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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 179 - ver ahora
Transcripción completa

-Aquí dentro sabemos lo que hay,

¿Y qué quieres saber?

-No sé, cómo te llevas con tus padres,

si tienes hermanos...

-La verdad es

que no tengo muchas ganas de hablar de mi familia.

-¡Queda detenido, desgraciado!

Se acabó lo de zurrar a mujeres, ¿eh?

Apártate, Estrella.

¡Eh, adónde vas, espabilado!

Vamos, adentro.

Vas a pagar por lo que le hiciste a mi compañera, mamón.

Alberto Cruz se resistió a la autoridad

y tuve que reducirlo.

Y, para que conste,

tiene graves antecedentes por agresiones

y unos puños de acero.

-Pues además de buenos puños,

tiene uno de los mejores abogados de Madrid, Eulalio Laporta.

¡Que Beto va a por ti!

Que te propasaste en su detención

y aparte del caso de Nacha, esto te puede salir muy caro.

De momento solo tengo la versión del agredido,

Elías no está, precisamente, muy colaborador conmigo.

-Pues evitar hablar le hace sospechoso.

-Está muy pendiente de una compañera que puede quedarse ciega

precisamente por los golpes que le propinó el detenido.

-Te veo.

Te veo la cara.

Te estoy viendo, Elías.

-¿Quién era ese hombre, don Fernando?

-Es uno de los hombres de Alejandro Somoza.

Lo ha enviado para hablar conmigo.

¿Sabes quién es Alejandro Somoza? -No.

-Pues es uno de los empresarios más poderosos de Colombia.

-En Distrito Dos estamos siguiendo la pista

a recientes contactos de la mafia colombiana en España.

Creemos que quieren establecer una red en Madrid.

Concreta, ¿a quién buscáis?

A Fernando Quintero.

-En el caso de que yo reciba alguna llamada

o ese tal Somoza y esos colombianos se quieran poner en contacto conmigo,

¿qué se supone que debo hacer?

-Si tiene alguna información,

llámeme.

Y llámeme a mí mejor que a Guevara o a Batista,

nos entenderemos mejor, ¿vale?

Haz el favor de no mirarme de esa manera.

Bastantes miraditas tengo ya en casa.

Mejor la mía que la de Ibarra, ¿no?

¿Adónde quieres ir a parar?

A que a Régimen disciplinario le deben quedar dos Telediarios

para hablar contigo.

"Buenos días, periodista, ¿hablabas en serio

cuando me ofreciste que contara la verdad?".

-Por supuesto que sí. Ahora, una cosa te advierto,

si quieres que hablemos sin tapujos, tenemos que vernos cara a cara.

-"Estoy de acuerdo.

Te he enviado un mensaje encriptado

con las coordenadas del lugar donde nos encontraremos.

Debes ir solo, te lo advierto, o esto acabará mal".

Quiero que sepáis que Nadia es la pieza clave

que nos conducirá al resto de la organización.

Será difícil que tengamos agentes a la vista

y no nos será fácil acercarnos.

A mí no me conoce, yo soy nuevo aquí.

¿Quieres hacer trabajo de campo? No sería la primera vez.

-¡Quieto ahí! -Tranquila.

Baja el arma, esto no tiene por qué acabar mal.

(Disparos)

¡Nadia!

¡Suelta el arma!

¿Qué ha pasado? Está muerta.

(Música emocionante)

No, no, Miralles no tenía

que haber dejado ir a Karim así, a las bravas,

y menos dejándome fuera del operativo.

Si le pasa cualquier cosa, ¿qué? -Bueno, viene de El Príncipe.

Es una zona mucho más conflictiva que esta.

La de marrones que se habrá tenido que comer y peores que este.

-¿Peores? Nadia es una terrorista, una asesina.

-Bueno, cálmate, mujer.

-Es que tengo un mal pálpito, Lola.

¿Sabes de estas veces

que tus compañeros salen a un operativo

y dices: "No sé por qué, pero hoy va a haber problemas"?

-Bueno, ¿y en cuántos de esos operativos

ha habido un chico que te gusta y mucho?

A ver, es normal que estés nerviosa, pero ya está.

Cálmate.

-De acuerdo.

Oye, ¿a ti no te parece que, últimamente,

el comisario tiene muy mal aspecto?

Está como dejado, ¿no?

-Pues sí.

La verdad es que no le vendrían nada mal unas vacaciones,

pero con ese panorama que tiene en casa,

no creo que descanse nada.

Espe.

Comisario.

Acaban de llamarme de Jefatura

pidiéndome la actualización trimestral

de los índices de criminalidad, ¿por qué no me los has enviado?

Eh... Se lo entregué esta mañana en mano, comisario,

y estuvimos hablando sobre los balances un buen rato.

Usted me dijo que le parecían muy positivos.

Es verdad.

Entonces, ¿por qué no están sobre mi mesa del despacho?

No están sobre su mesa

porque usted me pidió las hojas en formato digital,

precisamente, para enviarlas a Jefatura.

Me pidió una copia

que se la enviara al "mail"

y la otra que se la diese en un "pendrive"

y es lo que hice.

¿Un "pendrive"?

Pues yo no he visto ningún "pendrive".

Se lo metió usted en el bolsillo de esa chaqueta.

¿Cómo es posible?

¿Se encuentra usted bien, comisario?

Comisario, le informo de que el operativo

para detener a la líder de Planeta libre ha concluido.

Nadia ha muerto por una caída al emprender la huida.

No ha habido más bajas, pero sí se ha producido un tiroteo

y uno de nuestros agentes ha recibido un impacto de bala.

¿Quién?

Karim.

(SUSPIRA)

No,

no, no, no.

No puede ser, por favor.

¡No!

-¡Hola!

-¿La has traído?

-Me ha sido imposible encontrarla, totalmente imposible, vamos.

¡Que no, tonta! Que la tengo aquí.

-¡Pero qué malo eres!

-¿Te ha dado ahora por las cosas del corazón o qué?

-No, qué va.

No me interesa en absoluto lo que pone,

pero es que me encanta ver las fotos a todo color,

las imágenes, las caras...

Es que no te imaginas lo que es volver a recuperar la vista

después de pensar que nunca más podría volver a ver.

-Claro.

Imagino que estarás deseando verlo todo.

-Sí, es como hambre de ponerle imágenes

a todas las cosas.

No sé, a lo que me contabas

todos esto días mientras que yo no veía nada más

que oscuridad. Las noticias... No sé.

-Tampoco te emociones porque los médicos han dicho

que no puedes forzar la vista hasta que baje la inflamación

y estos trastos emiten mucha radiación de luz,

¿vale?

-Que sí, lo sé,

pero esta es la única forma de disfrutar de mi recuperación

aquí, en estas cuatro paredes.

-Pero si ya pronto vas a salir del hospital.

-He estado pensando en irme.

-¿Cómo que irte?

-Cuando me den el alta, voy a coger un avión derechito a Colombia.

Me he dado cuenta que tengo

en mi memoria borrosas algunas caras de familiares,

lugares de mi infancia, amigos...

No sé, me gustaría volver a verlos con mis propios ojos,

especialmente...

el Santuario de Las Lajas.

-Parece que está flotando entre las montañas.

Oye, por el tono en que me lo has contado,

parece que es solo un viaje de ida.

Eh, Nacha, no, no,

no te vas para siempre, ¿no?

-Lo he estado pensando.

He pensado en...

todas esas personas y lugares

de los que no me pude despedir en condiciones.

Todo lo que no podría volver a ver si no hubiera recuperado la vista.

-¿Y?

-Pues que tranquilo,

me voy, pero vuelvo para seguir dando la lata.

(SE RÍE)

-Ya, pero cuanto más tiempo te quedes allí,

más te va a costar volver.

-Lo sé,

pero necesito reencontrarme con mis orígenes.

También sé que cuando pasen unos días, semanas,

será inevitable acordarme de mi compañero cascarrabias

que ha estado conmigo al pie del cañón

todos estos días en este infierno y en esta pesadilla de hospital.

-No, tú hubieras hecho lo mismo que yo.

-Sí.

Por eso no quiero que pienses

que me voy buscando algo que me falta,

todo lo contrario.

Tú me has demostrado que,

que mi lugar está aquí,

que mi familia está aquí, en España.

Y aunque es muy fácil olvidar algunas caras,

hay una que jamás se va a borrar de mi memoria

y es la de esa persona tan importante

que se comporta siempre como si fuera un padre conmigo.

-Vamos a ver, te he dicho ya varias veces

que no quiero que hablemos de esto por teléfono,

¿de acuerdo? Prefiero hablarlo cara a cara.

Ni por teléfono ni por mensajes ni por "mails".

¡Bueno, pues así es como hago yo las cosas!

¿Te queda claro?

Bien, entonces, si quieres seguir siendo mi abogado,

creo que vas a tener que mover el culo de ese bufete.

Muy bien, me alegra que por fin lo hayas entendido.

No, seré yo quien te diga dónde nos vemos.

Está bien. Adiós. Hasta luego.

Pasa, Jairo, pasa.

Acabo de estar hablando con el nuevo abogado

que tenemos y no me fío de él porque parece que no se entera

de cómo funcionan aquí las cosas, maldita sea.

Y no me fío de que pueda ser un bocazas el día de mañana.

-Hombre, las cosas como son,

Sergio para eso era un hacha.

-Sí, sí que lo era, sí,

podría ser un psicópata y un pervertido,

pero, por lo menos, era un tipo discreto

y organizado con su trabajo.

Ahora mismo, tal y como están las cosas,

no me puedo permitir ni un solo fallo en seguridad.

-Ya, precisamente yo quería venir a hablarle de eso.

-¿Qué ocurre? Siéntate.

-No ocurre nada,

no ocurre nada,

pero yo no me quito de la cabeza al tipo este,

al poli que ha venido a hacerle preguntas de Somoza.

-Sí,

se llama Salvador Jerez.

Y ten mucho cuidado con él porque es un mal bicho, ¿eh?

Se lo quitaron de en medio en esta comisaría de Distrito Sur

dándole una patada hacia arriba,

pero me parece que le ha cogido gusto a hacer méritos

y ascender en la Policía.

Por cierto, se la tiene muy bien jurada a tu hermano

desde hace tiempo, ¿eh?

-Sí, Rober venía siempre echando pestes de él.

-Sí, era un protegido de un perro viejo en la Policía,

un buen pieza, Martínez,

un tipo que, afortunadamente, ya murió hace tiempo.

-¿Tenía algo que ver con usted?

-Lo único que te conviene saber

es que hicimos algún que otro negocio porque era muy fácil de sobornar,

pero nada más.

Nunca me fie de él

y nunca quise que supiese más de la cuenta

sobre nuestros negocios.

-Pero, a lo que iba,

¿que el tal Salvador este

se presente aquí a hacerle preguntas de narcotráfico

no es lo mismo que acusarle de narcotraficante?

-Bueno, es un tipo listo, sí.

La verdad es que no hizo ninguna acusación en concreto,

pero sí estuvo todo el rato insinuándolo.

-¿Y no le parece raro que el comisario Bremón

haya autorizado esa investigación?

-Bueno, ese policía ahora

está en otra comisaría y no sabemos si...

o, por lo menos, no me mencionó ni me dijo

que tuviese ninguna autorización.

¿Por qué? ¿Adónde quieres llegar?

-Aquí dentro sabemos lo que hay,

pero usted de puertas para fuera, ¿qué es?

Un empresario normal con todos los derechos.

Esto me lo enseñó usted:

"Lo que no se puede probar, no existe".

Y la Policía, hasta ahora, no puede probar nada

y Bremón, que es el jefe de los policías de este barrio,

digo yo que algo tendrá que decir de todo esto.

(SE RÍE)

-Muy bien, Jairo.

Muy bien, estás aprendiendo rápido,

acabas de hacer una reflexión brillante.

-Yo solo estoy pensando como me enseñó a pensar.

-Y lo has hecho muy bien, hijo, muy bien,

porque creo que tienes razón, no debería permitir

que entrase aquí cualquier policía haciendo insinuaciones

o acusaciones sin protestar, claro,

porque sería una forma bien clara de darles la razón y admitir

que soy culpable de todo aquello de lo que me acusan.

-Yo lo veo así.

Y usted me enseñó otra cosa también:

"El que pega primero, pega dos veces".

-Ajá, también tienes razón.

Quizá por eso va siendo hora de que sea yo el que mueva pieza.

-¿Qué va a hacer?

-Hacer lo que haría cualquier ciudadano honrado

que está siendo agredido por la Policía,

protestar.

Porque eso es lo que somos nosotros, ¿no?

Ciudadanos honrados, ¿verdad?

-Hombre, mientras no se demuestre lo contrario...

-¡Ay!

¿Qué tal? ¿Han dicho algo?

Todavía está en el quirófano.

Tú viste el disparo, ¿qué aspecto tenía la herida?

Creo que la bala salió limpia y fue en la zona del hombro.

(RESOPLA)

Estaba empeñado en salir a patrullar.

Que si en El Príncipe había más actividad,

que si sentía la necesidad de sentir el gusanillo de las calles...

Y yo, tonta de mí,

apoyándole para que saliera detrás de esa psicópata.

Es que tenía que haberle quitado esa idea de la cabeza

en lugar de decirle que le comprendía perfectamente.

Me alegro de que no lo hicieras.

Hizo un buen trabajo, Espe.

(SUSPIRA)

¿Qué se sabe?

Todavía nada.

¿Tú estás bien? Sí, sí.

Con ganas de saber que a Karim no le ha pasado nada.

Tranquila, Espe, todo va a ir bien.

¿Eh? Las heridas en el hombro no suelen ser graves.

Sí, esa es la teoría, pero cuando se complican...

Karim es fuerte, ¿vale?

Y no va a pasar nada, no se va a complicar.

Además, seguro que cuando salga sano y salvo de ahí

no va a tener ninguna gana de salir de comisaría.

Ya verás. ¡Ah!

Familiares de Karim Benalí.

No somos sus familiares, les estamos localizando.

Somos sus compañeras, ¿cómo está?

-Está fuera de peligro. ¡Bueno!

(SUSPIRA)

¿Y cuándo podremos verle?

-Cuando le subamos a planta.

Muy bien, pues gracias por informarnos, doctor.

(SUSPIRA)

¿Ves, ves, Espe? Como todo ha ido bien.

Sí, yo hasta que no le vea...

Bueno, nosotras deberíamos irnos,

a ver si cerramos de una vez por todas

el tema de Planeta libre.

Nadia llevaba varios "pendrive" encima,

nos va a tocar pedir órdenes de registro.

Nosotras nos quedamos.

Claro, y nos mantenéis informadas, ¿vale?

Sí. Venga.

Vamos. Chao.

¡Ay, Lola!

-Entonces, ¿cómo lo ves, inspectora jefe?

¿Hemos acabado con la Hidra de Lerna

o solo le hemos cortado una de sus muchas cabezas?

Todo parece indicar que se ha acabado la pesadilla,

pero con la baja de Nadia me temo

que nos hemos quedado sin nuestra fuente de información.

Pasa.

El héroe del día. Sí, bueno, ya ves tú.

Con permiso del pobre Karim

que, por cierto, ¿cómo está?

Fuera de peligro y con buen pronóstico.

Menos mal, me alegro mucho.

Bueno, Martín,

gracias a tu inestimable

y generosa colaboración en este operativo...

Inestimable y generosa colaboración es como llamamos ahora

a lo que viene siendo hacer de cebo.

Bueno, pues es verdad.

Pero merecía la pena, ¿no?

Por supuesto.

Lo que te quería decir es

que nos has ayudado mucho en este caso

y ahora nos toca a nosotros corresponderte

y por eso queremos compartir contigo

las últimas informaciones que tenemos de Planeta libre.

Pero, por supuesto... No me digas más.

Me pones la miel en los labios,

pero hasta ahí, no puedo publicar nada sobre esto.

Bueno, no puedes publicar nada por el momento

porque cuando cerremos la investigación,

dudo mucho que haya ningún periodista

que disponga de tu información.

Claro que si te quieres ir... No, no, no, por favor, no, no.

Yo aquí me quedo, ¿eh?

Soy todo oídos.

Pues, en primer lugar,

me gustaría decirte que, a pesar de ser una delincuente

o una activista peligrosa,

lamentamos mucho la muerte de Nadia.

Y tanto.

Si al menos hubiera podido pasar una larga temporada en la cárcel,

habría tenido una oportunidad para meditar y rehabilitarse,

pero ahora se va a llevar sus secretos a la tumba.

Dado lo estanco de la comunicación en Planeta libre,

la muerte de Nadia y la muerte de Eric,

me temo que nos va a dejar

muchos puntos oscuros en la investigación.

Claro, no, por eso te estaba preguntando

si Planeta libre se puede considerar descabezado

porque antes pensábamos que Eric era el líder

y luego resulta que Nadia ha sido mucho peor.

¿Se sabe algo del resto de sus miembros?

Hay una unidad de la UIT que está analizando los contactos

que tenía Nadia en el móvil

y los "pendrive" que encontramos en el registro del piso franco.

Analizarlo nos va a llevar unos cuantos días,

pero disponemos de una lista contrastada

con más de 15 nombres recurrentes

y todo apunta a que esos 15 activos

son el grueso oficial de Planeta libre.

Muchos se han entregado por voluntad propia

y han comenzado a delatar a otros compañeros,

colaboradores, distribuidores de material...

Es un patrón recurrente

cuando desarticulamos una banda de este tipo.

Una vez detenida la cúpula,

todo lo demás se cae como un castillo de naipes.

Actúan de una manera muy similar a una secta.

Suelen captar a gente con poca capacidad crítica

y, en cuanto ellos caen,

los seguidores se quedan completamente desnortados.

Sí, además la propia Nadia había llevado las cosas al extremo.

Ella había quitado legitimidad a su lucha

y muchos adeptos estaban asustados

con la muerte del vigilante de la fábrica de pinturas,

con las escaladas de violencia...

Eran conscientes de lo degradada que estaba la imagen de su causa

y estaban deseando poner fin a esta locura.

Sí, eso lo estamos viendo con claridad

en los interrogatorios a los miembros

y a los simpatizantes.

Para muchos de ellos,

Planeta libre es una mancha en sus conciencias

que están deseando limpiar.

Desarticulando prácticamente la organización

habéis evitado nuevos ataques de Planeta libre.

Sí, pero no ha sido solo cosa nuestra,

sino también de cierto periodista con mucho valor.

Gracias a que arriesgaste el cuello, preparamos la emboscada

y poner fin a este horror.

Y por eso estás aquí,

porque queremos que tú sepas todos los detalles

y que luego se los cuentes al mundo.

O sea que voy a ser el héroe de mi propia noticia.

Vaya, vaya, vaya, qué bueno.

Pues voy a ir redactándola,

redactándola.

Bueno, pero ve llamándonos de vez en cuando, ¿eh?

Seguro que te podemos dar más detalles.

Estoy convencida de que tendremos más detenciones

y, además, tenemos que darte luz verde para publicar.

En rigurosa exclusiva.

Por supuesto, rigurosa exclusiva.

Te aseguro que nadie va a hablar con un periodista

hasta que la publiques.

Adiós. Adiós.

Adiós, Martín.

Alicia, una vez más, enhorabuena. Gracias a vuestro trabajo,

hoy la gente podrá dormir un poco más tranquila.

Gracias, Claudia. ¿Cómo está tu hija?

Pues te lo puedes imaginar,

con lo de Quico pasándole factura.

Pero bueno, haber cerrado el caso supongo que ayudará.

Pero la vida continúa y hay que seguir trabajando.

Los malos nunca descansan.

Sí descansan, sí, pero para coger fuerzas

y ser más malos.

(SE RÍE)

Toma, Salima, y quédate con el cambio, anda.

-Vaya, Salva, no te recordaba tan generoso.

-Ya, pero es que ahora soy oficial y jefe de equipos, ¿sabes?

Y cuando uno escala, lo hace en todos los sentidos.

Tienes más gente a tu cargo, más sueldo...

¿Entiendes? -Mira, me alegro.

Salima, ponme un pinchito de tortilla.

Y no te cortes que no he comido en todo el día

y estoy canino.

Batista, ¿no vas a saludar o qué?

No te había visto, Salva.

Y ponme también un refresco de limón.

Oye, me he enterado ya

de lo de tu boda con la inspectora pijita, ¿eh?

Al final a pico pala lo has conseguido.

¡Menudo braguetazo, Batista!

Es guapa, tiene pasta, futuro en el Cuerpo...

Ni en tus mejores sueños en el polígono

habrías pensado acabar así. Solo a un trepa como tú

se le ocurre medir una boda por su interés.

Sí, desde luego tú ni mezclándote con la jet set

se te pegaría un poco de ambición, eso está clarísimo.

Eso sí, tu futuro suegro te va a ayudar

cuando pillemos al chorizo de tu hermano

por narcotráfico, ¿eh?

¿Cómo tienes la cara de llamarle chorizo?

¿Quieres que te recuerde a Martínez?

Un poco de respeto por los muertos.

Era 100 veces mejor policía que tú.

Y, además, no tuvo que esconderse debajo de ninguna falda

para prosperar.

Salva... ¡Eh, quieto!

Tranquilo, lo siento, me he pasado, está bien.

Mira, vamos a parar esto

porque tenemos que llevarnos bien, nos conviene.

Ya te diré lo que me conviene.

Escúchame, voy a pasar unos días por Distrito Sur

y lo más probable es que tengamos que colaborar, ¿entiendes?

Así que nos conviene llevarnos bien, Batista.

Salima,

ponme un Riojita aquí, para mi amigo.

No, Salima, déjalo, no me pongas nada.

Te digo lo mismo que te dije la última vez que nos vimos.

A diferencia de ti, los días de diario no bebo

cuando estoy de servicio.

Y otra cosa más que te voy a decir.

Este trabajo va de servir a la gente,

no de ir fardando de placa, como haces tú.

Así que, cuando te apliques ese cuento,

igual te conviertes en un policía respetado.

Qué sabrás tú, cachorro, qué sabrás.

-¿Todo bien?

He oído que se metía con Alicia.

Ni caso, Salima.

Yo dentro de unos meses voy a estar casado

con la mujer más maravillosa del mundo, ¿sabes?

Y eso no me lo va a estropear ningún tuercebotas,

por mucho que se esfuerce.

Y Salva se esfuerza, se esfuerza que te cagas.

Ya está aquí.

Muy buenas.

Me alegra ver esa cara,

ya sé que Nacha está mejor, me lo han comunicado.

Así es, sí, es una luchadora

y así, de paso, mira, el Beto este no se sale con la suya.

(SE RÍE)

¿Qué ocurre?

Siéntate, siéntate, tenemos que hablar.

Mira, casi mejor que me quedo de pie, ¿eh?

-Vamos a ver, eh...

He tenido una reunión un tanto tensa con el abogado de Beto.

He intentado hacerle ver

que con los testimonios de Rober y de Estrella,

podemos desacreditar su denuncia por agresión

y llevarlo al terreno de la fuerza necesaria.

Pero el principal argumento del detenido

es un parte de lesiones muy completo

del maxilofacial que lo atendió y siguió su evolución.

Además, que el abogado Laporta está recogiendo pruebas

de otros asuntos.

-¿Qué asuntos?

-De tu estrecha relación con Nacha,

que pudo haber nublado tu entendimiento.

(SE RÍE)

-Si quieren insinuar que Nacha y yo estamos liados,

van a hacer el ridículo.

No le gustan los chicos y lo lleva muy a gala.

-Sí, pero podrían argumentar

una especie de relación paterno-filial

que te hizo perder el entendimiento

y sufrir un ataque de ira.

-Esto, esto es la leche.

A ver, has dicho otros asuntos,

¿qué otros asuntos está investigando el abogado ese?

-Pues tu relación con la bebida.

-Yo no tengo ningún problema con la bebida.

Bueno, eso es fácil de demostrar,

si quieren que hablen con mi grupo de Alcohólicos Anónimos.

Elías no bebe y yo puedo testificar eso.

-Ya, da igual, pero basta con ponerlo sobre la mesa

para arrojar dudas.

Lo que intenta demostrar Beto es que la agresión es un delito doloso

y eso podría terminar en tu inhabilitación.

Por eso, entre todos hemos pensado

que lo mejor sería llegar a un acuerdo con el abogado de Beto.

-¿Un acuerdo?

-Régimen disciplinario reconocería que te has extralimitado

y te impondríamos una sanción, aunque sea leve.

Si lo hacemos,

ellos se darán cuenta de que el caso que tienen contra ti

se debilitará bastante.

-Ya.

Y hablando en plata, ¿esto qué supondría para mí?

-Quedarías suspendido de empleo y sueldo durante unas semanas.

-Y si quiero ir a juicio contra el idiota ese, ¿qué?

-No seas orgulloso.

Sabes que las investigaciones sobre abuso policial

son largas y dolorosas.

Además, se convertiría en una campaña contra ti.

Y, de paso,

contra comisaría.

Está bien.

¿Sabéis lo que os digo?

Que Nacha ha recuperado la vista y Beto va a ir a la cárcel.

Si yo tengo que pagar ese precio por esto,

pues lo pago, sale barato

y así la justicia se reparte entre todos,

que es como debe ser.

-Sabia decisión, Elías.

-¿Es todo?

(ASIENTEN) -Pues gracias.

-Aquí tienes tu destornillador.

-Muchas gracias.

(SE RÍE) -¿Seguro que quieres esto?

-Sí, Salima, sí.

Estoy ante uno de los artículos más importantes

que he escrito en toda mi vida,

así que necesito concentración.

-Pues yo para la concentración lo último que haría

sería tomarme un lingotazo de vodka con zumo de naranja.

-No, tranquila, mujer, si solo le voy a dar un sorbito.

Va, como mucho, dos.

-Ah, entonces, ¿para qué lo has pedido?

-Es que te va a parecer una marcianada, pero bueno.

Eh... Es un amuleto, ¿sabes?

Es una especie de homenaje que hago a mis escritores favoritos.

Por ejemplo, Jack Kerouac,

Jack Kerouac tomaba margaritas.

Raymond Sandler le pegaba al "gimlet",

Hemingway, bueno, Hemingway,

Hemingway es que le pegaba a todo.

¿Pero sabes quién se tomaba un destornillador para escribir?

Truman Capote, que, además de escritor, era periodista.

-Seguro que todas esas personas han muerto de cirrosis.

-Eh... Bueno, sí, por ahí vas bien, la verdad.

Sí, por ahí vas bien, sí.

-Oye, y este artículo tan importante es el de Planeta libre, ¿verdad?

-Exactamente.

Verás, es que el tema tiene su complejidad

porque estamos hablando

de la corrupción de una causa hermosa.

-Sí.

-Quiero decir, de los medios versus el fin.

Es que todavía no sé muy bien cómo empezarlo.

-Bueno, me alegro de que tengas cómo acabarlo,

con la detención de esos ecologistas indeseables.

-No, perdona, ¿cómo has dicho?

-Que, no sé, me alegro de que tengas cómo acabarlo.

-No, ¿cómo los has llamado?

-Ecologistas indeseables, ¿no te lo parece?

-Claro, claro, claro que sí, claro que sí.

Pero es significativo que hayas utilizado ese término.

Porque no has dicho terroristas, has dicho ecologistas indeseables.

-Sí.

-Y es que eso, eso es lo que ha hecho Planeta libre,

ha degradado y ensuciado el término "ecologista".

Porque, si lo piensas,

el 99 % de las organizaciones ecologistas

no se dedican a quemar fábricas y mucho menos a matar gente

y, sin embargo, es Nadia

la que, con toda su locura,

a quien primero ha hecho daño es a la causa que pretendía defender.

Sí, señor, es un enfoque interesante.

Gracias, Salima.

-Ay, hola. -Hola, guapa.

¿Me pones una cervecita

y un pinchito de la especialidad de la casa?

-La especialidad de la casa es la tortilla de patatas.

-Me lo dices o me lo cuentas.

Llevo años acordándome de la famosa tortilla de La Parra.

Aunque a ti no te conocía.

¿Antes no lo llevaba una tal María?

-Sí, ¿eres del barrio?

-Sí, lo que pasa es que me marché hace unos años

para buscarme la vida lejos de mis viejos,

ya sabes.

-Ya decía que nunca te había visto. -Pues ahora te vas a hartar, ¿eh?

He vuelto a mi barrio para quedarme.

Quiero sentar la cabeza en el sitio donde me crie.

-Mira qué bien.

Además, yo llevo menos de un año, pero estoy muy a gusto.

-¿Y María dónde está?

-Se ha ido de viaje, pero vendrá en pocos días.

(EXCLAMA)

-¡Viva mi barrio!

Está incluso más buena de lo que me acordaba.

-Bueno, es la receta de toda la vida, la de María,

aunque un poco mejorada por mí.

-Buenísima.

Oye, por cierto,

¿tú no sabrás de algún currelo aquí,

por la zona de las empresas del barrio, no?

Porque ahora no sé, pero antes había un montón

que daban curro a todo el mundo:

Ciruelo e hijos, Talleres Herminio, Transportes Quintero...

-Bueno, la única que ha sobrevivido a la crisis

ha sido Transportes Quintero.

La verdad es que el señor Quintero

se ha convertido en un empresario de éxito.

-Transportes Quintero.

(EXCLAMA) Mierda, tío.

Me he olvidado la cartera en el otro pantalón.

¿No te importa si me lo apuntas y ya te lo pago otro día?

Porque ya te he dicho que he vuelto para quedarme.

Venga. -Pe...

No, Natalia, no vamos a prescindir de una enfermera.

A ver, es la tercera

que nos recomiendan con altas cualificaciones.

Llevamos tres en dos semanas.

¿No te has parado a pensar

que el problema no es suyo, sino tuyo?

Porque, Natalia, no puedo estar las 24 horas del día

pendiente de ti, ¿entiendes? ¡No puedo!

Mira, Natalia, escucha, ponte como quieras,

pero es obvio que necesitamos ayuda de alguien especializado,

necesitamos una enfermera por horas en casa.

Natalia, escucha, perdona, perdona.

Por favor, no llores, no llores.

Natalia, piensa en los niños, ¿eh?

Hazlo por ellos, dale una oportunidad.

A lo mejor con esta acertamos.

Natalia, escucha, por favor, mira,

bastante están sufriendo los niños viéndote a ti

como para que estemos discutiendo a todas horas.

Hablamos lue... ¡Natalia!

(SUSPIRA)

Adelante.

Comisario.

Cuánto tiempo.

Siéntese.

Qué tal. Muchas gracias.

Por favor.

¿En qué puedo ayudarle?

Pues verá, vengo a hablar con usted

por un asunto relacionado con un oficial,

un agente que antes estaba a su cargo,

si no me equivoco, un tal Salvador Jerez,

pero me parece que hace tiempo

que lo destinaron a la comisaría del Distrito Dos, ¿no?

Salva, sí, sí, me acuerdo de él.

Sí, está trabajando, efectivamente, en el norte de la ciudad.

Entonces, no sé a santo de qué ha tenido

que pasarse por mi oficina ni por qué.

¿Qué le ha ocurrido con él? No lo sé, dígamelo usted

porque parece que se ha apuntado a esa cruzada tan absurda

que tiene Elías Guevara contra mí.

Verá, esta misma mañana

ese policía se ha pasado por mi oficina

permitiéndose la desfachatez de hacer insinuaciones

de relacionarme con narcotraficantes colombianos,

un tal Samozo o Somaza o algo así.

Sí, Somoza.

Ahora recuerdo que sí, que me comentó algo.

Vaya, así que usted le dio permiso, le autorizó a pasarse por allí, ¿no?

A ver, el oficial Jerez

responde a las órdenes del comisario del Distrito Dos,

no a las mías.

Vamos, comisario, no me fastidie, por favor,

a estas alturas y me vaya a venir con protocolos.

Protocolo, no, es la verdad.

Es el comisario Valverde el que tiene a Salva a sus órdenes.

Mire, comisario, he venido para decirle una cosa:

no estoy dispuesto a seguir tolerando ni el tono ni las formas

con las que ese protegido suyo, ese policía,

se ha presentado esta mañana en mi oficina.

Estoy hasta las mismísimas narices

de que sus hombres se pongan delante de mí

acusándome de delitos que yo nunca he cometido.

No solo se lo digo porque me puedan difamar,

es que están difamando a mi empresa,

están dañando la imagen de mi empresa

que, como usted muy bien sabe,

está contratando a mucha gente honrada en este barrio.

Y esa gente honrada

no se merece estar bajo una sospecha permanente.

Lo que más me duele de todo esto es

que llevo meses colaborando con esta comisaría,

llevo meses colaborando con sus hombres,

colaborando con usted para que me trate de esta forma.

Un momento y no tan rápido.

Vamos a hacer memoria.

Si no recuerdo mal,

fue una policía de esta comisaría la que le salvó la vida,

arriesgando la suya propia.

Y son los agentes de esta comisaría

los que han detenido a Planeta libre,

evitando más amenazas

y más ataques contra su negocio, ¿no?

Vaya, han detenido ya por fin

a esos malditos terroristas de Planeta libre.

Sí, sí, ya los hemos detenido.

No tenía ni idea, es la primera noticia que tengo.

Pues porque hace solo unas horas de esto

y a un alto coste.

Uno de mis agentes

se está recuperando en el hospital de un disparo.

Gracias al sacrificio de mis hombres,

los miembros de Planeta libre están a disposición judicial.

Por supuesto que íbamos a informar inmediatamente de todo esto,

yo, personalmente, iba a llamarle para contárselo.

¿Y qué es lo que ha pasado con la jefa,

con la líder de esos terroristas, con esa tal Nadia?

Por desgracia, murió mientras huía.

Vaya, no sabe usted cuánto me alegro.

Nadie debería alegrarse de un fallecimiento.

Mire,

esa mujer me estuvo apuntando a la cabeza con su pistola,

me golpeó con ella, me ató, me amordazó

y colocó una bomba delante de mis narices,

activando un temporizador y dejándome allí solo,

viendo pasar delante de mí los últimos minutos de mi vida.

¿Cómo demonios cree usted que no puedo alegrarme?

Claro que me alegro de que haya muerto

y mucho.

Y con respecto a ese protegido suyo, ese tal Salvador Jerez...

Escucha, ahí no puedo hacer nada, ¿eh?

Si otro comisario decide abrir una investigación,

mi obligación es apoyarle.

En esta comisaría

siempre estaremos agradecidos por su colaboración

y por supuesto que mantendremos una vía abierta amistosa con usted.

Y si me disculpa, ahora tengo cosas que hacer.

Estupendo, muchas gracias por atenderme

y por escucharme de nuevo.

También quiero agradecerle que hayan detenido

a esos malditos terroristas de Planeta libre.

A partir de hoy, dormiremos mucho más tranquilos en el barrio.

Por cierto, comisario,

cuídese, no le veo buena cara.

Eh..., adelante.

Gracias, Morales, puedes irte.

-Gracias por recibirme.

(SE RÍE)

-No hay de qué.

Mis guardias de seguridad me han dicho

que querías verme para decirme algo importante

y muy urgente.

-Sí, bueno, yo, mira, primero me presento.

Yo soy el Tote y soy de aquí, del barrio.

-Muy bien. Yo soy Fernando Quintero

y, la verdad, no te había visto antes por aquí.

-Ya, bueno, es que me marché hace mucho tiempo, ¿sabe?

Me fui cuando las cosas estaban mucho peor que ahora

y nadie le daba una oportunidad a alguien como yo,

pero me han dicho que usted es diferente.

-Muy bien, pues tú dirás, dime qué puedo hacer por ti.

-Mira, todo el mundo dice que Transportes Quintero es

de las empresas más potentes del barrio,

y que siempre está contratando a peña en el muelle de carga.

Me han dicho que usted cuida de los suyos

y que no va pidiendo una corbatita para darle una oportunidad a nadie.

-Te agradezco mucho tus cumplidos

y me alegra escuchar la opinión de la gente del barrio

porque, sinceramente, me importa mucho

lo que puedan llegar a opinar.

Pero verás, es cierto que yo no pido ninguna corbata

para trabajar,

pero tampoco le doy trabajo a cualquiera.

No te voy a pedir el currículum,

pero sí te voy a pedir una disposición

y unas ganas para trabajar,

te voy a pedir honestidad

y, por supuesto, también voy a pedir un mínimo de modales.

-Mire, perdone, señor Quintero, ¿eh?,

yo es que me he criado en el barrio.

A mí me ha tocado sacarme las castañas del fuego solito

y he aprendido a palos, la verdad,

pero aprenderé lo que haga falta.

-Muy bien, pero verás, ahora mismo, sintiéndolo mucho,

creo que no tengo ningún hueco,

no te puedo ofrecer ningún trabajo en la empresa

porque no lo hay. -Venga, hombre, es mentira.

En un sitio como este

está contratando a gente todos los días.

-Perdona, ¿me estás llamando mentiroso?

-No, señor Quintero, lo que le quiero decir es...

-Don Fernando... Hombre, Tote. -¡Coño, Jairo!

¿Qué pasa, tío?

Hey, ¿cómo estás?

-¿Qué tal? Muy bien. ¿Qué haces aquí?

-Aquí, presentándome al señor Quintero,

diciéndole que sé arrimar el hombro.

Tío, ¿a que soy un currela cuando quiero, eh?

-Sí, muy currela, eres muy currela, tío.

Don Fernando, perdona si os interrumpo,

pero hay un problema con el envío de Tarragona.

-Muy bien, Tote, nos ha surgido un imprevisto

y tenemos que ocuparnos de esto ahora mismo

así que, si nos disculpas,

tenemos que dar por terminada esta reunión.

-Bueno, pues gracias por recibirme.

Jairo. -Venga, Tote.

-Cierra la puerta, Jairo.

(RESOPLA)

-No hay ningún problema con el envío, ¿verdad?

-No, salió hace una hora,

lo que pasa es que he visto al Tote y he dicho:

"Voy a entrar o si no...". -Bien hecho, hijo.

Este amigo tuyo es un pájaro de cuidado.

Ha tenido la desfachatez de presentarse aquí,

sentarse en la silla de cualquier manera,

mascando chicle y dando por hecho que le daría trabajo.

Sabes perfectamente que no tengo ningún problema

en darle segundas oportunidades a todos,

pero este amigo tuyo solo huele a problemas.

-No sé qué es lo que hace hoy en día,

pero no ha sido de los que han dicho que no.

-Ya. -La verdad.

-A eso mismo me refiero, Jairo,

no quiero esos problemas en la empresa,

por eso le he dicho que no tengo trabajo para él.

Tú sabes que a mí me gustan las causas difíciles,

pero no tengo ninguna intención

de recoger causas perdidas ni causas imposibles,

así que dejémoslo ahí.

Otra cosa que quería decirte.

He ido a ver al comisario Bremón y le he dicho

que no estoy dispuesto a seguir aguantando más visitas

de policías con impertinencias como la de este

que se ha pasado por aquí hace poco.

-Perfecto, don Fernando, me parece muy bien,

me alegro de que lo haya hecho.

-Y también me ha dado una muy buena noticia:

acaban de detener

a esos malditos terroristas de Planeta libre,

así que un problema menos.

-Ya.

¿Pero no piensa usted que ahora

que no tienen que dedicar energía a Planeta libre,

tienen más recursos para apretarnos las tuercas?

Además tenemos a este policía de Distrito Dos,

al Salva este, que menudo elemento,

o sea que tampoco hay que relajarse, ¿no?

-Me gusta que hayas aprendido tan bien

todas las cosas que te he dicho. No hay que bajar la guardia.

Y, sobre todo, nos conviene mantenernos alejados

de los problemas y eso incluye

a este amigo tuyo.

-Usted no se preocupe por el Tote, que yo hablo con él

y se lo dejo todo muy clarito.

-Eso espero.

Ninguno hubiéramos querido que esto acabara así,

pero, por otro lado,

una vez desaparecida Nadia,

ha caído Planeta libre casi de inmediato.

¿Y ahora qué va a pasar con Quico?

Es muy difícil saberlo,

pero, por lo pronto, está a salvo.

La persona que lo amenazaba ya no está

y muchos de sus compañeros se han entregado, como él.

Él nos condujo hasta Nadia

y gracias a la información que nos dio sobre los explosivos

hemos podido salvarle la vida a Quintero.

Tendrá que responder

ante la justicia por sus delitos,

pero es de suponer

que tendrán en cuenta su colaboración

a la hora de desarticular a Planeta libre.

Ya, pero yo sigo creyendo

que ha pasado un precio demasiado alto.

Ha perdido su libertad,

a su amigo...

Todo.

Hasta la causa por la que luchó tanto tiempo.

Quico es una persona inteligente y sabía perfectamente

que sus actos tenían consecuencias.

Dentro de unos años, cuando salga de la cárcel,

habrá pagado su deuda con la sociedad

y podrá empezar de nuevo.

(Puerta)

Perdonad por el retraso,

pero he tenido que ir a hacer unas visitas de camino a domicilio.

(Puerta)

Le estaba colgando a Olga lo de Planeta libre.

Menos mal que se ha terminado esa pesadilla.

Pues sí.

Ahora lo que hay que hacer es pasar página

y volver a recuperar nuestra vida.

Eso es imposible, mamá.

¿Por qué? ¿Eh?

Pues es imposible que yo recupere mi vida normal

porque he tirado por la borda mi sueño de ser chef.

-Bueno, no tan deprisa, ¿no?

Todavía tienes una oportunidad.

-Papá,

como me digas que has ido a hablar con el director,

me voy a morir de la vergüenza.

-Pues que sepas

que fue él el primero en agradecerme que fuera a verle

y contarle cara a cara lo que había pasado.

-Papá, no me lo puedo creer, ¡yo te dije que no fueras!

-Menos mal que no te hice caso

porque estás readmitida en la escuela.

¿Qué? ¿Cómo?

-Le conté las circunstancias excepcionales

que habías vivido

y que te habían afectado de pleno y él me dijo

que si recuperabas los exámenes pendientes,

podías volver a la escuela.

-¿De verdad? -Que sí.

Le expliqué con detalle lo que había pasado

y él me dijo que entendía

cómo una persona tan aplicada y tan talentosa

había perdido el norte de esa manera.

-¿El director te ha dicho que soy talentosa?

-¿Sabes lo que me dijo, exactamente?

Que tenías un talento innato para los fogones.

No les hizo ninguna gracia expulsarte.

De hecho, tenían grandes planes para ti.

Grandes planes, ¿como qué? A ver, ¿qué?

Como que estabas preseleccionada para un "stage" de tres meses

en la Escuela de cocina de París. (EXCLAMA)

Pero al ver los resultados de tus últimos exámenes de Gestión,

tuvieron que descartarlo.

-Soy idiota.

Papá, me lo podías no haber contado.

-¿Pero me dejas terminar?

¡Bueno, pues termina!

Me dijo que si recuperabas los exámenes pendientes

y te comprometías al 100 % con la escuela,

podrían replantearse tu candidatura al "stage" de París.

-¿O sea que me readmiten e igual puedo irme a París?

-Igual, no, si quieres, la plaza es tuya.

(GRITA)

¿Lo ves?

¿Ves cómo todos los actos tienen sus consecuencias?

Las buenas y las malas.

¡Que si apruebo me voy a París!

Dale un beso a tu padre. ¡Qué bien!

-¡Ah!

¡Ay, Dios mío!

(SUSPIRA)

(Puerta)

¿Qué pasa, tío? ¿Puedo pasar o qué?

Venga, loco, no me digas que te acuestas ahora.

-Pasa, pero un momentito, que estoy matado.

-No te quejes, al menos estás matado de currar,

no de patearte el barrio buscando trabajo como yo, tío.

-Escucha, ¿cómo has encontrado mi casa?

-Porque te he seguido, ¡atontado!

-¿Que me has seguido?

¿Te das cuenta de lo chungo que suena?

¿Que me has seguido?

-No en plan acosador ni nada raro, ¿eh?

Te he visto de lejos al salir de la empresa

y te he seguido. (SE RÍE)

-No está nada mal la choza esta, ¿eh?

Igual que mi antiguo chabolo en el polígono, ¿te acuerdas?

-¿Que si me acuerdo?

Eso no era chabolo, eso era una medio cueva.

(SE RÍE)

-Sí, pues tú bien que te pasaste unos días por la carita.

¿Recuerdas las mañanas que nos hacíamos el Piezas, tú y yo?

Madre mía, loco, qué resacas, tío.

-Ay, el Piezas.

Ka verdad es que tengo muchos recuerdos de esa época,

algunos un poco difuminados ya y mejor que sigan así de difuminados.

-Tío, éramos los fieras de la noche

y tú, tío, tú eras como mi aprendiz, colega.

-Y tú eras mi ídolo, fíjate tú.

Pero espero que no vengas a sacarme de fiesta

porque estoy muerto, tengo ganas de meterme en la cama.

-Qué va, tío, tranquilo.

Me fui del barrio

después de los encontronazos con mi viejo, ¿sabes?,

y, desde entonces, no he parado de dar bandazos.

No he vuelto al barrio para seguir desfasando

y acabar como mi padre. Quiero sentar la cabeza

como tú, tío.

Mira, loco, a mí si me dicen

que Jairo Batista iba a ser un trabajador serio y responsable

con un futuro prometedor, con el pelito corto y aseado,

yo no doy un duro, hermano.

Pero fíjate, tío, lo has conseguido.

-Pues sí, tío, la verdad es que lo he conseguido.

Pero te digo una cosa,

no ha sido nada fácil, ¿eh?

No sé fuera,

pero aquí las puertas estaban cerradas para nosotros.

-Y las que se abrían acababan en el reformatorio,

como te pasó a ti,

aguantando mierda de mi familia, como a mí.

Pero tú me has demostrado que se puede salir del agujero.

Yo estoy orgulloso de ti, te lo juro.

Por eso quiero seguir tu ejemplo,

solo que ahora tenemos que darle la vuelta.

-A ver, ¿qué me quieres proponer? No te sigo con darle la vuelta.

-Mira, hermano, yo ahora voy a ser como tu aprendiz, ¿sabes?

Tú me tienes que decir a mí a qué puertas llamar,

cómo vestirme, con quién hablar, cómo venderme...

Como cuando yo te enseñaba con las chavalas, ¿te acuerdas?

-Sí, me acuerdo.

-Pues ya está.

-Yo creo que te puedo echar un cable,

pero conociéndote, lo cabezón que eres,

no sé ni por dónde empezar contigo.

-Pues, colega,

por tu amiguito Quintero.

Si tú has sido capaz de hacerte un hueco allí,

imagínate lo que podemos hacer los dos dentro de la empresa

porque somos un equipo tú y yo, ¿o no?

¿Eh?

¿Se puede?

-Claro que sí. Pasa.

No voy a romperme, ha sido solo un rasguño.

-Ay, qué tonta,

que iba a darte un abrazo.

-Puedes, pero dámelo con cuidado.

-No, no, no.

Cuando te recuperes, te voy a dar un montón de abrazos,

tantos como tirones de orejas, ¿eh?

-¿Y eso por qué?

-¿Cómo que por qué?

Por dártelas de héroe.

Miralles te deja salir del despacho de informática

¿y tú te pones a imitar a Chuck Norris o qué?

-Por favor, no me hagas reír, que me duele.

Te juro que yo no disparé ni una sola vez,

me limité a correr.

-Me has dado un buen susto, ¿eh?

-No te preocupes, "baraka".

Eso significa que estoy protegido, que soy inmortal.

-Anda, tonto.

-No, de verdad, no me podía pasar nada

porque tenemos muchas cosas que hacer.

-¿Como qué? ¿Ir al cine? -Entre otras.

Pero me gustaría llevarte a Ceuta,

allí tenemos la Fortaleza del Hacho,

el foso

y los atardeceres más bonitos de toda España.

Aquí, en Madrid, ni podéis ver el cielo.

-Si me llevas tú, voy donde te dé la gana.

Yo también estoy deseando hacer todas esas cosas

y más.

Pero para las que tengo en la cabeza

habrá que esperar a que estés completamente recuperado.

-Con el hombro así también se pueden hacer muchas cosas.

-¿Por ejemplo?

-Pues, por ejemplo, esta.

¿Qué haces? ¿Qué lees?

Un artículo de Planeta libre.

¿Y qué tal? ¿Está bien? Sí.

(LEE) "En tiempos de incertidumbre, todos los fanáticos se ven ungidos

con la razón incuestionable de su credo,

pero cuando Nadia falleció, estaba a punto de cobrarse

su segunda víctima humana.

Así, la líder de Planeta libre

murió disparando una vez más contra su propia causa

porque es imposible defender la vida destruyéndola".

¿Y ese artículo lo ha escrito Martín?

Va a resultar que el periodista, cuando quiero lo clava.

"Un ego desmedido convir...".

¿Qué haces?

Ya hemos tenido suficiente por hoy, ¿no?

Entre lo de Planeta libre, la encarcelación de mi padre,

el roce que he tenido con Salva... ¿Qué roce con Salva?

Pues nada, aquí, Salva, que ha sacado a relucir

sus plumitas de oficial en plan pavo real

y, lo de siempre, que me ha acabado mosqueando.

¿Qué te ha dicho?

Nada, que me acusa de esconderme debajo de tus faldas.

¡Será imbécil! ¿Quieres que le diga cuatro cosas?

Alicia, Salva me acusa de calzonazos

¿y voy a mandar a mi mujer a que me defienda?

(RÍE)

¿Qué pasa?

Que me acabas de llamar "mi mujer".

Es que nos queda tan poquito ya

que yo estoy viendo la casa llena de niños.

Alto ahí. Eso de niños hay que hablarlo.

Y, sobre todo, siendo niños, en plural.

Pero sabiendo dónde nos vamos a casar,

se me dispara la imaginación.

¿Cómo que sabemos dónde nos vamos a casar?

Pues mira, he recibido una llamada.

¿Te acuerdas del sitio

que nos gustó tanto para la ceremonia y el banquete?

Rober, ¿qué sitio? Hemos visto un montón.

Mira, esta.

Es la que más nos gustaba, pero estaba solicitada.

Pues ya ves, se echó para atrás una pareja

y me han dicho que qué decidía

y he dicho que sí, pero vamos, con los ojos cerrados.

Que nos casamos en 20 días, Alicia.

A ver, espera, todavía queda algo más.

Ha habido otra llamada, pero la he hecho yo.

Tengo un amigo que es concejal del distrito

y me debía algún favorcillo

y me está mirando la gestión de casarnos en la finca

y así dejarnos de juzgados, ¿qué te parece?

Así va a ser todo más romántico, que te lo mereces.

20 días para que cambie todo.

20 días.

No va a pasar nada y, si le ocurre algo,

tendrá que solucionarlo con sus medios,

que para eso es adulta. ¿Adulta? ¿Qué adulta?

Ni adulta ni nada, hombre.

Así que nada menos que a París, ¿eh?

Qué guay, tía.

-Pues sí, la verdad es que tengo ganas.

Y no solo por lo del "stage",

sino por lo bien que me ha salido el examen.

-Ella es Espe, es una compañera del trabajo.

Ella es Amina, mi hermana. -Encantada.

-¿De cuánto estás?

-De 20 semanas justas.

-Qué ilusión, ¿no?

-Bueno, ilusionada sí que estoy,

aunque podría estarlo más, la verdad.

-Había como un mal rollo entre ellos.

-¿A qué te refieres?

-Unas vibraciones raras,

yo me he quitado de en medio en cuanto he podido.

-A ver, aclara lo de las vibraciones.

-No te sé decir, serán problemas de familia.

-No tenías por qué venir, no necesito que me cuide nadie.

-Diría que esa compañera te estaba cuidando muy bien.

Ha pasado aquí la noche, ¿verdad?

-¿Y a qué viene ese tonito?

-Tú verás lo que haces, ya eres mayorcito.

(RECHISTA) -¡Tote!

¿Pero qué haces aquí?

-¿Cómo que qué hago aquí, tío? Vengo por lo del curro.

-¿Qué curro?

-¿No ibas a hablar con el jefe para que me diera uno?

-¿Viste cómo le temblaban las piernas?

-Porque se ha quedado pillado de lo que se metió.

Pero, a día de hoy, está completamente limpio

y lo queremos para coger cajas y cargarlas,

no para hacer nada más.

Entiende que yo siento que tengo que ayudarle.

-Quería que nos viéramos a solas para comentarte una cosa.

Es sobre Jairo.

Me tiene un poco preocupada.

Preocupada, ¿por qué? Por el trabajo ese que tiene.

Yo he escuchado cosas

que no me gustan nada de la empresa esa de Transportes Quintero.

No sé,

me han dicho que ahí se hacen negocios raros

y se dice

que el tal Quintero este

que trafica con drogas y yo qué sé.

-Bremón me envía para coordinarme con vosotros en el caso de Somoza.

Yo tampoco he dado saltos de alegría,

pero es lo que hay, órdenes son órdenes.

¿Qué tenemos?

IPOL nos ha informado

de que se quiere introducir en España.

Ha enviado a un lugarteniente de avanzadilla.

¿Y se sabe si está fichado?

No tenemos datos concluyentes,

pero el caso es que se ha esfumado, un soplo, probablemente.

¿De quién? Eso quisiéramos saber.

-Hola, guapa.

¿Me pones una cervecita y un pincho de tortilla?

-¿Y si te pongo de patitas en la calle?

-¿Qué pasa? -Eso digo yo, ¿que qué pasa?

Ayer te fuiste sin pagar y te presentas como si nada.

-¿Cómo se encuentra Sahir? -¿A ti qué te parece?

¿Tú cómo crees que se encuentra un hombre que está en la cárcel

separado de su esposa y sabiendo que no verá nacer a su hijo?

-Amina, yo lo siento.

-Si no lo hubieras metido en la cárcel, no lo sentirías.

-Amina, hice mi trabajo.

-Lo que hiciste fue destrozar una familia,

¡tu familia!

-¿Qué tal, comisario? ¿Comerá usted solo?

Sí, un café solo con hielo.

(LOLA) ¡No puede ser! -¡Te lo juro!

-¡Qué bueno!

¿Para eso has venido a Distrito Dos?

¿Para perder el tiempo (CARRASPEA)

tonteando con las oficiales?

Disculpe, comisario, estoy en mi hora de comida.

Pues dedícate a comer y no a molestar a las compañeras.

  • Capítulo 179

Servir y proteger - Capítulo 179

17 ene 2018

Miralles cierra el caso de Planeta Libre. Elías se enfrenta a las consecuencias de la denuncia de Beto. Tras el tiroteo, Karim se recupera. Quintero y Jairo siguen preocupados la investigación de Salva sobre Somoza. Rober sorprende a Alicia.

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  1. criolla

    Espe se pasa de desesperada por un hombre,ella y Lola se prenden de ellos como sarampión,Olga es igual. Alicia esta bien representada, no ve a su pareja como necesidad sino un compañero. Me gusta los temas que tocan, los casos que terminan y no son eternos. La actuación excelente. Felicitaciones ,me encanta la serie desde el primer capítulo. Mi favorito es la visita del actor, fue genial.

    18 ene 2018