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Para todos los públicos Seguridad Vital - 12/03/17 - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabían que la nieve no solo reduce la visibilidad

sino que también puede producir sensación de mareo al conducir?

Y además de encender las luces de cruce,

deben usar con suavidad el volante, el acelerador y el freno.

Esto es "Seguridad vital".

Hoy desde Andorra. Comenzamos.

A la hora de atravesar un semáforo, a veces no tenemos

tiempo suficiente para atravesar la calzada con seguridad.

Hoy nuestro Radar analiza este problema

y nos explica la norma que lo regula.

Los sistemas de retención infantil han sido un gran avance

en la seguridad de los más pequeños.

Además, si llevamos estos sistemas a contramarcha,

supone un plus de seguridad.

Hoy conoceremos un poco más de las ventajas de esta modalidad.

Si el niño va contra la marcha, no tiene esa tracción

porque la silla evita que la cabeza salga propulsada.

Hay un pequeño retroceso de las piernas,

pero la cabeza está protegida y con ella el cuello.

Conoceremos la problemática que existe a la hora de retirar

el carné de conducir a una persona cuando sufre una enfermedad

que le impide o le limita para manejar un vehículo.

Y en nuestro Laboratorio

aprenderemos una serie de maniobras y consejos

para conducir sobre nieve con mayor seguridad.

Intentar tener siempre las ruedas muy rectas.

Cuanto más rectas están, mejor tracción,

porque más superficie de neumático está en contacto con el terreno.

Hola, muy buenas.

Los semáforos son fundamentales para regular el tráfico,

pero a veces se nos olvida que cumplen también

una función muy importante:

facilitar un paso seguro a los peatones.

Saludos a todos. El momento exacto de cruzar un semáforo

es cuando se encuentra en fase verde,

¿pero cuánto debe de durar para que a cualquier peatón

le dé tiempo de cruzar la calzada sin ponerse en peligro?

Un espectador que nos sigue desde Oviedo

asegura que en su ciudad no duran lo suficiente.

Apurar para cruzar el semáforo

puede ser un comportamiento peligroso.

Desgraciadamente hay algunos que cambian demasiado rápido.

Alejandro Rodríguez nos envió estos vídeos desde Oviedo.

El tiempo de paso en los semáforos es insuficiente

para que los peatones puedan cruzar seguros,

¿pero de qué depende la duración de un semáforo?

La regulación de los semáforos para peatones

depende mucho del tipo de vía, de la anchura,

de los carriles, del tráfico

y por supuesto de la norma que fija la Comunidad de Madrid

como velocidad de paso del peatón de 0,5 m/segundo.

Esto es en un paso, por ejemplo, de 10 m de ancho,

tendríamos que darle 20 segundos

para que el peatón cruce con seguridad.

Aunque evidentemente es manejable en función del tráfico,

el mínimo estándar es de 3 segundos de seguridad

con el tiempo de despeje entre fases

y el tiempo de aviso para peatones;

ese tiempo también es regulable según el tipo de paso de peatones,

si está en un centro de salud, en un parque, en zona de colegio,

lo podemos modificar; pero un mínimo de 3 segundos.

Cuando el peatón entra en el paso de peatones con luz verde,

tiene la prioridad de paso y debe pasar.

La luz verde puede empezar a ponerse en intermitente,

lo que nos avisa de que nuestra fase de prioridad va a acabar,

con lo cual hay que darse prisa para cruzar con seguridad.

Los contadores de tiempo dan la información

de cuánto tiempo queda para que esa fase verde pase a roja.

Cada peatón, según sus circunstancias personales,

su movilidad, su agilidad, debe calcular si le da tiempo

a cruzar con seguridad o debe abstenerse de hacerlo

por su seguridad personal, ni más ni menos.

Un peatón que infrinja la norma puede ser sancionado

y la sanción no es poca; son 200 euros por cruzar en rojo.

El eslogan en nuestra ciudad para todos los peatones:

"Para, mira y cruza seguro".

Buscamos su colaboración.

Si quieren denunciar algún punto negro en la circulación,

señales que no se respetan

o cualquier problema que afecte a la seguridad vial,

pueden hacer como muchos de nuestros espectadores

y enviarnos un vídeo para mostrarlo en el programa

a nuestro correo: participacion@seguridadvital.es.

Además, también pueden contactar con nosotros

a través de nuestras cuentas de Twitter, Facebook e Instagram.

Me llamo José Manuel Jerónimo Medialdea.

Hace 16 años que tuve el accidente, el día 14 de febrero.

Y bueno,

las lesiones que me ha producido es una lesión cervical

y pues estoy en silla de ruedas.

Yo llevaba montando en moto desde crío.

Tenía una moto de carretera y la puse a la venta

y a la semana más o menos

me llamó un chico que quería la moto, que se la quería quedar.

El día que quedé con él era mi día libre del trabajo

y por la mañana decidí coger la moto

para dar una vuelta con ella y demás.

No me puse casco porque consideré que iba a ser un trayecto tan corto

y tan... no sé, tan pequeño que no era necesario

y, bueno, no sé qué pasó que se torció la rueda de delante

y yo salí volando, me caí y me di un golpe en la cabeza

con el parachoques de un coche que había aparcado

y, bueno, me hice la herida en la cabeza

y la fractura de la vértebra.

Y la moto se me cayó encima de la pierna

y me destrozó la pierna también.

Cuando me comentaron que tenía una lesión medular,

no sabía hasta qué punto esto afectaba.

Pensaba que me iba a recuperar,

que podría volver a caminar,

y no fue así.

Estuve nueve meses en el hospital de Toledo ingresado,

recuperándome,

y bueno, luego llevo una vida normal, entre comillas.

O sea, es una vida, con mis limitaciones,

pero hago casi todo

lo que pueden hacer las demás personas.

Mi vida ahora no tiene nada que ver con lo que hacía antes.

Trabajaba en un restaurante; ahora no trabajo.

Tengo aficiones, digamos; juego a los dardos,

jugaba en un equipo de rugby adaptado en silla de ruedas...

Hago prácticamente de todo.

Yo pienso que nuestros retos están en nuestra cabeza.

Hay mucha vida,

hay mucho que conocer, mucho que vivir,

y se pueden hacer muchísimas cosas estando así.

Aunque el trayecto sea muy corto, ponte el casco

para que estas situaciones se terminen.

Tú lo puedes evitar.

En caso de accidente o avería,

debemos detener el coche en el arcén

y colocar los triángulos;

pero su posición correcta depende de la vía en la que estemos.

Si es una carretera de sentido único,

solo deberá colocarse un triángulo a un mínimo de 50 m

de la parte trasera del vehículo.

Lo mismo ocurre si la carretera tiene más de tres carriles

con doble sentido.

Sin embargo, en caso de que la vía fuera de doble sentido

y hubiera dos o tres carriles en total,

habrá que colocar el triángulo delantero y el trasero

con una separación mínima de 50 metros.

"Ciao".

A ninguno de nosotros se nos ocurriría

hacer con nuestros hijos lo que yo voy a hacer ahora

con Montserrat, la hermana pequeña de Manolín;

lanzarla de espaldas en este trineo.

Sin embargo, desde el año 2013, es obligatorio que nuestros bebés

viajen en el sentido contrario de la marcha.

Dicen los expertos que es más seguro.

¡Ay! Pobre Montserrat.

Silvia es madre de tres hijos menores de ocho años

y es una gran defensora de esta medida.

Sus hijos viajaban en contra de la marcha

cuando tuvieron un accidente;

ninguno de ellos sufrió heridas graves.

El pasado mes de septiembre volvía a casa con mis hijos;

venía por esta recta y, al pasar ese badén,

el coche se me fue bruscamente a la derecha.

Justo había un coche en la recta aparcado;

tuve la mala suerte de dar con él y volcamos.

Viajaba con mis tres hijos, de 2, 4 y 8 años.

Viajaban a contramarcha,

en las sillas adecuadas a su peso y talla,

y salieron completamente ilesos; no tenían nada,

ni un golpe... El susto, ya está.

-Viajar a contramarcha

reduce en el 75% las posibilidades de lesiones

en caso de impacto frontal. Por eso se aconseja alargar

el tiempo en el que los niños vayan a contramarcha,

siempre que existan las posibilidades.

Los menores con altura igual o inferior a 1,35 m

deberán utilizar siempre un sistema de retención infantil

homologado y adaptado a su talla y peso,

y siempre en los asientos posteriores.

En España conviven dos normas

que regulan los sistemas de retención infantil:

la R-44 y la i-Size,

que entró en vigor en 2013

y que en un futuro quedará como la única norma regulatoria.

Esta clasifica las sillas solo por altura y no por peso;

obliga a los fabricantes a realizar pruebas de impacto lateral

y amplía el tiempo de viaje del niño

en sentido contrario a la marcha.

Hasta ahora, con la norma R-44,

las exigencias a ir a contramarcha

era hasta 9 kg o 10 meses aproximadamente

y a partir de la norma i-Size será hasta los 15 meses

y se va a aconsejar hasta el 1,05 m que se vaya a contramarcha también.

Viajar contra la marcha siempre es más seguro

y recomendable hacerlo durante el máximo tiempo posible;

pero especialmente cuando los niños son más pequeños.

Cuando vamos en un vehículo

y este sufre un impacto frontal o un frenazo brusco

que no podemos evitar,

lo que va en el vehículo sale propulsado hacia adelante.

Si un peque va a favor de la marcha,

sale propulsado hacia adelante.

¿Qué ocurre? Que el peque va con un arnés que sujeta su torso

completamente contra la silla

y lo único que sale propulsado es la cabeza.

El cuello es muy corto,

la musculatura no está desarrollada,

no tiene capacidad de reacción, la columna no está osificada;

entonces ese cuello no tiene capacidad para soportar

la tracción que va a ejercerse sobre la cabeza del niño.

Ante una tracción tan fuerte,

las estructuras que unen la columna y el cráneo

muy probablemente se pueden romper;

lo que se conoce como una decapitación interna.

Si el niño va contra la marcha, no tiene esa tracción

porque la silla evita que la cabeza salga propulsada.

Hay un pequeño retroceso de las piernas,

pero la cabeza está protegida y con ella el cuello.

La norma i-Size, además,

obliga a las sillas a pasar test de impacto lateral

y a utilizar el sistema ISOFIX para su anclaje.

Para mantener la seguridad es muy importante

que la silla esté bien instalada

y que sentemos correctamente al peque;

que le quitemos abrigos y prendas voluminosas

y que ajustemos en todos los casos muy bien el arnés

para que el peque no tenga ningún tipo de retroceso.

-¿Cuánto falta, papá? -Mamá, ¿cuánto falta?

(NIÑOS) Papá, ¿cuánto falta?

-GPS.

-GPS.

-GPS.

-Un GPS es un aparato que los llevas en el coche

y te indica a qué sitio quieres ir.

-Es lo que te guía a los sitios. Lo pones en el móvil y...

-Miras el teléfono del GPS o miras dónde estás...

-El mapa. -Un mapa, como un mapa.

-Pues es un señor que lo metes por la radio

y te dice adónde tienes que ir.

-Lo tienes... -En el móvil, lo enchufas

y lo puedes poner en la pantalla esa.

-Y hay otra cosa que dice:

"Cuando vayas a la calle 'no sé qué'"...

Que es muy pesada. "Gira a la izquierda".

-Y cuando ya llegas a tu destino, dice: "Ya llegó a su destino".

Desde nuestra página de Facebook,

se ponía en contacto con nosotros Irene González, de Valladolid.

Desde allí nos envía un vídeo

donde se observa cómo en un semáforo

hay una señal en el suelo que obliga a girar a la izquierda

a los conductores de un carril.

Sin embargo, la calle a la que estaríamos obligados a girar

tiene una señal de prohibido el paso

y hay una señal de prohibido girar a la izquierda en el semáforo.

Quiere saber si esto es correcto.

Hola, Irene. Vamos a intentar solucionar tu duda.

En el vídeo que nos planteas

circulas por una calzada con dos carriles en tu sentido

y el carril de la izquierda es exclusivo para girar a la izquierda

y, sin embargo, tenemos una señal vertical

que prohíbe el giro a la izquierda.

Lógicamente eso es un error de señalización.

Ahí no se puede girar a la izquierda;

debes continuar de frente.

Esa marca vial tendría que estar cambiada

y poner flecha de selección de carriles recta.

Quizá lo que haya ocurrido

es que antiguamente en esa calle se podía girar a la izquierda;

han cambiado el sentido de la circulación

y se les ha olvidado corregir la marca vial.

Como tú nos dices correctamente, hay que continuar de frente;

estaría prohibido girar a la izquierda.

Muchas gracias por tu consulta

y esperamos haber solucionado tu duda.

Si quiere que nuestros expertos

respondan a sus dudas o preguntas acerca de seguridad vial,

puede enviarnos un vídeo

a nuestro correo de participacion@seguridadvital.es

o a través de nuestras cuentas en redes sociales.

Sí, la he visto un par de veces.

-Sí, alguna vez, por la ciudad.

-Sí, por el centro más bien, ¿no?

-En autopista no la he visto.

-Enseguida veo que es algo relacionado con el bus.

-¿Cómo he actuado?

-No me ha afectado

porque normalmente suelo ir en el autobús.

-Uso el transporte público; suelo estar dentro del bus.

-Alguna vez nos hemos llevado un susto

porque una amiga que conducía se la ha saltado.

-Alguna vez me he metido, pero por equivocación.

-Sí, y por taxi y por... Y por donde he podido.

Siempre para atajar, sí he hecho alguna trampilla.

-Prohibido no; estación... del bus limitado.

-Me la jugaría por estacionamiento, pero no sé decir.

-No, no, no. (TITUBEA) -Pues...

Carril permitido exclusivamente para autobuses.

-Un carril bus, limitado a uso de autobuses.

-Uso exclusivo para el servicio público, el bus en este caso.

-Cuando vea una señal cuadrada con un taxi o un autobús,

que evite entrar en ese carril

porque es exclusivo para el transporte público.

Conducir es una actividad para la que es necesario tener

unas determinadas aptitudes psicofísicas

y gozar de buena salud.

Hay enfermedades temporales o crónicas

que merman nuestras capacidades y nos impiden llevar un vehículo.

Yo, por ejemplo, estoy ahora con vértigos

y no me dejan conducir. Hay trastornos físicos y psíquicos

que pueden aparecer de repente cuando tenemos el carné en vigor.

Es obligación del médico advertir al paciente

de que no debe conducir.

Sin embargo, no está en su mano quitarle las llaves del coche.

Las enfermedades que obligan a suspender el carné

o no otorgarlo están tipificadas

en el anexo IV del Reglamento General del Tráfico;

la vista, enfermedades del oído, del corazón, del sistema nervioso,

enfermedades metabólicas y neurológicas...

Tenemos una ley que es la ley de confidencialidad de datos.

Esa ley no permite que el médico informe

a los organismos correspondientes sobre la situación de ese paciente

sin el consentimiento de esa persona.

-El problema ocurre cuando esa persona

ha tenido una enfermedad grave o un accidente, por ejemplo,

y sigue conduciendo con el permiso porque no le caduca.

A esa persona nosotros no la vemos

en una exploración de un psicotécnico.

Solamente cuando a esa persona le está caducando el permiso

y tiene que renovarlo.

En el caso de que algún familiar notifique a Tráfico

de alguna manera que esa persona no está en condiciones de conducir,

entonces, en ese caso, sí lo explora Tráfico.

Después de la exploración, si hemos visto alguna enfermedad

que veamos que va a incidir en el mal uso del vehículo

o que puede ser proclive a tener un accidente,

lo que hacemos es pedir un informe a su médico de cabecera;

le interrumpimos su carné

y hasta que no nos trae el informe, no le damos de alta;

poniendo una serie de restricciones a la persona o al vehículo,

como pueden ser, acortarle la caducidad del vehículo,

que tenga que conducir con espejos retrovisores;

para que él conduzca de la mejor manera.

Y hay otro caso en el que, por enfermedad muy grave,

tenemos que quitar la opción de poder conducir.

-Lo que la gente no sabe es que conducir

con una enfermedad que no permite conducir,

si tiene un accidente,

la compañía de seguros no le va a cubrir;

por lo tanto, los gastos económicos que significa eso para él

y para su entorno pueden ser muy importantes.

-Podemos aconsejar siempre que los médicos les digan

que vayan a Tráfico

y que expongan la enfermedad que tienen

para que en el vehículo consten esas enfermedades

y se le haga una exploración exhaustiva

para ver cómo ha quedado,

y eso hace que el tráfico sea mucho mejor

porque ese sujeto va a conducir con unas garantías,

que van a influir, no solo en él,

sino también en todas las personas que estamos en el tráfico.

-Si yo te contara cómo subíamos los puertos de montaña...

-Bueno, los puertos entonces, hace ya muchos años,

eran una aventura.

-Muy difícil porque las carreteras eran muy estrechitas.

Aunque había poco tráfico, siempre había muchos camiones

y no era muy fácil subirlos.

-Si había una curva peligrosa, el camión pitaba

para que cuando viniera el otro, frenara o parara

porque no cabían los dos.

-Eran coches pequeños, de escasa potencia.

Primera, segunda, tercera; no había manera de que subieran.

-Al final subías en primera prácticamente.

O se quedaba el coche parado y no subías.

-El adelantamiento entonces era... por una parte seguro,

porque como el coche no tenía potencia,

no se podía pisar muy fuerte

y adelantar con seguridad, rapidez, etc.

-Los camioneros eran muy amables porque siempre

cuando ellos veían que podía pasar el coche que venía detrás,

por lo general te decía así con la manita que pasaras

y entonces aprovechabas esos segundos para adelantar.

-Y todas esas cosas influían

y no podía hacerse más de lo que el coche daba de sí.

-Las numerosas estaciones de esquí que existen en España

reciben infinidad de visitantes dispuestos a practicar un deporte

que día a día cobra más popularidad.

Sin temor a equivocarnos,

podemos asegurar que el 90% de estos visitantes

han utilizado el automóvil como medio de transporte,

teniendo, en la mayoría de los casos,

que vencer alguna que otra dificultad.

-Evidentemente son los neumáticos los cuatro puntos de contacto

de nuestro automóvil con el suelo

y cada neumático tiene una capacidad de adherencia,

de agarre,

que funciona en sentido longitudinal o en sentido lateral.

Cuando esta capacidad de agarre, de adherencia, se pierde,

se produce el patinazo.

-Si no tomamos las debidas precauciones,

podemos convertirnos en el momento más inesperado

en protagonistas de un peligroso ballet.

Estamos en la Land Rover Experience, de Andorra,

y vamos a aprender lo básico de la conducción en nieve.

Muy buenas. Lo vamos a hacer con Francesc Cols,

¿cómo estás? Buenos días.

¿Qué tres ideas clave

debemos tener en cuenta antes de conducir en nieve?

Una es reducción de velocidad, la segunda sería anticipar

y ser muy suaves en todos los movimientos;

la tercera, aumentar la distancia de seguridad.

¿Y qué vamos a hacer? Cuatro pruebas:

una subida con mucha pendiente y poca adherencia,

una bajada que resbala muchísimo, un eslalon

y una frenada de emergencia. Vale.

Comienzo yo con la subida y bajada.

La bajada con poca adherencia no me ha gustado.

Venga.

Bueno, ya estamos, ya estamos. La cuesta desde aquí impresiona.

Cinturón de seguridad lo primero.

Si no fuéramos con neumáticos de invierno,

estaríamos patinando como locos.

Como ves, la nieve está muy removida; por lo tanto,

esto se asemeja más a una situación blanda

que a una cosa que resbala mucho y hay que subir con velocidad.

Hala, gas a fondo y para arriba. Gas a fondo...

Ay, ay, ay...

Las ruedas bien rectas, no sueltes gas...

Acelera fuerte.

Ruedas rectas.

¡Muy bien, Carlos!

Gas, gas, gas; sin soltar...

Y ahora soltamos suave. Fenomenal.

¡Bien! ¡Bueno, bueno!

Sí que hay algún momento en el que te da la sensación

de que debes girar y es lo que no debes hacer.

Hay que girar muy suave.

Intentar tener siempre las ruedas muy rectas.

Cuanto más rectas están, mejor tracción,

porque más superficie de neumático está en contacto con el terreno.

Ahora estamos en lo alto y todo lo que sube... baja.

Sí, la bajada es bastante inquietante.

Esto asusta más que aquello,

porque una bajada deslizante asusta muchísimo.

Sí, sí. El coche puede resbalar y no parar.

Y ahora aquí, ¿qué debe hacer Carlos?

Primero ir muy muy despacio, no dejar que coja velocidad.

Pisando freno suavemente. Dosificando el freno.

Y tercera cosa muy importante,

bajar recto; ni zigzag ni girar. Vale.

Nos acercamos ya al comienzo de la pendiente.

Siempre dosificando... Coloco ya las ruedas rectas, ¿no?

Sí.

Que el coche no coja velocidad, dosificando mucho la frenada

y sin dejar que se acelere.

¿Así está bien, tan despacito? Sí.

Mejor controlando, ¿no?

Un todoterreno pesa dos toneladas o dos y media, depende del coche,

y es mucho peso.

Ahora si quieres suelta el freno. Y vuelve a frenarlo. Frena fuerte.

Casi bloquea. El ABS está trabajando,

pero nos hemos detenido por los neumáticos.

Si no, no habríamos frenado.

Ahora haremos algo que no se debe,

que es girar a tope. Vale.

Tope a la izquierda. Voy bajando y girando.

Tope a la derecha.

Fíjate que se va, se va... ¡Ay, ay!

Con las ruedas giradas, ha empezado a deslizar de delante

y cuando has vuelto a girar y has puesto las ruedas rectas,

nos hemos acercado al talud en un segundo.

Buenos neumáticos, buen coche y buen profe.

Ahora te toca a ti, Solano. Me toca.

Tengo que dar un saltito para subirme.

Bueno, ¿yo qué voy a hacer?

Tú vas a hacer un eslalon.

Hay que pasar con el coche entre los conos...

Sí; consejos a tener en cuenta, a ver.

Suave en todos los movimientos, girar lo justo y moderar velocidad.

¿Voy muy rápido? No, vas perfecto

porque hay adherencia, el coche no desliza,

con lo cual es seguro. Muy bien, perfecto.

Aquí que hay un montículo... Anticiparse.

Aquí está removida, esto va a agarrar...

¿Entonces acelero para que no se quede?

Acelera un poco para que no pierda velocidad.

Vale.

¿Qué tal lo he hecho, profe? Lo has hecho perfecto.

Pasamos línea de meta.

Muy bien, Solano.

Bueno, ahora, segunda prueba.

Frenada de emergencia con esquivas.

Simulamos una situación de emergencia en la que aparece,

por ejemplo, un jabalí. Por ejemplo.

Por ejemplo. Vale.

Aceleraremos muy fuerte, que no hay que hacerlo nunca en nieve;

frenaremos muy fuerte y giraremos a la vez.

Vamos a frenar en el segundo cono verde

y yo te indicaré hacia qué dirección debes girar,

en el último momento,

porque es una situación de emergencia.

Voy, eh. Gas a fondo.

Ay, madre...

Gas, gas, gas. Freno fuerte e izquierda.

¿Y giro todo? Todo, sí.

Muy bien, aprobada con nota. El jabalí...

Está enterito. (RÍE) Sí, vivo.

(RÍE) Conseguido.

Pero Solano no ha hecho la subida, así que nos despedimos ya

subiendo la cuesta. Venga.

A ver qué tal se te da. Vamos allá.

La exposición a un ruido fuerte y prolongado

puede perjudicar nuestra salud.

A partir de los 90 decibelios, entraríamos en una zona de riesgo.

Un turismo circulando genera 70 decibelios

y un tráfico abundante puede llegar a 80.

El tubo de escape modificado de una moto llegaría a 100 dB

y el sonido de un claxon hasta los 110 dB.

El umbral del dolor se sitúa entre los 120 y los 130 dB,

que es lo que alcanza la sirena de una ambulancia.

Si nuestro tiempo de exposición a este nivel se prolongara

por varios minutos, podría provocarnos un daño irreversible.

Buscamos su colaboración.

Si quieren denunciar algún punto negro en la circulación,

señales que no se respetan

o cualquier problema que afecte a la seguridad vial,

pueden hacer como muchos de nuestros espectadores

y enviarnos un vídeo para mostrarlo en el programa

a nuestro correo: participacion@seguridadvital.es.

Además, también pueden contactar con nosotros

a través de nuestras cuentas de Twitter, Facebook e Instagram.

Hace como... Sí, un año que me saqué el carné de conducir.

No, realmente me saqué el carné de conducir a la primera,

el teórico y el práctico.

No me han multado nunca hasta ahora.

Ni siquiera un aparcamiento.

La verdad es que nunca he cambiado la rueda de un coche.

Y no sé si sabría hacerlo.

Pues me toca ya mirar la presión de los neumáticos;

hace tiempo que no la miro.

(RÍE) No, no tengo ni idea. No tengo ni idea.

Los chalecos reflectantes se deben llevar a mano,

dentro del coche, donde te pille para cogerlos.

Yo soy más Gandhi.

Porque soy tranquilita,

soy de respetar las limitaciones de velocidad...

Pues eso.

Si tuviera que ponerme una nota del 0 al 10,

me pondría... Yo creo que, bueno, un ocho, sí.

Pues... o a mi hermano o a mis mejores amigas;

sería guay.

Esto ha sido "Seguridad vital". Gracias por estar ahí.

La próxima semana, más.

Y ahora, ¿unas bajaditas en trineo con la pequeña Montserrat?

Yo no estoy para mucho trineo, pero vale.

Venga, hala, ¡adiós! ¡Adiós!

¿Empezamos contigo? Sí.

Esto es "Seguridad vital"... Grabando.

¡Grabando!

¡Grabando!

¡Grabando!

(BALBUCEA) Perdón, perdón.

Espera que doy palmada.

Esto... No, esto es un camión. Esto es un camión.

¿Vale?

(RÍE) Qué tontada, venga.

(BALBUCEA) Aquí estamos en...

No es muy difícil decirlo. (RÍE)

Pobre Montserrat.

(RÍE)

Voy.

Ha salido que te cagas.

Es que estaba mirando a Carlos.

(RÍE) Era como...

Bueno, Silvia es... Tiene que ir más rápido.

Perdón.

Puede producirnos sensación de mareo...

¡Me como la cámara!

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Seguridad Vital - 12/03/17

12 mar 2017

Hoy Carlos y Marta nos mostrarán con todo detalle, como afrontar la conducción en nieve y los sistemas de retención infantil en vehículos.

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