Presentado por: Marta Càceres Dirigido por: Quim Cuixart

Magacine semanal centrado en temas sociales y de participación ciudadana y presentado por Marta Cáceres. El espacio tiene como objetivo dar voz a entidades públicas o privadas, asociaciones, ONG's, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día.

Contará con varias secciones fijas a cargo de Antonella Broglia (Emprendimiento social), Maite Larrauri (Filosofía para profanos), el pensador Jorge de los Santos (¿En qué mundo vivimos?) y la actriz Blanca Marsillach (Comprometidos).

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Para todos los públicos Para todos La 2 - 26/11/16 - ver ahora
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¿Qué tal? Aquí estamos,

dispuestos a ofrecerles una nueva dosis de actualidad social.

Nuestro recorrido de hoy nos llevará a reflexionar

sobre las intolerancias,

conocer las últimas iniciativas ciudadanas

para personas privadas de libertad

o descubrir una guardería donde los bebés aprenden música.

Antes, empezaremos hablando de Haití,

un país que sufre especialmente

las consecuencias del cambio climático.

En septiembre, el huracán Matthew

arrasó una tierra que encontró reseca

y, prácticamente, deforestada, causando una crisis humanitaria

que aún afecta a más de 1 millón de personas.

Lo abordaremos con una cooperante de Alianza por Solidaridad

que acaba de regresar de allí.

En nuestro espacio de reflexión sobre el mundo que nos rodea,

hablaremos de los fanatismos y las intolerancias presentes

en nuestro más cercano día a día.

Jorge de los Santos planteará aspectos sociales, sexuales

y hasta alimentarios que, según él, nos vienen impuestos.

En la sección de innovación social,

Antonella Broglia nos descubrirá una iniciativa italiana

para que los centros penitenciarios realicen productos artesanales

"made in" la cárcel

y otra sobre cómo llevar educación y libros a las prisiones de Uganda.

(Música)

De todos son conocidos los beneficios de la música.

Con ella, nos divertimos, nos relajamos

y ambientamos toda clase de celebraciones y despedidas,

pero ¿desde cuándo los humanos estamos preparados para escuchar

e incluso, aprender música?

Quizá se sorprendan si confirmamos

que la respuesta es desde el mismo vientre materno.

Además, hemos encontrado una escuela infantil

que utiliza un método especial para familiarizar a los niños

con la música, y es que sí, los hay

que ya nacen con la partitura bajo el brazo.

Quiero ser tu medicina, tus silencios y tus gritos,

tu ladrón, tu policía, tu jardín con enanitos.

En ese jardín con letra de canción nos recibe Pilar,

una emprendedora que ha decidido combinar el cuidado infantil

con el desarrollo intelectual a través de la música.

Este es el jardín y estos los enanitos.

Desde muy pequeños, estos niños son capaces de identificar sonidos,

reconocer notas y familiarizarse con los pentagramas.

La música favorece a la memoria, a la concentración y a la atención.

La música es buena para las matemáticas.

-Trabajamos la educación auditiva y el lenguaje musical

desde los niños pequeñitos, desde 15, incluso niños más pequeños,

hasta los tres años, en escuelas infantiles,

y hasta los seis años, en escuelas de música.

-Es como el lenguaje materno.

Un niño aprende lo que va escuchando de una forma natural.

Si tú a un niño, cuando está en el vientre materno,

le estás poniendo una nota... (CANTA) "La".

Él siempre, siempre la recordará.

-Las escuelas infantiles,

lo que hacemos es empezar a poner los cimientos en los niños

para que vayan adquiriendo una serie de habilidades,

una serie de conocimientos, una serie de rutinas

que, cuando lleguen al colegio,

les parezca la continuidad de la escuela.

Cuando ellos escuchan música, también bailan.

Cuando bailan, están, el esquema corporal,

lo están moviendo,

la coordinación la están mejorando,

el equilibrio lo están mejorando.

-Con la música trabajamos una parte del cerebro que, de otra manera,

no se trabaja con otras expresiones.

Entonces, pueden saber perfectamente y entender mucho más las matemáticas,

los niños, según van evolucionando, los idiomas,

porque tienen esa parte del cerebro muy trabajada. La coordinación.

¿A ver cómo suena esta nota?

(CANTA) -"La". -Perfecto.

Tenemos también el "Libro de mis sonociones",

con el cual trabajamos a los niños

desde que están en el vientre materno.

Les introducimos en el lenguaje musical,

la nota la, la nota do, la entonación.

¿Quién más me dice qué es esto? La clave de...

-Fa. -Sol. Muy bien.

Vamos a ver... ¿Quién se acuerda qué es esto?

-Yo. -¿Me lo dices tú?

-La clave de fa. -Muy bien.

Los niños muy pequeñitos, con 15, 18 meses, reconocen la clave de sol,

pero no lo pueden expresar,

no pueden decir que es la clave de sol, pero la reconocen.

Cuando van siendo más mayores...

Es un método que va evolucionando con ellos, con la edad.

Nuestro método de música se llama "Viajando al país de la música"

y es un cuento.

Es el método de música del Mago Diapasón.

Luego tenemos un montón de amigos y, a través de ellos,

el Mago Diapasón nos enseña

educación auditiva y lenguaje musical.

-Todo ese beneficio de la música, al final, sale a la luz

en tu vida adulta.

En cuanto a memoria, concentración, atención, matemáticas,

socialización con otros compañeros.

Entonces, la música tiene muchos beneficios

y si la haces desde pequeño, pues mucho mejor.

Es lo que tiene la música como pilar,

como sustento de un desarrollo intelectual

que puede cultivarse, incluso, desde antes del nacimiento.

(Música)

Estas son imágenes de Haití,

de las consecuencias del huracán Matthew,

que hace poco más de un mes asoló la isla caribeña.

A su paso, dejó un millar de víctimas mortales,

arrasó la agricultura de subsistencia

en 4 de los 10 departamentos del país

y más de 16 000 personas perdieron su vivienda.

Incrementó, además, peligrosamente el riesgo de hambruna y cólera

y todo eso cuando el país todavía no ha conseguido reponerse

de los destrozos humanos y materiales

causados por el terremoto de 2010.

Está con nosotros a Cristina Selva, de Alianza por la Solidaridad.

Acaba de regresar de la zona y puede darnos detalles.

¿Qué tal? Bienvenida, Cristina. Gracias.

De entrada, ¿cuál es la imagen que te viene a la cabeza

si yo te digo Haití, ahora? La foto de Haití, ahora mismo,

para mí es una foto de una isla

azotada por riesgos hidrometeorológicos,

que conllevan desastres, como pueden ser los huracanes,

las inundaciones, los terremotos, las sequías.

Ahora mismo, para mí, la foto

es 2 100 000 personas afectadas por el huracán Matthew.

De estos 2 millones, 900 000 personas son menores.

1 400 000 están con necesidad de ayuda de urgencia ahora mismo.

En la foto, también hay rutas destrozadas,

colegios totalmente destrozados, 150 000 niños y niñas

que no tienen acceso, ahora mismo, a la enseñanza.

Casi 6000 casos de cólera...

Pero también hay una isla linda,

con gente con mucha fuerza, con ganas de seguir adelante.

Vamos por partes.

En esa imagen dantesca que nos podemos imaginar,

hacemos un zoom y vamos a la tierra.

Se encontraba en plena cosecha. Sí.

Entonces, ¿qué ha ocurrido?

Principalmente, la destrucción del 100 % de la cosecha.

En la zona más afectada, donde el huracán llegó,

el ojo del huracán que llamamos,

podemos decir que se ha destruido el 100 % de la cosecha

y casi el 80 % de todo el ganado.

Entonces, después, repasando la cosecha,

prácticamente, no hay dinero y eso implica, por lógica también,

una emergencia y una inseguridad alimentaria, ¿no?

Así es, el hecho de que no tengamos una cosecha ahora mismo,

en unos meses puede provocar una situación de hambruna

o de desnutrición severa, muy fuerte.

Por eso es muy importante ahora

activar, potenciar la cosecha de noviembre

con productos de ciclo corto para que, de aquí a unos meses,

tengan algo para comer. ¿Por ejemplo?

Por ejemplo, hortalizas, maíz,

lo que ellos cultivan.

Esto era una zona donde se cultivaba bastante,

en comparación con otras,

una diversidad de hortalizas bastante considerable

y producía para otras zonas del país.

El hecho de que ahora hayan destruido la cosecha en esta zona,

no solo afecta a la gente que vive allí,

sino que también nos afecta a gente de otras zonas

que se abastecía del mercado de Grand'Anse

y también de la capital.

Del campo pasamos, como decías tú, a la capital,

a las infraestructuras, hospitales, edificios...

Haití es un país con muy pocas infraestructuras, en general.

De las que quedan en pie, podríamos decir.

Claro, las que había son viejas

y son, de una calidad en la construcción, bastante...

Con muchas debilidades.

Entonces, han caído bastantes infraestructuras.

Muchas, no es que hayan caído completamente,

sino que se han caído, sobre todo, los techos.

El huracán ha arrasado, sobre todo, la parte de arriba, los techos,

algunos muros, las casas se han inundado.

Lo que hay que hacer ahora es rehabilitarlas.

Algunas habrá que construirlas de nuevo, pero no todas,

muchas de ellas es rehabilitar.

Llueve sobre mojado en Haití, porque, como decíamos al principio,

no se ha repuesto de la devastación del terremoto de 2010.

Cinco años, seis años después,

¿hasta qué punto se podía hablar de reconstrucción?

Claro, es que ha llovido mucho desde 2010.

Es cierto que las crisis llegan y pasan

y la mirada de la comunidad internacional

se va para otras crisis.

En Haití llegó mucha ayuda tras el terremoto

y se reconstruyó y se coordinó y se trabajó muchísimo,

pero también es cierto que desde el terremoto a ahora,

se ha sufrido todavía inundaciones, hemos tenido ciclones,

hemos tenido una sequía brutal en los últimos dos años.

Es decir, desde el terremoto a ahora, se ha avanzado, se ha trabajado,

pero cada vez que se avanza en procesos de desarrollo,

llega un desastre y...

Haití es un país que va a caballo entre lo que son

procesos de desarrollo y situaciones de emergencia,

que llegan y cortan todo y te llevan todo tu proceso,

todo el proceso que la gente ha vivido, que ha construido,

de repente, para durante estos meses donde solamente hay que dar respuesta

a esta situación de emergencia, donde todo es un caos

y donde no hay una capacidad del Estado ni de las instituciones.

Ese desafío constante que significa Haití,

cuando ocurre lo que ha ocurrido, lleva a priorizar, ¿no?

¿Dónde va a parar el dinero de la solidaridad?

En situación normal, ¿me preguntas en situación normal?

Sí. Si se puede decir normal. Bueno, normal...

Cuando no hay una crisis puntual,

las ONG lo que hacemos es trabajar para mejorar la agricultura,

para mejorar la salud, para mejorar la calidad de la educación,

para preparar a la gente, cuando va a venir un desastre,

que las instituciones, que la población esté preparada,

esto es muy importante.

Alianza por la Solidaridad, gran parte de nuestro trabajo

consiste en esto, en preparar a la población

para que dé una respuesta eficaz, coordinada,

para que estén preparados, para que puedan salvar vidas,

para que puedan salvar sus medios de vida.

¿Y las administraciones?

El papel de las administraciones es un papel que...

Ellos lo que intentan es liderar un poco la coordinación.

Ellos cometieron errores durante el terremoto,

hubo muchas debilidades en la coordinación, entonces,

por ejemplo, ahora con Matthew han intentado liderar

esta coordinación de actores, de ayuda que llega.

Ha habido muchos problemas de coordinación,

porque hay mucha debilidad en la estructura de Estado,

faltan recursos, la gente no está tan preparada como en otros lugares.

Pero la administración ha asumido un rol de coordinar la ayuda,

de escoger a las familias para distribuir la ayuda.

Un poco, organizar todo lo que iba llegando.

¿Se ve sobrepasada por la cooperación internacional?

Es decir, ¿es eso una excusa o un impedimento

para que se pudiera repartir mejor o se pudiera gestionar mejor?

No, bueno... La capacidad del Estado haitiano es la que es

y la cooperación tiene su papel en Haití, que es un papel

que, para nada, sustituye la administración,

no sustituimos al Estado,

lo que hacemos las organizaciones es apoyar un proceso en marcha,

ayudar a implementar o apoyar la implementación

de las políticas del Estado haitiano.

Porque ellos tienen sus estrategias, tienen sus políticas,

tienen sus planes de acción.

Entonces, lo que la cooperación hace es acompañar en la implementación,

no sustituimos al Estado, el Estado tiene sus capacidades,

pero está muy limitado.

Desde fuera, quizá, un poco se ve así.

Grandes estados o ayudas que llegan, enseguida se disuelven

o, quizá, Haití no puede absorberlas como necesitaría.

Es cierto que cuando hay una crisis de este tipo,

las ayudas llegan todas de golpe y hay que distribuirlas.

También hay que partir de que hay una situación de caos tan brutal,

en un terremoto, Matthew, por ejemplo,

la situación ha sobrepasado a las autoridades.

Es cierto que se han tomado decisiones

donde se ha ido muy lento, pero ahí están

y están asumiendo su rol

y tienen muchas ganas de seguir para adelante y de recuperarse

y de organizar todo esto.

Cristina Selva, de Alianza por la Solidaridad,

muchísimas gracias por estar aquí, en "Para todos". Suerte.

Gracias.

Seguimos. Momento ahora para la innovación social ciudadana,

que tiene un nombre, Antonella Broglia.

(Música)

En el mundo, hay millones de personas encarceladas,

son personas que quieren recuperar la libertad

y lo que quieren es rehabilitarse.

Con Antonella Broglia hoy vamos a conocer

algunas iniciativas ciudadanas

que quieren que las personas que viven en las cárceles

lo hagan de manera más cordial.

Más justa. Más justa.

No sé si cordial es la palabra, ¿sabes?

Porque creo que dentro de la dureza de esas condiciones,

lo principal aquí es hacer

que, primero, la cárcel sea un sitio decente y digno y, segundo,

es un espacio para la reinserción

y no para empeorar las cosas, incluso más.

Por eso, quizá el primer ejemplo sea tan interesante,

un ejemplo italiano, además,

de una mujer que ha trabajado, Luciana Delle Donne,

que ha trabajado en la empresa privada

como directora de innovación en empresas de tipo financiero.

En un cierto punto en su vida hay un clac

y decide que esta energía, ese empuje a innovar,

lo dedique a lo social.

Empieza a trabajar en una cárcel de Lecce, en el sur de Italia,

para que las personas, las mujeres ahí encerradas,

puedan trabajar, realmente trabajar,

un trabajo real, contratadas por una empresa que le da un salario,

cosiendo, digamos, trabajando unos materiales textiles

que después se pueden vender fuera.

Crea una marca social que se llama "Made in Carcere",

"Hecho en la cárcel",

y consigue muchísimos resultados simbólicos, emocionales y económicos,

porque muchas de esas mujeres reciben su primer sobre

con su primer salario, de su vida.

Además, tienen dinero para sus hijos, para los abogados.

¿Es un producto que se vende en el exterior?

Absolutamente, se vende en el exterior,

es un producto textil.

Las empresas donan materiales textiles que sobran,

es material reciclado, por tanto,

que la segunda oportunidad no solo se da a las mujeres presas,

sino que también se da a estos tejidos, en cierto modo,

se vende fuera

y hay una posibilidad de trabajar en grupo,

de salir de la tristeza, de la oscuridad de tu celda

y de trabajar en un proceso de recuperación,

porque sabes que las mujeres que trabajan dentro de la cárcel

está probado que, en el 80 % de los casos, no reinciden

y si no hacen nada en la cárcel, es al revés,

en el 80 % de los casos, reinciden.

Por tanto, es una mejora en las condiciones,

es un trabajo real, es una marca que existe

y que está en el mercado y que la gente la reconoce.

Que compite con el resto de marcas que están en el mercado.

Absolutamente.

Que cuenta con el apoyo del sistema de las cárceles

y, además, que promueve una no reincidencia, por tanto,

es un proyecto magnífico y que es un modelo que se exporta

a otras cárceles de Italia y espero que del mundo.

Muy bien, Antonella.

El segundo caso que nos quieres contar es en Estados Unidos

para conseguir lo que sería una justicia más igualitaria

dentro de las cárceles, ¿no? Sí, ese es un tema crucial.

La justicia americana criminaliza a los negros

en medida desproporcionada, es decir,

si tú eres negro en Estados Unidos,

tiene seis veces más probabilidades de ir a la cárcel

con respecto a un blanco que ha cometido el mismo delito.

Por tanto, hay una, no solo una encarcelación de masas,

sino una encarcelación racista, es decir, claramente criminalizando

a personas de color de forma desproporcionada.

Este es un abogado, un joven abogado, extraordinario,

se llama Bryan Stevenson,

que ha creado una organización, Equal Justice Initiative,

que, precisamente, tiene este objetivo,

el de buscar una justicia no racista y más justa en Estados Unidos.

Entonces, ¿qué hacen?

Recurren los casos en los que creen que el racismo ha sido determinante

a la hora de establecer una sentencia y defienden a casos en los que,

además de defender el caso en particular,

establecen un precedente para que, en el futuro, la ley sea más justa.

Por ejemplo, han defendido a un chaval,

un niño negro de nueve años, que estaba en la cárcel

y que estaba sufriendo un proceso,

un procedimiento igual al de un adulto, algo impensable,

no solo para defender a este niño, sino para que en el futuro jamás

un niño de nueve años pueda estar encarcelado

en las mismas condiciones que un adulto.

Además, trabajan contra la pena de muerte,

hacen campaña contra esto,

han salvado a 115 personas del corredor de la muerte.

Además, hacen un trabajo de comunicación

para que la justicia en Estados Unidos sea más justa

y no tan claramente orientada...

A eliminar el racismo en la justicia.

Exactamente.

Sabes que en Estados Unidos una persona negra sobre tres

pasa por la cárcel.

Es algo... Son números, realmente, descomunales. Bryan Stevenson.

Y el tercer caso que nos quieres contar es en África,

donde lo que quieren es conseguir unas cárceles más humanitarias.

Sí, más humanas.

Esta es una historia increíble de un chico jovencísimo inglés,

Alexander McLean, que viene de una familia muy humilde,

el primero de su familia en ir a la universidad,

una persona con orientación a la ayuda social muy grande,

y entra a trabajar en un hospicio en Inglaterra, de voluntario.

De esta manera, entra en contacto con este universo de los cuidados

y lee en un artículo en un periódico

sobre un hospicio en Uganda donde las condiciones son muy duras.

Él manda una carta, entra en contacto con este hospicio,

empiezan a comunicarse con ellos por carta y luego va.

Va seis meses a hacer un voluntariado ahí, en Uganda,

y entra en contacto con una realidad que le rompe.

Ve que los enfermos están atados,

muchas veces, completamente abandonados,

sin nadie que los cuide, solos, a morir.

Su vida hace un giro completo,

decide intentar ir a visitar la cárcel general de Kampala.

Ahí descubre que las cárceles en África,

en particular, en Uganda, en ese caso en particular,

no gozan de ningún requisito humano mínimo.

No hay ningún cuidado físico, digamos médico, ni educación.

Crea la primera biblioteca en una cárcel de Uganda,

la primera de la historia, y empieza a trabajar,

crea este movimiento que se llama African Prisons Project, APP,

en 2007, y empieza a crear

una discusión mundial alrededor del tema.

Implica a los guardias, implica al personal de servicio

y con toda esta gente de la base de la cárcel,

no el director, la base, los trabajadores,

empieza a crear sistemas para crear educación de primaria,

de secundaria, enseñar a leer y a escribir,

enseñar idiomas, enseñar profesiones

y a ofrecer algún cuidado médico básico.

Así se va extendiendo su programa, poco a poco,

con las instituciones, con los gobiernos,

y ahora él vive entre Inglaterra,

donde hace la labor más visible sobre esto, y África,

donde exporta este modelo. Te quería preguntar,

la reacción de los gobiernos africanos con estos proyectos,

¿es positiva? Sí, sí.

Esto es lo que es muy interesante, es positiva porque él

no va a pedir dinero para contratar a nuevo personal

o instalar nuevos programas, no,

él lo que hace es trabajar con lo que hay

y trabaja con los guardias y otro personal de servicio

a nivel muy básico para cambiar las cosas.

Los gobiernos no tienen que invertir, solamente tienen que aceptar,

le tienen que abrir las puertas.

Al final, todos quieren salir en la tele

porque han conseguido algo, una cárcel más justa.

Es muy impresionante, porque es muy joven

y se ve hasta qué punto...

Todo esto él lo hacía cuando aún estaba en la universidad.

Es muy interesante ver esto, una persona tan joven

que se ocupa de una manera tan determinada

de un problema tan lejano, porque no nos ocupamos de lo lejano,

nos preocupa solo lo que ocurre en el umbral de nuestra puerta.

Alexander McLean, espero que hablemos más

de todo lo que él consigue lograr.

Gracias, Antonella, por esas tres iniciativas ciudadanas

sobre el mundo de las cárceles. Gracias a vosotros.

Estamos en una sociedad libre, demócrata y tolerante.

¿Sí? ¿No? ¿En qué mundo vivimos?

Con Jorge de los Santos hoy queremos reflexionar

acerca de las actitudes intransigentes

que nos rodean en nuestro día a día, en nuestro entorno más cercano.

Lo hemos llamado la intransigencia, los tabús

o la intolerancia de proximidad.

Jorge, ¿qué tal? Bienvenido. Gracias, Marta.

¿Por dónde empezamos? Por donde tú quieras.

En nuestra sociedad occidental,

basada en la libertad de expresión, de opinión y de creencia,

¿dónde está el fanatismo malentendido, podríamos decir?

Según tu opinión.

La intransigencia que tú comentabas antes

que, quizá, se ajusta un poco más a lo que vamos a expresar un poco,

se encuentra con mucha frecuencia y en muchos sitios,

solo hace falta ver, por ejemplo, las respuestas de gente,

normalmente anónima, en las redes sociales o semianónima.

Creo que emana, fundamentalmente,

de toda esa voluntad de infantilizarnos,

es decir, de quitarnos palabra y, por lo tanto,

de quitarnos la capacidad de dar sentido a las cosas.

Los seres humanos somos animales que necesitamos a toda costa sentido

y crear el sentido no es algo sencillo,

es algo que necesita un buen dominio de la palabra,

un buen dominio de la razón, por ejemplo.

Como seres humanos, funcionamos por emociones,

funcionamos por instintos.

Luego, normalmente, la razón lo que hace

es justificar ese instinto.

O sea, tú tienes un prejuicio, por ejemplo,

y la razón te dice: "No, tengo razón, digamos, en tener ese prejuicio".

Pero también lo que permite,

no solo crearte un relato para esa emoción,

para justificarte esa emoción, sino ponerla en cuestión.

Eso, cuando entramos en un proceso de intransigencia

porque la voluntad de crear sentido está muy dificultada, no se produce.

O sea, la razón se entrega, digamos, sin ninguna rebeldía.

¿En cualquier conversación, Jorge? En nuestro día a día, por ejemplo.

En muchas conversaciones

y, sobre todo, aparece en muchos temas.

Es decir, cuando uno tiene esa carencia,

porque, además, no olvidemos que a este marco ideológico

le interesa ese proceso de infantilización,

está destruyendo todas las maquinarias

de producir y de cuestionar sentido,

las facultades de Filosofía, el arte, la literatura,

los está distribuyendo a cambio de conseguir

eso que a él le viene bien para vender, que son las utilidades.

Pero que son cosas distintas, lo hemos dicho muchas veces.

El ser humano necesita la utilidad de un reloj, de saber qué hora es,

pero necesita, sobre todo, el sentido de qué es el tiempo.

Por eso, tú y yo nos preguntamos qué es el tiempo

aunque, ahora mismo, tengamos la utilidad

de estar presionados por él,

porque nos quedan tantos minutos y tal.

Pero hablamos de intransigencia, hablamos de tú a tú, ¿no?

En cualquier conversación,

por ejemplo, relacionada con lo que comemos

o relacionada con nuestras actividades del día a día,

¿dónde está esa intolerancia?

La intolerancia está en muchísimos sitios

y está, especialmente, está...

Es decir, cuando hay esa orfandad que decíamos del sentido,

uno se acoge al primer sentido que pasa por delante,

a lo primero que le puede dar sentido.

Un proceso que le puede dar sentido puede ser feng shui,

pueden ser los ovnis, puede ser lo que quiera,

pero también pueden ser causas, digamos, interesantes, importantes

que habría que explorar, como, por ejemplo,

puede ser el feminismo, como la cruzada contra el azúcar,

como la protección de la infancia, un montón de cosas.

Lo que pasa que el fanatismo, la radicalización,

o sea, esa imposibilidad de que la razón,

de que el matiz entre dentro de esa creencia,

hace que la creencia, en la boca de un fanático, se inutilice,

porque solo sirve de marco de acogida,

de marco de legitimización.

Es decir, Marta, imagínate, por ejemplo, un asesino

que diga: "No a la vida"

y le aparece un sentido que le justifica el ser un asesino.

Sentido de orden religioso, de orden lo que sea.

Ese, lo que va a reflejar,

por más que se convierta en un piadoso

y que nos recite todos los días

los Santos Mandamientos de la madre Iglesia,

lo que, en el fondo, está transmitiendo

es su condición de fanático.

Es decir, detrás de cualquier planteamiento,

por honorable que sea, por ejemplo, determinados feminismos,

siempre lo que aparece, si es un fanático el que lo defiende,

si no permite la injerencia del matiz,

de esa controversia de la exterioridad...

Decía Wilde, por ejemplo,

que en el matiz es donde reside la inteligencia

y el fanático nunca permite que entre esa inteligencia

en el prejuicio que ha querido hacer razonable

a través de esa estructura.

¿Crees que el feminismo es fanático? No, hay feminismos de todo.

Te vuelvo a decir, el feminismo como idea no es fanático,

pero es una idea que acoge a muchos, y muchas especialmente, fanáticas

que, te vuelvo a decir, no hacen ningún favor al feminismo,

a determinados tipos de feminismo,

porque desacreditan con su propia actitud,

no es la causa la fanática, la que fanatiza,

es el elemento que se acoge a esa causa banal,

que es una simple excusa para manifestar ello mismo, ¿no?

Y que muestra algo muy común de nuestro tiempo y muy poderoso,

que es el actuar por lógica oposicional,

o sea, por resentimiento, es decir, yo soy lo que tú no eres.

Vamos a cosas más banales, por ejemplo, Jorge...

¿Sí? ¿Seguro?

Quizá lo del feminismo es más complejo,

pero en nuestro día a día.

Mira, yo ahora me he vuelto fanático de las verduras,

yo ahora me he vuelto fanático o fanática de salir a correr,

¿eso parece una imposición o es, según tu criterio,

una imposición en este mundo democrático

o en este mundo occidental en el que nos movemos hoy en día?

Todo está hecho para que haya el proselitismo

sobre ciertas cuestiones,

es decir, que se hable y que esas cuestiones devengan tabú.

O sea, tabú, etimológicamente, significa "no tocar",

o sea, que sea en temas en los que no podamos meter mano,

en los que no podamos, por ejemplo, reírnos.

Pienso, por ejemplo, en la sobreprotección infantil

o la protección por cuestiones de violencia de género, esos temas...

O dices lo que hay que decir,

o, verdaderamente, te juegas el cuello

porque están, en este sentido, radicalizados.

Y estás radicalizados, un poco, por eso, que creo que es importante

y que subyace a todo esto que estamos hablando,

que es la lógica oposicional.

Eso se ve, por ejemplo, también en los nacionalismos.

Es decir, yo me configuro por contraposición a ti.

Esto, Nietzsche insistía mucho cuando hablaba del resentimiento

y hablaba, en concreto Nietzsche, de los valores del cristianismo,

que se habían hecho como resentimiento, como la contra,

contra los valores del poderoso.

O sea, el que verdaderamente era creativo,

era capaz de llevar esa creación a su imagen y semejanza, entonces,

se le había querido llevar a esa "fanatización"

desarticulando los valores por contraoposición.

Pero cuando tú te haces fanática de las verduras, por ejemplo,

y discriminas, o sea, y no permites ningún tipo de entrada

de alguien que no come verduras todo el día,

y, además, haces proselitismo,

lo que estás intentando es llevarte al otro a la mediocridad,

es decir, a lo que hace todo el mundo sin cuestionarse el marco ideológico

que fanatiza uno.

Por eso te digo que no es tanto el qué fanatiza, es decir,

yo qué sé, los veganos, el feminismo,

la cuestión que sea, sino qué actitud hace uno.

Si es una actitud acrítica, una actitud agenésica,

o sea, que no permite la creación ni la crítica de ese concepto,

entonces, te estás fanatizando.

Eso lo vemos así, Marta.

Entra en el ForoCoches, donde te dé la gana,

cuando alguien dice: "A lo mejor es...",

"¡Como que a lo mejor! Tú lo que eres es un tirano...".

En fin, yo que sé, un fascista,

fascista es una buena contraoposición, en general.

Tenemos que dejarlo aquí, es la tiranía del tiempo.

Pues aquí lo dejamos. Encantado de estar contigo otra vez.

Gracias. Seguimos, vamos ahora a otras cuestiones.

Hacer teatro no es fácil,

y menos si se trabaja con actores no profesionales.

Blanca Marsillach ha conseguido reunir sobre el escenario

a ancianos de diferentes puntos de España.

Allá donde aparece con su obra, "Entre versos y Marsillach",

escoge a los mejores para subirlos a las tablas

y dejar claro que cumplir años y cumplir ilusiones van de la mano.

En fin, teatro solidario

que nos demuestra el jubileo de la edad

en toda la extensión de la palabra.

Barcelona, Murcia, Valencia, Tenerife, Zaragoza, Pamplona,

Sevilla, Gerona, Madrid...

Diferentes escenarios, diferentes caracteres

y diferentes enclaves para que los más mayores

tengan la oportunidad de disfrutar de su tiempo

de un modo más participativo.

Así es "Entre versos y Marsillach".

(Aplausos)

Tan villano

como cristiano o moro.

Pues que da, quita el decoro

y quebranta cualquier fuero,

poderoso caballero es don dinero.

-Es difícil localizar y seleccionar,

entre otras cosas, porque no quieres excluir a nadie.

Pero la propia gente de los sitios de ocio

de la Obra Social La Caixa

se ocupan de decir quiénes son los más teatreros.

Los más cómicos, los que tienen más afición por la poesía.

Nadie dijo que fuese fácil.

Entre bambalinas, quedan muchas horas de estudio,

de preparación y de todas esas cosas que no vemos cuando vamos al teatro.

Incluidos los nervios de los improvisados actores.

Son 11, normalmente.

A veces, son 10.

En alguna ocasión, hemos incluido a alguno más.

Nos fijamos...

en que tengan ganas.

Muchas ganas.

Luego, de ahí, trabajar con ellos.

Pues si se lo saben al pie de la letra o improvisan,

depende de quien te toque, pero hay una tendencia,

por los nervios, a decir algo más o algo parecido.

(RÍE) Y sálvese quien pueda. Entonces, sí.

Aunque nosotros le decimos: "Sigue el texto,

incluso, márcalo con el dedo",

ellos también se crecen en el escenario

y añaden cosas de su cosecha.

Oye, no estamos en el Teatro Español estrenando,

para eso, lo haces con profesionales,

se trata de que ellos se suelten y que se lo pasen bien.

-Eso es lo mejor, que es lo que importa.

-Pasármelo bien.

Pasármelo bien, que es lo importante, porque sino me lo paso bien...

-El hecho de que vaya cumpliendo años

no significa nunca que dejes de cumplir tus sueños

y que sea un ejemplo para la gente que está deprimida,

que está con pastillas, que no quiere hacer nada.

-Y que la gente joven,

que también se dé cuenta que tenemos nuestros valores,

nuestra sensibilidad

y que valemos.

-Lo que resulta más difícil para ellos

depende mucho de la ciudad en la que estés.

No es lo mismo los de Murcia

que los de Valencia que los de Barcelona.

Eso va con el carácter de la región.

Es curiosísimo cómo en las Islas Canarias

es un ritmo distinto,

es una personalidad muy diferente.

(Aplausos)

De todo hombre enamorado que se case con su amiga.

Qué haré yo triste, cuitado.

Está casada la mía.

(Aplausos)

Aquí termina este programa, "Para todos".

Ya saben, si quieren nos reencontramos

el sábado que viene

y sino, en cualquier momento en nuestra página web.

Saludos cordiales. Adiós.

(Música créditos)

Para todos La 2 - 26/11/16

26 nov 2016

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