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Para todos los públicos Página Dos - Elia Barceló - ver ahora
Transcripción completa

"Quedan los objetos, las cosas de uso cotidiano

que de repente se convierten en territorio de nadie,

en trastos que se juzgan

en función de su posible utilidad y supervivencia en las casas,

de los que se pasean entre ellos

decidiendo qué se guarda y qué se tira.

Las cosas que uno erróneamente llama recuerdos,

pero que solo recuerdan algo a quienes los amaban

y que no evocan nada a nadie ajeno a ellos."

(Gaita)

"Santiago tiene vida literaria.

Estamos en el centro de Galicia y, evidentemente,

estamos en el centro de Galicia a nivel literario.

Se está generando una gran expectación con premios,

como el San Clemente, el de Novela Europea...

Hay librerías que están moviendo presentaciones, hay talleres,

recientemente hemos empezado un taller de novela

en la Ciudad de la Cultura.

Esto se mueve, Galicia se mueve."

La ciudad, en mi caso, llena mis novelas.

En mi última novela, "Belleza roja",

la he convertido en escenario.

No sé si es por vagancia, falta de imaginación o ambas cosas,

pero es que esta piedra de Santiago

impregna el carácter de mis personajes

y, además, describo los escenarios

y es que soy gallega, no lo puedo evitar.

¿Es un problema ser periférica?

No, ni siquiera escribir en lengua gallega.

He tenido la suerte.

Me han leído en gallego, me han traducido a varias lenguas.

Creo que no debemos renunciar

a la lengua, ni a la visión periférica,

que yo creo que es interesante,

nos dota de ese punto de alejamiento.

El premio San Clemente ya tiene 25 años de andadura

y cierto prestigio en el mundo literario.

Es un premio que nació con la intención

de hacer protagonistas a alumnos de Bachillerato.

Protagonistas porque son jurado en un premio literario

y es un jurado completamente libre.

Por eso es tan especial este premio,

que ha traído a autores como Vargas Llosa,

Murakami, Saramago, Barnes, Paul Auster...

El Premio Novela Europea

tiene su sede en este bonito local del Café Casino

y pretende hacer de la ciudadanía de Santiago

protagonistas porque pueden ser jurado también del premio.

Yo quería señalar una novedad de este año

y es que colaborarán varias librerías de Santiago,

de manera que van a organizar

que sus propios clubs de lectura lean las novelas finalistas

y no solo las lean y que con eso se promocione más la lectura,

sino que haya debate sobre ellas.

Cronopios nació en un entorno de mi familia

y somos una librería directamente poscrisis,

pero en este caso, además, literalmente,

porque en 2008 llegó esa crisis mundial

y se llevó por delante el negocio de mi padre

y sobre esas ruinas de los ladrillos

construimos con libros Cronopios en Pontevedra hace diez años ya

y en Santiago hace seis.

Nosotros, que veníamos de otro sector,

quisimos compatibilizar lo de ser muy comerciales

y al mismo tiempo muy literarios,

porque lo que nos gusta son los libros

y la vida literaria en Cronopios,

sobre todo, en Cronopios Compostela,

es tan importante como la venta de libros.

Una cosa nos obliga a la otra,

pero lo cierto es que enseguida nos situamos en la ciudad

como un espacio donde sucede una buena cantidad de las cosas

que suceden en torno a la literatura.

Yo siempre he tenido la vocación de escribir

desde pequeñito

y ahora a través de las redes sociales,

que es una forma de no tener barreras

ni físicas, ni a nivel editorial, puedo encontrar lectores,

entonces cuento cosas cotidianas, cosas que me pasan en Santiago,

hablo de personajes históricos o actuales de Santiago

y yo creo que, de alguna forma,

la gente se siente identificada muchas veces.

Al final las historias que ocurren en una ciudad pequeña

pueden ser igual de universales que las que ocurren en una grande.

Yo creo que se puede hacer una carrera literaria

desde una ciudad pequeña como Santiago

tan bien como en una grande, como Madrid, por ejemplo.

Elia, el arranque de tu nueva novela,

"El eco de la piel", nos sitúa en 1965, en Miami,

y allí conocemos a Ofelia, una mujer riquísima,

una empresaria del sector del calzado y los complementos,

también toca temas inmobiliarios, y unas páginas después

vamos a conocer a otro personaje muy importante, Sandra,

una joven universitaria en la España actual,

ella es historiadora, no tiene trabajo.

¿Cómo se van a cruzar esas dos vidas?

Esa es la gracia de la novela.

La cuestión está en que Sandra,

mientras está trabajando en una tienda de ropa,

porque de algo hay que vivir,

se le hace una oferta muy interesante,

que es escribir la biografía de esa mujer,

una gran mujer que ha creado un imperio de moda

y que se ha convertido en un referente en el mundo

en cuestión de calzado de señora, de bolsos...

Esta chica es algo parecido a su profesión,

escribir una biografía, y lo acepta,

pero desde el principio le cae fatal la biografiada,

porque el hijo de la biografiada

quiere que sea una biografía muy positiva, muy buena

y ella empieza a notar

que en la vida de Ofelia no todo fue muy bueno.

Entonces empieza a descubrir cosas

que también el lector irá descubriendo poco a poco.

Sé que has necesitado más de 500 páginas

para hablarnos de estas dos mujeres,

pero a modo de resumen, ¿cómo nos dirías que son?

Sandra es una chica moderna, digamos,

que ella se cree a sí misma

más moderna de lo que realmente resulta.

La palabra "mojigata" sale a menudo refiriéndose a ella.

Sí, porque ella se cree muy moderna como le pasa a mucha gente de ahora

y no se da cuenta

de que esas modernidades ya fueron logros de los 60 o 70

y que no llegan tan lejos como ella piensa.

Cuando empiezas a descubrir a Ofelia

te das cuenta de que Ofelia sí fue una mujer moderna,

una mujer plena, intensa, un pedazo de mujer,

pero hay muchas contradicciones,

hay muchos problemas de definiciones, de identidades,

de qué eres tú, quién eres tú,

lo que dicen que eres, lo que tú dices que eres,

lo que queda de ti cuando mueres y una vez que te has muerto

todo lo que queda son definiciones externas.

Claro.

Lo que sí vemos es que lo que debía ser una biografía

más o menos sencilla,

porque es un encargo que le hace el hijo de Ofelia,

recordemos que Ofelia ya está muerta,

ese encargo se convierte en una obsesión para ella.

Sí, porque empieza a descubrir un montón de cosas que no casan.

Es como cuando un arqueólogo sabe que tiene ahí

un mosaico que podría ser maravilloso,

pero le falta el 70 % de las piezas o más,

entonces trata de colocarlas en alguna parte.

Sandra empieza a crear una historia que podría ser verdad,

pero que nunca va a estar segura de si es o no verdad.

Yo me apiado del lector y se lo cuento,

pero Sandra no se entera, la pobre.

A medida que vamos leyendo

descubrimos detalles de la vida de Ofelia

y, claro, cuando uno se enriquece, cuando uno se mueve

en ese mundo del poder, del dinero, de la avaricia,

a veces uno debe cruzar ciertas líneas rojas

o, como se dice en la novela, ensuciarse algo las manos.

Aquí también pasa.

Lo vemos todos los días en la prensa.

Es evidente.

Yo no sé porque nunca he estado en esa situación ni quiero estar,

pero tengo la sospecha de que uno, incluso sin mala intención,

conforme va entrando en cierto tipo de mundos

y empiezan a hacerle cierto tipo de ofertas,

pues uno se va corrompiendo, muy poquito a poquito,

a lo mejor ni siquiera se da realmente cuenta,

porque lo ha hecho por bien y con buena intención,

y Ofelia entra en contacto con gente

que no es, precisamente, muy recomendable.

Y vemos en paralelo las dos historias,

la del pasado, que tiene que ver, sobre todo, con la vida de Ofelia,

y la del presente,

en la que el papel más protagonista lo tiene Sandra,

pero con esas dos historias tú abordas temas

que a mí me parecen de calado.

Por ejemplo, el tema del sexo y la sexualidad,

que es muy importante en el libro.

Hablamos de sexualidad,

de relaciones heterosexuales, relaciones homosexuales,

hay cuestiones de género...

Es un tema muy importante en la novela.

Sí, lo es.

A mí me parece que es un tema muy importante en la vida

y durante mucho tiempo,

y más en la época en que se desarrolla la novela,

era un tema del que no se hablaba y tenía que estar siempre

muy en el fondo, muy oscuro, muy tapado,

incluso las relaciones aceptadas, la heterosexualidad,

tampoco se hablaba de ello,

eso se hacía en la habitación a puerta cerrada.

Y entonces lo que me resulta muy curioso

es que hay mucha gente hoy en día

que piensa que hace 50 o 60 años no había nada de todo eso,

todo era muy blanco y puro

y nadie tenía problemas con su género ni nada

y entonces pensé que sería muy bonito

contar cómo veo yo el pasado,

que son temas que han existido siempre

y ahora hay que darles voz.

"El suspense de Camilla Läckberg

irrumpe en nuestra lista de los más vendidos

y se coloca en la primera posición.

Seguimos con mucha adrenalina literaria

porque 'Todo lo que sucedió con Miranda Huff',

de Javier Castillo, sigue atrapando a muchos lectores.

Que no decaigan el ritmo, ni la tensión,

porque el siguiente misterio nos llega de Japón,

con el sello inconfundible de Matilde Asensi.

Había desaparecido un tiempo de nuestra lista,

pero aquí vuelve con toda su fuerza,

'Tú no matarás', de Julia Navarro.

Y cerrando la lista de mayo, de manera también misteriosa,

aparece 'La casa alemana', de Annette Hess.

Si el suspense arrasa en la ficción,

lo que más interesa en la no ficción es la vida sana,

lo demuestra 'Come comida real', de Carlos Ríos.

Hay que comer sano

y hay que documentarse entre plato y plato,

porque, aunque descienda un puesto, 'Una historia de España',

de Pérez-Reverte, todavía interesa a muchos.

Sin embargo, el éxito de la psiquiatra Marián Rojas

está un mes más en 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas'.

Para recetas buenas, pensando esta vez en el paladar,

las 1.000 que propone Karlos Arguiñano.

Y cerrando esta lista de mayo, encontramos a David Jiménez,

que nos cuenta

cómo se vive siendo el director de El Mundo."

Ofelia, la protagonista de "El eco de la piel",

lleva una vida de lujo

porque ha triunfado como empresaria en la industria del calzado.

Faye también lleva una vida de lujo,

pero un día ve cómo su vida se va al traste

y ejecuta su particular venganza.

Una nueva novela de la gran Camilla Läckberg.

En la novela de Barceló se cruzan algunas líneas rojas,

y lo mismo ocurre en "El candidato",

donde el protagonista

quiere dejar de dar clases en la universidad

para convertirse en el ideólogo de un partido conservador

que quiere lavar su imagen.

No os la perdáis.

Nos encantan los clásicos reeditados

y nos encanta Melville,

por eso deberíais leer "Barletby, el escribiente",

que acaba de publicar Navona.

¿Os acordáis de aquella famosa frase

que forma parte de la literatura?

¿El "preferiría no hacerlo" que dice el protagonista?

Pues ahora os toca a vosotros leerlo.

Hoy os voy a hablar de "Distinta".

Hoy os voy a recomendar "El día en que llegaste".

Distinta es una chica pequeña

que se siente muy distinta a los demás.

Ella es muy alegre, es diferente.

La protagonista de este libro es una niña que adoptan.

A esta niña le gusta

el algodón de azúcar y el chocolate caliente.

Pues, por ejemplo,

cuando los otros están en el coche,

discutiendo para tener más espacio,

ella mira al mar y se imagina

que las olas la llevan a otro lado.

Me ha gustado el libro porque en cada página salen plantas

y los dibujos son muy bonitos.

A mí el libro me ha gustado mucho

porque es una chica distinta

y no hay nadie más como ella.

Me gustan los libros

en los que las protagonistas son niñas

porque me parecen divertidos.

Es una chica distinta y no hay nadie más como ella.

"Una mujer difícil", de John Irving,

porque es de esos libros

que, además de entusiasmarte y de estimularte como lector,

te producen la envidia y el impulso de querer imitarlo.

Por lo tanto, sería uno de esos grandes libros.

"50 sombras de Grey", que llamó mucho mi atención

y caí en el oleaje comercial

y me puse a leerlo y dije:

"Esto no va a ningún sitio".

Por lo tanto, de esos que producen decepciones comerciales.

"Guerra y paz" es de los que tengo pendientes de acabar.

Hay libros que no los acabas, pero que los das por perdidos

y aquí al que doy por perdido es a mí.

Por lo tanto, es un libro que me gustaría acabar

y que nunca he conseguido acabar.

"Limonov", de Emmanuel Carrère, que lo suelo regalar bastante,

con un éxito relativo.

Es curioso cuando te entusiasmas con un libro y lo regalas

y no siempre suscita el mismo entusiasmo que tú tenías.

Cuando eso ocurre es fantástico.

Tengo pendiente de leer "Ulises".

Lo he empezado también muchas veces.

No tengo la resistencia y la energía intelectual

para superar el aburrimiento que me produce,

pero sí que seguiré perseverando.

"El arte de llevar gabardina" es una recopilación,

es un libro de relatos,

escritos todos en los últimos siete años,

que tratan de un modo semificticio y semibiográfico

de ausencias, definitivas algunas, provisionales otras.

Otro de los temas importantes

tiene que ver con el tema de la identidad.

Sí. El tema de quiénes somos,

quiénes creemos que somos,

si somos lo que los otros piensan que somos

y vas jugando con todo eso,

lógicamente porque aquí se está escribiendo una biografía,

entonces este tema es muy importante.

Ese tema es fundamental.

Para mí, si me preguntas directamente,

el tema de la novela es la identidad

y cómo la identidad, como casi todo,

está hecha de palabras,

de lo que los demás dicen que eres, desde que naces.

Desde el momento en que naces

lo primero que preguntan tu padre o tu madre es:

"¿Qué es, niño o niña?".

Fíjate qué importancia puede tener en una cosita de tres kilos y medio

si es varón o hembra.

¿Qué más da? Ya será importante en su vida, pero de momento no.

Y luego empiezan: "Eres el mayor, eres el pequeño,

tendrías que haber sido chica, eres muy feíta,

qué chico más guapo eres".

Y te van marcando y tú, al principio, te lo crees,

porque no puedes contrastarlo de otra manera,

y luego empiezas a decir: "Yo no soy eso, yo soy otra cosa".

Y en el momento en que te mueres ya no te puedes defender,

todo el mundo te recuerda como le da la gana

y te narra como le da la gana.

Al fin y al cabo, somos seres textuales,

nos contamos a nosotros mismos y dejamos que nos cuenten.

o no dejamos que nos cuenten.

Leía la novela y a ratos tenía una sensación

de que tenía un aire de tragedia de Sófocles.

Guau.

La relación de Luis con su madre, con Ofelia,

ahí uno piensa en Edipo.

Tienes hasta un oráculo. Sí.

Los oráculos están presentes en las tragedias griegas,

aquí los tienes tú. Sí.

Y luego ya, evidentemente, las propias relaciones de familia.

Hay algo de tragedia ahí.

Sí, porque yo pienso que en casi toda relación familiar

no resuelta, o con secretos, hay algo de tragedia

y Ofelia era una fuerza de la naturaleza,

era una persona potentísima y su pobre hijo

ha vivido a la sombra de ella y la ha querido muchísimo,

pero casi nunca ha tenido la sensación

de que podía quererla abiertamente y mostrarse como era,

porque tenía miedo de que su madre lo rechazara.

Entonces, sí hay un toque

de estas relaciones terribles de las tragedias clásicas.

El misterio es también muy importante en tu libro,

hay muchas cosas por descubrir y fíjate que mientras la leía

no dejaba de pensar

en novelas tipo "Rebeca", de Daphne du Maurier.

Daphne du Maurier es una de mis escritoras admiradas.

No solo "Rebeca", escribió muchas cosas que están muy bien.

La de "Ahora no mires", por ejemplo, es buenísima.

Para mí sí es un referente en cuestiones de misterio.

Y me gusta mucho que el lector tenga siempre esa sensación

de que está a punto de descubrir algo

que le va a interesar y que, con un poco de suerte,

le va a sorprender.

Yo lo intento.

Muchos de tus lectores te conocen por tus novelas de ciencia ficción,

te conocen por tus novelas infantiles y juveniles,

pero en los últimos tiempos

es verdad que la novela más realista, contemporánea

ha ganado mucho terreno.

Yo no sé si eso es un cambio en tu carrera literaria, o no,

y vas a seguir con todo lo otro.

No, yo soy una persona muy versátil

y, al igual que soy lectora omnívora,

igual leo novela negra, que histórica, que ensayo,

que cualquier cosa, también escribo lo que me apetece en cada momento,

la historia de la que me enamoro.

He escrito varias en esta línea y ahora, por ejemplo,

estoy con una que va a ser más bien negra,

y estoy escribiendo una

que va a ser ciencia ficción distópica.

No paras. No paro.

Es que, si no, me aburro.

La novela tiene algo de "making of" de cómo escribir una biografía.

(RÍE) Claro.

Sandra se documenta, tiene que entrevistar gente,

tiene que hacer los redactados,

quiere saber qué puede contar, qué no puede contar...

Sí, esas cuestiones éticas de qué pongo, qué quito...

Eso me parece importante,

pero cuando alguien va a hacer una biografía,

me temo que la cosa es mucho más cansada,

mucho más trabajo

que el que invierte Sandra en hacer esto.

¿Elia Barceló escribiría la biografía de alguien?

No. (RÍE)

¿No te gustaría escribir la de nadie?

No. (RÍE)

No, porque, además, yo estoy hecha para inventar.

A mí lo que me gusta es fabular. (ASIENTE)

Mientras que un buen biógrafo tiene que ir a las fuentes

y tiene que asegurarse

de que para cualquier cosa que diga hay algo que lo pruebe

y yo, la verdad, pasarme años en archivos

y mirando si en esta carta se dice tal o cual... No, no, no.

Yo en ese tiempo hago tres novelas.

Cuando pienso en Ofelia, en Luis, en Alberto,

en Félix, en Anselmo, en Valentina, en Selma, Gloria...

En muchos de los personajes de la novela de Elia Barceló

me doy cuenta de que aquellos que dicen

que antes la gente era muy carca y muy poco moderna

no tienen ni idea.

"Todo es como se cuenta

y solo permanece lo que se ha narrado,

como en los cuentos infantiles, casi con las mismas palabras,

una y otra vez.

Hasta que esas palabras, en ese orden,

se convierten en la historia

de una persona, de un pueblo,

de un país,

en la Historia con mayúsculas.

Todo lo demás, lo que no se ha narrado

por olvido, por descuido, porque no parecía tan importante,

o no se adaptaba al tono general que uno quería conseguir,

se desdibuja, desaparece,

llevándose consigo los matices, los tonos grises,

las aparentes contradicciones,

que son lo que realmente hace la vida humana.

La realidad de un ser en el tiempo."

# Soy un accidente, # un error de medida,

# un viajero de barro

# que se lleva la corriente.

# Soy el salvaje # que derriba sus dioses,

# que se atrinchera en tu cama.

# Soy la galerna que te azota. #

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Página Dos - Elia Barceló

28 may 2019

Página Dos entrevista a la escritora alicantina Elia Barceló sobre 'El eco de la piel', una novela protagonizada por dos mujeres: una empresaria del calzado que ha conseguido montar un imperio en todo el mundo; y una joven licenciada en Historia a la que encargan que escriba la biografía de esta empresaria, una vez fallecida.
La investigación la llevará a episodios ocultos de la biografiada y a sentir una relación de amor/odio, que le hará replantearse su propia existencia. Una novela de personajes potentes, y en la que el sexo tiene un peso fundamental.

A continuación, el programa visita Santiago de Compostela para dar a conocer a los espectadores su oferta literaria. Además, el escritor Sergi Pàmies responde al cuestionario literario.

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