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Millennium - Vivir con diabetes - ver ahora
Transcripción completa

Si nosotros les contásemos que hay enfermedades

que tiene 5 millones de personas en nuestro país,

dirían: "Son unos exagerados". No.

Según la Fundación para la Diabetes, cinco millones de personas

son las que tienen diabetes en nuestro país.

Un 43 % de esos cinco millones no saben que la tienen.

Por eso, es importante que hablemos una y otra vez sobre la diabetes.

¿Es que la diabetes es precisamente la epidemia más importante

del siglo XIX?

Lo veremos esta noche en el "Millenium" que ahora comienza.

(Música cabecera)

Cómo nos gusta a los periodistas titular en grande

las cosas que nos suceden cada día.

Por ejemplo, lo de la diabetes.

¿Cuántas veces hemos leído que es la epidemia del siglo XIX?

Supongo que habrá más de una o habrá más de dos.

Lo cierto es que la diabetes es una enfermedad

que afecta a nuestra capacidad de producir insulina,

que hay cinco millones de personas solo en España

afectados por la diabetes,

que hay un cuarenta y pico por ciento, 43,

que ni ellos mismos saben que tienen esa enfermedad

y por todo eso y porque habrá muchos más temas

que saldrán a lo largo de la jornada, del programa,

hablaremos sobre la diabetes.

Nuestros invitados son cuatro grandes expertos.

La primera es doña Susana Monereo, endocrinóloga,

especialista en Nutrición y Obesidad,

jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición

del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Hola. Buenas noches.

¿Estamos gordos porque comemos mal o porque comemos demasiado?

Probablemente por esas dos cosas y otras muchas,

o sea que hoy en día, el mundo en el que vivimos

es tan fácil comer, "comer mal",

comer demasiado, moverse poco,

así que hay muchísimos factores que están jugando

a favor de que hagamos un balance de calorías positivo,

se nos vayan acumulando y es casi inexorable

el que que nos pongamos gordos.

Luego hablaremos de regímenes, porque cada vez hay más novedades.

Eso de que vas, te tumbas en una camilla,

te pinchan y se te va la grasa. Hay novedades en teoría.

En la práctica seguimos que hay que comer razonable,

ajustado a lo que gastas,

y si quieres adelgazar, tienes que comer poco y moverte mucho.

Tenemos también al señor, al doctor José Enrique Campillo,

catedrático de Fisiología de la Universidad de Extremadura.

Él investiga la diabetes, la nutrición humana,

el ejercicio físico.

Es especializado en medicina darwiniana

y es autor de un libro que se llama "El mono obeso".

También tengo los suyos aquí, luego los enseñaremos.

Este es "El mono obeso", del señor Campillo,

editado por Crítica dentro de su colección Drakontos.

Bienvenido. Gracias.

¿El ser humano está preparado más para la escasez o la abundancia,

como sostiene usted en su libro? Nosotros somos hijos del hambre.

Nosotros como especie humana, como especie humana,

somos una piltrafa, nunca hemos sido muy fuertes

ni hemos tenido colmillos, ni tenemos garras,

ni corremos mucho.

Nuestros antecesores lo pasaban difícil

para conseguir alimento.

Por lo tanto, todo nuestro diseño evolutivo,

todo nuestro acerbo genético, está orientado para sobrevivir

en las condiciones de hambre más extremas que uno se puede imaginar.

El problema es que cuando ese diseño evolutivo, como estamos hechos,

choca contra la abundancia excesiva que tenemos

en las sociedades desarrolladas y opulentas,

en ese choque de nuestro diseño con el mal uso que hacemos de ese diseño

surge la enfermedad.

Está bien visto.

Espero que me dé unas pistas más concretas y claras

para luego poderlas llevar a la práctica. Gracias.

También tenemos a la doctora Raquel Barrio, bienvenida.

Ella es endocrinóloga pediátrica,

coordinadora de la unidad de endocrinología

y diabetes pediátrica del Ramón y Cajal,

también de Madrid.

Es vicepresidenta de la Sociedad Española de Diabetes.

¿Lo de la diabetes empieza a una edad determinada

o cada vez llega antes?

Es que en la edad pediátrica, por ejemplo, la diabetes tipo 2,

que es la que más se da en la edad adulta,

prácticamente en España no tenemos.

Pero tenemos otro tipo de diabetes, que es la diabetes tipo 1,

que es como una enfermedad autoinmune,

que aparece a partir de los seis meses de edad

y, sobre todo, en la edad de la pubertad.

En las últimas décadas ha habido un comienzo más precoz

de este tipo de diabetes en los niños más pequeños.

Aunque ahora parece que se ha llegado a una especie de nivel

que ya no está aumentando a esas edades.

¿Y eso?

Pues es una diabetes diferente que tiene otros componentes.

Tiene un componente genético, familiar,

que no es tan importante, pero tiene un componente ambiental

que no se conoce mucho.

Posiblemente, son los factores ambientales

los que pueden cambiar. Pueden ser distintos factores...

¿Hay componentes de raza?

En la diabetes tipo 1, sí, la genética.

Por ejemplo, los países asiáticos tienen muy poca diabetes tipo 1,

porque la diabetes está ligada a una cosa que nosotros conocemos

como sistema de histocompatibilidad,

que es una parte genética que se transmite.

Entonces hay países o razas que tenemos unos haplotipos

de más riesgo para esa diabetes

y otras que no tienen esos factores de riesgo.

Puede ser una de las diferencias entre unos países y otros.

Pero los factores ambientales son muy importantes también.

Luego seguiremos también con ellos,

porque aquí tengo el libro del doctor Ramón Gomis

que se llama "¿El final de la diabetes?",

con interrogantes. Es también título periodístico, ¿eh?

"Células madre, la esperanza de la biomedicina".

Está editado por la Càtedra de Divulgació de la Ciència,

de la Universidad de Valencia,

y se puede adquirir supongo que en cualquier librería.

Sí. Yo tengo que preguntarle algo

que me ha llamado la atención,

que es ese proyecto del Living Lab Diabetes,

en el que, para luchar contra la diabetes,

usted reunió a médicos, a docentes,

a arquitectos, a urbanistas

y a músicos, entre otras cosas.

Sí.

Bien, en realidad es difícil implementar

cambios en el estilo de vida.

Esto es cierto y antes se ha comentado aquí

que es muy complejo

suprimir unos hábitos que nos llevan a la obesidad

y al sedentarismo.

Y las técnicas que nosotros utilizamos

son muy orientadas por profesionales de la salud

y están al margen muchas veces del global de la sociedad.

Entonces, el Living Lab es una fórmula

en la que nosotros reuníamos gente de orientaciones diversas

y nos planteábamos un problema.

De hecho, es un modelo que en nuestro país es original.

Es original, en general, en el mundo de la medicina.

Hay un precedente, que son los noruegos,

que hicieron un Living Lab para ver cómo podían adecuar

las personas en general, la población en general

a hacer ejercicio en condiciones climáticas adversas.

Entonces pusieron en conjunto distintos actores.

Se trata de dar voz a la sociedad, que es muy poliédrica,

frente a un problema que les afecta a todos

y que los profesionales de la salud no podemos ver desde un solo prisma.

Esta era la idea.

Estaría bien un programa de televisión

haciendo un Living Lab,

en donde expertos de diferentes temáticas

pudiésemos hablar sobre Donald Trump

o sobre cualquier tema importante.

No he presentado los libros de la doctora Monereo.

Aquí hay uno que se llama "¡Puedo adelgazar!",

dentro de la biblioteca de Manuel Torreiglesias.

Tengo otro que se llama

"Nuevos retos en la prevención de la obesidad",

está escrito conjuntamente por tres doctores.

Y hay un libro también

que se llama "La obesidad en el tercer milenio".

Estos son los tres libros que tenemos de ella.

Pero ahora, como siempre solemos hacer,

tenemos un reportaje que nos permitirá

centrar los primeros minutos del programa.

Nerea lleva 14 años con diabetes tipo 1.

Tenía tres cuando le diagnosticaron esta enfermedad.

Yo empecé a los tres años con la diabetes.

Bastante pequeña, la verdad.

Se da uno cuenta porque empecé a perder muchísimos,

muchísimos kilos.

A lo mejor, en unas semanas, perdí 10 kilos

y me quedé bastante delgada.

Aunque los primeros años fueron duros,

ha aprendido a convivir con la diabetes.

Tuve problemas con algunos otros colegios

que me dijeron que ellos no admitían niños enfermos en su colegio,

que ellos no se hacían cargo ni iban a cuidar ningún niño

con cualquier tipo de enfermedad y eso, la verdad, quieras o no,

cuando eres pequeño, te llega un poco

y te hace un poco de daño creer que hay personas

que no te quieren en su entorno por tener cualquier enfermedad.

Nerea necesita llevar un control estricto de su enfermedad.

Se inyecta insulina cuatro veces al día

con este dispositivo en forma de bolígrafo

y vigila a sus niveles de glucosa constantemente.

Sí que es verdad que hay que llevar un control bastante estricto,

por ejemplo, una hora antes de competir o media hora,

porque si no te haces esos controles en el momento exacto

en el que debes, puedes tener problemas a la hora de competir.

Aún así, siente que lleva una vida normal.

En mi caso, estoy consiguiendo mis sueños,

aun teniendo diabetes.

La diabetes tipo 1 es una patología que, de manera tradicional,

se ha asociado con el hecho de ser niño o adolescente,

pero que también se puede desarrollar

en cualquier otra etapa de la vida.

En la mayoría de los casos el sistema inmunológico

de quienes la padecen ataca y destruye la parte del páncreas

que produce la insulina,

la hormona que se encarga de llevar a las células

el azúcar que necesitamos para obtener energía.

Pablo es informático y profesor de fitness.

A él le detectaron la diabetes con apenas 16 años.

Mi debut fue un poco...

Me ha quedado marcado.

Además, no se esperaba, no fue un debut normal.

Yo, después de todas las pruebas que me hicieron, durante dos años,

yo ya era diabético lo que pasa es que no me lo detectaron.

De un día para otro empezó a sentirse mal.

Y de repente empecé a bajar peso.

De ser una persona de 80 kilos bajé a 60 kilos.

Me quedé bastante delgado.

Con infección de oído, infección de garganta...,

no sabían de qué venía.

Hasta entonces su salud era perfecta

y no había antecedentes de esa enfermedad en su familia.

Yo ya vomitaba hasta sangre.

Vomité sangre y mis padres ya no sabían qué podía ser.

Ya fuimos al hospital

y en el hospital entré en coma diabético.

Al principio, Pablo no asimilaba la idea de cambiar sus hábitos,

sobre todo de tener que inyectarse insulina

todos los días por el resto de su vida.

Digamos que cuando te lo dicen no sabes lo que es.

Bueno, tienes diabetes, empiezan a darte libros,

y te dan una especie de folletos para informarte de qué es la diabetes,

pero te pilla todo como muy de repente.

Ni tú lo asimilas ni tu familia lo asimila.

Digamos que estás en shock. Hasta que no empiezas poco a poco

a vivir con ello, no sabes realmente lo que tienes.

En España, casi 5 millones de personas viven con diabetes.

Personas como los protagonistas de este reportaje

que a través del deporte, la dieta y la insulina inyectada

hacen posible convivir sin problemas con esta enfermedad,

pero lo cierto es que cada vez son más los que sufren

este trastorno crónico en nuestro país

y los expertos advierten de que la cifra seguirá aumentando

en los próximos años. ¿Cómo saber si somos diabéticos?

¿Cuáles son las señales de alerta?

¿Y cómo afecta la diabetes en nuestra calidad de vida?

El reportaje hoy nos ha dejado no una pregunta, sino tres.

Cómo saber si somos diabéticos, cuáles son las señales de alerta

y cómo afecta a nuestra calidad de vida.

¿Quién se anima a empezar a contestar?

Yo, si queréis, como hemos empezado poniendo dos pacientes, dos personas

que tienen diabetes tipo I, un poco decir la diferencia.

Decir que no es lo mismo la diabetes tipo II del obeso,

que va a la clínica más tarde, y no me voy a meter en eso

porque es más de adultos y en la pediatría no lo vemos,

pero en la edad pediátrica sí que es fácil sospechar una diabetes.

Es raro que se esté dos años con clínica y no se haga el diagnóstico.

El diagnóstico es que empieza a orinar mucho, a beber mucho,

a cambiar el hábito de ingesta. Unas veces a comer más,

algunos niños incluso a comer menos, y a encontrarse cansados.

Sobre todo aquellos niños que habían ya controlado

hacer pis por la noche, empiezan a levantarse por la noche

o, si son muy pequeñitos, a mojar más los pañales.

Todo esto son signos de alerta que tienen que hacer pensar

en la posibilidad de una diabetes, no solamente al médico

sino en los colegios, en la sociedad en general.

Yo creo que es algo que hay que conocer bien.

¿Y la tipo II?

-Es un poco distinto en el adulto.

La mayor parte de las veces casi se descubre por casualidad.

La diabetes aparece como un diagnóstico

cuando ha tenido otra enfermedad.

Pues un infarto... o va al médico por otra causa.

Va muy asociada a la obesidad y, salvo en casos en los que ocurre

como en los niños, que de repente hay una pérdida de insulina

muy rápida y aparecen los mismos síntomas, que pierde peso,

que tiene sed, poliuria... en general no tiene síntomas.

La diabetes no da síntomas.

Por eso lo importante es que, pasando cierta edad, pasando los 40 años,

si además es obeso,

si hay antecedentes familiares de diabetes

o si tienen otros factores de riesgo, si tiene la tensión alta,

o ha tenido un infarto, tiene enfermedad cardiovascular...,

hay que ir al médico para que se lo detecte.

Hacerse un análisis de glucosa en sangre.

Ese sería un poco cómo prevenir o cómo detectarlo.

Es una enfermedad traidora, ¿no? Desde esa perspectiva...

La diabetes es traidora, la diabetes no duele, no se ve...

Pero cuando aparece es una enfermedad complicada, crónica,

que no se cura, pero se controla en cuanto una persona

hace las cosas bien. Eso sí es verdad.

También hay otro problema,

que es, yo creo, que es un problema psicológico de los enfermos,

y es que nunca consideran que es una enfermedad grave.

Es una enfermedad grave, una enfermedad complicada

y para toda la vida y que se trata, pero no se cura,

pero, sin embargo, gracias a maravillosos especialistas que hay,

hoy día hay muchísima gente

que puede llevar una calidad de vida perfecta

y llegar a una esperanza de vida

que hace unos pocos años era impensable.

Curiosamente un familiar mío, mi suegro, con 96 años,

diabético prácticamente de toda la vida, y estaba bastante bien.

Quiero decir que hay medios, hay formas de tratamiento

y, sobre todo, siguiendo los consejos.

Yo quería hacer una puntualización.

Yo creo, aunque vuelvo a decir que no soy especialista en esto,

pero me ha dado la impresión, por algunos casos que he visto,

que puede haber chicos...

que debuten una diabetes tipo I

pero que, a lo mejor, si tienen una intensa actividad física,

porque están realizando, puedan retardar el diagnóstico

porque, evidentemente, y eso a lo mejor luego hablaremos,

el ejercicio físico es una de las cosas que estimula más

el consumo de glucosa por las células.

-Pero en ese caso no tienen clínica.

El problema es que no puede estar tanto tiempo con clínica de diabetes.

Es verdad, porque nosotros, por ejemplo, cuando tenemos

algún familiar, un hermano, y otro niño,

y le haces un estudio de riesgo de diabetes,

que no se hace generalmente porque no hay nada que pueda hacer

que no aparezca la diabetes, cuando hacemos eso

y vemos que el hermano tiene factores de riesgo,

a veces tarda muchos años en aparecer la diabetes en el hermano.

Es decir, que no es una enfermedad tan aguda como antes pensábamos.

Es decir, agudo es al final, es el desencadenante.

Todo ese proceso de destrucción de la célula beta,

que es la que produce la insulina, es un proceso lento.

Menos en los niños muy pequeños, que es un proceso muy rápido,

y por eso es más agresiva.

En los niños más pequeñitos esa célula beta

desaparece muy rápidamente y, una vez que se diagnostica,

se quedan prácticamente sin reservas,

sin capacidad de la célula beta de producir insulina.

-Yo quisiera añadir, quizá aquí, que el estilo de vida,

aparte de lo que hemos señalado, es muy complejo.

Es decir, el estrés juega un papel, el envejecimiento,

que no es estilo de vida,

pero también en esto aumenta la prevalencia, el ritmo de sueño...

Es decir, hoy día tenemos datos del impacto que tiene

un ritmo inadecuado de sueño,

tanto en estudios clínicos como más básicos, más fundamentales,

algunos fármacos con los que estamos tratando

desde la hipertensión a otras enfermedades...

Hay muchos factores... Incluso para bajar el colesterol.

Hay muchos factores de nuestra sociedad moderna

que son prodiabéticos.

-Sí, pero el "primum movens" es la obesidad.

Todo lo demás son factores que asocian,

que unidos a la obesidad, aparece la diabetes,

pero sí que es cierto que el conjunto de esta sociedad moderna

que se mueve poco, obesa, que la gente duerme poco,

incluso los cambios que se producen en los bichos del intestino,

en los microbios intestinales, todo está favoreciendo

el que aparezcan estas dos epidemias que van en paralelo.

Primero te haces obeso y luego te haces diabético,

que lleva un decalaje como de 10 años, más o menos,

y que sería como una epidemia metabólica

que nos está poniendo enfermos a todos.

Vamos a concretar alguna cosa.

Si uno es obeso, ¿tiene todas las posibilidades de ser diabético?

-No, no. -No.

Depende del tipo de obesidad.

Los obesos que tienden a acumular grasa más en el tronco,

y que se produce una grasa dentro del cuerpo, la grasa visceral,

tienen más probabilidades de padecer diabetes que aquellos

que acumulan la grasa fuera,

es decir, en las extremidades, en las piernas o en los brazos.

¿En el culo? (RÍE) En el culo también.

Esa se asocia menos a diabetes que la obesidad central.

-Yo creo que también hay una cosa interesante.

¿Por qué no hay diabetes tipo II en la edad pediátrica en España?

Porque tenemos una genética distinta. Por ejemplo, cuando tenemos pacientes

que vienen de Latinoamérica, al mismo grado de obesidad

que un niño caucásico español, tiene más riesgo de diabetes

el que tiene la genética de Latinoamérica que la nuestra.

Es decir, que ahí se ve que también la genética forma un papel.

Es decir, que todo es la base de la resistencia a la insulina.

Todo lo que hemos estado hablando de la obesidad y la hipertensión,

tiene una base de resistencia a la insulina.

Y luego la célula beta, que nos produzca menos insulina,

es otro factor, pero la resistencia es muy importante.

Y el deporte favorece... disminuye la resistencia a la insulina.

-Desde el punto de vista de lo que se llama la medicina darwiniana,

y además está ya perfectamente comprobado,

la idea es que nuestros ancestros,

para sobrevivir en ese mundo tan complicado y tal,

desarrollaron una serie de mutaciones genéticas,

que es lo que se denomina el genotipo ahorrador.

De hecho, en el año 2010 salió un artículo,

en 250 000 personas,

donde se calificaron ya 30 y tantos genes ahorradores.

Esos genes, nuestros ancestros que vivían una mala vida terrible,

les confería una ventaja de supervivencia porque les permitían,

si se topaban con un elefante a medio comer

y espantaban a los leones para apropiarse de ese elefante,

esa comida, los genes ahorradores,

le permitían una ventaja de asimilación rápida

y de ahorro en el gasto. Eso era una supervivencia.

Hoy día, en la población en la que estamos,

todos nosotros llevamos dentro un porcentaje de esos genes ahorradores.

Unos menos, si tienen suerte, y otros más,

y les ha tocado la china, el Gordo de la Lotería.

Esos genes ahorradores, cuando en vez de estar en unas circunstancias

de hambruna permanente, que era para lo que se diseñaron,

están en una situación de comida permanente y abundante,

mañana, tarde y noche, todos los días, desencadenan esto.

¿Qué es lo que ocurre? Que dentro de esos genes ahorradores hay,

como decía, unos genes que determinan

una cosa que se llama la insulinorresistencia.

Es decir, hacen que la insulina

no actúe todo lo bien que debería de actuar.

En aquellos, hace 200 000 años, era una ventaja,

pero hoy día son los que sustentan,

fundamentalmente, la diabetes tipo II.

Por lo tanto, si uno tiene la mala suerte de haber heredado...

Me he acordado de ello porque hay muchos estudios

en algunas poblaciones, por ejemplo los nauruanos,

que son los polinesios que viven en una isla que han permanecido aislados

y tiene el genotipo ahorrador todos.

Cuando, a raíz de la guerra mundial,

llegaron allí los americanos con las hamburguesas, las esto, tal

y las maquinarias, pues en Nauru, que se han hecho un montón de estudios,

el 60 u 80 % de la población son diabéticos.

Hay los indios pima. Vamos, los indios pima...

Vas a Estados Unidos y tienen hasta las...

-Pero aquí hay una diferencia que yo creo que es...

Respondiendo la pregunta, por qué los niños que vienen de Latinoamérica

son obesos y, en cambio, nuestros niños

tienen más resistencia a la obesidad.

Hay estudios, respecto a los indios pima,

que probablemente la culpa la tiene el caballo.

Es decir, nosotros, en Latinoamérica, lo que es Latinoamérica,

todo América, el desplazamiento era andando. No había caballo.

El caballo lo introducimos nosotros. Entonces, el ejercicio físico,

había una adaptación muy grande,

como tú señalas en algunos libros en tema de obesidad.

Y estas personas, en el momento en que se vuelven sedentarias,

pierden actividad física

y son muy sensibles a la resistencia de insulina.

Pero los indios pima,

los que siguen andando en regiones de México,

no tienen diabetes ni obesidad.

Es decir, lo tienen los que van a una reserva

y están en una reserva americana, norteamericana.

Aquellos tienen diabetes.

Y probablemente por eso algunos niños tienen diabetes

cuando van a Estados Unidos o cuando van a España,

pero no cuando están en su medio ambiente,

que es la actividad física. Y probablemente aumentó mucho

por lo que le he dicho, por el caballo.

El caballo es muy importante en la civilización.

-El coche. -En África no había caballo

y la cebra no se domesticaba

y esto cambia mucho determinadas enfermedades.

También en Latinoamérica el caballo cambia muchas actividades físicas.

-Me recuerda esto que dice el doctor Gomis

a una cosa que es muy importante en este contexto de información general.

A los genes estos hay que enfadarlos.

O sea, los genes están ahí, pero se tienen que expresar.

¿Cómo se consigue?

Pues eso, con un estilo de vida inadecuado.

¿Por ejemplo?

Lo que decía el doctor Gomis del caballo.

Los pima que viven en Arizona, en la reservas,

que van en los 4x4 montados y beben y comen de todo,

son todos diabéticos.

Los mismos indios pima, genéticamente idénticos,

que viven en Sierra Madre, en México, que tienen unos terraplenes

a subir y bajar, tremendos, para trabajar, pues no tienen diabetes.

O sea, que los ayuntamientos tienen que prohibir

la circulación de coches y hay que ir andando.

La bicicleta.

-Yo quería añadir... Es la epigenética.

Esto ha cambiado mucho nuestra visión tanto de cáncer como de diabetes.

Nosotros podemos tener una mutación, pero para que se exprese este gen

en un determinado tejido tiene que haber un factor ambiental

que haga que se metile, se acetile o tenga los cambios

y entonces se expresa en el tejido.

El ambiente, la nutrición, etc.,

hace que este gen se exprese o se deje de expresar.

Es decir, esto sucede igual en cáncer, sucede en otros enfermedades.

Usted puede tener el gen, y si no fuma, el cáncer de pulmón

se va a retrasar o no va a aparecer. Si usted tiene el gen y fuma,

la expresión epigenética va a aparecer.

-Claro, incluso esto de la epigenética,

que es que el gen lo tienes y la epigenética,

que es como un traje que se pone y se quita dependiendo del ambiente,

empieza en el embarazo.

Es decir, que un individuo con esos genes...

ahorradores tan terribles,

si la madre, durante el embarazo, come mucho, come mal, es obesa,

hace que esos genes se expresen

y ese niño ya nace con mucho más riesgo

de ser obeso y de padecer diabetes de adulto.

Por lo tanto, hay que prevenir ya antes de nacer.

Madre mía.

Los padres tienen que estar delgados y la madre se tienen...

Porque el padre también influye.

Se ha visto que los genes de padre obeso

se transmiten sobre todo a las niñas. Entonces, los padres delgados,

y la madre cuidarse mucho durante el embarazo.

Es muy importante para parar esa epidemia.

Luego también hay eso que dicen que si estas gordito en la pubertad,

en la preadolescencia y en la adolescencia,

tienes todos los números para seguir gordito y, por tanto,

tener diabetes cuando llegas a los 40. ¿Eso es cierto?

Sí, sí. Es la suma del final de lo que estamos diciendo todos.

Tú naces, de alguna manera, predispuesto,

y si le vas sumando la gordura a lo largo de la infancia,

el hecho de padecer obesidad desde pequeño

te crea mucho más riesgo a lo largo de la vida

de padecer obesidad y de todas sus complicaciones.

La diabetes, la hipertensión, la dislipemia,

la artrosis de rodilla, infertilidad...

Es decir, un campo enorme de complicaciones.

-Yo creo que también es importante

que cuando tú eres obeso en la pubertad,

pero eres de una familia delgada, muchos de estos no son obesos

en la vida adulta. También influye el ambiente.

Cuando uno de los dos padres o los dos padres son obesos,

el riesgo de ese adolescente de seguir obeso,

o de los niños cuando son obesos, también es mayor.

-Y el perro es obeso. El perro.

¿El perro? Hay un cuadro de Botero,

que yo muchas veces lo pongo en las diapositivas cuando

doy una charla, un cuadro de Botero en el que se ve una familia

que él está gordo, gordo de Botero, ella gorda de Botero,

los niños están todos gordos de Botero y, no es perro, es un gato,

el gato que está a los pies de eso está gordo como un trullo.

Pero entre el arbolado, es un cuadro que recomiendo verlo,

entre el arbolado hay una serpiente. La serpiente está delgada.

(RÍEN)

Lo cual quiere decir que el gato está por el ambiente obesogénico que hay,

que hablabas, de una familia, si se come mucho y no se mueve, pues,

normalmente, es una cosa familiar.

Vamos ahora a otro vídeo.

Una de las cosas que hemos encontrado

en nuestro archivo del "Telediario" es, precisamente,

esa acepción de gordito feliz

que ahora se llaman fofisanos.

Que es una de esas palabras que nos hemos inventado recientemente.

Vamos a ver la pieza y luego hablamos sobre que culturalmente

también es una valoración el estar gordito.

Actualmente tengo sobrepeso.

-Si dejo de comer, la depresión me come.

-Los análisis y todo me sale perfecto.

-Puedes matar al muerto o dejarlo vivo.

-Somos gordos pero saludables.

-Mentira, son obesos aparentemente sanos,

lo que se conoce como fofisanos.

Un estudio revela ahora que el 55 % de los españoles lo son.

-El fofisano no es un chollo para toda la vida.

-Tensión alta, colesterol, azúcar...

Si se tiene uno de estos factores de riesgo solamente,

además de exceso de peso,

se considera una persona obesa aparentemente sana.

Hay que tener dos factores de riesgo

para que se considere una persona enferma.

-El hecho de que no tengamos el problema ahora

y tengamos exceso de peso

quiere decir que estamos a tiempo de hacerlo. No que estemos libres.

-En otras palabras, todo pasa factura.

El 94 % de los obesos tiene, al menos, un factor de riesgo

según el mismo estudio del Hospital del Mar, Barcelona,

hecho a medio millón de españoles.

-Lo que necesito es hacer un poco de bondad.

-Caminar, coger la bicicleta. -Comiendo menos.

-Yo he perdido ya cuatro kilos.

-Esa es la mejor cura. Prevenir para evitar un disgusto.

Me gusta esa expresión de hacer bondad.

La gente hace bondad cuando no come... o cuando come.

¿Por qué no aclaramos todos esos conceptos

para que pudiésemos tener una serie de principios básicos

para poder hacer frente a la vida

y, sobre todo, a la sociedad de consumo en la que estamos?

Por los ojos, por los oídos, vemos cada vez más alimentos

que son buenísimos y que nos dicen que son 0 %

y luego nos encontramos que ese yogur 0 %

equivale a 15 azucarillos

que pensaríamos todos que estamos locos

si alguien ingiriese 15 azucarillos uno detrás de otro.

A ver, empiezo yo. Es un tema muy complejo.

Un poco lo que hemos estado hablando. La vida ha cambiado mucho

y la alimentación ha cambiado exactamente igual.

Ha hecho mucho daño ese concepto del obeso feliz,

el nombre de fofisano o gordibuenas,

porque también ese término existe.

Y en nuestro mundo se le llama el obeso metabólicamente sano,

que hasta un 25 % de los pacientes,

vistos en un momento de la enfermedad,

sobre todo muy precoz, no tienen nada en los análisis.

Eso no quiere decir, bajo ningún concepto,

que no lo vayan a tener, como sabe el doctor Albert Goday,

es cuestión de tiempo y, al cabo de un tiempo X,

esas complicaciones aparecerán. Lo que tú decías.

¿Dónde están las bondades? En España tenemos una cosa

que se llama la dieta mediterránea y la bondad está ahí, en ese entorno.

Otra cosa es hasta dónde, cuándo, y cómo, pero en el contexto

de lo que es dieta mediterránea,

es decir, una alimentación rica en fruta y verdura,

comer mucho verde, realmente diría que es eso,

reducir la carne, reducir azúcares y grasas.

Ese sería el punto de la bondad. A partir de ahí hay un mundo.

-Yo haría una puntualización en la edad pediátrica.

La lactancia materna.

La lactancia materna protege para la obesidad.

Es importante que luchemos porque haya lactancia materna

y más prolongada de la que existe ahora.

Ahora es, generalmente, la baja maternal,

que deberían prolongarla más

para poder tener un periodo más prolongado de lactancia materna.

-Yo, desde el punto de vista de la medicina darwiniana,

que es, en fin, lo mío, quería hacer dos puntualizaciones.

Primero: comer, alimentarse, nutrirse,

es una de las fuerzas fundamentales que tiene todo ser vivo.

Además, en nuestro caso, en la especie humana,

que tenemos esta gama, comer es divertidísimo.

Es muy divertido comer.

Es la cosa más divertida que se puede hacer con la ropa puesta.

Es muy divertido.

A todos nos encanta comer y todos disfrutamos.

Y, segunda cosa, quería hacer una aclaración

que le puede interesar a la gente respecto al azúcar.

Es curioso que en la naturaleza casi no existen alimentos dulces.

Salvo la miel...

y tres o cuatro frutas. Plátanos, uvas e higos muy maduros.

Prácticamente no existen en la naturaleza alimentos dulces.

Nuestros ancestros solo consumían algo dulce

cuando de higos a brevas se topaban con una colmena

y se jugaban el tipo

para quitarle a las abejas de hace 200 000 años la miel,

o un bosquecillo de higueras y se atracaban de higos maduros.

Por lo tanto, lo mismo, nuestro diseño evolutivo

no está capacitado

para asimilar la cantidad de dulces que comemos hoy día.

Que ahora que acaban de pasar las Navidades...

Yo, cuando era pequeñito, mi madre compraba los dulces de Navidad

el día antes de Navidad, los guardaba bajo llave,

que antes las despensas tenían llave, y se acaba una bandejita

cuando estábamos todos sentados. Éramos siete hermanos.

Hoy día se compran los polvorones en octubre.

Entonces, ese atracón de dulces...

Los polvorones en octubre y hay pastelerías

con repostería para perros. De todo.

Nuestro organismo no está diseñado,

no tenemos el diseño metabólico y genético para asimilar

la cantidad de dulces de acción... dulces rápidos, de los dulces,

que consumimos cada día, mañana, tarde y noche.

He oído la dieta mediterránea,

algunas de las cosas que hemos dicho,

pero mientras en el norte de Europa intentan aproximarse

a esa dieta mediterránea, nosotros, muchas veces,

intentamos huir de la dieta mediterránea.

Es fácil encontrarse con restaurantes de todo tipo.

Encontramos el japonés, chino, turco...

Podríamos poner de todas las partes del planeta.

Sin embargo, encontrar un restaurante mediterráneo...

Vende menos.

-En Internet se vende dieta mediterránea en cápsulas. Sí.

En una foto. Son unas cápsulas y pone dieta mediterránea.

Lo puedes comprar en categoría supreme.

Hay uno que es categoría supreme y es fenómeno.

Te tomas un perrito caliente y con el último trago de eso

te tomas una cápsula de dieta mediterránea supreme

y ya has comido dieta mediterránea.

Hoy día y que no se contenta es porque no le da la gana.

Pero todo eso es un disparate.

Ya, pero por eso lo he sacado a colación, para que se vea

el disparatado mundo en el que vivimos las sociedades opulentas

y que estamos tan contentos.

Hoy día la medicina es tan eficaz

para resolver los problemas realmente graves y esto

que estamos metidos en este desbarajuste

de dieta mediterránea en cápsulas.

De verdad. Meteos en Internet y ahí está.

-De todas formas, quizá tendríamos que matizarlo.

Por ejemplo, los esquimales, dietas ricas en pescado,

tienen las tasas más bajas de diabetes.

Y son dietas fundamentalmente de pescado rico en grasa.

Por tanto, yo creo que es complejo

y creo que hay unos factores culturales que son muy importantes.

Yo creo que el gran desajuste es el momento de la abundancia,

los hábitos culturales, que son diversos,

y la dieta mediterránea tiene un factor muy importante,

que es la diversidad, pero esta misma diversidad

no es lo mismo en la dieta mediterránea del norte de África,

donde el consumo de vino es muy bajo

en relación a la parte del norte del mediterráneo

que el consumo de vino es más alto.

O el consumo en el este es muy diferente que en el oeste.

La dieta mediterránea es compleja.

Hay un factor que es la diversidad,

pero esto es común en otras poblaciones.

A mí me parece muy importante es como...

He trabajado bastante en la fundación Alicia

con el equipo que formó Fran Adrià

y la diversidad es el factor más importante.

Es decir, yo creo que está bien

que nosotros defendamos la dieta mediterránea,

pero hay otras dietas que también se han mostrado beneficiosas

para modular la obesidad.

Antes hemos hablado de oriente.

En oriente hay poblaciones con muy baja tasa de obesidad y diabetes.

Puede ser genética, pero también hay factores ambientales.

-Estamos viendo que cada mochuelo a su olivo.

Para nosotros, la dieta mediterránea es más beneficiosa

que la dieta mediterránea a los japoneses.

El que estemos importando...

hábitos que nos están desequilibrando mucho

nuestra diversa dieta mediterránea está haciendo un flaco favor.

Los mediterráneos deben tomar mediterráneo,

los atlánticos dieta atlántica y... Un poco como ha pasado con la leche.

¿Por qué en España la leche sienta mal?

Porque tenemos mucha intolerancia a la lactosa.

De Francia para arriba, que su alimento base es la leche,

les sienta bien a todos. Genéticamente estamos diseñados

para que unos alimentos nos sienten mejor

dependiendo de la disponibilidad de alimentos de la zona.

¿Esa gran globalización que está haciendo?

Pues que estemos comiendo los mediterráneos

cosas que no hemos comido nunca

y para los que genéticamente no estamos preparados.

Que eso nos engorda... Yo que sé.

Seguramente que algo está haciendo.

Sería deseable, entonces, una especie de análisis

en un momento determinado de la vida

en donde todos los factores genéticos diesen un resultado.

Usted puede comer esto, esto, esto...

Claro, eso es donde vamos, la nutrigenética o nutrigenómica.

Ese mundo por ahí va. Un médico muy importante español

que se llama doctor Ordovás que es a lo que se dedica.

-Las migraciones son distintas.

He trabajado en un proyecto europeo como el impacto de los genes

y la nutrición del mediterráneo y la emigración.

No es lo mismo que un rumano, o una zona, venga a España,

que venga alguien del norte de África. El impacto es distinto.

Es decir, estoy de acuerdo con lo que decía Susana

en el sentido de que, probablemente,

los cambios que nosotros estamos imponiendo son muy rápidos

y no dan lugar a un cambio cultural.

Es decir, los cambios necesitan una cultura, unos hábitos,

una forma, para que nosotros nos adaptemos a este cambio.

Y es muy rápida la introducción de determinadas cosas.

Las migraciones no tienen nada que ver con lo que sucedía hace 50 años.

Uno se casaba con la vecina del otro pueblo cuando iba una fiesta mayor

y hoy en día uno se casa porque ha ido al Erasmus

y conoció a un chico finlandés o conoció tal...

y, por tanto, la relación de genes y ambiente

es mucho más potente y diversa que era antes.

Tenemos otra noticia del "Telediario"

que yo creo que está bien que la veamos

para poder hacer avanzar nuestro debate.

Ya les adelanto la pregunta. El periodista de la redacción

de los informativos se preguntaba si la diabetes

se puede curar definitivamente. Vamos a verlo.

El parche cutáneo tiene el tamaño de un sello.

Un centenar de micro agujas detectan el nivel de azúcar en sangre

y administran la insulina necesaria.

Las personas con diabetes tipo I

podrían confiar en este dispositivo inteligente

diseñado por el ingeniero biomédico Zhen Gu

con el que hemos hablado por teléfono.

-De momento, es un parche al día por persona.

En el futuro esperemos que pueda ser para un par de días

o incluso para una semana.

-Este invento acabaría con los pinchazos.

De momento, se ha probado solo en ratones.

Falta el diseño de un ensayo clínico y las pruebas en humanos.

Los expertos dicen que hay que valorar el peso de la persona

y su sensibilidad a la insulina.

-El parche será personalizado. Dependerá del peso y de la carga.

-Su inventor asegura que puede estar listo en tres años.

Otros expertos dicen que podría ser algo más, hasta cinco años.

Yo creo que en el alma de cualquier diabético sale esa duda

de: "¿Algún día se podrá curar definitivamente eso?

¿Habrá un tratamiento que nos evite tener que pincharnos,

tener que hacer ejercicio, tener que comer determinadas cosas?".

¿Me lo pregunta a mí? Sí, claro.

Puedo mirar hacia...

Mire, yo creo que la diabetes tipo II es muy difícil que se cure.

Se puede prevenir, pero difícilmente la curaremos.

Es una enfermedad muy relacionada con el ambiente, con la cultura,

con el envejecimiento y, por tanto, difícilmente...

La podemos prevenir,

probablemente podremos prevenir el 80 % de las diabetes tipo II,

tal como hemos dicho ya,

porque sabemos que hay unos factores ambientales que podemos modificar.

De hecho, por ejemplo, ha bajado mucho el cáncer de pulmón

desde que se ha reducido el tabaquismo.

Y esto es seguro. Si cambiamos hábitos, va a bajar.

La diabetes tipo I se puede curar. Y se podrá curar.

¿Por qué la diabetes tipo I se podrá curar?

Hay dos vías.

Una, si la vamos a curar, y otra si vamos a evitar el pinchazo.

Curar... Cuando sepamos un poco más

de por qué en un niño aparece la diabetes,

cuando sepamos la causa, podremos actuar.

Como aún no sabemos la causa que provoca la diabetes,

somos un poco ciegos en curar la diabetes tipo I.

Sabemos que hay un factor...

un virus, algo, un tóxico,

que desencadena una reacción autoinmune.

Y esto es como un amplificador, como un altavoz.

Y cada vez sabemos más de este amplificador,

cómo podemos actuar aquí.

Yo creo que aquí hay vacunas que se están trabajando, muy sólidas,

tanto nano vacunas como vacunas dendríticas, etc.,

que podrán evitar este efecto amplificador

y, por tanto, podrá limitar mucho más la enfermedad.

Si sabemos un día cuál es la causa, el "primum movens",

podremos curar esta enfermedad,

porque esta variabilidad de ambiente tiene menos importancia.

Mientras, nosotros tenemos factores que hemos avanzado muchísimo.

Hoy día se pueden tomar células de debajo de la piel, fibroblastos,

y los podemos convertir, no ya pasando a células madre,

sino directamente, a células que producen insulina.

Esta metodología está muy avanzada.

Cuando nosotros tenemos... Y es idéntica,

porque yo le tomo células de la piel a usted y sus genes son idénticos.

Yo me tomo las mías y son idénticas.

Por tanto, el factor rechazo externo se va a disminuir mucho.

Evidentemente, tenemos que hacer armazones, etc.,

para que no haya el ataque inmune, o tendremos que dar esta vacuna,

pero, probablemente, por aquí hay camino.

¿Para cuándo?

No digo que se vaya a curar mañana, pero...

Realmente tiene fin esta diabetes. Para mí tiene fin esta diabetes.

No pone fecha.

Bueno, depende de cómo avancemos en el conocimiento.

Es difícil poner fecha en investigación.

Nadie sabía que el ulcus, lo que es una llaga,

una úlcera de estómago, se podría curar con un antibiótico,

Hasta que descubrimos que había un germen, un "Helicobacter pylori"

que, tratado con antibiótico...

Y ahora a nadie le cortan el estómago, le cortan el frénico,

para curar su úlcera de estómago.

Por tanto, igual, cuando nosotros...

y la gran revolución de la biología a final del siglo XX,

como fue la revolución de la física al final del XIX,

nos va a permitir, y nos está permitiendo cada vez más,

tener instrumentos para lo que le digo en diabetes tipo I.

Ahora, el tiempo... Ya me gustaría saberlo.

¿Y para la diabetes tipo II?

Estoy totalmente de acuerdo con Ramón.

La diabetes tipo II no se cura, porque tiene una base genética,

con lo cual, igual que él dice que se pueden parar esos ataques

de virus o de tóxicos, aquí, en los genes, como no se los cambies,

en principio, hoy en día, no es posible,

pero sí se puede retrasar.

Es decir, si una persona controla la obesidad,

controla la alimentación, controla los factores de riesgo,

no es lo mismo que le aparezca la diabetes con 25 años, la tipo II,

o con 30, a que le aparezca con 70 o con 80.

Realmente hay una diferencia enorme. Entonces, ahí, es donde...

Hoy en día, todos, a nivel individual,

podemos hacer algo porque no nos aparezca diabetes

y es cuidarnos. Yo eso lo veo clarísimo.

Eso no hay que esperar años para la investigación.

Y el otro tema es que, para poderse beneficiar de todos esos avances

que ahora Raquel nos cuenta de la administración de insulina...,

hay que estar bien y para eso hay que cuidarse.

Porque si ya tienes dañados los ojos, el riñón, el hígado, todo dañado,

no te beneficia nada. Entonces, el mensaje, es que, probablemente,

niños de ahora, en un futuro, pueden tener arreglo,

siempre y cuando estén bien.

Se hayan cuidado de niños, de adolescentes y de adultos.

Esa es mi opinión. -Sí.

Yo creo que, cuando nos mostraban lo del parche,

es una manera de tratamiento.

Es un avance para la administración de la insulina.

Yo creo que hay que transmitir

que ahora tenemos muchas posibilidades de tecnología

para el tratamiento de la diabetes.

Es decir, que no solamente las plumas que habéis puesto en el mensaje,

sino que también tenemos las bombas de infusión,

que van administrando insulina

según las necesidades que nosotros programamos,

sistemas de monitorizar la glucosa continuamente

e incluso en la actualidad tenemos bombas que reciben esa información

y que actúa sobre esa bomba.

Es decir, si predice que hay un riesgo de hipoglucemia,

la bomba para la administración de insulina

y, cuando se ha superado ese riesgo de hipoglucemia,

la bomba se pone en marcha.

Mientras esperamos la maravilla de la curación de la diabetes tipo I,

tenemos muchos avances tecnológicos para el tratamiento de la diabetes.

Entonces, nuestros niños y adolescentes con diabetes

están muy bien controlados en general

y llegan sin complicaciones, o con complicaciones más tardías,

a la edad adulta.

Yo creo que ese es el mensaje más esperanzador

que hay en la actualidad.

¿Qué vamos a hacer entonces? Desde el punto de vista darwiniano,

para la diabetes tipo II,

tenemos que ser lo más paleolíticos que podamos.

La moda del paleoestilo de vida

y del paleotrainning, paleodieta...

Lo más paleolíticos que podamos.

Eso, como no me lo traduzca usted a cosas concretas...

Hombre, tampoco se trata, como decía, de vestirse con pieles

e ir al supermercado con una lanza como cazando cosas, no,

pero un poco ir hacia nuestro diseño.

Ir a estar de acuerdo con nuestro diseño.

Es lo que estamos diciendo aquí todos con otro tipo de nombres.

Comer poco, hacer mucho ejercicio...

Comer variado. -Eso, lo que comentaba Ramón antes,

se topa con la realidad. Es decir, hay que andar, hay que tal,

pero sales a una calle que es una acera así de estrecha

con unas escaleras que no se pueden subir

porque el diseño del edificio es imposible,

el horario de trabajo es imposible...

Un poco lo que tú decías de este laboratorio...

del "living lab" es de donde van a salir soluciones paleolíticas,

pero las tenemos que generar ahí.

Por ejemplo, ahora el mundo de la arquitectura,

o cambia y hace unos diseños de ciudades donde...

Porque es que... ¿ahora que hacemos? O vivimos en una ciudad,

un núcleo imposible lleno de ruido y tal,

o la gente se va fuera de la ciudad

y para hacer cualquier recado tiene que ir en coche.

Ese diseño es malo. Habrá que generar en "living lab"

algo que haga barrios donde la gente pueda andar,

donde la gente tenga comercio cerca, no sé...

Luego, cuando tengamos hecho el barrio, doctora,

vendrá ese fenómeno que se llama gentrificación

en donde esos barrios se ponen de moda,

la gente tiene que irse porque no puede pagar el alquiler,

llegan unos ricos nuevos y ponen la pastelería para perros.

(RÍEN)

¿Eso entra en la paleodieta? -No, eso no. Eso no es paleolítico.

Tengo un minuto y me gustaría recordar

los libros de nuestros invitados.

Empezaremos por aquí, el doctor Ramón Gomis,

en este libro de la Universidad de Valencia,

"¿El final de la diabetes?".

Ya hemos oído claramente cuál es su respuesta.

Sí habrá final para la diabetes tipo I.

No hay final para la diabetes tipo II.

Se puede retrasar, se puede hacer algo distinto.

"El mono obeso", del doctor José Enrique Campillo,

el doctor Campillo, editado por Crítica

y, la verdad, es que se deja leer muy bien.

Habla de la sociedad de la opulencia, de la obesidad,

de todo lo que hemos hablado esta noche.

Y tengo tres libros aquí de la doctora Susana Monereo.

Algunos son muy prácticos.

De hecho esto es una guía práctica de "Saber vivir".

"Puedo adelgazar" en la biblioteca de Manuel Torreiglesias.

Está editado por "Saber vivir" de TVE.

Tengo aquí otro libro de la Fundación BBVA.

"Nuevos retos en la prevención de la obesidad".

Y un tercer libro de "La obesidad en el tercer milenio"

que ha llegado ya a la tercera edición,

lo cual significa que todo ello es muy importante.

Nos tenemos que ir. Nos vamos, de hecho.

Siempre hay esos tópicos, cuando acaban los programas,

de "nos tenemos que ir".

A mí, a veces, cuando lo oigo, digo: "¿Adónde, adónde se va usted?".

Nos vamos. Terminamos.

Les esperamos la próxima semana después de darles las gracias

a nuestros invitados y también a ustedes

por seguirnos desde sus casas.

(Música créditos)

  • Vivir con diabetes

Millennium - Vivir con diabetes

13 feb 2017

La diabetes afecta aproximadamente a 285 millones de personas en todo el mundo y según estimaciones de la OMS, en 2030 la sufrirán más de 400 millones. El diagnóstico y la prevención siguen siendo las asignaturas pendientes. Hablaremos del aumento de la diabetes y de las investigaciones.

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