www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4223915
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 100 - ver ahora
Transcripción completa

y que había movido cielo y tierra para encontrarme.

Tú estás hablando de tu madre

y yo de ese tema no sé nada.

A no ser que me refresques la memoria con un acuerdo.

¿Crees que me va a chantajear un narcotraficante como tú?

Hay que impedir que el Algecireño hable.

-Tengo que acabar contigo.

Es la única forma de que mis hijas tengan una vida digna.

Han matado al Algecireño.

Su compañero lo ha estrangulado. Está claro a quién le beneficia.

No lo mataste para vengar la muerte de mi madre,

sino para que no contara todo lo que sabía sobre ti.

¿Otra vez? No tuve que ver con la muerte del Algecireño.

Sé que diste orden al Fali para que lo estrangulara.

Te aseguro que lo voy a demostrar.

Eso es, mañana nos ponemos al día.

Dice que viene mañana a Madrid, que si podía quedarse en casa.

-¡Alicia! ¿No me reconoces?

¡Si no hace tanto que nos vimos! ¡Tía Inma!

No hay que ser muy listo para saber que no se comprometerá contigo.

Los Ocaña no te aceptarán en su seno.

Marcelino no lo permitirá.

¿El que te ha dejado de patitas en la calle?

Te he advertido, ya te acordarás de mí.

¿Hablas en serio? Nunca he hablado tan en serio.

Quiero dormir contigo cada día.

No te veo muy entusiasmada.

Perdona, cuesta asimilarlo.

Eso suena a: "No me hace mucha ilusión".

Quieres estar conmigo, pero sin compromiso.

Dame tiempo, ¿vale?

Solo protejo mis intereses, igual que usted.

Es lo que en el mundo anglosajón se llama "acuerdo win-win".

-Yo sé muy bien cuál es mi sitio.

Te aseguro que no hay ni preso ni muerto.

El que se junta con Quintero acaba "pringao".

No vas a ser menos. Yo sí soy diferente.

Quintero lo sabe.

Se ve que mejor que mi propio hermano.

-Tenemos que contraatacar.

-¡Hala! ¡Qué fotones!

¡Y qué pedazo de ofertas!

-No te preocupes.

Vamos a hacer un folleto fantástico.

Cuando estén las fotos, me avisas. ¡Hasta luego!

-Chulas, ¿eh? -¿A ver?

El espíritu joven, dinámico, divertido.

Las podemos acompañar de un eslogan.

"El Atlas es diversión" o bienestar, o algo así.

No he cerrado la frase, pero ese es el concepto.

-Así que no estoy anticuado como para ser la imagen.

-Que no, yo no he dicho eso.

Pero tienes que reconocer que esta campaña es más llamativa.

-Pues sí, la verdad es que sí.

-Me han ofrecido colaborar con una ONG internacional.

Necesitan cooperantes de mi perfil en el campo de refugiados.

-¿Te tienes que ir a Grecia? -Mínimo tres meses.

-¡Tres meses!

-Debo dar una respuesta en 24 horas.

-Solo podríamos tener la certeza de que es su madre

si accediera a hacerse unas pruebas de ADN.

-No tengo ningún inconvenientes en hacerme pruebas.

-Si dan positivo, significa que Sofiya es su madre,

pero no que es una buena madre.

Se es madre cuando se cuida, cuando se desvela,

cuando se educa día a día pensando más en sus hijos

que en una misma.

Por suerte Olga está dispuesta a darme oportunidad.

-Venga, papá. Ábrelo ya.

Antonio, abre el sobre. No lo dilates más.

Vamos allá.

(Música emocionante)

Antonio, por favor, lee lo que pone.

Pues el resultado es que las pruebas dan negativo.

-No puede ser.

-Compruébalo tú misma.

-Esto no demuestra nada, debe haber error.

¿Sería posible eso?

No, esas pruebas tienen un índice de fiabilidad de un 99,99%.

Es muy difícil, por no decir imposible,

que se equivoquen.

-Pero han podido pasar muchas cosas.

Igual es confundido análisis

o es "crusado" pruebas con otras pruebas.

-No. Eso no ha podido pasar.

Ya nos lo explicaron en la clínica,

desde que os hacéis las muestras hasta que se analizan

pasan por una cadena de custodia estricta.

No es posible el error.

-¿Y el parte de nacimiento de Sofiya?

Decía que había tenido una hija el mismo día que nací yo.

Cariño, eso ya lo hablamos.

Te dijimos que no suponía una prueba definitiva.

Todo parece indicar que nacieron dos niñas en ese hospital

y que las dieron en custodia al orfanato de Rostov.

Probablemente en ese momento fue cuando se produjo el error.

No entiendo.

Jardinero de orfanato me dijo que hija mía había sido adoptada

por familia española: Torres Miralles.

Y, obviamente, el jardinero se equivocó, Sofiya.

En esa época muchas familias españolas

adoptaron niños del este, pero...

está claro que en tu caso no fuimos nosotros.

Lo sentimos mucho, Sofiya.

-¿Pero no podemos repetir las pruebas?

Sería alargar el sufrimiento, Olga.

Estos días han sido una tortura para todos.

-Creo que lo único que podemos hacer

es empezar a aceptar los resultados.

-¿Por qué es tan importante lo que ponga en el papel?

¡Tiene que haber otra prueba que podamos hacer!

-Olga, por favor, déjalo.

Tu padre tiene razón.

Será mejor aceptar realidad.

(LLORA)

-Lo siento mucho, Sofiya.

-Disculpad.

Será mejor que me vaya.

Ya les he molestado demasiado a todos.

-Salima, aún no me has dicho nada sobre lo que te conté de Grecia.

-¿Qué quieres que te comente?

-Pues lo que sientes.

-Es que me dio la sensación de que ya habías tomado una decisión

y que mi opinión te importaba poco.

-Eso no es verdad, ¡claro que me importa tu opinión!

-¿Qué quieres que te diga?

-Lo que piensas.

(SUSPIRA)

-Ya has dejado claro que es una gran oportunidad

y que quieres trabajar con los refugiados.

-Eres mi novia.

Y te quiero muchísimo.

Marcharme o no es una decisión que nos incumbe a ambos.

Creo que no merezco que me trates así.

-Perdona.

Tenía la sensación de que ya habías decidido irte.

-No he decidido nada. ¿Cómo quieres que te lo diga?

Aunque no te voy a negar que me apetece mucho marcharme.

Sería una bonita experiencia

y siento que podría ser útil a muchas personas.

-Aquí también eres útil.

-Lo sé.

Pero irme allí, a trabajar a pie de campo,

con esa gente tan necesitada...

-Vale. ¿Dónde estaría ese campo?

-Se llama Elliniko, está cerca de Atenas.

No voy a un país en guerra, si esto es lo que te preocupa.

-No, eso no me preocupa.

-¿Entonces qué es?

-Que siento que te quieres ir por mi culpa.

-¿Pero qué culpa es esa?

-De mi mal genio. Sé que no es excusa,

pero todo lo que pasó con el crítico me puso de muy mala uva.

Sé que he estado muy borde contigo.

Que sepas que no me planteo marcharme por tu carácter.

(SUSPIRA)

-Bueno, tú haz lo que mejor te convenga.

-¿Pero tú qué quieres que haga?

(RESOPLA)

-La verdad es que no quiero que te marches.

Todo se me haría cuesta arriba, más ahora sin María.

-O sea, quieres que me quede para hacer de pinche o camarero.

-No, no, no. No es eso.

-Quiero que te quedes porque te necesito.

Porque sé que sin ti todo esto se me vendría encima.

Y necesito tu cariño y tu confianza.

Ahora más que nunca sé que no hubiera podido hacerme cargo

yo sola de La Parra.

No sé qué haría sin ti.

-No sabía que significaba tanto para ti.

-Ya, es que...

Siempre se me olvida decírtelo cuando lo siento.

-Bueno, pues...

Está decidido.

Me quedo.

-Pero... -No, no digas nada.

Ahora me acerco a la ONG y les digo que manden a otro.

Tengo cosas más importantes de las que encargarme aquí.

-Pero hombre, suéltala de una vez, que la vas a ahogar.

Déjala respirar.

-Soy yo, que me lo comería a besos y achuchones.

-Sí, venía a traer los nuevos folletos del gimnasio,

los reparto por los locales del barrio.

-Déjalos en la barra para que se vean bien.

-¿Aquí? -¿Qué tal va la nueva campaña?

-Bien, acaba de empezar y ya tengo dos llamadas de posibles clientes.

Aunque cuando empiece a currar el chaval del buzoneo,

esto se va a disparar.

-¿Y Max qué dice?

No tiene punto de comparación con lo que quería hacer.

Y todo gracias a las fotos que me hiciste tú.

-Tampoco fue para tanto.

-¡Y encima modesto el tío!

Salima, tienes un novio que es un joya.

(BURLONA) -Ya lo sé. ¡Y es solo mío!

(RÍEN)

Toma, cariño.

Es increíble.

Todo el esfuerzo de Sofiya para encontrar a su hija y luego...

-Ha tenido que ser un golpe terrible para ella.

-Estaba deshecha cuando se ha marchado.

Es lógico.

Estaba convencida de que había encontrado a su hija.

Y dice mucho de ti que te preocupes tanto por ella.

Pero somos tus padres y queremos saber cómo te sientes tú.

Y a ella que le den, ¿no? No, hija, no.

No le deseamos nada malo a esa mujer,

pero no podemos hacer nada más de lo que hemos hecho ya.

Ahora nos toca ocuparnos de ti.

Tenías puesta mucha ilusión en encontrar a tu madre biológica,

pero el resultado es el que es.

-Todavía no me puedo creer que no sea mi madre biológica.

De verdad que sentía que podía serlo.

-Por eso lo estás pasando mal.

Y aquí nos tienes

para lo que nos quieras contar.

Está bien que te abras y cuentes lo que sientes.

-No sé cómo expresar lo que siento porque estoy hecha un lío.

Es normal.

Estos días han sido un vaivén de emociones,

nos va a costar volver a la normalidad.

No lo entiendes.

Habíamos conectado tan bien...

Nos entendíamos con solo una mirada.

De verdad que me gustaba la idea de que fuese mi madre biológica.

Estaba convencida de que lo era.

Ya.

A veces la ilusión nos hace ver como reales cosas que no lo son.

No era ilusión. Era algo más.

Me hacía feliz pensar que aunque me abandonó,

no se había olvidado de mí

y que había movido cielo y tierra para encontrarme.

Olga, no creo que tu madre biológica real se olvidara de ti.

Te dio en adopción no porque no te quisiera,

sino porque no podía ocuparse de ti.

Fue un acto de amor y de generosidad.

No hay un acto más doloroso para una madre

que desprenderse de un hijo.

Lo sé.

Y tengo que sentirme afortunada de tenernos,

pero no puedo dejar de pensar en Sofiya.

¡No tiene a nadie!

-Tú no puedes hacer nada más por ella.

-¿Pero es que no entendéis su sufrimiento?

¡Esta noticia habrá sido como perder a su hija otra vez!

Que sí, lo entendemos perfectamente.

Pero lo que dice tu padre es que hay de dejarle pasar su duelo.

No podemos hacer nada más.

No tenía que marcharse así. Tengo que buscarla.

-¿Adónde vas? Escucha a tu madre.

Sofiya necesita estar sola.

-¿Eso quién lo dice? Debo estar con ella, consolarla.

-¡Por favor!

-Digas lo que digas, me voy a ir.

Déjala marchar.

Pero...

-Gracias, mamá.

Vete, pero estate localizable con el móvil, ¿vale?

¿Cómo has dejado que se vaya?

¡Necesita estar con nosotros!

¿No recuerdas lo que dijimos?

Ha tenido un golpe muy duro, reacciona así

y hay que darle espacio para que vuelva.

Puede ser.

Puede que tengas razón.

Para mí también es muy duro, Antonio.

Pero créeme, no nos queda otra.

(RESOPLA)

Para nada nos ha molestado.

Ha hecho muy bien en venir a informar.

Hasta luego.

Informar que unos vecinos se han partido la cara en la calle,

¿Amigos suyos? Conocidos.

Hermanos dueños de una zapatería. Sabes quiénes son.

Esos encima de la calle Infantes. Sí...

Sí, creo que ya sé cuál.

¿Qué ha pasado? ¿No se llevan bien?

Son como el perro y el gato.

Y, además, como el negocio les va mal,

cada dos por tres, a palos.

La Policía no puede evitar que dos se peleen.

Puedo darles un toque, a ver si la próxima se lo piensan.

Buena idea.

Ser policía en una comisaría de barrio

también tiene estas cosillas.

No todo serán narcos y asesinos.

Sí, eso es verdad.

Esta mañana he hecho una visita a Transportes Quintero.

Sí, ya sé que no te parece bien.

¿Qué se te ha perdido por allí?

Quería darme el lujo de decirle que no soy idiota

y que sé que dio órdenes de asesinar al Algecireño.

Pero no tienes pruebas de eso.

Me da igual.

¿Y qué más?

No me mientas, Alicia. Algo más pasó.

Cuando salí de allí, vi a Sergio.

Ya ni oculta que trabaja para él. Lo pienso y me pongo enferma.

¿No vas a decir nada?

No gasto saliva con Quintero ni el payaso de Sergio.

¿Tú tampoco me vas a decir nada?

De mi propuesta de irnos a vivir juntos.

Creo que no es el momento.

¿Por mí?

¿Crees que no va a funcionar?

No, no es por ti.

Es... por mi padre.

No quiero que esté solo hasta que Montse esté mejor.

Ya...

También mi tía acaba de llegar y apenas la conozco.

Me gustaría estar con ella y me cuente sobre mi madre.

Sí, a mí todo me suena a excusa.

Te prometo que te digo la verdad.

Al final voy a pensar que Sergio tenía razón.

¿Qué pinta Sergio en todo esto?

Vino a hablar conmigo y me avisó.

Que cuando quisiera algo serio me pondrías todo tipo de excusas.

Que necesitabas tiempo, que teníamos que ir despacio...

¿Qué estás diciendo? ¿Estás tonto?

De eso nada. No soy tonto.

Me doy cuenta de que soy un experimento.

El chaval de barrio enamorado de la niña bien.

Rober, no estás diciendo más que tonterías.

¿Cómo le haces caso a Sergio? Solo quiere picarte

Eso pensaba yo hasta ahora.

Bueno, que me piro.

No sea que los de la zapatería salgan a palos otra vez.

Muy bien, Margarita. No sabes cuánto me alegro

de que no volváis a tener ningún tipo de necesidad.

Sí, quedamos en esto, ¿vale?

Me llamas de vez en cuando y me dices

qué tal las niñas en el colegio nuevo.

Y, por supuesto, si necesitas cualquier tipo de cosa,

ya sabes cómo encontrarme, ¿vale?

Adiós, Margarita, adiós. Chao.

Pasa, Jairo. Cierra la puerta.

-¿La mujer del Fali? -Sí, la misma.

Me cuenta que busca un piso nuevo para alquilar

muy cerca del colegio ese privado nuevo,

el alemán, donde quiere matricular a las niñas.

¿Qué te pasa?

Jairo, sé que te da mucha pena y lástima

toda la situación de Fali,

pero tú piensa que él sabía lo que hacía.

Y si hizo lo que hizo, fue por sus hijas,

para que no les falte de nada.

-Las que me dan pena son sus niñas.

Van a tener un futuro mejor del que hayan soñado.

-Van a crecer sabiendo que el padre es un asesino.

Es de lo peor que te pueden pasar.

-¿Sí? ¿Crees que es de lo peor que te puede pasar?

¿No sería peor terminar ejerciendo la prostitución

o vendiendo droga?

-Que sí, "mu" bien. Van a tener un colegio de la leche,

unas amistades superrelacionadas...

Una vida que yo ni me imagino, perfecto.

¿A qué precio?

-Verás, Jairo, esto no es ninguna ONG.

Esto es un negocio muy complicado

en el que hay que tomar decisiones muy difíciles

que te acompañarán toda tu vida

y te van a caer como un gran peso en tu conciencia.

Hay que aprender a vivir con ello, creí que lo sabías.

-Lo sé, pero eso no quiere decir que no me afecte.

-Tendrás que irte acostumbrando porque es lo que hay.

Te aseguro que no es la primera ni la última vez

que nos enfrentemos a una situación como esta.

¿Te queda claro?

Ahora que ya has aprendido la lección del día,

vamos a lo que importa.

Pásate por el sótano de La Parra y recoges un fardo de hachís

para llevárselo a nuestros contactos en el barrio.

Que lo empiecen a vender por la calle.

-Eh... ¿Hachís?

-Sí, hachís. ¿Qué pasa?

-Nada. ¿También vendemos chocolate?

(RÍE)

-Digamos que vamos a ampliar nuestro repertorio.

Porque desde que no está el Algecireño

vas a tener mucho más material para repartir.

-¿Mucho como cuánto?

-Mucho, bastante más del que te hayas imaginado nunca.

Con el Algecireño fuera, todos quieren que repartamos mierda.

-Muy bien. ¿Dónde hay que llevarlo?

-Toma, aquí he apuntado el teléfono del contacto.

Llámalo y queda con él.

Os veréis en la puerta del Parque de las Avenidas.

Es muy importante que te pague por adelantado.

¿Te queda claro? Y quiero que lo hagas hoy mismo.

-Sí. No se preocupe. -Muy bien.

Pues alegra esa cara, hombre. Que te voy a hacer rico.

-Ah, una última cosa.

Ándate con mucho ojo y cuidado.

-¿Por qué lo dice? Siempre ando con ojo.

-Lo sé.

Pero con todo esto estamos en el punto de mira de la Policía

y no quiero problemas. -No se preocupe.

-Sobre todo con nuestra amiga Alicia Ocaña.

No quiero que tenga excusas para subírseme a la chepa.

-Fernando, tranquilo, que no le voy a fallar.

-Vale. Venga, adiós.

(Puerta)

(SUSPIRA)

-Aquí tienes. -Gracias.

-¿Todo bien? ¿Te puedo ayudar en algo?

-Sí, todo bien. Muchas "grasias".

(SUSPIRA) -¡Aquí estás!

-¿Qué haces aquí?

-Estaba a punto de ir a tu casa.

Menos mal que se me ha ocurrido pasarme por aquí.

-Aquí fue donde nos conocimos.

Por eso he querido tomarme última infusión en Parra.

-Estaba preocupada, Sofiya.

No te tenías por qué haber ido así de casa.

-Claro que tenía que irme.

Después de todo problema que he causado a ti y a tu familia.

-No. Has hecho lo que cualquiera hubiera hecho en tu lugar.

-¿No te das cuenta de que he puesto tu vida patas arriba?

-¡Eso no es verdad!

-Pero no tenía ningún derecho de irrumpir así en tu familia.

Te he hecho creer que podría ser tu madre.

-Y a mí me ha encantado pensar que podrías serlo.

-Ya, pero era gran mentira.

Fantasía, era deseo que no era realidad.

Perdóname.

-No hay nada que perdonar, Sofiya.

Porque nadie ha mentido a nadie.

Tú tenías pruebas para pensar que yo podría ser tu hija.

-¿De verdad no estás enfadada conmigo?

-¡Pues claro que no!

Y mis padre tampoco, te lo prometo.

-Fui tonta haciéndome tantas ilusiones.

-Tiene que ser duro que la búsqueda haya acabado así.

¿Cómo estás?

-Ya te puedes imaginar.

He construido castillo en aire.

Se me ha caído de golpe.

-No. Pero ahora no te puedes venir abajo.

(SUSPIRA) -Sí, no puedo.

Más con padre enfermo. Me necesita.

-¿Cómo está?

-Mejoró un poco, pero sigue ingresado en "hóspital".

Ahora que ya nada me retiene aquí en España, he pensado

en volver a Rostov y acompañarle.

-¿Pero cuándo te irías?

-Lo antes posible.

Ya no me queda nada aquí.

Hoy mismo, si encuentro billete esta noche a Moscú.

-Será un viaje muy duro.

-Sí.

Es triste que dejo aquí.

Y más triste qué me espera.

No creo que a mi padre le quede mucho.

-Sofiya, no estás bien.

No puedes hacer este viaje sola.

Yo iré contigo a Rostov.

-¿De verdad harías eso por mí?

-¡Claro! No puedo dejarte sola ahora.

-¡Pero es locura! ¿Qué dirán tus padres?

-Yo soy mayor de edad.

No me tienen que dar permiso para irme.

-Olga, no sé qué decir.

-¡Necesitas a alguien a tu lado en estos momentos!

Déjame ayudarte.

¿Qué dices?

-Claro, un mes por lo menos.

¡Por supuesto! Tenemos sala de cardio, musculación, sauna...

Clases colectivas de todo tipo.

Sí, BodyPump...

¿Y si viene a ver las instalaciones? Se las enseñamos.

Ah, pues perfecto.

Muy bien. Dígame una cosa, ¿cómo nos ha conocido?

Ah, por el folleto que hablaba de la diversión en el Atlas.

Ah.

Que le ha interesado mucho.

Ya.

Pues nada, gracias.

-¿Quién era? ¿Otro que quería apuntarse?

-¿Y ha visto el folleto?

-Sí. Y le ha interesado.

Ha sido el reclamo para que se interesase.

-Lo dices como si fuera una desgracia.

-¿Cómo me va a parecer mal, hija?

Que vengan clientes es de lo que vivimos.

-Explícame qué te pasa, parece que vienes de un funeral.

(SUSPIRA) -Nada.

-No me digas "nada", que te conozco perfectamente.

Vale.

Sigues enfadado conmigo porque me puesto mis fotos

¿O el folleto es demasiado moderno para ti?

-No estoy cabreado contigo, sino con la vida.

-¡Uy! Tú estás peor de lo que pensaba.

-No, es que no sé.

Me siento caduco, me siento una antigualla.

-"Viejo" es la palabra.

-Ah, muchas gracias por animarme, hija.

-Que es broma. Es para que te rieras.

-Además, para tu edad estás estupendamente.

-Sigue, sigue. Derecho a la depresión profunda.

-Vale, vale. Ya me callo, ya me callo.

A ver, puede que con los folletos me haya convertido

en la imagen del Atlas y que tú aparezcas un poco menos...

-O que aparezca nada.

-O nada. ¡En el folleto!

Pero la realidad es que tú estás aquí.

Al pie del cañón, atendiendo a cada cliente nuevo.

¡Claro! ¡Tú eres el alma del gimnasio!

-¿El alma? Será mejor el fantasma.

-¡Uf! Mira que te ha dado fuerte con esto.

Vamos a ver, el gimnasio sin ti no sería nada.

¿Qué más da si con el tiempo te has quedado fuera de honda?

-¿Fuera de honda?

"Fuera de honda" me gusta más que "viejo".

(RÍE)

-¿Pero qué dices, Jaime?

¡Por supuesto que estoy leyendo tus artículos!

Un trabajo fantástico. En serio, sí. Sí.

¡Ah!

No, bueno... Ya me conoces.

Un poquito de esto, un poquito de aquello...

Pero vamos, no me quejo.

Claro.

Bueno. ¡Oye, oye!

Cuando vuelvas de Elliniko, me toca invitarte a cenar.

No, ¡chist! ¡Eh! ¡No, no!

(RÍE) ¡Hombre!

Bueno, venga.

Oye, cuídate, ¿eh?

Sí, un abrazo fuerte. Chao.

Salima, ¿me pones un pincho y una caña?

-Perdona, Martín,

no he podido evitar escuchar el final de la conversación.

¿Has hablado de Elliniko?

¿Elliniko, Grecia? Sí. ¿Por qué?

-¿Conoces a alguien que está allí?

-Precisamente hablaba con mi amigo Jaime Casares.

Es periodista y está escribiendo sobre campos de refugiados.

-¿Qué te cuenta? ¿Cómo se vive? ¿Hay mucha gente?

-¿Y este repentino interés? ¿No te querrás ir de voluntaria?

(RÍE) -No. Y, si quisiera, no podría ir.

Es Eugenio, le han propuesto ir de cooperante a Elliniko.

-¡No me digas!

-No va a poder ir.

-Pues es una pena, ¿eh?

Porque, por lo que me cuenta Jaime, toda ayuda allí es poca.

-Lo deben de estar pasando muy mal.

-No te puedes ni imaginar, es un desastre.

Son muchísimos refugiados, hay muy pocos medios.

La verdad es que alguien como Eugenio

sería de gran utilidad.

¿Por qué no puede ir?

-Le necesitan aquí también -¡Ah!

Conociéndolo, tiene que estar fastidiado.

-¿Fastidiado? ¿Por qué iba a estarlo?

-Ya sabes que vive por y para ayudar al prójimo.

Aparte de que esto, como experiencia,

estoy seguro de que le iba a interesar.

-¿Qué tal, Salima? Café con leche de soja para llevar.

-¡Hola! -¡Buenas!

-¿Cómo llevas el artículo? -¿Que cómo lo llevo?

Precisamente te iba a enviar el borrador.

Espérate. ¿Quieres echarle un vistazo?

(ASIENTE)

-Mira, tiene muy buena pinta. (ASIENTE)

-¿Por qué no te lo envío, lo lees y me cuentas?

-Pues tengo muchas ganas, la verdad.

Te daré mi opinión más sincera, aunque me fío totalmente.

-¿Por qué no me la das cenando juntos mañana?

-Si me cuentas más anécdotas de tus comienzos como periodista.

Si algo me sobran son anécdotas como periodista.

(RÍE) -Pero tienen que ser como mínimo

como las del periódico clandestino.

(RÍE) ¡Vale, vale!

Ahí está el listón, ¿eh? De ahí, "pa'rriba".

-La noche promete ser memorable.

¡Ahí te veo!

-Hasta luego. -¡Hasta luego!

-¿Te importa quedarte en recepción y yo voy a darle al saco?

-Claro que no, y yo me alegro mucho.

-¿Te alegras de qué? ¿De que me vaya?

-¡Que no! De que te pongas a entrenar.

Eso es que se te ha pasado la depresión esa.

(RÍE)

(SILBA)

-¡Eh! ¿Qué pasa contigo? ¿Vienes a entrenar?

-No tengo tiempo. Vengo a darte esto, son tuyos.

-Eh... ¿De dónde los has sacado?

-Lo sabía. Pues de la papelera.

Había un chaval tirándolos en el Parque de las Avenidas.

Sabía que era tuyos y los he cogido para traértelos.

-¿Una chaval de unos 15 años con el pelito rizado?

-El mismo.

-Yo lo mato, te lo juro.

Le había pagado para que hiciera el buzoneo.

-Si ya sabes. El típico escaqueo de buzoneo.

Cobras y lo dejas a medias.

-Como lo pille me lo cargo.

-No me gustaría estar en sus zapatos.

-¿Qué hacías por el Parque? ¿No te pilla lejos?

-Yo había quedado con un colega allí.

Y tal. Me voy pirando, ¿vale?

-Espera, que te quiero dar las gracias.

-¿Las gracias? Si no es para tanto.

-Ya, bueno.

¿Te hace cine esta noche? Invito yo.

-No.

No, no, no puedo.

No puedo y te lo agradezco, pero no, no.

-Jo, pues qué pena.

Bueno, podemos ir otro día.

-Una pena. Sí, otro día sí. Quizá.

Claro, quizá.

¿Ocurre algo grave?

-No, no pasa nada.

-¿Por qué me has llamado con tanta urgencia?

¡No habrán puesto otra crítica negativa!

-Que no, que no es eso.

Quería hablarte de otra cosa.

-¿De nosotros?

-Sí, de nosotros.

-No me asustes.

-A ver, es que no sé cómo decírtelo.

Pero he cambiado de opinión.

-No sé de qué estás hablando,

pero si quieres que me dé un ataque, sigue.

-Deberías aceptar el trabajo en el campo de refugiados de Grecia.

-¿Estás segura?

Lo he pensado mejor y deberías ir.

-Es que no entiendo nada.

Antes me dices que no, ahora que sí.

¿Tú qué es lo que quieres?

-Yo quiero que seas feliz.

Eres feliz ayudando a los demás, por eso tienes que ir.

-¿Y qué te ha hecho cambiar de opinión?

Me ha dejado leer unos artículos de un amigo suyo

sobre los campos de refugiados.

La verdad es que me han impresionado.

-¿A que hacen una labor estupenda?

-Viven en condiciones lamentables.

Duermen en tienda de campaña, pasan frío en invierno

y se empapan si llueve.

-Hacen un trabajo extraordinario con los refugiados.

Pero no voy a ir porque tú me necesitas aquí.

Son tres meses, se pasarán volando.

-¿Podrás llevar La Parra tú sola?

Olga seguro que me puede ayudar.

Estaré bien, de verdad. Tienes que ir.

-Bueno, pues ahora mismo voy a la ONG

y les digo que me voy a Grecia.

(Beso)

Gracias.

Es que eres la mejor novia del mundo.

(Beso)

(BESA) ¡Que me voy a Grecia!

(RÍE) -¡Pues mira qué bien!

¿Os vais de vacaciones o qué?

-Ojalá me fuese de vacaciones.

Se va a un campamento de refugiados de cooperante.

-¿Y te deja sola?

-Pues ya ve: compuesta y sin novio. Pero sé que es lo correcto.

-Hacen una gran labor allí. -Yo también lo creo.

¿Sabes si Olga va a estar mucho tiempo fuera?

-¿A qué te refieres con "mucho tiempo fuera"?

-Por si tengo que buscar ayuda.

-Perdona, respóndeme lo primero.

¿Dónde dices que se va?

-A Rusia, ¿no?

Se lo oí comentar a esa señora amiga suya.

¿Entonces?

¿Sabes si va a estar mucho tiempo fuera?

-No sé, no sé decirte ahora. Perdona.

-Pero que me diga algo pronto. -Ya...

Ya...

Hola, cariño.

¿Por qué tienes esa cara de susto?

¿Sabes algo de Olga? No. ¿Por?

Ven, que te lo cuento por el camino. ¿Qué me vas a contar? ¿Qué pasa?

Pasa, tía.

Ay, qué preciosidad de casa.

Hacía tanto que no venía que apenas la recordaba.

-Está tal y como la decoró Carmen.

Apenas he tocado nada.

-Mi hermana tenía muy buen gusto, se nota.

Hemos preparado la habitación de invitados,

al lado de la mía. ¡Qué bien!

Me encanta, al lado de mi sobrina.

Se puede colar por las noches y nos ponemos al día

en cosas de chicas.

Tranquilo, cuñado. Son solo cosas de chicas.

Quiero que me lo cuentes todo sobre ese novio policía.

¿Qué novio? El del bar. Salta a la vista.

Tienes el equipaje dentro, se lo pedimos a Puri.

Muy bien. Voy a ver mis aposentos.

(SUSURRA) ¿Qué te pasa, papá?

Cada vez que abre la boca pones unas caras...

¿Yo? Pues no sé.

No lo hago a posta.

Será que estoy cansado del trabajo.

Llevo un rato dándole vueltas y he pensado

que debe saber la verdad sobre la muerte de mamá.

No me parece justo que piense que fue un accidente.

No sé si es justo o no, pero no le diría nada.

Es su hermana, tiene el mismo derecho que nosotros.

No es cuestión de derechos, es una cuestión de salud.

No me parece que le vaya a hacer bien

saber en qué circunstancias murió Carmen.

Sabes que siempre ha estado delicada.

No sé, parece que está perfectamente.

Por lo que cuenta, lleva una vida muy normal.

No debemos confiarnos.

Con la medicación la enfermedad está más controlada,

pero, a pesar de ello, ha sufrido crisis repentinas

hasta el punto de ingresar de urgencia en psiquiatría.

Papá, tampoco nos pongamos en lo peor.

Tu madre sufrió mucho por ella.

Créeme, es mejor no decirle nada.

No sabemos cómo puede afectarle una revelación de este tipo.

Está bien, como quieras.

Voy a preparar algo de cena.

(Pasos alejándose)

(SUSPIRA HONDO)

Sí, me han hablado fenomenal del sitio.

Por lo visto, tienen una cerveza artesanal buenísima.

-¿Desde cuando te gusta eso?

-No me gusta mucho, pero como está de moda...

-¿Dónde va Vicente? Donde va la gente.

-Pues sí, mira.

Si quieres nos pasamos mañana después del turno, ¿no?

Me han dicho que no está lejos.

-Casi mejor otro día.

-¿Otro día?

¿Hay algo mejor que quedar con tu mejor amiga?

-Que mañana he quedado.

-¿Has quedado? Que se venga esa persona,

-Ya, pero he quedado a cenar con alguien.

-Cuando dices "alguien" te refieres a un tío, ¿no?

-Sí.

-Espera un momento.

-No habrás quedado con... -¡No!

-No he quedado con Bremón. ¿A qué era eso?

-Pues sí, hija. Como no soltabas prenda...

-Mañana he quedado para cenar con Martín.

-Con Martín, ¿eh?

Eso está mejor.

-No te preocupes, hemos quedado para cenar como amigos.

-Bueno, ese es el principio.

Pero no hacéis mala pareja.

-Oye, tú crees que...

(Se abre puerta)

(Se cierra puerta)

-¿Qué pasa? ¿No ibas a decir algo?

-Bueno, no vale la pena.

-No te preocupes si me estabais poniendo verde.

Estoy acostumbrada.

Además, me da igual.

-No, verde no te estábamos poniendo.

Simplemente le decía a Espe...

Bueno, que mañana he quedado con Martín.

-¿Con Martín?

-Sí. Prefiero que te enteres por mí que por algún cotilleo.

-Pues muy bien.

¿A mí qué más me da?

-Como antes os llevabais tan bien...

-Yo nunca he salido con él.

-Yo no he dicho eso.

-Si lo hubiera hecho, no pasaría nada

porque no voy contando mi vida y espero que no lo hagan los demás.

(Se cierra la puerta)

-Mira que es rara la hacker.

Ya te digo, ya.

(Se abre la puerta)

-¿Se puede saber dónde te habías metido?

Empezaba a preocuparme.

-Llego tarde porque he dado un rodeo para que no me sigan.

-¿Y eso? ¿Notabas que te seguían o qué?

-No, por ser precavido.

-Muy bien, toda precaución es poca.

No quiero más movidas con la pasma, sobre todo tras lo del Algecireño.

-Si no quiere nada más, me voy.

-Toma, es para ti. Espera un momento.

Muy bien.

Está todo.

A ver, ¿se puede saber qué demonios te pasa con esa cara?

¿Está preocupado por lo que ha pasado con Fali?

-No, no. Son...

Cosas mías, no le quiero aburrir con cosas personales.

-¿De qué me estás hablando? ¿Ya no tienes confianza conmigo?

-Es por una chica que me gusta mucho.

Creo que le he hablado de ella.

-Sí, era...

¿Cómo se llamaba?

Paty, la chica que te trae loco desde hace un tiempo.

-Me gusta muchísimo, la verdad.

Ella siempre ha pasado de mí como del comer.

Pero me ha invitado al cine.

-¿Cuál es el problema? Deberías estar contento.

-Le he dicho que no voy al cine con ella.

-¿Por qué? ¿Hay otra chica?

¿Rubia, pelirroja?

(RÍE)

-No.

No, lo he hecho pensando en ella.

Creo que lo mejor es que no se relacione conmigo

ni con mi mundo.

Si me vuelven a meter preso o si acabo directamente muerto,

no quiero que ella sufra, que esté mal por mí.

-Chaval, chaval, chaval...

Creo que estás exagerando un poco, ¿no te parece?

-Llamemos a las cosas por su nombre.

-Ya, si yo entiendo lo que dices.

Pero oye, tampoco puedes vivir como su fueses un monje.

No puedes negarte a tener relaciones con chicas.

La vida está para eso, para vivirla.

Este trabajo es complicado, sí,

pero tiene los mismos inconvenientes que cualquier otro.

-Usted está solo, don Fernando.

-Sí. Sí que lo estoy, sí.

Pero no porque lo haya elegido yo.

He tirado mi vida esperando a la mujer que más he amado

y cuando ya estábamos juntos...

me la quitaron.

-¡Uf! Lo siento.

¿Entonces usted me recomienda que quede con Paty?

-Verás, chaval...

esa no es una decisión que tenga que tomar yo.

Esa decisión la tienes que tomar tú.

-Tiene razón.

Ahora sí que me piro. Si no quiere nada más...

-Nada, puedes irte.

(Puerta)

¿Cómo has visto a la tía en la cena?

Me ha parecido a gusto y relajada.

La verdad, me ha sorprendido.

Mucho mejor de lo que me imaginaba.

¿Ves? Y te habías alarmado por nada.

No, por nada no.

Si quieres, te cuento lo que nos hizo pasar en Roma.

Se encerró en su habitación del hotel

y tuvimos que tirar la puerta abajo porque nos temimos lo peor.

Eras una niña, quizás no te acuerdes,

pero fue muy desagradable para todos.

Sí que me acuerdo, pero para mí era como un juego.

Así ha visto tu tía muchas veces la vida, como un juego.

Afortunadamente, parece muy centrada.

(Móvil)

"¿Qué pasa? ¿Cómo ha ido la cena con tu tía?".

Bien, ya está durmiendo. Estaba cansada.

"Solo llamo para hablar contigo

y pedir perdón por la discusión". No te preocupes, está olvidado.

"Tenías razón, solo decía tonterías.

No sé por qué me puse así".

De verdad, da igual. Está olvidado, ¿vale?

También tenías motivos para enfadarte.

Hablamos mañana tranquilamente.

"Venga, perfecto. 'Pos' mañana hablamos".

Hasta mañana.

¿Pasa algo con Rober?

¿Algo?

Me ha pedido que nos vayamos a vivir juntos.

Y...

¿Y qué le has contestado?

Que no es el momento todavía.

Me parece una contestación muy sensata.

Ni siquiera sabéis si vais en serio.

Hombre, papá, va bastante en serio.

Pero quiero tomarme las cosas con calma.

Si nos fuéramos juntos, solo discutiríamos por Quintero.

¿Y eso por qué?

Hoy Rober se ha vuelto a enfadar conmigo

porque he ido a hacerle una visita.

No hace falta que me eches también la bronca.

Quería mirarle a la cara, decirle que no se ría,

Por una vez, estoy de acuerdo con este chico.

Te estás obsesionando con Quintero.

Deberías olvidarlo por un tiempo.

¿Olvidarlo?

¿Puedes perdonar lo que nos ha hecho?

No se trata de eso,

no quiero que nuestra vida gire entorno a ese indeseable.

No. Quiero que esté en la cárcel y pague todo el daño que ha hecho.

Alicia, hazme caso, por favor.

Lo mejor para la familia sería olvidarnos para siempre de él.

-¡Ay! Perdón.

¿Aún estáis levantados?

-Creía que eras tú la dormida.

-No, estaba terminando de deshacer la maleta.

Venía a por una vaso de leche, me ayuda a dormir.

Te acompaño a la cocina.

Gracias, Alicia.

¿Trabajando hasta tarde?

Bueno...

Alguien tendrá que levantar el país.

Si buscas a tu hermano, llegas tardes.

Acaba de irse.

Lo sé, le he visto salir. Vaya.

¿Ahora también te dedicas a vigilarlo o qué?

Esperaba que se marchara para hablar con usted.

De mi hermano quería hablar yo.

Bueno, ¿qué pasa con él?

Que trabaja aquí.

¿Y tienes algún problema porque tu hermano gane la vida

honradamente trabajando para mí en esta empresa?

Mire, no se haga el nuevo.

Sabrá que he intentado que deje esta empresa.

Pero me ha sido imposible.

Pensaba que era por la pasta, pero hay algo más.

¿A qué te refieres cuando dices que hay algo más?

Le tiene más aprecio del que esperaba.

Es como un padre para él, por eso no le quiere dejar.

Y yo, yo también le tengo mucho aprecio.

Para mí es como un hijo.

Creo que lo usa en su propio beneficio.

Mira, puedes pensar lo que quieras.

Pero el afecto por tu hermano es sincero, de corazón.

Vale, entonces lo tendrá fácil para demostrarlo.

Será mejor que dejes de dar rodeos y me digas de una vez

qué quieres que haga.

Si no quiere dejarle, que le despida usted.

Si tanto aprecio le tiene, no querrá que acabe como el Fali.

¿Fali? No sé por qué lo nombras ahora.

No tengo nada que ver... ¡No me venga con mentiras!

He venido a dejarle un recado.

Con su vida haga lo que quiera, es su problema.

Como le pase algo a Jairo, se meta en un lío,

como acabe muerto o en la cárcel,

le juro que se va a acordar de mí de por vida.

¿Le queda claro?

Sí.

Si no tiene más que decirme, oficial,

tengo que seguir levantando el país.

Muy bien. Buenas noches.

(Portazo)

Nada, no contesta.

Se habrá quedado sin batería. Muchas veces se le olvida cargarlo.

Espero que no lo haya desconectado porque va coger un avión a Rusia.

Yo no aguando más, me voy a Barajas.

No nos precipitemos.

Es muy impulsiva, pero estoy seguro de que es incapaz de hacernos eso.

Yo no estaría tan segura. Ya.

¡Ay!

¿Dónde estabas? Estábamos internando localizarte.

Os dije que estaba con Sofiya. ¿Qué os pasa?

-¡Qué nos pasa!

¡Tú madre te hacía ya en Rusia!

¿Perdona? ¡Yo también, yo también!

A ver, Salima le contó a tu padre que te había oído decir

que te querías ir con Sofiya a Rostov.

Imagina la angustia, toda la tarde sin saber de ti.

Bueno, es verdad que me ofrecí para acompañar a Sofiya

a ver a su padre.

Pero ella me convenció de que no fuese.

He tardado más porque le he ayudado a hacer la maleta.

-Es lo menos que podía hacer

después de trastorno que os he causado estos días.

-Podías haber hecho una llamada, decir dónde estabas...

-No os enfadéis con ella, por favor.

Si Olga quería venir conmigo es porque tiene corazón enorme.

Habéis educado una hija estupenda y debéis estar orgullosos de ella.

Y lo estamos.

Los estamos, Sofiya. Lo estamos.

Aunque a veces tengamos nuestras cosas

o no nos entendamos.

Pero sabemos que no hay otra como ella.

Me temo que tengo que despedirme.

Mi avión sale en par de horas.

-Sofiya, deseo de todo corazón que encuentres a tu hija.

Tanto esfuerzo merece la recompensa del reencuentro.

-Dios te oiga.

No quisiera que te fueras sin disculparme por lo que te dije.

Estaba muy nerviosa.

Todos hemos estado muy nerviosos estos días.

Yo también dije cosas que no debía.

Las dos somos madres y defendíamos nuestro cachorro.

Lo entiendo perfectamente.

Eres una buena mujer, Sofiya.

(AFECTADA) Olga...

Ojalá mi hija se haya convertido en chica tan estupenda como tú.

-No me dejes de escribir, ¿vale?

No quiero perder el contacto contigo.

-"Trancuila", haré.

-Y ojalá que tu padre se ponga bien pronto.

Y que encuentres a tu hija.

(SOLLOZA)

-Adiós.

¿Estás bien?

Estaría mejor si me dierais un abrazo.

(Beso)

A ido a visitar a una amiga con cáncer.

Está en una clínica un poco lejos de Madrid.

¿Y esa amiga es muy amiga?

Están saliendo juntos.

¡Ah!

Me extraña que Marcelino tenga amiguitas

tan poco tiempo después de la muerte de tu madre.

-Toma, a ver qué te parece. -¿Qué es?

¿No querías trabajar conmigo en esta empresa?

-Sabía que entraría en razón.

-Las pruebas de ADN dieron negativo.

(RESOPLA) -Olga, ¿tú cómo estás?

-Es que teníamos tantas cosas en común...

-En ocasiones sentía que me entendía mejor

y que tenía más en común con ella que con mi madre.

-He venido a Madrid unos días por asuntos personales

y para recuperar viejas amistades.

-Esto está muy bien. Volver a casa siempre está bien.

Aunque sabes que yo tenía una relación más estrecha

con Carmen que contigo.

En aquellos años yo era demasiado tímida y bobalicona

como para acercarme al chico más guapo y canalla que conocía.

(RÍEN)

-¿Estás nerviosa porque has quedado con Martín?

Vais a cenar, ¿no?

-A cenar como amigos, nada más.

(ASIENTE) -Pero una cita es una cita.

Está más claro que el agua.

(RÍE) Una cita con Martín.

-Me recuerdas a Fernando Quintero cuando era joven.

Un poco más elegante y más guapo.

Pues me encantaría saber cosas del pasado de Quintero.

-Lo hacen para conseguir opiáceos y anfetas.

Solo se pueden comprar con receta.

Es lo primero que pensamos.

Ya. Pues espero que lo pilléis.

Antúnez ha recabado información en otros centros

y resulta que les ha ocurrido exactamente lo mismo.

Están robando recetas y sellos de los médicos.

Creo que detrás hay una organización.

Igual ha sido otro vendedor cualquiera.

Compran legalmente en la farmacia, lo pican y lo venden como polvo.

A ver qué podéis sacar de las pistas que ya tenemos.

La distancia me ha jodido muchas relaciones.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Distancia, sinónimo de fracaso en todas las relaciones.

-Salima, estos meses han sido los mejores de mi vida.

-Parece que los dices con pena.

-Es que me da mucha pena que todo esto se acabe.

-Eugenio, ¿estás cortando conmigo?

-Te voy a dar una última oportunidad.

-O te vas o te quedas.

Si te vas, tranquilo, no pasa nada.

No voy a tomar represalias contra ti,

no pensaré que me has traicionado ni te guardaré rencor.

No pasa nada.

Pero si te quedas, Jairo,

será con todas las consecuencias

porque tendrás un serio compromiso conmigo.

Y ese compromiso tiene que estar por encima de todo.

Por encima de tu hermano, por encima de las mujeres

y por encima de tu familia.

  • Capítulo 100

Servir y proteger - Capítulo 100

15 sep 2017

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 100" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 100"
Programas completos (159)
Clips

Los últimos 732 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 156 Completo 51:44 39% hoy
    Capítulo 156 hoy Natalia no se conforma. Salima sufre estrés post-traumático. Sergio se verá obligado a satisfacer las extrañas demandas de Rafael, el chantajista. Quico quiere dejar 'Planeta Libre...
  • Nuevo Capítulo 155 Completo 54:44 88% ayer
    Capítulo 155 ayer Natalia no se conforma con su estado. Salima sufre estrés post-traumático. Sergio se verá obligado a satisfacer las extrañas demandas de Rafael, el chantajista. Quico quiere dejar '...
  • Nuevo Capítulo 154 Completo 54:16 97% pasado lunes
    Capítulo 154 pasado lunes Tras conocer las consecuencias de su accidente, Natalia dice a Bremón que no le quiere a su lado, pero el comisario no quiere abandonarla. Sergio conoce por fin la identidad de quien le envió el an&...
  • Nuevo Capítulo 153 Completo 52:37 96% pasado jueves
    Capítulo 153 pasado jueves Miralles asigna a Rober y Alicia la investigación de la muerte de Eric. Quico sufre por su pérdida. Lola confiesa a Espe que intuye que lo suyo con Bremón se ha acabado para siempre. Nacha y ...
  • Capítulo 152 Completo 56:17 92% 05 dic 2017
    Capítulo 152 05 dic 2017 Natalia, la mujer de Bremón, es sometida a una delicada operación tras sufrir un accidente de coche. El comisario se siente culpable. Elías y Nacha averiguan el emplazamiento del escondite do...
  • Capítulo 151 Completo 53:48 99% 04 dic 2017
    Capítulo 151 04 dic 2017 Natalia no está dispuesta a aceptar que su marido le deje por Lola. Carlos tiene retenida a Salima, mientras María acude a comisaría y habla con Miralles y Elías. Sergio intenta hacers...
  • Capítulo 150 Completo 54:35 95% 01 dic 2017
    Capítulo 150 01 dic 2017 Bremón pide el divorcio a su esposa Natalia. Rober se muda a vivir con Alicia y ambos lo celebran con una cena romántica en el chalé. Elías y Nachan logran dar con el nombre y la fotog...
  • Capítulo 149 Completo 51:33 94% 30 nov 2017
    Capítulo 149 30 nov 2017 El escudo de las armas medievales lleva a Martín, Elías y Nacha a un antiguo jugador de rol llamado Nico. Carlos es incapaz de disimular ante Salima las tribulaciones de su nueva misión. Jair...
  • Capítulo 148 Completo 52:47 95% 29 nov 2017
    Capítulo 148 29 nov 2017 Néstor informa a Carlos cuál va a ser su siguiente prueba a superar. Carlos se queda aterrado al saber quién será su próxima víctima. Quintero hace unas declaraciones p&u...
  • Capítulo 147 Completo 54:24 92% 28 nov 2017
    Capítulo 147 28 nov 2017 La aparición de Eric complica la relación de Quico y Olga. La policía consigue contactar con el armero que fabricó la ballesta que acabó con la vida de Laura. Paty y Max se desp...
  • Capítulo 146 Completo 53:36 94% 27 nov 2017
    Capítulo 146 27 nov 2017 Alicia ofrece a Rober mudarse a casa de Marcelino, pero él no parece muy dispuesto. Elías y Nacha investigan una tienda de juegos de rol en busca del asesino de Laura. Paty duda si irse a Barcelona ...
  • Capítulo 145 Completo 54:38 83% 24 nov 2017
    Capítulo 145 24 nov 2017 Miralles pone a Alicia y Rober al frente de la investigación de lo ocurrido en el Congreso. La policía sigue sin pistas sobre el misterioso hombre captado por las cámaras de seguridad tras el...
  • Capítulo 144 Completo 52:57 83% 23 nov 2017
    Capítulo 144 23 nov 2017 Quico y Eric se preparan para el sabotaje del Congreso. La comisaría se moviliza cuando se reciben las primeras noticias de lo ocurrido en el Pabellón. Alicia y Marcelino se preparan para la boda de...
  • Capítulo 143 Completo 52:36 79% 22 nov 2017
    Capítulo 143 22 nov 2017 Nacha y Elías siguen con el caso del asesinato del Laura. Una pista les lleva a una reunión de cosplay de temática medieval, a la cual Laura fue invitada semanas atrás. Paty recrimina ...
  • Capítulo 142 Completo 53:51 93% 21 nov 2017
    Capítulo 142 21 nov 2017 Jairo decide romper con Paty, para no involucrarla en ningún peligro. Quico se muda a su nuevo piso y, junto a Eric, ultima los preparativos para sabotear el Congreso de Energía. Sergio entabla rela...
  • Capítulo 141 Completo 56:11 95% 20 nov 2017
    Capítulo 141 20 nov 2017 Paty da un ultimátum a Jairo sobre su relación. Rober y Alicia, con la ayuda del Lupas, desarticulan la banda de descuideros. Olga está a punto de pillar a Quico cuando éste logra hace...
  • Capítulo 140 Completo 53:05 86% 17 nov 2017
    Capítulo 140 17 nov 2017 Alicia y Rober siguen tras la caza de los descuideros que roban a ancianos. Martín, continúa destrozado por la muerte de Laura, quiere colaborar en esa investigación con la policía. Pa...
  • Capítulo 139 Completo 54:31 86% 16 nov 2017
    Capítulo 139 16 nov 2017 La comisaría se prepara para despedir a Laura con honores en un acto que presidirá el Ministro de Interior. La aparición del Lupas, uno de los colaboradores callejeros de Rober, destapa un ca...
  • Capítulo 138 Completo 54:20 82% 15 nov 2017
    Capítulo 138 15 nov 2017 Tras encontrar a la inspectora Laura Escalada asesinada en un parque, Elías y Nacha comunican la fatal noticia en la comisaría. Alicia se enfrenta a Sergio. En La Parra, Salima cree haber encontrado...
  • Capítulo 137 Completo 53:47 91% 14 nov 2017
    Capítulo 137 14 nov 2017 Tras reconciliarse con su padre, Alicia descubre que Sergio fue quien le dijo que ella era hija de Quintero y que usó esa información para chantajear a Marcelino. Rober se enfrenta a Elías po...

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos