidas.

¿Qué hay que meditar?

-Tenemos que mantener la calma y no precipitarnos.

Gracias a tu intervención hemos salvado la vida,

hemos conseguido un tiempo precioso para pensar

cómo salir de esta.

-Tiempo que no nos va a servir de nada.

Porque las cosas están bastante chungas.

Escucha, papá,

tenté a Rudolf con la oferta de robar para él

para último recurso para que no nos matara

e ir a la policía.

Lo que no podía imaginar nunca

es que te tomaras esta oferta en serio.

-No, no te he dicho que vaya a trabajar para los holandeses.

Lo único que digo es que necesito más información

antes de decidir.

¿Qué información necesitas?

-Quiénes son sus jefes, qué buscan, qué quieren.

-¡Ya lo sabes, los malditos diamantes!

-Qué bonita estampa familiar.

Padre e hijo trabajando en el negocio como si nada.

Al final voy a tener que pensar que tu verdadera vocación

es ser frutero.

Yo pensaba que era una tapadera.

Pero aquí estáis, con las puertas abiertas al público.

Como si no hubiera pasado nada.

-Tenemos que aparentar normalidad.

Si cerráramos llamaríamos la atención.

La única vez que cerramos fue por defunción.

-No te preocupes.

Si cumples con tu palabra

no hará falta que nadie cuelgue un cartel funerario.

Tengo un trabajo para ti.

-¿Significa que tus jefes han aceptado la propuesta?

-Eso parece.

Tienes suerte de haber ganado tanta fama en el pasado, Chispas.

Aquí tienes la información.

Reventar una caja fuerte era tu especialidad, ¿no?

Aquí tienes el modelo y las especificaciones

de la que vas a reventar para nosotros.

Está en las naves de una fundición.

Repasa bien la información.

¿Y a ti qué te pasa?

Es lo que pediste, ¿no?

Vivir a cambio de robar para nosotros.

Alégrate de que mis jefes en Ámsterdam han aceptado.

-De lo único que puedo alegrarme es de seguir vivo.

-¿Estos planos están actualizados? -Por supuesto.

Estúdialo todo bien.

Mañana volveré a pasar y seguimos hablando del tema.

-Procura ser discreto.

-¿Me disfrazo de abuelita para venir?

-Al final vas a hacerlo.

Vas a robar para ellos.

-¿Seguro que estás bien? Te noto un poco nervioso.

-Me han dado una mala noticia relacionada con mi padre.

-¿Qué ha pasado?

-Me he enterado de que ha desaparecido.

-¿Cómo que ha desaparecido?

-Ya no está en el lugar donde se supone que estaba.

No saben si alguien se lo ha llevado,

si se ha escapado, si lo han matado,

no saben nada, no hay rastro y me estoy desesperando.

-¿Cómo ha pasado algo así? Suena un poco raro.

-¿Crees que me lo invento?

-¡No! Simplemente digo

que es raro que pase algo así.

-Si no lo crees, le puedes preguntar a Alicia.

-Que no, que sí que te creo.

Solo comentaba que la historia es un poco extraña.

Entiendo que no estés bien, no es una buena noticia.

-Todo esto me ha hecho pensar mucho.

Los meses que pasé junto a mi padre fueron los mejores de toda mi vida.

Aunque tuvimos algunos problemas,

él me hizo sentir lo que es pertenecer a una familia,

algo que ni con mi madre conseguí.

-Bueno, no pierdas la esperanza.

Lo van a encontrar, os vais a reencontrar

y recuperaréis el tiempo perdido. -No.

No quiero que mi felicidad dependa de su destino.

Él tiene su vida, yo tengo edad de construir la mía.

De formar mi...

mi propia familia y...

conseguir de nuevo la estabilidad que eso me da.

Eso solo lo puedo conseguir junto a la mujer que amo.

(Música romántica)

Olga Torres Miralles,

¿quieres casarte conmigo?

-Julio, pero...

tú y yo no estamos juntos.

-Estoy seguro de la química que fluye entre nosotros.

Tú lo sabes.

El beso que nos dimos lo demuestra, somos el uno para el otro.

-A ver, yo también he pensado en ese beso, pero...

no estoy tan segura.

-Yo nunca he dejado de quererte.

Lo eres todo, sin ti no puedo dar dos pasos sin tropezarme.

Tú me completas, me das estabilidad.

Eres lo que da sentido a todo.

Te necesito, quiero pasar el resto de mi vida contigo.

¿Qué?

¿No tienes nada que decir?

-Es que...

creo que pones mucha responsabilidad en mí.

No estoy preparada para algo así.

-Claro que sí, te lo acabo de decir: eres todo para mí.

-Por eso, Julio.

Suena más a chantaje emocional que a petición de matrimonio.

-Te quiero.

Sé que tú a mí también.

-Julio, yo te quiero, pero...

pero como amigo, no como a mi marido.

Espera, te lo puedo explicar.

-Soy bipolar, no tonto.

Me ha quedado claro, un no es un no.

-¿Adónde vas a ir? (GRITA) -¿A ti qué te importa?

-Que no me quiera casar no significa

que no me preocupes y no me importes.

-Pues métete la preocupación por donde te quepa.

(RÍE) -Qué idiota.

-Tendremos que quedar otro día para ir.

-La idea de ir de cañas ha sido tuya.

-Porque no podía imaginar que conocías tantos sitios.

Conoces más que yo.

-Menos el último, no tenía ni idea.

Lo has propuesto y estaba justo

a 100 metros del hotel, qué casualidad.

-Sin placa y sin esposas sigues buscando delito.

¿Qué pasa, quieres esposarme?

-Ni esposarte ni desposarte.

No te asustes.

Aunque ya te gustaría, ¿eh? -Me encantaría.

-Me he dejado las esposas y la placa en casa,

pero llegados a este punto

podemos divertirnos de otra manera.

-Voy al baño, ¿vale?

(Música inquietante)

Hola, Paty.

Hola, chicos.

¿Podemos tomar algo?

Estaba recogiendo, pero no os preocupéis.

¿Qué queréis?

-Una tila, por favor.

Yo un café, creo que va a ser una noche bastante larga.

¿Vosotros dos queréis algo?

-No, gracias.

No te preocupes, Nerea.

Aunque aún no hayamos podido localizar a Iván

estoy convencida que de esta noche no pasa que lo pillemos.

Hay agentes vigilando su casa, cuando aparezca lo detendrán.

Que sea detenido no va a borrar el vídeo

ni olvidaré que me ha utilizado para hacer algo tan asqueroso.

-Todo indica que grababan esos vídeos

para compartirlos entre ellos, pero...

el detenido en un alarde los subió a la red

y se ha hecho viral.

-¿A qué se supone que se dedican estos tíos?

¿Tienen un club de viciosos sexuales

o es una competición por ver quién consigue

más vídeos con chicas diferentes?

Eso parece, pero no lo sabemos seguro.

El único detenido que tenemos se niega a declarar.

Te prometo que detendremos a todos los miembros de ese club.

Requisaremos los vídeos

para que no haya más víctimas ni filtraciones.

Ojalá.

-Es crucial dar con Iván.

Además, la información de su ordenador será de mucha ayuda.

-Y saber que lo tuve en comisaría con esa cara de inocente...

-También ha venido mucho por aquí.

Su estudio es el que remodela la Plaza de las Amapolas.

-¿Estáis hablando del arquitecto?

-Sí, ¿por qué? ¿Ha pasado por aquí?

-Sí, ha estado a última hora de la tarde.

Se ha ido con Lola a cenar.

¿Cómo dices?

-Sí, a la pobre se le estropeó el plan de la sierra.

Su amiga se cayó, se hizo un esguince

y la llevó a casa.

¿Seguro que se fue con Iván? Sí, sí.

Iban con ganas de pasárselo bien.

No sabes el tonteo que se traían.

-Tenemos que localizar a Lola cuanto antes.

-¿Por?

No pasa nada, Paty, no te preocupes.

Tenemos la oportunidad de localizar a Iván.

-Espero que no sea tarde.

(RESOPLA)

(SUSPIRA)

-Me vuelves loco.

-¿A cuántas se lo has dicho este mes, donjuán?

(Música inquietante)

(Móvil)

Es el mío.

-¿Quién es?

-Es del trabajo.

-¿En tu día libre?

-Tienes razón.

-No contesta.

-Igual ya no está con él.

Llámala otra vez, Espe.

(Móvil)

Debería contestar, ¿no?

Espera un momento.

Dime, espero que sea algo importante.

-Sí, sí que lo es.

¿Estás con Iván? -"Sí, ¿por?".

-Disimula, que no sepa que hablamos de él.

Te tengo que contar algo muy importante.

"Pero tienes que actuar con normalidad".

-¿Pasa algo?

-No, es del trabajo.

-"¿Recuerdas la denuncia de la chica de los vídeos sexuales?".

-Sí, ¿por?

-En el ordenador del detenido hemos encontrado vídeos

protagonizados por distintos hombres con varias mujeres.

-Ya. ¿En qué puedo ayudar yo ahora?

-"En uno de los vídeos..."

aparece Nerea Ocaña

con Iván en la habitación del hotel.

La grabó sin su consentimiento.

"Lola, ¿estás ahí?".

-Sí, sí.

-Sabes lo que eso significa, ¿no?

-Eso significa que sí, que me encargo de todo.

Te mando ahora el contacto, por si quieres hablar con ella.

-¿Por dónde íbamos?

¿Necesitas que te refresque la memoria?

(RÍE) -Lo que necesito es una buena copa.

La llamada me ha sacado de situación.

-Déjame que te meta otra vez.

-De verdad que lo necesito mucho

para ponerme a tono y liberarme.

-¿Qué haces?

-Nada, estaba observando esta caja. Es un poco rara, ¿no?

No pega nada con la decoración.

-¿Y qué más da?

-Juraría que esto no estaba antes, cuando entramos.

¿Sabes algo de esto?

Oye, qué calor, voy a poner el aire.

-¿Qué haces con mi móvil? Deja eso.

-¿Grabas vídeos sexuales sin consentimiento?

-¿De qué hablas?

Será una trampa, no sé qué es eso.

-Ah, ¿no? -No.

-Una trampa...

¿Igual que la trampa a Nerea Ocaña

cuando la grabaste sin consentimiento?

-Quedas detenido, Iván.

(IVÁN SE QUEJA)

Y ahora, mientras llegan los refuerzos,

leeré tus derechos.

Tienes derecho a guardar silencio y no declarar,

a manifestar que solo declararás ante un juez

y a no declararte culpable.

-Muchos de los detenidos estaban ahí sorprendidos

por el revuelo tras la detención.

-Se les caerá el pelo, tendrán que indemnizar a las víctimas

y les caerán de dos a cinco años de cárcel.

-Quiero declarar cuanto antes.

-Ni la mires, degenerado.

-No, Lola, está bien.

No agacharé la cabeza delante de este cobarde.

-¿Qué pasa? ¿Tienes algo que decirme?

-¿Que te vas tú también?

-Voy a solicitar una excedencia,

quiero vivir esta aventura con Teresa,

Es muy impulsiva y temperamental, igual que tú,

¿Qué crees que hubiera hecho si la autoridad

se interpone entre ella y su gran amor?

En esta comisaría, si hay alguien

que la puede convencer de que se quede no soy yo.

No, soy yo.

¿Crees que puedes tirar tu vida por la borda

por algo tan precipitado, por una cosa de pareja?

-¿Qué quieres que haga?

¿Que siga tu ejemplo y me quede como tú, que solo tienes tu trabajo?

-¿Está de acuerdo con que renuncies a tu vida?

¿Quiere que te unas a su aventura?

-He estado estudiando los planos y se me tengo un plan sencillo.

-Claro, sencillísimo.

-A través del alcantarillado podemos acceder al interior.

De ahí, a la sala de la caja fuerte.

-A ti esto en el fondo te gusta.

-No digas tonterías.

Llevo más de 20 años intentando huir de esto.

-Pues la dominas de maravilla.

-¿Qué quieres que haga?

tengo una habilidad.

-Estoy muy preocupada por él.

No me coge las llamadas y no está en su casa.

-Deja que sea él el que se ponga en contacto contigo.

Tiene que tranquilizarse y reflexionar.

-Le tuvo que doler que le dijese que solo lo quiero como amigo.

-No te sientas culpable.

-¿Y si ha hecho una locura?

Llevo llamando todo el día, no me responde.

Tiene razones para cabrearse, dale tiempo.

Ojalá supiésemos dónde está Quintero.

Sí, con la bronca del bar casi se entera todo el mundo.

Creo que iré a verlo. Espera una momento.

Prueba a llamarlo otra vez.

Si no lo coge, deja un mensaje. Por lo menos que sepa que vas.

-"¿Elías? Soy Jesús?".

-Sí. Dime, ¿qué pasa?

-Necesito hablar contigo. Es urgente.

-Sabes que puedes confiar en mí.

-¿A qué viene eso?

-Si te está pasando algo, puedes contármelo.

-No entiendo por qué lo preguntas. ¿Qué crees que ha pasado?

-No sé, dímelo tú.

¿Dónde está tu padre?

-Mi padre ha salido a llevar unos pedidos.

-Yo lo he visto entrando en comisaría con Elías.

Y llevaban un careto los dos.

-No, no creo.

Te habrás confundido.

-No, estoy segura de que era él.

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Servir y proteger - Capítulo 359

03 oct 2018

Alicia informa a Nerea de que ha aparecido en un video sexual y la abogada reconoce a Iván. Mientras éste ha conseguido quedar con Lola. Rudolph encarga a Jesús que reviente una caja fuerte. Nacha no acepta que Teresa se vaya.

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  1. Queli

    Los diminutivos en ico/ica son propios de la zona Este de España, el personaje es murciano, y la actriz también es levantina así que pienso que le sale de forma natural

    11 oct 2018
  2. Frank

    Hola! Me gustaría saber por qué María, la dueña del Bar, cambia la "T" por la "C", (por ejemplo: Bonito - por Bonico). No soy español, y me gustaría mucho saber si eso se debe a que ella viene del campo y tiene otro dialecto. Me encanta la Serie. ¡Gracias!

    10 oct 2018