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Millennium - Dinero para pensiones - ver ahora
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En muchas casas, cuando se hablan de las pensiones,

Me cuentan que sí hay un tema que interesa a los españoles,

es el de las pensiones.

En muchas casas, cuando se hablan de las pensiones,

los mayores piden silencio

para poder escuchar mejor, entender mejor

y comprender qué es lo que pasa con las pensiones.

El estado se gasta nueve mil millones al mes.

Queda dinero en la hucha para una sola paga

y, además, el estado se presta dinero así mismo

para poder pagar las pensiones todos los meses.

Pero ¿cuáles son los motivos que nos han traído hasta aquí?

Y, sobre todo, ¿cuáles son las soluciones?

De ahí que hoy vamos a hacer

nuestro segundo programa de pensiones.

Bienvenidos a "Millennium".

A finales del siglo XIX,

en la Alemania gobernada por Bismarck,

nació el primer sistema público de pensiones.

Y en los años 40 del siglo XX,

la Declaración Universal de los Derechos Humanos,

en su capítulo 22,

reconoció el derecho de toda persona,

como miembro de la sociedad,

a la Seguridad Social.

Son efemérides que están ahí, que nos recuerdan el pasado

y que, sin embargo, con el presente,

algunos no lo tienen tan claro.

Algunos y algunas,

por supuesto.

Vamos a repasar todo esto esta noche

para saber si el futuro de las pensiones

es más oscuro, más claro, más brillante

de lo que a veces suponemos

o de lo que podemos pensar entre todos.

Para ello tenemos a cuatro opiniones autorizadas.

La primera, la de José María OKean,

catedrático de Economía Aplicada

de la Universidad Pablo Olavide, de Sevilla.

Profesor de esta universidad y del "IE Business School".

Sus intereses de investigación

se centran en el análisis

de la competitividad empresarial,

el impacto económico de las TIC

y también los cambios sociales.

Bienvenido.

Sus propuestas

de que los ordenadores, los robots, las impresoras

paguen impuestos

no deja de ser sorprendente.

No es mía; la hicieron los franceses hace como 20 ó 25 años.

Y la gente se rió de ellos,

igual que ahora puede resultar irónico, ¿no?

Yo creo que el paradigma de la caja esta de pensiones,

y después, toda esta estabilización que se le ha dado

con el Pacto de Toledo,

yo creo que ha quedado obsoleto.

No es cuestión de reformarlo, que es lo que haremos

porque necesitamos soluciones y coyuntura, ¿no?

Pero la sociedad va por otro camino,

es una sociedad que tendrá menos trabajo

y va a tener un capital tecnológico más alto.

Las empresas no quieren pagar impuestos.

Muchas de ellas incluso están deslocalizadas fiscalmente

y va a costar mucho trabajo que esas multinacionales paguen.

A lo mejor es más inteligente que el uso de esa tecnología

pague un determinado impuesto.

Pero partiendo de la base

de que considero que las pensiones deben estar

en presupuesto del Estado

y se deben financiar, me da igual con qué impuesto.

Tendremos que determinar cuál es la cuantía a cubrir,

pero esa es otra cuestión.

Pero en el tema de la financiación no debemos de tener a la población,

ni a la que se jubilará dentro de unos años,

la que está jubilada

ni a las siguientes generaciones: la X, la Y, la Z,

pendientes si van a cobrar o no van a cobrar.

Se cobrará porque entra dentro de los presupuestos,

igual que educación y sanidad.

Pero tenemos que ver cómo lo financiamos.

Y termino,

me parece que el problema de España no es subir la tasa de impuestos,

no es hacer que los trabajadores paguen más,

sino que la gente que no paga, pague.

Lo que tenemos ahora mismo es un tema de evasión fiscal.

Porque se calcula que puede ser un un 5-6% de PIB

los impuestos que no recaudamos, que serían como 50 ó 60 mil millones.

Y son unas cantidades con las cuales se podrían pagar las pensiones

o el déficit que tenemos sin problema.

Yo creo que estar siempre reflexionando

sobre si podremos pagar o no,

viendo la evolución de la población activa

y de la población que se jubila, la esperanza de vida,

y que, a lo mejor, no se puede pagar, es lo que me parece absurdo.

Porque serán los presupuestos los que lo cubrirán

y, al final, tienes que dar el préstamo.

Sirve como coartada a la clase política

para analizar, y creo que ha sido positivo,

analizar el tema de las pensiones como un fenómeno circular

que tenía que financiarse con unos impuestos,

como lo que yo llamo una bañera

donde entra líquido y donde va saliendo líquido, ¿no?

Teníamos un cierto volumen de líquido,

que era la reserva que habíamos acumulado antes,

pero ahora, las pensiones, desde 2005-2006,

casi se han duplicado en la actualidad

por cuestiones demográficas, y eso va a seguir así,

que la esperanza de vida va a subir y que, además, usaremos cada vez

más capital tecnológico, más robots, más impresoras,

más ordenadores, más redes, más sistemas...

Entonces, al igual que hemos puesto un canon

a las fotocopiadoras para los derechos de autor,

pues poner un canon al uso de esas tecnologías

puede servir y ayudar.

También incentivaría

el volver a contratar a personas.

Porque ahora mismo, toda la carga fiscal

son los trabajadores.

Contratar a uno es lo más caro que hay,

mucho más que un robot, una máquina...

Y los impuestos y las cargas sociales son incentivos.

No es simplemente recaudar, sino que hacen

que produzcamos de una manera o de otra.

Yo tengo que hacer una pregunta que será para los cuatro.

Usted es de lo que cree que los trabajadores,

cuando llegue la edad,

se van a retirar, van a dejar de trabajar

y cobrarán una pensión.

Siempre.

Es que es un sistema democrático, ¿no?

Las personas que votan van a ser mayores

y votarán a un partido...

Pero a veces, hay un cierto terrorismo

sobre que no va a haber dinero.

Por eso, me parece que el paradigma este de la caja de pensiones

me parece que está obsoleto.

Demos de decir que el presupuesto del Estado cubrirá las pensiones

con distintos impuestos,

uno de ellos serán las cargas sociales,

pero se va a cubrir también con otros impuestos.

Gracias.

El señor José Antonio Herce, bienvenido.

Es doctor en Economía por la Universidad Complutense

en Madrid.

Es profesor asociado de AFI, Escuela de Finanzas.

Investigador sobre el impacto económico

de la longevidad en los sistemas de bienestar

y el mercado de trabajo.

Voy a hacer un salto: en los países africanos

hay muchísimos jóvenes y no hay pensiones.

¿Es un problema de demografía o de la riqueza del país?

Yo creo que es un problema de madurez de la sociedad,

del sistema político

y de, naturalmente, de las organizaciones,

las élites y las empresas en muchos de estos países.

No nos engañemos, todos los países tienen una u otra,

digamos, uno u otro acuerdo de Seguridad Social,

que existe en, prácticamente, todos los países.

Otra cosa es lo avanzada que es en los países europeos,

de los cuales nosotros formamos parte, ¿no?

Yo creo que la aspiración de todo el mundo

es a tener trabajo,

a generar recursos durante una parte de su ciclo vital

y, con base a esos recursos, generar las rentas futuras

de jubilación.

Jubilarse en algún momento, por lo tanto,

y disfrutar de un bienestar parecido,

sino igual, al que han disfrutado durante su vida activa.

Esto es un universal; todo el mundo busca esto.

Es verdad que las instituciones políticas

y las élites de diferentes sociedades

lo permiten en mayor o menor grado, o incluso lo obstaculizan.

Y de los países que usted me habla, efectivamente,

encontramos ejemplos en donde estamos muy lejos,

o están muy lejos, de tener instituciones

tan sólidas y tan solventes con los problemas que mencionaremos,

como los problemas de Occidente.

¿Usted es de los que recomienda

a los jóvenes de 30 años

que se hagan un seguro privado?

Yo se lo recomiendo a todo el mundo.

Pero no tanto por la cuestión de si es privado o público,

de capitalización o de reparto.

La jubilación es una aventura muy cara,

sobre todo si nos empeñamos en mantener la barrera de los 65

sin cambiar.

Aludía usted antes a los orígenes de la Seguridad Social.

Más de 130 años han transcurrido

desde que el viejo Otto von Bismarck inventó la Seguridad Social

para frenar la revolución social demócrata.

Ojo, los socialdemócratas de hace 130 años

no tienen nada que ver con los actuales,

o no tenían nada que ver con los actuales.

De manera que la Seguridad Social ha prestado un gran servicio

a la sociedad y a la civilización desde entonces.

Yo creo que hay que reinventarla.

Porque esa barrera tiránica de los 65 años

es la que está impidiendo todo el progreso en esta materia

que necesitamos en el siglo en el que estamos.

¿Y en qué edad lo pondría usted?

¿Perdón? ¿En qué edad?

Esta es una cuestión muy abierta a debate.

Pero si nos fijamos en el porcentaje de una generación

que sobrevivía a los 65 años en 1900,

la edad a la que hoy sucede eso es de 91 años, no de 65.

Si nos fijamos en los años que quedan de vida,

que quedaban de vida, a los 65 años en 1900,

la edad a la que sucede eso hoy

son los 81 años.

No existe la tercera edad.

No existe la cuarta edad.

La palabra que empieza por "E",

"envejecimiento", y no volveré a pronunciarla,

no existe. Lo que existe es la longevidad,

que es una gran noticia.

Eso sí, preñada de consecuencias fastidiosillas.

Le diré más:

si tuviéramos que reinventar la Seguridad Social hoy,

habría que hacerlo asegurando la gran edad, como se hizo

en el año 1889, ¿no?

¿Que está entre los 81 y los 91? Que lo decidan otros.

Pero estará mucho más cerca de los 80 que de los 65.

La edad de 65 era la edad de jubilación

que se instauró en el sistema prusiano.

Pero la esperanza de vida, entonces, era de 40 años.

Hoy, la esperanza de vida

es de más de 80 años al nacer.

Nos quedan 22 años, una vez cumplidos los 65,

y la edad de jubilación

sigue estando en los 65.

Los abonos de transporte gratuitos nos lo dan a partir de los 65.

Renfe a los 60.

Sí, señor, la tarjeta dorada.

Hay gente que lo necesita mucho más

que las personas de 60 y 65 años que se los quedan.

La pregunta muy cortita porque si no,

se nos va el tiempo solo en las presentaciones.

¿Todos los trabajadores van a cobrar la pensión?

Absolutamente todos.

La Seguridad Social tiene su presupuesto específico

que recauda un 10, un 11% del PIB en cotizaciones.

Eso es lo que puede repartir.

Otra cosa es tener las pensiones que queremos,

pero la Seguridad Social pagará pensiones siempre.

A todo el mundo. No sé si más y mejores,

pero desde luego, siempre a todo el mundo.

Dejémoslo ahí.

Luego volveremos.

El señor Eduardo Garzón,

licenciado en Economía por la Universidad de Málaga.

Máster en Economía Internacional y Desarrollo

por la Complutense de Madrid.

Autor del blog de economía "Saque de esquina"

y miembro del consejo científico de "Attack España", con dos "T",

para la justicia económica global.

Gracias por estar con nosotros. Un placer.

De verdad que sí.

Dicen muchos que muchos economistas

vienen con el cuento de que no nacen niños

y vivimos mucho

para meter miedo a la gente

y que se apunten a un plan de pensión privado.

¿Usted es de los que hace la diferenciación

en los planes de pensiones, en los privados y públicos?

Lo que ocurre es que ese argumento es absolutamente falaz.

Porque hoy en día, tenemos en nuestras sociedades

a más de tres millones de personas que pueden trabajar

pero no lo están haciendo porque no hay puestos de trabajo.

Si nos ponemos a tener más niños y niñas,

lo que vamos a hacer es aumentar la cantidad de gente

que no accede a un puesto de trabajo.

El problema no es de natalidad,

es que no hay suficiente trabajo

para toda la gente que quiere y que puede trabajar.

¿Qué ocurre? Que cuando nos plantean

esta hipótesis de que no hay dinero para pagar las pensiones

o de que vivimos mucho cada vez,

hay que plantearles siempre las siguientes cuestiones.

La primera es que, aunque la esperanza de vida aumenta,

por cierto, el año pasado disminuyó, cosa de los recortes en sanidad

sin ninguna duda,

vemos que la esperanza de vida saludable,

que es un indicador que también elabora

la Oficina de Estadística Europea,

revela que se está reduciendo este indicador.

Es decir, este indicador, que lo que hace es medir

la cantidad de años que tenemos a partir de los 65 años

con un nivel de vida en el que no sufrimos

enfermedades importantes que nos incapaciten

para tener una vida plena, está reduciéndose.

Hace unos diez años, cuando tenías 65 años,

esta vida saludable era en torno a nueve años,

perdón, en torno a diez años,

y actualmente, está en torno a nueve años.

Cada vez vivimos más pero en peores condiciones

de salud.

Y esto, a la hora de plantear

si hay que tener una jubilación posterior,

llama mucho la atención, porque aumentar la edad de jubilación

lo que sería es robar la cantidad de años

en los cuales tenemos mejor salud

en la etapa final de nuestra vida.

Y si utilizan estos argumentos absolutamente falaces,

desde mi punto de vista, para meter miedo.

Porque al fin al cabo, las pensiones públicas

se van a seguir cobrando.

Ningún gobierno estará tan loco de decir:

"No pagamos las pensiones".

Porque hay mucha gente que, al fin y al cabo,

tendría un coste político porque no recibirían esas pensiones.

Se utiliza este argumento, para meter miedo y decir:

"Ahora hay que recortar en las pensiones,

ahora hay que aumentar la jubilación

o ahora piensa en contratar un plan de pensión privado".

Algo que se ha revelado por muchos estudios

que en absoluto sale rentable

a la persona que contrata ese plan de pensiones.

La Universidad de Navarra plantea

que de los 313 fondos de pensiones más importantes de España,

unos 58 fueron negativos en términos de rentabilidad.

Es decir, la gente perdió dinero.

Porque lo que es un fondo privado de pensiones

no tiene nada que ver con las pensiones,

es meter el dinero en un banco para que lo use

y si obtiene dinero, puede darle algo al cliente.

Pero es una forma de hacer negocio.

Y lo que hay detrás de todo estos mensajes

con los que meten miedo a la población

es "Piensa en contratarte un plan de pensiones privado

porque sí le haces el negocio a la banca".

Que es, al fin y al cabo, un sector, un agente económico

muy influyente y poderoso, como vemos,

y que está detrás de todas estas decisiones políticas.

¿Usted se ha hecho un plan privado o no?

Evidentemente, no. Y ni me lo haré.

Hay veces en que...

¿Se lo hará o no? No, no me lo haré.

Y está usted convencido de que el Estado le pagará,

cuando llegue su jubilación,

le pagará el dinero que usted

se merece o el que pueda.

Seguro que me acabará pagando por lo que he dicho:

ningún gobierno se volverá loco.

El problema es que intentan, y, de hecho, llevan tiempo así,

que se pague cada vez menos.

Pero el futuro lo decidimos entre todos nosotros y nosotras.

Tenemos que plantear, al fin y al cabo,

una batalla para que el sistema público,

que es absolutamente sostenible, siga siéndolo.

Y pueda financiar pensiones digas para todos y para todas.

Gracias.

La señora Mercedes Ayuso, bienvenida.

Catedrática de Estadística Actuarial,

de la Universidad de Barcelona,

y doctora en Economía.

Miembro del grupo de investigación

"Risk Center Idea"

de riesgo en finanzas y seguros

de la misma universidad.

Y miembro del comité de expertos

nombrado por el gobierno

para la definición del factor de sostenibilidad

del sistema público de pensiones.

La primera pregunta que tengo que hacerle

es qué es una "actuaria".

Buenas noches. Muchas gracias por esta invitación.

Los actuarios somos personas que trabamos con probabilidad.

Buscamos la probabilidad de que ocurran algunos sucesos,

fenómenos, en áreas muy diversas.

Evidentemente, en el ámbito de las pensiones,

es fundamental calcular la probabilidad

de que las personas alcancen determinadas edades.

La probabilidad de la supervivencia es la base de cálculo

de la esperanza de vida, este indicador que tanto oímos.

Se calcula teniendo en cuenta las probabilidades

de que las personas, pues bueno, continúen vivas

a lo largo del tiempo.

En ese cálculo de probabilidades es donde intervienen fuertemente,

donde deben intervenir las personas que nos dedicamos

al cálculo actuarial, al ámbito actuarial.

¿Y cuál es la edad actual?

¿La edad de esperanza de vida? Sí.

A ver, es un concepto

que necesita tiempo, como cuando estoy en clase,

porque sí que es verdad que se puede abarcar

desde puntos de vista muy diversos. Decía ahora mi compañero

cómo puede tener interpretaciones diferentes

en función de la manera de cómo lo enfoques.

En primer lugar,

yo diría que, para hablar de evoluciones de esperanza de vida,

necesitamos tiempo.

Es decir, cuando miras una serie,

un dato en el tiempo, vamos a decirlo así...

Nosotros, desde el punto de vista técnico,

solemos coger periodos amplios.

Lo digo porque puede ocurrir que una esperanza de vida,

durante un año, cambie, por ejemplo, por un mal invierno.

Un mal invierno puede provocar una subida muy grande en gripes,

una mortalidad muy elevada que distorsione el cálculo.

O unos recortes, como dice el señor Garzón.

Puede ser.

Digo diferentes puntos de vista.

La esperanza de vida, ahora mismo, en España,

todos sabemos que es una esperanza alta, ¿de acuerdo?

También explicar qué significa esperanza de vida,

que antes decía mi compañero José Antonio,

ligaba muy bien al concepto de la longevidad.

La esperanza de vida nos analiza

cuánto viven las personas en término medio.

Es decir, desde que nacen o desde el momento de la jubilación.

Estamos midiendo un valor esperado.

Esto quiere decir que hay personas que están por encima y por debajo

de este valor.

Cuando jugamos con todo esto globalmente,

calculamos este indicador. La esperanza de vida

en España, actualmente,

para una persona de 65 años se cifra, con diferencias entre sexos,

en los hombres hablamos de unos 19 años

de esperanza de vida.

Una vez que alcancen los 65 años,

tendría una vida de 19 años en término medio.

Para las mujeres es superior, unos cuatro años de diferencia.

Es decir, unos 22 más o menos. ¿De acuerdo?

Esto es lo que se espera que viva una persona actualmente

con 65 años en nuestro país.

¿Usted cree que todo el mundo va a cobrar?

Yo sí.

Todos creemos exactamente lo mismo.

Otra cosa sería cuánto,

y si eso nos va a permitir una vida agradable

o, simplemente, vamos a hacer, al revés de lo que sucedió

en los últimos años, que tengamos que pedir dinero

a los hijos para llegar a final de mes.

Hace poco eran los hijos los que pedían a los padres

para hacer frente a la crisis,

y ahora podría ser al revés.

Lo veremos dentro, también, de unos minutos.

Vamos a nuestro reportaje,

que es el que centrará las primeras preguntas

de la tertulia, del debate de hoy.

La gran mayoría de los trabajadores lo vemos muy negro.

¿Llegaremos a cobrar la pensión?

¿Vamos a cobrar pensiones? Mi respuesta sería sí.

Las vamos a cobrar.

¿Van a tener el nivel de las actuales?

Mi respuesta sería, más bien, no.

Yo ahí tendría grandes dudas.

España paga hoy casi nueve millones de pensiones.

Y la pensión media de jubilación está por encima de los mil euros.

¿Cuánto gastamos en pensiones mensualmente?

Pues, aproximadamente, gastamos unos nueve mil millones de euros

mensualmente en pensiones.

Es decir, en total, el Estado gasta cerca de 140 mil millones al año.

Y parece que lo peor está por llegar.

Cuando los nacidos en los años 60,

la llamada generación del "baby boom",

pasen a engrosar la categoría de pensionistas.

Esas personas que nacimos con el "baby boom",

entre 1963 y 1977 aproximadamente,

vamos a llegar a la jubilación dentro de 10-15 años.

Eso va a suponer un reto importantísimo

para el sistema de la Seguridad Social.

No estamos preparados para eso.

Las cuentas no cuadran. Cada vez hay mas pensionistas

y con mayor esperanza de vida. Si nada cambia, será muy difícil

pagar las futuras jubilaciones.

La reforma del sistema de pensiones es un gran desafío como país.

La hucha se agota y la preocupación es máxima.

Porque lo fundamental, en este momento,

es que los ciudadanos sean conscientes,

los que hayan aportado a la Seguridad Social

sean conscientes de cuánto han cotizado

y de qué nivel de pensiones

les va a corresponder cuando lleguen a la jubilación.

Es verdad que, con seguridad no se puede decir,

pero hay que tener una idea aproximada

de cuál va a ser mi pensión.

No la tenemos en este momento.

Pero no es que no la tengan los trabajares

o los empleados de 30 años, es que no tenemos esa información

los que contamos con 50 ó 55 años.

A pesar de esta incertidumbre,

los españoles vivimos al día.

Lo que se ha ahorrado en este país en fondos de pensiones

equivale a lo que la Seguridad Social

paga en pensiones en un año.

Y eso es poco, es realmente poco.

Por lo general, el ahorro para afrontar la vejez

no entra en nuestros planes.

Y claro, cuando llegue el momento de jubilarse,

no notará mucho la diferencia entre aquellos que han ahorrado

y complementar su pensión y aquellos que no lo hicieron.

Este es el futuro inmediato que nos espera

si no se pone remedio ya mismo.

Y es que, según advierte la OCDE,

en nuestro país, en el año 2050, habrá 77 jubilados

por cada 100 habitantes.

Las prestaciones que reciben las generaciones

no tienen por que ser las mismas.

Y no tienen por que estar siempre aumentando.

Esta idea de que solo podemos ir a más...

es que no se sostiene.

¿De dónde va a salir el dinero para pagar las pensiones?

¿Existe el riesgo real de que colapse el sistema?

El balance que he hecho de la primera parte

de las presentaciones es que cada uno tiene

una opinión distinta

a cómo enfocar el problema

y cómo podemos resolver las dificultades.

Y ahora, a mí me gustaría escucharles a los cuatro

en dos preguntas, que son las que ponía el reportaje

encima de la mesa.

A ver si coinciden o no.

¿De dónde va a salir el dinero

para pagar las pensiones?

Y, ¿qué reformas son necesarias para que el sistema no se colapse?

¿Quién quiere empezar?

Pues yo puedo comentar un poco las alternativas

que se están planteando desde muy diversos ámbitos.

Hay que tener en cuenta que no necesariamente

hay que financiar las pensiones con lo que se ingrese por la SS

por las cotizaciones.

Porque esto solo ocurre en 8 de los 28 países

de la Unión Europea.

Es decir, que puede financiar el pago de pensiones

con otro tipo de prácticas, que pueden ser

con lo que se ingrese a través de otro tributo,

como podría ser el impuesto del IRPF o el IVA.

Que es exactamente lo que ocurre con la sanidad y la educación.

Si nosotros hacemos ese análisis, nos damos cuenta de que, por ejemplo,

en el estado español se ingresa

en torno a 90 mil millones de euros menos

que lo que haría si recaudásemos al nivel de la media europea.

Estábamos recaudando unos nueve puntos de PIB

menos que lo que hacen los países de media en la Unión Europea.

Y esa cifra es muy superior a lo que supone

el déficit de la Seguridad Social, que hoy en día está

en torno a 18 ó 19 mil millones de euros.

Por lo tanto, dinero hay de sobra.

Otra cosa es a través de qué procedimientos

uno lo acabe recaudando.

Hay muchas formas de hacerlo, pero si no nos metemos

en los Presupuestos Generales del Estado,

simplemente atendiendo a las cotizaciones, habría margen.

Por ejemplo, combatiendo el fraude laboral

que se comenten en muchísimas empresas,

porque contratan con contratos temporales

en vez de indefinidos,

porque contratan a personas como falsos autónomos,

es decir, como autónomos cuando deberían ser asalariados,

cuando contratan a becarios en vez de asalariados normales...

Si eso se persiguiese, se lograría recaudar

en torno a dos mil millones de euros, aproximadamente, cada año.

Pero además, con otra medida, y lo dejo,

de entre todas las medidas que se podrían dar,

de estopar las cotizaciones sociales.

Es decir, que hoy en día, hay muchas personas

que están teniendo un salario pero que no están cotizando

en función del mismo.

Es decir, la gente cotiza en función de lo que ingresa,

pero a partir de un determinado salario,

los salarios más elevados, con eso no ocurre por un límite.

Hay un techo, hay un tope.

Si nosotros nos quitásemos ese techo,

que es lo que ocurre en la inmensa mayoría de los países,

lograríamos recaudar en torno a 8 mil millones de euros.

Con lo cual ya estamos teniendo muchos ingresos

para poder abordar el problema.

-Bueno, yo creo que a corto, incluso a medio plazo diría,

medio plazo entendido como quizá una década,

el sistema español de pensiones va normalizar

el empleo, los salarios, va a normalizar las cotizaciones

y las bases de cotización.

De manera que ese déficit, que es muy elevado,

va a ir disminuyendo próximamente.

Y lo veremos desaparecer en los siguientes diez años.

Mientras tanto, vamos a necesitar recursos,

como ya los hemos venido necesitando

desde hace unos cuantos años, ¿no?

Y que esos recursos tendrán que salir de algún lugar.

Podemos hablar de la hucha de las pensiones,

que a mí me parece un asunto muy secundario,

pero muy secundario.

Esos recursos tienen que salir en el corto plazo,

en los próximos años, de algún sitio.

Aumentar las cotizaciones al trabajo, los impuestos al trabajo,

yo creo que no es sensato

porque ya las tenemos suficientemente elevadas.

"Destopar" las bases de cotización me parece, además de injusto...

¿"Destopar" existe? Porque es la segunda vez que lo escucho.

"Destopar" quiere decir levantar el límite que tenemos

a la base máxima de cotización

para adecuar la base de cotización al salario percibido.

Lo que es el salario real.

El salario efectivamente percibido.

Bueno, destopar eso es muy injusto

porque habría que destopar también la pensión,

tenemos una pensión máxima que ya es bastante más baja

que la cotización máxima en bases equivalente.

-No necesariamente tienes que destopar

la cotización máxima.

Perdón, la pensión máxima.

-No necesariamente, pero cometes una injusticia.

Y lo dejo ahí.

Pero esos recursos tienen que venir de figuras transitorias impositivas,

ya veremos cuáles, las que menos distorsionan,

porque no es sencillo.

Porque es inimaginable, en los próximos años,

acelerar el aumento del retraso de la edad de jubilación.

Cosa interesante. En mi opinión,

y paso a un tema que habéis evocado y que me interesa mucho,

en mi opinión,

lo importante es el recurso que nos da

la edad de jubilación.

Si vivimos cada vez más, la edad de jubilación aumentará,

como aumenta la esperanza de vida. "Pari passu".

Y eso es lo que no somos capaces de hacer

porque todavía estamos en edad ordinaria, 65 y unos meses,

y nos cuesta mucho imaginar esos 67.

De hecho, tenemos la ley plagada de excepciones

para que se puedan seguir jubilando a los 65.

La edad efectiva de jubilación es de 64 años.

Y se ha estabilizado, está estancada.

Necesitaremos recursos porque acumularemos una deuda

con estos déficits de todos estos años

y los próximos años, que también irán siento menores,

pero se producirán,

vamos a acumular una deuda de mas de 100 mil millones de euros

exclusivamente de Seguridad Social, ¿no?

Eso se normalizará, como decía,

pero tenemos que resolver ese problemilla a medio plazo.

El problema gordo es

cuando se empiezan a jubilar los "baby boom".

Pero a los "baby boom" también les queda poco tiempo para...

Bueno, a partir de los años 30, 2034, 35, estarán ya en sazón.

-Intervengo yo también ahora.

Yo creo que hay que cuantificar el efecto de lo que viene.

Es decir, tenemos que saber

lo que va a suponer estas entradas masivas

de personas en la edad de jubilación,

porque va a haber un aumento muy significativo.

Y valorarlo en términos económicos en global, es decir...

Yo creo que una solución puede estar a nivel impositivo,

pero tenemos que ver hasta dónde podemos aumentar

los impuestos, porque aumentar los impuestos

puede tener muchas consecuencias a nivel de productividad.

Es decir, no nos podemos olvidar de que hay una palabra,

un concepto genérico, productividad, pero que, al final, es lo que mueve

un sistema. Por lo tanto,

sí, podemos buscar fuentes adicionales

a lo que son las cotizaciones laborales,

pero siempre viendo los efectos que pueden tener,

porque, no sé si la palabra es problema

porque no me gusta usarla por no crear alarma,

pero siguen estando ahí estas generaciones que van a entrar.

Yo, desde el punto de vista de la edad de jubilación,

creo que tendríamos que empezar a pensar

en que el sistema que tenemos en España

es un sistema que se crea en un momento,

lo decías perfectamente en la introducción,

en el cual, la situación demográfica era totalmente distinta

de la que tenemos en la actualidad.

Se genera en un momento en el cual la pirámide poblacional

es una pirámide en el sentido estricto de la palabra,

en el cual hay un grueso muy importante de personas trabajando

y un grueso mucho más pequeño en edad pasiva, en edad jubilada.

Esto ha cambiado, y no nos podemos olvidar

de que esto ha cambiado, por lo que podríamos empezar

a pensar que jueguen con esta nueva situación demográfica

y que jueguen con esta esperanza de vida,

con este posible retraso de la edad de jubilación.

Incluso podríamos pensar en no fijar esta edad de jubilación.

Hay sistemas en los cuales hay un mínimo,

evidentemente, las personas no se pueden jubilar

a los 45 años,

pero sí que, por ejemplo, Suecia, que tiene una edad de jubilación

de 61 años.

A partir de los 61, las personas pueden entrar

en jubilación

porque tienen un sistema diseñado ligado a cotizaciones laborales,

pero cotizaciones que la persona arrastra a lo largo de su vida.

Es decir, cuando tú estás dentro del sistema laboral,

contribuyes al sistema, cuidado, hay una contribución

al sistema público,

pero tiene su propia cuenta,

de manera que, cuando llegan los 61 años,

decide si para él ese nivel de ingresos

es suficiente.

Ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida es necesario.

Es decir... ¿Y las prejubilaciones influyen?

Claro que influyen. Cuando la edad real de jubilación,

como decía mi compañero,

no es la edad legal de jubilación, obviamente que influye.

Ha habido medidas últimamente para ir retrasando esa edad.

Lo que es la edad real. Pero claro que influye.

-Pero quiero hacer una matización... Me gustaría oírle también.

Lo de prejubilación es importante.

Luego hablamos de prejubilaciones, nos lo apuntamos.

Yo creo que hay dos visiones distintas:

una es de largo plazo y otra de corto plazo.

A largo plazo, vamos a ser,

afortunadamente, economías ricas.

Es decir, vamos a tener muchas cosas, muchos bienes.

La cuestión es cómo lo repartimos porque no habrá tanto trabajo.

La visión esa social

de que con el trabajo tú

te haces un hombre, una mujer de provecho,

progresas, y gracias a que estudias, trabajas, tienes dinero

y cotizas y vas a tener tu pensión es lo que va a cambiar.

Pero no significa que no vayamos a tener bienes.

Tenemos que ver los bienes que producirá el "driver tecnológico"

al rededor de las empresas, cómo después se revierten.

Por eso es la idea aquella.

Entonces, en primer lugar, no vamos a sociedades pobres,

no vamos a sociedades donde no podamos cubrir esas necesidades.

Y el que esté más o menos gente trabajando

no significará producir más bienes,

y si producimos más bienes

se pueden pagar impuestos para pagar las cosas.

Va por un lado, por otro lado...

Yo me jubilo en la universidad a los 70 años.

Y a los jueces les pasa igual.

Creo que hay que ir alargando, en determinadas profesiones,

los años de jubilación. Yo lo veo una cosa normal.

Pero hay una gran mayoría de personas que desean dejar de trabajar.

Porque sus trabajos son muy rutinarios, por lo que sea,

y quieren vivir.

¿Qué podemos hacer?

Por un lado, si seguimos con la idea de la caja, o bañera,

que creo que no lo vamos a rectificar

porque está todo el mundo metido ahí,

entonces tienes que ir tomando medidas puntuales.

Una, subir la esperanza de vida, por que las salidas se reducen.

También empezar a hacer ajustes, que sí 25 años y tal,

que forma que si, en 25 años, los últimos años

son los que más cobran, la pensión también disminuye

a la forma de cotizar.

Sería otra manera de hacer el ajuste.

Otra forma es decir: "La bañera de ha llenado

en los años buenos y es normal que se vacíe en los malos.

Pero dentro de diez años, a lo mejor se nivela".

Y mientras tanto, el estado pone ese dinero

y el dinero, cuando aquello empiece a subir,

ya se ajusta. Pero sabemos que eso no va a ocurrir

seguramente por las dinámicas que estamos teniendo,

por los contratos temporales y todos los modelos que cotizan

muy bajo, porque es el empleo que generamos en España.

Otra solución es decir:

"Las pensiones de viudedad y de orfandad las voy a quitar

y las voy a pagar con el presupuesto del Estado".

Entonces, las cuentas te cuadran.

Las cotizaciones de la Seguridad Social

van a pagar una serie de pensiones, y otras las voy a sacar fuera

y las voy a pagar con presupuestos del Estado

con el impuesto que sea, no tengo por qué poner otro.

Y yo insisto, en España, con nueve puntos de PIB,

pensando en aumentar la fiscalidad.

Yo creo que en España no tienes por qué subir

la fiscalidad en tasas impositivas, la gente tiene que pagar.

Con eso recaudaríamos un 5 ó un 6%.

Ellos tienen una visión de una economía más intervencionista,

donde el Estado pese más y los impuestos sean más altos.

Pero incluso con las tasas que tenemos en la actualidad,

España es un país bastante liberal, es de los que menos paga impuestos.

Pero no paga impuestos porque las tasas sean bajas.

Es porque no les da la gana a... Exactamente.

Lo que tenemos que buscar son incentivos

para que se paguen los impuestos.

Ver dónde está el fraude y atacarlo.

Es verdad que hoy era noticia en la prensa

de un incentivo a los inspectores para que aumenten el IVA.

Y habían recaudado 17 mil millones más el año pasado

y ahora daban incentivos para hacerlo.

Tenemos que insistir en que la gente de pequeñas tiendas y comercios

declaren lo que ganan. Tenemos que evitar

los pagos en efectivo.

Tenemos medidas. Y hay otra cuestión más.

Tenemos ahí una tasa Tobin

a las transferencias financieras

que, desde mi punto de vista, no creo que recaude mucho

pero puede recaudar, pero evitaría darle mucha volatilidad

a los mercados bursátiles.

Porque ahora entran en mercados bursátiles

tiburones y pececillos, ¿no?

Yo tengo un montón de alumnos que juegan en bolsa

perdiendo dinero

en movimientos que son especulativos.

Y dices: "Bueno, ¿esto qué sentido tiene?".

Y con un pequeño impuesto evitaríamos esa volatilidad.

Pero es difícil de poner o tenemos que poner todos,

porque puedes deslocalizar fiscalmente

y hacer las operaciones de una plataforma

que está en un paraíso fiscal.

Hoy tengo que explicar en clase el "bit coin".

Las "cripto monedas" van a ser los paraísos fiscales del futuro.

No van a ser países concretos con bancos concretos,

sino que van a ser "cripto monedas" que estarán no se sabe dónde,

pero con una enorme volatilidad también.

¿Me permiten? Ya sé que tiene que hablar usted.

Estamos sacando tantas cosas:

el "bit coin" y demás,

que yo no sé si los espectadores

les sucede algo parecido

a lo que a mí me sucede, que es un cierto mareo

y, sobre todo, sobre todo,

porque no sé hacia dónde va el Estado.

Qué va a hacer el Estado español

con el tema de las pensiones.

¿Hacia dónde apuntamos?

Hace unos meses,

en otro programa que hicimos,

el secretario de estado de la Seguridad Social

decía que tranquilidad, buenos alimentos...

Que aquí no pasaba nada,

que todo estaba resuelto,

que no había que sufrir por nada.

Y a mí me gustaría saber.

Lo que quieren saber los ciudadanos

es si hay que pasarlo mal o no.

Bueno, eh...

Un segundo para decir que lo de las prejubilaciones

es un concepto popular que no tiene respaldo normativo.

No es un estatuto

de la normativa de la Seguridad Social.

Es un acuerdo voluntario, más o menos voluntario,

entre los trabajadores y sus empresas o viceversa,

entre las empresas y sus trabajadores.

El problema surge cuando el sistema de protección de empleo

y la Seguridad Social engrasan esos acuerdos con incentivos

que no deberían de producirse,

dejando que fueran las dos partes sociales

las que decidieran eso.

Y la SS y el sistema de protección de empleo

solo deberían de estar para los casos genuinos

de jubilación anticipada incluso, que no es la prejubilación,

o de desempleo verdadero,

que no es un despido simulado

por un acuerdo voluntario entre las partes, ¿no?

Dicho esto,

yo creo que lo que el Estado pueda estar preparando,

pues ya nos lo va diciendo poco a poco, ¿no?

A través de globos sonda que, sin embargo,

son difíciles de contrarrestar.

La reforma de las pensiones es permanente.

No pasa un año sin que se hagan ajustes aquí y allá.

Y no pasan un determinado número de años, pongamos cinco,

sin que se hagan ajustes mayores.

Las reformas de 2011 y 2013 fueron decisivas e importantísimas.

Revertirlas sería dar un paso atrás enorme.

Ahora, el Estado, el gobierno y la Seguridad Social

tiene que estar pendiente, como todos,

de las conclusiones de la comisión el Pacto de Toledo.

Y lo que esperamos de esas comisiones,

en esas conclusiones y recomendaciones

es que no se den pasos atrás.

Y que se prevean los mecanismos

para que esa situación de déficit,

que yo opino que se van a ir corrigiendo

pero que se van a producir,

se pueda sortear de la mejor manera posible.

La hucha de las pensiones es secundaria.

Se acabe o no es lo de menos.

Pero sin embargo, cada vez que hay una noticia

sobre "Que queda menos en la hucha"...

Ese es el debate mediático.

De las treinta y tantas intervenciones que hubo

en la comisión del Pacto de Toledo,

apenas uno de los comparecientes

aludió a la hucha de las pensiones.

No interesa entre los expertos,

ni siquiera entre los institucionales

o las partes sociales. No interesa

porque no tiene interés.

El debate mediático, sin embargo, está espantosamente enfocado

en ese temita.

Insisto, el gobierno ha sido incluso elegante

sacando el dinero de la hucha en vez de emitir deuda,

que es lo que está haciendo ya por fin.

Insisto, nadie les va a llamar de Bruselas

para echarles en cara eso porque no hay nada que echar en cara.

Tendremos que seguir emitiendo deuda, olvidémonos de la huchita famosa.

Usted no es partidario de las huchas.

No, yo soy partidario de huchas que tengan cuatro veces el PIB.

O dos veces el PIB.

De huchas que sean, de la pregunta que me hacía al principio,

ahorrar desde que entra uno a la vida laboral

hasta que sale y, si es posible, más allá.

Porque ya ahorramos obligados por la Seguridad Social,

eso es ahorro forzoso, que va en vena.

Pero no figura en una cartilla nuestra

que diga "Usted a ahorrado tanto y, con arreglo a esto le doy".

Nuestra pensión no es contributiva.

Eso que quede bien claro.

José María lo apuntaba y podemos elaborar sobre eso.

Y el gobierno está obligado a seguir haciendo cosas,

a impedir que se hagan cosas que no hagan dar pasos atrás...

Y ahí estamos esperando al Pacto de Toledo, claro que sí.

Usted asesoró a algunos de los partidos

o a todos los partidos que están en esa comisión

del Pacto de Toledo.

¿Por qué hay esas diferencias tan radicales entre ellos?

A ver, yo creo que, evidentemente...

Tratar el tema de las pensiones, desde el punto de vista político,

no es lo mismo que tratarlo técnicamente.

Pero no pueden ir separados los dos aspectos.

Ayer leía una entrevista fabulosa

de una persona que se llama Nicolas Barr,

que está en la London School,

que decía:

"Cuidado, hay que ver también

el enfoque político de las pensiones".

Y estoy totalmente de acuerdo.

Cuando estamos tratando un tema que afecta a toda una sociedad,

hay que respetar totalmente el conjunto de las ideologías

y le conjunto de planteamientos y trabajar sobre esos planteamientos.

Lo que pasa es que, cuando hablamos de temas que afectan

al total de la sociedad, no podemos ignorar la sociedad.

Hay algunos de los conceptos

que están ahí y no se van a ir tan temprano.

Y vuelvo, otra vez, al concepto demográfico.

Porque hablar de pensiones,

cuando hicimos este trabajo de asesoramiento,

enfocamos dos aspectos fundamentales: el aspecto demográfico

y el aspecto económico.

Y creo que se tiene que hacer así, porque estamos hablando

de de personas que han de cobrar pensiones

y se un sistema económico que tiene que alimentar

el pago de pensiones.

Cuando estamos, desde el punto de vista económico,

es un momento de auge, de ciclo creciente,

es todo mucho más fácil de llevar

que cuando entramos en una situación de crisis,

que es la que realmente ha provocado la alarma en el sistema de pensiones,

que no es alarma

este salir, ahora, a primer plano nuestro sistema de pensiones.

El punto de vista demográfico ya estaba.

Esto que se dice de hace tiempo de "Cuidado con la demografía,

la pirámide poblacional..."

No nos tenemos que colgar la medalla los que lo decimos.

Hay muchas personas que han investigado demografía

que estaban diciendo:

"Cuidado, cuidado. Que esto va a llegar.

Y llegará volviendo

a las probabilidades de supervivencia".

Cuando analizamos cómo viven las personas en España

y en otros países, porque pasa en todos los sistemas,

ya vemos que la gente vive más tiempo.

Entonces, no podemos olvidarnos de estos dos conceptos.

Creo que hay que tener en cuenta la doble combinación.

Para mí, es fundamental, comparto la idea

de que las dos últimas reformas han sido necesarias.

Y sería una pena que se revirtieran,

sobre todo porque, desde un punto de vista técnico,

yo pienso que quedan totalmente justificadas.

Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando.

Creo que el Pacto de Toledo está trabajando.

Es una reforma continua. Creo que en todos los sistemas pasa.

En todos los países, cada año hay algo nuevo.

Pero sí que es verdad que estamos en un momento, para mí, crucial.

Crucial en este sistema, sobre todo, repito,

por ese engorde, ¿no?

Por ese gran número de personas que accederán a la jubilación.

Queda poco tiempo, lo digo porque...

Yo discrepo, y por eso quería hablar, para apuntar algunos matices, ¿no?

Yo no veo que el problema sea demográfico.

Porque la esperanza de vida aumentaba también en los años anteriores

y, de hecho, aumentaba más rápido que ahora.

Y las pensiones aumentaban y no había problemas ni alarma.

Ahora, que vaya a llegar el "baby boom" a la jubilación

y tengan que cobrar pensiones y estas sean muy cuantiosas,

tampoco es un problema si pensamos que la sociedad es más productiva.

Se comentaba antes, somos capaces de generar

más bienes y servicios en menos tiempo.

Y pongo un dato muy ilustrativo.

Hace 50 años,

30 de cada 100 personas que trabajaban

se dedicaban al ámbito y al sector agroalimentario;

producir alimentos, ¿no?

Ahora solo lo hacen 5 de cada 100.

Antes 30 y ahora 5.

Es decir, que hay menos gente en el mismo sector

pero producimos muchos más alimentos

y, además, con una diversidad mucho mayor.

Por poner un ejemplo muy visual y que sea hipotético,

imaginemos un futuro en el que están todas las máquinas

trabajando por nosotros y nostras.

Imaginémoslo solo por un momento.

En ese hipotético futuro da igual cuántos pensionistas haya

y cuántos trabajadores porque trabajadores no habría.

Y todos seríamos una especie de pensionistas o jubilados.

Ahí no habría ningún problema porque lo importante

no es el número de pensionistas y trabajadores,

es la cantidad de riqueza que se genera

con nuestra capacidad productiva.

Y como esta va aumentando y, además, nosotros,

con nuestras decisiones, también logramos que incrementen,

no hay ningún tipo de problema.

Quería apuntar que yo no estaba abogando

por un incremento de los impuestos. De hecho, cuando decía

que hay que combatir el fraude laboral,

eso es una práctica que incrementa los ingresos

sin aumentar los impuestos. Están logrando que los empresarios

paguen acorde a la legislación.

Lo mismo con el fraude fiscal. Por eso decía que hay muchas formas

de resolver el problema, que no tiene por que ser subir impuestos,

cosa en la que estoy en desacuerdo, a no ser que sean salarios elevados

que no están aportando a la Seguridad Social

y a la caja pública como...

-Yo creo que las reformas que se han hecho,

en la parte de la bañera va por la parte de las salidas.

Es decir, el ingreso sigue igual; depende del ciclo económico.

Si la economía va mejor, se recaudará más por cotizaciones.

Pero ahí no se ha tocado nada. Lo que se toca es la salida.

Y al tocarla, qué es lo que estamos diciendo,

tienes que estar más años cotizando,

empezamos a meter unos factores de sostenibilidad,

unos factores de indexación,

que, al final, la pensión se va a ir moderando.

Las medidas que se están tomando es para que la pensión se reduzca.

Porque las pensiones se han disparado.

Desde el año 2004, lo que estamos pagando por pensión

a lo que estamos pagando ahora,

es que han aparecido como 50 mil millones más

que no estaban previstos.

Bueno, sí con los estudios demográficos.

Pero lo que sí estamos viendo es que seguirá así.

No es previsible que, con el ciclo económico solo

y las cotizaciones, podamos cubrirlo.

Por eso tenemos que dale una salida. Lo que se hace en la reforma,

y por eso hay alarma y yo lo entiendo,

es porque todas las reformas son a que baje la pensión,

a que la salida la bañera sea más reducida, no a meter más.

Y ahí es donde está mi idea de que parece que esto es

una ficción.

Tenemos que romper la idea de la hucha,

de la bañera o lo que sea.

El estado cumple las pensiones,

y cuando te presentes a una campaña electoral dices:

"Yo creo que podré pagar las pensiones así, así y así".

Y luego cubrirlas con distintos impuestos, y ya está.

Y si tengo que ahorrar de otra partida para las pensiones,

lo hago. Y si estimo que me tengo que gastar

más dinero en otra partida, pues así.

Entonces, es muy fácil o cómodo, digamos,

para los políticos el tener el tema de la pensión

cerrado en un círculo en el que dicen:

"No puedo pagarlas. Es que no hay dinero.

Tengo que hacer ajustes". Y decimos todos:

"Claro, como no hay dinero no nos queda más remedio.

Hay que ajustarse", cuando no tienes por qué.

Y si vamos a esa sociedad hipotética,

a lo mejor ya no tenemos que hablar de pensiones,

sino de rentas básicas.

El Estado te garantiza una renta básica, mayor o peor,

a la edad que sea.

Si tú quieres tener más, pues bueno, puedes ponerte a ahorrar y tal.

En principio, lo que dicen los visionarios,

es que vamos a una sociedad sin clase media.

A una sociedad con muy poca cualificación,

haciendo trabajos personales, atendiendo a personas

y, a lo mejor, sirviendo en los bares

con salarios muy bajos porque son poco productivos.

Y vamos a otra parte de la población muy formada y tecnológica

que incorpora mucho valor con unos sueldos muy elevados.

Y después, hay una clase media,

que es la que estábamos viendo con el esquema, que hemos visto,

como en la sociedad rica, la clase media se queda estancada

en sus sueldos.

Pero es que ese tipo de trabajos se van a ir robotizando.

Los sistemas de información lo harán sistemáticamente.

Los robots también van a ir entrando.

Los ordenadores cada vez prestan más servicios,

y lo hacen de una forma más eficiente.

Necesitamos gente cualificada y no la formación que hemos tenido.

Todo eso en paralelo

al clamor de los pensionistas

de que no llegan a fin de mes. Claro.

Pero porque está basado en unas cotizaciones

que muchas de estas personas, durante una parte de su vida,

o no cotizaban, las personas que están llegando,

eras autónomo, que la cotización es muy baja

y han tenido salarios muy bajos...

Y esto hace que las pensiones que estén recibiendo

por este criterio sean esas.

Quizá deberíamos de decir:

"Es que la pensión mínima debe ser de 1000 euros".

Independientemente de lo que se cotice.

Pero como tenemos la ficción de que, según nuestra cotización,

tenemos derecho a...

Cuando deberíamos decir: "No, un español

tiene una pensión mínima de 1000 euros.

Y si ha tenido más sueldo y demás, puede llegar a tanto

y por estos parámetros".

Pero no con la idea de que es un dinero nuestro

que hemos cotizado.

Estamos pagando unos impuestos para pagar la pensión de los padres.

Y mi hijo pagará la mía.

Pero generar esa ficción del derecho a...

La pensión la tienes que determinar de alguna forma.

Y tenemos que incentivar que la gente trabaje.

Que la gente siga trabajando lo más posible.

Si ponemos pensiones globales de 3000 euros

y se pudiera pagar, la gente diría que no trabaja desde el principio.

Estamos fuera de tiempo.

Yo les dejo terminar a ustedes.

El sistema español es uno de los más generosos del mundo.

La mejor pensión del sistema, y no me lapiden por lo que diré,

es la pensión mínima por euro cotizado.

Es la que más renta.

Bastante más que la pensión máxima, aunque luego, en absoluto, es verdad,

que es muy baja.

las nuevas pensiones de el régimen de jubilación,

del régimen general por la contingencia de jubilación

de las nuevas altas,

están saliendo por encima de los 1500 euros al mes

en 14 pagas.

Esta es una pensión mejor pagada que en otros países.

Y sigue siendo una muy buena pensión en proporción a lo que se cotizó.

Decía antes que, a los 12 años, la Seguridad Social

te ha devuelto todo lo que tú y tu empleador

habéis cotizado durante toda la vida laboral.

Y quedan todavía unos nueve o diez años por delante.

Habéis hablado varias veces de los robots.

Creo que ponerles impuestos es una muy mala idea.

Estos saldrán corriendo por pies o con las alas.

El problema es que tenemos pocos robots.

Deberíamos de tener mucho más.

La Comisión Europea liberó, desde hace años, el dato

de que por cada dos empleos que se pierden

a manos de los robots,

se crean cinco nuevos empleos de mucha más calidad

en el sector, justamente,

de la nueva economía.

El problema es que tenemos pocos robots.

El problema es que ahorramos pero no lo sabemos.

Ahorramos en ladrillos.

Y eso no hay quien lo convierta en rentas vitalicias

o en rentas temporales, en rentas complementarias

a las de las pensiones.

Porque nuestro sistema de pensiones de empleo no está funcionando.

Y necesitamos que funcione.

Necesitamos rentas complementarias.

Y es que, en vez de ahorrar en ladrillos,

tenemos que ahorrar en robots.

Porque nos quiten o no el empleo los robots,

que creo que no nos lo van a quitar,

nos darán los dividendos que, en el caso de que nos los quiten,

reemplazarían a los salarios.

Porque el PIB nunca va a caer.

-El problema es si vas a poder recaudar los dividendos.

-Pero si eres el dueño de los robots, ¿cómo no vas a poder recáudalos?

-Solo un apunte rápido para contrastar

lo que comentabas.

Lo que se gasta el Estado en pensiones es inferior

a lo que se gasta la media europea en pensiones.

Estamos hablando de un punto y pico.

No hablamos de un sistema generoso precisamente.

Además, la mitad de las pensiones son inferiores a 800 euros mensuales,

con lo cual, puedes hablar que el promedio es alto,

pero cuando atendemos a las pensiones bajas,

estamos hablando de casos muy preocupantes.

Muy bien.

Estamos fuera de tiempo. Hemos terminado.

Yo no sé si ustedes, si han seguido el programa,

habrán escuchado bastantes veces

una cosa que es "el problema es que...",

y a partir de ahí es: robots, demografía,

impuestos y demás.

Yo creo que algunos de los temas que han quedado,

por ejemplo, el demográfico,

haremos otro programa

para poder enfocar

ese planteamiento.

Y los otros los iremos desarrollando

a medida que podamos.

Hay una cosa del principio del programa

que yo recuerdo ahora:

pensiones, las cobraremos todos

cuando llegue el momento.

Mi duda es si esas pensiones seguirán llegando

a fin de mes o no.

A pesar de que...

nuestra Seguridad Social es una Seguridad Social generosa.

¿Lo dejamos ahí?

Muy bien. Muchas gracias.

Gracias a ustedes. Gracias también a ustedes,

que nos siguen desde casa.

Esperamos verles la próxima semana.

  • Dinero para pensiones

Millennium - Dinero para pensiones

19 feb 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre el futuro de las pensiones con José Mª O'Kean, José Antonio Herce, Eduardo Garzón y Mercedes Ayuso.

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