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Millennium - Cannabis a debate - ver ahora
Transcripción completa

Ustedes no lo creerán, pero cada vez que yo le cuento a algún conocido

que vamos a hacer un programa sobre el cannabis

lo primero que te dicen es: "¿A favor o en contra?",

como si no hubiese otra opción posible.

Es verdad que en los últimos años todos los millennials

y todos los centennials

beben menos alcohol, consumen menos drogas

que lo que hacían las generaciones anteriores,

pero se está produciendo también un fenómeno

que es el aumento del consumo del cannabis.

Un poco bajo esa especie de etiqueta de droga "sana",

que veremos si es tan sana como parece.

Hoy vamos a dedicar nuestro "Millennium"

a hablar del cannabis y de su legalización.

(Música cabecera)

(Música)

Dicen algunos expertos que la marihuana

es la droga que explica también el momento actual de zozobra,

de incertidumbre, que atraviesan los jóvenes de hoy.

Si la cocaína se convirtió

en el icono de la sociedad del exceso,

recuerden aquella película

con Al Pacino de protagonista que sucedía en Miami,

el cannabis va a ser, o está en camino de ser,

el emblema de la sociedad precaria

y de la falta de expectativas.

Alertan los expertos, aquí tenemos cuatro,

sobre la falta de información

de los jóvenes sobre sus efectos perniciosos,

porque muchos de ellos creen

que el cannabis es una droga blanda

y que si se está legalizando en diferentes sitios del mundo,

es porque es una droga que podríamos llamar,

entre comillas, buena.

Vamos a verlo en el programa de esta noche.

Lo cierto es que en Estados Unidos hay estados de los grandes,

como es el caso de California, que la han legalizado

y no hace muchos días, había un anuncio,

más que un anuncio, una noticia en el periódico,

que la cadena de supermercados Lidl

iba a venderla en los supermercados suizos,

no en los españoles, no en los franceses,

pero sí en Suiza.

Y siempre hay algún comentarista que añade

que por algún lado se empieza.

Estamos en pleno debate mundial sobre el cannabis

y tenemos aquí a cuatro expertos

para hablarnos, precisamente, del cannabis

y de todo lo que hemos puesto sobre la mesa nada más empezar.

El primero es el señor César Arango, psiquiatra,

jefe del Servicio de Psiquiatría del Niño y Adolescente

del Hospital Gregorio Marañón de Madrid,

vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría

desde el 2016

y es asesor de las Agencias Europea y Española del Medicamento.

Yo lo que primero le voy a pedir es

a ver si somos capaces de hacer un poco de pedagogía,

porque hay muchas personas que confunden el cannabis,

la marihuana

y otro tipo de drogas que se fuman, que provocan humo,

y que hay veces que cuesta diferenciarlas.

Efectivamente. Y eso es fundamental y muy importante

porque incluso, incluso con muchos de los componentes

de lo que la persona acaba fumando, se están haciendo experimentos

sobre el beneficio terapéutico que puede tener, por ejemplo,

el cannabidiol, que está dentro del cannabis.

Es especialmente relevante porque a día de hoy

en distintos países europeos tenemos una oferta

de productos derivados de la marihuana

que varían en potencia, en la cantidad, en el potencial

que tienen de producir efectos secundarios,

en mi caso relacionados con trastorno mental,

que es muy grande, ¿no?

Y no tiene nada que ver el fumar unas hojas de maría

con el "skunk" que se está poniendo ahora de moda

en países como el Reino Unido o como Ámsterdam.

Por tanto, no se puede hablar en general

y no se puede decir cuáles son los efectos secundarios,

cuáles son los efectos nocivos o beneficiosos de la marihuana

o del cannabis, o de unos compuestos,

que algo que está consumiendo la persona puede estar presente

o puede no estar presente.

Por tanto, es fundamental saber qué es lo que se está consumiendo

y la mayor parte de las veces, muchas veces, no se sabe.

No sabe el usuario, el consumidor, el potencial que tiene

o la capacidad mórbida de hacer daño

que puede tener eso que está consumiendo.

¿Existe un patrón de conducta por parte de los jóvenes

que acuden a su consulta?

No, claro... Yo tengo el sesgo...

Yo soy médico psiquiatra, trabajo en un hospital general.

Tengo el sesgo de ver las cosas cuando ya van mal.

Entonces, a nosotros acuden aquellos jóvenes,

adolescentes fundamentalmente, que... por el consumo de cannabis,

o asociado con el consumo de cannabis y otra patología psiquiátrica,

pues ingresan, tienen la necesidad de ingreso

en una unidad de hospitalización o tienen la necesidad

de ser evaluados y tratados por un equipo de salud mental,

psicólogos, psiquiatras, etc.

Por tanto, nosotros tenemos el sesgo de ver las cosas

cuando ya han ido mal.

Lo que sí vemos es que, por ejemplo,

en los pacientes que necesitan ingreso,

que son los más graves en nuestra unidad de hospitalización,

con 20 camas y unos 500 ingresos anuales.

De los que ingresan, el 50% en el momento de ingresar

son positivos a cannabis.

Eso significa que han consumido cannabis

por lo menos en las dos o tres semanas antes

de ser ingresados en el hospital.

Y que, naturalmente, el porcentaje de consumidores de cannabis

que vemos nosotros en nuestras consultas externas,

que está entre el 20 o el 30%,

es muy superior al porcentaje de consumidores de cannabis

en la población general.

O sea, que hay una sobrerrepresentación

de jóvenes con trastorno mental que consumen cannabis

frente a los que no consumen.

¿Y ellos saben lo que realmente han consumido o no?

No saben.

Saben que lo han consumido, desde luego,

eso es una cosa que se hace voluntariamente.

No saben... lo que han consumido,

el potencial, lo potente que puede ser lo que han consumido.

Y desde luego, en su inmensa mayoría,

desconocen los efectos que puede producir

lo que han consumido, ¿no?

No conocen a priori cuáles son los efectos

que tenía aquello que consumían.

Hago una pregunta que no es una trampa.

Si ese cannabis que han consumido estuviese legalizado,

habría mayor control sobre lo que van a consumir.

No lo sé...

Quiero decir, es algo...

que se escapa de mi área de conocimiento.

Yo no sé si la legalización o la no legalización

puede tener efectos beneficiosos o perjudiciales.

Yo lo único que sé es que en cualquier decisión

que se tome tiene que estar amparada por evidencia y estar libre

de prejuicios, de ideologías, de posicionamientos, etc.,

y tiene que estar basada en hechos, en evidencias,

y estar balanceada en los beneficios y en la contra.

Y lo que yo sé es que el cannabis...

Algo que se tiene que tener en cuenta en esa decisión es que el cannabis

aumenta la incidencia de los trastornos mentales,

fundamentalmente en población joven,

y que en aquellos que ya tienen un trastorno mental,

empeora su pronóstico.

Déjeme acabar de rematar la pregunta.

Pero si el chico, el enfermo,

no tiene enfermedad mental,

no significa que el cannabis la inicie.

Sí y no.

La mayor parte de jóvenes que consumen cannabis

no van a tener un trastorno mental.

Por ponerle un ejemplo con algo que la gente conoce bien,

trastornos psicóticos, esquizofrenia, trastorno bipolar,

delirios, alucinaciones...

El consumo de cannabis en adolescentes multiplica por tres

las posibilidades de que se tenga un trastorno psicótico.

O sea, se ha visto en estudios longitudinales,

en poblaciones en países nórdicos seguidas durante 30 años,

cómo aquellos que consumen cannabis

antes de tener ningún tipo de trastorno mental,

las posibilidades de acabar diagnosticados

con un trastorno psicótico se multiplican por tres.

Muchas gracias por estar aquí, doctor Arango.

Voy a presentar a nuestro siguiente invitado,

que es el señor Josep Rovira.

Trabajador social y mediador.

Dirige el Área de Drogas

de la Asociación Bienestar y Desarrollo.

Supervisa la actividad de cuatro servicios

de atención ambulatoria asistencial, servicios de reducción de daños

con población de consumo activo y programas preventivos

en el ámbito educativo, ocio nocturno y comunitario.

Es miembro del Gepca,

el Grupo de Estudios de Políticas sobre el Cannabis.

Hay una pregunta que yo quiero hacer,

después sobre todo de haber escuchado al doctor Arango.

¿Es posible un consumo positivo de cannabis

o lo mejor siempre es no consumir?

Eso es una valoración muy subjetiva de la persona,

que determina en qué le es beneficioso ese consumo.

Ahí opinar: "Eso es malo para ti",

es un prejuicio muchas veces de querer tomar parte y palabra

por el otro, porque realmente el consumo de cannabis

se da sobre todo en contextos de socialización,

de relación con los amigos, con los otros, ¿no?

Pero también las otras drogas. Sí, exacto.

La cocaína...

Todas aquellas que están en un marco de socialización,

evidentemente, hay unos beneficios para la persona que los toma.

Entonces, observa aspectos positivos.

Mientras no se desarrolle una problemática,

y eso se sitúe en una experiencia beneficiosa o positiva,

vivida de esa manera para la persona, no podemos decir que es mala.

¿El alcohol es malo?

Bueno, hay gente que tiene problemas de alcoholismo,

que presenta problemas orgánicos...

Pero ¿el alcohol es malo?

Bueno, hay mucha población que tomó alcohol, celebró,

y nada ha tenido de problemática, ¿no?

Entonces, convencer a la población de que eso es malo...

Diríamos que como cualquier sustancia,

como cualquier droga, existen efectos positivos

y existen efectos negativos.

Y en ese balance y en las decisiones y en cómo se utilizan las sustancias,

van a poder aparecer problemas serios.

Hay familiares, madres, padres, abuelas, abuelos,

en donde su imagen que tienen

es que el chico después de que sale de clase

se va con los amigotes a un rincón del barrio

a fumar porros.

¿Eso es así? No.

La mayoría de la población adulta sabe que sus hijos o no consumen,

porque las estadísticas muestran que la mayoría de población

no consume cannabis, de la población joven,

sino aquellos que lo consumen se quedan en consumos experimentales

u ocasionales.

El consumo recurrente, como podría ser entre semana,

salir de los estudios e ir a fumar, pertenece a una minoría.

Entonces, ese miedo para los padres y abuelas no sería fundamentado.

Evidentemente, habrá quien tendrá esa constancia o constatación

de que su hijo fuma cannabis

y es evidente que se va a sentir preocupado.

Además, cuando pensamos con nuestros familiares adolescentes,

jóvenes que tienen que gestionar su autonomía,

nos vienen los miedos. Vas a cuestionar.

Lo hacemos igual cuando salen a la noche,

lo hacemos siempre que hacen cosas que forman parte ya

de su propia decisión y entorno particular, ¿no?

La preocupación va a existir siempre, evidentemente.

La madre dirá: "Prefiero que no fumes cannabis", lógico.

Y seguro que estará mucho más preocupado

que sea por la mañana entrando al colegio,

que el fin de semana cuando es su espacio

de tiempo y de ocio, ¿no?

Gracias por estar aquí, señor Rovira.

Nuestra próxima invitada es la señora Yoana Monzonís.

Socióloga, responsable técnica

de la Unidad de Prevención Comunitaria

de conductas adictivas del Ayuntamiento de La Vall d'Uixó,

en Castellón.

Coordinadora del estudio cualitativo

de la sociedad científica Socidrogalcohol.

Palabra que se las tiene, ¿eh?

Sobre el consumo de cannabis y alcohol

entre los jóvenes y adolescentes de España.

Usted cuando se encuentra a uno de estos jóvenes,

vamos a suponer a una chica,

que consumen cannabis normalmente,

¿qué es lo que usted les puede ofrecer?

Vale, primero, gracias por invitar a Socidrogalcohol.

Cuando trabajamos con los adolescentes,

la verdad es que en el consumo de cannabis

solemos encontrar en principio más a chicos que a chicas.

Yo suelo trabajar más con adolescentes que con adultos.

Y primero lo que detectamos...

El primer contacto con ella

se hace normalmente a través de los centros educativos.

Ver qué preocupación hay,

para qué está utilizando ella este consumo de cannabis,

o este adolescente, esta persona.

Y a partir de ahí ver en qué la podemos ayudar

para ver si ese uso está realizándolo,

porque en muchas ocasiones están realizando el uso,

como antes decía Josep, antes de entrar al instituto

para poder sostener el paso de las clases,

el paso de estar en un espacio que no les resulta atractivo,

en el que no encuentran...

algo que realmente les llene, que les sea útil, ¿vale?

Entonces, como decía Josep, no es la gran mayoría,

pero sí, algún adolescente que podemos trabajar con ellos

está la situación de no poder estar en el instituto.

Quizá a veces son expulsados del instituto

y eso les ha facilitado encontrar el espacio en la calle

donde empezar el inicio del consumo.

Solemos encontrar también qué hay detrás en el ámbito familiar,

con lo cual el trabajo ha de ser sistémico, con la familia,

ver de qué manera podemos empezar a trabajar con ella,

cómo podemos ir reduciendo...

Primero que nada, ver el consumo que está existiendo

y empezar a reducirlo.

Dice usted que el principal consumidor son los chicos.

¿Eso significa que los chicos llevan a las chicas al consumo?

Bueno, en el estudio que realizamos a nivel nacional sí que nos salía,

sí que se aportaba por parte de los grupos de discusión,

que había un consumo que sí afectaba el sesgo de género.

Que si el chico era el consumidor de cannabis,

podía hacer o facilitaba el consumo de la pareja.

En cambio al revés encontrábamos que no pasaba lo mismo,

que si la chica era la consumidora y el chico no,

pues seguramente el chico no se iniciaría.

Interesante. Gracias por estar con nosotros.

La señora Araceli Manjón Cabeza,

profesora de Derecho Penal

y directora de la cátedra extraordinaria "Drogas Siglo XXI",

de la Universidad Complutense, en Madrid.

Asesora a organismos internacionales en materia de droga

y blanqueo de capitales.

En 2012 publicó este libro editado por Debate,

que se llama "La solución".

Si vemos más abajo: "Legalización en las drogas".

También les diré que tiene una portada furibunda.

"La guerra contra las drogas ilegales mata más que su consumo.

El tráfico de drogas provoca corrupción,

inestabilidad política y violencia.

Un negocio muy lucrativo que financia el crimen organizado.

Tras 40 años de guerra, y constatado su fracaso,

es hora de afrontar la realidad.

La única respuesta es la legalización".

Y está editado por Debate.

Eh, es fuerte el título.

¿Lo ha hecho usted o lo ha hecho la editorial?

Lo hicimos a medias.

Yo hice uno muy largo y ellos lo resumieron.

¿Legalizando las drogas se consigue que la gente se drogue menos?

No es fundamentalmente el objetivo.

Aparte que, bueno, cuando hablamos de legalizar,

las personas sensatas hablamos de reglamentar,

no de barra libre.

Barra libre es lo que hay ahora

porque el control lo tienen delincuentes.

De lo que hablamos es de que el control

lo tenga el Estado.

Esa es la idea de cuando estamos hablando de legalización.

La finalidad principal no es que la gente se drogue menos,

eso se puede conseguir a partir de una política de prevención

cuando ya hay regulación.

O dicho de otra manera,

¿cómo se han bajado los consumos de tabaco?

Utilizando la propia distribución.

Con una política de fiscalidad muy intensa,

utilizando las propias cajetillas como agentes de prevención.

Pero si un producto está prohibido y está en manos del mercado negro,

al Estado le es mucho más difícil hacer prevención,

tremendamente más difícil.

Y otra de las cosas que se busca con un régimen de reglamentación,

lo decía el doctor al principio,

la gente que consume lo que saca del mercado negro,

que es de donde se puede sacar,

no sabe qué cantidad de principio activo está consumiendo.

Por lo tanto, no sabe si se está acercando

a una dosis letal o no.

Pero es que muchas veces tampoco sabe lo que está consumiendo.

Le dicen que es éxtasis y no es éxtasis.

¿Qué es? Es cualquier porquería.

Entonces... El éxtasis no es porquería.

No, no, cualquier otra cosa,

es decir, falta de información. -Cualquier otra porquería.

-¿Eh? Cualquier otra porquería.

Pero, sobre todo, la falta de información.

¿Cuánto principio activo estás consumiendo

en una dosis de heroína que te han vendido en la calle?

Pues no se sabe.

No se sabe, es decir... Y sucede con todas: cocaína...

Sí, claro. La falta de información es igual en todas las drogas,

lo que ocurre es que hay algunas que son más peligrosas,

algunas donde la posibilidad incluso de llegar

a un desenlace fatal es mayor.

Es decir, no es lo mismo consumir cannabis que crack.

Evidentemente, el crack es muchísimo más peligroso

y con un consumo te puedes morir.

Por fumarte un porro no se suele morir nadie.

Pero la falta de reglamentación, entre otras cosas, conduce a eso,

a la desinformación más absoluta.

Problemas sanitarios, por supuesto,

pero luego está toda la otra faceta social.

Aquí se ha hablado de dos problemas importantísimos,

que es la asistencia y la salud,

pero luego de está toda la problemática social,

que en España no es muy intensa, pero si nos vamos a Colombia

o nos vamos a México o a Guatemala,

entonces ya es donde se produce

todo eso de lo que leías en la portada del libro:

crimen organizado, gobiernos inestables...

Es decir, todos esos otros problemas.

Por eso algunos, o ya muchos, ya cada vez más,

consideramos que el mejor modelo es el de reglamentación férrea

por parte del Estado

y no el de prohibición.

Es decir, queremos trasladar el control,

que ahora lo tiene el crimen organizado,

ahora manda el narco, al Estado.

El viejo axioma ese de que se empieza por un porro,

se sigue con drogas más duras y acabas de delincuente,

¿eso lo suscribiría usted?

No, no lo suscribiría por dos motivos.

Esa teoría de la escalada, que, bueno,

tuvo mucho éxito durante unos determinados años,

no se ha demostrado que el consumo de una determinada sustancia

de las que se llaman drogas blandas, de cannabis, por ejemplo,

inevitablemente lleve al consumo de otras.

Puede haber una correlación, pero no hay causalidad.

Eso por un lado.

Y por otro lado, la relación entre el consumo de cannabis

y la delincuencia es prácticamente inexistente.

Se habla de que los jóvenes,

que es el tema con el que hemos empezado.

Hay muchísimos adultos que consumen cannabis

y no delinquen. No delinquen.

Otra cosa es que tengamos todavía

la imagen de los años duros de la heroína,

del sujeto que, para evitar el síndrome de abstinencia,

atracaba una farmacia, atracaba un supermercado

o atracaba a su madre. Eso era cierto.

Pero cuando estamos hablando de otras sustancias,

o concretamente de cannabis,

no estamos hablando de delincuencia drogoinducida.

Hay muchos consumidores de cannabis en España,

aparte de los jóvenes, muchísimos,

y no hay, en absoluto, una derivación hacia la delincuencia.

Gracias por venir, por estar con nosotros,

por aportar sus conocimientos.

Y ahora vamos a nuestro reportaje,

con el que empezamos nuestra tertulia, nuestro debate,

como quieran ustedes llamarle

y nos permitirá también avanzar un poco

en la discusión del tema que nos ocupa esta noche.

(Música)

El hachís y la marihuana tienen una considerable presencia

entre la población escolar.

La última encuesta del Plan Nacional sobre Drogas

dibuja un panorama en el que la edad de inicio de consumo al cannabis

se sitúa entre los 14 y 15 años.

En la actualidad,

un tercio de los estudiantes de 14 a 18 años

ha probado cannabis alguna vez en su vida.

Es cierto que el patrón mayoritario es el del consumo esporádico,

de uno a tres, cuatro días al mes, que ya es un consumo,

pero detectamos un dos y pico por ciento,

un 2,1 en concreto por ciento de jóvenes de 14 a 18 años

que consumen diariamente o casi diariamente.

-¿Aquí cuánto llevas? (RÍEN)

¿Cuánto llevas aquí? -10 E ahí.

-10 E. -10 euritos.

Hombre, joven, soltero, sin formación

y que fuma una media de entre dos y tres porros al día,

este es el perfil mayoritario del consumidor.

-¿Eso más o menos cuánto os dura? -Una hora como mucho.

-Una horita. -Una hora.

-Dos terceras partes de la población, aproximadamente,

tanto en términos de población general,

como en términos de chavales, de estudiantes,

consideran que es fácil o muy fácil

conseguir cannabis en menos de 24 horas

y estamos hablando de una sustancia que es ilegal.

De las drogas no permitidas por ley,

comprar hachís o marihuana es lo más barato.

Su precio es inferior al de otras drogas,

pero además conseguir este tipo de sustancias

es más sencillo de lo que a priori nos pueda parecer.

Esta es una de las principales razones

por las que el cannabis es la droga ilegal

más consumida entre jóvenes, pero además hay otra razón

y es la imagen que muchos jóvenes tienen del cannabis,

y es que algunos la consideran una droga blanda,

es decir, poco perjudicial para la salud.

Sin embargo, cada vez hay más evidencias científicas

de que fumar porros puede perjudicar gravemente

el cerebro de los adolescentes.

La literatura científica y los estudios nos demuestran

que, por ejemplo, existe una relación clara

entre los consumos de cannabis a edades tempranas

y el desarrollo de sintomatología psiquiátrica,

específicamente de tipo psicótico, y esto es importante.

Psicosis, esquizofrenia, cambio de carácter...

Son algunos de los peligros

que conlleva el consumo de esta droga.

Por ejemplo, una borrachera cannábica,

que se conoce como tal a una intoxicación cannábica,

pues puede ocasionar que un joven tenga que acudir

por un brote psicótico o una sintomatología de ansiedad

a un centro de urgencias.

Y otro dato que preocupa y mucho...

A partir de 2008-2009,

el número de personas que solicitaban ser atendidas

en los centros de tratamiento por abuso o dependencia de cannabis

ha aumentado, hasta convertirse en la primera causa

de visitas por primera vez

a los centros de tratamiento de drogas,

superando incluso a la cocaína.

¿Por qué los jóvenes de hoy beben menos y hacen más deporte

pero aumenta el uso de cannabis?

¿Existe desconocimiento sobre sus riesgos?

(Música)

No sé si las dos preguntas son fáciles de contestar,

pero yo les invito a que lo hagan.

¿Por qué los jóvenes beben menos,

consumen menos drogas duras

y, sin embargo, aumenta también el consumo del cannabis?

¿No la consideran peligrosa? ¿Por qué será?

Y también hay una segunda pregunta,

que era si los riesgos del cannabis son conocidos o desconocidos.

Quien quiera...

La respuesta sencilla a eso es por una banalización

de lo que es el consumo de cannabis

y el no conocer los efectos que este puede tener.

Desde el punto de vista de algunos aspectos

que se han tocado en este vídeo, que yo creo que son importantes.

Uno que ya he dicho antes y que es fundamental

y yo creo que a la hora de tomar una decisión una persona,

tiene que ser una decisión razonada

y una persona toma una decisión determinada a favor o en contra,

de consumo o de no consumo,

en función de un conocimiento que debe tener, ¿no?

Entonces, si el conocimiento es "el cannabis no tiene ningún riesgo,

no tiene ningún peligro y es absolutamente una droga

que no va a producir ningún efecto nocivo en mí",

las posibilidades de que la decisión sea que sí, son mucho mayores.

Pues yo creo que es fundamental, se ha hablado de prevención antes,

fundamental desde el punto de vista preventivo

el dar toda la información que se tiene disponible,

positiva y negativa. Y positiva hay también

el sentido de enfermos con cáncer terminal

que se pueden beneficiar del consumo de cannabis,

y así está legalizado en algunos estados en Estados Unidos,

para determinados usos médicos.

Pero es importante conocer tres aspectos

que se han tocado en el vídeo:

uno, el consumo de cannabis en adolescentes

aumenta el riesgo de acabar con un trastorno mental,

no ya que uno tenga un trastorno mental

y consuma porque lo tiene,

es el problema del huevo y la gallina, no,

estoy hablando de nuevos casos, de incidencia,

de causalidad en estudios prospectivos

de cortes longitudinales.

Dos, el consumo de cannabis en personas jóvenes,

me estoy refiriendo a adolescentes,

tenemos en nuestro propio hospital estudios con grupos

de una media de 15 años,

afecta al desarrollo del cerebro.

O sea, un cerebro expuesto,

y no estoy hablando de consumo ocasional,

el que toma cannabis de forma excepcional,

un consumo continuado, continuado, de cannabis,

hace que el cerebro se desarrolle de forma distinta

a la no exposición a ese consumo.

Y es más, el consumo de cannabis

afecta a algo que es la expresión génica.

Usted y yo tenemos los mismos genes, pero somos muy distintos,

porque los genes que tenemos, aunque sean los mismos,

pueden expresarse o no expresarse.

Y el cannabis enciende y apaga el que unos genes se expresen.

Pero es que eso, se ha demostrado que el consumo de cannabis

cambia la expresión génica,

no solo en el que consume cannabis, sino en su descendencia.

O sea, que si yo consumo cannabis,

mis hijos van a tener una expresión génica,

lo que se llama epigenética,

la interacción de genes con el ambiente,

en la que en este caso el ambiente es el consumo de cannabis,

distinta de si yo no consumo cannabis.

Claro, decirle a un adolescente que tome la decisión

de consumir o no consumir en base a que su descendencia

muchos años más tarde pueda estar afectada es difícil.

Desde luego, lo que está claro es que hay mucha información

y que yo estoy convencido de que esa información

no se está diseminando, no se está dando

en los centros educativos de la forma que se debería.

-Hay una cosa que a mí me gustaría advertir.

Esta población joven, si hablamos de jóvenes,

o la población en general también, está informado, ¿no?

Lo cierto es que está mucho más informada

que sus generaciones precedentes y que también consumían cannabis.

Es decir, conocimiento e información tienen mucha más.

La otra cosa es si iniciándose en el consumo

hay ciertos manejos o formas de responder

o gestionar esa relación que les sería útil

y que deberían aplicar o conocen cómo aplicar

para, justamente, reducir los riesgos.

Ese trabajo de acompañamiento es el que a veces falla,

porque partimos de la idea de que lo bueno sería que no fumaran,

pero si se ponen a fumar, nadie les ha dado ninguna orientación

o están cercanos en una posición de que sus experiencias

pueden ser acompañadas.

Entonces, hay un aspecto

que sí que este trabajo hay que entenderlo

como un trabajo de acompañamiento a estas realidades,

sabiendo que la mayoría de los jóvenes

no se inician en el consumo de cannabis.

Ya se ha comentado que es una tercera parte,

es decir, que el resto de población joven no está fumando.

-Hombre, yo sí creo que los jóvenes, la mayoría,

tienen, quizá, una percepción de riesgo menor

del que objetivamente existe, que es, por ejemplo,

lo que indicaba el doctor.

Pero, claro, eso, desde un régimen de prohibición,

es muy difícil de gestionar.

O sea, es más fácil gestionar la información

y la información preventiva, la información objetiva

desde un régimen de reglamentación.

Vamos a ver, los medicamentos nos vienen con un prospecto

de todo lo que puede pasar si lo toma una embarazada,

si lo tomas tomando otro medicamento a la vez...

Un camello, cuando vende en la calle, no da ninguna indicación

y, por supuesto, a un joven no le pide el DNI,

cosa que, en una farmacia,

si no llevas una receta, no te venden,

o si tu aspecto es de que tienes 14 años,

en un estanco no te venden una cajetilla de tabaco.

Al camello le da igual la edad que tenga el que le va a comprar.

Entonces, yo sí creo que hay, respecto del cannabis, quizá,

una percepción de riesgo más baja de la que debería de haber.

O sea, ellos quizá no quieren tampoco saberlo,

aunque tienen ahora más información de la que se tenía hace 20 y 30 años,

eso sin lugar a dudas,

pero yo creo que la solución de ese problema

va por una vía de control estatal,

por una vía de reglamentación.

Y luego, lo de las estadísticas, bueno, algunas...

A veces hay que ponerlas un poquito en cuarentena.

-Claro, hay que hacer una lectura. -Claro.

-Porque no es lo mismo que te pregunten:

"¿Crees que fumar cannabis es muy peligroso,

bastante peligroso...?",

a decir: "¿Tú crees que fumar cannabis cada día...?".

Es muy diferente que preguntemos en términos generales

fumar cannabis, que cuando preguntamos por el tabaco

preguntamos consumo diario de tabaco.

Son cosas que son importantes de diferenciar.

Le dejamos... Y matizar.

-Sí, yo quería decir unas cuantas cosas,

siguiendo en la línea de lo que estabais hablando.

Mi experiencia, tanto en el estudio, lo que salía era:

sí que es cierto que tienen mucha información los adolescentes,

pero también es cierto que les llega mucha información

y, aprovechando lo que está saliendo en pantalla,

porque hay un gran marketing en que se venda el cannabis

como algo natural, saludable, que no va a afectar.

Quiero decir, a ellos les llega más, muchísimo más,

pues igual que todo lo que tiene un gran marketing, ¿no?,

Toda esta información que quita los riesgos.

Y también como decía usted antes,

los riesgos para ellos los ven muy lejanos.

Los adolescentes: "¿Cómo? ¿Qué me estás diciendo?

¿Yo voy a desarrollar una enfermedad? No lo tengo tan claro".

También un poco en la línea

de para qué lo utilizan los adolescentes.

Es verdad que es difícil para ellos en esas edades

poder coger una decisión clara

de qué es lo que estoy consumiendo y los efectos que va a tener en mí,

porque hay una presión muchas veces al principio de grupo,

para pertenecer en este grupo voy a consumir,

voy a hacerme un porro, voy a fumar,

y, después, a lo mejor ese consumo sí que ya,

cuando conocen los efectos y reconocen para qué lo utilizan,

porque sí saben para qué lo utilizan, ¿no?,

pues para tapar ese malestar que pueden tener familiar o escolar,

después, sí que hacen que el consumo sea más habitual.

Hablamos otra vez de grupos reducidos.

Yo voy a los institutos y es mucho menos

el que está consumiendo o no entrando

o entra fumado a la clase, intoxicado, que el que consume.

Cuando hablas con ellos y haces...

Porque el estudio que hicimos a nivel nacional,

después hicimos algunas preguntas similares con ellos en clase y tal,

para ellos, para la gran mayoría, sí que hay como...

Se dan cuenta de las consecuencias que tienen a nivel escolar,

a nivel de fracaso, a nivel de relación el consumo de cannabis.

Entonces, no sé si en la edad adolescente ha aumentado el consumo,

pero, bueno, yo creo que sí que les informamos,

aunque sea difícil que les lleguen los riesgos,

y para ellos muchas veces la información que tienen es:

"Pues se utiliza para el cáncer".

Y tienes que hacerles la devolución: "Perdona, pero...

Vale, pero ¿tú estás enfermo para utilizarlo?".

O: "Pero es natural". "También es natural la seta, ¿no?".

Y después otra cosa,

que quizás después saldrá otra vez en el debate,

pero el tema de regularizarlo, el tema de que no se vende...

Por ejemplo, en el tabaco se hizo un gran trabajo

y los adolescentes sí que tienen el...

Sí que les ha llegado que el tabaco

tiene muchos riesgos para la salud, etc.

Pero que no se venda a menores...

El alcohol, por ejemplo, está regularizado

y el acceso a menores es tremendo,

los menores que están accediendo al consumo de alcohol.

-Hay que decir... -Yo creo que puede haber desviaciones

siempre en el mercado de que alguien venda alcohol a un menor,

pero, desde luego, a un menor de edad

hoy le es más fácil conseguir cannabis o éxtasis

que conseguir tabaco, alcohol o un medicamento,

porque no tiene el mercado negro ningún límite,

absolutamente ninguno.

El mercado legal lo tiene.

Que habrá desviaciones e incumplimientos, por supuesto,

pero, vamos a ver, en una gasolinera

no se arriesgan a venderle una cajetilla de tabaco

a alguien que, evidentemente, es menor.

-Lo que pasa y, para diferenciarlo con el tabaco y el alcohol,

la accesibilidad del tabaco y el alcohol,

se ha montado un comercio realmente.

Decir que, evidentemente, hay modelos regulatorios

que pueden ser propuestos en el cannabis

que no se asemejarían en nada

a lo que hemos vivido en tabaco y alcohol,

que lo que se hizo fue una gran comercialización,

con intereses económicos, aunque fueran del marco legal.

Lo que está comprobado es que siempre que hay un interés comercial

y de beneficio económico,

ya sea desde la comercialización abierta

y promulgada a todas,

como desde el narcotráfico,

que también hay un interés socioeconómico muy claro,

las situaciones de daños sociales y de salud aumentan.

Decir que tiene que haber modelos de reglamentación muy escuetos

y muy bien acotados.

Entonces, la reglamentación con alcohol y tabaco

que puedes encontrar... Andas por Madrid,

pronto vas a encontrar, no hace falta que busques mucho,

continuamente pasa el día

y tienes 100 impactos de esa sustancia

en la posibilidad de acceder.

No sería comparable entonces con otro aspecto de reglamentación

que pudiera ser... Pero hay cosas

que se han conseguido, por ejemplo, yo creo que todo el mundo

es consciente de que fumar no es bueno.

Evidentemente.

Bueno para la salud. -Y en cambio...

-Sí. -Bueno para la salud,

pero la gente las valoraciones de beneficio

no las hace solo en perspectiva de salud.

Es decir, que lo hace también en placer, en diversión,

en relación con los amigos...

El tema de la opción o decisión de consumir

una sustancia como es el cannabis,

no se hace desde la escuela o desde casa

o en un momento de reflexión,

sino que se hace en entornos donde la sustancia está presente.

Y entonces, la saca mi amigo, mi amiga, me lo pasa...

Nosotros podemos ver: "Pero ¿por qué estás fumando?".

"No, yo estoy con mis amigos".

No está tanto en la valoración de: "Quiero tomar o no esta sustancia",

sino: "¿Eso para qué me sirve en este momento?

Para estar con mis amigos".

-Y eso explica el porqué a pesar de conocer

que el consumo del tabaco es muy nocivo para la salud

y todo el mundo sabe que aumenta el cáncer de pulmón,

hasta los niños de 10 u 11 años,

la gente, a pesar de eso, sigue fumando,

porque toma la decisión de que es un riesgo

que el beneficio del placer del fumar le supera a ese riesgo.

Pero yo sigo insistiendo, dices tú:

"Claro, es que ahora conocen más que hace 20 años".

Yo no estoy convencido de que eso sea

porque hemos hecho una mejor difusión o docencia

sobre los efectos reales que tiene el cannabis,

yo estoy convencido de que eso ha sido

porque hace 20 años no se conocía.

"¿Qué porcentaje de lo que conocemos?"

sería la pregunta.

¿Qué porcentaje de lo que conocemos hace 20 años y conocemos ahora,

ha habido un incremento exponencial en el conocimiento

de los consumos de cannabis, conoce en la población?

Esa sería la pregunta. Para mí sigue siendo muy bajito.

Cuando estudié medicina, me dijeron que la esquizofrenia,

o los trastornos psicóticos, afectaban al 1 % de la población

y daba igual en el país del mundo en que uno estuviera.

Nosotros acabamos de publicar este año, 2018,

que los trastornos psicóticos, en una revista que se llama "JAMA",

los trastornos psicóticos se diferencian en su incidencia

en siete veces, o sea, que hay siete veces más psicosis

en Ámsterdam o en París

que las que hay en Cuenca o en Santiago de Compostela,

y que uno de los factores, uno de los factores

junto con otros muchos de inmigración,

exclusión social, etc., que explica el mayor número de casos

con trastornos psicóticos, incluida la esquizofrenia,

es el consumo de cannabis.

Eso hace 20 años no lo sabíamos y, por tanto, no podíamos decirlo.

Ahora lo sabemos y estamos en la obligación de comunicarlo

y de enseñarlo en las escuelas.

-Para mí sería importante entender

que cuando comunicamos aspectos de riesgo,

aunque nos preocupa lo que comentas del la psicosis,

que puede tener una causalidad participada el cannabis,

porque las causalidades de la psicosis son varias,

como apuntas, hay que poder explicar riesgos que son muy contrastables

también en la vida misma, en el entorno,

en lo que es más próximo a la persona.

Porque siempre en un entorno de amigos que fuman

o de conocidos y amigas que fuman:

"Pues no conozco a nadie que tenga un trastorno psicótico".

Y eso no significa que no haya personas

que hayan padecido un trastorno psicótico.

Pero sí que pueden identificar una dificultad de bajo rendimiento,

o pueden identificar una pálida de hipotensión que pasó

que sucedió y se quedó tirada la persona,

pueden identificar una generación de un hábito.

A veces, lo cierto es que para que la persona

también observe los riesgos y se aplique en la medida

a esos riesgos, hay que tomar y comunicarle muy bien

aquellos que son más fácil que se produzcan.

-Uno muy sencillo es que el adolescente

que consume cannabis de forma continuada

va a sacar peores notas, o tienen peor rendimiento cognitivo,

que el que no consume.

-A eso yo puedo decir una cosa,

que lo que no sabemos es si la gente que fuma cannabis

produce fracaso escolar o tiene fracaso escolar,

o la gente que tiene fracaso escolar fuma cannabis.

-Las dos cosas. -Porque... Son las dos cosas

por una causalidad. -Son las dos cosas.

-Y hay una tercera, las causalidades no son solo únicas.

Es decir, todo lo que es el sistema educativo,

cuando habla del fracaso escolar

o lo que sería el abandono de los estudios,

a lo que hace referencia siempre

es a la situación socioeconómica de las familias

y al vínculo familiar.

Es decir, todo el ámbito educativo tiene un consenso,

que el problema está ahí,

aunque después, la gente que venimos a hablar de drogas,

hablamos del cannabis.

Hay unas causalidades mucho más importantes

y, evidentemente, alguien que no, antes lo comentabas,

no tenía ganas de estudiar, no tenía sentido el estudio,

pues claro, si se empieza a descolgar,

terminará fumando y menos estudiará,

o sea, que es entonces un pez que se muerde la cola.

El fracaso escolar, en lo que es predicción,

se puede predecir ya en primaria.

En primaria, cuando terminan primaria,

ya se sabe cuáles poblaciones van a terminar propiciando

una situación de fracaso o abandono escolar.

Tenemos un segundo vídeo que nos permite también

avanzar en esta conversación, vamos a verlo

y pondremos las preguntas encima de la mesa inmediatamente.

(Música)

"Dice que trabaja para un club de cannabis".

¿Tú te dedicas a captar gente para los "coffee shops"?

-Sí. -¿Y te pagan algo?

-Sí.

-"Asegura que su negocio es legal". ¿Tenéis la licencia del ayuntamiento?

"Se hacen llamar 'clubs cannábicos', pero no cumplen la normativa".

-Esto lo dice el propio Tribunal Supremo,

la captación indiscriminada de socios en la calle

es un elemento de cometer el delito.

-"Los visitantes extranjeros son el principal objetivo

de estos captadores".

"En el barrio Gótico podría haber cinco locales

que ofrecen y venden marihuana a turistas.

Este es uno de ellos.

El ir y venir de personas es constante".

-Hola. Perdona.

(HABLAN EN INGLÉS)

(Música)

¿Es positiva la legalización del cannabis?

Yo creo que sí, en los términos...

No de barra libre. De reglamentación.

Esto que se ha visto,

que es indudable que es verdad, aunque no es la única verdad,

es posible porque está prohibido.

Entonces, donde hay prohibición,

siempre habrá un delincuente que entre.

Eso no quiere decir que todos los clubes cannábicos

o los que se llaman clubes cannábicos

sean negocios de captación y de promoción claramente delictivos,

ni muchísimo menos, ¿eh?

Hay muchos clubes cannábicos que funcionan bien,

funcionan correctamente, controlan el producto,

controlan el acceso del socio, etc.,

por mucho que ahora el Tribunal Supremo

los tenga en el punto de mira después de 20 años.

Pero claro que hay un gran negocio criminal alrededor del cannabis

y de todas las demás sustancias prohibidas, por supuesto que sí.

Entonces, la reglamentación también quiere acabar con eso,

también quiere acabar con con ese nicho de delincuencia,

que es posible porque está prohibida la sustancia,

si no, no sería posible.

-A mí, yo hablaba antes de evidencia,

a mí me gustaría ver algo que probablemente sea imposible,

pero un ensayo clínico, igual que hacemos en medicina,

comparamos un fármaco frente a placebo

para ver cuál de los dos es más eficaz o más seguro,

me gustaría ver un estudio "randomizado",

un ensayo clínico en el cual un porcentaje de la población

con las mismas características fuera "randomizado"

a vivir en una situación de legalidad

y otra en la que no fuera legal el consumo de esto,

y ver en el tiempo, en el transcurrir del tiempo,

en cuál de estas dos sociedades o parte, poblaciones,

hay más consumo de esa sustancia y hay más problemática.

-Eso ya lo tenemos. -Sí, claro. Nos encantaría

tener ese experimento. -No, lo que tenemos

son comparaciones de países y sitios donde se puede tomar

o no se puede tomar, ¿no? -Eso.

-Que es distinto. -Claro.

-Hay más opciones políticas y en países determinados

y estados dentro de Estados Unidos donde sí y donde no,

pero no una "randomización"... -Hubo...

-La población de California no tiene nada que ver...

Yo he sido profesor en California muchos años.

-Sí. -Tú estás en California,

en San Francisco, te coges el coche,

te adentras en los estados del interior, donde votan a Trump,

y es que no tiene nada que ver la población del interior

de Estados Unidos con la del exterior,

que no es la misma población la que se somete a la legalización

o no legalización. (ASIENTEN)

No, no, claro. -Pero mira...

-O sea, es distinto en según qué sitios,

lo que pasa es que la legalización

o, mejor dicho, la reglamentación, tiene, al menos, una ventaja teórica

sobre la prohibición o esta prohibición.

Esta prohibición ha consistido

que se han cogido una serie de sustancias,

que se ha decidido que son drogas,

se les ha dado a todas prácticamente el mismo tratamiento,

de hecho, en las convenciones de Naciones Unidas,

el cannabis tiene la misma fiscalización que la heroína

y más que la cocaína, porque se considera que el cannabis

es muy peligroso, muy adictivo

y que no tiene ningún uso terapéutico,

y todo se ha prohibido por igual.

Es decir, se ha metido todo en el mismo saco,

todos los países en el mismo saco, y se le da el mismo régimen

a Afganistán, a Suecia y a Colombia, y no es lo mismo.

La reglamentación, al menos teóricamente,

y en los lugares donde ya se ha probado una reglamentación

o se está a punto, por ejemplo, Canadá este verano,

se puede adecuar el sistema, precisamente, a las circunstancias.

Es decir, el régimen que se ha aprobado en Uruguay

no tiene nada que ver con el de California

o con el de Vermont o con el de Washington D.C.,

no tiene nada que ver porque son lugares distintos.

En cambio, la prohibición no, se aplica igual en Dinamarca,

en Afganistán, en Marruecos y en Argentina,

y no es lo mismo.

No es lo mismo. -Hasta cierto punto.

En algunos sitios pasas la vida en la cárcel

y en otros... -No, no, no,

el régimen de prohibición internacional sale de los tratados,

todos los países del mundo menos tres o cuatro

forman parte de los tratados y la prohibición es la misma.

Luego tenemos regímenes salvajes,

que te condenan a muerte por fumarte dos porros,

y otros que no son tan salvajes, ¿no?

Pero el régimen de fiscalización internacional es el mismo,

la reglamentación admite reglamentaciones distintas

y, de hecho, no tienen nada que ver

la de los estados de Estados Unidos que ya han reglamentado,

que son diez ya, nueve por referéndum y uno por ley,

más el peculiar régimen de Washington D.C.,

no tiene nada que ver con lo que está ocurriendo en Uruguay,

lo que va a ocurrir en Canadá

y lo que parece que puede ocurrir en muchos otros lugares.

No tiene nada que ver.

-Bueno, todas las políticas

se les entiende que deben aportar beneficios,

pero también pueden tener costes,

y en un régimen de prohibición

también ya tenemos una experiencia de tiempo,

conociendo en qué grado nos aporta beneficios

y en qué grado también muchos costes.

Cerrarse a las alternativas, pues tal vez no es lo más sensato.

Es decir, que la única manera de aprender de los errores

es ir perfeccionándose.

Y en ese punto en el que tengamos ya estados y países

que empiezan a hacer una reglamentación,

que ahora pensamos que es actual,

pero Holanda ya lleva más de 25 años con un acceso al cannabis.

Es decir, que realidades comparativas las tenemos,

estudios que compararon Ámsterdam con San Francisco,

por el parecido de poblaciones, ya sacaron muchas conclusiones.

El tema es que si nos atrevemos a hacer un cambio,

es decir, no podemos seguir en la misma situación,

porque hemos descubierto que hay muchos costes:

en el tema de narcotráfico, en el tema de criminalidad,

en el tema de mercados enormes sin control...

Hay muchos costes que hemos observado:

toda la problemática jurídica, porque no deja de ser el cannabis

la sustancia de mayor mercado y la que después también

se mueve a su alrededor más criminalidad

y tiene más costes jurídicos también y de detenciones.

Esas cosas también las tenemos que entender,

en los costes de temas sociales, ¿no?

Y en ese punto, buscar ese equilibrio.

Yo creo que, al final,

hay cosas que, con las experiencias que se están abriendo,

van a ir creando evidencia.

Y también hay un elemento muy importante,

que es las representaciones sociales y percepciones sociales

que tiene la población en relación a lo que sería más conveniente

y está avanzando, igual que en Estados Unidos

el porcentaje de población que está de acuerdo

con una reglamentación, una regulación,

acá, en España, ya estamos superando la mayoría

y con el tiempo eso va a ir aumentando.

Importante será, como decías,

qué tipo de reglamentación es necesario hacer,

porque en lo que sí que todos estamos de acuerdo

es que lo que queremos son modelos políticos

que garanticen el menor daño posible a la población.

En eso todos estamos de acuerdo, entonces, es ponernos de acuerdo...

Todos estamos de acuerdo, pero no sé si todos

estaremos de acuerdo en qué es lo que va a suceder

a partir de ahora.

Como estamos en los últimos minutos del programa,

me gustaría que ustedes me hiciesen una especie de previsión,

de aportación personal,

de cuál es el futuro inmediato,

inmediato o a medio plazo, del cannabis y de otras drogas.

¿Vamos a la legalización?

¿Va a triunfar un poco la "bruticie",

en el sentido de que represión, represión, represión,

que significa solo represión?

De cara al futuro y desde mi perspectiva,

desde la perspectiva más médica, de la salud mental,

al margen de legalización o no legalización,

que, ya digo, no es algo en lo que sea experto,

ni mucho menos, yo estoy convencido

de que en ese complejo...

Se hablaba del hachís, de la resina, de la marihuana,

vamos, y se habla mucho de lo que viene en la medicina,

y lo que viene en la medicina es la medicina personalizada.

Lo comentabas antes, la vulnerabilidad de la persona.

Si tu padre tiene esquizofrenia,

no es lo mismo el riesgo de consumir cannabis.

Si ya has tenido algún síntoma psicótico, no es lo mismo.

Si tienes un síndrome genético que conocemos,

que se llama 22q11, de DiGeorge,

el 50 % acaban teniendo trastornos psicóticos.

Es una población de altísimo riesgo para el consumo de cannabis.

Entonces, yo creo que vamos a avanzar mucho en el conocimiento

de los efectos que tiene el cannabis,

negativos y positivos, en algunos de esos compuestos,

y eso nos va a permitir de cara a la formación

el poder identificar de forma más personalizada

cuál es el riesgo, o el beneficio o el no riesgo,

del consumo de cannabis en una persona determinada

en función de sus características. Bien visto.

¿Qué va a pasar en el futuro?

En el futuro inmediato, no vamos a ver ciertos cambios,

que tal vez hacía un tiempo atrás,

visualizábamos por todo el cambio que se dio desde Uruguay

y Estados Unidos en procesos de reglamentación.

No va a ser inmediato, pero es seguro que eso ocurrirá.

Eso es seguro.

Y en la previsión, que estoy convencido

y podemos estar convencidos que eso va a producirse,

es cómo estamos dispuestos a acompañar este modelo

hacia una reglamentación que sea lo más correcta,

pensando no solo en términos sociales,

sino también de salud.

Es decir, que nos pongamos las pilas,

porque los modelos de reglamentación pueden ser muy diferentes.

Comentaba Araceli, Uruguay o ciertos estados norteamericanos,

evidentemente, pero habrá que escoger

qué tipo de reglamentación debe existir.

-Bueno, yo, la verdad es que en el tema de regulación

no sabría decir el futuro, un poco lo que está diciendo Josep,

pero sí que en lo que nos damos cuenta de lo que hay ahora

y que va a continuar, es siempre en los adolescentes

el cannabis va a ser una sustancia de experimentación

y una sustancia, igual que el alcohol, de acceder.

Pues cuanto más conocedores y más sepamos sobre ellos

y a ellos les pueda llegar y trabajar en la prevención,

evidentemente, menos riesgo van a correr en el consumo.

-Pues fijándome en los otros aspectos,

no exactamente el de salud y el preventivo,

que ya lo han tratado,

lo que va a pasar o está pasando de manera inmediata

es que ya se ha demostrado, y eso sí es demostración empírica,

que aunque los convenios de Naciones Unidas siguen prohibiendo

el uso de determinadas sustancias y siguen prescribiendo

como única solución la represión penal,

lo cierto es que hay países que, en relación solo al cannabis,

no a otras sustancias, han decidido separarse,

de facto, no jurídicamente, de esa prohibición,

y esta era la sorpresa, no ha pasado nada.

Porque hace años decíamos: "Como algún país se atreva,

será inmediatamente expulsado de la comunidad internacional,

sanciones internacionales, etc.".

Pero ¿qué ha ocurrido?

Que uno de los países que se ha atrevido,

aunque sea localmente, es Estados Unidos,

que era el guardián de la prohibición.

Claro, si el propio guardián de la prohibición

empieza a vulnerar la prohibición, es difícil que regañe a Uruguay.

Canadá va a ser el paso definitivo porque, claro,

con Uruguay se dice: "No, es un estado pequeñito,

tampoco es una gran potencia mundial,

Estados Unidos no es todo el país, son solo algunos estados,

pero bueno, Canadá es Canadá".

Entonces, Canadá está ya terminando de dar el paso.

El 1 de agosto creo que es cuando yo todo entrará en vigor.

¿Eso qué quiere decir? Que a partir de ese momento,

los países que quieran ir a un régimen de reglamentación,

aun sin modificar la legalidad internacional,

lo podrán hacer.

O sea, ya es solo cuestión de voluntad política,

de que un país se convenza de que es mejor o que no es mejor.

Lo que sí sabemos, y esa es la otra evidencia,

es que la prohibición que lleva más de un siglo en pie

tenía una finalidad muy concreta, que era un mundo libre de drogas.

A día de hoy, después de un siglo y pico,

sabemos que no se ha acabado con las drogas

y que cada vez hay más drogas, más peligrosas, más potentes

y, lo que es peor, más disponibles para todo el mundo,

fundamentalmente, para menores.

Si las políticas públicas hay que evaluarlas por sus resultados,

que no por sus intenciones,

la prohibición ha sido un fracaso absoluto.

Luego yo creo que está claro que en relación al cannabis,

ya está abierta la posibilidad de que cualquier país reglamente.

Y lo harán.

E insisto, reglamenten.

Reglamenten, por supuesto, por supuesto.

Muy bien.

Yo creo que hemos avanzado bastante en el conocimiento,

tanto desde la perspectiva médica, como de prevención,

como la jurídica para poder saber dónde estamos

y, sobre todo, también darnos pistas

de qué hacemos con los hijos, qué hacemos con los conocidos

y que no todo lo que se dice siempre se cumple,

pero que hay caminos que merecen la pena ser andados.

Gracias a los cuatro por su participación,

gracias también a todos ustedes por seguir el programa

y les esperamos la próxima semana.

(Música créditos)

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Millennium - Cannabis a debate

25 jun 2018

Programa de debate presentado por Ramón Colom sobre el cannabis con Celso Arango, Josep Rovira, Yoana Monzonís y Araceli Manjón-Cabeza

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  1. Eugenio

    La verdad que sí que ha sido un debate algo falto de chicha. Más cuando hoy en día cada vez son más los países y hospitales que emplean la mariguana como una alternativa medicinal ya sea para tratar los glaucomas, para las ansiedades, nervios, el insomnio, etc... Considero que no se puede meter todo el paquete de las drogas en la misma maleta de viaje... ya que son puntos completamente diferentes. La gente no deja de asociar las drogas a los traficantes y la inseguridad que trae en nuestra sociedad... pero debemos desmarcarnos de este idea y de este sentir para verla como una planta medicinal más de las muchas que emplea la ciencia y la medicina. El problema no está en la droga sino en nuestra percepción subjetiva de la realidad y de lo que ello provoca.Por favor, hago desde aquí un llamamiento a que abramos más nuestras mentes.

    24 sep 2018
  2. Concepción

    Hola. Pues me ha parecido un debate soso, aburrido, y donde el debate no ha existido debido a que sólo han traído a personas que defienden la misma postura. Para que hubiese sido un buen debate y más ameno, tendrían que haber traído a alguien que defienda la postura del "Cannabis Medicinal" usado por muchísimas personas en el mundo, y donde cada vez se están sumando más. El "Cannabis Medicinal" sus muchas aplicaciones, y las diferentes variedades de consumo.: Aceite de cannabis, cremas de aplicación tópica de cannabis, supositorios, infusiones... Y no sólo para ser fumada. Este programa sólo ha estado dirigido a jóvenes y adolescentes; tendrían que haberlo hecho extensivo al resto de la población adulta. Yo nunca he consumido ningún tipo de drogas, pero estoy a favor de la legalización del Cannabis o Marihuana, sobre todo a nivel "Medicinal". Este tema merecería un nuevo debate más profundo, y desde sus diferentes perspectivas, además de hablar de sus muchas aplicaciones dirigidas a paliar el "Dolor Crónico, el Cáncer, y otras muchas patologías" de las que no se hablan porque no interesa... Un saludo.

    26 jul 2018