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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 229 - ver ahora
Transcripción completa

-Pero ¿un atraco?

-No, me lo han birlado limpiamente. O eso...

o me lo he dejado en el taxi.

Hay que ampliar la denuncia del señor Tejerina.

Que manifieste sus intenciones

y que confirme los datos del teléfono.

No actuaremos hasta tener visual del dispositivo

y confirmación de que es él.

-¿Estás nervioso? -Un poco.

-Fue un pedazo de operativo para recuperar un móvil.

Miralles me dijo que tirando del hilo habéis descubierto

una red fraudulenta.

-Me ha gustado mucho su oficina y me gustó mucho lo que vi.

-Uy, perdón. No sabía que estaban...

-¡Nerea!

Te presento al señor Somoza.

Es Nerea Ocaña, es mi sobrina y mi más reciente fichaje.

-Nerea, un placer conocerla.

-Hace mucho que no tenemos una cuenta nueva así.

-Tienes razón. Es una oportunidad de oro.

Podríamos ganar mucho dinero, pero es dinero sucio.

-¿Somoza está metido en algo ilegal?

-Su empresa es una tapadera del narcotráfico.

-Entiendo perfectamente el mensaje.

Un fracaso es un fracaso.

Mi único consuelo es que usted ha logrado

que este trago amargo sea más dulce.

-Luchar por lo que quieres es muy bonito,

pero dejarse la piel por alguien que...

pues que está en otra, eso es masoquismo.

-Mira, Espe, cuando uno está tan acostumbrado a perder,

cualquier conquista, por pequeña que sea,

es un tesoro.

-¡Cuidado, Nacha!

(Frenazo)

-¿Está viva? ¿Está viva?

-Tiene pulso. ¡Una ambulancia!

No, acabo de hablar con el médico de Sandra

y sigue en coma.

Pero me ha comentando que tenía unos cortes

con forma de triangulo en el antebrazo.

¿Crees que te voy a contar mi mierda, si no te conozco?

-Podemos llegar a conocernos.

-Lo llevas claro, no te pienso contar nada, no me fío.

Por el mensaje, se conocían de algo y tenían algún tipo de contacto.

Hasta ahora no hemos averiguado el vínculo entre ellas.

Es posible que lo hayamos encontrado.

Las dos fueron al mismo campamento de verano.

El Pinar. Y eso no es todo.

El monitor recuerda que había una tercera chica.

Tenemos que estar preparados para la tercera.

Encontrarla es una prioridad.

Dos horas, chicas. Dos para reunirme con vosotras.

Tenemos a la tercera: Lidia Velasco Mendizábal.

Nacida en Madrid, vive en Distrito Sur, 17 años.

El monitor nos facilitó los datos. Esta es su foto.

Para ella lo más importante son sus amigas.

La amistad es sagrada y comprometedora.

Pero tiene miedo a suicidarse.

-¿Cómo lo sabes? -Ya lo habría hecho.

Si llega al final es por el compromiso con sus amigas.

Es el impulso que hay que neutralizar.

-Espera, no lo hagas.

Alguien quiere hablar contigo, es Sandra.

Sandra está viva, ¿sabes lo mejor? Quiere que tú vivas.

No quiere perder a otra amiga.

-Ya pasó.

-¿Qué se siente al haber salvado una vida?

-La verdad, estupendamente.

Son cosas que te hacen reconciliarte con la profesión.

-Tú también tuviste que ver.

Gracias a tus consejos supimos llevarlo mucho mejor.

(Música emocionante)

(Bostezo)

(Bostezo)

(GRITA) ¡Qué susto me has dado!

¡Ay!

¿Cuánto llevas ahí?

-Aproximadamente dos horas, no podía dormir.

(RÍE) -Ya me podías haber dicho algo al entrar.

Me has dado un susto de muerte entre tú y el oso.

-Perdona, perdona. -¡Ay!

Ha sido girarme y, te lo juro, casi me da algo.

(RÍE) -Tampoco es que seamos tan desagradables de ver.

(RÍE) -No, la verdad es que no.

-¿Y tú qué haces?

(SUSPIRA) -Me he desvelado, no podía dormir.

-A mí me ha pasado lo mismo.

Venga a dar vueltas a la cama, una y otra vez...

-¿Estás preocupado por algo?

-Sí, pero no.

-¿En qué quedamos, sí o no?

(BALBUCEA) -Que lo mío es endémico.

Yo vivo en la preocupación.

Es decir, vivo con la preocupación.

Y, como ves,

con la falta de sueño digo muchas tonterías.

-A mí sí me agobia una cosa.

Y sé que seguirá ahí hasta que decida marcharse a Sevilla.

-¿Me estás hablando de Ramón?

No sé...

Anoche os vi bastante contentos cuando os ibais a la cama.

¡Bueno, a la habitación!

-No, si todo iba fenomenal, de verdad.

Todo iba sobre ruedas hasta que...

-¿Hasta que qué?

-Déjalo, da igual.

-Que no da igual, que no da igual.

Explícamelo, quiero saber qué ha pasado.

Como un amigo te lo digo.

En el momento en que lo saques, te vas a desahogar.

Ya verás cómo es mucho mejor.

-Pues a ver, que en pleno furor

me dijo que me quería.

-¿Y eso es malo?

-No, si malo no es. Probablemente hasta será normal.

Pero es que me entró un bajón...

-Ya, porque igual pensaste que te lo decía en plan falso...

-No, no, todo lo contrario. Si es que sonó tan verdadero

que me entró mucho miedo.

-Miedo, miedo...

La ansiedad y la duda...

llegan cuando el amor no es correspondido.

-No me conoces mucho y tampoco sé lo que te habrán contado

las malas lenguas en comisaría, pero...

El caso es que este año he vivido situaciones muy traumáticas

entre las que se encontraba una relación

con la que estaba muy ilusionada y que, al final, fue un fracaso

y un amor imposible.

El caso, probablemente tarde mucho en volver a decir "te quiero".

-Vamos a ver, igual ya has pensado que Ramón no.

Por eso te cuesta decirle "te quiero".

-¿Pues sabes qué?

Creo que tienes toda la razón.

Que creo que Ramón no.

Y ya está.

Y que a lo mejor lo que necesito es divertirme

y no comprometerme con absolutamente nada.

Pero lo que tengo claro es una cosa

y es que hablar contigo es superfácil.

De verdad.

Muchísimas gracias por ayudarme.

Oye, ¿y tú qué?

¿Tienes alguien a quien te gustaría decirle "te quiero"?

(DUDA) -No, no, para nada.

Para nada, eso lo borré de mi cabeza

hace mucho tiempo.

(CARRASPEA) Reseteé, ¿sabes?

Decidí que para estar feliz conmigo mismo no necesitaba a nadie.

Estoy solo y estoy bien.

(RÍE) -Eso suena a soltero empedernido.

Pero otra parte, es lo más inteligente, sí.

-Si tú lo dices, pues...

-En fin, creo que me voy a ir a la cama otra vez.

-¿Ya mismo te vas a ir?

-Sí, todavía queda tiempo y así descanso un poco.

La verdad es que la charla me ha ayudado mucho.

Gracias otra vez.

(SUSPIRA)

¿Mi padre rechazando clientes? Sí que estaba afectado.

Es una constructora que acaba de establecerse en Madrid

y está buscando asesoría.

Pero tu padre cree que, además de ladrillos,

mueven otras cosas.

¿Cómo?

Me pareció muy solvente. En Colombia tienen un imperio

y ahora quieren hacer negocios en Europa.

Tenías que ver las oficinas.

¿Es Construcciones Somoza?

(ASIENTE)

Alejandro Somoza nos visitó en el bufete.

¿Lo conoces?

Lo tenemos en el punto de mira.

Creemos que su verdadero negocio es el narcotráfico.

Su fortuna está basada

en el comercio de coca y heroína. En Colombia no tienen rival.

O sea, que tu padre estaba en lo cierto.

Por eso tenía tan claro rechazarlo.

Y hay algo más, Nerea,

No he podido probarlo, pero creo que fue Somoza

quien ordenó el asesinato de Rober.

Madre mía.

Y González y yo insistiendo

para que no dejara pasar esa oportunidad.

Escúchame, ese hombre es muy peligroso.

¿Seguro que quedó bien claro que no queréis tratos con él?

Sí, sí.

Es de las personas que es mejor evitar.

(Llaman a la puerta)

Vengo a pedirte perdón.

Y, por si eso no fuera suficiente,

te he traído esto.

Pasa.

Hola, Nerea. -Hola, tío.

Si crees que con esto me vas a contentar,

es horrible.

Vaya.

Últimamente no doy una.

Pero en este caso, la culpa no la tienes tú.

La ropa premamá me horroriza.

Y lo que cuenta es la intención, así que estás perdonado.

No sabes el peso que me quitas de encima.

Llevo dos noches sin dormir, ¿eh? ¡Dos!

-Voy a preparar más café. ¿Quieres, tío?

-Sí, por favor.

También quería pedirte disculpas por cómo me puse.

Alicia, ¿tú eres consciente

de que la mayoría de nuestras discusiones son

por lo mucho que me preocupo por ti?

Lo sé.

Pero te olvidas de que soy adulta y estoy capacitada

para tomar mis propias decisiones.

Una cosa es que tenga en cuenta tus consejos

y otra que intentes conducir mi vida.

Creo que no he hecho eso. Ah, ¿no?

¿Cómo llamarías a intentar reorientar mi carrera profesional?

Y, además, inducido por Quintero.

¿Qué pasa, ahora sois amigos? Sabes que eso es imposible.

Pero la realidad

es que tenemos algo en común:

tu bienestar.

No solo es que estés embarazada,

es la presencia de Somoza campando a sus anchas por el barrio.

Yo también he reflexionado sobre eso.

Pero no voy a dejar que el miedo me domine.

No tengo por qué huir, papá.

No dejaré que se salga con la suya y me doblegue.

Soy una víctima, pero de las que plantan cara.

Quiero recordarle cada vez que me vea

que pagará por lo que hizo. Sé que lo veré entre rejas.

Muy bien, hija. ¡Muy bien!

Pero despacio, por favor.

Ten cuidado.

Solo te pido que me prometas eso.

-¿Y dices que llevas despierto desde las 6:00?

-Desde antes.

-¡Con lo bien que he dormido yo!

-Pues qué suerte has tenido.

Porque yo he estado aquí toda la noche

con el puñetero oso este que...

-¡Pero que no trates así a Poli!

-La verdad es que ha tenido un momento guay la noche

porque ha venido Lola, pero solo un momento.

-Ah, Lola. Ya decía yo que te veía

un brillo en la mirada a pesar de no haber dormido.

-No digas tonterías.

-No disimules conmigo, que se te ve el plumero.

-¿Qué quieres que te diga? Yo no...

No puedo dejar de sentir lo que siento.

Sé que soy imbécil por hacerme ilusiones, pero...

Mira, fíjate que el otro día me pasó

que me empezó a doler la cabeza de concentrarme

para no pensar en el tema. ¡Fíjate!

-Oye, eh...

¿sabéis dónde está Lola?

-¿Lola? Se ha ido.

Hoy entraba un poco antes.

-No puede ser. ¿Se ha ido sin despedirse?

-Eh... de ti no sé, de mí sí se ha despedido.

-Eh, ¿te ha dicho algo? ¿La has notado enfadada?

-¿Enfadada? No...

Todo lo contrario, la he visto muy contenta y relajada, ya sabes.

¿Por qué? ¿Pasó algo anoche?

-Pensé que había metido un poco la pata,

pero si estaba feliz, será cosa mía.

-Sí, muy feliz. ¡Oye, que llego tarde! ¡Toma!

-Trae, trae.

Eh... (CARRASPEA) ¡Ramón!

Te veo ahí como cariacontecido.

(RÍE)

-Es que, tío, anoche me pasó una cosa extrañísima.

¿Conoces bien a Lola?

-Hombre, la conozco bien... Vamos a ver...

Hace muy poco que me he mudado aquí, pero somos compañeros de trabajo...

¿Os pasó algo? Yo os vi muy compenetrados.

-Y tanto que lo estábamos.

No te puedes hacer una idea de lo que es estar

con una mujer como Lola.

Es curiosa, divertida, apasionada...

-Fíjate, qué bien. (RÍE)

-La cuestión...

es que, de repente,

cuando estábamos ahí, en el punto álgido...

¿Tú me pillas, no?

Pues yo le dije que la quería.

-Pues seguro que le ha encantado,

porque es muy romántica. -No, ahí está lo raro.

Justo en ese momento la cosa empezó a ir para abajo.

(RÍE) -¿Empezó a ir para abajo la cosa?

-No, hombre, no. No va por ahí.

No en el sentido físico, no es literal.

De repente la cosa como que se enfrió.

Como que no le gustó.

-¿Era la primera vez que se lo decías?

-No, hombre, no.

Se lo digo a una "mujé" y normalmente ellas se emocionan,

se ponen más fogosas, dicen que es bonito...

-Digo que si es la primera vez que se lo decías a Lola.

-Ah. (RÍE) Claro, claro.

No vayas a pensar que voy por ahí de flor en flor.

Yo he tenido mis líos, vale, pero es que con Lola

es diferente.

Quiero que sea mi pareja de verdad, ¿sabes?

Sí, es la primera vez que le digo "te quiero",

pero es que ella se ha mostrado tan fría y distante...

-No hagas caso, sabes cómo son las de Valladolid.

-No, no lo sé.

(TARTAMUDEA) -Bueno, yo tampoco lo sé.

(RÍE) Lo que creo que es tú tienes

que insistir, ¡insistir! -¿Sí?

-Sí, sí, sí.

Además, tienes que hacerle ver que tú vas

muy en serio con ella, pero muy en serio.

Que no se piense que el "te quiero" fue por decir.

-¿Debería ir por ahí? No lo veo tan claro.

-Sí, desde luego. Decirle cosas románticas, bonitas.

Bueno, lo que le tienes que decir es que quieres que sea oficial

que sois pareja.

Que lo sepa todo el mundo. ¡"Urbi et orbi"!

Eso es una estrategia muy bonita.

"Urbi et orbi, urbi et orbi".

(RÍEN)

-Gracias, tío.

¡Es que eres un monstruo!

-¡Buenos días, señor Quintero!

-Lo eran hasta que acaba de aparecer, señor Somoza.

(RÍE) -Hombre, no sea tan aletoso.

Sujétese, que estamos en público.

-Perdón, ¿ale... qué?

Mire, no sé qué me ha llamado,

pero por educación voy a hacer como que no le he escuchado.

-"Aletoso" es quien se enoja por cualquier cosa.

Como usted, pues.

-Muchas gracias por la aclaración.

Ya veo que usted no aletea

por mucho que le den con la puerta en las narices.

-¿A mí? -Sí, sí, sí.

Vengo de la Cámara de Comercio, dicen que el Bufete Ocaña

lo ha rechazado como cliente.

Ya ve, yo también tengo mis informadores, ¿sabe?

Y no olvide nunca que estoy jugando en mi terreno, en mi casa.

Madrid puede parecer muy grande, pero solo para quien viene de fuera.

-Ya veo, ya veo.

Ya veo que todo queda en familia.

Ahora que estuve con Ocaña se me pasó por alto

ya él era el hombre que crió a su hija.

Su padre legítimo, como dicen.

-Verá, señor Somoza, Marcelino Ocaña y yo somos muy diferentes,

pero en algo nos parecemos:

los dos somos muy cabezotas y testarudos

y hombres de firmes convicciones.

Si lo ha rechazado, es mejor que se olvide.

-Ah, ¿sí?

Fíjese qué casualidad, es que yo soy igualito.

Tengo un pálpito de que vamos a hacer negocitos pronto,

vamos a trabajar juntos.

Todo es cuestión de esperar,

así como una madre espera el nacimiento de su hijo.

-¡Ya está bien, maldita sea!

¿Por qué no se vuelve a su país y se mete sus amenazas por el culo?

-Pero tranquilícese, señor Quintero. ¡Tranquilícese!

¿Qué va decir la gente que lo oiga gritar?

-Me importa una mierda lo que piensen

porque creo que va siendo hora de que se enteren

de quién es usted de verdad.

-¿Eso quiere?

¿Quiere hablar de nosotros, que todos se enteren? Hable, pues.

¿Todo bien? ¿Interrumpo algo?

Buenos días, comisario. Aquí, contándole a mi amigo Quintero

las buenas noticias para el barrio.

¿De qué se trata?

Nada, la licencia de dos obras que tengo,

que van a traer mucho trabajo, comisario.

Enhorabuena, entonces.

Es un gran logro para las pocas semanas que tenemos aquí.

Como dicen, el esfuerzo trae recompensas.

Ahora voy a seguir currando,

como dicen aquí en España.

Que tengan un feliz día.

¿Todo bien?

Noté tensión entre ustedes cuando salía de comisaría.

No, no, comisario. Todo bien, de verdad.

Es que no soporto a la gente tan soberbia y tan prepotente.

Cada vez que abre la boca parece que todos le debemos algo.

Usted incluido.

Ya le he dicho que no tengo nada que ver

con Alejandro Somoza.

Se ha presentado a saludarme y correcta y educadamente

le he recibido y correspondido, nada más.

Pero ha abierto la boca y empezado a hablar, hablar y hablar

hasta que me ha sacado de mis casillas.

Sigo sin entender cómo alguien de esa calaña

puede andar por las calles sin que la policía haga nada.

La policía actúa con pruebas, no con rumores.

De ser así, habría muchos detenidos con los mismos cargos.

No se preocupe, la justicia pone a cada uno en su sitio,

tanto a inocentes como a culpables.

En cualquier caso, señor Quintero,

le animo a que nos traiga, si es que las tiene,

pruebas de sus acusaciones.

Buenos días. Buenos días, comisario.

Los compañeros de Denuncias ya han tramitado la declaración

para que Policía Científica

se pase a recoger huellas y buscar pruebas.

¿Usted se encuentra bien? ¿Quiere que le traiga algo?

¿No? Bueno, pues luego, cuando llegue a casa,

haga todo lo que le dice el médico. Y descanse.

¡Espe!

¿Me espera aquí un ratito? Ahora mismo vuelvo.

¿Es un caso para la UFAM?

Negativo, otro robo con violencia.

Han entrado en casa y parece ser que los ladrones

no se han cortado un pelo.

La intentaron amordazar, pero como se resistió

la golpearon y luego la amenazaron con un arma.

¿A plena luz? Sí, hace un rato.

Mientras uno la amenazaba los otros destrozaban la casa

en busca de algo de valor.

¿Te ha podido dar algún dato sobre ellos?

No, estaba bastante aturdida.

Solo me he leído la declaración, decía que se trataba de tres hombres

corpulentos, que vestían ropas oscuras,

y entre ellos hablaban en algún idioma del Este.

El que la amenazaba hablaba en español con bastante acento.

Y llevaban pasamontañas.

Debemos actuar rápido o será una epidemia.

Ya llevamos tres robos con violencia esta semana,

todos con el mismo sello.

En cuanto puedas, dame una copia de la denuncia, ¿vale?

Hablaré con otras comisarías por si ocurre lo mismo.

Le he prometido que en cuanto supiera

a quién se le asigna el caso, se lo diría.

Lo que pasa es que todavía no lo sé.

Déjame hacer esas llamadas.

Voy a mandar una patrulla para peinar las calles de la zona.

¿Tienes el cuadrante de los turnos?

Aquí lo tengo.

Están libres...

Alicia e Iker y...

Roca y Márquez.

Vale, pues que vayan Roca y Márquez.

A Alicia puede que la necesite para cotejar datos de Científica.

Oye, otra cosa, ¿no está por aquí Bremón?

Sí, ha salido a tomar café, en seguida vuelve.

Vale. En cuanto llegue, que avisas.

Muy bien.

(JULIO) -¿Qué tal, papá? -¿Qué tal, hijo?

Pensaba que estabas corriendo, no te he visto

en casa desayunando.

¿Te apetece un café?

-Venga, vale.

Y no, esta mañana he madrugado porque quería venir pronto.

Verás, llevo días pensando qué podría hacer

para mejorar la empresa

y he quedado esta mañana con un proveedor de software.

-¿Y eso por qué?

¿Ha salido algún programa informático que te interese?

-En realidad es un módulo específico para empresas de logística.

Es muy nuevo en el mercado

y quería quedar con el comercial para que me lo explicara.

-Muy bien.

¿Qué tal? ¿Merece la pena?

-Sí, sí. Facilita mucho el trabajo en el muelle.

Y actualiza la información al instante, verás.

-Sé que entiendes mucho más que yo de este tipo de cosas, pero...

por experiencia te puedo decir que los cambios

no son muy bien recibidos por el personal, ¿sabes?

Sobre todo si son cosas de estas de informática,

les cuesta mucho tiempo y trabajo adaptarse

a todo lo nuevo.

Más que nada porque tienen un sistema que funciona.

-Papá, tranquilo.

No es un cambio en todo el programa de gestión.

Como te he dicho, complementa una carencia

que tenemos en el muelle.

-Vaya, no sabía que tuviésemos ninguna carencia, la verdad.

-Hay un desfase de casi un día desde que se entregan los albaranes

hasta que llegan a contabilidad. Se pierde tiempo picándolos a mano

y no se hace un seguimiento real.

-No sé, no me han dicho que tengan problemas en contabilidad.

-Como has dicho, no gustan los cambios.

Pero si ahora quieres consultar un envío,

tienes que revisar uno a uno todos los albaranes.

-Che, che, che. No subestimes a tu padre,

que el 80% de esta empresa lo tengo aquí.

-Papá, no te subestimo,

pero pienso en el futuro.

Con la progresión de crecimiento de Transportes Quintero

pronto tu cabeza llegará a su límite.

-En eso tienes razón, mi cabeza está bastante al límite.

De todas formas, no es a mí a quien tienes que convencer,

sino a Jairo, tienes que convencerlo a él

porque es el responsable de ese departamento.

Con este llevamos tres robos con violencia en domicilios.

Como sea una banda del Este, podemos tener cuidado.

Son rápidos y muy eficientes.

Y lo que roban lo sacan rápido fuera de España

para no ser pillados con mercancía.

Pues estos van más lejos.

Les da igual si hay gente en el domicilio.

¿Dejan testigos?

¿Científica ha encontrado algo?

Todavía no han terminado.

Lo único que tienen es la huella parcial de una pisada.

Al parecer van con pasamontañas y guantes.

Ya. He leído en el informe que van con ropas oscuras.

(ASIENTE)

¿La mujer recuerda algo más? Nada.

Y eso que Espe ha desplegado toda su capacidad de empatía

con ella y su hijo. Les aleccionó bien

para que, si recuerdan algo, por mínimo que sea,

nos llamen en seguida, pero va a ser difícil.

La mujer está desolada.

Han dejado la casa completamente revuelta.

¿Algún otro caso en la comunidad? Pues no.

Tenemos el dudoso honor de ser los primeros.

Hace unos meses, una banda parecida arrasó en Barcelona.

No los pillaron. No sé si serán los mismos,

pero podría ser.

Europol tiene un archivo extenso de este tipo de grupos.

Suelen robar cosas que pueden vender fácilmente,

sobre todo joyas, y, por supuesto, dinero.

Pero tampoco les hacen ascos a artículos caros

de alta tecnología.

Los golpes son rápidos y muy coordinados.

Suelen tener todos preparación militar.

Y también tienen acceso a todo tipo de armas.

Hay que tener mucho cuidado. ¿Tenemos ya patrullas en la calle?

Sí, tuve que meter refuerzos.

He puesto a gente de oficinas con veteranos.

Es la única manera de abarcar más perímetro.

¿Quién está llevando la investigación?

Por el momento, se la he asignado a Iker y Alicia.

Pero con ella embarazada...

no sé cuánto tiempo podré aguantar con Alicia en la calle.

Tener muchos policías en la calle puede evitar que roben hoy,

pero hasta dar con ellos, el problema sigue.

Pues díselo a la próxima víctima.

Ni te imaginas cómo estaba la de esta mañana.

La pobre estaba destrozada.

Por eso mismo vamos a ir a por ellos.

Voy a llamar a Europol y a Jefatura para cruzar datos.

Cualquier novedad, estoy en mi despacho.

Perfecto. Gracias, Emilio.

A Jairo...

¿Tú crees que una persona como Jairo

está más capacitada que yo

para evaluar un programa informático?

-A ver, Julio...

no te molestes ni te vayas a ofender por esto,

pero es que Jairo el que está al pie del cañón.

Nadie mejor que él puede valorar la utilidad

de ese programa para el día a día.

-Pues sí, papá. Sí que me molesto.

Mira, te apuesto lo que quieras a que no tiene el graduado escolar.

¿Para qué me pagas una carrera y un máster

si acabas confiando en cualquier empleado

antes que en tu propio hijo?

-Espera, espera un momento. Julio, yo confío en ti.

Y mucho, y lo sabes.

Pero esta empresa es muy grande,

no tengo más remedio que delegar responsabilidades

en jefes de departamento porque, si no, yo daría abasto.

-¿Y en mí?

En mí no has delegado nada desde que he llegado.

-A ver, Julio...

Por favor, te repito otra vez, no te molestes.

Lo único que te estoy pidiendo es que consultes

la utilidad de ese programa

con el responsable de los albaranes, nada más.

-Sí, papá, si contado suena muy bonito.

Pero la realidad es que él es tu hombre de confianza

y yo un advenedizo que viene de fuera.

¿Por qué me tengo que humillar a consultarlo con él?

Ya he comprobado que funciona perfectamente

esta mañana a pie de obra.

-A ver...

nadie te está pidiendo que te humilles ante nadie.

Y esto me parece que está pasando a un terreno personal.

Te voy a decir una cosa para que te quede clara:

¡el único que toma las decisiones aquí soy yo!

¿De acuerdo?

Lo único que te pido es que consultes la utilidad

de ese maldito programa con el responsable

de ese departamento, nada más.

-Muy bien.

Si eso es lo que quieres...

-Julio, espera un momento.

Verás, no solo en esta empresa, sino en cualquier otra,

si quieres que las cosas funcionen,

ten a los trabajadores de tu parte. No puedes tenerlos en tu contra.

No lo olvides nunca.

-¿Has terminado?

-Sí, he terminado, sí.

(SUSPIRA)

(Pasos acercándose)

-¿Estás bien?

-Sí, ¿por?

-Pues porque te conozco.

Si te has venido al rincón de pensar con trabajo, malo.

-Estaba buscando un poco de tranquilidad

porque en mi mesa no me concentraba.

-Por lo que se ve, aquí tampoco.

A ver si Ramón decía la verdad y te pasa algo.

-¿Has hablado con él?

(ASIENTE)

-Estaba muy preocupado porque te has ido sin despedirte.

También dice que metió la pata. Pensé que se lo imaginaba,

pero parece que puede que tenga razón, ¿no?

-¿Tan transparente soy?

-No, no, no. Es que yo tengo superpoderes.

Venga, cuenta.

-Pues no sé, Espe, que...

Que me he dado cuenta de que entre él y yo

hay algo que no funciona.

-Pero... ¿qué quieres que funcione?

No sé, el chico está colado por ti, es majísimo, es buena persona,

es alegre y, además, es atractivo.

Creía que lo vuestro iba de pasarlo bien y punto.

-Ya, pero él está en otro punto completamente distinto.

Ayer... ayer me dijo que me quería.

-¿Y?

Qué ganas de complicarte la vida.

Lo tienes todo a tus pies y no es suficiente.

Siempre le pones alguna pega.

-Si no es eso. Es que me he dado cuenta

de que no es necesario andar buscando todo el rato una pareja.

A lo mejor se puede estar sola y bien.

(SUSPIRA)

-Pues sí.

A mí tampoco me gustan esas personas que necesitan

estar con alguien, encadenando parejas para no sentirse solas

porque necesitan eso para ser felices.

Pero entre todo y nada hay un punto intermedio.

Saber que tienes a alguien

con quien compartir tus penas y alegrías,

que te esperen a la salida del trabajo...

(RÍE)

Las mariposillas en el estómago...

(SUSPIRA)

-Es que eso es exactamente lo que sentía por Bremón, Espe.

Por eso tengo tan claro que con este chico... no.

Ay, Espe.

¿Y si me paso la vida comparando todas las relaciones con esta?

Con la de Bremón.

Sería horrible.

-No, Lola, no.

Eso depende de ti.

Confía en el tiempo,

que todo lo cura.

-Ojalá tengas razón.

-Hola.

-¡Ramón!

¿Qué tal?

-Bueno, yo os dejo solos, ¿eh?

-Precisamente quería hablar contigo.

Eh...

¿Quieres que te prepare un chocolate?

-Vale.

(Puerta)

¿Se puede?

Sí, adelante. Sentaos, por favor.

Espero que traigáis novedades.

Poca cosa, el hijo de Sofía no recuerda nada nuevo.

No sabe qué le robaron.

Tiene la casa tan revuelta que no sabe qué falta.

Está muy impresionada aún.

Científica no ha encontrado nada más.

Siguen buscando coincidencias en huellas.

Solo saben que es número grande y calzado de montaña.

Bueno, pues entonces

empezad a revisar casos antiguos.

A ver si alguno que haya pasado por prisión

ha vuelto a las andadas, podríamos tener por dónde empezar.

¿De verdad más trabajo de oficina?

Es el mundo al revés, los de oficina patrullando.

¿Estás cuestionando mis órdenes?

De ser así empezaría a pensar que todo lo malo se pega.

Un momento, no tengo nada que ver en esto, jefa.

No entiendo a qué pueden obedecer estos cambios.

Creo que aportamos más en la calle que aquí.

Sabes que eso me corresponde a mí decidirlo.

Entre mis funciones se encuentra asignar los recursos de comisaría

según las circunstancias y los medios existentes.

¿En mi caso la circunstancia es que estoy embarazada?

Si es así, estoy interesada en no participar

en operativos o funciones con peligrosidad.

¿Cómo saber de antemano qué patrullas serán peligrosas?

Mi sentido común me dice que si estos tíos son violentos

en cualquier momento habrá una situación de peligro.

No quiero tener la responsabilidad de que te pase algo malo.

Efectivamente, no te puedo pedir algo así.

Pero habrá algún formulario que pueda rellenar, ¿no?

Declarar que decido patrullar

y eximo de responsabilidad a mis superiores.

Por favor, ponte en mi lugar.

No creo que aguante tanto tiempo en una silla haciendo papeleo.

¿Y tú qué?

¿No dices nada?

¿No te preocupa que a tu compañera le pueda suceder algo?

¿Quién soy yo para cuestionar su libertad de pensamiento?

Además, Alicia es mi superior.

Ya veo que empezáis a llevaros bien.

De acuerdo, salid a patrullar con los demás, ¡pero!

a condición de que si se produce una situación de peligro,

por pequeña que sea, te quedas en el coche.

¿Entendido?

¿Entendido?

De acuerdo.

Gracias, Claudia.

(Puerta)

¿Me vas a decir qué te pasa?

No me digas que nada, estás muy rara.

Te has ido sin despedirte y ahora me tratas como a un amigo.

-Le he dado muchas vueltas a lo que me dijiste anoche.

-Sabía que era por eso.

Te refieres a cuando dije que te quiero.

Me imagino perfectamente lo que habrás pensado.

No hace falta que digas nada. Pensarías que era un farol.

Una frivolidad soltada en medio del apogeo sexual.

Sabía que había metido la pata. Entiendo lo que pensaste.

Que lo digo por decir, que es un truco que utilizo.

-No, porque lo habíamos hecho más veces y nunca lo habías dicho.

-Ah, pues... me dejas más tranquilo, la verdad.

No quiero que pienses que soy un insensible

o que digo las cosas para jugar con la gente.

Tenía la necesidad de dejártelo tan claro

que no he podido esperar a que salieras del trabajo.

-Mira, escúchame... -Déjame decirte esto.

Lo que siento es muy grande y como no te lo diga voy a explotar.

En estos días contigo me he dado cuenta de que lo que quiero

es esto.

Pasar tiempo contigo, compartir tu día a día.

Lola...

yo estoy preparado para dar un paso adelante.

Para tener una relación seria, para que nos comprometamos.

A ver...

Igual compromiso suena "mu" serio, ¿sabes?

Yo quiero decir una relación formal, ¿sabes?

Que me imagino un futuro contigo, vamos.

¿Tú qué me dices, mi amor?

-Lo que me has dicho es muy bonito.

Pero es que yo no siento lo mismo por ti.

-¿Cómo? Pero y estos días juntos, ¿qué?

-Verás, lo de Canarias fue maravilloso.

Y estos días han sido increíbles. Pero...

es que no me siento afín a ti. Al menos no en estos momentos.

Lo que menos necesito ahora es una relación, ¿entiendes?

-Pero, mi amor, no me digas esto, por favor.

Entiendo que te he "empalagao", pero vamos a hacer una cosa:

olvida lo que he dicho, volvamos a como antes.

Vamos todo lo lento que tú quieras, si lo importante

es que estemos a gustito, que lo pasemos bien.

-Eso sería muy injusto para ti.

Prefiero que lo dejemos aquí.

Eres un hombre fantástico y te mereces

a alguien que te corresponda.

-Que no, Rafa, no me escurras más el bulto.

Lo tengo delante, me faltan albaranes.

Ahora mismo tenemos un salto en los asientos contables.

No, hombre, no. Eso no puede ser.

Revísalo otra vez, por favor. Jairo no falla nunca.

Me importa un pepino de quién sea la culpa, ¿de acuerdo?

Os lo he dicho mil veces en contabilidad.

Quiero las cuentas claras y transparentes,

no me hables de problemas y dime cuáles son las soluciones.

Ponte con eso. Hasta luego.

Lo que me hacía falta, tener problemas con los albaranes.

Jairo.

Deja lo que estés haciendo y ven a mi despacho cagando leches.

¿Qué demonios ha pasado aquí?

-Don Fernando, estaba al lado, pero me ha colgado.

-Cierra la puerta.

-¿Qué le pasa?

¿Una mala mañana?

-Eso depende de lo que me respondas ahora.

¿Has perdido algún albarán?

-¿Qué albarán voy a perder? Los cuido como a mi novia.

-Pues tenemos un problema.

Porque faltan albaranes.

Ahora mismo tenemos un descuadre en la contabilidad.

-¿Que faltan albaranes? Eso es imposible.

Voy a hablar con ellos porque no puede ser.

-Más te vale. Encuentra esos albaranes,

porque si Hacienda se mete ahora tenemos un serio problema.

-Yo lo tengo claro, a lo mejor hay que recordárselo a contabilidad.

-Che, che, che. Cuidadito, ¿eh? Y no te subas tanto,

a lo mejor el fallo fue suyo, que estás muy tenso.

-Le digo que tenso o tranquilo

he entregado todos los albaranes en contabilidad.

(SUSPIRA) -Está bien.

Antes de irte quiero decirte otra cosa.

¿Has hablado ya con Julio?

-No, no he hablado con Julio. Me han dicho que está

en el muelle apuntando cosas. ¿Eso qué es?

-Sí, está probando un programa nuevo para informatizar todo el proceso.

Dice que esto de picar los albaranes a mano es algo muy antiguo ya.

-Pero con los albaranes especiales, ¿qué hacemos?

No sé, yo no lo veo, don Fernando.

-Yo tampoco lo veía...

hasta que ha pasado esto.

Jairo, si tenemos un descuadre en la contabilidad,

nos podemos buscar la ruina.

-Otra vez. No sé cómo decírselo, pero todos los albaranes están ahí.

-Más te vale que aparezcan.

Eh... otra cosa.

Haz todo lo posible por hablar con Julio.

Y no seas duro con él.

Quiero que escuches atentamente lo que te diga

sobre ese programa informático.

Quiero saber si es útil para la empresa.

-Hablaré con él sin ningún problema, don Fernando.

Siempre pienso en la empresa. -Bien.

Pero lo que te he dicho, intenta ser suave con él.

-Que sí, no se preocupe. -Vale.

(Puerta)

-Paty, una sin, "porfa".

-Ahora mismo. "Genius".

(RÍE)

Es de la tabla periódica, pero parece el Scrabble.

-Muy chulo.

-¡Ramón!

Qué careto tienes, macho.

Cualquier diría que faltan siglos para ver a Lola.

-Pues podría ser.

-Que no, que no. Si viene en un rato.

Y ahora la tienes ya "pa" ti solito.

-Ya me gustaría, "quillo", pero...

esta mañana me ha "dejao".

-¿Y eso?

-Pues yo qué sé. Seguí tus consejos al pie de la letra,

le dije que quiero ir en serio,

que cuando le dije que la quería lo decía de verdad, pero nada.

-Te habrá dado algún motivo. -Lo típico.

Que no es estamos en el mismo punto y sería injusto seguir.

Pero no lo entiendo. Lo peor es que mi última novia

me dejó porque no le decía los sentimientos

y no le decía las suficientes veces "te quiero".

Yo no entiendo nada, de verdad.

-¿Qué quieres que te diga, hijo?

Cada mujer es un mundo,

igual que nosotros somos cada uno de nuestro padre y nuestra madre.

Pero habéis acabado medio bien. O sea,

os habéis dicho las cosas, sin malos rollos.

-Eso también es verdad.

Podría haberme dejado volver a Sevilla

y cortar por mensaje, como hacen muchos.

-O hacerte "ghosting", vamos.

"Ghosting".

Perdona, es una deformación profesional.

Es cuando en las redes sociales como que te hacen un vacío,

te ignoran, ni "likes" ni "me gusta", nada.

Como si no existieras.

-Ah...

-Pero oye, que no se acaba el mundo.

Tú tranquilo, arriba lo corazones, ¡"sursum corda"!

Si quieres, puedo hablar con ella, hombre,

a ver qué me dice. Igual no está todo perdido.

-Tú eres una joya, "pisha".

Encuentras el móvil, das buenos consejos y ahora esto.

Igual pierdo el tiempo con Lola, debería estar contigo.

-Ya... (RÍE)

-¡Que es de broma, "pisha"! (RÍE)

Voy tirando, no vaya a ser que aparezca Lola

y piense que estamos conchabados.

-Eso, ¡hala!

¿Aún sigue este por aquí?

¿Este? Pero por poco tiempo.

Lola le ha dejado.

No se le veía muy afectado.

Ya, es que le he tenido que soltar una bola

para lavar mi conciencia...

Será para menos, eres un tío legal.

Sí, muy legal, muy legal, pero...

pero me he metido en una pareja y no estoy muy orgulloso.

Mira, Fede, lo único que puedo decirte,

por experiencia, es que las rupturas alguien pierde.

Así que no te rayes.

Aunque no hicieras nada, acabarían igual.

Pero la diferencia, y por experiencia,

es que me afecta lo malo que ocurre por mi culpa.

Paga tú, anda.

No todos tenemos esa mente tan estupenda que tienes tú.

A veces parece que todo te resbala.

OK.

En fin...

¡Paty!

Ponme dos bocatas de tortilla, anda.

Esto es lo de Fede. ¿Para llevar?

Eso es. Oye...

¿Te suena si por aquí han pasado un par de tíos corpulentos

con acento extranjero?

Pues puede ser.

Hay días que esto parece la ONU. ¿Por?

Verás, hay una nueva banda de atracadores en Distrito Sur.

Creemos que de Europa del Este, muy violentos.

Así que estate atenta, ¿vale?

Por supuesto, a tus órdenes.

¡Bocatas!

-Ah, estás aquí.

Te estaba buscando.

-Aquí estoy, intentando preparar el próximo informe.

-Quería hablar contigo de Ramón.

-¿Qué pasa con él?

-Que me ha dicho que lo habéis dejado.

Me he encontrado con él en el bar y estaba hecho polvo.

-Yo...

Para mí también ha sido muy difícil, créeme.

Seguro que hablar contigo le ha aliviado bastante.

Encuentras las palabras para hacer sentir mejor a la gente.

-¿Sí?

-Sí. Es una cualidad que aprecio mucho y tú la tienes.

-Me gusta ponerme en el lugar del otro.

Por eso, cuando hablaba con Ramón me ha surgido una duda.

-Para mí está muy claro.

Ramón es estupendo, pero no es para mí.

He preferido abrirle los ojos a tiempo

antes de que el mal sea mayor.

-Ya, pero... (TOSE)

Vamos a ver, ¿la conversación que tuvimos esta mañana

no ha influido en tu decisión?

Es que si lo dejáis por mi culpa me sentiría fatal.

Yo te pediría que lo pienses y que lo repienses.

-Es muy noble que intentes mediar entre los dos.

Pero, créeme, ya no hay marcha atrás.

Ha sido muy difícil, pero sé que es lo correcto.

Él me ha dejado muy claro que tenía esperanzas

de tener algo más.

-Ya, pero... en fin, es un poco raro, ¿no?

O sea, ayer estabais estupendamente, hoy lo habéis dejado...

¿No ha pasado nada más?

-No, tú mismo has sido testigo esta mañana

de que sus palabras anoche me incomodaron y agobiaron.

Ahora tengo muy claros mis sentimientos.

-¿Seguro?

-Que sí, ¿a qué viene tanta pregunta?

-No, yo solo quiero saber

si no ha pasado nada más entre vosotros.

-¿No te ha contado nada diferente?

-No, no, para nada, para nada.

De verdad, al revés. Me ha dicho que está loco por ti.

Pero si tú no sientes lo mismo, pues bien hecho está.

-Ha sido muy duro, pero encontrará a alguien que lo haga feliz.

No te preocupes por él, ¿vale?

Es un tío muy vital, seguro que se repone pronto.

-¿Y tú?

-¿Yo? Solo con hablar contigo ya me siento mejor.

Ay, si es que... (BESA)

con amigos como tú y Espe es imposible no superar las cosas.

-Espero poder hacer lo mismo por ti.

(SUSPIRA)

Toma, un tentempié.

Gracias.

Qué bien huele. Como mucho comeré la mitad.

No puedo comer solo carbohidratos y menos ahora.

Te lo puedes comer entero sin remordimientos.

Son carbohidratos complejos.

Ese bocadillo, además del pan, tiene la proteína del huevo,

el antioxidante del aceite de oliva y la vitamina B de la cebolla,

incluido el ácido fólico.

¿Y tú cómo sabes todo eso?

Antes me tomaba más en serio el deporte

y es importante comer bien para rendir más.

Ya. ¿Y lo del ácido fólico?

Información extra, nunca se sabe demasiado.

¿He dicho alguna cosa rara? No, todo lo contrario.

Pero no parece propio de ti.

No sé si tomarse es como un halago o como un insulto.

Oye, ¿de verdad me ves tan patán? No.

Pero nunca sé si hablas en serio o de coña.

Es difícil saber qué hay tras esa fachada.

Mejor déjalo, que lo estás arreglando.

Aunque no creo que sea el único que se esconde tras una fachada.

Otras van de duras, como si nada les afectase

cuando en realidad son muy sensibles.

Pues sí, hoy estás desconocido.

Igual es que me vas conociendo un poco más.

O que no somos tan diferentes.

Mira, Alicia, yo me tomo mi trabajo muy en serio.

Me encanta ser policía, solo que no vivo para trabajar.

No quiero que mi vida gire en torno a mi profesión

y menos que me la amargue.

Ya.

Y yo soy el lado opuesto.

Últimamente no pienso en otra cosa. Creo que lo hago para evadirme.

Para salir adelante.

Lo que me pasó es difícil de digerir.

No tienes por qué justificarte conmigo.

Cada uno supera las cosas a su manera.

Y, la verdad,

yo no sé si podría superar algo así.

Gracias.

Es lo que pienso realmente.

Se nos echa el tiempo encima, habrá que dar una vuelta.

Le puedes decir a Miralles que patrullaste con el coche quieto

para no correr ningún peligro.

(Motor)

A ver qué era eso que no podía esperar.

-Tengo que comentarte algo.

-Espero que sea importante.

Tengo mucho trabajo, no me gusta dejar las cosas a medias.

-A mí tampoco.

Tenemos una conversación pendiente, me parece.

(TOSE) -Tú dirás.

-Desde que has llegado aquí

en vez portarte como un adulto y ayudar,

has sido el niñato hijo de papá de la empresa.

(RÍE)

-Claro. Y, según tú,

comportarse como un adulto, ¿qué es?

¿Ir de matón de barrio por la vida?

-No voy a entrar ahí, Julio.

Soy más listo, aunque no te lo parezca.

Verás, esta mañana tu padre me reclamó unos albaranes perdidos.

Se ha "enfadao" bastante conmigo. Dice que no estoy atento.

El caso es que sí lo estoy.

Tanto que estaba seguro de haber entregado

todos los albaranes en contabilidad.

Al comprobar que, efectivamente, faltaban algunos,

se me ocurrió mirar las cámaras de seguridad.

A ver qué había pasado, quién los había perdido.

Solo a un crío se le ocurre hacer algo así

sin comprobar que lo están grabando.

Obviamente, todas las cámaras no son fáciles de detectar,

eso lo sé.

Esto no es un colegio.

Esto es una empresa.

Aquí cada uno tiene su cometido.

Y se nos graba para que lo cumplamos como Dios manda.

Si no tienes claro cuál es tu sitio, lo siento y suerte.

Pero a mí vas a dejar de joderme.

¿Entiendes?

-Eso nunca, Jairo.

Mira...

No sé qué le habrás contado a mi padre

o qué favor te deberá para estar tan encaprichado de ti,

pero lo voy a averiguar.

Eso tenlo claro.

-¿Qué quieres que haga con este vídeo, niñato?

¡Che! Las manos quietas.

-Jairo... Jairo, dame eso.

Jairo, dame eso. -¡Che!

¡Uf!

¿Estás seguro de que quieres llevarlo así conmigo?

-¿Se puede saber qué pasa?

Vete al muelle y sigue con tu trabajo.

He preguntado qué demonios está pasando aquí.

-¿Aló?

Sí, vengo de la obra ahora mismo.

El arquitecto municipal está muy contento.

Sí, le ha gustado el regalo. La licencia es nuestra.

Se lo di al capataz.

¡Dame eso! ¡Dame...!

Vale, vale. Tranquilo.

Tranquilo, tranquilo.

¿Qué ha pasado? ¿Está bien? Sí, estoy bien.

Le apuntó con un arma.

Sí, no pasa nada.

¿Adónde iban?

No sé. ¿Por qué le apuntaban con un arma?

Son sospechosos de un robo con violencia

en una casa de esta misma calle.

O nos cuenta qué ha pasado

o lo llevo a comisaría acusado por colaborar.

No tengo que ver, hablaba por teléfono

y me he chocado con ellos, ha sido casualidad.

¡No te muevas! Eh, tranquilos.

Solo quiero que veáis el teléfono.

¿Por qué le apuntaban con una pistola?

Porque se llevó algo mío. ¿El qué?

Una mochila.

Intentaba recuperarla, me apuntó y, al oíros llegar,

ha salido corriendo.

¿Con la mochila? Sí.

Muy bien.

Se viene a comisaría.

Ha sido testigo de un robo, tendrá que testificar lo visto.

Descripción física, cuántos eran y si hicieron o dijeron algo.

No puedo, me esperan en la empresa.

No se preocupe, le redactaré un justificante.

Oye, Alicia... Voy a ver si han visto algo más.

Miralles dijo que no salieras en caso de peligro.

Y he cumplido.

Ya no hay peligro.

¿Pasa algo con esa tablet? -No.

Nada. -¿Nada?

Dámela, Jairo.

¡Que me la des!

Tano, deberías colaborar.

Son miembros de una peligrosa mafia del Este

y eres testigo de un delito.

No soy testigo de nada. Firma la denuncia.

Que yo no voy a firmar nada.

Muy bien. Buscaremos tu mochila de todos modos.

Me parece estupendo.

Con suerte la policía no los detendrá

y no encontrarán la mochila.

(GRUÑE)

-Que los agarren no es la peor de las posibilidades.

Lo peor es que agarren la pistola y cometan otro crimen

y lo relacionen con el asesinato de Yanakis.

-No saben que me robaron la pistola. -¡De momento!

-Es imposible relacionarme con el arma.

-¿Cómo va a ser imposible, Tano?

Es todo cuestión de que aten cabos.

Si la relacionan con usted nos vamos a meter en tremendo lío.

-Entiendo que estés enfadado. -No estoy enfadado,

¡lo que estoy es muy cabreado contigo!

Sobre todo porque me has decepcionado mucho.

No solo me has mentido,

sino que has intentado sabotear mi empresa.

-Mi intención no era esa, solo quería dejar mal a Jairo.

-¿Te parece medio normal,

que nos lo pasamos fenomenal en la verbena

y que cuando vengamos, conversemos y coja la puerta y se vaya?

Y hasta hoy.

-No he pasado de ella.

-Un poco sí, hace días que no pasas por el bar.

-Tampoco tanto, no exageres. He estado liado.

-Pero antes te pasabas todos los días.

-Además, ¿por qué tengo que darte explicaciones?

-Porque hablamos de María y a los dos nos importa.

¿No te importa que esté disgustada?

-¿Está disgustada?

-Pues sí.

¿Sabemos de dónde son?

Alicia ha hecho una deducción.

Una víctima, Sofía Sanchís, recuerda

que en varias ocasiones dijeron "jadan".

La he buscado. Significa "desgraciada" en croata.

¿Creéis que la banda está compuesta por esos cuatro miembros?

Creemos que se dividen en dos subgrupos

que actúan al mismo tiempo. Nos despistan y son más eficaces.

Como mínimo sería siete u ocho.

¿A qué viene este interés por tu mochila?

Llevaba dentro una herramienta de un compañero.

Es importante devolvérsela.

¿No tienes dinero para reponerla?

(RÍE)

Bueno, ¿qué?

¿Habéis averiguado algo nuevo o no?

-Sandra ha salido del coma, es una buena noticia.

Creo que me va a ayudar a intentar ser la de antes.

-Nacha, en mi opinión

tus conflictos no vienen por poder conducir o no.

El otro día dijiste cosas muy reveladoras.

Mostraban otro tipo de conflictos.

Los conflictos más profundos no se muestran de manera evidente,

sino que aparecen como pequeños fogonazos inesperados.

El otro día sucedió, hoy ha vuelto a ocurrir.

-Uf.

Prefiero no hablar de esto ahora.

-Bueno, todavía nos queda un ratito.

Cuéntamelo, por favor.

Te va a venir bien.

-Vengo porque...

Bueno, porque creo que...

debo darte una explicación.

Gracias.

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  • Capítulo 229

Servir y proteger - Capítulo 229

28 mar 2018

Alicia e Iker empiezan a conectar en el trabajo y en su relación como compañeros. Estalla una oleada de robos violentos en el barrio. Miralles cree que están ante una banda internacional organizada. Fede se desespera al ver cómo Ramón le gana terreno en la conquista de Lola.

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  1. Lamiralles Ojoclinico

    Que panda de ineptos e incompetentes, desde el guionista al chico del botijo, pasando por sastrería , peluquería, música, actores, atrezzo..., no se salva nadie.

    31 mar 2018