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No recomendado para menores de 12 años Olmos y Robles - Capítulo 3: El misterio de la Trinidad - ver ahora
Transcripción completa

Olmos, ¿dónde estabas?

¿Qué significa esto?

¿Qué quieres?

Teniente, un poquito de paciencia.

A ver, lo tengo que enchufar.

¡Aquí!

¡Ahí está!

Ya está. Ahora encendemos.

Eso es.

Y ahora...

Tranquilo, que esto tiene su truquillo.

¡Ahora!

¡Ay! Ahora sí que sí.

¡A ver!

(RÍE)

Última generación, ¿eh?

Vamos allá.

CD.

Vale, sí.

El asesino descolgando el cadáver de Bob Smirnoff. ¿Y?

En el Puente de Piedra de Logroño.

Esto lo revisamos en su momento. ¿Qué quieres?

A veces repican las campanas en el pueblo

y no sabes la hora que es.

No te sigo, Olmos.

Fíjate bien en eso.

No puede ser.

Es un zum. Bingo para el caballero.

La cámara no era fija como pensábamos.

Alguien utilizó el zum

y no vimos la cara del asesino.

Un cómplice.

Un segundo asesino.

¿Recuerdas cuando me dijiste

que había muchas preguntas sin respuesta?

Sí.

Si resuelves este caso, nadie,

ni siquiera Geretz, evitará que consigas lo que deseas.

Volver a tu unidad del GAR.

¿Qué me dices?

¿Haces las maletas?

¿O te quedas?

De momento me quedo.

Almanzor, vamos a por ti.

(FINGE QUE TOCA LA TROMPETA)

(TITUBEA) Entusiasmo.

Perdón.

(Música de intriga)

(Música de la serie)

(RONCA)

(Alarma del despertador)

(Sonido del despertador)

(RONCA)

(Tono del móvil)

Cuidado no te vayas a dormir. No, no.

(Música de suspense)

¿Qué hace por ahí esa mujer?

Para la romería falta un mes.

(GRITA) ¡Ey!

¿Qué hace?

Los cien metros lisos. Está huyendo, vamos.

¡Vamos!

(GRITA) ¡Guardia Civil!

Hay que jorobarse con el novato.

(LU) ¡Pare!

¡Ve tras ella!

¡Yo me quedo por aquí buscando huellas!

(GRITA) ¡Pare!

¡Pare!

(LU) ¡Eh!

¿Ey?

¿Está bien?

¿Me oye?

Nada. No ha dicho ni una palabra.

Señora,

por favor, ¿podría decirnos su nombre?

(SUSURRA) Está fingiendo.

Pues lo hace muy bien.

Voy a desenmascararla.

La voy a desenmascarar.

Ah.

(GRITA FUERTE)

Mira, no sé si la has desenmascarado o no,

pero del susto se me han caído los dibujos de los calzoncillos.

¿Por qué le gritas? Lo siento.

¿Has visto sus manos?

Nos entiende perfectamente.

Reacciona a todo lo que le decimos,

pero no quiere comunicarse con nosotros.

Justo lo que ha dicho Olmos.

He llamado a las comisarías de los pueblos vecinos.

En un radio de 50 kilómetros,

nadie ha denunciado la desaparición de una mujer.

Nos hemos podido sacarle ni media palabra, Gus.

Como vuelvas a llamarme así,

también te retiro la palabra.

Estás advertido.

De acuerdo, Gu...

Guapo.

Eres muy guapo, teniente.

Eres guapo y...

Ya, ya.

Señorita,

¿Podría decirnos por qué corría?

¿Huía de algo?

Solo queremos ayudarla.

Nada.

Olmos, llama al médico.

Luqui, prepara una cama en las habitaciones vacías.

A la orden, mi teniente.

El novato nos ha salido pelota.

Atiza.

Hazle una foto.

¿Una selfi de esas? Yo salgo fatal.

No. Una foto para enviarla a los cuarteles y al COS.

Enseñadla por el pueblo, a ver si la conocen.

Y consigue algo de ropa para ella.

A la orden, mi teniente.

Huy, han salido pelotas hoy.

(Sonido del teléfono sin señal)

Nada. Problemas de cobertura.

Señorita,

sea lo que sea lo que le haya pasado,

aquí está a salvo.

Hola.

- (LU) ¿Qué tal? - (CA) Buenas.

Cata, ¿puedes ponerlo por ahí?

¿Ha desaparecido una chica?

No, ha aparecido. Muerta.

(LU) No, no. Viva.

¿Y cuál es el problema?

Que no habla. Porque sé que tiene lengua,

si no pensaría que se la comió el gato.

¿Te suena de algo?

Dame un par, que lo pongo en el baño.

Ahí la gente puede echar memoria.

Dale un taco, no seas triste.

Ala.

(LU) Hasta luego.

Hola. (IS) Hola, qué tal.

Hola, Cata.

Bueno, qué guapa.

Ni que tuvieras una cita.

¡La tengo! ¿Recuerdas? He quedado con un comprador.

Como para olvidarlo. ¿Quieres un café?

No.

Creo que es ese. No le he visto antes.

(IS) ¿Tú crees?

- ¿Estás tranquila? - Sí.

Me he concienciado y creo... que estoy tranquila.

Maja, te pongo mejor una tila.

¿A quién voy a engañar? Estoy muy nerviosa.

- ¿Tú quieres vender la finca? - Sí.

Pues siéntate ahí, tómate la conversación con calma,

respiras,

y luego ya decides.

Vale. Gracias, Cata.

Hola, ¿qué tal?

- Hola, ¿Isa? - Sí.

- Manuel Contreras. - Encantada.

Pues le he traído una copia de la escritura,

de la parcela, y una copia simple.

(IS) ¿Vale? Le comento.

La finca tiene 40 hectáreas

y 300 metros de vivienda.

Interesante. ¿De cuánto dinero hablamos?

¿Dinero? Claro.

No me va a pagar en botones.

Pues yo puedo decirle que 500 000 euros.

Una parte 500 000 euros

y 500 000 euros otra parte.

Un millón de euros.

- Dos millones. - ¿Cómo?

Dos millones, que se me olvidó la parte de detrás.

Dos millones de euros

sin el descuento, porque a usted se lo hago.

Le haré un descuento...

(CA) ¡Su manzanilla!

Perdón, se me había olvidado.

Y el azúcar.

Muy bien, vale.

Mire, he estado pensando,

y 750 000.

Mire, ya está bien, 650 000 y sanseacabó.

Mire, y si usted quiere,

pues me llama y ya hablamos.

Gracias. Encantada.

(Toques en la puerta)

¿Qué ha dicho el médico?

Cuadro de agotamiento severo y un poco de fiebre.

No presenta signos de haber sufrido abusos.

Por las marcas, lleva un tiempo haciendo trabajos pesados.

Recomienda que descanse y que coma.

Me voy a quedar un rato.

(SUSURRA) Señorita.

¿Hola?

Le dejo esto aquí por si le entra hambre.

¡No!

¿No se lo dejo aquí? ¡No!

No. ¿Dónde se lo dejo?

No, ahora no.

¿Eh? ¿Qué ha dicho?

(BALBUCEA)

¿Qué dice?

No la entiendo.

¡Nájera, no!

Ahora sí la entiendo.

¡Robles, Robles!

Ven, ven.

Ha hablado.

Nájera.

Nájera... Me suena de algo.

Claro, es un pueblo de al lado.

(FARFULLA)

¿Qué dice?

Amén, amén, amén.

Sin pecado concebida.

¿En Nájera hay un convento?

¿Qué tal?

- Hola. - Hola.

¿Ya vino el médico?

Sí, pero no sé lo que ha dicho.

Podrías haberla examinado tú.

Solo te queda un año para terminar la carrera.

Un año y medio más o menos. Ya sabes que...

No es fácil y...

Luqui, verás...

Dime, Nuria.

- Que... - ¿Qué?

Pues que la bayeta te queda muy bien.

Y si quieres puedo ayudarte.

Bueno y cómo me ayudarías.

(Repique de las campanas)

(TITUBEA) Yo esto lo tengo que hacer solo.

Sí, yo también voy a hacer cosas sola.

- Luqui. - Joder, qué susto.

¿No te asustas demasiado para ser guardia?

A mí todo esto me da rabia.

No creo que sea justo para ninguno de los dos.

Sí, tienes razón.

No sé, quizá...

Quizá sea mejor...

- (LU) Intentarlo. - (NU) Dejarlo.

¿Qué? Intentarlo no podemos.

Si lo intentamos tu padre me cruje.

Exagerado. Mi padre es un trozo de pan.

Un trozo de pan de anteayer.

No quieres. No pasa nada.

A ver, a ver.

Claro que quiero intentarlo.

Pero es que no puedo.

No debo y que no...

Y no me mires así, porque entonces yo...

Déjame que lo piense, ¿vale?

Lo pienso,

valoro los pros, los contras,

y te llamo, te cuento...

- Te digo, ¿vale? - Vale.

Ahí tienes un pro.

Para que lo apuntes.

Es que está loca.

(CA) Somos muchos y habrá que consensuarlo.

Pero vamos, va a ser mañana.

(SERAFÍN) ¡Mañana tengo que dar de comer a los gorrinos!

(SE) ¡Damián! No te había vito. Buenos días.

Buenos días.

(CA) Buenas, ¿lo de siempre?

(ASIENTE)

Entre tú y yo, ¿qué pasa? ¿De qué?

Aquí. ¿Aquí dónde?

Con vosotros. ¿Quién?

¿Me estás vacilando? ¿Yo?

¿Cómo? ¿Por qué?

¿Por qué os habéis callado cuando he entrado?

Yo qué sé, Damián.

En el siglo XXI nos comunicamos poco.

Y yo me chupo el dedo.

Tramáis algo. Lo sé, lo huelo.

¿Por qué os pasabais papelitos el otro día?

Eso, huye.

Lo de siempre.

Un "cortao" y la tarta del día.

(EXCLAMA)

No sabes lo que cuestan estos zapatos.

(Música de suspense)

Hoy a las cinco. Perfecto.

Qué bonito es esto.

Es increíble que tenga más de cinco siglos.

Alcides, soy Robles. Llámame cuando escuches esto.

En la capilla hay una reliquia que trajo un caballero templario

en el siglo XIV.

Venga, un abrazo.

¿Qué haces?

¿No habías pedido un abrazo?

Hablaba por teléfono.

O sea, que no te has enterado de nada de lo que he dicho.

Pues empiezo otra vez.

Hay una reliquia en la capilla

que trajo un caballero...

Buenos días.

Buenos días. Teniente Robles y cabo primero Olmos.

Yo soy la madre superiora de este convento.

¿Qué desean?

Hemos encontrado a esta persona.

Puede que esté relacionada con este convento.

Es la hermana sor Trinidad.

O sea, que es monja.

Sí, desapareció el domingo.

¿Y cómo no lo han denunciado?

Di parte al arzobispado.

Es el procedimiento habitual.

Ellos después llaman a la policía.

¿Dónde está? ¿Cómo se encuentra? ¿Cuándo volverá?

La hermana sor Trinidad está muy débil.

Esperamos que mejore para hablar. Imposible.

No les dirá ni una palabra. Ha hecho voto de silencio.

Lo hizo hace 20 años y no ha dicho ni amén.

Pobrecilla.

Ha estado algo enferma.

Siempre ha sido un poco delicada.

¿Y no hay alguna norma especial

por la que podamos pedirle que rompa el voto de silencio?

Aunque sea unos minutos.

Ninguna.

¿Y si probamos con la hipnosis, mi teniente?

¿Qué?

¿Ha dicho hipnosis?

¿Podríamos pasar? Imposible.

Esto es un convento de clausura.

Para entrar necesitan un permiso del arzobispado.

¿Y los datos de las monjas que viven aquí?

Sí, esa información puedo dársela.

Y los nombres de personas relacionadas con el convento.

Claro. No se preocupen.

Muy bien. Volveremos cuando tengamos el permiso.

Por el amor de Dios, traigan pronto a sor Trinidad.

Nunca estará en ningún sitio mejor que en su casa.

Venga, tira.

Lo del caballero templario te lo tengo que contar.

Es muy interesante la reliquia.

Madre mía, cuánto gasto.

Es un plan muy caro. Llevamos 150 euros gastados.

¿Y esto?

- Pero si es tu factura de la luz. - ¿Eh?

Sí, es que estaba mirando el móvil.

Espero una llamada de mi hijo.

Que por qué has metido tu recibo de la luz.

Porque nos pasamos muchas horas en mi casa.

Entre la luz y el portátil, ha subido la factura.

(Tono del móvil)

Mira, mi hijo.

Hola.

Sí, yo bien.

Con Braulio todo el día.

¿Que no venís?

Llevo un mes sin veros, ni a los niños.

Ya hablaremos. Besos para todos.

¿Qué hay?

Se empeñan en que vaya a verlos.

Si quieren verme, que lo están deseando,

pues que bajen.

Bien dicho.

Gracias por venir, padre Juan. Pobre hermana.

Me ha llamado Alcides. ¿Aquí nunca hay cobertura?

No, tranquilo. Menos mal.

Puede ir peor.

Genial.

¿Y Atiza? Vigilando a sor Trinidad.

¿Qué?

Ahora nos contará si ha dicho algo más.

Sígame, por favor. Sí.

Mira.

Qué espectáculo. Gran idea dejarle cuidándola.

(CHASQUEA LA LENGUA)

Atiza.

¿Qué?

Estaba pensando en mis cosas.

Lo que es la vida.

Mientras pensabas, ¿ha dicho algo nuevo?

¿Quién? ¿La doña? Nada.

Parece que le cobran por palabras.

¿Seguro? A media mañana murmuró algo.

Como "Magdalena", "San Telmo".

San Telmo.

Era la hora del almuerzo.

Igual tenía hambruna y es una marca de magdalenas.

(SUSURRA) San Telmo, San Telmo...

(GRITA) ¡San Telmo!

Lo dicho, muerta de hambre.

Me voy a por unos sobaos.

Pasad. ¿Os ha seguido alguien?

A mí sí. El perro de la Paca.

Porque os traigo unos chorizos que se pondrán malos.

A ver si el perro es discreto.

Es muy importante que no nos descubra nadie.

Tenemos que ser discretos y no contarle a nadie nada.

¿Está claro, Domi?

Yo solo se lo he contado a mi difunto marido.

Porque con él no tengo secretos.

Mientras que esté difunto.

Con quien hay que tener ojo es con Damián.

Está con la mosca detrás de la oreja.

Si Damián nos descubre,

todo lo que hemos hecho se irá al traste.

¡Calla, calla! Eso no lo digas ni en broma.

Es que estamos tan cerca de conseguirlo.

Por el alcalde no os preocupéis,

que de momento le he dado esquinazo.

Le dejé en el suelo del bar un papelito

con una hora y un lugar equivocados.

¡Ese es mi Atiza!

Si todo sale bien, dentro de dos días será el día "D".

Más bien el día "V".

(CA) Bueno, ya.

No sé cómo, pero os voy a pillar.

Vamos, Genaro.

(JUAN) Un caballero templario

de la corona de Aragón, Fray Pedro Bernabé,

estaba acusado de herejía y herido de muerte,

se refugió en el monasterio de Nájera.

Cuando llegó Fray Pedro, abatido por el dolor,

portaba con él la reliquia con los restos de San Telmo.

En algún momento la reliquia se partió en dos.

Jamás se supo ni cómo ni por qué.

Pudo caerse al suelo.

(LU) Eso iba a decir yo.

(JU) Pero Fray Pedro sobrevivió.

Y como gesto de generosidad,

decidió ceder al monasterio la reliquia.

¿Qué pasó con la reliquia?

Con las dos partes de la reliquia.

Una descansa en el altar, junto a la capilla.

Y la otra, cuenta la leyenda, está escondida entre los muros.

Vamos, que para buscarla sí que hace falta fe.

Perdón, padre.

Dicen que quien la encuentre y vuelva a unir

las dos partes de la reliquia,

conseguirá la inmortalidad

y el poder absoluto sobre los vivos.

Qué miedo, ¿no?

Historia digna de una peli americana.

Lástima que estemos en La Rioja.

El caballero existió. La reliquia existe.

El monasterio es real.

Si me disculpáis, os dejo. Tengo misa en cinco minutos.

Muchas gracias por todo, padre.

(LU) Le acompaño.

Olmos, ¿en serio?

¿Conseguir la inmortalidad y el poder sobre los vivos?

Hay cosas que se nos escapan.

Cuando el río suena, agua lleva.

Quizá sor Trinidad intente explicarnos algo

sobre la reliquia.

Creo en lo que veo y aquí solo hay cuentos.

Nada más. Solo me interesa sor Trinidad.

El permiso para entrar en el monasterio es de 24 horas.

¿Ves? Esto sí es real.

Aquí indica que son diez religiosas.

Sí. Ahí está toda la información que me pidió.

¿Dónde está el resto de las monjas?

Rezando en la capilla.

La misma capilla donde están las reliquias de San Telmo.

Sí, en la hornacina,

pero no se puede entrar.

No podemos interrumpir sus oraciones.

Agentes,

¿cuándo volverá sor Trinidad?

En cuanto se recupere. Se lo aseguro.

¿Cuándo terminan de rezar las monjas?

Nos gustaría interrogarlas. Imposible.

Todas las monjas han hecho voto de silencio.

¿Todas?

Igual les podemos pasar un cuestionario.

Preguntas sencillas, tipo test.

Lo siento, pero también rompería el voto de silencio.

¿Y si les pasamos un cuaderno?

¿Y que hagan unos dibujos?

Vamos, unos garabatos.

No hace falta ser Goya.

Nos ha quedado claro.

¿Podría mostrarnos la celda de sor Trinidad?

Eso sí puedo hacerlo.

Acompáñenme.

¡Ay!

Tengo una llamada.

Ahora mismo voy. Permiso.

Sí, ¿dígame?

Esta es la celda.

(Campana)

Puede entrar si quiere. Ahora vuelvo.

Pero si aquí no hay rezando nadie.

"Reliquia de San Telmo".

Dios.

¿Ha encontrado algo? No.

Nada. Todo en orden.

(Sonido de puerta al abrir)

(Música de suspense)

¿Qué es esto?

Ah, el convento.

¿Y todas las celdas son iguales?

Sí. No hay diferencias entre nosotras.

¿Teléfono tienen?

Sí, pero...

Ninguna hermana lo utiliza por el voto de silencio.

Solo yo.

Oiga, ¿su compañero dónde está?

¿Qué hacía usted ahí dentro?

(TITUBEA) Verá, hermana...

¡Madre!

Madre.

Se me cortaba la llamada y fui a buscar cobertura.

Pero vamos, con estos muros no da ni para mandar un WhatsApp.

Lo siento, pero ya he colaborado todo lo posible.

Ahora si son tan amables.

No nos acompañe. Sabemos dónde está la salida.

Una última pregunta, hermana.

Madre.

Madre, sí, eh...

Verá, cuando he entrado a la capilla a llamar,

he mirado de refilón

y no he visto la reliquia. ¿La han cambiado de sitio?

¿Qué está diciendo? ¡Está en la capilla, como siempre!

Pues me da que no.

(EXCLAMA) ¡No está!

¡La reliquia no está!

Tranquila hermana... Digo, madre.

¡No puede ser!

¿Usted qué ha hecho con la reliquia?

¡Nada! Oiga, que acusar está muy feo.

Tranquila, madre.

Alguna de las hermanas la habrá movido.

Imposible. Esa reliquia lleva ahí siglos.

Jamás nadie la tocaría.

Ninguna hermana se atrevería.

¿Recuerda cuándo fue la última vez que la vio?

No, pero ¿quién se la va a llevar?

Las hermanas no salen de aquí.

Ah... Sor Trinidad.

Claro, ¡sor Trinidad!

¡Ella es la única que ha salido!

Cuando la encontramos no llevaba nada.

Fue ella.

Tranquila. Averiguaremos qué ha pasado.

Revise las celdas de las otras hermanas.

Si damos con algo, la avisamos.

Encuéntrenla. La reliquia es muy importante para el convento.

¿Por qué, sor Trinidad?

¿Por qué, sor Trinidad?

Perdona.

Qué susto.

Buscaba un hombre desnudo.

Pues se acaba de ir.

Pero si te valgo yo.

Me vales. Claro que me vales.

Bueno, ¿y qué vamos a hacer?

Pues... no lo sé.

Quiero estar contigo, Nuria,

pero no creo que sea bueno para ninguno.

Sí, yo también pienso lo mismo.

¿Entonces?

¿Lo dejamos?

Bueno,

supongo que sí, lo que pasa es...

que dejar una cosa que ni ha empezado,

me parece un poco triste.

Sí, es verdad, pero bueno,

si te hace más feliz, podemos tener un mini noviazgo.

Así por lo menos tenemos

algo que dejar.

Eso es un poco raro.

Bonito, pero raro.

Pues ya está.

Somos mini novios.

¿Te hace un cine?

Déjate de cines.

(Música vivaz)

¿Quién anda ahí?

- Espera, ayúdame. - No, corre, ven.

¿Quién anda ahí?

No sé.

Casi nos pilla, ¿eh?

Bueno.

Pues ya podemos romper.

Al menos tenemos una anécdota para recordar.

Sí.

Ha sido el mejor mini novio que he tenido.

Hasta siempre.

¿Molesta?

Olmos.

En el convento entraban

el repartidor del colmado y un sacerdote.

Un tal padre Agustín.

¿Padre Agustín? Pues tiene un nombre de cura.

Va cada 15 días a dar una misa.

Atiza, por gracioso, consígueme los datos.

Tenemos que hablar con él y con el repartidor.

No creo que ninguno sepa nada.

Pues es lo único que tenemos.

Y como hayan sacado la reliquia, en poco días la habrán vendido.

En el mercado negro el arte sacro es muy valioso.

Ojo, no nos olvidemos de sor Citroën.

Con la maratón que se corrió, igual se le cayó por el camino.

No. La persona que la robó está dentro del convento.

Dentro de la capilla descubrí por...

casualidad una biblioteca secreta.

¿Qué?

Había libros sobre templarios

y un plano del convento con zonas marcadas.

La pregunta no es quién la robó.

La pregunta es

quién está intentando resolver el enigma de San Telmo.

Alguien intenta encontrar la reliquia escondida

para hacerse con el poder de la inmortalidad.

Me he informado.

Cuando escondieron la reliquia

dejaron una serie de pistas para encontrarla.

Quien sea capaz ahora de seguir esas pistas

localizará la reliquia y se hará con el poder.

Pues ya son ganas.

A mí el único poder que me interesaría

es dejar de venir a trabajar y pasar a la reserva.

Mirad, esta es la cruz paté, de los templarios.

Tiene cuatro puntos, como los puntos cardinales,

las estaciones del año y los elementos.

El aire está representado por este angelote.

El fuego por las salamandras.

Y el agua por el agua de la pila bendita.

Exacto.

Y solo falta el cuarto elemento: la tierra.

Olmos. ¿Sí?

Perfecto, pero si quieres resolver enigmas,

mejor fuera del trabajo.

Ha desaparecido una pieza histórica.

Tenemos una monja muerta de miedo

que huye de algo o alguien y no sabemos por qué.

No tenemos tiempo para ciencias ocultas.

Ya mi teniente, pero...

"Rex M".

¿Qué has dicho?

Qué mala caligrafía tenía esta gente.

Mira lo que pone debajo del querubín.

"Rex M".

Claro, "Rex Mundi".

¡El demonio!

Explícate.

"Rex Mundi" es como algunos templarios

llamaban al diablo, el creador de la tierra.

Es el elemento que faltaba.

Dejaros de chorradas. Hay que ir al convento

e investigar si alguna monja tenía antecedentes.

(LU) Perdón,

pero el médico se pasó con los calmantes.

La monja no para de dormir.

Eso sí, ha dicho dos veces "Juan Pablo".

A lo mejor es un exnoviete.

He pensado que como tenemos tanto gasto,

lo mejor es controlarlos con un programa.

- ¿De la tele? - No, hombre, Excel.

Anda, ya tecleé mal.

¿Cómo era deshacer?

¡"Control"!

Controlémonos.

"Control + O". No.

¡Ah! "Control + V"

Mierda, ahora se me ha cerrado.

Cata, lo siento. Lo intenté.

No pude. ¿Volvió a llamar ese hombre?

No, pero mujer, tranquila.

Ya llamará más gente. Vamos poco a poco.

Es que no sabes lo duro que es no poder conversar tranquilamente.

Es que es ver un móvil y ya...

(BR) ¡Isa! ¿Puedes venir un momento?

Dime, Braulio.

Tú que trabajaste en la capital y tienes estudios,

¿Me puedes ayudar con esto?

Con eso no puedo.

¡Si tienes que ser una manitas con el Excel!

- No puedo. - (BR) Que sí, mujer.

Es que no puedo.

¿Qué?

(CHISTA)

Sor Trinidad.

¿Quién es Juan Pablo?

El Papa.

Juan Pablo II.

En su celda tenía colgado un póster de Juan Pablo II.

Juan Pablo, tengo que cavar.

La alcantarilla, sí.

Debajo de la cama, había arenilla.

¿Ha dicho "cavar"? ¿"Alcantarilla"?

Podría haber hecho un agujero.

Que la llevara a una alcantarilla.

¿Por qué escaparía?

Bueno,

sea lo que sea lo que asuste a esta monja,

estoy seguro de que está en esos muros.

Creo saber quién es. ¿Quién?

Lo que no sé es por qué.

La madre superiora.

Nos mintió. Nos oculta algo.

No lo creo. La vi muy afectada.

De todas maneras, insisto. Sea lo que sea,

está dentro del convento.

Necesitamos un permiso del juez.

Voy a gestionarlo.

¡Juan Pablo!

Sor Trinidad.

Del convento.

Los cuatro elementos.

El agua bendita, el angelote, el aire, el fuego.

¿Y la tierra?

Arenilla.

Cavar.

Alcantarilla.

El póster de Juan Pablo II.

Juan Pablo.

Claro.

¡Juan Pablo tiene la respuesta!

(Música de intriga)

Joder, la madre que me parió.

(Repique de las campanas)

¿Y dónde puede haber un demonio en un convento?

¡Sí!

(FINGE LA TOS)

A ver, daemon es demonio en latín.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho...

¿Doce? Doce apóstoles.

Doce uvas, doce horas, doce...

¡Eso es! Doce meses.

Uno, el mes uno. Enero.

En latín ianuarius.

Ianuarius, janairo, janero...

Claro. Dos caras.

Jano... ¡Jano!

Qué incómodo es esto, coño.

¡Jano!

(SE) Lo vendes a los chinos y nos forramos.

Hay que venderlo a China.

Los chinos son muchos.

(HABLAN TODOS A LA VEZ)

(CA) ¡Un poco de silencio!

(DOMI) (SILBA)

- Hombre. -Gracias, Domi.

Vecinos.

¡Ha llegado por fin el día "V"!

(VITOREAN)

¿Preparados?

(DO) ¡Sí!

Vamos a ver el resultado de nueve meses de trabajo.

Ha tardado lo mismo que un embarazo.

Os presento la primera botella de nuestra cooperativa.

Y Dios quiera que sea la primera de muchas más.

A mí ponme poquito, que estoy de servicio.

Voy a terminar viendo dos monjas.

(DO) Espera, que la artista opine.

Suena bien.

¿Y?

(TODOS) ¿Y?

Cata, dispara o me tiro a por las cortezas.

(CA) Os presento la primera botella de nuestra cooperativa.

(SE) Dios quiera que sea...

Así que una cooperativa.

Sabía que tramaban algo.

Me lo dijo Genaro, que es muy intuitivo.

¿Verdad que sí, cariño?

Cata, dispara o me tiro a por las cortezas.

Qué mala suerte que se acabara ahí la batería.

Así que dices que es un buen vino.

Todo es por Cata, esa mujer.

Si yo tuviera esa nariz.

No por el tamaño, que también.

Sino por ese don olfativo.

Creo que es hora de dar mi siguiente paso.

(Música de misterio)

¿Qué quieres?

No.

Hoy solo cenarán pan y agua.

¡He dicho pan y agua!

¡Y tú agarra bien esa pala!

¡Y cava! Hay que encontrar esa reliquia.

¿Tienes sed?

Pues cava, que igual encuentras un río.

¡Vamos!

Ya sabéis que no me tiembla el pulso.

¡Cavad!

¡No grites!

Soy un cabo primero de la Guardia Civil.

Conozco a sor Trinidad.

Estoy aquí para ayudaros.

No digas nada.

Ya sé que no podéis hablar,

pero tampoco grites aunque puedas.

¡No digas nada!

(GRITA) ¡Tú! ¿Qué haces ahí parada?

Ve a buscar un pico

si no quieres tener la espalda como un Ecce homo.

Pero bueno, Nuria, ¿qué tal?

Susana, qué fuerte. No te había visto.

Hace un montón que no nos veíamos.

Desde que dejaste la universidad.

¿Cuánto hace ya? ¿Un año?

- Tía, un año y medio. - ¡No!

Bueno, más o menos, sí.

¿Sabes qué pasa?

Mi padre se puso pachucho y la futura médica debía cuidarle.

Claro.

¿Qué haces?

Que por esa ventana hay una vista del pueblo...

Hola, cariño. ¿Qué haces aquí?

Aquí, tomando algo con...

¿Es tu padre? Sí.

Encantada, soy Susana. Hola, Susana.

¿De la universidad? Justo, de la universidad.

Ahora mismo le decía que...

No nos interrumpas, que tenemos que hablar.

Pero no hay prisa. ¿Cómo está de lo suyo?

¿De lo mío? Sí.

Nuria me acaba de decir...

Perdón.

Es mejor que no digas nada. Lo lleva fatal.

No quiere ni reconocerlo.

Perdonad, pero me tengo que ir al cuartel.

¿Qué me decías? No, nada.

Pues encantado, Susana. Encantada.

No me copiéis en los exámenes,

que os meto en el cuartel.

¿No sabe que no vas a la universidad?

Sí, pero es que está fatal de la cabeza.

Tanta medicación.

Una pena.

Nada, mi teniente. Olmos sigue desconectado.

Hay que jorobarse con la monjita.

Solo le ha faltado lamer el plato.

No le ha faltado. Lo ha lamido.

Estaba hambrienta. Se ha dormido otra vez.

Desencriptada la contraseña del mail del convento.

La madre superiora es la que lo paga.

Es impresionante.

Usted también.

Aquí hay unos mails con encargos.

Rosarios, velas, telas harinas...

Velas, velas...

Aquí. Libros de historia del siglo XIV.

Una colección entera.

Martillos, picos, palas.

Se están haciendo una piscina en el convento.

Las monjas se pasan el día entero cavando.

Están haciendo la piscina olímpica.

De ahí la debilidad y las manos de sor Trinidad.

La madre superiora las obliga. Las tiene esclavizadas.

Vamos por partes. Sí.

¿Cómo sabes eso?

Si entraste al convento, se te va a caer el pelo.

Tampoco se perdería tanto.

¿Estás loco? ¿Sabes el lío en el que te metes?

No se preocupe que nadie se da cuenta.

Me he disfrazado de monja.

Dime que te has hecho una foto.

La madre superiora busca la reliquia enterrada.

Por eso sor Trinidad escapó, porque no podía más.

Mintió en todo lo que nos dijo.

Jamás avisó de la desaparición de sor Trinidad.

Tenía miedo de que se descubriese todo.

Y fingió sorpresa cuando vimos que la reliquia no estaba allí.

¡La muy bicho la tenía para juntar las dos partes!

Siempre me dio mala espina.

Al principio no, luego ya sí.

Tenéis que ver una cosa.

(IS) Pasad.

- ¿Qué queréis? - (CL) Venimos en son de paz.

Como saliste corriendo nos dejaste preocupados.

No os preocupéis, de verdad.

Son cosas mías, que yo...

Esta chica siempre tan reservada.

¿Te acuerdas cuando era pequeña que al vernos se escondía?

Hasta que la llevamos al pantano a dar un pase en barca. ¿Recuerdas?

Cómo no se va a acordar, si se cayó de la barca

y casi se ahoga. Ocho años y no sabías nadar.

- Y cómo se hundía. - Con lo que pesaba...

(BR) Pero luego salió a flote.

Y sin ayuda.

Claro, porque no hay que temerle al agua

mientras se tengan brazos para remar.

Claro, ¡eso es!

- ¿El qué? - Muchas gracias.

Me tengo que ir. Coged lo que queráis de la cocina.

Tú conoces la casa. ¡Hasta luego!

¿Unas cervezas?

Bueno, solo dos.

Come on, Braulio.

Encontré, por casualidad, la imagen del diablo que buscaba.

El cuarto elemento.

Y eso me llevó a esto.

El Dios Jano.

Recuerdo este friso.

"Nois"

El que me llama más la atención es el tipo de las dos cabezas.

Qué feo. A su lado soy el guapo.

"Nois", "nois",

(REPITEN "NOIS" SIN PARAR)

Un momento.

Está al revés.

Qué listos, ¿eh?

"Sion 49".

Claro, es el salmo 49 de los cánticos de Sion.

Lo busco en Internet.

Pregúntale a mi abuela. Es de sus favoritos.

"Al maestro del coro.

De los hijos del Coré.

Salmo. Oigan esto, escuchen habitantes del mundo.

Voy a inspirarme para componer un proverbio.

Revelaré mi enigma a la luz de la cítara".

(SILBA CON ADMIRACIÓN)

Me ha dejado pasmado, mi teniente.

¿Fuiste monaguillo en Canarias?

Lo ha clavado, mi teniente.

Tenemos que resolver este enigma.

Basta de enigmas por hoy.

Hay que encontrar la reliquia robada.

No resolver un enigma del siglo XIV.

La clave de todo está en la cítara.

¿Escuchaste lo que dije?

Como en Indiana Jones.

La luz de la cítara revelará el enclave de la reliquia.

No escuchaste nada.

¿Dónde puede haber una cítara?

¿Qué es una cítara?

Un instrumento musical que hay en los coros de las iglesias.

Eso es.

En la iglesia.

La madre superiora busca en el sitio equivocado.

Tememos que llegar antes de que la encuentre

y junte las dos piezas.

Esa bruja no puede conseguir la inmortalidad.

Y esas pobres monjas...

¿Escuchas las tonterías que dices?

¿Qué, teniente?

¿Te crees lo que dices?

Ni creo ni dejo de creer.

Solo estoy de acuerdo en una cosa.

Hay que volver al convento, pero con el permiso.

Sin el permiso no podemos hacer nada.

Ya, pero... Nada, Olmos.

Sí, pero que... ¡Nada!

Pero... ¡Nada!

Nada, a la orden, ya está.

Haré una llamada para agilizar el proceso.

No vuelvas a entrar al convento.

¿Entendido?

A la orden, mi teniente.

Monaguillo fijo. Se le nota a horrores.

¿Qué haces?

No, que nada, que...

Es que nada, "so" pelota.

¿Pero qué hacéis?

(SE) Anda, dinos tú, guapa.

Para eso lo has contado a todos.

Para mí que esta prueba el vino por su cuenta.

Vamos a ver, ¿no has mandado esto?

Yo no he organizado nada.

Ninguna reunión para hoy.

¿Y esto de quién es?

Mío.

Disculpad. Solo así podía reuniros a todos.

Una pena, pero tenemos que cerrar el bar.

Nos reunimos otro año.

Tranquila, no va a durar mucho.

A ver si es verdad, que he dejado las lentejas puestas.

Y muy ricas.

Ha llegado a mis oídos que tenéis una cooperativa

y que tenéis vino propio. ¿Cierto?

¿Quién se lo ha "cascao"?

Si lo haces por probar una copita, te la sacamos.

La primera gratis. La segunda...

La segunda ya veremos.

No es por eso.

Quiero lo mejor para este pueblo.

El pueblo sois vosotros, "vosotros" soy yo y quiero ayudar.

Comprándoos la cooperativa.

¿Ah, sí? ¿Y por qué?

Porque este mundo es complicado, Cata,

y sin un empujoncito, no sacaréis el vino adelante.

En eso tiene más razón que un santo.

Nosotros no tenemos dinero.

Pero ¿de qué estás hablando?

No lo necesitamos para sacar esto adelante.

Ya conseguiremos el dinero.

¡Es lo que necesitamos! ¡Un inversor!

Este tiene perras.

Además, es de fiar.

¿De fiar? No le fío ni el cubo de la basura.

No sé, Cata.

¿Tú también, Atiza?

Estáis todos de acuerdo.

Menos tú.

¿Queréis vender?

Eso lo decidiremos entre todos.

Lo que vote la mayoría.

Me parece perfecto y para qué perder más tiempo

si estamos todos aquí.

Propuesta de compra por parte de Bodegas Navarro de la cooperativa.

¿Votos a favor?

Voto en contra.

Bueno, pues aprobado por mayoría por seis votos a uno.

¿Cuándo quedamos para firmar?

- Ay, perdona. - No, perdona tú.

- Llevo un día... - Pues si te cuento yo...

Creí que tenías comprador.

Tenía. Lo he perdido.

Qué bien.

¿Cómo que qué bien?

Bien no, de bien nada.

Lo siento mucho.

¿Y eso?

- ¿Eso qué? - Eso.

Ah, es... un hábito.

- ¿De monja? - No va a ser mío.

Bueno, es una larga historia.

De las buenas, supongo.

Ni te imaginas.

Bueno, tengo que irme.

Yo también.

Que encuentres otro comprador, si es lo que quieres.

Sí, aunque a veces no.

No, sí. Si es que he venido a eso.

Pero no sé, a lo mejor mientras buscas otro comprador

te gusta el pueblo y te quedas.

¿Tú crees?

A mí me encantaría.

¿Que me quedara?

Sí, me encantaría que...

todo sucediera como tú quieras que suceda.

(HABLAN A LA VEZ)

Tengo que irme. Tengo que irme.

(HABLAN A LA VEZ)

Hasta luego. Hasta luego.

Olmos.

¿Qué haré contigo?

No es lo que parece.

Llevaba el hábito a mi abuela para que lo lave.

Vale.

Me has pillado.

Imagínate que tengo razón.

Que la superiora junta las piezas,

se cumple la leyenda y desencadena una hecatombe.

La leyenda me da igual,

Por entrar a un convento sin permiso

nos inhabilitarían de por vida.

Hombre, visto así...

Es la única manera de verlo.

Las normas hay que cumplirlas, ¿vale?

Como me quedo en el cuartel, me gustaría que así fuera.

De acuerdo.

Lo siento.

El juez mandó el permiso en cuanto le expliqué todo.

¿A qué esperamos? A que dé la orden.

Sí, mi Gus... Mi teniente.

Una cosa. Me gustaría recuperar la reliquia.

Olvídate de eso. Solo importa la vida de las mujeres.

Eso es verdad,

pero ¿y la reliquia?

Olmos.

Dame diez minutos en la iglesia.

Vale. Diez minutos.

Ni un segundo más.

La cítara.

Tiene que estar por aquí.

Piensa, Olmos, piensa.

(TITUBEA) Amén.

(Música de suspense)

Los enigmas...

¡Todos estaban en los muros!

¡Eran relieves!

¡Eso es! Son relieves.

¡Quitad! ¡Quitad!

¡La reliquia! ¿La habéis encontrado?

No hay nada.

¡Esto no es nada!

¡Seguid cavando!

Como no encontréis esa reliquia,

os enterraré yo con mis propias manos.

Relieves, relieves...

¡La cítara!

Pues vaya.

(Sonido de muros moviéndose)

(EXCLAMA)

Revelaré mi enigma a la luz de la cítara.

La luz.

(Música religiosa)

¡Por fin!

¡He estado esperando esto toda la vida!

Gracias, Fray Pedro. Gracias, San Telmo.

Hermana, por favor, ¡no lo haga!

¡Nadie me podrá detener!

¡Yo estoy preparada para recibir este poder!

¡Aquí y ahora!

¡No lo haga!

¡Alto! ¡Guardia Civil!

¡Llegan tarde!

¡No miréis! ¡No miréis!

¡Tapaos la cara!

¿Ya?

Si alguno conserva la vista, que detenga a la loca.

¡Venga!

¡No! ¡Ustedes no son quienes para juzgarme!

¡Solo me juzga el Señor!

Baje la voz, madre.

¿Algo que añadir, Indiana Jones?

Que esta leyenda no se cumpla

no significa que todas sean falsas.

Hay que redactar el informe y lo harás tú.

Sí, mi teniente.

Esto no funciona ya.

Bueno, pues ya se llevaron a la madre superiora.

Han mandado un fax del arzobispado.

Ha demorado una hora en imprimirse,

pero ha salido.

Mañana nombrarán a la sustituta.

Sor Trinidad.

Tiene usted mucho mejor aspecto.

¿Verdad que sí?

Vuelva al convento tranquilamente. No verá más a la superiora.

Bueno, pues les acompaño hasta la puerta.

(GRITA) ¡Ay! ¡Joder!

Perdón.

Perdón.

Mejor salgan ustedes solos.

Sí. Gracias por todo.

Lo siento, hermana.

Pobre, tantos años sin hablar para terminar diciendo "joder".

Por tu culpa.

Una cosita.

¿Fuiste monaguillo sí o no?

¿Tanto te interesa?

Como para preguntarte sin parar hasta que me respondas.

Y mi récord está en 50 veces.

Lo fuiste, lo fuiste...

Sí, fui monaguillo.

En el Hierro, en los Santos Corazones.

¿Un colegio? No.

Un orfanato. ¿Algo más?

No.

(CA) Es el mejor vino

que ha dado la comarca en muchos años.

Y puede mejorar. No lo digo yo.

¡Lo dice esta!

Tiene una pinta excelente.

Lástima que solo tengamos dos botellas.

(DO) Lo bordamos.

Llegó un momento que hasta yo me lo creí.

Es que estuviste...

- ¡Las votaciones! - Era una actriz de primera.

Y lo bueno que con el dinero del Damián,

podemos seguir creciendo con la bodega.

Vaya un pardillo el Damián.

Ala, majos, por nosotros y porque Damián se lo tragó.

(SE) ¡Ahí está! ¡Por nosotros!

¡Salud, amigos!

(AL) (PONE VOZ DE ANCIANO) Venía a denunciar una desaparición.

¡Amigo Alcides! Olmos, ¿qué tal?

Alcides. Robles.

He venido a ver si estabas vivo.

¿El móvil lo tienes de adorno o qué?

Aquí a veces falla la cobertura y otras... también.

Bienvenido a mi mundo.

Dudaba si venir, porque mañana me voy de vacaciones a Costa Rica.

Pero parecía que lo que tenías que decirme era importante.

Lo es. Lo es.

Os escucho.

Había dos asesinos.

A uno lo liquidamos en el monasterio. Queda otro.

¿Otro? ¿Estáis seguros?

Sí.

Tiene su lógica.

¿Por?

Porque al día siguiente de que Olmos matara al asesino,

desapareció su cadáver de la morgue.

Cómo se está poniendo esto.

¿Sabéis lo que os digo?

Que Costa Rica esperará.

Me apunto.

No, ¿en serio piensan que me lo he creído?

(RÍE) ¿Ni uno ha dudado?

Pobres.

No saben quién juega con quién.

(RÍE)

Si lo resuelvo, regreso a la unidad.

El expresidente de Angola vuelve a España.

¿Cuándo? Me enteraré.

Lo enterraron en 1972.

Luqui, información sobre los entierros.

(LU) A la orden, mi teniente.

Tendrán las joyas, ¿verdad?

¿Qué joyas? Las que tenía cuando la enterraron.

Qué leches pasó para que el ataúd de mi bisabuelo

se salga de su sitio.

En el año 1972 denunció la desaparición de su hermano.

¿Pasa algo? Necesitamos una muestra de su ADN.

Me dijo que si le pasaba algo malo,

que entregara esto a la Guardia Civil.

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Olmos y Robles - Capítulo 3: El misterio de la Trinidad

12 oct 2019

Reino de Castilla. Año 1308. Un silencio sepulcral invade un convento. De pronto aparece un caballero templario gravemente herido que lleva en sus manos una reliquia que contiene los restos de San Telmo.

Ezcaray. Año 2015. Una mujer de unos 40 años, aspecto enfermizo y con ropa vieja y mal combinada, va caminando de forma muy débil y desorientada por una carretera de Ezcaray. Atiza y Lucky logran rescatarla, pero en el posterior interrogatorio la mujer se niega a articular palabra. ¿De quién huye? ¿Qué secreto guarda? ¿Tiene algo que ver con el caballero templario que pisó la Rioja siete siglos antes?

Histórico de emisiones:
22/09/2015

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