Presentado por: Marta Càceres Dirigido por: Quim Cuixart

Magacine semanal centrado en temas sociales y de participación ciudadana y presentado por Marta Cáceres. El espacio tiene como objetivo dar voz a entidades públicas o privadas, asociaciones, ONG's, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día.

Contará con varias secciones fijas a cargo de Antonella Broglia (Emprendimiento social), Maite Larrauri (Filosofía para profanos), el pensador Jorge de los Santos (¿En qué mundo vivimos?) y la actriz Blanca Marsillach (Comprometidos).

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Para todos los públicos Para todos La 2 - 14/01/17 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a este espacio de actualidad social.

Hoy empezamos recordando una fecha. Esta semana

se cumplen 109 años del nacimiento de la filósofa Simone de Beauvoir.

En unos minutos recordaremos su obra y el legado

de una de las precursoras del feminismo contemporáneo.

Según datos del Ministerio del Interior,

cada año, en España, son violadas más de 1000 mujeres. Hoy hablaremos

sobre la huella física y psíquica que provoca la violencia sexual

en la salud de las víctimas. Será con Lluisa García-Esteve.

Dedicaremos unos minutos al arte desde una perspectiva original.

Arquitectos y fotógrafos de primera línea han trabajado codo con codo

con artistas con Síndrome de Down. Veremos la exposición

"Miradas sobre Madrid" y charlaremos con ellos.

Por lo que a innovación social respecta, conoceremos emprendedores

que trabajan para recuperar espacios públicos abandonados.

Así los vecinos pueden acceder a ellos

y llenarlos de contenidos culturales y sociales.

Veremos ejemplos en Madrid o en Nueva York.

(Música alegre)

Más de 1000 mujeres son violadas cada año en España.

Una cifra elevada y que solo refleja los casos denunciados.

En la unidad especializada del Hospital Clínic de Barcelona

atienden, cada año, a 250 mujeres víctimas de violación

y otras agresiones sexuales. Para recuperarse necesitan

un tratamiento multidisciplinar y que la sociedad

no les haga sentir culpables por haber sido agredidas.

Acciones de denuncia en Brasil.

Fotografías de mujeres violadas en Kenia.

Manifestaciones en Noruega, en España.

La violencia sexual contra mujeres, un delito universal

del que se habla demasiado poco. Hay toda una lucha, muy clara,

contra lo que es la violencia doméstica o de género.

La violencia sexual queda siempre en el último plano.

Es la última violencia que se muestra, de la que se habla;

a no ser que se hable del agresor. Entonces pasa a primer plano.

¿Qué está pasando?

Lluisa García-Esteve es una de las voces médicas

más expertas en violencia sexual contra las mujeres.

Esta psiquiatra coordina el programa de prevención y tratamiento

de las secuelas psíquicas en mujeres agredidas sexualmente,

programa pionero que funciona en el Hospital Clínic de Barcelona

desde 2004.

El trauma tiene unas consecuencias sobre el sistema nervioso

que son persistentes en sí mismas, crónicas.

No es una respuesta aguda que luego se remonta

sino que el trauma persiste, no te abandona.

(BALBUCEA) Son imágenes, recuerdos

(BALBUCEA) que son intrusivos, te asaltan mientras estás haciendo

tu vida cotidiana. Esa persona siente que ya no es la que era,

que hay un antes y un después.

Recuperar todo eso yo creo que se puede.

Te das cuenta que estas mujeres

son muy luchadoras, es decir, luchan para volver a recuperar su estatus.

Sienten que esto que les ocurrió no puede cambiarles la vida.

Hace unos meses en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro,

las activistas recordaban con esta acción de denuncia

el brutal impacto que supone una violación.

Una víctima de una violación va a necesitar comprobar

que no está embarazada. Si lo está, un aborto

que habrá que ayudar o, de alguna manera, facilitar.

Tendrá que hacer tratamientos...

antirretrovirales para enfermedades de transmisión sexual,

desde el sida hasta la hepatitis. Las víctimas lo tienen que hacer.

Les lleva un tratamiento intensivo de un mes,

donde hay efectos secundarios importantes,

y unos controles que duran seis meses.

Ahí la víctima empieza a tener problemas de salud que no tenía,

tiene que ir haciéndose análisis,

tiene que tomarse 16 pastillas al día, de repente;

cuando iba por la calle a trabajar o a estudiar

y, de repente, se encuentra en un servicio de urgencias,

tiene que tomarse medicamentos con efectos secundarios,

empieza a sentirse mal de salud, a no dormir,

empieza a no poder comer, hay pesadillas.

Este equipo interdisciplinar de psiquiatras, psicólogos,

enfermería y trabajo social acompaña a la paciente

durante el largo proceso.

Parece que la situación ha mejorado, ha recuperado su funcionamiento,

vuelve a ir al trabajo, universidad, a salir con amigos.

Entonces se produce la citación para el juicio.

Ahí hay otro desmonte general.

Cuando se producen esas situaciones de alarma social

por otras violaciones es igual. Las víctimas vuelven a experimentar,

a sentir la situación como la que tuvieron al inicio.

Desde su experiencia estos sanitarios constatan

que los profesionales implicados, por ejemplo los juristas,

deberían tener una formación específica.

Desde diferentes profesionales que desconocen el impacto psíquico

de la violencia sexual, no interpretan bien

el cambio de declaración, recuerdos que aparecen con el tiempo

que no estaban en la primera declaración.

Eso, a veces, se interpreta como que la víctima no es creíble.

Opinan que el desconocimiento puede llevar a culpabilizar a la víctima.

La agresión es por sumisión química. Se produce en un contexto

donde la víctima está en un estado de intoxicación,

con lo cual su nivel de conciencia no es adecuado para consentir

ni para defenderse ni para saber bien lo que tiene que hacer.

En estas situaciones se revictimiza,

se le atribuye la responsabilidad de lo que ocurrió.

Eso genera un sentimiento de culpa, de vergüenza,

de autorreproches que, a veces, son muy difíciles

de corregir, incluso con el tratamiento.

Sentir que no están solas es tremendamente terapéutico.

Todos hemos de decirles "no sois culpables,

han cometido un delito contra vosotras. Un delito

que os ha cambiado la vida y os la está cambiando,

pero la sociedad va a intentar reparar ese daño

ya que no lo ha podido prevenir, impedir".

Violencia sexual contra las mujeres:

una cruda realidad que no se puede mirar con distancia.

(Música alegre)

(Música suave)

Iniciativas ciudadanas para recuperar espacios abandonados.

Empezamos con los barrios marginales de Nueva York.

Antonella Broglia, buenos días. ¿Qué tal, Quim?

¿Qué pasa allí? ¿Qué hacen con los barrios marginales?

Es muy interesante. Se trata de decir, de establecer

que espacios públicos como bibliotecas, centros, parques,

lugares donde la gente puede hacer actividades físicas o culturales,

son fundamentales para la salud y seguridad de ese barrio.

¿Qué sucede? En los barrios marginales esos espacios no existen,

no están planificados porque no están construidos.

Paula Segal, una activista atenta a estas cuestiones,

dice "cuidado porque hay una oportunidad".

En estos barrios más marginales hay sitios públicos abandonados

donde durante décadas no se ha hecho nada. La propia comunidad

podría entrar a reformar, a hacer lo suyo.

Es lo que ella promueve. Ha creado una plataforma

donde no es que ella vaya a hacerlo sino que enseña a los ciudadanos

que pueden hacerlo, pueden entrar en esos sitios,

hay unas herramientas tecnológicas y analógicas sencillas para hacerlo.

Se llama "596 Acres" la plataforma.

Este activismo ha hecho posible que, de forma semiespontánea,

ciudadanos hayan podido entrar en solares de la vieja Nueva York

que estaban abandonados hace décadas, para crear centros.

En muchos casos la municipalidad de Nueva York ha reconocido

que la ciudadanía ha hecho un trabajo tan bueno

que les ha concedido la gestión.

Es muy interesante que el modelo prosigue,

va a otros países: Montreal, Los Ángeles, Filadelfia y Melbourne.

Seguimos en EE. UU. para conocer el caso de jóvenes que recuperan

antiguas o viejas cárceles abandonadas.

Aquí el valor es real y simbólico. Recuperar la vieja cárcel

a un sitio que no es de represión sino de recuperación es muy bonito.

Es un trabajador social de Carolina del Norte: Noran Selford.

Era psicólogo que iba a ayudar a jóvenes en riesgo de exclusión

y en libertad vigilada, teniendo con ellos unas sesiones

de aconsejarles. Se da cuenta de que esta relación

no produce nada, es una relación fría.

Un día dice que está cansado de ir a los funerales de jóvenes

en riesgo de exclusión que terminan muertos por diferentes motivos.

Dice "para estos jóvenes lo más importante es hacer algo".

Reconoce el valor de entrar en una vieja cárcel que ya no sirve,

reformártela a tu gusto, porque es un espacio grande.

Lo mismo que es un espacio represivo se vuelve un espacio creativo.

Estos jóvenes, guiados por él, cogen esta vieja prisión rural

de Carolina del Norte, la transforman en centro cívico,

se hacen producciones, se cultiva fruta y verdura

y se vuelve un centro de referencia para esas zonas rurales

donde hay muchos problemas.

Los ciudadanos, los vecinos de esas cárceles

se identifican con lo que hacen esos chavales,

que a lo mejor son sus hijos. Poco a poco se vuelve importante,

un centro de referencia, la ciudadanía, los profesores,

las escuelas, el alcalde y los curas empiezan a ir a este sitio

y la integración empieza a suceder. La reforma empieza a suceder

y la recuperación empieza a suceder. Además es muy simbólico:

transformar una cárcel en un centro para la unión cultural y social.

De EE. UU. a Madrid, al barrio de Lavapiés.

¿Qué han hecho recuperando una plaza?

Es una historia muy buena. Este espacio se llama

"Esta es una plaza". ¿Por qué convenía decir esto?

La historia empieza en la Casa Encendida, un centro cultural aquí.

Se hace un taller

para ver qué significa la recuperación del espacio público.

Vienen arquitectos, hay gente que hace el curso y el ejercicio

que es ir a esta vieja plaza que llevaba 50 años cerrada

para ver qué significa recuperarla. Era para hacer un taller.

Los vecinos se dan cuenta, ven qué está sucediendo

y se dan cuenta de las posibilidades de restaurarla.

Se ponen todos a trabajar para que esto no sea solo un taller.

Hace cinco años se inicia el proyecto.

Ahora es un jardín comunitario, un espacio de encuentro,

de discusión de temas ecológicos, un pequeño parque para los niños,

préstamo de libros. Muchas cosas interesantes.

¿Quién gestiona este espacio? Ellos, ellos mismos.

No es el ayuntamiento el que dice "esto" o "aquello".

Son los vecinos que autogestionan el espacio de una forma autónoma.

"Esta es una plaza", en Madrid, en el barrio de Lavapiés.

Perfecto. Gracias, Antonella, por esas tres iniciativas sociales.

(Música alegre)

Interpretaciones artísticas sobre Madrid hay miles

pero hoy les traemos una diferente que nace de una sinergia especial.

Arquitectos y fotógrafos de primera línea han trabajado

con artistas con Síndrome de Down.

Nos acompañan Irene Soto y M. Ángeles Vallejo.

Irene participó en su interpretación de una obra sobre el Teatro Real.

M. Ángeles es una voluntaria de Arte Down que ha coordinado

y producido la exposición "Miradas sobre Madrid".

Bienvenidas las dos al programa. (AMBAS) Hola.

M. Ángeles, ¿en qué ha consistido esta experiencia

y qué artistas han entrado en juego?

Es una acción de la Fundación Síndrome de Down de Madrid

que a través de su proyecto Arte Down

ha provocado la participación de distintos profesionales,

de la arquitectura y la fotografía, con artistas con Síndrome de Down.

Hemos formado 12 equipos, cada uno compuesto por un arquitecto,

un fotógrafo y un artista con Síndrome de Down,

que ha interpretado una zona, un edificio

o un elemento arquitectónico de la ciudad de Madrid.

"Miradas sobre Madrid" interpreta diferentes espacios madrileños.

¿Cómo ha sido ese trabajo? ¿Cómo se puede escoger

cada uno de los edificios o sitios y ponerse de acuerdo

a artistas renombrados y a artistas anónimos?

Ellos son los que se han puesto de acuerdo. Dentro de cada equipo,

los participantes se han reunido, han discutido y han elegido

qué elemento, qué edificio querían interpretar.

Así lo han elegido.

A la hora de formar equipo... Tenemos también con nosotros,

la veíamos al principio, a Irene. Tú también has tenido el honor,

ilusión o motivación de participar. ¿Cómo ha sido tu experiencia?

Fantástica y única. ¿Qué obras tuyas podemos ver?

Está la fachada del Teatro Real pero por la noche.

Participar ahí es difícil. Uno tiene que tener cualidades.

Sí, claro. Te pusiste ahí. Cuéntanos cómo fue.

Estamos viendo alguna... Creo que esta es la...,

antes la hemos visto en nuestro "video wall",

esa interpretación, ese cuadro del Teatro Real por la noche.

Ahí es nada. Es muy sencillo.

En el taller donde yo pinto, que es en Tres Olivos,

ahí empezamos con las ventanas, a enmarcarlo.

Me duró un par de meses hasta que salió fantástico.

¿Qué es lo que más te gusta cuando pintas, como artista?

¿Tú te pones a ello, te pones un ratito? Esa experiencia.

En cuanto me pongo la bata de pintora y cojo el pincel en mano,

(BALBUCEA) ya me pongo a pintar y me relajo tanto

que se me pasan las horas vistas y no vistas.

Es una acción muy individual pero tú has participado

o has tenido la oportunidad de colaborar

con dos grandes del arte fotográfico. Cuéntanos.

Es Ouka Leele

y... Aguirre, que es el arquitecto.

Fuimos a ver el Teatro Real

para repartirnos los papeles: yo, el cuadro;

Ouka Leele vio una lana que estaba tirada en el escenario,

para la foto; el arquitecto también vio cómo lo podía hacer.

Hicimos una visita guiada con peluquería...,

viendo cómo suben y bajan los telones.

Eso fue fantástico. ¿Eso te inspiraba,

te suponía un reto? ¿Qué pensabas: "a ver cómo pinto yo esto ahora"?

Yo cogí lo más fácil. Yo dije "mira, la fachada

porque otra cosa no se me va a dar mejor".

Ouka Leele ya tiene experiencia pero yo no.

Yo he dicho "por la noche, el misterio, yo lo reflejo".

Aquí tienes este cuadro.

¿Qué va a suceder con las obras que han participado?

Tienen un motivo, un propósito, ¿no? Sí.

El principal objetivo fue,

aparte de mostrar las capacidades de artistas con Síndrome de Down,

como siempre conseguir fondos para nuestra fundación

y cuando acabe en el Palacio de Cibeles la exposición, el día 15,

se trasladará a Sevilla, a la Fundación Valentín de Madariaga

donde va a estar casi dos meses. Cuando acabe allí

vamos a subastar las obras. Ahí es nada.

Se puede conseguir ese retorno a la hora de valorar las obras.

Te quería preguntar cómo se percibe esa sensibilidad,

porque Irene es expresiva, pero hay otras personas más introspectivas.

Esa sensibilidad que tienen las personas con Síndrome de Down

¿se traslada al arte? ¿Cómo lo habéis visto?

Igual que son muy sensibles en su día a día,

porque a lo mejor carecen de la máscara

que podemos tener los demás,

en pintura son muy expresivos, son muy figurativos.

Algunos pintan un poquito abstracto pero en general son figurativos.

Uno puede decir te pones con un lienzo

o un papel en blanco e igual te sale alguna cosa, pero no.

En el caso de Irene, una fachada, sus proporciones, su perspectiva.

Eso es. Tiene su mérito.

Su sensibilidad quizá se manifiesta en la elección de los colores,

en el empleo del color y en que no están mediatizados

por elementos externos. Ellos pintan lo que les sale y como quieren.

Tienen menos condicionantes. Si tengo que confesarte una cosa,

no tengo ni idea de pintar ni de dibujar ni de nada.

Si me tuvieras que enseñar o tuvieras que decirme

"yo hago esto, esto y esto", ¿qué es lo más importante:

el color; la bata, como decías antes?

El color, porque yo, a veces, pinto mandalas

y cojo ceras o rotuladores

y todo lo que pille en los estuches y empiezo a pintar.

Pintar mandalas también es difícil. Sí, hay que estar concentrado.

Te pones una música de fondo y empiezas a pintar tranquilamente.

Me concentro tanto que me relajo y me deja como nueva.

Se me quitan los problemas. Claro. También hay colores y colores

y tienes que saber combinarlos. Sí.

Según como me sienta hago los colores.

Si estoy muy alegre, muchos colorines.

Si no, gris, negro. O sea, se te nota enseguida.

¿Lo utilizas para canalizar tu estado de ánimo?

Además de enseñar otras cosas, ¿para sacártelo de encima?

Sí. Yo cojo, pongo los colores y, como me sienta, ahí lo planto.

Ahora lo tienes bastante controlado pero ¿en qué momento pensaste

voy a dibujar y que salga lo que salga;

y luego ves que, poco a poco, te sientes más segura

y vas haciendo tus pinitos? ¿En qué momento dices

"quizá me puedo dedicar a eso y mi cuadro esté en una exposición"?

En el taller con los celos, las reglas, los pinceles,

a ver cómo hago esta línea.

Te enseñan un poco y yo solita lo pinto.

-Es muy polifacética Irene. Aparte de pintar

hace otras muchas cosas. Trabaja, ¿verdad?

No sé si se va a querer dedicar solo a la pintura.

-Estoy trabajando en el colegio de San Patricio de La Moraleja.

Aquí os doy las gracias por haber estado aquí.

Eres una artista multimedia, Irene. Hago escritura, pintura,

hago un poco de todo. Soy la multiusos.

A seguir con esa facilidad que tienes para expresarte,

para demostrar al mundo que puedes hacer muchísimas cosas más.

Hay gente que dice "¿esto lo has pintado tú?"

Tenemos aquí otro cuadro. ¿Es tuyo? Míralo. Ese también es tuyo.

También.

No te ha dicho la gente "¿eso lo has hecho tú?"

Sí. Cuando hice la serie "Con una sonrisa" me paraban.

"¿Tú has estado ahí?". Sí, ahí he estado.

M. Ángeles, supongo que a vosotros os dicen lo mismo:

"¿eso lo han hecho personas con Síndrome de Down?"

Sí, porque en un primer momento no creen que sean capaces.

Piensan que necesitan, a lo mejor, más ayuda o apoyos

y que, por sí mismos, no son capaces.

Nosotros queremos demostrar que ellos sí saben y son capaces

de hacer cosas por sí mismos estupendamente.

La cosa va tan en serio que una conocida casa de subastas

se ha interesado por estas obras, ¿no, M. Ángeles?

Sí. Sotheby's nos está apoyando mucho, está colaborando.

Flavia Hohenlohe es la comisaria de la exposición y se va a encargar

de hacer la subasta cuando acabe la exposición en Sevilla.

Muchísimas gracias, tanto a M. Ángeles como a Irene,

por estar aquí y contarnos vuestra experiencia. Enhorabuena.

Muchas gracias por todo. -Muchas gracias.

Seguimos. Es el turno de la Filosofía para Profanos.

Hoy Maite Larrauri nos recuerda a una mujer filósofa

y de referencia para ambas cosas: Simone de Beauvoir.

(Música alegre)

(Música suave)

Hoy vamos a hablar de feminismo, de una precursora del feminismo.

Se trata de Simone de Beauvoir, escritora y filósofa francesa

que escribió "El segundo sexo"; libro que marcó un antes y después

en la reivindicación de los derechos de la mujer.

De ese libro queremos destacar una frase concreta que dice...

Maite Larrauri, buenos días. Buenos días, Quim.

¿Qué quería decir con esta frase? Cuando la oímos

tiene un elemento que nos sorprende. La primera información que tenemos

cuando viene un bebé al mundo es si es niño o niña.

Es lo primero que se decía cuando nacía.

Ahora es casi lo primero que sabemos cuando se hace una ecografía

y dicen "es un niño o una niña".

Tendríamos que decir que es un dato natural, un hecho natural.

¿Cómo dice "no se nace mujer; se deviene o se hace mujer"?

Tiene que ver con el hecho de que a partir de que sabemos

que es un niño o una niña lo que va a llegar,

todo comienza a conformar una expectativa,

un comportamiento, unos ideales,

un proyecto de vida. Empezamos a pensar en términos opuestos

si va a ser un niño o una niña. Le marca la vida.

Esas expectativas, que son sociales, culturales,

son las que, según Simone de Beauvoir, hacen a una mujer;

como si no fuera el nacimiento sino la cultura o la sociedad.

Voy a poner un ejemplo que puede parecer superficial pero no lo es.

Si acaba de nacer un niño, queremos comprarle unos calcetines,

entramos a una tienda y pedimos unos calcetines de 0 a 3 meses,

la dependienta nos pregunta "¿es un niño o es una niña?"

¿Cómo puede ser que los calcetines sean de niño o de niña?

Sí que lo son.

Los de niña tienen puntilla y los de niño son oscuros.

Eso configura dos modos de estar en el mundo.

Las feministas han dicho que hay que distinguir entre sexo y género.

Ha sido un clásico. El sexo sería natural y el género, cultural.

De todas maneras, el sexo natural casi no existe

porque el género cultural se apropia de ese sexo.

Cualquiera puede preguntarse "esa frase, ¿por qué es feminista?"

En el caso de un niño podrías decir lo mismo:

"no se nace hombre, se deviene hombre"; y dirías lo mismo.

No es lo mismo. No es lo mismo

porque el género femenino que se deviene

ha sido cultural y socialmente inferior

o subalterno o secundario. Es una desigualdad

que ha pesado negativamente sobre la vida de las mujeres.

En el momento que haces esa afirmación estás indicando

que esa desigualdad, que va en detrimento de las mujeres,

no es fruto del nacimiento; es fruto de la cultura.

Inmediatamente la frase se convierte en una reivindicación.

La frase es importante porque la escribió en "Segundo sexo"

que es de 1949. Estamos a 2017

y le damos otro sentido; pero en 1949...

Casi el mismo. Lo increíble, y desastroso,

es que hay muchas cosas que han cambiado, sin duda.

Yo leí ese libro cuando tenía 20 años, en 1970,

y hasta ahora sí se han producido cambios

pero son muy lentos; o a lo mejor mi ansiedad o la de muchas mujeres

sería que las cosas fueran más deprisa.

No lo son, justamente, porque yo creo

que hay que entender una cosa de cualquier desigualdad.

Para que haya superiores tiene que haber inferiores.

Para que haya dominantes tiene que haber subalternos.

Si las mujeres dejamos de ser inferiores, subalternas

y secundarias, desplazamos el otro polo de ese eje.

Al desplazarlo, los hombres pierden superioridad, dominación,

como en toda relación de poder.

Yo creo que va a ser una batalla. Consultando la biografía de Beauvoir

encontré una frase de su padre que te quería comentar. Le dijo,

al ver que su hija era tan inteligente o que escribía bien

o que iba bien en el colegio, dice "tienes un cerebro de hombre".

Eso definía la sociedad de la época. Y las expectativas que decíamos.

La expectativa del padre podría haber sido tener un hijo.

Habiendo tenido una hija, y una hija inteligentísima,

no le cuadra esa expectativa que tuvo que conformarse con ella,

probablemente siendo una chica; y después la sorpresa de que fuera

inteligente como un hombre. Otro concepto que te quería comentar

y me gustaría que explicaras es el hecho de que la mujer

se define respecto a algo: a ser madre, hija, esposa de.

Esto también era una referencia de Simone de Beauvoir.

Ella decía que no se acaba de ser individuo,

es decir, que siempre es en relación con los demás,

en la que la maternidad juega un papel importante,

la familia, etc. Pero el individuo casi no acabas de serlo.

Creo que ahí se ha caminado bastante.

Por lo menos eso creo o eso espero.

Perfecto, Maite. Gracias por explicarnos esta frase

de Simone de Beauvoir que recordamos:

"no se nace mujer, se deviene mujer". Gracias, Maite.

Con las interesantes reflexiones de Maite Larrauri les dejamos.

Si lo desean nos vemos en 7 días aquí, en La 2,

o, en cualquier momento, en RTVE, a la carta.

Saludos desde el Estudio 3 de San Cugat del Vallés.

(Música de créditos)

Para todos La 2 - 14/01/17

14 ene 2017

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