www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5437766
Para todos los públicos Pienso, luego existo - Margarita Salas - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

La ciencia es el conocimiento de todo lo que nos rodea.

Hay gente que piensa que la ciencia es dogma

y sin embargo, no lo es.

Y para muestra basta un botón.

En el año 60 más o menos, hubo un investigador

que fue el que descubrió la doble hélice del DNA.

Lo descubrieron Watson y Crick, -no se si os suena-

Crick propuso, postuló el dogma central de la biología molecular.

Y este dogma era: que el DNA, hace RNA (el ácido ribonucleico)

que es el RNA mensajero;

o sea, la información que está en el DNA se transmite

al RNA mensajero

y desde el RNA mensajero se traduce a las proteínas,

y este era el dogma.

DNA hace RNA y este hace proteínas.

Pues bien, en el año 70

hubo unos investigadores que encontraron...,

una encima, una proteína que era capaz de sintetizar

DNA a partir de RNA, es decir,

inversión del dogma, reversión del dogma.

En principio tuvieron muchos problemas

porque la gente, la comunidad científica

pensaba que no era cierto, que no era posible.

Sin embargo, posteriormente se demostró que sí, que era posible.

Algo que se pensaba que era un dogma, pues no lo era.

Entonces yo cuando he dado clases en la universidad

-que he dado veintitrés años de clase-

de genética molecular precisamente,

en la facultad de químicas de la universidad Complutense,

siempre decía a los estudiantes:

es que en ciencias no hay dogmas.

Uno hace experimentos, uno obtiene resultados;

uno interpreta sus resultados del modo más preciso posible,

pero puede venir dentro de un año, dos o de diez...

alguien que encuentre algo que contradice los resultados

que tu has encontrado, que tu has interpretado.

Los resultados están ahí,

pero las interpretaciones pueden ser...

más o menos correctas.

Normalmente lo que tratamos es que

los resultados de nuestras investigaciones

y nuestras conclusiones sean lo más correctas posibles.

En la experimentación normal no hay que ser dogmático.

Hay que ser también humilde

y tomarse los resultados con cierto cuidado.

Yo no quiero quitar importancia a la ciencia, ni mucho menos.

La ciencia es muy importante,

y los avances científicos que ha habido en la humanidad,

son evidentemente muy importantes.

Son normalmente ciencia básica,

conocimientos básicos que después...

derivan en aplicaciones de esta ciencia.

Por eso cuando se habla de ciencia básica y ciencia aplicada

y cuando se habla... hay que hacer ciencia aplicada,,

pero es que primero hay que hacer ciencia básica

para poder aplicar los resultados de esta ciencia básica.

Esto es muy importante.

Ahora estamos viviendo una etapa

desde el punto de vista de la biología,

pues una etapa muy importante

de que el conocimiento científico nos va a llevar

a poder resolver problemas médicos muy relevantes.

Todo este conocimiento que es el genoma humano,

de que mutaciones,

en qué genes producen qué enfermedades

pues esto, va a ser clave para poder tratar las enfermedades de un modo...

más preciso, más adecuado en cada caso.

Todos los descubrimientos que se fueron haciendo a lo largo

de la segunda mitad del siglo pasado,

con la culminación de la secuenciación del genoma humano

ha derivado hacia poder estudiar enfermedades,

diagnosticar enfermedades;

prevenir enfermedades,

y eventualmente curar enfermedades.

-Lo que me parece siempre admirable de Margarita

es su mesura,

su capacidad de... oírlo todo sin alterarse,

incluso cuando las cosas le pueden resultar más disonantes.

Su buen talante y su sencillez, su modestia

porque realmente es una mujer de un relieve y un prestigio

generalizado y conocido en todo el mundo.

Y en cambio pues...,

parece que va por la vida sin quererse hacer notar demasiado.

Uno piensa muchas veces cuando entran...

académicos que pertenecen a otros ámbitos

que es una manera de honrar su excelencia,

pero que por otra parte no van a dar demasiado juego

en las tareas propias de la academia,

pero Margarita sí.

Margarita no falta a la academia, es una académica fiel.

Ha desempeñado cargos y ahora mismo es la censora de la academia

y forma parte de comisiones fundamentales de la academia

en la que se hace oír sin alarde y sin imposiciones,

sino sencillamente, sus consejos en determinados momentos

su opinión sobre un determinado asunto

suele ser expresado mesuradamente

y generalmente aceptado.

Yo creo que ella es una lección constante

de todas esas cosas que la vi:

de serenidad,

de amabilidad,

de saber estar.

Y eso, pues siempre ayuda mucho.

Uno aprende a saber estar, si está con gente que saben estar.

-Durante el bachiller se estudiaban tanto ciencias como letras;

no había que decidirse por ciencias o por letras,

y después se hacía un curso preuniversitario

y ahí sí había que elegir ya entre ciencias y letras

y yo elegí ciencias.

Cuando acabé el preuniversitario no tenía claro

que carrera seguir.

Me parecía que me gustaría tanto las ciencias químicas

como la medicina.

Quizá lo de la medicina motivado porque mi padre era médico.

Yo vivía en Gijón

y en aquélla época no había facultad de medicina en Oviedo,

que era la universidad más cercana a Gijón.

Entonces, yo decidí venirme a Madrid a estudiar

para hacer un curso selectivo

que me valdría tanto si quería después continuar químicas

como medicina.

Después de ese curso selectivo

me decidí a seguir la carrera de químicas

y rápidamente me entusiasmó,

porque había muchas horas de prácticas de laboratorio;

entonces me empezó a gustar el laboratorio.

En tercero de químicas, yo pensé en aquél momento

que mi futuro podría ser la investigación en química-orgánica.

Pero me equivoqué.

Y me equivoqué porque ese verano

fui a Gijón como todos los veranos a pasar las vacaciones

y ahí conocí a Severo Ochoa,

quien influyó decisivamente sobre mi futuro.

Severo Ochoa primero me aconsejó:

Si piensas que te gusta la bioquímica

haz la tesis doctoral... en un buen laboratorio,

que eso es muy importante, hacer una buena tesis doctoral.

Y después venta a Nueva York conmigo

hacer una fase posdoctoral y aprender biología molecular.

Y con Severo Ochoa aprendí muchas cosas.

Aprendí el rigor experimental.

Él era una persona muy rigurosa en su trabajo,

muy escrupulosa.

No dejaba que nada se le escapase, ningún control.

Un poco para que los resultados de los experimentos

y las conclusiones fuesen

lo más correctas posibles.

Tenía una gran capacidad de transmitir los conocimientos,

tanto a nivel escrito como a nivel hablado,

es decir, conferenciante fantástico.

También los trabajos que él escribía eran fantásticos.

Era muy preciso, muy conciso.

Y además, una dedicación absoluta a la investigación

y un gran entusiasmo.

Yo y mi marido. -Era de Oviñuela-.

Nos casamos antes de ir a Estados Unidos

y fuimos los dos al laboratorio, Severo Ochoa.

Entonces, llegar a Nueva York con las posibilidades que había,

la cantidad de grupos de investigación que había,

conferencias, seminarios;

conocer a gente.

Eso desde el punto de vista científico,

el laboratorio de Severo Ochoa era un laboratorio excelente.

Había grupos de investigación no solo el de Severo Ochoa

sino grupos que trabajaban en el mismo departamento

que eran muy buenos.

O sea, que la época de Nueva York fue fantástica.

Los tres años que pasamos en Nueva York

yo creo que fueron los mejores años de nuestra vida,

tanto científica como cultural.

Después de tres años pensamos: bueno, nos gustaría volver a España.

Pues a tratar de desarrollar la biología molecular

y enseñar la biología molecular que habíamos aprendido,

con Severo Ochoa.

Sabíamos que iba a ser difícil,

sabíamos, que España...

no había en ese momento biología molecular;

era un desierto científico.

En el año 67 fue cuando nosotros volvimos

no había financiación para hacer investigación.

Nosotros nos tuvimos que traer una ayuda americana

para poder investigar en España.

Afortunadamente con el apoyo de Ochoa

pues nos dieron esa ayuda americana durante cinco o seis años

y ahí pudimos empezar nuestro trabajo en España.

El virus bacteriófago: Phi29 o fago-Phi29

como también lo abreviamos.

Es un virus que infecta bacterias,

-por eso se llama bacteriófago-

que mata a bacterias.

Infecta a una bacteria que se llama bacillus subtilis

y cuando infecta la bacteria

inyecta a su DNA dentro de la bacteria.

Es decir, el resto del fago se queda fuera

y solo inyecta el DNA;

entonces, el DNA cuando entra en la bacteria

se empieza a transcribir.

Es decir, el DNA hace RNA mensajero.

El primer proceso de la transferencia de la información genética,

y este RNA mensajero hace proteínas,

y estas proteínas son las que inician la...

duplicación del material genético, es decir, la replicación,

para hacer nuevas copias del material genético del DNA

¿Por qué es especial este fago?

pues porque el DNA ya en el año 71

despublicamos que tiene una proteína unida a los extremos del DNA

Esta fue la primera vez que se describió

una proteína de este tipo.

Nunca se había encontrado

que el DNA tuviese proteína unida a los extremos.

Y esto, resultó ser un nuevo mecanismo

para la iniciación de la duplicación del DNA.

Hay muchos virus que duplican su material genético

utilizando esta proteína

que está unida a los extremos del DNA

como iniciador.

La duplicación la hace la DNA polimerasa,

que es una polimerasa que tiene unas propiedades

muy específicas,

que hacen que sea capaz de duplicar el DNA, del virus,

sin necesidad de otras proteínas accesorias.

Con lo cual, hace que esta DNA polimerasa sea

muy práctica, desde el punto de vista de su aplicación en biotecnología,

porque no necesita ninguna otra proteína auxiliar.

-Fue ya durante la tesis doctoral, a los pocos años, en 1984

cuando descubrimos la DNA polimerasa Phi29

Este es un encima que no era una polimerasa más

sino que es una polimerasa única.

No existe otra con las propiedades que tiene

y por ello se ha patentado;

solicitamos la patente entonces.

Y con el tiempo ha resultado ser...

uno de los encimas de las polimerasas de elección,

para amplificar DNA.

Entonces fue muy importante desde el punto de vista

de prestigio de laboratorio,

de prestigio personal, por supuesto,

y de repercusión económica también,

no solo en nuestro laboratorio sino en todo el consejo.

Con lo cual bueno...

te puedes imaginar que para alguien haciendo la tesis

doctorarle a posteriori

es cuando vimos el alcance de eso.

Pero ya nosotros sabíamos que era una cosa importante.

Eso motivó que yo también me quedara trabajando

con Margarita durante más tiempo de lo convencional,

porque sabía que... habíamos encontrado un tesoro.

Yo he aprendido de ella: el rigor

y que lo primero que hay que hacer es ser crítico con uno mismo.

Creértelo tú y solo cuando tú te lo crees

pues entonces lo publicas.

Esto yo creo que es lo que más me ha inculcado, Margarita.

Yo creo que Margarita es una persona excepcional,

es difícil compararla.

Yo conozco muchísimos científicos a lo largo del tiempo

y no encuentro nadie que tenga las características

que combina Margarita.

Es decir, es muy difícil ser un científico de...

un calibre tan alto, de tanto prestigio

sin haberse deshumanizado, en el camino.

¿Por qué? porque la ciencia es dura,

la competencia es dura

y es difícil ¿no?

Perder, si los has tenido.

Difícil mantener, si lo has tenido

pues esa cercanía que quizás no sé...

puede ser más razonable

que todavía tengas cuando eres joven.

Entonces, Margarita en ese sentido es...

joven en perpetuidad,

porque sigue teniendo la misma relación

con la gente, la misma cercanía, humanidad ¿no?

Pero a la vez, en el laboratorio es... súperestricta.

Entonces...,

hay que saber jugar esas cartas con ella.

-Para ser investigadora hay que tener un gran entusiasmo, es decir,

una pasión, entusiasmo...

porque si no no vale la pena.

A la investigación ha que dedicarle muchas horas,

muchas frustraciones, mucho tesón, mucha paciencia;

y si no tienes entusiasmo por ella

pues más vale que te dediques a otra cosa.

Aquí, no hay horas ni hay fiestas ni fines de semana.

Tampoco hay que pedirle al investigador ser un genio.

Yo creo que los investigadores

la mayoría no somos genios somos personas normales

que trabajamos mucho, con mucho entusiasmo,

con mucha dedicación,

con mucha paciencia, con mucho tesón;

con mucho rigor experimental

y con su dosis de imaginación, es decir, hay que...

hay que tener la doble versión de rigor y de imaginación.

Si uno no tiene nada de imaginación pues no puede pensar

en el futuro, en experimentos etc...

Max-Delbruck que siendo físico se dedicó a la biología

utilizó los fago como sistemas de trabajo

y fue el padre de la genética molecular

y el que se llama el grupo de los fagos,

de los años 50

Él decía: si uno no tiene las cualidades para ser un artista

que mejor cosa puede ser, que ser un científico.

Yo soy por ejemplo, negada para la pintura,

yo no sé pintar, sería incapaz.

Pero sin embargo, puedo ser investigadora

Sin ser ningún genio. Yo no soy ningún genio,

soy una persona muy trabajadora,

muy dedicada que me gusta mucho lo que hago

y ahí salgo adelante con mi investigación.

Sin investigación básica no hay aplicaciones.

Yo por supuesto reivindico,

que hay que hacer investigación básica, de calidad

y eso lo decía, Severo Ochoa.

Hay que hacer investigación básica de calidad

y de esta investigación básica saldrán resultados

que no son previsibles a priori,

y que redundaran en beneficio de la sociedad.

Un ejemplo muy claro es mi trabajo con el fago-Phi29

Pura investigación básica.

Como decimos nosotros: nadie daría un duro por el fago.

Duro desde el punto de vista práctico.

Y sin embargo, la aplicación biotecnológica

que ha resultado de esta investigación,

ha sido la de DNA Polimerasa para amplificar el DNA,

que le ha dado al Consejo Superior de Investigación Científicas

el cincuenta por ciento de las regalías

que ha obtenido el Consejo en esa época

venían de nuestra patente.

De la patente del ADN polimerasa del fago-Phi 29

Es decir, es una prueba clarísima de la investigación básica,

pueden salir resultados.

Cuando ya Eladio abandonó el tema del Phi29

y ya empezó su nuevo tema.

Entonces yo con el tema Phi29 pude demostrar

si era capaz de llevar adelante la investigación.

A partir de ese momento no tuve problemas.

Pasé una época mala

porque fui discriminada por el hecho de ser mujer,

porque no se confiaba en las mujeres.

Entonces, si yo demostraba al cabo de un tiempo

que era capaz de salir adelante,

pues entonces ya se me empezó a considerar.

Cuando me daban un premio, o por ejemplo, cuando...

me hicieron miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas,

Físicas y Naturales, en el año 88

pues yo fui noticia

porque yo era la primera mujer en la academia de ciencias;

entonces yo era noticia

desde el punto de vista mediático

yo era más noticia que si hubiese sido un hombre.

Entonces, en cierto modo,

lo que había sido negativo...

para mi por el hecho de ser mujer se convirtió en positivo

desde el punto de vista mediático.

Pero yo nunca he querido cuotas para la mujer,

es decir, yo creo que la mujer

se tiene que ganar su puesto en la sociedad

con su esfuerzo y su trabajo.

Ahora en los laboratorios de investigación

hay más mujeres que hombres iniciando la tesis doctoral.

Además, son mujeres que ya se plantean

su vida profesional de un modo serio

y de un modo que van a seguir adelante con ello.

No haces una tesis doctoral y después abandonar, no yo creo que

las chicas que ahora hacen la tesis doctoral es...

porque quieren seguir su vida profesional,

su vida investigadora.

Yo siempre digo que en un futuro no demasiado lejano

y yo pongo quince años,

la mujer ocupará en el mundo científico

el puesto que le corresponda de acuerdo con su capacidad

y con su trabajo.

Yo creo que sin cuotas vamos a llegar.

Simplemente, que no haya discriminación negativa

por el hecho de ser mujer.

-Es una persona que realmente ama la investigación;

la investigación como modus vivendi,

hay toda una generación de científicos ¿no?

de esa época donde la investigación -sobre todo para la mujer-

era también un modus vivendi, era un sitio donde ...

era tratada igualitariamente,

donde tenía oportunidades de ser creativa, competitiva etc.

Y ahí hay muchos ejemplos

y creo que Margarita es un ejemplo nacional de esto.

Cuando yo entré en el laboratorio de Margarita Salas

estaba lleno de gente, no cabía más gente.

Era un sitio donde bullía la actividad,

había mucha gente joven, estaban todos hablando, trabajando...

Y eso ya me llamó la atención porque en otros grupos

donde yo había entrado en otros laboratorios

no había tal nivel de actividad,

y entonces yo dije: aquí las cosas se mueven, aquí hay actividad,

a mi esto me parece que es atractivo.

Y después hablando con ella,

vi que lo que más valoraba de mi interés, en su grupo,

era que quería yo hacer con mi vida.

Si para mí la tesis doctoral era simplemente una prolongación de...

de no saber muy bien que hacer, cuando estudias una carrera,

o si yo estaba decidida a ser una científica

es decir, a tener una carrera científica.

Me preguntó, si yo tenía intención de irme fuera de España

cuando acabara mi tesis doctoral,

yo dije que sí,

que tenía intención de irme fuera de España

cuando acabara la tesis doctoral,

y después algo sobre lo que yo no había pensado,

que es que el trabajo experimental es un trabajo de manos.

Y ella me preguntó si me gustaba trabajar con las manos,

porque no es un trabajo intelectual,

aunque tiene un componente intelectual.

Entonces le dije que sí que a mi no me importaba...

arrimar el hombro y trabajar.

Yo creo que hay como cuatro o cinco generaciones de científicos

que son parte del tejido de la ciencia española

que se han formado todos con Margarita Salas.

Lo que yo creo que nos caracteriza un poco

es que se refieren a nosotros con una palabra: "margaritos"

que quiere decir la manera de pensar y trabajar de Margarita Salas,

que es una manera a la americana, completamente;

digamos la ciencia hecha como se hace

en los mejore sitios del mundo,

y para ella era Estados Unidos

y eso es una de las características principales ¿no?

Trabajar en los laboratorios de Margarita Salas,

era prepararte para trabajar en los mejores laboratorios del mundo

Yo creo que el gran reto científico de este siglo XXI, es el cerebro.

Es eso, pues cuales son las claves

por las cuales se produce un pensamiento,

un sentimiento, una palabra.

No sé si las claves van a venir por ahí, pero por ejemplo,

se ha comparado el genoma del ser humano y el genoma del chimpancé.

Para tratar de entender

cuales son las claves por las cuales el ser humano

tiene palabra, piensa etc.

y el chimpancé pues no es capaz de hablar etc.

Sin embargo, curiosamente,

la diferencia entre el ser humano y el chimpancé, a nivel de genoma

es de tan solo el uno por ciento.

Es decir, somos 99 % idénticos a los chimpancés.

Se piensa que más que la secuencia de los genomas,

es, la expresión de los genomas, es decir,

cómo se expresan los genes, para dar lugar a las proteínas

que puede ser más la clave de por qué nos diferenciamos

los humanos de los chimpancés, por ejemplo ¿no?

Y entre cualquiera de nosotros nos diferenciamos solo en un 0,1 %

Es decir, tú y yo somos 99,9 % idénticos a nivel de genomas.

Hay una persona, hay una científica que es mi héroe, mi ídolo

que es Rita Levi-Montalcini,

que en abril va a cumplir 103 años

y hace un par de años o tres,

la hicieron doctor honoris causa por la universidad Complutense.

Y una entrevista que la hicieron,

ella comentaba que seguía yendo, -tenía 100 años entonces-

y decía que iba todos los días al laboratorio

y que ella si, tenía muchas arrugas en la cara,

pero lo importante era no tener arrugas en el cerebro.

Entonces, yo en broma digo:

Yo de mayor quiero ser como Rita Levi-Montalcini.

Me asusta un poco la muerte, y uno ya va cumpliendo años;

me asusta.

Si es el fin de todo, bueno, pues te acabas y ya está pero...

pero produce cierta congoja.

Bueno es una realidad,

pero a veces te parece sobre todo cuando se han muerto seres queridos

que no tenía que existir la muerte, ¿no?

aunque es una necesidad porque no podríamos vivir eternamente

La virtud que más admiro es la honestidad en las personas.

Entonces, yo creo que he sido una persona honesta,

y me gustaría ser recordada por mi honestidad.

Creo que lo soy, que soy honesta

más que por mis éxitos científicos

por haber sido una persona honesta, luchadora, trabajadora;

o sea, por este tipo de valores.

Subtitulación realizada por: María Sánchez Grano de Oro.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Margarita Salas

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Pienso, luego existo - Margarita Salas

08 nov 2019

Margarita Salas (Canero, Asturias, 1938) habla, entre otros aspectos, de la importancia de la investigación científica básica, las dotes del buen investigador, las dificultades que encontró en sus inicios por ser mujer y el papel central que tuvo en su vida y en su carrera el encuentro con Severo Ochoa.

Doctora en Bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid y profesora Ad honorem del CSIC, Margarita Salas fue también Miembro de la Real Academia Española y de Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, y desde 2007 uno de los cuatro miembros españoles de la National Academy of Sciences de EE.UU.

En este capítulo también participan el biólogo Luis Blanco, el filólogo y académico de la Lengua Gregorio Salvador y la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, María Blasco.

Histórico de emisiones:
15/07/2013

ver más sobre "Pienso, luego existo - Margarita Salas" ver menos sobre "Pienso, luego existo - Margarita Salas"
Programas completos (31)
Clips

Los últimos 54 programas de Pienso luego existo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios