Saca la lengua La 2

Saca la lengua

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Para todos los públicos Saca la lengua - 01/10/11 - Ver ahora
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Bienvenidos a "Saca la lengua".

Hoy vamos a investigar, perseguir y atrapar palabras

relacionadas con la seguridad ciudadana y el delito,

porque el cara entre policías y ladrones

ha dejado huella en nuestra lengua a lo largo de la historia.

Además, las nuevas formas de delincuencia han traído también

nuevos términos que, como van a ver,

están muy de actualidad:

La prueba está en la calle.

-Crimen, castigo. -Delincuente.

-El coche patrulla.

-Cárcel. -Abogado.

-Comisaría.

-Asesinatos. -Reinserción social.

-Esposas. -Navaja, arma, pistola.

-Vigilancia. -Secuestro.

-Control. -Allanamiento.

-Apoyo al ciudadano y seguridad.

-Engaño, estafa.

-Orden. -Hurto.

-Disuasión. -Alunizaje.

-Malversación de fondos. -Butrón.

-Sirena. -Agresión...

Violencia, maltrato. -Pena.

-Daño. -Celda.

-Rehabilitación. -Uniforme.

-Evasión de impuestos.

-El de la gabardina... Colombo.

Después de casi 40 años de servicio en la policía,

me imagino, Patricio, que debes conocer la calle

como la palma de la mano.

Y te pregunto: ¿Han cambiado mucho los delitos que se cometen

en la calle y también las causas que han llevado...?

¿Que llevan a las personas, hoy en día, a cometer los delitos?

¿Han cambiado? -Pues, hombre, el delito,

podíamos decir, que ha evolucionado, ha cambiado.

Eh... La gente está más preparada, pero las víctimas

siempre son los mismos: el ciudadano de a pie,

el ciudadano de la calle, el trabajador...

Y lo que sí varían son, quizá, las causas o los motivos

por las cuales delinque la gente.

Es decir, antes había mucho consumo de droga

y, prácticamente, la mayoría de los delitos

se centraban en consumidores de droga que, obviamente,

vale un dinero y no está al alcance de un trabajador.

Y ahora, ¿ya no? ¿Por qué se comenten delitos

ahora, entonces? -Bueno, ahora hay gente

más experta, más especializada...

Y hay otros tipos de delitos, también.

Delitos que se han incorporado,

delitos quizá más violentos, como los aluniceros,

como los cogoteros, estranguladores...

¿Y los timos? -Bueno, el perfil de la víctima

suele ser de personas de más de 60 años...

En fin, se aprovechan un poquito de su edad

y luego, también estamos viendo últimamente

que hay una serie de víctimas numerosas también extranjeras,

que no conocen la picaresca española.

Ah, ¿sí? -Y entonces, se dejan embaucar

ya sea con el tocomocho, ya sea con la estampita

y los trileros, que son los típicos... Eh...

Engañadores o estafadores de siempre;

en pequeñas cantidades, pero si te picas,

pueden ir a más y quitarte una cantidad importante de dinero.

-¿Estraperlo? Eh...

Creo que era algo que había que pagar,

pero, ahora mismo, no sé lo que es.

-Me suena mucho, pero no sé a qué se refiere. Estraperlo.

-No me quiero arriesgar, que diré alguna estupidez, no. (RÍE)

-Una tasa o algo así que hay que pagar, puede ser.

-Es una manera de engaño, así como un timo.

-Quizá un comercio, peso no estoy muy segura.

-Es como comercio ilegal... No sé, ¿mercado negro?

-Es una especie de trapicheo, ¿no?

De trapichear con cosas; una manera de ganarse dinero

que no es muy legal.

-Sí, es un comercio que se hacía

en la época de Posguerra...

Como en negro y de comida, creo.

Es una palabra de la Posguerra. Sí.

-Se utilizó mucho, pero, ahora, la verdad es que eso desapareció;

no oí a nadie decir:

"Este señor se dedica al estraperlo",

"este individuo se dedica al estraperlo".

Es una palabra de la Posguerra.

Hay venta ilegal de objetos en mercadillos,

procedentes del robo,

pero nada tiene que ver con el estraperlo.

Hay una palabra que todo el mundo entiende lo que es:

Un yonqui es alguien dependiente de la heroína.

-Sí. ¿Pero de dónde viene la palabra?

Es curioso, ¿verdad? -Yonqui procede de un consumidor

de heroína y, efectivamente, es una palabra que ha traído

a España, en los años 60, un escritor norteamericano...

Eh... William Burroughs, que escribe este libro

y se tradujo, en los años 60, al castellano

y ha quedado la palabra hasta nuestros días.

Y usted, no sé si se ha dado cuenta, pero hay otra palabra,

que también oímos todos los días, que es el camello.

Pues resulta que no es el único animal

al que se asocia el mundo de la droga.

-Sí, la verdad es que el mundo de la droga no sólo ha traído

el camello, que es quien vende la droga,

sino otro tipo de animales, como puede ser el mono...

"Pasar el mono". -"Pasar el mono",

que es quien tiene el síndrome de abstinencia.

El caballo, que es la heroína.

-¿Bolero? Es un baile.

-¿Bolero? ¿Dentro de este contexto?

Como no sean los trileros...

¿No son los trileros de las bolitas?

No sé lo que es bolero, no.

-Una pieza de baile.

Digo yo.

-Ni idea. (RÍE)

-Sí, el que transporta los narcóticos de un sitio a otro;

por ejemplo, un caso muy importante

es "El expreso de medianoche".

-Un individuo que contratan para que pase bolas de droga

en el estómago y que, en muchos casos, acaba intoxicado

y en los que no, pues saca un poco de dinero

para hacer ricos a los que les mandan

pasar las bolas.

Es un traficante que transporta la droga en su propio cuerpo,

envuelta en gomas y, en fin, perfectamente...

Cerrado herméticamente, aunque, a veces,

ha traído consecuencias graves cuando se ha reventado

algunas de esas bolas en el interior del cuerpo

del traficante.

Si estás investigando una serie de delitos

y quieres centrar al delincuente, pues lo sigues y, entonces,

lo encierras en su domicilio... "Encerrar", entre comillas.

Es decir, centras su domicilio o centras el punto de reunión,

o el punto donde se encuentra con otra gente...

Eso es centrarle. Luego, hay varias palabras derivadas

también, como... Eh...

"Ponerle un rabo", que es... "Ponerle un rabo", ¿qué es?

-Es poner un policía siguiendo al sospechoso.

En caso de que el sospechoso se percate de que el policía

le está siguiendo, hay otra palabra

que dice que le ha mordido al policía.

"Le ha mordido", también entre comillas,

quiere decir que ya puede dejarlo, porque esa persona es conocida

y ya no nos sirve para hacer ese seguimiento.

Es conocida. El sospechoso le ha visto.

-Le ha visto, correcto.

Patricio, le haré una pregunta que siempre quise hacerla:

¿A ustedes les molesta que les llamen maderos?

-Bueno, la palabra madero yo creo que viene

de aquella época en que los policías

vestían de marrón y la verdad es que no es peyorativa la palabra

madero, aunque también depende de quién la diga...

Claro, como siempre. -Pero yo creo que el madero

tiene que nacer; el policía es quien gana una oposición,

pero el madero nace

y hay que demostrar que se es buen policía y el vocacional,

al cual yo considero un buen madero.

Qué bueno, o sea, que hay que tener madera para ser madero.

-Correcto, lo has definido perfectamente.

-Pasma, madero. -Madero.

-El madero.

-Madero. -Madero, picoleto, pitufo...

Eh... No sé, agente de la autoridad.

-Grises, de otros tiempos.

Monos.

-Agente de la ley, guardia. -Manolos.

-Chapas. -En mi pueblo, precisamente,

migueletes. -La bofia.

-Los guindillas.

-Funcionario. -Estupa.

-Guru. "¡Que vienen los gurus!"

-Caco, chorizo.

-Eh... Descuidero.

-Carterista. -Robaperas se dice también.

-Malhechor. -Choro.

-Latero. -Un mangante.

Y alguna otra que me gustaría decir, pero me la guardo.

-¿Robar?

Mangar.

Eh... Saquear.

-Choricear, sustraer, hurtar. -Guindar.

-Birlar. -Apoderarse de lo ajeno.

-Apropiarse. -En Ecuador, también "chorificar",

como se dicen "choras" a los ladrones, "chorificar".

-Afanar, apandar.

-Limpiar. -Chorar, sisar.

Ahí, para la saca.

Yo, que siempre cumplo un pacto,

cuando es entre caballeros,

les tenía que escribir esta canción.

Hoy venía en el diario el careto del más alto;

no lo había vuelto a ver desde aquel día.

Que escapaba del asalto al chalé de un millonario

y en la puerta, le esperó la policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

En los tiempos que corren, hasta la delincuencia

está organizada; es verdad que ya lo estaba en los años 30,

con la mafia de Al Capone, pero, en los últimos tiempos,

es verdad que estas mafias organizadas se han convertido

en una auténtica amenaza para la seguridad ciudadana, Cruz.

-Hola. Hola. Experta en sucesos.

¿Verdad que sí? Más que nunca. -Se han convertido

en auténticas multinacionales del crimen,

porque tocan todos los palos del crimen;

se dedican a los secuestros, a las extorsiones,

a los asesinatos, al tráfico de seres humanos,

a la prostitución, a la droga, al blanqueo... A todo.

Auténticas multinacionales del crimen,

como dicen los policías. O sea, que son negocios del crimen.

-Son negocios del crimen; esa es una definición perfecta.

El crimen ha existido siempre, es obvio,

pero el nivel de depuración, de negocio, de especialización

que se ha alcanzado y luego, las alianzas que tejen

entre las bandas criminales,

eso es un fenómeno relativamente moderno.

Sicarios, por ejemplo, sicarios han existido siempre,

pero tal y como los conocemos ahora

son fenómenos muy recientes,

al menos, desde que han llegado a España.

Y sin embargo, tiene un origen muy antiguo, ¿verdad?

Y muy curioso. -Sí, la palabra sicario

es de la época antes... Es del siglo I antes de Cristo.

Es del latín, "sicarius", que significa precisamente eso:

Asesino a sueldo.

Estaba pensando, Cruz, que también han cambiado las formas

de delincuencia, pero también ha cambiado la forma de contarlo

para los periodistas; me imagino que hablando de palabras

y de lenguaje, habrás tenido que incorporar un léxico específico

para contar los sucesos, ¿no?

-He decirte que el metalenguaje policial

me fascina... ¿Sí?

-Es riquísimo... ¿Qué palabra te gusta más?

-Pues, mira, "sicario" me gusta mucho,

pero hay una bastante reciente que me encanta,

por lo que tiene de metafórica que es la "oficina de cobros".

La oficina de cobros no es un lugar físico,

sino que es donde los narcos pagan a los sicarios.

La oficina de cobros, fíjate qué nombre más metafórico

y más bonito; hay otra muy de actualidad,

que es el volcado, que es cuando unos narcotraficantes

les quitan la droga a otros y es que el mundo de la droga

nos está dando muchísima jerga...

Desde luego. -Muchísimas palabras.

Por ejemplo, los policías ful, que no son policías;

son delincuentes que se hacen pasar por policías.

En esa misma familia, está el pasteleo.

El pasteleo es cuando los delincuentes utilizan

placas policiales falsificadas o robadas o equis...

Pues se dice que están pasteleando.

En fin... Los amarres. Los amarres son los secuestros

entre delincuentes, normalmente.

"Le han hecho un amarre".

En fin, es una terminología amplísima, preciosa...

También muchas palabras están incorporándose

a través de los traficantes de hormonas, EPO, etcétera.

Por ejemplo, no sé si sabes que a las dosis de EPO,

se las llama lapiceros. Ah, ¿sí? Qué bueno.

-Sí, ya te digo; es un mundo riquísimo, muy atractivo.

A mí me sigue llamando la atención los nombres de las operaciones...

-Sí. Cuando hacen una operación

que, a lo mejor, dura mucho tiempo, meses e incluso años,

¿de dónde sacan esos nombres?

-Bueno, eso es que para hacer un libro de eso.

Operación Nécora, por ejemplo, es de las que más suena.

-Operación Nécora, además, estaba Garzón

y hablaba de vez en cuando... Exacto.

-Operación Nécora... Laureano Oubiña

era el principal encausado y Laureano Oubiña

es de Rías Baixas, es gallego. Ajá.

-Entonces, la nécora, como sabes, es el crustáceo por...

(AMBAS) Por excelencia. -De la zona.

Hay una muy bonita reciente de la policía,

que se llama operación Tacataca, que, fíjate,

que el principal encausado, que era un blanqueador...

"Blanqueador", "lavador", lavadora de dinero, otra palabra...

El blanqueador iba a tener un niño, en pocos días,

o en pocas semanas y, entonces, en honor al niño,

le hicieron el guiño de bautizarla como Tacataca.

Hay otra que se llama Paraíso, que es en honor a la serie

"Sin tetas no hay paraíso",

porque vivían con ese nivel de vida.

Y luego, hicieron otra serie entera

bautizándola con todos los personajes de Disney:

operación Pato Donald, operación Mickey Mouse...

¿Sabes qué pasa? Que, a veces, es un poco producto

del investigador y producto de la improvisación,

porque todas las operaciones se graban en el sistema

y, muchas veces, cuando van a introducir el nombre,

pues ya está ese nombre, como cuando tú vas a meter

una clave que te piden... No sé, para hacerte un correo...

Sí. -Para hacerte un perfil...

Están cogidas las que quieres. -Cogidas.

Sí. -A ellos también les pasa.

-Que todo el mundo es de su condición.

-Que todos son de la misma condición.

-Que todos son de la misma condición.

-Que todos son de su condición.

-Que todos son de su condición.

-Y roba a otro ladrón.

-1000 años de perdón. (AMBOS) Tiene 100 años de perdón.

-100 años de perdón. -Tiene 1000 años de perdón.

O 100. (RÍE)

Yo soy muy exagerada, vamos.

-Ese no me lo sé. -Hace al ladrón.

(AMBOS RÍEN) (ELLA) Ni idea.

-"La ocasión hace al monje", me parece que era.

-Esa no me la sé. -Ah, esa... No. No.

-¿La ocasión hace al ladrón?

-Quiere decir que, a veces, las circunstancias te empujan

a cosas que, bueno, tal vez, nunca harías, ¿no?

No pensarías que harías.

-Pero es más triste... Robar.

-¿Más triste? -¿Es robar? ¿Más triste es robar?

No, no, ese no lo conocía.

-Pero más triste es robar.

-Pero más triste es robar.

"De robar". (RÍE)

-Pero más triste es robar. (AMBOS RÍEN)

Ya lo dice el dicho: "Hecha la ley, hecha la trampa".

Y es que los delincuentes siempre buscan tretas nuevas

para saltarse la ley y salirse con la suya.

Y con los nuevos tiempos, nuevos delitos

y muchos de ellos relacionados con las nuevas tecnologías.

Eduardo, ¿por qué se le sigue llamando "piratas",

si ya no navegan por el mar, sino por la red?

Porque vosotros les seguís llamando "piratas".

-Efectivamente, es una analogía.

Igual que los piratas navegan por el agua,

nosotros, cuando estamos en Internet, muchas veces,

forma parte del lenguaje cotidiano decir que navegamos por Internet.

Pues si las personas normales navegan, aquellos que quieren

obtener un beneficio ilícito

son iguales que los piratas en el mar.

Estaba pensando yo que los piratas de ahora también han cambiado

de mascota; ya no es el loro, ahora es el ratón del ordenador,

pero los delitos siguen siendo los mismos, ¿o no?

-Sí, efectivamente. Los delitos que se cometen

son los mismos sólo que utilizando otros medios.

Como, por ejemplo, el timo de las cartas nigerianas.

Ajá. -Que vendría a ser el timo

de la estampita de toda la vida,

pero adaptado a las nuevas tecnologías.

Consiste, básicamente, en que se pone en contacto,

a través de correo electrónico, una supuesta viuda nigeriana

que tiene una fortuna muy grande, de 10, de 100 o de 1000 millones

de dólares y que requiere de nuestra ayuda para sacarlo,

porque, tras la muerte de su marido, está bloqueada

en el banco y ella no tiene un solo dólar

y necesita que le enviemos un poco de dinero

para sacar el dinero; y a cambio, compartirá un 10%

o la mitad de la fortuna de su marido con nosotros.

Eh... Empezamos a enviarle dinero: 300 dólares, 400 dólares...

Y, naturalmente, nunca llega el dinero a la otra parte...

Claro. -Porque, obviamente,

es todo una mentira.

Estaba pensando que, efectivamente, se parece mucho

al timo de la estampita, ¿no?

La avaricia siempre existe.

¿Pero y el amor? ¿Cuántas veces...?

O sea, hay que ser muy tonto para pensar que una chica joven,

de un país extranjero, se está enamorando de ti

y eres capaz de darle... ¿Cuánto dinero?

Ese es otro delito nuevo, ¿no?

-Se ponen en contacto con nosotros también por el correo electrónico,

una chica de un país del Este, guapa, atractiva,

que se ha enamorado de nosotros.

No nos dice dónde nos ha conocido, cosa que nos tendría que hacer

sospechar desde un principio y empieza un intercambio de correos

con nosotros; nos va mandando fotos que, si las comparamos

en Internet, son fotos de una modelo...

De modelos que son encontrables...

Sólo que no lo sabes. -Efectivamente.

Tras un tiempo, empieza a pedir dinero:

dinero para conseguir el visado para venir a España,

para el billete de avión,

dinero para sobornar a las autoridades...

Naturalmente, no llega, porque esa mujer, en realidad,

es un señor de 40 años, sin afeitar,

que está en una habitación de un hotel de Moscú.

En laboratorios como este se desvelan, cada día,

algunos de los delitos y también de los enigmas

que, hasta hace muy poco,

eran bastante más difíciles de descubrir.

Y entre otras cosas, gracias a una palabra clave,

que es el ADN. Francisco, ¿qué es el ADN?

-El ADN es la molécula fundamental de la vida;

es la molécula que contiene toda la información

sobre cómo somos cada uno.

¿Y el perfil genético?

-El perfil genético es...

Es cómo vamos a expresar

los resultados de un análisis de ADN.

Vamos a obtener unos resultados

que únicamente tiene cada persona,

y que son individualizables, por lo tanto.

Y vuestro trabajo sirve para...

Eh... ¿Para qué tipo de delitos?

-Sobre todo, los delitos, que más analizamos con ADN,

son de los más graves:

delitos contra las personas,

como homicidios, lesiones;

delitos contra la libertad sexual;

o delincuencia organizada.

Pero hacemos muestras de todo tipo.

¿Y dirías que tenéis una terminología,

un vocabulario propio para vuestro trabajo?

-Sí, sí, claro. Hay palabras que tienen mucho que ver

con el tipo de analítica de estas.

Por ejemplo, hablamos del marcador genético

o de extracto de ADN.

También se mantienen otros términos de policía científica,

como huellas, como reveladores, etcétera.

Hay muchos.

(SILBA)

¡Ah!

Alarma. ¿Qué otra cosa puedo hacer ahora?

Disparo.

Las historias de policías y ladrones han inspirado siempre

a la literatura universal;

por supuesto, también a la española.

Hay un género además, el de la novela negra,

que a los que nos apasiona la lectura,

nos sigue proporcionando ratos e historias maravillosas,

como las que nos trae Lorenzo Silva.

Lorenzo, lo que pasa es que me imagino

que también cambian las fuentes de inspiración,

en función de la evolución...

De cómo van evolucionando los delitos,

para los escritores. -Huy, en España,

dramáticamente, casi. Sí.

-Desde aquel crimen rural, aquel crimen artesanal,

que podía representar en la vida real

un personaje como el Lute, ¿no? Sí.

-O en la literatura, de los crímenes que indagaba

Plinio, el policía de García Pavón,

pues hemos pasado al crimen global, a la delincuencia organizada,

a los narcotraficantes, a...

Incluso a los asesinos en serie,

que es una figura que parecía norteamericana

y que también los hemos tenido aquí.

¿Pero son nacionales o importados, Lorenzo?

-Nacionales, nacionales. ¿Sí?

-Los asesinos en serie que tuvimos son nacionales, ¿eh?

O sea, que los malos también son "Made in Spain".

-Sí, yo es que creo que el concepto del malo es algo

que tenemos que cambiar, ¿no?

Esa visión del malo como un ser

esencialmente distinto de los buenos, ¿no?

El malo es una modalidad de la naturaleza humana;

la maldad es un rasgo de la naturaleza humana.

La mayoría de las personas la tenemos bajo control

y hay algunos que pierden ese control.

Bueno, Lorenzo Silva nos devuelve,

con cada libro suyo, a situarnos en este país,

y en cada época... Eh...

Eh... Por ejemplo, recurres a la guardia civil

para uno de tus protagonistas, Bevilacqua, con su...

Con su... Con su ayudante, Chamorro.

Me imagino que tiene su propio lenguaje,

que se diferencia, por ejemplo, de... No sé...

La policía de seguridad de otros países.

-Sí, la guardia civil, además, tiene una cosa muy curiosa,

que es que, bueno, existe desde hace 167 años;

lleva 167 años investigando crímenes en territorio español.

Ajá. -En este país.

Y es una historia rica que, curiosamente,

la literatura aprovechó poco... Había aprovechado poco...

El guardia civil que, digo, es el investigador criminal

más antiguo de este país... Prácticamente nadie lo ha usado

como protagonista y claro que tienen un lenguaje

y ese lenguaje, además, es un lenguaje peculiar.

Y, a veces, creo que a la gente de fuera les sorprendería.

Les sorprendería, por ejemplo, ver cómo...

Me hizo mucha gracia la primera vez que oí

a un guardia civil que hablaba de su cuerpo,

no como el cuerpo, ni la guardia civil...

Sino llamándola la Picolicia. (RÍE) ¿Sí?

-Creo que es una palabra muy brillante

que utilicé y que tomé prestada

y que está acuñada por los guardias civiles.

Es verdad, lo de picoleto se dejó de decir;

el tricornio... Son palabras que han desaparecido.

-Se sigue diciendo. ¿Sí?

-Se dice y ellos lo han asumido; creo que si se llama "picoleto"

a un guardia civil, siente que lo insulta muchas veces

y creo que lo asumen con buen humor.

¿Y tienes palabras, por ejemplo, fetiche, de las que sabes

que utilizas siempre para contar tus historias?

Que te funcionan...

-Como lo que escribo realmente

es la investigación criminal desde dentro,

el investigador necesita dos cosas muy importantes,

de las que quizá se habla poco.

Que son prudencia y paciencia.

Ah. -Realmente, la investigación,

cuando uno cae en la imprudencia, normalmente, la arruina;

y cuando uno es impaciente, pues, muchas veces,

no hace los esfuerzos ni durante el tiempo

que hay que hacerlos para "llegar a buen puerto".

Me imagino que, como escritor,

te tienes que poner al día también...

O bueno, como escritor que tratas de contarnos

lo que viven y cómo trabajan los investigadores, ¿no?

Hay infinidad de nuevos términos aplicados a las nuevas tecnologías

que habrás tenido que incorporar a tu vocabulario en las novelas.

-Una cosa que me fascina es cómo la policía puede ahora

trazar nuestros movimientos y nuestras comunicaciones.

Y a mí una palabra, por ejemplo, que me encanta

es la palabra "baliza". Baliza es como se llama...

En realidad, es radiobaliza, ¿no?

Cuando la policía quiere seguir a un sospechoso,

no le sigue... No le sigue por las calles, exponiéndose...

Eso lo hacen en circunstancias muy concretas.

Normalmente, lo que se hace es que se le pone un cacharrito

en el coche, que va marcando su posición permanentemente

y el policía, tranquilo, desde la oficina,

puede seguir por dónde va.

Lorenzo, ¿y hasta qué punto es importante el título

de una novela? Es decir, me imagino que una palabra

que nos lleva a pensar: "Esto es una novela de género negro".

O policíaca, ¿no?

-Sí, esa es la tradición del género;

yo soy un mal ejemplo, ¿eh?

Yo he sido una oveja negra dentro del género,

porque el género tiene esa tradición muy establecida

de títulos muy cortos, de títulos con la palabra "muerte",

con la palabra "sangre", con las palabras "asesinato en...",

que son títulos muy directos,

que de inmediato nos sitúan en el lugar y en la acción.

Y yo siempre he huido de eso;

yo siempre he buscado títulos simbólicos

y siempre he buscado títulos alegóricos.

Realmente, yo hablo en mis títulos...

Casi siempre hablo de las víctimas...

Sí. -Que es, realmente, el personaje

que a mí más me interesa en una historia de un asesinato.

Y mis títulos hablan de las víctimas,

pero de formas simbólicas; hasta que llegas a entender,

por ejemplo, en la primera novela, por qué habla

la víctima aludiendo al título:

"El lejano país de los estanques", debes leer la novela,

si no, no se entiende. Cuando llega, dice:

"Ahora lo entiendo". -Sí.

Pero, ahora, por ejemplo, están muy de moda los títulos,

como tú dices, muy largos. -Sí, sí.

Este último que ha triunfado: "Una mujer que soñaba...

con un bidón... Una caja de cerillas

y un bidón de gasolina". -Sí, sí.

Eso es curioso, porque realmente, Es curioso,

porque funciona con Stieg Larsson. Sí.

-Pero, a través de los títulos de las traducciones francesas;

realmente, no son los títulos originales de las novelas suecas,

que son títulos más concisos, sino que, en España,

se importó el título de las traducciones francesas,

que son, literalmente, como se han publicado en España.

Y es curioso; cuando empecé hace 15 años

y le presenté a un editor la novela

"El lejano país de los estanques", me dijo: "Demasiado largo".

Si a ese editor le enseñan "La chica que soñaba

con una cerilla y un bidón de gasolina"

o "La reina del palacio de las corrientes de aire"...

En efecto. -Supongo que se cortocircuitaría.

Y sin embargo, ahora, parece que sí, que esa es una...

Creo que el título depende de la personalidad

de las palabras que elijas.

Hay algo común, que es "se recuerda mejor, si es corto";

"se recuerda mejor, si es memorable".

Si es corto y memorable, ayuda,

pero si es largo y memorable, también se recuerda.

-Me gustaría preguntarle a Fundéu si la expresión

"disparar mortalmente", es correcta o no.

-No es correcto, no. En todo caso, lo correcto, sería

"disparar a matar" o "tirar a matar",

pero "disparar mortalmente", no, porque uno no puede asegurarse,

cuando está disparando, de que ese disparo es mortal o no.

Entonces, no se dispara mortalmente;

se dispara indiscriminadamente, se dispara bien, se dispar mal...

Pero "mortalmente" no puede calificar a un disparo.

-Soy Belén, de Buenos Aires, Argentina y le quería preguntar

a Fundéu si es redundante decir "hacerle la autopsia a un cadáver".

-Está muy bien lo de hacer autopsias de cadáveres,

porque lo malo sería hacer autopsias de no cadáveres.

Esa sí es una redundancia... Es una redundancia absurda;

se "hace la autopsia de fulanito de tal"

o "llevaron al muerto a la policía y después, al hospital,

donde le hicieron la autopsia".

Es decir, ahí la palabra "cadáver" sobra absolutamente siempre,

porque la autopsia, a no ser que se tenga mucha manía

a una persona, sólo se le hace a un cadáver.

-Tengo una duda, he oído, cuando dicen "cuerpo",

refiriéndose a cadáver, ¿no sería más fácil decir "cuerpo sin vida"?

-Un cadáver, en efecto, es un cuerpo sin vida,

pero es que, en las noticias, se habla de ir a recoger

los cuerpos después de un accidente...

No, "se recogen los cadáveres"; los "cuerpos" es un eufemismo

para huir de una palabra que puede resultar algo

tenebrosa o macabra, ¿no?

-Hola, tengo una duda. ¿Cómo se dice correctamente:

"secuestro exprés" o "secuestro expreso"?

-Se prefiere siempre la forma más propia en español;

en este caso, "expreso".

Pero con lo de secuestro ocurre que, si uno mira,

en la frecuencia de uso en cualquier buscador en Internet,

se encuentra mucha más documentación

en la prensa escrita de "secuestro exprés"

que de "secuestro expreso".

Y entonces, bueno, pues quizá lo más indicado es

seguir la corriente y usar "secuestro exprés",

si bien las dos formas son correctas,

tanto "secuestro exprés", como "secuestro expreso".

Teléfono.

Policía Nacional, buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?

Sí, caballero, tranquilícese,

tranquilícese, ¿vale? Dígame dónde es.

Bravo Murillo, ¿en qué número, caballero?

Con estas palabras, se responde cada día a las llamadas

de los ciudadanos que piden ayuda.

Y es que, mientras haya un delito, habrá policías que lo combatan.

Y nacerá también un lenguaje nuevo que se irá incorporando

al lenguaje profesional de las fuerzas de seguridad

del Estado, pero también a nuestro lenguaje cotidiano.

Así hemos llegado hasta el final;

hemos capturado y puesto a su disposición

un amplio vocabulario y ya saben que nuestro único móvil

es mostrarles la riqueza de nuestro lenguaje.

Policía.

Policía.

Policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Mucha, mucha policía.

Saca la lengua - 01/10/11

01 oct 2011

En este capítulo, "en el nombre de la ley" se nos mostrará el metalenguaje de las operaciones policiales, y como estas historias policiales han inspirado la literatura universal.

 

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  1. María

    Me gustaría saber por qué en los medios de comunicación siempre que se menciona el tema de la delincuencia aunque sea a nivel linguístico como es el caso, tiene que aparecer asociado al barrio de Vallecas que es donde están rodadas algunas imágenes. ¿Pueden por favor, dejar de seguir manteniendo el estigma de este barrio en el que no todos los que vivimos somos delincuentes? Gracias.

    07 oct 2011
  2. luz r

    Gran programa. Se nota la mano experta del equipo de guión y redacción,veteranos del oficio. Da gusto tener un canal km La2.

    04 oct 2011
  3. keko80

    Felicidades por "Saca la lengua". Entretiene y se aprenden cosas.

    02 oct 2011