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Para todos los públicos Página Dos - Lara Moreno - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Un buen día, Sofía y Rita, dos hermanas treintañeras,

van a la casa familiar que tienen en la playa,

donde vivió el padre sus últimos días antes de morir,

y tras divorciarse de la madre.

Quieren vaciarla.

Rita tiene la intención de venderla. Sofía no lo tiene muy claro.

Y cuando regresan a sus respectivas casas, ¿qué pasa entonces?

Pues pasa que cuando Sofía regresa a a su casa,

a los pocos días, su pareja la abandona, rompe la relación,

que evidentemente llevaba ya arrastrando una crisis

bastante tiempo.

Y entonces, ella, en un movimiento desesperado, sin pensarlo mucho,

coge a su hijo de 5 años y se refugia en esa casa de la playa

donde habían pasado los veranos.

Y ella, al cabo de unos días, aparecerá Rita,

en su ayuda aparentemente, irá a ayudarla,

aunque luego, la cosa se complique un poco.

Es curioso porque uno piensa: Bueno, sí, se ha muerto el padre,

es verdad, se separa Sofía,

es verdad que se va a la casa de la playa con el hijo,

que llegará Rita,...

Pero tienes la sensación, como lector, de que en principio,

no ha pasado muchas cosas, y sin embargo, cuando acabas de leerla,

piensas todo lo contrario, que ha pasado de todo.

Sí, el otro día en una entrevista también lo decía yo.

Decía: Sí, he vuelto a escribir una novela

donde parece que no ha pasado nada, pero es mentira, siempre pasan cosas.

Pasan cosas. Pasan muchas cosas, claro.

Supongo que tengo una forma de narrar un poco microscópica, yo creo, ¿no?

E intento estudiar los movimientos como muy de cerca.

Y lo que pasa es que de cerca, al final, ninguna familia es normal.

Esa casa que acoge a las dos hermanas y al niño y a Leo

espera que haya algunas escapadas a la playa.

Pero casi parece como una jaula. Es como un microcosmos.

Todo ocurre ahí dentro.

Todo ocurre ahí dentro,

y en realidad, todo ocurre dentro de ellas.

Y especialmente, dentro de Sofía, en realidad, ¿no?

Yo creo que tiendo a encerrar un personaje en sitios,

y a despojarlo un poco de todo el ruido, de todo el estruendo, yo creo,

en el que creo que vivimos todos.

No sé si... Yo creo que lo hago porque en realidad lo que me interesa

es ese enfrentamiento entre ellas y ese enfrentamiento, sobretodo,

de cada personaje consigo mismo.

Pocos escenarios, pocos personajes,...

Tiene un cierto aire teatral tu novela.

¿Sí? ¿Te parece?

Sí, podría llegar un día, adaptándola, evidentemente.

Pero esa relación de las dos hermanas

yo la veo clarísima en el teatro.

Bueno, mira, sería bonito verlo, la verdad.

Lo que me interesaba en realidad era estudiar la familia,

que es algo que en mi literatura no había hecho todavía,

no me había atrevido a enfrentarme a esta organización tan compleja

que es la familia.

Y aquí lo decidí. Y también quito a los padres del medio, ¿no?

El padre no está y la madre vive fuera,...

Pero, en realidad, con ellas dos me basta,

porque creo que la relación entre hermanos

es una cosa muy jugosa dentro de la familia,

y que además dentro de esa jerarquía que es la familia,

los hermanos están como al mismo nivel.

Empecé a escribir gracias a conocer la cultura hip hop,

motivado por escribir rap.

Formamos un grupo que se llama "Nación sur",

que era uno de los primeros grupos que se crearon en España,

a nivel de cinta, de casette y tal.

Hacíamos una especie de brain storming.

A ver, ¿quién escribe mejor? ¿Quién va a rapear, quién va a escribir?

Y entonces, hicimos una especie de trato

de que yo me encargaba de escribir las letras del grupo.

Era una época en la que tú no te podías imaginar

que dentro de 15, 20 o 25 años,

el hip hop en España iba a resultar lo que es, ¿no?

Y que tú ibas a poder tener una profesión

o dedicarte de una manera profesional a eso.

Era más que nada como un juego, no sabemos esto cuanto va a durar,

pero nos divierte, podemos hacer lo que queremos,

nos atrae, es apasionante,...

Pero yo creo que nadie en esa época se planteaba que en un futuro,...

Yo, por lo menos, no. No cabía en mi cabeza.

Lo de contar historias, lo de expresar con las palabras,

siempre me ha gustado.

Y siempre lo he llevado muy en paralelo a otra disciplina

que siempre me ha atraído que es la pintura, el dibujo y la ilustración.

Que por un lado, el hip hop completaba un poco eso.

El grafiti cubre la parte que a mi me gustaba,

que era ilustrar, dibujar,...

Y el rap cubría la parte de la escritura.

Cuando yo empecé a escribir canciones para mi, con las primeras maquetas,

en el año 98, 99, ahí sí ya fue cuando me liberé un poco.

Dije: Bueno, si a mi me gustan los tebeos,

voy a hablar en letra de tebeos, voy a hacer comparaciones con tebeos.

Y soy muy amante del cine también,

pues voy a rimar aquí con esta película.

Empecé a reflejar mis gustos, mi forma de pensar,...

Y yo creo que ahí fue cuando empecé a forjarme un poco más

la personalidad que tengo ahora.

El proceso que sigo yo a la hora de escribir una letra

básicamente para mi es tener la música sobre la que voy a escribir.

Una vez que tengo la música, y la voy escuchando,

y tengo el proceso este de escucharla y masticarla, y a ver que me inspira,

qué me propone y tal, elijo un tema que me parece propio.

Hasta que no tengo una cosa clara, no voy escribiendo.

Y normalmente, no soy de remirar mucho, ir para atrás, borrar, volver.

Escribí un libro de relatos para la editorial "Bandaáparte",

una editorial cordobesa.

Entonces, me propusieron escribir y acepté de inmediato.

Porque, la verdad, es es que es algo que siempre me ha encantado,

la narrativa y escribir ficción.

Comimos perro y hombre,

hasta que tantos de nosotros nos pusimos nombre.

¿Qué me viste dónde? Es ese bloc que traen los bloques.

Ah, sí.

Hay un platillo allí, entre los álamos,

y un hombrecillo recitando salmos.

Que si la bola no emboca, que la bolsa se desploma,

toda esa mierda del daca y del toma.

Si lo hago bien, a lo mejor ahí me puedes llamar poeta.

Pero supongo que es más fácil entrar en cierto círculo,

con ese aurea de intelectualidad, de... "perdona, que yo no hago rap,

que yo soy poeta callejero". Eso queda muy...

No sé si algún día le darán el novel a algún rapero.

(Ríe).

Igual podríamos buscar algo de terror, ¿no? Es halloween y eso...

-Normalmente, en la noche de Halloween, ¿ves pelis de terror o no?

-No especialmente, pero en esta ocasión,...

-Te apetece. -Estamos aquí y es Halloween,

pues terror, ¿no?

Mira esto...

La vecinita de enfrente, no, no, no tiene los ojos grandes,

ni tiene el talle de espiga, no, no, ni sus labios de sangre.

Una curiosidad antes de empezar:

A ti no te faltará el dedo meñique, ¿no?

Como a Ringo, el protagonista de tu novela,

que creo que se lo amputa en un taller de joyería.

Trabajando aquí, asistí a la escena que describo,

pero no conmigo, con un compañero de trabajo.

Sí, sí, efectivamente.

(TV):Los militares estaban al corriente de las galerías

que unen los fuertes del cordón externo,

con el centro de la ciudad.

Y a la llegada de los prusianos,

se apresuraron a bloquear muchas entradas,

para impedirle al enemigo malas sorpresas.

No os preocupéis si padecéis claustrofobia,

que enseguida salimos a la superficie

Que tenemos una cita con Humberto Eco,

para que nos hable de su última novela:

"El cementerio de Praga".

Esta semana, abre la lista de ficción "El cementerio de Praga",

que narra las aventuras del capitán Simón, Simonín.

Mr. Horbbie, estamos en la emblemática sala Astoria

de Barcelona.

Un lugar donde la música siempre ha estado muy presente.

Y la música también está muy presente en su última novela,

en "Juliette desnuda".

Un libro que he cogido se llama "Michael Jackson.

La magia y la locura, la historia completa".

Lo he cogido porque es una vida muy distinta a los demás cantantes.

¿Verdad que no es necesario que os pregunte

en qué pensáis cuando escucháis el nombre de Página 2?

En la novela queda claro que...

No vamos a decir que Sofía tiene un sentido trágico de la vida,

y que probablemente, Rita tiene un sentido más práctico,

al menos, cuando son niñas, ¿no?

Sí, Sofía es como es mucho más cabal aparentemente, mucho más responsable,

lo tiene todo muy cuadriculado.

Rita siempre parece que está al borde de una crisis,

y ya lo toman como parte de su carácter.

Y esta colisión que tendrán ahora, pues quizá, sea el momento

en el que Sofía se da cuenta de que no es parte de su carácter,

sino que realmente...

Claro, es que eso que cuentas es importante,

pero da la sensación de que la crisis de Sofía

lo que hace es disparar de alguna manera la crisis de Rita.

No una crisis inexistente,

sino que probablemente estaba ahí dormida, en un pleno letargo.

Claro, estaba... O sea...

Evidentemente, ahí hay algo que no podemos contar.

No.

Y Rita tiene motivos para estar en crisis.

Lo que pasa es que igual que de pequeña sorteaba los obstáculos

de alguna manera, pues ha estado toda la vida haciéndolo.

Claro. Pero, evidentemente, eso estaba allí.

Y en este momento, en el que ya no tienen a quien rendirle cuentas,

porque ya están solas, están aparentemente viéndose una a la otra,

y están solas, todo está ya.

Y la crisis de la mayor, al final, provoca la crisis de la menor.

Hay un giro importante en esta novela,

un giro que no podemos contar,

y que tiene que ver con los secretos de familia,

esos secretos que a veces son como la carcoma, que están ahí presentes.

Tú hablas aquí de secretos que están enterrados,

pero que, al final, siempre acaban aflorando.

Y eso va a tener una incidencia capital

en el final de esta novela.

Sí, realmente la ha tenido desde el principio,

lo que pasa es que... No lo sabemos.

No, creo que lo he tratado de forma muy sutil.

Pero he trabajado en esa tensión.

Para mi, esta novela es un grito contra ese silencio,

contra el silencio de las cosas que se ocultan o que se tapan

o que se intentan cubrir, incluso, con buenas intenciones.

Porque hay cosas que pasan en la familia que son inadmisibles

y que difícilmente pueden superarse.

Sobretodo en la parte que tiene que ver

con la infancia de las dos hermanas.

El tema de la violencia física y psicológica

tiene una importancia relevante,

sobretodo en una sociedad tan patriarcal como la nuestra.

Sí, durante muchas generaciones hemos vivido con una naturalidad

de la violencia, generalmente, del hombre hacia la mujer, generalmente.

Incluso, del niño hacia la niña.

Y al final, te das cuenta de que las niñas no es que sean más débiles

que los niños,

es que están sometidas a una forma de comportamiento

que obviamente no era el suyo, no era el propio.

De hecho, no pertenece,...

La violencia no tiene que pertenecer ni al niño, ni a la niña, ¿no?

Pero durante muchos años se ha naturalizado

y eso creo que ha hecho daño, claro.

Es también una novela rayos X,

es como si cogieras la vida de unos personajes,

la pasas por el aparato este de los rayos X

y te sale una fotografía.

Lo que pasa, que una fotografía, no sé si decir, bastante gris.

Y no sé si esa vida bastante gris sería un poco la vida de la mayoría,

de todos nosotros.

E intentado despojarlos de todos los elementos grises.

Es decir, pasamos el 80% del tiempo de nuestra vida,

trabajando, normalmente.

En redes sociales, viendo la tele, ocupándonos de mil burocracias,...

O sea, yo he eliminado eso. Eso ya es lo suficientemente gris.

Y lo he quitado.

Lo quito, y resulta que ellos siguen siendo grises, ¿no?

Ya igual empezamos a preocuparnos. Hay que empezar a preocuparse.

Se pusieron en ruta para ir en busca de Portos.

Lo encontraron sentado a una mesa en la que, aunque estuviese solo,

había comida para 4 personas: viandas galanamente aderezadas

de vinos escogidos y de frutos soberbios.

"¡Ah, pardiez", dijo levantándose.

"Llegáis a punto, señores.

Estaba precisamente en la sopa, y vais a comer conmigo".

Todos tenemos grabada, en nuestro paisaje literario,

la figura del valiente Dartañán y de sus indomables compañeros.

Los tres mosqueteros son parte esencial

del género de aventuras.

Y le regalaron la inmortalidad a su autor: Alejandro Dumas.

Una de las pasiones del escritor más venerado de Francia

que también fue un "bon vivant", era la cocina.

Y ello quedó patente en sus obras.

Pero esa pasión venía de familia.

Su abuelo fue metre del duque de Orleans,

y aquello influyó enormemente a Dumas,

que en aquel París del siglo XVIII, lo ayudaba amasando, cortando cebolla

o removiendo las ollas,

convirtiéndose en un gran cocinero y gourmet.

De ahí, que tuviera sus propias especialidades.

Entre ellas, esta sopa de mejillones

que era el plato favorito del glotón Portos.

Para este mosquetero, cada comida es un banquete.

Y después de una batalla sin cuartel,

su estómago necesitaba una copiosa comida bañada con abundante vino.

"Las aventuras del joven Dartañán" se publicaron por entregas en 1884.

Pero dado su éxito, ese mismo año se editaron en un solo volumen.

Les seguirían otros dos mas para completar la trilogía

conocida como "La historia de Dartañán".

En ella, el conocido mosquetero va acompañado

de sus inseparables amigos: el reservado y refinado Atos,

Aramis, el elegante galán,

y como no, el ingenuo, pero leal Portos.

Los cuatro, bajo el mítico "todos para uno y uno para todos",

servirán al rey Luis XIII,

en su lucha contra el implacable cardenal Richelier.

Dumas se caracterizó por crear personajes

orgullosos de sus propias pasiones,

que a su vez, eran un reflejo de si mismo.

Un hombre amante del carpe diem.

El amor desenfrenado, su debilidad por la abundancia y el libertinaje,

lo llevaron a tener varias parejas e hijos

que tuvo que ir reconociendo con los años.

Así mismo, se construyó un castillo en Le Port-Marly,

y aún tuvo tiempo de dilapidarse su fortuna, con múltiples excesos.

Dumas no dejó placer sin probar.

Y de hecho, la obra de la que se sintió más orgulloso,

fue el exquisito diccionario de cocina,

que no vio publicado en vida.

En él, repasa los platos de diversas ciudades europeas a las que viajó,

y que dan fe de la memoria y la apabullante cultura gastronómica

de este delicioso escritor, digno de todo buen paladar.

Puedo imaginarme a Rita y Sofía paseando por un pueblo costero

como este,

y concretamente puedo imaginarme a Sofía leyendo en la casa de la playa

a Rimbaud, el gran poeta francés.

Seguro que disfrutaría de esta edición bilingüe completa

que acaba de publicar Atalanta.

Pero aquí no sólo vais a encontrar sus poemarios,

también la correspondencia que mantuvo con Verlaine,

con su familia,

y aquellos textos de infancia que escribió directamente en latín.

Una auténtica joya.

En la novela de Lara Moreno, convivimos con una plaga de hormigas

Ahora, cambiamos de insecto, y nos vamos con las abejas,

que son las protagonistas de este estupendo libro.

Aquí tenemos 3 historias entrelazadas.

Una, ambientada en la Inglaterra del siglo XIX;

otra, en el presente de EEUU;

y una última, en el futuro, en China,

con las abejas ya extinguidas.

Y es que lo dijimos no hace mucho: están en peligro.

Sofía, la protagonista de "Piel de lobo",

vive como asediada en la casa de la playa.

Algo parecido le ocurre a los protagonistas

de la obra póstuma del genial Julien Gracq.

Aquí, tenemos precisamente a un reino que está asediado,

hasta que unos voluntarios deciden emprender un viaje,

en busca de nuevas tierras.

De verdad, echadle un vistazo.

Mirad, estoy enganchadísima a "Todos mis monstruos".

Aquí, Max Müller tiene que enfrentarse a un terrible monstruo,

un balón momia.

Es divertidísimo, no puedo parar de reírme.

Así que ya sabéis,

ahora os toca a vosotros enfrentaros al balón parlante.

-Pues yo estoy metido en una novela de arqueólogos,

"El secreto del espejo".

Es la historia de unos jóvenes que descubren un misterioso yacimiento.

Y de una joven curandera que vive en los tiempos de la Zaragoza romana.

Lara, en tu novela, es importante también el tema de tener hijos,

el tema de la maternidad.

Parece que bueno, Sofía está obsesionada en hacerlo bien con Leo.

Y hay un sentimiento de culpa de no equivocarse.

Ella está como muy desnuda y muy sin raíces, ¿no?

Y entonces, en este momento de desarraigo absoluto

y de crisis absoluta,

tiene un miedo atroz a trasmitirle esa infelicidad al hijo.

Yo creo que por lo que más se siente culpable Sofía es por no ser feliz.

Y siente que si no es feliz, no puedes hacer feliz a tu hijo.

Eso también se convierte en otra obsesión.

Que es verdad que vivimos en un mundo

donde parece que lo de conseguir la felicidad

es casi una meta absolutamente irrenunciable.

Y eso resulta agotador muchas veces.

Claro, yo también utilizo mucho la palabra felicidad,

y quizá, no de la forma tan exagerada o tan idealizada o tan tópica.

O sea, cuando yo hablo de felicidad, hablo de alegría, de bienestar,

hablo de una cierta calma, y hablo de una cierta luminosidad en tu vida.

Sí, sí.

No es buscar la excelencia del ser humano, ni mucho menos.

Pero entiendo la felicidad en estos términos,

como por ejemplo, ella se va a la casa del padre,

intenta establecer unas normas,...

Y por ejemplo, hay una cosa que trato en el libro,

que al final la he tratado solamente de pasada,

pero quería profundizar más al principio,

y es la obsesión que tiene Sofía por la comida, por como se alimenta ella

y por como se alimenta al niño. El hijo, sí es verdad eso, sí.

Y me parece también eso un síntoma de estos días de ahora,

que muchas veces ponemos el foco en controlar algo

que en el fondo está muy lejos de lo que es verdaderamente importante,

porque al final, el niño lo único que necesita es que juegues con él,

que lo abraces y que estés con él bien un rato y ya está.

Fíjate tú, que leyendo la novela,

en algún momento, he tenido la sensación...

No sé si Sofía podría pertenecer a ese grupo de mujeres

de las que, por ejemplo, últimamente se ha hablado mucho,

porque se ha publicado incluso algún libro.

Que a lo mejor, en el fondo, en el fondo, no deseaban ser madres.

Y que a veces han sido madres porque les ha llevado

las circunstancias familiares.

Pero que, a lo mejor, su opción hubiera sido otra.

No sé si Sofía hubiera encajado aquí o no.

Pues fíjate que, claro, uno no lo sabe todo de sus personajes

aunque lo parezca, ¿sabes?

Porque, por ejemplo, esto, no me había planteado nunca

que Sofía fuera una madre arrepentida,

que es el slogan, la tarjeta que se pone ahora.

Yo personalmente, con respecto a este tema de las madres arrepentidas,

la verdad es que no he indagado mucho y me resulta más una etiqueta,

que un lugar donde se pueda reunir realmente a gente.

Porque es algo tan íntimo y depende de tantísimas circunstancias, que...

El tema de la relación de pareja, lógicamente está muy presente

por la propia separación, por las propias reflexiones de Sofía

Hay un momento, creo, en el que ella dice algo así

como que el amor es algo inasible, que no siempre...

O que nunca permanece, viene a decir.

Un poco es una tesis que no sé si va planeando

a lo largo de toda la novela. ¿Que el amor no permanece?

Sí. Puede ser.

Puede ser. Es muy difícil pensar lo contrario.

Podemos actuar fuera de los cánones sociales,

ser irrespetuosos, egoístas, cobardes,...

Podemos comportarnos de forma vengativa,

aunque sea de manera inconsciente.

Incluso, hacer daño.

Que la vida sea real o ficticia, como ocurre en esta novela,

siempre nos deja un margen para la redención.

Sofía camina por entre las casetas,

los puestos de juego y las atracciones,

como por un pasillo de espejos deformantes.

Las luces estroboscópicas, el completo escándalo de altavoces,

la aglomeración, el gentío disciplante y orgulloso.

Cuando ella era una niña, las fiestas se hacían sólo en un par de calles,

detrás del ayuntamiento,

donde en un antiguo y comedido parque se colocaban los coches de coche,

el barco vikingo, la pequeña noria,...

Algodón dulce, churros con chocolate,

camiones que se convertían en bingos de feria

y pregonaban los perritos pilotos.

¿No era todo mucho más accesible?

Pero ella ha cambiado tanto desde entonces...

No es un ser fraternal, no es un ser con una consciencia social permisiva,

no sabe divertirse.

Subtitulación realizada por Mercedes Escudero.

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Página Dos - Lara Moreno

22 nov 2016

Óscar López habla con Lara Moreno de 'Piel de lobo', su segunda y última novela en la que aborda la relación entre dos hermanas, Sofía y Rita, que viven en un pueblo costera. Sofía, a la que le acaba de abandonar su marido, se marchará de vacaciones con su hijo de cinco años. Entrará en conflicto con su hermana Rita y saldrán a la luz diversos episodios oscuros de la familia que se venían arrastrando desde la infancia.

'Piel de lobo' es una novela intimista, en el que dos hermanas se enfrentan a su herencia, a sus ataduras.

En la sección 'Los Otros', el músico Sergio Albarracín, Elphomega, enseña a los espectadores cómo es su proceso de creación musical. Además 'Página Dos' recuerda algunos momentos musicales a lo largo de sus diez temporadas en emisión.

El programa finaliza su emisión con una receta de mejillones, extraída del clásico de la literatura 'Los tres mosqueteros' de Alexandre Dumas.

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