www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4609323
Millennium - Mayo del 68 - ver ahora
Transcripción completa

Es posible que ustedes, a estas alturas,

estén ya un poco hartos de tanto oír hablar y de leer

sobre el Mayo del 68.

Pero nosotros nos habíamos impuesto este capítulo

porque nos parecía muy interesante saber qué pasó entonces,

y no solo en París,

sino en México, en Praga, en Madrid.

Y también qué ha pasado con lo que es una revolución

a partir de los hechos del Mayo del 68.

Por tanto, hoy toca revoluciones

y también Mayo del 68.

Bienvenidos a nuestro "Millennium".

(Música cabecera)

En el Festival de Cannes de este año

han proyectado una película de Jean-Luc Godard.

Y cuando uno revisa las películas de Jean-Luc Godard,

por ejemplo "La China" o "Una película como las demás".

donde salen estudiantes de la Sorbona de París

que recitan de memoria pasajes enteros de Mao,

de "El libro rojo" o también fragmentos de Marx,

sorprende porque cuando ves eso

parece que pertenezcan a otra galaxia,

que sean de otro mundo completamente distinto.

Y en esa época, hay que decir, Mayo del 68, era así.

También parece de otro mundo

cuando vemos una canción o una actuación de Serge Gainsbourg

o de Jacques Brel en tiempos esos del perreo.

Mayo del 68 comenzó

por una presunta estupidez.

Y es que a los chicos no se les permitía el acceso

a las habitaciones de las chicas

en las residencias y en los colegios

donde estaban, donde vivían ellos,

los que estudiaban en la Sorbona.

Eh...

Y a partir de ahí, fue evolucionando todo.

También es verdad que era una Europa más próspera,

con un futuro más idealizado,

y que todo eso ha cambiado.

Fue, si no recuerdo mal, Sarkozy quien rompió

esa imagen del Mayo del 68

diciendo que esos días confundieron

a los maestros con los alumnos, los alumnos con los maestros,

y que eso era una catástrofe

porque había eliminado el principio de autoridad

que para él era lo más sagrado del mundo.

50 años después, estamos aquí y estamos con personas

que han vivido, que han analizado, que han conocido ese Mayo del 68.

En primer lugar, Joaquín Estefanía.

Digo "en primer lugar" porque está a mi derecha.

Él ha escrito este libro que a mí me parece interesantísimo.

"Revoluciones: 50 años de rebeldía".

Es periodista, economista, dirigió el diario El País,

donde actualmente escribe una columna semanal.

Y acaba de publicar este libro editado Por Galaxia Gutenberg

donde hace un repaso de todas las revoluciones.

¿Son 50 las que ha habido desde el 68 hasta ahora?

No, han sido menos, ¿no?

Ha habido revoluciones y, sobre todo, contrarrevoluciones.

Sí, porque a cada revolución surgían unas cuantas contras.

Sobre todo, eso mirándolo desde hoy...

Es decir, donde estamos viviendo la época Trump y lo que eso supone

tienes una perspectiva más compleja.

¿Usted cree que Trump es la contra,

la respuesta a las revoluciones anteriores?

Yo creo que Trump es una respuesta al movimiento de los indignados.

El movimiento de los indignados considerado como movimiento mundial.

No estoy hablando de lo que sucedió en España.

Y es Trump y lo que supone Trump.

Porque Trump es, digamos, el personaje central

de una época que está caracterizada, en mi opinión,

por la existencia de populismos, de extrema derecha básicamente,

que a veces ganan las elecciones, como en el caso de EE.UU.,

y a veces no las ganan,

pero impregnan y contagian con sus ideas

los programas del resto de los partidos políticos

del centro del sistema.

¿Cuándo acaba Trump?

Hoy no lo podemos saber.

No sabemos si será un asterisco en la historia

o mucho más que eso, ¿no? ¿Su intuición?

Mi intuición, por lo que estamos viendo,

es que durará dos legislaturas.

Gracias por venir.

Pero antes le voy a preguntar también otra cosa

que a mí me ha parecido muy interesante y es:

¿Qué es lo que hay en común entre el Mayo del 68

y el movimiento de los indignados, el 15M?

Hay cosas en común: el antiautoritarismo, por ejemplo.

Y hay cosas que los diferencian mucho.

Por ejemplo, el hecho de que los indignados

aprendieron las lecciones de los indignados de Mayo del 68

y consideraron que no se puede estar permanentemente en la calle

sino que también hay que entrar en las instituciones.

Y así surgió, por ejemplo, un personaje como Bernie Sanders,

que es un indignado de EE.UU., muy mayor.

Pertenece al movimiento Occupy Wall Street,

que compitió para ganar las elecciones del Partido Demócrata.

Y si hubiera ganado las elecciones del Partido Demócrata,

cosa que probablemente no hizo, como hemos sabido posteriormente,

por algunas trampas que allí se hicieron,

a lo mejor el resultado era diferente.

Y hay otra idea que, en mi opinión, es muy central.

Los indignados de hoy,

los indignados del año 2011 y continuación,

han reivindicado mucho más los valores de la Revolución Francesa

y han hablado mucho más libertad, de igualdad y fraternidad,

que los estudiantes de Mayo del 68, que eran todos "marxistones".

Marxistas heterodoxos.

Marxistas trotskistas, marxistas maoístas,

anarquistas, guevaristas, espartaquistas...

Pero ya abominaban en aquel momento del único marxismo oficial,

que era el marxismo de la Unión Soviética,

que ya consideraban un movimiento degenerado

o un capitalismo de Estado, etcétera.

Gracias por estar con nosotros.

Me gustaría también presentar a la señora Marina Subirats.

Bienvenida. Gracias.

Ella es socióloga por la École des Hautes Étude de París.

Doctora en Filosofía y Letras

por la Universidad de Barcelona.

Catedrática emérita de Sociología

por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Vivió el Mayo del 68 en París,

donde colaboraba con Alain Touraine en diversas investigaciones.

Usted lo vivió en primera persona.

Vistas las imágenes, aquello parecía muy emocionante.

¿Lo era o no? Era muy emocionante.

¿Sí? Fue una fiesta.

Básicamente, mi recuerdo es de la fiesta.

Y yo creo que esta dimensión

de gozo, de placer, de palabra liberada,

de haber roto con muchas cosas,

es la que en cierto modo sigue impresionándonos de aquel mayo.

Porque 50 años después tantas cosas han sido olvidadas

que esta podía ser una más, pero tuvo esta dimensión.

Es decir, tuvo la dimensión de un estallido

que permitió romper, básicamente, con lo que se estaba diciendo.

Con las jerarquías,

con toda una sociedad francesa que es muy encorsetada.

Era, en ese momento, muy encorsetada, muy jerárquica,

con unos valores, en cierto modo, yo cr3eo que diferentes a España

porque en España, digamos,

por el hecho de que durante tantos años vivimos el franquismo,

había poco respeto por el poder, ¿no?

Era un poder que no considerábamos legítimo.

Y en muchos aspectos culturales, etcétera,

pues veíamos todas sus deficiencias.

En cambio, en Francia,

todo esto estaba asentado sobre la "grandeur"

y sobre una historia de mucha prosapia.

Y entonces todo esto parecía inamovible, en cierto modo.

Y lo que sucedió con el Mayo fue que todo ello se tambaleó.

No se cayó.

La prueba es que luego se reconstruyó rápidamente.

Pero digamos que hubo una embestida frontal

contra las hipocresías,

los falsos mitos.

También muy importante, los aspectos de relaciones.

De relaciones sexuales, de relaciones familiares,

de relaciones también en las escuelas, en la educación.

Estas falsas jerarquías de los grandes popes,

que luego a lo mejor no tenían tanto que decir.

Entonces, todo eso fue puesto en duda y fue criticado.

Y yo creo que en cierto modo hay un antes y un después

en estos aspectos.

En algunos sitios,

en algunas cosas de las que he leído,

se dice que el feminismo

nació o cobró carta de naturaleza

en el Mayo del 68.

Sin embargo, usted presume

de que allí el feminismo no tuvo nada que ver.

Efectivamente, esto se ha dicho mucho

porque es como si desde el feminismo

se buscara también una especie de pedigrí.

A ver, evidentemente, yo no digo que no hubiera elementos

de debate feminista.

Hay que recordar que en Francia se había publicado en el 49

"El segundo sexo" de Simone de Beauvoir,

que fue un libro respecto al cual se debatió muchísimo.

En general, para denigrarlo.

Pero digamos que ya había creado un fermento.

Y que en EE.UU., a partir del 63,

hay también un movimiento feminista

que se inicia con el libro de Betty Friedan,

"La mística de la feminidad".

Y que ya, digamos, en el 68 tiene un cierto poso,

una cierta importancia en EE.UU.

Pero en Francia en ese momento, realmente,

no había un movimiento feminista.

Lo que sí que considero cierto

es que sacudir toda una serie de cuestiones...

O sea, el buscar la libertad.

El estar contra los elementos que impedían la libertad,

impedían la espontaneidad,

y el intentar liberar el deseo,

de alguna manera, abre la posibilidad del feminismo.

Por lo tanto, en este sentido, sí podemos encontrar un vínculo.

Ahora, formulación de principios feministas,

yo no los recuerdo.

Muchas gracias, señora Subirats.

Nuestro próximo invitado es el señor Antonio Elorza.

Profesor de Ciencia Política de la Complutense, en Madrid.

Ha sido profesor visitante en diferentes universidades.

Entre ellas, la Sorbona

y también École des Hautes Études de la misma ciudad.

Es colaborador del diario El País

y acaba de publicar este libro en la editorial Pasado Presente

que se llama "Utopías del 68:

De París y Praga a China y México".

En muchas ocasiones, cuando se habla de Mayo del 68

nos olvidamos de lo que sucedió en Praga,

de lo que sucedió en México,

y a menor escala de lo que sucedió en Madrid.

Pero es importante tenerlo en cuenta

porque no fue únicamente Claro

un París y nada más.

Cuénteme qué tienen en común todas estas revueltas.

Bueno, yo creo que,

sin hablar de este tema en concreto, ya lo ha apuntado Joaquín.

Es decir, existe una dinámica mundial

que llega ahora a los indignados...

Yo quisiera simplemente apuntar dos cosas en este sentido.

Naturalmente que hay cambios, pero hay una actitud común

de rechazo al sistema de poder establecido

que encarnan generaciones anteriores

y las formas de poder que están ahí.

La contestación del 68 sigue siendo básica

para entender la contestación de los indignados.

Porque es una actitud global, no solo una cuestión de discurso.

Yo creo que la base es que en el año 45,

y se ha dicho mucho, no es ningún invento mío,

en el 45 termina la Guerra Mundial.

Y a partir de ahí, en todo el mundo se consolidan situaciones de poder.

Distintas.

Una puede ser la de las democracias populares

bajo el estalinismo,

que obviamente es rechazado globalmente en el 68.

Otra cosa es el imperialismo de Eisenhower y de Nixon,

que Kennedy cambia hasta cierto punto

pero por muy poco tiempo porque enseguida desaparece.

Y luego, en España, el franquismo se consolida también.

Y prácticamente...

Italia, el bloque de...

Hoy sabemos ya, con la historia que conocemos mucho mejor que antes,

sabemos que ahí hay una auténtica maraña.

Ya no es un bloque de poder, es una maraña de:

CIA, Departamento de Estado, servicios secretos,

fascistas como Licio Gelli, formados en la guerra de España.

Es decir...

Y políticos como Cossiga,

que llegó a ser presidente de la República Italiana.

Es todo una maraña que explica en gran medida

por qué el 68 italiano termina en las Brigadas Rojas.

Porque el 68 se va acompañado por la matanza de Piazza Fontana.

Es decir, el contexto juega un papel importante

pero lo que también sucede en relación con los otros

es que arranca de ahí, de atrás, la situación del 45.

Entonces, es la protesta de la juventud,

que como dijo Edgar Morin, es una "bioclase",

es una clase transversal,

pero que de una u otra manera va abriéndose camino.

A veces de manera aberrante.

Yo odio a Johnny Hallyday, por ejemplo.

A lo mejor todos los demás...

Pero pensemos que Johnny Hallyday, con Sylvie Vartan...

En cambio, la buena de Françoise Hardy menos

con sus "Garçons et les filles", que van de la mano y tal.

Pero aparece todo...

Georges Moustaki, que sigue a Georges Brassens,

del que toma el nombre.

Es decir, existe ahí, en todos los niveles,

un fermento de cambio extraordinario que necesariamente choca

y que se manifiesta allí donde sucede.

Y que tiene detrás una cosa que se suele olvidar.

Por eso supuestamente es secundario

lo de que los chicos entraran donde las chicas.

Yo podría contar muchísimas anécdotas de los colegios mayores, de amigos,

que atravesaban todavía una represión peor.

Aquí no se preguntaba si había que prohibir,

estaba prohibido.

Pero es que es la píldora.

La píldora, para mí, es una confirmación

de la visión marxista de la historia

porque representa unas fuerzas productivas

que cambian radicalmente las relaciones sexuales.

Pero como acaba de subrayar Subirats,

realmente producen su efecto más tarde.

En ese momento lo que hay es un ansia de asomarse al sexo

por grupos que hasta ese momento lo han tenido que hacer

de una manera muy penosa.

Es decir, yo creo que ya con lo que he dicho

uno puede apuntar que el 68 produce toda una serie de elementos de cambio

que eran necesarios, aunque...

¿Y por qué Mao?

Pues porque es lo exótico y, sobre todo,

es ser revolucionario y anticomunista al mismo tiempo.

Es una cosa estupenda.

Así, muchos maoístas luego han sido infinitamente felices

en puestos de administración, etcétera.

Cosa que otras corrientes de izquierda del 68,

desde los situacionistas a los trotskistas,

salvadas las excepciones individuales, no han seguido.

Gracias.

Nos queda por presentar al señor Jaime Pastor.

Sociólogo por la Universidad Vincennes de Saint Denis,

politólogo por la Complutense.

Es profesor de la UNED, editor de la revista "Viento sur".

Fue militante del Frente de Liberación Popular.

El que se conocía el "FELIPE".

Y delegado de la facultad

por parte del Sindicato Democrático de la Universidad de Madrid.

¿Cómo fue el Mayo del 68 en Madrid?

Bueno, en Madrid fue muy agitado también.

En nuestro caso,

hacía poco que se había reabierto nuestra facultad

porque había estado cerrada bastante tiempo.

Desde octubre habíamos tenido ya dos decanos que habían dimitido.

Estábamos con el tercer decano.

Y claro, evidentemente, las imágenes que nos llegaban por televisión,

a pesar de la versión que daban, que decían:

"Daniel Cohn-Bendit, agitador profesional".

"Rebelión comunista" y tal y cual.

Pero bueno, las imágenes eran muy expresivas, ¿no?

Los estudiantes, las barricadas, la policía,

los gritos que se daban...

Eso no se podía ocultar.

Incluso había periódicos

que aunque no lo seguíamos, incluso El Alcázar,

estaba Ramón Chao, el padre de Manu Chao,

que era corresponsal.

Pero El Alcázar no era entonces de la extrema derecha.

Era del Opus.

Es decir, que había algunas crónicas. Estaba la revista "Triunfo".

Podíamos enterarnos, hacernos una idea.

Estaba Haro Teglén de corresponsal en París de "Triunfo".

Y claro, lo que hubo inmediatamente fue una voluntad de emulación

de lo que estaba pasando en París.

Y en ese mes hubo actos, asambleas.

Y quizás lo que ha quedado más en la memoria colectiva

ha sido el recital de Raimon.

El recital de Raimon del 18 de mayo, que conseguimos hacerlo.

Es decir, que el decano, al final,

nos dejó.

Más que dejarnos... ¿Quién era el decano?

Era Vega. Ángel Vega.

-El pobre estaba... -Ángel Vega era el decano.

El vicedecano era Juan Velarde, si no recuerdo mal.

Y bueno, él tenía la opción:

O nos dejaba, o llamaba a la policía para impedirlo.

Entonces, claro, al final lo hicimos.

Y si se ven las imágenes,

pues allí ya no se hablaba solo de libertades,

sino que se hablaba de todo.

"Democracia popular", "abajo la dictadura",

"abajo la oligarquía", imágenes del Che Guevara...

Y eran unos cuantos miles de estudiantes

y jóvenes trabajadores.

Yo creo que es importante recordarlo.

Porque vino mucha gente de fuera de la universidad

a ese acto.

Pero el día anterior tuvimos un acto también con Blas de Otero.

Porque en aquellos tiempos, precisamente,

una forma también de responder a la represión

era organizar actos con poetas,

con el mundo de la cultura.

Alfonso Sastre también estuvo.

Y bueno, pues esa era la efervescencia

que nos llevó incluso a plantearnos el boicot de exámenes.

Hubo un ensayo corto, de poco tiempo, de comuna

en Filosofía antes de finales de mayo.

Es decir, era un poco esa voluntad de emulación.

Que claro que para la dictadura

pues ya significaba una subversión...

-Una insurrección. -Claro.

Tenemos lo que decía Carrero Blanco:

"Envenenados de cuerpo y alma estos jóvenes estudiantes".

O luego Manuel fraga,

adoptará el estado de excepción en enero del 69:

"Hemos querido evitar el contagio".

Es decir, que realmente nos sobreestimaban, diríamos.

Creían que teníamos más fuerzas de las que nosotros mismos creíamos.

Pensando que podría haber un contagio

entre los trabajadores mismos, ¿no?

Es decir, llegar a la ciudad.

Perdona, es que te has dejado una cosa que chocó enormemente,

que fue la manifestación del 18 de mayo,

que atrapó a la princesa Sofía.

-Después del concierto salimos. -Fue un momento de gran placer.

Después del concierto salimos a la manifestación.

La policía, evidentemente, no nos dejó seguir.

Entonces, claro, unos fueron a la carretera de La Coruña,

con el famoso coche de la princesa Sofía entonces.

Otros, yo fui a Princesa, a Argüelles.

Pero sí, la anécdota de la carretera de La Coruña

con la princesa Sofía fue muy conocida.

Porque de pronto se encontraron con un coche con escoltas y tal,

y claro, pues evidentemente fue intento...

Vamos, no violento, simplemente de bloquear ese coche.

Pero ya está.

Era una manifestación de oposición radical

a lo que representaba la princesa.

No olvidemos que Juan Carlos era visto como el sucesor.

Había nacido ese año, en enero, el actual Felipe VI.

Entonces, evidentemente, había un sentimiento antimonárquico también

en esa juventud.

Si me permites solo una frase. Faltaría más.

Yo, sobre este tema, lo comenté con el rey.

Muchos años después, una vez que invitó

a una serie de gentes a cenar.

Y se lo recordé,

así de una manera bastante llana y le dije:

"Tiene que pensar que para nosotros iba a ser el rey del franquismo".

Y él dice: "Toma, ¿te crees que no me daba cuenta?".

O sea, que en el fondo era consciente de que...

Pero como él añadió:

"Yo estaba dispuesto a llegar a la corona como fuese".

Entonces, llegó.

Hay dos o tres aspectos más sobre esto

que me gustaría subrayar.

Uno es el papel de una revista que no habéis mencionado

que en mi opinión dio la mejor información de Mayo del 68

que era una revista dirigida por un falangista,

Fernández Figueroa, que se llamaba "Índice".

-No sé si la recordáis. -Estaba "Índice"...

Hizo un número extraordinario.

-Pero después. -Sí.

También recuerdo que ese año fue el año donde el diario Madrid

publicó aquel célebre editorial de Rafael Calvo Serer...

-"Retirarse a tiempo".

-"Retirarse a tiempo: no al general De Gaulle",

que todo el mundo interpretamos...

Y cuando digo "todo el mundo", digo todo el mundo.

Interpretamos que se refería a otro general.

Y el diario fue suspendido durante dos meses.

Y tercero, que esto es muy significativo,

este es el año donde ETA comete sus primeros atentados.

Y si uno repasa los textos de ETA,

es una ETA que no tiene que ver nada con la ETA posterior.

Es una ETA que se presenta como antiimperialista.

Es decir, como tercermundista.

Luego cambiaría.

Pero se vincula, de alguna manera, en ese primer momento,

con los movimientos que suceden en el resto del mundo.

Sí, respecto a esto, yo quería decir algo quizás menos conocido.

Lo que ocurrió en el Colegio de España en París.

Es decir, hay un Colegio de España en la Cité Universitaire

y allí vivían bastantes españoles que estaban estudiando.

Claro, cuando los estudiantes empiezan a ocupar la Sorbona,

el Odéon, un teatro que está cercano,

y los trabajadores empiezan a ocupar fábricas,

que esto no hay que olvidarlo, que fue muy importante,

¿qué pasa con los estudiantes españoles?

Pues que ocupan el Colegio de España. Y ahí nos reunimos varias veces.

Y, realmente, la ilusión del momento

llevaba a los estudiantes españoles a pensar que de ahí podía surgir

un movimiento que acabara con el franquismo.

Evidentemente, todos sabíamos que esto no era muy fácil.

Pero de todos modos, era tal la exaltación del momento

que todo parecía posible.

El resultado fue que el Colegio de España fue cerrado

y estuvo no sé si 20 años cerrado, que nadie pudo utilizarlo.

Es decir, fue castigado el propio edificio del colegio.

-Lo recuperaron los socialistas. -Sí, exactamente.

Yo creo que ya avanzados los 80 se reabre el Colegio de España

porque desde el 68 aquello había quedado clausurado

como algo que...

Todavía debía haber allí un espíritu revolucionario

que molestaba.

Yo creo que hay que recordar también, lo que has dicho tú,

que nos interesó del Mayo francés no solo la protesta estudiantil

sino, obviamente, la huelga general. -Claro.

La superioridad del Mayo francés respecto a México, Praga...

No hemos pronunciado un término aún que es la Guerra de Vietnam.

-Que ha sido clave.

-La Guerra de Vietnam es el referente global

de toda esa revuelta.

Pero vamos, ya digo, en el caso francés

lo que veíamos era esa confluencia de estudiantes y trabajadores

que estaban paralizando el sistema.

Antes habéis hablado de pasada

de que el régimen español tenía miedo

de que se contagiase.

Ahora vamos a ver en el reportaje unas secuencias

de cómo el NODO y los reporteros españoles

contaban el Mayo del 68.

Y en un momento se ve claramente en el comentario del NODO

ese miedo al contagio.

Se cumple medio siglo de aquel Mayo de 1968,

cuando miles de estudiantes desafiaron al poder en las calles.

A la revuelta se sumaron los obreros con una huelga general

que paralizó el país durante dos semanas.

Con lemas como "la imaginación al poder"

o "prohibido prohibir" querían derrotar al capitalismo.

Así nos contaron aquel Mayo francés los corresponsales de la época.

-Desde el anochecer hasta la madrugada,

elementos incontrolados mezclados con grupos revolucionarios

desencadenaron en la capital escenas de violencia

como no se habían vuelto a ver desde los últimos días de la guerra.

(Sirenas)

Estos son imágenes de las noches más duras

del barrio Latino, del mes de mayo.

Donde hay todos los incidentes y las luchas

entre estudiantes y policías, y manifestantes.

(Sirenas y explosiones)

En mayo de 1968,

los ojos del mundo se volvieron hacia las calles de París.

Las protestas de los estudiantes,

a las que después se sumarían los obreros,

provocaron una rebelión

cuyas consecuencias fueron importantes

no solo en Europa, sino en el resto del planeta.

Ahora, 50 años después, hemos recuperado del archivo

las imágenes y los reportajes de aquel año.

-Son las imágenes que nos llegaban de las agencias

y son las crónicas que enviaban los corresponsales de TVE.

Conservamos también, por ejemplo, las crónicas que hacía NODO.

-Estamos en París, mayo de 1968.

En 1968, España es diferente a lo que se vive en Francia.

La televisión de la época destaca las revueltas

y los enfrentamientos diarios.

-Esos hechos se producen en París mientras en España hay una dictadura.

Y en el propio NODO, en algún momento,

se habla del miedo al contagio de esos hechos en España.

Mientras París vivía entre barricadas,

la euforia de unos jóvenes que se atrevían a pedir lo imposible

en la España del franquismo,

la preocupación oficial por lo que pasa tras la frontera

se manifiesta en los noticieros.

-La dureza de la lucha queda bien patente en estas imágenes,

rodadas durante la noche dramática del barrio Latino,

que dejó marcada su huella

como un aviso de los peligros que amenazan al vecino país.

El régimen aireaba el caos y los disturbios.

Esa es la versión del Mayo francés

que entraría en los hogares de los españoles.

Esta es la manifestación

contra los disturbios de los estudiantes.

Cuando De Gaulle llama a manifestarse a la mayoría silenciosa.

Se habla de patriotismo, de orden,

y se contrapone, además,

a los extremistas, a disturbios,

a luchas en las calles.

-De Gaulle no está solo.

(Música triunfal)

Hoy, 50 años después,

el tratamiento informativo de esas mismas imágenes

ha cambiado.

La visión que se tiene de aquellos hechos ha ido cambiando

desde aquellos momentos que se vivían en España

desde una dictadura,

a la visión que se puede tener ahora mismo

con un sistema democrático.

A lo largo de los años, hay una evolución en su uso.

Mientras que en un principio se habla de extremistas,

de provocadores, de motines,

años después la visión de estos hechos es muy distinta.

Es una revolución social,

son jóvenes que quieren más libertad en una sociedad muy conservadora.

En el año de la Primavera de Praga, del asesinato de Martin Luther King

y de la Matanza de México,

1968 siempre llevará la etiqueta de aquel Mayo francés.

Pero ¿cuál es el legado de Mayo del 68

y de qué manera configuró la sociedad en la que hoy vivimos?

Estábamos viendo las imágenes

y Antonio Elorza ya me ha pedido hacer algún comentario

Sí, yo en cuanto veo "Praga del 68" me lanzo

porque para mí fue más mi Mayo.

Y es una faceta que se suele olvidar.

Porque el Mayo francés y, sobre todo, la Primavera de Praga

curiosamente, a pesar del fracaso político,

pusieron en hora el reloj del Partido Comunista de España.

Es decir, que a Carrillo le vino muy bien Mayo del 68.

Siempre se llevaba mal con Marchais,

pero la imagen de la huelga general le venía maravillosa

para su idea de la huelga general pacífica antifranquista.

Y, sobre todo, en Praga, la idea para muchas personas,

yo lo comenté esto con Semprún, que ya no era del PCE,

pero se daba cuenta de que al defender la Primavera de Praga

estabas defendiendo la idea de un comunismo democrático.

Y esto era muy importante.

La imagen que luego conocimos de Dolores Ibárruri

montándoles la bronca a Suslov y a Brezhnev

y de paso diciéndoles que su socialismo no funcionaba bien,

pues avaló la idea de que en España el Partido Comunista

podía ser al mismo tiempo

el continuador de la idea de Praga

y generó un espejismo muy positivo para el partido,

sobre todo por estar en una práctica soledad política

en muchas partes de España, generó este espejismo

de que la verdadera fuerza de oposición

que a pesar de todo existía,

que obviamente ya no eran los estudiantes,

estos eran el germen del futuro,

pero estaba vinculado a la lucha por la democracia.

¿Francia se revolucionó porque se aburría?

Según publicó semanas antes un editorial de Le Monde.

Es muy interesante esto que preguntas porque yo tengo la sensación

de que el Mayo francés fue una especie de cisne negro.

Es decir, de un acontecimiento

que nadie pensaba que podía ocurrir.

Y sin embargo ya hay elementos

que indican que las cosas están cambiando.

Ya no son los años de la opulencia.

Es el final de los 30 Años Gloriosos,

donde el mundo crece más y se crea el Estado de bienestar.

En las universidades empiezan a entrar...

Ya no solamente hay jóvenes burgueses,

sino que empiezan a entrar los hijos de la clase obrera.

Y, sobre todo, mucha gente que venía del mundo rural.

Y que se encuentran, en mi opinión, con una universidad esclerotizada,

muy elitista, muy autoritaria, muy hecha para otros tiempos.

Y ese, quizá, es el germen de todo.

De la primera parte del Mayo francés.

Porque yo coincido con Jaime Pastor en que esta imagen idílica

de los estudiantes protestando en el barrio Latino,

va a acompañada de una insurrección.

Es decir, el domingo,

el día 13 de junio estalla la mayor huelga...

-Mayo.

Perdón, el 13 de mayo estalla la mayor huelga general

en la historia de Francia

y probablemente en la de Europa hasta el día de hoy.

Y un día después, comienzan las ocupaciones de fábricas.

Cuando se produce esa confluencia

es cuando el general De Gaulle

y su primer ministro, Georges Pompidou,

se dan cuenta de que esto es bastante más serio

que unos cuantos estudiantes

buscando la playa debajo de los adoquines.

Y da lugar a esa manifestación

y a esa contra que hubo dos semanas después.

Yo hace tiempo tuve ocasión de escuchar

en una grabación de la radio francesa

el discurso de De Gaulle llamando al orden.

Claro, con ese vozarrón que tenía,

que recordaba los mensajes que había mandado desde Londres

en la resistencia al nazismo.

Es decir, ahí se produjo la reacción del "establishment"

y de una parte de la sociedad.

La manifestación de De Gaulle por los Campos Elíseos

fue probablemente más grande, o por lo menos del mismo calibre,

de la de los estudiantes ahí, ¿no?

Esto también... Perdón.

Podría seguir con la historia de Massu.

Porque no se limita a hablar.

Tiene detrás el peligro de un golpe de Estado reaccionario

después de su visita

para acabar con la insurrección y con las huelgas

después de visitar al general Massu, el Verdugo de Argel.

-Yo creo que golpe de Estado no.

Él es el que se plantea recurrir al Ejército.

Y luego, afortunadamente, han salido ya muchas memorias.

Balladur también ha sacado memorias sobre aquellos días.

Y Pompidou presentó la dimisión a De Gaulle en aquel momento.

Y De Gaulle le dijo que no, que ni en broma.

Lo que hay es eso, un vacío de poder, un descontrol.

En las historias que están sacando,

porque ahora están los archivos abiertos,

cuentan que realmente llamaban a muchas prefecturas de Policía

y no contestaba nadie.

Había una sensación de desbordamiento enorme

por parte de las fuerzas de seguridad.

Por eso también actuaron fuerzas de extrema derecha.

Los Servicios de Acción Cívica o el Grupo Occidente.

Yo creo que hay que ver que había una acumulación de malestar.

Antes incluso de mayo,

ya había habido algunas huelgas obreras.

Que se está recuperando también.

Hay dos términos: contestación e insubordinación.

Incluso como neologismo en castellano

yo creo que "contestación" aparecerá después.

Antes del 68 no se empleaba, que yo recuerde, el término.

E "insubordinación", en ese sentido antiautoritario,

que decían Marina y Joaquín.

También habría que hablar de ese cambio del ciclo económico

que se estaba viendo entonces. -Y que 4 o 5 años después estalló.

Empezaba a aumentar el paro, ¿no?

Se veía ya que el Estado del bienestar

o la fase de expansión de posguerra estaba llegando a un techo.

A ver, yo creo que hay varias cosas que pueden explicar cómo fue todo.

Ahí confluían varias cosas.

Por una parte, los estudiantes se habían ido politizando

contra la Guerra de Vietnam.

Eso fue claramente...

Yo llegué en el 65 a París

y ya estaba en marcha todo un movimiento

que nos reuníamos a veces, había manifestaciones...

Y con eso se rompe el mito de EE.UU. como el salvador de Europa.

Fijaos que hasta allí, la generación de los padres,

habían sido salvados por EE.UU.

Por lo tanto, existía la fascinación.

Y esta generación nueva lo que ve que llega de EE.UU.

es una guerra terrible, una dominación sobre América Latina,

toda una serie de cosas, y entonces rompe con esto.

Pero tampoco le sirve el modelo de la Unión Soviética.

Y todo queda reforzado por el papel del Partido Comunista Francés.

¿Qué es lo que pasa?

Claro, realmente en ese momento el Partido Comunista Francés

ya ha adoptado un tipo de estrategia

puramente electoralista.

Y no quiere salir de ella.

Entonces, nos encontramos con una gran revuelta

que como revuelta de jóvenes

probablemente no hubiera pasado a la historia.

Lo que fue impresionante es que se paralizó todo el país.

Es decir, no funcionaba el metro, no funcionaban los trenes,

las tiendas estaban cerradas...

Yo estaba con un grupo que era el 22 de marzo,

el de Cohn-Bendit que había iniciado en Nanterre...

¿Qué es lo que hicimos?

Pues organizar coches que fueran a provincias a buscar patatas y pan

para llevar comida a las fábricas.

Es decir, la ilusión de poder crear una sociedad alternativa

que pudiera prescindir de los intermediarios.

Evidentemente, una ilusión que duró muy poco.

Pero, digamos, esto.

Entonces, ¿qué es lo que faltaba?

Había mucha teoría revolucionaria

porque había quien se había leído hasta a Lenin, ¿no?

Había también otra teoría importante en ese momento que circulaba

que era lo que venía de Marcuse, de Foucault,

lo que venía de todo el espíritu de la Escuela de Frankfurt.

Ahí ya no se enfocaba tanto en la lucha obrera,

sino que era sobre todo el ver cómo la sociedad que se estaba creando

estaba condicionando a los individuos

para que ellos mismos aceptaran la dominación.

Y eso es algo que todavía está entre nosotros

y que por lo tanto... -La alienación.

-Gran término que aparece. -Exactamente, la alienación.

Entonces, realmente los estudiantes estaban luchando más

contra la alienación.

Y se produjo un cierto conato de encuentro

con el movimiento obrero.

Y yo he contado muchas veces esta anécdota

porque me parece muy significativa.

Estábamos en Nanterre

en la noche del 13 o el 14 de mayo,

y llegaron unos cuantos trabajadores de Sud-Aviation de Toulouse.

Y dijeron: "Nosotros hemos intentado hacer la revolución

y no lo hemos conseguido.

Vosotros lo estáis consiguiendo. ¿Qué hacemos?".

Y fue el pánico, ¿eh?

Porque mucha teoría revolucionaria, pero aquello de qué hacer...

Pero realmente, no había una estrategia.

Además, los estudiantes decían: "Somos pequeños burgueses.

Os toca a vosotros, sois la clase trabajadora".

Esto era, digamos, el clásico.

Entonces, los situacionistas se marchan.

Dicen: "Nuestra revolución es estética".

Y se fueron a tocar el piano y a no regresar.

(Risas)

-Claro, y tenían razón. -Hubo quien se fue de vacaciones.

¿Cómo podían ellos, realmente, liderar?

¿Qué es lo que pasó?

Que quien debía haber liderado, los partidos de la izquierda,

hicieron todo lo contrario: intentar pararlo.

Yo recuerdo que cada mañana, yo estaba trabajando en un equipo

que el jefe, por decirlo así,

pertenecía al Partido Comunista.

Y cada mañana nos teníamos que enfrentar con él.

"Sois unos aventuristas, esto tiene que cesar".

Era una lucha con la gente del Partido Comunista,

que estaba, digamos, más presente que De Gaulle

para intentar parar aquello.

Bueno, estaba el Partido Socialista Unificado

de Michel Rocard. Lo que pasa es que era muy débil.

-No lo intentó. -Fue contagiado por el movimiento.

En un cierto momento lo intentó porque vio que no había liderazgo

y que por lo tanto acabaría en un desastre.

Y hubo lo que se llamó "el mitin de Charléty", que fue...

No recuerdo el día, pero los últimos días de mayo.

Que Mendès France intentó recoger todo aquello

y darle alguna forma.

Pero claro, era imposible,

porque la lógica en la que estaban los estudiantes

era una lógica de revolución, por así decirlo.

Y Mendès France y el Partido Socialista en absoluto.

Con lo cual, salimos de Charléty con la mayor decepción.

Y lo malo es que ya estaban los acuerdos de Grenelle en marcha.

-¿Lo malo o lo bueno?

-Bueno, al final fue lo único interesante.

Claro.

Pero el movimiento era demasiado fuerte

como para contentarse solo con los acuerdos de Grenelle.

-Hombre, para los estudiantes no tuvo efecto.

-Lo que dice es muy interesante. -Los acuerdos de Grenelle fueron

para la condición obrera, subidas del 20 %,

poder sindical en las fábricas

y una situación de ventaja que duró hasta los años 80

y acaba de recordarlo Thomas Piketty en Le Monde.

Se inventaron, además, otra cosa que fue lo de la participación.

Es decir, vamos a hacer...

Porque claro, fue impresionante ver Francia parada.

Vamos a ver cómo recuperamos al movimiento obrero.

Entonces, vamos a darles participación en las empresas.

Unas poquitas.

Pero, digamos, vamos a convertirlos en burgueses.

Vamos a convertirlos en capitalistas.

Tiene razón Antonio.

Lo que se consiguió en los acuerdos de Grenelle

es histórico.

Una subida del salario mínimo del 35 %.

Una subida media de los salarios del 12 %.

-Sí, sí.

Como dices, representación de los sindicatos

en el seno de la empresa por primera vez.

La jornada laboral de 40 horas, todavía no se hablaba de 35.

-Es decir, eso rompe todo. -Efectivamente.

Pero hay una cosa que has dicho que me interesa.

A pesar de lo importante de esas concesiones,

no olvidemos que hubo mucha resistencia.

-¡Mucha! -Incluida en grandes fábricas,

para volver al trabajo. -Sí, sí.

-Claro, porque al no haber una dirección política, ¿qué se dijo?

"No podemos tomar el poder por arriba porque no sabemos ni cómo".

Un día: "¡Vamos a la bolsa!".

Bueno, llegas a la bolsa, ¿y qué? El poder tampoco está ahí.

Entonces, vamos a intentarlo de otra manera.

Vamos a intentar desde abajo. ¿Cómo?

Pues ocupando las fábricas

y entonces haciendo que las empresas sean propiedad de los trabajadores.

Y entonces así vamos a ir cambiando la sociedad.

Y eso es lo que intentaron.

Porque la clase trabajadora también se dividió.

Hubo una parte que siguió al PCF.

Pero otra parte estaba con los estudiantes

y querían, lo que pasa es que no tenían dirección.

Entonces, ¿qué podían hacer? Ocupar las empresas.

Y lo hicieron. No todos.

Y son los que más resistieron.

Esto ya fue en junio, que todavía Renault resistía

e iban los estudiantes a reforzar aquello

hasta que ya fue ocupado todo por la policía y se acabó.

Sí, pero yo quisiera... Ahí hay una puntualización a hacer.

Y es que el parteaguas

es el discurso de De Gaulle y la convocatoria de elecciones

y la aceptación por el Partido Comunista.

Porque antes de ese momento prevalece lo que ha subrayado Jaime.

Es decir, que hasta ese momento

las ofertas de los acuerdos de Grenelle

son rechazadas mayoritariamente.

Ahora, después del momento en que ya ven que te encuentras

con De Gaulle, el Partido Comunista,

y de verdad el riesgo de una intervención

que no se sabe hasta dónde puede llegar

de signo contrarrevolucionario, pues se invierte.

Y yo creo que sale, por así decirlo, el bien por la puerta pequeña.

Vamos a otro vídeo.

Antes hemos hablado de pasada del 15M.

Vamos a ver el vídeo y luego seguimos otra vez

con esas relaciones.

-¡Pasamos a la acción!

Estamos aquí manifestándonos contra todos los abusos

que desde la clase político y los poderes económicos

se están cometiendo contra la ciudadanía en su conjunto,

por los cinco millones de parados, por las jubilaciones,

y en general por todos los derechos constitucionales

y todos los derechos humanos que se violan sistemáticamente

desde las altas esferas políticas

y desde los altos cargos empresariales y financieros.

¡No a la violencia! ¡No a la violencia!

(Distintos idiomas)

¡Si te pega, no te ama!

¡Basta ya!

Hemos luchado tanto desde los años 70 y 80.

Pero como ahora, nunca.

¡Más mujeres en la cultura!

No solo es que ya es hora,

sino que ahora hay mucha gente joven

y eso, para mí personalmente,

me parece espléndido.

Se han ganado muchas cosas, pero han salido otras nuevas.

Entonces, hay que batallar y luchar por eso.

Me parece emocionante.

Este sí es un paso definitivo hacia adelante.

Es muy difícil empujar para atrás a tantas mujeres. Somos demasiadas.

¡Cueste lo que cueste!

¿Cómo habría sido ese Mayo del 68

con Facebook, con WhatsApp, con redes sociales?

Jaime se ríe. Hombre, habría sido estupendo.

-No estoy seguro, Jaime. -Yo creo que sí.

Por ejemplo, en aquel mayo...

Por lo que contaba, por ejemplo, Emma Cohen.

Emma Cohen tiene una libreta, porque ella estuvo allí en Francia,

y ella cuenta que lo que funcionaba eran los transistores.

Mucha gente usaba los transistores.

Además, como se escuchaban las emisoras de la policía,

para ver por un lado o por otro.

Hombre, yo creo que para el movimiento...

También para el enemigo, digamos, pero para un movimiento,

las redes sociales han sido

un instrumento de movilización enorme.

El 13M... Para recordar el caso español.

El 13 de mayo de 2004,

después de los atentados de Atocha,

no se habría entendido sin el "pásalo" de los móviles.

El 15M no se puede entender

sin el precalentamiento

de las redes sociales anteriormente.

En el precalentamiento y el calentamiento sí.

Es decir, para la movilización son muy importantes.

Otra cosa es para la práctica continuada democrática.

Y también para la desmovilización.

Quiero decir, en las redes sociales entiendo yo que ahora, por fin,

ya empezamos a hacer un análisis un poco más complejo.

También han pasado su etapa de adolescencia.

Yo creo que son movilizadoras en una primera instancia,

pero luego no, porque mucha gente se vuelve a su casa,

se vuelve radical en las redes sociales,

pero no sale a la calle. -Cuando llega el reflujo, claro.

-Se habla mucho pero se hace poco.

Y yo tengo la sensación de que también

la diástole del 15M

tiene que ver también con eso.

Es decir, hay un momento de cansancio,

donde la gente se recluye de nuevo en sus cuartos con sus ordenadores

y lanzan mensajes muy revolucionarios y radicales,

a veces anónimos, a veces con heterónimos,

pero no... -Eso pasa en todas las protestas.

Sí, pero ahora estamos hablando de la pregunta que hacía Ramón.

Y yo creo que las redes sociales son muy buenas en primera instancia

para la movilización,

y mucho más recluyentes

para una movilización que persiste en el tiempo.

Sí, mira, yo no estaría muy de acuerdo con esto.

-Por una razón... -Solo una frase...

Solo una frase que iba con esto

para apuntar que no como no había otros medios,

en Praga del 68 fueron los radioaficionados.

A falta de... Nada más.

Respecto al Mayo francés,

yo creo que no hubiera sido muy distinto. ¿Por qué?

Porque estábamos en contacto todo el tiempo.

Es decir, lo que más se parece

que luego en la vida más encontré parecido con aquello

fueron los Sanfermines, ¿eh?

Porque nadie se va a dormir a su hora,

nadie se va a su casa a su hora, aquello es una cosa continua.

Unos llegan a las 4:00 A.M., otros se van, otros se encuentran...

Bueno, pues el Mayo fue eso.

Nadie iba a su casa,

o unas horas para cambiar la ropa y lavarse la cara.

Pero estábamos totalmente en contacto todo el tiempo.

Ahora, es evidente que las redes sociales

introducen otros elementos.

Pero cuando tú dices "movilizan pero luego puede que esto baje",

tenemos un ejemplo en este momento muy claro que no es así.

Que es el movimiento independentista en Cataluña.

El movimiento independentista está pendiente todo el tiempo

de las redes sociales.

Y por las redes se difunden:

"No leas esto, mira lo otro, ven aquí, haz esto".

Y yo creo que... Fíjate que es un movimiento

muy sorprendente, porque se mantiene mucho tiempo.

Se está manteniendo en el tiempo por años.

Y no decae.

En ciertos momentos parece que va a decaer y no decae.

Y vuelve.

Entonces, claro, lo que es puntual son las manifestaciones.

Pero la efervescencia constante son las redes.

Entonces, depende mucho de la naturaleza del movimiento,

pero yo creo que realmente

esto permite unos vínculos que no teníamos antes.

Y que el Mayo, como duró poco tiempo, efectivamente,

estábamos ahí todo el tiempo y en comunicación continua.

Pero bueno, duró un mes. Menos de un mes, en su punto máximo.

El movimiento feminista también.

Yo creo que estamos viendo cómo la campaña "Me too"...

De todas maneras, yo creo que también...

Tienes tu parte de razón, es evidente que...

Yo quería decir que más importante que el instrumento,

es decir, que sí es relevante.

Cómo no va a ser relevante en las redes sociales.

Yo creo que el éxito o el fracaso de estos movimientos sociales

de los que estamos hablando

tiene que ver con algo que ha insinuado Marina.

Es decir, que estos movimientos necesitan una vanguardia

que los organice y que los dirija hacia algún sitio

o vale el espontaneísmo permanentemente.

Ese yo creo que es el gran debate, porque es el del Mayo francés,

es el debate de los indignados,

probablemente va a ser el debate de las mujeres.

Es decir, a partir de este momento...

Es el debate que hay en estos momentos con los jubilados.

¿Deben dirigir el movimiento de los jubilados los sindicatos?

¿O debe crearse un movimiento autónomo

que nace y muere con la movilización?

Eso me parece más relevante.

Yo me pregunto si en todos esos movimientos

lo que en el fondo estás juzgando es el sentido de la autoridad.

Del poder.

-Eso desde luego, ¿no? -Está cuestionándolo.

-Claro. Quieren autoorganizarse. -Esto es un elemento...

-Y es el fermento de la renovación social.

Uno gana o no gana.

Me ha pedido la palabra y no se la he dado.

No, yo quería decir que creo que el caso de las mujeres

no es representativo de algo efímero porque es...

O sea, la tensión movida por las redes sociales

depende, evidentemente,

de la posibilidad de alcanzar un resultado

y de la persistencia del conflicto.

En el caso de Cataluña es clarísimo que el gran éxito de Puigdemont

es mantener todos los días la llama encendida

de la irritación independentista contra el Estado.

Pero hay un movimiento que es por debajo

y que realmente es muy potente.

Y, obviamente, si Puigdemont estuviera solo

no le haría caso nadie.

Pero la cuestión ahí está en que este movimiento,

en todos estos casos, puede llegar, como tú has dicho,

a un punto de llegada, y a partir de ahí...

Como sucedió con el propio movimiento de los indignados,

se produce ya la desmovilización. ¿Para qué vamos a seguir?

Pero mientras se mantenga la estructura del conflicto,

de forma espontánea o de forma dirigida,

las redes sociales van a actuar.

Nos estamos yendo, se está acabando el tiempo.

Prácticamente ya no tenemos.

Y si me lo permitís, teníamos un vídeo

para recuperar otro tema.

Vamos a ver el vídeo, que son unas musiquitas

de la música que nos trajo el Mayo del 68.

Yo recordaré los dos libros que hemos visto,

el de Antonio Elorza, "Utopías del 68",

editado por Pasado y Presente.

Y en Galaxia Gutenberg, el de Joaquín Estefanía:

"Revoluciones: 50 años de rebeldía".

Nos vamos a ir, y esta vez nos vamos a ir con música.

Yo les quiero dar las gracias a los cuatro.

A todos ustedes por seguirnos.

Espero que volvamos otra vez pronto

y sigamos hablando de política,

que creo que nos gusta un poco.

Venga.

(Música en francés)

(Claqué)

(Música en francés)

(Música en francés)

(Música créditos)

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Mayo del 68

Millennium - Mayo del 68

21 may 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre Mayo del 68 con Joaquín Estefanía, Marina Subirats, Antonio Elorza y Jaime Pastor

ver más sobre "Millennium - Mayo del 68" ver menos sobre "Millennium - Mayo del 68"
Programas completos (130)

Los últimos 321 programas de Millennium

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos