Presentado por: Evelyn Segura Dirigido por: Judith Fernández Escobar

'¡Qué animal!' es la nueva serie documental de La 2, en la que la bióloga Evelyn Segura viaja a los rincones más icónicos de nuestro territorio para descubrirnos los misterios de la fauna y de la flora autóctonas. Con ¡Qué animal! podremos entender tanto a los animales como a nosotros mismos. Tanto es así que en cada capítulo compararemos la habilidad de una de las especies protagonistas con la de un personaje famoso. Símiles con un trasfondo de humildad para los humanos, a la vez que muy estimulantes: ¿podremos algún día entender e imitar los logros de los animales?

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Para todos los públicos ¡Qué animal! - Amor de padre - ver ahora
Transcripción completa

(EL BEBÉ LLORIQUEA) Ya, ya.

Cuidar de las crías, esta es una de las etapas

del ciclo vital más exigentes y extenuantes para algunas especies

y, a menudo, una fuente de conflictos.

Pero al mismo tiempo, un paso imprescindible

para garantizar su supervivencia.

Millones de años de evolución han modelado un mundo fascinante

y diverso, donde habitan especies únicas.

Seres que tejen complejos ecosistemas

en los que la vida emerge.

Soy Evelyn Segura, bióloga.

Mi pasión es dar a conocer las maravillas naturales

para preservarlas.

Juntos descubriremos las historias más increíbles del mundo animal.

Cuidar de la descendencia es una de las fases vitales

de los animales que más energía y recursos consume.

Además, el gasto empieza mucho antes de que las crías nazcan.

En la mayoría de especies, los progenitores construyen

un hogar para cuidarlos en las primeras fases de vida

y comparten su alimento con ellos,

sea a través del cordón umbilical o produciendo huevos con reservas

para que crezcan sanos y fuertes.

No, no, no.

Así.

Estoy reventada.

A veces me los comería a besos

y otras me iría de vacaciones bien lejos.

Ya voy, Bru, ya voy.

Los primates invertimos mucho en el cuidado de las crías.

Es una estrategia para asegurar que las pocas que tenemos

lleguen a adultos.

Otros grupos, en cambio, utilizan una estrategia distinta.

Tienen una descendencia muy numerosa,

pero le dedican pocas atenciones.

Reptiles y anfibios, por ejemplo, ponen muchos huevos

y la mayoría dejan a las crías a su suerte.

Asumen que algunas morirán.

Suerte que los humanos no apostamos evolutivamente

por esa estrategia.

No me puedo ni imaginar lo que sería tener

cientos de hijos e hijas a la vez.

(Llanto de bebés)

Iñaki.

Lo siento, te quedas solo con ellos unos días.

Hoy os propongo un viaje por los distintos cuidados

maternales y paternales que encontramos en la naturaleza.

Nos vamos a Cabárceno.

Allí veremos cómo cuidan de sus crías algunas especies

que nunca podríamos ver en libertad en la península.

# Tienes en los ojos girasoles

# y, cuando me miras, soy la estrella que más brilla.

# Cuando ríes se ilumina todo el techo.

# Y yo duermo tranquila viendo tanta calma dentro.

# Y es necesario revivir para poder saborear.

# Encajo las ideas, recepción para mejorar.

# Antes de un gran impulso, soy un paso pequeñito para atrás.

# Todo lo que no atendí vuelve siempre a resurgir.

# Pero sonreímos.

# Vaya si vivimos, todo lo que aprendimos.

# No le dedicaré más tiempo, pues el mundo está lleno

# de mujeres y hombres buenos.

# Así que le canto a los coherentes, a los humildes que buscan la paz. #

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno

no es ni un zoológico convencional ni un parque natural.

Es un espacio naturalizado por la mano del hombre

en una antigua explotación minera a cielo abierto.

Actualmente alberga a unas 150 especies animales

de los cinco continentes, en régimen de semilibertad.

Aquí encontramos el mayor grupo de elefantes africanos

a nivel mundial fuera de África.

Este es un centro pionero en trabajos de investigación

relacionados con su reproducción.

Colaboran con el Logde Primatum Zentrum

y la Universidad de Göttingen, en Alemania.

El elefante africano es el mayor mamífero terrestre.

Los machos pueden alcanzar los cuatro metros de altura

y pesar unas siete toneladas.

Vive en sociedades matriarcales.

La hembra más vieja lidera siempre el grupo.

Tiene a su cargo a las hembras adultas y crías menores de 14 años,

a las que protege de todo peligro.

La madre elefante tiene uno de los períodos de gestación

más largos del reino animal.

Da a luz, tras 22 meses de embarazo,

a una cría que pesa unos 90 kilos.

¡Menuda carga!

Los pequeños elefantes nacen ciegos y todas las hembras de la manada

participan en su crianza.

El papel de los machos es secundario.

El vínculo entre la madre y sus descendientes es muy estrecho.

Se han observado hembras al lado de su cría muerta durante días

e incluso transportando el cadáver.

Cabárceno también participa en el programa europeo

de reproducción de gorilas de llanura.

Las hembras juegan también un papel crucial en el cuidado de las crías.

Las madres no sólo se preocupan de que los pequeños coman,

también de su acicalamiento.

Este comportamiento sirve para eliminar parásitos,

pero también para reforzar sus vínculos afectivos.

Durante sus primeros 12 meses, apenas se separan de su madre.

Una imagen muy tierna.

Pero para estudiar el comportamiento animal,

debemos alejarnos de sentimentalismos

y de otorgar atributos humanos a los animales.

Al fin y al cabo, las crías son una inversión

de sus progenitores.

Son los vehículos a través de los cuales

se transmiten los genes a lo largo del tiempo.

Y en los mamíferos, las hembras invierten mucho más

que los machos.

No solo porque amamantan a las crías,

sino también porque las cargan en sus barrigas durante meses.

En el caso de los gorilas, durante nueve,

igual que los humanos.

Por eso las hembras tienen mucho más que perder

y son las que principalmente se ocupan

del cuidado de la descendencia.

Como en el caso de muchos mamíferos,

las crías aprenden las claves para su supervivencia

a través del juego,

Imitando a los adultos, también aprenden a comunicarse

entre ellos o avisar al resto de posibles peligros.

Los gorilas de llanura viven en grupos familiares

dirigidos por un macho dominante

que se caracteriza por su espalda plateada.

Los machos ocasionalmente matan a las crías,

principalmente cuando se trata de hembras que han llegado al grupo

con hijos de otros machos.

Este comportamiento se ha interpretado como una forma

de acortar el tiempo necesario para que la hembra vuelva a ser fértil

y pueda procrear antes con los machos del nuevo grupo.

Gorilas y elefantes paren una única cría

y deben cuidarla para asegurarse que sobreviva

y perpetúe sus genes.

Pero en el mundo animal existen otras opciones

que también funcionan.

En los años 70 del siglo pasado, los científicos Robert MacArthur

y Edward Osborne Wilson propusieron una teoría para explicar

las distintas estrategias de reproducción

que se observan en la naturaleza.

Denominaron estrategas de la "K" a aquellas especies

que paren pocas crías, como los gorilas,

y dedican mucha energía a cuidar de ellas.

En el otro lado de la balanza, las estrategas de la "R"

tienen mucha descendencia, pero apenas se ocupan de su crianza.

En ambos casos, las crías están sometidas a muchos peligros

que amenazan su supervivencia.

Estas chinchetas representarían las amenazas.

La depredación por otras especies, las enfermedades,

la falta de alimento...

En las especies que siguen una estrategia de la "K",

aunque tengan poca descendencia, los progenitores cuidan

tanto de ellas que, aunque la presión de los peligros

aumente, la cría sobrevive.

En el otro extremo, las especies estrategas de la "R"

tienen mucha crías, pero gastan poca energía

en tareas como alimentarlas o protegerlas.

Por eso, la mortalidad es elevada entre ellas.

Muchas pueden morir antes de llegar a la edad adulta,

pero algunas sobreviven.

Cómo te explicaba el caso de los gorilas,

son las hembras las que asumen la responsabilidad de las crías.

Entre las aves, en cambio, la situación es distinta.

El esfuerzo de los machos en la crianza de los hijos

suele ser mucho mayor que en los mamíferos.

En alrededor del 80% de las especies,

padre y madre contribuyen a su desarrollo.

Es el caso del flamenco común, una especie que cría

en algunas zonas húmedas de la península Ibérica.

No sólo cuida de su descendencia en pareja,

sino que además aprovecha las ventajas de vivir en grupo.

Macho y hembra participan en la construcción del nido

y comparten la incubación de uno o dos huevos a lo sumo.

Lo hacen en colonias enormes,

de modo que los nidos están muy cerca.

Tras nacer, los pollos permanecen algunos días en el nido,

pero pronto la abandonan para agruparse

en el centro de la colonia, en una especie de guardería.

La de los flamencos es una gran forma de optimizar

el esfuerzo de la crianza.

Los adultos que rodean a las crías para cuidarlas

no son siempre los mismos. Se van alternando.

Así, mientras unos cumplen la misión de velar por los polluelos,

el resto de progenitores aprovecha la liberación

de las responsabilidades familiares para ir en busca de alimento,

para ellos y para su prole, recorriendo a veces

distancias de hasta 200 kilómetros.

A la vuelta localizan a sus crías entre el resto por sus gritos.

La guardería no incluye servicio de comedor

y los padres sólo alimentan a sus propios hijos

con una papilla segregada en su aparato digestivo.

Transcurridos unos 70 días, los pollos ya están emplumados

y, al cabo de poco más de tres meses, abandonan la colonia.

("On A Journey", SaraoMusic)

Hola, Iñaki, ¿cómo están los peques?

¿Sí? ¿Y tú?

Muy bien.

Nosotros aquí, a punto de grabar en las marismas de Santoña.

Evelyn. Sí.

Oye, te dejo que me llaman, ¿vale? Estamos a punto de grabar.

Vale, luego te llamo. Hasta luego.

Voy.

Evelyn, un poco a tu derecha.

Como en mi casa ahora, en la naturaleza

también encontramos ejemplos donde únicamente el padre

se ocupa del cuidado de las crías, entre ellas el espinoso,

un pequeño pez que vive en algunos ríos

y estuarios de la península,

como en algunas de las marismas de Cantabria.

¿Ha valido? Vale, es buena.

Delante de la aleta dorsal, tiene tres espinas.

De ahí su nombre.

Durante la época de reproducción, el macho presenta

una intensa coloración rojiza.

Mediante una serie de movimientos rituales,

invita a una hembra a depositar los huevos

en el interior del nido que ha construido.

Luego la expulsa del territorio.

Cada nido puede contener huevos de distintas hembras,

pero él es el único padre.

Cuida con esmero de ellos, los ventila constantemente

con sus aletas pectorales y los protege de ataques

de otros animales que intentan robarlos para alimentarse.

Eso sí, si tiene hambre, como no puede salir a cazar

sin desatender el nido, no dudan en comerse

algunas de las crías.

Este comportamiento, aunque sorprendente,

tiene mucho sentido.

Si él muere de inanición, todas las crías morirían.

Otro ejemplo muy conocido en el que el padre asume

el cuidado de los huevos es el del caballito de mar.

La hembra los pone y los deposita en la bolsa abdominal del macho,

que fecunda y alimenta los embriones.

Cuando llega el momento, los expulsa y, eso sí,

nunca más vuelve a saber de ellos.

("Waking", Cordella Gartside)

Pero en la naturaleza existen estrategias distintas

entre las especies que ponen huevos.

Los flamencos o el espinoso, los incuban o cuidan de ellos.

En cambio, las tortugas marinas se desentienden por completo.

Los machos no abandonan nunca el mar

y las hembras sólo salen del agua en la época de nidificación.

Ponen los huevos ya fecundados en la arena de la playa

donde nacieron.

Luego los entierran con sus patas.

Cuando han terminado, dan media vuelta y se dirigen al mar.

No llegan a ver a su prole.

Qué desapegadas.

Una tortuga puede poner alrededor de 120 huevos

y le sería imposible cuidar de todas las crías.

Esta estrategia le permite asegurarse

una descendencia numerosa.

Curiosamente, el sexo de las pequeñas tortugas

no está determinado genéticamente, sino que depende

de la temperatura del arela.

Cuanto más calor, más hembras nacen.

Instintivamente, las crías se dirigen hacia el mar

al salir del huevo.

Muchas mueren en esta fase, ya que son presa de las aves marinas.

Otras morirán en el mar, depredadas por grandes peces.

Diego Gil trabaja en el Departamento de Ecología Evolutiva

en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Es científico del CSIC.

Entre otros aspectos del comportamiento animal,

ha investigado distintas formas de crianza

que encontramos en el reino animal.

Diego, en la naturaleza encontramos animales que cuidan

mucho de sus crías, como los elefantes y los gorilas,

y otras, en cambio, que se ocupan poco de ellas, como las tortugas.

¿A qué se debe una u otra estrategia?

Bueno, es verdad que muchas estrategias son muy distintas,

pero la verdad es que todas han llegado a funcionar.

De hecho, esa es la razón por la que siguen existiendo esas especies.

Pero hay una especie de regla general que explica

toda esa variación y es que tenemos una cantidad limitada

de recursos que dedicar a la inversión parental.

Hay multitud de factores ecológicos que podrían influir,

pero uno muy importante es la depredación.

Si tú eres capaz de defender a tus crías,

te va a interesar producir pocas e invertir mucho en ellas.

Sin embargo, si no puedes luchar con los depredadores,

lo más inteligente es producir un enorme número de ellas

y ver que alguna de ellas consiga sobrevivir.

¿Y en la misma especie podemos encontrar estrategias distintas?

A mí me gusta mencionar el caso del estornino negro,

que es la especie con la que yo trabajo,

donde la mayoría de las parejas son monógamas.

Hay un macho y una hembra que cuidan de los pollos,

pero hay algunos machos que son polígamos.

Hay algunos casos de hembras que ponen los huevos

en los nidos de otras hembras para evitar tomarse el trabajo

de cuidar esos pollos y hay incluso casos de cría cooperativa.

Es decir, que sería como que tenemos todo un abanico

de posibilidades y, en función de las condiciones ecológicas

del momento, se verían seleccionadas unas u otras.

Entonces, Diego, por lo que cuentas, entiendo que hay una parte

que sí que es genética, pero hay otro componente que es aprendido.

Yo creo que no hay ningún comportamiento en la naturaleza

que sea completamente aprendido o completamente es genético,

porque todo interacciona.

Si tú tienes unos genes, ya determinan qué tipo de experiencia

vas a buscar, con lo cual digamos que hay una interacción continua

entre genes y aprendizaje.

Y todo este tipo de estudios se comenzaron a finales...

A mediados del siglo pasado, con autores como Konrad Lorenz

o Niko Tinbergen, que lo que hicieron fue sentar

las bases del estudio, de la etología.

Lo que es en la actualidad el estudio

de la ecología del comportamiento.

Konrad Lorenz fue un investigador austriaco

cuyo interés se centró en los procesos de aprendizaje

de las aves.

Descubrió que existía una etapa muy concreta en su desarrollo

en la que los polluelos aprendían a seguir a sus progenitores.

Es lo que llamó impronta.

Lo curioso en esta etapa es que las crías seguían

a cualquier objeto que viesen,

fuese su madre, un humano o una canoa.

Por otro lado, el zoólogo neerlandés Nicola Tinbergen

trabajó con gaviotas y observó que las crías

golpeaban el punto rojo que los adultos tienen en el pico

para pedir comida.

Comprobó que incluso un lápiz rojo provocaba la misma respuesta.

Diego, ¿cómo se explican estos comportamientos de seguir

cualquier objeto o picotear unos puntos rojos?

En el caso de un pollo o de una cría indefensa,

el saber a quién tiene que pedir comida y cómo pedir comida,

es algo vital.

No puede haber errores en ese momento.

Entonces eso explica que haya mecanismos de aprendizaje

muy rápidos que les permiten a los animales distinguir

a quien tienen que pedir comida y cómo reconocer más adelante

a eso que de momento es su madre, pero que más adelante

va a ser el individuo adulto con el que tienen que convivir.

Habitualmente, la reproducción genera conflictos

entre los progenitores y las crías.

En el caso de los humanos, por experiencia,

los hijos siempre nos acaban pidiendo

mucho más de lo que podemos darles.

¿Esto también ocurre entre los animales no humanos?

Es lo que llamamos el conflicto parento filial.

Y esto viene dado por lo que decíamos antes,

la inversión en reproducción no es infinita.

Tú tienes una cantidad que puedes dar.

Si das más de eso, estás perjudicando tu supervivencia.

Entonces siempre va a haber un tira y afloja entre las crías

y los padres a la hora de distribuir esos recursos.

Pero crear también genera conflictos entre los progenitores humanos.

Quién lleva a los niños al colegio, quién los va a recoger,

quién se levanta por las noches.

¿Puede ser que sea porque padres y madres tienen intereses distintos?

Sí, desde luego.

Esto sería otro tipo de conflicto, el conflicto sexual

entre machos y hembras que idealmente

lo que un progenitor quisiera es que todos los beneficios

que lleguen a sus hijos, les llegara por parte del otro,

del otro miembro de la pareja y no gastar en sus propias...

sus propios recursos.

Y esto crea situaciones de conflicto que nos encontramos muy a menudo.

El caso más, digamos, más llamativo, es el de las tarántulas

o algunas arañas, en los cuales la hembra llega a consumir,

a comerse al macho después de copular con él.

Una vez que el macho ha contribuido, lo único que contribuye

en esa especie, que es esperma para poder fertilizar los huevos,

se convierte en otro alimento más.

En la naturaleza también hay algunos animales que tienen

un comportamiento que, desde un punto de vista humano,

podríamos considerar casi crueles, ¿no?

Como el infanticidio o el fratricidio.

¿A qué se deben estos comportamientos?

¿Cómo se explican?

Nos indica que lo que está ocurriendo en la naturaleza

no es que los individuos luchen por la especie.

Los individuos luchan por trasmitir sus propios genes

a las generaciones futuras y son en estos casos donde vemos

que los intereses de la especie y del individuo no son los mismos.

Como decía Richard Dawkins, si queremos crear

una sociedad humana justa, una sociedad basada

en los principios éticos, principios de los derechos humanos,

tal vez no sea una buena idea basarse en lo que vemos

en la naturaleza porque, aunque a veces veamos ejemplos

que son muy edificantes, otras veces no lo son tanto.

El instinto reproductor de algunas especies

la lleva a realizar gestas increíbles.

Es el caso del charrán ártico, un ave que sólo podemos ver de paso

en las costas atlánticas de la península.

Cada año realiza un viaje larguísimo desde su zona de invernada

en la Antártida hasta el Ártico, donde se reproduce.

20.000 kilómetros de ida y 20.000 de vuelta.

40.000 kilómetros al año.

Un estudio realizado con geolocalizadores

ha revelado que algunos individuos recorren hasta el doble

de esta cifra: 80.000 kilómetros.

En apenas un lustro, cada uno de estos animales

viaja la distancia que separa la Tierra de la Luna.

A lo largo de su vida, unos 30 años,

podrían ir y volver de nuestro satélite tres veces.

Lo que hay que hacer para encontrar pareja.

El charrán ártico cría en grandes colonias de miles de ejemplares,

lo que facilita la defensa de los nidos.

Los padres repelen las agresiones gritando y golpeando

la cabeza de sus depredadores,

incluso aunque sean mucho mayores que ellos.

Como los osos polares.

Pero el charrán no se lanza a por todas siempre,

valora cuánto puede perder con la defensa del nido

y modula su agresividad.

Por ejemplo, es mucho más fiero cuando los pollos ya han nacido

que cuando sólo son huevos.

Desde una perspectiva humana, podemos pensar

que cuando le ha visto los ojos a su hijo,

el padre o la madre están dispuestos a dar la vida por él.

Pero esta es una visión muy antropocéntrica

que poco tiene que ver con la naturaleza.

El adulto ha invertido más energía en el pollo que en el huevo,

así que lo único que hace es proteger su inversión.

Curiosamente, a medida que el pollo crece,

la agresividad de los padres disminuye,

probablemente porque saben que, cuando los polluelos

empiezan a volar, es más probable que escapen

de los depredadores por sus propios medios.

Vivir en colonia tiene ventajas, pero también inconvenientes,

especialmente cuando la comida escasea.

En las colonias de charranes es habitual el robo de las capturas

y los adultos no dudan en atizar a las crías de otros

o a las propias si comen demasiado.

Deben asegurar también su propia supervivencia.

Algunos mamíferos tenemos períodos de gestación

extremadamente largos, pero los wallaby han encontrado

una fórmula para que el embarazo sea mucho más llevadero.

Cuando el óvulo fecundado, no forma una placenta

para que se desarrolle el embrión, sino que lo paren

en muy poco tiempo, en apenas un mes.

Pocos días antes de nacer, el embrión ya practica

los movimientos que le permitirán trepar hasta el marsupio

tras el parto.

El recién nacido pesa apenas un gramo y es tan inmaduro

que sus pulmones no tan funcionales y respira por la piel.

Permanece con la madre unos diez meses amamantándose

hasta completar su desarrollo.

En esta fase, la hembra puede volver a reproducirse.

En determinados momentos, es capaz de tener tres pequeños

a su cargo, uno fuera de la bolsa, que aún amamanta,

otro dentro del marsupio y un embrión en el útero.

Estos animales son gregarios y a menudo se observan

cuidados aloparentales, es decir, individuos no emparentados

con la cría cuidan de ella.

Tener canguros cerca siempre es una suerte para los padres.

No sé quién se va a alegrar más de verme,

si mis hijos o mi pareja.

Si yo fuera una tortuga marina, no sabría qué cara tienen.

¡Hola!

¡Ey!

Somos primates y en nuestro instinto está cuidar a nuestras crías.

Es la estrategia que evolutivamente hemos adaptado.

En realidad no hay ni estrategias buenas ni malas,

son atributos humanos que poco tienen que ver con la naturaleza.

Cada especie tiene una historia evolutiva

de la que no se puede desprender y que le ha permitido subsistir.

Mira. ¡Oh!

¡Qué animal! - Amor de padre

32:05 21 dic 2019

Evelyn Segura, bióloga, viaja hasta Cantabria para descubrirnos las distintas estrategias de los animales en el cuidado de su descendencia. Hay especies que paren pocas crías, como los elefantes, y dedican mucha energía a cuidar de ellas para asegurar que sobrevivan y perpetúen sus genes. En cambio, otros animales, como las tortugas marinas, tienen una descendencia muy numerosa, pero dejan a las crías a su suerte, asumen que algunas morirán. Incluso existen especies que llegan a matar a su prole. ¿Por qué motivo? En la naturaleza también encontramos diferencias entre machos y hembras en su implicación en la crianza. Por ejemplo, en el caso de los gorilas, son las hembras las que se ocupan más del cuidado de los hijos. Entre las aves, en cambio, la situación es distinta. El esfuerzo de los machos en la crianza suele ser mucho mayor que en los mamíferos. Diego Gil, biólogo investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del CSIC, nos explica que procrear también genera conflictos entre los animales no humanos.

Evelyn Segura, bióloga, viaja hasta Cantabria para descubrirnos las distintas estrategias de los animales en el cuidado de su descendencia. Hay especies que paren pocas crías, como los elefantes, y dedican mucha energía a cuidar de ellas para asegurar que sobrevivan y perpetúen sus genes. En cambio, otros animales, como las tortugas marinas, tienen una descendencia muy numerosa, pero dejan a las crías a su suerte, asumen que algunas morirán. Incluso existen especies que llegan a matar a su prole. ¿Por qué motivo? En la naturaleza también encontramos diferencias entre machos y hembras en su implicación en la crianza. Por ejemplo, en el caso de los gorilas, son las hembras las que se ocupan más del cuidado de los hijos. Entre las aves, en cambio, la situación es distinta. El esfuerzo de los machos en la crianza suele ser mucho mayor que en los mamíferos. Diego Gil, biólogo investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del CSIC, nos explica que procrear también genera conflictos entre los animales no humanos.

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    30:34 28 dic 2019

    30:34 28 dic 2019 Evelyn Segura, bióloga, viaja a Eivissa y Formentera donde descubre asombrosas especies acorazadas. La nacra, por ejemplo, una especie de molusco endémica del Mediterráneo, entierra más de un tercio su caparazón a una profundidad de hasta 60 metros para evitar que la arrastre la corriente. También vemos a un animal que está cubierto por una gruesa capa de hasta 5000 púas, al único mamífero que tiene escamas y a una especie que aprovecha la coraza de otros animales para sobrevivir. El entomólogo Eduard Vives nos habla sobre los escarabajos, los animales con mayor diversidad del planeta. Existen alrededor de ¡360.000 especies!. Vives nos explica cómo los élitros, sus corazas, les sirven para proteger sus delicadas alas, y cómo algunas especies los utilizan para captar el rocío de la madrugada.

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    Fósiles vivientes

    25:44 16 nov 2019

    25:44 16 nov 2019 Evelyn Segura, bióloga, descubre en Andalucía el extraordinario mundo de los fósiles, pero ¡vivos!, seres que han evolucionado muy poco a lo largo del tiempo. En la Sierra de Grazalema, en Cádiz, existen árboles cuyo origen se remonta a tiempos inmemoriales, los pinsapos, una especie que desciende ni más ni menos que de abetos de la época de los dinosaurios y hoy ¡sólo existe en la península ibérica!. En la Laguna de Fuente de Piedra, en Málaga, vemos a unos animales con tres ojos, los triops, unos fósiles vivientes de aspecto casi extraterrestre. Evelyn también desvela qué especie de río coexistió con los dinosaurios y revela qué animal habita en el planeta desde hace 500.000 millones de años. Isaac Casanovas, uno de los mejores especialistas en roedores fósiles de nuestro país, explica por qué las ardillas son auténticos fósiles vivientes.

  • Nocturnos

    Nocturnos

    30:48 09 nov 2019

    30:48 09 nov 2019 Evelyn Segura, bióloga, viaja a La Palma para adentrarse en los misterios de la noche y sus criaturas nocturnas. El cielo de esta isla de las Canarias es uno de los menos contaminados del mundo y, por eso, su hábitat es ideal para muchos animales nocturnos. La naturaleza ha dotado a estas especies de extraordinarias características para moverse a sus anchas en ambientes con escasa luz. En este capítulo Evelyn desvela cómo caza el búho chico en la más completa oscuridad, y explica el fascinante sistema de ecolocalización de los murciélagos que les permite, por ejemplo, detectar un minúsculo insecto sin ni siquiera haberlo visto. Iñaki Relanzón, fotógrafo de naturaleza, nos enseña la complejidad de fotografiar aves rapaces nocturnas, y Silvia Fajardo, bióloga y una de las máximas expertas en quirópteros en nuestro país, explica por qué la mayoría de las especies de murciélagos se muestran activas durante la noche.

  • Seductores

    Seductores

    26:44 02 nov 2019

    26:44 02 nov 2019 Evelyn Segura, bióloga, visita els Aiguamolls de l'Empordà, en Girona, donde descubre las estrategias de seducción más espectaculares del reino animal. En la naturaleza suelen ser las hembras las que eligen, mientras los machos invierten sus esfuerzos en seducirlas mostrando todos sus encantos. Algunos despliegan toda su belleza para captar la atención de las hembras, otros recurren al baile seductor, como el caballito de mar. Durante el cortejo, el macho gira alrededor de la hembra y, a menudo, entrelazan sus colas. Muchas especies de aves invierten una gran cantidad de energía en el cortejo como el somormujo lavanco, que recoge plantas acuáticas para convencer al otro de que es un buen partido. El sapo corredor, en cambio, confía en sus dotes cantoras para ligar. El oído, la vista, pero también el sentido del olfato juega un papel muy importante en la seducción. Laura López-Mascaraque, presidenta y cofundadora de la Red Olfativa Española, nos habla sobre el poder de las feronomas, unas sustancias químicas que el oso polar, por ejemplo, capta a muchos quilómetros y le ayudan a localizar a la hembra.

  • Arquitectos

    Arquitectos

    28:22 26 oct 2019

    28:22 26 oct 2019 Evelyn Segura, bióloga, viaja hasta el Parque Natural de Cornalvo, en Mérida, para descubrirnos a asombrosos arquitectos del reino animal. Muchos animales descubrieron la arquitectura hace millones de años, creando bellas y complicadas formas donde vivir y asegurar su supervivencia.

  • Cavernícolas

    Cavernícolas

    27:12 19 oct 2019

    27:12 19 oct 2019 Evelyn Segura, bióloga, nos descubre los seres más extraordinarios que habitan en las cavernas. Visita la isla del Hierro, en las Canarias, la zona más rica del mundo en animales cavernícolas. En sus cuevas viven arácnidos como la araña agraecina canaeriensis, que caza a sus presas a la carrera, sin necesidad de telaraña. Evelyn nos desvela por qué la mayoría de cavernícolas son diminutos, ciegos y carecen de pigmentación, y nos explica cómo las especies ciegas detectan a sus presas. También entrevista al entomólogo Pedro Oromí, una eminencia mundial en la investigación de especies cavernícolas, que hasta ha dado nombre a uno de ellas, la araña troglohyphantes oromii. Este investigador nos explica por qué estas criaturas son más longevas que sus homólogas del exterior.

  • Venenosos

    Venenosos

    28:35 12 oct 2019

    28:35 12 oct 2019 Evelyn Segura, bióloga, nos descubre los animales más tóxicos del mundo. Serpientes, arañas o escorpiones son quizás las criaturas venenosas más conocidas, pero en el planeta habitan nada menos que unas ¡100.000 especies capaces de producir toxinas! Evelyn viaja hasta la comarca de los Monegros, en Huesca. Su clima extremadamente seco es precisamente lo que permite la existencia de animales tan peligrosos como los alacranes, una de las criaturas más tóxicas que existen. Evelyn también nos desvela dónde habitan más especies venenosas, bajo el mar o en tierra firme, y entrevista a la investigadora Meritxell Teixidó, del Institut de Recerca Biomèdica, en Barcelona. Es uno de los pocos centros en el mundo que estudian los péptidos del veneno de escorpiones y abejas para hacer llegar fármacos al cerebro.

  • Superpoderes

    Superpoderes

    29:36 05 oct 2019

    29:36 05 oct 2019 Evelyn Segura, bióloga, descubre los extraordinarios superpoderes de algunos animales, seres extraordinarios con capacidades que exceden con creces a las humanas y que incluso les sacarían los colores a más de un superhéroe.

  • 1:00 17 sep 2019 Los tardígrados miden apenas medio milímetro de longitud y viven en la película de agua que cubre musgos, líquenes o helechos, aunque también habitan mares y ríos. Por su aspecto, se conocen popularmente como osos de agua y son uno de los animales más resistentes del planeta. Pueden sobrevivir en ambientes extremadamente estresantes y a temperaturas cercanas al cero absoluto, es decir, ¡a unos 270 grados bajo cero! También soportan la presión de las profundidades de los océanos.  

  • 00:40 07 ago 2019 Vuelve ¡Qué animal!, una serie documental de divulgación científica de La 2 en el que la bióloga Evelyn Segura viaja por los rincones más icónicos de nuestro territorio para desvelarnos las capacidades más extraordinarias de los animales. Descubriremos fósiles vivientes, especies con superpoderes, animales cavernícolas, acorazados, invasores, arquitectos, inteligentes, seductores, nocturnos, venenosos, veloces, con singularidades visuales y dedicados por completo a sus crías.

  • Especial Sonido

    Especial Sonido

    28:41 29 dic 2018

    28:41 29 dic 2018 ¡Qué animal! viaja en el último programa de la temporada por el increíble mundo sonoro de la comunicación animal. En este capítulo desvelamos en qué ave se inspiró Chaikovski para componer una de sus obras más famosas, cómo oyen los peces si no tienen orejas y si pueden revelarnos los grillos la temperatura ambiental. Además, retamos al imitador Carlos Latre a emular el sonido de distintos animales.

  • Islas Cíes

    Islas Cíes

    33:04 22 dic 2018

    33:04 22 dic 2018 ¡Qué animal! viaja hasta las Islas Cíes, en Pontevedra, para encontrar animales que no son siempre lo que parecen. Las Cíes se encuentran en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas Gallegas y tiene una superficie total de más de 8.000 hectáreas de las que el 86% es agua. En este capítulo descubrimos qué ave bucea hasta 45 metros de profundidad, qué especie marina fabrica un adhesivo tan potente como el cemento, si existe algún reptil sin patas que no sea una serpiente y si es realmente un pingüino el pingüino gallego. Además, retaremos al Mag Lari a hacer aparecer un cormorán moñudo de la nada.

  • 6:24 15 dic 2018 Ramoncín es una de las figuras más relevantes del rock nacional. En la entrevista nos explica con qué pájaro del Moncayo se identifica más, con el roquero solitario o con el roquero rojo.

  • Moncayo

    Moncayo

    28:26 15 dic 2018

    28:26 15 dic 2018 ¡Qué animal! viaja hasta el Moncayo, una montaña entre Zaragoza y Soria que destaca en su entorno llano. Gracias a su altitud, podemos sentir varios climas diferentes. Existen desde encinas mediterráneas a sus pies hasta restos de circos glaciares en su corona. En este capítulo desvelamos cuál es el ave más rápida entre las ramas de los árboles, qué animal con cuernos ladra como un perro y descubrimos si habitan en España culebras de más de dos metros. Además, sabremos qué tienen en común un pequeño pájaro del Moncayo y el cantante de rock Ramoncín.

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