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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 280 - ver ahora
Transcripción completa

"Mal día para las apuestas.

Ni se te ocurra aparecer por el garaje.

Para que dudes de en qué bando estoy".

Inspectora, yo no soy el topo que está buscando.

Puede creerme o no,

pero seguir discutiendo no nos va a llevar a ningún sitio.

Avise a Asuntos Internos, pero me gustaría volver al trabajo.

Por el momento, es todo.

Esas acusaciones son falsas.

Iker, a mí no tienes que darme explicaciones.

Pero yo quiero dártelas, Alicia.

Estas cosas me sacan de quicio.

Habla con él, así te sientes más tranquila.

-¿Y qué le digo para que no parezca que le estoy reprochando algo

o que lo estoy presionando?

No quiero que piense que soy celosa.

No es eso lo que siento, Paty. Siento que lo estoy perdiendo.

¿No me dices nada?

-Marina se está muriendo.

Cirrosis hepática, irreversible.

Tienes que centrarte en el presente junto a tu hijo.

-¿Qué presente, Jesús? ¡Por favor!

¡Si me estoy muriendo!

La enfermedad está tan avanzada que apenas me quedan unas semanas.

¿Qué presente?

-Me he enterado por casualidad. Ni siquiera ellos me han dicho nada.

-Me habría gustado decírtelo antes, pero te veía tan feliz...

Tu padre tampoco lo sabía, se enteró ayer.

No te enfades con él, quería que te contara.

Fue mi decisión no hacerlo antes. Lo siento.

-Empiece a trabajar conmigo.

Le voy a dar el valor que se merece y toda mi confianza.

Lo voy a tratar como a un hijo,

así como su padre trató a Jairo.

¿Por qué cree que vino a decirme las debilidades?

A un perfecto desconocido y no a usted, su padre.

De los celos a la traición hay un solo paso.

-¿Qué hubiera pasado si Jairo estuviera en mi lugar?

¿A él también lo hubieras llamado traidor?

-No metas a Jairo. -¡Sí, papá! ¡Sí que lo meto!

Él ya no está, ¿te enteras?

Ya no está,

pero parece que sigo compitiendo contra su puñetera sombra.

-He caído en su trampa como un completo gilipollas.

Solo quería enfrentarnos y separarnos para dejarme solo.

No sé, no me di cuenta.

O me he dado cuenta tarde, pero he aprendido la lección.

Te juro que jamás volveré a dudar de ti ni de tu palabra.

-Se está quedando solo, Quintero.

Alicia siempre lo ha tenido en contra.

Ahora su hijo menor lo odia.

Pero, ¿quién va a querer a un malparido como usted?

(Bofetada)

-¿Qué? ¿Me vas a matar aquí también?

-Puedo contratar a un sicario.

-Ya tenemos a uno y se llama Iker Lemos.

Yo le di plata y le di una pistola. Ahora quiero que cumpla las órdenes.

Voy a seguir a Lemos yo misma cuando termine su jornada.

Tienes 24 horas.

No es tan difícil.

Te hemos dado el arma, la hora y el lugar.

Lo seguí desde la comisaría hasta su hotel.

Allí me quedé apostada un par de horas.

Y al cabo de esas dos horas, ¿quién dirás que entró en el hotel?

¿Quién?

Tano.

¿Estás segura que ha ido a ver a Iker?

Completamente.

(Música emocionante)

(Música agradable)

Buenos días.

Hola, cariño.

Te has levantado muy pronto, ¿no?

Sí, es que quiero llegar a comisaría temprano.

Hay un asunto que quiero resolver cuanto antes.

Ah, ya. Tiene que ver con la visita de Montse tan tarde.

Pues sí, es que es grave.

¿Te puedo preguntar?

Creo que tengo un topo en comisaría.

(ALARMADO) ¿Qué?

Sí, sí.

Creo que uno de mis agentes

está pasando información a los narcos.

¿Desde cuándo pensáis eso?

Llevaba días que veía cosas que no me cuadraban

y ayer lo vi con mis propios ojos.

O sea, que sabéis quién es el topo.

Sí, pero no te lo puedo contar.

Pues habrá un ambiente caldeadito en la comisaría.

En realidad no, solo Montse y yo estamos al tanto del asunto.

Y el comisario Bremón.

Todavía no se lo he contado.

Pues tiene que ser muy serio. Pues sí.

En cuanto Montse y yo le quitemos la careta al topo

se lo contaremos.

Vale, vale.

Ojalá resolváis pronto el problema.

Me voy. Oye...

¿cómo te fue ayer en la vuelta a la consulta?

Disculpa, no te dije anda.

Mejor de lo esperado,

pero sigo pensando en solicitar la prejubilación.

Mi amor, no te precipites. Nadie te presiona en eso.

Me presiono yo.

Por ver cómo me afecta todo.

Bueno, hay otra persona que me presiona mucho

y en una única dirección:

que siga ejerciendo.

¿Y quién es?

No te hagas la tonta.

Lo sabes perfectamente.

Es Olga, que le has ido con el cuento de mis dudas.

Lo siento, cariño. Ayer me frio a preguntas.

Me acorraló y se lo tuve que contar.

No te preocupes, somos una familia y supongo

que mis decisiones la afectan también a ella.

¿Y qué te dijo?

Le da la impresión que lo de la prejubilación es

una huida porque tengo pánico a cometer otro error.

No es una tontería lo que te ha dicho.

No lo es, no.

No sabes lo que me insistió en seguir con la consulta.

Pues claro. Porque ella, lo mismo que yo,

pensamos que has nacido para la medicina.

Y que eres una médico excelente. ¡Pero excelente!

No sabes lo que te agradezco lo que dices.

¿Sabes qué?

Te lo voy a decir todas las veces que haga falta

porque es verdad.

(Música agradable)

¡Te quiero!

Hola. Hola.

¿Qué tal?

Bien.

¿Esa es la bolsa que te trajo tu padre?

Sí. ¿Cómo sabes que estuvo aquí?

Me lo encontré y dijo que vino a verte y traerte cosas.

Supongo que te puso la cabeza como un bombo.

Se limitó a pedirme perdón y decir que puedo volver cuando quiera.

Ya, claro.

Como si no hubiera pasado nada.

¿Cómo es tan cínico después de la crisis que te provocó?

No fue cínico, Alicia.

Me habló de corazón, por eso le haré caso.

¿En qué sentido?

Voy a volver a casa con él.

¿Qué?

Sí, creo que es lo mejor.

Julio, ¿lo mejor para quién?

Escúchame, debes mantenerte alejado de él por muchos motivos.

Lo que más me preocupa es que te desencadene otra crisis.

Me imaginaba que no te iba a gustar mi decisión.

Pero me tocó la fibra verlo tan arrepentido.

Por eso, después de pensarlo mucho,

he decidido volver con él.

Conozco ese teatro, me lo ha hecho.

Yo lo vi muy sincero.

Me dijo que se pasó mucho llamándome traidor.

Si actuó así es porque sigue sensible por lo de Jairo.

Si tanto le duele, debería dar un paso al frente.

¿A qué te refieres?

A que debería dejar sus actividades y entregarse a la policía.

Sé que mi padre no es ningún santo,

pero tampoco el criminal despiadado que describes.

Puedes usar los adjetivos que quieras,

pero un criminal es un criminal y debe pagar.

No todo en la vida es blanco o negro.

También hay grises.

Alguien que se enriquece traficando con droga tiene el corazón negro,

por mucho que lo tape con obras de caridad

o construyendo una fachada de empresario ejemplar.

Vale.

Supongamos que tienes razón en todo lo que dices.

Aun así, en ese hipotético caso, yo volvería con él.

No sabes los que dices. Sí que lo sé.

Un hijo no puede abandonar a un padre.

Es ley de vida. Julio, por favor.

No puedo dejarlo solo en estos momentos.

Es una situación muy difícil.

Ya, en plena guerra con Somoza, ¿no?

No me refería a eso.

Me refiero a su estado por lo de Jairo.

Si quieres marcharte de esta casa, que sea para volver a Miami.

Tienes a tu madre, amigos, oportunidades laborales...

No, lo he estado pensando durante toda la noche.

Me quedo en Madrid y no solo por mi padre.

Entonces quédate aquí y busca un trabajo lejos de él.

Julio, si no lo haces te arriesgas a terminar como Jairo.

Te agradezco mucho que te preocupes por mí.

De verdad, lo valoro muchísimo.

Pero por más que me digas no me vas a convencer.

Vuelvo con mi padre. Que, por cierto, también es el tuyo.

Supongo que no puedo hacer nada más.

Gracias por acogerme tan bien, hermana.

-Oye, te estaba buscando.

¿Esto es la "docu"?

-Son los mensajes del chaval este que ha puesto una denuncia

por amenazas en un chat.

-¿Pero te has puesto a imprimir

todos los chats de esos energúmenos de sus amigos?

-No te preocupes, que he utilizado papel impreso a dos caras.

Está reciclado, así no me acusas de acabar con el Amazonas.

-No, con el Amazonas no. Nada más que con la mitad.

-¡Cómo estamos de buena mañana! ¿Sigues con mal de amores?

-Lo siento, sé que últimamente es difícil estar a mi lado.

No sé estar ahora mismo de otra manera.

-Si no lo digo por mí, he pasado por todo tipo de situaciones.

Por ti, que te veo hecha polvo.

-He intentado lo que hacen todos y a mí no me funciona, ¡carajo!

-¿Te refieres a intentar quedar con otra chica?

-Sí, Yolanda.

Esa cita para lo único que me sirvió fue para darme cuenta

de lo que me gusta Teresa y la echo de menos.

-Ten paciencia, mujer.

No vas a borrar de un plumazo lo que sentías por ella.

-No, sentía y siento.

-¡Qué difícil es olvidarse alguien cuanto estamos tan colgados!

-En mi caso diría que casi imposible.

-¿Qué piensas hacer? -No sé.

(DUDA) O, bueno, tal vez sí, no sé, tal vez no sea tan difícil.

-Si encuentras un sitio donde vendan varitas mágicas, cómprame una.

-Sí, lo que pasa es que...

no sé si lo que estoy pensando para solucionar mi caso

también sirva para el tuyo.

-Con lo que me has contado, me parece que has decidido.

-Sí.

No pienso solicitar la prejubilación.

Pienso seguir ejerciendo la medicina.

-¿Qué te ha llevado a ello?

-Sobre todo una conversación con mi hija.

Me hizo ver lo importante que había sido

siempre para mí la medicina y, sobre todo,

hacerme reflexionar sobre si quiero dejar la consulta

es porque tengo miedo a cometer otro error.

-¿Por qué dices "otro error"?

Lo que te llevó a esta crisis no fue un error.

Tus compañeros y la viuda lo han terminado admitiendo.

No has cometido ningún error Antonio.

Te has elaborado un relato donde tú sí te sientes culpable.

-En el fondo sí.

-De ahí vienen el bloqueo y la inseguridad que sufres.

-Hace un momento he pasado un rato horrible.

-Perdona, eso no me cuadra con querer seguir en la consulta.

-No quiero defraudar a Olga y a Claudia, ¿no?

Pienso que me van a ayudar a no tirar la toalla.

-¿No te parece que eso sí sería un error?

-¿Por qué?

-Por muchos ánimos que te den,

es una decisión que tienes que tomar basándote en cómo tú te sientes.

-¿Qué hay de malo en que me apoyen? -No hay nada malo.

Pero te puedes generar un problema que ahora no tienes.

-Perdona, no te entiendo, no sé a qué te refieres.

-Imagina que sigues en la consulta basándote en ese apoyo

y en unos meses te encuentras en una situación parecida

a la que ya has vivido. -Bueno...

Espero que no.

Sería horrible pasar otro trago así.

-Podrías pagar esa frustración con ellas.

-Ah.

Quieres decir que acabaría responsabilizándolas

de haberme animado a seguir ejerciendo.

-Es una decisión que tienes que tomar tú, solo tú.

(Música melancólica)

-¿Qué te he dicho?

-¿En serio?

-Estoy desarrollando un sexto sentido, te lo juro.

Sé que les apetece a los clientes antes de que ellos lo sepan.

-Oye, si desarrollas ese don nos podremos forrar.

-No sé en qué tontería piensas, pero si es ganar dinero me apunto.

-Mira, si lo desarrollas mucho, mucho,

a lo mejor puede adivinar los números del Gordo.

-Tú eres "mu" tonta, ¿eh?

Pero me voy a entrenar.

-Ojalá fuera real y pudieses ayudar a mi padre.

-¿Por qué? ¿Qué le pasa?

-Desde que he venido lo veo muy mayor.

-Mujer, ¿cuántos meses te has ido?

No le ha dado tiempo a envejecer tan rápido.

-Desde que le pusieron la denuncia ya no es el mismo.

-Eso es que fue muy fuerte.

-Veo que no disfruta con su trabajo.

Y es lo que más le gusta.

Hasta está pensando en jubilarse.

-¿Tu madre qué dice?

-¿Qué va a decir? Lo mismo que yo.

Intenta hacerle ver las cosas de otra manera,

un poco más positivas, pero...

-Tampoco podéis hacer mucho más.

Solo estar ahí y ayudarle en todo lo que necesite.

-Ya.

-El que me está preocupando muchísimo es David.

Ayer se pilló una...

Se puso hasta el culo, tía.

-¿En serio?

-Se lo tuvo que llevar María a la tienda con su padre.

No sé, me da mucha pena.

-Cuando uno de obceca lo ve todo muy negro.

-También tiene razones de sobra para estar como una mierda, ¿eh?

-¿Por qué? ¿Qué le pasa?

-Su madre está muy malita.

Y es la manera que ha tenido de afrontarlo.

Que no es la mejor, desde luego.

En realidad lo que me jode es no haberlo sabido antes

y no haberlo ayudado más.

-A ver, Paty, tú tampoco estás pasando por tu mejor momento.

-¡Buf! Somos la alegría de la huerta, ¿eh?

¡Madre mía!

-Oye, pues creo que estoy desarrollando también tu don.

-Ah, ¿sí? A ver, hazme una premonición.

-Mira, me da a mí que lo clientes que te han pedido hace una hora

se están empezando a irritar un poquito.

-¡Lo siento! Voy ahora mismo.

Eres buena.

¿Qué tal, Elías?

¿Has visto a Iker, por casualidad?

No, desde que he llegado no lo he visto.

¿No sabes dónde puede andar?

No tengo ni idea.

Tenía turno de mañana y no lo ha visto nadie.

Supongo que lo habrás llamado por teléfono.

Varias veces, pero no me contesta.

Tendrá algún servicio antes de venir aquí.

Sí, supongo. ¿Con qué andas?

Los chavales del instituto, que han hecho un chat

para hablar y han acabado fatal.

Uno de ellos ha puesto una demanda por amenazas e insultos al resto.

Algo me dijo Nacha.

Si lees lo que le dicen, se te ponen los pelos de punta.

Parece ser que empezaron con él porque aparentemente era más débil.

Oye, ¿estás trabajando aquí por qué?

Hay mucho follón en la sala y no tengo despachito, como otras.

¿Y tenías que imprimir tanto papel?

Es que últimamente en el ordenador se me cansa la vista

y ya sabes que soy más de...

Sí, más analógico, vaya.

Pero la próxima vez procura no gastar tanto papel.

¡Otra como Nacha!

¡Si estoy utilizando papel impreso por las dos caras!

¡Reciclado! Que sí, que da igual.

Si ves a Iker, dile que lo estoy buscando.

A sus órdenes, inspectora.

(Pasos alejándose)

(Timbre)

(Música emotiva)

(NACHA) -Hola.

(TERESA) -Hola.

Eh... Pasa, pasa.

-Supongo que te sorprende mucho mi visita.

-Pues la verdad es que sí.

La última vez que nos vimos fue bastante desagradable.

-Ya. Lo sé, Teresa, lo siento. Es que...

Fui una imbécil, la última vez estaba atacada.

-Ya me di cuenta, ya.

Tenías una cita, ¿qué tal te fue?

(RÍE) -Fatal.

No por la chica, la verdad es que era un encanto,

pero por mí.

Nos pusimos a hablar y...

cada dos por tres yo me despistaba pensando en ti.

-Vaya.

-Al final, nada, se lo acabé confesando

y, menos mal, no se lo tomó a mal.

De todas maneras, yo no he venido aquí

a contarte cómo me fue en la cita,

sino a decirte algo mucho más importante.

-Tenemos poco tiempo, en cinco minutos tengo una cita.

-Bueno, pues te lo suelto de una.

(NERVIOSA) Verás, Teresa, yo quisiera...

A mí me gustaría...

volver contigo.

¿No dices nada?

-Nacha, yo...

Yo no sé si eso es una buena idea.

No me gustaría volver a pasar por lo que ya vivimos.

-Esta vez sería muy diferente, porque estoy dispuesta

a aceptar y entender tu forma de vivir la pareja.

-Una cosa así no se asume tan fácilmente.

Estar en una pareja abierta requiere estar muy convencido.

-Yo lo estoy.

-¿Así, de buenas a primeras?

-Bueno...

Si me dan a elegir entre ti

o mis creencias convencionales sobre la pareja, pues...

yo me quedo contigo.

-Me recuerda al estribillo de una canción que me gusta.

-De verdad, Teresa, yo...

quiero aceptarte así, como eres.

Quererte. Yo quiero...

volver a ser tu pareja, es lo que más deseo en el mundo.

¿No dices nada?

-Yo te he echado mucho de menos.

Supongo que no perdemos nada por intentarlo, ¿no?

-No.

(Beso tierno)

-Me estaba muriendo de ganas por besarte.

-Yo también.

(Música melancólica)

(RECUERDA) "Denuncia a Somoza.

(INCRÉDULO) ¿Cómo?

Espera, espera...

Tú no has venido aquí

para preocuparte por mí ni saber cómo estaba

ni para intentar animarme, ¡nada de eso!

¡Tú has venido para intentar sacar una confesión por mi parte

que implique en algo a Somoza!

Es eso, ¿no?

Julio te dijo que yo estaba débil y sensible

y te has presentado aquí

¡aprovechándote de cómo estoy para manipularme

llamándome papá, cogiéndome la mano...!

¡Para intentar que yo me rindiese e hiciese esa confesión!

Eso no es verdad.

Jamás me pude imaginar que podías llegar a ser tan...

tan cruel y tan despiadada".

-Hola, papá. -¡Julio, hijo!

Eh...

¡Qué sorpresa!

(VACILA) No te esperaba. ¿Cómo estás?

-Pues muy bien.

Con ganas de volver a trabajar contigo.

-Estupendo.

-¿Qué pasa? No esperabas que volviera al redil, ¿no?

-Claro que me alegra que estés aquí. ¡Un abrazo!

Es solo que me...

No sé, me...

Me sorprende mucho que hayas vuelto tan... tan pronto.

Me dio la sensación de que todavía estabas...

no sé, bastante dolido conmigo.

-Pues sí, lo estaba.

Lo pensé mucho y me he dado cuenta de fue un malentendido.

Lo mejor es no darle más vueltas. -Sí, claro.

¿Y estás seguro de que te lo has pensado bien?

-Que sí, papá.

¿Qué pasa, que no te alegras de mi decisión?

-Verás, hijo, es que...

Apenas he dormido esta noche, le he dado muchas vueltas,

pensado mucho en lo que dije ayer, y creo que me precipité un poco.

Creo que no es buena idea que te quedes en Madrid conmigo.

Y que lo mejor sería que te volvieses a Miami.

-¿Qué?

Pero...

Ayer me suplicaste que volviera, ¿ahora me vienes con esto?

-Lo sé, pero te estoy diciendo que lo he pensado mejor

y que ayer me precipité cuando te lo comenté.

-¿Pero por qué?

¿Qué ha cambiado de ayer a hoy para que cambies de opinión?

-Nada, no ha cambiado nada.

Es que no quiero que te salpique esta maldita guerra con Somoza

y termines como Jairo.

-Papá, estoy preparado para lo que pueda venir.

Sé cubrirme las espaldas. -Eso decía él y mira cómo terminó.

Y sabía manejar armas mejor que tú.

¡Enfrentarse a los hombres de Somoza no es ninguna tontería!

-¡Pero es que no lo entiendo!

Esos peligros existían ayer y me pediste que volviera.

-No quiero que pongas en riesgo tu vida.

Si te quedas conmigo, solo pueden pasar dos cosas:

una, que mueras; dos, que seas el eterno sospechoso

para la policía el resto de tu vida con lo que conlleva.

-Estoy dispuesto a asumir lo que haga falta.

No me importa.

-Nacha, yo no quiero ser una mosca cojonera,

¿pero tienes claro esto de volver con Teresa?

-Pues claro. ¿Por qué me lo preguntas?

-Por la relación que tenéis.

¿Ella está dispuesta a renunciar a su modelos abierto de pareja?

-Soy yo la que está dispuesta a renunciar

a mi forma conservadora de ver la pareja.

-¿En serio?

-Ya sé que no es fácil,

pero he decidido adaptarme a ella.

Me hace mucha ilusión pensar que esto pueda salir bien.

-Me alegra verte tan optimista,

pero antes o después se acostará con alguien

y te llevarán los demonios.

-Para no estar como una mosca cojonera

lo disimulas muy mal.

-Me adelanto a los acontecimientos.

Te vi pasar por esto y no quiero que sufras.

-Si se acuesta con alguien no me tengo por qué enterar.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

-Bien que te enteraste cuando se acostó con Aurora.

-Porque hice muchas preguntas, pero no le pienso hacer ninguna.

-Antes o después andarás con la mosca detrás de la oreja.

Una cosa es la teoría y otra la práctica.

No me gustaría que cayeras en el autoengaño.

-Más engaño es estar con alguien que es infiel en la cabeza.

Por lo menos Teresa es coherente con su forma de pensar.

-Visto así, sí.

-Tú no das un peso ni un euro ni nada por nuestra relación, ¿no?

-Pienso que en esas relaciones uno sufre más que el otro.

-Pero lo voy a intentar con todas mis fuerzas,

¡como que me llamo Nacha Aguirre Ruedo!

¿Me pagas el zumito, que te toca invitar a ti?

-Vale. -Venga, socio.

-María, ¿me cobras, por favor? -Sí.

¿Qué ha sido?

-¿Y esa cara?

¿A ti qué te pasa?

Igual no te tenía que haber preguntado.

No quiero que pienses que te quiero pinchar.

-Que no, Elías.

No pienso eso de ti. Si te lo dije el otro día fue...

porque me pillaste agobiada.

-Perdona, yo también estuve un poco cabestro.

(DULCE) Oye, ¿qué te pasa?

-Nada.

Es un asunto doloroso, pero prefiero no contártelo.

-Dime por lo menos si tiene que ver con el Jesús este.

-Bueno, en parte sí.

Pero vamos, que...

No me tires de la lengua. De verdad, es un asunto "delicao"

y no tiene solución.

-Eso suena un poquito trágico. -Porque lo es.

Pero bueno, en estos casos lo único que se puede hacer es

hacer una despedida lo mejor posible

y echar unas lágrimas. -Eso de lo único está por...

(Móvil)

¿Sí? Dime, Nacha.

Sí, voy en un segundo. Sí.

Dile al padre que estoy enseguida.

Venga, hasta ahora.

Oye, siento de verdad verte tan hecha polvo.

Si necesitas algo, ya sabes dónde estoy.

-Que no, Elías. Si es que no puedes hacer nada.

Si es que este asunto no tiene arreglo ninguno.

-Eso de que no tiene arreglo...

Te dejo aquí el dinero.

(Música melancólica)

-¿Pero cómo es posible que no te des cuenta?

¡No tiene sentido que vengas tras de mí

hasta el mismo Infierno!

-¡Pues pienso hacerlo!

Desde que estoy en Madrid me he sentido útil por primera vez

y no pienso dejarte solo ante el peligro.

-Te lo agradezco, hijo. Te lo agradezco mucho.

¡Pero tienes que empezar a pensar en ti, no en mí!

-Ya.

Ya entiendo lo que pasa.

Soy un estorbo y me quieres apartar. -¿Qué?

-Te supera convivir con un bipolar, ¿es eso?

-No, no se trata de nada de eso, de verdad.

-¿Crees que me puedo poner nervioso y liarla con los de Somoza?

-¡No te trata de eso, hijo! -Ah, ¿no?

Parece que te avergüenzas por mi enfermedad.

-¡Que no, hombre, que no!

¡Te lo juro que no es por eso!

¡Es solo que no quiero que tengas la misma vida que yo!

¡Todavía estás a tiempo de alejarte de esta mierda de vida!

De tanta violencia, del narcotráfico y de tener que estar viviendo

en alerta continuamente.

-¿Cómo te explico que eso no me importa?

-¡Pues a mí sí, hijo!

A mí me importa y mucho porque te quiero.

Por eso precisamente

te pido, por favor, que te vuelvas a Miami.

Hazme caso.

-No. Alicia me dijo lo mismo.

Pero no pienso hacerle caso, ni a ti.

Yo me quedo aquí, papá.

Allí tampoco estaré a salvo. Somoza me la puede liar donde sea.

-El peligro está si te quedas en Madrid a mi lado,

sobre todo ahora que las cosas se ponen feas de verdad.

-Razón de más para no dejarte solo.

-Maldita sea, ¿cómo puedes ser tan cabezota?

-No lo sé. A lo mejor es que he salido a ti.

-Verás, no quería decírtelo, pero no me dejas otra opción.

No tengo más remedio.

Tú nunca serás como Jairo.

No puedes quedarte y ser mi mano derecha

¡porque no estás a su altura!

Por eso creo que lo mejor será que vuelvas a Miami.

-Pero, ¿cómo puedes decirme esto? -Porque es la verdad.

Tarde o temprano te lo tenía que decir.

(Música triste)

-Muy bien, pues aquí tiene.

Ya verá qué salmorejo con estos tomates.

-Gracias. -¡Gracias!

Ay, hola, Elías.

-Hola. -¿Quieres algo?

-Nueces.

Bueno, como dicen que hay que comer frutos secos...

-Sí, van muy bien para controlar el colesterol y la hipertensión.

-No me pasa ninguna de esas cosas, pero vamos.

-Más vale prevenir.

Además, estas son totalmente ecológicas.

-Genial. -Son 5,50.

-Aquí tienes. -Ah, perfecto.

¿Algo más? -Pues no, nada más, no.

Verás, el caso es que hace un rato he estado en La Parra

y he visto a María fatal. ¿Sabes qué le pasa?

-¿Por qué no se lo has preguntado a ella?

-Lo he hecho, no me ha contado mucho.

No ha entrado en detalles.

No pienso quedarme de brazos cruzados

viendo cómo le amargas la vida.

-Te podrías haber ahorrado este dinero.

-Ya, pero no voy a dejar que le hagas sufrir.

-Pero María no necesita que cuides de ella.

-María es muy amiga mía y me importa todo lo que le ocurra.

¿Ha vuelto tu ex y ahora no quieres saber nada de ella o qué?

-Mira, no sé cómo habrás llegado a esa conclusión,

pero te equivocas.

-Me ha dicho que no tiene solución

y es cuestión de despedirse y echar unas lágrimas.

-Muy bien, pero no estaba hablando de mí.

-¿No? Pues creo que sí, fíjate.

No cuenta más porque sabe que vengo a cantarte las 40.

-Elías, ¿puedes dejar de ser tan paternalista con María?

María y yo no hemos roto, está agobiada por otra cosa.

-Si me conoces un poco, ya me cuentas por qué.

-A ver, basta ya, ¿eh?

Está agobiada por algo de mi ex. No tiene que ver conmigo.

-No te entiendo, ¿qué?

-Marina está enferma.

Le quedan días o semanas.

Espero que estés contento con tu investigación.

-Jesús, disculpa. No sabía nada.

-Queríamos mantenerlo en la intimidad,

pero tú hurgando en la herida.

-Lo siento, de verdad. No sabía nada.

Te juro que no volveré a molestarte, Jesús.

-Está bien.

¡Elías, Elías!

Las nueces.

-Y lo siento, ¿eh?

-Lo sé.

(Llaman a la puerta)

Claudia, me voy a una reunión en Canillas.

Estaré un par de horas fuera.

De acuerdo. ¡Oye, una cosa!

¿Sabes algo de Iker?

Creo que tenía turno de mañana y no ha aparecido.

¿Por qué quieres verlo?

Porque quiero que hable con unos chavales

que están acosando a otro por un chat.

Ah, perdóname.

Se me ha olvidado decírtelo.

Llamó a primera hora para pedir un día por asuntos propios.

Vaya qué bien, justo hoy.

¿Por qué dices eso?

Porque Iker se maneja muy bien con la gente joven, nada más.

Pensé que Elías se encargaba de ese caso.

Ya, pero es que...

Es que Iker conoce bien la jerga de los chavales, ¿sabes?

Elías se ha quedado anclado en los 80.

Pero tiene a su compañera, Nacha, que le puede asesorar.

Emilio, ¿me lo parece a mí

o estás tratando de pillarme en un "renuncio"?

Me da la sensación de que sigues guardando suspicacias hacia Iker.

Pues no.

No, ya te lo dije ayer.

Por mí el tema está cerrado, así se lo comuniqué a Ibarra.

Claudia, me consta que has estado toda la mañana

preguntando sobre Iker a todo el mundo.

Pues claro.

Porque no me comunicó nada. Y tú tampoco.

No sé... Te lo estoy comunicando ahora.

Ya.

A ver, Emilio, ¡que no pasa nada con Iker!

He preguntado porque lo necesito.

No hace falta decir que no estamos sobrados de efectivos.

No entiendo por qué no me comunicas que le has dado

un día de asuntos propios y por qué no me lo solicitó a mí,

que sería lo reglamentario.

Tienes toda la razón, se lo diré.

Pero hoy tendrás que apañarte sin él.

Adiós.

(Se cierra la puerta)

(Timbre)

¿Puedo pasar?

Claro.

(Se cierra la puerta)

Como tienes la mañana libre,

no pude resistir la tentación de venir a verte.

¿Por qué no estás en comisaría?

También he pedido el día libre. Tengo...

Tengo que resolver unos asuntos personales.

¿Asuntos personales? Qué misterioso te pones.

¿Qué te pasa? ¿Por qué estás tan nervioso?

Es muy largo de explicar.

Bueno, tengo todo el tiempo del mundo.

Verás...

A veces hay tomar decisiones muy difíciles de entender

para las personas que te rodean,

pero, aun así, hay que tomarlas.

Iker, no entiendo de qué hablas.

Porque no te puedo dar más detalles, Alicia.

¿Por qué no dejas esa ambigüedad?

Por favor, no me hagas más preguntas

Vine a verte porque lo necesitaba antes de hacer lo que haré.

Me estás asustando, ¡cuéntamelo!

Seguro que te puedo ayudar.

No, Alicia.

Nadie puede ayudarme en esta misión.

¿Qué misión, de qué hablas?

Ya te he dicho más de lo que debía.

Creo que no ha sido buena idea venir a verte,

pero necesitaba despedirme.

¿Cómo que despedirte?

Es solo una forma de hablar, olvídalo.

Mejor me largo. ¿Adónde vas? ¿Qué narices pasa?

Solo te puedo decir que lo que haré en parte lo haré por ti.

Cuando me dijiste el otro día que querías ser policía

no me lo terminaba de creer.

¡Pero vas muy en serio!

-Pues claro.

No sé por qué te extraña tanto.

-Es que... ¿policía?

-Papá quería que estudiara medicina.

-Sigo pensando que serías un gran médico.

Aún estás a tiempo.

-No te hagas ilusiones.

Sabes que no tienes nada que hacer. -Ya.

-Ya verás qué bien me queda el uniforme de poli.

-Seguro que sí.

-Bah, lo siento.

-¿El qué?

-No tenía que hablar sobre el futuro.

-Eh, no. No, David.

No pasa nada.

Tengo asumido que hay muchas cosas que me voy a perder.

-Pues yo no puedo asumirlo.

Me parece tan injusto...

-Venga, David, tenemos que hacer un esfuerzo para no venirnos abajo.

-No quiero hacer ningún esfuerzo.

Lo siento.

Pero ahora mismo no puedo estar de otra manera.

Mejor me quito del medio hasta que se me pase el cabreo.

-¡David! -Déjalo.

(Música triste)

Le va a venir bien estar un rato a solas.

Luego hablo con él.

-¿Sigues sin tener noticias de Iker?

Algo sé.

Bremón, antes de irse a Canillas,

me dijo que le dio un día de asuntos propios.

¿Y te lo has creído? ¡Ya no sé qué creer!

Lo que me sorprende es que Iker no me devuelva las llamadas.

Aunque sea por mantener las formas, debería llamarme.

Tienes razón, es que es muy extraño.

¿Crees que está en algún lío?

No sería raro.

Ahora, te digo una cosa: si está jugando con fuego

puede quemarse enseguida.

Lo más sospechoso es que haya desaparecido justo hoy,

tras apretarle las tuercas.

Tenemos que hacer algo antes de que siga

informando a la gente de Somoza.

Si entráramos en su habitación... Justo pensaba en lo mismo.

Habría que pedir una autorización para ponerles las escuchas.

Dudo que un juez la firme.

Perdona, Iker estaba hablando con la mano derecha de Somoza

sin consultarle a ningún superior.

Cierto, es más que suficiente para que nos den la orden.

Voy a ponerla en marcha ahora.

(Móvil)

Dime, cariño.

¿Al centro de salud? Vale...

Me cambio y voy ahora mismo para allá.

Venga.

Disculpa, Montse, tengo que salir. Sí, sí.

Si dan el visto bueno, me avisas y vamos al hotel pitando.

Sí, descuida.

(Música melancólica)

-¿Cómo puedes estar tan tranquila sabiendo que vas a morir?

-Porque estoy en paz.

Y porque prefiero

pasar mis últimos días bien y no enfadada.

-Pues yo sí estoy cabreado.

No sé por qué tienen que pasar estas cosas.

-La muerte forma parte de la vida, David.

Eres muy joven y no lo comprendes, pero ya lo comprenderás.

-¡Me parece tan injusto!

Deberíamos morir de viejos.

-Una vez escuché

un dicho que decía

que no se trata de llenar

la vida de años,

sino los años de vida.

-¿No pueden ocurrir las dos cosas a la vez?

-Bueno, hay gente a la que sí le pasa.

Pero hay otra a la que no.

La gente se muere cuando le toca morirse.

-¿Por qué tiene que tocarte tan pronto?

-No lo sé. Hay cosas que no se pueden entender.

Es problema es

que pretendemos entenderlo todo

y no es así, hay cosas que se escapan.

La vida tiene sus misterios.

Como, por ejemplo, ahora.

Que, aunque no te lo creas,

estoy viviendo el momento más feliz de mi vida.

(SUSPIRA)

-Razón de más para que no te mueras.

-Bueno, estaré aquí.

(SUSURRA) Estaré aquí.

Ven aquí, anda.

Aquí.

Mira...

viví momentos oscuros, verdaderamente oscuros

cuando era drogadicta.

Sin embargo ahora me siento totalmente llena de luz.

El hecho de haberte conocido,

de haberte podido pedir perdón...

de haberme podido despedir es uno de los...

mejores regalos que me ha hecho la vida.

No cambiaría esto que estamos viviendo por nada.

(EMOCIONADA) Prefiero haberte conocido

que vivir 20 años más sin conocerte. -Ya...

¿Pero por qué no puede darse todo?

Conocernos y pasar toda la vida juntos.

(RÍE)

¿De qué te ríes?

-De que eres un cabezota.

Y eres un rebelde.

Lo de cabezota lo has sacado de tu padre.

Pero lo de rebelde lo has sacado de mí.

Así que te voy a pedir un favor.

¡Mírame, por favor!

Prométeme que toda esa rebeldía y todo ese ímpetu

los utilizarás para hacer algo bueno,

para hacer algo positivo en tu vida, ¡prométemelo!

-Te lo prometo, mamá.

Te lo prometo.

-Bien.

Estoy segura de que lo conseguirás.

Y yo lo veré desde donde esté.

Lo veré.

-¿Tú crees que hay otra vida?

-Bueno, dicen que la energía no se crea ni se destruye,

sino que solo se transforma.

Vamos a hacer una cosa:

en el futuro,

un día que estés mal,

mira a tu alrededor.

Si ves un árbol moviendo las ramas no pienses que ha sido el viento.

Habré sido yo agitándolas para animarte.

(SUSURRA) Te lo prometo.

(SUSPIRA)

Y ahora basta ya de llorar, ¿eh?

Creo que toca un poco de alegría familiar.

-Me parece una propuesta estupenda.

¿Alguna sugerencia?

-Hum... Podríais cerrar aquí

y marcharnos los tres a hacer o tomar algo.

-Propuesta aceptada.

¿Tú qué dices, hijo?

-De algo tendrá que servir ser nuestros propios jefes.

(BESA)

(Música emotiva)

(Llaman a la puerta)

Hola, cariño. ¡Hola!

Gracias por venir.

Igual era mal momento, te vi acelerada.

Bueno, un poco. He pedido que autoricen escuchas.

En cuanto llegue la orden me iré pitando.

No te preocupes, te entretendré poco.

El caso, he tomado una decisión sobre el tema de la prejubilación.

¿Y? ¡Y!

Voy a seguir ejerciendo, no puedo abandonar esta consulta.

¡Cariño, cuánto me alegro!

¿Qué te ha hecho decidirte?

Esta mañana, con Teresa, me dijo que la decisión que debía tomar

tenía que ser en función a cómo me sentía

ante la responsabilidad de ejercer.

Hoy se te ve con mucha más confianza.

¿Ha pasado algo?

Bueno, sí, también. Mira.

Hace unas horas vino un paciente con unos bultos en el pie.

Venía muy asustado porque su primo, médico también,

le dijo que podía ser cáncer, y era una fibromatosis plantar.

¿Fibromatosis plantar? No lo oí en mi vida, ¿qué es?

Es una enfermedad muy poco común, unos nódulos que salen en el pie.

Si no te molestan, ni se tratan. No tienen importancia.

Total, que he mandado las pruebas a urgencias y...

Y por tu cara veo que han confirmado tu diagnóstico.

Eso es.

¡No veas la alegría que se llevó el paciente

cuando le di la noticia!

Bueno, en fin. El caso es

que sigo teniendo ojo clínico y que sirvo para algo.

¡Pero cómo que para algo!

¡Sirves para mucho!

Eres un médico extraordinario y, además,

ejerces la medicina con la ilusión del primer día.

A eso hay que sumarle toda la experiencia

y el conocimiento que has sumado estos años.

Bueno, quería decírtelo a los ojos, que fueras la primera en enterarte.

Me es importante compartirlo contigo.

Muchas gracias, cariño.

¡Ay!

Me alegro mucho por esa decisión y por tus pacientes.

Tienen mucha suerte de tenerte como médico de cabecera.

(Móvil)

Dime, Montse.

¿Tenemos la orden del juez?

¡Bien! Vale.

En dos minutos estoy en comisaría, no te preocupes.

Tiene que ver con lo de esta mañana. Sí.

Es el momento clave.

Te dejo, cariño. Ten cuidado.

Esta noche celebramos la decisión que has tomado como sea.

Más le vale a ese policía cumplir con su palabra.

-Tranquilo, patrón. Lo hará hoy mismo.

Antes del plazo de 24 horas que le dio.

-Lo veo a usted muy seguro.

-Esta vez no habrá ningún error.

Quintero saldrá de Gráficas Artamar a las 13:00

y se dirigirá a su coche.

Allí estará esperándole Lemos con la pistola que le dimos.

-¿Cierto que no hay cámaras de seguridad?

-Así es, es el sitio perfecto para una emboscada.

Además, contamos con el factor sorpresa.

Quintero jamás se imaginará que un policía le pegará dos tiros.

-A ver si eso es verdad.

No sabe lo que ha hecho al ponerme la mano encima en su despacho.

-En dos horas Quintero estará muerto.

Y usted se habrá hecho por fin con las rutas de Europa.

-A eso vine a España, Tano.

-Hoy va a ser un día para celebrarlo.

-No me confiaría tanto de ese policía.

Échele una llamada, a ver si está tan claro como usted.

"¿Sí?".

¿Qué pasa, oficial?

¿Cómo va todo? "Perfectamente.

Si no fuera porque me has despertado

de una siesta a media mañana".

¿Por qué no estás en la zona?

"No saldré hasta última hora.

No quiero dejarme ver en el lugar de los hechos más de lo necesario".

Tampoco apures demasiado, socio.

"No lo haré, tranquilo.

Dile a tu patrón que Quintero dormirá en una caja de pino".

Todo va según lo previsto.

-Eso lo quiero ver yo con mis ojos.

-¿Va a ir usted personalmente?

-No, pero va a ir usted.

Que, en este caso, es lo mismo.

Si ese policía se echa para atrás,

será usted quien le meterá un plomo al policía y a Fernando Quintero.

-Eso está hecho.

¿No es un poco arriesgado?

Podrían relacionarle con el doble asesinato.

-Es un riesgo que vamos a tener que correr.

Tiene suficiente experiencia como para salir sin que lo vean.

Además, ayer usted se ofreció para matar a Quintero.

Le estoy tomando la palabra.

Y le voy a decir otra cosa:

si no es para decirme que Quintero está muerto,

no se atreva a entrar de nuevo.

-Tranquilo, patrón.

Volveré.

(Llaman a la puerta)

¿Oficial Lemos?

Oficial Lemos, soy la inspectora Miralles.

Abre la puerta, por favor.

(Pitido)

(Música emocionante)

Por el vapor que hay en el baño, acaba de ducharse.

Ha debido de salir hace poco.

Puede volver enseguida. Pongamos los micros cuanto antes.

Venga. Sí.

¿Qué es eso?

(LEE) "9:00, desayuno con el empresario Raúl Montes.

12:30, reunión en Gráficas Artamar.

13:15, reunión con el equipo de logística

de Transportes Quintero".

Eso no parece la agenda de Iker.

No.

Parece la agenda de alguien a quien hace un seguimiento.

Tiene pinta de que esa persona es Fernando Quintero.

Juraría que esta no es la letra de Iker.

Lo más probable es que sea de Cayetano Céspedes, Tano,

que le haya pasado información.

No sería tan raro.

En la guerra entre Somoza y Quintero

Iker ha dejado claro de qué lado está.

Parece más implicado de lo que pensaba.

Yo también lo creo y, por ese papel, ahora debe estar esperando

que salga de la gráfica.

Y no para dar los buenos días. Vamos para allá.

No creo que los micros hagan falta.

(Pitido del cierre)

¡Hombre, Quintero!

¿Este es tu coche?

Qué sorpresa, oficial Lemos. Sí, este es mi coche.

¿Por qué? ¿Algún problema?

Pues me temo que sí.

Y uno muy gordo.

Espera, ¿se puede saber qué estás haciendo?

¿Qué haces con esa pistola? ¿Qué tiene la policía contra mí?

No me apetece hablar, así que...

dame la pistola.

¿Qué pistola? ¡No tengo ninguna pistola!

Por supuesto que no. ¡Date la vuelta!

¡Maldita sea! ¡Tranquilo!

¿Ves cómo no tengo ninguna pistola?

¿Se puede saber qué está pasando aquí?

¿Vais a detenerme? ¿Por qué?

No, Quintero.

Eso sería muy caro para las arcas públicas.

He pensado hacer una cosa mejor.

¡Espera, espera, espera!

Oficial Lemos, será mejor que no haga ninguna tontería.

Si es una broma, te aseguro que empieza a ser de muy mal gusto.

Bien, creo que tienes derecho a saber la verdad.

Somoza ha encargado que te mate.

Que te dé plomo, como le gusta decir.

¡Che! Quietecito.

Así que Somoza te ha sobornado, ¿no? ¿Cuánto te ha ofrecido?

Estoy dispuesto a darte el doble.

Suena muy tentador.

Pero no lo hago solo por dinero.

Si no te mato, el colombiano me matará.

Siempre cumple con su palabra.

Con el dinero que te puedo dar vivirás a cuerpo de rey

el resto de tu vida donde quieras.

Te puedes operar la cara para que no te reconozcan.

Muy amable, me gusta la que tengo.

No lo hagas. Lemos, te lo pido por favor.

No me mates.

¡Todavía tengo hijos que me necesitan!

Y lo lamento mucho, Quintero.

No me queda más remedio si quiero vivir.

Entre usted y yo, entienda que prefiero mi vida.

(Sirenas de policía)

Parece que no nos queda mucho para despedirnos.

Ha llegado tu hora.

(Disparo)

(Disparo)

Está hecho, patrón.

Iker Lemos ha cumplido.

Fernando Quintero está muerto.

(Música dramática)

-Espero que sea suficiente,

si quiere más, tiene que cumplir con mis encargos.

De ese tipo no pienso cumplir ninguno más.

Le va a dar plomo a quien me dé la gana, ¿sabe?

Lo único es que no será con la misma pistola.

De momento, me voy a encargar personalmente de la investigación.

¿Y eso? Despertará mucho revuelo mediático.

Quiero frenar todo tipo de especulaciones.

La prensa se nos echará encima diciendo que ha sido

una guerra entre narcos.

No nos conviene nada que cunda el pánico.

Tengo que reconocer que ese oficial los tiene bien puestos.

-Actuó con frialdad, la verdad.

Le cogió la cartera para desviar la atención sobre el móvil.

Lo protege de una manera que no tengo clara.

Ya, pero él tiene que saber

que Tano se reunió en secreto con Iker

y que le encargó seguir a Quintero justo en el día de hoy.

Ya sé que es información relevante.

Pero veo a Bremón muy cerrado en banda.

Tampoco sabemos bien a lo que nos estamos enfrentando.

Eres inteligente, divertidísimo, tienes una gran corazón...

Ojalá hubiera más hombres como tú.

-Normalmente paso desapercibido, ¿Sabes?

-Seguro que no para todas.

-Con gustarle a una tendría más que suficiente.

-¿Estás pensando en una en concreto?

Han asesinado a Fernando Quintero.

"¿Estás ahí, Alicia?".

¡Es un miserable, un desgraciado! ¡No!

No hables así de él.

¡Lo que me faltaba!

¿Ahora vas a defenderlo? ¿Me quieres volver loco?

No, necesito que te tranquilices para oír lo que tengo que decir.

¿A qué te refieres? ¿Qué quieres decir?

-Barajo la posibilidad de emitir una orden de arresto.

Me parece muy precipitado.

Aparte, yo no puedo solicitarla sin consultar con mi comisario.

Yo puedo pedírsela al juez

y con un argumento muy sólido.

-¿Quintero asesinado?

(ASIENTE)

-Parece que no te sorprendes.

-Tengo un amigo en otra comisaría

que le ha faltado tiempo para contármelo.

¿Qué te ha contado?

Que está siendo todo muy raro,

que ha sido en nuestro distrito y apenas hemos intervenido,

hay mucho hermetismo

y que todo apunta a que el móvil ha sido un robo.

Sabes perfectamente que Lemos le dio un chivatazo

a la mano derecha de Somoza

para no caer en la redada de las peleas de perros.

¿Y qué? Os dije que no había que tirar de ese tema

y el asunto quedó zanjado.

Quedaría zanjado para ti. Para mí no.

Ya, ya lo veo.

Por eso actuáis a mis espaldas

y os saltáis la jerarquía a la torera.

¿Entonces qué?

¿Vamos a dormir juntas y nos sacudimos el estrés del día?

-Es que estoy muy cansada.

¿Lo dejamos para otro día?

-¿Estás cansada o tienes otra cita?

-Nacha, no tengo ninguna cita.

-¿Segura?

Igual ha venido una amiga de Barcelona

o de otro sitio y te apetece más pasar la noche con ella.

A lo largo del día

creo que deberíamos hablar seriamente.

Yo también lo creo.

Cuando quieras hablamos

y aclaramos todo lo que haya que aclarar.

  • Capítulo 280

Servir y proteger - Capítulo 280

12 jun 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. José María

    Quintero es la principal figura de la serie. YA QUE LO PERDEMOS. DEBE APARECER UN HERMANO MELLIZO. ARTURO QUINTERO, HEREDERO DE TRANSPORTE QUINTERO QUE CON SU SOBRINO PUEDAN VENCER A SOMOZA. ESTE HERMANO SERÍA EL MISMO ACTOR PERO SERÍA BUENO PORQUE LO CRIARON UNOS TIOS RICOS, Y VUELVE SIN SABERLO NADIE. ESTE TITO QUINTERO COLABORARÁ CON SU SOBRINA ALICIA PARA ENJAULAR A SOMOZA Y TANO. BUEN FINAL.

    pasado lunes
  2. Mamen

    Por favor no puede morir Quintero. Es un pedazo de actor la seríe ya no sería la misma sin él. No pueden seguir desapareciendo los mejores actores de la serie ya tuvimos bastante con Robert y Jairo, espero que todo sea una trampa para Somoza.

    14 jun 2018
  3. María

    Creo o quiero creer que quintero no muere es una trampa por dios!! Alicia abortará como le sigan dando disgustos!! Y con Teresa y Nacha que problema tienen los guionistas con las relaciones lesbicas? ahora que se dan una oportunidad la vuelven a enfriar y malos entendidos otra vez y cuando la cosa va bien y surge el amor ya no salen en los capítulos..sólo vemos a nacha dandalo todo y teresa si pero no!! que cansino!! si ya le dijo que quería intentarlo para que volver para detrás???

    14 jun 2018
  4. cancer54

    cancer54 Si es un montaje la muerte de Quintero ¿ Por qué no hicieron lo mismo con Rober? Rober era uno de los personajes más queridos de la serie, creo que gustaría mucho que de alguna manera pudiera volver. El personaje de Lemos no me gusta, y mucho menos ponerle de pareja con Alicia, hay otros personajes en la serie, por ejemplo Lola, con la que también podían haberlo emparejado, pero con Alicia da más morbo. Podría ser bueno una especie de competencia entre Lemos y Rober por Alicia. También se comenta que va a regresar a la serie un personaje principal de la tempeorada anterior, esperemos sea Rober y seguro subirían las audiencias. Si es un montaje la muerta está muy bien hecho, sobre todo de cara a ocultarlo. Sigo la serie desde el primer capítulo, y encuentro esta parte más floja y los personajes han cambiado mucho en su actuación.

    13 jun 2018
  5. Marisol

    Es una pena que desaparezca el mejor actor de la serie. Ya nada será igual. Me estoy planteando dejar de verla. Le deseo muchos éxitos profesionales a Eduardo Velasco.

    13 jun 2018
  6. Anbome

    Me gusta mucho la serie, y el guión me encanta, pero no podeis matarme a Quintero señores quionistas, y mucho menos a manos de Lemos...

    13 jun 2018
  7. Elvira

    No puedo creer que maten a Quintero pues es un personaje con mucha fuerza e intensidad, tremendo actor y que relación más sosa la de Nacha y Teresa, no he visto cosa igual

    13 jun 2018
  8. Elizabeth

    No puede ser Quintero no puede morir así y menos de las manos de Lemos no es posible

    13 jun 2018
  9. Elizabeth

    No por dios quintero no pudo haber muerto Ojalá y sea una trampa para Somoza.

    13 jun 2018
  10. Alvaro

    Es una pena que desaparezcan los mejores actores,si esto sigue así os vais a cargar la serie,con lo que mola!! Quintero resurrección!!!

    13 jun 2018