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Para todos los públicos Para todos La 2 - 24/11/18 - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué tal?

En "Para todos La 2" damos la bienvenida

a la actualidad social

hablando de un documental que ha puesto el foco en los albatros

y en la alta mortalidad que les causa a estos pájaros

tragar plásticos.

También hablaremos de la labor que lleva a cabo desde hace

más de 30 años la asociación de arte y terapia

para personas con alguna discapacidad, "Ponte unas alas".

Y volando,

aterrizaremos con las reflexiones

de Jorge de los Santos acerca del mundo en que vivimos.

Precisamente, en este planeta en el que compartimos espacio

y recursos con los animales,

nos planteamos qué clase de derechos tienen.

En España, por ejemplo,

hace escasamente un año que las mascotas

han dejado de considerarse "cosas" y,

jurídicamente, son "seres vivos sintientes",

es decir,

sienten y padecen y como tales, tienen sus derechos.

No solo los de compañía,

todos los animales tienen el amparo de la ONU desde hace cuatro décadas

en la Declaración Universal de los Derechos de los Animales,

pero la cruda realidad es otra cosa.

(Música)

"Todos los animales nacen iguales ante la vida

y tienen los mismos derechos a la existencia.

Todo animal tiene derecho al respeto.

El ser humano, como especie animal,

no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales

o de explotarlos, violando ese derecho.

Tiene la obligación de poner

sus conocimientos al servicio de los animales.

Todos los animales tienen derecho a la atención,

a los cuidados y a la protección de las personas.

Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles.

Si es necesaria la muerte de un animal,

esta debe ser instantánea,

indolora y no generadora de angustia.

Todo animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho

a vivir libre en su propio ambiente natural

y a reproducirse.

Toda privación de libertad,

incluso aquella que tenga fines educativos,

es contraria a este derecho.

Todo animal perteneciente a una especie que viva

tradicionalmente en el entorno del hombre tiene derecho a vivir

y crecer al ritmo y en las condiciones de vida

y libertad que sean propias de su especie.

Toda modificación de dicho ritmo o condiciones

que fuera impuesta por el ser humano

con fines mercantiles es contraria a este derecho.

Todo animal que las personas

hayan escogido como compañero tiene derecho

a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.

El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.

Todo animal de trabajo tiene derecho

a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo,

a una alimentación reparadora y al reposo.

La experimentación animal que implica un sufrimiento físico

o psicológico es incompatible con los derechos del animal,

tanto si se trata de experimentos médicos, científicos,

comerciales o de otra forma de experimentación.

Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.

Cuando un animal es criado para la alimentación,

debe ser nutrido,

instalado y transportado,

así como sacrificado sin que ello resulte para él

motivo de ansiedad o dolor.

Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre.

Las exhibiciones de animales y los espectáculos

que se sirven de ellos,

son incompatibles con la dignidad del animal.

Todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad,

es un biocidio, un crimen contra la vida.

Todo acto que implique la muerte de un gran número

de animales salvajes es un genocidio,

un crimen contra la especie.

La contaminación y la destrucción

del ambiente natural conducen al genocidio.

Un animal muerto debe ser tratado con respeto.

Las escenas de violencia en las cuales los animales

son víctimas deben ser prohibidas en el cine

y en la televisión,

salvo si tienen como fin evidenciar

los atentados contra los derechos del animal.

Los organismos de protección y salvaguarda de los animales

deben ser representados a nivel gubernamental.

Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley

como lo son los Derechos Humanos."

Esta declaración fue adoptada por la liga internacional

del derecho de los animales en 1977 y proclamada un año después.

Posteriormente, fue aprobada por la ONU y la UNESCO.

De nosotros depende que no quede en papel mojado.

Estamos en el Parlamento del Centro Cultural Matadero

de Madrid para hablar de la fuerza

y potencia que puede tener la imagen para una denuncia, un documental,

"Albatross", rodado en la isla de Midway,

en el Pacífico. -Sí.

-¿Qué relata este documental?

-Relata la muerte de los pequeños albatros porque su madre

ha ido al océano a sacarles comida y no se ha dado cuenta

de que lo que estaba pillando eran trozos de plástico

y otros materiales que, una vez introducidos en el pequeño,

han causado su muerte.

El documental es muy impactante,

muy emocionante y también la historia del director

y fotógrafo que la ha creado,

Chris Jordan, con esos animales y esa isla,

es impresionante.

El proyecto empieza en 2008,

él conoce a un fotógrafo activista español,

Manu Maqueda, que le explica esta tragedia que está sucediendo,

en Midway, muy cerca de Hawái, en el Pacífico norte.

Va con la intención de rodar eso,

esa tragedia para denunciar

lo que estamos haciendo con el plástico en los océanos.

Y algo sucede:

graba esa primera parte pero algo entre Chris

y los albatros sucede y él vuelve a esa isla muchas veces

durante los siguientes ocho años para rodar mucho más,

para rodar todo de esas aves excepcionales.

Y se coloca de una forma no intrusiva

y silenciosa durante días y meses

para poder llegar a explicar la vida de estos animales,

no solo cuando mueren, sino cómo son,

cómo se comunican,

cómo se seducen, cómo producen un huevo

y de este huevo, nace un bebé.

-Son unas islas conocidas por la de miles y miles

de pájaros que hay.

-Sí, y las imágenes son impresionantes.

Y se ve a Chris con su cámara,

se ve a Chris cuidando a un albatros que muere.

Se ve el fotógrafo, el creador, llorando.

Por esa criatura que muere.

La película es impresionante.

Él, después de ocho años,

se encuentra con 400 horas rodadas que,

para editarlas, es una locura.

Pero lo hace.

Con grandes colaboradores y crea esta película

que se llama "Albatross" que está en Internet, libre para el mundo.

Se ha presentado a las Naciones Unidas hace poco y,

desde ese día, todo el mundo...

-Es que las imágenes de las crías

con los tapones de plástico en su interior son tremendas.

-Después de las muertes, él, con mucho cuidado,

corta al pequeño animal por en medio y lo abre y, con una pinza,

saca uno a uno un tapón,

un trozo de plástico, algo cortante,

-Encendedores de plástico... -Encendedores de plástico.

Y está lleno el animal de esto.

Está relleno de esto. Esa imagen...

-Se calcula, más o menos,

que una tercera parte de las crías de albatros mueren por esta razón.

Una tercera parte. -Entonces, esa es la historia.

Una película no es acción en sí misma, es denuncia,

la película está gratis en Internet, la puedes ver,

la debemos ver y compartir y quizás, de ahí,

de esa denuncia y de esa emoción pueda salir una acción.

-Eran las islas Midway que, hasta 1992,

fue una base naval norteamericana,

conocida también por la famosa Batalla de Midway de 1942.

-Y es increíble

porque estos animales rodean esos viejos edificios

que están ahí, son también increíblemente interesantes,

la combinación entre esa arquitectura de guerra

y esos animales.

-Es un claro ejemplo de cómo un documental

puede ser realmente un arma de denuncia.

-Sí, Chris Jordan ya había trabajado en esto,

había hecho fotografías donde veías estas estructuras,

que no entendían lo que eran y luego eran un millón de vasos

no reciclables utilizados por una ciudad en un día

que impactaban de forma definitiva en el medio ambiente

y no podían ser eliminados.

Y no entendían lo que era la foto,

te acercabas y te dabas cuenta de que sus fotos son espejos

que él pone delante de nosotros,

de esta civilización occidental que ha perdido la cabeza

y lo que está haciendo es fuera de control.

-Imágenes impactantes realmente, Antonella.

-Sí, para eso sirve el arte. -Sí, perfecto.

-Muchas gracias por este ejemplo. -A vosotros.

Hay personas que se afanan

en alcanzar una meta que no siempre llega

y las hay que, sin esperarlo,

consiguen lo que no se habían propuesto después de toda una vida.

Emilio Ortega, ¿qué tal? Bienvenido a "Para todos".

Muy bien, gracias.

Ahí donde le ven, es un escritor novel,

a sus 80 años,

el primer libro que publica se convierte en todo un fenómeno.

Nos va a contar cómo ha sido,

aunque me gustaría preguntarle antes cómo se encuentra hoy.

Pues me encuentro bien y estoy muy agradecido

de que me hayan invitado ustedes a su emisión.

Y sorprendido.

Con una vida llena de experiencias, una vida plena,

¿por qué o por quién se decide usted a empezar a escribir?

Más bien en memoria de mi madre,

sobre todo en la parte que corresponde a mi infancia.

Porque después de la guerra,

vivíamos en Madrid y lo pasamos muy mal

y esa mujer se ha portado... ha sido una madre maravillosa,

como hay pocas.

Me gustaría que nos contara exactamente cómo consiguió

que se publicara este libro, porque es bastante anecdótico.

Intenta regalarlo, intenta llevarlo a centros comerciales,

un poco el decir:

"Mira, léetelo", ese mano a mano o eso que se hacía antes,

pero esto ya no funciona así.

No, sobre todo que yo, que en Almería no conozco

a muchas personas que hubieran podido comprarlo.

Yo me dirigía a la editorial Círculo Rojo,

que se encuentra en El Ejido,

y quise publicar 50 ejemplares

y pensaba yo, inocentemente,

que los podría vender por ejemplo en Alcampo, en El Corte Inglés...

Yo me dirigía a esos establecimientos

y me dijeron que no, que había que pasar por Madrid...

Que las cosas hoy en día no funciona así.

Ya, ya.

Pero llega un día en el que ocurre algo inesperado.

Pues sí, ya decepcionado, porque no vendía ninguno,

me dirigí a la feria del libro, en Almería,

al final de la feria, y deposité allí 10 ejemplares.

Y al otro día, volví.

Estaba seguro de que no vendería ninguno, yo pensaba.

Y al día siguiente volví a recuperarlos

y el chico que se ocupaba del estand me dice: "Yo te voy a comprar uno".

Le dio pena que...

Y digo: "No, te lo voy a regalar".

Y se lo regalé y se lo dediqué.

Y a su novia, que estaba al lado, también.

Y este chico, por Twitter,

dijo que parecía mentira que una persona

que había escrito un libro a los 81 años no vendiera ninguno.

Porque al no conocerse, al no tener ninguna publicidad,

pues no se vendía.

Parece ser que la gente se interesó por Twitter,

que empezaron a pedirlo.

Y usted no sabía ni qué era Twitter.

Como nos decía antes, en Internet tuvo problemas con el libro,

porque no sabía cómo sacarlo...

Exacto, sí. Y después...

Nunca había manejado Twitter, no había entrado nunca.

Y nada, que se vendió.

En las librerías me llamaron

para decirme que se había venido ya,

que me lo pedían por... ¿cómo se llama?

Online, ¿no?

Por correo electrónico, online, sí.

Y que se han vendido muchos.

¿Y qué ha aprendido usted de toda esta experiencia?

Usted intenta compartir su experiencia

y recibe otra totalmente inesperada.

Pues he aprendido que es un gran placer

que la gente se interese por el libro.

Yo es que, me da...

Yo no me, yo no soy, no me siento...

Es difícil decirlo, francamente.

Que no es por eso que me tomo por un ser...

Una persona...

Un escritor, es un escritor especial.

Ha publicado un libro, ha tenido una reacción muy positiva

y las personas de 80 años todavía tienen cosas por contar

y aportar a esta humanidad.

Eso sí, claro. La última pregunta, Emilio Ortega.

Usted, como dice la canción, ¿le gustaría cumplir 80 años más?

Hombre, 80 años es mucho.

Pero por lo menos, llegar a 95, o a 100, por qué no.

Que le dé tiempo para escribir otro.

Sí, pienso escribir otro, sí.

Pienso escribir un libro sobre personajes que he conocido

y narrar sus historias.

Ahí ha empezado un filón,

Emilio Ortega, muchísimas gracias por estar hoy aquí.

Gracias a ustedes.

Y que cumpla muchos más. Gracias.

Musicoterapia, pintura, danza, teatro...

No, no es ninguna lista de extraescolares

sino todas las disciplinas

que practican personas con diferentes capacidades

en la Asociación "Ponte unas alas".

Menchu Pastor, su impulsora,

la puso en marcha tras ver cómo su hermana Ana,

con síndrome de Down,

encontraba así otra forma de expresarse y realizarse.

Después de 30 años y decenas de obras,

su último reto es ni más ni menos

que el musical "Sonrisas y lágrimas".

(CANTA)

# Tienes mi corazón. #

-Che, "pa'lante".

# Tenemos que disimular. #

-Vale, vale, pero de vez en cuando,

hazme una señal para estar conectados.

-Es una suerte trabajar con personas que lo quieren hacer bien.

Es una suerte trabajar con personas que quieren,

continuamente, crecer, aprender.

Que tienen una autenticidad a la hora de mostrarse

que yo intento ver el máximo teatro posible

y con todo mi respeto a los actores,

la verdad que tienen las personas

que vienen aquí a la hora de hacer un personaje

o de mostrarse en el escenario es que no la veo.

Es difícil de encontrar en otro tipo de teatro.

-Eso es, lo mismo que digo yo, va a la misa bailando,

se pone los rulos debajo de la toga.

-Tienen una autenticidad a la hora de hacer los personajes...

Tú no ves solamente la historia del personaje que están creando.

(Música)

Es el personaje y la historia

de ese actor haciendo de ese personaje.

Y eso está unido y, como público, lo recibes.

Y yo lo recibo en cada ensayo. En cada clase.

Es lo que yo vivo con ellos cuando estoy trabajando.

La disposición que tienen

es un regalo que ocurre aquí cada vez que tenemos clase.

Y cuando yo salgo de puertas para fuera,

es otro mundo.

Y es mejor este.

-Si no dices cosas más graciosas, te retiro mi invitación.

-Tú no me has invitado a tu choza, me he invitado yo mismo.

-Esto que veo yo en el escenario, que a lo mejor no lo ve nadie más,

o pocas personas más...

Yo vivo el proceso aquí con ellos de crecimiento,

desde que el personaje es así o no existe

y el personaje está preparado para que se abra el telón.

El personaje ha crecido muchísimo.

El capitán von Trapp o incluso la persona

que lleva a los globos.

Son personajes que han crecido en un proceso.

Es que les cambia hasta la cara.

Aunque Viena no está lejos, el viaje es pesado.

Pero merece la pena si se quiere ser rey por unos días.

Mi corazón es color rojo como las amapolas.

Yo hago de bailarín.

Ha sido brutal

y no puedo decir nada más, brutal, en serio.

Pues yo hago de monja.

Lo que pasa es que se me ha ido la frase.

La frase es súper complicada,

hay que repasarlo y el día del estreno,

me metí en el personaje y entré

y es lo más grande.

Hay una mirada y hay un estar que ha crecido mucho.

(Música)

En esta sala, trabajamos musicoterapia.

Trabajamos pintura.

Trabajamos teatro y danza.

(CANTAN)

El taller de pintura está incorporado...

Hay una continua comunicación con el teatro.

Suelen pintar las obras de teatro, suelen hacer libros,

es una preciosidad,

porque cada uno hace su cuento de la obra que estamos trabajando.

Ellos vienen siempre con muchas ganas,

eso es muy importante.

En la base de nuestro trabajo,

adecuado a cada disciplina que hacemos,

está el placer.

No hay ninguna persona que pase por el taller de teatro

que después de unos meses no haya incorporado

y haya crecido en aspectos externos e internos.

Porque el teatro tiene esto,

que te da mucho crecimiento interno de autovaloración, por ejemplo,

de encontrar un sitio en el grupo, de pertenencia al grupo.

Es muy importante en su vida.

(APLAUDEN Y VITOREAN)

Tras los aplausos,

saludamos a otro artista del pensamiento y la reflexión,

Jorge de los Santos, bienvenido. Buenos días, Marta.

Hoy vienes dispuesto a cuestionar los neologismos,

las palabras nuevas que se inventan para cosas que no lo son.

¿Por qué te producen desazón, podríamos decir,

términos como "bullying", "follower",

"fake", "balconing, "smartphone"...

En principio, he de decir Marta,

que el neologismo es absolutamente necesario

en el desarrollo de una lengua.

Hoy en día no hablamos como hablaban castellano en el siglo XV

en absoluto,

porque ha habido una serie de incorporaciones de neologismos,

de préstamos lingüistas, de anglicismos etc.

Eso ya ni se pregunta. Eso es evidente.

Y en esta sección,

lo que solemos hacer es, cuando algo nos despierta sospechas,

no es en sí mismo el neologismo.

Si por ejemplo,

ahora al señor Donald Trump le diera por insistir

en que hay que redistribuir la riqueza,

el problema no es la redistribución de la riqueza, nos parece perfecto,

el problema es el enfoque que él daría a esa redistribución.

Cómo lo va a llamar, ¿no? Y entonces, lo traeríamos para acá.

El neologismo es un poco aquello del chiste ese conocido

de las dos ancianas campesinas que van por el campo

y se vienen quejando una a otra y le dice:

"Ahora que habíamos aprendido a decir "pinícula",

resulta que lo llaman "flim", ¿no?

Si ya tenemos algo más o menos establecido,

por qué nos renuevan otra vez con esta cosa.

Yo creo que hay dos cuestiones que podemos tener a colación

con este desbordamiento, un poco, de neologismos

que vivimos hoy en día.

Y anglicismos, todas estas nuevas...

de estructuras significantes.

Básicamente, la primera es algo que ya

hemos mencionado aquí alguna vez,

esa cosa del marco económico en el que vivimos en el que le gusta

esa perversión de traer siempre lo mismo

bajo nuevas apariencias, bajo nuevas caracterizaciones que,

en realidad, no modifican para nada lo sustancial.

Hacer que todo parezca que está variando

pero sin que nada radical se transforme en ello mismo.

Esto es mucho del mercadeo,

no solo del mercado en el sentido económico,

pasa también mucho en el ámbito académico.

Gente que, por ejemplo,

quiere dar a entender que ha descubierto el agua caliente

y renombre a, digamos, las cosas y los conceptos.

Eso hay veces que es absolutamente sustancial.

Por ejemplo, la física, en principios del siglo XX,

la física del caos, por ejemplo,

se encuentra con un mundo, propio de la física cuántica

o de la física relativista, que no tiene palabras.

Le faltan palabras.

Entonces tú lees a René Thom o lees a Prigogine

y estás leyendo poesía,

porque ves que tienen carencias,

necesitan neologismos porque el lenguaje

propio de la física newtoniana no llega a describir

eso que está sucediendo.

No da.

Entonces se necesita un término nuevo.

Lo que molesta un poco es cuando se imposta.

Dices: "Yo me invento un término nuevo,

posiblemente porque ignoro cómo ese término

se designa en mi lengua o cómo se designaba".

Eso por un lado.

Y por otro lado,

otra cosa que produce cierta desazón

del neologismo empleado en nuestros tiempos

y con esa insistencia,

es esa creencia de que el mundo cambia si lo renombras.

Que está muy anclado en el paradigma, por ejemplo,

de la psicología cognitiva, de la psicología conductista.

Si tú las cosas las llamas de otra manera,

tu percepción, tu conciencia va a variar,

tu percepción del mundo va a variar y, por tanto,

el propio mundo va a variar.

Eso lo deja de ser una creencia que parece operativa,

por ejemplo,

en ciertos trastornos como la fobia, pero que a un melancólico eso...

Le puedes decir:

"No creas que tienes pena, crees que tienes una oportunidad".

Y el melancólico te va a mandar a tomar viento, además,

con todas las de la ley.

No va a servir para nada.

Y tiene el problema, además, de que eso,

al ser una cuestión mucho menos profunda

de lo que pueda parecer,

que se genere el síndrome del piadoso.

Hay un chiste que ya lo hemos contado aquí alguna vez,

Marta, tú lo conoces seguro,

del misionero que está huyendo en la sabana africana

porque lo persigue un león hambriento entonces, se tropieza,

se cae, el león se abalanza sobre él y en un último rezo,

le pide a Dios que haga al león piadoso.

Entonces, el león se detiene, lo observa y dice:

"Bendice, Señor, los alimentos que vamos a tomar".

Es decir, el león te va a comer, el efecto está ahí.

Se acuerda del Señor, pero...

Claro, lo convierte en alguien, en un piadoso,

pero es un efecto de superficie.

Y conocemos perfectamente también

que todos los sistemas ideológicos totalitarios,

lo primero que hacen cambiar es el lenguaje.

El ejemplo más claro es la distopía de Orwell de "1984",

cuando a eso que llaman el Ministerio de la Verdad,

lo hacen llamar "Miniver".

¿Qué sucede si en lugar de decir "Ministerio de la Verdad"

dices "Miniver"?

Pues que ni piensas,

ni tienes capacidad simbólica ni argumental para pensar

lo que es un Ministerio ni lo que es la verdad.

Entonces, te desactiva. Te desarticula.

Te quedas en la perplejidad.

Por lo menos,

te desarticula tu capacidad de razonamiento

a través de eso tan necesario y frágil, que es el lenguaje.

Porque esta es otra cuestión.

¿Pero qué hacemos?

Si te dicen unas "fake", unas "fake",

si te dicen un "whatsapp", un "whatsapp"...

No es que sea determinista, pero... ¿Qué se puede hacer?

¿Cuál es la alternativa?

No, la alternativa es plantearse estas cuestiones, y esa irrupción,

ser un poco consciente de eso.

No quiere decir que no se tengan que emplear.

Que alguien lo explique.

Sí, darse cuenta, por ejemplo, de esta trampa

del "buenrollismo",

de querer generarnos una realidad distinta

cuando lo sustancial no está modificando, porque por ejemplo,

hablemos de diversidad funcional.

Esto pasa mucho con el lenguaje inclusivo y no discriminatorio.

Hablemos de diversidad funcional, está perfecto,

no se puede catalogar

ni diagnosticar a alguien con un insulto,

evidentemente que no, y si a esa catalogación

le viene un insulto, hay que cambiarla.

Pero claro,

hablar de una diversidad funcional es olvidarse

de que estas personas que tienen una dificultad añadida

están padeciendo una cabronada,

esto no se puede olvidar.

No se puede imponer...

El lenguaje no se puede imponer,

no puede haber "miembras" y "portavozas",

el lenguaje es una cosa muy frágil.

Es lo que nos permite alcanzar nuestra categoría de neuróticos.

Hay gente que te ha podido decir:

"A mí me ha valido la pena el debate".

Intentar imponer algo, entonces, hay un debate,

se llega a una conclusión,

que no, quizá es mejor otra palabra, otro nombre...

Sí, pero que desde la superficie, el fondo no cambia.

Lo importante es que cambie el fondo, cuando cambia el fondo,

a mí no se me ocurrirá nombrarte, por ejemplo, de determinada manera.

Te nombraré de otra.

Simplemente porque cambies la superficie o cambie, digamos,

el léxico con la aportación de neologismos,

la cosa se está manteniendo igual,

solo que nos convertimos en beatas del lenguaje

y en correctos políticamente.

Bueno, no es ninguna novedad,

Jorge, que nos despedimos, que terminamos contigo.

En el buen sentido, ¿no?

En el buen sentido, dentro de 15 días nos volvemos

a ver aquí, reflexionando sobre en qué mundo

vivimos y esas perplejidades.

A ustedes, eso es lo que ha dado de sí el programa "Para todos".

Nos vemos la semana que viene, saludos.

(Música)

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  • Para todos La 2 - 24/11/18

Para todos La 2 - 24/11/18

24 nov 2018

Animales. En España las mascotas han dejado de considerarse cosas, y jurídicamente son seres vivos sintientes. Es decir, sienten y padecen, y como tales tienen sus derechos. Y no sólo los de compañía, de hecho todos los animales tienen el amparo de la ONU desde hace 4 décadas con la declaración Universal de los Derechos de los Animales. Reportaje para saber cuáles son esos derechos y si se respetan o no.

Emprendedores sociales. Chris Jordan es un fotógrafo estadounidense que ha producido uno de los documentales más impactantes sobre la presencia de plástico en los océanos. Ha grabado la muerte de miles de crías de albatros en las islas Midway tras comer tapones de plástico. Lo cuenta Antonella Broglia.

Discapacidad. Reportaje sobre el trabajo de la Asociación Ponte unas Alas que se centra en las artes escénicas y las personas con alguna discapacidad psíquica. Dicen que no trabajan con una persona discapacitada, sino con una persona en la cual se encuentra una discapacidad. Asistimos al estreno de Sonrisas y Lágrimas representada por miembros de Ponte unas Alas.

Tercera edad. Entrevista a Emilio Ortega. A sus 80 años publicó su primer libro, El mundo visto a los Ochenta, y usando las redes sociales tuvo éxito.

En qué mundo vivimos. Jorge de los Santos analiza el uso e neologismos en lugar de palabras propias que significan lo mismo. Des de bullying hasta smartphone o fake, por ejemplo.

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