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Para todos los públicos ¿Quién manda aquí? - Programa 7 - ver ahora
Transcripción completa

(APLAUSOS) ¡Hola, hola, hola!

¡Bienvenidos a "¿Quién manda aquí?"!

Este programa de apuestas imposibles,

de muy buen humor y, sobre todo,

de pruebas que ustedes mismos pueden hacer en su casa,

pero que hoy han querido venirlas a hacer aquí:

¡Los Fernández!

(TODOS) ¡Baby chuli, Israel!

¡Los Cardo! (GRITAN DE FORMA ININTELIGIBLE)

¡Y los Herrero! (GRITAN) ¡Ese Hugo, ese Mateo,

eh, eh!

Ellos se lo juegan todo por hacer su viaje soñado,

¿lo ganarán o no? Ellos juegan en:

"¿Quién manda aquí?".

(APLAUSOS)

Javier, agárrame esto.

(TODOS) ¡Oh...! -¡Ah!

¡Lo tengo, lo tengo, lo tengo!

Tranquilos, tranquilos.

-A por ello, como no lo consigas, a la calle.

-¿A que sí? ¡Tela, eh!

-¡Vamos, vamos, vamos, vamos! ¡Sí!

-¡Pum! Al suelo. ¡El Salto del Tigre!

(APLAUSOS) ¡Está con nosotros Papá Noel!

¡Sí, es él! -Pero es un poquito manazas.

Manazas, manazas.

-Tiene razón, la verdad. Venga, mamá.

¡Ni muy alta, ni baja! ¡Bien!

-Bien, bien.

(GRITOS) -Como no pases,

te plancho de arriba a abajo.

¡Vaya, vaya! -¿Quién manda aquí?

¿Quién manda aquí? ¿Quién manda aquí?

(APLAUSOS)

Ya tenemos a las familias preparadas y al avioncito,

el encargado de llevarlos al viaje que han elegido.

Vamos a saber adónde quieren viajar.

Aquí tenemos, por ejemplo, a los Fernández

que ellos vienen de Arroyo de la Encomienda, Valladolid.

(APLAUSOS) Javier, Adelaida y Aida.

Un funcionario, un pedazo de atleta, ¿verdad, tocayo, Javier?

-Sí, sí, un poquito. Sí, y tenemos a Aida, ¿eh?

Se podría decir que es actriz y cocinera,

porque ella quiere serlo. Todo.

Todo. ¿Y dónde quiere viajar la familia Fernández?

A Grecia. ¿A Grecia? ¿Por qué motivo?

Nos encanta. Os gustan los griegos.

(TODOS) Sí. ¡Os gustan los griegos!

¡Muy bien! Y, Aida, dime, ¿quién manda en casa?

Eh... (SUSURRA) Yo.

Bueno, para qué voy a engañar, mi madre.

¡Tu madre! Tocayo, ¿qué pasa?

-Bueno... Es lo que hay. Siempre les toca a ellas mandar.

-Es que las mujeres... A veces nos dejan mandar

de puerta para afuera, pero para dentro casi...

-Decimos siempre que el hombre y tal,

pero es la mujer. Nada de nada.

Tenemos a los Cardo que llegan desde Roda de Bará, Tarragona.

Ellos se llaman Noel... -¡Bien!

(APLAUSOS) Eva y Noel júnior.

A Noel le encanta, le pirra el ajedrez, ¿sí?

Sí. Un fenómeno en ajedrez.

¿Y adónde queréis viajar? Cuéntame.

A Alemania nos gustaría. ¿A Alemania os gustaría? ¿Sí?

Porque tu padre... ¿Puedo hacer el chiste fácil?

¿Cuántas veces le has llamado "Papá Noel"?

(RÍEN) No he dicho nada, nada.

Ellos quieren irse... -Unas cuantas.

Quieren irse, ¿adónde me dijiste?

A Alemania, a la Selva Negra. ¿Quién manda en casa?

Mi madre. ¿Tu madre? ¿También?

¡Caray! Sí, la verdad es que sí.

A ver si cambia a lo largo del programa,

de momento las madres ganan. ¿Qué me cuentan de los Herrero?

Llegan de Arroyomolinos, Madrid. -¡Uh...!

¡Víctor, Marta y Claudia!

(APLAUSOS) Este Víctor es un superhéroe

porque es un hostelero de día e informático de noche.

-Sí, sí. Hacemos de todo. Y tenemos a Claudia.

Que, Claudia, dime, ¿quién manda en casa?

Pues, si lo digo yo, eh...

Desde mi punto de vista, creo que yo.

(RÍE) Pero... Muy bien.

Depende de ellos.

¿Y adónde es el viaje de los Herrero?

A Londres. A Londres.

Sí. Ay, mira, Londres.

Do you speak English? Eh, yes, I do.

Es lo único que sé decir y lo he dicho bien, ¿eh?

(RÍE) ¿Verdad? Pues vamos a conocer ya el...

Las bases de este programa que ya las conocen.

Nos vamos con la primera fase en la que tenemos tres juegos:

Primero juegan los padres por mil puntos, luego los hijos

por 2000 y, finalmente, las madres por 3000.

Primera fase, fase eliminatoria, nos quedamos al final

con un duelo de dos familias, un cara a cara donde se jugarán

el gran viaje que han elegido.

¿Y qué les parece si empezamos

ya mandando a los padres a la pecera?

(OVACIÓN Y APLAUSOS)

Ya tenemos a los padres desde donde verán la prueba

a la que se tienen que someter, escucharán todo el programa,

pero no podrán decidir qué pasa en la mesa de apuestas.

Y, obviamente, vosotros no os podréis girar

a ver qué cara ponen. Nosotros no los escuchamos,

vamos a lo nuestro y apostamos, pero antes queremos hablar

un poquito de Javier. ¿Cómo es Javier, Adelaida?

Cuéntanos. -Bueno, Javier es superatrevido,

tiene un humor muy bueno,

pero es un poquito manazas.

¿Es manazas? ¿No es manitas? Es manazas.

-No, manazas, manazas. -Oh.

-Sí, sí, sí, eh. -Ya te lo han dicho.

-Hombre, tiene razón, la verdad. Sí, sí.

Él es deportista, es un atleta.

-Eso se le da muy bien. ¡Vaya! Es un manazas.

A ver cómo se le dan las pruebas de hoy.

En el reparto de tareas, ¿cómo es? -Muy bien, fenómeno.

¿Sí? -Fenómeno, me hace todo,

todo, todo. Cocina, plancha, friega.

¿Todo? -Todo.

Oh, hija, mira, qué contenta. -Menos cocinar, no, cocinar...

¿Cocina Adelaida o Aida? (AMBAS) Las dos.

Las dos. A Aida le gusta cocinar.

-Sí. Ningún problema.

¿Cuál es tu mejor plato, Aida? A ver, yo digo "mi mejor plato"

porque fue en un concurso que hice huevos rellenos.

¿Sí? Entonces, ahora es mi mejor plato,

hasta que cambie.

(APLAUSOS) Y llega el momento de conocer,

redoblamos aplausos, por favor, porque está con nosotros:

¡Papá Noel, sí, es él! (EL PÚBLICO APLAUDE)

¡Cómo es Papá Noel!

(RÍE) El chiste, el chiste.

-Qué chiste más malo. (RÍE)

Eva, cuéntanos.

-Pues es atrevido. Sí.

-Es simpático, es extrovertido,

eh, tiene un montón de aficiones. Incluso, a veces, os lleváis

como el perro y el gato, ¿qué pasa?

-Demasiado a menudo. ¿Por qué? Cuéntame.

¿En qué discutís? -Pues, eh... En todo.

-En todo. -¿En todo? ¿Todo?

-Todo, es... Él tira al monte, ¿no?

-Tira a monte, yo más a mar... No, hombre, no.

(RÍE) Le encanta el monte, recoger setas a él...

-Le encanta, sí, ahora se ha aficionado con la setas,

le gusta la pesca, le gusta la pesca submarina,

le gusta la caza, le gustan hasta las cartas,

le gusta todo. Pero os conocéis desde

hace poquito tiempo. -Sí, desde la guardería.

¡Desde la guardería!

-¿Qué? (RÍEN)

-¿Cómo? -Llevamos juntos desde entonces.

-¿Desde la guardería?

No me lo creo. -Por eso se merece el premio.

-Eso merece el premio, sí.

Muy bien, esto es una relación de ya, vamos, muchísimo tiempo.

-Empezamos, bueno, nos conocemos desde la guardería,

somos del mismo pueblo y empezamos a salir con 17 años.

Muy bien. -Y el primer día que

me pidió salir... -Hombre, cómo va a contar eso,

hombre. -Habíamos quedado en un bar

al lado de casa y me dice: "Bah, súbete a la moto,

en la Derby". Dice: "Súbete a la moto

que tengo que ir a encerrar los caballos".

Bueno, yo me subo y, a medio camino, para.

Digo: "¿Este qué hace?".

Se baja y me coge un bicho, y era un escarabajo.

Dice: "Ten, nena, aguanta, este me falta para la colección".

(RISAS) -Digo: "¿Ahora qué hago?

¿Lo cojo? ¿No lo cojo?".

(APLAUSOS) -Total, claro, el primer día,

la primera cita y yo con 17 años y el escarabajo

hasta que llegamos a casa. Fíjate.

(RÍE) Y, Noel, ¿qué le parece?

Hay alguien del Barça y del Madrid en casa.

Sí. ¿Y cómo se lleva eso?

Bueno, a ver, yo soy del Barra,

pero mi madre es bastante merengue.

(RISAS) Y, entonces, muchas veces

hay pique. Pero siempre se celebra, oye.

Cuando uno es del Barra y otro del Madrid,

el cava y el champán siempre en la nevera.

La verdad es que sí. Siempre hay algo que celebrar.

-Claro, siempre estamos de celebración.

-Alguno siempre gana, ¿no? Siempre gana uno.

Que se lo pregunten a Víctor, que acaba de abrir

un restaurante y está de celebraciones

día sí día también. -Continuas.

Continuamente, ¿a que sí? -Ahí estamos.

-El restaurante no lo he abierto yo, pero bueno.

-¿No? -Es cosa de mi mujer.

-¿Quién manda aquí? Las mujeres. -Claro.

(APLAUSOS) ¿Cómo os conocisteis, Marta?

-Bueno, nos conocimos en un concierto, en un concierto.

Nos presentó mi cuñado que le conocía,

era socio de él, de un bar que tenía.

Y, nada, tocaba en un grupo y muy bien, muy bien.

A partir de ahí, a mí me hizo reír

con dos chorradas que dijo y digo: "Ya está, este para mí

y yo para él, y veremos". "Para mí para siempre".

¿Qué pasa con el salmón al horno de tu padre?

Pues que, para una cosa que hace en su vida de cocina...

(RISAS) Yo le quiero mucho, ¿eh? Pero...

La cocina no es su... ¿No es su fuerte?

Ajá. (RÍE) Cómo te ponen.

-Qué maja. Se lo comieron todo, ¿eh?

Pero el salmón al horno... Pues, una vez, coge un salmón,

(RISAS) lo mete al horno...

(RÍE) Lo saca, pone un aceite, lo comimos y digo:

"Papá, está muy rico". Y dice: "Buah".

Y ya estuvo la semana entera fardando del salmón,

que era el mejor de todos. ¡Es el hombre del salmón al horno,

señoras y señores!

(APLAUSOS) Claro que sí.

-¡El salmón, el señor salmón! -¡Bravo!

Ya conocemos a los padres y llega el momento

de la primera prueba, una prueba en la que nos jugamos

mil puntos, no como la segunda, de los pequeños,

donde jugamos 2000 y la tercera,

donde las madres se jugarán 3000 puntos.

En esta primera prueba, ¿cómo se le da a los hombres

eso de la plancha?

(TODAS) Uf... -No ha planchado nunca el mío.

(RISAS) Huy, qué caras.

-El mío no ha planchado nunca. -Negativo, negativo.

-Pues mal. -Mal, mal, mal, mal.

-Tú bien, que lo haces todo, yo no hago nada en casa.

-Mal, yo sí te digo que Víctor la plancha

no sé si sabe cómo es realmente. Creo que no la conoce.

-Cogería el secador para... (RÍEN)

-No lo sé. Bueno, y qué os parece si

esto no va de planchar, sino de tirarse en plancha.

¡Por favor! -¡Uh...!

Sí, sí. Yo quiero verlo.

-Yo también. -Bien, bien.

Eso mejor, ¿eh? Eso pinta mejor.

-Bueno, yo tengo buena amortiguación, o sea que...

-Yo también. -Sin problema.

-Sí, sí. Pues no esperemos más, por favor.

Que pase, por favor, esa colchoneta

para tirarnos en plancha. Adelante.

(APLAUSOS)

-¿Qué tenemos que hacer ahí?

Creo que no les ha gustado la idea.

-Madre mía, madre mía.

-Claro, y yo aquí con dos deportistas.

-Nunca se sabe esto, ¿eh? -Que pongan una seta al otro lado.

-Esa la coges seguro, esa la coges seguro.

-Verás si salto. -Esa seguro.

Familias, la prueba es muy sencilla.

Veis que tenemos la colchoneta con esta barra de medir

que tenemos aquí. Entonces, los padres

tendrán que coger carrerilla,

llegar hasta aquí, lanzarse con la mano extendida

y, donde lleguen, ahí han llegado.

Una vez caen, no se pueden mover.

-Ah, eso seguro.

(RÍEN) -No nos movemos seguro.

-No nos vamos a poder mover.

¿Lo tenéis claro? Sí.

-Sí. Demuéstralo.

-Más claro si haces la demostración.

Venga, venga, venga. (TODOS) Que lo demuestre,

que lo demuestre. ¡Que lo pruebe,

que lo pruebe...! -Que lo pruebe.

Voy.

(VOCERÍO) Debería de venir siendo algo así.

(GRITERÍO) -¡Venga, vamos!

-¡Hala!

Por aquí, más o menos. -¡Hala!

-Es muy difícil esto, saber cuánto vas a llegar.

-Es difícil, es difícil.

-¿Qué marcas ahí?

-Es difícil, tú eres bajito, pero a lo mejor pegas un brinco

que no veas, y yo soy alto y quizás no salto mucho.

-O, por ser más alto, con hacer así con el brazo.

Como veis, la colchoneta está marcada de 10 en 10,

así que los Fernández me dirán

cuál es la longitud que creéis que Javier alcanzará

lanzándose con la mano extendida.

-Vamos a ver, él ha saltado pero es muy alto.

Claro, entonces 2,50, 2,90...

-Vamos a decir...

2,80. Sí, venga, 2,80.

2,80. Sí.

-Bueno, no está mal, no tienes que saltar mucho.

-Vosotros tampoco, ¿no? -2,80 está bien.

2,80 los Fernández. Bien, los Cardo, ¿qué me dicen?

-Escucha, ¿decimos de momento...? 3,30.

-¿Tres y luego a ver si subimos? No, 3,30.

-¿Llegará? Papá es alto.

-Venga, venga, más, más, más. 3,20.

-3,20 y a ver. ¿Vamos a tres?

A 3,20. No os podéis girar, ¿eh?

Pero vuestro padre está ahí... Bueno, no, tu marido y tu padre.

-¿Y qué dice? ¿Más? ¿Menos? ¿Tres qué?

¿Tres qué? -¿Tres qué?

3,20. -3,20.

3,20. Quedamos en 3,20.

-Sí, hombre, sí, sí, que este es muy alto.

Sí, sí, sí. -Él ya mide tres metros.

-Sí, cuatro. -Solo con caerse.

Vamos a ver qué pasa con los Herrero.

Tenemos a Víctor ahí detrás, que no nos podemos girar

ni mirarlo ni nada, y no lo escuchamos.

-¿2,90? 2,70...

-¿Qué dices? (RÍEN)

2,90, 2,90... ¿2,90?

-2,90. En 2,90. Vamos con

una segunda vuelta rápida y os recuerdo una cosa:

Tendrán tres intentos, ¿eh? Para conseguir la marca

que vosotros le solicitéis.

Ay... Así que, los Fernández,

hay segunda vuelta o no? -Nos quedamos.

Nos quedamos en 2,80. Los Cardo.

Estamos en 3,20.

Si cambiamos la apuesta, la cambiamos a la alza.

-Nos quedamos. Nos quedamos en 3,20.

¿Y los Herrero qué me dicen? -Vamos a cambiar a tres.

Nos vamos a tres, tachamos el 2,90

y tenemos un tres. -Estiramos un poco a ver...

Apuestas cerradas. Un poco más.

(RÍE)

-Que sí, hombre, sí, yo creo que sí llegas bien, ¿eh?

-Quiero llegar a 3,50 por lo menos.

-¿A qué? -A 3,50.

-¿Llegas? -Vamos...

Mucha atención porque

cerramos las apuestas,

padres a sus puestos porque jugamos a...

¡El Salto del Tigre!

(APLAUSOS)

(APLAUDEN Y OVACIONAN)

Y aquí tenemos a los Fernández con, de momento,

la apuesta más modesta, ellos han decidido

quedarse en 2,80, por eso nuestra colchoneta

tiene una marca ahí en el 2,80, así que, en tres intentos

deberías llegar, como mínimo, a tocar esa marca blanca.

Porque a ti los deportes se te dan bien, ¿no?

-Bueno, no quiero ser orgulloso, pero sí.

A la que se le da muy bien aterrizar

es aquí a Adelaida, fue paracaidista del Ejército.

-Sí. ¿Sí?

-Es cierto. Es el momento de dar un consejo

para aterrizar en la colchoneta. -Le voy a dar.

Como no pases, te plancho de arriba a abajo.

¡Vaya, vaya con el consejo! -¿Quién manda aquí?

¿Quién manda aquí? Porque, Adelaida,

¿tú le das muchos planchazos aquí a Javier?

-Alguno que otro, sí. Y yo.

¿Y tú también, Aida? -Sí, sí.

No, pero con cariño, ¿eh? (RÍE)

Tienes, ya te digo, tres opciones para superar el 2,80

y, sobre todo, ya que esta prueba es el Salto del Tigre,

que, cuando estés saltando, te pediré el rugido del tigre.

-Ah, vale, vale. ¿Sí?

-Sí. Pues, venga, vete a preparar

que esto

lo tenemos ya, Javier. ¿Cómo lo tienes? ¿Preparado?

-Venga, preparado. -Venga, a por todas.

Venga, papá. Pues este es el Salto del Tigre

y el rugido de Javier. ¡Adelante!

(ANIMAN) ¡Venga, venga! -¡Muy bien!

¡Oh...! (RÍE)

(APLAUSOS) -Ha llegado de sobra.

-De sobra.

(APLAUSOS Y RISAS)

Ven aquí, Javier, ven aquí. ¿Qué ha hecho?

-¿Y el rugido? (RÍE)

-Muy fácil, ¿eh? Lo has visto fácil, ¿eh?

-Fácil, fácil. Podrían haber apostado hasta dónde.

-Hasta el final. ¿Hasta el final?

-Sí. Te tengo que decir una cosa:

No sé si penalizaros porque no ha habido rugido.

-Es verdad, se me ha olvidado. (RÍEN)

Se olvidó el rugido. -¿Puedo intentarlo otra vez?

De momento os tengo que invitar al...

¡Sofá de los nervios!

(APLAUSOS)

-Muy bien, papi.

Deberíamos haber apostado un poco más.

-Sí, bueno, hija.

(APLAUSOS)

De momento, se llevan los mil puntos los Fernández,

pero ahora vienen los Herrero con 20 centímetros más.

Víctor, ¿cómo te ves ahí? -Bueno, yo creo que...

Lo he visto muy fácil a Javier. ¿Sí?

-Sí. Hostelero, informático

y aquí Superman, hay que volar. -La hostelera es mi mujer.

Yo solo soy informático, con eso tengo suficiente.

¿No te toca nada de hostelería? -Solo soy inversor.

Ah, inversor. -Solo.

-Que no es poco. El inversor.

Lo vamos a ver ahora como si fuera el planchazo.

-El Salto del Tigre. Tres metros.

¿Crees que lo consigue o no? -Sí, solo por cabezonería,

que alargue el brazo ahí y llegará.

-Lo que pasa es que esto de la gravedad y eso...

(RÍEN) -Está...

Vamos a ver si llegamos lejos, Víctor.

-Lo vamos a intentar. Vete a preparar, vamos.

Papá, te queremos mucho.

(APLAUSOS Y VÍTORES)

¡Venga, tú puedes! -Tú puedes, papá.

Víctor. -El grito del tigre.

Tienes tres intentos para conseguir esos tres metros,

te recuerdo que, cuando caigas, tienes que quedarte muy quieto

para saber si llegas a la marca y, por favor,

el rugido del salto del tigre. Ruge, porfa.

¿Sí, Víctor? ¿Preparado? -Venga.

Tres, dos, uno, ¡adelante!

¡Vamos! -¡Vamos, vamos, vamos, vamos!

¡Sí!

(OVACIÓN Y APLAUSOS) ¡Conseguido!

-¿Estás entero? ¿Te falta algo? No.

Está entero, está entero y se ha traído...

Se ha traído la cinta de recuerdo.

-De recuerdo. Prueba absoluta

de que lo has conseguido y esos mil puntos...

Con grito incluido.

(APLAUSOS)

El grito flojito se ha escuchado.

-Pero, bueno, tenía que hacer impulso.

Ahí ha estado. -Tenía tres intentos.

No hacen falta ya si el segundo ni el tercero.

Los primeros mil puntos del programa son

de los Herrero, ¡así que al sofá de los nervios!

(APLAUSOS Y OVACIÓN)

(RÍEN) -¡Vamos, que vamos muy bien!

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

(APLAUSOS)

(APLAUSOS)

Ahora sí, nos vamos a por la apuesta más alta

que es la de los Cardo con 3,20, de momento esos mil primeros puntos

en manos de los Herrero, pero llega el momento de Noel.

-Sí. ¿Cómo ves los 3,20?

-Bien, bien. ¿Sí?

-Sí. ¿Y tu salto y grito?

¿Está poderoso? -También.

Lo van a escuchar hasta en Roma. -Hasta el Roma.

(RÍE)

¿Algún consejo, Eva?

-Que, nada, que se lance sin miedo y a por ello,

como no lo consigas... A la calle.

Noel júnior aquí amenaza.

Como no lo consigas, nos quedamos con uno menos.

No hay que ser tan duro. Noel, ¿preparado?

-Muy bien. Ve a tu posición y suerte.

(APLAUSOS) -¡Venga!

(APLAUSOS)

Juegas por los primeros mil puntos del programa.

¿Preparado? -Sí.

Pues tres, dos, uno, ¡a por 3,20! ¡Vamos!

(GRITA) ¡Vamos, Noel! ¡Venga...!

¡Bien!

(APLAUSOS)

Ven conmigo, Noel. Ven conmigo.

Esto ha sido, superado no, superadísimo.

Así que los mil primeros puntos del programa

¡son para los Cardo! ¡Nos vamos a jugar

con los más pequeños de la casa! ¡Vamos!

(APLAUSOS) (RÍEN)

(APLAUSOS)

La primera prueba la consigue Noel para los Cardo,

así que se llevan los mil primeros puntos del programa

y son líderes, de momento, de "¿Quién manda aquí?".

(APLAUSOS)

Aquí os dejo el avioncito que, de momento...

De momento ese avión parece que va rumbo a Alemania.,

Pero, en cualquier momento, puede cambiar de rumbo ese avión.

Nos vamos a jugar por 2000 puntos,

me quedo con los Cardo y me hablan de Noel júnior,

que tiene una afición espectacular por el ajedrez.

-Sí. ¿Sí?

-Desde pequeño le han gustado los cálculos

y matemáticas, el ajedrez lo vuelve loco.

¿Qué pasa cuando buscas setas sin él?

-Se cabrea un montón. ¿Le gusta el monte?

-Un montón, más que a mí. ¿Sí?

(RÍE) Está bien eso, tiene una anécdota

Noel júnior ahí con las palomitas un poco...

¿Qué pasa con las palomitas? ¿Tanto le gustan?

Como lo expliques te suelto una torta...

-Le gustaban mucho de pequeño. ¿Le gustaban?

-Tanto, que se las metió por la nariz.

(RISAS)

¿Y qué pasó con eso?

-No nos dimos cuenta, al momento no nos dimos cuenta.

Y, al día siguiente, digo: "Parece que le veo ahí como algo".

¿Al día siguiente? -Al día siguiente, digo:

"Le veo algo ahí dentro, pero no sabía muy bien...".

"Qué pedazo de moco tiene mi hijo, ¿no?".

(RISAS Y APLAUSOS)

¿Pero no te dolía?

¿No te dolía? No quiere hablar.

-Total... (RÍE) Una palomita de maíz.

-Que tuvimos que ir a urgencias. A urgencias.

-Claro, sí, sí. Tenía... ¿Y cómo llega esa madre a urgencias

y dice: "Vengo con mi hijo que tiene desde ayer una...

Un maíz en la nariz". (RÍE)

-Uno no... (RÍE)

-Un montón, se metió un montón de bolas.

-Más de 20. ¿Qué dices?

-Se metió un montón. Vaya susto.

-Y salimos de allí y decía: "Ya está, ya no tiene ninguna".

-Salió de quirófano limpio. ¿Del quirófano?

-Sí, fue en quirófano. Ay, madre.

-El médico dijo que estaba todo bien, limpio,

arreglado y, cuando salíamos del hospital,

estornudó y le salieron tres más. -Escuchaba "clin, clin, clin".

(APLAUSOS) (RÍE)

Madre, y desde entonces no ha probado una.

-No ha comido más. No ha comido más.

¿La construcción cómo se le da? ¿Le gusta construir cosas?

-Uf, medio, medio. Ay, ay, ay.

-Un poco torpe. ¡Mierda, es de construir!

Uf... No...

A ver de qué va la prueba que os voy a presentar ahora,

pero antes hablamos de Claudia. ¿Qué le gusta hacer en casa?

-De todo. -De todo.

Casi... más...

(RÍE) Más trabajadora que nosotros.

¿Sí? ¿Es buena colaboradora en casa con las tareas?

-Mucho. ¡Gracias!

Mira...

Y tiene genio ella, ¿no? -Sí, sí, bastante.

Muy competitiva. ¿Sí? Nos viene genial para

"¿Quién manda aquí?" entonces. -Claro.

Me ha sorprendido que haya apostado así por su padre en la anterior,

me deja un poco decepcionado, pero bueno.

Fíjate, es que aquí las mujeres y los hijos

no querían quedarse sin padres y han apostado bajito.

Vamos a ver qué pasa con la prueba que viene ahora.

¿Vuestra hija tiene tanto genio que algo pasa con un...?

Con un cepillo de dientes.

(RÍE)

Vamos a ver... -Verás...

Marta, por favor. -Pues, mira, que

de estas veces que nos enfadamos en casa

y no se le ocurre otra idea que, cuando no la veía,

restregó mi cepillo de dientes

por el lavabo, le echó jabón

y me lo pone en el cubilete de los cepillos.

Yo por la noche me lavo mis dientes y:

"Esto sabe a jabón. Niños, esto sabe a jabón".

Al padre no le miré, y: "Mamá, tengo que confesarte

que he sido yo". Ha sido ella.

-"Me enfadé tanto contigo que...". ¿Pero sabía a jabón?

-Y luego confesó. -Solo fue jabón.

-Mira, no quise ni imaginar. ¿No confesaste y dijiste:

"No sabía a jabón, sabía a..."?

No, no, no.

Ah, y un fuerte aplauso a este momento.

Vamos a correr un tupido velo por aquí.

¿Qué quiere ser Aida de mayor?

Bueno, Claudia de mayor qué será, no sabemos.

Lo que se proponga. -Le gusta la docencia.

Le gusta la política. Eso me tiene un poco preocupado.

(RÍE)

Pero, bueno.

¿Y las construcciones, le gustan?

Sí, no se le dan mal. ¿Sí?

Sí, ha hecho cositas así de marquetería.

Bueno, una Torre Eiffel que tiene así hecha. Bien.

Le gusta. Muy bien, vamos a ver qué pasa.

Y, Aida.

Aida. ¿Qué me contáis de Aida?

Espérate, para ti también hay.

Cállate, que no oigo.

Aida, Aida.

Aida. ¿Qué eso de apuntaros a un concurso

sin deciros nada? ¿Os apunta a todos?

A todos.Yo sí lo sabía.

Pero yo no. -A su padre dice que se lo dijo,

pero él estaba a sus cosas y no se enteró.

No me enteré. Y de ahí la confusión.

Yo estaba un día tranquilamente y me llaman por teléfono:

"Hola, mire, le llamamos de un programa de televisión."

Y digo: "Ah, sí, claro."

Porque ella me dijo que se había apuntado a "Master Chef".

Yo pensé que era "Master Chef".

Y yo dije: "Ya, pero es que yo no sé cocinar."

Y dice: "no, si no hace falta que cocine.

Usted hace falta que mande.

Y ya me explicaron cómo iba el programa.

Me quedé muy sorprendido. Y luego se lo dije.

"Ah, papá, te lo comenté y tal y no..."

"No, no me he enterado."

Estaba sordo, ¿o qué?

Estaba a sus cosas.

Porque ella además tiene otras aficiones,

que es autopeluquera.

Sí, de pequeña.

De pequeña estaba viendo ella

un programa en la tele de peluquería

y nosotros estábamos colocando su armario.

Y, bueno, tenía unas tijeras

de estas que dice ella que no cortan,

del cole.

Y dijo: "vamos a asegurar que no cortan."

Triqui, triqui, tri. Todo.

Así que sí que cortan, ¿no? Sí, parece ser.

Un trozo así, sí que cortan.

¿Y qué quiere ser ella de mayor?

Uf, le gusta mucho profesora de inglés.

Actriz. -Le gusta actriz.

Periodista.

Presentadora de televisión.

Un montón de cosas entonces.

Sí, ¿y arquitecto quiere ser?

Bueno, no.

¿No? No.

Porque ha llegado el momento de conocer la prueba,

padres y madres.

¡Dios, no, no!

Vamos a ver, siempre me dejan aquí alguna sorpresita.

A ver qué os parece...

esto.

¿Qué es eso? No sé.

Es como tuercas, son tuercas.

Y palillos.

Palillos. -Son pinchos.

Complicado.

¿En la boca o algo, llevarlas?

Meter ahí cosas. No sé.

¡No, no!

Venga, vamos, vamos.

Bueno, aquí hay división de opiniones,

hay para todos los gustos.

Y aquí os presento estas tuercas porque los más pequeños de la casa

siempre vienen siendo unos locuelos, ¿eh?

A veces pierden unos tornillos

y nosotros hemos encontrado estas tuercas.

Estoy seguro de que soy

el triple de inteligente que tú, cabeza de melón.

Calla.

La prueba es la siguiente.

El reto consiste en poner una tuerca,

sin tocarla como veis,

que estoy ahí con el palito.

Ponemos la primera.

Ah, encima, una encima de la otra.

Nos vamos a por la segunda.

Sin tocarla.

No.

Colocamos la segunda.

Y ahí está, las tuercas tienen que formar una torre.

Oh...

Eso es fácil.

Sí, "chupao".

Y ahí va la apuesta.

¿Cuántas tuercas podrán poner una encima de la otra

con el palillo en un minuto y medio?

Y abrimos las apuestas.

Y los Cardo me cuentan.

Muchas, muchas, muchas.

Yo quiero mucho a mi hijo y confío mucho en él,

pero el pobre es un poco...

Un poco torpe, sí. Cuatro.

¿No? ¿Cuatro?

Cuatro o cinco. Al menos cinco.

¿No va a llegar a cinco? ¿Cinco?

Cinco. No podéis mirar para atrás.

No, no miro, no, pero miro al otro.

¿Y qué, cinco? -Cinco.

¿Sí, no, cinco?

Seis, seis, seis.

Cinco. ¿Cinco?

Espera, espera, espera. A ver.

A ver quién manda aquí. Ella, ella.

Yo tres máximo, o sea.

¿Hacemos cuatro y a ver qué hacen los otros

y luego si acaso subimos un poco o qué?

¿O cinco no sea que luego digan seis, siete y tengamos que ir ocho

y ya la fastidiamos? -Cuatro.

Cuatro.

A mí me encanta cuando hablan sin que nadie le escuche, ¿sabes?

Te parece cuatro sin que ellos... Cuatro.

¿Sí? -Sí.

Empezamos con cuatro. Venga, cuatro.

Ahí un cuatro de momento

y nos vamos con los Herrero, que dicen...

Damos por hecho que es en una sola columna,

Sí, sí, por supuesto. Vale, vale.

Una encina de la otra.

¿Nos aconsejas algún número o no? Sin tocarlas.

Hombre, yo he estado probando...

No sé qué decirte de momento.

Va a ser que no nos puedes ayudar.

¿Se te da bien?

Pero por intentar...

¿Cuántas pensamos que podría hacer?

Tienen que ser seis por lo menos. -¿Seis?

¿Ponemos seis, siete? -Seis, seis.

¿Seis? Vale. Pues venga, seis.

Seis, y la cosa se va calentando

hasta que llega a los Fernández que me dirán...

Pues los Fernández dicen...

-Cien o doscientos cincuenta.

Ah, no, no, no.

No tenemos tantas. No tenemos tantas.

Yo creo que Aida sí que puede hacer siete.

Aida, yo creo que sí.

¿Siete decimos? -Espera.

Cuidado que nos vamos. Que no podemos bajar.

Cinco. Es un minuto y medio, recordad.

Un minuto y medio para esta torre de tuercas.

¿Cinco decimos? Cinco.

El cinco está ahí disponible. Pues venga, cinco.

Vamos con cinco y esa segunda vuelta rápida.

¿Los Cardo se quedan en cuatro o suben?

Seguimos en cuatro. -Más ya no puedo subir.

Seguimos en cuatro. ¿Seguimos en cuatro?

De qué vas, yo cuatro las hago en un segundo.

¿Qué dicen los Herrero? Nos quedamos en seis.

Nos quedamos en seis. Y los Fernández...

Cinco. -Cinco.

Se quedan en cinco.

Así que, apuestas cerradas. Hijos a sus puestos.

¡Y jugamos a Te Falta un Tornillo!

(APLAUSOS)

Llegamos a este segundo juego donde nos jugamos 2 000 puntos.

Se los juega Noel y recordamos que los Cardo de momento líderes

con esos mil puntos porque tuvieron antes la apuesta más alta.

Y ahora la estrategia es la apuesta más baja.

Tenemos que hacer una torre de cuatro tuercas, Noel.

¿Cómo lo ves esto? Bien.

¿Sí?

Y hablando de tuercas, en casa...

¿a quién le falta una tuerca en casa?

A ver qué dice.

A este señor de aquí. ¿Qué dices?

No nos ha escuchado nadie,

así que vamos a seguir como si esto no hubiera pasado.

Mira, estas son las tuercas,

exactamente las mismas que tiene la Torre Eiffel.

¿Sabes cuántas tiene? No.

Dos millones y medio de tuercas como esa tiene la Torre Eiffel.

¿Qué te parece? Y a ti sólo te pedimos cuatro.

Sí. Así que...

Creo que puedo. Serás capaz, ¿verdad?

A ver. Minuto y medio, ¿estás preparado?

Sí. ¿Sí?

Venga, va, niño. Pues mucha atención

porque nos vamos a jugar en...

¡tres, dos, uno!

¡Tiempo! Venga, va.

Tranquilo, que hay tiempo. -Tú, Noel, tranqui.

No puedo cogerla. Sí.

Tranquilo. Vale, así, muy bien.

Venga, la primera, como caiga. Vale, muy bien.

Tranquilo, que hay tiempo.

Venga, poco a poco.

Ya tenemos la mitad y tenemos más de un minuto.

Venga, venga, venga. Tienes tiempo de sobra.

Si no puede cuatro es que...

Tampoco. No, déjala, déjala. -Sí, coge otra.

Sí que es difícil coger así una tuerca.

Venga. Pues ya ha cogido dos.

Déjala, déjala dentro. Vamos, que tiempo va corriendo.

Tenemos cuarenta y cinco segundos.

Vale, va.

Venga, Noel, muy bien, ya lo tenemos.

¡Venga, va, va, va! ¡Bien!

Tres.

Va.

Venga, por la cuarta. A ver, nos va a sobrar tiempo.

Poco a poco, tranquilo.

Ea, fuera, fuera, fuera.

¡Fuera, vamos! ¡Manos arriba!

¡Cinco, cuatro, tres, dos uno!

¡Muy bien, conseguido!

¡Choca, choca, choca!

¡Nooooooo!

(APLAUSOS)

Los Cardo en este momento tienen sus 1 000 ya ahí.

Y a la espera de saber qué pasa

con las otras dos familias, otros 2 000.

¿Sí? Bueno.

Pero de momento al Sofá de los Nervios.

(APLAUSOS) Venga, vamos.

Esta parte es fácil.

Hombre, hasta cinco yo creo que hubiéramos llegado.

Sí. Sí, peor un pelín difícil, ¿eh?

La última dejarla...

(APLAUSOS)

Los Fernández preparados.

Aida, preparada. Sí.

Porque nos vamos a por ese reto de cinco.

2 000 puntos en juego.

Y me han dicho que Aida...

Para relajarnos un poco, me han dicho que eres una crack

poniendo motes a todo el mundo. Sí.

¿Sí? ¿Cómo llamas a tu hermano pequeño?

"Babichulicicaciones".

¿"Babichulificicaciones"?

"Babichulicicaciones".

Pues sí que eres una profesional.

Porque yo le hubiera puesto un mote más cortito.

Veo que a ti se te dan bien.

Y la cocina te apasiona.

Sí. Sí.

Bueno, pues esto no es "Master Chef"

pero vamos a tener que construir. ¿Cómo te ves?

Esto... no se me da muy bien. ¿No?

A ver que te vea las manos, ponlas así.

Bueno, ahora no tiemblan.

Vamos a ver qué pasa en este minuto y medio.

Ahora no, pero ya verás luego.

Torre de cinco tuercas. 2 000 puntos en juego

y el pase directo a la final con esos 2 000 puntos.

¿Preparada? ¿Y si no?

No pasa nada. Y si no, no pasa nada.

Mañana volverá a salir el sol y será otra vez de día.

Tú no te preocupes.

Tú tranquila, Aida. Despacito y tranquila.

Que no pasa nada. -Venga, mi amor.

Venga, despacito.

Aida, ¿tienes alguna estrategia? No.

¿No? No me ha dado tiempo a pensarlo.

Sólo te recuerdo que no puedes tocar las tuercas.

Sólo con el palito. Vale.

¿Sí? Minuto y medio que empieza en tres, dos, uno...

¡Tiempo! Venga, muy despacito.

Puedes, cariño.

Tranquilita.

Sí.

Venga, la primera ahí, donde caiga. Eso es.

Venga, va, empieza a soplar. Sopla ahí.

Colocamos esta.

Colócala bien, colócala bien.

(PÚBLICO) ¡Dos! Dos.

Bien, hija.

Muy bien. -Venga, fenomenal.

Aguanta, aguanta un poquito.

Ajá.

Venga, bien. Ahí, muy bien

Tres. No, toques.

Muy bien. Venga, dos más y lo tenemos.

Tenemos tiempo, 50 segundos todavía.

Vamos muy bien de tiempo, Aida.

Cuatro. Una más, una más.

Hay tiempo, cariño, hay tiempo.

Tranquilita. Uno más y lo conseguimos.

Venga, mi niña. ¡Manos arriba!

¡Cinco, cuatro, tres, dos, uno! ¡Conseguido!

¡Esa es mi niña!

Conseguido, esos 2 000 puntos está ahí.

Aida, no te escondas, no te escondas.

Hombre, saluda aquí al público.

Así, que nos aplaudan otra vez, eso es.

Muy bien. Venga.

2 000 puntos de momento para los Fernández.

Pero puede pasar de todo todavía, así que...

chicos, al Sofá de los Nervios. Vámonos.

Muy bien. -Por ahí.

Venga, bien. Una más hubiera podido, mamá.

Ya lo sé, cariño, pero no es fácil.

¡Eh, bien!

Lo has hecho estupendo, cariño.

(APLAUSOS)

Los Herrero y su apuesta más alta, que son seis.

Columna de seis tuercas en manos de Claudia.

Claudia recuérdame que yo nunca me lave dientes

cuando yo te vea salir del baño, por favor, ¿eh?

No, no, no, no.

Ole las bromitas de Claudia. Cómo las gasta.

¡Caray! ¿Cómo lo ves esto?

Pues bien, no sé. Eh, 2 000 puntos en tus manos.

Ya, no me lo recuerdes. Seis tuercas en columna.

Huy, huy, huy, huy.

¿Lo ves bien? ¿Preparada?

No. ¿No?

Te recuerdo que no puedes tocar las tuercas, sólo con un palito.

Ya, vale. Venga.

Estamos levantando columnas de seis tuercas.

¿Lo cojo ya? En tres, dos, uno.

¡Tiempo!

Venga. Tranquila, tú puedes, Claudia.

Bien. Una.

Tranquila, tú puedes, Claudia.

Ah.

Dos. La base bien.

Móntala bien, ¿eh? Sin tocarla, Claudia.

Tres.

Cuatro en menos de 30 segundos.

Tranquila, vas muy bien, vas muy bien.

Claudia, una más.

Cuidado, cuidado, Claudia.

Claudia, cuidado, no muevas la mesa.

Así.

En cuanto lo consigas manos arriba y contamos cinco.

¡Manos arriba!

¡Cinco, cuatro, tres, dos, uno! ¡Conseguido!

¡Conseguido!

Conseguido.

Muy bien, guapa.

Los Herrero se llevan esos 2 000 puntos.

Ya están en la gran final.

Pero vamos a ver qué pasa con sus contrincantes.

Vamos a ver qué pasa con las madres.

¡Huy, huy, huy, huy, huy!

No lo quiero ni pensar.

Mamá, ya estás ganando, porque si no...

¿Si no qué hago?

(RÍE)

(APLAUSOS)

Vamos a por la tercera parte

de esta primera fase, tercera prueba.

Juegan las madres y nos jugamos 3 000 puntos.

Pero antes tenemos que decir que los Herrero han ganado

la segunda prueba, así que esos 2 000 puntos

suben a vuestro marcador. Ahí están.

Y ese avión que antes estaba volando hacia Alemania

ahora ha girado su rumbo

y está volando hacia Londres.

Así que le tengo que pedir a los Cardo, por favor,

que muevan el avión hacia los Herrero.

Ha cambiado de rumbo ahí ese avioncito.

Va, no lo gires.

No, no, me lo quedo, me lo quedo.

Para la derecha, para la derecha.

Esto quiere decir que con los 2 000 puntos

ya estáis en la final. Estupendo.

Y aquí tienen opciones tanto los Cardo

como los Fernández todavía de plantarse

en la gran final del programa de hoy.

Y vamos a conocer a Marta Herrero.

¿Qué tal, Claudia? Cómo es tu madre. Cuéntame.

Muy bien, la verdad.

No me puedo quejar de ella. ¿No?

No. Mira que es tu oportunidad, ¿eh?

Bueno, ahora que no... Ahora que no puede hablar.

No me puede decir nada. Exacto.

Pues no, la verdad es que no tengo ninguna queja.

Muy bien. Nos quiere mucho y nosotros a ella.

Muy bien, qué bien, qué bien.

(APLAUSOS) Gracias.

Bueno. -¡Me emociono, por favor!

Te ha dejado bien.

Espérate, espérate el mío, ya veréis.

Víctor, se enamoró de ti en un concierto.

Y eso que no eras el cantante, ¿eh?

Eso es, sí, efectivamente.

Tú estabas ahí... Tenía pelo, eso sí.

Estabas ahí tocando tu bajo y ella era una grupie.

Sí, bueno, fue una coincidencia.

Fue a vernos al concierto con unos familiares.

Y, bueno, pues vio esa forma

que tenía yo de moverme tan peculiar y la enganché.

Movía sólo las cejas cuando se movía tocando el bajo.

¿Pero él qué tocaba, el bajo? El bajo, tocaba el bajo.

Muy bien. Y, Claudia, ¿qué hobby tiene tu madre?

¿Qué le gusta hacer?

Es ceramista. O sea, tiene un bar,

pero en su tiempo libre hace cerámica.

¿Hace cerámica? Sí.

Como en "Ghost", aquello de...

Ay, el torno. Sin torno. Cerámica sin torno.

Bueno, yo sigo vivo.

(RÍEN)

Sigo vivo. Por lo de "Ghost".

¿Y en qué te gustaría parecerte a tu madre, Claudia?

No sé, yo soy competitiva y ella se relaja más.

Así que ella es más tranquila. Así que me gustaría ser...

tener menos nervios. Es muy positiva, muy optimista.

Eso, ella, yo no.

Ser más positiva te gustaría. Sí.

¿Porque ella de puntería cómo va? Eh...

Cuando te lanza la zapatilla por ejemplo.

¿Cómo está de puntería ella? No me da.

¿No te da? No.

"Hosti", verás. Lo que nos va a tocar.

Ay, ay, ay, a ver si va de puntería la prueba que viene ahora.

Vamos a hablar de Adelaida.

Adelaida de los Fernández. ¿Cómo es Adelaida?

Uf. Muy competitiva.

¿Sí? Sabe hacer de todo.

Es muy valiente.

Y ella es monitora de ocio.

Sí. ¿Os divierte en casa también?

Sí, es graciosa, es graciosa.

Sí, sí, nos manda, sí, sí.

No tiene... sí, sí. Nos manda.

Y le gusta pintar. Mucho, mucho.

Es una artista, hace unos cuadros estupendos.

Preciosos. Sí, sí.

Hay que decir que ella antes fue militar.

Fue una de las primeras mujeres militares de este país.

Paracaidista. Es muy valiente.

¿Paracaidistas? Paracaidistas.

Desde avión. Pum, al suelo.

(RÍE)

Hombre, desde bien arriba...

Adelaida, es verdad, haces de todo.

Tela, ¿eh? Tela, tela, ¿eh?

Tela, ¿a que sí? Tela, ¿eh?

¿Y cuando saltaba ya pintaba también?

No, cuando llegaba al suelo. Al mismo tiempo las dos cosas no.

No. Bueno.

Y eso que es mujer. Y eso que es mujer.

Pero lo podría haber intentado. Seguro que lo consigue.

¿Cómo está de puntería Aida?

Bien, bien. Bien, bien.

¿Sí, con la zapatilla también atina?

Más que zapatilla te tira otras cosas.

¿Tira otras cosas?

Bueno, de vez en cuando, sí.

Ay, qué miedo me da Adelaida. Si nos portamos muy mal.

Vamos con Eva, de los Cardo.

Ella es la reina de la tortilla de patatas.

Explicarme eso, Noeles.

Sí, las mejores tortillas de patata de España.

¡Ole, ole! ¡Ole, ole!

Eso dicen, no sé.

Tu mujer dice que se siente muy orgullosa de ti

menos cuando te metes en un corral lleno de pulgas.

¿Qué explicación tiene esto?

Bueno, eso fue un pequeño accidente que tuvimos en un viaje

que acabamos los dos desnudos por medio de un pueblo.

(RISAS)

Y sólo dice lo de las pulgas...

Ahora está la excusa de que se encontraron unas pulgas.

No, no, excusa no. No, él también venía.

¿Ah, sí? Que nos llenamos de pulgas

y tuvimos que quitarnos la ropa y sacudirnos

y buscar un río para meternos.

Y el niño muerto de vergüenza.

El niño por la otra acera: "Yo no los conozco.

Yo no los conozco, qué vergüenza de padres."

Y, Noel, ¿quién es más manitas, tú, ella o tu suegro?

Ninguno de los dos, mi suegro. Sí.

¿Te da caña tu suegro?

No, se porta bien.

Vamos a hablar bien de él aquí por si nos está viendo.

Sí, me da más caña mi suegra.

¿Sí? ¿Y de puntería qué tal?

Uf, no muy bien.

¿Juega a los dardos ella? No.

Cómo que no, tío. De novios jugábamos.

De novios.

Como llevas desde la guardería...

(RÍE) Ya no se acuerda.

Bueno, pues ahora que conocemos

a las madres un poquito más voy a presentaros el juego.

Ya sabéis, tenemos 3 000 ahí, a ver quién los quiere.

Y vamos a conocer la prueba.

Yo tengo por aquí.

Javier, agárrame esto.

¡Huy va!

(VÍTORES)

¡Lo tengo, lo tengo, lo tengo!

Tranquilos, tranquilos. ¿Estás bien?

Tranquilos. ¿Estás bien?

Lo tengo, lo tengo. No me asustes.

¡Madre de mi vida!

Pues se ha hecho demasiado poco para lo que podía ser.

Bueno...

No os preocupéis que no pasa nada, estoy bien.

(VÍTORES Y APLAUSOS)

Javier.

Tú como portero eres un crack, ¿eh?

Bueno, un poquillo, sí. Mi hijo, mi hijo pequeño.

Tocayo, tengo que agradecerte un cosa, lo tengo que decir aquí.

Porque con tal de no dejarme mal,

porque el que lo ha tirado mal he sido yo, has hecho...

has sido capaz de cualquier cosa. No, no.

Javier, qué me cuentas

si yo te digo que la prueba que viene ahora,

la prueba de las madres, trata de lo siguiente...

Con ese frisbee que tienes. Sí.

Les vamos a poner unas mesas con 30 botellas como estas.

30 botellas. 30 botellas a una distancia

más o menos equiparable a la que hay entre tú y yo.

Y... ¿Y en minuto y medio

cuántas crees que va a derribar?

Esa es la apuesta.

Ah, que vamos a derribar. Derribar.

Prueba primero a ver, prueba. ¿Pruebo?

Sí. ¿Desde esta distancia?

A ver si eres capaz de tirar alguna.

Ay, madre.

Cuidado, a ver si os voy a desgraciar a alguno.

(VÍTORES)

Huy, huy, huy. -Bueno...

Ay, a lo más difícil. -Pocas, pocas, nene.

Prueba otra vez.

Es difícil, ¿eh?

No, no, es que se va para allá. -Sí.

Yo que a veces... ay, madre.

¡Bien, ahí está!

(APLAUSOS)

Ha conseguido una. -Bueno, suerte.

Y la apuesta es...

¿Cuántas botellas creéis que podrán derribar

en un minuto y medio?

Y se abren las apuestas.

Todos los que necesites puedes lanzar.

En minuto y medio los que necesites.

Claro, se tira a tituplén. ¡Pum, pum, pum, pum!

No tienes un límite. -Al voleo.

Tu vas tirando. -Hasta que vayas tirando

porque a lo mejor de golpe tiras dos.

Y hablo con los Herrero.

30 botellas a seis metros

y muchos frisbies para lanzar.

Y además están cercanas. Juntas.

Están cercanas, sí, sí.

No caben aquí 30 botellas muy alejadas, no.

Fácilmente quince. Mamá tiene mucha puntería.

Veinte yo creo. Veinte, venga.

¿Veinte? No tengo ni idea.

No, no, no, no. Javier se sorprende.

Quince, quince.

Eso va por mal camino. Quince, quince.

Javier que ha entrenado esto se sorprende. Quince.

Son seis metros de distancia. Quince es un buen número.

Vamos a ver adónde llegamos. Partimos del quince.

¿Quince? ¿Tú que crees? -Una burrada

O bajamos o subimos. ¿Qué me dicen los Fernández?

Dieciocho. De momento...

¡Arriba!

¡Tira para arriba!

A ver, Javier, tú le has dado a la primera ahí

y sólo te he puesto tres, imagínate 30 aquí.

Vamos a decir dieciséis de momento.

Dieciséis, subimos uno ahí. Subimos una.

Subimos tímidamente. Los Cardo, qué me dicen.

Pues si queremos ganar, ¿qué? Hace falta que lleguemos.

¿Diecisiete?

¿Sí? Diecisiete. ¿Diecisiete?

Venga, una segunda vuelta rápida.

¿Los Herrero suben de quince? Dieciocho.

¿O no suben? Si suben de quince, por encima de dieciocho.

Quince. Nos quedamos en quince.

Sí, nos quedamos en quince. Quince.

¿Los Fernández? Nosotros tenemos que arriesgar.

Atención, porque...

Tenemos que arriesgar y vamos a decir una más.

Eso te iba a decir. Dieciocho.

Dieciocho. Tacho el dieciséis y nos vamos a dieciocho.

Y otros que están ahí en la cuerda floja

también son los Cardo.

Nos quedamos. Está en juego entrar en la final.

Nos quedamos en diecisiete.

¿Os quedáis en diecisiete? Sí.

La apuesta más alta es de los Fernández.

Apuestas cerradas. Ah, recae sobre mí todo.

Sí, sí, va a ser si la consigues...

Madres a sus puestos

porque jugamos 3 000 puntos en DJ Botella.

(APLAUSOS)

Tercera prueba de esta primera fase,

las madres se lo juegan todo aquí con 3000 puntos;

tenemos a los Herrero ya clasificados.

Pero os tengo que decir que:

si conseguís vuestro reto y las demás familias no,

los Cardo se van a la final con vosotros.

Siempre nos jugamos algo en este programa, ¿preparados?

-Preparada. UN minuto y medio, 170 frisbies.

30 botellas; el reto se consigue

tumbando 15 de aquellas 30 botellas.

Vale. ¿Preparada, Marta?

Vamos. ¿Algún consejo de última hora?

Que lo haga por el viaje.

A Claudia le ha gustado el avioncito, no se despega de él.

No sé yo, va a costar quitárselo.

Jugamos por 3000 puntos, Marta, ¡a por 15 botellas!

Vamos. Y estamos jugando...

Recuerda no pisar la línea verde.

Vale.

Tres, dos, uno, ¡tiempo!

Venga, mamá, ni muy alta ni muy bajo.

Vale fuerte, para que se caigan todas.

¡Vamos, tú puedes! Bien, bien.

Un poco más alto... Más fuerte.

¡Ahí! ¡Ahí está, ya tenemos dos!

¡Eh! Cuatro.

Ah, venga, más bajo, más bajo.

Más bajo. Un poco más fuerte...

Con 11 más lo conseguimos.

Sólo 11, mamá, sólo 11.

¡Más alto, más alto! Cuatro.

¡Más bajo! Tú...

Tú piensa que soy yo... Cuatro

y todavía un minuto de tiempo. ¡Venga, mamá, más bajo!

¡Ahí va, el quinto, diez más!

¡Vamos, mamá! Ahí va, dos más. Siete.

Siete. Ya te he motivado, venga.

¡Apartaros! Venga, mamá, para abajo.

Siete. Más abajo, mamá.

¡Vamos, vamos! Ocho, nueve.

Nueve. ¡Más alto!

Diez, cinco más.

¡Vamos, mamá, más bajo! Venga, vamos.

¡Tú puedes, mamá, venga! Once.

12, 13... (GRITA)

¡Más alto, más alto! 13, dos más.

¡14, mamá! 14, ¿y...?

¡Conseguido, conseguido! ¡Bien, bien!

(APLAUSOS)

Bueno, bueno, bueno, bueno... ¡y le han sobrado

treinta y pico, eh!

Muy bien.

Los Herrero consiguen...

Consiguen su reto que son 15.

Vamos a ver ahora qué pasa con las demás familias. De momento,

al sillón de los nervios.

¡Uuuh!

¡Venga, suerte! ¡Ay, el agua!

Suerte, chicos.

¿Una más tienes que hacer o dos? -Sí puedes.

No lo sé. -¡Que sí, hombre!

A ver si hay suerte.

Muy bien, Marta; muy bien, cariño. -¿Has visto, has visto?

Bueno, 15. -Se consigue...

(APLAUSOS)

El reto de los Herrero eran 15 y tiraron 16.

Y nos vamos con el reto de los Cardo,

que quieren estar por méritos propios en la final.

Sí. Con... 17.

17. Ni más ni menos.

Y llega el momento de recordar a la gente de casa:

por favor, si queréis jugar, que nos encanta,

pues vámonos a la calle o al jardín,

porque yo el otro día en casa con el jarrón de la abuela...

Pues que no. Vámonos a la calle o al jardín

y seguimos jugando y practicando.

Como aquí nos... vamos,

practicamos en la playa a veces con el frisbee, ¿no?

¿Eva practica mucho? No.

No. No, nosotros y ella toma el sol.

Y ahora le toca tirar a ella, ¿y a vosotros?

A nosotros animarla. Apoyadla con consejos, ¿alguno?

Sí, que se imagine que las botellas soy yo.

(RISAS) Seguro que le doy.

Entonces no falla ninguna. No falla, dice Noel.

Eva, ¿preparada? A ver, a ver...

A por 17. Vamos contando, si nos descontamos,

hacemos un recuento al final.

Tienes minuto y medio.

¿Vale? 3000 puntos en juego, ¿sí?

Recuerda: no pisar la línea verde.

¿Preparada?

En tus manos está meteros en la final.

Vamos allá, ¡jugamos en tres, dos, uno! ¡Tiempo!

(SILBIDO)

Demasiado alto, mamá, tira recto.

Venga, vamos con dos. Bien, bien, sigue, sigue.

Bien, va, vas bien.

Dos. Fuerte.

¡Por arriba!

Tres. Venga,

que está a un lateral.

¡Fuerte! Ya lo intento.

¡Ay...! Venga, venga.

Más arriba.

Mamá, recta. Seguimos en tres.

Aún queda un minuto de tiempo. Más abajo.

Y estamos en tres.

No tanto.

¡Mamá...! ¡Que ya lo sé!

¡Que ya lo sabe, pero no le sale!

Vamos. -¡Venga, venga, venga!

Seguimos...

¡Hombre!

¿Cómo voy de tiempo? Te quedan 40 segundos.

40 segundos. ¡Tranquila!

Bien. Mira, ahí tenemos, cuatro.

Bien, vete a las otras dos, a las otras.

Cinco llevamos. A las mesas de allí.

Ahí.

(GRITO)

Me los quiero cargar y no sé cómo.

¡Mamá, así, recto! ¡Ya voy!

20 segundos.

¡Con todas las fuerzas que puedas! ¡Que ya lo sé!

Venga, que me voy.

No, no, no. A ver si va a tirar la mesa.

(PÚBLICO) Siete, seis... -¡Venga, rápido!

(PÚBLICO) Cinco, cuatro... ¡Corre!

¡Seguimos hasta el final!

¡Seguimos... tiempo!

(APLAUSOS) No tienes ni idea de lo que digo.

¡Lo siento! Ni idea.

Ay, que de momento no se ha conseguido.

Y os tengo que decir

que vuestro futuro está en manos de los Fernández.

Estos 1000 puntos que tenéis, si ellos superan la prueba,

no os sirven, irían ellos a la final, así que,...

Os invito... ¡al sofá de los nervios!

Venga.

¡Tiras más mal...!

Te estaba diciendo: tira recto.

Venga, chicos, suerte.

Era fácil, ¿no? -Se iba para arriba todo el rato.

(APLAUSOS)

Los Fernández se la juegan

en esta última prueba de la primera fase.

En manos de Adelaida están estos 3000 ptos.

Os recuerdo que si sois capaces de tirar 18 botellas,

estáis en la final y lucháis por ese viaje

¿Sí? Sí.

En caso de que no lo consigáis,

se irían a la final los Cardo y los Herrero.

En caso de que lo consigáis, os vais a la final con los Herrero.

¿Queda claro? Claro.

Un minuto y medio, 18 botellas.

En tus manos los frisbies.

¿Preparada, Adelaida? Sí.

Estamos jugando en...

¡Tres, dos, uno! ¡Tiempo!

¡Hala! -¡Más abajo, más abajo, más abajo!

(GRITOS)

¡Venga, todas así! -Abajo, vas bien.

Bien, bien. -Ni una.

No te pongas nerviosa, tranquila, vas bien.

¡Se suben mucho!

(GRITO)

¿Me quieres matar? ¡Vamos!

¡Ay!

¡Eh!

¡Más abajo!

Ninguna... Más de un minuto todavía.

Mira, ya van tres, ya van tres.

Más abajo.

Bueno, a ver...

¡Tres, vamos!

Venga, tranquila. Vamos allá.

¡Venga, bien, bien, bien!

Prueba a este lado, niña.

Coge más ángulo ahí.

¡Que yo no soy un bolo! Cuatro.

Ya nada... Cinco.

Queda mucho todavía. Seis.

Siete, ocho.

Venga, tranquila. Ya van ocho.

Necesitamos diez más. Y 30 segundos todavía.

¡Vamos atrás!

¡Venga, así!

¡Vamos atrás!

-Tranquilos. Nueve, diez y once... 12.

Tranquila. ¿Cuántas?

Queda nada ya. 12.

12, 13...

13...

Venga, tranquila. ¡Diez segundos!

(GRITO) (PÚBLICO) ¡Nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro...! -Lo siento, Aída.

No pasa nada, venga. (PÚBLICO) ¡Tres, dos, uno...!

¡Tiempo!

¡Lo siento!

Bien, muy bien. Veníos conmigo, venid.

Teníamos que arriesgar. -Sí, sí.

Venid aquí los Fernández a mi izquierda;

los Cardo y los Herrero a mi derecha.

¡Ay, ay, ay, ay! ¡Ay...!

¿Qué os tengo que decir ahora? Esta fase es eliminatoria

y que a mi izquierda tengo a los Fernández

y vamos a subir los puntos al marcador primero,

para ver cómo han quedado esos puntos.

¿Suben esos 3000 puntos al marcador de...?

Los Herrero.

Así que...

¡Los Herrero y los Cardo juegan la gran final! Chicos,

os tengo que despedir, ¿cómo lo habéis pasado?

Bien, muy bien. Nos hemos divertido mucho.

Aída, ¿todo bien? Te espero aquí muy pronto, eh.

Ya sabéis que esta es vuestra casa, ¿vale?

Por allí os acompañan, ¡un fuerte aplauso para los Fernández!

Venga, suerte. Suerte...

Y ahora sí, ya tenemos preparada

la Gran Final de "Quién manda aquí".

Y llegó ese momento tan esperado, estamos en la Gran Final

y aquí tengo el avioncito de "Quién manda aquí",

que todavía no sabemos

si se va a Alemania o se va a Londres.

Y en la prueba que viene ahora,

prueba de la Gran Final, os tengo que decir que en esta prueba

sólo van a poder jugar padres y madres.

Porque es una prueba que entraña un cierto peligro, pero los chicos

tendréis que asistir a vuestros padres.

Así que, sin más preámbulos, por favor,

¡que entre la prueba de la Gran Final!

(MURMULLOS)

Lástima que no tengamos ese honor.

La mejor prueba que nos tenía que haber tocado.

Bien, bien. ¿Lo veis bien?

¿Noeles, Eva? Sí.

¿Cómo lo veis por aquí?

¡Ay, ay, ay!

Pues os tengo que decir que nos vamos a jugar a:

¡Sirenitas y Besugos!

Los Cardo, los Herrero y un servidor

estamos ante una prueba de resistencia.

Aquí tenemos ambas peceras, una para cada familia.

Recordamos que sólo juegan padres y madres.

Ahí tenemos a los chicos, los pequeños con las toallas...

Y van a empezar los padres. Vamos a meter

la cara dentro del agua

y el primero que saque la cara del agua

pierde el punto, el que más aguante gana el punto.

Vamos hasta cuatro puntos,

la primera familia en llegar a cuatro puntos

se lleva el viaje.

¿Sí? Metemos la cara.

No vale respirar ni por las orejas ni por otros sitios.

¿Sí? Vale, vale.

Padres, a sus puestos.

Vamos, papá, suerte.

Te aguanto y sigo, ¡vamos! Tú puedes.

Te voy marcando. Que tú puedes, venga.

¿Un último consejo de los niños? Noel, ¿alguna cosa?

Sí, que...

Si te digo vamos, continúas hasta que te diga ya.

"Hasta que te diga ya".

¿Y la pequeña de los Herrero, Claudia, qué dice?

Que cuando ya sientas que te vas a quedar en el agua, salgas

a respirar. Muy bien.

¿Un segundo antes? Un poco, sí. No adelantes mucho.

Chicos, ¿Alemania o Londres? ¿Preparados?

Sí.

Estamos dentro en, ¡tres, dos, uno! ¡Tiempo!

Venga, papá, tú puedes, venga.

Venga, venga, venga, venga.

Aguanta, aguanta, aguanta, aguanta, aguanta.

Aguanta, aguanta, aguanta... Venga, cariño.

Aguanta. Ya.

Aguanta, aguanta.

Aguanta, aguanta...

Aguanta... aguanta. Venga, cariño.

Noel, ya casi... ya casi.

Ya casi. ¡Venga, venga, va, Noel...!

¡Y el primer punto es para os Herrero!

¡Bien!

Víctor, de los Herrero.

Un cigarrito, por favor. (RÍE)

¡Jo...!

Bueno, vamos con las madres, a sus puestos.

Primer punto para los Herrero. Venga, vamos allá.

Te quiero mucho.

Cuando estoy en la cuenta atrás, en tres, dos, uno, coged aire...

Lo vais soltando poco a poco, ¿vale?

Vamos a por ello. Venga.

¡Coge bien aire y aguanta mucho!

Más atrás, más atrás, mamá.

Chicas, ¿preparadas? Más atrás.

Recordamos, 1-0 para los Herrero.

Madres, preparadas...

¡en tres, dos, uno! ¡Tiempo!

Venga, mamá, tú puedes.

Sé que puedes, mamá.

Un poquito nada más...

Venga, ya sale.

¡Primer punto para los Cardo!

¡Venga, mamá!

¡Tela!

Eva, ¿cómo estás?

¡Ay...! ¡Que me habías asustado, hija!

¿Todo bien? Bien.

Todo bien por aquí.

Marta, ¿todo bien por aquí? Fatal.

Ay, fatal...

Ha habido un momento en que me temblaban las pestañas.

¡Hasta aquí...!

El segundo punto ha sido para los Cardo. Vamos uno a uno.

Es el turno de los padres de nuevo.

Estamos jugando en, ¡tres, dos, uno! ¡Tiempo!

(APLAUSOS)

Muy bien, papá, venga. Vas muy bien.

Ya lo tienes.

Un poco más

(PALMADAS DE ÁNIMO)

Al otro le queda nada, este sale ya.

Ya lo tienes, ya lo tienes, un poco más.

¡Y el tercer punto es para los Herrero, dos a uno!

¡Muy bien, papá, muy bien, muy bien!

Preparadas las madres, dos a uno para los Herrero.

Tranquilízate la mente... ¿Preparadas?

Las dos a la vez en cuanto diga tiempo, ¿sí?

Estamos jugando, ¡en tres, dos, uno! ¡Tiempo!

(APLAUSOS)

(SILBIDO)

Traga saliva, traga saliva.

Traga saliva, traga saliva, traga saliva.

Mamá, ya está sacando la cabeza.

Traga saliva.

¡Ya lo tienes, ya lo tienes!

¡Y el cuarto punto es para los Cardo!

¡Olé! Dos a dos.

Empate a dos. ¡No sabía que aguantabas tanto!

Chicos, que no se nos quede nadie. Hay que aguantar pero...

¿Cómo lo lleváis? Mal.

Como tú sabes, papá. Mal, mal.

No te he visto hacer la prueba. Esta no la he hecho yo...

Estás a tiempo.

¿Quieres? Ya cuando terminemos, me meto.

Bueno. Prometido.

¿Preparados? Deshacemos el empate

en, ¡tres, dos, uno! ¡Tiempo!

Venga, papá... tú sabes.

(SILBIDO) Sabes cómo hacerlo.

(SILBIDO)

(PALMADAS DE ÁNIMO)

Papá, ya casi que sale, está temblando un montón.

Y... ¡Víctor desempata para los Herrero!

Tres, dos.

Víctor deshace el empate, turno para las madres, aquí hay...

Pelota de partido. ¡Sé positiva!

Eva, Marta.

Como tú quieras. En este momento, los Herrero

están tocando... tocando ese viaje a Londres estáis.

Lo que más me gusta de esta prueba

es cuando salen del agua y salpican y me llenan a mí entero.

Es lo mejor.

No pasa nada.

En casa, sobre todo, los niños no juguéis

con esto porque es peligroso. Aquí está todo muy vigilado;

tenemos a la Cruz Roja ahí fuera pero, ante todo...

Ante todo, es un juego, ¿sí? Marta, Eva ¿preparadas?

Vamos con 3-2 para los Herrero. Venga, mamá.

Y estamos jugando, ¿preparadas, chicas?

Estamos jugando en,

¡tres, dos, uno! ¡Tiempo!

(PALMADAS DE ÁNIMO)

(PALMADAS DE ÁNIMO)

(SILBIDO)

(GRITOS DE ÁNIMO)

Mamá, aguanta un poco, por favor.

(GRITOS Y PALMADAS DE ÁNIMO)

(GRITOS)

¡Y los Herrero se llevan este viaje a Londres!

¡Campeones los Herrero!

(OVACIÓN)

¡Felicidades...!

¡Enhorabuena!

¡Felicitamos a los Cardo también...

por esta gran final, por este gran duelo!

Muy bien, enhorabuena.

Eva, pedazo de campeona; Noel, bien jugado también.

¡Pero, por favor, que entre ese cheque para los Herrero!

¡Claudia, aquí está, tu viaje...!

¡A Londres... os vais, los Herrero se van a Londres!

¿Y vosotros a qué esperáis? Queremos saber

"Quién manda aquí", así que, en el próximo programa

tres nuevas familias, más pruebas y más apuestas aquí,

en "Quién manda aquí". ¡Muaca!

¿Están ustedes preparados para ver algo épico?

¡Venga, Jimena!

¡Dale, dale fuerte! -¡Uno!

¡Vale, vale, Arturo!

¿Nos podías decir algo bueno de tu mujer?

A mi mujer la llamamos "fistro".

Yo también te quiero, amor.

Yo le llamo don Pimpón.

El gordito simpático. -¡Qué mal va a acabar esto!

Porque yo no daba un duro por él. -¡Vaya familia!

¡Nooo!

¡Por favor, sed buena persona con mi padre!

¿Tú quieres ser de mayor...?

Un rico y apuesto presidente, pa cobrar "money".

¿Pa cobrar "money"?

¡Vaya educación que le estamos dando a la generación que viene...!

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¿Quién manda aquí? - Programa 7

22 nov 2014

Concurso familiar, en que 3 equipos de 3 componentes (dos adultos e hijo de 8-12 años) competirán para conseguir ganar un gran premio.

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