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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 293 - ver ahora
Transcripción completa

Madre mía, esto es mucho peor de lo que pensaba.

La recaudación va de mal en peor.

-¿Cómo va a ser eso si no paramos quietas?

-Pues sí, pero los números no engañan.

Yo no sé dónde va la gente, pero a La Parra no.

-¿Y si cierra? -Seguro que vendrán tiempos mejores.

Habrá alguna forma de atraer clientela.

-He pensado en un concurso

a ver quién se come en menos tiempo una hamburguesa gigante.

Y el que gane tiene premio. Por ejemplo, consumiciones gratis.

-¿Y yo qué gano con eso? -Ganas publicidad.

¿Por qué este interés por Julio?

Vino al bufete para pedirnos una evaluación

de la situación económica de Transportes Quintero.

Se la daré esta mañana.

Haz un plan para convertir Transportes Quintero

en una empresa más pequeña.

O el banco la troceará para recuperar su dinero,

y contra la banca siempre se pierde.

-Julio, Olga. Olga, Julio

Cuéntale a mi amiga lo que te pasa mientras yo cierro la caja.

-¿Te pasa algo, Julio?

-Digamos que tengo que tomar una decisión muy difícil,

y me cuesta dar el paso.

-Yo te diría que fueses honesto contigo mismo.

Y, si tienes que tomar una decisión difícil

y crees que es correcta, adelante.

-Estas son mis condiciones.

Válidas solamente por esta noche.

-¿Ya lo ha redactado?

-Yo sabía que esta noche iba a llegar.

Solo tiene que firmarlo.

¿Tú qué haces aquí? ¿Dónde está Julio?

Tengo el placer de comunicarte,

que Transportes Quintero ahora pertenece a Alejandro Somoza.

-Si mi padre levantara la cabeza estaría avergonzado de mí.

Si levantara la cabeza, no te dejaría hablar así.

Le gustaba hablar claro, yo he fracasado.

Eso es lo que soy, un fracasado.

Un incompetente.

Un enfermo.

-Lo he estado pensando mucho, y...

estoy dispuesta a darle otra oportunidad a esto, si tú quieres.

Y con tus condiciones. -Te he echado tanto de menos...

Ha sido muy duro no tenerte a mi lado, y pero aún,

tenerte cerca y...

no poder tocarte, abrazarte...

Besarte.

-Vengo a una convención para emprendedores.

¿Sabes lo que es ser accionista de un hotel en la playa de El Sardinero?

Podré vivir de rentas.

Además, están implicados los mejores empresarios de Santander.

-¿Y ya está? ¿Tan fácil?

-Lo único, que...

se retrasan los permisos del ayuntamiento.

-¿Tienes problemas económicos?

Solo ha tardado seis meses en volver a las andadas.

Hay que tener cara para fundirse mi herencia en fiestas,

y negocios absurdos y pretender darme otro sablazo.

¿Quieres que me endeude por ti?

-¿Quién te ha metido esa idea en la cabeza?

-He estado haciendo llamadas a Santander.

-Tenemos cosas más importantes de las que preocuparnos.

-¿Cuáles?

-La fortuna oculta de Fernando Quintero.

Hay una persona que nos puede ayudar a llegar a ese dinero:

Sergio Mayoral.

Hay que ir a darle un mensaje a la cárcel.

(Música emocionante)

(Puerta)

¡Adelante!

Pasa.

Disculpa, Alicia, estoy buscando

unas estadísticas de la semana pasada

y no las encuentro con todo este lío de papeles.

¿Quieres que las imprima?

No, es que me da rabia, sé que las tenía por aquí.

Las estuve revisando ayer.

Es por lo de la denuncia del taxista.

Que ya van tres asaltos. En efecto.

¿Venías a verme por eso?

No.

Pues, tú dirás.

Es una noticia buena y mala al mismo tiempo.

Siéntate y empieza por donde quieras.

Mi hermano ha tenido que vender la empresa.

Eso no tiene por qué ser malo.

Así se desvinculará de los negocios turbios de Transportes Quintero.

Esa es la parte buena.

Julio está hundido por haber tomado esa decisión.

Ya, lo estará pasando mal pensando en su padre.

¿A quién se lo ha vendido?

Adivina la parte mala. A Alejandro Somoza.

Tras meses de acoso para quedarse la empresa, lo ha conseguido.

Eso significa varias cosas,

y la más importante...

que Somoza está aumentando su poder

y sus redes de distribución. Exacto.

¿Iker lo sabe? Sí, está al tanto.

Habrá que esperar al próximo movimiento.

Apropósito de espera,

¿cómo llevas la tuya? Bastante bien.

Hoy tengo revisión y saldré antes. Por supuesto, sin problema.

¿Cómo te encuentras?

Supongo que deseando que llegue el momento.

Sí.

Necesito volver a verme los pies y que la barriga deje de crecer.

Por la noche empieza a ser incómodo. Ya no te queda nada.

Estoy deseando verle la carita.

Después de tanto tiempo llevándolo dentro,

solo pienso en...

en tenerlo en brazos y tocarlo.

Se despiertan muchos sentimientos llevando a tu bebé dentro.

Es...

un momento muy intenso que compartiremos él y yo.

Iker y tú.

No, no, me refería al bebé.

Disculpa. Por un momento creí que... te referías a Iker.

La verdad, Claudia, no sabía cómo decírtelo.

No, que yo no me meto...

Y ahora que conocemos la verdad sobre Lemos,

me parece estupendo.

Hacéis una pareja fabulosa.

Y os merecéis ser felices, sobre todo tú,

creo que te mereces pasar por este momento tan dulce.

Buenas tardes, Sergio.

-No esperaba tu visita.

Ha pasado mucho tiempo desde tu última visita.

-¿No te alegras de verme? -¿Debería?

-Puede.

-Ya...

Para jugar a las adivinanzas me quedo en mi celda.

Así que, al grano. ¿A qué has venido?

Os dije todo lo que queríais saber sobre Alicia y su padre biológico.

-Esa información nos costó más de lo que pensábamos.

Los Carrillo nos cobraron cara tu paliza.

-Me consuela saberlo.

Al menos mis tres noches en la enfermería,

no le salieron gratis a tu gente.

-Se te ve muy tranquilo.

Se diría que no te va mal aquí dentro.

-Se hace lo que se puede.

Pero te lo repito, ¿a qué carajo has venido?

-A hablar de Fernando Quintero.

-Pues tengo una primicia para ti.

Está muerto. Al parecer fue víctima de un violento robo.

¿Qué pasa?

¿Tampoco te crees lo del robo que publicó la prensa?

Pues ya somos dos.

Sonaba a mentira.

Incluso me atrevo a lanzar una hipótesis.

¿Quieres escucharla?

Creo que tu querido jefe estuvo detrás de ese asesinato.

-La muerte de Fernando Quintero...

ha sido una tragedia.

Era un empresario muy querido para todos.

Su hijo Julio está devastado.

-Somoza y tú debéis estar rotos de la pena.

-Como te digo, la muerte de Fernando Quintero ha sido un mazazo.

Su hijo solo ha necesitado dos meses para acabar con la empresa.

Ha tenido que vender.

-¿A qué adivino quién es el nuevo dueño?

Alejandro Somoza.

-Julio Quintero ha tenido suerte

en encontrar un comprador tan generoso.

Se ha podido parar la sangría a tiempo.

-Y tu jefe ha conseguido lo que buscaba desde el principio.

Por eso se llevó a Fernando Quintero por delante.

Para quedarse con todo. -No.

Con todo no.

Hay algo que no aparece.

-Los paraísos fiscales.

-Mujer, que llevas una hora ahí. Vas a fundir la calculadora.

-Estoy calculando lo que ganaríamos

si montamos el concurso de la hamburguesa jabata.

-¿Te lo estás planteando en serio?

-No me quiero tirar de cabeza sin saber adónde voy.

-Por la cantidad de números que hay ahí,

yo creo que podía salir bien.

-Le estuve dando vueltas con Jesús.

A ver qué te parece.

Una hamburguesa de kilo y medio,

y el primero que la acabe se lleva el premio.

Y de carne ecológica.

-Yo ni en dos días me la podría terminar.

Pero eso de carne ecológica me gusta mucho.

Que se sepa que en La Parra estamos con las granjas sostenibles,

que cuidan a sus animales. -Claro.

La gente está concienciada con el tema.

-Podía ser un reclamo.

-Solo me queda calcular es la inscripción.

Entre lo que me cuesta la carne, el pan...

Las verduras...

Yo calculo que con que se apuntaran diez,

podríamos hacerlo.

No tendremos mucha ganancia, pero le damos publicidad el bar.

Jesús dice que alguna radio local se podía hacer eco del asunto.

En Albacete un bar montó algo parecido y han ganado mucha fama.

-Y por las redes podíamos darle mucho bombo.

-Deberíamos poner el nombre del ganador en la plaza,

donde lo viera la gente. -Sería la comidilla del barrio.

-Pues sí.

Pues nada, me lío la manta a la cabeza.

Vamos con el concurso de la hamburguesa jabata.

-Di que sí. Hay que pensar el premio.

-Podían ser diez menús de La Parra,

y un lote de productos ecológicos de El color de la huerta.

Me parece muy buena idea. -La verdad, muy bien.

Y también un diploma y un trofeo, ¿no?

Que queda eso para el recuerdo siempre.

-Mira por dónde viene nuestro colaborador.

-¿Te dejo esto en la cocina?

-No, ven para acá, que tengo novedades.

¿Qué quieres tomar? -Eh...

Una tónica. -Yo se la pongo.

-Gracias. Venga, dime...

-Me he liado y vamos con el concurso de la hamburguesa.

-Al final te has decidido.

-Si hago la mejor tortilla de patatas del barrio,

si ganamos un concurso de tapas ecológicas...

¿Por qué no me voy a atrever con la hamburguesa?

Oye...

¿el lote de productos ecológicos para el premio siguen en pie?

-Eso ni se pregunta. -Si es que te tengo que querer...

-¿Habéis pensado qué debía acompañar a la hamburguesa?

-Pues no. Pero cerveza no, ¿verdad?

Para pasar un kilo y medio de carne hay que beber mucho.

-Tengo una propuesta:

un zumo digestivo elaborado por mí.

Combinaré frutas y verduras,

y va a salir un zumo ligero y rico. ¿Qué os parece?

-Es una gran idea. -Me parece genial.

¿Y por dónde empezamos? Yo nunca he organizado un concurso.

-Que no cunda el pánico porque organizaste un concierto,

que es más o menos lo mismo. -Ponemos primero el día, ¿no?

-Debería ser cuanto antes para no darle muchas vueltas.

-Además, así la competencia no nos sigue ganando.

Yo necesito que la caja reaccione ya.

¿En dos días está bien?

Sí se entera todo el barrio, sí, por supuesto.

-Sí, en la pizarra de la puerta ya lo podemos poner.

-Estaba pensando que podíamos hacer carteles.

Así cuelgo uno en mi tienda.

-Yo me encargo del diseño.

También lo puedo subir a las redes sociales.

Que todo el mundo se entere. -Perfecto.

Dame carteles y David y yo los repartimos por el barrio.

-Pues yo me voy a la cocina a hacer prueba de esa hamburguesa gocha.

Dejo esto ahí.

-Fuiste el responsable de la contabilidad B

de Transportes Quintero durante un tiempo.

El último contable murió hace un mes de un infarto.

-Una pérdida irreparable. -No, irreparable no.

Se puede reparar porque tú sabes dónde está la pasta.

-Puede...

-No me vengas con esas.

No te pega el papel de tipo duro.

Solo necesito una llamada a los Carrillo para hacerte hablar.

En las duchas, ya sabes.

-¿Tú te crees que yo soy imbécil?

¿De verdad eres tan tonto

para pensar que después de aquella paliza

me iba a quedar de brazos cruzados.

Ahora soy intocable aquí dentro.

-¿De qué hablas?

Aquí nadie escapa de los Carrillo.

-Sí, si eres su protegido.

Un buen abogado tiene mucho que ofrecer en la cárcel.

Tus amigos, los Carrillo, necesitaban asistencia jurídica,

por sus continuos recursos de apelación.

Y me ofreció asistirles.

Ahora los tengo comiendo de mi mano.

-Yo que tú no estaría tan tranquilo.

-Si estás pensando en contratar otros sicarios,

más te vale recapacitar.

No les gustaría quedarse sin su abogado preferido.

Están muy contentos con mi trabajo.

Mira, tío, si tu jefe quiere algo de mí,

que venga.

Que venga a verme en persona.

¡Guardia!

Así que...

a partir de este momento Alejandro Somoza

es el nuevo dueño de Transportes Quintero.

Interesante.

Ahora que Somoza dirige el cotarro, empezará a moverse sin cuidado.

Pronto asomará el hocico. Ojalá tengas razón.

Tengo unas ganas de tener a Somoza entre rejas,

y que nos quitemos la pesadilla del narcotráfico en el barrio...

Paciencia, esta jugada de Somoza,

seguro que reactiva el movimiento de mercancía

y facilita la misión de Iker.

¿Y luego?

No tengo más datos, y aunque los tuviera,

no te los podría decir.

¿Quieres hablarme de algo más? Sí, sí.

Quería comentarte un tema que me inquieta.

Ayer un taxista puso una denuncia de robo con violencia en el taxi.

Ahí lo tienes.

Y lo que más me preocupa es que la semana pasada

tuvimos otras dos denuncias de características parecidas.

La misma descripción y el mismo "modus operandi".

¿Crees que es la misma persona?

Sí. He cotejado informes que tengo de Distrito 2

y el mes pasado allí también hubo denuncias parecidas.

Puede tratarse del mismo atracador.

No hay mucho dónde tirar.

"Hombre corpulento, 80 kilos, en torno a 30 años..."

"Estatura media, voz grave,

vestía una visera calada que le ocultaba el rostro".

Siempre actúa de madrugada, aprovechando la oscuridad,

y con el rostro tapado. No tenemos ningún rasgo físico.

¿El "modus operandi"? Siempre elige taxis

que no tienen mampara. Se sienta detrás

pide al taxista que lo lleve a un destino bastante alejado,

y cuando llega la hora de pagar,

le pone una navaja en el cuello, coge la recaudación y huye.

¿Ningún taxista pulsó el botón del pánico para avisar del peligro?

Sí, todos, pero tarde.

No pudieron pulsar el botón del pánico

hasta que no les quitó la navaja del cuello

y salió corriendo.

Al llegar las patrullas, no había ni rastro.

Tampoco tuvimos suerte con los testigos.

¿Imágenes de cámaras de seguridad? Ninguna.

No tenemos pistas.

Lo más probable es que aparcara el coche por allí,

para salir huyendo después.

Sí, podría ser.

Esto nos lleva a una persona que ha desarrollado un sistema

y una planificación. De momento no descartemos nada.

Sabemos que ha actuado en Distrito 2 y aquí ya va el tercer asalto.

No tardará en volver a actuar. Ya...

Hasta ahora no hay ningún herido, pero...

Como a un taxista se le ocurra resistirse,

no sabemos lo que puede pasar.

Hay que atraparlo cuanto antes.

¿Has pensado quién estará al frente de la investigación?

Sí, Nacha y Elías están ya en ello.

Conocen el barrio y tienen "confites" muy fiables.

Me parece muy bien.

Te proporcionaremos los medios que necesites.

De acuerdo.

Venga.

Ah...

Otra cosa. Alicia me ha confirmado que...

Iker y ella están saliendo.

Me ha gustado que vengas a buscarme a la escuela.

Nunca me espera nadie a la salida.

-Tampoco tenía otra cosa que hacer. Aproveché para dar una vuelta.

-Una vuelta grande debió de ser, ¿no?

Te digo que no tenía nada que hacer.

-Me ha hecho ilusión que esperases a que terminara la clase.

-A mí me ha servido para despejarme un poco.

-Eso necesito yo, despejarme.

Tengo la cabeza como un bombo con un trabajo de clase.

-¿De qué va el trabajo?

-Es para la asignatura de marketing.

Tengo que entregar un proyecto empresarial,

y no sé por dónde empezar.

-Por el principio, ¿no?

¿Sabes qué empresa quieres montar?

-Había pensado en un catering de repostería a domicilio.

Pero tengo que ponerme con el plan de viabilidad,

con los costes, número de empleados, plan de promoción...

-La teoría parece que la sabes.

-Sí, pero en la práctica, los números me desbordan.

He pensado que igual tú me puedes echar una mano.

-Lo siento. Creo que te has equivocado de persona.

-¿Por qué?

-Mi experiencia ha conseguido vender la empresa

que mi padre levantó de cero. No te serviría de mucha ayuda.

A no ser que quieras que tu empresa se malvenda.

-Julio, no digas eso.

Estoy segura de que no ha sido culpa tuya.

Seguro que hiciste lo posible

para que Transportes Quintero no se vendiese.

Yo confío cien por cien en tu criterio.

Así que me vas a ayudar.

-¿Qué tal, chicos?

¿Venís a tomar algo? -No, yo ya me iba.

Hasta luego, chicas. -Julio, ¿de lo mío qué?

-¿Tú que hacías de paseo con este?

-Ha venido a acompañarme a la escuela.

-Como si fuera tu novio formal, ¿no?

-Paty, no te montes películas.

Creo que el chico está muy solo, y necesita charlar con alguien.

-Claro, y tú como buena amiga le haces compañía, ¿no?

-¿Qué hay de malo en dar una vuelta y charlar?

-Nada, nada...

¿Qué era eso de "lo tuyo"?

-Un trabajo para la asignatura de marketing

y pensé que me podía echar una mano. -Él ha estudiado eso, ¿no?

-Pero no quiere.

Está de bajón por vender Transportes Quintero.

Dice que si me ayuda en mi trabajo lo echaría a perder.

-Yo creo que ayudarte le iría bien para recuperar la confianza.

¿Te apetece tomar algo?

Me alegra verte.

Tengo que darte la enhorabuena.

Ah, ¿sí? ¿Y por qué?

Por lo tuyo con Alicia.

Ya veo que las noticias vuelan.

¿Cómo lo ha sabido? Yo también tengo mis "confites".

Eso parece.

En serio, me alegro mucho por Alicia.

Merece ser feliz después de lo que ha pasado el último año.

Pero también me alegro por ti. Gracias.

Una vez aclarado esto, ¿qué querías contarme?

No sé si lo sabes, pero Julio ha vendido su negocio a Somoza.

Sí, estoy al tanto.

Ha tenido que pasarlo mal para tomar esa decisión.

Desde que murió el padre Somoza lo ha estado amenazando

para comprarle la empresa.

Ya. Esa empresa ha dado trabajo a muchas familias del barrio.

Creo que esto puede beneficiarnos en la Operación Valentina.

Somoza no tardará en utilizar la red de transportes de Quintero,

si no lo ha hecho ya. Ahí quería llegar.

El CNI ha detectado movimiento por Algeciras.

Hay gente nueva y pueden ser hombres de Somoza.

Sí, tiene sentido.

Es el puerto de entrada que Somoza lleva tiempo buscando.

Eso significa que toda la droga que llegue de Colombia,

pasaría por Algeciras para llegar a Europa,

con las mismas rutas que tenía Quintero.

¿Hay noticias de cuándo empezarán a funcionar?

Todavía no.

Seguramente, cuando tengamos más información,

reciba órdenes para viajar allí. Llegado ese momento,

buscaremos alguna excusa para que hagas el viaje

sin levantar sospechas en comisaría.

Gracias, Emilio. Te mantendré informado.

Los puntos verdes indican dónde el atracador coge los taxis,

y los rojos donde se acaba la carrera y se producen las agresiones.

¿Algún patrón?

Solo coincide en que siempre atraca en zonas solitarias:

no hay bares ni restaurantes... Nada.

Ya.

¿Y se han comprobado las cámaras?

Hemos comprobado que los atracos se producen

en sitios que no hay cámaras.

Hemos llegado a la conclusión,

de que el tipo estudia la zona al milímetro para evitarlas.

Parece alguien muy organizado.

No coincide con el perfil de un yonqui

desesperado por conseguir una dosis.

No, eso descartado.

Hemos hablado con Fede para comprobar las cámaras de seguridad

en 200 metros a la redonda de cada sitio,

a ver si encontramos alguna imagen de la huida.

Pero no descartéis las imágenes de las cámaras de seguridad

de los puntos donde cogió los taxis. Es difícil, pero no imposible.

Eso ya lo teníamos previsto, pero queremos que Fede investigue

las cámaras donde ya se han producido algunos de los robos.

-Mientras Fede consigue esas imágenes vamos a patear el barrio,

para hablar con los vecinos, o conseguir algún testigo.

Y queríamos volver a hablar con los taxistas.

Sabiendo que el atracador es el mismo, igual averiguamos algo.

Me parece bien, pero cuidado con el mensaje que se transmite.

No quiero que haya alarma.

Tranquila, seremos discretos.

Les diremos que la investigación sigue abierta

y que estamos revisando las declaraciones.

-Hemos quedo en un bar frecuentado por taxistas.

Por si alguno nos puede proporcionar alguna información relevante.

-Es un gremio muy unido, si se enteran de algo raro,

lo pondrán en nuestro conocimiento.

Eso ayudará.

Pero dejadles caer que si hay otro ataque, no ofrezcan resistencia.

No me gustaría lamentar alguna desgracia.

Y me reportáis en cuanto tengáis algo. ¿Vale?

Hola. -Hola, ¿qué haces por aquí?

-Tengo un hueco libre y era por si quieres tomar un café.

-Yo voy tirando para el coche. -Vale, ahora salgo.

Me encantaría tomar ese café, pero vamos a salir,

y no va a poder ser. Lo siento. -Ya.

No te preocupes, era por probar suerte.

Me apetecía verte. -A mí también.

-¿Cenamos luego? -Pues sí.

Claro. Te acompaño a la salida.

-¿Se puede?

Esto es de la ampliación de capital de Magisur.

Están las condiciones, pero tengo dudas con la última cláusula.

¿Puedes echarle un vistazo? -Déjalo ahí,

y cuando termine de revisar esto, le echo un vistazo.

¡Nerea!

¿Qué tal te ha ido con tu padre?

Y no me digas que has accedido a darle el dinero

para montar el hotel.

-Quiere que pida un crédito porque a él no se lo conceden,

y que me lo devolverá con intereses.

-¡Este hombre es el colmo!

¿Es que no tiene freno? -Ha jurado que me lo devolverá.

-Claro... Ya.

Como hace siempre.

Pero tras las buenas intenciones siempre ocurre algo.

Por favor, espero que no te embarques en una locura como esta.

Te lo pido por tu bien.

-Soy su hija, pero ya me quité la venda de los ojos.

Hoy le he dicho lo que llevo años callándome.

Creo que he sido un poco dura con él.

Le he dicho que me avergüenzo de él.

Y que lo único que ha hecho en esta vida

es meterse en negocios ruinosos y malgastar dinero.

Y que ha llevado un tren de vida que no puede permitirse.

-Has hecho bien.

-Esta vez he tenido que negarme.

Aunque hubiese pedido un crédito, el banco no me lo habría dado,

y yo no tengo con qué avalar. -Un momento...

¿Esta vez?

¿Y cuándo ha sido la primera?

Y no me digas que no tienes con qué avalar.

Está la casa de tu madre de Santander, ¿no?

No me digas que ya no la tienes.

-No te dije nada por evitar que volvierais a discutir.

Sé que esto a ti también te duele.

-¿Vendiste la casa para darle el dinero a tu padre

por el pufo de las criptomonedas? -¿Y qué querías que hiciera?

Se quedó sin nada tras el fracaso de las monedas virtuales.

Me convenció para vender la casa.

Con una parte saldó su deuda,

y con el resto... -Se ha pegado la gran vida.

Despilfarrando en caprichos caros, en viajes, en fiestas...

¿A eso te referías con lo de su ritmo de vida?

-(NEREA ASIENTE) -¿Alicia sabía todo esto?

-Sí. -¿Y por qué no lo habéis contado?

-Porque yo se lo conté para desahogarme,

pero le pedí que no dijera nada. -Ocultándomelo habéis conseguido

que Adolfo se descontrole y haya dilapidado todo lo que tenía.

-¿Qué podrías haber hecho tú?

-Creo que es el momento de intervenir.

Nerea, ¿no te das cuenta?

A este paso no vas a heredar más que deudas.

-Puede que ya sea demasiado tarde.

Ya no sé qué hacer para sacarlo del agujero.

-Lo primero será hablarlo a las claras.

Tú y yo vamos a ir a poner las cartas sobre la mesa.

Esto no puede seguir así.

En cuanto termine de revisar esto.

(Puerta)

Patrón...

-Llega a tiempo, Tano. ¿Quiere una copa?

-No, gracias.

-Vaya...

No me diga que no le fue bien con Sergio Mayoral.

-No pude sacarle información sobre el dinero oculto de Quintero.

-¿Será que no recuerda el masajito que le dieron los Carrillo?

Me dijeron que estuvo en la enfermería.

-Se acuerda perfectamente. Estuvo tres días en la enfermería.

Ahora está protegido por los Carrillo.

-¿Será que se hizo novio de uno de ellos?

-No, algo más inteligente,

se ha convertido en su asesor legal.

Lleva a todo el clan los recursos de apelación y asuntos jurídicos.

-¿No será un farol?

-Eso pensé yo, pero me he informado,

ahora mismo, Mayoral está blindado ahí dentro.

-Ese abogado supo manejar sus cartas.

-Es muy inteligente.

Un contacto dentro me dice que si le tocamos,

tendremos a los Carrillo en frente.

Y, aunque sus líderes estén encerrados,

ya sabemos cómo se las gastan.

-Eso nos obliga a sacarle la información que necesitamos,

pero de otra forma.

-Mayoral me ha dicho que si quiere información,

vaya a verlo personalmente.

-Ya ve, eso quiere decir que sí quiere colaborar.

(Teléfono)

Es de Cádiz.

Sí.

Pues me da mucho gusto que hayan tomado esa decisión.

Así sabrán quién es el que manda en esta vaina.

Listo.

-¿Noticias de Julián?

-Sí.

Ha hablado con los cabecillas que trabajan para Quintero,

y trabajarán con nosotros bajo las mismas condiciones.

-Muy bien

¿Sabe, patrón?

Debería tener un detalle con ellos, la gente contenta trabaja mejor.

Y así marca usted la diferencia con su anterior jefe.

Que vean que han cambiado para bien.

-Tiene razón, Tano.

Pero ¿sabe cómo es la cosa?

Que ya lo hice.

Les he ofrecido un bono

para cuando la mercancía llegue a su destino.

Total...

ese cargamento es suficientemente grande

como para mantener a todos contentos.

Brinde conmigo que tenemos mucho que celebrar.

-Por fin estamos en marcha.

Volviendo al tema de Mayoral, ¿qué quiere que haga?

-No se preocupe por eso. Yo me encargo.

Sería una lástima que ese dinero se perdiera,

o llegara a caer en las manos erradas.

-¿Tiene algo pensado?

-Ya le dije que no se preocupe.

Celebremos.

-¿Eso?

"El reto de la hamburguesa jabata. ¿Te atreves?"

Está muy bien. Me encanta. -¿De verdad?

He pensado en poner al dorso la información de la inscripción.

La hora, la fecha, el precio...

-No sabía que tú eras tan buenísima en esto.

-Esto es solo un boceto.

He pensado en editarlo para que parezca más profesional.

-A mí me encanta así, hecho a mano.

Aquí todo es casero, la publicidad también.

-Le podía dar un toque de cercanía y de confianza.

-Hija mía, estás hecha una experta.

-No es para tanto. Simplemente me gusta mucho.

Además, en el gimnasio aprendí que a los clientes

les gustan las nuevas promociones, y hacer cosas nuevas.

-Ponle detrás lo que le tengas que poner

y lo mandamos a la imprenta.

Está fenomenal, Paty.

-Mamá...

-Bueno...

Me alegra ver que aún te acuerdas de tu madre.

-Pero ¿qué haces por aquí?

-¿Tendrás morro?

Si no hablo con María no sé nada de ti.

-Lo siento, pero con el curro y con los estudios

no me entero ni dónde estoy.

-Así tengo una excusa para ver cómo te manejas detrás de la barra.

-Eso ya te lo he dicho, estoy encantada con ella,

y los clientes también. Tiene mucha labia.

-Ya no se me queman las tortillas. -Toma ya.

-Vale para todo: recoge las mesas, está detrás de la barra,

me lleva las redes sociales, o me hace los "flyers".

Mira.

-¿Lo has hecho tú?

Me encanta.

Qué fuerte...

Un concurso de comer hamburguesas. ¿Sabes que yo participé en uno?

-¿De qué vas?

No te pega nada.

-Me gustaba mucho un chico

trabajando en el bar que lo organizaba,

y yo quería que se fijara en mí.

-No te creo. Tú siempre los has tenido comiendo de tu mano.

-A todos menos a aquel.

-¿Y qué pasó?

-Nos apuntamos una amiga y yo y vino toda la pandilla a animarnos.

Lo pasamos muy bien.

El sitio se puso de moda después de aquello.

Fue nuestro cuartel general

hasta que cada uno se fue por su lado.

-Qué bien, eso es lo que nos hace falta aquí.

que se llene el local. -Claro que sí.

-¿Y con el chico qué?

-Con el chico nada, quedamos un par de veces, pero...

Era más soso que un bocadillo de pan con pan.

Pero así conocí a tu padre.

-Mira qué bien, ¿has oído eso, María?

Soy producto

de que mi madre participó en un concurso de comer hamburguesas.

¿Qué te parece? -Muy bien.

Pero yo me he quedado con que se llenó el local.

Qué bien nos vendría...

Bueno, voy a organizarme para dar de comer y beber a tanta gente.

-Muy bien. Hasta luego.

-Mamá, qué guapa estás... -Tú sí que estás guapa.

-Te juro que voy a pagarte, pero necesito más tiempo.

No te pongas nervioso, tranquilízate.

Sí, sí, te juro...

Te pagaré en el plazo que me diste.

Sí, gracias.

(Puerta)

¿Quién es?

-"Papá, soy yo".

-Ya veo que no vienes a hacer las paces.

Has tenido que ir con el cuento a tu tío.

-Adolfo, vamos a ver...

Es un asunto familiar,

¿de acuerdo? A ver, somos hermanos...

El asunto está preocupando a Nerea y se ha desahogado conmigo.

-¿Os sirvo algo?

-A mí no, gracias. -¿Cuántas llevas ya?

-¿Qué pasa? ¿Habéis venido a controlarme?

Os recuerdo que soy una persona adulta, y estoy en mi habitación.

No he hecho nada malo. ¿Tú qué piensas, hermanito abogado?

-Yo no he venido a controlarte ni nada parecido.

-¿Tú quieres que me trague ese cuento?

Tú que te has pasado la vida dándome lecciones.

Humillándome ante de la familia, sin soportar lo que he conseguido.

-Eso no es verdad.

Siempre he querido ayudarte.

-Si quieres ayudarme, préstame dinero para seguir con el negocio del hotel.

-Eso no solucionaría nada.

En tres meses estarías iniciando otro negocio,

y pidiendo dinero prestado.

Así no te ayudaría.

Quiero que esta vez tú soluciones tu problema.

-Hemos pensado que empezaras de cero,

desinvirtiendo el dinero que pusiste para los terrenos.

-Buscar otro inversor que compre tu parte.

Si es tan bueno, no te costará mucho.

O puedes ofrecérselo a tus socios actuales,

quizá estén interesados en adquirir tu parte.

-¿Podemos ver las escrituras de compra venta de los terrenos?

Podemos asesorarte sobre el valor de tu participación en la sociedad.

-Os presentáis aquí como mis salvadores,

¿y la primera idea que tenéis es que abandone,

y que renuncie a mis futuros beneficios?

-Sí, porque es la única solución que tendrás que afrontar tú solo.

Sin pedir dinero a nadie, ni dilapidar la herencia de tu hija.

-Vaya, ya has tardado en sacarlo.

También has ido con ese cuento a tu tío, ¿verdad?

-Papá, esta es la mejor salida para ti.

Recapacita.

Todavía puedes reconducir tu vida.

-Yo soy un emprendedor.

Y cuando veo la posibilidad de un negocio, lo peleo.

Si pensáis que voy a tirar la toalla, es que no me conocéis.

Fuera. No os necesito. -Tampoco te pongas así.

No tienes que tomar la decisión ahora.

No quiero oír una palabra más.

En la vida has aceptado nada de lo que he hecho.

Yo he arriesgado en la vida, porque quien no arriesga, no gana.

-Papá, cálmate.

-He dicho que os marchéis. No necesito vuestra ayuda.

-Vámonos, mejor será.

Está visto que no se puede razonar con él.

-¿Cómo vas?

-Yo ya estoy lista.

-¿Me esperas que recoja y nos vamos a casa?

-Sí, pero date prisa que te conozco.

Estoy deseando llegar a casa, ponerme ropa cómoda...

y tomar algo enfrente de la tele.

-¿Sabes que Nacha ha vuelto con Teresa?

-¿Sí? -Me lo ha contado esta mañana.

-Pues a ver cuánto duran.

Este es el tercer intento.

-Creo que esta vez va a ser diferente,

porque Teresa ha tomado la iniciativa.

Y va a estar solo con Nacha y sin terceros.

-Ojalá le salga bien. Hacen muy buena pareja.

-¡Hola! -Hola, compañeras.

-¿Qué tal? Estáis con lo de los taxis, ¿no?

-Sí, todavía no tenemos ningún testigo.

Hemos tomado declaración a otros taxistas

y nos hablan de una compañera que montó a un tipo raro,

y coincide con la descripción. -Yo creo que hay algo de psicosis,

porque la descripción del ladrón es muy normal, podría ser cualquiera.

-La taxista se mosqueó, no le pareció trigo limpio,

y cree que no la atracó porque le sonsacó

que era la primera carrera y no tenía recaudación.

-¿Habéis hablado con ella?

-No termina su turno hasta las doce, así que lo haremos mañana.

-La niña ha quedado para cenar y no quiere desmontar sus planes.

-No es por eso, pero creo que la información que nos va a dar hoy

puede esperar a mañana.

Y nuestro turno acabó hace unas horas.

-Como yo no tengo planes, no tengo ese problema.

¿Qué se le va a hacer?

Me iré a casa y le tomaremos declaración mañana.

-Bueno, Nacha, ¿qué es eso de la cena?

Me ha contado un pajarito que has vuelto con Teresa.

-Sí, viene a buscarme para ir a cenar.

Me voy volando que quiero ser puntual.

-Pues sí, tengo que reconocer que tienes mano.

Hace mucho que no tomaba un té de jengibre tan rico.

-Y eso que has ido a pillarme, y me has pedido lo más rebuscado.

-Bueno, ya me conoces.

Pero tengo que darle la razón a María.

Parece que esto se te da bien.

Sabes llevar a la gente, y te tienen cariño.

-Una que se lo curra...

-Bueno, os dejo. -¿Te vas ya?

-Hoy te toca cerrar a ti, yo he quedado con Jesús.

-Sí, es verdad.

-Mira lo que te digo,

en cuanto se vaya ese, tú chapas y te vas con tu madre.

Y que no se le ocurra cobrarte.

Tú eres siempre bienvenida y estás invitada.

-Muchas gracias.

-Bastante has hecho criando a este bicho.

-Eso es verdad. -Oye...

-Chao. Pásalo bien.

No es mal plan lo de irnos tú yo por ahí, ¿no?

-No. Me han hablado de un restaurante.

¿Quieres que vayamos a cenar juntas? -Claro, por supuesto.

En cuanto se vaya ese cliente,

chapo la caja, barro, recojo las mesas,

y ya nos podemos ir. -Vale.

-Gracias.

-Si quieres voy recogiendo las mesas y ayudándote a barrer,

mientras haces la caja.

-¿Tú quién eres y qué has hecho con mi madre?

-Qué tonta eres. -Es verdad.

Has entrado, no me has regañado por ser camarera...

Te gusta mi "flyer", me invitas a cenar,

¿y ahora te ofreces a barrer?

Y no paras de reírte. Estás guapísima, mamá.

-Tú sí que estás guapísima, y además eres muy lista.

Pues sí, ha pasado algo y...

y vine para contártelo.

He conocido a alguien.

-Me alegro mucho, seguro que va genial.

-Sí, ya era hora.

-Sí, a la tercera va la vencida.

-Y ha sido ella quien ha tomado la iniciativa.

-Tanta prisa y estáis de cháchara. -No seas sieso.

-No, yo lo que veo...

-Me han robado...

-Tranquilícese, soy el oficial Guevara, ¿qué le ha ocurrido?

-Soy taxista. Me han robado a punta de navaja.

-Tranquilo. ¿Usted está bien?

-Supongo que querrá poner una denuncia.

-Sí. -Acompáñenos a tomarle declaración.

Y tranquilícese.

-Voy a por un vaso de agua.

Con razón el comisario me felicitó esta mañana.

Tenía que haberte avisado.

No podía ocultárselo más a Miralles,

y como tenía que pedirle permiso para ir al ginecólogo...

Y se lo conté. Tampoco pasa nada.

Por un momento pensé que Bremón tenía un informante cotilla.

Eso ni lo dudes.

Si por mí fuera, lo hubiera hecho oficial hace semanas.

Total, no tengo nada que ocultar.

El agente del CNI en misión encubierta en nuestra comisaría.

¿Estás seguro de que no tienes nada que ocultar?

A ver...

¿En qué piensas?

Pues en que...

yo también le oculto a Julio que su padre sigue vivo.

¿Qué tal está?

Fatal.

Se estaba recuperando de la pérdida de su padre,

y ahora se enfrenta a la ruina de la empresa.

Supongo que vendérsela a Somoza no habrá sido un trago fácil.

No.

Pero...

la parte positiva es

que no va a seguir los pasos de Quintero.

Y...

que ya no tiene ninguna vinculación con el narcotráfico.

Eso es verdad.

¿Te ha contado qué quiere hacer con su vida?

Bueno, creo que lo primero que debería hacer

es encontrarse a sí mismo.

(Teléfono)

Lemos.

De acuerdo.

Espero órdenes.

¿Era la Casa?

Sí.

Me habían informado de que había movimientos por el sur.

Tal vez Somoza ya esté moviendo los hilos.

No me habías dicho nada. Sabes que no puedo.

Claro.

Acaban de confirmarme que ya hay un envío en marcha desde Colombia.

Lo meten por Algeciras usando la ruta de Quintero.

Eso era de esperar.

¿Y a ti en qué te afecta?

¿Te preparo una infusión y te lo cuento tranquilamente?

La verdad es que no tenía ni idea de que esto iba a pasar.

Somoza me aseguró que conservaría los puestos de trabajo.

Fu mi única condición a cambio de vender la empresa.

Me la jugó y yo no puedo hacer nada para solucionarlo.

Lo siento mucho. -No te preocupes.

Cobraré el paro y después ya se verá.

-Gracias por venir.

Necesitaba pedirte perdón en persona.

Sé que mi padre te tenía en gran estima,

y siempre fuiste leal a la empresa.

Lo que ha hecho Somoza es muy rastrero.

Me siento estafado.

Te deseo lo mejor.

(Puerta)

Olga, ¿qué haces tú aquí?

-Como no me contestaste,

quería preguntarte si me vas a ayudar en mi proyecto.

-El otro día fui bastante claro con eso.

Un fracasado como yo no puede ayudarte.

-¿Ves?

Solo has tenido un revés, como cualquier empresario.

-Qué sabrás tú...

Lo dices para que me sienta mejor.

-Creo que ayudarme en mi proyecto,

podría ayudarte a ti a recuperar la confianza.

-No insistas más, por favor.

-No seré el responsable de que te catering se vaya a la mierda.

-Julio, estás muy negativo, es solo un proyecto sobre papel.

No hay empleados ni dinero. -Te equivocas, Olga.

No puedes empezar un proyecto con esa mentalidad.

Una empresa es cosa seria, no es un juego.

Es el sustento de personas y sus familias.

Ten siempre eso en mente.

-No digo que en un futuro no quiera montar mi propia empresa,

pero te pido que me eches una mano porque tú tienes experiencia.

-Mi experiencia ha dejado a un montón de gente en la calle,

y encima manchar el nombre de mi padre.

La respuesta sigue siendo no.

-Prométeme que te lo vas a pensar...

-Pero ¿cómo te lo tengo que decir? ¡Que no!

No quiero hacerlo, no te voy a ayudar,

no me hará sentir mejor... Al contrario, me estás molestando.

-Perdón, solo quería animarte. -Pues has conseguido lo contrario.

¿Por qué no te largas y me dejas en paz?

¡No entiendo por qué has venido!

-Vale, no te preocupes, ya me voy.

Y nunca más te voy a molestar.

Alicia, no te preocupes.

Solo iré a Algeciras si la cosa se pone fea.

Igual no me tengo que ausentar.

Esto me lo confirmarán en breve.

Entiendo que es tu trabajo, pero... es peligroso.

Aún no he conseguido formar parte del entramado de Somoza,

y eso es justo lo que necesito.

Sé que tras matar a Quintero confía más en mí,

pero sigue sin soltar prenda.

Quizá ahora que mueve mercancía te encarga algo.

Sacaré el tema de la compra de Transportes Quintero,

a ver si me da más información.

Ojalá. Estoy deseando de que esto acabe.

Hola, chicos. Hola.

No quería interrumpir. Me voy a mi cuarto.

¿Ha pasado algo?

Sí, pero no quiero aguaros la fiesta. Yo ya me iba.

Os dejo hablar a solas. ¿Te veo mañana?

¿Quieres una infusión? Iker hizo para un regimiento.

Siéntate y cuéntame qué ha pasado.

Estoy tan harta de darle vueltas que no sé si quiero contarlo.

Es por tu padre, ¿no? Sí.

Fui a verlo para intentar arreglar la discusión que tuvimos.

Supongo que por lo mismo de siempre. Sí, pero esta vez se ha pasado.

Me ha dicho que pida un crédito yo.

Para prestarle el dinero que necesita en el nuevo negocio.

Y le he dicho que no.

¿Qué vas a hacer?

Prestarle el dinero no porque no lo tengo.

He hablado con tu padre, y tiene razón.

No es la solución, sería darle más gasolina.

Aun así, me siento fatal.

Sé que es complicado negarle algo a un padre.

Pero es lo mejor para los dos.

No dejes que te arrastre a la ruina. Aunque esté haciendo lo mejor...

me siento como una mierda.

Pues no lo eres, eres una buena hija.

Ahora mismo solo puedes pensar con la cabeza.

Ojalá tuviese un padre tan sensato y responsable como el tuyo.

Sería tan fácil...

Mi padre, el sobreprotector compulsivo.

No sabe lo que dices.

Es mi padre...

pero estoy agotada.

Me gustaría que alguna vez cuidase él de mí y no al revés.

Espero que esta vez entre en razón.

Lo hará, todavía está a tiempo.

No le des más vueltas, estás haciendo lo mejor para él.

Menos mal que te tengo...

Que nos tenemos, prima.

Siempre ataca de noche y a punta de navaja.

Suele robar la recaudación, un móvil o el GPS.

Pero está claro que conoce los taxis y sus comunicaciones.

-También, para que no sospecharan en el canal,

cogió el "pocket" del taxista y dio el código de fuera de servicio.

Podría ser un antiguo taxista o un chófer de algún otro servicio.

Está claro que domina ese mundo.

Esto me lo mandó mi madre anoche por el chat.

-Madre del amor hermoso...

Tremendo bigardo. -¿Es o no es para flipar?

-¿Y dónde se ha ligado tu madre a este espécimen?

-En internet. Pero no se conocen.

El tío creo que está destinado en Afganistán.

-Qué lejos y qué peligroso suena eso, ¿no?

-Suena más peligroso la relación que supuestamente tienen.

-¿Y eso? ¿Qué le pasa a él?

-Es un atraco muy arriesgado.

Te puede ver cualquiera, te pueden grabar,

pueden activar la alarma del pánico...

Y tampoco te saca de gran cosa,

el móvil del atracador, igual no es el dinero.

Han atracado a otro taxista.

¿Qué ha ocurrido?

Al parecer el taxista lo reconoció,

y se defendió antes de que lo atacara con la navaja.

Forcejearon y el atracador huyó.

Parece que dejó algo en el coche.

Esto no se te ha ocurrido a ti ¿verdad? Es idea de María.

-Sí. Últimamente está preocupada por cómo le va el bar,

y yo quiero ayudarla en lo que pueda.

-¿Y tú crees que lo del concurso y los zumos,

¿ayudará en algo? -Ay... No sé, hijo.

Yo me dejo llevar.

-¿Sabéis quién se ha apuntado al concurso de la hamburguesa jabata?

El mismo que viste y calza.

Y pienso dejarte en ridículo,

comiendo el doble de carne que tú en la mitad de tiempo.

¿Debería preocuparme por algo? Que vamos para atrás, Alicia.

Pensaba que la muerte de Quintero me ayudaría,

pero no me cuenta nada.

Y si le pregunto algo, se pone en guardia.

Ten paciencia.

Yo puedo darle información de los operativos que se organizan.

Para eso le pago, ¿no?

¿Algo más? Pues sí, claro.

No puedo saber si se organizan operativos para investigarlo,

si no tengo más información. Dígame una cosa, Tano,

¿Será que yo soy paranoico?

Pero me parece muy extraño que venga un policía

a preguntarme sobre mis negocios.

-Tú podrías hablar con Nerea, ella...

Ella te escucha, y seguro que el banco no le pone trabas.

No vayas por ese camino.

El dinero no es nada comparado con perder una hija.

Un contacto me ha dicho que Eric el Irlandés

va a partirle las piernas a un tipo por una deuda.

-¿Y yo qué tengo que ver con ese pelirrojo malparido?

-Déjeme decirle a quién le debe el dinero: Adolfo Ocaña.

¿Y estamos a tiempo de comprar su deuda?

-Expira hoy. Tenemos hasta esta noche.

-Sí, ya sé que el plazo vencía hoy.

No te pongas nervioso, escúchame.

Eric...

Eric...

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Servir y proteger - Capítulo 293

29 jun 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Yeyo

    Podrían dedicar más tiempo a los casos, que es una serie de Policías, no Al Salir de Clase; y menos a tanto drama.

    01 ago 2018
  2. María

    Cuando lo ecológico se convierta en algo que esté bien de precio me apuntaré a ello. Ahora mismo y con mis 1300 euros al mes que es lo que gano no me da para ello. Y creo que hay mucha gente igual que yo.

    30 jun 2018
  3. ana

    buena, buenisima la serie.... me encanta el ritmo y la trama. Me divierto mucho

    30 jun 2018