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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 316 - ver ahora
Transcripción completa

Tú estás loco, estás echando tu vida a perder.

-Solo quiero divertirme un poco, ¿vale?

-Estás a una hora de casa, ¿cómo has llegado aquí?

-No tengo ni idea.

Solo sé que todo es culpa tuya. -¿Culpa mía?

-Si no me hubieses quitado la coca,

no tendría que haber recurrido a cualquier mierda.

-Parece que alguien ha usado tu tarjeta de crédito.

¿De cuánto estamos hablando? 5000.

-Joder. Me han dejado seco.

-Utilizan algún tipo de droga para dormir a su víctima.

Científica ha confirmado

que están utilizando GHB, éxtasis líquido.

La analítica de Alberto ha dado positivo.

Coincidí con una chica en el baño de las discoteca

y hablamos de música electrónica, y nos besamos...

-¿Qué más?

-Me invitó a tomar algo.

-He conseguido las imágenes

de las cámaras de seguridad cerca de los cajeros.

-¿Tú conoces de algo a esta chica?

-Ella me sedujo y me drogó para robarme.

-No le he dicho nada y... -Ya te ha reconocido.

-No sé si voy a poder. -Claro que puedes.

Porque no vas a estar solo, me voy contigo.

-Pero tú tienes aquí tu vida, tu trabajo,

no puedes dejarlo todo. -Eres mi hermano, Alberto.

Te quiero muchísimo.

Es lo mínimo que puedo hacer por ti.

Además, hay otra cosa,

tú ya sabes mis sentimientos por el comisario.

No me vendría mal alejarme de él una temporada.

-Yo estaba a punto de entregarme. Aún conservo la carta para el juez.

Pero él borró todas las pruebas contra mí y contra Quintero.

-Me dijo exactamente lo que me advertiste que diría.

Estoy harta de ser la buena de la película.

Piensa lo que quieras de mí, pero no te fíes de Sergio.

Puede hacerte mucho daño, es un embaucador.

¿Y qué más cosas soy?

Buenos días.

Me alegro mucho de que hayáis hecho las paces y os llevéis bien.

A mí también me gustaría llevarme bien contigo, Alicia.

No me hagas reír.

El próximo cargamento de Colombia, llegará en un jet privado.

Aterrizará en un aeropuerto privado al sur de Madrid.

Después, usted llamará a sus superiores

y les va a informar de todo.

¿Perdón?

Ese cargamento solo trae 50 kilos.

Ya, que es una...

forma de distraer a las autoridades.

Así es.

Ese mismo día, a la misma hora,

llega un cargamento mucho más grande a otro lugar de la región.

Ojalá puedas averiguar dónde se hará esa entrega de droga.

Sería la ocasión perfecta para cazar a Somoza

y desmantelar su organización.

Ocasiones como esta... Lo sé.

Pero debemos tener cuidado, porque Somoza y Tano

son muy suspicaces, y a la mínima sospecha,

tomarán medidas drásticas.

A mí no me conoce de la mili.

-Entonces, ¿de qué lo conoce?

-¿Tú no vas a ser policía?

Pues ponte a investigar. Te voy a dar una pista:

13 de septiembre de 1994,

Joyería Andrade.

-Me contaste que mamá había muerto en un accidente y era mentira.

Me has ocultado toda la vida que eras un atracador.

¿Alguna vez me has contado la verdad sobre algo, papá?

-Por supuesto. Estas son las dos únicas mentiras

que te he dicho, y lo hice por tu bien.

-Me voy al pueblo esta noche. -¿Y eso?

-Es un problema familiar.

A lo mejor, sigues siendo un delincuente, y todo esto,

es una tapadera.

Y solo esperas dar otro golpe. -No, no, eso nunca.

-No me puedo creer nada, ni fiarme de ti,

eres un extraño.

Por eso, lo mejor es que me vaya lejos.

-Antonio Asensio Arias...

-Toño sabe que me retiré hace mucho tiempo.

Y que no volveré a las andadas. -Eso espero, Jesús.

Porque te he cogido aprecio, amigo. No quisiera ponerte las esposas

delante de toda la gente que quieres.

Te voy a tener vigilado muy de cerca, ¿me entiendes?

(Música emocionante)

Me preocupa que estuviera con ella por lo que eso significa.

Ese desgraciado está cumpliendo su objetivo de atraparla.

No saques conclusiones precipitadas. Lo sé perfectamente.

Sé que Sergio quiere controlarla y manipularla en mi contra.

Quise advertirle de lo peligroso que es.

Sergio podría hacerle mucho daño.

Mató a una policía. ¿Crees que Nerea podría hacerle frente?

Sé que Sergio es un mal bicho,

pero, a lo mejor, decidieron pasar la noche juntos sin más.

Quizá Sergio no tiene en mente ese plan que tu describes.

Seduciendo a Nerea sabe el daño que nos hace.

Sergio nos odia. Pues, en ese caso,

que aparecieras y descubrieras que habían pasado la noche juntos,

fue lo mejor que le pudo pasar a Sergio.

Exacto.

Sí además restregarnos que Nerea está colgada de él

puede ponerla en nuestra contra, su victoria será completa.

Tu prima es lista y no se dejará manipular.

Ya se habrá dado cuenta de sus intenciones.

No sé, Sergio es muy manipulador.

Te va envenenando poco a poco con su cara de niño bueno,

y fingiendo que está de tu parte.

Incluso, tú deberías estar alerta. ¿Yo? ¿Por qué?

Porque eres mi pareja y Sergio odia todo lo que yo quiero.

Por eso. Sé cuidarme solo.

Lo sé, pero también sé que intentará provocarte.

Ya lo hizo con Róber.

Tuvieron sus diferencias, con amenazas de denuncia por medio.

No quiero que a ti te pase lo mismo. Sé que Sergio es prepotente

y desagradable, pero yo no estoy para tonterías.

Yo que tú no le subestimaría. Te lo repito,

es mala persona y muy peligroso.

Yo puedo ser peligroso si me tocan las narices,

o le hacen daño a la gente que quiero.

(Puerta)

Ya voy yo.

Buenos días. Buenos días.

He traído un regalo para Leo.

Y esta vez, en la tienda me han asegurado

de que no hay peligro para el bebé.

Cada vez que vengas a vernos, no tienes que traer un regalo.

El otro día metí la pata, y es de sabios rectificar.

Lo mimas demasiado. Y si no lo malcría su abuelo,

ya me dirás tú quién. Pues...

nadie, así de simple.

Yo os dejo con este apasionante debate familiar.

Voy a prepararme para ir a trabajar.

¿Dónde está tu hermano? Se van a enfriar las tostadas.

-Se está duchando.

-Lola, te vamos echar mucho de menos.

-Y yo a vosotros.

-Haces muy bien marchándote con tu hermano.

-Lo más importante ahora es que Alberto se recupere.

-Claro que sí. Ya verás que estando cerca,

y yendo a verlo todos los días, se pondrá bien pronto.

-Pues eso espero. Yo ahora necesito estar cerca

viendo su recuperación.

Alberto es muy sensible, enseguida se desmorona.

Aunque esté decidido a desengancharse,

en cuanto tenga un bajón puede recaer.

Tengo que estar a su lado sí o sí.

-¿Ya sabes cuándo os marcháis?

-Esta misma tarde,

cuando pase por comisaría a hablar con Bremón.

Espero que no ponga pegas.

-Seguro que le parece fenomenal.

-Yo creo que sí porque estuvo aquí mostrándome todo su cariño

toda su comprensión y me dijo que Alberto me necesitaba a su lado.

-Y lleva razón, espero que también esté de acuerdo

en que yo me haga cargo de la UFAM. -Que sí, mujer.

Muchas gracias por haber aceptado.

-A mí me hace mucha ilusión.

Es una responsabilidad y espero hacerlo tan bien como tú.

-Si yo me voy a Valladolid es porque sé que tú lo harás bien.

Esas mujeres a las que ayudamos

necesitan todo nuestro apoyo y toda nuestra protección.

Y tú te vas a desvivir por ellas.

Ya me lo has demostrado. -Gracias.

-¿Cuánto tiempo pensáis quedaros allí?

-Depende de la rehabilitación de Alberto.

No sé, menos de cuatro semanas, lo dudo.

-Va a ir todo fenomenal.

-Claro que sí, se va a comer la vida a bocados.

-Ojalá, de verdad.

Chicos, muchísimas gracias. No sé qué haría sin vosotros.

-Se me está ocurriendo una cosa.

Un fin de semana que tengamos libre de guardias,

podíamos ir a hacerte una visita a Valladolid.

-Me parece genial. ¿Y sabéis qué?

Tengo unos amigos que tienen una bodega

con el mejor Ribero del Duero que existe.

-Entonces, ya vamos a Valladolid fijo.

-Buena idea.

A Valladolid. (TODOS) ¡A Valladolid!

-Se monta y se desmonta en un periquete.

Todavía faltan unos meses para poder montar a Leo en eso.

Así ya lo tienes.

Y nadie más que su abuelo se lo va a regalar.

No sabes lo bien que se lo va a pasar el crío aquí dentro.

Además, me han dicho que le ayuda a coger fuerza y a andar.

Muchas gracias.

¿Te pasa algo, hija? Estás muy seria.

No, solo estoy cansada.

Pronto empezará la canguro y tendré más tiempo para mí.

¿Y tú prima, sabes algo?

No. ¿Estás segura, Alicia?

Ese no, no me sonaba muy sincero.

Sí, sé algo, pero no te va a gustar.

Entonces, el problema es Nerea.

¿Ves cómo sabía que te pasaba algo?

El otro día iba con Leo y me la encontré.

Estuvo viendo al niño y charlamos, pero al final,

volvimos a discutir y yo me quedé con mal cuerpo.

Vaya. Como me quedé mal,

ayer fui a verla al hotel.

Y estábamos hablando cuando...

apareció...

Sergio del baño medio desnudo. ¿Sergio Mayoral?

¿Están liados? Sí, eso parece.

¿Cómo ha podido engatusarla? Ya sabes cómo es Sergio.

Es un encantador de serpientes.

Claro, ya sé lo que dices.

Estoy preocupada por Nerea.

Sergio puede destrozarle la vida.

Lo sé, pero ¿qué podemos hacer? Nerea está muy dolida.

Y parece que no quiere entrar en razones, imagínate...

con Sergio metiendo cizaña.

Tenemos que hacer algo.

No podemos dejar a Nerea en manos de ese monstruo.

Aquí están, recién sacadas del horno.

-Genial.

Me encantan recién hechas.

-¿Ya cerramos lo del empaquetado? ¿Con qué opción nos quedamos?

-Después de haber descartado 20 modelos de paquetes,

bolsitas y cajitas,

estos son los finalistas.

-Eres un exagerado, no han sido ni 15 los descartados.

¿No te parecen muy sosos? -Olga, ya lo hemos hablado.

Esto solo es el soporte, falta el diseño, el logo,

el lema de la marca...

-La información nutricional que la tengo justo aquí.

Los ingredientes, la proporción de proteínas

grasas e hidratos de carbono.

Fecha de caducidad y condiciones óptimas de conservación.

Además de la lista de alérgenos,

el gluten y cómo no los trazos de frutos secos.

Qué horror, parece una enciclopedia, en vez de galletitas.

Esta no me convence mucho.

El papel es muy fino, en un momento se va a llenar de aceite.

-Con este celofán, problema solucionado.

Pero al ser un producto casero, el plástico parece muy industrial.

-La de celofán descartada.

-Vamos a guardarla, a ver si en un rato tiene manchas de aceite.

(JULIO ASIENTE)

-Si sigues comiendo galletas nos quedaremos sin ninguna.

-Perdona, es que están muy ricas.

(Puerta)

-Ya está aquí tu amiga.

-Vaya casoplón, ¿no?

-¿Quieres una? -Vale.

-Perdona por hacerte venir, pero necesitamos tu ayuda.

-¿En qué?

Estáis muy a tope, ¿no?

-Julio y yo no nos ponemos de acuerdo, necesitamos tu ayuda.

Vale, soy yo la que le pone pegas a todo.

Pero ayúdame. -Bueno...

Sabiendo que no vais a vender el producto muy caro,

pero que debe ser fino...

-Con un toque de elegancia. -Y con elegancia...

Yo diría este.

-¿Sí, segura? (PATY ASIENTE)

-Cuando se apilan se chafan y queda feo.

-Y la de papel se mancha de aceite,

el celofán es muy industrial... -Vale, vale, ya lo he pillado.

Pues nos quedamos con esta, es la que más me gustaba.

-Tendrás morro, es la que me gustaba a mí.

-Hemos pensado en hacer una promoción,

regalar durante un mes magdalenas y galletas en La Parra,

para hacer promoción.

-Me parece genial, a María le va a encantar.

Todavía vienen clientes preguntando por las tartas que hacías.

Va a ser muy buena promoción.

-La idea ha sido mía, como todas las buenas ideas, claro.

-Yo me voy a la cocina a tomar medidas para los muebles.

Hasta ahora.

-Ahora me doy cuenta, tú dabas sentido a todo.

Pero...

lo que pasa es que no soporto verte llorar, ¿sabes?

No quiero verte así, Paty.

Lo mejor es que me vaya.

¿Verdad?

-¿Qué te pasa?

-¿Cómo?

Nada.

Os veo tan bien a ti y a Julio que...

De repente me acuerdo de Jairo.

Y pienso en lo felices que podíamos haber sido.

Yo me digo que lo tengo que superar de una vez, pero...

Pero no puedo.

-¿Y con David? Yo pensaba que entre vosotros había algo.

-David es mi amigo,

y no quiero utilizarlo para ahogar mis penas,

o para engañarme a mí misma.

-Bueno.

Sé que no es lo mismo, pero las hago con muchísimo amor.

-Mmmmm...

-Muchas gracias por las facilidades que me estás dando.

Me estáis ayudando muchísimo.

No tienes nada que agradecerme,

esos días de vacaciones te correspondían.

Si necesitas más, dímelo y ya veremos lo que hacemos.

¿De acuerdo?

Esto era un asunto de salud familiar.

Lo importante es que tu hermano se recupere.

Haces muy bien en marcharte a su lado para apoyarlo.

No me marcharía si no supiera

que dejo en buenas manos la UFAM con Espe.

Lo sé, seguro que hace un buen trabajo.

Igual que lo hacías tú.

Me alegro que todo se esté solucionando.

La noche que fui a tu casa, me quedé preocupado.

Te vi muy dolida y pesimista con lo de tu hermano.

Me sentía tan impotente que no te lo imaginas.

Pero me vino bien lo que me dijiste

porque luego pude tener una conversación seria

y normal con Alberto,

y lo convencí de que ingresara en esa clínica.

La verdad es que...

estoy muy agradecida de tenerte.

Me das tanta confianza y apoyo...

Me alegra que mi visita te diera toda esa fuerza.

Puedes contar conmigo para lo que necesites.

Lo sé.

Disculpad.

Tengo que tratar un asunto contigo, Emilio, si no te importa.

Vine para despedirme del comisario,

y ahora iba a tu despacho para darte las gracias.

Que tengas buen viaje, y que se solucione lo de tu hermano.

Contigo al lado, todo irá fenomenal.

Eres una experta solucionando problemas.

Ojalá. Ya os contaré cómo va todo.

Muy bien.

Te leo la cara, y sé lo que estás pensando.

¿Sí? Sí.

Y te equivocas.

Entre Lola Ramos y yo solo hay una relación profesional.

No hemos vuelto a las andadas ni nada parecido.

Yo no he dicho nada.

Pero seguimos teniéndonos un gran cariño.

Sí, sí, sí.

Cariño, cariño...

Se les veía tan contentos y tan ilusionados a los dos...

Me daban un poco de envidia y todo.

-Yo me alegro por ellos, porque son los dos buena gente.

Ojalá les vaya bien el negocio. -Pues sí.

Por cierto, me ha dicho Olga

que nos quiere regalar cookies y pastelitos

para hacer publicidad del negocio. -Me parece estupendo.

Todo lo que tiene que ver con cocina esa niña lo hace maravillosamente.

Y para la repostería tiene unas manos de ángel.

La gente aún me pregunta

por las magdalenas de arándanos que hacía.

-Ay, magdalenas... Se dicen muffins, ¿vale?

-Magdalenas de toda la vida.

-Un azucarillo, por favor.

-Aquí tienes, rey.

-Por cierto, jefa,

¡feliz cumpleaños!

-¡Ay, qué bonica eres que te has acordado!

-Claro que me he acordado.

-¿Y esto qué es? Ay, qué nervios...

A ver, a ver...

Ay, Paty... -¿Te gusta?

-Qué preciosidad, que cosa tan bonita.

Hija, qué fino es, qué gusto tienes.

Pónmelo.

A ver qué tal...

-Preciosa. -¿Sí?

-Con un escote bonito, te queda de escándalo.

-Muchas gracias por acordarte. No como otros...

-¿Y eso por quién va?

-Por Jesús, hija.

Todavía ni una triste llamada, ni un emoticono con...

eso de la flor o lo que sea, no sé.

-Seguro que está liado y todavía no le ha dado tiempo.

-Para una llamada siempre hay tiempo.

Que no, que se le ha olvidado, te digo yo.

Pero no me extraña, últimamente está más raro...

Le pregunto qué le pasa y me dice que nada, que está bien.

-Tranquila, seguro que viene.

-Hola. -Hola, bombón, ¿qué tal?

¿Qué te pongo? -Un cafecito con leche, por favor.

-Muy bien. -Qué collar más bonito, ¿no?

-Me lo ha regalado Paty. -Es que es su cumple.

-Felicidades, María. -Muchas gracias.

-Que pases un día muy bonito.

-Pues mucho se tendría que arreglar la cosa.

-¿Eso por qué lo dices?

-La persona que más me importa se ha olvidado de mi cumpleaños.

-Todavía queda mucho día.

-Cuando estás pendiente de una fecha, te falta tiempo para llamar.

Yo, a veces, he esperado a las doce y un minuto para llamar.

Hasta los he despertado y todo.

Yo qué sé, no te importa porque te hace ilusión.

-No todos somos iguales.

-A todos nos hace ilusión que la persona que te quiere

se acuerde de un día señalado.

-Tienes razón que las fechas señaladas son importantes.

Pero tampoco hay que hacer una tragedia.

-No.

-Hay gente que es muy detallista, y tienen buena memoria,

y otros son más despistados.

Yo tengo una amiga que se levanta y se acuerda de los cumpleaños.

Hoy de fulanito... No falla uno.

-Qué gusto, hija. -Ya.

Pero lo de las fechas también puede ser una tiranía.

Cuando tienes algo que celebrar, ¿qué más da el día?

-Bueno, como consejo profesional está muy bien.

Pero ¿a ti te daría mucho gusto

que Nacha no se acordara de tu cumpleaños?

¿Tengo razón para estar mosqueada o no?

-No he dicho nada.

-¿Qué vas a decir?

-Adiós.

¿Alguna novedad sobre el cargamento?

¿Por qué estás tan interesado?

Todo va según lo previsto.

Deja de hacer preguntas y haz lo que se te ha ordenado:

esperar instrucciones.

Si pregunto es porque no sé que tengo que hacer.

¿Vale?

¿Sabemos dónde se entregará el señuelo?

Eso ya se sabe.

En el aeródromo de Viento Sur.

En un plazo de 48 horas.

¿Y a qué esperabais pera decírmelo?

¿Qué crees que hago aquí?

Así que ve a decírselo a tus compañeros

para que nos dejen en paz con el envío gordo.

Con un chivatazo así,

media comisaría se va a presentar en ese aeródromo.

Esa es la idea, que se distraigan con esa mierda de alijo.

Una cosa, Tano.

No te puedo asegurar que no haya policías

pendientes de movimientos sospechosos.

Si conociera el recorrido de ese cargamento,

Podría averiguar si hay algún tipo de control.

Nos sería de mucha ayuda.

Eso te lo tiene que decir Somoza, yo no puedo darte esa información.

Pero deja de hacer preguntas y haz lo que se te ordena.

Menos mal que solo quiero ayudar. No hace falta.

El envío llegará sí o sí,

y si hay esos puestos que tú dices,

don Alejandro lo habrá previsto y solucionado.

Yo solo estoy pensando... Que no pienses.

Haz lo que se te ordena, y punto.

Te he visto hablando don Tano.

¿Qué, alguna novedad?

El señuelo llegará en 48 horas al aeródromo de Viento Sur.

Llegará a la vez que el cargamento principal,

pero en otro sitio. ¿En qué punto?

Eso me gustaría saber a mí.

Traté de sonsacárselo, pero se ha puesto a la defensiva.

No quiero que sospeche nada. Es un hueso duro de roer.

Todavía tengo tiempo de conseguir algo de información.

Voy a ver si Fede me da unos datos de Transportes Quintero.

Tengo una corazonada.

Suerte.

Es hora de comer, Miriam. Baja, que ahora voy yo.

-Amigo González, siempre tan aplicado a tu trabajo.

-¿Se puede saber qué haces tú aquí?

-Pasaba por la calle y he querido subir a saludar

a los viejos amigos. -Aquí no eres bienvenido.

Lo que tienes que hacer es largarte.

-Siempre me has tratado con poca educación.

-¿Yo? -Sí.

Desde el primer día que vine.

¿Era por envidia o sentías amenazada tu posición?

-No digas tonterías.

-Debes saber que siempre intenté apoyarte.

-Lárgate.

-No.

Y mucho menos si me lo pides tú.

Pero ¿quién te crees que eres?

-Esto es el colmo.

-No, lo que es el colmo es que vayas de santo delante de todos,

mientras se la pegas a tu mujer con una masajista profesional.

-Tú y yo la vamos a tener, Sergio.

He dicho que te largues.

-Tú no eres quién para echarme de este despacho.

Me iré cuando yo quiera.

Aún me queda gente por saludar.

Parece mentira

que con los años que llevas trabajando en esta empresa,

sigas siendo el lacayo de Marcelino.

No te tiene mucha consideración.

González, no tienes dignidad.

Ve a buscar a tu jefecito, no tengo todo el día.

-Hola, ¿Julián? Soy Jesús, el padre de David.

Sí, aquí, en Madrid.

Llamaba para preguntar si David está contigo,

como tenía intención de ir al pueblo...

¿No ha llegado todavía?

¿No te ha dicho nada?

Sí, sí, puede ser,

pero me parece raro que haya cambiado de idea.

Ya.

Cuando hables con él, dile que estoy intentando localizarlo.

Sí, sí, gracias.

-Hola, Jesús, buenos días. -Hola.

-Hoy tengo antojo de uchuvas, ¿me pones dos cajas, por favor?

-Lo siento, pero no hay.

-¿Y eso que tienes ahí qué son?

-Perdona, acaban de llegar.

Estoy a tantas cosas que...

¿Has dicho un par de cajitas? -Sí, dos cajitas.

¿Estás bien? Tienes cara de preocupación.

-No, estoy bien.

Es que, esta noche no he dormido muy bien.

Será por eso.

-¿Y cómo le va a David en la academia preparando las oposiciones?

-Bien, bien, le hace mucha ilusión ser policía.

-Con la vocación que tiene, va a ser un magnífico policía.

-Son cinco euros.

-Muy bien.

Mira justito.

-¿Te lo llevas así? -Pues sí.

Me las como por el camino y otras son para Elías.

Y descansa, que si no duermes,

se te echará a perder todo el género.

-Eso voy a hacer. -Hasta luego. Buen día.

-Gracias por el consejo.

-No me puedo creer nada, ni fiarme de ti, eres un extraño.

Lo mejor es que me marche bien lejos.

-David...

¿Y tus sueños de ser policía, qué?

-Ahora, eso es lo menos importante.

Ya veré lo que hago.

Hasta con eso he perdido la ilusión.

Entiéndeme,

sabiendo que mi padre es un delincuente,

lo de ser policía,

como que no.

-"¿Qué hace ese indeseable aquí? Lo voy a echar".

¿Se puede saber qué haces aquí?

Fuera de mi despacho,

fuera de mis oficinas.

-Marcelino, ya sabes que no te sientan bien los sobresaltos.

¿No te acuerdas que tienes el corazón delicado?

-¿Se puede saber qué demonios quieres?

-Venía a hacer una visita de cortesía.

-No la necesitamos de tu parte.

-Luego no digas que no te lo he dicho.

-¿El qué?

-Voy a abrir un bufete, el más grande de Madrid.

En cuanto el juez me declare inocente, que lo hará.

Y cuando mi bufete esté abierto,

entre mis prioridades estará borraros del mapa.

Os vais a encontrar conmigo en cada caso que llevéis.

Os hundiré a demandas. Lo que haga falta.

Te lo digo para que no te pille de sorpresa.

Vosotros y vuestro despacho,

oléis a naftalina y a rancio que echa para atrás.

-Sergio, la gente conoce qué clase de individuo eres,

no sueñes con que vas a abrir ese bufete.

No lo vas a conseguir.

-Claro que lo voy a conseguir, Marcelino, ¿y sabes por qué?

Porque voy a contar con los mejores abogados,

entre ellos, una persona que conoces perfectamente.

Tu sobrina Nerea.

-Aléjate de ella, Sergio.

Te lo advierto, no voy a permitir que le hagas daño.

-¿Que le haga daño?

¿Yo?

Los únicos que le han hecho daño sois Alicia y tú.

Vosotros la engañasteis con esa mentira tan sucia.

-¡No voy a consentir que un asesino como tú

le destroce la vida a mi sobrina!

¡Vas a volver a la cárcel, a pudrirte ahí!

-¿Y tú has olvidado tus deslices fiscales?

Porque yo no.

¿Cuándo piensas pagar por todo eso?

-¡No voy a aceptar lecciones de un psicópata?

-Marcelino, déjalo, te está provocando.

No permitas que te ponga una demanda por agresión.

-Ahí has estado fino, González.

Si me tocas, habría ido directo a urgencias

a por un parte de lesiones. -Vete ahora mismo de aquí.

Y si vuelves, voy a llamar a la policía.

-Que tengáis buen día.

-Gracias, Miguel.

Cuando veas a David, dile que lo estoy buscando.

Venga. Gracias.

-Jesús. -Hola.

-¿Cómo va el día?

-Bien, mucho lío. Estuve haciendo un montón de cosas.

-¿Y no hay algo que se te haya pasado por alto, que te has olvidado...?

-¿Algo que se me haya olvidado?

No caigo, no. -Jesús, que es mi cumpleaños.

-No me digas... En serio, se me ha olvidado.

-No pasa nada.

-Sí, que pasa, dame dos besos. -Uno grande, ¿vale?

-Muchas felicidades, y perdona. -Ya sé que lo sientes.

Se te ha olvidado porque tienes algo rondándote en la cabeza.

¿Me quieres contar qué te pasa? Que estás más raro que...

-Mejor lo hablamos otro día. Tengo que hacer llamadas importantes.

-Mira, Jesús, date una vuelta.

-María...

Hola, Román, soy Jesús, el padre de David.

Es que, lo estoy buscando y no lo encuentro.

Sí, sí...

-Creí que esto ya estaba hablado, no estamos al cien por cien.

Ya sé que tenemos que apoyarla en todo,

pero me parece que va muy deprisa, caramba.

Montar una empresa tiene muchísima responsabilidad.

Ella tiene que terminar sus estudios,

y esto le va a quitar tiempo.

Ya, pero es lo que más ilusión le hace a ella.

No podemos defraudarla.

Una cosa es la ilusión, y otra cosa es la realidad.

Y lo que te preocupa es su socio.

Socio y pareja.

Me preocupa que la harina de las cookies

no sea todo lo limpia que debería.

También me preocupa la enfermedad, ya lo sabes.

Ya, pero no podemos estigmatizar a quien la padece.

Y no lo estigmatizo.

Pero no me olvido de lo mal que lo pasó con Quico,

y no quiero que se repita la situación.

(ANTONIO SUSPIRA)

Para tu tranquilidad,

si sigue la medicación de la prescripción del médico,

puede llevar una vida totalmente normal.

Ya.

Supongo que cuando me pongo en el papel de madre,

me vuelvo una egoísta. Me voy a comisaría.

Ahí me muevo mejor. Vale, cariño. Adiós.

¿Qué tal, Julio? ¿Cómo estás?

¿Puedo hablar contigo un momento? -Claro.

-Ha dicho Olga que estáis muy ilusionados

con la repostería a domicilio, que el proyecto está avanzado.

-Sí, estamos muy contentos.

Es una buena idea, y con Olga no puede fallar.

-Bueno, también te ha dicho que...

que si queréis, os podemos echar una mano.

-Sí, ya me lo contó ella.

Y estaba muy contenta, porque...

-Porque ni Claudia ni yo lo veíamos claro desde el primer momento.

Tienes que entendernos.

Nos preocupa nuestra hija, queremos lo mejor para ella.

Montar un negocio es una gran responsabilidad, y más a su edad.

Tendría que estar terminando los estudios.

-Yo la veo muy preparada para llevar este negocio.

Si no estuviera seguro, yo mismo no arriesgaría mi dinero.

Pero me temo que el problema no es ese.

A vosotros os preocupa un asunto muy distinto.

Hablo de mi enfermedad.

Mi trastorno bipolar.

-No te voy a mentir, sí nos preocupa. Y a mí, como padre y como médico.

-Antonio, te garantizo que estoy siguiendo el tratamiento.

Puedo ponerte en contacto con mi médico de Miami,

él es muy optimista con mi evolución. -No hace falta, no.

Si vas a estar en la familia,

mejor que confiemos el uno en el otro.

-Te agradezco el voto de confianza.

-Solo te voy a pedir una cosa,

que la quieras, que la quieras mucho.

Y que la cuides.

Ya lo pasó mal con otro chico, y no queremos que vuelva a sufrir.

-Yo la quiero.

Y estoy muy enamorado de ella.

Desde que la conozco,

tengo ganas de vivir y de levantarme cada mañana.

No podría hacerle daño.

-Bueno, pues no se hable más.

Que os vaya muy bien.

¿Estos son los trayectos

de los camiones de Transportes Quintero?

Necesito los de la última semana y los de las próximas 48 horas.

"Lo tienes en el documento que te mandé".

Sí, lo tengo delante. ¿Seguro que no hay nada más?

No, y me costó mucho encontrarlo.

Tienes todos los movimientos de la flota de camiones,

los bares donde van...

"La mercancía, los horarios, todo".

¿Para qué es la información?

¿Hay alguna operación y no me he enterado?

Nada concreto, seguimos investigando a Somoza.

Debo controlar los camiones,

para ver si hay movimientos sospechosos.

"Muy bien, compañero".

Al final, el trabajo sistemático

es el que más malos envía a la cárcel.

Muchas gracias por este favor.

Sé que te habrá llevado tu tiempo. Pero necesito pedirte cautela.

Esto lo investigo por mi cuenta, he recibido un chivatazo, y...

Quiero comprobar la información

antes de ir a Bremón. Lo entiendes, ¿no?

"Sí, tú no te preocupes".

Cuenta conmigo para lo que quieras.

"Gracias, tío". Venga. Chao.

¿General?

He conseguido los trayectos, los horarios,

y la mercancía que llevan los camiones de Somoza.

Y he realizado una hipótesis sobre dónde será la entrega.

Sí, se la mando enseguida.

Pero necesito que nuestros analistas se pongan con ello,

para saber si estoy equivocado.

Por supuesto. Espero su llamada.

A sus órdenes.

Paty, cierra ya.

-¿Ya? -Sí.

-No es la hora todavía.

Ya, pero por hoy se acabó, que es mi cumpleaños.

La tarta.

-¿Y la velita para soplar?

-Déjate de velita, que me quemé de pequeña y les tengo un coraje...

-Pero "Cumpleaños feliz" sí te gusta que te canten, ¿no?

-Tampoco... (CANTA)-"Cumpleaños..."

-Ya, ya. Con eso cuenta.

-Es tu cumpleaños, no la firma del notario.

-Dame un abrazo y me pongo más que contenta.

-¡Felicidades!

-Gracias, cariño.

-Bueno...

Vaya cumpleaños más soso, tú y yo solas...

Iba a invitar a unos amigos,

pero con el desplante de Jesús, no tengo ganas.

-No te lo tomes tan mal, un descuido lo tiene cualquiera.

Además es muy detallista, ya te lo ha demostrado.

-Sí, pero en un día tan señalado como hoy va y se tuerce.

No veas cómo se ha puesto al decírselo.

Que si tenía cosas que hacer, unas llamadas importantes...

En la vida he visto cosa igual.

(Puerta)

-A que es Jesús. -Pues ahora ya me da igual.

-Hola. ¿Se puede?

-Hombre, Elías. Pasa.

¿Qué tal? ¿Qué te cuentas?

-Eeeee...

Felicidades, María.

-Qué sorpresa. ¿Cómo sabías que hoy es mi cumpleaños?

-Lo comentaste hace un tiempo aquí en el bar.

-Mira, unos tanto y otros tan poco. -¿Cómo?

-Nada. -¡Venga, ábrelo ya, María!

-Sí, espera. Qué nervios...

Lo rompo.

A ver...

¡Ay, Elías!

Pero qué preciosidad, qué cosa más bonita,

y qué tacto tiene. -Es de seda.

¿Te gusta? -Me encanta.

¿Cómo no me va a gustar?

Y tengo un traje que le va muy bien. -Pues me alegro mucho.

-Qué bonito, Elías. Muchas gracias.

¿Te tomas un trozo de tarta con nosotras?

-No, déjalo para otro día.

Tengo guardia y debo irme a comisaría.

Solo quería felicitarte.

-Muchas gracias.

-Buenas noches, guapa.

-Buenas noches, y que tengas buen servicio.

-Adiós, Elías. -Hasta luego.

-Qué hombre más detallista, ¿no?

-Sí.

Elías es un hombre muy especial.

Quien menos me esperaba yo se ha acordado de mi cumpleaños.

-Te llamó porque tuve que sacar el USB de prisa,

y no comprobé si se grabó todo.

Lo tengo en mi ordenador. ¿Qué tengo que hacer ahora?

Vale.

Me aparece error.

Sí, el código que me diste.

Lo tecleo en mayúsculas.

Creo que ya está.

Aparece la pantalla principal del ordenado al que quería acceder.

Entonces, tengo acceso remoto y estoy metido en el ordenador, ¿no?

Ya sé que es mejor que me meta de noche,

cuando no lo están utilizando.

No, gracias a ti, Petrus.

Eres un máquina, el rey de los hackers.

Esta misma noche te envío el resto del dinero.

Adiós.

Ya te tengo, Marcelino.

Vamos a ver qué tienes por aquí.

Tu cartera de clientes VIP.

A ver quiénes son...

-Vaya...

yo pensaba que la gente con estudios, no trabajaba tan tarde.

-¿Qué pensabas?

¿Que eso era solo de matones como tú?

-Cuidado, chaval.

No tenemos tanta confianza para que me hables así.

-Está bien. Sin bromas.

Si trabajo tan tarde, es porque Somoza

es el jefe más exigente que he tenido jamás.

Pero qué te voy a contar a ti.

-Estaba pensando que podrías hacerme un favor.

Tengo un dinerito guardado, y quiero ponerlo a salvo.

En algún paraíso fiscal.

Ya sabes, tu especialidad.

-Tú y yo no somos colegas.

Me lo has dejado claro hace dos minutos.

Favores entre nosotros, los justos.

Eso sí, previo pago de mi comisión,

te haría ese trabajo con mucho gusto.

-¿Quién ha hablado de no pagarte?

Me gusta que respeten mi trabajo,

y yo respeto el de los demás.

-Está bien.

Pero yo no hago descuentos. -Y a mí nadie me toma el pelo.

Otra cosa más.

El señor Somoza no quiere que vengas en las próximas 48 horas.

-Tengo mucho trabajo pendiente.

El señor Somoza quiere que lo termine lo antes posible.

No perdona ningún retraso.

-Coge el ordenador y lo terminas en otra parte.

No te quiere aquí.

-Muy bien.

No me verás por aquí. -Perfecto.

(Puerta)

-Voy.

Ya se acabó el cumpleaños. Ha habido un fiestón...

Pero si quieres tarta, todavía queda.

-Perdóname, María. Te he arruinado el cumpleaños.

-Jesús, es que...

No lo entiendo.

No me esperaba gran cosa, pero el detalle de...

Irnos a cenar juntos, pasar la noche juntos...

-Tienes razón. Lo que pasa es que...

Ha pasado algo que me preocupa mucho y me he olvidado de lo demás.

-¿Qué ha pasado?

-He tenido una discusión muy fuerte con David.

Ha decidido irse de casa, al pueblo.

Hablamos cuando estaba en la estación a punto de irse.

El problema es que no ha llegado al Bonillo.

Lo he llamado por teléfono, pero no contesta,

lo tiene apagado.

-Si está enfadado contigo no querrá hablar.

A lo mejor ha decidido irse a otro lado.

-No, por muy enfadado que esté, siempre contesta mis llamadas.

Nunca apaga el móvil.

He hablado con sus amigos, y dicen que no ha llegado.

Estoy convencido de que le ha pasado algo.

-¿Y qué vas a hacer?

-No sé, esperar a que dé señales de vida, ¿no?

-¿Y si no da? -María, por favor, no digas eso.

-No sé, si estás convencido de que le ha pasado algo,

ya estás tardando en ir a comisaría. Igual ellos pueden localizarlo.

-Sí, tienes razón.

(Teléfono)

Mi general.

¿Está seguro?

Perfecto.

Estaremos preparados para poner el operativo en marcha.

A sus órdenes.

¿Alguna novedad?

Sí y muy importante.

Tengo el movimiento de los camiones de Transportes Quintero

de la última semana y las próximas 48 horas.

Los horarios, trayectos y la mercancía.

Lo he enviado al CNI junto con una hipótesis

sobre el modo de transporte y punto de entrega.

¿Y?

Han cotejado la información, cruzado los datos,

y han concluido que mi hipótesis es correcta.

El cargamento principal de droga llegará en 48 horas

a Transportes Quintero,

camuflada en camiones que transportan lavadoras.

La intención es distribuirla a distintos puntos de Europa,

pero en otros camiones.

Entonces...

si todo va bien, dentro de 48 horas...

Vamos a pillar a Somoza.

Él no espera un golpe así, cree que iremos a por el señuelo.

Pero el tiro le saldrá por la culata.

Buen trabajo, agente.

Mira, al final, no hay mal que por bien no venga.

Puede que el hecho que esta chica

haya drogado y robado a Alberto,

le haya abierto los ojos. Nada mejor que un buen susto,

para ver que te estás metiendo en el infierno.

-Y también para reconocer delante de su hermana su problema.

Sin tener que poner excusas. -Eso es muy importante.

Si no te desnudas delante de tu familia,

no eres capaz de reconocer que estás cayendo en una adicción.

-Ojalá lo consiga.

-Sí, ojalá.

Te digo por propia experiencia que es un camino largo y duro.

Yo llevo años sin probar una gota de alcohol,

pero tengo ahí dentro un bicho malo, que está agazapado,

esperando que te dé el bajón,

para recordarte lo bien que te vendría tomarte un trago.

-Por suerte, Alberto va a tener a Lola a su lado,

eso es bastante para que se motive.

-Es lo más importante, sí.

Cuando te das cuenta en qué te has convertido, te das asco.

Más te vale tener alguien cerca que te recuerde...

que mereces la pena y que te queda mucho por hacer.

Si no, puedes caer en una espiral de autodestrucción.

-¿Y tú tuviste alguien a tu lado?

-La verdad es que no.

Cuando me di cuenta de que había tocado fondo,

ya los había echado a todos.

Pero fue culpa mía.

Yo tenía la culpa del desgraciado en quien me había convertido.

-¿Y entonces?

-Tenía el apoyo de la gente de la asociación

que estaba igual de mal que yo.

Pero al volver a casa y abrir la puerta,

me daba cuenta de lo solo que estaba, y...

Aquello era terrible.

-Ya. Si es que...

A veces no nos damos cuenta la importancia de tener cerca

a la gente que nos quiere hasta que nos vemos tan...

necesitados de ayuda y de cariño.

-Alberto tiene mucha suerte con Lola, es una hermana estupenda.

-Y yo.

Yo también tengo mucha suerte de tenerte como compañero.

-Muchas gracias.

La verdad, sí hubo alguien que me apoyó.

Alguien que me dio valor para seguir adelante.

-Ah, ¿sí? ¿Quién?

-Miralles.

-Claro.

-Hola, buenas noches. -¿En qué puedo ayudarle?

-Sí, venía...

(Teléfono)

Disculpe.

-¿Todo bien?

-Eeeee...

Quería preguntar por una dirección, pero ya...

me lo han dado por teléfono.

Disculpe la interrupción.

-Jesús.

-Hola, María, ¿qué haces aquí?

-Estaba nerviosa y he venido a acompañarte.

¿Te han dicho algo? -No, David me acaba de llamar,

que ya ha llegado a El Bonillo.

Es que, se ha encontrado a un amigo suyo,

un antiguo amigo en el autobús, y han hecho una parada en el pueblo.

Y como es muy pequeño, no tenía cobertura.

-Bueno, menos mal que se ha quedado todo en un susto.

-¿Nos vamos? -Venga, vamos.

-¡Hombre, pareja!

¿Pasa algo?

-No, una falsa alarma.

-Pasando por aquí me llegó este vídeo al chat,

y quería que lo vieras cuanto antes, porque luego estaré patrullando,

y no coincidiremos en la comisaría. Mira.

-Madre mía, qué macarrada.

He ampliado la imagen, y he descubierto

que el tío lleva una chapa que pone: "Acteón 2000".

-¿Y qué es eso?

-Es un colegio mayor de universitarios.

-Me he metido en la web y ahí estaba el chaval

en la galería de fotos de alumnos.

-No hay manera de que arranque.

Cualquier día lo tiro a la basura.

-¿Estás seguro de que es un problema del portátil,

y no un problema del sistema?

A veces, trabajando en red, suele pasar.

-No había pensado en eso.

-Conmigo también jugaron sucio

y no quería que le pasara a nadie más.

Le avisé de que también trabajaban para Harinas Belmonte

porque tenía la obligación moral.

-Miriam, ¿puedes decirle al informático

que venga lo antes que pueda?

No sé qué pasa, pero el ordenador me va lentísimo.

-Traigo malas noticias. -¿Qué ha pasado?

-Me ha llamado el gerente de Harinas Crisol

para rescindir el contrato con nosotros.

-¿Qué es eso tan urgente que tienes que decirme?

-Hay un contrato del que tengo dudas en cuanto a la forma de pago.

¿Ponemos que se realiza a 30 o a 60 días?

-¿Estás de coña? -No, ¿qué crees que es mejor?

-Te has inventado esa duda para hacerme venir.

Lo que no sé es para qué exactamente.

¿Qué le pasa a tu padre?

Que ha perdido un cliente

que se ha enterado de información confidencial del bufete.

¿Qué tipo de información?

Que asesora a otra empresa que es su máxima competencia.

¿Y saben quién pudo filtrarla? Me duele decirlo, pero...

Pienso que pudo ser Nerea.

Quería echaros una mano con el interrogatorio.

-Gracias, pero Elías y yo ya estamos con ese tema.

-Nacha,

me lo llevo a la suite. ¡Venga, vamos!

Por aquí.

-Verás, es que...

Creo que lo de la pedrada y el escaparate,

tiene que ver con una novatada. Está de moda en los colegios mayores.

-Hola, ¿qué hacéis por aquí?

Seguimos con los logos de la empresa.

Échanos una mano.

-¿Cuál te gusta más de estos dos?

-Se les veía muy entusiasmados.

Están con ese tema a tope. Espero que les vaya bien.

¿Por qué les va a ir mal?

-Bebí demasiado, y me pareció algo divertido.

-Tus profesores dicen que eres un chico responsable,

con buenas notas y un expediente impecable.

-Mi compañero y yo creemos que te obligaron a dar esa pedrada,

que es parte una novatada.

¿Te obligaron a hacerlo?

¿No estás nervioso por el operativo? Un poco.

Espero que mañana a estas horas Somoza haya caído,

y todo habrá terminado. Esa gentuza es muy peligrosa.

Extremaremos las precauciones.

Estoy convencida de que si Somoza sospecha algo, abrirá fuego.

La operación está diseñada al milímetro,

para cubrir todos los frentes.

Participan agentes del CNI y de la UDYCO.

Y en comisaría, Miralles y Bremón nos apoyan con varios efectivos.

Me siento tan culpable... -Pero culpable, ¿de qué?

-Tenía que haber previsto de que esto podría pasar.

-Que podía pasar, ¿qué? -Que se fuera de malas maneras,

que dejara la tienda, los estudios y todo.

-No tiene por qué dejar los estudios.

Las oposiciones las puede estudiar donde esté.

-No creo que esté en condiciones de estudiar mucho.

-Por Dios, qué pesimista te veo.

¿Hay algo muy importante de esa conversación que no me has contado?

-¿Qué pasa, Chispas?

-¿Qué le has hecho a mi hijo, desgraciado?

-Tranquilo, así no se trata a un amigo, ¿no?

-Como le toques un pelo te juro que te mato.

-Déjame tranquilo, hombre.

Tu hijo está bien atendido.

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Servir y proteger - Capítulo 316

02 ago 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Mar

    Me parto de risa con el ego de Alicia, pero por qué están volviendo a ese personaje tan como... mala persona?. El papel que hace Guillén-Cuervo no le pega nada, tiene que ensayar más la cara de malo cuando va a dar la tabarra a Jesús, qué desagradable que es ese policía, pero Guillén-Cuervo tiene cara de bueno, jajajaja. Me encanta Nerea, la adoro, no me chocaría que Sergio dejase atrás sus malas decisiones y formasen una linda pareja, molaría un montón. La de Iker y Alicia resulta tierna por las circunstancias, pero de ahí no pasa porque puede que sea temporal, por el trabajo de Iker, así que no es tan bonito, menos mal que le dan toques de humor, pero estoy de acuerdo con Ana. Los mejores son: Claudia, Olga, Espe, Julio y Antonio :D También son chachis Jesús y David, pobres, espero que terminen bien.

    04 ago 2018
  2. lola

    pues para mi, Iker y Alicia son dos personajes muy tiernos y al mismo tiempo con mucha personalidad. No cambien nada.... Sergio también es genial de chico revelde

    03 ago 2018
  3. Maria Teresa

    Me ocurre lo mismo: no puedo ver los videos. Desconozco por qué.

    03 ago 2018
  4. Maria Teresa

    Me pasa lo mismo: no puedo ver los videos. Desconozco por qué.

    03 ago 2018
  5. Ana

    Deberían hacer algo con los personajes de Iker y Alicia, son tan aburridos..!, dan flojera!

    02 ago 2018
  6. Montse

    no puedo ver los videos de servir y proteger ,habeis hecho algun canvio ?

    02 ago 2018