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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 282 - ver ahora
Transcripción completa

Puedo contratar a un sicario, no me cuesta.

-Ya tenemos a un sicario y se llama Iker Lemos.

Yo le di plata y le di una pistola. Ahora quiero que cumpla las órdenes.

-Tienes 24 horas.

Le seguí desde la comisaría hasta su hotel.

Allí me quedé apostada un par de horas.

Y al cabo de esas dos horas, ¿quién dirás que entró en el hotel?

¿Quién? Tano.

Vuelvo con mi padre. -Tú nunca serás como Jairo.

No puedes quedarte a mi lado y ser mi mano derecha

¡porque no estás a su altura!

Por eso creo que lo mejor será que vuelvas a Miami.

"12:30 reunión en Gráficas Artamar".

"13:15 reunión con el equipo de logística en Transportes Quintero".

Eso no parece la agenda de Iker.

No, parece la agenda de alguien a quien está haciendo un seguimiento.

Me parece que está más implicado de lo que pensaba.

Ha llegado tu hora, Quintero.

Está hecho, patrón. Iker Lemos ha cumplido.

Han asesinado a Fernando Quintero. "¿Estás ahí, Alicia?".

El asesino le sorprendió por la espalda.

Salía de Gráficas Artamar. Que te digo que no es verdad.

Si he estado con él esta mañana. Mi padre no está muerto.

Julio, por favor, espera.

De momento, me voy a encargar yo personalmente de la investigación.

¿Y eso? La prensa se nos echará encima

diciendo que esto ha sido una guerra entre narcos

y no nos conviene nada que cunda el pánico, ¿no?

Me hubiera gustado verle pagar por el daño que ha hecho.

Ya ha pagado lo que tenía que pagar. Un criminal menos en el mundo.

Será mejor que te olvides del asunto, Alicia.

Tengo que reconocer que ese oficial los tiene bien puestos.

Y eso que yo dudé de él desde el principio,

pero me da gusto haberme equivocado. -Actuó con frialdad, la verdad.

Hasta le cogió la cartera para desviar la atención sobre el móvil.

El único móvil que tenemos del asesinato es el robo.

Pero ¿cómo que un robo?

Esto está claro que es un ajuste de cuentas de Somoza

y me extraña que no piense igual que yo.

-Empiezo a barajar la posibilidad de emitir una orden de arresto.

No sé, me parece muy precipitado. Aparte que yo no puedo solicitar

ninguna orden de ese tipo sin consultarlo con mi comisario.

Yo puedo pedírsela al juez con un argumento sólido.

-¿Ya pensó en qué va a gastar ese billete?

Quizás en apartarme de en medio y no realizar más trabajos para usted.

Quizás ahora lo deje tranquilo por un par de meses.

Pero, de repente, lo llamo para que me haga un encargo

y usted lo va a tener que hacer sin rechistar.

Sé bien que Iker está metido en algo hasta el cuello

y por tu reacción creo que tú también lo estás.

Espero que no lo estés diciendo en serio.

Por supuesto que sí.

Y te diré más. Sabes lo testaruda que soy

y voy a llegar al final de este asunto.

Como siempre, tienes razón, Miralles.

Hace tiempo que te debo una explicación,

pero, créeme, no te la podía decir.

¿Y por qué no me lo podías decir? ¿Qué es lo que está pasando?

(Música emocionante)

Lola.

Eh, Lola. -Ay, déjame dormir, pesada.

-¿Por qué estás durmiendo en el sofá?

(RESOPLA)

-¡Ay! Buenos días.

-¿No estarías mejor durmiendo en la cama?

-No he podido pegar ojo en toda la noche. ¿No lo habéis oído?

-Hombre, hemos oído unos ronquidos, ¿no? Pero...

-Pues esta vez no era cosa mía, era cosa suya.

-¿Y por eso te has venido al salón?

-Por fin has probado tu propia medicina, ¿eh?

Ahora ya lo sabes.

-Perdona, no me compares que lo tenía al lado.

¿Sabes lo que es? No paraba de moverle

para que cambiara de postura y aunque le hacía: "Chist".

No se daba por aludido.

-Bueno, creo que voy a hacer un poco de café porque lo vamos a necesitar.

¿Qué te iba a decir? Digo, aparte de ser el tenor de los ronquidos,

que, ¿qué pasa? ¿Que no pensáis repetir?

-Yo no pienso, vamos. -¿No?

O sea que no te gustan tampoco ninguna de sus virtudes, ¿no?

-Chist, calla, hombre, que te va a oír.

-Ya. Pero ¿qué pasa? ¿No es un tío guay o...?

-No, a ver, si el chico es supermajo y se esfuerza en agradar, pero...

-¿Y cuál es el problema? -Pues su sentido del humor, Espe.

Es nulo. -Ah.

Chica, si quieres un novio que te haga reír, búscate a un monologuista.

-No quiero que me haga reír, quiero que sea capaz de reír conmigo.

-Ahí está, ese es el matiz, ese es el matiz.

-Mira, yo busco una pareja a la que poder vacilar, ¿eh?

Tomarle el pelo, no sé, un punto sarcástico, ironía.

-Claro, si es que el sarcasmo es fundamental.

-Pues sí y este chico es superliteral.

Se toma todo en serio, de verdad.

Y bastante serio es ya nuestro trabajo.

-Vamos, por supuesto, ya te digo. No lo has podido decir mejor.

-Antes, cuando roncaba, le he dicho: "Apaga la motosierra".

O sea, y me ha costado Dios y ayuda que lo entendiera.

(SE RÍE) -Apaga la motosierra, ha dicho.

Me lo llegas a decir a mí y todavía me estoy riendo.

-Bueno, yo me voy a hacer café

porque sin café no tengo ni pizca de sentido del humor.

-Es que todavía le doy vueltas.

Hola, Alicia. Buenos días.

Ya veo que te has hecho un café.

No, ha sido Nerea, que está preparando el desayuno.

¿Has podido dormir un poco? Poco y mal.

Pero bueno, al menos la jaqueca se me ha pasado.

La medicación me ha ayudado.

Voy a ayudar a Nerea y vengo. Espera, Alicia.

Siéntate, por favor. Quiero hablar contigo.

En primer lugar, quiero darte las gracias

por acogerme en tu casa una vez más. Todas las veces que quieras.

Pensaba decirte que puedes quedarte todo el tiempo que necesites,

pero preferirás volver a Miami. No.

Esta noche he tomado varias decisiones y la primera es quedarme.

Voy a estar al frente del entierro

y de las otras cuestiones que dejó pendiente mi padre.

A mí también me gustaría comentarte algo que me dijiste anoche.

¿El qué?

Me pediste que atrapara al asesino de tu padre, Somoza.

No quiero hablar de ese hombre. No tiene por qué ser ahora.

Cuando estés preparado, sin agobios. Hay poco que hablar.

Julio, si tú colaboras, nos resultaría mucho más fácil.

Sé que tienes información de Transportes Quintero

y nos podría dar muchas claves.

Alicia, como te he dicho, no es el momento.

Vale, pero piénsalo, por favor.

Buenos días. ¿El lavabo? -Al fondo a la derecha.

Que no, que es broma. Es lo que se dice siempre, ¿no?

-Claro, venga, al fondo a la derecha.

-Un clásico. -No, es por ahí a la izquierda.

-Gracias.

-Llamad a la motosierra.

-Lo que ha quedado claro es que Iván no es la alegría de la huerta,

pero tiene su puntito, ¿no? -Para ti todo. Te lo regalo

porque lo que es yo, no pienso repetir, vamos.

Y ahora viene el gran dilema. -¿Cuál?

-Cómo le dejo sin hacerle daño. ¿Le digo la verdad?

-Yo no lo haría, pero vamos, te voy a decir un par de cosas

para que le dejes sin causarle ningún tipo de dolor.

-Alicia, yo necesito que estés a mi lado.

Te necesito como hermana, no como inspectora de policía.

Y estoy a tu lado, Julio.

Y vas a tener el bufete de mi padre para resolver los asuntos legales.

En la empresa contábamos con un abogado externo,

pero no me transmite mucha confianza.

No sé, es que no me fío de nadie y me siento desbordado.

Bueno, el bufete de mi padre te va a respaldar.

Y también te ayudará a encontrar abogados especializados.

¿Verdad, Nerea? Por supuesto.

Tanto mi tío como yo podemos asesorarte.

Pasa por el bufete más tarde. -No, hoy no creo que pueda.

-Si quieres podemos hablarlo durante la cena.

-Esta noche no me quedaré, prefiero volver a casa.

Julio, creo que es mejor que te quedes aquí unos días.

Sé por lo que estás pasando y te iría bien estar acompañado.

No, debo retomar las riendas de mi vida.

Lo tengo que hacer por mi padre. Sé que se sentiría orgulloso

si salgo adelante por mí mismo. Vale.

Pero prométeme que me llamarás si me necesitas.

Te lo prometo. Bueno, me voy.

Y Alicia, no vayas a decirme que me acompañas a casa en coche

porque me voy a pillar un taxi. Vale.

Y piensa lo que hemos hablado.

Ya sabes, cualquier cosa que necesites...

-Gracias.

Nos vemos.

Menudo lío se le viene encima

y más si tiene que hacerse cargo de Transportes Quintero.

Es joven e inexperto, pero saldrá adelante

porque tú le vas a ayudar.

-Hablas de él como si fuera una estrella de rock

y solo es un chef de cocina.

-Papá, Jamie Oliver es la estrella de la cocina.

¡Y tengo una suerte! Le voy a poder conocer en la conferencia.

-¿Has oído, Claudia? No se te olvide pedirle un autógrafo.

-Claro, lo haré. Es genial.

Tiene una ONG y ayuda en planes de educación alimentaria

a niños de su país, publica libros, sale en programas de televisión...

Mamá no me está haciendo ni caso.

-Le hablaba antes de un viaje maravilloso y ya ves, como si nada.

-¿Qué pasa? ¿Es por lo de Quintero? Sí.

Está en todas las portadas, lo he visto en la "tablet".

-¿Se sabe algo más?

Nada, están buscando al atracador que le robó la cartera.

Qué fuerte, pegarle dos tiros para robarle una cartera.

Pues sí, hija, sí, muy fuerte.

Pero es que los ladrones cada vez son más violentos.

¿Y con qué hipótesis estáis trabajando?

¿Con lo que dice la prensa?

Sí, suponemos que Quintero debió resistirse y no sé,

el atracador sería inexperto, se pondría nervioso

y le dio dos tiros.

Paty me ha dicho que en el barrio no se habla de otra cosa.

-Es que Quintero era toda una institución

y no solo por la flota de camiones.

-¿Y por qué más? -Bueno, actuaba como mecenas

colaborando con una ONG. -Ya.

Espero que lo encontréis pronto. No te preocupes.

Siempre los acabamos encontrando. Me voy a la ducha.

-Conmigo no disimules, ¿qué es lo que te preocupa?

¿Qué me va a preocupar? La muerte de Quintero

y la escalada de violencia en el barrio.

Ya.

Ayer por la noche ya venías con cara rara.

Compártelo conmigo, hombre. Pero ¿qué quieres que te cuente?

No me trago eso que cuenta la prensa.

¿Quieres que te cuente yo cuál es vuestra hipótesis de trabajo?

Vaya, ahora resulta que conoces las hipótesis de trabajo de comisaría.

Sí, porque te conozco muy bien y conozco los rumores que circulan.

Quintero era un narcotraficante,

estoy cansado de escuchárselo a Elías.

¿Adónde quieres llegar?

Pues que si Quintero se dedicaba al negocio sucio,

es probable que tuviera muchos enemigos

y que esto se deba a un ajuste de cuentas.

Y que todo este paripé del robo de la cartera

solo se haya hecho para despistar a la policía.

Vaya policía que se ha perdido el Cuerpo.

Me recuerdas a mi amigo J. Es una teoría muy elaborada.

Sí, ¿pero acierto o no acierto? Déjalo, anda, déjalo, déjalo.

Bueno, anda, me voy que llego tarde a la consulta.

-Un auténtico desastre, Elías. Fui una imbécil.

-¿Por qué?

-Cuando me dijo que quería quedarse sola en casa descansando,

enseguida pensé que había quedado con otra chica.

-Bueno, ¿tenías algún indicio de eso? -Ni uno.

Pero es que aunque me he propuesto aceptar esta relación abierta,

a la mínima me saltan todas las alarmas.

Y, como tú decías, una cosa es la teoría

y otra la práctica. -¿Y cómo se tomó que desconfiaras?

-Mal. Hasta me llegó a decir

que había sido mala idea retomar esta relación.

Es que la he cagado, Elías. -Bueno, no te lo tomes a la tremenda.

Aunque lo dejarais definitivamente, no se iba a caer el mundo.

-No, si ya sé que no das un duro por nosotras.

-Yo lo que quiero decir es que es muy difícil

que en un tipo de relación como la vuestra, una de las dos no sufra.

-Si hay una persona que sufre, soy yo.

Es que es un infierno tener que estar con esta neura

de que Teresa se ve con otras.

-Mira, Nacha, en el amor hay una regla de oro:

"O disfrutas y eres muy feliz o es un mal negocio".

-Ya, ¿y entonces qué hago, Elías?

-Mira, tienes la suerte de tener una novia psicóloga.

Habla con ella. ¡Hombre! Buenas.

Voy a coger un café y voy yendo al "briefing", que hay tema.

-Tema estrella: Fernando Quintero.

Oye, con un poco de suerte nos ponen juntos en esta investigación.

El viejo zorro, el joven lince.

Por cierto, ¿dónde te metiste ayer? Me dieron el día libre.

Te perdiste una buena. No sabes el lío que se formó aquí y en el barrio.

Me imagino, pero ahora me pondré al día en el "briefing".

Te veo muy tranquilo. Qué va, estoy como siempre.

Llevas poco tiempo aquí, pero Quintero era un pez gordo.

Lo entiendo, pero ¿tenemos que estar todos nerviosos

por la muerte de Quintero? Más bien con sus consecuencias.

Yo creo que se va a liar una gorda porque no ha sido cosa de un robo.

Bueno, ya se verá.

Siempre sospeché que Quintero iba a acabar asesinado o en la cárcel,

pero no que iba a ser tan pronto.

Lo que tengo claro es que esto es un ajuste de cuentas

y que Somoza está detrás de ello.

La bala que mató a Jairo iba dirigida a Quintero,

pero esta vez no han errado el tiro.

Pero eso es demasiado obvio. ¿Cómo haría Somoza algo así?

Bueno, los colombianos son bastante obvios.

No se andan con tonterías.

Tendremos que esperar a ver qué dicen los jefes.

Por cierto, ¿quién está investigando?

Bremón. Alucinas, ¿a que sí?

Sí, es raro que el comisario esté llevando un caso personalmente.

Ayer me lo encontré cenando ahí, en La Parra.

¿Te dijo algo?

No, me quitó de encima como si fuera una mosca cojonera.

Con todo evasivas, que tenía claro que había sido un robo,

que no había testigos,

que estaba esperando los informes de balística...

Ya, imagino que le pedirían discreción desde Jefatura

al tratarse de una persona tan popular como Quintero.

Pero yo sé que Miralles está de acuerdo conmigo,

sabe que es fruto de una guerra entre bandas

desde que los colombianos aterrizaron en Distrito Sur.

Tal vez. ¿Y estás seguro de que te lo van a dar a ti?

Sí, completamente seguro.

A ti te apetece formar parte de la investigación, ¿no?

Yo sé que tú a Somoza le tienes ganas.

¿Por qué dices eso?

Bueno, yo me fijo mucho en los detalles.

Voy entrando, ¿vale?

-Aquí tienes, cielo.

¡Marina! Pasa.

-Tienes un bar muy bonito. -Bueno, auténtico.

La mayoría de mis clientes son gente del barrio

y bueno, hacemos tapas, comidas muy sencillas,

pero con mucho mimo, eso sí. -Ya sé que cocinas muy bien.

Las natillas que trajiste el otro día estaban deliciosas.

-Muchas gracias. ¿Qué quieres tomar? ¿Qué te pongo?

-Un agua mineral, por ejemplo. -Muy bien.

Y te invito a un pincho de tortilla, que es la tapa de la casa.

-No, gracias. Es que la medicación me quita el hambre.

-Bueno. -Oye, te quiero dar las gracias

por lo que hiciste el otro día por David.

-Mujer, si tu hijo es un sol. -Ya, bueno.

Pero estuvo a punto de emborracharse

y ahora estaría infinitamente peor si no es por ti.

-Bueno, era lo mínimo que podía hacer.

Jesús me ha contado que, bueno, que tú,

que estás enferma. Espero que no te moleste.

-No, para nada, está bien. Es normal, lo entiendo.

Eres su novia y él tampoco lo está pasando bien con todo esto.

Por eso me alegra que haya encontrado a la mejor pareja posible.

-Muchas gracias, Marina.

-Quiero pedirte un favor. -Claro que sí.

Lo que tú quieras. Dime.

(CARRASPEA)

-Quiero que los cuides a los dos.

Van a necesitar una mujer fuerte como tú

para poder afrontar lo que les toca vivir ahora.

-Claro que sí. Yo los quiero mucho a los dos.

-Ya lo sé.

Ya he notado cómo miras a Jesús y cómo le cuidas.

Y el otro día, cuando trajiste a David a la tienda,

me quedé mucho más tranquila. -Los quiero mucho.

-Ya. Yo, en cambio, no estuve a la altura.

No fui una buena madre. Bueno, ni buena ni mala.

No fui madre. -Mujer, no digas eso.

-Pero si es la verdad.

Ni siquiera fui capaz de decirle por mí misma que me estoy muriendo.

Se tuvo que enterar de casualidad escuchándonos hablar a Jesús y a mí.

-Bueno, pero ahora no pienses en eso, piensa que,

que estáis juntos en estos momentos.

(SUSPIRA)

-David es muy joven y ya lo ha pasado bastante mal por mi culpa.

Yo no debí dejarles, no debí abandonarles.

Pero estaba muy enganchada a las drogas

y no quería que vivieran ese infierno y arrastrarles conmigo, además.

-Te entiendo. -Jesús lo pasaba fatal.

Yo desaparecía durante días sin dar señales de vida.

Lo dejaba con el niño y, cuando volvía, era muchísimo peor

porque entonces sacaba mi peor cara.

La adicción hace que hagas y digas auténticas barbaridades.

-Marina, no tienes que darme explicaciones

porque yo no soy quien para juzgarte y no te juzgo.

-Ya, pero es que yo quiero dártelas.

Ahora formas parte de su vida y creo que te mereces saber

lo que pasó. -Como tú quieras.

-Me gusta hablar contigo.

Lo siento como más fácil. No te conozco de nada,

pero me da la sensación de que también has pasado lo tuyo.

-Pues sí.

Yo no he tenido hijos, pero me puedo hacer una idea de,

de lo que habrás pasado estando lejos de David.

-No, no tienes ni la menor idea.

No sabes lo que es renunciar a un hombre como Jesús

y a tu propio hijo. Es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo.

Cada día, cada día pensaba en ellos.

Los imaginaba, qué estarían haciendo, cómo estarían,

cómo sería la cara de David creciendo.

Pero tenía claro que no quería que sufrieran tanto por mi culpa.

-Ya.

-También te confieso que más de una vez estuve tentada en volver.

-Pues ellos no se olvidaron de ti nunca, Marina.

-Va a ser muy duro despedirme de ellos, ¿eh?

-Bueno, no lo pienses.

Tú vive cada minuto como si fuera el último,

que es lo que tendríamos que hacer todos.

-Ya.

Así estás por mi culpa.

Bueno, te dejo trabajar, ¿eh?

-No, no, estás invitada. -Gracias.

-Vente otro ratico cuando estés por el barrio.

A mí también me gusta mucho hablar contigo, Marina.

-Gracias.

Y eso, no te olvides, dales todo lo que yo no he podido, ¿vale?

Hola, Paty. -Hola.

-¿Qué pasa? ¿Has discutido con Marina?

-No. Ordena la compra, anda.

-No hasta que me cuentes qué ha pasado.

Disculpad el retraso, pero está siendo un día de locos.

A ver.

Bien, se ha producido una reyerta entre dos bandas callejeras

en el parque de la Dehesa, los Ñetas y los Latin King.

Miralles, ¿no vas a empezar con lo de Quintero?

Ayer apenas nos informaron y no hemos vuelto a tener comunicación de nada.

Elías, ¿te importaría que fuera yo quien decidiera el orden del día?

Bien. Por el momento no ha habido víctimas en ninguna de las bandas.

Sabemos que se enfrentan con puños americanos,

con navajas y palos.

Las peleas se producen bajo el puente de la autovía

donde normalmente se colocan los grafiteros.

Al parecer, es una cuestión territorial.

Iker y Menéndez, por favor, daos una vuelta por allí

a ver qué averiguáis.

De acuerdo. ¿Estarán a estas horas de la mañana?

Pues creo que los Ñetas, sí. Quieren impedir a toda costa

que los Latin King dejen su huella pictórica.

(ASIENTE) ¿Sabemos si hay cámaras cerca?

Pues no, pero pregúntale a Fede, ¿vale?

Otro asunto. Hay varias denuncias

contra una pareja de falsos inspectores del gas.

Al parecer, se cuelan en domicilios de gente mayor

y mientras uno finge que revisa la caldera,

el otro desvalija la casa.

Estos robos han comenzado en domicilios de las urbanizaciones.

Nacha y Elías, os quiero a tope con esto, ¿vale?

¿Me estás tomando el pelo o qué? Elías, por favor.

¿Y qué leches pasa con Quintero?

¿Qué pasa, que estamos escurriendo el bulto?

Otra como esta y te saco de la sala.

Siguiente asunto: Quintero.

Según el informe preliminar de la autopsia,

se confirma que Quintero murió

debido a los dos disparos que recibió.

No hemos encontrado el arma homicida y tampoco hallamos su cartera.

No hay testigos, pero Científica sigue trabajando allí.

Con su permiso, inspectora, aquí todos tenemos muy claro

que el móvil del crimen no ha sido un robo.

Somoza está detrás de esto.

No va a ser fácil encontrar pruebas que le incriminen.

Todos sabemos por experiencia

que Somoza sabe limpiar muy bien las muertes que encarga.

Me gustaría formar parte de la investigación, inspectora.

Además de Elías, nadie de esta comisaría

ha puesto tanto empeño en investigar los asuntos turbios de Quintero.

Alicia tiene razón.

Tiene muchos motivos para formar parte de la investigación.

Lo siento mucho, pero ninguno de los dos

vais a poder investigar este caso.

¿Qué me estás contando? No me dirás que lo va a llevar Bremón.

No, este caso lo van a llevar en Homicidios de la UDEF.

Es posible que no sea un simple atraco,

pero, por el momento, esa va a ser nuestra versión

y seguirá siendo de cara al exterior.

La hipótesis de Somoza no está descartada.

No, pero hay mucho en juego y lo van a llevar en Homicidios.

¿Qué pasa? ¿Que ya no confían en nosotros?

Llevamos años detrás de Quintero y ahora de Somoza.

Hay una banda de narcos en nuestro barrio

y nos toca a nosotros detener a Somoza.

Elías, yo no he decidido quién lleva la investigación.

He intentado convencerles, pero no ha habido manera.

¿Y Bremón? Bremón está igual que nosotros.

Qué más quisiera él que fuera esta comisaría quien atrapara a Somoza.

El caso está en las mejores manos.

En Homicidios hay profesionales como la copa de un pino.

Es muy probable que nos pidan información

y que tengamos que darles apoyo y allanarles el terreno, ¿eh?

Pues nada, Nacha, vámonos a perseguir a inspectores del gas.

¡Me cago en mi sombra!

-¿Puedo retirarme, inspectora? Sí, ve con él

y dile a Espe que te pase por intranet

toda la información de los falsos inspectores del gas.

Oído.

Todos los demás a trabajar. Mucho cuidado ahí fuera, ¿vale?

Es una pena que nos aparten

ahora que la organización de Quintero se debilita

y que podríamos desmantelar la red. Quizá ahora Julio...

¿Tú crees que tu hermano va a querer heredar

todos los negocios de Quintero?

No lo sé. Esta noche se ha quedado en casa y está destrozado.

Ya. Bueno, habla con él a ver si averiguas algo

y, si te da información, me lo comunicas inmediatamente, ¿eh?

¿Tú cómo estás?

Regular.

La verdad es que me está afectando más de lo que creía.

Pero quiero colaborar en todo lo que pueda

para que Somoza pague por todo el dolor que está causando.

Alicia, no quiero que hagas ningún movimiento sin consultármelo.

No quiero tener problemas con los de arriba

y no quiero que te metas en ningún avispero, ¿vale?

(RESOPLA)

¿Qué tal, Fede? ¿Un café? -Gracias, Lola.

-¿Estás ocupado?

-No, estaba cribando información sobre bandas latinas.

¿Hablaste con Iván? -Sí, y tu consejo ha funcionado.

-Ha sido infalible, ¿eh? Cuéntamelo con pelos y señales.

-Le he dicho que hemos pasado una noche muy bonita,

pero que teníamos que echarle freno a la relación

porque había sufrido una experiencia traumática.

-Ya. ¿Y te ha preguntado cuál?

-No me ha preguntado y no he querido entrar en detalles.

-Muy bien has hecho, ni detalles ni detalles.

Iván yo creo que es un poco de perfil bajo.

-¿A qué te refieres?

-Hombre, que es un tipo que no tiene sentido del humor ninguno,

muy simplón y, encima, ronca.

-Bueno, te recuerdo que no es el único que ronca.

-Ya, bueno, pero hay gente que ronca que es encantadora.

(Puerta)

¿Qué tal, Lola? Fede, ¿pudiste mirar las cámaras del parque

que hay junto a la gasolinera?

Bueno, chicos, ya me iba. Chao.

Adiós.

Límpiate, que se te cae la baba.

Sí, he mirado, pero no hay ni rastro de bandas latinas.

Ahora estaba buscando en la red.

¿Ha pasado algo con Lola que debas contarme?

Bueno, no sé, que ahora me ve como un amigo más especial,

valora mucho mis consejos, mi actitud...

Un momento, ¿te has convertido en su consejero?

Bueno, se puede decir que sí. Ella me tiene mucha confianza, vamos.

A ver, concreta, ¿qué has hecho? Pues mira.

Resulta que se enrolló con un tipo que era un simplón

y carente de sentido del humor y ella lo que necesita es a alguien

pues que le haga reír. Con sentido del humor, vamos.

Total, que me pidió ayuda para deshacerse de él

y yo se la di. Pues muy bien.

Entonces, ¿a qué esperas para declararte?

No puedes pasarte la vida siendo su consejero.

O pasas a la acción u otro se adelantará.

Ya. Me lo dices por experiencia

porque lo tuyo con Alicia no acaba de arrancar.

Pues tío, en el fondo tienes razón. Somos dos pringaos.

Las tías que nos gustan no nos hacen ni puñetero caso.

Pero bueno, a lo que íbamos. A ver si pillamos a estos tíos.

Mira. Ahí está.

-Bueno, venga, pues muchas gracias por la información.

Oye, cualquier otra cosa, me llamas. Venga, gracias, figura.

-Eh, Guevara. -Julio.

-¿Te fuiste de farra para celebrar la muerte de mi padre?

-No, de hecho, quería darte el pésame.

Lo he sentido mucho por ti. -No seas hipócrita.

-Te alegras. -Te estás equivocando.

-¿A quién quieres engañar, Elías?

Has manchado su nombre cuando has podido

diciendo que es un narcotraficante. -Le acusé por indicios.

-No, tú le odiabas por un tema personal. Mi padre me lo contó.

-Mira, Julio, tengo trabajo. -Eres un borracho.

Y hubo una época en la que estabas tan desesperado por un trago

que fuiste capaz de ponerte a cuatro patas y ladrar como un perro

para que mi padre te invitara. Nunca le perdonaste eso.

-Mira, por respeto a tu dolor no voy a tener en cuenta esa palabra.

Eres joven para entender ciertas cosas de hombres.

-Entiendo más de lo que te crees y sé reconocer a un cobarde.

-Chaval, ya estuviste en el calabozo por liarla.

¿Quieres repetir? -No estoy liando nada.

Estoy diciendo verdades como puños.

Ya puedes pedir perdón a mi padre por insultarle.

-¿Perdón? -Sí.

-¿Por perseguir a un delincuente? Estás equivocado.

Como perseguí a tu padre para que pagara por sus delitos

pienso perseguir al que lo ha matado. Su muerte ha sido un fracaso.

-¿Por qué iba a serlo?

-Porque tenía el mismo derecho a que defendiéramos su vida

y no supimos hacerlo.

-Si fuera policía, me daría vergüenza el estado de este barrio.

-Tienes que colaborar y no cabrearte. -Vete a la mierda.

-Vaya tela, Elías.

-María, siento mucho que hayas presenciado esto, de verdad.

-Yo sé que no te alegras de la muerte de Fernando.

Sé de la pasta que estás hecho. -Gracias, María.

-No se lo tengas en cuenta porque es un crío

y está hecho polvo por la muerte de su padre.

-Lo sé, por eso me he contenido. -Además, está muy solico.

-Sí, lo mejor que podía hacer era volverse a América.

-A lo mejor ha visto que su sitio está aquí.

Tú y yo sabemos que este barrio tira.

-Ya, pero vienen malos tiempos para este barrio.

-La gente está muy afectada, ¿eh?

Ya no solo porque haya uno suelto con una pistola,

es que han matado a Quintero, que en el barrio era muy querido.

Yo sé que estabais enfrentados, pero...

-Se construyó una buena fachada, sí. -¿Vas a llevar tú la investigación?

-La van a llevar los compañeros de Homicidio de la UDEF.

Oye, si me perdonas, tengo un poco de prisa.

-Claro. Hasta luego.

-Me pediste que valorara los pros y los contras, ¿no?

-Y han ganado los contras. -Eso es.

La idea de la prejubilación se ha esfumado.

-Me alegro. Quiero saber cómo te sientes en la consulta.

-Bien. Llevo un par de días que me siento más seguro, sin bloqueos

y no tengo que andar pidiéndole consejo

a mis compañeros de los diagnósticos. -Muy bien. Es un gran paso.

-Siento que vuelvo a ser yo. -Eres un gran médico.

Eso nadie lo pone en duda. -Muchas gracias.

Solo soy una persona que se preocupa por sus pacientes, nada más.

-Que no es poco.

Quiere decir que eres un gran médico y una excelente persona.

-¿Me da entonces su aprobado, doctora?

-Matrícula. Y el alta también. Lo has hecho en tiempo récord.

-Bueno, gracias a ti. No te quites méritos.

-Solo te he ayudado a enfrentarte a tus miedos, nada más.

-Sí, la verdad es que me metí en un bucle muy destructivo, sí.

Pero bueno, he contado con una gran psicóloga.

-Estoy aquí para lo que necesites. -Espero que sea para poquito.

Por favor, cuando quieras te invito a un café en La Parra.

-Encantada.

(Timbre)

-Si quieres abro yo. -Gracias, Antonio.

Adiós. -Adiós.

-Hola. -Nacha, tengo otra consulta ahora.

-Tardaré poco. Solo quería decirte que ayer me quedé con mal cuerpo.

-Pero ahora no es el momento.

-Teresa, es urgente y tu paciente no ha llegado.

-Pero no me gusta que me interrumpas así.

Imagínate que lo hago al revés, que me presento en la comisaría

cuando vas a una vigilancia. ¿A que no te gustaría?

-A ver, lo que pasa es que ayer te querías ir a dormir sola,

descansar sola, yo lo entiendo.

Hoy no puedes porque estás esperando tu paciente.

¿Qué hueco tienes para mí en tu vida?

-Nacha. -¿Qué?

-Esta tarde tengo un hueco, ¿nos tomamos un café?

-Vale, pero dime a qué hora porque tengo una liada en comisaría

que no veas. -Miro la agenda y te llamo, ¿vale?

(Timbre)

Ahí está. -Espero tu llamada.

-Hola, buenos días. Quería preguntar, ¿para renovarme el pasaporte?

-Buenos días. Tú has estado aquí antes, ¿no?

-Sí, vine hace unos meses por el robo de... Bueno, por un robo.

-Ah, me acuerdo. Te robaron el bolso en el callejón

y el oficial Lemos se ocupó de ti, quiero decir, se ocupó del caso.

-Sí. Sí, qué memoria. -Bueno, es que es mi trabajo.

¿Y qué tal te trató el oficial Lemos? -Bien, bien. Bien.

-Bueno, no me cabe la menor duda, no.

-Bueno, pero yo he venido a preguntar para renovarme el pasaporte.

-Ah, sí, claro. Mira.

Aquí tienes el teléfono para pedir la cita y el link,

por si quieres hacerlo por internet. -Vale. Muchas gracias.

-De nada. Hasta pronto. -¡Iker!

¿Qué haces por aquí? He venido a renovar el pasaporte.

Ah, ¿te vas al extranjero? No, pero lo tengo caducado

y prefiero no esperarme por lo de la Ley de Murphy, ya sabes.

No vaya a ser que me toque un viaje y me tenga que quedar aquí.

Muy bien. Chica previsora vale por dos.

Sí, pero me ha dicho que tengo que pedir cita previa.

Tú no podrías colarme, ¿verdad? Me temo que no.

Oye, ¿y no te apetece tomar algo en el bar?

Vale, dame tres minutos y enseguida voy.

Perfecto. Te espero allí. En La Parra.

Genial. Así el viaje no habrá sido en balde.

Chao.

No es lo que parece. No, si nunca es lo que parece.

Y en boca cerrada no entran moscas.

Todavía estoy en shock.

Y no te puedes imaginar lo que me ha costado hacer el "briefing".

Ahora empiezo a atar cabos de todo. Claro.

Por eso llevan el caso en Homicidios.

Y solo lo sabemos nosotras, Bremón y Lemos.

Y no podemos hacer nada, claro. Nada.

Pero bueno, te mantendré informada de las novedades que hay.

Y ahora me toca lidiar con alguno de mis agentes

que están muy furiosos. Ánimo, Claudia.

Hola, Guevara. -Hola.

Dime, Elías.

Antes de que me eches la murga, déjame hablar, ¿vale?

Te estoy dejando hablar.

A ver, ya sé que no llevamos lo de Quintero,

pero he hablado con mis confites y resulta que el día que lo mataron

tuvo una bronca con su hijo, con Julio

y tras tomar una copas fue contando

que su padre lo quería devolver a Estados Unidos.

Y también le detuvimos por romper el mobiliario urbano

y por resistencia a la autoridad también tras una bronca con su padre.

Un poco raro, ¿no? Bueno, yo solo veo

un par de broncas entre padre e hijo,

pero vamos, en esa asignatura podemos dar un máster.

¿Qué más? ¿Cómo que qué más?

Aquí hay gato encerrado, Claudia. A ver, Elías.

Creo que esta mañana lo he dejado bastante claro,

pero veo que te ha entrado por un oído y te ha salido por el otro.

Esta investigación la llevan en Homicidios de la UDEF

y tú te vas a quedar quieto. Bueno, no.

Mejor dicho, no te vas a quedar quieto,

me vas a decir qué avances tienes

sobre los falsos inspectores del gas.

¿Los...? Estoy en ello.

Que es lo mismo que decir que se lo has colocado a Nacha

mientras te dedicabas a hablar con tus confites

para averiguar algo de Quintero, ¿eh?

Aprovecha las horas que le quedan a tu jornada

porque hoy no has dado ni palo al agua.

Yo he currado. Pero no en lo que te he mandado.

Y te voy a decir más. Hoy te has ido del "briefing"

de muy malas maneras. No te lo he tenido en cuenta.

Pero no agotes mi paciencia, ¿hablo claro? ¿Eh?

Elías, por favor, no me lo pongas más difícil, ¿vale?

Está bien, le dedicaré un tiempo

a investigar eso de los inspectores falsos.

Por cierto, Claudia, que con todo este lío

no hemos vuelto a hablar de lo del topo.

Oh, es verdad.

Disculpa, te lo tenía que haber dicho.

Falsa alarma.

Como estaba con la mosca tras la oreja,

quise presionar un poco a uno de los detenidos

por lo de las peleas de perros. ¿Y cuándo has hecho eso?

Bajé al calabozo antes de que pasase a disposición judicial.

Le aseguré que cualquier cosa que me contara

no figuraría en los informes y nunca llegaría a oídos de Tano.

¿Y? Pues me confirmó

que Céspedes era un habitual de dichas peleas,

pero que, concretamente, le había avisado de que a esa

no iba a acudir porque tenía otros planes.

Un poco sospechoso, ¿no?

Bueno, una desgraciada casualidad, digamos.

Acuérdate que preparamos ese operativo

en un visto y no visto, así que nadie en comisaría

podía saber en lo que íbamos a intervenir

y mucho menos avisar a Tano de nada.

Ya. O sea que queda descartado lo del topo, ¿no?

Pues sí y menos mal. Porque podíamos haber metido la pata, pero bien.

Oye, Claudia, disculpa si antes he estado un poco cabestro.

No te preocupes, anda. Está olvidado.

La verdad es que me daba mucho corte encontrarme contigo.

Pero qué tontería.

Encontrarse con una chica tan simpática es una alegría.

Chicos, las cervecicas sin alcohol. -Gracias.

-¿Vais a tomar algo más? -Quizá me quedo a comer.

¿Y tú, Iker?

Si no me llaman, algo rápido me da tiempo.

Venga, pues os saco una carta.

-Venga, va, quédate a comer conmigo, así puedo compensarte e invitarte.

¿Por qué? La última vez me invitaste tú.

Técnicamente, no fue una invitación.

Acababan de robarte el bolso, me diste un poco de lástima...

Aunque, pensándolo bien, fui un pardillo.

¿Un pardillo? Sí.

Como te inventaste esa historia para conseguir un móvil

a través de la compañía de seguro,

casi que se puede decir que a mí también me estafaste.

Iker, no te lo tomes así.

No sé, no estaba pasando por un buen momento económico.

Realmente, no estaba pasando por un buen momento vital

y lo acababa de dejar con mi pareja. Ya, ya.

¿Y qué? ¿Has vuelto con tu novio? No, no, continúo soltera.

Desde que estuvimos tú y yo, no he vuelto a estar con nadie.

Ya, y yo me lo creo. Te lo digo de verdad.

Conocerte y estar contigo fue una de las mejores cosas

que me pasaron en los últimos meses. No me importaría repetir contigo.

Desde luego que como manipuladora eres buena, ¿eh?

No, estoy siendo totalmente sincera.

Ya has visto que soy una estafadora de pacotilla

que no conseguí meterle un gol ni a la compañía ni a vosotros.

No te quejes. Bastante bien se portó mi compañera.

Eso es verdad. Pensaba que ese día iba a acabar en los calabozos.

Pero tu jefa, esa chica tan mona, se portó mejor de lo que me esperaba.

Esa chica es la inspectora Ocaña. Vale, me gustaría darle las gracias.

Pero primero prefiero empezar contigo.

No sé, ¿qué haces esta noche?

Puedo ser mucho más persuasiva. Eh, Carol.

Hola. Hola.

¿Te acuerdas de Carol?

¿Carol? Eres la chica que falseó el robo de un móvil, ¿no?

Sí, sí. ¿Y qué has venido a hacer por aquí?

Nada, he venido a pedir información sobre la renovación del pasaporte

y, casualmente, me he encontrado a Iker

y le estaba diciendo que estoy muy agradecida

por cómo os portasteis conmigo aquella vez.

Es nuestro trabajo. No hay de qué.

Había pensado invitarle a comer. ¿Si quieres acompañarnos?

-Chicos, la carta.

Muy amable, pero tenemos mucho trabajo.

No quiero ser una aguafiestas. Quédate. Chao.

Alicia, espera. Debo irme. Te ha dicho que te puedes quedar.

Pero ya la has escuchado, estamos hasta arriba de trabajo.

Hasta otra, Carol. Espero verte pronto.

Alicia, no tenías que haber sido tan seca con ella.

Ya nos pidió perdón por lo que hizo. Quería ligar contigo.

No tienes que preocuparte ni que estar celosa.

¿Celosa? Oye, no todo gira en torno a ti, ¿sabes?

Lo siento.

Lo de Quintero me está afectando más de lo que creía.

He metido la pata. Perdona.

Solo quiero que sepas que no tienes que dudar de mí

y que me puedes pedir lo que quieras.

Para empezar te pediría que te comportaras con más delicadeza

y respeto hacia mis sentimientos. Está bien.

Te prometo que tendré en cuenta lo que me digas.

Ya. Un día dices una cosa y al siguiente haces otra.

En fin, vamos. No quiero que nos vean discutiendo.

(Puerta)

¿Sí?

-Hola. -Hola, Paty.

Justo quería hablar contigo,

pero mi padre ha estado toda la mañana haciendo gestiones

y he estado solo. -Tranquilo.

¿Te ayudo? -No.

-¿Y de qué querías hablar?

-El otro día, cuando fui al bar a beber sin parar,

fui un poco borde contigo.

Pero es que acababa de enterarme de algo muy grave.

-Ya lo sé.

María me ha contado que tu madre está muy enferma.

-Se está muriendo, Paty.

-Lo siento muchísimo.

-Ahora que la había recuperado

y me toca volver a perderla.

Qué injusticia. -Sí que lo es.

Pero tienes que verle la parte positiva.

-Estás de broma, ¿no? ¿Qué parte positiva?

-Que gracias a tu empeño y esfuerzo has podido conocerla

y vas a poder estar a su lado,

cogerla de la mano y acompañarla cuanto más te necesite.

Y va a ser duro, claro que sí, pero vas a poder estar ahí.

Y ella va a irse en paz y tú te vas a quedar tranquilo

porque al menos vas a poder despedirte de ella.

-Sí.

Es que, en realidad, estoy siendo un egoísta

por pensar solo en mí.

Me estoy haciendo la víctima cuando la víctima es ella.

-Tu madre tiene que estar muy feliz

de ver la persona tan maravillosa que eres.

-Tú sí que eres maravillosa, Paty.

-No, yo no. Yo simplemente he visto la muerte muy de cerca.

No tuve la oportunidad de decir adiós.

-Ya, ya lo sé.

-Ellos se van, pero nosotros nos quedamos aquí

para recordarles y para seguir adelante.

Porque es lo que ellos querrían.

-Te haré caso. Voy a dejar de quejarme

y voy a vivir a tope estos últimos días junto a ella.

-Eso me gusta mucho más.

Tengo que volver al trabajo, ¿vale? ¿Hablamos luego?

-Sí. -Venga.

Hasta luego.

Teresa, estaba ligando delante de mis narices.

¿Con quién?

Con una chica con la que tuvo un lío.

A lo mejor no era él, sino ella.

Ella fue a buscarle, pero él cayó con todo el equipo.

¿No te parece que te estás dejando llevar por los celos?

¿Y qué? ¿No puedo sentir celos?

Evidentemente, una pareja no se comporta así.

Pero es que no sois pareja, no quieres salir con él.

No y, a este paso, no lo va a ser nunca.

¿No te parece que estás actuando demasiado emocionalmente?

Es que me da mucha rabia. He quedado en evidencia delante de Iker.

¿Y por qué crees que te estás comportando así?

No quiero hablar de mis sentimientos.

Si estoy así no es por esto, es por la muerte de Fernando.

Es por la muerte de mi padre. Alicia, perdóname.

Teníamos que haber empezado hablando de esto,

pero como venías tan lanzada con Iker...

Quiero decir una cosa. Me parece alucinante

que se haya comportado de una forma tan poco sensible.

Si yo le conté que Quintero era mi padre

fue como muestra de confianza.

Pero, evidentemente, él ha demostrado no estar a la altura.

¿Sabes qué pasa, Alicia?

Que no le puedes exigir nada porque no sois pareja.

Él te declaró su amor, pero no quisiste salir con él.

Lo que me gustaría es que al salir de aquí

reflexionaras sobre lo que sientes por Iker

y actúes en consecuencia.

Es que

yo no sé cómo gestionar esto, Teresa.

Demasiadas cosas en muy poco tiempo.

Demasiadas cosas.

Hace un momento te has referido a Quintero como tu padre

y es la primera vez que lo haces. ¿Desde cuándo lo consideras así?

Ha sido gradual.

La primera vez que mis sentimientos hacia él cambiaron fue

cuando vino a mi casa la víspera de mi boda.

Me contó por qué mi madre me había llamado Alicia.

Fue en honor a "Alicia en el país de las maravillas".

Eso es muy bonito. Sí.

Me emocioné mucho.

Eso significa que se querían, que se querían muchísimo.

Hace poco

intenté manipularlo para que confesara sus crímenes

y él se dio cuenta y se enfadó.

Me repudió.

Yo

para ablandarlo le llamé papá.

Pero porque realmente lo sentía.

Y, a pesar de que lo odiaba y de que era un criminal,

pues lo quería.

Me gustaría que intentaras por un momento olvidarte de quién era

y que te centres en esa sensación de pérdida que te provoca su muerte.

En lo que sientes tú.

Siempre tuve la esperanza

de que dejara sus negocios.

Así podría haberme reconciliado con él.

Joder.

Está muy bien, de verdad. Llora lo que necesites.

-Eh. -Eh. Por fin llegas.

He ordenado la cámara para liberar un poco de espacio.

Si quieres que haga algo más, me lo dices.

-¿Qué te pasa? Te veo como muy activo.

-Es que una amiga me ha subido la moral.

-Paty. -Sí.

Sí, se ha enterado de lo de mamá y ha venido a verme.

-Me alegro. La verdad es que pareces otro.

Tienes mucha suerte de contar con ella.

-Le voy a hacer caso en lo que me ha dicho.

Sí, a partir de ahora voy a aprovechar a tope

los ratos que tengamos juntos. -Los dos lo haremos.

-He pensado que este fin de semana podríamos coger la furgoneta

e ir a la sierra. Me encantaría hacer una excursión con ella.

-Perfecto, sí, sí, muy buena idea.

Pues cuando la veamos, se lo propondremos.

-Y también podríamos llevarla a Valencia a ver el mar.

Bañarnos, tomar el sol...

Y a comer una paella, que me dijo que le encantaba la de marisco.

-Fantástico. Cuando éramos novios siempre íbamos a la Malvarrosa.

(Móvil)

¿Y este teléfono? Sí, dígame. Sí, soy yo.

Sí, vamos inmediatamente.

David, David, escucha.

Que tenemos que ir al hospital.

Tu madre ha sufrido un ataque y está muy grave.

-Qué casualidad, oficial. Pensaba que no te iba a ver hasta mañana.

¿Y qué has estado haciendo? ¿Guardia?

Sí y no, pero como me tocó comer sola,

pues me quedé con la esperanza de verte

y, no sé, poder tomar algo.

-Lola, que digo yo que igual esta tarde,

después del curro, pues podíamos ir al cine.

Están poniendo la peli nueva, esta de Matt Damon,

que sé que te apetece ver. Podemos ir los dos.

¿No puede esperar a mañana?

Lo mismo podría decirse de ese asunto que tienes que atender.

O mejor, ¿no le puedes decir a Carol que espere a que termine tu jornada?

No he quedado con Carol. Ya.

Esos son celos, ¿eh?

Alicia siente algo y ha visto en esta chica una amenaza.

Además, viendo tu historial, no me extraña.

¿Qué historial, Fede? Si estoy retirado.

Llevo una vida de ermitaño que no me la creo.

Parece que no quiere darme una oportunidad.

¿Y no has pensado en dejarlo estar?

Igual esto solo te trae quebraderos de cabeza.

-Ten paciencia. Estas cosas siempre son así.

-Esto es distinto.

Aquí pasa algo y creo que no pinta bien.

-Han ido detrás de él para destapar sus delitos

y meterlo en la cárcel y resulta que ahora muere

como un empresario honorable víctima de un asesinato.

Sí, hubieras preferido otra portada: "Quintero detenido y esposado"

con un titular que le acusara de narcotráfico.

Exacto. Ya.

Las cosas no siempre terminan como queremos.

Oye, ¿es cosa mía o me da la impresión

de que no te importa que la prensa le trate como a un héroe?

-¿Familiares de Marina Lafuente?

-Sí, ¿cómo está? -¿Podemos pasar a verla?

-Antes tengo que explicarles algo.

-Aquí todos sabemos que lo del robo está cogido con papel de fumar.

No quiero que te hagas el loco cuando tus compañeros vengan aquí

a cargarnos el muerto, ¿eh?

La hipótesis de una guerra por drogas siempre estará presente.

No tienen por qué preocuparse. Vayan con cuidado como hasta ahora.

Aquí el único que tiene que preocuparse es usted

porque, hasta donde yo recuerdo, usted fue el que apretó el gatillo.

-¡Pero cuánto tiempo! ¿Qué es de tu vida?

-Claro, ¿pero cuándo es esto? Sí, pero si estoy deseando verte.

No, no, tú te quedas en casa que tenemos que ponernos al día.

Venga, un besito. Chao.

-En estos días le va a tocar tomar decisiones muy importantes.

El futuro de Transportes Quintero está en sus manos.

-Ahora tienes algo que don Alejandro quiere comprar.

Te hacemos un favor quitándotelo de encima.

No tienes lo que hay que tener para llevar este negocio. Acéptalo.

-Te quiero, mamá.

(LLORA)

Te quiero.

(TOSE)

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Servir y proteger - Capítulo 282

14 jun 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. cancer54

    No he visto todavía comentarios del capítulo de este lunes, y por eso quiero poner el mio. Creo que tenían los guionistas haber esperando un poco más para haber encamado a Alicia con Iker, al menos hasta tener el niño. O que al menos hubieran los dos respetado el embarazo. Es lógico Alicia quiera rehacer su vida, pero a ver que pasa con Iker, porque si es un infiltrado, cuando se solucione lo de Somoza se tendrá que ir, a no ser que le maten antes. Si Iker la hubiera querido respetaría el embarazo hasta el final, y luego ya hacer lo que quieran. Da la impresión que solo quería acostarse con ella. Veremos a ver que pasa a partir de ahora, sino que den una oportunidad a Rober de volver, como dicen que vuelve Sergio y que Quintero está vivo o que va volver alguien importante de la primera parte. Habría un gran tema.

    19 jun 2018
  2. María

    Quintero está vivito y coleando.

    18 jun 2018
  3. dalyll

    por favor...que todos se mueren por Alicia...no me convence en nada....ni que fuera la gran belleza...error en el casting

    17 jun 2018
  4. Hlenen

    Los que se acercan a Alicia ,acaban.cascando ...que Iker se aleje de ella por favor ...jajajajaja

    16 jun 2018
  5. Begoña

    Está todo organizado por Bremón, Lemos y Quintero para pillar a Somoza !! (Vamos digo yo....) Coincide con que Eduardo Velasco vaya a compaginar "Servir y proteger" con el rodaje de otra serie....

    15 jun 2018
  6. Lorelay

    Me ha horrorizado el trago de agua de Marina. Innecesario ese sonido.

    15 jun 2018
  7. Ofelia

    El comentario de varias amigas que lo vemos desde Uruguay es que nos parece que Quintero se está recuperando en un hospital pero lo ocultan.Si muere la serie decae,aunque estan muy bien tratados los delitos y los sentimientos

    15 jun 2018