La formación de un ejecutivo en Grecia se antoja tarea difícil tras los resultados de las elecciones del domingo, en las que ninguna de las siete formaciones que han obtenido representación en el Parlamento podrá gobernar por si sola. Sería necesaria la unión de tres fuerzas para que el Ejecutivo contara con mayoría absoluta.
Los resultados definitivos, anunciados por el presidente de la Cámara, Philippos Petsalnikos, adjudican a los partidos partidarios del rescate financiero, Nueva Democracia (ND) y PASOK, tan solo un 32% del apoyo electoral conjunto, lo que se traduce en 149 de los 300 escaños, dos por debajo de la mayoría absoluta.