Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - Rompan filas - ver ahora
Transcripción completa

"Ardor guerrero" es el comienzo del himno de la infantería.

El himno que teníamos cuando yo era soldado de infantería,

que teníamos que cantar continuamente dice:

"Ardor Guerrero, vibren en nuestras voces.

Y de amor patrio henchido el corazón.

Y me casé con la primera que pillé.

Por el pase "pernocta" famoso, que era dormir fuera del cuartel.

# Del deber, de la Patria # y del honor, ¡honor!

Los primeros 15 días, qué palizas, qué agujetas.

Y entonces: "¡El recluta Moix está epiléptico!"

# Escucha, España, # la canción guerrera...

A mí me gustaría ser un militar.

La mili no vale nada.

-La mili voluntaria. -Voluntaria.

Nos detuvieron y nos llevaron

al Castillo Militar de Figueras.

Un año haciéndote de todo, no tienes derecho a nada.

Simplemente para perder el tiempo.

No, no la hice, no valía ni para prisionero.

(GRITAN)

¡El 616!

¡Hurra!

Teníamos que ir a San Clemente de Sasebas.

Pero aquel campamento no estaba acabado.

Estuvimos diez días

con los mismos calzoncillos, calcetines, ropa.

Como nos decían que solo te podías llevar una muda

porque allí te lo daban todo.

Pues esto fue quizá, lo más curioso y lo más divertido.

(Música)

Yo hice la Milicia Universitaria, estaba estudiando Arquitectura.

Y entonces la hice en la granja.

A mí me ha tocado Madrid.

-Yo ya estoy "lili". -¡Canarias!

Excelente, 444.

Vamos a saber el destino de mi hijo.

Es el único que tengo y estoy que no vivo.

A Mallorca.

-A Canarias. -A Canarias.

Canarias.

¡Presente!

La mili es un fantasma.

Era un rito iniciático casi.

Algo que había que pasar.

Decidí respetar a gente que en ese momento

tú crees que no tienen razón.

Eso resulta muy duro.

Una vez ya que lo admites, sobrevives y después te olvidas.

La mili solo tendría que ser tres meses, porque es un atraso.

Yo lo tengo superclaro.

Hasta que esto no tenga una solución definitiva

o me cojan , yo no me entrego.

O sea, voy a estar escapado.

Aunque tenga que estar encerrado todo el día.

Aunque fue solo medio año, llegas acostumbrarte

tanto a la cárcel que sientes desconcierto con la libertad.

Sí, las mujeres igual que los hombres.

-Que vayan, sí. -Que vayan.

Yo soy el mayor de siete hermanos.

Si me hacen del grupo me alegraría mucho.

# Cuando yo me incorporaba, # Cuando yo me incorporaba,

# tú, recluta, te reías.

Recuerdo coger el tren, en Pamplona.

Y como íbamos a Cáceres, muy surrealista, gente cantando.

# Que era lo que más quería.

Íbamos en trenes especiales.

Los peores que habían, más lentos.

Lo más sorprendente es que casi nos vamos a Portugal.

No parábamos en Cáceres.

Casi nos vamos a Portugal.

Nos tuvieron que bajar allí.

Yo no sé cuánto tardamos en llegar desde Jaén

hasta Vitoria que fue donde nos bajamos.

Pero fue creo que una noche entera y parte de un día.

# Para llegar pronto a mi casa.

# Campamento San Gregorio, # campamento San Gregorio,

# matadero de reclutas.

# Los que vengan para enero,

# Los que vengan para enero, # las van a pasar muy duras.

# Los que vengan para julio, # los que vengan para julio

# las van a pasar peor.

Horror, yo no lo he pasado nunca peor en mi vida,

Ni siquiera en el colegio de curas.

Recuerdo los gritos.

(GRITAN)

El tener que ir corriendo de un sitio a otro.

La brutalidad, pero lo llamativo de aquella brutalidad,

era que lo la ejercían los militares profesionales

sino que la ejercían otros soldados que llevaban un poco más tiempo.

Es decir, un recluta, no tenía contacto con militares.

Aquellas personas de uniforma que te gritaban

que te mandaban de un lado para otro, que te humillaban,

eran soldados como tú.

Todos iguales, vestidos todos con uniforme.

Recuerdo la primera noche en la compañía oías los sollozos.

Todos el mundo lloraba, incluso la gente más dura.

Todo el mundo lloraba.

Y oías: "Ay, mi casa".

Empezaba yo a trabajar ya,

hacía mis pinitos en salas de fiesta, cabarets.

Entonces llevabas a un sargento a ver un muslo de un "ballet"

y muslo entonces valía mucho más que ahora.

Al hombre se le hacían los ojos chiribitas.

y me llevo una buena mili, no me lo pasé mal.

Esa sensación de que tienes que perder la personalidad.

Pierdes el nombre, todo, pasas a ser un número.

Pero a mí eso no me preocupaba.

Yo tenía pavor a los pinchazos.

A las vacunas.

Mi recuerdo cuando nos pusieron las vacunas con una pistola.

Aquello era un fusilamiento para mí.

Y recuerdo el olor de las cocinas.

El olor infecto, infame.

Estar formado allí

y es un olor que no he vuelto a percibir nunca.

La mayoría de gente tenía grandes problemas

para comer, yo había vivido interno,

allí cuanto menos comían, más comía yo.

Yo repetía plato.

En el campamento sobre todo teníamos que comer

en aquellos platos de aluminio que teníamos que lavarlos nosotros.

Y era francamente una penuria.

Hoy tienen mesa para cuatro personas.

Con su vino, con su agua.

Con su postre y tal, o sea, que eso es importante.

Yo creo que se va mejorando.

Me acordaba de "El libro de la selva".

Los elefantes.

Todo era a toque de corneta.

(Corneta)

Conseguí, cada vez que nos mandaban a la carrera,

que al principio era siempre, todo había que hacer a la carrera,

yo preguntaba a la de San Jerónimo.

Suponer, no sé, que voy a salir del pueblo.

Que llevo aquí 18 años.

Y salir del pueblo lo veo bien.

Aprendes un poco.

Me parece bien.

¿Tus amigos qué piensan de que te vayas a Sevilla?

Me han dicho que me ha tocado un sitio excelente.

El servicio militar, es un tema muy discutido y muy discutible.

Tenía ventajas y muchos inconvenientes.

Pero tenía ventajas.

Una de las ventajas que tenía es que había una mezcla de gente

de muchas culturas, de muchas familias distintas,

de muchas clases sociales distintas.

Esto ayudaba también a conocerse.

Por ejemplo, en ciertas épocas,

gente que venía de zonas más recónditas del país.

Es que se hacían muchos amigos en la mili, sí.

Pero igual era mucho más interesante hacerlo

en una asociación de excursionistas, por ejemplo.

Hacer amigos se puede hacer en cualquier sitio.

Incluso hasta en el infierno hay quien dice que se hacen amigos.

Yo tuve un compañero que es el que me sorprendió más,

que era un pastor que decía que era analfabeto.

Y era el más listo que yo he visto en mi vida.

Y además, un día lo arrestaron,

porque decía que no era capaz de ver la hora.

El tío se hacía pasar por tonto.

Sabía de hierbas todo cuando hacíamos maniobra.

Se marchó en un permiso a su casa andando.

Y volvió 15 días más tarde.

No le pudieron arrestar porque él iba como podía.

No tenía dinero, iba y volvía andando.

Era un hombre fascinante.

Para mí la mili, por un lado la veo bien

porque es la primera oportunidad que tengo para mí,

para salir del pueblo y tal.

Y conocer un poco más de mundo, como se dice.

Por otra parte me parece mal porque es un año

que pierdes un poco a lo tonto.

(CANTA)

El Alfred era compañero mío de "hockey" además.

Y me dijo: "Coño, Colomo", y tal.

"Quieres ser el cartero?" y le digo: "¿Y eso qué es?"

"Nada, es un chollo, te libras de las guardias".

Dije: "¿Ah, sí? Pues sí."

Yo me acordaba de una frase me parece de Woody Allen

que siempre es todo "a sus órdenes".

Y mi pregunta era siempre: "¿Cuáles son las órdenes?"

Y cuando tú llegabas, no ibas directamente a un cuartel.

Ibas a lo que se llamaba un Centro de Instrucción.

Y allí estabas dos meses.

Y a los dos meses jurabas bandera.

Y luego de ahí te mandaban al cuartel,

al destino al que tuvieras que ir.

Estábamos allí colmados en el patio.

Y en ese momento, estamos hablando del año 80,

ya se había aprobado la constitución,

yreconoce el derecho a la objeción de conciencia.

Preguntaron en el patio si había

algún objetor de conciencia, y salí yo.

Fui el único que salió en aquellos 500 o 700 reclutas.

Cuando 1975 me planteé negarme a realizar

el servicio militar, me podían caer de tres a ocho años de cárcel.

Por lo cual, me lo pensé muy bien.

Junto a motivaciones de tipo religioso o ético,

había con mucha fuerza en mis motivaciones

el tipo social, humanista y político.

Yo pertenecí a una congregación religiosa

y un grupo de seminaristas,

decidimos que no pintábamos mucho con un voto de pobreza

en una residencia en Puerta de Hierro.

Y propusimos ir al barrio de Peñagrande

a continuar con nuestros estudios

y a vivir la pobreza en un barrio que realmente era pobre

y donde podíamos hacer una labor social.

Claro, inmediatamente, me dieron de baja.

Ya dejé de estar exento de hacer el servicio militar.

Y tuve que hacer frente a lo que se me venía encima.

Y casualmente, me enteré

de que Pepe Beúnza con una campaña

para hacer un voluntariado para el desarrollo,

en vez de hacer el servicio militar,

recogiendo firmas, etc.

"Este joven, Pepe Beúnza, se negó a hacer la mili,

es decir, de convertirse en soldado a la fuerza durante más de un año.

Ese gesto insólito y muy arriesgado en pleno franquismo,

le convierte en el primer objetor de conciencia español

por motivos no religiosos."

Y Pepe es el primero que ya es una objeción ideológica, digamos.

Por sus propias convicciones, no porque se lo mande su religión.

"Varios consejos de guerra le condenan por desertor.

Pasa dos años en la cárcel.

Otro más en un batallón de castigo en el Sahara."

Se negaba a hacer el servicio militar.

Ingresaba en prisión, estaba el tiempo que fuera.

Salía de prisión, le decían: "Tienes que hacer el servicio militar".

Se volvía a negar y volvía a ingresar en prisión.

Yo pagué un precio muy alto, pero estoy muy satisfecho.

Porque en aquella época,

yo tenía amigos que se metieron en la lucha armada.

Ahí es donde yo le conozco.

Y él conoce a otra gente de distintas ciudades.

Entonces decidimos dónde plantear esta campaña

de objeción de un colectivo al servicio militar.

Puesto que de uno en uno nos iban a machacar.

El verano de 1975, por primera vez,

un grupo de objetores iniciamos un servicio civil autogestionado

en un barrio de Barcelona, concretamente en Can Serra.

Teníamos la intención de servir a la Patria de una manera nueva

prácticamente en nuestro país en aquel entonces.

Es decir, ayudando en la tareas sociales del barrio.

Al acabar la misa en día de Navidad en la parroquia,

leímos nuestro manifiesto en el que cinco personas

nos declarábamos objetores de conciencia.

Mi madre vivía en un pueblecito muy pequeño de Palencia.

Allí fue la Guardia Civil a buscarme.

Entonces, claro, indudablemente te conviertes

en el blanco de miras de todo el pueblo.

¿Qué habrá hecho?

Pero al hacer pública nuestra situación,

fuimos detenidos al medio año.

Y encarcelados en el Castillo Militar de Figueras.

No teníamos baño dentro del calabozo.

Unas condiciones muy deplorables.

Y allí convivíamos

junto con otros diez o doce testigos de Jehová.

"Estos hombres reúnen más de 40 años de cárcel.

Son testigos de Jehová.

Y en su día se negaron rotundamente a vestir

el uniforme militar o a empuñar arma alguna."

El testigo de Jehová no es un pacifista.

No lucha activamente por la paz a favor de este sistema de cosas.

Porque cree, y está convencido que esa paz provendrá del Creador,

de Jehová, el Todopoderoso, por medio de su hijo Cristo Jesús.

No somos pacifistas, predicamos la Gran Guerra de Dios,

el Todopoderoso en Armagedón.

Sin embargo, somos pacíficos, de acuerdo con el deseo de Jesús,

que declaraba felices a aquellos que son pacíficos.

La razón de que yo sea objetor de conciencia,

la traigo de mi fe.

Porque yo creo que en el Evangelio,

se ve que Jesús tiene una actitud hacia los problemas no violenta.

La Jura de Bandera, sí, me asustó.

Porque como pasaban de los muy bajitos

y yo era el primero de los muy altos,

tenía los que estaban con la espada encima,

que me cortaban casi la mitad de la cabeza.

Entonces me tenía que agachar para coger la bandera y besarla.

Estuve más pendiente de que subieran la bandera que de besarla.

La desgracia que yo tuve es que me tocó un ejército

que todavía era un ejército completamente franquista.

Te hablo del año 79.

Hacía casi dos años que estaba aprobada la constitución.

Cuando tú llegabas allí, veías el testamento de Franco.

Yo por altura, trataba de causar buena impresión.

Decían: "Tienes que entrar en la mili y pasar desapercibido,

que no se fijen en ti", yo hacía lo que me decían, como Forrest Gump.

Entonces claro, me pusieron en primera fila,

Pero ocurría un problema.

Allí se armaba tal follón en la compañía.

Producía el efecto acordeón.

Averiguaron que yo era arrítmico.

No daba dos pasos iguales nunca.

Acabaron quitándome y pasándome atrás.

Bueno, al final, casi ya ni desfilaba.

Como yo era el más bajito, cuando hacíamos la instrucción,

la Colonia del Niño Jesús, con un frío horroroso,

tenías que estar aguantando la escopeta así.

Claro, cuando empezaban y llegaban a mí,

yo estaba absolutamente aterido con la escopeta.

Y me fingí unos ataques de epilepsia,

hoy se finge muy bien, ahora puedes fingir cosas divinas.

Y entonces: "¡El recluta Moix está epiléptico!"

No tuve que aguantar nunca más.

Vivíamos muy bien, porque nos hicimos

nuestra propia ducha, en la brigada que estudiaban Arquitectura,

y conseguimos allí un poco de cemento y unos ladrillitos.

Y nos construimos una duchita,

no teníamos que ir a las duchas comunes

que eran como de chiste, unos chorritos que pasaban

y unos señores que entraban por allí: "Rápido".

Y estabas enjuagándote como podías.

Nosotros teníamos nuestra ducha.

Yo venía de "hippie" de Londres con el pelo por el culo.

Fui a la mili y me casé con la primer que pillé.

Sí, por un motivo noble, que es por lo que hay que casarse.

Por el pase "pernocta" famoso, que era dormir fuera del cuartel.

Así que me casé, la única vez que me he casado en mi vida.

Las borracheras también eran algo bastante a la orden del día.

No había otra cosa que hacer que beber o fumar.

Había gente que empezó a tomar drogas en el servicio militar.

Eso es bastante claro.

Yo pasé la Nochebuena en el cuartel.

Y recuerdo que en la cena nos pusieron bebida, anís, turrón.

Al cuarto de hora, el 80 % estaban completamente groguis.

No solo borrachos, estaban en estado casi etílico.

Fue una de las razones

por las que no quise ir al servicio militar.

Porque no me veía yo como un machote entre machotes.

Bebiendo hasta caer.

En coma etílico y haciendo burradas para ser más que otro.

En la mili siempre se ve mucho las típicas putadas.

Que incluso han llegado al suicidio, a los accidentes graves,

y a grandes depresiones psicológicas a los reclutas.

"Conejo" era el término aplicado a los recién llegados.

A los novatos.

Un conejo, nos hacían todo tipo de cosas.

Desde bañarte en agua helada, darte con una manguera,

desde bajarte los pantalones y ponerte un sello en el culo.

Estábamos ahí limpiando hangares, y esta cuadrilla me cogió,

me ató de pies y manos, me roció con líquido inflamable,

no quiero decir que era gasolina porque no lo puedo asegurar.

Y nada, me aplicaron un mechero y me pegaron fuego.

El sometimiento y una masculinidad.

Era la fabricación de una masculinidad bárbara.

Levantarme de la cama a las 3 a puñetazos limpios.

Nos levantaban de la cama.

Después ponerme a hacer flexiones.

Hacer 100 y 200 flexiones.

Y uno pegándome patadas en el costado.

O como ponerme una pistola en la cabeza.

Eso dentro de la compañía, el cabo Ruiz.

Ponerme una pistola y decir si tenía miedo a la muerte.

Y apretar el gatillo.

-Antonio, ¿tú has hecho la mili? -Sí.

¿Y cómo fue aquello?

Pues fue una experiencia que no sirve para nada.

-Para nada. -Para nada.

Una pérdida de tiempo alucinante.

Un sitio donde realmente yo fui con unos instintos como más

de animal y más primario.

Porque ya que éramos tanta gente allí,

había que llevarse unos bien con los otros, para nada.

Allí se aprende a odiar bastante bien.

-¿Te cortaron el pelo? -Sí.

Eso es lo de menos.

Que te corten el pelo, te lo cortas tú muchas veces.

Lo más es el daño psicológico que te hacen allí.

Y realmente sobre todo, la pérdida de tiempo.

# Prometo ver la alegría.

# Escarmentar de la experiencia.

# Pero nunca, # nunca más usar la violencia.

# Prometo ver la alegría.

# Escarmentar de la experiencia.

# Pero nunca, # nunca más usar la violencia.

Estuve en San Sebastián todo el año 80.

El año 80 fue el año que hubo más atentados terroristas en España.

Entonces era duro aquello.

Me acuerdo de un barco pequeño.

Una lancha que había en San Sebastián.

Y que la volaron con un marinerito de quinta dentro.

Y cuando fui a ver: "¿Ahora qué puedo decir?"

¿Cómo explicarles que les han matado al hijo?

Yo pensé que si hacía el servicio militar en País Vasco,

muy probablemente, si se declaraba el estado de excepción,

yo tendría que salir vestido de uniforme a la calle.

Y entonces decidí

que antes de llegar a ese momento,

me declaré objetor de conciencia.

"La configuración actual de la mili,

no tiene una buena imagen entre la mayoría de los jóvenes.

Según diversos sondeos de opinión, realizados durante los últimos años,

los jóvenes en general, se quejan

de que tras el periodo de instrucción,

aprenden poco o nada."

Después del campamento,

cuando entramos, me tocó la División Acorazada Madrid.

Los primeros 15 días, qué palizas, qué agujetas.

No podía subir al primer piso por las escaleras.

No tomo más aspirinas en mi vida.

Una persona normal que se ve sometida a un régimen

completamente arbitrario.

Regido por una especie

de brutalidad permanente e innecesaria.

Y en el cual, lo peor de todo es

descubrir que las personas sometidas

a un dominio despótico,

en vez de unirse entre sí,

lo que hacen es querer ganar la simpatía del que está encima.

Esto es una granada contra carro, de carga hueca.

Perfora 28 centímetros de acero.

Y podemos lanzarla con este fusil perfectamente.

Contra un carro en movimiento a 100 metros de distancia.

¡Apunten, armas!

¡Fuego, discreción!

A mí me sacaban de imaginaria a dibujar.

Primero los mandos.

Las mujeres de los mandos, las hijas, las novias.

Luego los compañeros, soldados.

No he hecho más dibujos en mi vida, todo el día.

Y claro, como ya me conocían, automáticamente te ponían,

cuando entraba en el sorteo, si tocaba cocinar, me sacan a dibujar.

23F lo que quedó muy claro es que pasaba algo.

Porque fue el centro neurálgico de todo lo que pasó aquel día.

Piensa que en cuartel,

mi comandante era el comandante Pardo Zancada.

Mi capitán era Álvarez Arenas.

Estaba el general Juste.

O sea, el núcleo de lo que fue la conspiración y contraconspiración

del 23F estuvo en el Cuartel General de la Primera División.

Aquella vez, no me salvó hacer caricaturas.

Estuve haciendo bocadillos y comida como jamás había hecho.

Sonaba muy raro.

Era mediodía, empezamos a notar cosas raras.

Entre otras cosas, que aparecieron generales y mandos

vestidos con uniforme de campaña y se paseaban de un lado a otro.

Entraban en las dependencias del Estado Mayor.

Y bueno, aquellas horas fueron durísimas.

Me llamó un sargento.

Me dijo: "Tú eres ya mayor, tú sabes lo que haces."

Era una colmena con todo el mundo moviéndose y haciendo cosas.

Lo primero que hicieron fue acuartelarnos.

Nos hicieron estar dentro de la compañía.

Y repartieron armas.

Sus fusiles, granadas de mano a todo el mundo.

Todos los armamentos, lanzagranadas.

Todo.

Lo primero que te viene a la cabeza y comentamos con los compañeros,

era: "Nos va a pasar como a nuestros padres".

Ellos vivieron la Guerra Civil

y los que estaban haciendo la mili,

se tiraron cinco años de mili.

¡Soldados, viva España!

No mandaban al desfile, aquel año que era en Barcelona.

Cargamos hasta munición para ir al desfile, no tenía mucho sentido.

Decían que haríamos maniobras en Zaragoza.

Y de hecho, estuvimos en Zaragoza.

En aquel desfile, mis compañeros en los carros de combate desfilaron

con las armas montadas, con la munición metida.

Cuando nosotros llegamos al Ministerio de Defensa,

nos encontramos un problema muy serio,

que era el 23F, hacía un año y pico.

Aún estaba pendiente la apelación del juicio del 23F,

que aumentó las penas que había dado el Tribunal Militar.

Es cierto que todavía en aquella época,

había un núcleo muy duro de militares nostálgicos,

vamos a llamarlos así, del franquismo.

Pero había también militares demócratas.

Que la sociedad entendiera que el 23F fue un inmenso error.

Pero no fue el ejército el que dio el 23F,

sino unos miembros del ejército los que dieron el 23F.

El primer acto que hicimos, muy importante recién llegados,

fue ir a la División Acorazada el día de la Inmaculada,

patrona de la Infantería, a una misa.

Me tocó organizarlo a mí muy rápidamente.

Yo recuerdo que uno de los que estaba presente,

me dice: "¿Pero ya nos van a saludar?

¿Si les doy la mano me la devolverán?"

Y digo: "¿Qué te crees? Claro".

Yo creo que es que había unos conceptos absurdos.

Y aquello funcionó muy bien, también hubo mucha broma

con que si el ministro sabía el himno de infantería o no.

Lo sabía porque yo se lo había enseñado el día antes.

Y cantamos el himno de infantería.

Hombre lo recuerdo, hay una fotografía histórica

de Felipe González y Narcís Serra.

Acababan de asesinar al general Lago.

El malestar que había en toda la sociedad,

pero particularmente en el ejército era muy fuerte.

Y esto era de entrada una sensación de que no venimos aquí

a cambiarlo todo, no venimos a ser vuestros enemigo.

Venimos a ser vuestros amigos.

Nuestro interés es el interés de España.

Lo que no tenía era material.

Lo que no tenía era formación, lo que no tenía era instrucción.

Y luego era un ejército diseñado para ocupar el territorio.

Es decir, era un ejército que estaba pensado

para si en un momento determinado había un levantamiento social,

para aplastar ese levantamiento.

A mí me nombraron el Drisde, siempre fui el Drisde.

No el Reverte, el Drisde.

El Drisde pretendía acercarlo a la sociedad.

¿Qué hace el Ministerio de Defensa por su imagen entre los jóvenes?

Eso, está intentando que los jóvenes

cuando terminen el servicio militar, regresen a sus casas,

comprendan lo que han hecho, por qué estado

este año sirviendo al país en las Fuerzas Armadas.

Comprendan que esto es necesario.

El servicio militar es un deber que debemos cumplir los españoles.

Y bueno, que mi profesión...

Como no es mi profesión, es torear,

no ser militar, pues no es que me guste mucho.

Pero que como un deber lo tenemos que cumplir todos.

Y además aquí no se está mal.

No estás como en tu casa, estás un poco más restringido,

pero aprendes algunas cosas que son buenas también

para luego tu vida civil.

Un amplio sector de jóvenes está durante 24 horas al día,

durante 365 días al año,

utilizando unos materiales, que indudablemente,

ofrecen más riesgo que cualquier material de uso común.

Pero sin duda, el tema que despierta las mayores críticas,

es el relativo a cifras de muertes evidentes

de jóvenes soldados en periodo de permanencia en filas.

Así, entre 1983 y 1988, perdieron la vida 539 soldados.

800 resultaron mutilados.

Más de 8.000 sufrieron heridas graves.

Cada año se produce en los cuarteles españoles,

una media de 25 suicidios.

# Querida Milagros,

# llevo seis días aquí.

# Te echo de menos,

# no puedo vivir sin ti.

# He visto las explosiones # brillando a mi alrededor.

# Tengo miedo, no lo oculto,

# solo me queda tu amor.

Tanto era así que había una asociación de padres

de soldados que se habían suicidado.

Yo me reuní con ellos y era una situación lamentable.

En general, la tasa de suicidios en el ejército,

tradicionalmente es más alta que en la sociedad civil.

A partir de una nota escueta, en un periódico,

en varios periódicos, algunos locales y otros nacionales,

la nota decía en un titular:

"Este muchacho se suicidó

a los siete días de ingresar en el servicio militar".

-Usted no acepta la versión oficial. -Jamás.

Mi hijo está en el panteón, es muy desagradable hacer otra cosa.

-Pero lo tuvo que hacer. -Cree que no se suicidó.

Bajo ningún concepto.

Pongo la mano en la biblia que mi hijo no hizo eso.

El soldado que se suicida durante el servicio militar,

no lo hace por el propio servicio militar.

El servicio militar es catalizador de depresiones personales.

Desde el 84, que yo ya estaba en Estado Unidos, se aprobó

un 28 de diciembre, que aquello también fue muy sonado,

el Día de los Inocentes, la Ley de Objeción de Conciencia.

El fenómeno de la objeción de conciencia en España

no tiene parangón en ningún otro país de Europa.

¿No os parece que esta Ley es mejor que lo que había hasta ahora?

No había nada, claro, es mejor.

-¿Es mejor? -No había nada.

-¿Que os parece? -Que sea...

Que sea mejor es muy relativo.

Eso lo que hace es regular.

Lo que había era una situación de no regulación.

La postura del Ministerio de Defensa,

en relación con la objeción de conciencia está muy clara.

Es un asunto ajeno a su competencia.

Yo me declaré objetor de conciencia aquí.

Era un momento en que había confusión.

Principios de los 80.

Todavía no estaba bien organizada la prestación social sustitutoria.

"La Ley de Objeción de Conciencia

que se va a aplicar en España tendrá que enfrentarse, en primer lugar,

con la situación anómala en la que se encuentran

los más de 20.000 objetores de conciencia

que se han registrado en el país desde su aprobación."

En España llega a haber yo creo hasta un millón de objetores,

si computamos todos los años.

Entonces lo que decidieron es que un cierto grupo de objetores,

se les iba a eximir de cualquier servicio,

no tenían nada organizado.

Y eso fuimos miles.

Yo empecé a pedir prórrogas porque estaba estudiando.

Cuando me tocaba incorporarme, me declaré objetor.

Estuve unos años latentes que me podían llamar.

Al final dieron una amnistía, porque había muchos objetores,

que yo con 30 años cumplidos,

ya no me podían llamar.

# Por parte de un ejército loco.

# Tenía 20 años y el pelo muy corto.

# Pero, mi amigo, una confusión.

# Porque para ellos, el loco era yo.

El movimiento objeción de conciencia, era antisistema.

Profundamente antimilitarista,

que inflaba sus filas, por así decir, con el descontento,

no necesariamente antimilitarista, de cientos de miles de personas

jóvenes sobre todo, con el servicio militar obligatorio.

Es verdad que había muchos objetores de conciencia

porque así se ahorraban el hacer de soldados.

Quieras o no quieras, representaba un año y pico fuera de tu casa.

En el plazo de tres meses, los cerca de 24.000 objetores de conciencia,

reconocidos oficialmente en nuestro país,

empezarán a ser llamados a cumplir la prestación social sustitutoria.

En el mes de enero, se declararon

objetores de conciencia en nuestro país 3.861 jóvenes.

Cifra que supone el doble de la registrada

en el mismo mes del año anterior,

según los últimos datos, proporcionados al Parlamento

por el Ministro de Justicia, Enrique Múgica.

Estos 22 jóvenes el Alcobendas,

realiza su servicio en Protección Civil,

durante las 24 horas del día,

en colaboración con la Policía Municipal.

Desde la legalidad.

Soy objetor de conciencia, estoy contra del servicio militar,

de los armamentos, de las guerras.

Cumplo la prestación social sustitutoria,

ya que he sido declarado objetor de conciencia y reconocido.

El servicio militar no tiene sentido.

No tiene sentido que se sustituya por un servicio civil.

Por lo tanto, nos declaramos insumisos.

Esa fue la postura de una parte importante

de movimiento de objetores.

No acatamos la existencia del Consejo Nacional

de objeción de conciencia que juzgue

arbitrariamente quién es objetor y quién no.

Venimos a presentarle nuestra declaración colectiva,

para intentar de esa forma boicotear las funciones de este Consejo,

no reconocerlo y plantear nuestra postura firme

de no acatar esta Ley.

Unas 500 personas se han manifestado esta mañana

ante el Gobierno militar en protesta

por la celebración de los consejos de guerra

en España contra dos insumisos.

Los jóvenes, que no se presentaron a sus llamamientos

se niegan a hacer el servicio militar sustitutorio.

Hola, soy Fernando, un insumiso, preso en la cárcel de Pamplona.

Tenemos que entrar todos los días a cumplir

una condena, un castigo impuesto a una serie de jóvenes

por ser consecuentes con nuestras ideas.

Como no estamos de acuerdo con esto,

vamos a seguir luchando contra toda esta movida.

¡Insumisión!

"Un caso aparte, lo constituyen los 'insumisos'.

Jóvenes que no solo se niegan a realizar el servicio militar,

sino también, la prestación social sustitutoria."

Los riesgos a veces pueden acabar en drama.

No hay lucha de riesgo cero.

# Mi, mi, mi, mili caca.

# Yo no voy ni con la papa.

# Mi, mi, mi, mili caca.

# Ten cuidado, pero ataca.

# Mili, mili, mili, mili caca.

# Yo no voy ni con la papa.

# Mili, mili, mili, mili caca.

# Ten cuidado, pero ataca.

Estoy condenado dos años, cuatro meses y un día de cárcel.

Yo lo tengo superclaro, hasta que esto no tenga una solución

o me cojan, yo no me entrego.

Voy a estar escapado, aunque tenga que estar encerrado todo el día.

Aunque fue solo medio año, llegas

a acostumbrarte tanto a la cárcel

que sientes un poco de desconcierto con la libertad.

-Esa pandilla que tenéis ahí. -Sí.

Todos los tíos con esos pelos, esas pintas.

Y esa facha.

¿Por qué ponen tanto interés en no ir a la mili?

¿El tiempo que van a perder en la mili van a hacer algo?

Yo no sé a qué viene esta pregunta.

No vamos a la mili

no porque no perdamos tiempo en la calle,

sino porque estamos luchando por una sociedad más justa,

en contra de todo este sistema armamentista.

En Navarra, la base social de apoyo a los insumisos es tal,

que el tema está presente en muchas fiestas populares.

# Insumisión, insumisión.

# La juerga me gusta mogollón.

# Insumisión, insumisión.

# Y al sargento # que lo tiren al pilón.

# Insumisión, insumisión.

# La juerga me gusta mogollón.

# Insumisión, insumisión.

# Y al sargento # que lo tiren al pilón.

A mí me gustaría ser militar.

Obligación que tenemos los españoles de cara a nuestra Patria, España.

Y bueno, ya se sabe que es un año, año y medio,

que tienes que pasarte fuera de casa, quizá lejos, donde toque.

Pero en fin, se puede decir que ahí es donde te curtes

y sales sabiendo ser un hombre

y no como llegas, un crío.

La mili no vale para nada.

La mili no debería estar, es tenerte ahí un año

haciéndote de todo, no tienes derecho a nada.

Simplemente perder el tiempo.

-La mili voluntaria. -Voluntaria.

Podemos decir que el movimiento de objetores de conciencia

es un movimiento que muere de éxito.

Porque, bueno, como comentábamos antes,

hay 100.000 objetores de conciencia al año.

"Según una encuesta realizada en mayo de 1985

entre 622 soldados, el servicio militar

interrumpió los estudios al 20 % de ellos.

Un 15 % perdió su empleo.

Un 13 su novia.

Otro 13, cambió de profesión."

No hay capacidad de hacer plaza

de prestación sustitutoria para ellos.

Entonces el sistema acaba colapsando.

Yo lo que creo es que hace falta tener un servicio militar

que vaya gente que sea soldado de carrea.

Este es un tema muy importante.

Porque el ejército cada vez más, se va profesionalizando.

Cada vez más, necesita a gente especializada.

Ya no se trata solo de llevar un "secme".

Se trata de llevar desde un carro,

ser capaz de manejar un misil, o un pequeño ordenador.

Esto requiere un voluntariado.

Bueno, yo pienso que el ejercito debería ser con gente profesional

más que con gente que está haciendo la mili.

Porque la gente que viene aquí voluntaria

es porque le gusta el ejército, la gente que viene, viene amargada.

Este es el momento en que la manifestación

la caravana de los partidarios del no,

que está recorriendo las calles céntricas de Madrid,

ha bajado primero por el Paseo de la Castellana,

está pasando delante de la embajada de los Estados Unidos de América.

En el 86, es el referéndum de la OTAN.

Eso también supone una movilización muy grande

de todo el movimiento pacifista en ese momento.

# Tú, decir que si te votan.

# Tú, sacarnos de la OTAN.

Siendo capaces de rectificar en el servicio de todos.

Cuando hay que rectificar para seguir avanzando.

Y dando pasos adelante.

Teniendo el coraje político.

Teniendo el coraje político de anteponer

los intereses de todos a los intereses personales

o a los intereses de grupos.

Estábamos en el Ministerio de Defensa unos cuantos,

antes del final salió y dijo: "Parece que esto va justísimo,

justísimo".

Estábamos con el cardenal Estepa y algunos más.

Y el cardenal Estepa nos dice:

"¿Y si rezamos un padrenuestro y un avemaría?"

Y rezamos todos un padrenuestro y un avemaría.

A ver si teníamos suerte.

El resultado es un éxito de todo el pueblo español.

Y no de un sector determinado.

Y queda subrayado por el hecho de haberse producido

en un clima de convivencia pacífica y de tranquilidad ejemplar.

Entonces eso lo vivimos un poco como una traición

del socialismo en el que pusimos tantas esperanzas.

La entrada de España en la OTAN, para mí significó que el ejército

ya era un ejército como los demás de Europa.

Se disfrazó con "solo hasta aquí",

"la puntita nada más", que "un poco, ser europeos".

Pero en realidad, entramos de lleno en la OTAN.

Contribuía a que nuestros mandos se fueran algunos a Bruselas,

venían de aquí, teníamos unos planes de defensa comunes.

Ayudó a modernizarlos.

Yo por mí no haría la mili.

Pero si para los chicos es obligatorio,

yo creo que las chicas deberían hacerlo.

Porque eso es machismo, a mí me parece que no.

Que la deberíamos hacer todos o ninguno.

El Consejo de Ministros ha aprobado un Decreto Ley,

regulará la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas.

De esta forma, el Gobierno estima que se da cumplimiento al principio

de no discriminación por razón de sexo recogido en la Constitución.

"Con la incorporación de la mujer,

el ejército español, no hace más que seguir ejemplo

de otros países, entre ellos, en la práctica totalidad

de los de la Alianza Atlántica."

¿Qué opináis de que las chicas hayan venido igual que vosotros?

Está muy bien.

Tienen derecho igual que cualquier hombre.

Aquí somos todos iguales.

Sí, por supuesto.

Nosotras igual que los hombres.

Además, quizá nos guste más que a ellos.

Porque por eso estamos aquí.

-Sí, es así. -Así que ya veis.

Yo creo que el papel un poco de los medios de comunicación

es ir mostrando realmente cómo son los militares,

es ir mostrando cómo es el ejército.

Yo creo que una de las cosas que resultó más complicada,

que dio mucho trabajo, era la relación con los medios.

Incluso por parte de este nuevo equipo

de los "Reverter" y compañía,

también hay mucho reparo a permitir

que hubiera contacto entre militares y periodistas.

Yo soy militarista.

Yo quiero, me gustaría un ejército profesional.

Metido en el cuartel, bien dotado.

Para defender la Constitución.

También me gustaría un ejército moderno porque creo

que es un anacronismo marcar el paso por un descampado,

mientras por arriba pasan los misiles.

Las elecciones del 88, pasaron a llamarse "elecciones de la mili".

"Porque la mili, se debería eliminar la mili o reducir..."

Fue el tema estrella en todos los mítines socialistas,

de PP, de izquierdas, de todo.

Aquí en España 500 hombres se preparan esta noche

a bordo de tres buques de guerra españoles

para zarpar dentro de 14 horas rumbo a Oriente Medio.

La presencia en las tripulaciones de 200 marineros

que cumplen el servicio militar obligatorio,

ha provocado, las protestas, entre otros, de familiares

y la oficina del defensor del soldado.

Tendría que ir gente más preparada.

Y la verdad, tienen miedo, porque ellos no saben nada

de armas ni de nada.

Como haya guerra, vamos a caer como moscas.

Allí no tenemos nada que hacer nosotros.

"Aún tiene edad para jugar.

Dentro de unas horas, levan anclas rumbo hacían un rincón del mundo

donde el juego de la guerra amenaza con hacerse realidad."

No hemos previsto en la directiva firmada ningún tipo

de actuación bélica.

Ni siquiera militar.

Tan solo cooperar para que se cumpla

el embargo decretado por las Naciones Unidas.

Hacer la mili en mi país, no fuera de mi país.

No me dijeron que tenía que ir a un conflicto armado.

¿Qué pintas ahí?

¿Qué haces? ¿Qué defiendes?

"La mañana del 22 de enero,

la fragata Victoria y las corbetas Infanta Elena

y Vencedora partían de los puertos de Rota y Cartagena

rumbo al golfo Pérsico."

La mili tiene los días contados.

En una semana no habrá soldados de reemplazo en los cuarteles.

Hoy se han licenciado los últimos del Ejército de Tierra.

Algunos os han llamados los viejos, los últimos de Filipinas.

A ellos sí les ha ido bien en la mili.

Algunos han conseguido ahorrar.

Cosas buenas, he aprendido a ahorrar, se aprende a ahorrar.

Y cuando acabe el servicio militar obligatorio,

todavía hay objetores insumisos en prisión

que no salen hasta principios del año 2002.

Yo creo que la eliminación del servicio militar obligatorio

fue un proceso verdaderamente épico en la historia de este país.

Fueron muchos años.

Y muchos años, no solo de lucha, sino de debate social, es lo bonito.

Bueno, fue una época apasionante.

El trabajo era que te llegaba vaya.

Que dabas todo lo que podías de ti y más.

El lema: "Si quieres la paz, prepara la guerra",

nos está llevando al abismo.

Cada vez estamos más armados.

Cada vez hay más armas nucleares.

Y nadie nos garantiza que no se vayan a usar.

A mí me sirvió para aprender muchas cosas.

Para aprender sobre mí mismo.

Sobre lo fácilmente que las personas podemos ser llevadas a aceptar

la sumisión, es facilísimo.

En la vida nos toca hacer cosas que no queremos,

incluso estamos en contra.

Pues si no te queda otra alternativa,

tómatelo con humor también.

Siempre habrá una salida.

¡Vamos a bailar!

-Di tú. -Lo mejor.

-Lo más bonito, la Expo. -Lo mejor de España.

Lo más bonito que se ha visto en toda la vida que yo llevo.

Precioso.

# Que no nos falte de "ná", # que no, que no.

Había días que había que hacer llamamientos

para que la gente no viniera.

Porque ya el recinto se colapsaba.

A Sevilla le tocó la lotería con la Expo 92.

Los mojitos los ponían tamaño superlativo.

Hasta que llegó el comandante y mandó parar.

Diana de Gales venía ese día... Yo la veía muy baja de tono.

Qué susto se ha llevado Curro esta tarde.

La mascota de la Expo ha terminado en el agua.

Se utilizaron las pantallas táctiles por primera vez.

La identificación por huella por primera vez.

El móvil surge en la Expo del 92.

Lo llevaban solo personas muy concretas.

Un espectacular incendio se ha producido

a primeras horas de la tarde en el Pabellón de Descubrimientos,

uno de los edificios temáticos de la Expo de Sevilla.

En un tiempo récord se llegó a tiempo de las obras y la Expo.

Estaba todo en obras, era un lío.

Vinieron albañiles de toda Europa.

Había un muro, como el Muro de Berlín, que cortaba la ciudad.

# Vaya locura.

En aquellos años, Sevilla era un supermercado de la droga.

Y la limpiamos.

En aquel momento se cuestionó

que la alta velocidad tiene sentido entre Madrid y Barcelona.

No entre Madrid y Sevilla.

# Yo voy a cantar con mis amigos.

Es un éxito raro,

porque si ha ligado mi primo Ramón, esto es un éxito.

# Que no nos falte de "ná".

# ¡Vamos allá! #

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Ochéntame otra vez - Rompan filas

18 oct 2018

En los años 80, un chico de 20 años se convertía en hombre después de hacer el servicio militar obligatorio, popularmente conocido como "la mili". ‘¡Rompan filas!’ recorre los cuarteles para descubrir historias de la mili de personajes como Antonio Muñoz Molina, Pedro Almodóvar, Fernando Colomo o Andrés Pajares. Historias divertidas, sorprendentes, a veces crueles, que dejaron una fuerte impronta en quienes las vivieron.

Esta tradición secular de la mili se fue rompiendo a lo largo de la década de los 80 con la aparición de la objeción de conciencia. Y se realizó, posteriormente, una reforma que instaló el debate en la calle. Juan Antonio Herrero, objetor de conciencia en los años 80, publicó el ‘Informe crítico sobre el servicio militar’, en el que abogaba por la profesionalización del Ejército.

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  1. Luis Berni

    Servicio militar obligatorio. "La mili" o "Colimba" (apócope de "correr, limpiar, barrer" o "bailar"), en Argentina, país desde donde escribo. El debate puede ser muy largo. Desde mi infancia supe que no quería hacerla y afortunadamente me salvé por número bajo en el sorteo. No faltó quien me tildara de anarquista por las razones que tenía para no hacerla (abusos, humillaciones, bajezas, etc). No todo el mundo sabía de la objeción de conciencia y no hay cifras concretas de salvarse de hacerla por ello. Aquí se derogó en 1994 a raíz de la muerte de un soldado por abusos por parte de un superior. Me dió una gran alegría que en algún momento se escuche de fondo la canción "Botas locas" del dúo Sui Generis, que uno de sus integrantes, Charly García, escribió por una mala experiencia en dicho lugar. Debió editarse en 1974, pero fue prohibida de publicarse y recién vio la luz en 1986. Felicitaciones por el informe y hasta la próxima.

    20 oct 2018