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Para todos los públicos Sabuesos - Capítulo 9 - ver ahora
Transcripción completa

Mañana sigue el concurso. Es nuestra oportunidad.

-Pensaremos un plan. Nunca hemos estado tan cerca.

No quiero volver a verle. Para eso es ese papel,

para decirle "vete a tomar por culo" de manera legal.

Papá y yo nos vamos a divorciar.

Es por mi culpa. No digas eso.

Tenía que haberme portado mejor, así no habrían discutido.

La cena será mucho mejor.

Tengo un wasabi que, si cae, hace un agujero.

¿A cenar?

Vete, es la mejor manera de olvidarse de todo.

¿No había otro invitado? Está aquí.

Hombre, Albertito. ¿Gómez?

Ahí está el Agente Q.

Cuando se aleje del dueño, le disparas.

¿Recuerdas que antes solo venías a verme cuando necesitabas un favor?

Menudo jeta estaba hecho, ¿eh? Sí.

¿Has venido a buscarme? Eh...

Ay, Paula, si es que no aprendes. ¿Qué necesitas?

¿Podrías mandar que analicen esto? Trae.

¡Ahí está!

-¡Vamos, venga! ¡Quedan todos detenidos!

Tenías ganas de decir eso. Muchísimas.

¡Nuevo récord, nuevo récord!

¿Qué te pasa con Marta? ¿Por qué no los dejas tranquilos?

¿Con Marta? No, nada.

Con el palito. Mira, yo te lo doy.

Tú nunca me abandonarás, ¿verdad? No. No te preocupes.

(Música animada)

(Ladridos)

(Gruñe)

(Música emocionante)

Muévelo un poquito para la derecha.

(Voces)

Ahí. No lo muevas.

-"Pensaba que el perro me hablaba, de verdad".

-Esa casa no es. Muévelo a la derecha.

-Vale.

(Voces)

"Me viene un poco mal, pero lo intento".

(RAÚL) "Mamá, es por la mañana".

"No, Raúl, no vas a perder clase por ver a unos frikis".

"No son frikis, se dedican a eso, son 'gamers'".

"Ni 'gamers' ni 'gamors'". "Quizá yo lo puedo llevar".

"Lo puedo recoger a la salida y llevarlo".

"No vas a faltar a clase y punto". "¡No es justo!".

-Ahí los tengo a todos.

¡Y dale la burra al trigo! Tú sigue así,

que igual no te llevo ni después de clase.

(RESOPLA)

Bueno, me voy a dormir que mañana tengo examen.

Y yo.

Me voy a dormir porque mañana no tengo examen, obviamente.

Bueno, buenas noches. Me voy a casa de Paula.

(GRITAN) ¡Uuh!

¿Qué?

Que te vaya bien, que pases buena noche.

Venga. Hasta mañana.

Chao.

Bueno, ¿qué? ¿Te vienes? Paso. Allí duermo en el suelo

y se me queda la entrepierna como a un esquimal nudista.

No, vas a dormir con nosotros. Pues claro. Hasta luego.

Tú deja el listón alto, tigre. Anda ya, chucho.

Se va. Hoy es el día.

Pues nos toca seguir esperando.

-Jefe, ¿qué hora es? -La una.

-Jefe, ya les ha bajado la temperatura corporal.

Se han puesto azul, azul pitufo.

-Perfecto, eso es que ya están dormidos.

Vamos. -Vamos.

(Música intrigante)

(Alarma de juguete)

Ostras.

(OLISQUEA ASUSTADO)

(Música de tensión)

(GIME)

(Música de intriga)

(SUSURRA) Sonia, Sonia. (PROTESTANDO) -¿Qué?

-Hay alguien en casa. -Sí, el Coco.

-No, en serio, Sonia. -Vete a dormir.

-¡Sonia! -¡Que te vayas a dormir!

(Puerta)

(Música de suspense)

(SUSURRA) Max.

(Música trepidante)

(Música de tensión)

(MAREADO) Raúl. ¿Qué pasa? ¿Por qué no arrancas?

-No sé cómo sacarme la llave. -¿Cómo?

-Que el Agente Q me ha meado encima y sin guantes...

¿Me la sacas tú? -¿El qué?

-¡La llave, idiota!

(BALBUCEA) Corre, Raúl. ¡Vámonos!

(Motor)

Venga, ¿qué haces? ¡Vámonos!

(Música de tensión)

¡Raúl, Raúl!

(JADEA)

Bienvenido de nuevo a casa, Agente...

¿Qué cojones es esto? -¿Qué ha pasado?

¿Ahora qué hacemos? -Adentro con él.

-Quieto.

(Música de tensión)

(Música alegre)

(SE QUEJA)

Tu hermano, ¿qué pasa? ¿No piensa bajar a desayunar?

Seguirá enfadado por lo de ayer. Pues ya le vale.

(GRITA) ¡Raúl, baja a desayunar! Sonia, eso también puedo hacerlo yo.

Pues haberlo hecho tú. Vale. Gracias, ¿eh?

(Alarma de juguete)

¡Otra vez el cochecito!

(RESOPLA) ¡Raúl!

¡Raúl, venga! ¡Que llegamos tarde!

¡Raúl! ¡Raúl!

¡Sonia, corre, ven!

¡Sonia! ¿Qué pasa?

¡Tu hermano no está! Mamá, tranquilízate.

¡Se ha vuelto a escapar, ha ido a por tu padre!

No creo, le odia. Menos que tú, pero le odia.

Pero lo ha vuelto a hacer. Debemos ir a por él.

Vamos a la estación. A ver, mamá, tranquila.

¿Cómo voy a estar tranquila? Pudo haberle pasado cualquier cosa.

Se ha escapado. Ya lo sé, hija.

Pero ¿dónde ha ido? ¿A lo de los "gamers"?

¿A lo de los "gamers"? Yo a este niño te juro que lo mato.

No me coge el teléfono.

Si yo estuviera yendo a un sitio al que no me dejas ir, no lo cogería.

Ya está, me da igual. Voy a por él. ¿Dónde se juntan los frikis esos?

En el recinto ferial. ¿Hasta el recinto se ha ido solo?

Sonia, vete yendo a clase. Voy a por tu hermano.

¡Te juro que, cuando lo coja, lo mato!

(Móvil)

¡Raúl! "No, pero está conmigo".

¿Y tú quién eres? "Un 'gamer' de esos, serás".

Pero ¿qué dice, señora? ¿Señora me has llamado?

Dile a mi hijo que suelte la maquinita y que se ponga.

Señora, escúcheme. "Me voy a enterar de quién eres",

llamaré a tu padre y se te caerá el pelo.

Que se calle, señora.

Tenemos a su hijo y, si quiere volverle a ver con vida,

"entrégueme al perro". ¿Cómo?

Ya me ha oído, el perro,

"al que ustedes llaman Max por su hijo".

Oiga, si esto es una broma, no tiene ninguna gracia.

¿Qué pasa?

-"Quiero que me escuche bien y se tranquilice".

No se trata de ninguna broma.

Entrégueme al perro

y le devolveremos a Raúl sin problemas.

"A las 12 en el anfiteatro abandonado".

Sí, lo que me pidan, pero déjenme hablar con él, por favor.

¿Qué pasa?

-¿Mamá? Raúl, hijo, ¿eres tú? ¿Estás bien?

Sí, estoy bien, mamá, pero... (GRITA) ¡Que no le hagan daño a Max!

-No se le ocurra llamar a la policía si quiere volver a ver a su hijo.

Sí, claro, claro.

"Oiga".

¿Oiga?

(Móvil colgado)

Han secuestrado a tu hermano. ¿Qué?

Pero ¿por qué? ¿Cómo? No lo sé, solo sé

que dicen que lo liberan si le entregamos a Max.

¿A Max? No entiendo nada,

pero es lo que vamos a hacer. Voy a llamar a la policía.

A la policía, no. Haremos lo que piden.

¿Dónde está el perro? ¡Max! (AMBAS) ¡Max!

¡Max! ¡Max!

¡Max!

Tampoco está en el jardín.

Pero ¿dónde se ha metido el puñetero perro?

(SOLLOZA)

Mamá, no le va a pasar nada a Raúl, ¿verdad?

Espero que no.

Sonia, soy tu madre y no voy a permitir que os pase nada malo

ni a ti ni a tu hermano. Debemos decírselo al tío Alberto.

Él puede ayudarnos. Y Max tiene que estar con él.

Yo me voy a ir. Cierra bien todo, no le abras a nadie.

Y confía en mí, voy a volver y voy a volver con tu hermano.

Ven aquí.

Tranquila, tranquila.

Por supuesto, jefe. Todo va como habíamos previsto.

Sí, sí, tendremos al perro en las próximas horas.

Por supuesto.

A sus órdenes. Cuento con ello.

¿Qué es todo esto?

-Tendrá que comer algo y aquí solo tenemos pienso de perro.

-No sé lo que es peor, pero ¿qué mierdas has comprado?

-Lo que he encontrado.

Lo único que había abierto es un chino.

-¿Y? -Un chino para chinos.

-Ah. Pero esto está congelado, hay que hacerlo al vapor.

¿Cómo lo hacemos? ¿Echándole el aliento

-Igual con un mechero, no sé. -Madre mía, ¿un mechero?

-También he comprado crema de chocolate para untar,

eso seguro que le gusta.

-Esto es crema de alubias, Fernando, picante.

No se lo puedes dar a un crío sin el estómago formado.

-Yo quería devolver al niño. -Nadie ha secuestrado a nadie.

Se subió a la furgoneta y lo estamos aprovechando.

Anda, saca el mechero.

Alberto, el desayuno está listo.

Toma, que se le van las vitaminas. Sabes que eso es una leyenda, ¿no?

Y más cuando el zumo es de bote.

Y este está caducado.

Sabes que la fecha de caducidad también es una leyenda, ¿no?

¿Sabes lo que fue de leyenda?

(Timbre repetidamente)

Eh, ¿esperas a algún perturbado? No.

¿Dónde está Max? Buenos días a ti también, Marta.

¡Max! ¿Estás bien?

¿Me queréis decir dónde está el perro?

¿Por qué quieres saberlo? Porque resulta...

Ahora se queda en "pause" y luego se le da al "play" que tiene detrás.

Marta, que por qué quieres saber dónde está el perro.

Porque tengo que hacerle unas fotos muy importantes

para el calendario de la ONG.

Ay, yo no sabía que tu ONG colaborara también con los perros.

Pues mira, ya lo sabes.

Estáis desayunando, ¿no? ¿Tú podrías hacerme un café?

Sí, claro. No, ya te lo hago yo.

No, hombre, si se ha ofrecido Paula, ¿verdad?

Claro, sí, yo te lo hago.

Necesito a Max porque han raptado a Raúl.

¿Cómo? ¿Qué pasa?

Pues que...

que se le ha antojado el café con azúcar moreno.

Tengo azúcar moreno. ¿Ah, sí? ¿Y leche de arroz?

Tengo leche de arroz también. ¿Y pan?

Tengo pan. ¿Sin gluten?

Sin gluten, no. ¡Oh!

Creo que la vecina me dijo que era celíaca.

¿Doña Amparo, la de los gatos? Sí.

Bueno, voy a preguntarle a ella.

Gracias, ¿eh?

No sé lo que está pasando, me piden a Max a cambio de Raúl.

Qué cabrones.

Pero ¿por qué no se lo quieres decir a Paula?

Han dicho que nada de policía y no voy a arriesgarme.

Vamos a ir y darles al perro. Al perro no te lo puedo dar.

¿Cómo? ¿Que no me vas a dar al perro?

¿Vas a anteponer la vida de un animal a la de tu sobrino?

No te lo puedo dar porque lo dejé en casa, ¿no está allí?

¿Por qué es más especial ese perro que mi hijo?

No, no es eso. Es que Max es especial porque...

Alberto, como si es de oro. Vamos a dárselo ya,

que si le pasa algo a mi hijo, yo me muero.

Lo sé, ven aquí, que todo va a salir bien.

Alberto,

que doña Amparo no es celíaca.

¿Ah, no? No.

Qué mentirosa, la vieja. ¿Tú, sí?

Yo no... Vamos a buscar a Max.

Marta, ¿tú estás bien? Sí, es que se emociona.

Es que como ayudo tanto... Alberto, ¿qué está pasando?

Nada, nada, estamos bien. Todo bien, venga.

Nos vemos, ¿eh? Me encanta despertarme contigo.

Después de saltar la valla, parece que el rastro...

Mira. Sí, nos lleva a esta puerta.

Es la que tiene más fácil acceso. ¿Tenéis ya a Raúl?

No, hija, no, no encontramos a Max y el tiempo está pasando deprisa.

Mira, aquí forzaron la puerta con una palanca.

Y una vez entró, ¿hacia dónde fue? ¿Hacia dónde fueron?

Hay dos huellas diferentes, al menos fueron dos.

¿Dos? Y parece que iban al garaje.

Sabían dónde estaba Max.

Pues no hay signos de forcejeo. ¿No escuchasteis nada anoche?

¿Algún ruido? No.

¿Qué te pasa, Sonia?

Podría haberlo evitado. Raúl vino a mi habitación

y yo no le hice ni caso. ¿Qué te dijo?

Que había escuchado algo.

O sea, que él los escucho. Mira, yo lo siento.

Lo siento, pensaba que era una pesadilla o me estaba vacilando.

Pero yo nunca pensé que lo iban a secuestrar.

A ver, Sonia, tú no tienes la culpa de nada, sácate eso de la cabeza.

Claro que sí, ven aquí. Venga, anda.

Huy, ¿qué es eso?

Raúl no tiene ningún juguete así. Oh.

Parece algún tipo de gas somnífero.

Venían a por Max.

Si venían a por Max, ¿por qué se han llevado a Raúl?

Algo les tuvo que salir mal. Vamos a encontrar a Max.

(Música de tensión)

¡Alberto!

La zapatilla de Raúl. No me digas.

Se le tuvo que caer en el forcejeo o a lo mejor salió corriendo,

persiguiendo a Max y se le cayó en la carrera.

¡Hay un bozal!

No está mordido, alguien se lo ha tenido que quitar.

Tu hermano, seguro.

A lo mejor consiguió liberar a Max. Por eso creen que está con nosotros.

Claro.

Parece que alguien salió con mucha prisa.

Son marcas de rueda ancha, como de furgoneta

o camión pequeño. Va en esa dirección.

¿Es de Raúl? Sí.

O lo tiró para que lo viéramos o se le cayó intentando escapar.

¿Con eso qué quieres decir? ¿Le han podido hacer daño?

No, a lo mejor cogieron el badén fuerte

y se le cayó. ¿Y Max?

Estaba drogado. Esto tendrá una capacidad de 20 mililitros

y él pesa unos cinco kilos,

por lo que le tuvo que hacer efecto pronto.

No puede estar lejos.

¡Max! (AMBAS) ¡Max!

¡Max! ¡Max!

¡Max! ¡Max!

¡Max!

(PREOCUPADO) Max, Max, ¿qué tal?

Max, socio, dime algo. ¿Cómo estás?

No pretenderás que te hable el perro.

No, no, claro. Ha sido la emoción de encontrarlo.

Venga, va, vamos a llevarlo a casa. Venga, vamos, vamos, Max.

(Música alegre)

Sácame uno para mí.

¿Has pagado algún café en esta comisaría?

Por supuesto. No soy un gorrón. El año pasado pagué dos.

Vale, pero si lo saco, te lo bebes. ¿A estas horas y gratis?

De un trago, aunque hierva. Toma.

Dame.

Porque ya me he bebido el de Marta esta mañana.

Marta, ¿qué tal está? ¿Te ha preguntado por mí?

¿Me vas a interrogar sobre ella? No.

Es que el otro día lo pasamos muy bien

e igual te había comentado algo. No me ha comentado nada.

¿Nada bueno? ¿Nada malo? ¿Nada de nada?

Nada de nada. Buscaba a Max.

Le quiere hacer unas fotos para el calendario de la ONG.

Qué raro. Su ONG no colabora con perros.

¿Estás seguro de eso?

Me he hecho colaborador y perro no aparece por ningún lado.

O sea que era una excusa. Hay que llevar unas estrategias.

No vas a decir que estás desesperado. Iba a mandarle un mensaje,

pero no sé qué ponerle. ¿Se te ocurre algo?

Algo está pasando.

"Algo está pasando entre nosotros", muy buena.

Pero es un poco explícito. No: "Hola". Muy soso.

"Buenos días". Muy formal.

No me gusta. A mí tampoco.

¿Y si le mando un vídeo de una redada?

Como que me he equivocado y quizá comenta algo.

Me han mentido en la cara y pienso averiguarlo.

¿De qué estamos hablando?

(SUSPIRA) Bueno, nos vamos a tener que ir yendo ya, ¿eh?

¿Por qué no se lo decimos a Paula?

La policía está acostumbrada a tratar con estos casos.

Es muy peligroso y no entregamos a Max y...

¿Y si perdemos a Raúl?

Yo lo siento mucho, Alberto, por tu perro,

pero no voy a poner en riesgo a mi hijo.

Ya, pero habrá que solucionarlo sin entregarlo, ¿no?

No podemos perder a Raúl, pero no podemos perder a Max.

A ver, ¿nos hemos vuelto locos? ¡Por Dios! Hablamos de un perro.

Marta tiene razón. ¡Claro que tengo razón!

El perro ha hablado, ¿eh?

Ha hablado el perro.

Oye.

(BALBUCEA) Sí, hablo.

Y domino más vocabulario que tú ahora mismo.

¡Habla! ¡Habla! Y vosotros, ¿no vais a decir nada?

Cómo que habla... (AMBOS) Tú lo sabías, ¿no?

Pero ¿cómo me has podido ocultar todo esto tanto tiempo?

Para no ponerlo en peligro, pero ya veo que...

Para no ponerlo en peligro a él

y no se te ocurre que tienes que proteger a tu familia.

Lo siento, no quería haceros daño. Max, tú no tienes la culpa.

Debéis cambiarme por Raúl. Cuando me tengan, estaréis a salvo.

Pero si te entregas, te van a matar. Tranquila, me escapé una vez.

Puedo hacerlo otra. Tiene que haber otra forma.

A ver, Max, ¿había algún sitio donde os escondierais?

El último era cerca de un almacén de pescado.

Un infierno. Todo lleno de gatos. Perfecto.

Damos con ese sitio, llegamos antes que ellos...

¡No tenemos tiempo! Tenemos que irnos ya.

Es verdad. Venga, vámonos. ¡Tú no vas a ninguna parte!

¿Por qué? No pienso ponerte en peligro.

Cuando encontremos a tu hermano, te llamo y vienes. Por favor.

Socio, tenemos que salvar a Raúl.

Tened cuidado, ¿vale? Y con lo que sea, me llamáis.

Esto ni de coña tiene que ver con un calendario.

(Motor)

(Música de intriga)

(Música de tensión)

¿Todavía estás así? ¡Que vamos a llegar tarde!

¿Dónde está el crío? -Ya, jefe.

Que a mí esto me pone nervioso. Nunca había secuestrado a un niño.

-¿Crees que yo sí? Anda, vamos.

-¿Lo amordazamos? -¿Para qué vamos a amordazar al crío?

-Es el protocolo, ¿no? Al Agente Q le poníamos el bozal.

-Porque mordía. -Vale, nada de amordazarlo.

Pero sí lo ato, ¿no? -Sí, Fer, sí. Ata al niño.

-Pero sin apretar mucho. -¡Que lo cojas!

-Venga, chaval, que nos vamos.

Está durmiendo. -Pues despiértalo, que no llegamos.

-Eh, oye.

¡Hostia!

¡Jefe, que el crío no está! -¿Cómo que no está?

Pues hay que encontrarlo.

(Música de suspense)

-¿Dónde coño está el niño?

(Música de tensión)

-Pero ¿dónde está?

(SUSURRA) Fer.

Disimula.

Pues no está, macho. ¡Se ha escapado!

(Música de tensión)

-¡Joder, me ha mordido! Le teníamos que haber puesto bozal.

¿Y si algo sale mal?

No sé, si deciden no traer a Raúl. Alberto, vendrán armados.

Tranquila, solo quieren cambiar a Max por Raúl.

A tu hijo no lo quieren. Va a salir todo bien.

Eso espero, y que nos saques del lío en el que nos has metido.

Confía en mí. ¿Acaso tengo otra opción?

Tiene que ser por aquí.

No me gusta nada este sitio.

Mi olfato me dice que están cerca. Noto un fuerte olor a imbéciles.

Mira, ahí están.

¡Soltad a mi hijo! ¡Mamá!

¡Raúl! ¡Soltadlo!

Si quieres a tu hijo sano y salvo, dadnos al perro.

Soltad primero a Raúl.

Lo soltaremos en cuanto nos deis al perro.

Y me fío ahora de la palabra de un secuestrador.

Que nosotros no lo queríamos, fue él...

-Calla. Lo intercambiaremos a la de tres y ya.

Vamos. Tranquilo.

(Música de tensión)

Uno, dos... -Espera, espera.

Pero ¿a la de tres o a la de ya? -¿Qué?

No, ya que ha sacado el tema, no me ha quedado muy claro.

O sea, ¿a la de tres es ya o cuando tú digas ya?

¿Me estás vacilando? -No está claro, jefe.

¿Queréis hacer el intercambio ya? Ah, vale, entonces a la de ya.

Yo cuando digáis. No lo hagas más difícil.

Gracias, Max. Necesito volver a abrazar a mi hijo.

Mamá.

-¡Eh! ¿Quién es esa?

(NERVIOSO) Nosotros no la conocemos.

Señora, váyase de aquí que es un evento privado.

Pero ¿se puede saber qué está pasando? ¿Raúl?

Bien, vamos a hacer una cosa. Me dais al niño

y nadie va a salir herido. ¡Eh!

Es una poli. ¡Te dije que nada de poli!

¡Es una trampa! Dadme al niño o disparo.

Paula, piensa en Raúl.

¡Paula, no! ¡Hostia! ¿Qué? ¿Cómo?

Un paso más y se carga al chaval.

(Música de tensión)

(Música trepidante)

¡Max, Max! ¡Raúl!

¡Raúl!

Sube.

¡Soltadlo! ¡Aquí me tenéis! ¡Soltadlo!

¿Qué haces, jefe?

-El niño es la garantía para que nos dé la información.

¡Soltad al niño, capullos!

¡No, no, no!

¡No, no, no, no! ¡Mierda!

Marta, lo siento. Tú mejor cállate.

Vamos a tranquilizarnos, que vamos a dar con él.

¿Por qué no me habéis contado nada de esto?

¿Y me podéis explicar por qué he escuchado al perro?

Porque habla, por eso lo quieren. ¿Cómo que habla?

Sí, hablando, pero no se lo cuentes a nadie.

Pero ¿palabras? Y frases.

Y lo de Raúl no te lo hemos dicho por no ponerlo en peligro.

Ha sido un error. Me lo contáis de camino a comisaría.

Hay que avisar del secuestro.

Así que habla. Sí, lo complicado es que se calle.

Esperad por aquí. Voy a activar el dispositivo de búsqueda.

Marta, yo... ¡Tú cállate!

Que todo esto ha sido culpa tuya.

Marta, yo no sabía que os iba a poner en peligro así

ni a ti ni a la familia. ¿Crees que si hubiera sabido

que iban a secuestrar a Raúl...?

Ahora mismo solo deseo que no hubieses aparecido nunca.

¡Mamá! ¡Hija!

¿Qué haces? Te dije que te quedaras en casa.

¿Qué ha pasado? Se lo han vuelto a llevar.

Pero tranquila, lo vamos a recuperar.

Quédate con el tío, voy a por agua.

Marta, ¿qué tal?

Igual has recibido un mensaje mío hace un rato.

Tampoco era el mejor mensaje, pero...

Oye, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?

No, no estoy bien, Gómez, no estoy bien.

Han raptado a mi hijo. ¿Qué? ¿Qué ha pasado?

¿Los secuestradores se han puesto en contacto?

Sí y lo íbamos a intercambiar por Max, pero de repente...

¿Un perro? ¿Qué clase de rescate es este?

Bueno, pues... Paula ya ha dado el aviso.

Sí, yo vi a los secuestradores. Ahora iba a hacer un retrato robot.

¿Cómo que los has visto? ¿Lo sabías y no has dado parte?

Es que seguí a Alberto y a Marta sin saber de qué se trataba.

Hubiera pedido refuerzos, pero no sabía qué estaba pasando.

Muy bien, Paula, has sido muy profesional.

No te preocupes. Ahora nos vamos a encargar nosotros.

¿Sabéis algo de esos malnacidos? Ahora te cuento.

Marta, necesitaré tu móvil. Así podemos intentar rastrear

el móvil desde el que te llamaron los secuestradores.

Ten.

(Música de tensión)

Dinos la clave del laboratorio. Soltad a Raúl.

Sacadlo de donde lo tengáis. Es nuestro comodín.

Mira, si no nos la dices, le haremos sufrir hasta que confieses.

No le toquéis ni un pelo. Es mi amigo.

¿Lo ves? Necesitamos esas células madre

modificadas genéticamente para hacer el agente perfecto.

Tú tienes muchos defectos, como encariñarte con las personas.

Si le pasa algo, os perseguiré hasta arrancaros la carne a bocados.

Tenemos una sorpresa para ti.

-¿Tú te acuerdas de ese ácido que usábamos para corroer cadenas

y candados en nuestras misiones? ¡Ni se os ocurra!

¡Tachán!

Si no me dices la clave,

probaremos si agujerea igual la carne de un crío.

La clave es 2971.

¿Ya está? ¿Tan corta?

Como el pin de una tarjeta y nadie lo saca.

Os lo apunto, que veo que sois limitaditos.

Ahora, liberad a Raúl.

Lo liberaremos cuando comprobemos que la clave funciona. Al laboratorio.

(Música de tensión)

Ahí tenemos al científico yéndose a casa.

Terreno despejado. -Voy para dentro.

-Entra por la puerta de atrás. No tiene control de acceso.

Qué duro es el voto de silencio.

Tienen la clave verdadera. Enseguida te sueltan.

Acércame tus manos, que tengo mi arma secreta escondida.

El dispositivo está estático. Está en el campus universitario.

¿Es ese, no? Vamos, debemos darnos prisa.

No, Alberto, es cosa nuestra. Es mi sobrino. Querría ayudaros.

Marta te necesita más que nosotros. Quédate con ella.

Confía en mí, Alberto. Lo vamos a aclarar.

Jareño, Díaz, con nosotros.

(Música de suspense)

-¡Mierda!

Jefe, la clave no funciona.

-¿Cómo que no funciona? -Nos ha engañado.

¡Rápido! ¡La clave no ha funcionado!

¿Lo has metido bien? Los números no son lo tuyo.

-Claro que la he metido bien. Me la apunté.

-Les has engañado. Eres el mejor. Nunca te pondría el peligro.

La habrán cambiado por seguridad. ¡Puto perro!

(Puerta)

(Música trepidante)

(GRUÑE)

(GRITA)

¡Ayúdame!

Pero ¿qué haces? -¡Pues ayudarte!

-¡Pero no tires! -¿Qué quieres que haga?

-¡Coge al niño!

¿Cuánto hace que no lavas los pantalones?

Vas a desear haber escapado tú.

(Música trepidante)

-El mapa marca aquí. El sospechoso tiene que estar cerca.

Sí, pero se está moviendo. Es por aquí. Vamos.

(Música de tensión)

¿Dónde te crees que vas, chaval? -¿Adónde te crees que vas, chaval?

De rodillas.

Las manos atrás. Raúl, Raúl.

¿Estás bien? Sí, pero no sé qué ha pasado con Max.

-Tira.

-¡Mierda, mierda, mierda, mierda!

(Motor)

¿Te ha llamado Paula? No.

¿Ningún mensaje? Te hubieras enterado.

Llámala, por si acaso.

A ver, que está en una misión. Tranquilidad.

Si no hay noticias, son malas noticias.

¡Mi hijo, por Dios! No nos pongamos en lo peor.

Raúl es un campeón y en nada está aquí.

¿Está aquí? Alberto, te hemos oído ya.

No, no, que está aquí. ¡Hijo!

¡Raúl, hijo! ¡Raúl!

¡Ay, por Dios! ¿Estás bien? Sí, tranquila. Estoy bien.

Oye, lo siento, ha sido culpa mía.

No, tío, es mía por meterme en la furgoneta para liberar a Max.

¿Eso hiciste? Ven aquí, campeón.

Gracias, Casillas. Buen trabajo.

¡Gracias, Gómez, gracias! Lo hemos traído, Marta.

Gómez, llevo al detenido a la sala de interrogatorios.

¡Yo lo mato! Marta, por favor.

¡Lo mato! Deja que nos ocupemos nosotros.

Raúl, vamos a intentar que este tipo cante.

Te harán una revisión médica, pero necesito

que me des cualquier información de dónde te tenían.

-Eh, no sé, había cajas,

había disfraces.

No sé, parecía un teatro viejo o abandonado.

-Teatro. Bien, podemos tirar de ese hilo. Gracias, chaval.

Has sido muy valiente.

Oye, tendremos que recuperar a Max, que lo tienen como rehén.

Ya sé que es el rey de la casa y os importa,

pero no voy a centrarme en recuperarlo,

si no en atrapar a un delincuente peligroso.

-Hay que hacer algo para salvarle. Ya.

Hay que sacarle de ahí porque si estoy aquí es gracias a su plan.

Bueno, mi plan. ¿Cómo va a tener un perro un plan?

-Raúl, sé que Max habla. -¿Max habla?

Lo sabes. ¿Sabes que lo sé?

Sé que lo sabes. ¿También lo sabes?

Yo lo sé. Y yo.

¿Tú? Pero ¿qué pasa? ¿El perro ha dado una rueda de prensa?

Lo importante es que nadie más lo sabe.

Paula también lo sabe. Lo sabe.

Bueno, menos Paula, Marta, Sonia, Raúl y yo, nadie más lo sabe.

Lo de nadie pierde sentido.

Ya, porque lo saben los secuestradores... Da igual.

Oye, pídeme perdón. -¿Yo? ¿Por qué?

-Por llamarme loco y querer llevarme a una psicóloga

por decir que el perro habla.

-Bueno, de verdad pensaba que se te había ido la olla.

Anda, ven aquí, campeón. ¡Anda!

(SUSPIRA) (RAÚL) Ay, la vida.

(Música de tensión)

Herramientas.

El bricolaje es la escultura de los "cuñaos" como tú.

Dime la clave.

Te doy la oportunidad para que me lo digas por las buenas.

Ya te la dije. Si tienes problemas de oído,

ve a mi veterinario. Te dará una galletita si no le muerdes.

(SE RÍE)

No me estás dejando mucha alternativa, ¿eh?

Voy a tener que utilizar esto.

No, por favor. Eso, no.

Mi oído funciona bien, pero igual el tuyo falla después de esto.

Ultrasonidos, no. Cualquier cosa menos eso.

(Pitido)

(GIME) ¡No! ¡Para, para, para!

(PROTESTA) ¡Mis oídos!

Vaya, parece que has entrado en razón.

Y eso que lo he puesto al mínimo, ¿eh?

Dime la clave. Te la di. La habrán cambiado.

(Pitido)

(PROTESTA) ¡No! ¡Para, para, para! ¡Por favor!

(GIME)

Bien, habrá que subir la potencia al máximo.

-No hay manera de sacarle información y se hace el tonto.

Podemos sacar las huellas de su móvil.

Quizá hallemos al otro. Buena idea. Encárgate tú.

Casillas, haz honor a tu apellido y que no entre nadie. Vuelvo ahora.

Debo averiguar el paradero de Max antes que la policía.

¿Por qué?

Ya lo has escuchado. No lo consideran un rehén

y lo van a poner en peligro. Debo rescatarlo

y me vais a ayudar a entrar ahí.

¡Agente, es indignante!

Me han robado el bolso en la comisaría.

Lo siento. Hurtos es en el piso de abajo.

Bueno, pues me acompaña usted. En el piso de abajo.

Baje las escaleras y estará abajo.

Es alucinante esto, vamos, que...

Eh, pues sáqueme el número de placa porque lo que me parece indignante

es que en la policía me puedan robar...

Toma, mamá, toma, con dos de sacarina.

(SE QUEJA) ¡Quema!

¡Se le ha metido por aquí dentro! ¡Qué contrariedad!

Mamá, la quemadura es chunguísima. Pero bueno, ¿cómo ha podido pasar?

Bueno, ¿me vas a decir cómo contactar con tu compañero?

No me obligues a hacer algo que no quiero hacer.

No puedes hacerme daño. Conozco mis derechos.

Ya, pero resulta que no soy policía, que soy un socio de Max,

que es peor. ¡Ay! Pobre perrito.

¿Me vas a dar el número o no?

Creo que no sabes dónde te estás metiendo.

No, ni tú tampoco, ¿eh? A ver si voy a tener que cortar.

¿Crees que voy a traicionar a mi compañero?

No me está entendiendo.

620 15 27 162.

Pero no lo llames a la hora de la siesta porque no...

Vale, venga. Hasta luego, ¿eh? 620 15...

(Móvil)

¿Sí? Soy Alberto, el dueño de Max.

¿Quién te ha dado mi teléfono? Tu compañero.

¡Ese tío es imbécil! No tengo nada que hablar. Adiós.

"No cuelgues, no cuelgues, por favor.

¿Cuánto quieres por liberarlo?". Yo no quiero dinero. Adiós.

Hago lo que sea, lo que me pidas.

¿Cualquier cosa? Lo que sea.

Si me traes las células madre que guardan en el laboratorio

de la facultad, te doy al perro con un lazo.

¿Dónde está eso? "Laboratorio 119".

Facultad de Físicas. Dentro de una neverita azul.

Tienes una hora para traérmelo o le corto las cuerdas vocales.

"Un momento, oye".

Necesito una prueba de que está vivo.

Te escucha.

"Socio, ¿me escuchas?".

Que te voy a sacar de ahí, no te voy a dejar tirado.

Alberto, ¿eres tú? Sí, soy yo.

Ya sé que no te gustan que te digan estas cosas.

Escúchame, escúchame.

Que ya lo sabes, pero que eres mi mejor amigo.

Que me he acostumbrado a tenerte a mi lado

y que me haces más valiente, mejor persona

y que te quiero, chucho.

No escucho nada, me pitan los oídos.

¡No vengas, estoy a punto de machacar a este capullazo!

¿Qué te ha dicho?

Que me quiere mucho también.

(SUSPIRAN EMOCIONADAS)

¡Ramón, Ramón! Necesito un favor. No, tú necesitas doparte, tío.

Estás para el arrastre. Necesito tu ayuda.

¿No ves que estoy trabajando, Alberto?

Tienes la tienda vacía, Ramón.

Vale, es que estoy jugando "online" al "World of Craftwar".

Un orco que me está machacando. Está muy "chetado".

¿Ah, sí? ¿Está muy "chetado"? Sí.

Mira, no sé de lo que me hablas, pero necesito abrir una puerta.

¿Una puerta? Sí, es que han secuestrado a Max.

¡A Max!

¿Quién es Max?

Mi perro, Ramón, mi perro. Ah, tu perro.

Sí. Joder.

(Videojuego)

¡Necesito tu ayuda ahora! Bueno, vale, vale, vale.

¿Por qué han secuestrado a tu perro?

Eres mi mejor amigo y no te lo he dicho.

Mi perro habla.

¿Latín?

Sí, y chino mandarín. Era una broma, ¿entiendes?

Mira, es por el pedigrí, que tiene una raza purísima

y vale una pasta montarlo y me lo han secuestrado.

Ya, ya. Venga, vamos. Jo, yo tenía que haber nacido perro.

Sí. Menuda vidorra.

Todo el día tirado, jugando, tus cositas...

Sí. ¿Cuál es la diferencia con tu vida actual, Ramón?

(SE RÍE) Venga.

(Música de tensión)

¿Para qué queréis al perro?

Nos da pereza ir a por el periódico.

¿Sabes qué? En la cárcel, a los chicos como tú,

así, rapaditos, se lo rifan porque les queda muy bien la peluca.

¿Te hace gracia? Os tenéis que poner de acuerdo.

Ya me han interrogado con la técnica del poli malo.

Si Gómez te ha parecido el poli malo,

espera a conocerme a mí. (SE BURLA)

¿Para quién trabajas? Otra vez.

Para el refugio La Caseta, por eso queremos a ese perro.

Sé que habla. Ah, pues pregúntaselo a él.

O mándale un SMS, que el perro también sabe leer.

Y también sé que antes trabajaba para vosotros.

Cuando lo encuentre, le preguntaré por lo que le habéis hecho

y también me dirá dónde están las pruebas

y lo podré grabar como testigo protegido.

Ahora olvídate de ver una ventana sin barrotes

por el resto de tu vida.

Vale, podemos hacer un trato.

Podríamos.

Te lo cuento todo si no me acusas de nada más.

Te escucho.

¿Está por aquí?

Laboratorio 119. Max me ha hablado mucho de este sitio.

Max, ¿qué Max? ¿El perro? ¿Cómo va a ser mi perro?

El secuestrador, Maximiliano, Max para los enemigos.

Como para los amigos, pero al revés, ¿entiendes?

No. Da un poco igual.

¡Mira, aquí es! Va, va.

Alumbra, alumbra aquí.

Joder con El Vaquilla. Bueno, cada uno tiene sus cosillas.

Joder, qué guapo. Ya.

Venga, vamos a ver. Mira, ahí tienes. Tiene que ser aquí.

¿Qué hago yo? Ayúdame.

Del bolsillo pequeño saca lo que hay.

Lo tengo. Vale.

Pon el desencriptador en el codificador

y el desbloqueador en el desinhibidor.

A ver, Alberto, esto en el panel y lo otro en la puerta.

Sí, claro, qué tontería. Genial, venga, está bien.

Venga, listo. ¿Un código de cuatro cifras solo?

Esto está más chupado que "hackear" un mechero.

Qué bien. Vale.

Dale un beso. No.

Dale un beso. Voy.

Pero date prisa. A ver, que esto lleva su tiempo.

Puedo tardar dos horas. No puedes tardar eso.

Es una broma. Esto es pan comido.

A ver. Aquí está tu clave: 8369.

(Puerta abierta)

¡Eres un máquina, Ramón! Sí.

Vamos, vamos, que van a matar a Max.

¿Al secuestrador? No, hombre, a mi perro.

Joder, vaya lío. Venga, va, va.

Bien, Ramón, bien. ¡Mierda! El descodificador.

No, no, voy yo. Ve tú por el coche. Venga, venga, va.

Venga.

(RESOPLA)

Le aseguro que nadie ha forzado la sala de muestras.

Lo sabría porque la alarma está conectada a mi móvil.

Bueno, eso es que hemos llegado a tiempo.

De todas formas, nuestros agentes se quedarán de guardia.

Es aquí. Joder, Paula, Paula, Paula.

Pero, pero no puede ser.

Pero ¡si me han robado! ¡Me han robado!

Los ladrones no pueden estar lejos.

Ahora lo importante es saber si han robado algo más.

¿Cuál es su despacho? Por ahí.

Que no sea este, por favor, que no sea este.

¿Te estoy pidiendo tanto?

Si esas células madre caen en malas manos,

puede ser peligrosísimo, peligrosísimo.

No se preocupe, las encontraremos. ¿Cuál es?

Es este. La madre que me parió. Vaya día.

Cuidado con el escalón, señorita. Sí, gracias.

Vamos a ver, vamos a ver.

No sé, yo diría que aquí no falta nada, no sé.

El ordenador está perfecto, la agenda, mis cosas...

En fin, yo creo que esto está... que esto está bien.

Imagínese. Estoy en mi casa viendo tranquilamente los programas

de "Redes" antiguos, los de Eduardo Punset, ¿sabe?

Sí, sí.

Mientras tanto, me están robando el trabajo de mis últimos 12 años.

Por favor.

Ya, bueno. Usted tranquilícese porque...

Si no le importa, me gustaría hacerle unas preguntas fuera.

Sí, sí, claro.

(Música de acción)

No te muevas.

¿Alberto? Pero ¿qué haces tú aquí? Esto no es lo que parece, ¿vale?

Estoy intentando rescatar a Max. ¿Robando para ellos?

Sí. Dame la nevera.

No, no, por favor. Como no se la dé, lo van a matar.

¿Por qué te empeñas en hacer las cosas a tu manera?

¿Por qué no te dejas ayudar? ¿Por qué no guardas la pistola?

La carga el diablo, eso.

No quiero que pase como en el intercambio.

Si ven a la policía, se lo van a cargar.

Paula, por favor.

Lo siento, pero no pienso permitir que cometas un delito.

Dámela.

Bueno, parece que a tu amiguito se le ha acabado el tiempo.

Si la naturaleza no quiso

que los perros hablaran, ¿quién soy yo para contradecirla?

Pito, pito, gorgorito.

¡No, las cuerdas vocales, no! Prefiero morir a estar callado.

(Móvil)

¿Lo tienes? Ajá. ¿El qué?

Que no me interesa la fibra óptica.

Señorita, estoy esperando una llamada.

Pero ¿por qué cuelgas? Igual la oferta era buena.

Anda, llama, que yo no tengo prisa.

¿Por dónde íbamos? No lo hagas, por favor.

(Móvil)

Que le he dicho que no me interesa.

"¿El qué? Si no te he dicho nada". Ah, eres tú.

¿Lo tienes? "Sí, lo tengo, lo tengo".

Te envío la localización y nada de policía.

"Tranquilo, iré solo". No tardes.

"No. Bueno, a esta hora se pone mal de atasco,

pero intentaré tirar... Da igual, voy lo más...".

(Música de tensión)

(Puerta)

Ahí está tu salvador. Disculpe. Perdón.

No sé si era así la clave, estoy un poco nervioso.

¿La repito?

(Golpes)

Aquí. Oiga, tranquilo, tranquilo. Tranquilo, tranquilo, tranquilo.

Esta vez no me la vuelvas a jugar.

Lo traigo. Primero libera a Max. ¿Dónde está?

Socio, socio, ¿qué tal?

Te he echado mucho de menos.

Imagínate yo, que un minuto perruno son siete horas humanas.

Venga, vamos. Bueno, espera un momentito.

Es que se me ha olvidado decirte una cosa

y es que ese perro sabe demasiado. ¿Qué?

No voy a decir nada, ni un ladrido. Hasta nunca, agente Q.

¡Alberto!

(Música de acción)

(GRITA)

¡Joder con el teatro!

Ahora, ¿qué? ¿Qué?

Ahora, ¿qué?

Uh, menos mal que se lo ha tragado.

(Música de tensión)

(Música de acción)

(BURLÓN) ¡Tira más botellitas!

Lo siento, no es nada personal. No, no.

¡Alberto!

(GRITA) ¡Alberto!

(Disparo)

(Música de tensión)

Chico valiente.

¡Max, Max! (SE QUEJA)

Aguanta, que te llevo al hospital. Al hospital no, hombre.

Mejor al veterinario. Aguanta, hombre, aguanta.

(Disparo)

(GRITA DE DOLOR) Alberto, Alberto, ¿estás bien?

Joder, sí, sí, Paula. ¿Cómo nos has encontrado?

Porque eres un cabezón y sabía que intentarías recuperar a Max.

Te puse un localizador en la chaqueta.

¿En la chaqueta?

¡Max, Max! ¿Max?

Max, venga, hombre, que nos quedan muchos casos por resolver.

Alberto, gracias por dejarme ser tu socio.

Alberto, voy a esperar a la ambulancia. Enseguida vuelvo.

Aguanta, aguanta, no te rindas.

No te rindas. Te quiero, "tolai".

(Música emotiva)

Jefe, no se preocupe,

que volveremos a atrapar al Agente Q cuando salgamos de aquí.

-"Por vuestra culpa tenemos a la policía encima".

-Ya, pero lo tenemos localizado, sabemos dónde vive.

-"Se acabó. No tenéis nada que hacer. Habéis perdido vuestra oportunidad".

-Jefe, que me han dado un tiro en la pierna.

Nosotros podemos... -"Cagarla más, imposible".

Olvidaos del puñetero perro. La operación queda cancelada.

Estáis despedidos". -Deje que le explique.

-"Como digáis algo a la policía de la organización, no duraréis mucho".

(Teléfono colgado)

-¿Jefe?

¿Otra llamada puedo hacer?

Si seguro que tenéis tarifa plana.

(Música tranquila)

-¿Sigues aquí? Sí, no me puedo separar.

Tío, que Max no... (AFECTADO) Ya, ya. Ya.

¿Os acordáis cuando corría?

¿Qué hacéis? Mira, pues se ha despertado.

Tantos ojos mirándome, me siento como en un "reality".

Venga, hombre, Max, que lo hemos pasado fatal.

Has estado a punto de morir. Era una siesta.

Todavía no hace falta que aviséis al enterrador.

(CARIÑOSA) ¡Ay! ¡Esa mano!

Que no soy un peluche. Da gusto oírte refunfuñar otra vez.

Alberto, ¿podemos hablar? Sí.

Hablar a solas. Ah, sí, entiendo, como...

Mira, Marta, yo... Que siento mucho todo lo que...

Sí, lo sé que lo sientes. Pero, Alberto, trayendo al perro

sabías que ibas a poner en peligro a toda la familia.

No, ¿cómo voy yo a imaginar siquiera

que se iban a llevar a Raúl o...?

Bueno, por suerte, todo ha salido bien.

Ya, bueno. Mejor lo olvidamos todo y...

Claro, lo olvidamos hasta que vuelvan a por él.

No, bueno, están en la cárcel.

Mira, Alberto, no quiero volver a pasar por algo así. No puedo.

Así que mejor, igual, no sé... No, mira, Marta.

Si es que yo he estado pensando sobre todo esto

y creo que lo mejor es que nos vayamos a vivir a otro sitio.

Pues igual tienes razón, pero me da muchísima pena.

No, ¿pena de qué? Pena por nada.

Si vamos a seguir viéndonos, ¿no? Somos familia.

Que yo voy a venir a comer para que no tengas que cocinar.

Gracias.

O arreglar algo del jardín o si hay que pintar.

Bueno, da un poco igual. Que...

Que sigo estando aquí, que soy tu cuñado favorito. Bueno, el único.

¿Sabes una cosa?

Te voy a echar mucho de menos. Y yo a ti.

(Música melancólica)

¿Y a mí no me echarás de menos? ¿Tú qué crees?

Pues claro que te voy a echar de menos.

Y más ahora que sé que hablas y que me entiendes.

Y oye, tú a mí me has visto en la ducha.

Sí, pero tranquila, a mí las hembras con menos de seis pezones no me van.

No se pueden ir.

-Max es el hermano peludo que siempre quisimos tener.

Y vosotros la mejor familia que nunca quise tener.

Bueno, venga, va, vamos a animar esas caras

que seguimos siendo una familia, ¿no?

Seguimos siendo la típica familia con un perro que habla.

(RÍEN) Eh, pero que tampoco hablo tanto.

Sí, claro. Anda, chucho, cállate. Además, no se van a ir todavía

hasta que encuentren algo. No, no.

Sí, nos vamos, eso está decidido.

Y, además, ahora que tenemos la agencia a tope,

nos podemos permitir vivir donde queramos.

(Timbre)

Es temporal, hasta que encontremos algo.

Que te puedes negar, pero, si aceptas, cocinaremos.

Cocinará. Y tendremos la casa limpísima.

La limpiará él, en singular, que limpiar es su religión.

Anda, pasad.

¡Toma! En dos horas he pasado de perro abandonado

a perro adoptado. Me pido el lateral del sofá.

No tengas morro, ¿eh? Hemos dicho temporalmente, ¿no?

Sí.

Temporalmente puede ser mucho tiempo, ¿no?

Calladito estás más guapo, ¿no? ¿Eh?

¿Estás bien? Sí.

Bueno, era lo mejor para todos. Me gusta que estés aquí.

Y a mí. ¿Dónde está el mando de la tele?

¿También ve la tele? Bueno, sí.

Pero vamos, que puedes poner lo que quieras.

Tú como en tu casa.

Paula, ¿tú eres de poner normas o de que te las pongan?

Pero, chicos, no me dejéis solo.

Oye, una de las normas es que los humanos solo se aparearán

cuando el perro esté dormido profundamente.

(SE RÍE)

¡Chicos!

(Música sensual)

¡Chicos!

¿Has preparado tú la comida? Sí.

Se ha quemado un poquito.

¡La sorpresa era que ibas a pagar las pizzas!

Ay, chucho.

Mamá, ¿qué haces? Cosas de tu padre.

¿Has arrancado parte del jardín? Es que esto lo regaba él.

A lo mejor se te está yendo un poquito.

¡Os oigo besaros! ¡Cada uno a su lado de la cama!

Desde que ha entrado a trabajar, ha cambiado.

Descubriremos si su marido tiene una aventura.

Es el chef, el dueño del Flixo. Tiene una estrella.

Vigilaríamos mejor dentro zampando el menú degustación.

Debo saber en qué anda metido mi marido.

Se está desnudando. Hazle una foto.

¿Gómez? "¿Te apetece quedar para cenar?".

Sí, podemos infiltrarnos en la cocina y descubrir qué pasa.

Suéltame, por favor. -No pienso dejar

que me jodas el negocio. ¿O prefieres que te lo grabe a fuego?

-Si quieres escuchar alguna oferta, me llamas con lo que sea.

Yiyo, agente inmobiliario.

-Este eres tú de cocinero. Cocinas peor que fatal.

Nadie creerá que seas cocinero.

El tacto del papel es raro, ¿no? Sí porque es una copia.

El original lo tiene mi madre enmarcado en casa.

Cari, Alberto es un amigo de la infancia. Lo hará fenomenal.

-¿Vas a vender la casa?

Sería una buena forma de no estar preocupados por el dinero.

No sé si te das cuenta, pero estás cortando aire.

Estos son ejercicios de calentamiento.

Son muchas horas de "tiqui tiqui", ¿eh?

Necesito que mañana cocines para mí. ¿Cuál es tu especialidad?

Plato combinado con "bacon" y huevos fritos.

¡Viene alguien! ¡A la olla!

No es un restaurante vietnamita. ¡"Perricida"!

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Sabuesos - Capítulo 9

28 sep 2018

Fran y Fer secuestran a Max para obligarle a trabajar para ellos como espía. Pero Raúl se da cuenta e intenta rescatarle mientras Max huye. Ahora resulta que Raúl está secuestrado y sus malvados captores quieren intercambiarlo por el perro. Alberto y Paula tendrán que intentar salvar a ambos.

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  1. Antonio Aranda

    Chuchooo.... Tolaiiii....!! Serie divertida

    12 oct 2018
  2. Belen

    La idea es buena. Creo que es un error que a Salva Reina le "obliguen" a hablar con acento de Tordesillas en vez de potenciar su acento andaluz, pierde toda la naturalidad. El resto de personajes no tienen ninguna fuerza, mala interpretación de todos (muy forzado y sin ganas), malos dialogos, las escenas no tienen ninguna fuerza. Del perro no digo nada pero, la verdad, me decepciona que tenga "doble" (???), banda sonora regular, no aporta nada.

    05 oct 2018
  3. Natalia

    A mi me encanta también! Es divertida y distinta.

    03 oct 2018
  4. Maria del Mar

    Tve siempre hace igual..la serie es lo que es ,pero se pasa un monento bueno...yo por lo menos me rio.

    30 sep 2018
  5. Ruben Doblas Gundersen

    Me encanta esta serie pero el horario de ahora es una mierda. Era mejor los martes, para una serie decente que dais vais y la jodeis. Espero que la serie siga sacando capitulos.

    30 sep 2018
  6. Beatriz

    Es una pena que series así, las joroben tanto, ya está bien una serie distinta a las que ponen siempre y al final pasa lo mismo la llevan a un segundo plano. Ellos mismos se la cargan.

    29 sep 2018
  7. Jorge SM

    ¿Por qué qué han cambiado a esta franja de horario tan mala? Es injusto, y encima en Cataluña no se ha podido ver porque dan otro programa, menos mal que se ha podido ver por RTVE online.

    29 sep 2018
  8. JORGE SM

    Vaya horario que han puesto para está fenomenal serie, es injusto, y encima en Cataluña no se ha visto puesto que dan otro programa, pero yo he podido verlo gracias RTVE online.

    29 sep 2018
  9. Renata

    Genial fenomenal!!

    29 sep 2018