Dirigido por: Julián del Olmo

El rastro de Dios, que el programa va siguiendo, le lleva a descubrir la infinidad de campos en los que la Iglesia está comprometida: pobreza, enfermedad, ancianidad, cultura, arte, vida contemplativa, minusvalías, juventud, campos de refugiados, niños de la calle, Sin Techo y Sin Tierra, mutilados de las minas antipersona, grandes catástrofes humanas, naturales o provocadas, etc.

Pretendemos hacer una comunicación que muestre el rostro de una Iglesia samaritana y provoque en la audiencia comunión, solidaridad y compromiso con los más desvalidos de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Nos aplicamos las palabras de Juan Pablo II: "Cada día, los medios de comunicación social llegan a nuestros ojos y a nuestro corazón, haciéndonos comprender las llamadas angustiosas y urgentes de millones de hermanos menos afortunados, perjudicados por algún desastre, natural o de origen humano; son hermanos nuestros que están hambrientos, heridos en su cuerpo o en su espíritu, enfermos, desposeidos, refugiados, marginados, desprovistos de toda ayuda; ellos levantan los brazos hacia nosotros, cristanos que queremos vivir el Evangelio y el grande y único testimonio del amor". (Juan Pablo II. Cuaresma de l986).

Contacto

Escriba al programa Pueblo de Dios: pueblodedios@rtve.es

4629980 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Pueblo de Dios - Manos Unidas por Kenia - ver ahora
Transcripción completa

En el este africano,

Kenia sigue siendo una de las grandes naciones del continente.

A su biodiversidad, que atrae el turismo,

y a la explotación de recursos naturales

se le añade una reciente industria de las telecomunicaciones.

Aún así, los retos sociales y económicos del país son muy grandes

y el desarrollo avanza lentamente en algunas regiones

mientras que en otras aún se le espera.

La ONG Manos Unidas lleva 38 años cooperando con Kenia y sus gentes.

Decenas de proyectos solicitados por instituciones radicadas en el país

han contado y cuentan con el apoyo de esa ONG Española.

Inés Pan de Soraluce, voluntaria de Manos Unidas,

es la responsable de coordinar los proyectos

que esta ONG lleva a cabo en Kenia y también de supervisarlos,

una tarea nada sencilla que requiere visitas con cierta frecuencia

y encuentros con los responsables locales.

Al sur de la ciudad de Makindu,

junto a la carretera que une Nairobi con Mombasa,

los caminos se llenan de vida.

Muchos van a por agua a las casetas de distribución

repartidas por toda la zona

y esta acción tan sencilla ha cambiado sus vidas.

Solo quienes han vivido pendientes de tener o no tener agua cada día

valoran lo que pasa hoy aquí, en este rincón de Kenia.

Los vecinos hablaron con una ONG local

y esta se puso en contacto con Manos Unidas

para solicitar su ayuda.

Aquí había un pozo, pero no la infraestructura necesaria

para distribuir el agua.

Finalmente el apoyo llegó y se pudo construir un sistema

que bombea el agua hasta unos grandes depósitos elevados.

De ahí se distribuye cubriendo la necesidad de agua

de una zona muy extensa.

La educación es importantísima, la sanidad también, pero el agua...

Es que sin agua no pueden, ni siquiera, ir a la escuela los niños.

Las mujeres tardan horas en ir a buscar un agua sucia

enfrentándose a animales... En esta zona hay mucho elefante

porque aquí hay una reserva natural, que es la reserva de los Chyulu,

Chyulu Hills, y el agua, para mí,

creo que es, en el desarrollo humano,

la primera cosa, con el agua puedes luego estudiar,

puedes luego tener salud, evitas enfermedades, puedes comer,

tus animales dan leche... Creo que es primordial el agua.

El éxito del proyecto radica en el grupo de personas

que organiza la distribución del agua

y se encarga del mantenimiento de la infraestructura.

Además se ha establecido un precio simbólico, pero suficiente

para cubrir los posibles desperfectos de la red

y que todo funcione. La comunidad se responsabiliza de ello.

La comunidad tiene un buenísimo comité de gestión del proyecto

y han ampliado en cuatro quioscos más, en varios tanques...

O sea, seguido creciendo porque, realmente, les ha cambiado la vida.

-Ha habido mucho cambio en este tiempo,

tanto en el uso como en la gestión del proyecto.

Se han construido muchas casas, hay muchas actividades agrícolas,

negocios y, en general, la vida de la gente ha mejorado.

El agua ha transformado la realidad de la zona

porque no solo se trata de poder beber

y cultivar sus pequeños trozos de tierra, que ya es importante,

también una sencilla industria de ladrillos

ha proliferado en esta zona de Makindu

y la gente ha podido mejorar sus viviendas.

En casa de Jacinta, como en tantas otras,

saben muy bien cómo les ha cambiado la vida la llegada del agua.

Han podido mejorar su vivienda

y su salud y la de sus hijos ha mejorado muchísimo.

Desde que comenzó el proyecto del agua, nosotras, las mujeres,

nos hemos beneficiado mucho

porque somos nosotras las que llevamos el agua a nuestras casas.

Antes teníamos que recorrer más de cuatro horas para conseguir agua

y ahora la tenemos a mano

y ha aliviado mucho el esfuerzo para conseguir agua segura y limpia.

Yo compruebo que la salud de mis hijos ha mejorado mucho.

Si no hay agua no hay vida.

Esto hay que dejarlo bien claro.

Tener agua ha sido definitivo para la salud de toda la comunidad.

Dentro de la amplia zona

que cubre el proyecto financiado por Manos Unidas

se levanta este colegio de primaria.

Aquí tampoco han sido ajenos a la llegada del agua.

La salud de los pequeños,

especialmente las afecciones respiratorias,

ha mejorado gracias al agua.

Uno de los ritos que hacen cada mañana antes de comenzar las clases

es regar el suelo de tierra de las aulas.

De esa forma no hay tanto polvo en suspensión.

Ya tenemos suficiente agua para beber.

Los alumnos, los niños, ya no tienen que traer el agua de casa.

Se ha reducido el trabajo de cada mañana

de tener que cargar con la botella para traerla al colegio.

Estamos muy contentos con el suministro de agua

que nos vale para que todos puedan beber.

También usamos el agua para la mejora de nuestro medio ambiente.

Tenemos árboles que hemos plantado usando el agua,

los hemos llegado y han crecido rápido.

Estamos contentos porque nuestro entorno ha cambiado.

-Antes del proyecto del agua la escuela era totalmente diferente.

No teníamos plantas, no teníamos las nuevas clases,

la higiene en el colegio no era la mejor.

Pero después del proyecto del agua,

en la escuela han cambiado muchas cosas.

Hemos podido plantar todos estos árboles

y el entorno ha cambiado.

(Música)

Al otro lado de la ría,

suavizado el paisaje por el azul del Índico,

la ciudad de Mombasa parece una urbe tranquila.

Likoni es el gran suburbio de Mombasa

a donde acuden y regresan cada día miles de personas

en el ferry que salva el brazo de mar

que separa ambas poblaciones.

(Música)

Lejos de la zona más poblada de Likoni se encuentra Bububu,

un barrio a medio camino entre el campo de la ciudad.

En los últimos años ha crecido notablemente

y las escasas viviendas que salpicaban el bosque

se han visto rodeadas de otras muchas.

En esta zona se levanta el Colegio de Primaria Beato Allamano,

que lleva el nombre del sacerdote italiano

fundador del Instituto Misionero de la Consolata.

La idea de construir una escuela surgió tras una época convulsa

de violencia entre etnias en esta zona del país,

en la que hubo un gran número de víctimas.

La parroquia de los misioneros llegó a acoger a 3000 refugiados.

(Inglés)

Como misioneros de La Consolata nos preguntamos antes:

"¿Qué hacer para unir a la gente? Quizás una escuela puede traer unidad

y hacer que superemos las diferencias".

Por ese motivo compramos un terreno, pero necesitábamos fondos.

La intención era unir a personas de diferentes credos religiosos

y tribus para mostrar que a través de la escuela se puede convivir juntos.

Por tanto, tras adquirir el terreno,

sabíamos que no teníamos dinero para seguir,

pero nosotros ya conocíamos a Manos Unidas.

Solicitamos el apoyo y nos dieron esa primera ayuda.

Cuando vino Inés al principio, aquí no había nada, solo vegetación

y dijo que intentaría ayudarnos.

Al principio Manos Unidas nos apoyó con cuatro aulas.

Ahora hay musulmanes, cristianos...,

gente de diferentes tribus conviviendo.

Se ha creado una armonía en esta comunidad.

Las misioneras de La Consolata,

fundadas unos años después que el instituto masculino,

son las que llevan la dirección del centro.

Poco a poco se ha conseguido el sueño inicial de los promotores,

crear un espacio donde, a través de la educación,

se vayan superando las diferencias de credos y etnias.

Es verdad que en la escuela tenemos personas de distintas religiones,

pero los miembros del equipo directivo creemos en un solo Dios.

Creer en Dios y confiar en él, que nos ayuda y nos apoya,

nos da fuerzas.

No hay diferencias en eso.

Nosotras enseñamos a los niños a orar aquí, en la escuela,

pero cuando vuelven a sus hogares

siguen sus propias prácticas religiosas.

A media mañana los alumnos toman el clásico porridge,

una especie de papilla elaborada con leche, sorgo y azúcar.

También comen aquí.

Las instalaciones del colegio lo permiten.

Tras la construcción de la primera fase de la escuela,

Manos Unidas ha aprobado la financiación

para continuar con la siguiente.

De esta forma, el centro podrá tener completada toda la infraestructura

para la enseñanza primaria.

Como keniano, sueño con que tengamos

mejores profesionales que los que hay ahora.

Para hacer una mejor Kenia hay que ir a las escuelas.

Necesitamos mejor formación para ser buenos profesionales,

pero también hay que superar el problema de la corrupción,

porque la corrupción es una manera de destruir este país.

También hay que superar el problema del tribalismo

y el fundamentalismo religioso.

Hace 10 años la violencia y los enfrentamientos

entre la población de esta zona

hicieron tomar partido a los misioneros de la Consolata

que habían llegado un año antes.

Y tomaron partido por la educación,

por sembrar la semilla de la convivencia

y cuidarla para que crezca.

Los primeros frutos parece que les dan la razón.

En Maungu, al pie de la carretera que conecta Nairobi con Mombasa,

se levanta otro de los proyectos educativos

que Manos Unidas ha financiado en Kenia.

En este caso con una peculiaridad.

Se trata de una escuela de secundaria femenina

que comenzó hace cinco años.

Una congregación local, las Hermanas de San José de Mombasa

es la que se empeñó en levantar el centro,

que poco a poco ha ido ampliándose para dar respuesta

a las necesidades educativas de las alumnas.

(Inglés)

Nosotras estábamos buscando socios

que colaborasen en construir esta escuela.

La congregación no tenía el dinero suficiente.

Escribimos a Manos Unidas para que nos ayudaran

a hacer realidad este proyecto.

Además, no era la primera vez que entrábamos en contacto con esta ONG.

Ya habíamos trabajado juntas en la diócesis de Nakuru y Malindi.

Me puse en contacto con Inés,

le escribí y ella me respondió afirmativamente.

Vino a Mombasa y visitamos este lugar en 2011.

Estuvo de acuerdo. Manos Unidas lo aprobó y así fue como comenzamos.

Las hermanas recibieron esa ayuda de Manos Unidas

y levantaron aulas, despachos, un comedor y un dormitorio.

170 chicas pueden disfrutar ya de su escuela.

Lo interesante de este proyecto

es que tras el empuje inicial recibido

las hermanas han seguido trabajando

y buscando cómo conseguir más fondos para ampliar el centro.

El porqué esta escuela está pensada para las chicas

tiene su explicación.

Sorprendentemente, en el único centro de secundaria de la zona,

solo hay chicos.

En general, el clima de inseguridad hace que las familias

no quieran enviar a sus hijas a centros lejanos.

El riesgo de que sufran acoso sexual y abusos

frena las posibilidades de las chicas

aunque tengan buenos resultados académicos.

Tal y como señala la Unesco,

hay numerosos obstáculos

que impiden que las niñas ejerzan su derecho a la educación.

La pobreza, el aislamiento geográfico,

la pertenencia a una minoría, la discapacidad,

el matrimonio y el embarazo precoces,

la violencia de género y las actitudes tradicionales

relacionadas con el papel de las mujeres.

A pesar de los logros alcanzados, en el mundo existe un mayor número

de niñas sin escolarizar que de niños.

16 millones de niñas nunca irán a la escuela

y las mujeres representan 2/3 de los 750 millones de adultos

que carecen de conocimientos básicos de alfabetización.

En Kenia el avance en el acceso de las niñas a la escuela

ha sido, al menos en primaria, significativo.

Por otro lado, el papel de la mujer

también está poco a poco transformándose.

Una de esas niñas que en su día estudiaron

y consiguieron realizar su sueño es Cecilia.

Ahora profesora en la escuela de Maumbu.

Cecilia, en la clase de hoy,

les está enseñando nociones de economía,

pero a diario les inculca con su ejemplo

que pueden conseguir lo que se propongan

y que la educación es el camino para ello.

Me encanta enseñar a otros.

En mi escuela superior yo era muy buena en matemáticas.

Había otros estudiantes que venían

y me preguntaban sobre lo que ellos no entendían.

Yo les explicaba y veía que disfrutaba haciendo eso.

Era feliz explicando lo que ellos no entendían.

Por eso ahora soy profesora.

Nairobi parece que no se acaba nunca.

La capital de Kenia es una ciudad desparramada y gigantesca.

Un ejemplo de las megalópolis africanas

que crecen sin descanso mientras las zonas rurales

se van despoblando y perdiendo fuerza.

Vamos camino de Kasarani, distante de la capital unos 16 km.

En Kasarani queremos conocer

el Hospital Comunitario Saint Francis,

levantado por el empeño de unas religiosas africanas,

las Pequeñas Hermanas de San Francisco.

Viendo la situación de extrema necesidad

de atención sanitaria en Kasarani,

las hermanas se pusieron manos a la obra hace nueve años

hasta que levantaron un centro

que asombra por sus dimensiones e instalaciones.

El primer correo que yo tengo de Manos Unidas me dio una señal.

Estaban interesados en lo que queríamos hacer,

la construcción del hospital.

Yo supe de inmediato que me iban a apoyar.

Manos Unidas ha apoyado nuestro esfuerzo

y ha habido una contribución local junto con la comunidad del entorno.

Ha sido un trabajo que hemos hecho juntos.

Con Manos Unidas hemos sido capaces de levantar nuestro hospital.

Tras el empuje inicial que Manos Unidas ofreció a las religiosas,

ellas han continuado trabajando para mejorar y ampliar el hospital.

Ahora mismo hay una segunda fase

en la que se prevé abrir otro quirófano,

un servicio de diálisis, otro de rehabilitación

y una sala de pediatría. Se crearán 80 camas más.

El hospital atiende una zona densamente poblada.

Estamos hablando de cerca de 400 000 personas.

Una población que, en su mayoría, vive en condiciones muy precarias.

No son estos los mejores barrios de Nairobi, precisamente.

El reto para las hermanas ha sido desde el principio

combinar una atención sanitaria buena

pero que esté al alcance de los pobres.

Y lo están consiguiendo.

Nuestro modelo de trabajo aquí

consiste en bajos precios y alta calidad.

Tratamos de calcular esto como modelo para proporcionar cuidados de salud.

Hay mucha gente que no puede hacer frente a los gastos médicos

porque son caros.

Nosotras nos esforzamos

para que la gente tenga que pagar lo mínimo

y con ese mínimo conseguir mantener las instalaciones,

pero no ir a por los beneficios.

Las costumbres han cambiado también entre las mujeres kenianas.

En parte se debe a la mejora de la atención sanitaria

que ha hecho, por ejemplo,

que ya nadie se plantee dar a luz a su vivienda.

En el mes anterior a este rodaje,

aquí fueron asistidas en el parto 189 mujeres.

Hace unos días madre e hijo salvaron su vida gracias a una cesárea

que solucionó lo que habría sido un gran problema.

Ellas vienen al hospital porque es más seguro y más limpio

y el parto se hace bien. La madre se va con el bebé más feliz

y ellas, por tanto, regresan en la siguiente ocasión al mismo hospital.

Otro indicador que señala el avance sanitario que experimenta el país,

al menos en las zonas urbanas, es el de la vacunación infantil.

Está subido de forma notable

gracias a una extensa campaña de concienciación.

El Estado se encarga de facilitar las vacunas a los centros de salud

y hospitales como este.

Las familias solo tienen que pagar

una pequeña cantidad por el servicio.

Otra de las iniciativas que las hermanas emprendieron recientemente

ha sido la puesta en marcha de una gran escuela de enfermería.

Se trata de un proyecto muy interesante,

porque esta escuela viene a ayudar a paliar

una acuciante necesidad

de profesionales de la enfermería en el país.

Para la escuela de enfermería,

como sucedió en su momento con el hospital,

las hermanas se acordaron de Manos Unidas

y volvieron a pedir su apoyo para este proyecto.

Vista la buena gestión que estaban haciendo con el centro sanitario,

la ONG volvió a contestar afirmativamente a la solicitud.

Quiero agradecer a Manos Unidas

el apoyo que nos ha dado a esta escuela de enfermería.

Es un apoyo que ayuda a construir la comunidad

a través de la formación de jóvenes enfermeros y enfermeras.

Es también una gran ayuda para el hospital,

para los enfermos y también para el país

como ahora, que hay huelga en el sector.

Estamos muy agradecidas a Manos Unidas y esperamos ser socias

y, en el futuro, poder apoyar a Manos Unidas y que esa ayuda

siga extendiéndose a otros más adelante.

Pocos iban a imaginar que hace 11, 12 años,

cuando las Pequeñas Hermanas de San Francisco soñaron con atender

a la población de Kasarani se iba a cumplir ese ideal,

pero se consiguió. Manos Unidas puso de su parte

y el resto de colaboradores pusieron de la suya.

Nosotras estamos muy contentas

porque mucha gente opta por venir a nuestro hospital,

al St. Francis Community Hospital.

A diferencia de lo que ocurría antes, les vemos acudir a nuestro centro

frente a otros grandes hospitales que conocemos en Kenia

que son muy caros.

Esto demuestra que hay mucha confianza en nuestros servicios,

que la gente está contenta con nuestro trabajo

y por eso nos eligen. Esperamos que esa actitud continúe

para conseguir una vida más sana para la gente de nuestro país.

Para seguir el rastro de la ayuda de Manos Unidas

en los alrededores de Nairobi

ponemos rumbo al suburbio de Kahawa,

a 15 km al oeste de la capital,

situado entre dos grandes barriadas marginales, Soweto y Kongo.

Los misioneros de La Consolata fundaron hace 20 años

un hogar para acoger a niños huérfanos y de la calle.

Esta casa cuenta con un terreno donde los religiosos

han creado unos huertos que los chicos trabajan

y sirven para proveerles de verduras y hortalizas.

Con el objetivo de mejorar la producción,

pidieron ayuda a Manos Unidas para instalar estos invernaderos

y varios tanques de agua.

Tenemos muchos niños de la calle que tenemos que cuidar.

Todos ellos dependen de nosotros, de lo que producimos para comer.

Por eso estos huertos nos ayudan mucho

con las verduras, tomates y todo eso.

Los misioneros de La Consolata

poco después de su fundación en Italia

llegaron a Kenia, a comienzos del siglo XX.

La congregación se expandió por todo el país

y es una de las más queridas por la gente de Kenia.

El hogar para niños de la calle en el suburbio de Kahawa

fue la respuesta para una realidad social muy dura,

la de muchos niños y jóvenes que acaban viviendo en los mercados,

en las callejuelas y en los vertederos de la gran ciudad.

Los niños acaban en la calle porque no encuentran quien les cuide.

Parte de las familias se rompen por el abuso en el consumo de drogas.

Ambos progenitores son consumidores

y ellos abandonan la responsabilidad sobre sus hijos.

Por tanto, el niño se refugia en la calle.

No se sabe bien cuántos niños hay por los barrios y slums de Nairobi.

Unas cifras hablan de 40 000. Otras de 60 000.

Lo cierto es que el fenómeno de los niños de la calle

es fruto de la situación de extrema pobreza y vulnerabilidad

que viven miles de familias kenianas.

Una vez en la calle, los niños sobreviven como pueden.

Muchos de ellos son víctimas de todo tipo de abusos

o caen en el consumo de sustancias como el pegamento,

o, últimamente, el fuel que utilizan las aeronaves.

No creo que el daño que reciben permanezca para siempre,

pero hay que tener en cuenta

que aquí el chico consigue cubrir algunas carencias.

Las necesidades básicas, las emocionales, las espirituales...

Ellos van a la escuela, se alimentan bien, tienen ropa...

Desde el punto de vista emocional,

al chico que viene traumatizado de antes,

al chico que viene traumatizado de antes,

que ha sido rechazado por sus padres,

nosotros le ofrecemos un apoyo

y como centro religioso también cuidamos el aspecto espiritual.

(Música)

Aquí, en este lugar alejado del centro financiero

y comercial de Nairobi, pero cercano,

muy cercano interminables barrios de lata y arena

sigue el trabajo paciente

de acoger y curar las heridas de estos chicos,

de darles afecto, fuerza para seguir adelante...

Si consiguieron llegar hasta aquí,

si tuvieron la fortuna de encontrar esta gran familia,

probablemente continuarán después con paso más seguro

por el largo camino de sus vidas.

(Música créditos)

Pueblo de Dios - Manos Unidas por Kenia

29:12 10 jun 2018

Manos Unidas lleva muchos años trabajando en Kenia. Visitamos sus últimos proyectos tanto en el mundo rural como en las afueras de Mombasa y Nairobi.

Manos Unidas lleva muchos años trabajando en Kenia. Visitamos sus últimos proyectos tanto en el mundo rural como en las afueras de Mombasa y Nairobi.

ver más sobre "Pueblo de Dios - Manos Unidas por Kenia " ver menos sobre "Pueblo de Dios - Manos Unidas por Kenia "

Los últimos 488 documentales de Pueblo de Dios

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Y Germán, de nuevo

    Y Germán, de nuevo

    25:10 pasado domingo

    25:10 pasado domingo Germán Fresán es el clásico ejemplo de misionero todoterreno. Gracias a Manos Unidas, Germán ha levantado una escuela familiar rural en Mozambique.

  • 29:21 09 sep 2018 La catedral de Sigüenza cumple 850 años y con tal motivo la diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha declarado un año jubilar, una buena ocasión para visitar la catedral y la ciudad medieval.

  • La larga sombra del Sida

    La larga sombra del Sida

    28:36 15 jul 2018

    28:36 15 jul 2018 Los hospitales de Chokwe y Chalucuane (sur de Mozambique), están regidos por Hijas de la Caridad. Son centros de referencia en el tratamiento del VIH y la tuberculosis. Manos Unidas ha contribuido a mejorar sus infraestructuras.

  • Al sur de Montevideo

    Al sur de Montevideo

    26:07 08 jul 2018

    26:07 08 jul 2018 A las afueras de Montevideo, capital de Uruguay, los dominicos mantienen una red de comunidades de base desde la que ayudan a los más necesitados. Visitas a lo vecinos, clases de manualidades... La ONG Selvas Amazónicas les apoyan económicamente..

  • El agua de la vida

    El agua de la vida

    23:10 01 jul 2018

    23:10 01 jul 2018 A los habitantes del Barrio 2013 de Xai Xai, en Mozambique, el desbordamiento del río Limpopo en 2013 los dejó sin casa y sin agua. Gracias a los proyectos que Manos Unidas ha desarrollado en el nuevo barrio, los desplazados pueden tener acceso al agua potable en sus propias casas.

  • Misión al Sur

    Misión al Sur

    25:47 24 jun 2018

    25:47 24 jun 2018 Hace 94 años que los misioneros combonianos llegaron a Sudáfrica. Contamos el actual trabajo de tres españoles destinados en ese país y en diferentes puestos misionales: Rafael Armada, Mariano Pérez y Vicente Reig.

  • Pobres de lujo

    Pobres de lujo

    26:30 17 jun 2018

    26:30 17 jun 2018 El Albergue de Santa María de la Paz de los Hermanos de San Juan de Dios, en el madrileño barrio de Sanchinarro, cuenta con nuevas instalaciones que a los ¿sin techo¿ les parecen un lujo. El reportaje muestra como una persona puede perder todo en la vida menos la dignidad.

  • Manos Unidas por Kenia

    Manos Unidas por Kenia

    29:12 10 jun 2018

    29:12 10 jun 2018 Manos Unidas lleva muchos años trabajando en Kenia. Visitamos sus últimos proyectos tanto en el mundo rural como en las afueras de Mombasa y Nairobi.

  • Misioneros de frontera

    Misioneros de frontera

    26:52 03 jun 2018

    26:52 03 jun 2018 Juan José Tenías, José Girau y Jesús Ruiz son tres misioneros combonianos españoles a los que visitamos y con quienes compartimos su trabajo cotidiano.

  • 26:06 27 may 2018 "Tejiendo Sueños" es un proyecto de formación y animación de profesores, padres y alumnos que llega gratis, cada año, a los 40 centros educativos más pobres y abandonados del El Salvador con el apoyo de la ONG marista SED.

  • Misión en La Ventilla

    Misión en La Ventilla

    27:31 20 may 2018

    27:31 20 may 2018 En La Ventilla, barrio del norte de Madrid, los jesuitas y la red de voluntarios, desarrollan una labor pastoral, educativa y social desde hace cien años.

  • 26:57 13 may 2018 Al departamento de Alta Verapaz, al norte de Guatemala, llegaron las Carmelitas de la Enseñanza Misioneras hace unos años para hacerse cargo de una capilla en el barrio de Nueva Esperanza, a las afueras de Cobán, y la puesta en marcha de la escuela "Futuro Vivo" en la aldea de Samac.

  • UVA de Vallecas

    UVA de Vallecas

    27:49 06 may 2018

    27:49 06 may 2018 La UVA de Vallecas es un barrio de viviendas sociales, en la periferia de Madrid, con cerca de 8.000 habitantes. La parroquia de San Juan de Dios de la UVA ha apoyado las iniciativas vecinales y municipales destinadas a mejorar la vida de los vecinos.

  • Los maristas del Quiché

    Los maristas del Quiché

    26:53 29 abr 2018

    26:53 29 abr 2018 En 1985, cuando la guerra civil de Guatemala asolaba la región del Quiché, los hermanos maristas decidieron fundar una comunidad en Chichicastenango para animar la pastoral indígena.

  • Dominicas de Salamanca

    Dominicas de Salamanca

    22:16 22 abr 2018

    22:16 22 abr 2018 El monasterio de Santa María de las Dueñas, en Salamanca, fue fundado en 1419. Desde entonces, este lugar de oración y vida contemplativa ha sido habitado por monjas dominicas.

  • La dignidad recuperada

    La dignidad recuperada

    25:10 15 abr 2018

    25:10 15 abr 2018 En Zaragoza, las Hijas de la Caridad, integran varios proyectos para acoger, atender y acompañar a personas en grave situación de exclusión social. Desde el desayuno de la mañana hasta la acogida nocturna, pasando por los centros de día.

  • Guatemala, sed de hogar

    Guatemala, sed de hogar

    24:53 08 abr 2018

    24:53 08 abr 2018 Viajamos a Santa Apolonia, en el altiplano guatemalteco. Conocemos los hogares de Santa María de Guadalupe que, desde hace más de treinta años, dirigen las Hermanas Escolares de San Francisco.

  • Cómo se hace un cura

    Cómo se hace un cura

    27:21 18 mar 2018

    27:21 18 mar 2018 Reportaje sobre los seminarios de Madrid y de Ávila

  • El corazón de Zaragoza

    El corazón de Zaragoza

    24:52 11 mar 2018

    24:52 11 mar 2018 La acción social zaragozana tiene un nombre, Cáritas. Entre los voluntarios y trabajadores atienden 103 puntos de acogida y 11 centros especializados.

  • 23:20 04 mar 2018 Las Oblatas llegaron hace más de 25 años a la ciudad de Bajos de Haina, República Dominicana, para ofrecer ayuda a las trabajadoras sexuales. Los Agustinos Recolets regentan una parroquia allí y tienen un dispensario médico.

Mostrando 1 de 25 Ver más