Dirigido por: Julián del Olmo

El rastro de Dios, que el programa va siguiendo, le lleva a descubrir la infinidad de campos en los que la Iglesia está comprometida: pobreza, enfermedad, ancianidad, cultura, arte, vida contemplativa, minusvalías, juventud, campos de refugiados, niños de la calle, Sin Techo y Sin Tierra, mutilados de las minas antipersona, grandes catástrofes humanas, naturales o provocadas, etc.

Pretendemos hacer una comunicación que muestre el rostro de una Iglesia samaritana y provoque en la audiencia comunión, solidaridad y compromiso con los más desvalidos de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Nos aplicamos las palabras de Juan Pablo II: "Cada día, los medios de comunicación social llegan a nuestros ojos y a nuestro corazón, haciéndonos comprender las llamadas angustiosas y urgentes de millones de hermanos menos afortunados, perjudicados por algún desastre, natural o de origen humano; son hermanos nuestros que están hambrientos, heridos en su cuerpo o en su espíritu, enfermos, desposeidos, refugiados, marginados, desprovistos de toda ayuda; ellos levantan los brazos hacia nosotros, cristanos que queremos vivir el Evangelio y el grande y único testimonio del amor". (Juan Pablo II. Cuaresma de l986).

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Para todos los públicos Pueblo de Dios - Bolivia: sembrar esperanza - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música, ladridos)

Lejos de los centros de poder, de las ciudades,

de las grandes urbes que protagonizan este tiempo,

el mundo rural es, sin embargo, donde radica el futuro del planeta.

Seguirán haciendo falta hombres y mujeres

que cultiven la tierra y críen ganado,

pero también hombres y mujeres que cuiden la naturaleza

y que den la voz de alerta sobre un sistema productivo

que depreda los recursos naturales.

(Continúa la música)

En muchos lugares del planeta,

especialmente en los países más empobrecidos,

los habitantes del mundo rural son pobres entre los pobres.

Hemos ido hasta Bolivia para contar varias historias

de lucha y superación, de trabajo y dignidad,

a partes iguales.

(Continúa la música)

Padcaya es un municipio del departamento de Tarija,

al sur de Bolivia, muy cerca ya de la frontera con Argentina.

Alrededor de 20 000 personas habitan en el municipio,

repartidas por numerosos puntos de población.

Se trata también de uno de los municipios

con más alto índice de pobreza del departamento.

Hemos venido hasta aquí para conocer el trabajo

que la organización ACLO, con el apoyo de la ONG Manos Unidas

hace en beneficio de las familias campesinas.

Uno de los proyectos más interesantes

ha sido la implantación de servicios de recogida

y almacenamiento de agua.

En la comunidad de Santa Clara se han construido nada menos

que 32 depósitos como este.

(Música)

Santos Segovia es un agricultor de la zona

que desde el primer momento vio claro

que había que aprovechar la ayuda ofrecida.

Veía que el agua era, esto, la necesidad primordial en la vida

porque sin agua no tenemos vida, no tenemos fuentes

de ingreso para nuestro... Para nuestra vida familiar.

La vida de antes era una vida más complicada,

no más antes lo que hacíamos era producir maíz,

y sembrar lo temporal, sembrar tomate, poco lo que hay temporal,

nada más, sembrar, y luego, durante el invierno,

ya no se sembraba porque no había agua,

pero después, una vez que ya hubo el agua,

ha mejorado también.

-Es una persona que se apropia de la tecnología,

es una persona que no depende mucho, sino que innova.

Como institución, nosotros le damos los lineamientos,

cómo él tiene que trabajar, y él pone en práctica

estas experiencias, estos consejos, estas recomendaciones

y aparte de esto, don Santos es una persona

que constantemente está innovando, constantemente está creando

nuevas alternativas de desarrollo, sobre todo,

para mejorar su actividad productiva.

Gracias al proyecto,

Santos puede cultivar su pequeña parcela de tierra.

Sabe que se enfrenta a un problema que amenaza a todos,

especialmente a los agricultores, la falta de lluvias.

Más antes, cuando yo era tan pequeño

y había nevadas, las nevadas llegaban hasta por aquí,

llegaban todo, cubrían así, a veces pasaba del río,

todo era cubierto de nevadas, pero ahora ya no hay nevadas.

Si es que hay nevada, viene por un día,

viene el calor, se desvanece todo, en cambio, años duraba,

semanas duraba la nevada para derretirse, ahora, ya no.

Lo más importante es donde han destruido el bosque.

El bosque era lo más importante, donde se ha perdido el agua,

el caudal de agua.

Se han quitado ya las sombras, se han quitado,

y ha llegado el calor con más fuerza a la tierra.

Aún tenemos terrenos buenos arriba para sembrar,

pero no sembramos todo, ahora es lleno de monte,

para cubrir el agua, porque si lo descubrimos arriba,

ya no tendremos agua aquí abajo.

-El cambio climático es sustancialmente notorio, digamos.

En esta época, por ejemplo, se presentan lluvias,

las sequías son prolongadas,

los fenómenos como granizadas, riadas, etc.,

cada vez se hacen más recurrentes,

y por lo tanto, el campesino, el productor, el agricultor,

cada vez tiene menos posibilidades de manejar el clima

para sus propias actividades agrícolas y pecuarias.

(Música)

Luchar contra el cambio climático y a su vez,

fortalecer el desarrollo agropecuario

de las familias campesinas, van unidos en el trabajo

de esta organización que apoya a la población rural de esta región.

El camino hasta llegar a la comunidad de La Capilla

no es fácil, los senderos en el valle del condado,

fronterizo con Argentina, son muy difíciles de recorrer.

Después de infinitos baches, los técnicos de ACLO

llegan a casa de Virginia Salazar.

Con el asesoramiento de esta organización,

y el apoyo de Manos Unidas,

Virginia ha podido construir un corral

y dedicarlo a la crianza de ovejas.

Don Pablo, buenas tardes. -Buenas tardes.

Entre el consumo propio y la venta, la situación de su familia

ha mejorado notablemente, dentro de los parámetros de escasez

en los que se mueven los campesinos bolivianos de la región.

El apoyo de Manos Unidas para nosotros es fundamental,

porque nos permite como Fundación ACLO

atender muchas necesidades que el Estado no lo hace.

Y entonces, necesita la acción

de instituciones como la Fundación ACLO,

que con el apoyo de Manos Unidas en este caso,

podemos promover pequeñas iniciativas productivas,

que esperemos sean modelos de desarrollo

que puedan después ser o implementadas por el propio Estado,

cuando se pueda incidir en ellos.

-Doña Virginia, el hecho de tener su corral un poco limpiecito,

estar libre de estiércol, eso le permite reducir

el tema de enfermedades en su ganado,

como usted puede observar el tema de la presencia, sobre todo,

de enfermedades parasitarias infecciosas en su ganado.

-Sí, porque más antes yo no limpiaba, cada 15 días o cada mes,

mis ovejitas estaban enfermas, han enfermado con un mal de la cabeza,

tenían un así... Unita se me ha muerto así.

-¿Y usted se siente feliz con sus ovejitas?

-Sí, muy feliz con mis ovejitas.

Algo parecido a lo que le sucedió a Virginia

le ha pasado a Florentina,

que se animó a instalar un pequeño invernadero,

aquí la llaman carpa, para diversificar sus ingresos

con el cultivo de la flor, y el negocio va funcionando.

Con la flor, bien, sí, está yendo muy bien,

vendemos la docena a 50 bolivianos,

y nos hace falta la flor,

cuando llevamos nos lo quitan todo.

Se vende biensísimo,

y agradecemos, ¿no? A Manos Unidas que nos ha apoyado

con este trabajito, con estas carpitas.

Sí, muy bien.

La realidad del campo boliviano deja mucho que desear.

Si bien el Gobierno ha invertido en infraestructuras,

muchas de las cuales no eran necesarias,

ha dejado sin hacer frente a lo más importante,

cómo mejorar la producción.

Se ha priorizado la inversión, pero en áreas no productivas.

Se ha priorizado la inversión en campos deportivos,

en sedes sociales, pero no se ha desarrollado

una política que favorezca

un crecimiento y fortalecimiento

de la economía familiar campesina.

-Podemos observar la presencia de algunas enfermedades,

aquí, doña Florentina, pero a pesar de las enfermedades,

podemos observar que tenemos un morrón bastante desarrollado

y una planta bastante vigorosa, que nos va a dar buena producción.

-Pese a que hay, digamos, mejores escuelas,

hay más centros de salud, la gente sigue migrando

porque, definitivamente, la situación laboral, primero,

de generación de ingresos,

sigue siendo una debilidad en nuestras comunidades.

El movimiento campesino parece que vuelve a movilizarse,

después de unos años en los que la confianza

puesta en el Gobierno era grande.

Al tener un Gobierno de corte popular en el país,

se piensa de que todos sus intereses

son reflejados por este Gobierno,

pero la realidad, esto no sucede así,

por lo tanto, hace falta de que las organizaciones campesinas

ejerza su propio derecho a manifestarse

respecto de sus derechos, a sus reivindicaciones,

respecto a sus propuestas.

-Siguiendo con nuestro taller,

el desarrollo de facilitadores comunitarios,

vamos a tener la disposición de las compañeras

que nos van a hablar la temática del liderazgo.

Dentro del trabajo de ACLO, también se encuentra

formar líderes campesinos que identifiquen sus problemas,

conozcan sus derechos y puedan ejercerlos,

y exigir que se cumplan.

Para ello, se organizan cursos como este en Emborozú.

¿Qué es un líder? Una persona que debe tener una visión y misión,

también tener las cualidades de servir a su comunidad...

-La organización sindical campesina está debilitada

por muchos factores, factores económicos,

factores un poco por la influencia de la globalización también.

Entonces, ha sido una demanda principal

de la gente de las comunidades,

que nos solicitaba que podamos asistir

por las comunidades a capacitarlos, a renovar los liderazgos,

entonces, lo que hemos visto como estrategia,

ha sido centralizar estos talleres

y tener un ciclo de formación

donde las gentes representantes de las comunidades

pueda asistir a este espacio,

y pueda capacitarse como líder.

A la mañana siguiente, bien temprano,

salimos con los profesionales de ACLO

para conocer otra parte del trabajo

con las familias campesinas del sur del país.

Después de un rato largo de baches, más el cruce del río,

conseguimos llegar a la comunidad de Salado Norte.

Aquí vive una decena de familias

que sobreviven con una agricultura de subsistencia,

y que cuando lo consiguen, venden cítricos y melocotones.

Dentro del trabajo de ACLO, que apoya Manos Unidas,

también hay espacio para la educación medioambiental.

Vamos a ir a limpiar la escuela.

Esto es lo que se hace en la pequeña escuela de Salado Norte.

¿Cuál es el proyecto que tenemos en nuestra escuela?

Donde la profesora, Nelly Quiroga, auténtica maestra vocacionada,

atiende a ocho alumnos de diferentes edades y cursos.

¿Para qué será importante cuidar a la tierra?

-Para sembrar, y la siembra nos ayuda a vivir.

La comida, la fruta, por eso debemos cuidar la tierra.

-Por esa razón, van a trabajar, levanten todo lo que es basura

grande, ya todo, cáscaras, todo, todo lo que vean, ¿ya?

Lentamente, algunas cosas van cambiando

en relación con el cuidado del medio ambiente

y el respeto por la naturaleza.

La esperanza está en los niños.

Ellos van a ser los que, tal vez, ya más allá,

a pesar que de aquí, aquí, ha habido un cambio.

Yo, los primeros años, cuando yo he venido a trabajar aquí,

aquí se acostumbraba, para los cultivos se acostumbraba

a hacer el chaqueo, hacer el chaqueo que es la quema,

abren un terreno, cortan los árboles,

y hacían la quema.

Ahora ya no veo a nadie quemar,

ya la gente se está dando cuenta, ¿no?

(Música)

¿Y por qué hay que separar?

-Porque las pilas pueden contaminar la tierra.

(Música)

Cambiamos de lugar, aunque seguimos buscando

cómo vive la gente del mundo rural boliviano,

y qué soluciones están encontrando a sus problemas.

Ascensión de Guarayos es la capital de la provincia de Guarayos,

en el extenso departamento de Santa Cruz,

al noreste del país.

En el mercado de la pequeña ciudad, desde muy temprano,

las mujeres exponen a la venta los escasos excedentes,

producto del trabajo de las familias en sus tierras.

En esta provincia de Guarayos, hay otra institución

que tiene su origen en los jesuitas bolivianos.

Se trata de CIPCA,

Centro de Investigación y Promoción del Campesinado.

(Música)

CIPCA también recibe ayuda de la ONG Manos Unidas,

para llevar adelante proyectos que mejoran la calidad de vida

de las familias campesinas.

La secuencia se repite en estas tierras

de indígenas guarayos desde la noche de los tiempos.

Las mujeres recogen el fruto de la palmera de cusi,

una especie vegetal muy abundante en esta región de Bolivia.

De esta planta también se aprovechan las hojas,

para techar las casas y hacer artesanías.

Una vez recogido el coco, las mujeres se reúnen

para, durante horas, abrir su corteza

y extraer las semillas con las que tradicionalmente

elaboran aceite.

Nuestras abuelas antes nos ha enseñado a machucar cusi

y es natural, y de ahí, hemos aprendido nosotros, ¿no?

Y hasta ahora, pues nuestros hijos igual,

también le enseñamos el mismo camino que nosotros vamos,

igual ellos aprenden, ¿no? Estamos enseñando a nuestros hijos

cómo transportar los cusi, cómo es trabajar con los cusi,

porque eso, ellos, al futuro, igual lo van a trabajar,

bueno, porque a veces, somos pobres,

no pueden salir profesional, a veces, no,

así que ellos, están igual con nosotros aprendiendo

cómo se hace el aceite de cusi,

y también el champú.

-La palmera de cusi, realmente,

es una forma de la identidad

de la cultura del pueblo guarayo, donde se aprovecha toda la palmera,

desde las hojas para hacer las casas, digamos, ¿no?

Desde el coco, digamos, para sacar el aceite,

para el tema medicinal, para el tema cosmético,

y es un trabajo familiar, para toda la familia.

La ayuda de Manos Unidas ha consistido en apoyar

una iniciativa para que las socias

de la Central de Mujeres Guarayas de Momené

elaboren otros productos con la semilla del cusi.

Se han organizado cursos de formación

y provisto de la maquinaria adecuada para elaborar jabón y champú

con el fruto del cusi.

De esta forma, se abren nuevas expectativas

de aprovechamiento y comercialización

para estas mujeres guarayas.

Estamos agradecidas ¿no?

Por Manos Unidas, que nos ha ayudado harto bueno,

como si fuera un padre de nosotros, ¿no?

Nosotros agradecemos bueno.

No muy lejos, en Yotau,

viven Ramiro Ramírez y su mujer Justina.

En esta zona confluyen familias indígenas guarayas

con otros migrantes de origen quechua y aymara.

Este matrimonio forma parte de las muchas familias campesinas

que están siendo ayudadas por CIPCA para mejorar su producción.

CIPCA lo que está haciendo es fortalecer

estos sistemas productivos locales,

estos usos y costumbres locales,

por lo tanto, ahí se ve que vamos contracorriente,

con toda esa mirada así globalizante,

contra estas megaempresas

que meten carretera a un territorio,

o te insertan semillas que no son propios

del sistema alimentario ni productivo de la zona,

pero además, este, te van a ir destruyendo,

cambiando el paisaje, como es la soja, el girasol,

el maíz, el arroz...

(Motor)

(Música)

Apostar por la producción a pequeña escala

es hacerlo con una mirada que humaniza,

que devuelve a la persona a una relación más respetuosa

con la tierra. También es resistir para que la ley se cumpla,

y no sea pisoteada por otros intereses.

Han violado algo que para la población indígena

y campesina es muy valioso, ¿no? Su territorio.

Incluso la misma ley reconoce a la tierra

o a la Madre tierra como un sujeto,

no como un objeto, con derechos,

pero la realidad es que eso no se está dando así,

porque estamos construyendo carreteras por medios parques,

o territorios indígenas. Se están haciendo represas

que ponen en riesgo no solamente a la población,

sino todo este sistema productivo,

que ancestralmente ha dado vida y sigue dando,

no solamente a la gente que vive en el lugar,

sino también, a los que no vivimos.

La familia de Ramiro ha diversificado sus cultivos,

y siguiendo los consejos de Cristina, ingeniera agrónoma,

le va muy bien.

Don Ramiro, ¿cómo está? Buenas tardes.

Doña Agustina, ¿cómo le va? He venido a ver los maracuyás.

Por un lado, tienen posibilidad de vivir de su trabajo,

y por otro, la forma de cultivar

está siendo respetuosa con el medio ambiente.

Cultivar de manera ecológica no es una utopía, se puede.

Hay que tener buena voluntad de trabajo

por parte de las familias, y empezar de lo poco.

Con productos alternativos, que sean fáciles de poder elaborar,

porque los agricultores quieren ver resultados rápidos,

y a veces no se consigue rápidamente,

tiene que ser un proceso lento pero seguro, como se dice.

En Bolivia todavía tenemos un mercado muy corto,

es un desafío trabajar en el tema de los consumidores,

que den el valor que realmente tiene un producto

producido de manera sana. Es un desafío, digo,

porque a veces, no aprecian el que sea un producto sin químicos,

que nos mejoran la salud,

que no tenemos problemas de salud a futuro.

En el municipio de Yotau en 2011,

se creó la Asociación de Piscicultores Curuvina.

Más tarde, CIPCA ayudó a reactivar al grupo

y Manos Unidas les apoyó para mejorar la producción.

11 socios forman parte de esta iniciativa

en la que han aprendido las técnicas

y han iniciado esta actividad en sus propias parcelas.

Una ventaja de tener acá en las comunidades la piscicultura

es que en pequeñas cantidades, en pequeñas superficies,

podemos producir mayor cantidad de alimento

en relación a lo que es este cultivo anual

o la ganadería semi-intensiva. Una gran diferencia de esta

es que en un ciclo de ocho meses en la piscicultura

podemos producir hasta 1000 kg de alimento

de carne de pescado, en relación a la ganadería,

que en un año y medio, solamente sacamos

de 300 a 350 kg, entonces, esa es una gran ventaja,

y además, es mucho más amigable con el medio ambiente.

Aprovechamos los manantiales naturales

y damos un buen manejo al agua, aprovechamos el agua,

y no utilizamos este, agrotóxicos,

no como en la ganadería, que se utilizan, digamos,

algunos antibióticos, o ya sean químicos, para el control.

La última aportación de Manos Unidas

consistió en la construcción de una sala de eviscerado.

De esta forma, se da un paso imprescindible

para la comercialización del producto.

Gracias a Manos Unidas,

hemos podido aumentar la dieta alimentaria

de las comunidades, así como de los beneficiarios,

que son la parte protagonista, digamos, de este proyecto.

Por ejemplo, hace un tiempo, ellos no tenían la disponibilidad

de consumir pescado como lo hacen ahora, ¿no?

Ahora tienen una mayor frecuencia de consumo.

(Música)

Los grandes olvidados del mundo rural

son las familias y los pequeños agricultores,

que en muchos rincones de Bolivia, como en tantos países,

tienen que hacer frente a un sistema productivo

que no siempre tiene en cuenta

el frágil equilibrio de los ecosistemas.

Seguridad alimentaria, cuidado medioambiental,

y conseguir beneficios para vivir con dignidad,

son objetivos que, con humildad, se van alcanzando.

Hay motivos para la esperanza.

(Música)

Pueblo de Dios - Bolivia: sembrar esperanza

24:49 01 oct 2017

Manos Unidas apoya a varias asociaciones bolivianas para trabajar por un modelo agropecuario más respetuoso con los campesinos y el medio ambiente.

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