www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5129082
Para todos los públicos Órbita Laika - Programa 4: La ciencia del sexo - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¡Hola! Buenas noches.

Hola, muy buenas. ¿Qué tal? ¿Cómo estamos?

Buenas noches, bienvenidos, bienvenidas a "Órbita Laika".

Mirad esto.

Es un mensaje de alerta

de esos que se reciben automáticamente

en caso de emergencia.

Dice: "Amenaza de misiles balísticos entrando en Hawái.

Busque refugio inmediatamente, esto no es un simulacro".

Este mensaje lo recibieron en su móvil

todos los ciudadanos/ciudadanas de Hawái

el día 13 de enero de 2018 a las 8:00 de la mañana.

El resultado os lo podéis imaginar, la gente entró en pánico.

Pero, por suerte para ellos, no duró mucho

porque 38 minutos después de recibir el mensaje,

todo el mundo recibió otro diciendo que había sido un error.

Como susto no esta mal, ¿verdad? Ahora mirad esto.

Mirad esta gráfica, ¿estos datos qué os suena a qué puede responder?

¿A ti a qué te suena que pueden ser estos datos?

Pues yo diría que son datos de Bolsa,

más concretamente mis datos de Bolsa. Sí, tus acciones, seguro.

¿A ti qué te parece?

Pues yo diría, a lo mejor, un electrocardiograma un poco raro.

Un electrocardiograma un poco raro. Pues no es que una cosa ni la otra.

Este gráfico indica el tráfico

que tuvo la principal página porno del mundo en Hawái

el día 13 de enero de 2018 por la mañana.

Todo ese tramo rosa que veis ahí abajo

es la parte en la que el tráfico se desploma.

Eso corresponde a la media hora que duró la alerta por misiles.

Pero mirad lo que pasó en cuanto se supo que era una falsa alarma.

El tráfico se disparó.

Tanto, que esa página batió todos los récords.

En cuanto supieron que no iban a morir,

los vecinos y vecinas de Hawái

consumieron más porno que nunca en la historia.

Y esto es solo una anécdota,

pero nos enseña más sobre el ser humano

que muchos estudios científicos.

¿Habéis pensado alguna vez que somos la única especie animal

que mantiene sexo en privado?

No solo eso, también somos casi la única especie animal

que disfruta viendo a otros practicar sexo.

¿Por qué creéis que es eso?

¿Qué le hace el sexo a nuestro organismo?

¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando alguien nos gusta?

Esta noche en "Órbita Laika", la ciencia del sexo.

¿Sabías que Casanova comía zanahoria y perejil

convencido de que así podía satisfacer mejor a sus amantes?

¿Y que el órgano sexual del percebe

es más grande que el resto de su cuerpo?

No es fácil ser originales en la cama

teniendo en cuenta que hay sexo

desde hace, al menos, 1200 millones de años.

Claro que, por entonces, las cosas eran bastante distintas.

Puede que un organismo primitivo se comiese a otro

y asumiese parte de su ADN.

O, a lo mejor, hubo un intercambio de genes

entre las burbujas prebióticas en la superficie del océano.

No lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que hay sexo en hongos, plantas y animales.

A los humanos nos hace felices y nos complica la vida por igual.

Gracias al sexo que separa y baraja genes,

aumenta la diversidad

y mejora nuestra capacidad de adaptación como especie.

Tenemos menos descendencia, pero de más calidad.

Esta noche en "Órbita Laika" veremos si es verdad

que las mujeres tienen distintos tipos de orgasmos

y los hombres solo uno.

Vamos a descubrir que el sexo no está solo en los genitales

ni solo en los cromosomas, XX o XY.

Y sí, me temo que también esta vez se te va a hacer demasiado corto.

(Aplausos)

¿Creéis que lo sabemos todo sobre el placer?

Sabemos que hay cosas que nos gustan

porque estamos programados para que nos gusten.

Comer determinados alimentos, beber agua

o tener relaciones sexuales.

Sin embargo, hay otros placeres que los adquirimos con el tiempo

y que están relacionados con nuestro entorno.

Si yo hago una encuesta en mi tierra, La Rioja,

es muy probable que encuentre un mayor porcentaje de personas

a las que le gusta el vino que en Cádiz, por ejemplo.

¿Pero qué pasa con los animales?

¿Podríamos decir que a los gatos riojanos

les gusta más el vino que a los gaditanos?

Definitivamente, no.

Eso es algo que solo nos pasa a los humanos

y no sabemos muy bien por qué.

No, no lo sabemos todo sobre el placer.

De hecho, ni siquiera lo hemos conseguido conquistar.

En pleno siglo XXI, todavía hay quien piensa

que no puedes tener relaciones sexuales fuera de la pareja,

que no puedes tener relaciones sexuales

con alguien de tu mismo sexo,

que no puedes tener relaciones sexuales con ambos sexos...

Quizá porque nuestros placeres

son los que rigen nuestra conducta social.

De placer y de sexo ha venido a hablar con nosotros,

probablemente, el mejor divulgador científico

de la televisión española, el bioquímico Pere Estupinyà.

(Aplausos)

¿Qué pasa?

Qué ilusión, tío.

Pasa por aquí. Hola.

Pere, estás haciendo muchísimas cosas.

Bienvenido a "Órbita Laika", gracias por hacernos un hueco.

Me hace mucha ilusión.

Oye, ¿cómo es un día, una semana, un mes en la vida de Pere Estupinyà?

Intenso, intenso.

A veces me preguntan: "¿Cómo haces tantas cosas a la vez?"

Digo: "Es que las hago a la vez". Ajá.

Este es un truco.

Es una multitarea, como los procesadores.

No, no, no, y soy muy poco "multitasking".

Es capacidad de concentración en cosas concretas.

Para hacer muchas cosas es mejor no hacerlas a la vez.

Uno de dos proyectos principales, "El cazador de cerebros".

Sí. Va a afrontar la tercera temporada.

¿Qué es lo que nos vamos a encontrar en la tercera temporada?

Que no te voy a decir que desveles sorpresas,

¿pero qué nos va a aportar y con quiénes vas a hablar?

Bueno, hay un giro interesante.

Digamos que estamos utilizando la ciencia,

no como protagonista, sino como herramienta.

La divulgación científica clásica

se trata de explicar lo que hacen los científicos.

Y meterlo con humor o de manera más amena o más rigurosa.

Esta vez nos estamos planteando problemáticas sociales,

temas que pueden interesar a la gente,

es decir, ¿qué puede aportar la ciencia a estos aspectos?

Tema de educación, tema de crimen, incluso sexismo.

Nosotros creemos, yo particularmente,

que la gente tenemos que tomar decisiones

con la mejor información posible.

Y creemos que la ciencia es una fuente de información,

la más fidedigna que tenemos en el momento.

Entonces, no solo para temas médicos o temas estrictamente tecnológicos,

sino para otros temas más sociales,

creemos que también deberíamos empezar a integrar

conocimiento científico. Ese uso de la ciencia...

Sí, de una manera humilde. La ciencia no tiene...

Estamos abordando...

Estamos haciendo programas sobre el plástico, por ejemplo.

Y nos estamos dando cuenta

de que la ciencia tampoco tiene la solución milagrosa

de qué hacer con el plástico del océano.

Pero, por lo menos, te hace el diagnóstico.

Puede ser una herramienta para interpretar esa realidad

y tratar de llegar a soluciones.

Me alegro que no vengas a: "Hablo de mi libro",

pero quiero que hables de tu libro.

Tenemos aquí este libro... Es el tema del programa.

¿Cómo lo pronuncias? ¿"Sex dos"...? "Sex al cuadrado".

"Sex al cuadrado". Sí.

Muy bien, tienes un libro donde hablas mucho de sexo,

de placer, desde un punto de vista científico

y con experiencias científicas.

Y tenemos aquí algunos de los objetos que has usado

o que tienen que ver con tu libro. Este no...

Estos pañuelitos siempre vienen bien.

(Risas)

Este pincel.

¿Qué tiene que ver un pincel

con el sexo y desde un punto de vista científico?

Todo empezó con un pincel.

Mi aventura con el sexo, a nivel científico...

(RÍEN) Explica eso, por favor.

No, y es superhonesto. Lo he explicado otras veces

y es verdad, literal. Estaba en un congreso de neurociencia

y había un póster que decía:

"La estimulación clitoriana de ratas

estimula una proteína del cerebro".

Y voy a la investigadora... (HABLA EN INGLÉS)

"Sí, I do".

¿Y cómo? -"Con un pincel".

O sea, era una investigadora que se dedicaba

a estimular clítoris de ratas con un pincel...

Claro. ¿Para qué?

¡Eh! ¡Eh! Claro, es lo que yo le pregunté.

Con un tono parecido al tuyo. Y se ofendió un poco.

Diciendo: "Oye, ¿por qué vamos a investigar

la neurofisiología de la sexualidad humana?".

Los modelos de ratas se utilizan para cosas como alzhéimer,

que un cerebro envejecido de rata es bastante más diferente

que la parte sexual. Lo podemos comentar, si quieres.

Pero ella daba diferentes hormonas a las ratas,

estimularles el clítoris y ver cuánto les gustaba,

porque las ratas solo quieren copular cuando están ovulando,

no es como el resto de... Que quieren en cualquier momento.

Las hembras humanas... Es una cosa que podemos hablar.

¿Se puede extrapolar esta investigación de las ratas

a los seres humanos? Sí.

En parte, sí, pero fíjate por esto...

El deseo sexual de las ratas está muy codificada por las hormonas

porque solo tienen en un momento determinado.

Entonces, si miras las hormonas que afectan este deseo sexual,

puedes, de alguna forma, entender una base de las hormonas humanas

en personas que tienen falta de deseo.

Y, realmente, sí que se puede extrapolar.

La neurofisiología de la sexualidad de los mamíferos

está muy preservada por la evolución. El comportamiento no.

O sea, somos bastante parecidos a nuestros hermanos mamíferos

en estos comportamientos. La fisiología sí.

Y la medicina sexual tiene que entender y estudiar

cómo es la parte orgánica de la sexualidad

porque a veces fallan cosas psicológicas

y a veces fallan cosas físicas. Tenemos aquí unas fotos

de un escáner de... Entiendo que es tu cerebro,

porque tuviste una experiencia

de someterte a una especie de experimento

en el que se mide la actividad cerebral,

que se mide por el consumo de oxígeno.

Parece que las partes que consumen más oxígeno

tienen más actividad... Llega más sangre y más oxígeno.

Y esto mide el oxígeno.

Se trataba de un experimento en que se medía la actividad cerebral,

según tenías una estimulación sexual.

Cuéntamelo despacio porque me interesa.

Despacio para entrar en el tema... Curiosidad científica.

Yo estaba entrevistando para mi libro a un neurocientífico que estudiaba...

Pedía a mujeres que se masturbaran bajo el escáner

de diferentes maneras, estimulando el clítoris,

estimulando más dentro de la vagina,

y así miraba la parte de la corteza sensitiva

de diferentes zonas, los nervios...

Para ver si había una variación a nivel cerebral

de este tipo de estimulación. Sí, sí.

Me dice: "Voy a empezar un estudio con hombres.

¿Quieres ser un voluntario?"

(Risas)

Creo que por esto son los pañuelos. Por la ciencia.

Por la ciencia.

Por la ciencia lo que sea, claro que sí.

Estamos dispuestos. Adelante.

Me lo pensé un poco, pero al final accedí.

Me pagaron 200 . 200 ...

¿Y es fácil autoestimularse en una situación,

como metido...? ¿Es un escáner? ¿Cómo es?

En un escáner convencional donde te metes estirado

y lo más importante es que no debes mover la cabeza.

Te están midiendo el cerebro. Tú tienes que...

...hacer lo que estáis pensando,

de la manera que se te ocurra. Sin un pincel a mano ni nada.

Y sin pincel y sin imágenes y sin nada.

Con un ruido... (IMITA RUIDO DE ESCÁNER)

Ostras, una capacidad de concentración importante.

Bueno, uno tiene sus recursos. (RÍE)

(Móvil vibrando)

Perdón, me está vibrando esto. Perdona.

Esto es una cosa que pasa. Lo del escáner no me ha pasado

y no sé si a alguien de los que estamos aquí

os ha pasado esto de tener que autoestimularse en un escáner.

Pero es verdad que hay veces que estás en ello

y te suena el móvil, o te vibra el móvil.

¿Solo o acompañado? Solo o acompañado, me da igual.

¿Qué hace uno? ¿Cómo incorpora uno eso?

¿Se ríe?

¿Hay una buena gestión de la risa con el sexo?

Si lo tienes en vibración, lo puedes incorporar.

(RÍEN) ¡Eh! Yo lo explico en mi libro.

¿Lo explicas aquí?

Lo explico en mi libro porque me pasó una vez.

O sea... Generó una cierta risa

y es verdad que la risa tiene una capacidad de relajación.

Tú te ríes y te quita el estrés, te relajas,

se activa el sistema nervioso parasimpático...

Esto en sexualidad es muy importante.

A veces, cuando hay una disfunción eréctil o una eyaculación precoz,

es porque tienes el sistema... Estás nervioso.

Cuando estás tenso. A algunos chicos les habrá pasado.

A la mayoría no, seguro.

Pero cuando estás muy tenso, se activa el sistema nervioso simpático,

llega al orgasmo más pronto, pero si estás relajado

es cuando puedes disfrutar más.

En tantra es lo que se pretende cuando hacen esta meditación.

O sea, es una relajación

para estar más a tono para lo que tienes que hacer.

Cuando hay estrés, la sangre va hacia los músculos,

hacia otras zonas del cuerpo.

Cuando hay estrés no estás para eso. Incluso para la digestión.

Me encantaría seguir hablando de cada capítulo de tu libro,

hablaría contigo todo el programa, pero quiero que te quedes,

que no te vayas,

quiero que participes en la siguiente demostración,

porque nuestra actividad sexual, como has dicho,

está regulada por hormonas.

Os recuerdo que las hormonas son sustancias segregadas por glándulas

que modulan nuestra fisiología y comportamiento.

Sabemos que, ingiriendo determinados alimentos,

podemos favorecer la producción de las hormonas sexuales.

La canela, la granada, por ejemplo,

son algunos de los llamados afrodisíacos. Hay muchísimos más.

Pero hoy queremos saber qué hay de realidad detrás de esto.

Y la respuesta nos la trae nuestra experta en nutrición,

Marian García, boticaria García.

(Aplausos)

Marian, ¿qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien.

¿Os parece que pasemos por aquí? Vamos allá.

Tenemos aquí una mesa dispuesta.

Marian, Pere. No sé si os conocíais de antemano.

Sí. -Sí, sí. De la ciencia.

Del mundo de la ciencia. No entremos en detalles.

Tenemos aquí afrodisiacos. He dilatado las pupilas.

Esto es una señal de... -Déjalo, déjalo.

Te ha dicho que no entres. Hazle caso.

Tenemos afrodisiacos.

Afrodisiacos, viene de Afrodita, la diosa del amor, de los griegos,

pero el término afrodisiaco. ¿Qué definición podemos tener

para comenzar a hablar? ¿Qué es un afrodisiaco?

Los afrodisiacos son compuestos, alimentos como los que tenemos aquí

que, supuestamente pueden aumentar el deseo sexual

o mejorar el rendimiento físico.

La estrella y el tópico, las ostras.

Es que las ostras son muy ricas en zinc.

El zinc lo que puede hacer es aumentar la producción

de testosterona y aumentar la producción de espermatozoides,

y por eso Casanova, que era un chico guapo, así como vosotros...

Un ligón... "Thank you".

-Se zampaba 50 ostras antes del "pim pam pim pam".

¿Tú te imaginas 50 ostras? A mí me parecen muchas también.

50... Eso dice la leyenda. -Yo creo que es mejor comer después.

-Casanova lo hacía antes, pero también lo hacía mal.

Vamos a ver, estas ostras... No solamente es por su aspecto,

sino que tienen zinc. Tienen ese zinc.

Pero Casanova era un poco pringado porque en realidad...

Tenemos aquí nueces y avellanas, tenemos arroz integral,

que también tiene zinc. Todas estas cosas.

¿El pescado, la carne también?

Tenemos pescado, tenemos carne, que también tienen zinc.

Le podía haber salido más barato que las ostras.

¿Te apetece zinc? No me hace falta.

Bueno, es más barato, pero es verdad que como atrezo

para una noche de pasión, estaréis conmigo que las ostras.

Es más glamuroso. Más cosas que tenemos aquí.

Fruta.

Entiendo que estas frutas... ¿Qué os parece esta papaya?

Yo voy por el supermercado, mi hijo ve esto y le tapo los ojos.

Plátanos, que son bastante evidentes.

Entiendo que estas frutas están puestas aquí por la forma.

Sí, bueno, porque es sugerente. Tú ves la forma y dices...

"Un glande, ¿no?".

No sé. Hay gente que ve estas cosas y se estimula.

¿Solo por la forma? Puede formar parte del juego,

pero realmente no pensemos en los nutrientes.

No hay ningún nutriente

en la papaya, en el plátano, en la fresa que estimulen el deseo.

Un buen estado de la salud general ayuda, ¿no?

Y la fruta siempre es buena cinco o siete veces al día.

Yo, perdonadme... Es que se me van los ojos...

¿Qué tienes ahí? -A mí también.

No podía parar de mirarlo. ¿Queréis ver esto?

No. -¿No quieres?

Tenemos servilletas. ¿Qué es esto? ¿Veis?

Esta cosita son criadillas. Son criadillas de choto.

Criadillas de choto.

Casi que lo voy a dejar aquí... Criadillas de choto.

¿Por qué está esto aquí?

Resulta que un señor llamado Dioscórides en el año 65 escribió

un libro con recetas, como el de las "1080 recetas de cocina"

de Simone Ortega, pero con recetas de partes de buitre.

Esto en los años 60. 65 después de Cristo.

No los Beatles sino los romanos. Los romanos, eso es.

Este señor lo que decía era que si alguien no podía yacer con su mujer,

lo que podía hacer era comer criadillas de buitre con vino

y que eso iba fantástico. ¿En serio?

Porque esa forma sugerente...

Este es el principio de lo que se come se cría.

Exactamente. Todo esto si te lo crees funciona.

Sí. Y eso está en la parte animal y en la parte vegetal.

Porque las orquídeas, los bulbos de las orquídeas,

no sé si lo habéis visto alguna vez, son dos bolitas así.

De hecho, se llaman orquídeas porque "orquis" es testículos en griego.

Entonces llegó otro señor en el año mil, Avicena,

hizo un Canon, "Canon de Avicena". ¿Médico también?

Sí. Entonces este lo que dijo es que esas orquídeas

podían también mejorar, pero lo llamó "testículos vulpix",

testículos de zorro.

Por la forma. Exacto.

Pero pasó una cosa muy curiosa.

A los médicos de la época les pasa como a algunos presidentes

de este país, que no saben idiomas, y no sabían traducir

y la gente empezó a cortar los huevecillos a los zorros...

¿A cortar los testículos a los zorros?

En vez de las orquídeas. Pero bueno...

Ahora hay cosas parecidas, ¿no?

De hecho, los cuernos de los rinocerontes,

partes de tigres, ese tipo de cosas que se toman como afrodisiacos

o potenciadores del vigor sexual. Son dos cosas diferentes.

Sí que hay sustancias en la naturaleza

que tienen el poder vasodilatador.

El principio de la viagra es ese. Pero hay sustancias...

Hay una que está investigada, que es el yohimbe,

y creo que el ginseng...

-El ginseng, el jengibre, el tríbulus.

-Sí. No que estimulen mentalmente,

pero sí hacen que el sistema cardiovascular esté algo más activo

y puedas... Si estás estimulado, puedas tener...

-Pero primero, tiene que ser en personas

que tienen ese problema cardiovascular, porque si no tampoco.

Y luego los estudios que hay. Hay que ver la dosis, cómo...

Es complicado.

Sí, porque estamos hablando de Edad Media,

estamos hablando de los romanos, pero en nuestros días también.

Aquí tenemos este tipo de pastillas, los comprimidos, los compuestos...

Como complementos de este tipo, ¿no? Yo he probado.

-¿Y qué tal? ¿Cómo te ha ido? -Es lo que decías tú.

En principio, si no tienes ningún inconveniente...

Pero con una dosis pequeña, porque de hecho, esto no tiene ensayo clínico.

Pero tú has probado de todo, ¿no? Sí.

Tienes un espíritu científico que me asombra.

Bueno... Y porque no me has preguntado de otras cosas sexuales.

Y no sexuales, quiero decir en general.

La curiosidad es un motor fabuloso.

Realmente no hay ninguna evidencia aunque se mezclen...

¿Estos funcionan o no?

El ginseng, con el jengibre, con el tríbulus...

No hay evidencia de que ninguno aumente el vigor sexual,

pero sí es verdad que hay unos que son como huevos kínder

que llevan un sorpresa. ¿En qué sentido una sorpresa?

Llevan una sorpresita que se llama sildenafilo,

es decir, el principio activo de la viagra,

que los fabricantes lo ponen, pero no lo declaran...

Lo venden en internet, y la policía de internet

intenta retirarlos, pero bueno, hay algunos que se llama "Dame max".

"Dame max" es en serio. Existe una cosa que se llama "Dame max".

Han retirado "Dame max" y al día siguiente sale el "Comemelox"...

(Risas)

Es bastante complicado hacer eso.

Fantástico. Entonces, estos qué pasa.

Parece que es el ginseng, el jengibre lo que funciona...

Pero en realidad lo que estás tomando es viagra.

La gente dice: "Oye, qué bien funciona esto natural".

Natural... Natural...

-Hay cosas naturales que quizás podrían funcionar.

Se tienen que investigar. El tema de esto...

A mí cuando me ofrecieron una pastilla de estas dice:

"¿Pero esto ha pasado algún ensayo clínico de seguridad?".

Ya no de eficiencia... De seguridad.

Los fármacos pasan ensayos clínicos de seguridad y después de eficiencia,

pero que hayan comprobado que no tiene efectos secundarios.

Me estás diciendo que esto va a alterar mi sistema cardiovascular

y voy a tener erección... Y si me da algo... No hay seguridad.

-La leyenda es: "Tradicionalmente utilizado para...".

Oye, muchísimas gracias. Me encantaría seguir hablando

e incluso seguir comiendo algunas de estas cosas... No todas.

Os dejo aquí y sigo. Muchas gracias, chicos.

Existe una zona en el cerebro, en el núcleo accumbens,

que, junto con otras, constituyen el llamado

sistema de recompensa del cerebro.

Cuando ese sistema se activa, caemos en una profunda sensación

de placer y euforia.

Cuando esa sensación se produce, cuidado,

porque es altamente adictiva. Y cuando decimos eso de:

"Mi amor, yo no puedo estar sin ti". Eso tiene un fundamento.

Un fundamento neuroquímico real,

ya que al activarse ese sistema de recompensa,

asociamos la sensación de placer a la presencia de la otra persona.

Pero ¿qué más ocurre en nuestro cuerpo cuando estamos enamorados?

Vamos con nuestras preguntas frecuentes,

una sección de la cátedra de cultura científica

de la Universidad del País Vasco.

Aquí tenemos a Laura y a Carlos. Se conocieron hace dos semanas

a través de una de esas aplicaciones para ligar.

La cosa fue bien y aquí les tienes, en su primera cita.

Hace un rato estaban tonteando, pero ya han dejado atrás esa frase.

Ahora se desean locamente y no ven la hora de salir del restaurante.

Las hormonas han tomado el control.

Los estrógenos, en el caso de Laura y la testosterona en el de Carlos.

Y ahora, dentro de sus cuerpos lo que... Eh, ¿adónde vais?".

Bueno, ¿qué te parece?

Resulta que Laura y Carlos llevan un mes juntos.

Ambos están embriagados por diversas sustancias

como la dopamina, la norepinefrina, o la serotonina.

Los síntomas son comunes a los dos: les cuesta concentrarse,

han perdido el apetito, notan mariposeo en el estómago

y no acaban de dormir del todo bien,

pero a ellos les da igual porque cada vez que se miran a los ojos,

en sus cerebros se activan las zonas receptoras de dopamina.

Este neurotransmisor está asociado

a los sentimientos de euforia y felicidad.

Al estar juntos, Carlos y Laura sienten lo mismo

que un adicto al tabaco cuando da una calada tras horas sin fumar,

solo que esto, claro, es mucho más sano.

Bueno, pues resulta que Carlos y Laura estaban hechos

el uno para el otro.

Ya no sienten ese hormigueo en el estómago ni urgencia

por salir pitando del restaurante. Duermen bien y pueden concentrarse,

pero al estar juntos, sus cuerpos generan oxitocina y vasopresina,

estas hormonas son las responsables de eso que llamamos apego,

o simple y llanamente, amor.

(SUSPIRA)

(Aplausos)

Ahora que tenemos clara la importancia de las hormonas

cuando nos enamoramos, os voy a proponer un juego.

Para segregar no solamente oxitocina,

sino también noradrenalina,

la hormona que hace que nos ruboricemos cuando nos encontramos

con alguien que nos gusta.

Es una variante del conocido como el problema de la secretaria

y aquí voy a necesitar a alguien del público que venga.

Venga por aquí conmigo, que te veo dispuesta.

¿Cómo te llamas? Raquel.

Raquel. Vamos a plantear un juego en el que tú tienes que elegir

un espécimen para llevar tus genes a la siguiente generación.

Entonces, a la hora de elegir, queremos el mejor.

Aquí tenemos tres especímenes, no sabemos dónde está cada cual.

El uno te va a gustar, el dos te va a gustar más todavía

y el tres te va a gustar mucho más todavía.

Lo que ocurre es que no sabemos dónde está cada cual

ni sabemos cuál es cuál.

Deberías abrir una puerta

y entonces decides si te quedas ese espécimen,

por el criterio que sea, si te gusta o no,

y si crees que el mejor puede estar en otra puerta,

cierras esa y buscas en otro lugar,

pero con aquella primera puerta que abriste no vas a poder volver.

Con los ex no se vuelve ni en la vida ni en el juego este.

Si tuvieras que elegir una estrategia

para tratar de encontrar al número tres, al mejor, ¿cuál sería?

Al azar. Al azar.

En principio no tenemos datos. Si son iguales...

Si son iguales las puertas, como son...

¿Qué probabilidades tendrías entonces, si eliges al azar,

de encontrar el mejor? Un 33,3333 %.

Vamos a tratar de mejorarlo.

Te voy a proponer una estrategia que nos permita encontrar

a la mejor persona con el 50 % de probabilidades.

Que la mitad de las veces demos con el mejor espécimen.

Elige una de las tres puertas. ¿Con cuál te quedarías?

Con la del fondo. Con la del fondo.

Adelante. ¿Qué habrá? No sé.

Vamos a abrir la puerta.

Tenemos a Laura, nuestra colaboradora.

Un aplauso para ella. Nuestro espécimen más bonito.

Muy bien.

Te puede gustar, estoy seguro de que te gusta,

pero no sabemos si hay alguna mejor.

Te voy a proponer una estrategia. Vente por aquí.

¿Cierro? Sí, cierra la puerta.

La cerramos. Lo siento, Laura.

Vente para allá.

Cerramos la puerta y yo te enseño cómo sería la estrategia.

Consiste en descartar.

De primeras, descartamos la primera puerta que abrimos.

Abrimos. Hola, ¿qué tal? Me gustas o no, lo descartas.

A partir de ahí,

usas el primer espécimen para valorar los otros dos.

El primero que mejore aquello que viste en la primera puerta,

ese te quedas, inmediatamente.

Si ninguno lo mejora, te quedarás con el último. ¿Sí?

Y esa estrategia te da el mejor el 50 % de las veces.

¿Por qué?

Supongamos que tienes en esta primera puerta al número tres.

Si tienes al número tres, el mejor de los especímenes,

lo vas a descartar porque la estrategia es descartar

automáticamente al primero, y entonces perderás.

Eso va a pasar un tercio de las veces,

un 33 % de probabilidad de hacerlo mal.

Si aquí estuviera, sin embargo, el número dos,

lo abres, es el número dos, lo vas a descartar

y entonces entrarías a cualquiera de las otras dos puertas.

En alguna va a estar el uno y a lo mejor en otra está el tres.

Pongamos que aquí está el número tres.

Y entonces lo coges.

(Risas)

Cerramos la puerta...

Y entonces te quedas con el número tres y has ganado.

Eso pasará, el dos esté aquí, un 33 % de las veces.

Así que en un tercio volverás a ganar.

Pero ¿qué pasa si aquí está el uno?

Puedes abrir otra puerta

en la que estaría el dos, por ejemplo,

que tenemos tenemos aquí a Débora, magnífica.

Pero te vas a quedar con el dos, porque ya ha mejorado el uno.

Sin embargo, podrías haber elegido esta.

Así que un 50 % de las veces en las que aquí

esté el uno ganarás, y otro 50 perderás.

En total, el 50 % de las veces te llevas al número tres.

Esa es una de las formas de cómo las matemáticas

pueden vencer al azar. Pueden mejorar al azar,

que es lo que hace la naturaleza.

Aprendemos esta lección de que con matemáticas

vencemos al azar, y también aprendemos que hay veces

que hay que descartar al primero que viene.

Muchísimas gracias. Un aplauso a Raquel.

(Aplausos)

Vamos ahora con un poco de estadística,

que también es lo mío.

Según una encuesta del CIS, el 39,3% de los encuestados

se declaró bastante satisfecho con su vida sexual.

Cuando se les pidió que miraran hacia atrás

y recordaran si alguna vez habían recibido alguna charla

o alguna clase de educación sexual, el 67,6 % respondió que no.

Pero eso sí, el 93,9 % de los encuestados respondió

que sería importante que se impartiera regularmente

en los colegios. ¿Cuánto sabemos de sexo?

¿Cuánto creemos que sabemos de sexo?

(Música)

La diferencia entre hombre y mujer... Lógicamente, el género.

-No creo que haya mucha, ¿no?

-Biológicamente son diferentes.

-Como nos creó Dios. El hombre es el hombre y la mujer la mujer.

-Hay que tener muchas cualidades para ser un hombre.

-Y creo que soy XX. -XY.

-XX. -XY.

-XX, XY.

-Mira, esa pregunta no lo sé.

-Nacen más hombres.

Mi madre, mi abuela y todas mis familiares,

la mayoría de mujeres viven más que los hombres.

-La esperanza de vida suele ser más alta en las mujeres.

-Las estadísticas dicen que son las mujeres.

-Según la estadística, ellos.

-La vida del hombre normalmente está sujeta más a un trabajo perdurable.

-Hormona femenina. Estrógenos.

-¿Feromonas?

-Somos de letras.

-Mientras que la mujer, al menos hasta ahora,

siempre ha permanecido en casa.

-Masculino y femenino.

-Dos.

No, más. -¿Tres, no?

-Cinco, ¿no? Varón, hembra, hembra transformada,

hombre transformado y luego ya lo desconocido.

(Aplausos)

Lo desconocido.

Hace aproximadamente tres años, en la provincia vietnamita de Hoa Binh,

una madre dio a luz mellizos.

Todo era absolutamente normal hasta que, al cabo de unos meses,

los familiares y amigos del padre empezaron a notar

que uno de los bebés no se parecía en nada a él.

Algo reticente, el padre aceptó someterse a un examen de ADN

para determinar su paternidad y así resolver todas las dudas.

La sorpresa llegó con los resultados.

Uno de los mellizos no era suyo. ¿Cómo es esto posible?

Se trata de un fenómeno del que solo se han registrado

siete casos en todo el mundo.

Se conoce como fecundación múltiple heteroparental.

Según los genetistas, esto puede ocurrir cuando la mujer presenta

dos periodos de ovulación muy seguidos

y ambos óvulos son fecundados,

o cuando en un mismo periodo de tiempo,

la mujer ovula dos veces

y en ese momento es fecundada por dos hombres.

Infidelidades aparte, es un caso realmente extraordinario

que nos muestra cómo de compleja y sorprendente puede ser

la naturaleza.

Para hablarnos de la determinación genética del sexo y de muchas cosas

más, viene nuestra experta en bioquímica Deborah García.

(Aplausos)

Deborah, ¿qué me traes? ¿Cómo estás? ¡Qué es esto!

Mirad qué bonito. Un trozo de ADN.

¿Un trozo de ADN? Un ADN, que el ADN es una molécula

muy larga, bastante más larga que esta, ¿no?

Sí, bastante más larga. Que mide como 2 m.

(ASIENTE) ¿Es así?

Sí, claro, pero nosotros no la tenemos así de estirada

en nuestro cuerpo. ¿El ADN qué tiene que ver

con la determinación sexual? Pues tiene mucho que ver.

Mucho que ver por los cromosomas, porque este ADN... Realmente,

en nuestro cuerpo lo tenemos condensado y superenrollado

en cromosomas. Salvo excepciones, tenemos 23 pares de cromosomas.

Unos de esos pares son los cromosomas sexuales, que son el cromosoma X

y el cromosoma Y. Los famosos X-Y.

Siempre hemos dicho: las chicas X-X, los chicos X-Y.

X-X chica, X-Y chico, es así de fácil, de sencillo, así...

No, no es tan fácil. No podemos confundir el sexo desde el punto

de vista de la biología con la identidad sexual, que es otro tema

un poco más complejo. Pues mira, por ejemplo, cuando somos embriones,

hasta la sexta semana de gestación nuestras gónadas embrionarias

no podemos identificar en qué se van a convertir. Entonces podemos ser

chico, chica o lo que sea. Semana seis, vale.

Pero a partir de esa semana es cuando se empiezan a expresar algunos genes.

Muy bien, entonces, esas gónadas embrionarias, gónadas primitivas,

¿cómo se expresan en los órganos sexuales masculinos o femeninos?

Pues depende de los cromosomas X e Y. Sobre todo del cromosoma Y.

El Y, que es el que tiene la culpa de todo.

Es el que tiene la culpa de todo; hay una zona, una región del cromosoma Y

en la que está el gen SRY. A partir de la sexta semana se expresa el gen,

y lo que hace es que esas gónadas embrionarias empiezan a progresar

en forma de testículos.

Luego, en los testículos, además, se produce una serie de hormonas,

como la testosterona, o la versión evolucionada

que es la dihidrotestosterona. Eso hace que evolucionen ciertos rasgos

masculinos. Cuando este gen no se expresa porque no tenemos

este cromosoma, por ejemplo, en el caso de cromosomas X-X, entonces

esas gónadas embrionarias evolucionan a ovarios.

Y en los ovarios se producen otro tipo de hormonas,

como el estradiol, por ejemplo. La progesterona.

Que eso hace, por ejemplo, que tengamos pecho, que tengamos caderas;

es decir, el estereotipo de lo femenino.

¿Pero hay algo que no es realmente como parece?

Sí, hay un caso de una modelo belga. Que es modelo, chica.

Pero que tiene cromosomas X e Y.

Vale, ella es chica y tiene cromosomas X e Y.

Cromosomas X e Y, tiene el gen SRY que se expresa.

Su cuerpo produce testosterona. Hasta ahí todo en orden...

En principio es un chico. Claro.

Pero sus células no se enteran de que hay testosterona por ahí.

Se conoce como síndrome de Morris.

Como sus células no lo reconocen, físicamente tiene el aspecto

de una mujer.

Genéticamente y hormonalmente es un nombre, pero sus células

no reconocen eso y se expresan como una mujer. Otros casos,

¿qué otras cosas ocurren? Hay otros casos... Hay un caso

superchulo. Desde el punto de vista científico,

sí, interesante, que es que parece que cambian de sexo.

¿Que cambian de sexo después de nacer?

Nacen como niñas, son todo aparentemente

pues parecen niñas, y llegan a los 12 años

y empiezan a transformarse en chicos.

O sea, ha sido una niña hasta los 12 años, y a los 12 años eres un chico.

Chico en el sentido en que les empieza a salir pene.

Vale. Y de hecho, se les llama

en la República Dominicana "güevedoces"

porque es con pene a los 12. Tiene que ser difícil eso.

¿Por qué ocurre esto? Pues tienen cromosomas X-Y,

lo que pasa que su organismo no genera testosterona hasta la pubertad

que sucede a los 12 años. O sea, ese desarrollo hormonal

no se da antes de nacer, o de pequeños, sino que se da

cuando ocurre esa revolución hormonal que todos conocemos

como la pubertad. Me recuerda esto a deportistas.

Hay deportistas,

a mí me gusta mucho el deporte, y veo que hay deportistas a veces

que no se les permite o tienen dificultades para competir

en competiciones de categoría femenina. Y ha habido algunos casos

polémicos. Sí, esta atleta polaca

fue... Desclasificada. No le permitieron competir.

Ya sabes que para hacer este tipo de competiciones tienes que pasar

por unas pruebas para ver cuál es tu sexo.

Y entonces te asignan en qué puedes competir.

Y no la dejaron competir porque sus cromosomas no era el estereotipo X-X

que pensamos que tienen que tener las mujeres. O eso se creía antes.

Esto estamos hablando de los años 40, claro.

¿Y ahora, con las pruebas que hay ahora, con los criterios que hay

ahora se le permite competir en categoría femenina, en masculina,

cómo va esto? Ahora mismo a esta mujer sí,

porque lo que tiene es un mosaico cromosómico.

Eso quiere decir que tiene células con cromosomas X-X, y células,

en este caso, otras con cromosomas X-X-Y. Y entonces pues...

Le permitirían competir porque ahora ha cambiado la normativa.

Antiguamente lo que se hacía era en esas pruebas determinar si había

cromosoma Y o si se expresaba.

Ahora, por ejemplo, lo que se prueba son los niveles de testosterona.

Hormonales. Digamos que se mide su masculinidad o feminidad

a la hora de competir a niveles hormonales.

Siempre había pensado: "Sexo: cero y uno; chico y chica".

Pero me da la impresión de que a través de este mecanismo

y de la pluralidad que se da en estos mecanismos

de adquisición de la determinación sexual

¿es más bien un continuo? Sí, en Ciencias ya hace mucho

que no hablamos de chicos o chicas. Durante toda la sección hemos dicho

chicos o chicas, pero realmente en ciencia hablamos de un espectro

sexual. Un espectro sexual.

Donde damos cabida a todos los intersexos.

La conclusión: si queremos saber el sexo de alguien,

lo mejor que podemos hacer es preguntárselo.

Muy bien, muy importante lo que dices. Muchísimas gracias, Deborah.

Muchísimas gracias, de verdad.

(Aplausos)

Seguro que más de una persona estará viendo de otra forma su sexualidad

después de esta explicación.

Si me preguntáis a mí ahora mismo yo estoy

confuso y preocupado.

Pero no por mi masculinidad ni por mi feminidad, sino porque no sé

qué puede pasar cuando entre por esa puerta

Raquel Sastre.

(Aplausos)

Que no se te entiende. ¿Qué pasa aquí?

¿Qué es esto? ¿Cómo que no se me entiende?

Pues estaba hablando en murciano.

Vamos a ver, programa de sexo, Raquel Sastre, mis rodillas tiemblan

¿qué nos traes?

Que sepas que como desde dirección no se fiaban de que me portase bien

y no hiciese chistes sexuales, me han puesto eso.

Me parece una solución excelente, la verdad, pero ya no tiene vuelta.

Te damos la palabra. Prometo portarme bien.

Vengo a traeros sexo con animales, pero entre ellos. Tranquilos,

no hay nada raro. Sexo entre animales, asimismo.

Eso tiene que ser un mundo fascinante. Cuéntame algo.

Hay cosas superinteresantes, por ejemplo, un marsupial,

el antechinus de cola negra, que es parecido a un ratón que se muere

de tanto hacerlo. ¡Es una cosa monísima!

Pues se muere de tanto hacerlo. ¡Pero si es un peluche!

Pues sí, no como los matemáticos, que se mueren sin hacerlo.

No, no...

Este tipo de bromas a mí no me gustan.

Te voy a decir una cosa, me alegro mucho, porque vengo a darte un dato

muy importante. Y es que ese ratón, ese marsupial, aguanta

aproximadamente 14 horas de cópula. 14 horas...

A mí pasando de 10 se me hace largo, la verdad.

Tengo muchas cosas que hacer.

Tiene cosas buenas, ¿vale? Vale que se muere pronto, pero tiene una cosa

buena, es que el chaval, el ratón, este marsupial, no gasta casi energía

porque pasa del cortejo. Va directamente ahí, a la saca.

O sea que de los preliminares no se preocupa mucho.

No, no, todas estas horas que invierte

se dedica a hacer sesiones durante horas y horas con todas las hembras

que encuentra durante semanas. Y el pobre, al final, se le acumula

la hormona del estrés.

Su tejido corporal empieza a degradarse y termina muriéndose.

Es que es muy estresante. Eso sí, muy contento, ¿eh?

Pobre ratón. Bueno, es un macho afortunado entonces.

Sí, sí, sí. Vale, más machos afortunados.

Sexo de aves.

¿Sexo de aves? Hay una cosa superinteresante:

las gallinas viven en entornos cooperativos, y cuando encuentran

comida se avisan. Y dirás: "¿Qué tiene que ver con el sexo?".

Y digo yo: "¿Qué tiene que ver eso con el sexo?".

Te lo voy a decir: los gallos son muy cucos,

cuando tienen ganas de aparearse con las gallinas,

hacen como que han encontrado comida y cuando llega la gallina, ¡zaca!

Me parece buena estrategia. La cuestión es que...

Hoy os he traído un repor,

es una cosa superbonita. Es la profesión más antigua relacionada

con el sexo. Realización...

Penetrad... Digo meted el vídeo.

El tigre copula hasta 100 veces al día, y con la misma hembra, ¿eh?

No como otros. El puercoespín macho orina sobre la hembra antes

de la cópula; y la puercoespina, cuando se queda a solas, se alivia

con un palo. Es que cuando nosotros vamos, los puercoespines vuelven.

Por datos como estos, porque el sexo animal es tan, pero tan fascinante,

hoy vamos a hablar de pollos. Y de pollas.

Según la Real Academia Española,

polla es una gallina nueva, medianamente crecida, que no pone

huevos, o que hace poco tiempo que ha empezado a ponerlos.

Si es que sois unos mal pensados.

He quedado con el biólogo Óscar Cabello para que me explique qué es

un sexador de pollos. Es la persona que se encarga

de saber en el momento del nacimiento si los pollos son machos o hembras.

Y lo hacen cogiendo al pollo, le dan la vuelta,

le soplan la cloaca, que es la parte final del intestino,

y por diferencias que son sutiles para ellos, como distintos pliegues

en la piel o coloraciones, saben si es macho o hembra.

-Para que nos entiendan todos, se dedican a saber si es macho o hembra

soplándoles el ano.

El cantautor y compositor Joan Manuel Serrat

fue sexador de pollos.

Según sus propias palabras,

llegaba a sexar 600 pollos a la hora

que, multiplicado por 8 horas son unos 4800 al día.

Unos 24 000 a la semana, 720 000 al mes.

¿Hay muchos en España?

¿O les da vergüenza ponerlo en LinkedIn?

-Que yo sepa no hay muchos sexadores de pollos en España,

porque es un trabajo que muy poca gente es capaz de realizar

y es bastante difícil.

Con bastantes años de formación para poder llegar a ello.

Ahora entiendo yo porqué Serrat compuso eso de:

"A fuerza de desventuras tu alma es profunda y oscura".

¿Por qué es tan importante esta labor?

-Pues es importante para las industrias avícolas

porque cuando nace un pollito, al no tener todavía los caracteres

sexuales secundarios desarrollados no se sabe si es un macho o una hembra.

Y cuanto antes lo sepan mejor.

Porque, cuando el pollito nace, en el huevo tiene su vitelo,

que es la reserva que él tiene de energía y de comida

y durante tres días más o menos que le dura

no se alimenta, solo se alimenta de esa reserva.

Si durante esos tres días no han sexado al pollo,

necesitan darle alimento y es un coste adicional.

Vale, me queda claro que sexar pollos a ojo no es fácil.

Pero me niego a creer que, en pleno 2019,

que tenemos coches que se conducen solos y robots en Marte,

aún no hayamos encontrado un método mejor para saber el sexo de las aves.

(Música alegre)

En la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense

trabaja Susana Dunner,

catedrática y directora técnica del servicio de genética.

Bueno, vengo de un granja donde me han explicado

que, para sexar pollos, lo que hay que hacer,

es mirarle la cloaca.

Como hobby me parece respetable pero, por favor,

dime que no voy a tener que soplar el culo a ningún pájaro.

-Aquí no vas a tener que hacerlo,

porque aquí no entran pájaros.

Lo que nosotros procesamos son muestras de las aves,

muestra de sangre o muestra de pluma.

Y eso es lo que vamos a utilizar para...

extraer un ADN

de esas muestras

y centrarnos en los...

En una porción de los cromosomas sexuales.

-Se puede hacer de dos formas,

o mirándole el culo al ave o analizando una pluma.

¿Qué quieres que te diga, Serrat?

Para mí, tú lo hacías por gusto, pillín.

Y, esta técnica, ¿es fiable al 100 %?

-Esta técnica es fiable al 100 %, la genética no miente.

Con lo cual, si un ave es una hembra, tendrá que dar dos fragmentos.

Si es un macho, tiene que dar uno.

-Por lo que he visto, la diferencia entre vuestro método

y el de la granja es, sobretodo, el objetivo.

El fin al que está destinado el ave.

-Sí, porque... nuestro método, el método molecular, es universal.

Podemos sexar cualquier tipo de ave.

Lo que pasa es que, en un sistema de producción

de gallinas ponedoras o de pollos de carne,

no se justifica el sexado molecular. ¿Por qué?

Porque es muy caro, es muy largo.

Habría que identificar a cada uno de los pollos para coger una muestra

y poder mandarla al laboratorio, esperar dos días para que se pueda

tener un resultado y eso no es operativo.

Y hasta aquí todo el sexo que os voy a dar hoy,

como suelo decir a los fans cuando vienen al camerino.

(Aplausos y vítores)

Emily Nagoski, investigadora estadounidense de sexualidad humana,

estaba calificando unos exámenes finales

en su despacho de la Universidad de Indiana

cuando, de pronto, comenzó a llorar.

Lloraba por lo que, examen tras examen, estaba comprobando.

Nagoski había pedido a sus estudiantes que escribieran

algo importante que habían aprendido a lo largo del curso.

Ella pensó que le responderían con términos científicos

que habían asimilado,

que leería números y teorías.

Pero no.

Más de la mitad de sus alumnas, de un curso de 187, respondía:

"Lo más importante que he aprendido es que soy normal.

He aprendido que, aunque sea diferente de otras mujeres,

eso no significa que haya algo malo en mí".

A través de esas respuestas, Nagoski se dio cuenta

de que la información que más se difunde sobre sexo,

en su caso sobre sexualidad femenina,

está más basada en la moralidad o en establecer

un ideal sexual, que en la ciencia.

Cada uno de nosotros, de nosotras, somos un mundo sexual diferente.

Desde luego, hay patrones que nos unen.

Pero, hay otros muchos que nos diferencian.

Y, esto, nunca nos convertirá en extraños.

Nuestra sexóloga viene a aclararnos las ideas sobre estas cuestiones.

Que pase Laura Morán.

(Música)

(Aplausos)

Hola, Laura. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien. Muy bien.

¡Gráficas! Tenemos gráficas. ¡Me encantan!

¿Qué son estas gráficas?

Son las gráficas que representan la respuesta sexual humana.

Esta es la de las personas que tienen pene.

Y esta es la de las personas que tienen vulva.

Vamos a decir la gráfica de chicos y de chicas, por ejemplo.

Efectivamente. Y estas suceden tengamos relaciones sexuales

solos o en compañía.

Detecto fases.

Una fase ascendente y una fase descendente.

¿Me equivoco o es así?

No, vas acertado.

Primera fase, fase ascendente, cuéntamela.

Se llama fase de la excitación. Fase de la excitación, muy bien.

Efectivamente.

Empezamos en el puntito cero o fase de la albondiguilla.

Que es cuando estás tranquilo, relajado...

(AMBOS) Viendo el telediario.

Efectivamente, pasan unos segundos,

pasan unos minutos y va subiendo el calor,

la respiración se acelera. La derivada positiva.

(RÍEN)

Efectivamente.

Y, como estás haciendo cosas que te gustan,

todo eso se vasocongestiona.

En castellano... que se nos hincha.

Ah, que se hincha. Efectivamente.

Se hincha el falo,

pero es que hay un hermano mellizo del falo que también se hincha.

El clítoris. El clítoris.

Sí, he traído uno para que lo toques.

Vale. El mío no.

Pero tengo otro para ti. A ver...

Mira.

No te asustes si no lo reconoces. Vale, bien.

(RÍEN)

Porque es, principalmente, interno. No es culpa tuya.

Vale. Entonces, está por dentro.

Efectivamente, y está, más o menos, a escala natural.

Unos 8 o 9 centímetros de media.

Cosa que no se suele saber. Muy bien.

Y lo único que se ve es la puntita. Esta puntita de aquí.

Efectivamente. Vale.

Todo lo demás es un órgano interno. Muy bien.

Esto es lo que se vasocongestiona.

A veces pasa que eso no vasocongestiona bien.

Vale.

Puede haber causas físicas, o puede haber causas psicológicas.

Vale.

En los hombres, pongamos. Gráfica azul.

Estamos en esta espiral ascendente y...

hay algo que no funciona bien. ¿Qué puede pasar?

Entonces aparece la disfunción eréctil.

Que en castellano es... esto no se levanta ni con grúa.

Claro que dices que puede...

(RÍEN)

Dices que puede haber causas físicas y causas psicológicas. Vale.

Y, ¿cómo puedo saber?

¿Cómo puedo saber yo si las causas son físicas o psicológicas

y qué hacer?

Habrá cosas diferentes.

Hay una prueba para toda la familia.

Que consiste en responder a una de las siguientes preguntas.

Si la respuesta es sí, la causa es psicológica.

Primera pregunta.

Tú te levantas por la mañana, te desperezas y el tema

te está apuntando al techo.

Pues eso significa que no hay ninguna causa

cardiovascular que impida que eso se llene de sangre.

Si hay tienda de campaña la causa no es física.

Efectivamente. Muy bien.

Necesitas terapia sexual.

La segunda prueba es cuando te estás dando amor a ti mismo,

si esa tienda de campaña sigue elevándose

no hay problema cardiovascular.

Entonces, si el problema es cardiovascular,

se le atiende como cardiovascular.

Con la pastillita azul. La pastillita azul.

Y si es una cuestión psicológica, terapia, ¿no?

Sí, os tenemos que torturar nosotros.

Muy bien. ¿En las mujeres también puede pasar?

Sí, pero es menos evidente.

¿Por qué?

Porque tenemos menos centímetros exteriores.

Ah, vale, muy bien.

Se ve menos. Entonces hemos llegado al final de la primera fase

y veo este punto de curvatura máxima aquí,

que me está llamando la atención. Sí.

¿Eso qué es? El nirvana.

Pero en los libros de sexología, la fase del orgasmo.

Ah, el orgasmo, muy bien.

Que es cuando lo que se congestiona se descongestiona.

Se libera, digamos. (ASIENTE)

Y, esto ocurre...

Aquí veo un pico en hombres, veo varios picos en mujeres...

¿Qué es eso?

Esto del orgasmo... hay cosas parecidas y cosas distintas.

Una cosa parecida, por ejemplo, es la experiencia orgásmica.

Se hizo un experimento, en el que se pidió a chicos y chicas

que describieran su orgasmo.

Luego esas descripciones se dieron a otro grupo de hombres y mujeres

para poder identificar quién había escrito eso.

Si quien lo había escrito era hombre o era mujer.

Y no pudieron concluir nada.

Así que, la experiencia orgásmica, es más o menos igual.

Pero, ya por fuera, es otro cantar. Por fuera sí que son diferentes.

Sí. De hecho, normalmente, cuando hay un pene,

y hay un orgasmo, suele haber...

(Disparo)

Una eyaculación.

Muy potente y que lo pone todo perdido, muy bien.

Poco discreto, un poco manchoso...

Bien. En el caso de las mujeres,

también eyaculamos. Vale.

Pero de una forma un poquito más discreta.

¿Vale? Sí.

Yo me he traído mi "chochijín".

(RÍEN)

No os preocupéis, no muerde.

¿Vale?

Es una vulva mullidita. Yo quiero ver esto.

Me voy a llevar este. Ven, que te la cuento.

Mira, los labios mayores. Vale.

Los labios menores.

El glande del clítoris. La puntita esa que se veía.

Esta es esta. Muy bien.

La uretra por donde sale la orina. ¿Vale?

Y luego tenemos la entrada de la vagina.

Muy bien. Bien.

Cuando las mujeres orgasmamos, también eyaculamos. ¿Vale?

Pero de forma discreta porque no nos apetece limpiar.

Entonces, a los lados de la uretra,

están las glándulas de Skene, que es la melliza de la próstata.

Y por ahí sale un líquido blanquecino

muy discretito y eso es, exactamente, la eyaculación femenina.

¿Tiene alguna similitud con el semen o no?

Sí, el análisis químico indica que también tiene PSA

y tiene componentes parecidos.

Otra cosa es lo de las pelis de bajo presupuesto en vestuario.

Esas cosas que estallan también.

Esa fuente que sale, es otro tipo de líquido,

que se expulsa por la uretra, por eso tiene tantísima fuerza.

Lo único que está conectado con la uretra es la vejiga.

Entonces se analiza químicamente y tiene componentes

parecidos a la orina aunque no lo sea.

Eso viene de la vejiga. Efectivamente.

Vale, muy bien. Son dos cosas distintas.

Tenemos más cosas distintas. Ah, ¿sí?

Te he preguntado si podrían ir cosas malas en la situación.

Te quiero preguntar en el orgasmo.

Antes, es que me muero, hay aquí...

Sí, ya te veo con ganas. Sí, esto.

Era lo de... aquí hay una curva, un pico, ¿no?

Y aquí tenemos más. Vale.

Cuando vosotros eyaculáis, las cañerías se vacían.

Luego volver a poner en marcha el sistema, requiere un ratito.

Hay que reiniciar. Exacto.

"Resetear" el sistema. Es esta curva

que baja tan rápido. El período refractario.

Nosotras, chicas listas y económicas

tenemos menos que rellenar, así que...

si hay excitación... ¿No hay que reiniciar del todo, no?

Exacto. Si mantenemos la excitación y la estimulación

podemos tener un orgasmo y otro.

Y si viene Hugh Jackman, pues podemos tener muchos más.

Hombre, si viene Hugh Jackman y aguanta.

Aguanta, aguanta.

Tiene muchas cosas para hacer.

(Aplausos)

¡Qué genial!

Y cuando no se lo pasa uno bien, ¿qué ocurre?

En el orgasmo también hay sombras, no solo luces, ¿no?

Es curioso porque para diagnosticar una disfunción en el orgasmo

también se utilizan criterios diferentes.

Sí, en el caso de las personas con falo,

en el que haya un pene presente,

lo que se mide es el tiempo.

¿El tiempo en qué sentido?

Cuándo explota el confeti. Vale.

Puede que sea demasiado pronto, que lo llaman eyaculación precoz.

Pero es un concepto un poco dudoso.

O eyaculación retardada que es...

venga Manolo que tenemos que ir a casa de mamá.

(RÍEN)

¿Por qué es un concepto dudoso lo de la eyaculación precoz?

Precoz, ¿qué significa exactamente?

¿Antes de tiempo?

Claro, ¿antes de qué?

Del orgasmo femenino.

Porque esta es una disfunción que demandan, principalmente,

parejas heterosexuales.

Que eso nos puede dar qué pensar.

Entonces, ¿cuánto tiempo hace falta para que una mujer orgasme?

Pues depende. ¿No?

Eso no se mide así con metrónomo. Exacto.

Sois precoces tanto en cuanto se hace depender el orgasmo femenino

del orgasmo y la eyaculación masculina. Error.

Y, en el caso femenino, ¿también?

En el caso femenino el criterio es, lo tienes o no lo tienes.

Ceros y unos. Ajá.

Eso lo entiendo. Eso lo entiendes...

Si no lo tienes es anorgasmia. Ajá.

Una cosita, me queda una duda...

no sé si es una buena pregunta o una mala pregunta, pero...

esto empieza aquí muy repentinamente.

O sea, antes de empezar esta fase de excitación, la primera fase...

¿Hay vida antes de la excitación? ¿Qué hay ahí?

Tenemos lo que llaman libido.

Atentos, libido, no lívido.

Si estás lívido, no hay libido.

Que es el deseo sexual, es decir, las ganas.

Las ganitas.

De pasártelo bien. El deseo.

Efectivamente.

Muchas veces en terapia nos dicen: "Es que el deseo no me viene".

No tenemos muy claro de dónde quieren que les venga.

Pero yo les doy alguna pistilla y les digo

que hay un órgano en el cuerpo superpoderoso

para activar el deseo sexual. ¿Qué es?

No mires hacia abajo, mira hacia arriba.

Que es el cerebro.

Tú puedes despertar tu deseo sexual

pensando, imaginando, escuchando, leyendo, tocando...

Siento ser aguafiestas del deseo, pero también puede que haya

ausencia o exceso. ¿Existe exceso de deseo?

Lo intentaron.

Hace unos años intentaron que la hipersexualidad

fuera diagnosticada como trastorno.

Pero nadie tuvo valor de operativizar el concepto.

Y sí existe el deseo hipoactivo o la ausencia de deseo.

Antes era un demanda, principalmente, femenina.

Pero ahora también hay bastantes hombres que consultan

y vuelve a pasar lo mismo, puede haber causa orgánica,

medicación o alguna enfermedad o causa psicológica.

Emociones negativas, miedo y demás.

Me encanta,

porque me encanta, de esto que nos cuentas,

aquella relación que hay entre lo que nos une

y lo que nos hace parecidos.

Y lo que nos hace diversos, como hemos visto antes, también.

Es una pena no poder seguir hablando.

Estamos terminando. No te vayas, Laura. Ven conmigo.

Ayúdame a despedir el programa.

La verdad, es que han sido 55 minutos de auténtico placer.

Y, como bien dice nuestra sexóloga,

la mejor de afrontar nuestros problemas es desinhibirse...

(AMBOS) Y disfrutar.

Solos o acompañados, nos vemos la semana que viene.

¡A gozar!

(Aplausos y vítores)

(Música créditos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Programa 4: La ciencia del sexo

Órbita Laika - Programa 4: La ciencia del sexo

08 abr 2019

Sabemos que hay placeres que nos gustan porque estamos programados para ello. Comer determinados alimentos, practicar algún deporte y, por supuesto, mantener relaciones sexuales. Pero ¿lo sabemos todo sobre el placer?

En este programa, nuestra nutricionista, Boticaria García, nos contará toda la verdad sobre los alimentos llamados "afrodisíacos". Descubriremos, junto a nuestra sexóloga, Laura Morán, las fases y disfunciones de la excitación sexual.

Además, nuestro flamante invitado, el divulgador científico Pere Estupinyá, nos hablará de los cambios que se producen en nuestro cerebro durante un orgasmo. Y, por si esto fuera poco, nuestra química, Deborah García, nos mostrará que la determinación sexual puede ser mucho más compleja que el par de cromosomas XX o XY.

Órbita Laika te trae lo que siempre has soñado: una orgía de auténtico placer intelectual.

ver más sobre "Órbita Laika - Programa 4: La ciencia del sexo" ver menos sobre "Órbita Laika - Programa 4: La ciencia del sexo"
Programas completos (62)
Clips

Los últimos 471 programas de Órbita Laika

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios