Hosni Mubarak llegó al poder al día siguiente de que su precedesor muriera en un atentado terrosista. Esto sirvió para que decretara el estado de emergencia, que ha mantenido hasta la actualidad. Rápidamente, Mubarak se convirtió en mediador de los confilctos de Oriente Medio y se ganó la imagen de apaciguador ante EE.UU. Sin embargo, entre su pueblo, la imagen era diferente, tras tres décadas en el poder los egipcios decían que su gobierno era "una dictadura disfrazada de democracia".