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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 348 - ver ahora
Transcripción completa

Mi hija no se fue voluntariamente.

Fue el juez quien decidió cerrar el caso.

Créeme que para nosotros es muy frustrante

llegar a una vía muerta, pero a veces ocurre.

Si tras seis meses no hay resultados, hay que admitir la derrota.

Díselo a la madre de esa chica. Te lo digo a ti que te conozco.

Esa mujer te ha hecho sentir culpable, seguro.

-Si estás invirtiendo tanto dinero

esa persona debería de darte algún tipo de garantía.

-Estoy rodeada de mucha negatividad en mi vida,

y lo último que necesito es que tú me la lances también.

-¡Marga, espera un momento!

-He venido a decirte que abandono la terapia.

No tengo que darte más explicaciones. Que te vaya bien.

-Este don que tengo de sentir el aura de las personas

sin importar el tiempo ni la distancia,

implica la responsabilidad de ayudar a los demás.

Ver que te estoy ayudando es para mí la mayor satisfacción.

-¿Y cuándo podré volver a ver a Almudena?

-Si seguimos trabajando junas, muy pronto.

Como os podéis imaginar,

tenía que infiltrarme en la organización de Somoza.

Mi labor era parte de la Operación Valentina,

con objeto de desarticular su red de narcotráfico.

Queremos que se quede en comisaría un poco más,

y cerrar los últimos flecos de la Operación Valentina.

Vamos, papeleo.

Además, los americanos querrán oír todo lo que averiguó sobre Somoza.

-¡Eso es imposible!

Mi padre nunca se hubiera ido sin decirme nada,

no me hubiera dejado sufrir así. Escúchame.

Pidió despedirse de ti, pero no se lo permitieron.

Cálmate, por favor. ¡Fuera!

¡Fuera de mi casa! No quiero saber más de ti,

¡no quiero saber nada más de nadie! ¡Fuera!

-Nunca te pude perdonar la muerte de nuestros hijos.

-¡Somoza se ha desmayado, algo le pasa!

¡Iker, mírame!

(GRITA)

He matado a Alejandro Somoza

ante las mismísimas narices de la policía.

-¿Cómo? -Con un beso.

Y los labios impregnados de digitoxina,

un veneno capaz de provocar un paro cardiaco en cuestión de horas.

-Muerte súbita por causas naturales y lo que dice la autopsia va a misa.

No me fío de ese chaval, es imprevisible,

quiero que hable con él.

Acojónele un poco si hace falta.

Déjele claro que no puede comentarlo con nadie,

ni siquiera con su propia madre, ¿está claro?

Muy claro, general.

No solo la vida de tu padre está en juego,

también la tuya y la de tu propia hermana.

Te he preguntado si me has entendido.

Julio, esto es mucho más importante que tus sentimientos.

Suéltame de una vez.

¿Has vuelto a saber algo de él? No.

Pero te mueres de ganas. Sí.

Esta noche hay un par de conciertos que pintan bien, si te apetece.

-Quedamos a las nueve en La Parra y vamos donde digas.

(Música emocionante)

Tendrías que haber visto a Julio, estaba fuera de sí.

Pobre Julio y pobre Alicia.

Se quedó hecha polvo, no ha pegado ojo en toda la noche.

Ha hecho muy bien en no venir esta mañana.

Con esto de Quintero lo está pasando fatal,

y especialmente por Julio.

Sé que lidiar con Julio cuando pierde los papeles es muy difícil.

Mi hija ha tenido una relación con él

y lo ha pasado fatal, ha sufrido muchísimo.

¿Sí? Pasa, pasa.

Puede tener un problema grave,

si no le hace efecto la medicación, o se olvida de tomarla.

O si recibe un revés considerable, como en este caso.

Y para colmo, anoche se enteró que soy un agente del CNI,

y el principal responsable del engaño de su padre.

Pues debió de ser la guinda del pastel.

¿La guinda? Montó un pollo que no veas.

A ver, Iker, entenderé que no me contestes esta pregunta,

pero una vez muerto Somoza,

y clausurada la Operación Valentina,

¿el CNI ha tomado una decisión sobre Quintero?

¿Se lo van a traer de vuelta?

No lo sé, todavía no he hablado con Fidalgo.

Pero entiendo que la casa tendrá planes para él.

Si no te importa, me gustaría que tantearas a tu jefe.

Ahora mismo. Ahí lo tenemos.

Inspectora, Iker.

General.

Me alegro de encontrarles juntos, así mato dos pájaros de un tiro.

Hay varios asuntos que tratar.

Supongo que uno será Fernando Quintero.

Le estaba preguntando al agente Lemos

si la casa ya tiene previsto lo que quiere hacer con él.

Nuestros planes con Quintero son confidenciales.

Pero sí le puedo avanzar,

que en unas semanas lo traeremos de vuelta,

para ponerlo a disposición judicial. Hay bastantes cargos contra él.

Aunque haya colaborado con la policía,

es un triunfo para el CNI y para todos

ponerlo delante del juez. La sensación es agridulce.

Hubiéramos preferido no tener que abortar la Operación Valentina

por la muerte de Somoza en una celda de esta comisaría.

Le aseguro, general Fidalgo,

que para esta comisaría es muy lamentable

que Somoza haya fallecido aquí.

Pero, como usted y yo leímos en este mismo despacho,

según la autopsia, fue un infarto fulminante.

En fin...

Respecto al tema de Julio Quintero, ¿qué tenemos?

Como usted me solicitó, Alicia habló ayer con su hermano,

para que mantuviera la discreción. ¿Y lo entendió?

Lo lamento, mi general.

Ya sabe que Julio Quintero sufre trastorno bipolar,

y eso disparó su reacción.

Tratamos de que se calmara, pero no hubo manera,

y... bueno...

traté de decirle que lo mejor es que mantenga la boca cerrada.

Si es tan incontrolable, puede montar un escándalo y hacerlo público.

Esa información pronto saldrá a la luz.

Pero somos nosotros quienes debemos manejar los tiempos.

Así que, me ocuparé yo personalmente.

Si quiere, vuelvo a hablar con él. No.

Para usted hay otros planes.

¿Una nueva misión?

Pueden hablar en mi despacho, yo les dejo solos.

No, inspectora, no es una misión secreta.

Lo que quiero decirle a Iker, en primer lugar,

es que en la casa nos sentimos orgullosos de contar con usted.

Ha cumplido con valor y entrega

todos sus cometidos en la Operación Valentina.

Y es un honor, general.

Pues, si me permite,

general, me gustaría destacar que...

el agente Lemos ha desempeñado sus funciones en esta comisaría

con encomiable ejemplaridad.

Y se ha ganado el respeto y el cariño de todos sus compañeros.

Gracias a los dos.

Usted sabe que en el CNI no somos de dar palmaditas en la espalda,

pero sabemos reconocer el valor de nuestros agentes.

Por eso, queremos compensarle con unas vacaciones.

¿Cómo? Se va a tomar unos días.

Le quiero fresco y fuerte para la próxima misión.

Ahora preocúpese por elegir el destino de esas vacaciones

para usted y su pareja.

No sé si la inspectora Ocaña va a poder.

Ella tiene obligaciones en comisaría.

La inspectora Ocaña está de vacaciones

desde este mismo instante. Pues no se hable más.

Supongo que...

la misión de convencer a su chica será pan comido.

-Hola, Espe, me he dejado el móvil. ¿Sales ya?

-¿Ha llegado Fede?

-Sí, lo he visto fuera, pero está con un humor de perros.

¿Qué le pasa? -Yo qué sé, que está cruzado.

-¿Seguís con vuestra comedia romántica?

-Comedia romántica no, esto es un culebrón.

-Espe, actualízame, que no me has contado nada.

-Lo último es que Karim se ha ido del piso.

-¿Por qué?

-Pues porque...

rechacé su propuesta de salir con él,

me preguntó si había una tercera persona, y yo le dije que no.

-Ni tan claro, ¿no? Deberías haberle hablado de Fede.

-Qué pesados estáis todos con Fede.

Eso fue un lío de una noche, y ya está.

Una noche loca. -Aaaah...

Noche que no te has podido quitar de la cabeza.

Si no, te hubieras comprometido con Karim.

-Lo que pasa es que Karim y yo no estamos en el mismo punto.

-¿Y por eso se fue del piso?

-No, se fue porque nos oyó hablar a Fede y a mí,

y se enteró de que nos habíamos liado.

-Qué faena.

Tenías que haber sido sincera con él, porque ahora se ha armado un lío

por no haber dejado las cosas claras desde un principio.

-Ya lo sé, y ahora me siento fatal

porque creo que ha roto nuestra amistad.

-Tenías que haber sido sincera, de verdad.

-No me regañes tú también.

-No te estoy regañando, es como un consejo,

tenías que haberlo dejado claro y mirar

qué es lo que tú sientes adentro, tus sentimientos...

Qué es lo que te pasa, especialmente a ti.

-Qué nivel, ¿no? Desde que sales con una psicóloga estás...

-No te burles, que encima te estoy ayudando.

-A ver, ¿qué siento, qué siento? Pues...

No sé, Fede se ha convertido en mi mejor amigo,

y nos llevamos muy bien, y conectamos muchísimo los dos y...

No sé, pero de ahí a que tengamos algo serio...

-Espe, dime una cosa, ¿te pone o no te pone?

Porque es un poquito "horny", ¿no?

-¿Qué "horny", tía? No me líes.

(Teléfono)

-¿Te pone? -Calla, que me llama Lola.

Hola, Lola, ¿cómo estás?

-"Haciendo la maleta para volver a Madrid".

-¿Y cuándo llegas? -"Como voy en coche, ya veré,

pero antes de que te vayas a dormir, seguro".

-Qué alegría me das. -"¿Me has echado de menos?"

-Un montón. Tengo muchas cosas que contarte, ya verás.

-"Ay, que aquí hay tomate... ¿Cómo te va con Karim?"

-Es una larga historia, ya te contaré cuando estés aquí.

¿Qué tal tu hermano? -"Fenomenal, le han dado ya el alta.

Luego te veo". -Venga, bonita. Chao.

Lola llega hoy, por fin. -Qué bien, ¿no?

Pero no me dejes sin mi ración de comedia romántica,

que no me lo quiero perder. -¡Anda, tira para adelante!

-Me lo cuentas todo, ¿eh?

-Al final, ¿qué te ha dicho Fidalgo?

¿Vamos a poder contar con Iker o no? Con la muerte de Somoza,

el CNI da por concluida la Operación Valentina.

Iker tendrá otro destino. ¿Te ha dicho dónde lo mandan?

No me ha dicho nada. Iker tampoco lo sabe.

Por lo pronto, Fidalgo le ha dado unas vacaciones

para que se vaya con Alicia.

Me parece muy bien, se lo merecen.

Sí, porque los dos llevan pasándolo mal mucho tiempo.

Quién nos iba a decir que el chaval chulito

iba a resultar un héroe.

Sorpresas te da la vida.

Marga, ¿qué tal vas? Más animada, gracias.

-Hay que mirar para adelante, ¿no? -Yo tengo la vista puesta

en el día que me reencuentre con mi hija y pueda abrazarla.

No me gustaría ser pesada, pero ya sabes

que si no tenemos nuevas pistas tampoco podemos...

Ya sé, ya sé...

Pero si el desaparecido hubiese sido uno de vuestros hijos,

habríais seguido buscando, ¿verdad?

Marga, como madre entiendo tu dolor.

Pero a veces la realidad... Escúchame.

Mi realidad me va a devolver a mi hija.

Voy a encontrar a Almudena.

Pero no gracias a la policía, porque sois una panda de ineptos.

-¿Has contratado a un detective privado?

-No, a alguien mucho mejor.

Alguien que es una eminencia y tiene poderes paranormales.

¿Te refieres a una médium? Sí.

Pero no es una médium cualquiera.

Julia Terón es un persona que ha ayudado

a muchas familias a recuperar a sus seres queridos desaparecidos.

-Disculpa, ¿Julia...? -Julia Terón,

habrás oído hablar de ella. Perdona.

¿Le vas a dar tu dinero a una vidente que asegura

que va a encontrar a tu hija. Por mi hija hago lo que sea.

Va a ser el dinero mejor gastado de mi vida.

Escúchame, Marga, no te fíes de una persona

que dice que va a encontrar a tu hija por medios paranormales.

Suelen ser estafadores que se aprovechan del dolor de la gente.

Julia no es una estafadora, es una persona bellísima.

Y además, tiene un corazón de oro.

Ella no lo hace por dinero, sino por ayudar a la gente.

-Un corazón de oro sí tiene...

-¿Sabes?

Ella ha percibido mi sufrimiento y se compadece de mí.

¿Has hablado con otras familias a las que ella haya ayudado?

No, pero me ha enseñado noticias publicadas

de casos que ella ha resuelto.

Es que, me da igual.

No me importa, no quiero que me enseñe nada,

yo confío en ella.

Para empezar,

ha descubierto que mi hija está viva.

-Y...

¿te ha dicho dónde está? -No.

Pero me ha garantizado que dentro de muy poco

me voy a reunir con ella.

Madre mía, el roto que le va hacer a la pobre, la vidente esta.

Pues algo vamos a tener que hacer, porque...

No sé...

¿Cómo ha dicho que se llama, Julia Terón?

Sí. Vamos a ver qué encontramos de ella.

Madre mía...

(Puerta)

¡Dejadme en paz!

(Puerta)

-Soy el general Fidalgo, del Centro Nacional de Inteligencia.

-¿El mismo CNI que se dedica a simular la muerte de la gente?

-Julio,

he venido a explicarte

por qué tuvimos que simular el asesinato de tu padre.

-Ya sé por qué, me lo ha explicado mi hermana.

Y su novio, que creo que es uno de los suyos.

-Sí.

Pero creí oportuno visitarte por consideración.

-Oh, ¿por consideración?

Qué honor.

Yo creía que ustedes actúan

sin pensar en las víctimas colaterales.

-A ver...

Puedo entender que te sientas noqueado con la noticia,

pero deberías tomarlo como algo positivo,

y alegrarte de que tu padre está vivo.

-¿Y quién me compensa todos estos meses llorando su muerte?

¡Mientras él estaba de incógnito en un lugar paradisiaco!

Ustedes son unos miserables.

Les importa una mierda

el dolor de la gente afectada por sus acciones.

-Esta misión era extremadamente complicada,

con la participación de la agencia americana.

No podíamos arriesgarnos a que fracasara

si se filtraba la falsa muerte de Quintero.

Atrapar al capo del narcotráfico colombiano era la prioridad.

-No sé qué me molesta más,

que me menosprecie, o que me trate de imbécil.

¿No pensó que yo sería el primer interesado en guardar el secreto

con tal de no poner la vida de mi padre en peligro?

-Ni siquiera es buena idea que lo sepa ahora.

Ya que conoces los hechos, tienes la oportunidad de demostrar

que puedes guardar un secreto. -Así que era eso.

Me vende la milonga de que yo le intereso,

pero teme que yo pueda difundir su secreto.

-Así es.

Cuando se ejecuta una misión de este calibre,

el hermetismo debe ser total. Nada debe escapar a nuestro control.

Y a ti va a ser difícil controlarte.

-Pues para estar tan obsesionados con el control,

Somoza se les ha muerto en una celda y sin testificar.

-No digas sandeces.

La muerte de Somoza fue imprevisible. -Está bien, contésteme a esto:

la misión ha sido desmantelada, ¿verdad?

Entonces, exijo ver a mi padre.

-Deja de comportarte como un cretino.

Tú no eres quién para exigir nada. -¡Y usted hábleme bien!

¡Por más general que sea, no tiene que faltarme al respeto!

-¿Aún no has comprendido con quién estás hablando?

Has de entender dos cosas:

una, si tu padre sigue vivo,

es porque nosotros le salvamos la vida

antes de que Somoza se lo cargara.

Dos, si colaboró

fue porque él también era un narcotraficante,

y lo teníamos trincado por los huevos.

-Mi padre ya ha cumplido.

Déjenos en paz.

-No, tu padre tiene que responder ante la justicia.

-Cuando lo haga demostrará su inocencia.

Mi padre no es el narco que usted dice.

-No te hagas el tonto ahora.

Sabemos que tú estuviste involucrado en el negocio familiar.

-¿Me han estado investigando? -Sabemos todo de ti, Julio.

Y lo mejor es que te dediques al negocio de las galletitas

que has montado con la hija de la inspectora jefe Miralles.

¿O debería decir tu novia? -¡No meta sus narices en mi vida!

-¡Mantén la boca cerrada!

Si no quieres tener problemas con nosotros.

-Está bien.

Solo dígame cómo está mi padre. -Muy moreno.

-¿Cuándo van a traerlo de vuelta? -En unas semanas.

-¿Podré verlo o la van a tener en un búnker?

-Tú pórtate bien, y no vayas de la lengua.

Te voy a dar un consejo gratis.

Me consta que eres un buen chico.

Si te centras y mantienes controlada tu enfermedad,

hasta podría irte bien en la vida.

Cuídate.

-¿Qué?

-Nada. Le he hecho 20 llamadas y no me contesta.

-Pues no insistas más.

-Pero estoy preocupada.

Una ruptura le pude afectar de forma distinta que a otra persona.

-Olga, en serio, deja ya de torturarte.

-Me siento tan mal...

Tú no sabes cómo lo eché de casa, no le di ni una oportunidad.

-Tú también lo pasas mal, y sufres aunque no estés enferma.

¿Sabes? -¿Me pones una manzanilla, por favor?

-Sí, ahora mismo.

Tú también sufres y lo pasas mal.

Aunque no estés enferma,

tú tienes derecho a mostrarte vulnerable con él.

-Tendría que haber estado ahí apoyándole.

Me contó que tuvo una novia que lo abandonó

cuando supo que tenía un trastorno.

-Entonces, ¿qué tienes que hacer? ¿Aguantar sin fin?

-Gracias.

-No tía, tú también tienes derecho a protegerte.

Bastante comprensiva has sido ya. -Vale, tienes razón.

Estoy siendo una cobarde.

Lo he dejado solo como novio, como amigo, como socio...

-El amor todo lo disculpa, todo lo cree,

todo lo supera, todo lo soporta.

Perdón que intervenga, pero os he oído

y me he acordado de las palabras de San Pablo.

Tu amiga me entiende,

porque se le ve una persona con gran corazón,

y que ama de verdad.

-Paty también es buena persona.

-Pero tú eres especial.

Tienes un aura que poca gente posee.

Luminosa, de color rosado, rojiza.

Un aura propia de los ángeles.

-De los ángeles...

¿Usted quién es?

-Soy especialista en ángeles y energías cósmicas.

-Anda, mira.

A nosotras no nos interesa eso ahora mismo.

-Habla por ti, no por tu amiga,

que sí conoce la naturaleza de los ángeles, ¿verdad?

-¿Yo? -Solo con posar mis ojos en ti

he comprendido lo que eres, un ser lleno de luz y amor.

¿Cómo te llamas?

-Olga. -Yo Julia.

Y tengo que decir que pocas veces he visto algo igual.

Tu aura se expande como un campo magnético a tu alrededor.

Estar cerca de ti es como rozar el paraíso.

Dame tu mano.

Has sufrido mucho al depositar ese amor en personas equivocadas.

No me refiero solo al chico del que estabas hablando.

Antes hubo alguien que te hizo pasar muy mal.

A pesar de lo mucho que lo amabas.

-Sí, Quico, ¿cómo lo has sabido?

-Hablas a través de tu bonita mirada.

Todo el sufrimiento que hayas podido experimentar

no debe hacerte desistir

de la gran misión que tienes encomendada.

Si no la haces, no estarás plena.

-¿Yo una gran misión?

-Solo serás feliz si haces felices a los demás.

Expande el amor por el mundo, Olga.

-Te veo luego. -Oye, oye...

Menudo personaje, ¿no?

Anda que decirte que tú eres un ángel.

Con alitas y todo, no te jode.

-Ha dicho cosas con coherencia, Paty.

-No me vas a decir que te lo crees.

-Es que, no es nuevo eso del aura,

todos la tenemos, unos más brillante, otros menos...

-Pero si tú no creías en nada de esto.

Lo que dice esta señora son chorradas.

Solo un lunático se lo podría creer. -Pues yo será una lunática.

Por eso me parece tan fantástico lo que ha dicho.

-Claro, a todo el mundo nos gusta que nos doren la píldora.

Pero no te creas lo que dice la primera farsante que viene.

-No, farsante no.

¿Cómo sabía lo de Quico? -Lo que tú digas, tía.

-Paty, abre tu mente.

Apúntame el refresco que tengo cosas que hacer.

-Yo flipo cómo están las cabezas, te lo juro.

Hola. Hola.

¿Hoy no tienes trabajo? Sí, tengo turno de tarde.

Tenía un rato y he pasado a veros. ¿Me invitas a un café?

Sí, pero tu padre está en una reunión.

Déjame mandar un mail y te invito en la cafetería de abajo.

¿Qué tal Leo?

Bien, ya no tiene cólicos y duerme del tirón.

Lo cual es un alivio para mí.

¿Está con la canguro? Sí, lo ha bajado al parque.

Le encanta estar callejeando. Como a su madre.

¿Qué pasa?

Que no dejo de pensar en mi hermano. Está fatal, Nerea.

Ya, es que vaya enfermedad más complicada.

¿Ha tenido alguna recaída? Sí, está bastante alterado.

¿Por qué?

Por un tema delicado.

Ya. ¿Y tú no puedes ayudarle? Es lo que intento.

Listo. Mail mandado.

Vamos a tomar café. Vale, pero hablamos de otra cosa.

Por cierto, me tienes que contar qué tal con Iván.

Ay...

Ese brillo en los ojos, esa sonrisa...

Que sí, Alicia...

Solo puedo decirte que hacía mucho tiempo

que no lo pasaba tan bien. Iván es increíble.

En todos los sentidos.

Me alegro de que conozcas alguien tan maravilloso.

Me muero de ganas de volver a quedar con él.

No me extraña, y ojalá salga bien.

Aunque no me quiero emocionar demasiado,

no sea que me salga rana. Te mereces ser feliz.

Hola, Julia.

-Perdona el retraso, pero había mucha cola en el banco.

En fin...

Toma.

-Guarda eso, Marga, no debes darme nada de momento.

-Ya, pero me estás ayudando mucho, tómalo, por favor.

-Gracias, pero ya sabes que esto no es lo importante para mí.

Lo que a mí me llena de paz es ayudar a gente en tu situación.

-Lo sé, pero yo creo que...

-Marga, tengo que advertirte una cosa.

Aunque tenga mucha experiencia como médium,

no siempre consigo resultados. -Ya.

-No todas las personas a las que tengo que buscar

tienen abiertos los canales energéticos.

Y en esos casos me cuesta más.

No quiere decir que no pueda, pero tardo más.

-Entiendo.

Bueno, tampoco es culpa tuya que tardes más.

-Solo lo aceptaré cuando conecte con Almudena.

También quiero que seas consciente que en algunos casos graves,

no tengo resultados.

Pero te juro que por mí no va a quedar.

Y voy a emplear toda mi energía cósmica para dar con tu hija.

Ahora tu sufrimiento ha pasado a ser el mío.

-Gracias, Julia.

Tenía perdida toda esperanza y tú me la has devuelto.

-¿Me has traído la foto? -Sí, claro, sí.

Es la más reciente que tengo.

La hicimos dos meses antes de que desapareciera.

Qué feliz está aquí.

Es un viaje que hicimos a Barcelona, para celebrar su 17 cumpleaños.

-Tiene una mirada muy dulce, sin nada de maldad.

-Por favor, dime algo.

Por favor, dime algo de Almudena.

-Veo agua.

Creo que es un lago.

Sí, es un lago.

Y ella está sentada en la orilla.

Sí, la veo.

Almudena con su mirada limpia.

-¿Y la ves bien?

-Sí, sí.

Sonríe y se la ve fuerte.

-¿Y está con alguien en ese lago?

¡Ah, no puedo más!

Además, este no es el lugar adecuado.

Como te dije, la semana próxima tendré mi nueva consulta abierta.

Allí estaremos más cómodas. -Pero yo no puedo esperar.

Por favor, entiéndeme, por favor, cógeme.

Cógeme la mano, inténtalo otra vez, por favor.

-Estoy exhausta.

He tenido que hacer un esfuerzo enorme.

Por hoy es suficiente.

-Está bien.

(MARGA SUSPIRA)

¿Y dices que la ves bien?

-Sí.

Llevaba una camiseta de mariposas.

-¿De mariposas?

Le encantan.

-Está hecha una mujer.

-¿Y estaba con alguien?

-La imagen se me distorsionaba.

Pero la he visto en paz y sonriente.

-Por lo menos no estaba sufriendo, ¿no?

-Ahora sí.

Bueno.

Gracias. Está bien.

-¿Cuándo te vas a volver a poner en contacto con ella?

-Dame un poco de tiempo para recuperar mi energía.

Tal vez mañana.

¿Tú podrías? -Claro que sí.

Solo te pido que no sea a primera hora de la mañana,

porque tengo que ir a la casa de empeño.

Verás, ya te dije que...

no tengo dinero en la cuenta.

-A la hora que tú me digas. -Sí.

-Eso sí, te voy a pedir una pieza de ropa usada por tu hija.

Algo que a ella le gustara mucho,

y que nos ayude a que su energía venga a mí

más fácilmente.

-Perdonad que interrumpa la sesión de lo que sea que tenéis aquí.

-Por favor, un poco de respeto.

Julia Terón es una gran médium.

-Me alegro.

Pero mi bar no es el sitio más adecuado para montar su chiringuito.

-Perdona, ella me está ayudando a encontrar a mi hija.

Y creo que no estamos molestando a nadie.

-¿No te das cuenta de que solo pretende enredarte?

-No está intentando liarme, intenta ayudarme.

-Déjala, Marga.

Tiene el aura demasiado apagada

por todo el sufrimiento que guarda en su interior.

-¿Estás hablando de mí?

Te advierto que a mí estas cosas no me van.

-Querida, eres transparente.

Tú has sufrido mucho en la vida.

Por eso proyectas una energía tan torturada.

-¿Que yo tengo la energía torturada?

-Deberías escucharla es una persona sabia,

y experta en energía cósmica.

-Puedo ver en tus ojos un fondo de dolor,

por la pérdida de alguien muy importante en tu vida.

Un hombre que te marcó.

-Bueno, si...

no vais a tomar nada más,

id despejando la mesa, que tengo que recoger.

-Sí. Vámonos, Marga.

Por hoy hemos acabado.

-¿Sabes qué? Esta noche voy a dormir en paz

sabiendo que mi hija está bien.

-¿Qué haces aquí?

-Como no contestabas mis llamadas y tengo llaves...

he tenido que venir a ver cómo estabas.

-Si no contesto es porque no quiero saber nada de nadie.

-He traído pizza de la que te gusta.

Con doble de "mozzarella" y rúcula.

¿No vas a decir nada? -¿Qué quieres que diga, Olga?

Te recuerdo que has roto conmigo.

Tú y yo ya no somos nada.

-Por eso he venido.

Quería pedirte perdón.

-Perdón, ¿por qué?

-Porque viniste a hablar conmigo y yo te eché a la calle.

-Hiciste bien.

El único que se ha portado mal soy yo.

Yo debería pedirte perdón a ti.

-No, los dos sabemos por qué lo has hecho.

-Me has tenido que aguantar mucho.

Has aguantado mis broncas, mis malos rollos,

mis ataques violentos...

Cualquiera con un poco de dignidad me habría mandado a paseo.

-La dignidad consiste en estar junto a las personas que queremos.

Y más cuando están pasando momentos difíciles.

-Estar a mi lado, solo te ha traído problemas.

-También me ha traído cosas muy bonitas.

-¿De verdad?

-¿Y tú cómo estás?

-Por una parte hecho una mierda...

cuando debería estar feliz.

-¿Feliz?

-Sí.

He sabido algo que lo cambia todo.

-¿El qué?

A lo mejor, no me lo quieres contar.

-Sí, tú mereces saberlo.

Porque eres la persona que más me importa.

Pero es un secreto y no se lo puedes contar a nadie.

Mi padre está vivo.

-¿Qué?

Pero ¿lo has visto o has hablado con él?

-Me lo han contado quienes lo desaparecieron

y simularon su muerte.

-¿Dices que todo esto ha sido un montaje?

¿De quién? -Del Centro Nacional de Inteligencia.

Pero, por favor, no digas nada.

El plan era hacer creer a Somoza que mi padre había muerto.

-¿Y dónde está tu padre? -En el extranjero.

Con protección oficial.

Pero yo no puedo contactar con él.

-Bueno, qué fuerte. -Pues sí, es todo lo que sé.

Te lo he contado para que entiendas que me siento

como si estuviera en una montaña rusa.

-Deberías estar saltando de alegría porque tu padre está vivo.

-Pero no te olvides de que me han tratado como a un trapo.

No les ha importado engañarme y torturarme emocionalmente.

-Seguramente estaban obligados a ello,

era una investigación secreta. -Es mi padre, Olga.

Yo tenía derecho a saberlo.

-¿Y no has pensado que podían hacerlo para protegeros a los dos?

-Ha sido una tortura para mí,

y nadie me va a compensar por eso, no le importo a nadie.

Si desaparezco, nadie me echaría de menos.

-Julio, no digas eso.

A mí me importas, y mucho.

Por eso he venido, porque quiero que volvamos a ser amigos.

-¿De verdad?

Olga, yo...

yo quiero...

demostrarte que nuestra empresa puede salir bien.

Que si no hemos arrancado ahora ha sido por mi culpa,

pero te prometo que te vas a sentir orgullosa de nuestro proyecto.

-Yo me siento orgullosa de ti.

-¡Oh, Madame Butterfly!

Oye, qué guapa vas. -¿Voy demasiado arreglada?

-Qué va, vas preciosa. ¿Tienes una cita?

-Sí. -¿Con el chico de ayer? Es monísimo.

¿Iván se llama? -Sí.

-Pues él también está colado por ti.

Ayer te daba unos besos que se le iba la vida en ello.

-¿Fuimos muy descarados? -No, mujer,

es lo que tenéis que hacer, disfrutar del amor,

como tendríamos que hacer todos.

-Lo dices como si tú no... -Es que, yo no.

Yo nada ahora mismo.

Pero me alegra que a los demás les vaya bien.

-Lo más bonito del mundo es estar enamorada.

-No cariño, lo más bonito es ser correspondido,

como tú.

¿Te pongo una copa mientras esperas? -Sí, por favor.

Así se me pasan los nervios. Vino blanco.

-Muy bien.

-Iván, ¿dónde andas?

¿En casa?

Pero si habíamos quedado, ¿no te acuerdas?

Ah, vaya...

No, no pasa nada.

Claro, otro día quedamos.

Vale. Chao.

-¿Ha pasado algo con tu chico?

-Que me ha dado plantón, tenía otro compromiso.

-¿Sin darte ninguna explicación?

-Sí, una videoconferencia de trabajo.

-Haberle dicho de quedar después.

-Me ha dado corte, estaba tan distante.

-Me voy a poner una copa contigo, ¿vale?

-Venga.

Antonio, no le pongas tanta pimienta negra.

La próxima vez cocinas tú y pones los condimentos que quieras.

No te ofendas, ya sabes que tú cocinas mejor que yo, pero...

Pues deja al experto.

-Buenas noches, pareja. -Olga, ven un momento, por favor.

La salsa carbonara lleva huevo y pimienta.

-Sí, lleva mucho huevo y mucha pimienta,

pero a mí no me entusiasma la carbonara.

-Vaya por Dios, ¿tenía yo razón o no?

Sí, tenías razón, pero no le pongas tanta pimienta

porque luego me pica mucho

¿Por qué crees que se llama carbonara?

Porque es oscura, negra, pimienta.

-Mira, parmesano. Me encanta.

¿Habréis probado mis "cookies" de parmesano, ¿no?

Sí. Las he probado todas, todas.

Las que has hecho y las que vayas a hacer.

-Mi conejillo de indias, cuánto te quiero.

Tú estás muy contenta. ¿De dónde vienes?

Pues de ver a Julio a su casa.

Pero podéis seguir cocinando.

-Pero ¿no lo habíais dejado?

-Sí, pero me apetecía hablar las cosas con calma.

No estuvo bien echarlo a patadas.

Pero hemos hablado y hemos aclarado las cosas.

¿Qué cosas?

El negocio, la enfermedad... Vamos a seguir intentándolo.

¿El negocio o...? Sí, el negocio.

Julio confía en él y yo también.

Seguiremos luchando por La Pâtisserie de Olga.

Yo creo que si seguís en contacto volveréis a recaer.

Bueno, mamá,

teníamos una relación, no es una enfermedad.

Yo soy mayorcita y sé gestionar mis emociones.

Lo que quieras, pero yo te vaticino que si sigues con Julio

vas a sufrir. Eso no tiene por qué pasar.

Julio es un trozo de pan y sabe que debe tomar la medicación.

Antonio, ¿tú qué dices?

Ya lo hemos hablado, has sufrido mucho.

¿No crees que es el momento de pasar página?

-Yo creo que no me estáis entendiendo.

No he vuelto con Julio.

Seguiremos intentando lo del negocio.

Y a él le han pasado cosas buenas que le van a ayudar mucho.

¿Qué cosas?

No te lo puedo contar.

Pero si me quieres, confía en mí.

Como dijo San Pablo, el amor todo los soporta y todo lo espera.

¿De dónde has sacado tú esa frase?

De una mujer que he conocido hoy.

Me ha dado una lección de amor y de generosidad.

¿Qué mujer?

Julia, creo que se llama.

Me ha dicho que mi misión en la vida es hacer felices a los demás.

-¿En base a qué te ha dicho cuál es tu misión en la vida?

-Porque ha visto mi aura rosa rojiza, digna de los ángeles.

-Por el amor de Dios,

yo no te he educado para que creas en esas chorradas.

-Papá, tú eres un hombre de ciencia.

Deberías saber que la energía cósmica del universo existe.

Yo estoy con tu padre. No sé por qué te ha dado por esas cosas.

Deberíais estar contentos de que alguien haya visto mi aura.

Me voy a la ducha.

-Dice que es un ángel, eso ya lo sé yo.

Esto es el colmo, de verdad.

Me parece que ya sé quien es la tal Julia.

Creo que es la misma que ha embaucado a Marga Ferrandis.

¿Sabes lo que le ha dicho?

Que Almudena está viva y que la va a encontrar

gracias a la energía cósmica.

No me lo puedo creer, esto es el colmo.

Esa mujer no está loca, es una farsante.

-¿Adónde vas?

-Me voy del piso por el bien de todos.

-¿Por el bien de quién?

-Por el bien de los dos.

De los tres si cuentas a Karim.

-Deja a Karim fuera de esto.

-Entonces, es una cosa entre tú y yo.

Prefiero quitarme de en medio,

para que consigas un compañero de piso

con el que entenderte y que no te amargue la vida.

-Pero ¿de qué estás hablando?

-No quiero perjudicarte más, Espe.

-Pero si soy yo la culpable de no haberle dicho a Karim la verdad.

-Pero yo le dije que se fuera. ¿Sabes una cosa?

Desde el primer día quería que se fuese.

Ahora que yo no estoy, le puedes llamar y...

tal vez volvéis a tender puentes. -A ver, Fede, por favor.

Karim no va a volver y yo no quiero que te vayas.

-¿No lo entiendes?

No quiero vivir bajo el mismo techo que tú.

Ya te he hecho demasiado daño.

Yo me fui de la lengua con Iker,

por mi culpa Karim se enteró de lo nuestro,

y las cien mil cagadas que he hecho durante este tiempo.

-Estás haciendo una montaña de un grano de arena.

-Cualquier cosa que digas, no me hará cambiar de opinión.

-No, te prohíbo que salgas huyendo.

-¿Huyendo yo? -Sí, huyendo tú.

¿Huyendo de qué? -Huyendo de tus sentimientos,

por lo que pasó entre nosotros.

De verdad, Fede, estás confundido, los dos estamos confundidos.

No sabes cómo comportarte conmigo. Debes asumir de una vez

lo que yo te provoco.

-Déjame... -¡No, no te vas a ir de aquí!

Hasta que no asumas lo que sientes.

-¿Qué sientes tú? -Yo no, estamos hablando de ti.

-¿Y si yo te digo lo que siento, tú...

tú harás lo mismo?

(Puerta)

-¡Chicos, ya está aquí vuestra Lola!

-Hola, Lola. ¿Qué haces aquí?

-También es mi casa, ¿no? ¿No le has dicho nada, Espe?

-Es que, no he tenido tiempo.

¿Y qué tal el viaje? -Muy bien. Pero dadme dos besos.

O cuatro.

¡Ay!

¡Cuánto os he echado de menos!

¿Te vas de viaje? -Me voy del piso.

-¿Cómo que te vas del piso?

-Han pasado algunas cosas, y...

-Cosas no, cositas.

No son tan graves como para que te vayas.

-No me digas que habéis discutido.

-También.

-Pues ya estáis haciendo las paces.

Vamos, como que me llamo Lola. Venga, un besito.

Venga... Por favor.

Lo damos por bueno, ¿no?

¿Reconciliados? Borrón y cuenta nueva?

¿Eh? ¡Ay, cuánto os he echado de menos!

¿Qué haría yo sin vosotros dos?

¿Eh?

¿Donde está Karim? Le quiero saludar.

-Karim ya no está, se ha mudado a un hotel.

-Bueno...

Aquí han pasado más cosas de las que intuyo.

Bueno...

Me voy a instalar y luego me contáis todo con pelos y señales.

Pues te vienes conmigo sin dudarlo.

No puedo desaparecer sin más.

Alicia, son vacaciones para familias bien avenidas,

lo que significa que somos nosotros dos y Leo.

Y no permiten que una persona vaya sola.

Sabes que todavía no puedo llevar a Leo.

Que Leo no es de cristal, mujer.

Con lo inquieto que es,

seguro que le encanta pasear por las playas de Tarifa con mamá.

Hay otra persona que me retiene.

Julio, ¿no?

Ya has visto cómo se ha tomado lo del montaje de Quintero.

No puedo irme sabiendo que está tan afectado.

Cariño, no eres la Madre Teresa de Calcuta.

Soy la hermana de Julio,

y me siento culpable por ocultarle que nuestro padre está vivo.

Pues, nada, me rindo.

Posponemos las vacaciones hasta que no haya ningún inconveniente.

No me necesitas para hacer windsurf.

Si voy solamente conseguiré incordiarte.

¿Incordiarme tú a mí?

¿Incordiarme? (RÍE)

No lo desaproveches, son vacaciones pagadas por la casa.

Ya te he dicho que son en pack familia.

No insistas, no puedo.

(IKER SUSPIRA) Pues, nada,

si no quieres aprovechar para conocer Tarifa,

por lo menos nos vamos a pasar el fin de semana a la sierra.

No digas nada, no digas nada...

Piénsate bien si quieres playa o montaña,

mientras me doy una ducha.

Pero piénsatelo bien.

(ALICIA SUSPIRA)

¿Qué te pasa, María, estás muy callada?

-Nada, estaba pensando en un hombre.

-Ay, en Jesús. -No.

En Miguel Osorio.

Hoy me han recordado lo importante que fue en mi vida.

-¿Y quién te lo ha recordado? -Pues una mujer.

Me ha cogido la mano, me ha mirado a los ojos...

-Ya...

Me hago una idea de quién es esa mujer.

A Olga le ha dicho que es un ángel.

-¿Cómo un ángel?

-Un ángel, que tenía el aura rosada como los ángeles.

¿Cómo te quedas? Muerta, ¿no? Pues como yo.

También le ha dicho que es bondadosa,

que tiene que repartir su amor por el mundo,

y no sé qué chorradas más.

Y lo peor es que Olga se lo ha creído todo.

-¿En serio? (PATY ASIENTE)

-No digo yo que no sea buena, que lo es,

pero de ahí a ser un ángel...

-Chica, no sé,

hay gente que tiene algo especial para cosas espirituales.

Yo no estoy en contra de tener fe.

-No me digas que te lo crees tú también.

-Yo solo digo que conmigo acertó.

Me miró a los ojos como si tuviera rayos X,

Y vio todo el dolor que siento por Miguel.

-¿Te mencionó su nombre?

-No, pero está claro a quién se refería.

-Vamos a ver, María, piensa un poco.

Esa tía quiere que creas que tiene poderes.

Pero no es la primera que se aprovecha del dolor de sus víctimas

hasta sangrarlas. Son como garrapatas.

Te succionan hasta dejarte seca.

-No sé, visto así puede que tengas razón,

y que esté haciendo eso con la pobre Marga.

-¿Quién es Marga?

-Marga es una mujer del barrio

que hace siete años tuvo una desgracia muy grande.

Despareció su hija, y por más que la buscaron,

no lograron dar con ella.

Yo creo que está con la vidente a ver si encuentra a su hija.

-Yo creo que nunca la he visto en el bar.

-Antes venía muy poco, pero ahora viene con la Julia esa.

-Esta lo que quiere es sacarle dinero.

Hay que andar con cuidado con la tipa esta.

(Puerta)

Julio.

Perdona, sé que es tarde, pero...

¿Qué pasa?

¿Tienes cinco minutos?

Claro.

¿Te apetece tomar algo?

No, seré breve.

Siéntate.

¿Todavía estás enfadado conmigo?

He venido a pedirte que me perdones.

Ayer me porté como un gilipollas al arremeter contra ti e Iker.

No fue justo, estaba totalmente cegado.

No te preocupes, lo entiendo.

Es...

difícil asimilar que el padre que dabas por muerto

sigue vivo, y más si... Más si estás loco.

Como yo. Yo no he dicho eso.

A veces me harto de mí mismo.

De estar siempre dando bandazos, en bucle,

provocando pena y rechazo, es una mierda.

Lo sé.

La verdad es que tu situación es complicada.

Alicia,

si yo no estuviera enfermo,

¿tú me habrías contado que la muerte de papá fue un montaje?

No.

Y si no lo hice, a pesar de que se me partía el corazón

por verte sufrir, fue porque soy policía.

Y porque tenemos códigos muy estrictos

sobre la autoridad y la obediencia.

El general Fidalgo se ha presentado hoy en casa.

¿Y qué quería?

Quería dejarme las cosas claras.

A su manera, estilo espía.

¿Estilo espía? ¿Y eso cómo es?

Ha mostrado cero empatía por mis sentimientos,

y me ha pedido que no me vaya de la lengua.

Todo de muy malas maneras.

Es militar y está haciendo su trabajo.

Ya...

Lo que sí me ha dicho,

es que papá podría volver pronto. ¿Cuándo?

En las próximas semanas, sin concretar.

Aunque le espera una de campeonato, lo van a juzgar.

Espero que su colaboración con la policía le reduzca la pena.

Y yo.

Julio.

Iker.

He venido a disculparme con mi hermana y contigo

por cómo me porté ayer.

Eso está olvidado.

Siento que lo hayas pasado tan mal.

Tu hermana siempre quiso que lo supieras.

Gracias, hermanita.

Me voy, que mañana trabajáis y querréis descansar.

Pues no, yo tengo un par de días libres.

De hecho,

intentaba convencer a tu hermana para unas minivacaciones.

Ah, ¿sí?

¿Y adónde vais? A ningún sitio,

no he conseguido convencerla.

Y el plan era ir a Tarifa. ¿A Tarifa?

Qué guay, ¿y te lo vas a perder?

Ya veremos.

No puedes rechazar unas vacaciones con tu chico,

con lo mal que lo ha pasado.

Escucha a tu hermano. Yo no he dicho que no.

Tampoco has dicho que sí. Sí.

Bueno, pareja, yo me voy.

Dale un beso a Leo de mi parte cuando se despierte.

¿Vale? Adiós, Julio.

Y gracias.

Bueno, creo que...

será hora de ir haciendo esa reserva.

Desde luego, siempre te sales con la tuya.

¿Siempre me salgo con la mía?

Pues creo que esa reserva,

va a poder esperar.

Estás en ese callejón voluntariamente, por pura ambición.

-¿Y tú qué sabes? -Porque te conozco.

Hazme caso y sal de ahí.

Podrías aspirar a otro tipo de vida.

¿No habrás contado que nuestro padre sigue vivo?

¿Quieres asegurarte que no me voy de la lengua?

Sé las ganas que tienes de recuperar Transportes Quintero,

pero no quiero que hagas locuras.

Mantente alejado del entorno de Somoza.

Qué alegría, Julio. -Yo no puedo decir lo mismo.

Me sigue repateando verte en la silla de mi padre.

-No seas rencoroso.

Tu talento empresarial está bien invertido en esa pastelería.

-¿Qué tal tu videoconferencia de anoche?

-Más larga de lo que esperaba, pero bien.

-¿Hoy cómo lo tienes? ¿Quedamos?

-Estoy liado con el proyecto del Parque de las Amapolas.

-Ya.

-Ahora tengo una reunión y no me gustaría llegar tarde.

¿Vale? -Claro, nos vemos luego.

-Te he dicho que no puedo.

Asunto liquidado. Muchas gracias, Nerea.

Me habéis dado un trato excelente, lo recomendaré a mis amigos.

-Espera un momento. -Dime rápido que me tengo que ir.

-¿No piensas decirme nada más?

Adiós, y si te he visto no me acuerdo.

-¿Qué se supone que tengo que decir?

-Me dijiste que tenías controlado al notario encargado del papeleo.

-Tengo localizados sus puntos débiles.

-Seguro que consigues lo que te propones.

Te vendrá bien cambiar de aires, aunque solo sea unos días.

-No te creas,

no me apetece mucho separarme de ti tantos kilómetros.

No vaya a ser que te dé por traicionarme.

-Parece que no te fías de mí.

No está mal, parece auténtico.

Toma la mitad, como hablamos.

Cuando me des mi pasaporte, te doy el resto.

-Tu hija también está sufriendo.

Te echa de menos.

Y repite tu nombre todo el rato: "mamá, mamá..."

Y también repite el nombre de otra persona.

-¿De quién?

-Hola, María.

Vaya careto tienes, ¿estás mosqueada?

-Me mata la gente que se aprovecha del sufrimiento ajeno.

-¿Has visto si Marga le ha dado dinero?

-Yo no lo podría jurar,

pero le ha dado sobres.

Ayer le dio uno y hoy le ha dado otro.

-Este tipo de estafas son muy difíciles de investigar.

Vamos a contárselo a Miralles.

Ya sé que no tenemos nada para detenerla,

pero podríamos contar con su colaboración profesional

y ver en persona sus dotes sobrenaturales.

Me parece buena idea. Podíamos llamarla

hacerle preguntas, y a ver si tiene percepciones.

A ver cómo responde. Efectivamente.

Vamos a preparar bien esa reunión, esto es muy serio.

Hay que impedir que Julia Terón se siga aprovechando de Marga.

Buen trabajo, Fede. Arriba ese ánimo.

La autoestima arriba.

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Servir y proteger - Capítulo 348

18 sep 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Bea

    Tengo muchas ideas, me ofresco a dar ideas para el guión. Como quefañta enfocar la prostitución y los manteros de madrid 651855178, a la orden!

    19 sep 2018
  2. piscis69

    HOMBRE YA ERA HORA DE FELICITAR AL MEJOR DE LOS MEJORES AGENTES SECRETOS !!!!!!!!!!!!!!.QUE SE LO HA CURRADO Y MERECIDO

    18 sep 2018
  3. Arc

    Tenéis estropeada la versión móvil para iPhone desde hace un par de semanas. No se carga en el Apple TV desde el iPhone, aunque sí desde el ordenador portátil.

    18 sep 2018