Ochéntame otra vez La 1

Ochéntame otra vez

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No recomendado para menores de 7 años Ochéntame otra vez - Arden las gradas - ver ahora
Transcripción completa

(VITOREAN)

El del fútbol es un territorio eminentemente emocional

en donde cabe el drama y la comedia.

Si el drama le gana a la comedia, estamos ante un problema, ¿no?

Meterse en la cabeza de un salvaje es inexplicable.

Yo creo que tiene que ver poco con el fútbol, ¿eh?

Este tipo de grupos son cobardes.

O sea, se mueven un poco como los lobos.

Suelen ir en manada.

-Lo que expulsa el estado, lo recoge el estadio, ¿no?

Llegó un momento hasta que los árbitros,

cuando pitábamos algo, creíamos que estábamos provocando.

Fue tan tremendo lo de Heysel que lo recuerdo como si fuera hoy.

-Todo fue fruto de la barbarie humana.

Todo fue fruto de convertir la pasión en una locura, en un sinsentido.

-Pasa muchas veces en la historia de la humanidad.

Hace falta una barbaridad para que reaccionemos.

¿Por qué, por qué?

¿Los domingos por el fútbol me abandonas?

No te importa si me quedo en casa sola.

No te importa, ¿por qué?

¿Por qué no me llevas al partido alguna vez?

La pasión por el fútbol empezó alrededor de la pelota,

de la fascinación por la pelota.

(Pitidos)

El fútbol siempre es pasión. El fútbol es un poco... la vida, ¿no?

Tienes lo mejor y lo peor del ser humano.

Vengo a ver si puedo ver fútbol, y si es mejor, que gane el Barcelona.

Bueno, que se vea buen fútbol pero que gane el Zaragoza.

(TODOS) Que gane, que gane, que gane.

-¡Aúpa el Zaragoza! -¡Aúpa!

Cuando hablamos de la pasión en el fútbol, yo creo,

o yo soy de los partidarios de la pasión en la vida,

de la pasión en todo.

Evidentemente, claro, ser hincha de fútbol

también se tiene que vivir con pasión, ilusión, un sinvivir,

un parecer que te va la vida en que gane tu equipo,

en que a tus jugadores preferidos les vaya bien, ¿no?

"¿Podrías echarle un piropo a fútbol?".

"Bueno, pues el mismo piropo que le echaría a una mujer,

a una mujer que me gusta y que me encanta.

Podría decirle:

'Pues el fútbol es algo que no se puede aguantar'".

"Me gusta el fútbol".

"Pues a mí, como la sopa a los niños".

"¿Le gusta mucho, mucho? ¿Más que las mujeres?".

"Hombre, las mujeres aparte. Pero el fútbol me gusta...

Vamos, que me gusta horrores".

"¿Se iría de este país si algún día prohibieran el fútbol?".

"Pues si prohibieran el fútbol en España tampoco me iría,

porque España es lo más grande que hay".

-"¡Ole!". -"¡Ole!".

El aficionado al fútbol es capaz de cualquier cosa

por el escudo.

Nadie nos puede quitar el sueño de ser campeón.

Levantar la copa, esa es nuestra ilusión.

No nos importa el rival, salimos siempre a ganar.

Con bombo y bandera, con alma y con pulmón.

Hay gente que le entrega su vida al fútbol,

y que necesita hasta un presupuesto para convertirse en célebres

como Manolo el del Bombo.

"Efectivamente, mi dinero me cuesta y me he arruinado por el fútbol,

por seguir a todos los equipos españoles,

a la Selección Española y a todos.

Nadie me ayuda más que la afición, la española, que es muy buena.

Pero yo seguiré a España vaya donde vaya".

-Es un tío que durante 40 días que dura un mundial,

cierra su negocio, echa el candado y se va donde juegue España.

Y oye, pues mira, nos guste o no,

nos haga gracia o no, es la imagen representativa

del fútbol español en el extranjero.

-"Viva España y todo". -(TODOS) "¡Viva!".

"¡Que se vea!".

"¡España!".

"¡España!".

Es un gran tío, una humanidad increíble...

Sabía que le estaban vacilando y soportaba bien las bromas,

porque claro, cuando estás a 1000 kilómetros de España o a 4000,

hay mucha gente que se acercaba a vacilarle.

(TODOS) "¡España! ¡España! ¡España!".

Y animando a la gente pero en lo positivo,

no en lo negativo.

(TODOS) "¡España! ¡España! ¡España!".

Me tocó el bombo, me puso la cabeza así...

Pero qué vas a hacer.

Hombre, este tipo de personajes que algunos los consideran frikis,

yo lo que creo es que es gente enamorada de este deporte.

Tú los puedes ver por la tele y decir: "Son un poco frikis".

Pero son saludables...

"Venga Carmelo, ven, ven, cariño mío, no te enfades, ¿eh?

Hala, ven. Ven, cariño mío. Hala, cántale al lirón".

(CANTA) "¡El lirón, el Atleti es campeón!".

"¡Atleeeeeeti!".

(CANTA) "¡Atleeeeeeti!".

El personaje más importante que ha tenido el Atleti

ha sido Rompecascos.

Hoy me voy al fútbol, paso de la crisis ya.

Hay buenas vibraciones...

"Rompecascos, ¿por qué usted rompe las botellas sobre su cabeza?".

"Porque la rompió un extranjero hace 31 años y yo ya sabía

que tenía la cabeza dura, hasta el extremo que luego

la rompí yo con mucha facilidad".

Decía el himno del Atleti: "¡Atleeeeti!".

Y todo el campo le contestaba.

Y Rompecascos lo que tenía es una cabeza tan dura,

que las botellas de Coca Cola se las partía en la cabeza.

"Vamos a oír cómo se expresa su felicidad".

Cuando mi equipo marca un gol...

"Hala, coge pan y unta".

"¿Hay alguna duda?".

La gente que se disfraza para ir al fútbol,

o luego la afición del Cádiz, el arte que tiene...

Bueno, yo creo que es el colorido del fútbol.

Sin ellos, no existiría el fútbol tampoco.

Los delanteros, se están vistiendo ya.

Se ponen las botas...

El fútbol era un lugar pacífico en donde pasar la tarde.

Era un fenómeno familiar...

(TODOS) "¡A la bin, a la ban, a la bin, bon ban!

¡El Betis, el Betis, y nadie más!".

La gente iba con sus hijos, con sus mujeres, a ver los partidos.

-"¡Sí!". -(TODOS) "¡Uee!".

Y ahí, en la década del 80, fue cuando las cosas

se empezaron a torcer.

Teníamos ya la referencia de los ingleses, los "hooligans".

Estos vándalos, porque son vándalos que muchas veces,

llenos de alcohol y de violencia, empiezan a ponerse de moda

como una especie de plaga, se trasladan a todo el continente,

y se trasladan a todo el mundo, el mundo del fútbol.

(TODOS) "¡Español! ¡Español!".

"Esta imagen se repite en los campos de fútbol.

Las gradas de los estadios son uno de los escenarios

donde los cabezas rapadas expresan su agresividad

y la rivalidad entre ellos.

Apoyar a un equipo significa machacar al contario.

En Madrid, los Ultras Sur contra el Frente Atlético,

y en Barcelona, los Boixos Nois contra las Brigadas Blanquiazules,

son un ejemplo.

La violencia de estos grupos ha traspasado el terreno deportivo

y ha llegado a las calles".

Fue cuando se transformó todo. Ya fue cuando se formaron

los grupos ultras, los Biri Biri,

Herri Norte, los de Madrid...

Y entonces se empezaron a quedar antes de los partidos para pegarse.

Se citan para matarse, se citan para pelear.

"Procediéndose, de momento cuatro detenidos...".

"La mayoría de los hechos más trágicos protagonizados

por grupos ultra del fútbol español, han tenido lugar fuera del campo.

La semilla del odio, de lo irracional, sigue plantada

y por el momento todavía se da un buen caldo de cultivo

para que germine.

Los directivos de los clubes toman medidas encaminadas a evitar

la violencia dentro de los estadios de fútbol,

pero dicen que nada pueden hacer para controlar

lo que pasa en la calle al finalizar el partido".

Todos tienen capítulos oscuros: los Celtarras, los Riazor Blues,

el Frente Atlético, los Ultras Sur, los Boixos Nois...

(Música)

En España, siempre ha habido un entorno de violencia que rodeaba

a ciertos sectores del fútbol.

Sea en los fondos, en los bares aledaños al estadio,

sea en la decisión de un árbitro que provoca una alteración

maleducada y descomunal,

y absolutamente irracional e injustificable.

En un principio era como hacen los perros,

aquí meamos nosotros y es nuestro territorio,

pero ya luego era: "Y ahora vamos a invadir el suyo".

(Pitidos, sirenas)

(TODOS) ¿Dónde están? ¡No se ven! ¿Dónde están los Ultra Sur?

¿Dónde están? ¡No se ven! ¿Dónde están los Ultra Sur?

Hay dos maneras de ver el fútbol.

Disfrutar del juego, o disfrutar del equipo.

Si se disfruta del equipo, tiene que haber

un punto de fanatismo, y el fanático no hace más

que reducir el recinto mental para dejar espacio

solo a sus obsesiones.

Los míos son los buenos, los otros son los malos.

"No comprendo por qué los mayores se pueden pelear por un deporte

porque se va al fútbol para divertirse, no para pelearse".

"Yo creo que con que hubiese un poco más de deportividad,

se solucionaba.

No tiene por qué haber tantas peleas".

"Para mí no hay ninguna solución de que el gobierno ponga multas,

ni muros, ni nada de eso.

Para mí, la solución es que la gente se mentalice".

"Creo que el propio club, los propios jugadores,

le deberían pedir a su afición que fueran un poco civilizados

y que se portasen más o menos bien, pasable,

porque esas burradas no son de personas humanas, vamos".

Radicalismo, el fanatismo, la locura...

ha estado ligado siempre al fútbol.

Yo creo que, lamentablemente, siempre ha estado inyectado

dentro de cualquier grada. Había un núcleo reducido,

pero un núcleo que hacía ruido, y afortunadamente ese núcleo

estaba muy situado y muy definido quién era.

"Queremos hoy conocer a algunos de estos chicos,

hablar con ellos, y hablar sobre este tema que creemos que es

especialmente interesante.

¿Vendríais al Bernabéu, al Vicente Calderón, a un partido?"

"Ya hemos ido, ya hemos ido. Hemos ido varias veces".

"¿Y cómo ha acabado eso?"

"Ellos nunca han venido aquí. Y estamos también esperando".

"Qué pasa, ¿vosotros, los Ultras Sur, no queréis ir al Nou Camp?".

"Sí, algún día vamos a ir al Nou Camp y os vamos a correr,

os vamos a echar de vuestro fondo".

Eso ha ido ya evolucionando, entre comillas,

hasta "ahora ya que vamos directos a pegarnos" vía internet.

"Que si vais a pasarlo bien y a divertiros, que lo demostréis,

que os quitéis la... Como tienen los Boixos Nois,

no Ultras Sur, ¿no?".

"Sí, a ver.."..

"No me lo quito porque voy a matar al gordo ese de los Boixos Nois".

"Bueno, bueno. Acabas de demostrar que vas con espíritu defensivo

al fútbol, a pasarlo sencillamente bien".

En el núcleo de un grupo ultra hay, por así decirlo,

los que mandan, los cabecillas.

De ahí diez o doce que son los que menos suelen dar la cara,

normalmente esos suelen tener antecedentes penales,

y alrededor de esos hay una gran muchachada

de chavales jóvenes que no tienen ni idea de lo que es esto,

y son arrastrados por unas ideologías de mentira, de papel...

"¿Cuáles son vuestras ideas políticas?"

-"Nacionalistas". -"Nacionalistas".

"¿Los Ultras Sur tienen alguna unidad, más o menos?"

"Es que esa gente mezcla la política con el fútbol. O sea..".

-"¿Vosotros no?" -"No, nosotros no".

-"Vosotros no". -"Bueno sí, nosotros sí".

Si ellos dicen "arriba Cataluña", yo digo "viva España".

Ellos van detrás como borregos. Y van al fútbol y van todos

vestidos iguales, y se emborrachan o se drogan y odian al negro,

al sudamericano y al del Barça, o al del Madrid, o al del Atleti,

o al del Sevilla o al del Betis. Y lo odian pero sin un razonamiento.

Luego te sientas a hablar con ellos y te das cuenta

que todo lo que te dicen no tiene sentido.

"¿Crees que la violencia en los campos de fútbol

se puede terminar alguna vez?"

"Yo pienso que no, porque siempre habrá el típico chico

que tendrá que dar hostias porque sí. Porque por ejemplo, los ultras

nos están provocando siempre. Y se merecen la muerte,

y hay que acabar con ellos pero vamos..".

"Pues yo no sé, pero un chaval dice que unos merecen la muerte...

Yo no sé si están todos locos o nos hemos vuelto locos

también los mayores".

Meterse en la cabeza de un salvaje es inexplicable.

Yo creo que tiene que ver poco con el fútbol, ¿eh?

De hecho, cuando esto empieza en Inglaterra, quedaban para pegarse

los del West Ham con los del Watford, o con el equipo que te tocara,

como quedaban a pegarse los Punkis con los Rockers,

o los Skinheads con los Mods.

"Nosotros somos del Barça".

"Somos de la peña Boixos Centre, de Boixos Nois.

Y venimos aquí a lo que sea, a por los vikingos".

¡Qué bonito, qué bonito!

"La bufanda del Real Madrid que para unos es un dios sagrado,

en un bar de la Plaza Castilla que se ha convertido

en territorio blaugrana, es el símbolo de lo más odiado".

"Venga, idos fuera. Idos fuera".

"Entre los Boixos Centre, hay cabezas rapadas que se declaran

de ideología neonazi".

"Estos todos son nazis, son hijos de puta.

Tanto estos como los culés. La pena es que son del Barça también.

Esa es la lástima. Pero es igual, son unos traicioneros.

Mira, este por ejemplo es nazi, esos son nazis, estos...

Y luego a la hora de la verdad, no tienen huevos de ir uno a uno.

Ahí queda eso".

En España pues surgen incluso con la simpatía de los clubs,

que entienden que dan colorido y que animan al equipo,

y que animan las gradas...

No creo que ningún club sea el protagonista ni sea

promocionador de unos actos vandálicos.

Yo más bien creo que hay unas pequeñas minorías

no integradas quizá la sociedad que busca formas de darse a conocer.

No existe ningún grupo federado que se llame Ultras Sur,

ningún grupo federado.

No existe ninguna peña Ultras Sur, es un grupo de gamberros

con actitudes salvajes hacia el exterior

y gritonas en el interior...

Yo no puedo dar nombres...

Conocí a dos, tres presidentes

que me dijeron que sus hijos

están ahí en el grupo ese de los ultras.

No son violentos, pero les gusta.

Porque muchos se metían porque les gustaba el ambiente.

"Aquí la gente anima, porque de 100 000 personas

que vienen al campo, hay 99 000 que están callados y sentados

y fumándose un puro, y lo que hay que hacer es animar".

Formaban parte del carnaval del fútbol grupos de animación...

Lo que ocurre es que se fueron sintiendo cada día

más importantes y al final terminaban poniéndoles condiciones

a los clubes.

"¿Cómo surge la violencia normalmente?"

"Pues ves a un amigo al que le están dando una paliza

entre cuatro y no te vas a quedar solo.

No le vas a dejar a ver cómo le dan una curra,

tienes que ir a defenderle".

Llegaron incluso en los campos

a ser autorizados por las directivas,

por algunas directivas, que les dejaban meter

todas sus cosas dentro del campo.

-Estos grupos ultras guardaban las banderas dentro del estadio,

en muchos de ellos recibían entradas de los clubes...

El otro día decían: "Es que el Gilito les paga hasta los viajes".

Efectivamente, hay viajes que los financia el club,

pero no lo escondemos, porque existe esa teoría de decir

"si es que hay clubs que les guardan hasta las banderas, les guardan..".

No, ¿por qué no? Son los aficionados que animan al club,

que es para lo que tienen que ser.

Se podían mover por donde quisieran, estaban a sus anchas.

Siempre me sorprendía que los campos estaban cerrados

y los ultras estaban dentro.

Y eso significaba que ellos entraban al campo

antes que el resto del público, y cuando yo llegaba,

yo los veía ya en el fondo, colocando las pancartas,

habilitándose sus lugares, llenando aquello

de lobos anticonstitucionales... O sea, eran los dueños.

Si ese sector te montaba trifulca y empezaba "te pito dimisión",

tenías el estadio en contra.

(Pitidos)

Para mí, tuvieron mucha culpa los medios, los directivos...

todos los que rodeábamos el fútbol, porque llegó un momento

hasta que los árbitros, cuando pitábamos algo,

ya creíamos que estábamos provocando.

"Los árbitros han reconocido tener parte de culpabilidad

en la ola de violencia que rodea el deporte

por su falta de autoridad y por sus ademanes

excesivamente chulescos en ocasiones, según han manifestado

esta mañana ante una comisión especial del senado.

Sin embargo, los colegiados han responsabilizado principalmente

a jugadores y entrenadores, de incitar a la violencia".

"Por acción del juego, puede haber acciones violentas

y puede crear un poco de violencia.

Eso es normal porque hay que defender unos colores.

Pero luego de su comportamiento, se ve que es la mano del entrenador,

del técnico y de esa junta directiva

que les ha llevado por un camino que realmente es el deportivo".

Los clubes no tuvieron el reflejo suficiente

para atacar al problema.

Cuando uno le abre la puerta a estos grupos ultra,

ellos ponen el pie y esa puerta ya no la puedes cerrar.

Que es lo que les ha pasado a muchos futbolistas

y a muchos presidentes. Que han criado al perro,

que le han dado de comer al perro, que les parecía el perro

muy simpático porque el perro ladraba y mordía a otros,

pero de repente, cuando les has cerrado

ciertos prebendas y ciertos privilegios que tenían,

el perro se ha dado la vuelta y te ha mordido a ti.

Y entonces, cuando te ha mordido has dicho:

"Uy, cuidadito con el perro".

"El fútbol aquí en España está viviendo unos días

bastante preocupantes.

¿Qué tiene usted que decir en contra de la violencia?"

"Yo repudio la violencia sin ningún lugar a dudas.

En un estadio no se puede ir

a tirar cosas y menos herir

a un jugador de fútbol. Yo creo que esta no es

gente de fútbol, absolutamente, que va solamente a crear violencia,

es mejor que se quede en la casa".

Bueno, el futbolista siempre agradece el ánimo y estos suelen ser

grupos de incondicionales. Pero claro, son incondicionales

cuando las cosas van bien, porque cuando los resultados

no acompañan, convierten el cariño en agresividad.

Y el peligro está en que se sientan

en los únicos representantes legítimos del club.

Porque los jugadores vienen y van, los directivos vienen y van,

y sin embargo, ellos siempre están ahí y eso les hace concebir

cierta sensación de poder.

(Gritos)

Se daban muchas cosas. En primer lugar,

un prestigio que daba la violencia.

Luego el sentimiento tribal, la visibilidad.

El fútbol les daba visibilidad, les permitía sentirse alguien.

"Porque es gente predispuesta, o sea, es gente que vamos,

dime qué hace un señor que va al terreno de juego,

que va al campo con los bolsillos llenos de piedras

o que va con un palo".

"Yo creo que, entre otras cosas, es producto de la gran cantidad,

porque esta gente está más o menos controlada,

pueden tener de 18 a 25 años, y cuando van un domingo

a un estadio y arman un gran follón, el lunes no trabaja ninguno".

-"Ah, ¿seguro?" -"El martes, tampoco.

Y el resto de la semana, a lo mejor, tampoco.

Entonces es producto de esa sociedad, del gran paro que hay en España.

Y ese desencanto social".

"El desempleo y la falta de integración social

parecen ser los problemas más comunes

de este peculiar colectivo".

(GRITAN) "¡U-ultras, U-ultras!"

Aquí, al final, termina refugiándose gente de distintas ideologías,

pero siempre extremistas: extrema izquierda, extrema derecha.

"De eso nada. Aquí hay republicanos, hay gente de falange,

hay gente del PSOE histórico, gente de Comisiones Obreras

y de Alianza Popular y de todo. Todos nos llevamos bien".

"Además que no es cierto porque seguramente será

el único sitio donde realmente se junta

gente de todas las ideologías sin mirar en ello".

"Es una mezcla socialmente inexplicable,

donde hijos de papá se unen con heavies, punkis y macarras".

A veces tengo la sensación de que lo que expulsa el estado,

lo recoge el estadio.

Lo que en la calle se resuelve desde el poder y desde el dinero,

en la cancha se resuelve desde el puño.

"La policía ha tenido que efectuar diversas detenciones en el Fondo Sur,

conocido ya en el Real Madrid por la peña Ultras Sur

que protagoniza numerosos incidentes. Vamos a ver en estas imágenes

algunos de los incidentes que, como decimos, acabó

con una enérgica actuación de la policía nacional

para que las cosas no pasaran a mayores".

Podían beber alcohol dentro de los estadios,

no había obligatoriedad de estar sentado,

o sea, podías estar de pie y desplazarte y decir:

"Ahora me caen mal aquellos cinco del otro equipo que están allí,

pues me voy con veinte y les asusto".

(GRITAN)

El retrato robot es un espécimen que pierde los papeles

amparado en el pretexto del fútbol.

"La grada es otra forma de lucha, como puedo estar en la calle

sacando pegatinas y rollos, pues sacamos de la grada...

Lo utilizamos como podemos como sistema de lucha.

Aquí, el que nos venga a provocar en plan españolista o fascista

está claro que va a haber violencia".

Yo creo que el partido les importa un comino,

que en el fondo, lo que van es a pelearse y a sacar

todas sus fobias y a sacar su mala condición humana.

"Esta madrugada, en Oviedo, se han producido

unos lamentables incidentes entre unos hinchas del Real Madrid

y unos seguidores del Sporting de Gijón.

El balance final han sido numerosas detenciones,

cuatro heridos de armas blancas, y unos lamentables, insistimos,

incidentes, que ojalá no se volvieran a repetir nunca más".

"El lugar ha sido el Topu Fartón, habitual centro de reunión

durante estos días de los simpatizantes

de la liga comunista. Los hechos se produjeron

pasadas las siete de la mañana, cuando los hinchas acudieron

al lugar coreando 'Hala Madrid' y 'Ultra Sur',

para pasar posteriormente a entonar el himno 'Cara al Sol',

mientras arremetían contra los miembros

del citado chiringuito, destrozando y rompiendo el almacén.

Del resultado de la salvaje agresión,

fueran atendidas en la residencia de Nuestra Señora de Covadonga

cuatro personas de las heridas producidas

por navajas y bates de béisbol".

"Yo vi a dos con navajas y ya ahí ya...

una pasada, vamos.

Y tirándonos botellas, lluvia de botellas por todos los sitios..".

Es que los ultra no es que sean ultras en el fútbol,

son ultras en el fútbol y fuera del fútbol.

Porque cuando se van del fútbol se irán a pegar a gente por la calle

o a romper bares, o a asaltar áreas de servicio

como hacen a veces cuando viajan de una ciudad a otra.

Pero eso ya no es ultra, eso es un delincuente.

"¿Con qué os golpeaban?"

"Bueno, a mi fue con una estaca que hay

donde el parque, unas estacas que hay ahora,

que son de bastante considerable tamaño

y así rectangulares...

Y con una navaja".

"¿Qué heridas te produjeron?"

"Aquí tengo, esto lo tengo como un bombo,

aquí "pusiéronme" puntos

y tengo aquí en la espalda dos pinchazos

con puntos también, no sé cuántos puntos".

Yo voy a hablar de los grupos ultras

desde el punto de vista del centro del campo,

desde el césped.

Siempre uno mira esa zona con un poco más de recelo.

Está más pendiente de lo que pueda pasar

en sus alrededores.

Por si tiran objetos, por si montan la bronca,

por si hay que parar el juego...

"¿Por qué no quieres que se te vea la cara?"

"Para que no me fichen".

"¿Quién crees que te puede fichar a ti?"

-"La policía". -"¿Y por qué?"

"Para que no me metan en comisaría".

"Pero bueno, ¿por qué crees que te pueden meter en la comisaría?"

"Por lanzar objetos".

"¿Y por qué tiras objetos?"

"Pues un poco para acojonar al árbitro".

Son humanos y lógicamente, se tiene que sentir influenciado

por el clima que los rodea.

-La primera vez que fui a arbitrar el Barcelona-Madrid,

si no fui al servicio 20 veces

antes del partido a hacer pipí...

y no hacía pipí ni nada.

Y era la preocupación y los nervios que uno tiene

ante un Madrid-Barcelona.

Ningún aficionado que vaya a ver un partido

va a animar al árbitro. Van a animar a uno u a otro

y el árbitro es casi una interferencia.

-Mientras que no nos afectasen a nosotros,

pensábamos que en el campo era el sitio

donde mejor estaban los ultras.

Les tenemos más miedo los árbitros fuera del terreno de juego

que dentro del terreno de juego.

"Mientras algunos se conforman

con llenar de gritos y colores el estadio,

otro grupo, amante del cuero negro claveteado,

la cazadora vaquera y la ropa paramilitar,

busca la emoción más allá del deporte.

Cuando el equipo del dominical intentaba filmar en los alrededores

del Santiago Bernabéu tras el encuentro,

nuestro cámara fue brutalmente golpeado

con un palo en la cabeza".

Este tipo de grupos son cobardes.

Se mueven como los lobos, suelen ir en manada.

-Una vez, al salir del Bernabéu vinieron a rodearme

y Ochaíta, que entonces era más o menos el jefe,

porque nunca he tenido muy claro cómo era la estructura,

dijo: "No, no. Dejadle".

Y me salvó porque quiso.

Tiene odios viscerales

Núñez, Gil y otros rivales

Su nombre es Enrique y es un ultra sur

Maltrata a los porteros desde el fondo sur.

(GRITAN) ¡Cabrón!

Y es un ultra sur, es un ultra sur.

Ultra, ultra, ultra sur.

El campo es uno de esos sitios

donde uno vomita todo lo que no le gusta.

He visto a jueces hacerle los cuernos al árbitro,

he visto a políticos saliéndose totalmente de todo protocolo.

Cuando llegué de Tenerife, hubo pintadas en el Bernabéu.

"Este año en el Bernabéu han aparecido pintadas

firmadas por Ultra sur y con signos nazis

que insultaban al argentino Jorge Valdano.

Valdano cree que las pintadas

son obra de alguien que buscaba publicidad en la prensa".

Bueno, tenía que comprar el periódico para enterarme.

Nunca tuve, digamos,

de frente, la sensación de peligro o de amenaza.

Dentro de este ámbito, miedo no he sentido nunca.

"¿Miedo? No.

A veces, hombre, un poco, cuando se ven estas masas así,

estando en el campo, que tiran la valla y tal,

pues el físico corre peligro.

Pero bueno. No, miedo, no".

"Me han puesto en la puerta y no he dejado pasar a cierto señor

aunque me han sacado algunos las navajas,

porque querían pasar por la violencia".

"¿Usted va tranquilo a los campos últimamente?"

"Pues no. No puedo estar tranquilo porque es que hay muchas personas

que son muy violentas".

"Como hasta ahora no me ha ocurrido nada, sí.

Pero en cualquier momento le puede ocurrir a cualquiera".

Bueno, más que sentir miedo,

he sentido que me han pegado.

He sido agredido por los ultras.

He sentido los golpes de los ultras en mi cuerpo.

Una vez me agredieron en Liverpool.

Estaba yo a punto de hacer un directo para la televisión

y cuando estaba preparado con el cámara delante

y con el micrófono, pasaron dos corriendo por detrás

y me pegaron dos o tres puñetazos en la cabeza.

Otra vez, saliendo de un campo de fútbol,

me estaban esperando en el Paseo la Habana

cuando me dirigía al coche, me tiraron contra un coche

y me pegaron.

Luego, he tenido muchos episodios en el aeropuerto,

que me los he encontrado, pero ahí han sido más bien episodios

de que te insultan a la cara, te escupen, te tiran hielo.

pero no solo con los ultras del Madrid.

he tenido problemas con los ultras del Atleti,

con los ultras del Sevilla,

he tenido problemas con bastantes ultras

porque no eres bien visto.

El periodista que los critica no es bien visto.

Hay mucha profesionalidad en los futbolistas

y son capaces, en general,

de desconectar de lo que propone el ambiente.

Pero bueno, hay partidos

en donde el ambiente se impone a todos.

"Yo recuerdo una anécdota

antes de jugar en el mundial de Argentina,

en Cádiz, además.

Y bueno, el jugador que me dijo la frase siguiente,

antes del partido yo lo consideraba más que conocido,

o sea, casi amigo.

Y bueno, él me dijo:

'Mira, si quieres ir al mundial de Argentina,

estate tranquilo porque te voy a romper las dos piernas'.

Yo me lo creí automáticamente.

O sea, me lo creí automáticamente...".

"¿Y lo decía con cara de romperlas?".

"Sí. Por supuesto, no lo decía sonriendo.

Yo me lo creí,

me cohibió y prácticamente, no toqué ese partido la pelota".

Cuando llegué a Vitoria,

en los primeros cuatro años que jugué en segunda división,

me rompieron dos veces el peroné.

"¿Pegan mucho las defensas españolas?".

"No más que las defensas de otros países".

"¿Más que las de Argentina?".

"Sí. Es un marcaje totalmente distinto.

La defensa argentina marca, generalmente, en zona.

En España se hace hombre a hombre.

Son marcajes más férreos pero no peores intencionados".

En fin, era un fútbol un punto más violento que este.

...no es la misma, no es la misma sin fútbol

fútbol,

la vida no es la misma.

Fue la televisión la que ha llegado a auxiliar a los jugadores

y también a los buenos aficionados.

Ahora, una cámara te está vigilando

y aquellos que eran violentos por vocación,

ya se empezaban a avergonzar

cuando en las repeticiones de las jugadas lo convertían

no en héroe, sino en salvaje.

Y eso ha atenuado la violencia dentro del campo.

"Una violencia que, como van a ver ustedes en imágenes,

estuvo presente en el encuentro Barcelona-Atleti de Bilbao,

disputado ayer en el Nou Camp y que costó una grave lesión

a ese jugador, a Diego Armando Maradona,

que tendría que ser retirado en camilla

y que no podrá reaparecer después de la operación a la que se sometió

hasta pasados cerca de cuatro meses".

La lesión legendaria, famosa,

lamentablemente icónica, casi,

de Maradona por una entrada de Goikoetxea

es una de ellas.

Evidentemente,

el propio Goiko ha tratado hasta la saciedad

de justificar que aquella no era una entrada

como para producir tanto daño como ocurrió y tal y cual.

Lesiones de ese tipo ha habido un montón en el fútbol,

pero claro, cuando se lesiona uno de los iconos,

una de las grandes estrellas,

el eco que hacemos los medios de comunicación

no tiene nada que ver con las distintas fracturas

y lesiones graves que se producen a diario

en un fin de semana de fútbol.

Mira, te voy a recordar el incidente del pisotón de Stoichkov.

Viene hacia mí y me dice: "Tienes mucha cara",

y le dije: "Roja. A la calle".

Y entonces, le digo yo al delegado:

"Cuidado, que se va a liar".

Y él: "Nada, nada. Tranquilo".

Y de repente, viene donde mí

y me pegó un pisotón. Intenté aguantar,

pero ya el dolor era tan grande que tuve que cojear.

Figúrate, manda narices.

Desde entonces, ya no soy Urizar Azpitarte.

Como dijo Gaspar Rosety, el difunto y amigo mío,

ahora soy Urizar "Alpisarte" en vez de Azpitarte.

"Y vamos ya con el anunciado encuentro

entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid

y empecemos por lo más llamativo, por los incidentes.

"Entrada de Arteche. Atención porque el árbitro...

Intentó hacer el túnel pero no lo consiguió y falta,

que seguramente le va a costar una tarjeta.

Tarjeta a Julio Alberto.

Falta, como ha señalado el señor Urizar.

Tarjeta amarilla muestra el señor Urizar..".

Aquel día del Atlético de Madrid y Real Madrid...

Creo que fue una semana horrible de amenazas en el teléfono.

Me tuvo que intervenir la policía el teléfono.

Amenazas de todas...

"Te vamos a reventar, te vamos a matar,

cuando vengas por aquí...

eres un vasco de mierda, eres no sé cuánto...

Bueno, de todo, de todo, de todo.

"No se puede ir contra una entidad.

Quizás contra una persona en particular,

no digo qué persona,

pero no contra un montón de gente

que trabajamos en este club".

"¿Sigue manifestando que hay persecución arbitral

contra el Atlético de Madrid?"

"Bueno, si lo de hoy no es persecución,

que venga Dios y lo vea".

Estaba García Traid de entrenador. Me insultó.

Luego, tuvo que rectificar rápidamente porque tenía antecedentes

y el doctor Cabeza pegando patadas

en la puerta del vestuario.

"Lo que pasó esta tarde en el Manzanares no me extraña.

Nos han hecho la típica encerrona pero en nuestra casa.

En fin, paciencia".

-"¿Está usted muy disgustado...?". -"Estoy indignado.

Estoy indignado porque ha sido un robo

con alevosía, con nocturnidad, con premeditación

y... En fin, para qué más.

Cuando te roban en tu casa, te quitan la cartera

y sabes quién te la ha quitado...

Venía diciéndole al gerente que abandonaba,

pero no voy a abandonar".

Fue muy desagradable.

Es la única vez, la única,

que yo he sentido, no miedo,

pero sí preocupación por lo que podría pasar.

No había forma de controlar aquello.

Y bueno, me sacaron en un Jeep.

Bueno, yo con mi coche,

dos Jeeps por delante, dos Jeeps por detrás,

fuera había, pues yo qué sé, igual más de 2000 personas

y me llevaron al barrio del Pilar

y allí, como te puedes imaginar,

te dedicas a jugar a las cartas en la comisaría,

pasar el tiempo, y 1000 personas fuera

con toda clase de insultos de tal,

de: "Te vamos a matar", que no sé cuánto.

"Y aquí tenemos al colegiado, a la manzana de la discordia.

para los atléticos,

que le han puesto a usted a pan pedir

y dice que va vestido de blanco, en vez de negro".

"Bueno, sí. Llevo el cuello de la chaquetilla en blanco

y la parte de arriba de las medias, también".

"Vamos a analizar el encuentro.

En concreto, ¿cuántas tarjetas ha sacado?

Porque he perdido la cuenta. Estábamos un poco en Navidades".

"Yo no he querido sacar tarjetas. He estado aguantando un poquitín.

He sacado algunas al principio y luego parecía que iba bien,

pero desde un momento determinado, ya era ocasión de sacarlas

y ha habido que sacarlas.

¿Cuántas? No sé. Me parece que han sido diez en total".

"Diez en total".

Es la única vez que sentí preocupación

dentro de la caseta

y, encima, por culpa de los directivos.

Y eso era lo que luego fomentaba

que los grupos radicales tuviesen más fuerza.

"La noticia. La trágica noticia está en Bruselas.

42 personas, según las últimas informaciones oficiales,

resultaron muertas en el estadio Heysel de Bruselas

a causa de los enfrentamientos entre hinchas ingleses e italianos

momentos antes de que se empezase a jugar

la final de la Copa de Europa entre el Liverpool y la Juventus,

que concluyó con victoria de los italianos".

Fue tan tremendo lo de Heysel que lo recuerdo como si fuera hoy

y fíjate que han pasado años.

-Aquello resultó uno de los dramas que han quedado más claros

en la memoria de todos los que queremos el fútbol.

Un punto de no retorno.

-Llegamos a Bruselas el lunes, dejé los trastos en el hotel

y me fui a dar una vuelta y ya noté, si no violencia, que no la había,

sí había mucha tensión.

Los ingleses ya habían llegado ese lunes,

casi dos días antes de la final

y ya empezaron a haber unos escarceos con algunas fuerzas de seguridad,

alguna policía, en la Grand Place de Bruselas.

La UEFA había repartido las entradas

la mitad para los aficionados ingleses,

la mitad para los italianos y luego, un pequeño cupo

que había dejado para belgas,

pero que muchos belgas habían revendido

a ingleses y a italianos, con lo cual,

había algunas zonas del estadio donde estaban mezclados

aficionados de un equipo y de otro.

-Estaba más del bando de la Juventus porque sus hinchas,

porque sus aficionados,

porque la gente que iba a apoyarlos en el campo

eran mayoritariamente familias:

familias muy latinas, familias muy mediterráneas,

familias desde abuelo hasta nieto;

mientras que la pasión que se detectaba

en los hinchas del Liverpool

era más la pasión esa futbolera

de, entre comillas, "hooligans", que más miedo nos ha dado siempre.

Los ingleses, con un alto grado alcohólico,

empiezan a meterse contra los aficionados italianos.

Empiezan a tirarles latas de cerveza, botellas, palos,

piedras que arrojan, provocaciones, empiezan a tal y lógicamente,

en la parte esa de los aficionados ingleses,

no solo había borrachos, sino que había chulos, había provocadores,

había gente que quería guerra, que quería pelea.

Se avalancha contra ellos, empiezan a tirarles objetos

y claro, estos aficionados italianos

se vieron comprimidos entre las vallas y el muro.

-Y en ese apretar, apretar y apretar, acaban, lógicamente, asustándolos

y eso es una grada absolutamente llena.

Ahí no hay como en un partido cualquiera,

que tú te puedes escapar, que te puedes ir, que puedes subir.

Ahí estaba todo el mundo apelotonado.

"Aquí tenemos a nuestro compañero

Emilio Pérez de Rozas, del diario 'El País',

enviado especial de 'El País'

que viene de recoger información. Emilio, ¿qué has recogido?".

"Bueno, la verdad es que fuera del estadio

el aspecto es bastante impresionante

porque no cesan de acudir ambulancias.

Fundamentalmente, no sé, da como la impresión

de que todo el acontecimiento ha cogido bastante de sorpresa

a las fuerzas, en general, de asistencia".

Y al final, la consecuencia fueron 39 muertos,

porque, además, todo el mundo perdió los papeles,

no estaba previsto un incidente de esta categoría,

las autoridades belgas no sabían qué hacer.

-Además, se jugó el partido.

La sensación de que el fútbol era insensible

a la suerte de los aficionados

resultó igual de violenta que el hecho mismo.

-A ver, analizaron si podía ser mucho más grave

y podía tener muchos más incidentes suspender el partido

y entendieron que lo más razonable

era jugar el partido con 39 cadáveres calentitos.

Sí. Vivimos un momento de espanto en esa ocasión

en el fútbol, casi un punto de culminación.

Todos nos sentimos advertidos.

Una fiesta no puede terminar así.

Y el estadio al que yo fui el jueves por la mañana a las 6 de la mañana,

antes de coger mi avión de Bruselas a Barcelona

era toda la gradería siniestrada donde se había producido

el desastre y la muerte, y estaba llena, no, de botellas rotas

de cerveza, especialmente, o de vino, de güisqui o de vodka,

o de lo que fuera.

Estaban las cajas de cervezas

de plástico y de cartón y de madera,

que las habían comprado los hinchas y las habían entrado en el estadio.

Todo fue fruto de la barbarie humana.

Todo fue fruto de convertir la pasión en una locura, en un sinsentido.

Hubo un antes y un después

porque se dictaron una serie de normas

en el tema de las vallas, que tenían que tener salidas

o, en algunos casos, quitar las vallas,

no entrar con objetos punzantes,

muchas más medidas de seguridad, cámaras...

-Heysel marca una manera de

preparar esos acontecimientos mejor o como mínimo,

intentando que no ocurra eso.

Entonces, a partir de ahí,

yo creo que comienzan los gobiernos y los clubs implicados

a controlar a sus hinchas, a pedirles la documentación,

a no vender entradas a todo el mundo, a tener eso un poco controlado.

Heysel lo cambia todo.

Pasa muchas veces en la historia.

Hace falta una barbaridad para que reaccionemos.

"El ciudadano tiene el derecho de ir al campo

a ver un partido de fútbol sin sentirse...

con el miedo de que le maten

y es un problema de orden público, de policía".

"Mucha gente deja de ir al fútbol, no ahora, desde hace ya mucho.

En España, se está dejando de ir al fútbol.

Va a baloncesto o lo ve en casa.

No va al estadio porque ya ve que hay un peligro,

Un peligro grave".

"La Brigada de Homicidios de la policía de Barcelona

ha detenido a cinco jóvenes del grupo barcelonista 'Boixos Nois'

porque un testigo presencial de los hechos

identificó la matrícula del coche en el que huyeron.

Los detenidos son los presuntos responsables

de la muerte de un joven el pasado domingo

tras el encuentro entre el Español y el Sporting de Gijón,

todos ellos, entre los 17 y 20 años, han reconocido haber participado

en la agresión en la que murió el joven francés

Frederic François Rouquier,

de 20 años, y resultó herido gravemente

José María Arboleas, de 16.

Según fuentes policiales,

Arboleas tenía relación con las 'Brigadas Blanquiazules'.

La policía investiga ahora si la pelea se produjo

a raíz del partido de fútbol o por enfrentamientos anteriores.

Hace un mes, un joven de los 'Boixos Nois'

resultó herido por un grupo de 'Brigadas Blanquiazules',

seguidoras del Español".

En este caso en concreto,

que fue el primero, fue también el momento en el que los clubs

empezaron a ser señalados de alguna manera o a ser cuestionados

o que, no tanto las autoridades como la crítica, como el periodismo,

como los medios de comunicación, empezaron a señalar.

Lo que más me impresionó fue la bengala en el Sarrià.

"Un niño de 14 años ha muerto esta tarde

en el campo de fútbol del Español, víctima de un cohete cruzado

que alguien ha lanzado en el estadio.

El muchacho ha muerto al instante. La policía ha detenido a dos adultos

y a tres menores a los que se acusa de haber lanzado el cohete".

Me parece increíble llevar a tu hijo al campo

y que se muera en un partido de fútbol.

Me parece increíble.

Una bengala lanzada por un descuidado. No es un asesino,

no va a matarte, pero es que se hacían tantas barbaridades

en el fútbol antes

y todo valía,

que lo piensas y yo digo:

"¿Para qué lleva ese tío una bengala con una pistola?

¿Para qué?".

"Cuando el Español posaba para los fotógrafos,

un cohete ha cruzado el campo y ha impactado en la parte situada

entre el pecho y la clavícula.

El cohete se le ha incrustado.

Su padre se lo ha arrancado, pero Guillermo ya había fallecido".

Esa muerte empezó a cuestionar o a acentuar más

el control de qué se entraba en un estadio

y por qué se entraban materiales que no debían meter.

Por qué la gente no se divertía con otras cosas

que no fueran bengalas, por decirlo de alguna manera.

"La gente cuando vea esta desgracia,

lo que hay que hacer es reflexionar

y ahora, pensar 5 minutos en casa, ver lo que ha sucedido

y que nadie vuelva a traer ningún objeto ni nada a los campos.

Y el que quiera dar color que traiga banderas,

o que se pinte la cara o lo que sea".

"A partir de ahora, al majadero que se le ocurra tirar una bengala

o encender un petardo o algo de esto, desde luego...

Es para cogerle y meterle en la cárcel".

Si os acordáis de un partido

del Real Madrid contra el Borussia Dortmund

que se cae una portería,

y eso son en los años 90, el 97-98, en el fondo, estaba la gente de pie

y había muchos más de los que decían.

Ahí había manga ancha, no había el control por tornos

que hay ahora mismo, no había adjudicación de asientos...

Hacían lo que les daba la gana.

Afortunadamente, con el paso de los años,

las directivas se dieron cuenta que había que cortar esta violencia.

Las directivas y lógicamente, las autoridades.

"¿A ti te gusta la violencia en el fútbol?".

"Pues no.

Eso de que tiren una botella a un jugador, pues no es muy normal".

¿Por dónde empezamos a fomentar la violencia?

Pues mira, desde los niños.

Los padres de los niños, cuando van a un campo de fútbol,

deben enseñarles a los niños lo que tienen que hacer.

Lo que les enseñan es: "Dale, chíllale al árbitro",

le insultan, todo.

Así, esos niños lo que están aprendiendo

son cosas contrarias al buen hacer de un deportista

"A los padres, que son los mayores educadores de ellos,

los tendría que poner a 25 metros de los niños

porque constantemente en terreno de juego

de dimensiones reducidas,

los mismos padres dirigen a los chicos.

No vale ser profesor de esos chicos, no vale ser educador de esos chicos

en el sentido deportivo

porque los mismos padres están constantemente:

'Éntrale, no le dejes pasar'".

"Esta reflexión de Juan Gómez, Juanito,

que hasta hace poco fue el director de 400 chavales

en la Escuela de Fútbol de la AFE,

es una de las aportaciones más simples, pero más precisas

de las que se han producido en las ocho comparecencias

hasta el momento ante esta Comisión Especial del Senado,

que estudia la violencia en el deporte".

Siempre he entendido que

el del fútbol es un territorio eminentemente emocional

en donde cabe el drama y la comedia.

Si eso está compensado, el fútbol es un buen sitio donde ir.

Si el drama le gana a la comedia, estamos ante un problema.

"En los campos de fútbol, ¿hay violencia?

Pues hombre...".

(GRITAN) "¡Gol!".

"¡Gol!".

Y yo vivo por el gol, gol, gol

Y me quema la emoción de esta pasión.

Salto como un loco cuando veo cómo tocas el balón.

Y yo vivo por el gol, gol, gol

Y me quema la emoción de esta pasión.

Siempre me despierto cuando sueño con que sales campeón.

Yo entiendo que el fútbol tiene muchos detractores

pero es que el fútbol, ya lo dijo Camil, es la vida misma.

El fútbol no es solo un deporte, es un espectáculo,

es un acontecimiento social,

es un poco la rivalidad, es un poco la superación,

es un poco el compañerismo. Lo encierra todo.

Seremos campeones

Somos más de once y queremos gritar.

"El fútbol como lo más importante de las cosas no importantes"

es una frase de Arrigo Saki

que yo creo que todos la hemos hecho nuestra.

Ha ido aumentando la importancia sociológica del fútbol

y ha ido aumentando tanto la industria del fútbol

que efectivamente, se ha convertido en algo importante

cuando en realidad, estamos hablando de un juego

y, por lo tanto, algo que está fuera de la realidad.

Y yo vivo por el gol, gol, gol

Y me quema la emoción de esta pasión.

Salto como un loco cuando veo cómo tocas el balón

Qué me dices, cantautor de las narices

que me cantas con ese aire funeral.

Cantautor,

sinónimo de coñazo, aburrido, de un tipo con la guitarra,

barbudo, soso.

Y eso, empieza a calar.

Vete al cine, cómprate unos calcetines,

No se puede aburrir al público de ninguna de las maneras

ni darle moralinas, ni decir: "Allons enfant de la Patrie".

y aún te tengo que aguantar.

Cantautores hay de todo. Hay gente aburridísima

y gente con un talento excepcional.

moralista y un pelito paternal.

Muy aguda, hay que ver la mala uva

de esa letra que te acabas de marcar.

Los poetas tenemos que estar muy agradecidos a los cantautores.

y aún no sabes un par de cositas más;

que me duermo, que me aburres con tus versos,

que me pones muy enfermo, por favor no sigas más.

  • Arden las gradas

Ochéntame otra vez - Arden las gradas

23 feb 2017

El fútbol siempre se ha vivido con pasión pero en la década de los 80 esa pasión se desbordó con el nacimiento de los llamados ‘grupos ultra’, un fenómeno preocupante que trajo la violencia a las gradas y a los aledaños de los estadios españoles.
‘Ochéntame otra vez’ recordará estos hechos con los testimonios de varios protagonistas y testigos como el futbolista y entrenador Jorge Valdano, el árbitro Ildefonso Urízar Azpitarte y los periodistas Mari Carmen Izquierdo, Manolo Lama, Paco González y Emilio Pérez de Rozas.

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