Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - La libertad tenía un precio - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

La libertad de expresión fue una conquista muy lenta, muy dura.

-Yo creo que era todo una olla a presión.

Todas las voces silenciadas que querían hablar.

Todo inaugural, todo de estreno, todo emocionante,

todo caótico y todo maravilloso e intenso.

-Si algo ha demostrado el pueblo español

es sensatez para asimilar todo aquello que prohibió Franco.

-Cuando venía el censor, subías mucho la pista de la música

para que casi no oyera la pista del off.

-La radio recibía cada mes una lista de canciones todo radiables.

Cuando murió Franco, salió una lista espectacular y divertida

en la cual se incluyeron canciones como "Adiós, mariquita linda",

"Se va el caimán".

Se va el caimán, se va el caimán, se para la Barranquilla.

Se va el caimán, se va el caimán, se va para la Barranquilla.

Enrique.

Cuando murió Franco, esa noche estábamos esperando,

noche tras noche en la puerta de La Paz,

y el día que murió yo dirigía una revista que se llamaba "Doblón",

un semanario y habíamos agotado todas las fotos de portada,

porque no se moría, no se moría, no se moría,

y ya no teníamos fotos de color en portada.

¿Qué tuve que hacer? Cortar un sello de dos pesetas de Franco, claro,

lo ampliamos y la portada de "Doblón" era el sello de dos pesetas.

Pusimos: "Ha muerto".

Se va el caimán, se va el caimán.

Salimos con mucha alegría con aquel número,

estando él de cuerpo presente.

La Policía nos retiró el número, nos impidió repartirlo.

-La gente joven, por ejemplo,

no se cree lo que pasaba en tiempos de Franco.

Hubo un boxeador español, me parece que se llamaba Luis Romero,

que ganó el Campeonato de Europa.

Cuando las fotografías que tenían que ir a censura,

le pintaron una camiseta, y claro,

fue el ridículo y la risa de Europa entera

de que a un boxeador le habían pintado una camiseta.

-El objetivo de "El Papus", el objetivo confeso,

era subrayar las contradicciones del régimen,

del final del régimen respecto a lo que le pasaba a la gente.

En "El Papus" tratábamos temas genéricos,

las colas en la Seguridad Social, la adulteración de los alimentos,

había unos textos muy crudos, en tonos casi anarquistas,

muy a fondo, muy desmadrado,

y había, sobre todo, la fuerza de unos dibujantes

que hacían unas páginas demoledoras.

El 20 de septiembre de ese año explotó una bomba

en la entrada de la redacción.

Después de un número que hicimos, "broma" sobre Millán-Astray,

era un notable mutilado de carné,

le faltaba, si no recuerdo mal, una pierna, un brazo, un ojo,

y nosotros llegamos a hacer una insinuación

de que igual también le faltaba algo de cerebro.

Esto provocó una conmoción tremenda,

provocó que vinieran a amenazarlos a la redacción

gente de la extrema derecha

y acabó con una bomba que también en sí mismo nos rompió a todos nosotros.

(Música suspense)

Estábamos un día en consejo de redacción,

vinieron unos señores y dejaron un paquete para el director

diciendo que eran unos libros.

El conserje y la telefonista que estaban en el hall de la redacción

lo dejaron allí esperando que saliéramos de la reunión

y allí había una bomba.

La bomba mató al conserje y la bomba, por la onda expansiva,

lanzó por la ventana a la telefonista.

(Música suspense)

Publicamos un artículo, qué ingenuo fui,

pensaba que había más libertad de expresión

porque había muerto el dictador.

Se llamaba "Cómo es la Guardia Civil",

una cosa tranquila sobre la purga de moderados,

y mi sorpresa fue que nada más publicar aquello

me secuestraron con metralletas en la puerta de mi casa,

en Las Matas, me llevaron a una montaña con nieve,

en ese invierno, a los dos meses de morir Franco,

nada más publicar la historia.

Cortamos la purga de moderados en la Guardia Civil,

pero a mí me sacudieron de lo lindo, claro,

me tuvieron siete, ocho horas en una entrevista interrogatorio

con tortura, me quemaron la cara, me hicieron un fusilamiento simulado.

Contaron hasta tres con un pistolón así en la frente,

que cada vez que me acuerdo me pongo a temblar.

Cuando llegué al hospital de quemaduras,

me dijeron que tenía suerte, porque iba a cambiar la cara siete veces.

Un peeling, me dijo en doctor aquel, Lafuente, en Quemaduras:

"En Hollywood, las actrices pagarían por esto".

No se podía hablar muerto Franco.

Había ruido de sables, había conspiraciones permanentes

para mantener el franquismo.

Había algunos locos como yo y otros que forzábamos la máquina.

La última semana de enero del 1977 fue especialmente trágica.

La secuencia de acontecimientos sangrientos

comenzó el domingo 23.

Pistoleros de la ultraderecha, dispuestos a sembrar el terror,

asesinaron al joven Arturo Ruiz en la madrileña calle de la Estrella

durante una manifestación proamnistía.

Al día siguiente, el GRAPO, que todavía tenía en su poder

a Antonio María Oriol, presidente del Consejo de Estado,

provoca al Ejército con un segundo secuestro,

el del general Villaescusa.

Horas después, durante una manifestación,

en protesta por el asesinato de Arturo Ruiz,

muere otra estudiante, María Luz Nájera,

por impacto de un bote de humo.

Por la noche, del 24 de enero, matan a los abogados de Atocha.

Llamaron a la puerta, dos de los asesinos entraron en el piso

y un tercero se quedó vigilando.

Arrancaron los teléfonos y sin apenas mediar palabra

dispararon hasta agotar sus cargadores.

Las víctimas no daban crédito a lo que estaba pasando.

Yo siempre he sentido la muerte de los compañeros de Atocha.

No te quiero decir de todos los demás,

pero ese como me tocó tan directamente,

yo no lo he superado nunca.

Para lo único que no estábamos tan preparados

era para morir inútilmente.

Precisamente, aunque me irritó y me pone terrible

que se les cortara la vida para poder haber vivido

todo lo que habían luchado,

en el fondo sé que su lucha y su muerte

sirvió para dar vida a la democracia.

Es lo único que veo de aquel hecho

que me sostenga un poco la dureza del momento aquel.

Los periódicos del día 25 son una inmensa necrológica.

El país se encuentra en estado de shock

y el proceso democrático parece tambalearse.

Los cinco fallecidos militaban en el todavía ilegal Partido Comunista.

(Aplausos)

En enero de 1977, los inmovilistas quemaban sus últimos cartuchos.

Querían detener como fuera el proceso de reforma política

que iba a liquidar desde la legalidad

las estructuras heredadas del franquismo.

Muy buenas tardes a todos, señoras y señores.

Interrumpimos la programación a las 19:20 de la tarde

para ofrecerles una información de alcance.

El Partido Comunista de España ha sido legalizada.

Les ofreceremos en la segunda edición de "Telediario",

dentro de poco más de dos horas,

más información sobre esta importante noticia.

-Últimos coletazos, si se quiere, de grupos que no podían soportar,

en el caso del despacho de Atocha,

la legalización del Partido Comunista

o que no podían soportar el éxito de algunas publicaciones

o de algunos medios de comunicación que no encarnaban

los principios tradicionales del sistema franquista.

(Música)

Tratamos que esto sea simplemente un lugar de trabajo,

donde hemos contratado unas personas profesionales

para realizar una labor.

En mayo del año pasado, un diario madrileño

iniciaba su andadura.

Pretendía dirigirse a los nuevos españoles

con un nuevo lenguaje y nuevas inquietudes.

"El País" fue muy, muy importante. Una especie de disparo de salida.

A partir de la salida de "El País",

la gente podía llevar "El País" bajo el brazo,

y era como un certificado de demócrata.

En los cuarteles, por ejemplo,

si un oficial del Ejército llevaba "El País",

se le miraba con sospecha, como antifranquista, antirrégimen.

-La aparición de los nuevos periódicos

ha sido un fruto natural de la libertad.

Hay un nuevo clima en el país,

luego hay la necesidad de ofrecer unas nuevas voces.

(Canción en inglés)

"El País" nace como un periódico democrático desde sus inicios,

nace después de la muerte de Franco.

Nunca tuvo que elogiar a Franco, ni criticarlo en vida ni nada.

Nunca tuvo que pronunciarse durante el régimen franquista

sobre el régimen franquista

y, por lo tanto, no tenían nada como periódico de lo que arrepentirse,

puesto que todos los demás periódicos habían estado bajo censura

o habían estado bajo consigna durante el franquismo.

-A partir de eso momento, evidentemente,

tenemos una prensa plural,

una prensa en la que se confrontan opiniones,

una prensa en la que se argumenta sobre el futuro político de España,

sobre cuestiones económicas también

y que, evidentemente, es la prensa de un país democrático,

que es una prensa con unos elementos de confrontación

que antes no existían.

Las bombas terroristas, las bombas que muestran

los únicos argumentos que poseen aquellos quienes las utilizan

han vuelto a dejar una terrible secuela.

Tres trabajadores del diario "El País" han caído esta vez.

Uno de ellos muerto y otro gravísimo.

Había mucho miedo por parte de los franquistas

al hecho de que hubiera un proceso de toma de responsabilidades

o de revancha, como quisiéramos llamarlo.

Y mucho miedo por parte de los demócratas

a que el Ejército y los llamados poderes fácticos

volvieran a intervenir.

-Con relación al periodismo ha habido

la alteración que los atentados producen en los periódicos

desde el punto de vista profesional y, después,

la cantidad de periodistas que han estado gravemente amenazados por ETA.

Recuerdo también cuando entró un comando de ETA en "ABC"

y se dio cuenta un redactor que había estado en San Sebastián

y reconoció, eran un hombre de 42 años y un chico joven,

los reconoció, llamamos a la Policía.

Quiero decir que actuaron de una manera fulminante

el comisario González, por cierto así se llamaba,

y los siguieron hasta el zulo,

hasta el sitio secreto donde estaban en Madrid.

No los detuvieron, porque era un comando informativo.

A los comandos informativos lo que hacían era vigilarles

para saber sobre quién podían atentar.

El grupo ZETA promueve "El Periódico" de Barcelona

y "El Periódico" de Madrid.

El "Periódico" nació, por ejemplo, con el objetivo

de defender el aborto, en el momento que no había aborto,

de defender el divorcio, de atacar la pena de muerte,

de luchar por la abolición del servicio militar

y para pedir una Constitución.

"El Periódico" nació un poco antes que la Constitución.

Vivimos una edad de oro en lo que era la exigencia de la gente de la calle

respecto a los medios de comunicación.

-Uno de los más jóvenes periódicos madrileños, "Diario 16",

estrena a uno de los más jóvenes directores de periódicos del país.

Sucede en la dirección a Miguel Ángel Aguilar

y estos son sus planes de actuación.

-Va a seguir siendo un periódico cálido,

un periódico humano, con un gran componente de creatividad

y va a ser un periódico radical en la defensa de los derechos humanos,

de las libertades ciudadanas, de la calidad de vida democrática.

-Con un horizonte más popular, periódico más tipo tabloide,

pero orientó en esa misma línea,

después del éxito que había tenido el semanario "Cambio 16".

"Cambio 16" y otras publicaciones semanales

tuvieron una importancia decisiva en la transformación de España

en una democracia.

Fue un medio esencial para los círculos intelectuales

y de oposición al franquismo.

Teníamos una segunda obsesión, la obsesión de que el estado no existe.

Era una frase que teníamos en la pared.

"El Estado no existe, el Estado es usted".

La idea de que no teníamos que estar

escribiendo permanentemente para arriba,

permanentemente contra el censor.

El censor era una víbora en el bolsillo de cada uno,

que más valía no tocar.

Escribíamos para el ciudadano hacia abajo,

contarle cosas, olvidándonos de la existencia del Estado,

del ministro y del censor.

-Era una presa que estaba aguantando las ansias de libertad

y de pronto se rompieron las costuras, se rompió la presa,

y salió todo el agua.

(Canción en inglés)

También coincide, no solo la aparición de nuevos periódicos,

sino la desaparición de algunos otros,

que habían sido expresión de los movimiento más cerriles,

más reaccionarios, menos proclives al cambio político.

Los que llamábamos las expresiones del búnker.

España tiene un centenar de periódicos.

28 de ellos, casi una tercera parte, pertenecen al Estado

y se agrupan en un organismo que ahora, en la democracia,

se llaman medios de comunicación social del Estado.

Durante 40 años, esa cadena de periódicos

fue la prensa del Movimiento

y llegó a tener una enorme fuerza social

y fue, además, un importante altavoz político

para el régimen anterior.

Los periódicos teníamos que llevar a las 0:00

pruebas de todas las páginas al Ministerio

y volvían al cabo de una hora tachadas.

-Había que leer al trasluz,

saber lo que querían decir los periódicos

leyéndolos al trasluz.

-Entonces Hitler decía:

"Yo cuando voy a España y leo los periódicos,

no entiendo nada y me dicen: 'Bobo, tienes que leer entre líneas'.

Yo leo entre líneas y lo veo todo blanco".

-En la radio había otro tipo de censura,

como una censura mayor que era que la radio no podía dar información.

La radio no daba información,

conectaba a las horas de los partes de RNE, con RNE de España,

dando incluso la sintonía de RNE

y no daba información ninguna más.

(Música)

El franquismo más bestia que recuerdo o más insólito que recuerdo

fue cuando se moría Franco, en el año 75,

y la radio recibía cada mes una lista de canciones todo radiables.

Es decir, había unas canciones de fondo que no se podían radiar.

De Paco Ibáñez, de Lluís Llach, de los cantautores del momento.

Pero, cada mes se añadían algunas,

porque coyunturalmente habían aparecido

o en ese momento era mejor no hablar de ese tema.

Cuando murió Franco, salió una lista espectacular y divertida,

en la cual se incluían canciones como "Adiós, mariquita linda",

"Se va el caimán", una canción que se llamaba "Por fin se fue".

Todo lo que siempre sonaba a despedida

lo pusieron en la lista de canciones no radiables

para ver el nivel de este personal, la calaña de esta gente.

-Cuando venía el censor, subías mucho la pista de la música

para que casi no oyera la pista del off,

pero claro, el tío, que sabía perfectamente a qué venía,

cogía la música y dejaba la música fuera

y solo se oía el off.

Nosotros, detrás de él, con cara de...

Y decía: "Esto no se puede decir".

Esto era divorcio, fuera; aborto, fuera,

cosas que dices: "Pero...".

-Elegí hacer información internacional,

porque me resultaba mucho más fácil y mucho más cómoda, entre comillas,

que hacer información nacional.

Me habían prohibido el programa del aborto,

me habían prohibido el programa del divorcio.

-Eran tontos los censores y contado ahora es muy divertido.

Sí, de acuerdo, les colábamos cosas,

pero ellos nos la colaron doblada durante 40 años.

-El panorama de los medios informativos

cambia radicalmente con el comienzo de la transición política.

-Y al morirse Franco y estallar de una vez

la libertad de expresión y la libertad de prensa,

las voces que todavía no estaban

suficientemente instaladas en la política

se refugiaron en los periódicos.

Habla, pueblo, habla, tuyo es el mañana.

Habla y no permitas que roben tu palabra.

Adolfo Suárez decide que en un régimen de libertad

no da lugar a que el Estado tenga medios de comunicación,

por lo menos escritos.

Entonces, hay un decreto donde se ordena

la desaparición de la prensa del Movimiento.

Este es el momento.

No escuches a quien diga que guarde silencio.

Es cierto que muerto Franco se abrió la veda.

Los que antes no podían hablar se atrevieron a hablar

y los que hablábamos balbuceando nos lanzamos a discursos increíbles.

(Música)

Los sueldos están muy bajos y con la propina es una ayuda.

-Cuando me la dan, la cojo, pero...

Desde luego, prohibida.

Me alegro más cuando no me la dan que cuando me la dan.

-Yo creo que tendría que estar prohibida.

Si dieran un sueldo como Dios manda.

-Tú pones una cámara a un español en los años 75 al 85, como me decías,

la gente no hablaba, había mucho miedo a expresarse.

-Aquí, en muchos de los barrios, hay hasta semanas enteras

donde no hay agua.

-Que tenemos muy poca agua.

Tenemos niños enfermos, yo tengo una niña enferma

y no tengo ni con qué bañarla, no hay agua.

-Mucho monopolio, mucho monopolio aquí.

Solo se tiene controlado todo el agua para hacer negocio con él.

-¿Quién la tiene controlada?

-Pues los grandes. Usted sabe igual que yo.

¿Para qué voy a decir? Se sabe quién lo tiene controlado.

-Cuando se ha devuelto la soberanía nacional al pueblo español

y el pueblo español se ha podido manifestar,

todos estos tabúes y todas estas cautelas y convencionalismos

se han superado sin traumas y sin problemas.

-La génesis de una opinión pública,

que ya mira más a la democracia que al autoritarismo,

tiene lugar en esos años.

Son los años en que entonces

el llamado Instituto de la Opinión Pública,

que luego pasó a denominarse Centro de Investigaciones Sociológicas,

empieza tímidamente a hacer preguntas

no tanto sobre coyuntura política,

sino sobre actitudes políticas básicas.

-Empezaron a ponerse de "moda" las páginas de cartas al director

en la vieja prensa, a la que yo pertenezco, la prensa escrita.

-La opinión o el contraste de opiniones que había

estaba en los medios de comunicación.

-Empezó a reconocérsele un papel político muy importante

de apoyo al cambio, que llegó a generar esa fórmula

o ese estereotipo del parlamento de papel,

porque eran realmente los que hablaban,

en fin, quien tenía más fuerza en ese momento que los propios partidos.

-A veces me interesa alguna noticia, pero no muy a menudo los compro.

-Pues sí, le compro a mi marido el periódico.

-Sí, sí; compro el "Pronto", las revistas, periódicos,

todo lo que se refiere a información.

-La libertad de expresión se manifestó enseguida

tanto en el teatro como en el cine en libertad sexual.

Esa tardó un poquito más en penetrar en la gente,

sobre todo, en ciertos sectores sociales,

pero en estos momentos yo creo no hay ni un solo sector social en España

y eso viene de los años 80,

en que el erotismo nos haya convertido en una expresión,

no solo de libertad, sino sobre todo de alegría y felicidad.

"Interviú" fue la primera revista que rompió moldes hace 12 años.

Con esta publicación, su editorial, el Grupo ZETA.

En sus mejores momentos, a comienzos de los años 80,

la revista alcanzó una tirada superior al millón de ejemplares.

El desnudo de famosos fue decisivo en este hecho.

La represión franquista no fue solo una represión política,

fue una represión total.

Por lo tanto, los de mi generación éramos unos reprimidos

en el auténtico sentido de la palabra.

Reprimidos religiosa, sexual, cultural, social,

políticamente y económicamente también.

Entonces, "Interviú" hizo un experimento

que mezclaba, digamos, el erotismo,

lo que llamaríamos ahora el porno soft,

junto con la denuncia del periodismo de investigación en algunos casos.

Tuvo su interés, fruto de los desnudos femeninos

y ese tipo de erotismo facilón y obvio.

Logró, como digo, penetrar

en sectores sociales menos implicados políticamente

y transmitirles también un mensaje de mayor libertad en general.

-En los años 80, lo que se produce es un erotismo alegre y despreocupado,

abierto y simpático y lleno de vida

y lleno de expresiones de felicidad.

-¡Quieto todo el mundo!

(Disparos)

El 23-F fue un calambrazo, pero no solo para la libertad de expresión,

es decir, para todas las libertades.

-La prensa tuvo un papel muy importante.

Fue el catalizador, la prensa y, en general, los medios de comunicación.

El catalizador de una muy mayoritaria oposición social

a esa involución.

-Este país, en este momento, está en una situación muy grave,

aunque digan lo contrario, estamos en una democracia vigilada

y, aunque no lo estemos, si la sensación al final

es que estamos en una democracia vigilada,

estamos en una democracia vigilada.

-Qué dices.

-Los políticos están un poco atemorizados,

porque entraron aquellos señores a tiros en las Cortes

y yo comprendo que estén atemorizados.

Los periodistas también estamos atemorizados.

Lo que pasa es que la opinión pública en un país en libertad, democrático

es siempre importante

y a los periodistas nos toca ese papel,

el de defender la opinión pública y el de hacernos eco

de lo que piensa la gente.

-Yo creo que el 23-F fue una vacuna, una vacuna para todos.

Yo creo que nos puso a todos en su sitio.

Fragilidad de la democracia, obligación de las instituciones,

nuevo papel del Ejército.

Es decir, nos dimos cuenta de que no había cambiado

los resortes del poder y realmente cambiaron.

-Por eso sí que se puede decir que el final de la transición,

la afirmación de que lo nuevo era lo que valía

y que la gente estaba dispuesta a salir a la calle a defenderlo.

(Canción en inglés)

-Y el viernes, España fue una fiesta.

Allí estaba la vecina del quinto, el dueño del banco,

la señora del visón, la chica de los vaqueros,

los hombres de mano encallecida, los niños que empiezan a vivir,

los ancianos de miles de días de historias.

Los políticos, los sindicalistas, los médicos, los ingenieros,

los camareros, el fontanero del barrio,

el chico de la tienda, el obrero del metal

o el agricultor del pueblo vecino

que no había visto lluvia hasta el viernes.

-Pero fue un aviso, un aviso que sirvió

para que la gente nos diéramos cuenta lo frágil que era la democracia.

Sin embargo, el humor siguió exactamente igual.

A lo mejor nos centramos un poco más la ropa

al no personalizar en los cabecillas y demás.

Bueno, el miedo es libre.

(Música)

Cuando llego a Madrid, que me llaman para presentar

el telediario de la noche cuando ganó el PSOE,

porque buscaban periodistas.

Hasta entonces, predominaba más el locutor que leía las noticias.

Hola, buenas noches,

estos son los titulares más significativos

en la actualidad de la jornada.

Pasamos al desarrollo de estas y otras noticias en TDT 3,

comenzando por la información nacional.

Era una información libre, no sujeta al poder político,

y fue una primavera de información real maravillosa

que creo que propició el cambio que vendría después.

-La gente que estaba ahí era una gente distinta,

digamos una gente distinta.

Sin ningún tipo de carga ideológica.

Yo creo que luego se ideologizó todo mucho más,

pero no había una militancia como después se ha visto mucho más,

el tomar partido.

-Aquello era un bulle, bulle, bulle tremendo.

Los partidos que nacían, que crecían, que se fundaban.

Gente de las comunidades de vecinos, sindicatos,

todas las voces silenciadas que querían hablar.

Todo de estreno, todo nervioso, todo desordenado,

todo emocionante, todo caótico, todo maravilloso e intenso.

-El filósofo Francis Bacon decía que la esperanza

es muy buen desayuno, pero muy mala cena.

Esa era una época de desayuno, de desayuno de la libertad,

de desayuno del pluralismo.

En definitiva, de desayuno de una España

que la inmensa mayoría de la gente percibía

como una gran esperanza de un país mejor.

-Es verdad que ese cambio del año 82 con el gobierno socialista

vino después de un golpe de Estado y un miedo terrorífico

a que volviera el franquismo, ¿no?

Estaba todo el mundo debajo de la mesa

y hablábamos con cuidado, desde Felipe González hasta el último mono.

Todo el mundo hablaba con un respeto del Ejército.

Había muchos tabús.

-Es un momento mágico, evidentemente,

en el que estábamos todos llenos de energía, de fuerza,

oliendo la libertad constantemente, continuando, luchando por ella.

La transgresión constante.

Fue un momento en el que se permitió

todo tipo de transgresiones en España.

Entonces, aquellos que coincidimos que en aquel momento

teníamos entre 30 y 40 años, España era una fiesta.

-Para mí, los 80 fueron, efectivamente,

un intento de transformación con mucha gente

que sí quiso que esa transformación fuera real,

pero que después se ha ido diluyendo,

porque hubo una serie de elementos dentro de esa transformación

que en el momento no se percibieron con el peligro,

el nivel de peligro que tenían.

-Estamos emitiendo en directo desde el Senado.

Este es el Salón de los Pasos Perdidos

y muy cerca de aquí, en la sala de plenos,

va a celebrarse un acontecimiento inédito, un pleno infantil.

Les quiero adelantar que ninguno de los niños

ha recibido la más mínima consigna por parte de un mayor,

ni padre ni profesor.

Hemos convocado, señoras y señores, en el Senado en directo esta noche

un pleno infantil.

-Atención, por favor.

Sean demócratas, respeten al que está hablando.

-Nosotros tenemos y debemos de tener la libertad

para elegir a nuestros amigos.

Un buen consejo de nuestros padres

nunca, repito, nunca nos puede venir mal.

Gracias, señor presidente.

(Aplausos)

Aquel programa estuvo muy bien.

El programa duró hora y media y yo solo hice la introducción.

Después me quité y durante hora y media

un jurado, en el que el presidente era una niña,

los portavoces unas niñas, todos eran niños,

había portavoces.

Durante hora y media, un programa hecho en televisión.

-Los periodistas fuimos, en aquel momento, eran,

los muchos periodistas sujetos activos de la transición,

eran protagonistas activos.

Ellos no eran solo los que lo contaban,

estaban empujando el cambio.

Entonces, eso también hizo que los periodistas tuvieran,

incluso entre nosotros mismos, nos creyéramos

más importantes de lo que realmente éramos.

(Música)

Se hicieron programas que consistían en dar voz a la gente que llamaba.

-Vamos con la primera llamada telefónica de cada día,

en "Onda media", aquí, en la SER, estudio dos, Josep Cunit.

Iñaki Gabilondo y Joaquín Prat llevan levantados varias horas.

Cuando comienza la emisión de "Onda media" de la SER,

ya llevan tomados tres o cuatro cafés.

Grandes profesional que,

conscientes del elevado grado de competitividad en las ondas,

centran diariamente todos sus esfuerzos

en la calidad del programa.

Es el comienzo de las tertulias en la radio,

que las empezamos en la cadena SER en el año 1983 o 84.

Eso fue una plaga, se extendió, llegó a todas las televisiones

y hoy un porcentaje muy amplio de las programaciones

se basa en la tertulia política básicamente.

Y no te pille la ventanilla confesado.

Lo que es fundamental es informarse de lo que está pasando

en la sociedad que te rodea por medio de la radio

o del periódico.

Una vez que te has leído todo el periódico,

aunque sea por encima y alguna cosa que te interese especialmente

ya como ciudadano normal y corriente, te concentras

y empiezas a pensar en las musarañas

y en las musarañas se piensa más o menos así.

Un dibujante de hoy, Chumy Chúmez, ha definido lúcidamente

el papel del chiste en la prensa.

El chiste tiene que hacer reír o a veces hacer llorar,

es decir, tiene una función muy parecida al de las esquelas.

Este humorista polifacético es el creador de situaciones límite,

de seres dominados por fuerzas absurdas y fatalistas

que salvan la gran tragedia mediante la sonrisa.

El dibujante se convierte, gracias a Mingote,

en uno de los testigos más importantes de la vida diaria.

(Música)

Disponer como yo dispuse en la transición de esos personajes

no tiene precio para un humorista.

Fraga es un personaje muy lineal, porque sale prácticamente de un área.

Perro es que tiene el don de la polivalencia,

es decir, que a Fraga, no lo ves, pero lo vas a ver luego,

he pintado la oreja.

La oreja se convierte nuevamente en nariz,

hago un gesto en la boca, y ya se convierte

en un Fraga que va para adelante y para atrás.

Se convierte en sí mismo, se devora a sí mismo

y van siendo cientos y miles de Fragas.

Teniendo a Fraga retenías la tira hecha,

porque lo mismo arrancaba un teléfono que se quitaba la chaqueta

para decir: "La calle es mía".

Felipe es estático, porque por la edad y su personalidad,

es el chico de la película.

El chico de la película muchas veces no es el malo, ni el feo,

ni el bueno ni el regular, es el chico.

Es el que tiene los contornos más indefinidos,

aparte del elemento definidor de los labios o el pelo negro.

Es joven, es uno de los políticos más jóvenes que hay y es muy humano.

-Carillo me dijo una vez: "Mira, Peridis, si yo te aprecio,

que en mi casa no tengo la caricatura de Marx,

ni de Lenin, ni de Engels, tengo tu caricatura".

Le digo: "No, Santiago, tiene la suya".

La sociedad española tiene mucho humor y coña,

pero que no rían de uno, eso sí.

De mí no se ríe nada decimos.

-La frontera se diluye, ¿no?,

pero alguien da un pequeño salto, conquista una palabra

y sobre esa conquistas otra palabra.

Vas conquistando la libertad de expresión palabra a palabra, ¿no?

-Nosotros no somos supermanes, nosotros no somos unos señores

a los que de repente les ha insuflado el genio de bondad e inteligencia,

nosotros somos unos ciudadanos que hemos salido entre el público,

que hemos salido entre la gente y que nos ha correspondido

jugar un papel en la sociedad.

Yo tengo que decir que el movimiento se aprende andando,

que se hace camino al andar, y estamos haciendo camino

al andar, al escribir en libertad.

Cada día estamos conciliando más libertad y responsabilidad.

-Luego, lo que queríamos era tener un país, como decíamos nosotros, normal.

Para nosotros un país normal era como Francia, como Italia,

como Alemania, como Inglaterra, como Bélgica, como Suiza,

donde habían ido casi tres millones de españoles

a trabajar como emigrantes durante los años 60

y habían aprendido y convivido con las fórmulas democráticas

de manera natural.

Viaje con nosotros si quiere gozar,

viaje con nosotros a mil y un lugar

y disfrute.

Entramos en la Comunidad Europea,

el crecimiento el año 84-85 empezó a ser notable,

la gente tenía dinerillo en el bolsillo,

el 600 ya no era un 600, era un coche un poco mayor,

la parcela, tal.

El traje de la dictadura se le había quedado pequeño

a la clase media.

Había engordado, rompía el traje de la dictadura.

(Música)

Pilar Miró al contrario, animando,

había que hacer un programa contestón,

ya tenía a Joaquín Prat y a Gabilondo para hacer

los programas más domésticos, más...

Y me tenían a mí un poco de cañero.

Ahora se hace un humor más blanco, más políticamente correcto,

a veces hecho con mucho ingenuo, pero es menos salvaje quizás.

(Música)

"Bon dia", "egun on", "bo día", buenos días, España,

y buenos días, Europa.

-Felipe González era presidente del Gobierno.

Mandaba en la televisión.

Yo era el director del telediario, era un subordinado del Gobierno,

en cierto modo.

El caso es que venía de China y había pasado 15 días

por ahí, en un viaje.

Entonces, me llama el jefe de prensa del presidente

que era Javier Solana, ministro de la Presidencia.

Sí, bueno, pero el presidente solo quiere hablar del viaje a China.

Digo: "¿Cómo que del viaje a China? Ha estado 15 días fuera de España.

Habrá que preguntarle por la OTAN,

¿hemos estado luchando tú y yo contra Franco para esto?

Hombre, no me jodas.

Esto es impresentable, queréis proteger al presidente

y le estáis haciendo daño,

porque da una imagen muy pobre de la democracia española".

A los diez minutos, me volvió a llamar Javier Solana.

Me dijo: "Oye, que el presidente va a hacer la entrevista

y le puedes preguntar de lo que te dé la gana".

Digo: "Natural".

-Buenas tardes, hoy tenemos en "Telediario punto y aparte"

un especial invitado, el presidente del Gobierno,

Felipe González, buenas tardes. -Buenas tardes.

-Empezamos a hablar de todo, fue una entrevista muy amplia.

En un momento determinado en que dijo:

"Gato blanco, gato negro, no importa,

lo que importa es que cace ratones".

Dije yo: "Este no es mi Felipe, me lo han cambiado.

Este no es mi Felipe, en China me lo han cambiado,

viene muy pragmático".

-Parece que se ha comentando mucho la frase de la que he hecho uso

de "Gato blanco, gato negro, importa poco si caza ratones".

¿Qué está ocurriendo en China? China es un país comunista

y se están dando cuenta de algo enormemente importante,

un proceso de apertura económica, de liberalización económica

es sustancial para el desarrollo de la economía.

-Sus ideas políticas habían cambiado en China.

Gato blanco, gato negro, no importa,

lo que importa es que cace ratones".

Se americanizó en China.

-Muchas gracias, señor presidente, el tiempo se nos agota.

Le agradecemos muchísimo que haya aceptado la invitación

de "Telediario punto y aparte", muchas gracias.

-TVE contribuyó muchísimo.

Era un espejo de la sosedad, más incluso que los periódicos.

Los periódicos eran más minoritarios, aquí nadie lee periódicos.

Ni leían ni leen, pero la televisión la veía todo el mundo.

-¿Está dispuesto, señor Calviño, a afirmar aquí, en directo,

que en los informativos, en un programa como este,

se puede hacer periodismo sin consignas, sin vetos,

sin censuras, sin temas tabú, sin ser presionado?

¿Usted puede afirmar eso aquí, en directo?

-Lo he afirmado en directo,

lo he dicho en el Parlamento en reiteradas ocasiones,

hay múltiples declaraciones de los propios profesionales

y eso deberán decirlo los profesionales más que yo

si alguno puede decir que el director general,

como máximo responsable de esta casa, en algún momento dio una consigna,

levantó un programa, ordenó un invitado o vetó a alguien.

-O sea, no. -No.

-Ustedes, señores, son testigos, ustedes.

-Yo llevaba pidiéndole una entrevista a Adolfo Suárez

desde tiempo inmemorial.

Él escogió el momento, con todo el derecho,

justo el límite legal que le permitían las elecciones.

Fui a su despacho a preparar la entrevista, todo muy bien,

y en este recibimos la llamada de Calviño,

a la sazón, director de televisión.

"Oye, que me gustaría comer con vosotros".

Pues muy bien, vamos a comer los tres, José, Calviño y yo.

En la comida nos dice:

"Esta entrevista de Suárez no podríais evitarla?"

-"¿Evitarla?

Una entrevista que me ha costado años conseguir,

que es el mejor momento, te tendrías que estar dando palmas con las orejas

y poniéndonos un piso a José y otro a mí".

-"Es que están muy preocupados con esa entrevista, socialistas,

están muy preocupados". -"¿Quién está preocupado?"

-"Están".

Le dijimos: "No hay nada que hacer,

haremos la entrevista como creamos que hay que hacerla".

Dijo él: "No tengo nada más que decir".

-¿Usted no pensó que a lo mejor hablando...?

-Perdón, perdón. -Un segundo.

-Me quedé a medias.

-Me permitirá. -Claro que permito.

-¿Usted no pensó y ha pensado durante todo este tiempo

que si hablara claramente, perjudicaría

a políticos y a militares en activo?

Les perjudicaría todavía hoy si hablara de verdad.

-Creo que la televisión oye a la gente,

empieza a preguntar a la gente, empieza a tener otros programas,

empieza a provocar el debate, y eso era muy importante

en aquel tiempo, porque todo el mundo estaba deseando verlo.

(Música)

¿El presupuesto lo hace usted o su marido?

-Lo hago yo, a mí no me tiene nadie cuentas.

-Y llegamos estirándolo así, como si fuera una gomita,

y se llega.

-Tengo que ayudar yo, porque mi marido

ha estado mucho tiempo sin trabajo

y entonces tengo que ayudar muchísimo.

-Bueno, yo el dinero de la pensión se lo he dado a la señora.

Ella es la que dispone y distribuye.

-Pues me tengo que ir a otro mercado

que es más barato, al lado de mi casa,

para ahorrarme unas pesetas, si no no llega la cosa.

-Creo que fue una aportación importante de TVE

la libertad de expresión en el tema de los debates,

era la primera vez que se hacían, no había costumbre,

y me tocó a mí dirigir algún debate, presentarlos

y provocar, de alguna forma, que hablaran con libertad

los líderes políticos y los líderes sociales, sindicales,

de todo tipo de la sociedad española, era muy interesante,

era increíble, porque hablábamos de las cosas reales.

Uno dedicado al Estado del bienestar, a las pensiones,

a las carreteras, a lo que fuera, todo era nuevo, ¿no?

-El programa "La clave", el legendario programa "La clave",

dirigido y presentado por José Luis Balbín,

que es el gran programa de debate, de referencia.

No era un debate como los actuales, que son puramente políticos,

sino que era un debate de amplio espectro,

que trataba temas sociales, literarios, cinematográficos,

culturales en su más amplio sentido.

-A mí me encanta, mi teniente coronel, escucharle.

-Muchas gracias.

-Me imagino que su lista de agravios para la prensa

no terminara en "Pueblo" y "Sábado gráfico".

¿Incluye también "El Alcázar"?

Si hay alguna publicación que realmente está

intentando utilizar las Fuerzas Armadas,

intentando provocarlas, intentando incitarlas a la rebelión

se llama "El Alcázar".

-Yo leo asiduamente un periódico diario.

Empiezo a leer "El Alcázar", me enfado por todo eso que usted dice,

y paso al "ABC". Perdón, Guillermo.

También llega un momento que me enfado y paso al "Ya".

Es decir, que yo no estoy...

-El momento de leer el "Ya" será terrible, ¿no?

-No, en absoluto.

-Era un programa que las élites políticas y económicas

veían religiosamente.

-Siempre que nos insulten, que ataquen un poco,

y por eso viene la parte del disgusto,

pero eso es todo.

-Fuera de España, las folklóricas han puesto bandera,

donde hemos estado, donde hemos estado.

No conozco ninguna jotera que haya puesto de pie Nueva York

ni haya puesto en pie el Olimpia de París.

En cambio, folklóricas sí, porque aquí está una presente.

-También sufrió las crisis que acompañan este tipo de productos

en cualquier caso,

pero sí que es verdad que "La clave" tuvo momentos muy relevantes

y que dieron mucho de que hablar.

El final fue abrupto, sí, porque había una tensión

y al final la cuerda se rompió.

-Estoy segura que mucha gente estará diciendo:

"Pero cómo puede tener la cara dura el señor Calviño de decir eso

cuando es recientísima la suspensión de un programa como 'La clave'".

Para mucha gente era el único programa de debate de televisión.

¿Qué tiene que decir a eso?

-Algo tan sencillo como que no responde

a ninguna de las razones invocadas por ti, Mercedes,

ni de manipulación, ni de imposición, ni de veto,

sino que ese programa, como tantos, en el ciclo de una televisión,

tu programa termina en un determinado momento.

Otros muchos han terminado.

Ha cumplido su ciclo y los responsables,

no el director general, los responsables de programación,

entendieron que ese programa había cumplido su ciclo.

-Ahí, la televisión, ya la notamos como un medio informativo más.

Siempre más controlable, pero ya no era controlable por el poder,

sino que era controlable por lo que decidíamos los ciudadanos,

que ha veces nos ha parecido terrible el control,

pero bueno, estábamos en un control más o menos democrático.

-Para saber algo más de este tema,

hemos convocado el derecho a discrepar,

nuestra cita semanal con la controversia

a seis personajes que lo conocen muy bien.

-El programa este, yo recuerdo que Pilar Miró,

cuando se despidió me dijo:

"Ten cuidado, que el programa este no les gusta nada".

-Lo importante... -¿Me deja acabar?

-Lo importante es si algo es verdad o no es verdad.

-Me doy cuenta, supongo que los espectadores también...

-Seguro que se están dando cuenta.

-Seguro. -Señor ministro.

-Mire, ha dicho usted algo que es: "Estoy dispuesto a ser neutral".

¿Sabe cuál es la cuestión?

En que yo no estoy de acuerdo, porque no hay periodismo neutral, no lo hay,

y en cuestiones de terrorismo no se puede ser neutral.

-Me llamó Pilar y me dijo:

"Yo suponía que te lo iban a suprimir, pero no tan pronto".

Eso es así.

-José María, te has pasado la vida, la vida,

diciéndonos cómo sería tu programa de televisión privada,

dándonos lecciones a muchos de cómo había que hacer televisión.

Llega el momento y te niegas.

Hay gente que dice: "¿Será que Supergarcía en la radio

no podrá nunca ser Supergarcía en televisión?"

-Yo no voy a hacer televisión privada ahora,

pero eso no significa que no vaya a hacer televisión,

o pública o privada, porque algún día en esta casa

podrán hablar los que no están con el poder establecido,

los que no son serviles, los que no son fieles.

-No empiece a insultarnos nada más entrar.

Eres invitado a un programa y lo primero que haces es insultarnos,

como si nosotros, los que estamos aquí,

fuéramos serviles, etcétera.

Yo te he preguntado una cosa muy concreta

y te ruego que me contestes.

Yo hace muchos años que me he acostumbrado

a que el periodista es un ser libre,

aún sabiendo que incluso... Hay una cosa muy interesante.

Cuando tú trabajas en una televisión privada,

hay una censura lógica que es la económica.

Tú, que te has hinchado la boca y te la has llenado, con perdón,

diciendo, mira qué cara de santo pone,

esa boca diciendo cómo había que hacer televisión,

cómo tenía que ser el deporte en televisión,

ahora resulta que tienes la oportunidad y dices no.

-Cuando llegó la democracia y realmente ya lo que no había

era un peligro exterior, sino que éramos nosotros

los que teníamos que intentar definir

qué es lo que es razonable.

-Hacíamos mucho en "Informe semanal" era que España

viera en los reportajes un espejo en el que se podían mirar

los telespectadores, ¿no?

Jueves, 9 de noviembre de 1989.

Minutos después de las 9 de la noche,

un centenar escaso de berlineses

se ha acercado a las puertas que comunican con el lado oeste,

hasta ahora cerradas para ellos.

Nos encontramos ahí, en el puente de Bornholmer,

a unas 50 personas y a ningún medio informativo.

-Es maravilloso, es increíble, tengo a mi hermano y mi sobrina allí

y hace tres años que no los veo.

-De repente veo que abre la puerta y le dije en español: "Mira".

Ella volvió la cara y nos estaban abriendo la puerta.

(Canción en inglés)

De repente, se produce lo que parece casi un milagro.

Un oficial abre la verja, todos se abalanzan sobre ella.

Estas son las únicas imágenes tomadas desde Berlín Este,

el momento auténticamente histórico.

Yo hice una de las peores entradillas de mi vida,

porque, claro, era muy emocionante.

Era muy emocionante ver que si el muro de Berlín se abría,

iban a cambiar muchas cosas.

Yo sentí una emoción muy grande porque sabía

que algo grande estaba pasando, algo enorme estaba pasando

y que iba a tener mucha trascendencia.

(Canción en inglés)

Yo he estado medio siglo de periodista

y tengo que decir que la censura nunca se terminó,

la censura sigue, porque a veces está dentro de nosotros.

-Yo he trabajado siempre en periódicos

que ideológicamente eran muy parecidos a lo que yo era,

a lo que yo pensaba.

Era más cómodo trabajar así que como los compañeros

que han tenido que trabajar en medios

que tenían líneas ideológicas ajenas a ellos mismos,

pero que, por necesidad de pagar las facturas del colegio de los niños

o para llegar a fin de mes...

Es ahí donde empezó a desarrollarse un poco la autocensura.

-Censura había con Franco, hubo después de Franco

y también hay ahora, de distinto calibre naturalmente,

no voy a decir que ahora es lo mismo.

-La censura fue muriendo lentamente,

la censura esa bestial de la dictadura,

fue muriendo lentamente y fue sustituida

por otra censura más sutil,

los anunciantes no te censuran directamente,

pero tienen mucha fuerza.

No puedo contar anécdotas, porque todavía son anunciantes vivos.

Y mis colegas viven de los anuncios, así que ahí me callo.

Hago la autocensura.

-La autocensura es un fenómeno, yo creo que permanente.

En épocas de crisis, como la actual, mucho peor,

porque te estás jugando el puesto de trabajo.

Si te juegas el puesto de trabajo, te autocensuras,

que a mí me parece casi tan terrible como la censura,

como la censura impuesta.

Es una especie de castración de la función profesional del periodista.

Estos tiempos de cambio tú los puedes tocar.

No se puede decir: "En tal año, ya sois libres".

No, ni siquiera somos ahora del todo, ¿no?

Los jóvenes no se dan cuenta de lo malo que era la dictadura.

Entramos en la cuenta atrás,

nos ponemos en medio hoy.

El ser humano nunca vencerá.

Había gente que viajábamos juntos en un autobús colectivo.

Buscábamos todos lo mismo.

Ellos nos tenían que exigir

y nosotros teníamos que corresponderlos.

-Yo creo que hay poca gente que discrepe

de que esa fue una página histórica de la que los españoles

nos podemos sentir orgullosos.

No son tantas las que tenemos en nuestra historia

como para poder malgastar una de ella.

Cuida esa tierra.

La gente ha bajado la guardia

respecto a exigir a los medios de comunicación.

Querían la verdad, que sean creíbles.

Yo creo que la gente se ha vuelto menos exigente

y nosotros nos hemos vuelto menos exigentes.

Eso forma parte también de la declaración de la democracia.

-El periodismo es el trabajo nuestro de cada día

y lo que hay que hacer es conseguir la exclusiva cada día

o la noticia cada día, contrastarla,

y soltarla al vuelo como se suelta un pájaro

para que disfruten los lectores.

En mi leño traerá

un mundo feliz.

La teórica libertad de expresión, de opinión, es irreversible,

porque son baluartes de la democracia,

pero su ejercicio no está garantizado.

En estos momentos, creo que hay un retroceso de libertades tremendo.

-Creo que el futuro solo existe si los medios apuntan rumbo al hombre,

no hay otro destino, nunca lo hubo y nunca lo va a haber.

Cuida de esta tierra.

Internacionalmente, Ibiza es lo que es

gracias a los hippies.

(Canción en inglés)

¿Tú para que vienes?

Orgías o lo que para ellas eran orgías.

-Yo haría la vida del hippy, lo que pasa es que no puedo.

(Canción en inglés)

Los ibicencos encontraron en el turismo su vocación.

-A mí me encanta Ibiza, el tiempo, la temperatura,

la gente es muy simpática.

(Canción en inglés)

Tú ves que la gente que viene aquí se vista de Ibiza.

(Canción en inglés)

Tuve la suerte de venir a Ibiza y conocer la discoteca Cubo.

Un local maravilloso.

-Había mucha gente en pelotas bailando.

(Canción en inglés)

Cada década ha tenido su droga.

Cada minuto que iba pasando yo veía

que a la gente le crecía el pelo, le salen colores en la cara.

"Me cagüen la leche. ¿Qué me he comido?"

-Digo: "Estás drogando a la Guardia Civil".

(Canción en inglés)

  • La libertad tenía un precio

Ochéntame otra vez - La libertad tenía un precio

30 mar 2017

El camino de la libertad de expresión en España fue largo y tortuoso y se consolidó en los años ochenta.

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