www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4623543
Millennium - Riqueza natural - ver ahora
Transcripción completa

En muchas ocasiones leemos y nos dicen que España

tiene un gran patrimonio natural

y nosotros no nos lo acabamos de creer.

Pensamos qué habrá detrás de esas noticias

que nos cuentan tan a menudo.

Y, realmente, tenemos ese patrimonio.

Por ejemplo, hay más de 45 ubicaciones

que son Reservas de la Biosfera

y también hay cinco lugares

que son Patrimonio General de la Humanidad.

Noticias que otros países no tienen, como por ejemplo Estados Unidos.

Hoy queremos dedicar nuestro programa a saber si la conservación,

para qué sirve conservarlos y demás, en nuestro programa,

pero hay una segunda cosa.

Quisiéramos dedicar este programa a uno de sus creadores.

Hace más de 20 años dos personas,

Joan Lluís Goas y también Lluís Oliva

se pusieron de acuerdo para hacer "Millennium".

Luego las cosas fueron evolucionando

y ahora la noticia última es la desaparición, la muerte,

de Lluís Oliva, uno de los dos.

Quisiéramos dedicarle este programa a su memoria

y también darles las gracias a todos los espectadores

que en el tiempo han sido seguidores de "Millennium".

Gracias y bienvenidos.

(Música cabecera)

En su libro "Los pájaros que duermen en el aire",

la bióloga y escritora Mónica Fernández Aceytuno

homenajea en el título a los vencejos,

unas aves que logran el extraño milagro

de reposar suspendidas en el aire.

En la naturaleza, como nos recuerda también

el activista y divulgador Joaquín Araujo,

la poesía brota en cualquier momento.

Pocas cosas más poéticas,

desde luego, que plantar un árbol todos los días, como ha hecho él,

e intentar juntar... o juntar poesía y activismo,

que son dos actividades, aparentemente, contrapuestas.

Es lo mismo que hace Alejandro Fernández Riba,

quien lucha, desde un pueblo de Toledo,

contra el tráfico de animales

y la extinción de algunas especies patrias,

se llaman así...

Y, aunque Juan Carlos del Olmo,

Secretario General de WWF España,

ya no se encadena, como hacía antes, para salvar árboles,

sigue desarrollando su importante labor de defensa del medio ambiente

sobre el terreno y enfrentándose

a poderosos intereses económicos.

Si me lo permiten decirlo,

nuestros invitados de hoy son cuatro poetas,

pero también cuatro guerreros que nos hablarán de hoy...

nos hablarán hoy de por qué podemos estar muy orgullosos

de nuestra biodiversidad,

pero también queremos que llamen la atención

sobre las alarmas que tenemos que preocupar...

de las que nos tenemos que preocupar y de las que nos tenemos que ocupar.

Al grano. Joaquín Araujo. Bienvenido.

Gracias, bien hallado.

Quisiera presentarlo como naturalista, como escritor,

como director, realizador, guionista,

presentador de documentales,

colaborador de TVE desde hace más de 40 años.

Su trayectoria ha sido reconocida con diversos premios.

Su último libro publicado es este:

"111 aleteos", editado por SEO Bird Life,

y que tengo aquí en mis manos. Y que es un libro manuscrito.

Que es un libro manuscrito... Es cierto.

Sí, sí. Es otra pequeña y desafiante tarea

la de la época de los ordenadores,

de los dictados que se transforman inmediatamente en palabras,

el trabajar todavía con las manos.

La caligrafía es también un elogio a la vida lenta,

al ser capaz de pensar al tiempo que escribes,

al convertir en una filigrana, en un paisaje,

tu propio papel de escribir

y la poesía de la naturaleza también exige, a veces,

el que desafiemos un poco al tiempo presente

con algo que fue básico en la cultura de todos los tiempos,

porque la inmensa mayor parte de la cultura

se escribió con plumas de ave y sobre papeles.

Hay algo que me da mucha envidia, Joaquín, que es que usted,

con sus dineros que iba ganando compró un bosque...

Sí, así es.

Y vive en el bosque. Desde hace 40 años.

Usted solo. No, tengo familia, pero...

No, pero me refiero a que... No, pero he pasado...

Esta es otra peculiaridad de los naturalistas.

Hasta cierto punto vamos un poco al contrapelo,

a contracorriente de los estereotipos de esta civilización.

El estar solo es una de las formas de merecer el paisaje,

de entender la propia naturaleza.

El estar muy acompañado es una de las formas de distanciamiento,

de embadurnarnos de contaminación acústica

e incluso de contaminación mental

y es difícil entender qué es lo que está proclamando la naturaleza.

Es difícil llegar a introducirse en las tramas de la vida

si no se vive dentro, en mi caso de un bosque,

cultivando la tierra, que también enseña mucho,

pero al mismo tiempo escuchando.

¿Usted ha plantado un árbol cada día de su vida?

Sí, evidentemente, pero se entiende, espero,

que yo los planto como todo personaje sensato,

entre noviembre y marzo.

Suelo plantar unos 1000 árboles al año.

Lo que pasa es que un día descubrí

que había plantado uno por cada día de mi vida.

Yo he vivido 25 000 días y he tenido la inmensa suerte,

el gran privilegio, de haber plantado 25 000 árboles con mis manos.

Inducidos hay un par de millones más por ahí.

Enhorabuena y felicidades. Muchas gracias.

Gracias también por estar aquí con nosotros.

Voy a presentar a nuestro siguiente invitado.

Es el señor Alejandro Fernández Riba.

Ingeniero industrial, matemático y ecologista.

Fundador y presidente de la Fundación FIEB, F-I-E-B,

para la investigación en Etología y Biodiversidad.

Desarrollan proyectos de estudio tecnológicamente innovadores

para la protección de especies amenazadas.

Su batalla contra el visón americano,

y que no se extinguiera el europeo,

da algunas secciones sobre las luces y sombras del movimiento ecologista.

A ver si conseguimos contárselo a nuestros espectadores...

que no sepan del asunto.

Los visones americanos matan...

a los europeos, a los españoles,

en este caso concreto, a los autóctonos,

¿y por qué sucede eso?

A ver, el visón americano es una especie invasora, que se llama.

Es una especie que no es...

que no estaba en el origen en el ecosistema español ni europeo.

Utiliza o compite en el mismo nicho ecológico que el visón europeo.

El visón europeo es una especie, es un mustélido, que hay en Europa

que antes tenía una presencia bastante fuerte

en todo el territorio europeo

y que ahora se han ido reduciendo las poblaciones, básicamente,

a tres pequeñas poblaciones.

Una en Estonia, otra en el delta del Danubio

y otra en el norte de España.

Parece ser que quedan también algunos ejemplares en Francia,

pero no está claro. A ver, la desaparición y el declive

del visón europeo está íntimamente vinculada

al crecimiento del visón americano.

Hay depredación directa, pero no es el principal problema.

El principal problema es que ocupan el mismo nicho ecológico

y el visón americano es una especie mucho más potente

y agresiva en ese nicho, pero hay muchas otras razones

para el declive del visón europeo, ¿no?

He de decir que, realmente, FIEB...,

siendo honestos, FIEB lidera pocas cosas.

O sea, FIEB es una herramienta que nosotros prestamos

a diferentes entidades y organismos públicos

para ayudarles a desarrollar proyectos concretos.

Uno de ellos lo lanzamos hace años de la mano

de la Coordinadora Española de Defensa del Visón Europeo,

del conjunto de las Comunidades Autónomas y del Ministerio,

y lo que hicimos fue poner la Fundación a su disposición

para desarrollar un centro de cría en cautividad

que, luego es verdad que ha sido, yo creo, que bastante innovador,

pero que es una herramienta más

de esa estrategia de protección del visón europeo.

Desde ese punto de vista, la verdad es que en FIEB

luchamos poco contra el visón americano.

La lucha contra el visón americano es un prerrequisito,

en estos momentos necesario, para poder esperar...

una vuelta al crecimiento de las poblaciones de visón europeo,

pero realmente esa estrategia se está llevando desde otros vehículos.

Nosotros en FIEB nos concentramos en que los visones europeos

que nos lleguen estén en las mejores condiciones posibles,

en que desarrollemos nuevas técnicas

para conseguir que los animales críen en cautividad,

que hay muchísimos problemas, que se pueden comentar,

aunque no creo que sea este el momento,

y nuestra función es meramente instrumental.

Es que lleguen visones europeos

y que salgan muchos más de los que lleguen de nuestras instalaciones.

Y uno de los retos que tenemos ahora es que además esos visones,

una vez salen en nuestras instalaciones,

tengan las herramientas suficientes

para poder sobrevivir en el medio natural,

que no es un tema fácil cuando uno ha nacido en cautividad.

Muchas gracias.

Les he hablado antes de este libro:

"El país de los pájaros que duermen en el aire",

de Mónica Fernández Aceytuno, editado por Espasa.

Ella está aquí, el libro está aquí, gracias por venir...

Gracias a vosotros. Y la primera pregunta es muy obvia:

¿a qué debe usted esa pasión que tiene por el vencejo,

el pájaro que duerme en el aire?

Pues no lo sé. Supongo que el asombro, ¿no?

De... De pensar que, en unos días,

todas las ciudades y pueblos españoles

van a estar cubiertos de vencejos.

Damos mucha importancia a las nubes, damos mucha importancia al tiempo,

estamos preocupados de si llueve o no llueve,

pero pensar que hay pájaros que vienen desde África para anidar...

Recorriendo miles de kilómetros, a veces incluso sobrevolando el mar,

para anidar en nuestras casas, en nuestras viviendas,

nuestras ciudades, porque ahora, en cuanto cesen las lluvias,

van a aparecer insectos en el aire y estos pájaros vienen a buscarlos,

anidan aquí y de noche se elevan mil metros

y duermen mientras vuelan.

Entonces, que nosotros, desde ya, porque ya han empezado a entrar

los primeros por Cádiz, estemos durmiendo

y arriba haya pájaros volando, a mí me parece maravilloso.

Y ese es, como tu bien has dicho, un homenaje...

a estos pájaros,

y es el resumen de un asombro de las cosas que no es que yo sepa,

porque realmente cada uno de nosotros solo abarcamos un pequeño territorio

de visión, pero personas que están en contacto con la naturaleza,

marineros, agricultores...

montañeros que te cuentan cosas maravillosas...

Me parecía que había que recogerlas

y me he permitido el poner este pájaro,

que yo tengo debilidad por él, que es el vencejo, pues en el título

de "El país de los pájaros que duermen en el aire"

en homenaje a las cosas extraordinarias que nos rodean

y desconocemos muchas veces.

Muchas gracias. Gracias a ustedes.

El señor que se encadenaba a los árboles.

Ese podría ser el título de una película. ¿Sí o no?

Sí, sí. Sería un buen título. Él es Juan Carlos del Olmo.

Es secretario de WWF España.

Cámbienle el nombre, porque es dificilísimo.

Naturalista, anillador de aves,

colaborador en diferentes estudios sobre especies amenazadas.

Preside la Fundación Doñana

y es asesor del Ministerio Agricultura, no sé qué, no sé qué

y Medio Ambiente... Español.

De ese joven que se encadenaba a los árboles

y que ocupaba la finca Crabañeros, ¿qué queda?

Bueno, espero que quede todo, porque, realmente,

la misma pasión con la que..., no yo,

sino muchísima gente de mi generación,

que digamos que somos una generación imbuida

sobre todo por Rodríguez de la Fuente,

que nos hemos dedicado durante mucho tiempo

a defender el medio ambiente en España en aquellos años,

espero que la misma pasión la necesitas todos los días

u hoy en día para defender la naturaleza

y para seguir luchando por el medio ambiente. Quizá más.

Ahora, lo que pasa, es que los métodos necesariamente

no son encadenarse a los árboles. Hoy trabajamos de otra manera.

Utilizamos otras muchas herramientas, pero, al final, lo que pretendemos

es lo mismo, es parar la destrucción del medio ambiente

y redirigir el modelo de desarrollo en una dirección

en que logremos vivir en armonía con nuestro planeta.

¿Qué haría usted en el Paseo del Prado?

¿Haría como la baronesa von Thyssen? ¿Se encadenaría al árbol?

¿Patrocinaría esa remodelación que pide a gritos,

aunque los árboles son los que pueden pagar el plato roto?

Bueno, yo creo que en una ciudad cada árbol es un tesoro

y cualquier obra, cualquier remodelación,

cualquier adaptación que se quisiera hacer,

tiene que hacerse manteniendo al máximo ese patrimonio natural.

En una ciudad como Madrid,

con los niveles de contaminación que tiene en este momento,

cada árbol, para nosotros, tiene que ser un tesoro que cuidemos.

Por lo tanto, no concibo ninguna remodelación ni ningún tipo de obra

que implique eliminar

lo que son auténticos monumentos naturales de nuestra ciudad.

Muchas gracias.

Ya tienen ustedes una idea de nuestros cuatro invitados.

Vamos ahora a nuestro reportaje, que nos permitirá avanzar,

tal como les digo siempre, en el debate, en la tertulia,

de este programa que están viendo ahora.

(Música)

Jardines de esponjas nunca vistos,

campos de estrellas plumosas,

anémonas capturando a sus presas.

Estos paraísos de diversidad y color

forman parte del ecosistema marino español,

un gran desconocido lleno de sorpresas.

En Canarias hay presencia de cinco tipos de tortugas marinas

de las siete que existen en todo el mundo.

La práctica totalidad de los cetáceos que están en nuestras aguas,

que son hasta 27 especies, pues están también presentes en Canarias.

Encontramos también maravillas en la superficie marina

del Atlántico y Mediterráneo,

considerado una importante zona de paso

para la migración de cetáceos.

"¡Avistamiento!".

El Proyecto Indemares supuso un antes y un después

en la conservación de la superficie marina española,

gracias a un extenso trabajo de investigación oceanográfica.

La tarea se consolida ahora con Indemares,

el mayor proyecto de conservación marina de Europa,

una iniciativa coordinada por la Fundación Biodiversidad

que busca la implicación de todos los sectores.

Para proteger algo y para amarlo, lo primero que necesitas, es conocerlo.

Entonces, hay que basarse en el conocimiento científico,

hay que mejorarlo allí donde todavía hay lagunas,

que hay lagunas muy importantes de conocimiento en el medio marino,

y tenemos que conseguir involucrar a todos los sectores.

Nuestras riquezas están sometidas a múltiples amenazas

como la contaminación acústica o la basura.

De hecho, el 60 % de las tortugas marinas rescatadas

aparece así, enredadas. Y hay más peligros.

La pérdida de biodiversidad.

Cuando desaparecen especies o hábitats, eso supone siempre

un descalabro en las cadenas ecológicas y tróficas.

La contaminación.

La introducción de energía en el medio.

Por ejemplo el ruido.

El ruido submarino es una amenaza clara.

La introducción de especies alóctonas,

que son especies invasoras, que no son las propias del sitio

y que muchas veces desplazan, asfixian, a las existentes.

Hemos avanzado también en protección de tortugas.

Se han hecho algunos proyectos de marcaje y de suelta de tortugas

y también hemos hecho... Hemos lanzado un plan de emergencia

para el rescate de la nacra, que es este gran molusco bivalvo,

esta riqueza que tenemos en nuestros mares

y que está ahora mismo en peligro de extinción.

Gracias a la gran variedad de climas y paisajes,

España es el país con más biodiversidad de toda Europa.

Además, en los últimos años ha aumentado la superficie marina

protegida del uno al ocho por ciento.

¿Y por qué es tan importante el cuidado de nuestro ecosistema?

No solamente porque sea fuente de recursos económicos,

energéticos y alimenticios.

También es fundamental para el bienestar social

y la salud de los seres humanos.

Recordemos que el agua regula el ciclo de la vida.

¿Cómo podemos proteger el patrimonio natural de España?

¿Es posible lograr un mayor rendimiento económico

de estos hábitats?

¿Por qué a los españoles,

que es una de las cosas que me llama la atención,

cuando les hablan de la riqueza natural,

de nuestro patrimonio, no acaban de creérselo?

Parece que les estemos mintiendo.

Bueno, yo creo que estamos tan acostumbrados en España

a vivir en un país tan rico, tan biodiverso todavía,

que al final no le damos importancia.

Eso que vemos casi cada día cuando salimos.

En una ciudad, por ejemplo, como Madrid,

tú sales a la plaza de España y estás viendo volar buitres negros,

águilas imperiales...

Y a muy poco que te alejes de la ciudad,

y eso pasa en casi cualquier ciudad en España,

estás rodeado de naturaleza todavía muy bien conservada

y que está desapareciendo en toda Europa.

España es un país con una biodiversidad muy importante.

Tenemos casi el 50 % de todas las especies de fauna y flora

en Europa en nuestro país. Una variedad de hábitats increíbles.

No solamente terrestres, sino, como hemos visto en el reportaje, marinos.

Y, realmente, falta un nivel de conciencia sobre lo exclusivo

y lo único que es el patrimonio natural que todavía tenemos.

Dicho esto, también es verdad que hay que decir que esa biodiversidad,

que es muy rica, se está perdiendo a una velocidad enorme

y es fundamental que la sociedad española entienda

la suerte que tenemos y la importancia que conservarla

para nuestro propio...,

no solo per se, sino para nuestro propio bienestar.

-Yo pienso que, si puedo decir lo que pienso...

¡Sí, por favor!

Pienso que... no sabemos... leer la biodiversidad.

O sea, realmente,

muy pocas personas, entre las que me incluyo,

podrían nombrar ahora mismo el árbol que vive debajo de su casa.

Muy pocas personas

ven los pájaros o ve una flor

y podría decir exactamente cómo se llama.

No sabemos leer la naturaleza.

Es imposible que te guste la poesía si no sabes leer.

La naturaleza, lo ha dicho Joaquín, es poesía,

pero no sabemos leerla porque no sabemos.

Y, entonces, eso es importante.

No vamos a apreciar la biodiversidad,

o una música, si no entendemos la música.

En este caso sí apreciamos los paisajes, en general,

pero cuando vas a nombrarlos es muy difícil que alguien

te dé el nombre de cualquier planta con la que conviva habitualmente.

Antes era más fácil.

Hace unos días...

Hace tres días, estuve en Salamanca y me dieron a comer pamplinas.

Allí les llaman marujas. Es una plantita que es ruderal,

crece en los caminos, y antes se tomaba en ensalada.

Bien, hemos perdido todas estas cosas, hemos perdido,

además, esos nombres también,

y esto nos está llevando una pobreza muy grande.

Yo veo... A nosotros, como especie,

me veo como en un precipicio en el que estoy sujeto,

estamos sujetos, nuestra generación,

por una red que estamos cortando a trocitos.

Porque la biodiversidad es esa red, esa trama, actual,

porque ha habido otras biodiversidad es en otros tiempos,

de la que nosotros formamos parte y estamos cortando a trocitos

sin darnos cuenta. Otras veces no somos nosotros.

Sencillamente se está deshilachando.

Y nosotros... Es el tapiz que nos sujeta aquí.

Esto, si no lo hacemos por poesía, por sentido práctico.

Porque, realmente, a nosotros, lo que nos sostiene,

como la raíz de un árbol, es la biodiversidad.

Les propongo un ejercicio,

y es empezar a coger los grandes problemas

que hay en la biodiversidad para intentar definir, más o menos,

esas características que los convierten en un problema

y, sobre todo, si tienen solución. ¿Vale?

Empezamos, por ejemplo... ¿Doñana?

¿Quién quiere hablar de Doñana?

Voy a dejar Doñana a Juan Carlos que yo creo que...

Es imposible encontrar un mejor interlocutor

para que nos hable de Doñana.

Pero sí que, respecto de los problemas de la naturaleza en España

y el valor que tienen, yo creo que es muy importante partir

de, para mí, una premisa clave. Y es que uno protege lo que valora.

Y creo que en España tenemos un problema grave

circunscrito al tema del naturaleza,

y es una autopercepción que, en muchos casos,

casa mal con los indicadores objetivos.

Y el caso de la naturaleza es un ejemplo.

Yo creo que en términos de biodiversidad

lo primero que tenemos que hacer es ponerlo en valor,

porque como sociedad no vamos a darle

unas prioridades de protección.

Mientras el conjunto de la sociedad no esté orgullosa

y valore lo que tiene y ese es un tema absolutamente crítico...

Pero es autopercepción negativa.

Yo creo que en España es muy habitual

y creo que es que tenemos un problema grave

en cómo comunicamos las cosas, ¿no?

Estamos hablando de la naturaleza,

pero si uno mira, por ejemplo,

escucha los medios de comunicación en España,

uno tendría la percepción de que, por ejemplo,

España es una democracia de extraordinariamente baja calidad.

Sin embargo, uno se va a los indicadores objetivos,

me da igual que indicador utilices,

el de Freedom House, el de "The Economist"...,

y sale extraordinariamente bien.

Muchísimo mejor que la mayoría de las democracias europeas.

Si uno analiza en términos de tolerancia

cómo es la sociedad española,

la verdad es que siempre la vas a encontrar

entre los países nórdicos y, por supuesto, en la cabeza.

Sin embargo, hay una autopercepción o una autoflagelación

que yo creo que nos hace un daño extraordinario.

Porque si no valoramos lo que tenemos,

difícilmente lo vamos a proteger.

Y yo creo que en la naturaleza,

desde luego, ese problema lo tenemos clarísimamente.

Si me preguntas a mí cuáles son los tres principales retos

en la protección de la naturaleza de España, desde luego, para mí,

el primero es ponerlo en valor. Yo creo que hay un ejemplo mundial,

que es Costa Rica, que es un país que no tenía nada especial

respecto a lo que los rodea

y hace de la marca de la defensa del naturaleza el eje principal

de su identidad nacional y lo convierte, no solo en un elemento

que le ha permitido proteger su propia naturaleza,

sino que lo convierte en su principal motor de desarrollo económico.

Lo primero es poner en valor lo que tenemos

y la gente tiene que ser consciente de eso.

Igual que la gente protege la catedral de su pueblo,

tiene que proteger con uñas y dientes cada una de las especies

y cada uno de los hábitats y cada uno de los elementos naturales

que tenemos en este país.

Yo creo que hay un segundo problema gravísimo en España

y es la no transversalidad

del movimiento de la defensa de la naturaleza,

y eso es un problema gravísimo que yo me encuentro permanentemente.

Está demasiado politizada la defensa de la naturaleza

y amantes de la naturaleza los hay con todas las ideologías.

Es un tema absolutamente transversal.

Y mientras no seamos capaces de ponernos de acuerdo

en esos cimientos básicos, es extraordinariamente difícil.

Luego, para mí, hay un tema también importantísimo

que es la conectividad de los hábitats.

Y además estoy encantado de..., hace unas semanas, WWF publicó

un proyecto en el que lleva trabajando desde hace muchísimos años

de conexión de hábitats naturales y, a nivel mundial,

pero también a nivel español,

estamos tendiendo a hiperproteger determinadas áreas

asumiendo que en todo lo demás

se puede hacer lo que a uno le dé la gana. ¿No?

O sea, lo destruyó todo pero, mira, estas pequeñas islitas las protejo.

Yo creo que es un problema extraordinariamente grave

que tenemos que cambiar.

La mentalidad, la forma en que organizamos el territorio...

Cambiar la forma en que organizamos y montamos las infraestructuras,

la forma en que diseñamos las ciudades

y tenemos que conectar los entornos naturales.

Un entorno natural no conectado es un entorno natural

que, a medio plazo, muere.

Y mientras no partamos de esa base de que por mucho que yo lo proteja

un entorno aislado acaba muriendo, yo creo que no vamos a poderlo resolver.

Y Doñana, pues lo siento, dejo a Juan Carlos que nos hable.

-Bueno, Doñana...

En realidad, poca gente sabe que nuestra organización a nivel mundial

nace en Doñana, nace en los años 60, en el año 61 a nivel internacional,

y nace como Fondo Mundial para la Naturaleza,

precisamente para recaudar fondos para comprar las tierras,

el corazón de Doñana para evitar la transformación

en cultivos de eucaliptos y de pinos, que entonces se estaba promoviendo

durante la dictadura.

Se compraron las primeras 6000 ha, luego se siguen comprando

para avanzar en la protección

y poco después se crea el Parque Nacional.

Por lo tanto, llevamos involucrados en la construcción de Doñana

muchos años. En aquellos años, las tierras húmedas, las marismas,

estaban consideradas como zonas insalubres

y había un proyecto para desecar todas las marismas.

Hay que tener en cuenta que las marismas de Doñana

ocupaban 200 000 ha en el delta del río Guadalquivir.

Y, además, se consideraba que eran tierras improductivas

y se estaban transformando para poner arroz

y como digo, para transformar en producción de madera.

Doñana es un buen ejemplo de lo que está ocurriendo

con los espacios protegidos y con la naturaleza en España

y en toda Europa porque es un lugar emblemático,

es un lugar que juega un papel vital

en la consolidación de la biodiversidad en España,

pero también en Europa.

Las aves europeas, que los países europeos

están invirtiendo muchísimos recursos en proteger

necesitan en gran medida Doñana o para migrar a África

o para pasar el invierno. Es decir, lo que hagamos en Doñana

no es responsabilidad de la Junta de Andalucía

ni de los ayuntamientos de la zona ni solamente del Gobierno español,

es una responsabilidad internacional.

Yo creo que esa responsabilidad se ha olvidado durante mucho tiempo.

No vas a encontrar en Europa un lugar con más concentración

de figuras de protección que en Doñana.

Todas las figuras de protección,

desde el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco

hasta el Parque Nacional, etc., están ahí.

Pero hay una serie de problemas que siguen dándose.

Como decía Alejandro, Doñana, el Parque Nacional,

o el espacio protegido, no es más que una pieza

dentro de un engranaje muy grande que es el estuario del Guadalquivir,

que depende de un gran río, que está transformado desde su cabecera,

y todos los impactos que hacemos en la cabecera

afectan al final a Doñana.

Además, Doñana se ha visto en los últimos años

rodeada de infraestructuras, carreteras,

el crecimiento de los propios pueblos...

Es decir, es un lugar que está bajo presión continuamente

y quizá en este momento la mayor presión, el mayor problema,

lo tiene... Doñana es agua básicamente.

Lo tiene en la cantidad y la calidad del agua.

Durante años en las administraciones han mirado para otro lado

mientras crecían los cultivos ilegales

de, sobre todo, de fresas en el oeste del Parque.

Hay casi 9000 ha de cultivos de fresas y de frutos rojos.

De ellas, casi 3000 son ilegales y de ahí, calculamos

que hay unos mil pozos ilegales extrayendo agua del acuífero

y secando el acuífero.

Esto ha ocurrido porque las administraciones

han mirado durante muchísimo tiempo para otro lado y ahora...

¿Siguen mirando o no?

Bueno, a raíz de la presión internacional,

a raíz de la presión de la opinión pública,

a raíz de la presión de organizaciones como la nuestra

y otras muchas más,

a raíz de que la sociedad empieza a tomar más conciencia,

tanto la Junta de Andalucía como el Gobierno central

están empezando a tomar medidas.

A raíz de que los mercados europeos que compran las fresas de Doñana

están exigiendo que sean fresas legales,

que cumplan todas las normas, se están empezando a mover las cosas.

Pero lo importante de Doñana es que todo el mundo

quiere Doñana, es un icono para todo el mundo,

pero eso quiere decir que es una responsabilidad

y hay que tomar medidas, hay que tomar medias políticas

y medidas que a veces son impopulares para proteger los espacios.

No vale todo cuando quieres proteger estos lugares.

Entonces, Doñana es un gran ejemplo de nuestro lugar más icónico,

pero completamente asediado y amenazado por muchos impactos.

Después de Doñana, ¿qué ponemos?

A mí me gustaría añadir algo a lo Doñana, si puede ser.

Juan Carlos tiene toda la razón, es un lugar icónico,

pero por una razón muy importante que deberían conocer

en todos los colegios:

es la primera vez que en España se ponen de acuerdo

varias personas para la conservación de un espacio.

Porque todos pensamos que la naturaleza

es una lucha por la supervivencia y no es así.

Nos lo demostró Lynn Margulis

con sus teorías sobre las bacterias y...

Y su teoría de la simbiogénesis.

Es decir, se avanza por la colaboración, por la cooperación.

O sea, no es tanto por la lucha por la supervivencia,

como por la cooperación. En este caso en Doñana fue así.

Fue una historia maravillosa

porque eran unos dueños de unas fincas,

la familia González-Gordon.

Efectivamente, de repente les llega el decreto forestal

que le dicen que van a ir a plantar eucaliptos y guayules.

Se ponen que no saben qué hacer. Ellos, además, tenían mucha afición

por la ornitología, venían los ornitólogos ingleses,

y entonces encargan a Francisco Bernis,

que es nuestro gran ornitólogo, Bernis, le encargan un informe

sobre la belleza de Doñana para intentar detener aquello.

Y lo consiguen. También interviene Valverde,

que es otro de los padres de Doñana y lo consiguen.

Cosa que no hemos conseguido, por ejemplo, en Galicia,

que seguimos con el eucalipto,

que es un verdadero disparate para los paisajes gallegos,

que tendrían que ser todo fragas y robles,

y tendría que ser todo esa belleza natural que tiene Galicia.

Y tenemos este desierto verde de eucaliptos

que no hay quien lo detenga porque hay un interés económico.

Pero afortunadamente en Doñana pudieron hacerlo

y la riqueza que ha generado ahora esa belleza.

A mí me gustaría hacer un salto,

porque también en el programa vamos avanzando en el tiempo,

y sacar uno de esos riesgos que tenemos sobre la mesa

o en el horizonte, como queramos llamarle,

que es el cambio climático.

El cambio climático afectará a todos los países,

a unos más y a otros menos,

y según los estudios que se han realizado,

uno de ellos, de los más afectados, va a ser España.

¿Cómo nos va a afectar eso

a toda una serie de zonas,

a los mares a...?

¿La flora, la fauna?

Nos está, no está afectando ya de lleno.

Es algo que los que tenemos la fortuna

de hacer compañía al paisaje y de observar los estados del cielo

casi todos los días sabemos perfectamente.

Permíteme que te diga algo también muy generalista para situarlo.

Es difícil afrontar también el problema del cambio climático

si no tenemos una valoración íntima de lo que es el clima.

El clima no es la pantalla de televisión

dando una información sobre lo que va a suceder

en las próximas 24 horas.

El clima tampoco es ninguna de las percepciones individuales.

El clima es el árbitro de la vida.

Cuidado que estamos dedicando este programa a la vida misma.

Bueno, pues la mejor definición que ha venido, como siempre,

la propia naturaleza te llama ahí a tus células cerebrales

y te lo inspira.

A mí, un día, la verdad, paseando y viendo llover

se me ocurrió la definición de clima.

Es que el clima es la vida de la vida.

Es lo que permite a la vida ser.

Todos los seres vivos de este planeta somos criaturas del clima.

Por tanto, romper las reglas de funcionamiento

de algo que evoluciona, que cambia, pero lo hace con una velocidad

a la que nos podemos ir adaptando y esa es la historia

de la propia vida, una interacción entre clima, paisaje

y la propia vivacidad para ir saliendo adelante,

pero quien pone las condiciones de partida,

si antes hablaba Mónica de la raíz...

Es que fíjate, el clima es la raíz de todo lo viviente,

es lo que sostiene todo lo viviente.

Y esto es lo que está permitiendo un fracaso todavía más espectacular

porque el clima incide no solo en todo lo viviente,

sino en toda la secuencia posterior de lo viviente.

Y en estos momentos, el clima ya está haciendo cambiar

patrones de conducta,

está haciendo fracasar a muchos seres vivos,

está propagando enfermedades peligrosísimas,

como la seca de las encinas, nuestro árbol más emblemático,

más numeroso, está sufriendo como primer testigo

el embate del cambio climático.

No digamos las migraciones de las aves.

No digamos el comportamiento de la recarga de acuíferos,

que también es esencial.

Periodos de sequía, periodos de un poquito de exacerbación,

veranos anticipados... Todo esto es un desaguisado extraordinario

y lógicamente hay que enfrentarlo

y hay que enfrentarlo con una consideración:

es una criatura del clima, el ser humano,

absolutamente esclavo de su propia comodidad

y de la mayor estupidez que se produce en esta civilización,

que es la devoción a la prisa,

el haber sacralizado la urgencia y la velocidad,

eso es lo que está matando al clima. Y por tanto, lo que hay que abordar

es el cambio de lo que cambia al clima,

es decir, el cambio del modelo energético de esta sociedad.

Vamos a ver un vídeo que tenemos preparado

sobre el tema del cambio climático.

(Música)

Con las cosas del clima no conviene jugar

porque la naturaleza suele cobrarse cara la factura.

A primeros de junio una ola de calor sorprendió a los españoles

sin que quedara un rincón libre de las inclemencias

de un verano impaciente.

Los incendios se alimentan del desbarajuste climático,

pero también la mano del hombre ayuda a prenderlos.

En fechas tan poco corrientes como las de octubre,

más de un centenar de incendios afectaron a Galicia,

Asturias y algunos puntos de Castilla y León.

En Portugal, en junio y luego en octubre,

el fuego se cobró un centenar de muertos.

Otro palo de la misma baraja: la sequía.

Un año pésimo para la agricultura y la ganadería.

Desde comienzos del año hidrológico apenas ha llovido.

En octubre, según fuentes del Ministerio de Agricultura,

los embalses estaban por debajo del 50 %

y la situación no ha mejorado.

París, diciembre, lucha contra el calentamiento global.

Una imagen que vale por una cumbre, un planeta seriamente enfermo.

Una vez que la administración Trump

decidió eludir sus responsabilidades climáticas,

ha sido el presidente francés, Emmanuel Macron,

el que ha asumido el papel de conductor político

en esta lenta y sostenida carrera para escapar del abismo.

(HABLA EN FRANCÉS)

(Música)

Hay un punto que a mí me parece interesante y es...

Estamos de acuerdo, nuestra riqueza natural es importantísima,

somos de los países más privilegiados,

pero nuestra riqueza natural también debe ser utilizada

para convertirla en un motor económico,

no únicamente... O sea, a través del turismo,

a través de otras muchas cosas.

¿Qué podemos hacer para que esto sea así?

Yo, bueno, quizás... Voy a ser muy breve

porque antes he dado una información un poco extensa, ¿no?

El capital natural no solo es insustituible,

sino que traducido, es una equivocación,

pero traducido a los guarismos convencionales

de lo que supone para una economía,

el porcentaje de aportación es espectacular.

Los expertos hablan del 40 %.

El 40 % de las actividades de la humanidad

están basadas directamente en la biodiversidad.

Para mí, sería más bien el 100 %, porque es que el ser humano

es una parte de la vida y todo lo que haga

está vinculado con el conjunto de lo viviente en el planeta.

Pero es que la mejor inversión económica que puede hacer un sistema

es conservar su capacidad reproductiva,

su capacidad de continuidad, el que todo siga floreciendo,

el que todo siga pudiendo trabajar de cara al futuro.

De la misma forma que nunca seremos capaces

de valorar el desastre económico

que es la destrucción de la biodiversidad.

Hay un caso muy, muy emblemático, que se ha convertido

en un problema estratégico incluso en Estados Unidos.

El papel de las abejas.

Está valorado.

Está valorado económicamente.

A mí me parece un disparate porque es infinitamente más,

pero se habla de 653 000 millones de euros

la aportación de las abejas a la economía mundial.

Vale, es una cifra estratosférica.

Yo diría que es muy pequeña

porque es infinitamente más lo que hacen.

Es decir, una cosa, vuelvo a incidir,

no somos capaces de hacerlo los seres humanos.

Polinizar a la totalidad de la flora vascular del planeta

es algo que... ¿Cuánto vale eso, por Dios?

Pero en cualquier caso, hay que saber

que es especialmente rentable, económicamente hablando,

la conservación de la naturaleza.

Yo añadiría que lo que tenemos que recordar

es que toda nuestra economía, toda nuestra calidad de vida

se basa en los servicios que nos dan los ecosistemas ya.

Lo que pasa es que nuestra forma de medir el progreso económico,

el bienestar, se basa básicamente en el PIB.

Y ese PIB no considera ni ha considerado nunca

lo que aporta a la economía, por hablar de economía,

los servicios ambientales, lo que aportan los ríos, los bosques,

lo que aportan los océanos a nuestra economía.

Un bosque tiene valor, según nuestra forma de contar,

cuando realmente lo cortas y lo produces,

lo conviertes en productos maderables,

pero en nuestro sistema económico no se integra

el valor que tiene el bosque como elemento de absorción del carbono,

como elemento productor de agua, porque realmente son los embalses

donde se acumula el agua en nuestro país...

Es decir, solo cuando esos ecosistemas

se transforman en productos pasan a formar parte

de nuestro sistema económico, eso es un error garrafal.

En cualquier caso, la Comisión Europea y algunos expertos

hace tiempo que trataron de racionalizar, de poner en números,

eso, como decía Joaquín, esos servicios

que nos da la naturaleza porque parece que es más fácil de entender.

Nosotros tenemos, por ejemplo,

y Mónica hablaba antes de las redes de la vida,

tenemos una red única en el mundo, que es la Red Natura 2000.

La Red Natura 2000 es una red que va desde espacios protegidos,

desde los Urales hasta las islas Azores,

veintitantos mil espacios protegidos,

que conservan lo mejor de la biodiversidad de Europa.

Nuestro país es uno de los mayores contribuyentes,

España, con el 27 % de nuestra superficie del país

bajo la Red Natura 2000, y la Unión Europea calculó,

la Comisión Europea hace poco, que mantener la Red Natura 2000

al año le cuesta a los europeos alrededor de 6000 millones de euros,

pero los beneficios económicos que produce esa Red Natura 2000

en términos de agua, de aire, depuración de...

Bueno, todo tipo de servicios, llegan a los 300 000 millones de euros

si lo pusiéramos en números. Lo que pasa es que vivimos

en una sociedad desconectada de la naturaleza

y ni nuestros gobiernos, ni nuestros políticos,

ni nuestros empresarios, ni nosotros mismos como ciudadanos

somos conscientes de que todo, todo nuestro sistema

se basa en nuestra economía. Y pongo un último ejemplo.

El año pasado, España recibió 80 millones de turistas.

El turismo es uno de los motores económicos más grandes del país,

aparte de la agricultura y otros.

¿Qué sería de nuestro país sin las playas?

¿Qué ocurre cuando destruimos, o cuando el cambio climático

va a eliminar muchas de las playas más importantes de nuestro país?

¿Qué impacto va a tener?

¿Qué impacto tiene en la economía que el cambio climático

hasta que el agua se haya reducido un 20 %

y que la agricultura sea menos productiva?

Todo eso es lo que nos da la biodiversidad y la naturaleza,

pero que no pasamos a interiorizar porque estamos acostumbrados

a ponerlo todo al final en un balance contable.

Y eso lo estamos recibiendo cada día.

Y en todos los sectores. Y en todos los sectores.

Y no únicamente en el tema del medio ambiente.

Pues estábamos en el tema del cambio climático.

Pienso que... Hay una frase que por desgracia no sé de quién es,

pero me gusta recordar y si alguien lo está viendo

y es suya, pues le agradeceré que me diga que es de esa persona,

que dice que los paisajes ya no los conforma la naturaleza,

sino la política.

Podríamos decir lo mismo para el clima.

Es decir, son decisiones políticas

las que van a conformar la naturaleza,

las que conforman los paisajes y las que conforman el clima.

Esas decisiones políticas se toman por personas como nosotros.

Y quizá nos falta, vuelvo a insistir, la colaboración,

porque si los matemáticos hicieran cálculos, los economistas,

dijeran la repercusión de la pérdida de un recurso

y nos lo dieran con números

y supiéramos exactamente las cosas que pasan

por no cuidar el aire, por ejemplo,

pues la gente se echaría las manos a la cabeza,

se presionaría a los políticos y los políticos cumplirían

con los objetivos del desarrollo sostenible,

que están ahí en la agenda, pero que vamos a ver si se cumplen.

A mí me asombra todavía que todavía hoy,

cuando yo era joven ya sucedía y ahora sigue sucediendo,

que se pueda echar humo a la calle, al aire que respiran los niños.

¿Cómo pasa eso? ¿Cómo se permite que pase eso?

Recuerdo cuando prohibieron fumar.

Todo el mundo también se enfadó un montón,

pero luego no ha pasado nada.

No ha pasado nada, la gente está más sana,

hay menos personas que fuman, los que fuman salen fuera,

hacen pandilla, lo pasan bien, no ha pasado nada.

Y vas a un sitio y puedes respirar.

Bueno, pues no entiendo cómo se ha llevado a cabo

una ley del tabaco y no ha pasado nada,

al contrario, hemos mejorado muchísimo,

y, sin embargo, con la calidad del aire, por ejemplo,

ya no hablamos en global del cambio climático,

que parece que nos va muy lejos, no, no,

lo que yo respiro en mi casa, cuando salgo,

cuando voy ahora a Madrid, ¿qué respiro?

¿Y por qué tengo que respirarlo si yo no estoy conduciendo?

O si yo estoy conduciendo,

¿por qué le estoy ensuciando el aire a otra persona?

¿Cómo se puede permitir eso si se sabe que afecta a la salud?

Que vivimos menos, que vivimos peor, que los niños tienen asma.

¿Cómo lo estamos consintiendo? ¿Porque no lo sabemos?

Es que tiene que venir el economista y decir:

"Mire, en salud cuesta esto".

Y tiene que venir el arquitecto y decir:

"Vamos a hacer edificios que absorban el CO2, que ya los hay,

vamos a hacer jardines verticales".

Y tiene que venir el agricultor y decir:

"Pues en la ciudad vamos a hacer un espacio donde se cultive".

Y la gente, que ya los hay, huertas.

Es decir, pensarlo todo con la naturaleza

porque es que realmente eso ya pasó en Gran Bretaña,

que bueno, eliminaron las chimeneas de las casas

porque se estaban muriendo, pero no hace falta llegar a eso.

¿Por qué tardamos tanto en las cosas?

Pues porque hay que presionar más a los políticos

para que cambien su comportamiento y en todas las decisiones que tomen

tengan una prioridad y es conservar el medio natural,

porque es la supervivencia de todos.

-Porque es conservar nuestra salud. -Efectivamente, Joaquín.

-Y hay un pequeño dato, telegrama.

El Informe Stern, encargado por el señor Tony Blair,

decía que no invertir el 1 % del Producto Interno Bruto

en combatir el cambio climático

nos costaría en los años 30 de este siglo

en torno al 15 % del Producto Interno Bruto.

Es decir, que es especialmente rentable

para la economía particular y para la economía global.

Lo mejor que podemos hacer,

en términos del sistema económico actual,

no digamos si cambiamos un poco el modelo económico,

que es algo a lo que en el fondo vamos todos los presentes

un poco a la larga, es que hay que saber

que lo más caro que podemos hacer ahora mismo,

lo más costoso en dinero y en salud, es no combatir el cambio climático.

-Bueno, para mí hay tres cosas que son diferentes.

Mientras no internalicemos los costes,

los incluyamos en los indicadores, que al final de los indicadores

derivan los incentivos del coste asociado a la destrucción...

No es lo mismo un crecimiento de una unidad de PIB,

evidentemente, donde se están utilizando recursos no sostenibles,

que una creación que no tiene esas implicaciones.

Y en eso tenemos que hacer el esfuerzo.

Y, desde luego, se han hecho muchísimos esfuerzos

y se han quedado muchísimos indicadores

que han intentado descontar eso, pero no es fácil.

Desde luego, es un reto tremendo y yo creo, que por fin,

parece que empieza a haber mucho esfuerzo

en intentar internalizar eso.

Luego hay un segundo tema,

que es que hay cosas que tienen un valor incalculable.

Para mí, la desaparición de una especie...

Yo, lo siento, podemos intentar ponerle números,

pero una especie que desaparece es una solución única

a un problema ecológico concreto que se ha desarrollado

a lo largo de miles de años, decenas de miles de años.

Y entonces, cada especie que desaparece

a mí me parece una desgracia monumental.

Segundo tema.

Y luego, yo creo que estabas intentando plantearnos:

"Bueno, venga, en España hay una biodiversidad extraordinaria,

una variedad de ecosistemas única...".

Bueno, todo eso está muy bien,

pero ¿además sirve para generar desarrollo económico,

aunque sea en los términos que utilizamos habitualmente

para definir "desarrollo económico"?

Bueno, yo creo que no podemos desacoplar eso.

Para mí, la respuesta es un rotundo sí. Rotundo sí.

Y es un sí, cada vez más sí.

Porque hay una serie de tendencias, que yo creo que a nivel global

van a producir que esos activos se puedan poner en valor.

Otra cosa es que luego seamos capaces de hacerlo o no

y eso depende más de hasta qué punto seamos capaces

de construir como país una estrategia al respecto.

Pero, desde luego, está produciéndose una cada vez más concentración

de las personas en las ciudades. Eso, como segunda derivada,

suele implicar que la gente valora más luego

el contacto con la naturaleza, con lo cual, una primera tendencia.

Y una segunda tendencia, que es a que cada vez haya más tiempo de ocio.

Por un lado, por el envejecimiento de una población

que sigue estando capacitada, en capacidad de poder, digamos,

tener una vida activa.

Y porque, por otro lado, las relaciones laborales

se están flexibilizando muchísimo.

Empiezan a aparecer cosas que hasta hace poco

eran inexistentes, como los trabajadores nómadas,

el teletrabajo sistemático, etc.

Va a haber una destrucción masiva de empleos

vinculada a la robotización del empleo

y eso implica que hay que buscar nuevas profesiones,

y esas nuevas profesiones y viveros de empleo, desde luego,

la protección de la naturaleza es un elemento primordial.

España tiene elementos únicos que permiten construir

una marca suficientemente potente como para ser un atractor

de primera línea masivo de turismo de calidad.

Pero las marcas potentes se construyen

alrededor de activos reales, que España los tiene,

pero también alrededor de estrategias bien construidas.

Y yo creo que todo eso hace falta. Con lo cual, yo creo que en España,

digamos, que sopla... Las tendencias soplan a favor

de que podamos poner en valor esos activos,

pero yo creo que con eso no es suficiente.

Además de las tendencias, se necesitan estrategias concretas

que lo desarrollen, que lo desarrollan bien.

Y eso, yo, desde luego, lo echo en falta.

-Yo creo, Ramón, siguiendo un poco con lo que decía Alejandro,

que hace falta... Tenemos un potencial enorme,

pero también hace falta coherencia en las políticas.

O sea, no podemos tener un potencial o ser el país más rico

en biodiversidad, decir que lo somos, pero tenemos una política agrícola

que destruye la biodiversidad y la arrasa,

como la que tenemos en este momento, una política energética

contraria completamente a la promoción de las energías limpias,

de las energías renovables, cuando somos un país que tiene

esa potencialidad y muchas otras cosas más.

Es decir, hace falta un compromiso político,

hace falta coherencia y hace falta que, como decía Mónica,

la sociedad se movilice y lo exija para que eso sea real,

pero el potencial, claramente, en nuestro país existe.

También creo que muchas veces las políticas son de postureo.

Es decir, se hace una política de medio ambiente

y a pesar de que están en el mismo ministerio,

esa política no se corresponde a políticas concretas de agricultura

y supongo que si fuésemos a los animales,

nos encontraríamos tres cuartos de lo mismo.

Tenemos que dejarlo, se nos ha terminado el tiempo.

Les agradezco que hayan estado aquí los cuatro

y también a nuestros espectadores que nos han seguido.

Pero antes de irnos, recordaremos los libros.

El libro de Mónica Fernández-Aceytuno,

"El país de los pájaros que duermen en el aire", editado por Espasa.

El libro "111 aleteos", de Joaquín Araújo,

editado por SEO Bird Life.

Y el opúsculo, o como queramos llamarle,

del "Informe del Planeta Vivo 2014",

el resumen que ha editado WWF,

que supongo que también estará... En la web. En nuestra web.

En la web, con lo cual, no hace falta buscarlo físicamente

porque está ahí.

¿Usted quiere recomendar algo?

Que se lea todo el mundo los tres. (RÍEN)

-Muchas gracias. Eso está bien visto.

Nada más, gracias y hasta la próxima semana.

(Música créditos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Riqueza natural

Millennium - Riqueza natural

04 jun 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre la riqueza natural con Joaquín Araújo, Alejandro Fernández Riba, Mónica Fernández Aceytuno y Juan Carlos del Olmo

ver más sobre "Millennium - Riqueza natural" ver menos sobre "Millennium - Riqueza natural"
Programas completos (138)

Los últimos 332 programas de Millennium

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos