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Para todos los públicos Para todos La 2 - 07/01/17 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal, cómo estamos? Nosotros aquí un día más.

Dispuestos a ofrecerles una selección de la actualidad social

más destacada que hoy presentamos en los siguientes titulares.

Según la legislación internacional,

atacar a personas civiles o bombardear hospitales

es un crimen de guerra.

A pesar de ello, solo el año pasado más de 600 trabajadores sanitarios

murieron en conflictos armados.

Médicos Sin Fronteras es la principal afectada

y Cruz Roja ha lanzado una campaña de sensibilización.

Más cosas. Ana Bella Estévez dejó de ser una mujer maltratada

para convertirse en una mujer superviviente.

Y en la líder de la fundación Ana Bella.

La voz de esta sevillana es cada vez más fuerte

y en unos minutos estará aquí con nosotros.

La guerra de Siria y la crisis de los refugiados en el mundo

es, sin duda, la noticia más importante

que nos afecta actualmente.

Día a día la información se sucede

y las noticias tienen una vida efímera

sin dejar huella en la sociedad.

Hoy analizaremos con Jorge de los Santos

si todavía es posible que ocurra algo

que modifique la memoria colectiva.

El ataque sistemático a hospitales y centros humanitarios

en zonas de conflicto se ha convertido

en un arma de guerra cada vez más frecuente.

Para denunciarlo y sensibilizarnos,

Cruz Roja acaba de lanzar esta campaña.

Las imágenes, por cierto, no son ficción.

Precisamente, una de las organizaciones

más afectadas por los bombardeos contra centros sanitarios

es Médicos Sin Fronteras, que, durante el año pasado,

sufrió 106 ataques. Y siguen.

Hemos hablado con ellos.

3 de octubre de 2015.

Así quedó el hospital de traumatología

de Médicos Sin Fronteras en Kunduz, Afganistán.

Después de ser blanco de 211 proyectiles

disparados desde la aviación norteamericana.

El bombardeo causó 42 muertes:

24 pacientes y 18 trabajadores humanitarios,

además de 37 heridos.

Una instalación, levantada en 2011, proporcionaba atención quirúrgica

gratuita a personas con heridas de guerra

y a víctimas de traumatismos en general.

Era el único centro de estas características

en la región noreste de Afganistán.

Y, como hospital, debía estar protegido de todo ataque

por el derecho humanitario internacional.

El bombardeo de Kunduz colmó la paciencia de Médicos Sin Fronteras.

Había precedentes. Demasiados.

El ataque sistemático a hospitales en zonas de conflicto

se ha convertido en otra arma de guerra

usada cada vez con más frecuencia.

Y no son daños colaterales.

Son agresiones deliberadas o planificadas

al margen de todo derecho humanitario.

El bombardeo de Kunduz supuso para Médicos Sin Fronteras

el hecho más sangrante, más visible, con mayor impacto en la organización

de una dinámica que entendemos que ha cambiado.

Es una falta de respeto absoluto

a lo que son las instituciones médicas, los pleitos humanitarios

en sitios de conflicto, ¿no?

Un año después de este "Basta",

los hospitales de Médicos Sin Fronteras

recibieron 75 nuevos ataques aéreos: en Siria, Yemen, Ucrania,

Afganistán y Sudán.

La presidenta de la ONG, ante el Consejo de Seguridad de la ONU,

señalaba a los culpables.

Fue un gobierno occidental, en este caso, americano,

con la tecnología militar que, digamos,

se han aferrado a la explicación del error,

pero nos cuesta muchísimo aceptar esa explicación

por el uso de la tecnología militar que tienen disponible

y porque nosotros, sistemáticamente, habíamos informado de nuestra

posición y nuestras actividades en esa localización específica.

Errores que se repiten cada vez con más frecuencia.

Y de los que queda constancia en una nueva edición del World Press Photo.

Sin más, aquí leemos cómo se deterioró la asistencia hospitalaria

en la ciudad siria de Duma,

tras el asedio de las fuerzas gubernamentales.

Y cómo sus aviones bombardearon también escuelas.

Errores nada creíbles que se cometen donde convenga.

El Comité Internacional de Cruz Roja

ha podido documentar este tipo de ataques hasta en 11 países.

Con especial incidencia en Siria.

Durante los dos últimos años,

el Comité Internacional de Cruz Roja ha detectado

más de 2000 ataques a trabajadores humanitarios

en los campos sanitarios.

Solo en Siria, la OMS en el año 2015 nos ha alertado de que ha habido

650 víctimas mortales de personal sanitario, humanitario,

que ha trabajado en Siria.

Y solo en Siria también,

la media ha perdido a más de 100 voluntarios humanitarios

que estaban trabajando para ayudar a otras personas

en el rescate o en la atención sanitaria.

-Con este volumen de ataques se dibuja un patrón.

Un patrón que significa un cambio de paradigma,

tanto en el modo de trabajar que teníamos en estos contextos,

como, digamos, el enfoque o la aproximación que decían

las partes beligerantes al respecto del respeto

de las instituciones médicas en los lugares del conflicto.

No hay duda.

Las nuevas estrategias bélicas

tienen como objetivo a la población civil,

que es víctima de los diversos métodos de lucha.

Genocidio, violencia sexual, desplazamientos forzosos,

minado de tierras de cultivo, destrucción de infraestructuras,

secuestros...

La violencia es usada no solo para eliminar al enemigo,

sino también para causar dolor, pánico y humillación.

El hundimiento físico y psicológico de la comunidad.

Estas nuevas formas de guerra

no cumplen con los viejos convenios de Ginebra

ni con el derecho humanitario internacional.

¿Qué dicen estas convenciones?

Dicen que hay que proteger a la población civil,

que no es parte del conflicto.

Hay que proteger a los actuantes humanitarios.

Sanitarios y de otros tipos.

Hay que proteger a los heridos de guerra

y no se puede utilizar, por ejemplo, la violencia sexual

contra la población civil. No se puede torturar.

Son unos principios humanitarios que, dentro de lo que es una guerra,

que es muy poco humanitaria, intentan minimizar el impacto

sobre los no combatientes.

-Estamos con una gran preocupación, por el hecho de que haya gente

en la lógica de guerra que parece que está dispuesta

a cruzar estas líneas rojas.

Nos preocuparía muchísimo también que la población general

asumiera esto como un daño colateral.

Atacar un hospital no es año colateral.

Es un crimen de guerra.

Ana Bella Estévez fue una mujer maltratada.

Hoy no se considera una víctima, sino una superviviente.

Hace 10 años creó la fundación que lleva su nombre de pila,

Ana Bella.

Una red de apoyo para salir del pozo del maltrato.

Les recordamos, cada seis días muere asesinada una mujer en España,

víctima de la violencia machista.

Filosofía de la fundación Ana Bella. "Pa' alante, mujer".

Hola, sé que no me conoces.

A lo mejor hasta piensas que soy una actriz y que esto es un plató.

Pero no. Esta es mi casa.

-Y yo, como tú, fui víctima de violencia de género.

-Durante muchos años sufrí malos tratos por parte de mi marido.

-Insultos, prohibiciones, puñetazos, correazos, palizas.

-Incluso una vez casi me mata.

Pero aquí estoy, viva.

Un día dije: "Basta". Empecé a tomar las riendas de mi vida.

-Y si hay una cosa que tengo clarísima es que si yo pude,

tú también.

-No te puedes ni imaginar

la vida tan maravillosa que te está esperando.

-Podrás maquillarte y vestirte como quieras.

Sentirte la más guapa del barrio.

-Recuperarás el sentido del humor. Las ganas de reír.

-Podrás volver a enamorarte,

volver a sentir ese cosquilleo en el estómago.

-Serás libre para ser lo que tú quieras.

-Y sé que es difícil. Créeme si te digo que lo sé.

-Que nada más pensar en denunciarle, en abandonarle,

te entra miedo.

-Pánico.

-Pero eres más valiente de lo que piensas.

Has tenido el valor de dormir junto al que te maltrata noche tras noche.

Año tras año. -Toda la vida.

-Y ya está bien. Ya es hora de que seas feliz.

Yo lo soy.

-Tú te mereces la misma felicidad. Tú y tus hijos.

-Así que da el paso. Por ti, por ellos.

Porque él no va a cambiar.

-Y tranquila, no es tu culpa.

-La culpa solo es del que alza la voz

o levanta la mano para intimidarte.

-Y no importa que haya gente que no te crea y que no te apoye.

Nosotras sí lo haremos y tu padre.

-Y tu futura pareja.

-Y tu nieta.

-Y tus amigas.

-Y tus hijos.

Ya las ven. Mujeres mucho más fuertes

de lo que ellas mismas creen, ¿verdad, Ana Bella?

¿Qué tal? Bienvenida. Gracias.

Pues sí, cuando las mujeres nos llaman pidiendo ayuda,

diciendo que tienen miedo de romper el silencio,

les recordamos que hay que tener más fuerza

para dormir cada noche con la persona que te está maltratando

y que te puede asesinar, que para pedir ayuda

y empezar una vida feliz.

Ana Bella Estévez reunió valor para escaparse de casa

con sus cuatro hijos y fue a una casa de acogida.

Una vez dado este paso,

no se conformó con el calificativo de víctima.

Y pensé que si yo estoy aquí viva hoy,

con mis cuatro niños, estoy sana, y después de todo eso,

no me he vuelto loca, yo no soy una víctima.

Soy una superviviente.

Y como superviviente,

voy a luchar para tener una vida digna para mis cuatro hijos

y para mí. Así que rompí el papel.

(Aplausos)

Rompió el papel, desde luego.

La etiqueta de víctima.

Creó esa red de mujeres.

En este caso, mujeres supervivientes, insistimos.

Para serlo necesitan independencia económica.

Necesitan muchas cosas, pero necesitan independencia económica.

¿Qué hace la Fundación Ana Bella en este ámbito?

Primero las acompañamos a los recursos para que denuncien.

Tenemos nuestro programa "Amiga" que, desde aquí, quiero dar las gracias

a Guess, que nos lo financia.

Podemos ayudar a 1400 mujeres a que empiecen una vida feliz.

Algunas salen de la casa de acogida y se quedan sin sitio donde vivir.

Tenemos un programa de viviendas de apoyo,

que el Banco Sabadell nos cede viviendas,

la Caixa nos financia la coordinadora.

Pero sigue adelante, porque muchas personas

se hacen socias de nuestra fundación y a base de 5 o 10 E al mes,

estamos consiguiendo pagar todos los suministros.

Una vez que sales al mundo laboral,

no solamente necesitamos un trabajo, sino un trabajo visible,

porque parece que las empresas solo nos ven con el ojo morado

y no nos ven con el valor que tenemos como supervivientes.

Para ello creamos nuestra Escuela Ana Bella

para el empoderamiento de la mujer gracias al Fondo Social Danone

y ellos fueron nuestros primeros clientes que,

junto con Momentum Task Force,

creamos un servicio de embajadoras de marca.

Hemos hecho un cambio de paradigma en España

que se está extendiendo a otros países y a otras empresas,

que también colaboran con nosotras como Bonduelle, Campofrío...

que creen que las mujeres que hemos sido maltratadas no somos víctimas,

sino que somos un valor para su empresa.

Hacemos un servicio de embajadoras de marca.

Ya 981 mujeres han trabajado en este trabajo trampolín

del que aprendes a ser, no solamente una mujer líder de su vida,

sino también agentes de cambio social.

Mujeres con 62 años han conseguido su primer trabajo de cara al público.

Mujeres con 64 que después han creado organizaciones y ONGs

para ayudar a otras mujeres.

De entrada, hay que denunciar.

Después hay un camino, después hay mucha vida por delante,

pero para poder denunciar hay que hacerlo bien.

Hay que poder contarlo también.

Claro. Lo más importante es que las mujeres rompan el silencio.

Una vez que rompen el silencio, acompañan a los recursos,

pero solamente denuncian cuando estén preparadas

y tengan una garantía de que la denuncia acabe

con un procedimiento en el que ya salgan como mujeres victoriosas

y líderes de su vida, y no como mujeres doble victimizadas,

que nada más que nos vean con el ojo morado o con un problema social.

Nosotras queremos que nos vean como parte de la solución.

No nos cansaremos de poner este tema sobre la mesa.

Hemos hablado en otras ocasiones de ello.

Y hay que seguir haciéndolo para difundir esa idea

de supervivencia, el "Pa' alante" de Ana Bella

ha llegado a muchos rincones del mundo.

Como representante de la fundación,

ha dado conferencias en 94 países.

La han considerado una de las 100 "changemakers", agentes de cambio,

líderes del mundo y ha recibido numerosos galardones.

El último, mención especial de los Premios Ondas

por la campaña "Un minuto de ruido contra el maltrato".

¿Qué significa esta campaña?

Ruido. ¿Hay que hacer ruido?

Sí, porque cada vez que una mujer es asesinada por su pareja,

por respeto a ella, se hace un minuto de silencio.

Nosotras estamos cansadas de que siempre se utilice el silencio

para condenar el maltrato, ya que el silencio nos hace cómplices.

Entonces lo que hacemos es potenciar la voz de las supervivientes

para animar a las víctimas a denunciar.

Y gracias a McCann, que nos hizo esta campaña,

"Un minuto de ruido", nos dieron una mención especial

a los Premios Onda.

Es difícil seguir haciendo ruido, ¿verdad, Ana Bella?

Insistimos, sigue habiendo víctimas.

Hay muchos eslóganes, hay muchas campañas.

Muchas mujeres que, aunque se pongan delante de la cámara

y tengan el valor de decir: "Venga, ánimo",

parece que haya una cierta resistencia en la sociedad.

Una cierta inclusión en eso, ¿no? Ya se normaliza...

Pues sí. Te voy a contar lo que me pasó a mí.

Por Facebook una muchacha me pidió ayuda.

Entonces me dijo: "Ana Bella, todo lo que estás tú contando

en los medios de comunicación es lo que está viviendo mi prima.

Ayuda a mi prima porque mi prima es la novia de tu exmarido".

Yo, que fui la víctima de este hombre,

me había olvidado que había una mujer en mi lugar.

¿No se va a olvidar la sociedad?

Ese fue el día que comprometí mi vida hasta mi último aliento

en poner voz a las mujeres que están siendo maltratadas

y son calladas por el maltrato.

Y a recordar a la sociedad que uno de cada tres hombres en el mundo

maltrata a su parejas.

¿Y cómo podemos evolucionar a ese discurso también en los hombres?

Hay muchísimos hombres buenos que no maltratan también.

Acompañantes de tu pareja, de tu pareja en igualdad.

No solamente querer a mujeres que sean sumisas

o mujeres que vayan de igual a igual, sino incluso potenciar

que tu pareja crezca y tenga una vida como líder

y no solamente una vida como pareja de...

Hombres y mujeres podemos generar un cambio social.

Las leyes han cambiado.

¿Por qué siguen asesinando a mujeres en España?

Porque también tenemos que cambiar cada uno y cada una de nosotras

y ser un ejemplo de igualdad y de amor.

Entonces ninguna persona será maltratada.

Porque también se habla de cadena generacional de violencia.

Acabas de decirlo tú.

El maltratador se fue con otra persona

y repitió el mismo patrón.

Y también, según la ONU, el 70% de los niños y las niñas

repiten en su edad adulta.

La Fundación Ana Bella, las propias supervivientes nos formamos

para ir a colegios, institutos, universidades,

e incluso para nuestros propios hogares

enseñar esas señales de alarma que nosotras no vimos en su día,

cuando empezamos la relación, pero que te pueden dar las pautas

que esta relación puede ser abusiva y derivar en un maltrato.

Gracias a los medios de comunicación,

sabemos que el fin último de la violencia de género

puede ser la consecuencia de un asesinato.

Pero nunca se muestra cómo empieza esta relación abusiva.

Si las mujeres aprendiéramos a detectar estas señales

que están camufladas con el amor romántico,

nos evitaremos relaciones abusivas.

¿En la educación?

¿Cómo ves la educación hoy en día en las niñas,

de los mensajes que reciben?

Pues todavía siguen recibiendo el mensaje de que el chico malo,

si tú eres buena, lo vas a cambiar.

En todas las películas sale ese mensaje y eso no es así.

Es verdad que hay que enseñar a los chicos

a tratar a las mujeres en igualdad,

pero también hay que enseñar a las niñas

a quererse primero a ellas mismas. Tener amor propio.

No olvidarse por los demás.

Si son mujeres asertivas,

mujeres que persiguen sus sueños, que son mujeres que no se dejan

simplemente llevar por el amor a primera vista,

sino que primero eligen a la pareja, no dejan que la elijan...

Son mujeres que nunca serían maltratadas.

Hay que enseñar a los niños a amar y a educar,

a convivir en igualdad, pero a las niñas a ser asertivas

y a tener amor propio.

Ana Bella Estévez, muchísimas gracias por estar hoy con nosotros

y traernos tu luz aquí, al programa.

Muchas gracias.

Y desde aquí, si alguna mujer me está viendo,

que sepa que estamos a su lado. Que no está sola.

Como he dicho antes, hay que tener más valor para dormir con tu asesino

que para empezar una vida feliz.

Yo pude con cuatro hijos, ella también puede.

"Pa' alante". "Pa' alante, mujer".

Pa' alante seguimos también en "Para todos la 2".

Vamos ahora con la innovación social y ciudadana.

(Música)

Cada semana, en nuestra sección de innovación social,

nos gusta destacar el trabajo de algunos emprendedores sociales.

Antonella Broglia,

¿por qué es importante el trabajo de emprendedores sociales?

¿Qué tienen en común estas personas?

Estas personas, al entrar en contacto con la necesidad social

o el sufrimiento, incluso en sus propias carnes.

En lugar de quejarse de sí mismos o del sistema,

han decidido ponerse a trabajar para buscar soluciones.

A veces han encontrado soluciones tan innovadoras

que han podido mejorar la vida de miles o cientos de miles.

Son, precisamente, los casos que nosotros tratamos en el programa.

Perfecto. Hablando de innovación,

vamos a hablar de innovación social con el tema de los orfanatos.

Empezamos con la organización World Child.

Sí. Eso lo ha creado una mujer inglesa que se llama Karen Spencer.

Se ha ocupado de niños durante toda su vida.

Visita orfanatos. Descubre que hay lugares horribles,

pero también lugares donde hay unas buenas prácticas,

que son importantes y se pueden exportar.

Y descubre una cosa fundamental.

Un niño adulto feliz no tiene que ver con una infancia pobre o rica.

Ni otras circunstancias externas.

Tiene que ver con la relación estable,

afectuosa y continuada con un buen cuidador.

Y por lo tanto, crea un modelo de diseño del trabajo

dentro de los orfanatos en el que se prioriza esta relación.

El hecho de la presencia constante de alguien que cuida al niño,

que lo abraza, que le habla y que le sigue.

Las emociones. Sí, las emociones.

Eso es lo que marca la diferencia.

Ella dice: "Da igual si hoy no se puede limpiar.

Da igual si la infraestructura no es buena. Da igual si hay caos.

Hay otras cosas que son mucho más importantes

y no hace falta gastar más dinero para hacer un orfanato mejor.

Lo que hay que hacer es repensar el cuidado,

enseñar a los cuidadores a hacer las cosas de otra manera,

crear grupos más pequeños de cuidado

y apostar por la individualidad del niño.

El lugar que el pequeño armario que contiene las cosas

sea un sitio general, donde todos los niños ponen todo,

que haya un armario con un nombre y un apellido.

Estas pequeñas cosas marcan la diferencia.

Un detalle personal, ¿no? Absolutamente.

Ella empieza en Nicaragua.

Hace un experimento y crea un modelo donde realmente los cuidadores

se vuelven el centro en la unión niño-cuidador.

Esta es la clave de todo.

Crea un curso de formación de nueve meses para estos cuidadores.

Se vuelven, a su vez, formadores de otros.

Y exporta el modelo.

También es capaz, de esta manera,

de devolver al orfanato un mínimo de dignidad.

Siempre se ha considerado el peor de los lugares

en la peor de las soluciones a la hora de tratar

a un niño sin familia.

Ella demuestra que no.

Que el orfanato puede ser un sitio muy bueno.

Es una institución.

Puede llegar a ser cerca de una familia, si las cosas se hacen bien.

Por tanto, un modelo revolucionario que devuelve inversiones

al entorno del orfanato.

Perfecto. Seguimos hablando de orfanatos.

Ahora hablamos del tema de la alimentación.

Para luchar contra la mala nutrición en los orfanatos.

Sí, eso es muy interesante.

Porque el niño que llega al orfanato, que ya no tiene familia,

ya llega gravemente perjudicado.

Normalmente ya sufre malnutrición durante el embarazo.

Luego llega y no ha recibido leche materna.

Por lo tanto, parte con una grave desventaja.

Una vez en el orfanato,

¿quién planifica el sistema de alimentación del orfanato?

No sabe, no tiene en cuenta, que un niño en estado de estrés

no come como otro.

Tiene necesidades físicas y cerebrales diferentes.

Tienen que nutrirlo de otra manera.

Ella lo descubre. Cindy Kaplan.

Esta emprendedora social americana.

Ella misma va a una casa para adoptar un bebé.

Entra en el orfanato descubre que le dan un bebé

que no tiene ni la fuerza para sostenerse de pie.

No puede sostener su cabeza en el hombro.

Descubre que hay un problema enorme en este tema de las adopciones.

Nadie lo evidencia. Nadie lo combate.

Y ella se pone a trabajar. Ponerse a trabajar en primera persona

para ver de qué manera se puede dar una visibilidad

al problema de la malnutrición en orfanatos y en adopciones.

Crea un espacio.

No solamente un sistema de alimentación para niños así.

En este estado de estrés y que llegan tan mal al orfanato.

Sino que crea una página para padres adoptivos,

para que tengan en cuenta esos aspectos a la hora de adoptar.

Crea una organización que se llama Spoon,

que lleva nueve o diez años funcionando

y está especializada en esto. Un tema del que nadie hablaba.

No nos damos cuenta de que el niño en el orfanato

tiene exigencias de nutrición diferentes.

-Sí, sí.

Y seguimos hablando de orfanatos. Hablamos de la integración.

De los niños de los orfanatos con los niños normales,

para que jueguen, para que hagan actividades conjuntamente.

-Sí, es un modelo buenísimo.

Fíjate, en Pakistán se ha diseñado...

Un emprendedor social

que ha trabajado siempre en entornos sociales en los Scouts

e investiga de dónde viene la delincuencia de los jóvenes.

Y descubre que muchísimos de los jóvenes

que terminan en la cárcel muy pronto y que cometen asesinatos

y otros delitos graves, son huérfanos.

Y que esas heridas tan profundas que se crean en el inicio de la vida

vienen después compensadas con estas actividades delictivas.

Y dice que hay que intervenir aquí.

Hay que coger a los niños huérfanos de Pakistán

y dar la vuelta completa.

Convertirlos no en las peores piezas, sino en las mejores piezas.

Hace un experimento en una casa donde él crea,

no solamente un centro de acogida de niños huérfanos,

sino una escuela.

A la escuela van todos, niños huérfanos y no huérfanos.

Ahí está la clave. Se empieza una integración.

Ya no son nosotros y ellos. Están juntos.

Además, en estas casas, permiten tiendas y negocios

para ir creando fondos de dinero,

para crear unos fondos para cada uno de estos niños

para que luego puedan ir a la universidad.

Es interesante la reacción de los niños de fuera del orfanato, ¿no?

Ver cómo se integran. Claro. Pero es la cosa estupenda.

Es, precisamente, esa integración de huérfano y no huérfano

que marca la diferencia.

Convence a una serie de filántropos,

pone un fin a cada niño.

Dice: "Dame tanto para poder mandar adelante a este niño de tu país".

Y crea un fondo que, cuando salen de ahí,

les permite o montar una empresa, o ir a estudiar,

si tienen los requisitos.

Por lo tanto, digamos que es un modelo mixto.

Casa de acogida versus escuela juntos,

con niños que no son huérfanos con un centro de generación

de un fondo económico para mandarlos adelante.

Es una iniciativa muy buena. "Hogares de los niños", se llama.

En Pakistán. Gracias, Antonella.

Hemos conocido tres iniciativas para mejorar la vida de los orfanatos.

Gracias.

¿Por qué suceden tantas cosas y parecen dejarnos tan poca huella?

¿Qué es un verdadero acontecimiento en nuestra memoria colectiva?

En los próximos minutos nos vamos a plantear,

con el pensador y artista plástico Jorge de los Santos

lo poco que perdonan los sucesos en nuestra memoria colectiva.

¿Por qué ocurre eso y qué significa?

Jorge, bienvenido. Gracias. Bien hallada, querida.

Intentaremos ver, si todavía es posible,

que pase algo que, como sociedad, nos haga cambiar

o si cualquier cambio es imposible.

¿Cómo lo ves, Jorge? Está complicado ahora mismo.

Por lo menos tenemos esa sensación o quieren producirnos esta sensación...

Porque el acontecimiento ya, si te parece,

hablamos un poco sobre lo que es un acontecimiento.

Algo que Kant definía como una dotación de sentido.

¿Qué quiere decir esto, que suena un poco abstracto?

Una dotación de sentido es que cambie la manera de relacionarte

y de ver el mundo.

Hay un ejemplo gráfico en las biografías de cada uno

que es el enamoramiento.

Uno, de repente, se enamora, se enamora una mañana,

y, inmediatamente, toda su vida pasada y toda su vida futura

se entiende de otra manera.

Hasta que no te conocí mi vida era gris. Mi vida no tenía sentido.

Se le produce un nuevo sentido.

Entiende de una manera distinta lo que ha sucedido antes

y además tiene una línea de dirección.

Es decir, vamos a ir hacia ese punto, ¿no?

Hoy en día parece,

tenemos un poco la sensación,

de que cualquier cambio que se produzca,

cualquier nueva dotación de sentido va a ser subsumida

por un marco ideológico y hegemónico, por esta lógica neoliberal.

Va a ser asumida dentro de ella misma

para hacer que la cosa hierva un poco,

pero que no haya ningún tipo de alteración

dentro de ese marco. Y ya está.

Pasa y ya ha pasado. Ha ocurrido.

Ha acontecido. Y todo sigue igual.

Eso es lo que pasa.

Lo curioso es un poco por qué sucede.

Para que se produzca ese acontecimiento.

Esa fractura en la comprensión del propio mundo.

En la creación del propio mundo

tienen que darse una serie de circunstancias.

Alguna de ellas, por ejemplo, es la atención.

Es el tiempo.

Es permitir sujetar, amarrar.

No la fugacidad de lo que sucede.

Eso hoy en día, con esta tendencia al actualismo,

con esta cuestión, ese ruido de fondo.

Ese continuo martillear de noticias, de hechos que suceden,

que convierten los hechos nuevamente en una mercancía.

Vuelve a estar otra vez dentro de ese sistema que lo fagocita todo.

Que parece que no tiene exterior, ¿no?

Eso impide...

Decía Samuel Beckett, ejemplo, en su obra "Esperando a Godot",

le hace decir a Vladimir: "El aire está lleno

de nuestros gritos, pero la costumbre ensordece.

No oímos el grito.

No nos detenemos a oír el grito porque estamos inmersos

en un ruido de ambiente brutal que nos imposibilita eso.

Hablando de ruido.

Las guerras, lo que estamos viendo cada día en televisión.

Personas...

Esos trasiegos, esos dramas, refugiados, emergencias,

fascismos, hambrunas.

¿Realmente nos sentimos afectados por esos sucesos?

Hay un amigo personal, un profesor de la UGR, Luis Sáez Rueda.

Un profesor de filosofía

que ha abordado mucho el tema.

Él esto lo designa... Esto de no sentirse afectado por los hechos,

porque una cosa son los hechos y otra el acontecimiento.

Tú puedes ver una ambulancia, un cuerpo caído,

gente que se amontona alrededor... Esos son los hechos.

El acontecimiento es el de la muerte.

Entonces Luis dice que con eso... Explica en alguna de sus obras

que con eso lo que hacemos es lo que él llama

una vida asamblearia. Es decir, hablar.

Volvemos otra vez a ese ruido.

María Zambrano definía el infierno tomando un poema antiguo.

Definía el infierno como aquel lugar donde no se espera.

Donde todo se produce inmediatamente.

Y ese actualismo, digamos que decíamos,

ese ruido brutal lo que hace es impedir que se pueda

la detención suficiente como para construir.

Y luego sucede otra cosa,

que es todavía más horrorosa que esa y es que estamos perdiendo

nuestra capacidad de asombrarnos.

¿Qué coño estamos haciendo tú y yo aquí ahora, Marta?

Bueno, intentar difundir. Sí, pero...

En qué mundo vivimos. Plantear una reflexión.

Pero no de una manera procedimental.

No porque tú tienes una nómina y te encargan esto.

Es que, verdaderamente decimos: "Pero ¿qué está pasando?".

¿Es una pregunta retórica? No, no, en absoluto.

Quizás se convierte en una pregunta retórica

porque la respuesta es: "Pues bueno, mira las noticias".

Sí, pero es que las noticias hoy en día no producen acontecimiento.

Entre otras cosas, no producen acontecimiento

porque los que son capaces, que esto lo hemos comentado alguna vez

cuando hablábamos del arte, por ejemplo,

los que son capaces de dotar de sentido a los ruidos de fondo,

estos han sido eliminados.

Me refiero a filósofos, artistas, poetas...

A cambio de producir utilidades.

Entonces es muy difícil que si el sujeto no está asombrado,

es decir, si no está perplejo... Entonces no es un acontecimiento...

Entonces no se puede producir el sentido.

Si tú no te asombras diciendo: "¿Qué estoy haciendo aquí?".

No tiene sentido lo que estás haciendo. No sé si me explico.

Simplemente estás haciendo tu trabajo cotidiano.

Una cosa rutinaria, más o menos rutinaria,

con más o menos estrés porque siempre hay cámaras,

siempre hay cosas.

No se está permitiendo que del fondo de las cosas surja un acontecimiento.

Un detenerse ante un sujeto que se asombra de las cosas.

Que se maravilla.

Y que tiene que, en colectivo, darle sentido.

Eso, que es un acontecimiento es lo que hoy en día se inhabilita.

Se inhabilita otra vez el mecanismo. que decíamos del actualismo.

Ese mecanismo, el continuo machaqueo de cosas que solo son ruido

y que están hechas, precisamente, para que el ruido

no te permita fijarte y detenerte, y decir:

"Pero ¿cómo es posible que haya esta situación de refugiados,

por ejemplo?

Lo que tenemos que cambiar no es ese tema en concreto,

es el marco que no nos deja hacer acontecimiento

de esos hechos, en concreto.

Quizá porque se plantea como una cosa efímera y finita.

Cuando algo acontece, algo pasa. Empieza y acaba.

Exacto, eso es lo que intentan.

Marta, hace 15 días hablábamos de la maldición

de ser un animal dotado de lenguaje. Un animal que conjuga.

Nosotros, en cuanto a humanos, somos así.

Nos supone que no tenemos una vida inmediata.

En la inmediatez.

Nosotros hacemos con las palabras, con el lenguaje, símbolo.

Como lo definía perfectamente Lluís Duch.

Hacer mediatamente presente lo que está inmediatamente ausente.

Inmediatamente, a través de la palabra,

nos podemos traer algo que está lejos para... construir algo,

para hacer algo.

Entonces, toda esta capacidad simbólica nuestra,

toda esta capacidad de hacer lenguaje,

se está infantilizando en su etimología.

"Infans" quiere decir el que no tiene palabras.

Entonces es un continuo aluvión. Una música de ambiente,

como aquella que quería hacer Satie con los ruidos de cubiertos,

que impide detenernos el sonido y en lo colectivo,

todos conjuntamente diciendo: "De verdad, ¿qué está pasando?".

Vamos a permitir que emerja un sentido distinto a la cosa.

Bueno, buscando y dando respuestas a este mundo, nos despedimos.

Jorge de los Santos, como siempre... Nos despedimos un ratito.

Un placer.

Y a ustedes también les emplazamos a conocer

y compartir más actualidad social en el próximo programa.

Ya saben, aquí estamos para todos. Saludos.

(Música créditos)

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Para todos La 2 - 07/01/17

07 ene 2017

Para Todos La 2 se centra en temas sociales y quiere dar voz a las entidades, asociaciones, ONGS, fundaciones y a las iniciativas ciudadanos que trabajan para mejorar el día a día de los demás.

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