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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 156 - ver ahora
Transcripción completa

-Toma, Marisa. -Esperaba a tu jefe.

-Está reunido, me ha dicho que enseguida sube.

-Supongo que vale la pena

perder media hora por mi mejor cliente.

-Pues sí.

-Espera, ¿a qué viene tanta prisa?

-Ya te he dado el recado, y tengo más trabajo.

-¿No podemos charlar un momento? -No, si te aburres

sacas el móvil y te pones a jugar.

-Déjame darte, al menos, la enhorabuena,

emparentado, ni más ni menos, que con los Ocaña.

No está nada mal.

-¿Qué estás hablando, tío?

-De la boda de tu hermano y Alicia.

En el polígono andarán dando palmas

que han conseguido colar a uno de los suyos

en una de las urbanizaciones más exclusivas de Madrid.

-Palmas todavía no,

estamos cogiendo las gallinas y los burros

para mudarnos al chalé de Marcelino, al jardín.

-Me encantaría ver la cara que pone Marcelino.

Al menos, sentido del humor no te falta.

-Por suerte para ti, porque me pillas en otro sitio

y te parto la cabeza por ese comentario clasista.

Así que, cuidado, porque de donde yo vengo

lo tomamos muy a pecho. -Ya lo veo.

Aún recuerdo cuando tu hermano perdió los nervios

y se comportó como un animal, haciéndome una brecha.

La verdad, no sé por qué retiré la denuncia,

debí haber dejado que lo expedientaran.

Un policía que no sabe controlarse es un peligro para los ciudadanos,

¿no crees? -Yo lo único que creo, tío,

es que mi hermano vale mucho más que tú,

y te ha levantado la novia.

Un chaval del polígono, con mucha más clase que tú,

así que, chaval, supéralo de una vez.

-Qué sabrás tú de tener clase.

-Yo no tengo ni idea de tener clase,

pero me parece que Alicia Ocaña sí lo sabe, y ella ha elegido.

-Hola.

-Ya era hora de que aparecieras, estaba a punto de llamarte.

Estoy yo para sustos contigo. -Te dejé un mensaje en el móvil.

-A mí no me ha llegado nada. -Que sí.

Mira.

Ah, pues no,

se lo mandé a otra María,

y hace años que no sabe nada de mí, habrá flipado.

Perdona, no he pegado ojo en toda la noche,

y así estoy.

-¿Y eso por qué? -Por Wifi.

-No me digas que ha estado el gato maullando toda la noche.

Les dije a los de la protectora que fuera tranquilo,

que era para alguien que vive solo. -Es tan mono,

se ha pasado la noche ronroneando en mi regazo.

-¿No dices que no te deja dormir?

-Sí, pero de preocupación.

El pobrecito está enfermo. -¿El gato?

En el refugio me dijeron que le hacían un chequeo

y una analítica a todos los animales que recogían.

-Lo que tiene Wifi no se lo detectaron,

se ve que tiene una enfermedad poco frecuente, pero muy grave.

-¿Qué le pasa? -Anoche le noté una tos seca,

lo bajé al veterinario de la esquina para que le echase un vistazo,

y creyendo que me diría que no era nada,

al final me llevé un disgusto. -¿Tan grave es?

-Claro, si no lo llevo, ahí se me queda el pobrecito mío.

Tiene un tumor pulmonar. -Qué me dices.

-El veterinario me recetó unas pastillas

que, por lo visto, habrán hecho efecto,

se le ve más animado, pero...

Y son muy caras también.

-Salima, hay que hablar con la protectora

y que nos den algún tipo de explicación.

-Sí, pero no quiero que me quiten a mi Wifi.

-No digo que te lo quiten, pero ellos tienen sus veterinarios,

que se hagan cargo de una cosa así. -No quiero que me separen de él,

no veas cómo me consolaba anoche cuando lloraba.

Mira qué "bonico".

Mira aquí.

Y esta cuando salimos los dos juntos.

Qué "bonico".

-Vamos, que te has encariñado con él. -Y él de mí.

No veas los besos que me estaba dando.

No pienso separarme de él aunque haya que operarlo.

-¿Cómo que operar?

¿No dices que con las pastillas es suficiente?

-A lo mejor no, estoy esperando los resultados de unas pruebas.

-Ay, yo que te regalé el gatico para que te acompañara

y te alegrara el día a día y resulta que te he metido una carga

que te va a costar un ojo de la cara. -Que no digas eso.

-Pero si no has parado en toda la noche

con todo lo que has tenido que hacer. -Pero lo hice muy a gusto.

Fue una gran idea regalarme a Wifi.

Desde que se fue Eugenio, no había pasado una noche tan a gusto.

De verdad, pienso luchar por él hasta el final.

-Sí, pensaba llamarte en un rato.

Estoy a punto de conseguir las acciones que faltan

para cerrar la venta de Ocaña.

Dile al señor Smith que mañana lo tengo todo.

¿Cómo que no hace falta?

Pero ¿qué me estás contado?

¿Que los ingleses se han quedado con el bufete de Castellanos?

Nadie me habló de esas negociaciones.

Tienes que convencerlos para retomar lo mío.

Diles que estoy dispuesto a hacer una rebaja.

¿Cómo que llego tarde? No, escucha.

¿Oye?

¡La madre que los parió!

-¿Algún problema, Sergio?

Espero que no estés molesto por haberme retrasado un poco.

-Por supuesto que no, Fernando.

-Entonces, ¿qué pasa?

Parece que ese negocio que tenías pendiente con los ingleses

no ha salido nada bien, ¿no?

Hacer tratos con ellos tiene su riesgo.

¿No te enseñaron eso

en esos colegios tan caros en los que has estudiado?

-El problema no son los ingleses, sino el pusilánime de González.

Por su culpa acabo de perder un dineral.

Una oportunidad única.

Llevaba semanas planeando la venta,

y ese don nadie me lo ha echado a perder.

Y ahora, ese miserable me las va a pagar.

-Cuidado, Sergio, cuidado.

Estás demasiado nervioso como para planificar una venganza.

Si me aceptas un consejo,

deberías respirar hondo,

y tener muy claro lo que vas a hacer antes de actuar.

-No tengo nada que pensar, lo voy a hundir.

-Todavía tienes que aprender a encajar mejor los contratiempos

en los negocios y en la vida,

porque para poder ganar, primero hay que saber perder.

No lo olvides. -Yo encajo las derrotas, Fernando,

pero el que me jode, lo paga caro.

-Don Fernando. -¿Qué pasa, Jairo?

-Venga conmigo, por favor. -¿Qué ocurre?

-Los ecoterroristas nos la han jugado.

-Maldita sea.

-¿Marisa?

Sí, soy Sergio Mayoral,

compañero de su marido en el bufete.

No, no hemos tenido el gusto de conocernos personalmente.

Verá, la llamaba

porque quiero contarle algo que le va a interesar.

Adelante, señor Quintero.

¿Qué sucede? Me han dicho que quería verme.

¿Y no le han dicho para qué?

Porque yo llevo aquí toda la mañana,

primero en Atención al Ciudadano para poner una denuncia,

y luego esperando que usted tenga a bien atenderme.

Verá, el comisario Bremón está de baja

y yo me ocupo de su trabajo,

así que, disculpe la espera, pero no me sobra tiempo.

Ya, imagino.

Supongo que también tendrá que ver eso que me dijo hace un tiempo,

que no me iba a conceder nunca ningún tipo de trato privilegiado,

¿verdad?

Lo único que quiero pedirle es que se tome muy en serio

la denuncia que acabo de poner. Por supuesto que sí.

¿Por qué no se sienta y hablamos?

Mire usted,

por culpa de esos desgraciados, malnacidos de Planeta Libre,

la imagen de mi empresa está siendo cuestionada

todos los días en los medios de comunicación.

Aunque no sé si usted ha tenido tiempo de enterarse de eso.

Sí, estoy perfectamente al tanto,

de hecho, mis agentes ya están investigando.

Han sido tres contenedores incendiados,

y pintadas amenazadoras, ¿no? Eso es,

con mi nombre en el centro de una diana

diciendo que yo mato el planeta.

¿Se puede usted llegar a imaginar el dineral que me puede costar

organizar una contracampaña publicitaria para todo eso?

Eso sí que no, lo siento,

desconozco por completo el mundo de la publicidad.

Es una pena.

Espero que usted no desconozca

cuáles son sus obligaciones y sus deberes

como inspectora de policía:

atrapar a los responsables de todo eso.

Como le he dicho, estamos trabajando para descubrir

a los autores de la pintada y del incendio.

Pero ¿qué demonios tienen que descubrir

si está perfectamente claro, han sido los de Planeta Libre?

Lo dejaron escrito con letras bien grandes y en rojo

en la puerta de mi empresa. Señor Quintero,

no es necesario gritar, de verdad.

Si me permite, yo se lo explico.

Verá, hemos abierto una investigación

para determinar quién ha podido ser el culpable

de ese incendio,

y de esas pintadas.

Nos pusimos a trabajar en cuanto nos avisaron los bomberos,

y además, disponemos de las imágenes de las cámaras más cercanas

a dichos contenedores.

Lo único que necesitamos ahora es un poquito de tiempo

para analizar las pruebas. ¿Tiempo?

Eso es, precisamente, lo que yo no tengo, inspectora,

tiempo.

Porque cada día que pasa,

y tengo que responder a las infamias e injurias

que están lanzando esos malnacidos de Planeta Libre,

me está costando un dineral.

Le recuerdo que fue usted quien rechazó la vigilancia policial.

Si no hubiera insistido tanto en que la retirásemos,

habría tenido un coche patrulla aparcado donde los contenedores.

Pero nos dijo

que tenía la mejor empresa de seguridad

y que no necesitaba ayuda de nadie. Discúlpeme,

¿me está haciendo responsable de todo esto?

No se me ocurriría, solo le recuerdo

que le ofrecimos protección y que usted la rechazó.

No tiene que recordarlo, sé perfectamente lo que dije,

y solo espero que todo esto no afecte a la investigación.

Por supuesto que no.

Nosotros estamos tan interesados como usted

en descubrir quienes han sido los culpables

del incendio.

Pues más les vale encontrarlos pronto

porque si yo lo hago antes,

le aseguro que se les van a quitar las ganas

de hacer más pintadas para el resto de su vida.

Eso sí que no, señor Quintero,

tomarse la justicia por su mano, sí que le podría salir caro.

¿Por qué no nos deja hacer nuestro trabajo?

Le aseguro que lo hacemos bien.

Está bien,

tendré que hacerlo así,

dejarles hacer su trabajo.

No se preocupe que yo haré el mío.

(Teléfono)

¿Sí?

Sí, señor, sí.

Sí, el comisario sigue de permiso.

Por supuesto que lo entiendo.

No conviene dar publicidad a esos activistas, sí.

Estamos trabajando a contra reloj para poder...

Sí, queremos determinar quién ha sido.

No.

No es necesario que envíen a ningún supervisor

mientras está Bremón fuera, no se preocupe.

Gracias.

Ay, Bremón, cada día te entiendo mejor.

Sí, ya sé que en la protectora

les hacéis un chequeo a todos los animales, y analíticas,

pero con el gato de mi amiga se os pasó algo muy gordo.

Hombre, un tumor en el pulmón.

El veterinario le dijo que era muy grave.

Ya, ya...

pero me parece, de verdad, muy poco ético,

qué quieres que te diga.

No sé, ya hablaré yo con ella y te digo.

Bueno.

Adiós.

-¿Qué pasa con la protectora?

-Que me han hecho la puñeta, eso pasa.

-Oye, si es algo noticiable, cuéntamelo.

Después de Planeta Libre,

cualquier cosa relacionada con la ecología está de moda.

-Esto no creo que sea noticia para nadie, excepto para Salima.

Nada, que se me ocurrió regalarle un gatico de una protectora

para que la cría no estuviera sola, y eso,

y resulta que se lo han dado enfermo.

-¿Y los de la protectora no se hacen cargo?

-Sí, ellos quieren hacerse cargo, sus veterinarios y todo,

pero cualquiera le dice ahora a Salima que se separe de Wifi.

-¿Cómo que Wifi?

-El gato de Salima. -¡Ah!

-No quiere Salima ni oír hablar de separarse del gato.

-Pues ya es mala suerte,

tampoco parece que los de la protectora

tuvieran mala intención, al fin y al cabo,

se ofrecen a reacogerlo. -Mala intención no tienen,

la chica se ha agobiado cuando se lo he dicho.

Tienen a los animalicos muy bien cuidados.

-¿Y Salima qué es lo que quiere hacer?

-¿Ella? Lo que sea por salvarle la vida al gato.

Pero son tratamientos carísimos,

y a lo mejor, hasta lo tienen que operar.

-A mí me encantan los animales,

dan muchísimo cariño, mucha compañía,

pero también son una fuente de problemas.

Tengo un amigo que es un fotógrafo freelance,

de aquí del barrio. Tenía un perro que eran inseparables,

vamos, lo llevaba a todas partes.

A los cinco años le detectaron un cáncer

y el hombre lo pone en tratamiento.

-Dime que se curó.

-María, fueron meses de intervenciones,

de pastillas, de convalecencia...

Al final el pobre perrito se murió,

y mi amigo acabó endeudado y deprimido.

Se tuvo que coger una baja.

-Martín ¿por qué me cuentas una historia tan triste?

Yo, queriendo que estuviera acompañada,

al final, lo que le he regalado han sido preocupaciones,

endeudarse y una depresión.

-Perdóname, no sé por qué te he contado esta historia,

tienes razón, últimamente estoy un poco cenizo.

-Te regalaría un gatico, pero...

-Déjalo, en este momento

no soy buena compañía ni para un pobre bicho.

¿Sabes qué te digo?

Estoy convencido de que Wifi se va a curar,

porque creo que alguien en este barrio merece un final feliz.

Aunque sea un gato.

-Por fin das la cara, miserable.

¡Suéltame, suéltame que lo mato!

¡Soltadme! -¿Qué pasa, González?

¿Algún problema?

Te veo muy repuesto de tu indisposición.

-Eres un malnacido,

¿cómo puedes llamar a mi mujer?

Te voy a borrar la sonrisa de la cara.

-¿Te parece que es forma de comportarse

en uno de los mejores bufetes de Madrid?

Que no somos animales. -Tu eres un animal de la peor calaña,

mereces que te aplasten como a una cucaracha.

-Pégame, dame mi merecido.

¿Qué son un par de puñetazos a cambio de perderte de vista para siempre?

Haré que te inhabiliten, que te echen del colegio de abogados.

Con un poco de suerte acabas hasta en la cárcel.

Se me da muy bien exagerar ante los médicos.

No sería la primera vez.

-Tranquilos, no voy a mancharme las manos con este impresentable.

-Pasa al despacho, lo que tenemos que hablar es privado.

-¿Por qué has tenido que contárselo? ¿Por venganza?

-Teníamos un trato, no he hecho más que cumplirlo.

No has querido venderme tus acciones, muy bien,

atente a las consecuencias.

-¿Y qué importaba ya?

Todo el mundo sabe que los ingleses compraron el bufete de Castellanos.

-Y seguro que te parece estupendo. -Me alegro de que Marcelino

mantenga el control del bufete, yo no tengo nada que ver.

¿Por qué has arruinado la vida a mi mujer?

-No tengas cara, quien se la pegó con la peruana fuiste tú,

yo me limito a informar a la otra parte interesada.

-¿Qué ganas tú con esto?

-Empezar a saciar mis deseos de venganza.

Me has hecho perder más de un millón de euros, González.

Algún castigo tenía que tener tu comportamiento, ¿no?

-Esto no va a quedar así,

en cuanto vuelva Marcelino, voy a dedicarme en cuerpo y alma

a echarte de este bufete.

Encontraré el modo

de acabar contigo.

-Mejor dedícate a reconciliarte con tu mujercita,

la noté muy afectada por teléfono.

-No metas tus narices en mi matrimonio o te juro...

-¿Qué vas a hacer? No te tengo ningún miedo.

No eres más que un pobre imbécil,

y no podrás echarme del bufete

igual que no has sabido esconder a tu amante.

Eres un perdedor y siempre lo vas a ser,

es triste, pero es así.

-No me conoces, Sergio,

te juro que voy a hacer que te arrepientas.

-(TOSE)

¿Cómo está mi abogado preferido?

-¿Tú qué haces aquí?

-Nada, hombre, tranquilo.

Es un detalle de nuestro negocio

que no termino de verlo claro. ¿Podemos hablar?

-¿Qué detalle? Ya te di lo que me pediste,

¿no te gustan los aparejos que te compré?

-No es eso, están perfectos,

la pega es que no voy a poder usarlos como yo quería.

-¿Por qué?

-Verás, yo quería estrenar la caña de pescar que me regalaste

en un lago que no conoce casi nadie y hay muy buenas capturas.

Te dije que iría al pantano que tú conoces, pero he dicho:

"Por qué no ir a ese lago tan bonito y tan recóndito..."

-Al grano, Rafa. -Que la pista forestal hacia el lago

está hecha una mierda, y seguro que embarranca el coche,

en cambio, si tuviera un 4X4 como Dios manda

la cosa cambiaba, y he dicho:

"Voy a ver a mi amigo Sergio a ver si me puede ayudar".

-¿Me estás pidiendo que te compre un 4X4?

-Sí, he estado mirando modelos, mira, ten.

Este es el que me gusta, ¿eh?

Habrá que ponerle unos accesorios para adecuarlo a mis necesidades,

pero seguro que los consigues, se te ve un chaval con recursos.

Está todo apuntado.

Si te parece bien vengo a buscarlo esta noche.

Y ahora te dejo trabajar, que si no, me enrollo como las persianas.

Hasta luego, abogado.

-Lo único que te digo es que no quiero que te arruines

por un gato que te he encasquetado yo.

-Que no es un gato, es Wifi.

Además, deja de echarte la culpa,

he sido yo quien decidió hacerse cargo de él,

tú no tienes nada que ver en esto.

-Hola chicas. Un cortado con sacarina, por favor.

¿He interrumpido algo?

¿Estabais discutiendo?

-No. -Sí.

-¿Y qué tal si me lo contáis y os doy mi opinión?

-Mira, sí, a ver si eres capaz de meter a esta en razón

y que tome una decisión lógica. -Haré lo que sea por Wifi.

-¿Wifi? -Sí, es mi gato.

-No sabía que tuvieras un gato. -Se lo regalé ayer.

-Mira qué mono.

-Ay, déjame que lo vea. A mí me encantan los gatos,

hay cada vídeo por internet que yo me mondo de la risa.

A ver.

Ay, míralo, si es monísimo.

-Y María quiere que lo traten en la protectora.

-Es un gato que está muy enfermo y necesita operaciones,

necesita tratamientos carísimos que no te garantizan

que el gato vaya a seguir vivo. -Eso no puedes saberlo,

si las pruebas salen bien... -¿Quieres que oír otra vez

la historia del amigo de Martín y su perro?

-No, es demasiado triste. -¿Y si me hacéis un resumen?

Por si me aclaro yo.

-Martín tiene un amigo que tenía un perro,

el perro se puso enfermo, él se empeñó en sacarlo adelante

y al final terminó: el perrico muerto,

y el hombre deprimido y arruinado.

-Mucha gente piensa que es mejor que la enfermedad siga su curso,

y si el animal está sufriendo mucho que lo mejor es sacrificarlo.

-No, no, ni hablar,

además, el veterinario me ha dicho que con el tratamiento adecuado

Wifi puede vivir muchos años. -Claro, mujer,

hoy en día, la medicina moderna hace milagros,

y la veterinaria también.

No me mires así, María.

Si es que el gato es monísimo de la muerte.

Bueno, monísimo solo, sin muerte ni nada.

-Ay, el veterinario.

A ver qué dice.

-Por Dios, que le den buenas noticias.

-¿Sí?

Sí, sí.

Ya.

Sí, sí, claro.

Seguimos con el tratamiento.

Vale, esta tarde nos vemos en la clínica.

Gracias.

-¿Qué te han dicho?

-Al final, las pruebas han confirmado lo peor:

que Wifi tiene una INE.

-¿Inmunodeficiencia felina?

-Sí, eso. -¿Y eso qué es?

-Es algo del sistema inmunológico.

Dice que Wifi es propenso a tener enfermedades,

y va a tener tumores, infecciones...

-Por Dios, Salima, ¿de verdad te quieres meter en eso?

-Que sí, María, yo por Wifi voy a hacer lo que sea.

Me ha pedido que vaya al banco a hacer un ingreso a la clínica,

porque esta tarde le van a retirar el tumor del pulmón.

Sé que es muy caro, pero tengo que hacerlo.

María, ¿me dejas tomarme el resto de la tarde libre?

Y así me encargo de él. -Si ya has tomado la decisión...

-Pero primero quiero que me acompañes un momento a comisaría,

si no te importa.

No es nada, solo quiero hacer una comprobación.

-Vale.

-Vente conmigo.

-¿No podía haber elegido uno más barato?

Hola, Alicia.

¿Cómo tú otra vez por aquí?

No hace falta que escondas nada,

sé lo que estás tramando.

Yo no estoy tramando nada.

No sé de qué hablas.

Vengo a hablar con González, ¿sabes dónde puedo encontrarlo?

Tuvo que salir por una urgencia familiar,

y por lo que he oído a los pasantes, el asunto pintaba bastante feo.

¿Qué ha pasado? Su mujer le ha pedido el divorcio,

al parecer, ha sufrido un ataque de cuernos.

Pobre González, le ha pillado con el carrito del helado.

Ya.

Y supongo que tú no has tenido nada que ver, ¿no?

¿Yo? Nada que ver.

González me contó que lo habías estado presionando

para que te vendiera sus acciones.

¿Esta es tu forma de vengarte porque no lo ha hecho?

¿Cómo has podido caer tan bajo?

El que ha caído bajo ha sido González,

pasar de una mujer con clase, cultura y dinero

a una chica que solo tiene un cuerpo de escándalo.

Y que da unos masajes tremendos.

Eres asqueroso. Que no lo digo yo,

lo pone en su página de contactos.

¿Sabes lo que son los masajes con final feliz?

¿Por qué me estás contado todo esto?

¿Crees que me importa con quién se acuesta el socio de mi padre?

Debería.

Alguien que engaña a la mujer con la que comparte su vida

no es de fiar, y como tú tienes tanta fe en González.

Pues sí, mira,

González ha demostrado ser un trabajador leal a mi padre,

no como otros que planean cómo robarle la empresa

cuando está de viaje de novios.

¿Robarle la empresa?

¿Eso es lo que te ha dicho González?

¿Piensas negarlo? Por supuesto que pienso negarlo,

nadie va a robarle nada a Marcelino,

el bufete seguirá tal cual.

¿Y qué hay de la oferta de una sociedad inglesa para absorberlo?

La rechacé, por supuesto,

les corría prisa una respuesta y no podía tomar una decisión así

a espaldas del socio mayoritario de la empresa.

¿Por quién me tomas?

Me fío más de una víbora que de tu palabra.

Puedes comprobarlo en las páginas salmón

del periódico de mañana: "Smith and Partners

adquiere Castellanos,

un bufete de los de toda la vida de Madrid".

Supongo que eso habrá tenido que picarte.

Fue después de yo rechazar su oferta, Alicia,

como ya te dije, jamás tomaría una decisión así

a espaldas de Marcelino.

La empresa está en buenas manos, puedes quedarte tranquila,

e irte a casa con el tipejo ese que has metido ahí.

¿Te refieres al hombre con el que me voy a casar?

¿Qué pasa? ¿El sueldo de policía no da para un anillo de pedida?

No lo necesito, Sergio, ¿y sabes por qué?

Porque el compromiso se lleva aquí, igual que la lealtad.

Pero supongo que tú esto ni lo hueles.

Qué bonito,

ya veremos cuánto le dura el compromiso y la lealtad a Rober.

Me juego lo que quieras

a que en cuanto se acostumbre a la buena vida,

te dejará por una más rica que tú, y de paso, con más curvas.

Y, si no, mira González.

Eres repulsivo.

Hubo un tiempo en el que no pensabas lo mismo.

¿Ves cómo el amor va y viene?

(SUSPIRA)

-(SUSPIRA)

Espe, que tengo mucha prisa.

Es que no sé qué necesitas de mí.

-Un poco de paciencia que tiene que aparecer.

-Ni siquiera sé lo que estás buscando.

Además, mi pobre gato en casa, solo y enfermo.

-Espera un momento.

Estoy buscando una antigua denuncia,

pero el sistema va un poco lento.

-Pues me avisas cuando la encuentres.

Tengo que hacer una transferencia a la clínica,

si no, no pueden operar a mi gato, y mañana será demasiado tarde.

-¡Quieta ahí! Aquí está.

Escucha un momento, lo voy a imprimir

que esto tiene que ver con tu gato. Acompáñame.

Hace unos meses vino una señora mayor

diciendo que su veterinario había matado a uno de sus gatos,

que le había diagnosticado una enfermedad que no tenía,

que le había sacado los cuartos y cuando no le quiso dar más dinero,

mató al animal sin ninguna necesidad. -Qué horror.

¿Eso qué tiene que ver con mi pobre Wifi?

-El nombre de la enfermedad me hizo recordar esta otra denuncia.

A este gato también le diagnosticaron inmunodeficiencia felina.

-Pero esa enfermedad es real,

lo he buscado en internet. -Pero ¿no es mucha casualidad

que las otras denuncias archivadas

fueran por dueños de gatos

con el mismo diagnóstico?

Estuve investigando,

y para diagnosticar la enfermedad,

primero hay que descartar muchas otras.

Atiborraban a los gatos con tratamientos interminables,

y todas las denuncias eran de la misma clínica.

-Espera. A ver...

Mira, la tarjeta de la clínica.

-A ver que voy a comprobar...

¡Coincide!

Es la misma clínica y el mismo veterinario.

-O sea, que me está estafando.

-No lo sé, pero vale la pena investigarlo.

-¿Y no lo hicisteis cuando esa mujer denunció?

-Claro que lo hicimos, había un montón de foros

con casos similares, pero no pudimos demostrar nada

porque el gato había sido incinerado, y para demostrarlo

había que hacer la autopsia al animal.

Investigamos un montón,

pero la clínica tenía todos los papeles en regla,

el veterinario la titulación adecuada,

y el historial del gato coincidía con la versión de él.

-Y al final la mujer se dio por satisfecha, ¿no?

-Que va, no paraba de repetir que habían matado a su gato,

me acuerdo perfectamente,

lo que pasa es que la mujer era mayor, caía en contradicciones,

y pensamos que no aceptaba la pérdida del animal y que estaba en shock.

-Pero la señora tenía razón,

que el veterinario se inventaba lo de deficiencia

para sacarnos los cuartos, vamos.

-No sé, pero mejor lo averiguamos

antes de que abran en canal a tu Wifi.

¿No crees? -¿Cómo piensas hacerlo?

-Pues... ¿tienes las llaves de casa?

-Sí. -Ven, acompáñame,

que te lo voy contando por el camino. Vamos.

Decidme que tenemos avances, por favor,

los medios no paran de hablar de la quema de contenedores

y de jefatura no hacen más que llamarme para presionar.

Espero que lo resolvamos antes de lo que pensamos.

¿Alguna pista que nos acerque a Planeta Libre?

Ninguna, tampoco han reivindicado la acción contra Quintero.

Creemos que no han sido ellos.

¿Y la firma? Imitadores o seguidores, más bien,

lo sabremos cuando los interroguemos.

¿Tenemos sospechosos o no?

Estamos revisando las cámaras de seguridad,

hay imágenes de los autores a cara descubierta,

parece que se encapucharon frente a Transportes Quintero.

Son chapuceros, no se fijaron si había cámaras,

son chavales del barrio, creemos haber identificado a dos.

Entonces son dos cosas distintas,

porque el atentado del pabellón de deportes

lo hicieron unos profesionales, estaba planificado al milímetro.

Los responsables de la quema de contenedores no tienen relación

con los activistas de Planeta Libre,

son gente afín a sus ideas pero sin ningún vínculo.

Hay que detenerlos cuanto antes, hay que actuar con rapidez,

solo nos faltaba tener imitadores de esos ecoterroristas.

¿Se puede?

Estamos en una reunión de trabajo, si vienes por lo de Planeta Libre,

espera a que convoque una rueda de prensa.

Pues es una lástima porque yo venía a traer una información.

¿Qué información?

Planeta Libre ha escrito un nuevo comunicado.

¿Qué dicen de la quema de contenedores?

De eso no dicen nada. Eso refuerza nuestra teoría.

¿Qué teoría?

"Planeta Libre lamenta la pérdida de uno de sus miembros

y acusa directamente a las fuerzas de seguridad del Estado

de ser los causantes de su muerte. Si se estrelló con su propia moto.

"Son el brazo ejecutor de un sistema capitalista

que solo se preocupa por el dinero y destruye el planeta.

El sacrificio de nuestro compañero no será en vano,

no habrá impunidad para los culpables,

prometemos nuevas acciones para luchar

por la conservación de nuestro planeta.

Planeta Libre vive". No se andan por las ramas.

El comunicado ya está en las redes sociales,

no tardará en ser portada de los medios digitales.

Voy a enviar la noticia antes de que se me adelanten.

Haz tu trabajo, nosotros hacemos el nuestro.

¿No quiere hacer algún comentario, inspectora?

El comisario Bremón ya me habría dado una réplica en plan institucional.

El comisario no está, no hay comentariosinstitucionales,

ni nada de nada. Por favor, Martín. Gracias.

A sus órdenes.

En una cosa tenías razón, Alicia,

Eric Collado no es la cúspide de la pirámide.

Y esto tiene pinta de ir a peor.

Toma.

Bueno, ya está todo listo.

Tenemos un taxi adaptado esperando en la calle.

¿Estás preparada?

Espera un momento.

Natalia, ¿qué pasa?

No quiero salir.

Ya te han dado el alta médica, no te puedes quedar aquí.

Ya, pero no me quiero ir, todavía no estoy preparada.

Quiero quedarme un poco más, aquí me cuidan bien.

Natalia, aquí ya no pueden hacer nada por ti.

Pero aquí me siento protegida.

En el hospital de parapléjicos de Toledo

no solo te van a cuidar, también te van a hacer avanzar.

Es que te oigo hablar

y todavía no me puedo creer que estés hablando de mí:

Parapléjica.

Allí también te van a ayudar a asimilar tu nueva situación.

¿Mi nueva situación?

No llevo ni cinco minutos en esta silla

y ya la odio con toda mi alma.

Ahí fuera hay obstáculos, hay escaleras, hay...

armarios altos, ¿cómo voy a soportar mi vida así?

Sé que parece difícil, pero saldrás adelante.

Otros lo han hecho antes que tú,

y podrán enseñarte cómo lo han conseguido.

Eres fuerte.

Pero es que esto no solo me afecta a mí,

afecta a mis padres, a los niños,

a ti.

Pues tendrás a toda la familia para apoyarte.

Natalia, sé que esto

va a ser duro, no te lo voy a negar,

pero cuando nos venimos abajo nos tenemos los unos a los otros,

en eso consiste la familia, ¿verdad?

Me creía el pilar de la familia,

yo cubría todas vuestras necesidades,

y mírame ahora, soy una carga. No.

Volverá a ser así en cuanto manejes este chisme,

te manejarás con total autonomía,

y cuidarás de los niños tan bien como lo has hecho todos estos años.

Me gustaría creerte, pero ahora mismo no puedo.

Aun así lo vas a conseguir.

Date tiempo. Tú misma lo has dicho,

solo llevas cinco minutos en esta silla.

Aprenderás a vivir con ella, todos lo haremos.

Va a ser muy duro, Emilio.

¿Seguro que vas a poder?

No vas a pasar sola este mal trago.

Pienso estar contigo, Natalia.

Juntos lo haremos más llevadero, ya verás.

¿Preparada para salir?

¿Puedo pedirte un favor?

Claro.

¿Me das tu mano?

Siempre me tendrás, Natalia,

en la salud y en la enfermedad.

Juntos seremos más fuertes.

Vamos.

Vale.

-¿Me echabas de menos? -¿Perdona?

-Nada, que me he decidido por la suscripción anual,

y estoy lista para empezar. Me dijiste que podía empezar hoy.

-Sí, veo que te lo tomaste en serio. -Motivación no me falta,

estoy preparando las pruebas para la academia de policía,

¿conoces las pruebas? -Claro, sí.

Creo que consiste en un circuito de habilidades con varios saltos,

resistencia en barra y una carrera de mil metros, ¿no?

-Eso me da miedo, nunca he tenido mucho fondo.

-No te preocupes, las marcas son muy exigentes,

pero yo te ayudo, y si tú eres constante entrenando

no creo que sea difícil. -Veo que te lo sabes.

-Es mi trabajo,

y no eres la primera aspirante que viene a entrenar,

porque estamos al lado de una comisaría.

-Esa es una de las razones que he decidido venir aquí.

-Te prepararé un entrenamiento específico, ¿te parece?

Si quieres vete a taquillas, lo dejas todo, te preparas,

y cuando estés lista vienes. -Genial.

-Venga.

¿Qué haces aquí? -Traigo un mensaje de Nadia.

-No veas qué alegría me da veros así.

Me daba tanta pena haberte regalado un gatico enfermo sin darme cuenta.

Se me ha quitado un peso de encima.

-Imagínate lo feliz que me puse cuando me dijo el veterinario

que Wifi estaba totalmente sano.

Casi le planto un beso. -Te veo capaz.

-Porque Espe me sostuvo, si no, se lo doy.

Me dijo que esas reacciones son muy normales,

y que hay policías que se ponen a llorar como niños.

-¿Por los perricos policía? -Y los caballos.

-Normal, si es que se les coge cariño.

Una noche con esa bolica de pelo

y ya estabas dispuesta a endeudarte si era preciso.

-Y porque Espe me llevó a pedir una segunda opinión,

que, si no, el pobre estaría ahora en manos de ese matasanos.

-¿Tú sabes qué le va a pasar a ese desalmado?

-No sé, yo le he puesto una denuncia por estafa,

y, sinceramente, espero que le caiga un buen paquete.

No puede jugar así con la salud de los seres vivos.

-Ni con los sentimientos de las personas.

Ese te vio entrar por la puerta con el gato y encontró un filón.

-Es que es más bonito, mira, vete con la tita María.

-No, a la tita María déjala

que no quiero empezar a moquear, llévalo al almacén.

-María, ponme un cafecito bien cargado

que tengo que escribir un artículo. Mira el titular:

"Clínica veterinaria acusada de estafar a sus clientes

con diagnósticos falsos". ¿Qué te parece?

-Pero ¿cómo? ¿Que Wifi va a salir en los periódicos?

-Pues no me vendría mal una foto del minino.

-¿Una foto? Pues tendrás que elegir, porque esta ya tiene un álbum.

¿Sabes qué le va a pasar al desalmado ese?

-¿Al veterinario?

De momento, está detenido por estafa y por maltrato animal.

Lo que no sé es si quedará en una multa

o puede llegar hasta cárcel.

Dependerá de la cantidad de casos que lleguen a demostrar.

-El hombre llevaba muchos años haciendo eso,

como el síndrome afecta al sistema inmunológico,

podía inventarse cualquier tipo de achaque,

y se inventaba que había que pagar tratamientos innecesarios,

u operaciones falsas. -¿Operaciones falsas?

Pero las cicatrices de los animalicos eran de verdad.

-De verdad, se ha salvado por los pelos.

Menos mal que Espe se olió algo raro.

-Bien podrías nombrarla en tu artículo,

que nadie como Espe escucha a la gente del barrio.

-Descuida, la oficial Beltrán está muy mencionada.

Va a estarlo, al menos, acabo de hacerle una entrevista.

Eso sí,

se ha ido corriendo a avisar a la primera denunciante

que, efectivamente, tenía razón. -Qué fuerte.

Cuando la mujer ya no podía pagar los tratamientos,

¿el veterinario sacrificó al pobre gato?

Hay gente que no tiene corazón.

-Que no tiene escrúpulos

y que somos muy avariciosos.

Mira si ese veterinario no se ganaría bien la vida,

pero cuanto más dinero tenemos, más queremos.

-No hay más que pasarse por Soto del Real.

-Martín,

parece que sí existen los finales felices, ¿no?

Aunque sea para los gaticos.

-"La verdadera amistad dura más allá de la muerte.

No traiciones la memoria de tu hermano".

-Hola, ¿cómo estás?

-Bien.

Mejor, ahora que tú has venido.

-¿Sí?

No tienes muy buena cara.

-Bueno, no puedo evitar

que se me venga todo el tiempo a la cabeza.

Lo bueno es que aquí no me dejan tiempo para pensar.

-Eso es lo que tienes que hacer, estar ocupado, es lo mejor.

-¿Ya estás preparada? -Lista para empezar.

-Hay que empezar con fuerza porque el camino es muy largo.

¿Vamos con el calentamiento? -Venga.

-Pues espérame en la sala.

Es una aspirante a policía, la estoy preparando para las pruebas.

Luego nos vemos, cariño.

Muy bien, eso es todo por ahora.

A ver si te parece tan bonito lo que habéis hecho en el calabozo.

Puedes llevártela.

¿Qué tal ha ido con esta? Al principio muy gallita,

pero se quedó muda al explicarle la ley antiterrorista.

Entonces, ¿qué tenemos?

Son un grupo de chavales de instituto,

no tienen relación con Planeta Libre ni han contactado con ellos,

les pareció bien seguir con su estela

porque creen en un nuevo mundo. Querían hacer llegar el mensaje.

¿Qué mensaje van a dar quemando contenedores?

Estos llevan dos años repartiendo panfletos por los institutos,

pero habían sido pacíficos.

Hasta que les ha dado por encender el mechero.

Estamos revisando las redes sociales, y efectivamente,

el grupo de chavales existe, pero tienen pocos seguidores.

En las fotos se reconoce a varios encapuchados

que captaron las cámaras de seguridad.

Que son unos pipiolos, y como nadie los tomaba en serio,

decidieron pasar a la acción.

Pues nosotros también les haremos llegar el mensaje:

cualquier acción tiene sus consecuencias.

A ver si la experiencia de verse retenidos les hace recapacitar.

¿Ha dado nombres?

Ha costado, pero la abogado le ha convencido

de que le convenía colaborar.

Si los acusan de pertenencia a banda armada

en vez de a un delito de daños, se les va a caer el pelo.

¿Alguno tiene antecedentes? En general están todos limpios,

solamente pillaron a una chica con hachís

y otro por resistencia a la autoridad en una sentada.

Muy bien.

Pues id a por ellos,

a ver si la experiencia de verse retenidos les hace recapacitar.

Que quieren un mundo nuevo...

Eso se consigue estudiando, no quemando contenedores.

Te pasamos a los próximos y les echas la regañina, ¿o qué?

Batista, no es el día, voy a llamar a jefatura.

Cuando terminemos con las detenciones

te paso un listado con nombres y antecedentes.

Vale. Buen trabajo.

Vamos, Teresa, no seas rencorosa,

ya sé que hace cinco años te prometí que te llamaría,

pero te estoy llamando ahora, ¿no?

Sé que llevas en Castellanos desde que saliste de la facultad.

Seguro que conoces todos los entresijos administrativos.

Sí, ya lo sé,

el contrato con los ingleses está firmado,

pero tiene que haber alguna forma de revertirlo.

Mira, te ofrezco ir a medias.

No, te invito a cenar y charlamos... ¿Oye?

-Buenas noches, abogado,

he venido a buscar mi coche, no está aparcado en la entrada,

¿lo has metido en el garaje? -No es tan sencillo, Rafa.

-Ya te he dicho muchas veces que tú me puedes llamar Rafaelín,

¿qué te pasa? Tienes mala cara.

-¿No me digas?

Igual es porque me ha salido un grano en el culo

que no me deja en paz.

-Yo te puedo explicar un remedio casero que es mano de santo,

lo descubrió mi abuela.

Un emplasto de hierbas que funciona de maravilla.

-Calla, no hace falta que compartas conmigo tus secretos familiares.

-Hombre, abogado,

secretos más gordos compartimos tú y yo.

Me da la sensación que he venido en mal momento,

pero habíamos quedado esta noche, ¿verdad?

Y yo soy muy cumplidor, lo que digo lo hago.

Eso y que estoy deseando pescar esas truchas en el lago.

-¿No eran carpas?

-Carpas y truchas, yo no hago distinciones.

¿Sabes por qué las truchas de lago son más grandes que las de río?

Porque no luchan contra corriente. En el lago hay más comida,

vamos, como vivir en un barrio rico o en un pueblo pobre,

para que tú me entiendas.

-Te entiendo perfectamente, Rafa, pero por favor, cállate.

-Me enrollo como las persianas por la emoción del coche nuevo.

-Pues no hay ningún coche nuevo,

no te voy a regalar ningún 4X4, así que olvídalo.

-¿Cómo?

-Lo que has oído, ¿o es que estás sordo?

-Tampoco es para que te pongas así, hombre.

Yo pensaba que los abogados teníais los nervios más templados,

pero si no quieres comprarme el coche,

no hay ningún problema.

-¿No? -Claro que no.

-Yo soy muy cumplidor, le digo a la Guardia Civil lo que he visto,

y asunto arreglado.

No es nada personal, son negocios.

-Pero ¿cómo voy a hacer negocios con alguien que no tiene palabra?

Hicimos un trato: yo te compraba tu equipo de pesca

y tú me dejabas en paz. -Eh, no,

yo no he dicho nunca que te iba a dejar en paz,

no inventes cosas, los abogados sois de iros por las ramas,

pero a mí me gusta ir directo al grano.

Escucha bien, Sergio Mayoral,

ayer necesitaba una caña de pescar y te la pedí,

hoy necesito un todo terreno y te lo pido.

Así de sencillo.

Si tú eres un niño rico, ¿qué te importa regalármelo?

Para ti son migajas.

-Pero ¿tú quién te has creído que soy yo?

Mira, he visto lo que cuesta el coche que me has pedido,

y da la casualidad de que hoy

se me ha escapado el negocio de mi vida,

así que no me hables de migajas,

a mí también me cuesta ganarme el dinero.

-Tienes suerte de que soy un hombre sencillo,

te podía haber pedido un coto de caza.

-¿Y cómo sé que ese no será el antojo de mañana?

-Lo único que hay seguro en esta vida es la muerte.

Lo que sí está claro es que tú y yo sabemos

que hay un cadáver en un pantano que tú y yo conocemos,

y que tú lo tiraste ahí.

-Sería tu palabra contra la mía.

Puedes ir a la policía,

o al primo segundo que tienes en la Guardia Civil,

nadie te va a creer.

Seguro que tu primo sabe lo idiota que eres,

nadie te tomará en serio.

Chalado.

-Seguro que hay alguien buscando a esa chica.

-Y a cientos de desaparecidos más.

¿Tú sabes la cantidad de pirados que llaman cada día

diciendo tener pistas que resultan falsas?

-Lo que pasa es que la mía es verdadera.

-Ya ¿y cómo lo demuestras?

-Porque yo tengo una cosa que los demás chalados no tienen.

-Qué vas a tener tú.

-Yo no soy muy amigo de estos cacharros,

pero mi sobrino me regaló uno para cuando salgo al campo,

por si me pasa algo, y lo uso solo para llamar,

ni mensajes ni chorradas.

Pero he aprendido a hacer fotografías,

por si hay que fardar por las capturas, ya sabes,

y mira la que pesqué por casualidad.

Mañana quiero mi todo terreno.

¡Ah!

Mi sobrino cumple 16 años

y le quiero regalar un ciclomotor para llevar a la novia a la era,

que ya tiene edad.

¿Está claro?

Todo terreno y ciclomotor.

Eso es todo de momento.

Buenas noches, abogado.

-Mamá, yo qué sé de qué lado estás,

pero en el fondo, esos chavales tienen razón,

el mundo se va a la mierda y nadie hace nada.

¿Perdona? ¿Los estás defendiendo?

El vandalismo no ayuda a nada, no hace nada.

Y pedir, por favor, a empresas y a Gobierno

que no contaminen, tampoco.

Alucino porque hablas como ellos. Quizá tienen razón, mamá.

No me puedo quitar de la cabeza a estos tíos de Planeta Libre.

Me da mala espina no haber aclarado nada con la muerte de ese activista.

El tal Eric, parecía un fantasma.

Me preocupa que se puedan vengar y vayan a por alguno de nosotros.

¿Crees que podrían atentar contra la policía?

¿Por qué no?

Te propongo un trato:

tú vienes un día a entrenar conmigo

y yo salgo a correr contigo de vez en cuando.

-Lo pensaré, pero tú céntrate en las oposiciones,

que tienes que sacar muy buena nota en la preparación física

y no quiero distraerte. -Para eso ya está Quico.

-Cuando acabes, ¿me ayudarás a mí?

-Claro. Buen entrenamiento, Pilar.

Ya puedes ir a la ducha. -Mañana más.

-Venga.

Hola.

-Tienes que confiar en él,

no puedes sufrir por cada chica que va al gimnasio.

Lo vas a pasar mal y te vas a rayar un montón.

Quería saber cómo estabas después de todo lo que ha pasado.

La verdad, preferiría no hablar de eso,

tú has tomado tu decisión y yo la respeto totalmente.

Me parece loable,

pero debemos asumir que tenemos una relación profesional y ya está.

Si es eso lo que quieres...

No es lo que quiero, es lo que tú has decidido.

El trabajo es lo único que me queda.

¿Has pensado en solicitar traslado de destino?

Tal vez trabajar aquí, de momento, te resulte incómodo.

Nunca te voy a vender mi parte.

-No hará falta, ¿sabes por qué?

Porque pienso asesorar a tu mujer en el divorcio,

para que te saque hasta el último céntimo.

-Tú nunca haces nada desinteresadamente,

¿qué pretendes conseguir? -¿De verdad lo tengo que explicar?

A cambio de mis servicios

solo le pediré quedarme con tus acciones de la empresa,

y ni tú ni Marcelino podréis impedir que el bufete sea mío.

-Esperaba que hubieseis descubierto algo sobre Elena.

Hubiera sido la primera en saberlo.

Tengo la sensación de que a mi hija le ha pasado algo malo.

-"No me gusta que me tomen el pelo, soy de pueblo, no tonto.

-¿Por qué no te pasas después de la fiesta y lo solucionamos?

-Hay una manera de solucionarlo: dame lo que te pido".

-Sí, ya me quedó claro, pero pásate y vemos cómo lo hacemos.

-¿Y tu hermano no está en casa? -Está currando, me parece.

-Me está bien empleado por no avisar, tenía tantas ganas de verlo

que he dejado las maletas y he venido corriendo.

-Buenas, ya estoy aquí. -Pasa, te estaba esperando.

-Ya me iba.

No nos han presentado, soy Juan González, socio del bufete.

-Encantado. -Adiós, González.

  • Capítulo 156

Servir y proteger - Capítulo 156

13 dic 2017

Natalia no se conforma. Salima sufre estrés post-traumático. Sergio se verá obligado a satisfacer las extrañas demandas de Rafael, el chantajista. Quico quiere dejar 'Planeta Libre'. Quintero se entera del futuro enlace de Alicia y Rober.

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