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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 345 - ver ahora
Transcripción completa

Creo que deberíamos dar un paso adelante

y asumir que somos una pareja.

-¿Cómo? -Que quiero que seas mi novia.

No me salían las palabras, menos mal que es un sol

y me ha dicho que me lo tome con calma.

-El tiempo ha demostrado que lo nuestro no es algo pasajero.

-Tú debes pensar en tu carrera. -Mi carrera no es lo más importante.

Deja el discurso racional a un lado.

El amor no entiende de razones ni de obstáculos.

-Es que...

quizá ese sea el problema.

No siento por ti lo que debería sentir.

Ya hemos pasado el momento más delicado, ¿no?

Ahora lo gestionaremos todo con más naturalidad.

No te tienes por qué ir.

-¿Estás segura? -Segurísima.

Habla con Espe.

Dile que te gusta y que quieres empezar una relación con ella.

No, no... Sí, sí.

Que solo de pensarlo se me brota todo lo brotable.

Pues te tomas una tila, pero ya está bien de dar tantos rodeos.

¿Esta es tu letra? -Sí.

-¿Y esto qué es?

-Se me había olvidado ahí.

-El hecho de que Pilar esté preparando las oposiciones,

no es un aliciente para mí, sino todo lo contrario.

-¿Qué quieres decir?

-Que verla a diario me recordaría mi frustración de no ser policía.

Mi padre ha puesto en venta la tienda, y cuando la vendamos,

nos iremos de Madrid.

-Pero tú no eres nada de David, ¿no? Amigos y ya está.

¿Quieres que esté esperando a que decidas si estás con él,

si no...? -Sí, tienes razón.

No somos nada, pero...

No sabes la rabia que da enterarte que a tu ex le gusta otra.

-Solo un tipo de personas no es capaz de matar unas ratas como estas,

otra rata.

¿Cree que yo no sé que usted trabaja en el CNI?

¿Cómo sabes que Lemos está en tratos con Somoza?

Mi colega y yo tuvimos una movida con el madero este.

¿Qué movida?

Somoza le pidió que nos quitara de en medio

a mí y a mi colega. ¿Y qué pasó entonces?

Que se negó. Vimos como Somoza caneaba a Iker.

¡Alto, policía!

¡Tire las armas! ¡Los brazos en alto!

El edificio está rodeado.

Como sabéis, tenía que infiltrarme en la organización de Somoza.

Así que me hice pasar por policía corrupto,

y fui ganándome su confianza.

Mi labor formaba parte de la Operación Valentina,

para desarticular su red internacional de narcotráfico.

¿Y ahora que ya has acabado con esta misión qué?

¿Te vas a quedar con nosotros? De momento sí.

Aunque estoy a la espera de que la casa me asigne un nuevo destino.

¿Qué tendría que hacer? Ir a verlo al calabozo,

hablar con él y dejar que le escondamos un micrófono.

Lo hare para demostrar que Alejandro no es un traficante

y no tiene nada que ocultar.

-¡Tengo derecho a decirle que sé que fue él

y que se pudra en la cárcel!

¡Tranquilízate! ¡No puedo tranquilizarme!

-¡Basta ya, Julio! No sabes lo que estás diciendo.

-Claro que lo sé. La que no lo sabes eres tú.

-Por favor...

Esto no te va a llevar a ninguna parte.

Escucha, estoy pensando

que deberíamos decirle a Julio que su padre está vivo.

¿Cómo crees que reaccionaría?

Creo que le vendría bien saberlo, pero el CNI no lo ha autorizado.

Pero hay que explicarle la situación.

Hay que hablar con ellos.

Y creo que entendería que debe guardar silencio.

(Música emocionante)

Alicia. Buenos días.

Tu padre está viendo a unos clientes en Toledo.

He venido a verte a ti.

¿Podemos hablar en un sitio más discreto?

Vamos al despacho de tu padre. Así no nos interrumpen.

Tú dirás.

¿Ha pasado algo malo? Al contrario, es una buena noticia.

No tanto como nos gustaría, pero vamos por buen camino.

Ayer detuvimos a Alejandro Somoza.

¿Qué pasa, no te alegras?

Sí, sí, sí.

Claro que me alegro, pero...

solo pensar que hasta hace nada trabajaba para él...

Ya.

Yo...

ayer hice lo que siempre he querido hacer,

ponerle yo misma las esposas.

No me imagino al gran Alejandro Somoza

metido en ese calabozo.

Espero que tengáis pruebas para que no pise la calle en mucho tiempo.

Te aseguro que haremos lo que esté en nuestras manos.

Muchas gracias por venir a contármelo.

Me voy a comisaría.

Con todo este lío estamos hasta arriba.

Lo entiendo. Te acompaño.

Iván, no te esperaba.

-Vengo a traer los documentos que me pediste.

Espero no interrumpir. -No, ya hemos terminado.

Yo soy su prima, y ya me iba.

Os presento: Iván Hermida, un cliente del bufete,

y Alicia es la hija de Marcelino. -Encantado.

Igualmente.

Chao.

Qué prisa te has dado en traer los documentos.

-Te dije que quería acabar con esto cuanto antes.

-¿Qué quería ese policía? -Que colabore con ellos.

Me han pedido que visite a Alejandro en comisaría con un micro oculto.

Para tirarle de la lengua.

-¿Quieren que les ayudes a incriminarlo?

Deben estar desesperados para proponerte algo así.

Es porque no tienen pruebas para acusarlo de narcotráfico.

-No, no las tienen.

Aunque ese policía

se haya querido tirar el farol.

Le he calado a la primera, están desesperados.

El tiempo juega en su contra. -Y a nuestro favor.

-Te dije que no teníamos que preocuparnos de nada de eso.

-Entonces, ¿qué vas a hacer?

¿Irás a ver a Somoza con un micro?

-Es lo mejor para todos. -¿Qué dices?

-Está todo controlado, Sergio.

Por eso voy a colaborar. -Pero ¿tú te has vuelto loca?

¿Sabes lo que te hará Somoza si descubre tu traición?

-Qué tierno te pones cuando te preocupas por mí.

-Dime la verdad, Sofía,

¿la policía tiene algo sólido contra ti?

¿Te han ofrecido algún tipo de acuerdo?

-No, no se trata de eso? -¿Entonces?

¿Por qué aceptas colaborar con ellos?

-Porque quiero cumplir con mi obligación de buena ciudadana.

-Deja de jugar conmigo, la cosa es seria.

Aunque el juez lo mande a prisión, que está por ver,

tu marido es muy poderoso, puede ordenar nuestra muerte.

¿O piensas que no lo haría?

-Nos interesa que la policía vea que no tengo relación

con los asuntos turbios de Alejandro. Confía en mí.

-No sé lo que me estás ocultando, pero me preocupa.

-Tú solo tienes que transferir el dinero de Alejandro

a este número de cuenta.

-¿Estás hablando en serio?

-Demasiados millones como para bromear, ¿no crees?

No te preocupes,

es una cuenta opaca en las Islas Caimán.

-Y supongo que estará a tu nombre.

-Chico listo.

-No.

Lo siento, pero no pienso defalcar a Somoza.

Si quieres jugarte la vida puedes hacerlo.

Pero no cuentes conmigo.

-Me parece que no te estás enterando de nada, Sergio.

Alejandro ya es pasado, no deberías tenerle miedo.

Igual me lo deberías tener a mí. -¿Me estás amenazando?

-No me infravalores, Sergio.

Soy mucho más que una modelo retirada.

Tengo todo el apoyo de los clanes de Cali.

No serás tú quien se ponga en mi contra.

-No me gustan las amenazas.

Odio la falta de información.

Si tienes un plan compártelo conmigo y haré lo que me pides.

-Yo ya te expliqué cuál era el objetivo final de mi plan.

Ahora no necesitas saber nada más.

Encárgate de transferir el dinero de Alejandro.

Simplemente eso.

Si lo haces no habrá represalias contra ti.

Pero si no lo haces lo vas a pasar mal, cariño.

-Si Somoza acaba saliendo y me pide cuentas,

le diré que solo seguía tus órdenes y que pensaba que hablabas por él.

-Estupendo.

Si así te quedas más tranquilo...

Ahora tengo que irme, he de preparar muy bien la visita a Alejandro.

-Aquí tienes. -Gracias.

-¿Qué pasa, tía? ¿No estás trabajando?

-Se nos ha roto el horno.

He quedado con mi madre y creo que me toca charla.

-Y por la cara que traes parece serio.

¿Ha pasado algo?

-Es por Julio. -¿Otra vez?

¿Tu madre no va a entender que estáis juntos?

-Esta vez tiene razón.

Julio ha montado un pollo en comisaría.

Ha gritado a todo el mundo, incluso a ella.

No sé qué habría pasado si no llego a intervenir yo.

-¿Qué ha pasado para que se le crucen los cables?

-Se ha enterado de que Somoza está en los calabozos.

-Sí, muy fuerte, me lo ha contado Elías.

-Julio cree que Somoza mandó matar a su padre.

-Ostras...

Yo siempre he responsabilizado a Quintero

de la muerte de Jairo y de Rober.

Y resulta que es el tipo este trajeado

el que se los ha llevado a todos por delante.

Mira, ganas de escupirle en la cara no me faltan.

Ahora, una cosa es decirlo y otra es hacerlo.

-Mira, yo no sé cuánto de real hay en esta historia.

Pero sé que Julio tiene motivos para odiar a ese hombre.

Lo presionó muchísimo para la venta de Transportes Quintero.

Además, todo eso fue muy sucio.

De verdad, Paty, no le has visto en comisaría.

No sé qué hubiese pasado si no me lo llevo de allí.

-Madre mía, qué papelón.

-Y lo peor es que no sé cómo tratar con Julio.

De repente, parece que está bien,

y luego pierde los papeles.

-¿Tú no me dijiste que si toma la medicación

no debería de tener problemas?

-Yo creo que Julio me oculta cosas.

Nunca me habla de su enfermedad.

Yo creo que la medicación no le está haciendo efecto.

-Vaya marrón, tía.

Tu madre.

Hola, Claudia. ¿Qué tal?

¿Qué os pongo? Una infusión para mí, por favor.

Yo un zumo. -Ya os lo llevo a la mesa.

-Intentaremos llegar a un acuerdo.

Con la documentación que tenemos, su abogado le aconsejará que lo acepte.

-¿Y si no quiere?

Mi prima tiene mucho amor propio.

Es capaz de estamparse contra un muro con tal de no ceder.

-En ese caso iremos a juicio.

Será un proceso mucho más largo, pero tiene todas las de perder.

-Espero que su abogado le haga entrar en razón.

No me gustaría alargar esto.

Es desagradable reñir con la familia por...

dinero. -Sí, lo es.

Pero, por desgracia, es muy habitual.

Un profesor mío decía que un experto en Derecho Civil

se puede pasar toda la carrera saltando de litigio en litigio

tratando temas de desavenencias por herencias.

-Como la ardilla que cruza el país de árbol en árbol.

-Exactamente.

Faustino Inchausti, se llamaba.

Debe estar jubilado, pero era un gran profesor.

-¿Estudiaste en Madrid? -No, en Santander, soy de allí.

-¿En serio?

Yo veraneaba allí de adolescente con mi familia.

Pasábamos ahí todos los veranos.

Cogíamos el barco que cruzaba la bahía.

-La Pedreñera. -Exacto, sí.

Me encantaba la playa de Somo, las dunas, y llegar al Puntal.

-Yo iba allí siempre con mis amigas.

¿No nos habremos encontrado alguna vez?

-No, no creo. Me acordaría.

-¿Y sigues yendo por allí?

-¿Por las dunas o por Santander? Es broma.

La verdad es que no.

Me encanta el Cantábrico, pero últimamente no tengo tiempo.

Solo hago que trabajar. -Entonces, estás igual que yo.

-Pero no me quejo, me encanta lo que hago.

-¿Qué proyectos tenéis con el estudio?

-Queremos presentarnos a un concurso público

para la rehabilitación de la Plaza de las Amapolas.

-¿En Distrito Sur? -Es imposible que la conozcas.

-Como que tú conozcas La Pedreñera.

-Dicen que esa plaza la evitan los del barrio,

que está llena de rincones con trapicheo y otros delitos.

-Por eso la conozco.

Algunos de mis clientes frecuentan esa plaza.

-Me estás tomando el pelo, ¿no?

O no está tan degradada como dicen,

o la cartera de clientes de este bufete es bastante extensa.

-Tienes razón, me refiero a mis clientes del turno de oficio.

Me llaman de la comisaría de Distrito Sur,

por eso conozco tan bien la zona. Mi prima es inspectora allí.

-Veo que eres como yo, te encanta lo que haces.

Solo eso explica que hagas doblete. -Sí, lo mío es vocacional.

-Ya veo, ya. Se nota.

Bueno, no te robo más tiempo, voy a visitar esa plaza.

Tengo que empaparme del ambiente para plantear un proyecto acorde.

Espero no encontrarme ninguno de tus clientes.

-No es para tanto. La plaza está un poco descuidada,

pero durante el día no hay ningún peligro.

-Si lo dices tú que la conoces tan bien...

-Igual te parece que está fuera de lugar, pero...

¿te vendría bien una guía que te enseñe Distrito Sur?

-Me vendría genial, la verdad.

Pero tengo que ir esta tarde.

¿Tú no tienes que trabajar? -Siempre tengo que trabajar.

Pero hay que encontrar un momento para desconectar, ¿no?

¿Dónde está Julio?

Se ha ido a casa, quería estar solo. Mejor.

No me mires así, cariño.

Cuando está tan alterado es mejor que no estés cerca.

Mamá, es su enfermedad, Julio no es así.

Lo sé, lo tengo presente. Yo sé que Julio es un buen chico

que tiene un problema grave.

Me da pena y espero que se recupere,

pero tú no puedes cargar con esa responsabilidad.

Soy su novia y tengo que ayudarlo. Quieres ayudarle,

y es muy loable por tu parte, pero no puedes.

¿Cómo que no? ¿Y antes, en la comisaría?

He sido la única que ha conseguido que dejase de gritar,

y entendiese que debía marcharse. Tu intervención ha sido crucial,

pero ¿qué va a pasar la próxima vez que le dé un ataque?

¿Vas a estar pegada a él? Si es necesario sí. Ya está.

-A ver, chicas...

No te puedes responsabilizar de él.

No sería justo para ti ni prudente.

¿Qué quieres decir?

Sabes perfectamente lo que quiero decir.

En el próximo ataque,

si no lo puedes controlar, ¿qué pasa?

¿Y si se vuelve contra ti?

A mí Julio nunca me haría daño, nunca.

En condiciones normales no, pero tú misma lo has dicho.

El problema no es él, el problema es su enfermedad.

Si el médico no consigue controlarla,

¿cómo lo vas a hacer tú?

Yo...

creo que deberías apartarte de él, al menos, hasta que esté estable.

¿Me estás pidiendo que deje a Julio?

No puedo dejarle ahora, que es cuando más me necesita.

Tú no puedes hacerte responsable de él.

Además, no creo que le hagas ningún favor.

Él tiene que tomar las riendas de su vida,

de su enfermedad.

Tú no podrías ayudarle aunque quisieras.

Ya sé que te estoy pidiendo una decisión difícil de tomar.

Pero créeme,

que...

es mejor que te alejes de él, porque...

en el momento en el que está puede llegar a ser peligroso.

Es que, son muchas cosas, mamá.

Es nuestra relación es la empresa... Lo sé.

Lo entiendo.

Pero quiero que me entiendas tú a mí. Yo soy tu madre,

y estoy en la obligación de protegerte.

No te quiero obligar a nada, pero prométeme que lo vas a pensar.

Me tengo que ir pitando, cariño.

Tengo una liada en comisaría tremenda.

¿Estás bien? Sí.

¿Seguro?

De verdad, yo todavía no me creo que sea agente del CNI.

Parece un poco flojito y todo.

-Dímelo a mí, le dije a Miralles

que el chaval prometía, pero que estaba un poco verde.

-Bueno, ¿al perro viejo le empieza a fallar el olfato?

-Yo que creía que era rápido para calar a la gente,

y me la ha metido por la escuadra.

-Si te sirve de consuelo, nos la ha metido a todos.

-A todos no.

Porque...

Hola.

Hola.

Os habéis callado cuando he entrado, ¿hablabais de mí?

Bueno, más bien estábamos hablando de tu novio,

del 007.

Digamos que por las mañanas tiene poco de James Bond.

En serio, ¿no se te hace un poco raro?

Si nosotros estamos alucinando, no me imagino cómo sería para ti.

La verdad es que fue impactante. Pero no puedo entrar en detalles.

¿No se supone que un agente infiltrado

no le puede revelar su identidad ni siquiera a su pareja?

Digamos que no le di otra opción.

Mira, hablando del rey de Roma.

Alicia, te estaba buscando, tengo novedades.

Bueno, vámonos, y dejamos trabajando a los espías.

No me acostumbro a verme descubierto.

Es normal que todavía estén impactados con la noticia.

Yo también estoy deseando de acabar con todos los secretos.

Pues cada vez estamos más cerca,

Sofía Collantes acepta colaborar con nosotros.

Estaba convencida de que se negaría en redondo.

Y yo también, pero no parece estar tan enamorada de su exmarido

como pensábamos.

Me dio la sensación de que lo único que le interesa

es salir libre de esto.

Y sabe que tendrá que sonsacarle para incriminarlo.

¿Está dispuesta a llevar micro? Sí, iba a preparar la escucha.

Si todo sale bien,

este será el punto y final de la Operación Valentina.

Iker, me...

me gustaría pedirte algo.

Claro, ¿qué pasa?

Ahora que se ha descubierto tu tapadera y que...

Somoza sabe que Quintero está vivo, creo que...

hay alguien a quien esta noticia le cambiaría la vida.

Tu hermano Julio, ¿verdad?

He oído que ha montado un espectáculo por querer ver a Somoza.

Está fatal, Iker.

Está enfermo, y enterarse de la falsa muerte de Quintero

lo dejó destrozado.

Creo que conocer la verdad le haría mucho bien.

Tarde o temprano tendrá que saberlo.

Pero no podemos contarle nada sin la autorización de Fidalgo.

¿Lo hablarás con él?

Iker, estoy harta de seguir ocultándole esto.

Cuenta con ello.

Gracias.

Y ahora a por Somoza.

Ponme un café con leche cargadito, por favor.

-Ahora mismo.

Una pregunta.

¿Se sabe algo sobre Somoza?

-Sigue detenido, y no te puedo contar nada más.

Pero no es Somoza quien me quita el sueño.

-Déjame adivinar.

¿No será ese chico tan guapo que tienes en casa?

Karim.

-¿Karim?

Karim y yo ya no estamos juntos.

-Ya he metido la pata, ¿no?

Lo siento, María me dijo que...

Que salíais juntos cuando yo estaba en Barcelona,

y que se os veía muy bien.

-Sí, fue bonito mientras duró, pero ya no hay nada de nada.

Bueno, casi nada.

-Si no quieres hablar del tema, yo me callo.

Pero yo...

sé lo difícil que es seguir siendo amiga de tu ex.

Y más cuando te enteras que se ha liado con otra persona.

-¿Y tú de qué te has enterado?

-David, que se ha liado con una chica.

¿De quién pensabas que te estaba hablando?

-De nadie, estoy un poco confusa. -Ya veo.

Mejor no te pregunto más.

¿Qué tal, Fede? ¿Qué te pongo?

-Un cortado cargadito. -Ahora mismo.

-¿Qué te pasa que tienes esa cara?

-Nada, que estábamos hablando de...

de una amiga,

que está hecha un lío porque tiene...

Bueno, a ti qué te importa.

-Tampoco es para ponerse así.

¿Estás enfadada conmigo?

-Un poco molesta contigo sí estoy por algo que has hecho.

No me mires con esa cara de ingenuo que sabes de qué estoy hablando.

-No sé, no creo que haya hecho nada malo.

-Gracias.

Ah, ¿no?

¿Invitar a Karim a irse del piso no te parece malo?

-Ah, que era eso...

-¿Tú quién eres para meterte en mi vida?

-Yo solo quería ayudar.

-Ayudar, ¿a quién?

-A ti y a él.

Karim me dijo que tú ya no querías volver con él.

Sé perfectamente lo que se vive cuando estás conviviendo con...

una mujer a la que quieres y que no va a suceder nada.

Lo digo por Lola, Vamos.

-Ah.

Entonces, ¿solo lo haces por Karim?

Nada más.

-También lo he dicho un poco por mí.

-¿Por ti?

-Sí...

Está siendo un poco difícil convivir con esta situación.

-¿A qué te refieres? ¿En qué te afecta a ti?

-Me afecta... en cosas como el desayuno, por ejemplo.

¿Has visto qué tensión hemos tenido? ¿Qué situación tan incómoda?

-Ah.

No te preocupes.

Era la primera vez que Karim y yo hablábamos

después de que él se declarara y yo lo rechazara.

Pero a partir de ahora todo va a ir con naturalidad,

y no tendrás que vivir estas situaciones incómodas.

-Pues me alegro mucho.

-Pues muy bien, porque le acabo de pedir que...

se quede en el piso. Me da una vergüenza que me muero.

Cómo va a estar un amigo mío viviendo en un hotel

y yo teniendo una habitación libre.

-Ah, vosotros sabréis.

-Espero que tú no tengas problema con eso.

-¿Problema yo? Ningún problema.

Por supuesto que no. Además, Karim me cae muy bien.

-Pues si tú no tienes problema, yo no tengo problema.

Somoza es muy listo, conoce todos nuestros trucos,

lo demostró en la redada fallida de las lavadoras.

Creo que esto no va a funcionar.

El plan es desesperado, pero la situación también lo es.

Teniendo el apoyo de Fidalgo, es ahora o nunca.

Ya sé que se nos acaba el tiempo.

No sería la primera vez que un criminal

cae por un asunto sentimental.

¿Recuerdas al Chapo Guzmán? Como para olvidarme...

Tras protagonizar una fuga espectacular,

lo pillan por los mensajes a una actriz

con quien quería una relación. Exacto.

Y ese capricho lo llevó de vuelta a la cárcel.

¿Tú crees que la ex de Somoza tiene tanta influencia sobre él?

Planeaban volver a casarse.

Me lo contó él personalmente, y se le veía ilusionado.

Eso mejora la perspectiva,

pero me cuesta verlo como un hombre enamorado.

Sofía Collantes ha sido la madre de sus dos únicos hijos.

El vínculo sigue existiendo.

O sea, que Sofía es la mujer de su vida,

pero está dispuesta a traicionarlo.

Por suerte para nosotros.

Nos jugamos todo a esta única carta.

Espero que Somoza sea tan pasional como el Chapo Guzmán

y suelte la lengua, nos hace falta que hable.

Si alguien puede conseguirlo, esa es Sofía.

Sí.

(Puerta)

¡Adelante!

Gracias, Claudio.

Pase, por favor, señora Collantes.

Siéntese.

¿Puedo ofrecerle algo?

Estoy muy nerviosa para tomar nada. Gracias.

Está bien.

Ante todo, le agradezco que haya accedido a colaborar con nosotros.

Antes de nada, quiero dejar claro que no sé nada sobre esos asuntos

con los que se relaciona a mi exmarido.

Es más, me cuesta creer que todas esas acusaciones sean ciertas.

Créame que tenemos indicios sólidos

de la naturaleza delictiva de los negocios de su exmarido.

Entonces, ¿para qué me necesitan?

¿No se dan cuenta de lo difícil que es para mí traicionarlo?

Esto ya lo hemos hablado antes, Sofía.

Si colaboras,

nosotros nos encargaremos de que no haya cargos en tu contra.

De lo contrario,

a saber hasta dónde nos lleva la investigación.

No sería la primera mujer de que entra en prisión

por los negocios de su marido.

Está bien, acabemos con esto cuanto antes.

¿Qué es lo que tengo que hacer?

La dejaremos a solas con su exmarido.

Mi prometido, vamos a volver a casarnos.

Está bien.

La dejaremos a solas con su prometido,

para que puedan hablar con discreción.

¿Y cómo se supone que tengo que comportarme?

Con normalidad, exactamente como hizo ayer.

No sé si sabré hacerlo, ayer no llevaba un micro.

Señora Collantes, yo supongo que usted está preocupada por él,

y por su futuro en común. Muéstrele esa preocupación.

Deje que él la consuele.

Y cuando esté con la guardia baja,

le pregunta por el futuro de sus otros negocios.

Ofrézcase para dar instrucciones a sus hombres de Cali.

Él nunca me ha hablado de esos negocios, ¿no sospechará?

¿Es usted una mujer enamorada?

Muéstrese dispuesta a todo por ayudarle.

¿Ustedes van a estar grabándolo todo?

Le colocaremos...

este pequeño dispositivo

camuflado bajo la ropa. ¿Y si Alejandro me descubre?

Él no soporta la traición, y menos viniendo de mí.

No se preocupe,

nosotros estaremos escuchando en todo momento,

y si se produce una situación de peligro,

acudiremos enseguida.

Supongo que nada puede pasar en una comisaría.

Inspectora, deberíamos ir preparando el encuentro.

Está bien.

Señora Collantes, ¿me acompaña, por favor?

Una agente la ayudará a ponerse el micro.

Por aquí, por favor.

¿Falta algo por aquí? -Estamos servidos. Gracias, María.

-Nerea tenía razón, hace la mejor tortilla de Madrid.

-Me alegro que te guste,

pero háblame de tú, que aquí somos conocidos

por el trato familiar, aparte de por la tortilla.

-Y si sale adelante el proyecto de Iván,

puede que dentro de poco sea cliente habitual.

-Ah, ¿sí? ¿Y qué proyecto es ese? Si puede saberse.

-El ayuntamiento ha aprobado un plan de rehabilitación

de la plaza de las Amapolas.

Ha abierto concurso público y presento una propuesta.

-Es arquitecto. -Me alegro mucho.

Esa plaza está pidiendo a gritos alguien que la mire con cariño.

Yo no paso por allí, doy un rodeo por las circunstancias en que está.

-Por falta de cariño no va a ser. A ver si me adjudican la obra,

y nos vemos más a menudo. -Ojalá que así sea.

Que haya suerte.

-Qué maja, ¿no? -Pues sí.

En este barrio hay muy buena gente,

y deseando que lleguen las mejoras.

No todos son delincuentes. -Tenía mis prejuicios, lo reconozco.

Muchas gracias por acompañarme,

tu visión me va a ayudar en el diseño del proyecto.

Además de alegrarme la tarde.

-¿Tú siempre eres tan majo?

-¿Y tú tan encantadora?

-Hoy un poquito más que otras veces.

Me han dado una noticia que me ha puesto de buen humor,

y ha venido un cliente que me cae muy bien.

Así que, está siendo un gran día.

-¿Y por qué no lo celebramos como se merece, una cena juntos?

Así me cuentas esa noticia que me resta méritos.

-Me parece una idea genial.

¿Vamos? -Vamos.

-Hola, Nerea.

-¿Te importa esperarme fuera y salgo enseguida?

-Claro, tranquila.

¿Qué quieres? -¿No me presentas a tu amigo?

-Me cae demasiado bien, para presentarle un indeseable como tú.

-Indeseable dependiendo del día, ¿no?

Cierta noche en tu habitación no pensabas lo mismo.

Da igual, vete con tu amigo, con tu rollo o lo que sea,

y le dices que no me conoces de nada.

-Te noto crispado, ¿va todo bien?

-¿Ahora te importa? -En realidad no.

Pero no podía dejar pasar la ocasión de decírtelo.

-¿El qué? -Lo mucho que me alegro

de la detención de tu jefe.

-Ya veo que tu prima te ha puesto al día.

-Pues sí.

Ya va siendo hora de que Somoza responda ante la Justicia.

Y tú ándate con ojo.

¿Todo listo? La escucha funciona perfectamente.

Solo falta que capte algo interesante.

Vale.

Nacha, acompaña a la señora Collantes al calabozo.

"Recibido".

Esperemos que Sofía se meta en su papel.

Yo no me fío ni un pelo de ella.

O me mucho me equivoco, o hay algo en ella que no me encaja.

¿Crees que puede jugárnosla?

Puede intentar hacernos creer que está colaborando

para librarse de los cargos, pero al mismo tiempo,

avisarle a Somoza de que le estamos grabando.

No había tiempo de prepararlo mejor. La escucha es la única opción.

Había que intentarlo. Venga.

Empieza la función.

Señor Somoza, tiene visita.

Pase, por favor.

-Sofía, mi amor, ¿qué haces acá? -Necesitaba verte.

Me ha costado mucho que me dejaran entrar.

"Tuve que amenazarles con llamar a la Embajada de Colombia,

¿te puedes creer?"

-Tú siempre logras salirte con la tuya.

¿Pasó algo?

-Han puesto patas arriba tu despacho, las oficinas, la casa, todo.

Es desesperante.

-Mi amor, perdóname por hacerte pasar por esto.

Pero no te preocupes que no van a encontrar nada,

tú quédate tranquila.

-¿Y si eso no es así?

(Teléfono)

-Dime, Márquez.

Nacha, déjalos a solas ahora.

¿Cómo que no? Dejé las diligencias sobre la mesa.

Bueno, ya subo, carajo.

Este tipo es un inútil.

Señora Collantes, debo subir a resolver unas cuestiones,

cuando baje, la visita se acabó.

Veremos de lo que es capaz.

¿Tú le hablaste del conflicto diplomático?

"¿Te tratan bien, mi amor?" Tiene recursos esta tía.

"Por supuesto, esos imbéciles no se atreven a ponerme un dedo encima".

-Estoy tan asustada...

Tienen cargos gravísimos en tu contra.

Dicen que ordenaste matar a muchas personas.

A un policía amigo de ellos y a Tano.

"¿Es eso cierto? Me dijiste que te había traicionado".

-No me gusta cómo se escuchan esos crímenes en tus labios.

No te dejes envenenar por esa gente, cariño mío.

Lo que quieren es ponerte en contra de mí.

Ahora tenemos que mantener la calma.

Seguro que mis abogados me sacan de aquí pronto, tranquila.

-¿Y si eso no es así?

-Yo no le tengo miedo a las cárceles, y menos a una de España.

Tranquila que yo resuelvo, mi amor.

-¿Cómo voy a estar tranquila? Íbamos a casarnos.

Le daba un Oscar.

Ya sé, eso es lo que más me duele, cariño.

Que nos tengan separados

después de haber tomado esa decisión tan bonita.

-¿Qué va a ser de nosotros?

¿De nuestros planes? ¿Lo has pensado?

-Por supuesto, todo eso está pensado.

Mis abogados tienen órdenes específicas

de mantener todo en orden.

Transportes Quintero,

"la constructora y mis empresas en Colombia.

No te preocupes que a ti no te va a faltar nada".

-Tus empresas...

La policía me ha hablado de tus otros negocios.

-¿Qué otros negocios estás hablando? No te entiendo.

-Puedes confiar en mí, mi amor,

si quieres que haga una llamada a tus hombres de Cali.

-No sé qué te habrán dicho ellos,

pero todos mis negocios están en orden y son legales.

Mis abogados tienen todo eso en orden.

-Entonces, ¿no hay nada en lo que yo pueda ayudarte?

-Ya me ayudaste suficiente viniendo para acá.

"Ahora, ¿por qué no me das una sonrisa?"

Te amo, Sofía.

¿Qué pasa? No se oye nada.

¡No sé, maldita sea!

Ahora que no pueden oírnos, vas a escucharme tú a mí.

Quiero que esta noche, cuando estés solo en la celda,

pienses en este beso que nos acabamos de dar,

porque va a ser la última vez que nuestros labios se rocen.

-¿Qué me estás diciendo, Sofía? ¿Es que no me vas a esperar?

-Lo único que espero es que te pudras allá donde vayas.

Te odio, Alejandro.

Me das asco.

Es todo lo que siento por ti.

-¿Todo este tiempo has estado fingiendo?

Lo que querías era quedarte con mi dinero.

-Eso es lo que menos importa ahora, ¿no crees?

Nunca te pude perdonar la muerte de nuestros hijos.

Eres despreciable.

Me hundiste.

Estuve a punto de suicidarme por tu culpa.

Pero ahora soy mucho más fuerte que tú.

¿Sabes por qué?

Porque las ansias de venganza me han traído hasta aquí.

Y ahora soy libre.

Y tengo todo tu dinero.

Quería que lo supieras antes de despedirme.

-Eres una rata malparida.

Tú sabes que los sentimientos debilitan a las personas, ¿cierto?

Pues tú cometiste el error de revelármelos.

¿Tú crees que estas rejas van a evitar mi venganza?

Pues estás bien equivocada.

¡Eres una rata!

-Eso ya lo veremos.

Avisa a Nacha.

Nacha, se acabó.

La visita se ha terminado.

-Que duermas bien,

mi amor.

Tenías razón, he sido un ingenuo creyendo que caería en la trampa.

Había que intentarlo. Hemos hecho lo que estaba en nuestras manos.

¿Puedo irme a casa?

Aquí tienen el micro.

Si no le importa, todavía tenemos que hacerle unas preguntas.

¿Qué más quieren? Ya he hecho lo que me han pedido.

Alejandro dice que no hay más negocios que los conocidos.

Sí, pero a partir de un punto hemos dejado de escuchar nada,

¿sabe por qué ha podido pasar?

Ustedes sabrán, yo no entiendo de electrónica.

Igual deberían cambiar estos aparatos.

La escucha funcionaba perfectamente. ¿Seguro?

Pues no lo parece.

Además, me han dejado sola,

me prometieron que estarían para intervenir.

Hemos intervenido cuando lo creímos conveniente.

¿Se ha sentido en peligro? No, al contrario.

Nos besamos, y Alejandro se puso un poco tierno.

Y aparte de ponerse tierno, ¿ha dicho algo de interés?

No.

Y me alegro que no hayan escuchado

las palabras de amor que nos hemos dedicado.

Prefiero que se queden en la intimidad de la pareja.

¿Está segura que no ha dicho nada relevante para la misión?

Comprendo su frustración,

pero yo ya he cumplido con mi parte.

Cumplan ustedes con la suya y déjenme marchar a casa, por favor.

Puede irse, pero esté localizable.

¿Tiene proyectado salir de Madrid?

Tranquilos, no pienso ir a ningún lado.

Gracias.

-Hola, papá, ¿cómo sigues? -Pues más aburrido que una ostra.

Deseando salir a la calle.

-Eso es buena señal.

-Sí que lo es. ¿Y tú cómo estás?

-Bien, normal.

-¿Qué pasa, que quieres engañar a tu pobre padre?

-¿Por qué dices eso?

-Porque te conozco, porque soy tu padre y porque...

Tu madre me ha contado que Julio ha montado un número en la comisaría.

-Pues no te lo tenía que contar,

porque dice el médico que te ahorremos preocupaciones.

-Ya dejaré de preocuparme cuando me muera, ¿no?

-Papá, no digas esas cosas, y menos con lo que acabamos de pasar.

-Ya pueden venir todas las enfermedades del mundo,

siempre me preocuparé por el bienestar de mi hija.

Además, estoy recuperado. -¿Seguro?

A ver si por mis problemas vas a recaer.

-Eso no va a pasar, ya no eres una adolescente inmadura,

de esas con las que acaba uno siempre a gritos.

-Se nota que has hablado con mamá, porque me ha dicho algo parecido.

-Porque es cierto.

Siéntate y cuéntame cómo estás de verdad.

-Fatal.

Pensé que estaba estable y recuperado.

Y lo peor ha sido ver cómo le miraba la gente.

-¿Con miedo?

-Como si necesitase una camisa de fuerza.

Me hubiese gustado gritarles que se equivocan.

-Cuando fue al hospital estuvo muy agradable,

estuve muy a gusto con él, cálido.

-Ese es el verdadero Julio.

Es bueno, cariñoso...

No entiendo por qué ha dejado de hacer efecto la medicación.

-El tratamiento del trastorno bipolar hay que ir modificando

en la medida que evoluciona el paciente.

Y si tienen una crisis hay que buscar nueva medicación

y ajustar la dosis.

-Mamá cree que debería alejarme de él hasta que se recupere.

-Eso no es cierto.

La decisión tiene que partir de ti.

Tienes que saber cómo te sientes en esta situación.

-Fatal.

No le quiero dejar porque siento que le traicionaría.

Pero cuando lo veo así, me supera.

Siento que dejo de ser su novia para ser su enfermera o su terapeuta,

y yo no soy nada de eso.

No estoy preparada.

Me da miedo meter la pata y hacerle empeorar.

-En tu foro interno,

ya sabes lo que hay que hacer, aunque te cueste reconocerlo.

-Vale, hablaré con él.

Vuelvo en un rato. -Vale, te espero aquí.

Vuelve pronto.

(Teléfono)

Hola, Eduardo. Cuéntame.

Sí, estoy solo, puedo hablar.

Prefiero ir solo, la verdad.

No te preocupes, estoy preparado para cualquier noticia que me des.

Estupendo. Mañana a las once en tu consulta.

Muy bien.

-Eres mi médico, ¿no? ¡Pues haz algo!

Ya sé que son las de siempre, ¡pero te digo que ya no funcionan!

¡Busca una alternativa, joder!

A mí qué me importa que estés en Miami.

Par cobrarme no te importa la distancia.

Quiero que hagas tu puñetero trabajo y que arregles esta mierda.

¡Me oyes!

-No deberías gritar así a tu médico, se oye desde fuera.

-Ya lo sé.

Él sabe por qué lo hago.

-Seguramente, solo quería ayudarte. -Ojalá pudiera.

-Quizá, te reajusta la medicación y vuelves a estar bien.

-¿Sabes qué me ayudaría a estar bien?

Saber que Somoza pagará por sus crímenes,

y que confesará los asesinatos de Jairo y de mi padre.

-Ya está en la cárcel, es un avance.

-El que no se consuela es porque no quiere.

Pero entiendo que defiendas a tu madre y a la policía.

Vamos a tener la fiesta en paz.

-No se trata de darte la razón o no, yo no quiero discutir.

-Entonces, no lo hagas, Olga.

Creo que deberías de tranquilizarte.

Si quieres echarle la culpa a Somoza, vale.

Pero ya estabas nervioso hablando con el hombre del horno.

-El anuncio decía: "Servicio técnico 24 horas".

Es una estafa. -¿Y con el proveedor de harina qué?

-¿Es culpa mía que en este país todo el mundo sea jodidamente informal?

-Creo que no fue buena idea lo del negocio.

Creo que no te ayudo en tu estado. ¿Qué me estás diciendo?

¿Qué no soy capaz?

¿Que no estoy capacitado para hacer lo que he estudiado?

-No quería decirlo. -No querías, pero lo has dicho.

¿Sabes lo inútil que me haces sentir?

Olga, Olga, espera...

Perdona, te estaba gritando. No me he dado cuenta.

Lo siento. No te vayas así, por favor.

-Julio, no lo puedo soportar, yo no puedo seguir.

-¿No puedes seguir con qué?

-Con lo nuestro.

Es que, no me siento libre para expresar lo que siento

porque tengo miedo de lo que vas a hacer.

-Es esta enfermedad que es una mierda.

Llamé a mi médico porque necesito el tratamiento adecuado

para volver a ser yo.

-Ojalá lo consiga pronto.

Pero yo no puedo estar contigo.

-¿Lo dices en serio?

¿Lo has pensado bien?

Olga...

Olga, yo te quiero.

-Y yo a ti.

Y ojalá fuese suficiente, pero no lo es.

Tal y como estás no puedes mantener una relación,

y yo no me veo capaz, Julio.

Espero que lo entiendas. -¿Y a mí quién me entiende?

-No te voy a consentir otro pollo. Lo siento.

-Tienes razón, lo mejor será que lo dejemos...

hasta que esté mejor.

-Estoy aquí para lo que necesites.

Vamos a ver.

General, escúcheme.

No podemos ceder a las pretensiones de la DEA.

Hable con ellos y gane tiempo.

Todavía podemos encontrar pruebas contra Somoza.

Espero instrucciones. ¿Hablabas con tu superior?

Sí. ¿Qué quieren hacer los del CNI?

Los del CNI no, los de la DEA.

Los americanos han hecho una propuesta que no os va a gustar.

¿Qué se les ha ocurrido? Quieren ofrecerle un trato a Somoza.

Reducirle la condena y que la cumpla en una cárcel colombiana,

a cambio de información para desarticular la organización.

No puedes estar hablando en serio.

Lo dejaron escapar cuando mató a Tano,

quiso matarte a ti, y mató a Rober y Jairo.

Os dije que no os gustaría.

He dicho a Fidalgo que intente ganar tiempo,

pero sin pruebas de peso contra Somoza,

no podremos evitar que le ofrezcan el trato.

Y dicen que la justicia es igual para todos.

Un momento, no perdamos los nervios.

Quizá, le ofrecen ese trato a Somoza, pero no creo que lo acepte.

Él no es ese tipo de delincuente.

No va a desmantelar su organización, querrá de dirigirla desde la cárcel.

Ya. Y mientras tanto, ¿nos cruzamos de brazos a esperar?

Pensemos con la cabeza fría.

Hay que buscar la forma de apretarle las tuercas, que cometa un error.

¿Quieres volverlo a interrogar? Sí.

Hay que darle donde más le duele. ¿Cuál es su punto débil?

¿Su mujer? Ya la hemos interrogado.

No, su orgullo.

Eso es lo que realmente le pierde.

Si preparamos a fondo el interrogatorio,

podemos inducirle a que cometa un error.

Estoy contigo.

No vamos a tener más oportunidades de apretarle las clavijas.

¿Tú qué dices a esto?

Que vayamos a por ese desgraciado. Vamos.

Somoza, le traigo su cena.

-¿Y qué pasó con su compañero?

Lo cambiaron por una compatriota.

-¿Cómo no? Para hacerlo sentir como en casa.

Somoza, no se crea tan importante,

a todos los delincuentes los tratamos igual.

Ya puede ser usted o el más pinche de sus camellos.

No se acerque a la puerta. Ábrale.

-No sé para qué trae eso, ni lo voy a probar.

-Usted haga lo que le dé la gana.

Yo cumple con lo que me toca, que es traerle su cena.

-Creo que somos de la misma ciudad, ¿cierto?

-Veo que le ha rendido haciendo sus averiguaciones.

-¿Todavía tiene gente ahí en la tierra?

Quizá, les podría hacer llegar algún dinerito.

-¿Me está ofreciendo una mordida?

Hábleme claro, así tenemos otro delito que imputarle.

-No, hombre, ¿qué otro delito?

Yo lo único que necesito es su teléfono móvil

para hacer una pequeña llamada...

¡Ay!

-¿Somoza, está bien? ¿Qué le pasa?

¿Le pasa algo?

Oiga, ¿qué le pasa?

¡Ayuda aquí abajo, por favor! ¡Una ambulancia!

¡Una ambulancia!

¿Y qué tiempos vamos a seguir? Propongo interrogarlo temprano,

que no le demos tiempo ni a despertarse.

A mediodía se cumplen las 72 horas y no quedará otro remedio

que ponerlo a disposición judicial.

¡Somoza se ha desmayado, algo le pasa!

¿Has llamado a emergencias? Sí, ya lo hice.

¡Pues insiste!

¡Insiste, Nacha, insiste! En ello estoy.

La llave, Alicia.

¡La llave! ¡La llave!

¡Eh! ¡Eh!

No respira.

No puede ser, este cabrón no tiene que irse así.

Iker...

¡Tiene que pagar por lo que ha hecho, Alicia!

Iker, mírame. ¡Mírame!

¡No! ¡Mírame!

Yo creo que has hecho bien.

No te puedes hacer cargo de la enfermedad de Julio.

-Además, yo sé lo que es que tu pareja te grite.

Cuando empiezas a temer sus reacciones,

debes cortar por lo sano.

¿Cómo estás? Sé que hoy es un día duro para ti.

Todos los días lo son desde hace siete años.

-Sentimos mucho no tener más información sobre Almudena.

-Al menos te acuerdas de su nombre.

Claro.

La fotografía de Almudena está en todas las comisarías del país.

Su nombre sigue en las listas de desaparecidos.

Sé que suena a poco, pero...

no tenemos más.

En un caso de desaparición, las primeras 48 horas son cruciales.

No entiendo este rebrote de esperanza que tiene Marga.

Al despedirse de mí me ha vuelto a decir

que va a abrazar a su hija, otra vez, gracias a la fe.

-¿Tú querías ganar dinero? -No es cuestión de eso.

Seguro que hay un montón de pubs queriendo hacer caja.

Si te sirvo una copa fuera del horario permitido me buscas un lío.

-¿Qué os cuesta servirme una copa? ¿Tanto te pido?

-Julio. sé que lo estás pasando mal, pero no te pongas así con nosotras.

-¿Tú qué coño sabes?

¿Eh?

¡De qué cojones me estás hablando!

-Tranquilízate.

-Sufrió una parada cardiaca después de mi visita.

-Si no fuera imposible

matar a alguien en el calabozo de una comisaría

y salir libre,

pensaría que tú eres la causante de esa muerte.

-No existen las casualidades, solo los planes bien elaborados.

En los registros no hemos encontrado pistas sobre rutas, contactos,

absolutamente nada.

Y teméis que pueda seguir funcionando todo a pesar de Somoza.

Habrá alguien dispuesto a ocupar su puesto.

Es un negocio demasiado jugoso para desaparecer sin más.

¿Qué tal me queda?

Pronto, todo esto será mío.

-Se te ve cómoda.

Hay que esperar a ver qué dice el testamento.

-Ay que ver cómo sois los tíos...

Si os rechazan, siempre tiene que ser por otro,

nunca por vosotros mismos.

-No lo dirás por mí.

Yo tengo claro que si me rechazan es por mí mismo.

También me preguntó si habías traído alguien al piso.

-No le dirías lo nuestro, ¿no?

-Evidentemente, no le dije lo nuestro.

Me molestó tener que mentirle a la cara.

-¿Qué ganaría Karim con saber que nos acostamos una noche?

-Para ser una cita improvisada, no estuvo nada mal.

-Hace mucho que no lo pasaba bien con un chico.

-¿Porque hace tiempo que no quedas con chicos,

o porque fueron experiencias desastrosas?

-Más bien, lo segundo.

Lo de desastrosas, se queda corto.

-¿Qué ocurre? -No ocurre nada.

Quiero hablar un rato con mi novia a solas.

-Sigo pensando lo mismo que hace un rato.

-¿Qué te cuesta bajar conmigo y hablar?

¿Te suplico? Solo será un momento.

-¿Qué tal si vuelves a casa, Julio?

Estábamos a punto de cenar. -¡No te metas! Esto no va contigo.

Julio, ¿qué tal? ¿Ha pasado algo?

"Sé que es tarde, pero no sabía a quién llamar.

Solo te tengo a ti".

¿Estás borracho? "Ese no es el problema,

el problema es que estoy solo.

No le importo a nadie, Alicia".

No digas eso, yo te echaría de menos.

Y Olga también.

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Servir y proteger - Capítulo 345

13 sep 2018

Iker y Miralles creen que han convencido a Sofía para sacarle información a Somoza, pero ella tiene sus propios planes. Julio está muy alterado y Alicia piensa en informarle de que Quintero sigue vivo. Nerea e Iván Hermida tienen una cita. Espe recrimina a Fede que invitara a Karim a irse del piso.

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  1. Cáncer

    Hola de nuevo e metido la pata,perdoname LUISA MARTÍN este es tú nombre y no los que t e adjudicado por querer correr,y porque no estoy acostumbrada a participar en las redes,con vosotros es mi primera vez otra vez perdon y hasta mañana

    19 sep 2018
  2. Cáncer

    Perdon,me equivoqué al decir Juan(Miralles)quise decir Julia Martín a la que admiro un montón para mi una de las mejores actrices de nuestro cartel actual mí mas admirada felicitación para ella

    15 sep 2018
  3. Cáncer

    Hola como dice piscis desde el primer momento la canguro me tiene mosqueada,,también e dicho que Andrea,(Alicia)me parece una actriz muy buena y teniendo a Juan(Miralles)de maestra llegará muy lejos,la e visto en otra serie haciendo de malísima y sacaba lo peor de mí en su contra,pero cuando saca su ternura(yo creo es innata en ella)dan ganas de comertela y querer que tu hija sea asi,desde luego da gusto verla con Angel(Iker)lo mismo cuando discuten que haciéndose mimos!que natural hacen todo!!!como sí no lo estuvieran actuando,veremos como salen del lio por haberle dicho Alicia a Julio que vive el padre a seguir luchando y hasta el lunes que vuelva a veros

    15 sep 2018
  4. Educando

    HAN sumado 100,capítulos ,no eso es un año casi ,los vendieron a los Sauditas.?

    14 sep 2018
  5. piscis69

    Me gustaria hacer un comentario a Andre/Alicia ,me pareces una actriz formidable ,transmites mucho ,tanto cuando pones caracter y genio como cuando eres mas tierna .Pero yo te prefiero ,cariñosa y sensible ,eres tan dulce ,que erizas la piel ,traspasas la pantalla,y las escenas con Angel/Iker...son tan emotivas!!!!. A mi me teneis ENAMORAAAAA Y por favor contestarnos a los que comentamos en la web,q tenemos menos facilidad con las redes sociales. Siempre GRACIAS A TODOS.

    14 sep 2018
  6. piscis69

    Felicidades a Raul Olivo por su trabajo...y una pena que no tenga mas recorrido ,porque gusta mucho ,tiene un gran encanto. Otra cosa ,¿no os parece sospechosa la niñera ',primero con las flores amarillas y luego no se, no hace el mas minimo comentario cuando ve a Iker tan perjudicado,,,A mi me da q pensar. Y como dice Cancer ,esperando la hora de verlos .

    14 sep 2018
  7. Cancer

    Hola,lo primero felicitar a Raul Olivo por su interpretación de Somoza,da pena que desaparezca espero lo podamos ver en otra serie serie y podría hacer de bueno para variar,me alegraría si Nerea e Iván llegan a entenderse,pues ya le toca,la pobre las a pasado de todos los colores,aunque digan que la serie se entretiene en los temas personales,eso nos hace pensar que los policías tienen problemas como cualquier persona y no son un número mas de un institución,y también los hai de todos los colores desde los que son como Espe a los Elias de turno o peores y lo se de primera mano,pero siempre agradeciendo su ayuda,adelante con la serie como siempre pendiente de lo que pasa y esperando llegue vuestra hora en mí casa

    14 sep 2018
  8. Didi

    Que mal ya no veremos a Somoza buen actor.

    14 sep 2018
  9. Chusa

    Me ha parecido raro, que el oerdonaje de Alejandro Somoza desaparezca asi tan de pronto , gran actor , y un gran trabajo y muy creible el de ese personaje , espero volverlo a ver en alguna otra serie aqui en españa. La serie me esta gustando mucho , felicidades a todos los q la estan haciendo posible.

    14 sep 2018
  10. MAB

    Pero por qué desaparece el personaje de Alejandro Somoza así de esta manera tan inesperada? Es que ya no tenía recorrido? Qué pena! Pedazo de personaje, pedazo de actor. Ya no disfutaré viéndole tomarse sus "ronsitos".

    13 sep 2018