Presentado por: Marta Càceres Dirigido por: Quim Cuixart

Magacine semanal centrado en temas sociales y de participación ciudadana y presentado por Marta Cáceres. El espacio tiene como objetivo dar voz a entidades públicas o privadas, asociaciones, ONG's, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día.

Contará con varias secciones fijas a cargo de Antonella Broglia (Emprendimiento social), Maite Larrauri (Filosofía para profanos), el pensador Jorge de los Santos (¿En qué mundo vivimos?) y la actriz Blanca Marsillach (Comprometidos).

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Para todos los públicos Para todos La 2 - 10/12/16 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal? La actualidad social es desde ahora protagonista en La 2.

En los próximos minutos trataremos los siguientes temas.

¿Se han preguntado alguna vez cómo se prepara un voluntario?

Están ahí cuando les necesitamos,

¿pero qué formación pueden recibir los profesionales del altruismo?

Hablaremos de ello con un psicólogo.

También de las pautas a seguir

para no quedar tocado en situaciones de crisis.

También visitaremos dos escuelas en L'Hospitalet de Llobregat

para conocer de primera mano un método educativo

llamado "Aprendizaje y servicio". ¿En qué consiste?

Se trata de adquirir conocimientos practicando la solidaridad.

Nadie nace enseñado

y por eso en nuestra sección de innovación ciudadana

descubriremos iniciativas que se están llevando a cabo

en países como Alemania o Italia,

que ayudan a aprender el noble oficio de ser padres.

(Música)

En L'Hospitalet de Llobregat

nos fijamos en el proyecto educativo de dos escuelas

en las que la solidaridad es una asignatura que puntúa.

Se llama "Aprendizaje y servicio"

y con ella sus alumnos aprenden empatía, respeto

y hasta psicomotricidad,

porque comparten actividad con unos compañeros muy especiales.

(Música)

Conocer es querer.

Este es el nombre de la actividad

que une a los alumnos de la Escuela de Educación Especial Escorça

con los de 3 de la ESO del instituto Bisbe Berenguer,

en L'Hospitalet de Llobregat.

Hace 15 años que empezamos a hacer la actividad compartida

con la otra escuela y con resultados muy buenos.

-Los alumnos, al principio,

la primera reacción incluso es de miedo.

Están temerosos de qué se van a encontrar,

si les voy a hacer daño o no a los niños de Educación Especial.

A base de irlos conociendo,

se va estableciendo esta relación que tenemos con ellos

y realmente se les llega a querer.

De hecho, hay unos dramas el día de la despedida...

Que es una conexión que han hecho que cuesta de desligar.

Cada jueves por la mañana, los alumnos del centro Escorça

esperan la llegada de los chicos de instituto.

Cada jueves nuestros chicos saben que vamos y hacemos la actividad.

Entonces, el jueves,

si hace mal tiempo y tenemos que cambiar la actividad,

ese día se siente.

Para ellos es importante

y lo tenemos dentro de nuestra rutina como escuela.

Los de secundaria llegan puntuales a la cita.

Todos se dirigen hacia el instituto, donde se desarrolla la actividad.

Y llegan enseguida porque ambos centros están cerca.

"Conocer es querer" es un crédito variable

de estos alumnos de 3 de la ESO. Una asignatura muy bien valorada.

Nuestros chicos, algunos de edad similar,

van allí, comparten un tiempo,

hacen actividades que ellos preparan para nosotros.

Y se trata un poco de relacionarnos

y abrir la Escuela de Educación Especial.

-El hecho de que estén en una actividad

compartiendo y aprendiendo

con chavales de una normalidad, como la tuya y la mía,

para ellos supone el hecho de salir al mundo, realmente.

Piensa que, normalmente,

son niños que están muy acogidos en su familia.

Hay niños que quizá van al parque,

pero hay niños que tienen mucha dificultad para salir

e interactuar con niños en otros lugares

que no sea la escuela

u otros espacios que les podamos ofrecer y generar.

Partimos de que este proyecto

se basa mucho en todos los aspectos de la inteligencia emocional.

Y eso no requiere una capacidad intelectual mínima.

Requiere el notar, sentir que soy importante para el otro.

Y eso va en todas direcciones.

Amor. Recibo mucho amor

porque yo pensaba que no daríamos nada...

No sé, pero cuando lo conocí y los vi a todos,

me gustaron todos.

Es amor a todos.

-Claro, porque si hago feliz a alguien, yo seré feliz

haciendo feliz a alguien.

-Sí.

Es una sensación muy buena.

No sé cómo explicarlo. -La mano en la boca, no.

-Te hace sentir bien.

Te hace sentir muy bien.

-A veces, se ríe. La veo también tranquila.

A veces, está más nerviosa. Depende del día.

Algún día se duerme y todo.

(Música)

Los alumnos de secundaria y los profesores

preparan las actividades con antelación

y las van adaptando a las necesidades

de cada uno de los chicos de educación especial.

Siempre les digo que no lo vean como una materia,

que lo vean como una experiencia de vida.

Que les va a ayudar tanto a nivel académico aquí,

como a nivel personal cuando salgan del centro.

Que se queden con esa idea para mí es lo fundamental.

Luego, la otra gran idea del proyecto es la normalización.

Que se establezcan relaciones con diferentes tipos de gente

de una manera normal y de una manera autónoma,

que les demos herramientas

para que ellos luego puedan tener esta relación de manera autónoma.

"Conocer es querer" no es una actividad aislada.

Forma parte de un proyecto que se llama "Aprendizaje y servicio".

Es una metodología educativa

cuyo objetivo es aprender a través del compromiso social.

L'Hospitalet de Llobregat es pionera en España en este ámbito,

con 70 entidades

y 44 centros educativos implicados.

Y muchos años de experiencia.

Por todo ello,

este año ha recibido el primer premio internacional

de ciudades educadoras.

Sabemos que estarán ahí para arrimar el hombro

en cuanto ocurra cualquier catástrofe o conflicto.

Hablamos de los voluntarios.

Son imprescindibles en muchas organizaciones.

Seleccionan las personas más adecuadas

para ir a uno u otro lugar.

Hoy queremos fijarnos en ese proceso

y por ello nos acompaña el psicólogo Jorge López Pérez Vallejo.

Bienvenido. Marta, buenos días.

Lo primero que nos preguntamos

es si hay que ser de una pasta especial

o hay que tener algún tipo de perfil determinado para ser voluntario.

Sí, sí.

Efectivamente, el voluntario tiene que tener unas características

que le permitan enfrentarse a situaciones extremas

y que, además, esas situaciones

pueden llevarles a situaciones psicológicas complicadas

después de su actuación.

¿Tienen que pasar alguna prueba? ¿Las organizaciones en qué se fijan?

Eso sería lo realmente perfecto,

que las entidades llevaran un proceso,

no tan exhaustivo y de selección

como pueden llevar las organizaciones empresariales,

pero sí un proceso de selección

donde se evalúe y se mida la idoneidad

del candidato voluntario con la entidad con lo va a recoger.

Esa idoneidad debe medirse a través

de una serie de habilidades, competencias y capacidades

para poderse enfrentar a los proyectos

que esta entidad tenga destinados

en determinados países o en determinadas actuaciones.

Por ejemplo, ¿cuál es la idoneidad en cada uno de los casos?

Nosotros tenemos identificadas tres tipos de entidades.

Tres tipos de entidades muy estratificadas,

después de haber evaluado cada una de ellas en investigaciones previas.

Tenemos las entidades prácticas, las entidades intelectuales

y las entidades emocionales.

Es muy importante que el voluntario

sea un voluntario que pueda trabajar

en relación a la entidad a la que va a ir.

Tiene que ser un voluntario

que pueda enfrentarse a situaciones prácticas.

Si va a trabajar en una entidad, ONG, asociación, federación, fundación,

que tenga proyectos prácticos,

tendrá que ser un voluntario con afán emocional,

si tiene que enfrentarse a entidades

que van a liderar proyectos emocionales,

y un perfil intelectual

para entidades que van a trabajar sobre proyectos de base intelectual.

Hay acontecimientos como terremotos, inundaciones,

que no se pueden prever.

¿Hay un banco de datos, una lista de personas

que pueden hacer esa incorporación inmediata?

Sí.

Grandes entidades por todos conocidos tienen bases de datos

donde han recogido perfiles

que puedan actuar en situaciones extremas

y de una manera muy ágil y rápido.

Estas entidades son las que llamamos entidades prácticas.

Pueden actuar rápido, instantáneamente

y en días...

Si es en un proyecto internacional y en horas.

Si es en un proyecto nacional,

puedan ponerse a la práctica con resultados rápidos.

Se ponen en situación, ¿no? Inmediatamente.

Ahí es donde el perfil tiene que ser un perfil práctico,

donde tenga muy desarrollado el instinto de supervivencia.

¿Eso cómo se prepara?

Eso se prepara y se debería preparar desde la entidad.

Previamente, con un itinerario de integración.

De integración del voluntario

en la entidad y el proyecto en el que va a trabajar.

Ese itinerario debería estar basado inicialmente

en un estudio de la idoneidad del voluntario

a la entidad y al proyecto,

y luego, en una etapa posterior en un proceso de integración

del voluntario en la entidad y en el proyecto,

donde es muy importante la información y la formación.

Eso sería lo idóneo, pero luego ocurre lo que ocurre.

Muchas veces hay intangibles imprevistos,

hay que actuar rápidamente y ya estás in situ.

¿Qué necesidades tienen los voluntarios

cuando están ya actuando?

Ahí es donde está la figura nuestra como psicólogos

para poder ayudarles en ese proceso de integración rápida en el programa.

Y ahí es donde nosotros intervenimos de una manera preventiva

para evitar el impacto posterior,

si el proyecto tiene situaciones extremas

que puedan afectarle psicológicamente.

Nosotros utilizamos un modelo de terapia estratégica

donde evadimos directamente

el miedo que pueda tener esta persona a lo desconocido en el proyecto

o a lo que abandona cuando se integra en el nuevo proyecto.

No podemos olvidar que los voluntarios tienen familias,

tienen hijos, tienen padres,

y abandonan este núcleo familiar y este núcleo personal

para enfrentarse a un proyecto desconocido.

Aparece el miedo.

Ese miedo de ida y vuelta,

¿cómo se gestiona?

Es decir, uno sabe que eso le va a cambiar.

Tenemos que identificar primero y desde nuestro modelo identificamos

si esta persona se ha visto afectada por el proyecto en el que está.

Es lo primero que tenemos que identificar.

Si el proyecto le ha bloqueado.

Le ha bloqueado porque le ha sobreprotegido,

le ha bloqueado porque le ha limitado su voluntad

o le ha protegido o le ha limitado porque le ha dogmatizado.

Una vez que hemos identificado que ninguno de sus tres factores

han influido psicológicamente sobre el voluntario,

pasamos a identificar.

Si el voluntario tiene miedo a lo desconocido,

cuando vuelva y tenga que reconstruir su vida que ha abandonado,

o miedo a lo que abandona en el proyecto en el que está.

En ese momento, tenemos que intervenir psicológicamente

para abordar ese miedo

y ese control absoluto que hace el voluntario

para evitar ese miedo.

Una vez identificado si existe miedo a lo desconocido

cuando vuelva después del proyecto

o miedo a lo que abandona después de mucho esfuerzo,

tenemos que identificar

si ninguno de los dos elementos analizados

son los que le afectan psicológicamente,

si existe alguna patología

que haya desarrollado durante el voluntariado.

¿Todo eso se sabe con certeza? Cada persona es distinta,

cada persona tiene esa generosidad y la gestiona como puede,

¿pero es cierto que vuelves con miedo, que te vas con miedo,

que te encuentras con cosas que no puedes gestionar

y necesitas ayuda? Es bueno reconocer eso también.

El miedo es la sensación eternamente conocido

de todos hemos sufrido alguna vez.

Es la que invade la mayoría de los bloqueos

y la mayoría de los problemas en la sociedad actual.

Pero ya está estudiado remotamente desde hace siglos

que el miedo era el problema

que llevaba a muchas personas a perder el control.

Con lo que sí sabemos que la base es el miedo.

Luego, lo que analizamos es cómo gestionamos ese miedo

y el deterioro que lleva a ese miedo.

¿Hasta qué punto puede llevar a un deterioro,

o a un conflicto o a sentirte mal físicamente

después de haber hecho una buena obra?

El miedo a lo desconocido te lleva a llevar un control absoluto

para evitar ese miedo.

Ese control te lleva a actuar continuamente

ejerciendo una medida de todo lo que haces.

Cuanto más controlas, más pierdes el control.

El control para evitar ese miedo que tienen,

es lo que les lleva a ellos a perder el control.

Y sí, lo tenemos muy medido. Por ejemplo.

Si has estado en una situación de conflicto

o has visto mucha pena, mucho dolor, mucha rabia,

vuelves a casa y vuelves a tu vida.

¿Cómo puedes ejercer ese control

o cómo se te puede ir de las manos eso?

Intentando controlar en la nueva situación de vida

que evitar ese miedo que has tenido

o intentando controlar en el núcleo familiar al que llegas de nuevo,

intentando controlar todo lo que le quieres transmitir

para que ellos, los familiares que viven cercanamente con ellos,

conozcan la situación que han vivido.

Entran en un conflicto familiar

porque el voluntario intenta transmitir continuamente

todo lo que ha vivido y lo que ha sufrido.

Pero eso se cura. Sí, se cura.

Tenemos intervenciones terapéuticas

con unos resultados de sanación increíbles.

En un 95 % de nuestros casos,

los voluntarios, no solo los voluntarios,

cualquier persona que sufra cualquier psicopatología,

tiene solución, si está bien identificado,

y si asiste a un modelo terapéutico adecuado.

Sabiendo que esa descompresión es normal

y entra dentro de unos límites. Sí.

Entraría en los límites de lo que es patológico

y de lo que es un problema.

Tenemos que medir si está en un problema

o ha entrado ya en unos niveles de psicopatología.

Pues Jorge López Pérez Vallejo, muchas gracias por esta sesión

que nos has dado sobre los consejos para los voluntarios.

Gracias, Marta.

Seguimos, vamos ahora con más cosas, con más temas sociales.

Ahora toca aprender sobre innovación ciudadana

en cuestiones de paternidad y maternidad.

Atentos, que llega Antonella Broglia. ¡Mamma mia!

(Música)

Conciliar la vida profesional con la vida personal

es un reto para la sociedad, pero es un reto que se complica

cuando añadimos maternidad y paternidad.

Antonella Broglia nos va a contar algunas iniciativas ciudadanas

que trabajan en ello. Antonella, ¿por cuál empezamos?

Empezamos por un caso alemán

de un emprendedor social, Walker Weiss,

cuyo propósito es poner en valor la paternidad, es decir,

estas iniciativas de hombres que deciden abandonar

durante seis meses o incluso un año el puesto de trabajo

para poder cuidar de sus hijos recién nacidos.

El caso es, en primer lugar, su caso en particular.

Cuando él era un directivo, cuando en el año 2000

decide quedarse en casa a cuidar de su hija recién nacida.

Aislamiento total de sus excompañeros del entorno empresarial

incluso, gente que se ríe de él.

Luego, él se da cuenta que, en realidad,

hay muchísimos padres que están interesados

en que en la sociedad se habiliten las condiciones

para que cada vez haya más padres que se queden en casa

a cuidar de sus hijos recién nacidos

y crea una organización que tiene varios aspectos.

Uno, de crear comunidades entre los padres educadores de bebés,

para que se conozcan entre ellos, se apoyen entre ellos y aprendan.

Luego, una dirigida a los directores de Recursos Humanos de las empresas

para que entiendan que un padre, en baja paternal,

es un padre que está adquiriendo competencias,

no perdiendo competencias y, por lo tanto,

que hay que mirarlos desde un punto de vista positivo,

que hay que darle créditos, que hay que darle reconocimientos

y que hay que habilitar las condiciones para que eso se dé.

Lo interesante de Walker es que, cuando él era mucho más joven

y trabajaba en organizaciones

y centros de jóvenes en riesgo de exclusión,

él mismo se había dado cuenta que estos jóvenes marginados

lo eran, en gran medida, porque sus relaciones con sus padres

habían sido relaciones disfuncionales.

Por tanto, en él hay toda una vida de un trabajo

que pretende reconstruir esa relación, el hijo con su padre,

para que la vida sea mucho más sólida para ese chico y de ahí, también,

que el padre esté presente en un momento educativo fundamental,

que es el del nacimiento.

Y que la baja paternal no signifique un retroceso profesional, ¿no?

Exactamente. Eso es parte también de lo mismo.

O sea, la empresa tiene que mirar este fenómeno

de manera opuesta a como lo está haciendo.

El padre, que ha estado en su casa un año con un bebé,

vuelva y es el mejor profesional, porque ha aprendido cosas

que son fundamentales en el entorno profesional.

Y no me refiero solo a la educación emocional,

me refiero también a hacer 10 cosas a la vez,

a no dormir por la noche, a resolver problemas

y a educar a otra persona para que sea independiente.

Responsabilidad más responsabilidad. Absolutamente.

Se llama Walker Weiss

y su organización se llama "Padres en equilibrio".

Seguimos con otro caso en Polonia, ¿no, Antonella?

Sí, es Sylwia Chutnik, una escritora que allí es conocida.

Es escritora, activista social, feminista, anarquista,

ha sido activa en la sociedad desde que era muy joven,

creando esas marchas feministas donde nadie quemaba nada

y todas se dedicaban a bailar y a cantar

unas marchas muy pacifistas

que en Polonia han cambiado realmente la historia de las marchas.

Entonces, ella es madre

y comprende sobre su propia piel y en su propia experiencia,

de nuevo, aislamiento e invisibilidad

de la madre con un bebé recién nacido.

Estas figuras desaparecen del tejido social y productivo.

Ella dice: "No, hay que hacer campaña para que salgan de casa".

Y esa es su batalla realmente.

Tiene una plataforma

donde incita a las madres con hijos recién nacidos a salir

y a unirse con otras,

a buscar puestos de trabajos amables, que los hay, hacia las madres

y a crearse sus emprendimientos

para volver a ser seres visibles en la sociedad.

Ella dice, precisamente,

que el empoderamiento de la madre con el recién nacido

pasa por quitar de en medio esa invisibilidad,

tienen que volver a vivir,

tienen que volver a ser parte de lo social,

tienen que salir con sus propios niños

e ir a los sitios donde se puede ir con los niños,

pero hay que salir y ser una parte activa.

Tenemos que ver madres con bebés recién nacidos

en la sociedad,

no puede estar encerrada en casa, porque es peor para todos.

Claro, claro. Y el tercer caso es en Italia,

con un caso que podríamos llamar "Maternidad como máster",

el "Máster de la maternidad". Sí, que es como ella lo llama.

Riccarda Zezza, una mujer que estaba en una carrera formidable,

llegó a lo más alto en organizaciones como Nokia,

donde tenía un cargo internacional, la casa, tiene un hijo, vuelve

y su empresa ya no la trata de la misma manera.

Ya no puede reconstruir su carrera hacia arriba,

ya está en una zona un poco más apartada

y ella comprende que la empresa le está lanzando un mensaje,

que es de que esta la maternidad ha creado una depreciación en ella.

Y dice: "No, eso hay que darle la vuelta al 100 %".

Se va y empieza a organizar dos grandes líneas de trabajo,

uno es esta, MAAM, "Maternity as a master",

"La maternidad es un máster".

Las empresas tienen que entender que una madre

que va a su casa a tener un bebé

y lo va a crecer los primeros seis meses,

eso es un curso acelerado de todos los "skills" necesarios

para el trabajo bien hecho en su empresa,

"multitasking" de responsabilidad, resiliencia,

crear independencia en otro ser.

Podemos ver en el cerebro lo que le sucede a una madre

cuando hay un bebé recién nacido, todas las cosas que aprende.

Esa es una.

La otra es un coworking, un espacio de coworking,

que ella llama "Cobaby",

donde la casi madre o la recién madre pudiera hacer cosas,

con el niño, que tiene un espacio ahí para ella poder estar con el niño

y trabajar en el mismo sitio con otros en igualdad de condiciones.

Este aspecto es algo que se ha desarrollado

por toda Italia,

porque ella ha creado uno en Milán, "Piano C", "Plan C", se llama,

porque no es o solo trabajo o solo maternidad,

sino que se puede hacer todo.

Desde Milán, donde ella crea el primero,

se van desarrollando por toda Italia

en base a un criterio muy abierto de replicación.

Riccarda Zezza, "La maternidad es un máster".

Gracias, Antonella, por esos tres proyectos

para el reconocimiento de la maternidad y de la paternidad.

Gracias a vosotros.

¡En qué mundo vivimos!, es una exclamación

que pronunciamos quincenalmente en este programa.

Puede ser de asombro, de queja, de perplejidad.

Hoy, Jorge de los Santos, su artífice,

nos propone cuestionarnos el presente.

Esa excesiva insistencia, según él,

en que vivamos inmersos en el momento, en el ahora.

Jorge de los Santos, ¿qué tal? Buenos días, querida. Un placer.

¿Qué ocurre, entonces?

Vivir el presente, ¿es una buena filosofía de vida, no?

Es un planteamiento, un planteamiento antiguo,

tampoco es algo que hayamos inventado ahora.

Ahora, normalmente, creamos neologismos con conceptos antiguos.

Es un planteamiento que ya...

Bueno, que está muy arraigado en la filosofía oriental

y en la tradición oriental de pensamiento,

a través del budismo, básicamente,

y de todos sus sistemas meditativos y tal, que más que ahí,

lo que se pretende, el presente, lo que se pretende es el instante,

es decir, la supresión

de la capacidad simbólica que tenemos, que hablaremos un poco.

Pero en nuestra tradición, también, desde el hedonismo,

Epicuro, por ejemplo, con su "Tetrafarmakon",

no nos dice que vivamos el presente, nos dice, sobre todo,

lo que pretende el hedonismo y el estoicismo, básicamente,

el segundo estoicismo, Marco Aurelio y Epiteto,

es que no vivamos supeditados a algo que no está bajo nuestro control.

Que es, en el fondo, lo que se pretende, digamos,

con esta máxima de decir: "Vive el presente,

no vivas anclado en el pasado

ni vivas supeditado a algo que no está bajo tu dominio,

como es el futuro".

Lo que pasa que en nuestro paisaje, digamos, ideológico,

este que sometemos, digamos, cada 15 días aquí un poco a cuestión,

con un faisán, lo que hacemos son croquetas.

O sea, ¿tú crees que ahora ese no es exactamente el planteamiento

o no se ha interpretado bien? No, lo que hacemos normalmente,

cuando te digo que con un faisán hacemos croquetas,

lo que hacemos es un producto, en primer lugar, consumible,

un producto digerible, un producto acto para niños,

es decir, como para todos los públicos,

de fácil digestión y que, en el fondo,

del faisán, en esa croqueta, ya no queda nada.

Entonces, hacemos un remix, algo que nos permite

generar un producto que sea comercializable

y que aparezca, digamos, el experto de turno,

ya hemos hablado de algunos de estos expertos,

a aconsejarte estas cuestiones.

Cuando, por ejemplo, en el marco ideológico,

en el cristianismo, el que dominaba, cuando tú te encontrabas mal, Marta,

siempre aparecía un sacerdote dispuesto a echarte una mano,

a decirte: "Siete Ave María...".

Pero, normalmente, lo que no hacía el sacerdote era decirte:

"La culpa es nuestra,

porque te estamos llenando la cabeza de responsabilidad,

olvídate de las pamplinas que te decimos y tira para adelante".

Ahora, sucede un poco lo mismo.

Ahora, difícilmente, un experto va a venir a decirte...

Lo que hace normalmente un experto

es convertirte en un elemento adaptado a ese marco,

pero, en ningún caso, cuestionar ese marco.

Cuando el marco, o sea, cuando todo el ambiente, digamos, ideológico

está patologizado, es algo enfermizo, algo perverso,

no conviene estar bien adaptado.

O sea, la señal de estar bien adaptado,

o sea, de no someter a crítica ese marco,

no es una señal de salud para uno mismo.

¿Y el "carpe diem"? El "carpe diem"...

También era vivir el presente, ¿no? Sí, era cosechar el presente.

Se dice ahora muchos también. Sí, no se va a decir ahora, claro.

Lo que, normalmente, se dice, dentro del primer verso,

se dicen las tres primeras palabras, o sea, "cosecha el presente",

cosecha, o sea, estruja el presente.

Pero, te vuelvo a decir, Horacio también tenía esa...

Digamos, esa idea fundamental de decir:

"Aprovecha lo que hay ahora, pero sin descartar lo que has vivido

y lo que puedas vivir", o sea, aprovecha, cosecha,

"carpe diem quam minimum credula postero",

o sea, y no concedas crédito al porvenir, es lo que dice.

Pero, hoy en día, que con este presentismo

lo que se pretende es una imposición de un modo de vida

en el que prima la flexibilidad, por ejemplo.

¿Tú te acuerdas, Marta,

de las películas esas de "Misión imposible"?

Que estás en cualquier sitio, por ejemplo, aquí, ahora,

y, de repente, sale la grabación aquella que te dice

y te da una serie de instrucciones de la hostia, o sea, se dice:

"Tienes que estar en el recinto, en el bar tal de Praga, a tal hora,

tienes que ver...". Y empieza la cuenta atrás.

Y empieza... "Y esta cinta se autodestruirá en 16 segundos...",

entonces, uno siempre piensa: "Si a mí me pilla ahí

y resulta que, de repente, pasa una azafata guapa

o me da un picor en la pierna o me rasco...",

es decir, si me descuido, me voy a perder, digamos,

el sentido de mi existencia, o sea, lo que tengo que hacer.

Luego, uno descubre que a esa voz, en realidad,

le importa un pimiento salvar el mundo,

por supuesto, le importas un pimiento tú.

Esa voz lo que quiere es que la escuches.

O sea, lo que fundamentalmente quiere es que tú estés siempre pendiente

de cuándo va a saltar la puñetera cinta magnetofónica

para decirte lo que tienes que hacer.

O sea, que ahora con ese "Vive el presente"

lo que se está diciendo es:

"Estate dispuesto a hacer lo que te ordenemos

en cualquier momento". Es imperativo.

Es imperativo, o sea, esa cosa imperativa de decir:

"Cuando te digan, Marta, se cambias de ropa,

presentas otro programa, te vas, dejas esto

y te vas a cosechar patatas...",

O sea, "Cuando demos la orden, tú vas y obedeces".

O sea, esa flexibilidad, por llamarlo entre comillas

y de una manera cariñosa, esa supeditación,

esa esclavitud a la voz, es lo que pretende el sistema.

Claro, con eso, pretende individuos que puedan cambiar de opinión,

aquello que decía Groucho Marx,

"Estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo otros",

O sea, eso, un tipo fácil de cambio de opinión

y que, además, por eso mismo,

porque haya querido romper con el pasado y futuro,

haya perdido su capacidad crítica.

¿Y no es, también, en el sentido de decir: "Vive el presente",

porque estás ausente? ¿Por qué no estás?

O sea, ¿estás, pero tienes la cabeza en otro lado?

Por eso, quizá, intentan ayudarte o intentan decirte: "Cálmate,

vive el presente, vive el momento, no juzgues".

Sí, eso está muy bien, digamos, en cuanto a técnicas de relajación,

es decir, "Tranquilízate, para un poco la cabeza,

relájate un poquito".

Claro, nuestro marco es un marco hecho, precisamente,

para no parar nunca la cabeza, esto es evidente.

O sea, continuamente hay ese reclamo, esas voces, ese murmullo de fondo.

Por todas partes, imperativos. Por todas partes, imperativas, ¿no?

Pero hay una cosa que no hay que olvidar,

una cosa es relajarte, aunque ahora, vuelvo a decir,

pongan neologismos anglosajones y le pongan nombres rarísimos...

Lo que te dicen es: "Respira hondo e intenta, de alguna manera,

suspender ese proceso de simbolización

que todos los seres humanos, en cuanto a humanos, tenemos".

Ese poner palabras, ese utilizar el lenguaje.

Pero resulta que el ser humano es un animal que conjuga,

o sea, es un animal que trae el pasado al presente

y del presente, construye el futuro, o sea, esa es su condición.

Nietzsche, por ejemplo, en la "Segunda intempestiva",

que es un texto magnifico,

y que Miguel Morey tiene una conferencia,

que se puede ver en YouTube, que es maravillosa, sobre el tema,

habla de cómo el ser humano está fascinado por el animal,

por lo feliz que está, aparentemente, el animal.

Y cuando le pregunta al animal, dice: "¿Cómo lo hacéis vosotros?".

El animal se le queda mirando y le quiere responder,

pero no le puede responder porque ya ha olvidado la pregunta.

Es decir, el animal está sujeto al palo de la inmediatez,

no tiene ese proceso, no tiene lenguaje, es decir,

no conserva la pregunta.

Nosotros conservamos la pregunta

y esa es una bendición de nuestra condición humana.

¿Bendición?

Es una puñetera maldita bendición, si quieres que lo matice.

Es el origen, digamos, de todo nuestro conflicto,

de toda nuestra tragedia, nuestro lenguaje, nuestra palabra,

pero es nuestra condición y no podemos renunciar a ella.

Jorge de los Santos, tenerte aquí presente es un placer.

Nos vemos en un futuro no muy lejano.

Eso espero, querida.

A ustedes, también les queremos con nosotros ahora y siempre.

Hasta el próximo programa. Saludos para todos.

(Música créditos)

Para todos La 2 - 10/12/16

10 dic 2016

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