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Para todos los públicos Para todos La 2 - 13/01/18 - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué tal, queridos espectadores de La 2?

Encantada de saludarles de nuevo a todos.

Volvemos cargados de contenido social

y en los próximos minutos descubriremos, entre otros temas,

cómo está el patio. El patio o la escalera de vecinos,

porque algunos ciudadanos han decidido implicarse

y compartir algo más que el Wi-Fi

o la azotea del edificio donde viven.

Antonella Broglia nos contará dos iniciativas solidarias

que han conseguido acercar con éxito a esos desconocidos

que solo comparten ascensor o el rellano de casa.

Después, en la sección de "Filosofía para profanos",

glosaremos la figura de Simone Weil, una filósofa, profesora

y activista durante la Guerra Civil Española.

Nos contará sus anécdotas y vivencias más destacadas

nuestra colaboradora Maite Larrauri. Empezamos.

(Música)

(Música)

Vamos a empezar, Antonella, leyendo un par de refranes españoles

que definen el tema que nos ocupa hoy.

El primero dice lo siguiente:

"Más vale buen vecino que pariente ni primo".

Y el otro dice así:

"Más vale el vecino cercano que el pariente lejano".

Vamos a conocer dos iniciativas sociales,

dos emprendedores sociales que trabajan para mejorar

las relaciones entre los vecinos.

Vamos a ir a Suiza y a España. Y empezamos por Suiza,

por una iniciativa que se llama Happy City Lab, ¿no?

Sí, creada por un emprendedor social que se llama Dan Acher,

que se fija en el problema del aislamiento en las ciudades

y de cómo en los barrios cada vez nos aislamos más

y cada vez son menos las oportunidades que tenemos

de iniciar una conversación con un desconocido.

Hablar y conocer a alguien que vive cerca y que no sabemos quién es.

Dan Acher de joven da la vuelta al mundo.

Antes de entrar a la universidad,

visita países asiáticos,

preguntándose constantemente qué es lo que hace

que nos sintamos que pertenecemos a un lugar.

Crea varias iniciativas en estos lugares.

Por ejemplo, crea en diferentes países

una iniciativa que se llama Critical Mass

para que se evidencie la necesidad de las bicicletas,

de poder utilizar en la ciudad,

y se da cuenta de que tiene un cierto poder de convocatoria

para hacer estas iniciativas en el espacio público.

Y cuando vuelve a su ciudad, a Ginebra,

la ciudad le pide que organice una de estas fiestas de final de año.

Y él, en lugar de centrarse en música y bebida, lo clásico,

hace un experimento comunitario para, digamos,

estimular a los vecinos,

que hagan cosas conjuntamente en los barrios para conocerse más.

En particular, instalaciones artísticas.

En base a este modelo, que se vuelve muy exitoso,

empieza a organizar más

y ahora Happy City Lab es un poco el modelo que explota esta idea.

La idea es barrios

donde la cultura no tiene mucha visibilidad o mucha presencia,

crear iniciativas en la calle donde vecinos que no se conocen

crean juntos instalaciones artísticas

dándose cuenta que pueden lograr cosas conjuntamente

y después tienen la responsabilidad de cuidar de esta pieza

y mantienen, a través de esto,

una relación y una continuidad de lazos.

De esta manera, hay personas que antes no se conocían,

se conocen, hacen algo juntas y crean algo juntas.

Son iniciativas maravillosas, como podemos ver,

cosas muy creativas y muy locas

que realmente tienen un efecto en el tejido de la ciudad.

Happy City Lab.

Es una iniciativa para mejorar la relación

entre los vecinos de un barrio,

pero ahora nos vamos a conocer una iniciativa

que propone mejorar las relaciones

entre los vecinos de una comunidad de vecinos, de una escalera.

En Madrid, concretamente. Una escalera.

Vamos a una unidad de medida aún más pequeña, la escalera.

La iniciativa es de una emprendedora social, Rosa Jiménez,

que ha trabajado en el área de cuidados durante mucho tiempo

y que es de Sevilla. Venía de una escalera

que era de una clase, digamos, relativamente modesta esa escalera

y todo el mundo se ayudaba.

Hoy limpio la escalera, mañana la limpias tú,

tú no puedes subirte la compra, te la subo yo.

Y llega a Madrid y, en cierto modo,

observa cómo nuestros comportamientos con nuestros vecinos

son muy aislantes, evitamos al vecino.

Intentamos ralentizar para no subir con él en el ascensor.

Corremos para cerrar la puerta. Corremos para cerrar la puerta

o incluso, lo único que nos une a ese vecino

son los golpes que damos en la pared

cuando oímos que otra persona está siendo...

Y de vez en cuando la reunión de la comunidad.

Donde a veces nos estrangulamos.

Realmente, las reuniones de la comunidad

no son lugares de lazos y de unirse, precisamente.

Y crea una iniciativa de planteamiento muy sencillo

que se llama "La escalera",

y es un cartel y una serie de pegatinas que puedes utilizar

para hacerles saber a tus vecinos, a tu comunidad,

a la gente de tu escalera,

que estás dispuesto a compartir unas cosas.

¿Compartimos Wi-Fi? ¿Te subo la compra?

¿Me riegas las plantas? ¿Nos tomamos un café?

Pequeñas cosas, pequeñas pegatinas.

La cosa tiene cierto éxito.

Hay 2000 descargas de estos materiales.

Unas 30 escaleras que hacen el experimento,

donde suceden cosas del tipo: "Yo te doy la lavadora",

te da a usar, "y tú me das el detergente y el suavizante".

O...

Tú y yo nos damos cuenta que somos los únicos que vivimos en esta casa,

este piso es nuestro, lo usamos nosotros.

Todo lo demás son pisos turísticos. Por tanto, tenemos cosas que decir.

U otras iniciativas del tipo "todos los vecinos en un wasap".

Que parece una cosa pequeña y superficial,

pero es el inicio de algo.

Un grupo de Whatsapp va más allá de una relación cualquiera.

Exactamente.

O niños que dejan mensajes

del tipo "Quiero ayudar a las personas mayores".

Y así, poco a poco, nos damos cuenta...

Porque no son solo intercambios económicos.

No son solo compartir Wi-Fi para ahorrar dinero. No.

Son pequeños medios para volver a crear lazos.

Y, obviamente, este modelo

es muy interesante y Rosa se pregunta cuál es el siguiente paso.

Por ejemplo, ¿qué sucedería si, como dices tú,

las comunidades de vecinos, en lugar de hacer reuniones

donde nos estrangulamos y nos peleamos por cuestiones de dinero,

fueran realmente reuniones donde los vecinos pudieran darse cuenta

de cómo ayudarse más.

¿Qué sucedería si nosotros a una persona mayor y sola,

que está en un centro de día, le dijéramos:

"Organiza una escalera en tu escalera.

Y vuelve a crear alrededor de ti una serie de lazos

que hacen innecesario ir a un centro de día"?

¿Qué podía pasar si viéramos la escalera por lo que es?

Eso sería fantástico. Sí.

Sería fantástica esa relación.

Es bueno pensar en lo que podemos hacer entre todos.

Dar algún paso para conseguirlo.

Sí, porque no se trata de grandes inversiones económicas.

Es más un clic en la mentalidad.

¿Qué pasaría si cada escalera fuera de nuevo un lugar donde nos cuidamos?

Merece la pena ese proyecto. Y ella es fantástica.

Rosa Jiménez de esta pequeña iniciativa

está haciendo crecer esta idea

y yo creo que Madrid puede ser mucho más justa y solidaria

si podemos hacer eso.

Hemos empezado leyendo dos refranes españoles

que definían el tema que nos ocupa hoy.

Acabo con otro refrán español también que habla sobre este tema,

que dice lo siguiente:

"La vecindad es fuente de amistad". Absolutamente.

Perfecto, gracias, Antonella. A vosotros, gracias.

Seguimos en "Para todos La 2", volvemos a plató

y vamos a hablar de belleza,

pero olviden por un instante la parte estética del término

porque nos vamos a fijar en su aspecto moral.

¿Hay una belleza moral?

Según nuestro siguiente invitado, sí.

La define como aquel elemento o principio

capaz de generar placer al tiempo que agrado permanente.

Profesor Arash Arjomandi, bienvenido a "Para Todos La 2".

Muchas gracias.

Es profesor de ética en la Universidad Autónoma de Barcelona

y acaba de publicar un libro que nos ha llamado mucho la atención:

"Gozar de la vida por medio de actos".

Actos bellos, actos, no personas. ¿Qué son esos actos bellos?

Bueno, podríamos definirlos

como aquellos actos que van más allá del sujeto,

es decir, que tienen una impronta, dejan una huella

más allá del momento y de la persona que las realiza.

Por tanto, son actos que siempre tienen que beneficiar de algún modo

a otras personas. Por ejemplo.

Bueno, pues la neurociencia actual ha hecho muchísimos descubrimientos

sobre el hecho de que las personas,

cuando hacen pequeños actos en el día a día

que son desinteresados,

son actos que no esperan ninguna contrapartida

para el sujeto que las realiza,

produce un...

Eso, un bienestar interior, un gozo inmaterial, que le llamo yo,

por el hecho de que el sujeto sabe

que realmente lo está haciendo de forma filantrópica.

Entonces, eso puede ir desde cuestiones tan pequeñas

como hacer un favor a un vecino,

como se decía en este programa,

o bien cosas más importantes, más difíciles,

como contribuir a una causa benéfica.

O sea, lo de la belleza moral va por ahí.

Porque en el libro se distingue entre el placer estético

de contemplar algo bello, que es pasajero, transitorio,

y esa belleza moral, que la define como perenne.

Sí.

Se trata de intentar buscar un tipo de experiencias

en la vida cotidiana

que, al mismo tiempo que nos procuren felicidad,

que nos procuren una satisfacción con nuestra existencia, nuestra vida,

produzcan también goce.

Un gozo, un deleite, un placer.

El problema de los placeres materiales

o simplemente cutáneos, corporales,

es que son momentáneos, son fugaces.

Y en el momento en que no existe ya

el objeto que nos produce placer, desaparece.

Sin embargo, el realizar actos bellos, actos sublimes,

que, de alguna forma, replican en nosotros

esa huella de infinito, de universalidad que hay en el sujeto,

hace que tengamos esa sensación de bienestar, por tanto, de felicidad,

al mismo tiempo de pasarlo bien.

Porque uno, cuando hace algo bueno,

que se siente satisfecho con lo que ha hecho,

siente ese placer.

¿Cómo acertar en esa belleza moral? Porque uno va buscando cosas

que le hacen sentir bien, va buscando ese, podríamos decir,

ese circuito de recompensa personal. ¿Cómo saber si uno ha acertado?

Creo que es uno de los datos que uno tiene de forma más directa

y más inmediata porque simplemente es ver

la alegría o la satisfacción en otras personas.

De nuevo, la neurociencia no hace mucho ha descubierto

que nosotros tenemos esas famosas neuronas,

llamadas neuronas espejo, que hacen que repliquemos,

reproduzcamos en nosotros las emociones

que otras personas sienten.

Por tanto, si vemos que esa sensación, esa emoción

es de alegría y de regocijo y de satisfacción en otras personas,

tenemos muy claro que hemos hecho algo

para que esas personas sientan mayor bienestar.

El título es revelador, pero el subtítulo que le da

a este libro también nos cuenta cosas.

"Gozar la vida por medio de actos bellos"

y después apostilla,

"La actitud ética como atajo hacia la felicidad".

¿Qué nos puede decir para desmarcarse un poco

de tanto libro de autoayuda, de tanto libro o manual

para alcanzar esa felicidad, profesor Arjomandi?

Justamente la perspectiva que yo aporto en este libro

es una perspectiva filosófica, por tanto, diferente

al tipo de bibliografía que tú estás anotando.

Es decir, buscar aquellos actos,

aquellas experiencias que replican en nosotros

lo infinito, podríamos decir,

lo infinito como aquello que no depende del espacio

ni del tiempo.

¿Qué es lo que es infinito en nosotros?

¿Qué es lo que va más allá del sujeto, de mi propia persona?

Aquello que pertenece a la especie humana.

La especie como tal.

Por tanto, podríamos decir que hoy en día justamente

es por vez primera, podemos decir, que se puede saber,

se puede conocer exactamente qué es la filantropía,

el amor por la propia especie porque hoy en día

es cuando a través de la exploración del genoma humano

sabemos que solamente hay una raza, solamente hay especie humana.

Entonces realmente los actos bellos, los actos que producen

esa experiencia de lo sublime en nosotros

son aquellos que son éticos, es decir, son siempre...

Procuran el beneficio, el bienestar de otras personas

sin espera de contrapartidas.

Se apoya mucho en la ciencia, se apoya mucho en experimentos,

que comprueban lo que está usted diciendo,

pero también es cierto que en la condición humana

hay dolor, hay violencia, hay todos esos elementos

que también están y que también cuestionan esa belleza.

¿Puede ser un poco que se sienta incomprendido,

que digan: "Bueno, eso no tiene ese nombre"?

Bien, se trata precisamente de, a través de nuestra actuación,

intentar sortear o superar los momentos de dolor

porque sabemos que la felicidad justamente

se distingue de la alegría o de otros tipos

de emociones positivas por el hecho de que está en la base

de todas nuestras emociones. Entonces, uno puede ser feliz

incluso en momentos de dificultad, en momentos de adversidad.

¿Qué es lo que hace que uno se sienta feliz

incluso con el dolor? Cuando se da cuenta

de que hay algo en sí mismo que va más allá de ese dolor,

hay algo que va a perdurar, que va a beneficiar al entorno,

al medio, a otras personas o incluso a su propia persona

en otro emplazamiento espacial y temporal.

Por tanto, la felicidad realmente es el modo

de poder sobrellevar mejor también las adversidades.

Otro concepto que usted lanza es el de la inteligencia fronteriza,

que aprendió siendo discípulo de Eugenio Trías.

Con él y de él aprendió ese término. ¿Cómo nos puede ayudar

esa inteligencia fronteriza si siempre estamos buscando

el equilibrio entre animal y espíritu?

¿Es esa la frontera? Es esa la frontera,

es decir, es siempre en cualquier situación,

en cualquier problema, en cualquier decisión que uno quiera tomar,

saber aunar, saber llegar a una conjunción

entre lo que es propiamente físico, material, biológico,

y lo que va más allá de lo meramente material.

Por tanto, podríamos llamarle espiritual,

podríamos llamarle, pues yo qué sé, supramaterial,

podríamos llamarle del modo que quisiéramos,

pero es una vez más, apunta a ir más allá

de la propia, digamos, realidad biológica del propio sujeto.

Entonces estar en esa frontera, el no creerse ni más allá

de lo humano, por tanto, no creerse dioses y todopoderosos,

ni tampoco caer en la materialidad y en la animalidad biológica

que nos caracteriza, en todo momento mantenerse en esa franja fronteriza,

que es el gran reto del ser humano, es lo que también nos va ayudar

a conseguir la felicidad.

Hablando de comportamientos, el comportamiento político

de los políticos, esa lucha por el poder,

que también es tan humana,

¿cree que hay belleza en alguna parte?

Desgraciadamente hoy en día sería como una "rara avis",

sería como una cosa muy... Una experiencia muy singular

y muy extraña si nos encontramos con alguna actuación política

que nos reproduzca esa idea de belleza o de sublimidad.

Digamos, la actuación política bella o sublime por antonomasia,

por excelencia, sería aquella que fuera generosa,

que fuera enormemente generosa, es decir, que realmente renunciara

a presupuestos e intereses propios, ya sea si fuera un partido político

o un colectivo, en pos de la colectividad.

Justamente esa sería, digamos, la definición más genuina

de la política, pero la que hoy en día

brilla por su ausencia.

Pues, profesor Arash Arjomandi, lo dejamos ahí,

nos quedamos con ese concepto y le damos las gracias

por estar hoy aquí para todos. Gracias.

Bello, muy bello es el lince ibérico,

que es una especie emblemática que solo existe en la península ibérica,

pero está en peligro de extinción desde hace tiempo.

Un nuevo y ambicioso proyecto se ha propuesto afianzar

su población, se trata del programa Iberlince.

Su objetivo es habilitar corredores ecológicos,

conectar áreas donde estos animales conviven con otros usos

y recuperar una población que en 15 años

se ha multiplicado por cinco.

(Música)

Es uno de los linces que habitan hoy en la península ibérica.

Su población ha evolucionado de apenas 94 en 2002

y localizados en Jaén y Doñana, a cerca de 500 hoy

en Andalucía, Extremadura, Portugal y Castilla-La Mancha.

En 15 años se ha rebajado el riesgo de "En peligro crítico"

a solo "En peligro" gracias a los proyectos LIFE

de conservación del lince.

Uno de sus éxitos ha sido lograr coordinar un proyecto con 23 socios

en la defensa de una especie patrimonio natural.

El paso que ha habido de una situación crítica,

con una llamada internacional y una preocupación muy, muy grave

a nivel mundial a esta situación, donde tenemos más de 500 ejemplares.

Hemos recuperado la distribución histórica en Portugal, Extremadura,

Castilla-La Mancha, tenemos población en Andújar...

Se están comunicando entre sí, ya hay intercambio ellos, magnífico.

El proyecto Iberlince se desarrolla en cerca de 500 000 ha

en toda la península ibérica, la mayoría, de propiedad privada.

Se firman convenios de colaboración con fincas

para realizar trabajos de mejora de hábitat

para la presencia del conejo de monte,

ya que su baja población es una de las amenazas para el lince.

Se hacen repoblaciones de conejos siembras, fertilizaciones, vivares,

puntos de agua o cercados de alimentación suplementaria.

Debemos tener cerca quizá de 250 convenios,

equivalen a cerca de 500 000 ha a nuestra disposición

para hacer trabajos de conservación. Eso nos ha facilitado tremendamente

todo lo que es el trabajo de recuperación

de las poblaciones de conejos y por ende, del lince también,

que es el factor que limita ahora mismo el crecimiento del lince,

las poblaciones de conejos y las enfermedades que tiene.

Una de las principales amenazas del lince es la escasez

del conejo de monte, su principal alimento.

Es necesario una densidad de dos a cuatro conejos por hectárea

para garantizar la supervivencia del lince en un territorio.

Por eso se hacen actuaciones para reforzar las poblaciones

de conejo, como estos vivares.

En esta finca de 6000 ha se hicieron las primeras sueltas

en Castilla-La Mancha. Al principio, blandas para garantizar

la supervivencia de la especie.

Liberaban en este cercado durante 15 o 20 días,

estaban dentro de él para aclimatarse a la zona.

Una vez que ha pasado ese periodo de aclimatación,

se abrían ya las puertas de ese cercado

y se liberaban al medio natural.

De ese sistema hemos pasado ya a un sistema de sueltas duras.

Las sueltas duras es simplemente soltar a los ejemplares

desde la jaula en la que vienen y no pasar por este cercado

de aclimatación. El hecho de hacer las sueltas duras

es porque ya tenemos ejemplares territoriales en la zona

y nos permite hacer sueltas en territorios anexos,

en territorios aledaños, que van a provocar

que se queden en esos territorios cercanos,

porque hay presencia del lince ya en la zona.

En El Castañar ya se han liberado una docena de linces.

En este paisaje de amplias dehesas y encinas centenarias

conviven con otras especies y con usos agrícolas, ganaderos

y cinegéticos. El lince que hay aquí ha crecido,

vamos, la caza menor ha crecido muchísimo.

Hay muchas más perdices, hay muchísimo más conejo

y hay menos carnívoros, se nota que el lince está arriba

en una pirámide y que desplaza a otros carnívoros,

a otros competidores, como es el zorro y el meloncillo.

Que antes sí que había superpoblación, seguro,

y ahora pues está todo muchísimo más equilibrado.

En Castilla-La Mancha se produjeron en 2014

las primeras sueltas en Sierra Morena oriental

y Montes de Toledo. El Parque Nacional de Cabañeros

también participa en el proyecto realizando mejoras de hábitat

para favorecer el aumento de las poblaciones de conejo

y esperar la llegada del lince.

Intentando que haya alimento para ellos,

que el conejo se sienta cómodo aquí, que sea su hábitat.

Eso lo hemos hecho en Cabañeros, parque nacional,

lo hemos hecho en Doñana, Marismillas, parque nacional

porque son zonas de transición dentro del programa,

donde nuestro sueño es que se puedan reproducir de forma natural,

que no haya que reintroducirlos, y que puedan poco a poco

estar de forma, criar allí de forma natural.

En Castilla-La Mancha la población alcanza ya

los 70 ejemplares y en los dos últimos años

han nacido en estado salvaje 49 cachorros.

Ahora la junta de Castilla-La Mancha y de Andalucía

trabajan en un nuevo LIFE para estabilizar la población de lince

en toda la península ibérica, facilitando corredores

y conectando todas las áreas con presencia de lince.

Queremos seguir trabajando en estabilizar la población de lince

en nuestro país y por eso vamos a organizar,

junto con la junta de Andalucía, que es la que va a coordinar

el proyecto el año próximo, un nuevo Iberlince,

para facilitar corredores entre los lugares

en los que ya se ha estabilizado la población del lince,

donde ya está presente el lince. Esos corredores van a conectar

esos espacios de tal manera que el lince pueda distribuirse

por más territorio.

Para luchar contra los atropellos se refuerza la señalización

en carretera y se adecuan y construyen pasos

de zona subterráneos con embudos que dirijan a la fauna y ecoductos.

Periodistas de toda España han podido ver las actuaciones

llevadas a cabo en Castilla-La Mancha

en unas jornadas de divulgación del LIFE Iberlince.

Una oportunidad muy importante

para hacer divulgación ambiental en la Región de Murcia,

con una especie que ha estado en Murcia,

aunque no mucha gente lo sabe, hasta no hace mucho tiempo.

En 2018 se liberarán otros 31 ejemplares de lince

en las seis zonas de reintroducción de la península ibérica.

(Música)

Muy buenas tardes, Maite Larrauri.

Hola, buenas tardes. Mentora y titular

de esta sección que llamamos "Filosofía para profanos".

¿Qué tal? Muy bien.

Hoy nos propones una semblanza de Simone Weil,

que es una filósofa francesa, profesora,

activista durante la guerra civil española.

¿Qué nos quieres destacar de esta mujer?

Pues de su vida se podrían contar muchas anécdotas,

pero yo me voy a centrar en una, que tiene que ver con nosotros,

y es como a la edad de 27 años, en 1936,

porque ella fue muy precoz, tuvo una vida muy breve,

murió a los 34 años, imagínate, dejando una obra ingente.

Pues bien, en 1936 ella dice que leyendo la prensa

de todo lo que estaba sucediendo en España,

se daba cuenta de que se alegraba con la victoria de una parte

y se alegraba con la derrota de otra y que por lo tanto,

de alguna manera había tomado partido.

Y en su coherencia estaba el que si había tomado partido,

tenía que tomar partido efectivamente.

Así que, en agosto del 36 decidió venir a España a luchar.

Eligió con quién, porque ella tenía mucha admiración por los anarquistas,

le parecía que era la gente que más claro tenía

que la revolución tenía que cambiar las relaciones de poder,

no era solamente que los de arriba fueran a abajo

y los de abajo, a arriba, sino que había algo en las relaciones humanas,

en las relaciones de poder, que tenía que cambiar,

fundamentalmente, lo que tiene que ver con la humillación,

la existencia de los humillados

y la posibilidad de dar dignidad a los humillados.

y la posibilidad de dar dignidad a los humillados.

Y a ella le parecía que los anarquistas

esto es lo que tenían en su programa.

¿Y cómo consiguió llegar, meterse en...?

Ella entró por Barcelona y en Barcelona supongo que contactó

y al final acabó en la Columna de Urruti.

Y en su diario consta que estuvo en Pina del Ebro,

una población cercana a Zaragoza donde, efectivamente,

estaba luchando la Columna de Urruti, al que ella vio.

Entonces estuvo allí durante un mes y al mes tuvo un accidente

y la desplazaron al hospital de Sitges.

El accidente fue un accidente estúpido, si se quiere,

porque metió los pies en una sartén con aceite hirviendo

y entonces tuvieron que llevarla a la unidad de quemados de Sitges.

Pero el caso, Marta, es que no quiso regresar

y eso es algo curioso porque ella hubiera,

si aquello, la experiencia, le hubiera gustado,

ella hubiera vuelto a la Columna, pero no, ya se fue de España,

por lo tanto, estuvo solamente un mes, un mes y pico.

En el frente. En el frente, sí.

Y ya no volvió. Entonces, claro, para los filósofos,

para Simone Weil, sobre todo, las experiencias

que ella tuvo en su vida siempre son ocasión de reflexión,

y esta también lo fue.

Un año después publicó un artículo, que fíjate cómo se llama,

"Reflexiones para disgustar".

Si lo dice así es porque lo que está pensando

es que va a disgustar a los suyos,

o sea, al lado, digamos, de la izquierda,

a quienes estaban luchando contra Franco,

y ella sabe que esa reflexión tiene que ver con la experiencia

que ella vivió y que puede disgustar a sus amigos, por así decirlo.

Allí cuenta que lo que ella

vivió en la Columna de Urruti

no es que le horrorice por los muertos,

ella sabía perfectamente que venía a la guerra

y, además, hay una fotografía suya en la que va con un fusil,

por tanto, no sé si dispararía o no dispararía,

además, era bastante cegata, o sea que no sé muy bien qué haría,

pero el caso es que ella tenía un fusil.

Entonces en esa reflexión ella dice que no son los muertos

lo que le echaron para atrás, no es es tipo de...

No es tampoco la violencia

porque la violencia forma parte de la guerra,

es el hecho de que nadie de los que estaban conmigo

demostraran repulsión ante la violencia.

Es decir, mataban, y mataban casi embriagados,

casi contentos de lo que estaban haciendo,

se jactaban de lo que habían hecho, no mostraban...

No mostraban ninguna especie de pliegue moral, de reflexión,

si tenían que ajusticiar, ajusticiaban,

y todo eso, en un clima en el que incluso llega a decir:

"si alguien tenía algún motivo por el cual la situación

no le gustaba, ese tipo de ajusticiamiento

o ese tipo de participación en la violencia,

lo ocultaba porque justamente le parecía poco viril".

¿Viril? Viril.

Ah, pensaba que ibas a decir patriótico.

No, no, viril. Viril.

Viril. Es decir, que esa jactancia en la muerte,

ese "¿A cuántos has 'matao' tú?",

"¿A cuántos fascistas te has 'cargao'?", "¿A cuántos...?",

yo que sé, todas las palabrotas que nos podamos imaginar,

era un elemento entre ellos en el que ella no podía,

no podía estar de acuerdo, no podía sentirse a gusto.

Le pareció, además, que entonces había algo

de lo que ella se había imaginado que no se estaba llevando a cabo.

Entonces, de esta reflexión o de esta experiencia

en primera persona o en sus propias carnes de Simone Weil,

¿qué es lo que nos puede llevar un poco a la conclusión,

a lo que ella relató de la experiencia humana,

del ser humano en guerra?

Pues yo creo que hay una reflexión que quizá,

si hubiera vivido más tiempo, si hubiera tenido más tiempo

para desarrollarla, pero ella sí que la escribe en algún momento

y es que... Porque ella se consideraba revolucionaria,

y revolucionaria que quiere cambiar el mundo

y quiere cambiar las relaciones de poder,

como decía al principio.

Entonces, lo que llega a pensar es que quizá

la guerra y la revolución

no son dos componentes que puedan ir juntos,

y que la guerra enturbia la revolución,

la hace incluso aparecer como lo contrario

de lo que tendría que ser. Ella dice, por ejemplo,

es que cuando un sector de la población va armado

y otro sector de la población va desarmado,

entonces los que van armados son condescendientes

con los que no van armados, humillan.

En paz, nosotros nos vamos en paz, Maite, nos vamos en paz.

De todas formas, te agradecemos mucho

que nos hayas recordado reflexiones, en este caso, de Simone Weil,

esta profesora de filosofía francesa sobre la guerra civil española.

Maite, nos despedimos con filosofía, mejor que hacerlo contigo,

¿qué te parece? Muchísimas gracias por acompañarnos.

Gracias a vosotros. A ustedes les deseamos también

una feliz tarde de sábado, aquí en La 2.

Nos vemos la semana que viene con más contenido para todos.

Saludos.

(Música créditos)

  • Para todos La 2 - 13/01/18

Para todos La 2 - 13/01/18

13 ene 2018

Emprendedores sociales. El patio, la escalera, el ascensor. Son algunos de los puntos de encuentro con los vecinos. Antonella Broglia nos presenta las propuestas de dos innovadores sociales para cambiar las relaciones con los vecinos que pasan por compartir algo más que las zonas comunes.

Filosofía para profanos. Glosamos la figura de la filósofa francesa Simone Weil y recordamos su paso por la Guerra Civil española. Eso marcó, sin duda, parte de sus planteamientos filosóficos. Maite Larrauri nos cuenta anécdotas y vivencias de Simone Weil.

Reflexión. Hablamos de belleza pero dejando de lado la parte estética del término y centrándonos en el aspecto moral. Entrevista a Arash Arjomandi, profesor de ética de la UAB y autor de "Gozar la vida por medio de actos bellos".

Medio ambiente. La reintroducción del lince en la península ibérica. Un nuevo y ambicioso proyecto se ha propuesto afianzar su población. Se trata del programa Iberlince. Su objetivo es habilitar corredores ecológicos, conectar áreas y recuperar una población que, en 15 años, se ha multiplicado por 5.

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