Saber vivir La 2

Saber vivir

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 03/03/19 - ver ahora
Transcripción completa

Roberto Leal, un presentador de éxito

que saca tiempo para cuidarse.

Pasta sin pasta, cuscús de coliflor,

una alternativa con verdura y sin harina.

Bajar tripa, abdominales y ejercicio aeróbico,

con el bebé incluido.

En forma y disfrutando de la música,

hoy nos atrevemos con el swing.

Si quieres vivir más y vivir mejor,

estás viendo justo lo que necesitas: "Saber vivir",

tu programa de bienestar y calidad de vida, que vuelve hoy a TVE.

Aprenderás a comer bien para tener buena salud y controlar tu peso.

El ejercicio físico, para ganar energía y controlar el estrés.

El ejercicio mental, para tener buena memoria

y llenarte de ilusión.

Consejos de belleza,

para verte bien por fuera y sentirte mejor por dentro.

Muchas ideas para disfrutar de un sexo saludable en tu vida personal.

Propuestas estupendas al aire libre para llenarte de bienestar.

Y una mirada optimista de la salud

con un médico siempre dispuesto a ayudarte.

Y empezamos con nuestro primer protagonista de hoy,

mi compañero de la tele,

Roberto Leal, la cara y la voz de:

"La mejor canción jamás cantada".

En el espacio "Cómo se cuida",

vamos a descubrir

lo que hace Roberto Leal para mantenerse muy sano.

Voy a por ti, Roberto.

(Música)

¡Roberto!

Perdóname, que no sabía dónde había puesto esta foto.

¿Ah, sí?

Oye, ¿tú sigues así?

No, trato de mantenerme entrenando, pero ya no.

¿Me lo vas a demostrar?

(Música)

Ya estamos en mi gimnasio.

¿Y qué es lo primero? Calentar, Miriam.

Porque si no, podemos tener una lesión tonta.

Arranque rápido.

A mí es que me gusta lo de caminar.

No, esto se trata de correr.

O si quieres, corro yo y tú caminas.

Me parece lo más adecuado. No te voy a adelantar nunca.

Pasa por aquí, que te voy a dar caña.

Pero, además, de la buena. Toma.

Roberto, tú has hecho maratones, ultramaratones,

¿te preparas igual que cuando sigues con el mantenimiento?

No, cuando llega la competición,

aunque realmente no somos profesionales,

hacemos un trabajo más específico.

Mucho cuádriceps, isquio, femorales y también del core,

que le llaman ahora,

que es la barriguita y los abdominales de toda la vida.

En este cómo te voy a pedir que, en la prensa,

unas tres series y ocho repeticiones.

Con poquito peso. Oído.

Yo entiendo que, cuando tú vienes al gimnasio,

vienes buscando algo más, no solamente un cambio físico.

Al final, el cambio físico es evidente,

si lo haces bien y también comes bien.

Pero no, yo vengo a evadirme, me hace olvidarme, a lo mejor,

de los problemas o de la intensidad del trabajo.

También ese momento de casa, trabajo y esa rutina,

la rompes viniendo al gimnasio.

(Música)

Nos podemos ir a desayunar ya, ¿no?

¿Qué tal, Roberto, tocayo?

¿Lo de siempre? -Sí, ponme lo de siempre.

¿Tú también?

Yo lo de siempre, que no sé qué es, más una tortilla francesa.

(Música)

Oye, ¿tú no le echas azúcar al café?

Yo no le pongo ni azúcar ni sacarina ni stevia ni nada de eso.

Antes sí le ponía,

pero ahora es uno de los alimentos que lo tengo prohibido

porque me gusta el dulce. Pero trato de evitarlo.

Y ahora el café me sabe más a café porque antes era una cosa ahí,

edulcorada, que no sabía muy bien a lo que me sabía.

Yo no me fío de la gente que no desayuna, así te lo digo.

Miriam, hora de irnos, sabes por qué, ¿no?

No. Mi Pepa nos está esperando.

(Música)

Y aquí la tenemos.

Mi famosa Pepa, estaba deseando salir a la calle.

Vamos a dejar que también se muevo poquito, ¿no?

Que entre en calor mi atleta. ¡Corre, venga!

Es otra forma de desconectar y de tener tiempo para ti.

Relax para uno mismo y para ella, sobre todo.

Gracias.

Muchas gracias.

Roberto, porque hemos aprendido mucho contigo.

Me voy, que me están esperando en plató.

Ella está encantada.

¿Qué? ¿Qué dice?

Que nos vayamos a casa también, que tiene hambre.

Es como su padre. Venga, adiós, Miriam.

¡Adiós! ¡Pepa, vámonos!

Qué cosas tiene este Roberto Leal, que nunca deja de sorprendernos.

Hoy hemos descubierto que no se pone azúcar en el café,

Aitor, ¿qué te parece eso? Pues muy buena decisión.

Porque bastante cargada ya va de azúcar

esta ingesta en la que solemos meter café, té.

¿Con qué lo acompañamos normalmente?

Con una galleta, a mí me gusta mucho.

O bombones, algún dulce, algo de bollería.

Por lo tanto,

estamos estropeando una bebida que es perfectamente saludable

añadiéndole más cantidad de azúcar, no hace falta.

Y no sé si ese mensaje es el mismo para el azúcar blanco o,

por ejemplo, un terrón de azúcar moreno.

Tenemos que mantener el mismo mensaje

porque son prácticamente productos semejantes.

El azúcar moreno es azúcar blanco con alguna impureza, alguna melaza.

Nos gusta decir a los nutricionistas

que es azúcar pintado de marrón,

de modo que si te estás añadiendo al café un terrón de azúcar moreno,

es un terrón de azúcar al fin y al cabo.

Curioso eso que nos estás contando.

Aitor Sánchez es dietista,

nutricionista y tecnólogo alimentario

y nos va a ayudar a comer bien en "Saber vivir".

Y hablando de azúcar, por cierto, y si no comemos nada de azúcar,

¿qué pasa?

No pasa nada, no es un ingrediente imprescindible.

Si así lo fuese, ¿qué habría hecho la humanidad

hasta que refinamos la remolacha o la caña de azúcar?

No habíamos podido sobrevivir.

Incorporamos otros azúcares naturalmente presentes de alimentos

que sí que son saludables:

tubérculos, cereales, legumbres o, por ejemplo, la fruta.

No hemos dicho por qué tenemos aquí la canela.

La canela es un recurso muy bueno

que si hay personas que todavía están acostumbradas a tener

en el paladar esos dulzores tan altos,

yo le diría:

"Primero, ve reduciendo poco a poco la cantidad de azúcar,

pero un recurso para que tengas sabor, cucharada de canela".

Estaba yo esperando para poner la canela es mi café.

Me lo guardo y me lo apunto para mi lista de la compra.

Me decías que el azúcar lo encontramos en alimentos

como la fruta.

Así que nos vamos a la frutería en nuestro espacio de nutrición.

(Música)

Menudo bodegón bonito que me has traído hoy aquí, Aitor.

La primera pregunta que me surge,

es por qué necesitamos tomar fruta todos los días.

Primeramente,

porque es una de las fuentes de hidratos de carbono

que comentábamos antes, más interesantes,

por su aporte de fibra, por todos los micronutrientes...

Y a mí me encanta presentarla en este formato bodegón,

el frutero,

que también hace que la consumamos más de lo que creamos.

Me está diciendo "Cómeme".

Claro, es que el consumo de fruta, en realidad,

depende mucho de nuestro ambiente.

Si tú expones la fruta, vas a acabar comiéndola.

Nos pasa igual con las máquinas de "vending", por ejemplo.

Está en un hospital, en un centro, si está la máquina,

acabas picoteando.

Si pones un frutero en casa, comemos fruta.

Es verdad, de hecho, el rojo, como el de esas fresas,

es el que hemos escogido

para nuestra sección de nutrición en "Saber vivir",

porque es el color de la vida, de la salud también.

Claro que sí.

Es muy llamativo, está haciendo apetecibles

todas estas frutas

y también nos indica y se debe a que tiene unos pigmentos

que son antioxidantes, que aparecen muchas veces en las frutas.

Ya que me has traído este bodegón, te voy a proponer un juego,

el de la lupa, que me lo acabo de inventar,

que no creo que lo conozcas, pero lo conocemos rápido.

Vamos a ver una fruta en primerísimo primer plano,

a ver si la reconoces.

A ver, yo estoy viendo aquí como una fruta partida,

el interior de una fruta, muy aumentada.

Y sí que he visto que has elegido el color de la sección.

Exactamente.

Muy rojizo.

Yo creo que diría, si no estuviese teñida en rojo,

que a lo mejor me estás engañando,

que es como una naranja pero con color rojizo.

Vas por buen camino. ¿Qué tipo de naranja puede ser?

Puede ser una naranja sanguina. ¿De verdad?

No sabía yo que este Aitor me iba a acertar tan rápido.

Pues aquí la tengo. Fíjate qué color.

No sé si nutricionalmente es igual,

si es igual de natural que una naranja normal,

por decirlo de alguna manera.

A ver, es una especie que surgió de manera natural, por mutación,

no es un injerto.

Muchas personas piensa:

"es que como tiene ese color rojizo,

seguro que habéis hecho un cruzamiento con un pomelo

o con una granada".

No, apareció de forma espontánea, y de hecho,

hoy se cultiva en algunas zonas de España y de Italia.

Y como te decía,

no sé si nutritivamente es igual que esta otra naranja.

Sí, muy parecida.

Es cierto que son de tamaño un poco menor

y sí que es cierto que tiene el color debido a las antocianinas,

un antioxidante que podemos encontrar también en los arándanos,

en la lombarda también, este color azulado, violeta, rojo,

depende del alimento en el que se encuentre.

Tienen fama de ser las campeonas en cuanto a vitamina C.

Tienen una gran cantidad.

Los cítricos destacan por ser una genial fuente de vitamina C,

pero digamos que no es la fruta que más cantidad

de esta vitamina posee.

Estás acompañada de otra fruta, que es el kiwi,

que también es muy rico en esta vitamina,

pero todas las frutas y verduras en general lo son.

Vamos a ver unas equivalencias, ¿qué te parece?

¿Qué me dices?

Mira, estamos viendo que, efectivamente,

el kiwi tiene la misma cantidad de vitamina C que dos mandarinas.

Pero a mí, como dietista-nutricionista,

me da igual que te tomes un kiwi, o dos mandarinas,

o esa ración de fresas, porque lo importante es que tomes fruta.

Y al fin y al cabo, nuestra alimentación,

si toma suficiente cantidad de fruta y verdura,

estas metiendo toda esa vitamina C que necesitas y también la fibra.

No hace falta que vayas a una versión muy rica

y tomes kiwi cada día, no.

Varía la fruta.

Has dicho kiwi y lo has dicho bien, porque aquí tengo dos.

Uno es un kiwi verde y otro es un kiwi gold,

no sé cuál me va a salir, porque hasta que no lo abres...

No lo descubres. Por aquí tengo el verde.

Y el gold, el dorado.

¿Nutritivamente son iguales?

Nutritivamente son prácticamente parecidos,

pero esta versión dorada tiene un poco más de cantidad de vitamina C

y también está un poco más dulce.

¿Quiere esto decir que hay que comprar todas las mañanas un kiwi

o tomar de vez en cuando kiwis dorados?

No, si lo importante es que tomemos fruta de manera recurrente.

Y además, muchas de estas especies vienen de Nueva Zelanda,

de sitios muy lejanos,

y con toda la variedad que tenemos aquí de fruta local

y de temporada, yo le recomendaría la gente que está en casa que,

directamente, lo cercano.

¿Y no me recomendarías tomarme uno cada mañana para ir al baño?

Sí, puedes tomar el kiwi para ir al baño,

pero el mismo efecto te lo va a hacer la mandarina,

unos albaricoques o unas ciruelas, no hace falta que sea kiwi.

Tomar fruta es lo importante.

Ya tengo aquí todas estas frutas partidas,

y ahora quiero que me hables de porciones.

Voy a exprimir una naranja para que me hables de si este zumo

que voy a sacar de aquí, equivale a una porción.

No, no es una ración de fruta, ni mucho menos.

Es el resultado de exprimir una fruta,

y nunca podemos decir que el zumo equivale a una ración de fruta.

La fruta hay que tomarla enteras, masticándola, con su pulpa.

Qué rico.

Sí, y también hay equivalencias. Ah, ¿sí?

Claro, porque la gente hace esta broma de:

"Pues yo termino el año con 12 raciones de fruta, con las uvas".

No, te estas tomando 12 piezas, pero son frutas muy pequeñitas,

que sí, las 12 juntas te harían una ración.

¿Por qué?

Porque las frutas pequeñas,

el sentido común nos dice que la ración es una tacita, con fresas,

con arándanos, con la uva...

¿Por qué nos vamos a un kiwi como un alimento mediano?

Con los kiwis y las mandarinas necesitaríamos dos piezas.

De una fruta más grande, una pieza, como manzana o plátano.

Y ya una piña, sandía o melón, ¿qué nos dice el sentido común?

Una tajada.

Apuntado queda, Aitor.

Bueno, esto es la teoría, pero ¿qué pasa en la práctica?

Nos vamos a fijar en una familia numerosa de, ojo, seis hijos.

A ver si me los he aprendido. Josefina, Jorge, Javi,

Juanpa, Cova y Alejandra.

Ahí es nada.

A mí la fruta que más me gusta es el plátano y las fresas.

La fruta que menos me gusta es el plátano.

A mí la fruta que más me gusta son las cerezas

que trae mi madre en verano.

La que menos me gusta es la manzana.

La fruta que más me gusta es la mandarina.

La que más me gusta es la manzana roja

y la que menos me gusta es el kiwi.

(Música)

Josefina, la de 15, toma muchísima fruta, genial.

Jorge, es de 13, es "mal come".

Hay que decirle que tome fruta, hay que empujarlo un poco.

Javi, el de 10, aunque es "mal come",

las fresas le encantan.

Juanpa, el de 7, se come las piedras, o sea,

fruta incluida,

encantado, verdura, todo lo que pille.

Covadonga, la de 5, es el reflejo de lo que toma Josefina,

así que fenomenal.

Y Alejandra, la de 4, es "mal come".

Todo, no es que la fruta no le guste,

es que todo hay que metérselo un poco a calzador.

(Música)

"Meter la fruta con calzador", dice Josefina.

¿Qué te parece?

Mejor introducirla con calzador

a no incorporarla en la dieta del todo.

Depende también qué recursos estemos utilizando.

Por ejemplo, el de la nata con las fresas.

Sí, muy común, muy extendido en algunos familias.

Esto creo que es un buen indicador

de que nuestro paladar no está acostumbrado a los umbrales

convencionales del sabor,

porque claro,

si tú para tomarte unas fresas tienes que añadirle nata

o sumergirlas, por ejemplo, en un zumo de naranja,

eso ya nos está diciendo de alguna manera

que no estamos acostumbrados a los sabores naturales.

Hemos hablado de fibra, de vitamina C,

vamos a hablar ahora de proteínas.

¿Es eso cierto de que una dieta rica en proteínas es la mejor?

Bueno, depende para qué.

Lo que sí es cierto es que durante mucho tiempo,

la proteína ha sido criminalizada y es un nutriente muy interesante,

tanto para saciarnos en dietas de adelgazamiento,

que a veces la gente se pone a dieta y pasa hambre,

no tienen ningún sentido,

como también para mantener nuestras estructuras y musculatura.

¿Qué priorizaría yo hablando de las proteínas?

La calidad, que escojamos buenas fuentes proteicas.

Hablando de eso, por cierto,

¿crees que me he venido hoy con los deberes hechos o que no?

Claro que sí.

Casi me engañas antes con la naranja sanguina.

Estas son las mejores proteínas, según mi criterio.

A ver. En ese orden.

Carne, pescado, legumbre y huevo al final.

¿Cómo lo ves?

Tengo que reconocer que has hecho una selección magnífica

de las cuatro fuentes alimentarias principales de proteína.

¿Qué sucede?

Que si tuviéramos que destacar alguna, la proteína campeona,

probablemente nos quedaríamos con la del huevo,

porque el huevo tiene todos los aminoácidos que necesitamos,

es decir, es una proteína completa, y también muy digerible.

Y ya las otras tres, yo haría un llamamiento y diría:

"tomes carne, pescado o legumbres, tómalos de calidad".

Si tomas carne y pescado, que sea un corte fresco y no sea,

por ejemplo, unas varitas de merluza

ni unas salchichas o hamburguesas.

Y si decides incorporar más legumbre,

toma legumbre entera y a lo mejor no

hamburguesas vegetarianas del supermercado.

Vamos a ver ese ranking corregido, y tú me lo explicas.

Claro, el huevo arriba, de referencia, y luego, legumbres,

pescado y carne, en un nivel similar.

El mensaje que mandaríamos a casa

es que estas cuatro fuentes proteicas,

lo que es recomendable es variarlas entre sí

y que no se emplea hagamos carne, pescado, carne, pescado...

Que los huevos y la legumbre

habría que incorporarlos con mayor frecuencia.

Lo que está claro, Aitor,

es que el huevo es un alimento muy popular en nuestra gastronomía,

pero en el fondo,

sigue siendo un alimento bastante desconocido

y nos queda todavía mucho que aprender.

Vamos, un huevo de cosas.

(Música)

El tamaño de los huevos varía, sobre todo,

en función de la edad de las gallinas.

Es decir, gallinas más jóvenes pone un huevo más pequeño,

S, M, y gallinas mayores ponen huevos más grandes.

La fecha de consumo preferente en el huevo, como sabemos, es 28 días.

Una vez que pasa de los 28 días,

no significa que no se pueda consumir el huevo,

significa que ha perdido algunas de sus propiedades.

A lo mejor ya no es un huevo tan fresco

como un huevo recién puesto,

pero sí que se puede consumir y no significa que no sea seguro.

Todos los huevos que nos encontramos en las tiendas

y supermercados son huevos frescos.

Un huevo fresco

es el que tiene máximo 28 días desde la fecha de puesta,

y todo lo que nos encontramos en la tienda que en esa fecha o menos.

De hecho, las tiendas están obligadas

a retirar los huevos unos días

antes de que llegue el día 28 desde la fecha de puesta.

Algo que le viene muy mal al huevo

y puede alterar sus características, son los cambios de temperatura,

sobre todo los cambios del frío al calor.

Eso provoca condensación en la cáscara

y puede provocar contaminación microbiótica dentro del huevo.

Sí, los huevos se pueden congelar.

Solo hay que tener en cuenta unas pequeñas precauciones.

Lo más conveniente es coger un bol, romper el huevo y batirlo.

También se puede hacer con el huevo entero,

yema y clara todo batido y congelarlo,

taparlo para que no coja olores,

o bien las yemas por un lado y las claras por otro.

Los huevos no se deben lavar recién comprados,

pero sí se pueden lavar justo antes de cocinarlos.

No se deben lavar antes porque el huevo,

en la cáscara del huevo, aunque no lo veamos,

tiene una cutícula protectora que tapa los poros

e impide que cualquier contaminación bacteriana penetre dentro del huevo.

El huevo con dos yemas es una cosa completamente normal y fisiológica.

Sucede con más frecuencia

con gallinas jóvenes al inicio de la puesta.

Su ciclo de puesta todavía no está al 100% sincronizado, entonces,

producen los óvulos y eso da lugar a un huevo con dos yemas.

Huevos blancos, morenos, de chocolate, de colores,

todos estos te he traído a ti hoy. Son muy curiosos.

¿Por qué tiene este color la cáscara?

Hay una gran variedad de colores, dependen de la raza de la gallina.

No tanto por dentro,

sino de una glándula que tienen al final del oviducto

algunas gallinas, que colorean la formación final del huevo,

por eso tenemos toda esta colección.

¿Nutritivamente son iguales?

Sí, nutritivamente son similares.

Obviamente, el de codorniz tendrías que tomarse cuatro o cinco

para tener una ración y no es equivalente.

Pero por dentro, son prácticamente similares

y sus propiedades nutricionales, también.

Eso sí, a lo mejor si yo te diera, porque vaya por épocas...

Si yo te diera un huevo blanco,

ahora que están de moda los morenos,

¿a que te daría la sensación como que es más de pueblo?

Puede ser. Sí.

Yo tengo otra duda,

porque es verdad que hay una yema algo más oscura que otra.

¿Eso es por la alimentación, por la raza de la gallina?

Es por la alimentación que tiene la gallina.

Fíjate que el color que adquiere finalmente la yema

depende de algunos pigmentos,

de los carotenoides, que son unos precursores de la vitamina A.

Cuanto más haya de estas sustancias en la dieta,

por ejemplo a través del maíz o del pienso,

pues va a estar esa yema más coloreada

y tendrá más cantidad de esta vitamina.

Hay algo que es muy nuestro,

que es coger pan y mojarla en un huevo.

¿Qué te parece esa costumbre?

Es una tradición culinaria más que compresible,

debido a lo rico que está.

Ahora, hay gente que quizás lo criminaliza demasiado.

"No mojes el huevo, que eso engorda".

Mira, esta punta de pan que tú simplemente has mojado,

esto no es un problema, es una cantidad muy moderada.

Yo prestaría más atención y centraría el foco

sobre otros comportamientos con el pan más irresponsables.

El bocadillo enorme, la tostada, acompañar todas las comidas de pan,

y yo creo que estamos añadiendo demasiada harina refinada

a nuestra dieta.

Pero ¿por qué el problema es el pan?

Porque la harina refinada no tiene tantos nutrientes

como tomarnos un cereal entero.

Y quizá tomamos demasiadas harinas refinadas

a lo largo de nuestra alimentación. Fíjate que no solo el pan blanco,

que probablemente sea el alimento que más contribuye

a tomar harinas refinadas,

sino que también tomamos harina refinada con los cereales,

con las pastas, con los dulces, con la bollería, con las galletas,

y todo esto, al fin y al cabo, suma de un ingrediente

que no es el más interesante para nuestra alimentación.

Preferiríamos meter esos hidratos de carbono,

no a partir de harina,

sino de legumbres, de tubérculos, de frutas, de verduras...

Dame una alternativa, anda.

Pues mira, por ejemplo, la pasta blanca,

que es una fuente de harina refinada.

Lo primero, sería intentar tomar pasta con verduras,

pero es que hay veces

que puedes cambiar la pasta por la verdura.

Dame una alternativa. Sí, claro que sí.

Imagínate una lasaña,

que en lugar de tener placas de pasta blanca

tiene berenjena, al estilo de una musaca.

Y también, por ejemplo, un cuscús que, en lugar de tener sémola,

la podamos hacer con coliflor rallada.

Vale, déjalo ahí, que me ha sonado muy rico y además, original.

Vamos a hacerte caso, Aitor Sánchez,

que para eso eres nuestro nutricionista

y tecnólogo alimentario.

Y te tenemos que agradecer todos esos consejos.

Vamos a ver ahora cómo le sale ese cuscús de coliflor

a nuestra chef de "Saber vivir". Seguro que la conocen,

es la ganadora de la última edición de "Masterchef".

Es Marta Verona y nos vamos con ella al Basque Culinary Center,

una de las mejores escuelas de gastronomía,

donde Marta se está formando. Viajamos a San Sebastián.

(Música)

Jesús, ¿cómo sé yo cuándo una coliflor esta buena?

Intentar que esté lo más blanca posible.

Que tenga peso, quiere decir que está maciza.

Que esté prieta, que está fresca. Vale, quiero verla, a ver.

Como voy a rallar la coliflor, es necesario que este durita,

para que mantenga la forma de cuscús.

(Música)

Muchísimas gracias, Jesús. De nada.

Vamos a hacer un cuscús,

y quiero que veáis cómo es el cuscús tradicional,

el que vamos a imitar.

Así es,

y está hecho a base de trigo, de sémola de trigo duro.

Vamos a hacer lo mismo con coliflor. ¿Cómo? Rallándola.

Lo primero que vamos a hacer es limpiarla.

Le quitamos las hojas.

Con que cortemos la coliflor por la mitad, tendremos suficiente.

Vamos a utilizar el tamaño medio del rallador.

Mirad cómo va a quedarnos.

Superparecido a la textura del cuscús.

Y como es tan finita la coliflor,

simplemente la vamos a saltear y ya estará lista

en, literalmente, tres minutos de cocción.

Vamos a empezar a hacer el sofrito.

Cuando está en frío el aceite,

es el momento en el que echamos el ajo,

porque aromatiza muchísimo mejor el aceite.

Mirad cómo el ajo está bailando, ¿lo veis?

En este momento es cuando tenemos que añadir

el resto de las verduras.

Son tan pequeñitas para que queden crocantes.

Muchas veces, el cuscús lleva menta.

Nosotros no se la hemos puesto porque vamos a echarle apio.

La remolacha le va a dar color, porque al ser blanco,

va a ser mucho más atractivo para los sentidos.

Este es el momento de añadir la coliflor a nuestro sofrito.

Quiero que veáis cómo cae, porque es de verdad como un cuscús.

Lo seguimos teniendo a fuego medio.

No queremos que se nos quemen las verduras a fuego alto,

pero tampoco queremos que se nos cuezan.

Echamos el apio y la remolacha, que van a teñir nuestro cuscús.

Hay que utilizar verduras de temporada

y versionarlas,

cocinarlas de un montón de formas distintas,

porque comer verduras es superdivertido y nada monótono.

Y este es el momento de subir el fuego,

porque ya es el último toque que queremos dar,

que quede crocante.

Un poquito de curry,

un poquito de pimienta negra para que nos dé un toque picante.

Cuando veáis que ya se ha tostado un poquito, a emplatarlo.

Tenemos nuestro cuscús de coliflor.

Pasta sin pasta.

Y lo tengo aquí y tengo unas ganas de comérmelo que me muero.

(Música)

Pintaza que tiene ese plato, no me has traído ni una pizquita.

Bueno, yo es que no te voy a traer nada

hasta que no vea que tú también puedes cocinar.

Buena idea acabas de tener.

Vamos a recordar un poquito la receta, los ingredientes.

Pues nada, básico, cuscús de coliflor.

Coliflor como ingrediente principal.

Y luego haremos un sofrito a base de cebolla, puerro, ajito...

Ojo, que si tú en casa tienes pimiento verde,

le echas pimiento verde, no hay que ser...

No hay que limitarnos. No hay que ser estrictos.

Efectivamente.

Y después añadimos la coliflor, apio, remolacha,

para dar frescor y especias al gusto.

A mí me encanta el curry y le he echado.

Tú puedes echar, no sé, ras el hanout.

Suena bien.

Muy rico, te animo a que investigues y pruebes.

Me parece bien.

El reto era hacer pasta sin pasta, lo ha conseguido,

pero te pido más alternativas.

Efectivamente, aquí en "Saber vivir",

vamos a dar de recetas sanas, saludables y sobre todo, fáciles

y con productos de temporada. Me interesa.

¿Qué traigo por aquí? Hortalizas.

Tenemos berenjena, calabacín, calabaza, ¿con qué quieres empezar?

Con la berenjena.

¡Pues vamos a empezar con el calabacín!

Tienes uno por ahí, ¿verdad? Sí.

¿Cómo sueles comerte tú el calabacín?

En crema, por ejemplo.

Pues te voy a dar otra opción, como tallarines de calabacín.

Tenemos peleador. Lo tengo.

Algo que todo el mundo tiene. ¿Y qué hacemos? Pelarla.

Pues, adelante. ¿Qué hacemos con la piel?

La piel, nos la podemos comer, si está bien lavadito.

Y como luego, lo vamos a cocinar,

tenemos todo el valor nutricional del calabacín, no le quitamos nada.

Vas muy rápida. Es que esto es cocina rápida.

Unos tallarines normales, tardas en cocinarlos 10 minutos.

Esto, lo salteamos, tres minutitos y ya lo tendríamos.

Así, vamos dando la vuelta al calabacín, que no se enganche.

También escurre. Sí, es verdad.

Te voy a perdonar. Ya está.

Quitamos y te voy a dar otras opciones.

Así aprovechamos todo, ¿ves? Venga, al plato.

Al platito y, de aquí,

chorrito de aceite y a la sartén tres minutitos.

Lo bueno que tienen los tallarines de calabacín

es que tienen un sabor superneutro.

Entonces, igual que la pasta,

puedes ponerle la salsa que te apetezca.

Yo lo suelo poner con piñones, con frutos secos,

alguna planta aromática;

pues, por ejemplo, la albahaca, la salvia.

Y, por aquí, te traigo una bandejita de horno.

¿Por qué? Porque vamos a hacer algo para el horno.

Claro que sí. De nuevo con hortalizas.

Por aquí, tenemos.

Calabaza. Calabaza.

Pues vamos a hacerla con la mandolina.

La mandolina sirve para hacer láminas.

Si no tenemos mandolina, podemos utilizar un cuchillo y picarlo.

Bien finito. Efectivamente.

Pero esto nos facilita.

Y ya tenemos nuestras láminas que te voy a hacer colocar a ti,

que me las pongas bonitas.

Claro que sí, yo te ayudo en lo que digas. Hay que colaborar.

Por ahí, tienes las láminas debajo, fenomenal.

Y a colocarlas bonitas.

Te las voy poniendo. Estupendo.

Y lo mismo podemos hacer con nuestra berenjena.

Cortamos la berenjena por la mitad

para hacerlo con forma de circulitos.

Colorido, además, el plato. Precioso.

Si es que las verduras son supercoloridas.

Es muy divertido comer verduras. Y haríamos lo mismo.

Colocamos un platito debajo de la mandolina.

Ahí, te lo coloco. Estupendo.

Y a pasar. Muy bien.

Y tendríamos, de nuevo, otras laminitas

para colocar por encima.

Te las voy a acercar. Vale, ¿cómo lo cocinaríamos?

Pues nada, 180°, unos 15 minutitos.

Le ponemos de nuevo un chorrito de aceite de oliva,

ayuda a que suba la temperatura.

Échale, échale, es muy fácil, muy nutritivo.

Y luego, es una lasaña.

¿Tú con qué sueles rellenar la lasaña?

Con un poquito de carne.

Pues yo te voy a dar una opción también vegetariana.

Podemos poner un pisto, los rellenamos de verduras,

con salsa de tomate casera;

o soja texturizada, tofu, imitando a la carne y está buenísimo.

Yo creo, presiento, me huelo yo que me va a encantar esta sección.

Eso sí, te propongo otro reto para el próximo programa.

Me encantan los retos. ¿El dulce te gusta?

Me encanta el dulce y se puede hacer más saludable.

Por ahí van los tiros. ¿Me lo harás para la semana que viene?

Estoy pensando en fresas que son de temporada, cacao,

a ver qué se me ocurre.

Seguro que se te ocurre algo bueno. Gracias, Marta.

Comer bien y hacer ejercicio físico en cualquier etapa de la vida.

Nos lo demuestran estas mamás que van al gimnasio con sus bebés.

Porque el ejercicio no tiene edad.

(Música)

"Mauro y Cristina.

Mara y Teresa.

Zoe y Gloria.

Todos se apuntan a clase de gimnasia."

Seis, siete.

Este ejercicio va dirigido a mujeres que acaban de ser mamás

y que quieren recuperarse sin tener que dejar a sus peques.

(Música)

A nuestras clases, vienen especialmente y mayoritariamente,

todas las mujeres entre 25 y 45 a 50 años,

porque se está alargando cada vez más la edad de ser mamá.

Pero puede venir cualquier mujer que tenga problemas

de toda la faja abdominal

y de todo lo que rodea a la faja abdominal.

Abrimos costillas, exhalo y subo.

Mantengo arriba, tres, dos, uno.

Y bajo despacio. Repito.

Inhala, exhalo.

Costillas abiertas y subo, activo.

Tres, dos, uno y bajo.

Más que no tener tripa, buscamos salud.

Y la salud implica recuperarse correctamente

y perder esa tripa que queda tras haber sido madres.

En nuestras clases, trabajamos fuerza, tono,

técnica hipopresiva, estiramiento

y algo de meditación para conectar con tu bebé y contigo misma.

(Música)

En el posparto, trabajamos mucho la técnica hipopresiva

para recuperar la faja abdominal y movilizamos el diafragma.

Y el diafragma es un músculo muy, muy emocional.

Muchas mamás acaban llorando y ya lloran los bebés,

lloramos nosotras, es un momento de tribu muy bonito.

Como acabamos de ver, muchas mujeres,

después de ser madres,

se lanzan a hacer ejercicio para recuperar su figura, pensando,

sobre todo, en bajar la tripa.

¿Y cuál es el mejor ejercicio para conseguirlo?

Seguro que muchos de vosotros tenéis en la cabeza este,

los abdominales.

1001, 1002 y viéndote, Juan, me parece hasta fácil.

Sí, bueno, después de mil, no sé yo.

La verdad es que hacer bien los abdominales

es cuestión de saber dos o tres cositas

y es cuestión, para los que empiezan,

es recomendable hacerlo bajo supervisión de un profesional;

pero básicamente con dos o tres puntos

y un poquito de experiencia, los clavas.

Que sepan que estamos en muy buenas manos

porque él es Juan Rallo,

experto entrenador personal y licenciado en Educación Física.

Bajar la tripa va a ser hoy nuestro propósito

en este espacio que, por cierto, hemos llenado de luz naranja:

de energía, de vitalidad. Y pensando en bajar la tripa,

mucha gente se dedica a hacer abdominales en casa.

Sí. Lo primero que pensamos es en abdominales.

¿Realmente los abdominales hacen que bajemos la tripa?

¿Y lo estamos haciendo bien? Pero es muy importante hacerlos

correctamente no solo por el tema de bajar la tripa,

sino por un tema postural y por un tema de higiene,

de tener una faja natural bien fuerte.

Eso nos va a ayudar a tener menos problemas de espalda

y a movernos con mayor seguridad.

Danos las claves.

Para hacer los abdominales correctamente,

necesitamos tres puntos.

Sobre todo, para los que empiezan.

Me voy a poner de rodillas para que los veas.

El primer punto, hay que diferenciar entre una flexión de cadera,

que sería esto.

Este movimiento lo hace un músculo que se llama psoas,

que no son los abdominales.

Trabajan juntos muchas veces, pero no son los abdominales.

Los abdominales hacen una flexión de columna.

Es muy sutil la diferencia, por eso hay que aprenderlo.

¿Qué más? El siguiente punto es,

ya que somos nuevos, vamos a hacerlo despacito.

Vamos a ponernos y vamos a hacerlos de una manera controlada

y, de esta manera, evitamos impulsos de cabeza o evitamos...

Significa que si los hacemos rápidos, ¿están mal hechos?

No necesariamente, para quien sabe.

Pero, ya que empezamos, vamos poquito a poco.

Y el tercer punto,

vamos a hacerlo siempre con la cadera flexionada.

Me voy a poner yo también,

si te parece, a ver si lo hago bien.

Y quiero que me contestes algo mientras empiezo.

¿Tengo que hacer series?

Porque los entrenadores personales siempre decís eso. Venga.

Tienes que subir un poquito menos.

Tienes que subir hasta aquí.

Vale.

No tenemos que flexionar la cadera.

¿Cuántas llevo ya? Mucho mejor.

Respecto a tu pregunta de las series, pues, bueno,

yo te recomendaría hacer unas 60 abdominales bien hechas,

como estas que estás haciendo ahora, día sí y día no.

Más o menos.

Y no te tienes que quedar solo con este tipo de abdominales.

¿Hay otros tipos? Infinitos tipos de abdominales.

Mira, por ejemplo, estos que hemos hecho,

hacemos la fuerza abdominal para luchar contra la gravedad

y levantarnos. Ahora, vamos a luchar contra la fuerza de la gravedad

para no caernos.

Por ejemplo, nos podemos poner así.

Me parece más complicado para intentarlo.

Esto es una plancha y, fíjate, estás recta,

pero con una ligera elevación de la cadera,

por lo que decíamos del punto 3,

hay que tener una pequeña flexión en la cadera.

Y ahora la pregunta del millón: ¿de verdad sirven para bajar tripa?

Bueno, todo ejercicio sirve para bajar tripa,

pero los abdominales no valen para quemar más grasas

en la zona abdominal que cualquier otro ejercicio.

Es decir, sirven pero no más que el resto.

Que hagas abdominales no significa

que vas a quemar grasa localizada en esta zona

y que va a empezar a sudar la grasa. Ojalá.

Entonces, al final, ejercicio,

alimentación sana y disfrutar mucho.

Bien, gracias, Juan.

Me vas a poner a hacer abdominales y pronto te cuento el resultado.

Bueno, nos decía Juan que bailar es una buena manera de bajar tripa,

¿por qué no?

Seguimos su consejo de la mano de una profesora llena de energía,

Helen Canadell, hoy nos anima a practicar

el baile de moda, swing.

(Música)

¿Sabes a qué suena el swing?

-Yo no tengo ni idea.

-Esto es música movida.

-Música movida y alegre, ¿sí o no?

-Sí.

-¿Te atreverías a hacer unos pasos? -Bueno, si tú me enseñas.

-Incluso me voy a dejar llevar y todo, fíjate.

-¿Yo te...?

-A ver, cómo suena.

(Música)

Cuando bailas, ¿qué pasa por aquí, por el cuerpo?

-Emoción.

(Música)

Luego, nos quitan la música y, oye...

Nada, es que necesitamos el ritmo. El swing es eso.

(Música)

¿Tú no ibas al super?

-Bueno, la verdad es que sí, pero es que soy profesor de swing.

Todos, desde sus casas, hay que levantarse,

apartamos un poquito el sofá y la mesa, porque nos toca bailar.

Lo primero de todo, el "bound".

-Basculamos el cuerpo.

-Y esos chasquidos. -Exacto, marcamos el tiempo.

-Oye, que hay que recoger el mando del televisor de allá.

A buscarlo.

-Quieres cambiar el canal, pero no cambiéis.

El primer paso básico, comenzamos.

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis...

-Qué fácil.

Voy detrás, vuelvo; voy delante y vuelvo.

-Los brazos, no hace falta que hagas nada específico,

que fluyan.

Y si ya lo tienes, haces como una patadita.

-Eso de que vas un día con alegría.

(TARAREA)

-Entonces, ¿probamos bailar juntos?

El líder coge a la "follower" de esta manera y la "follower"...

-Simplemente apoya el brazo aquí y el resto, relajado.

¿Podemos mezclar un básico con este ir y volver?

-Sí, mira.

Charlestón y vamos adelante.

Volvemos.

-Y podemos así terminar moviendo un poquito los pies.

-Exacto, twist, un poquito aquí.

"Around", este movimiento de cadera.

-Ya subiendo. -"Shimmy, shimmy" también.

-Y lo tenemos, ¿no? -Exacto.

(Música)

(Música)

Arrancamos nuestro espacio dedicado a la salud psicológica

del pensamiento y las emociones que, como ven,

está iluminado de color azul, el color de la salud y de la mente.

Y nos acompaña Silvia Álava,

es doctora en Psicología Clínica y de la Salud.

Para empezar, ¿cómo le va eso del baile a nuestra mente?

A nuestra mente, el baile le va especialmente bien.

Porque tenemos que pensar que, cuando bailamos,

se incrementa nuestro nivel de energía y, además,

experimentamos emociones agradables.

Por ejemplo, la alegría.

Entonces, una muy buena técnica para desestresarnos aquellos días

que llegamos a casa más estresados, cansados o agobiados,

puede ser ponernos una canción que nos guste mucho y bailar.

Pero bailar sin vergüenza,

bailar dándolo todo y disfrutando de cada melodía.

Me gusta ese primer consejo.

Con nuestra experta Silvia Álava,

vamos a aprender ideas útiles para cuidar nuestra mente.

Hoy, nos fijamos en la memoria.

Cuéntame, creo que nos interesa a todos,

¿por qué tenemos tan mala memoria?

En ocasiones, puede ser por un montón de factores.

Vamos a ir a cosas muy básicas que sabemos que pueden influir

como, por ejemplo, una correcta hidratación.

Sabemos que, simplemente, sintiendo un 1% de deshidratación,

que es muy poco, que es simplemente cuando aparece esa sed,

ya se puede ver afectada la memoria a corto plazo,

que es ese almacén donde vamos metiendo metemos

las cosas que debemos resolver en un momento.

O incluso que tenemos más fenómenos

de lo que llamamos "de punta de la lengua", esto de...

Que no me sale.

Una solución muy fácil: beber un vaso de agua.

¿Y comer mal también nos puede afectar?

A veces, lo que tenemos es una caída de glucosa.

Y eso hace que el cerebro, en general, funcione peor.

Por ejemplo,

un plátano nos puede ayudar, va a subir nuestro nivel de energía

y tiene triptófano

para un correcto funcionamiento del cerebro.

Dormir también debe ser importante para la memoria.

Es importantísimo.

Sabemos que de las múltiples funciones

que tiene el sueño está consolidar el aprendizaje, la memoria.

Esto es especialmente importante, por ejemplo, en los estudiantes.

Porque todo lo que hemos aprendido se fija cuando estamos durmiendo.

Por eso esto de la noche de antes,

no duermo y me lo intento estudiar todo no suele ser un buen consejo.

Porque siempre se va a fijar mejor en la memoria habiendo dormido.

También nos pasa que los días que dormimos peor,

el día siguiente,

te cuesta más recuperar la información y memorizar.

Hablando de memorizar, fíjate lo que tengo aquí.

¿Sabes qué es esto?

No sé.

Esto es el guion de este programa.

¿Tú puedes hacer un cálculo

de cuántas palabras puede haber aquí?

Sorpréndeme. Ya te lo digo yo,

4000 palabras que me he tenido que aprender,

más o menos, o casi la mitad.

Al menos, lo he intentado.

Es lo que ocurre en este trabajo de la televisión.

Pero hay otra profesión

en la que también es fundamental tener la memoria 100%,

hablamos de los actores y de las actrices

que suben a un escenario.

¿Sabes que la música es la base para recordar mejor un texto?

Es la memoria auditiva,

entramos en la Real Escuela de Arte Dramático para verlo y escucharlo.

# Jenny Tauler

# fue encontrada

# en su pecho, un puñal. #

Vamos aprendiendo el texto palabra a palabra

frente al compañero y así, vamos creando,

como el texto lo decimos con él, imágenes.

Nos relajamos, concentramos,

para estar preparados y el personaje que esté en cuerpo.

Y salir a función.

Ahora mismo,

estamos entrando en la sala A,

que es la sala más grande que tenemos en la escuela

y es un verdadero privilegio estar aquí.

En cuanto a la memoria,

a la hora de memorizar los textos para el musical,

estamos muy unidos a la música, a la partitura.

Y nos viene muy bien el hecho de tener notas difíciles,

por ejemplo, para que esa palabra como te digo yo, no se nos olvida.

Porque como es una nota muy puñetera para llegar,

la palabra está ahí siempre.

A la hora de memorizar,

siempre tienes que tener una escucha interior

y con el compañero.

El caso del teatro musical, es fundamental trabajar,

además de la memoria textual y de la memoria emocional

que va intrínseca a cada texto que se trabaja,

si este texto es el texto en una canción,

también hay que trabajar la memoria auditiva y la rítmica.

(CANTA)

Si el cerebro relaciona una melodía con un texto,

directamente empiezan a venir ciertas emociones,

ciertas intenciones.

Yo, en el proceso de aprenderme un texto,

casi nunca voy a la memoria, de primeras;

sino que intento entender un poco por qué estoy diciendo

lo que estoy diciendo.

Lo que siempre sugerimos es que no se paren a pensar en eso,

sino en todo lo demás,

para que el texto sea como la letra de una canción

que tú puedes cantar sin darte cuenta que la estás cantando.

# Y los peces

# se hacen uno...

# Solo algunos tiburones

# se presentan al final. #

Fascinante el poder de la música.

Cómo somos capaces de asociar un texto a una canción.

Sí.

Y ocurre algo más, la música generalmente nos emociona.

Y todos aquellos recuerdos asociados a emociones

y más si son agradables,

se consolidan mejor en nuestra mente.

Yo te voy a proponer un juego, el de una canción.

Vamos a bucear en el baúl de los recuerdos.

Seguro que hay una canción que tú recuerdas muy bien, es de Karina,

que cumple 50 años.

Vamos a escuchar una parte,

a ver si tú y yo podemos continuar una vez pare la canción.

Vamos a escucharla.

# Buscando # en el baúl de los recuerdos, uh,

# cualquier tiempo pasado # nos parece mejor. #

Bueno, lo de cantar, cómo cantamos, ya lo dejamos.

Pero yo me paro ahí, ya no sé seguir.

¿Tú sí? Yo no sé si sabría...

# Echar la vista atrás # es bueno a veces, uh. #

(TARAREA)

Ahí ya me pierdo. Vamos a escucharla.

# Buscando # en el baúl de los recuerdos, uh,

# cualquier tiempo pasado # nos parece mejor.

# Volver la vista atrás # es bueno a veces, uh.

# Mirar hacia adelante... # # Es mucho mejor. #

Casi, casi.

Bueno, a mí, este juego me ha encantado.

No estamos tan mal, que la canción tiene 50 años.

Vamos a jugar a otra cosa.

Este me lo propones tú, es el juego del "Veo veo".

Es algo así como footing cerebral

con la inicial de una letra... Explícame.

No es exactamente el "Veo veo",

sino que hay muchas veces que lo que vemos

que nos falla es no tanto recordar a la información,

sino ser capaz de recopilarla.

Toda la información que tenemos en el cerebro,

tengo que rescatar en este momento

lo que yo quiero o lo que tú me pides.

Un buen entrenamiento es:

yo te voy a ir diciendo, vamos a elegir una letra.

Por ejemplo, la M.

Y yo te voy a ir pidiendo, por la M,

que vayas pensando en objetos o cosas diferentes.

Por ejemplo, un nombre de mujer.

Margarita. Vale.

Una fruta.

Manzana. Una ciudad.

Madrid. Una bebida.

Eh... ¡Ay! Más difícil.

¿Y tú, sabrías decirme?

Pues ahora mismo, me pillas también en blanco.

Vaya dos.

¿Qué más podemos hacer para tener una buena memoria?

Ejercicios de este tipo nos pueden ayudar.

Pero también tenemos otro tipo de cosas.

Sabemos que el ejercicio físico ayuda a tener una buena memoria.

Además,

está asociado que cuando practicamos

deporte de tipo aeróbico se regeneran

y se vuelven a formar nuevas neuronas.

Existe esta neurogénesis en el hipocampo de los adultos.

Antes pensábamos que no,

que cuando llegábamos a una determinada edad,

ya no se formaban neuronas y no es cierto.

Se siguen formando.

Además, sorprender.

Cuando conseguimos sorprendernos, cuando conseguimos emocionarnos,

cuando somos capaces de aprender algo nuevo,

será mucho más fácil consolidarlo en la memoria.

Y, sobre todo, esa parte de emoción.

Generar esos recuerdos agradables.

¿Dónde guardamos esos recuerdos agradables?

Es importante guardarlos en la memoria,

pero una de las cosas que nos puede ayudar precisamente es anotarlos.

Tener un lápiz,

un papel y hacer ese esfuerzo todos los días de fijarnos.

¿En qué momentos he sentido emociones agradables?

¿En qué momentos me he sentido bien a lo largo del día?

Y lo voy a apuntar.

Porque puede ser un ejercicio muy enriquecedor,

no solamente para ejercitar la memoria,

sino también para luego sentirnos mucho mejor.

Eso es lo que buscamos.

Fíjate, "Alegría de vivir".

Muchísimas gracias, Silvia.

Nos va a dar las claves, seguro, para tener una buena salud mental.

Por cierto,

también haremos ejercicio pasando un rato muy divertido.

Yo no sé si tú has jugado alguna vez al fútbol burbuja.

Pues no, tiene buena pinta.

Cuando lo veas, seguro que te vas a animar.

Fíjate.

¡Tres, dos, uno!

(Música)

Esto es un partido de fútbol burbuja.

La dinámica se basa en las reglas del fútbol tradicional,

solo que con algunas excepciones, como que no existen las faltas.

Que no hay portero para poder meter el balón.

Y todos los participantes tiene que pasar

del medio del campo para poder meter gol.

(Música)

(Silbato)

Vale, chicos, todos aquí al medio.

Chicos, os recuerdo,

he visto algún compañero que lo estaba haciendo.

El tema de las manos,

las manos siempre protegidas dentro de la burbuja.

No podemos sacar las manos por fuera, ¿de acuerdo?

Recuerdo también el tema para levantarse:

si yo no me puedo levantar bien,

lo que tengo que hacer es me giro hasta que me colocó boca abajo y,

en esa posición, saco un poco las rodillas,

me agacho como si me fuera a nombrar caballero y para arriba.

Hay que ir rápido a por la bola y siempre bien sujetos

y agarrados al arnés.

Metemos los dos brazos y, una vez que lo tienes,

agárrate bien fuerte ahí.

Ya lo tienes.

Da unos saltitos, pruébalo.

(Música)

Esta es una actividad para toda la familia.

Pueden jugar desde los más peques de la casa hasta los abuelos.

Contamos con varios materiales diferentes,

en función de las edades y los tamaños de cada participante.

Todos cumpliendo con la normativa de la reglamentación de seguridad.

Y dispuesto para que toda la familia se entretenga.

(Música)

Aquí el objetivo, al final, es pasárselo bien.

Venir a disfrutar, a probar una experiencia nueva,

a estar con su familia y a probar algo nuevo.

Hemos venido a celebrar el cumple de una amiga y muy bien.

Al principio, de un poco de miedo, pero luego, le pillas el gusto.

Hemos estado una hora, hemos estado entrenando y luego,

echando un partidito entre los amigos y muy bien.

Se hace bastante ejercicio,

esto puede llegar a superar el doble de la actividad física

de un partido de fútbol normal.

Yo casi que no sé jugar al fútbol, pero está muy bien.

Porque la cosa es, te diviertes, te estás chocando con los amigos,

la voltereta, hemos ido todos a por todos,

aunque seamos del mismo equipo.

La cosa es rodar.

(Música)

Vale, muy bien, chicos, terminamos el partido.

Fernando Fabiani, muy buenas.

¿Me vas a dar la mano?

Te la estoy dando, de hecho.

Dame dos besos, que esto parece una entrevista de trabajo.

Un abrazo también.

El doctor Fabiani,

es nuestro médico de familia y viene a "Saber vivir" para hablar

de la salud en positivo.

Con una mirada de simpatía.

Por cierto, ¿qué te ha parecido el fútbol burbuja?

A mí, cualquier opción de hacer ejercicio me parece bien.

Si para hacer ejercicio, te tienes que meter en una burbuja,

métete en una burbuja.

Menos sofá y más actividad física.

¿Aunque sea invierno, que suele hacer frío, y nos resfriemos?

Es que el frío no resfría.

Es que la palabra engaña, pero el frío no resfría.

¿No? El frío no produce catarro.

Los catarros los producen los virus,

que hay más de 100 virus que producen catarros.

Pero aquello de "No andes descalzo, que te resfrías".

"Ponte el chaquetón que te vas a resfriar",

"No te acuestes con el pelo mojado, que te vas a resfriar".

¿Te imaginas a los virus esperando allí, en la almohada?

"Que no se ha secado el pelo, atácale".

Evidentemente, esto no es así.

Lo que te resfría son los virus.

Pero en invierno, con el clima frío,

los virus sobreviven más tiempo.

Por eso hay más catarros en esta época.

¿Se lo cuentas a tus pacientes? Eso y lo que haga falta.

Hay una cosa muy importante,

que quitemos ideas erróneas y mitos porque esto genera comportamientos

y miedos innecesarios. Tienes toda la razón.

De catarros vamos a hablar y con mucha atención,

vamos a escuchar el mensaje del doctor Fabiani

porque va dirigido a ti.

Todavía estamos en época de catarros.

Así que es normal que un día te levantes y digas:

"Me pincha un poco la garganta", "Tengo un poco de tos",

"Cuando trago, me duele un poco", "Estoy estornudando".

Es completamente normal, no te preocupes.

Porque, además, tengo una noticia muy buena,

y es que los catarros se curan solos.

Un catarro, con tratamiento dura lo mismo que sin tratamiento,

lo mismo.

Así que no es necesario medicarlo mucho.

Dura varios días, pero se va a curar solo.

Es más, muchas veces, los analgésicos ni hacen falta,

salvo que tengas mucho mal cuerpo.

De hecho, el dolor de garganta, a veces,

se quita con un vaso de leche calentita

que con una pastilla.

Lo que sí es importante es que si tienes muchos mocos,

no busques el remedio en una pastilla o un jarabe, no,

los mocos, lo que hay que hacer es sonarlos.

El tratamiento de los mocos son pañuelos.

Y pañuelos desechables, o sea, pañuelos de usar y tirar.

Por eso se llaman desechables, porque se usan y se tiran.

No vale coger el pañuelo desechable y decir:

"Es que me ha quedado un hueco aquí,

esto lo aprovecho para después". No, se usan y se tiran.

Y, por supuesto,

no se usan y después se guardan en el bolsillo.

Que tenemos los bolsillos llenos de bolas de papel reseco,

que eso es una verbena de virus.

No es necesario. Usar y tirar.

Los catarros, insisto, son muy frecuentes,

pero se curan solos.

El doctor Fabiani nos lo ha dejado muy claro.

Te resfrían los virus y los virus están en los espacios cerrados.

Así que anímate y sal de casa

y podrás contemplar estampas tan bonitas como esta.

La hemos encontrado en la ciudad de Gao Ping, al norte de China.

Con esta escarcha tan bella,

adornando el paisaje al otro lado del mundo,

se nos despidió el mes de febrero.

Disfrutad viendo estas imágenes, también es saber vivir.

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Saber vivir - 03/03/19

03 mar 2019

El programa dirigido por Alfonso García contará con nueva presentadora, Miriam Moreno, secciones renovadas, nuevos colaboradores, nueva imagen y contenidos, pero con la misma finalidad: mejorar la salud de la población a través de consejos prácticos para una vida saludable.

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