www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4407038
Para todos los públicos MasterChef Junior 5 - Programa 5 - 06/01/18 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef Júnior".

Debajo de cada campana hay un plato típico

de 14 países de América Latina.

Tenéis que decir el nombre del plato y después colocar

el imán con el nombre del plato en el mapa.

A lo campesino, fíjate. Fenomenal.

¿Eso va a ser la ensaladilla sola?

Sí. Se me queda corto, Gonzalo.

Ya.

Para ser tu primera tarta,

Juan Antonio, tiene mucho mérito.

Esa patatas que debería ser la protagonista

está mal utilizada. El resultado es terrible.

Bienvenidos a una de las ciudades

más bonitas del mundo: San Sebastián.

Hemos pedido ayuda a unos cocineros muy especiales.

(GRITAN CONTENTOS)

¡No, no, no! -¡Se nos ha quemado!

¡Tío!

delante Pedro Subijana y sus tres nietos.

Yo les veo muy metidos en el papel.

María, ¿cómo lo haces en el suelo?

Mira, esto es una cerdada.

¿Qué te ha pasado? -¡Que voy mal, jolín!

Y ya está. ¡Por fin!

Vuelve a las cocinas de "MasterChef" María Arias.

Héctor.

Adelante el ganador de "MasterChef Celebrity 2".

¡Saúl Craviotto! Saúl Craviotto.

¡Hola!

Comienza la subasta de "MasterChef Júnior".

50 minutos Fernando, 55 Mara.

¿Yo cuánto tengo? -¡Vamos, chicos! ¡Va, va!

Esto, Mara, no nos da tiempo.

Si no me queda demasiado buena me pongo algo nerviosa.

Es un problema que tiene. Es una goma.

Me han gustado mucho las lentejas.

El sabor en la boca es muy rico.

Así que nada, por mí enhorabuena.

Los dos aspirantes que se bajan en esta parada

de "MasterChef Júnior" son...

Mara y Fernando.

Muy buenas noches y bienvenidos una semana más

a "MasterChef Júnior".

Acabamos de vivir la noche más mágica del año,

la noche de Reyes.

A mí la verdad es que me han traído todo lo que pedí.

Debe ser porque, ya veis, me vestí de estrella

para que Melchor, Gaspar y Baltasar

no perdieran el rumbo.

No están los chefs. -¡Hala!

¡La estrella fugaz!

¡Qué lleva en la cabeza, por Dios!

Faltan cosas, ¿no?

Hala, ¿te imaginas que cocinamos en parejas?

Aquí pasa algo.

Eva, necesito aclaraciones. -Aquí pasa algo.

¿Qué te llama la atención, María?

¡El jurado no está y las cocinas están muy raras!

Porque lo demás lo veis todo normal, ¿no?

Que yo venga vestida así. No.

María, ¿quién crees que soy?

La estrella esa que lleva a la gente al portal.

A todo el mundo que se va encontrando por el camino.

No, a los Reyes. -Bueno, a los Reyes.

Pues sí, soy la estrella que guió a los tres Reyes Magos

de Oriente hasta el pesebre donde nació Jesús.

Yo creo que la estrella en vez de ir a Nazaret

se ha ido a España

y ha venido a plató diciendo: "Hola, qué tal."

A ver, Esther, ¿a ti qué te han traído los Reyes?

A mí me han traído un juego de cuchillos,

porque en mi casa no hay cuchillos.

Ah, no había cuchillo. ¿Cómo partíais las cosas?

Hay un cuchillo muy extraño que ya está desgastado.

Y fatal. Va fatal.

He pedido un juego de cuchillos y me lo han traído.

Pues mira qué bien, para seguir cocinando.

Juan Antonio, a ti no sé si preguntarte

si te han dejado sólo carbón o te han dejado algo más.

Porque tú revoltoso eres.

Yo lo que he pedido primero ha sido salud.

Me he pedido también para cocinar un poco más rápido

un robot de esos baratuchos.

De los baratuchos, que tampoco se gasten mucho los Reyes, ¿no?

Ya, para que le den a los otros niños.

Pero que digo yo, que os he preguntado

que qué os llama la atención y me habéis dicho

que las cocinas. Tú.

Y los jueces. Y yo.

¿Pero y los jueces?

No están otra vez. No están otra vez.

Se van y nos dejan solos.

Yo creo que lo mismo se han despistado un poquito

jugando con sus regalos. Sí.

Vamos a llamarlos, ¿no? Sí.

(TODOS) ¡Jueces!

¡Ay! -¡Guau!

¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

¡Una caseta! -¡Y nieve!

¡Qué bonito! Qué chulada.

¡Nieve! -¡Bien!

¡Dios, nieve!

Pero se nos ha echado el invierno encima.

(CANTAN) #Navidad, Navidad, dulce Navidad.#

(GRITAN CONTENTOS)

¡Navidad!

(GRITAN CONTENTOS)

Ha molado un montón. Hay nieve, galletas

de muñequitos ahí por todos lados, bastones...

O sea, mola un montón.

Oye, María, ¿llamamos ahí a la puerta?

¡Sí! A ver si sale Hansel y Gretel.

Oh, ¿y si sale la bruja?

¡Ay, qué miedo!

Como de la casa salga Jordi vestido de Bruja

me da algo, me caigo muerta.

Ay, ay, quítate. -¡Hola! ¿Hay alguien?

Ay, calla. -Escucha.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Samantha!

¡Ay, guapa!

Los Reyes. -¡Melchor!

¡Melchor! -¡Qué guay!

(GRITAN CONTENTOS)

Jordi parecía un panoli con esos pelos

y esos pantalones que llevaba.

Buenas noches, aspirantes. Buenas noches.

¿Sabéis quiénes somos?

¡Sí! -¡Los Reyes Magos!

Pero falta el negrito.

No, es Melchor y sus pajes. -Sus pajes.

Bien, Gonzalo, bien. Yo soy Melchor,

uno de los tres Reyes Magos de Oriente.

Y por cierto, según una encuesta

que se acaba de publicar soy el rey favorito

para el 38% de los españoles.

¡Para mí! -¡Para mí!

Sí, ahora vais a decir todos que sois de Melchor.

Yo soy de Melchor, en serio.

Pero no hace falta que le hagáis la pelota.

Porque como no nos gusta que ningún niño del mundo

se quede sin regalo hemos traído presentes para todos.

¡Guau!

Tenemos regalitos. -¿Te imaginas?

En este saco hay un paquete especial para vosotros.

¿Para nosotros? -¿Para nosotros?

A ver, Esther, ven. Corre.

Verás lo que han puesto ahí dentro del saco.

A ver qué han traído. Verás...

Venga, saca. Oye, que es de verdad.

Yo me pensaba que era de broma.

Ábrelo, Esther. Ah, que lo abra.

Claro, los regalos son para abrirlos.

Me encanta abrir regalos. -¡Buah!

¿Qué es? -Es una caja.

Ah, MasterChef. -Gracias, Pepe.

Muy amable por tu parte.

Pues para saber lo que vais a cocinar en este reto

vamos a empezar por la primera pista.

Dentro de esta caja hay siete delantales

de tres colores diferentes.

Es decir que vais a cocinar por equipos.

(GRITAN CONTENTOS)

Tenéis que meter la mano de uno en uno

y sacar un delantal.

No vale trampas, ¿eh?

Gonzalo. No vale mirar, ¿eh?

Venga, va.

Ya, azul. Azul.

Venga, Héctor.

Mirando a las estrellas. Hala.

Me ha tocado el equipo azul con mi amigo Gonzalo

que me cae muy bien y yo creo que vamos a trabajar bien.

Juan Antonio. No mires, ¿eh?

(TARAREA)

Verde.

Espero que no me toque con Héctor.

Porque me cae...

fatal.

Azul.

Azul.

Genial.

Venga, a ver este.

Rojo. Claro, como hoy voy de rojo.

¡María!

Ya veréis, yo solo. ¿Qué te apuestas?

Rojo. Rojo.

(GRITA CONTENTA)

¡Familia García!

Juan Antonio, ¿estás contento con tu delantal verde?

Estoy contento con mi gran equipo.

Grandísimo porque soy sólo uno.

A veces es mejor, Juan Antonio,

estar solo que mal acompañado. ¿Verdad?

Oye. Te lo dice por ti, rey.

Será por ti.

Bueno, pues es el momento de volver a las cocinas.

Pero antes de empezar el reto yo creo que es mejor

que nosotros crucemos la puerta mágica.

Sí. -Sí.

Yo estoy enfadado. -Yo también.

Porque Lucía bien que dice: "Huy, me caes genial."

Y ahora en los equipos no quiere ir con nosotros.

(Pitidos)

¿Se puede?

(GRITAN CONTENTOS)

Qué cambiados. -Pero qué guapos.

Que a gusto de verdad de normal.

Sí, sí. Qué ligeros.

Pues nosotros estamos ya listos para conocer

en qué consiste el reto.

¿Vosotros? (TODOS) ¡También!

Vamos allá, jueces.

Pues la primera prueba de la noche es como a mí

me encanta muy dulce.

¡Bien!

Postres.

Pues os he traído tres de mis tartas favoritas.

¡Ay!

¡Dios!

¡Qué rico! Tarta de merengue de fresa.

Ay, qué buena. Yo sé hacerla.

No sé hacer el merengue.

Limón. Tarta de merengue de limón.

Y por último...

Chocolate. Tarta de trufa.

Qué bueno, Samantha, Dios. -Qué bonitas.

Bueno, pues la prueba no consiste en hacer

ni una, ni dos, ni tres tartas.

Ya verás. -Venga, ¿por qué no?

Tenéis que hacer el mayor número de tartas

que podáis en 100 minutos.

Olé.

No me digas.

El equipo azul tendrá que hacer tartas de trufa sin parar.

Va, va, va. -Vale.

El equipo rojo las de fresa.

¡Bien! -¡Bien!

El rosa al poder.

Y el equipo verde compuesto por Juan Antonio las de limón.

Juan Antonio, ¿te ves capaz?

Ojo, tú solo contra los otros dos equipos.

Bueno, es desventaja, muchísima.

Anda, Juan Antonio, me das un poquito de pena.

Han venido dos viejos amigos de este programa

para echarte una mano.

No me digas.

Desde la 3“ y 4“ edición de "MasterChef Júnior"

respectivamente, Lukas y Miguel.

Adelante.

¡Lukas!

Pero bueno, Miguel, estás enorme.

Hola. Lukas con "k".

¡Si estos cocinan de miedo!

(RÍE CONTENTO)

Tengo una ventajona que no veas.

Buenas noches. Por fin invitados de mi altura.

Os presentamos a nuestro robot cocinero.

¿Qué os parece? Si nos cocina él, mejor.

¿Pero tú no tienes ganas de cocinar aquí o qué?

Sí. ¿No nos has echado de menos?

Mucho. Ah, entonces.

Oye, ¿y Lukas están cocinando mucho?

Bueno, voy haciendo cositas.

Pues enseguida os vais a poner al día.

Los aspirantes tienen que hacer el mayor número de tartas

posible en 100 minutos.

Van a cocinar en equipos de tres

y vosotros dos vais a ayudar a Juan Antonio.

Oye, Juan Antonio,

¿qué te parece los compañeros que te hemos traído?

Vamos a ver, no estoy contento, es que estoy... fenomenal.

(RÍE)

Sí se te da bien la repostería. -Fatal.

Un día hice un postre

con una concursante y la lié parda.

El equipo que más tartas termine en 100 minutos

será el ganador y se llevará 6 puntos.

Los otros dos equipos

se llevarán 3 puntos y 1 respectivamente.

Pero esas tartas tienen que estar perfectas.

Porque las que tengan defectos no se contabilizarán.

¿Qué?

Y atención, chicos, ya os adelanto

que hay un premio en juego que os va a encantar.

¡Ah, hay que ganar!

¿Queréis saber cuál es? (TODOS) ¡Sí!

A ver, Pepe, Jordi,

¿me podéis traer esa cosa que estáis viendo por ahí?

Huy, ya vamos con las cositas raras.

No me gusta esto. No me gusta nada.

Ahí va, ahí va, ahí va.

Los Tres Reyes. ¡Ay, qué "diver"!

Atención, chicos, porque el premio es que el equipo

ganador va a estampar sus tartas en la cara

de los jueces de los equipos que pierdan.

¡Ay, qué "diver"! Y con todas las ganas.

Oye, oye, oye.

¿Y por qué no de la presentadora?

También. No, no, no, no.

Yo ya sabéis, no me pringo para dar votos

pues tampoco me pringo en las tartas.

Eh, Jordi...

Quiero ganar, pero si perdiéramos

también estaría un poco contento...

De que le dieran a Jordi.

Exacto, que yo quiero ver su cara hecha tartazos.

Venga, que voy a hacer el reparto.

Pepe va a ir con el equipo azul.

Jordi con el equipo verde. Bueno.

Y Sami con el equipo de las chicas.

(CANTAN) #Chicas al poder, chicas al poder.#

(COREAN) ¡María, María, Esther!

¡Equipo rojo, oé!

Aspirantes, en el supermercado tenéis las cestas

con los ingredientes necesarios.

Y el tiempo para entrar en supermercado

comienza en tres, dos, uno, adelante.

Vamos. Vosotros también, chicos.

¡Vamos, vamos!

¡La cesta verde! -Tranquilos.

No veas lo que pesa esto.

Pesa lo suyo la cosita esta. -Vamos sacando, venga.

Espera, ¿y Héctor? -No sé.

Vamos a sacar todos los ingredientes.

Vamos a empezar con la masa quebrada, ¿vale?

Cógelos, hijo mío. ¿Que no tienes prisa?

Ay, por Dios. -Saca todos, va.

Ya tengo una.

Vamos rápido, chicas. ¿Quién es la capitana?

Ninguna. -Nadie.

Una capitana, rápidamente. Yo.

A ver, ¿tú has sido capitana alguna vez?

No. Pues Esther.

Estoy contenta porque nunca había sido capitana

y ahora voy a serlo.

María, los restos sobrantes en ese papel, ¿vale?

Vale. -Por si nos faltasen

ahí la estiramos de nuevo.

Va, venga, hay que correr.

Juan Antonio, es para hoy, ¿eh? -Ya.

Tenemos que meter brío, ¿vale?

Lukas, tú y yo estaremos bien.

Garbanzos y al horno.

¡Pero pincha, pincha! -Ay, el tenedor.

Vamos a ver, equipo verde. Hola, jefe.

¿Quién es el capitán? Yo voto por Lukas.

Tú ya no quieres ser capitán. Yo no.

Yo soy de organización pésimo.

¿Lukas capitán entonces? Sí.

Dales caña. Ya puedes correr.

Manda todo lo que quieres, venga.

Hay que concentrarse.

O sea, sin prisa pero sin pausa.

Equipo azul, vengo a hablar con el capitán.

No hay capitán. Hay que ponerse de acuerdo

y nombrar un capitán. Yo nombro a Gon.

Tú nombras a Gon. ¿Y tú? Me da igual.

Poneros de acuerdo. Gonzalo.

Yo digo Gon, ¿eh? -Va, venga.

Las masas me las vais trayendo aquí.

Rapidito, María, que tú puedes.

¿El merengue dónde está?

¿Cómo? Que hay que hacerlo.

Ah, claro. -Hay que hacerlo, genio.

Tres arriba y tres abajo. -16 minutos.

Los equipos están bastante compensados.

Tenemos las chicas hiperactivas.

No, no, no. No, no están compensados.

Tú, que nos van a ganar. -Es para hoy, ¿eh?

Me juego lo que quieras

a que Jordi mete la carita por aquí.

Sí. Sí.

Tres arriba. Tengo muchos números de pillar.

Tú también. Sí.

Eh, eh, ¿las pincho? -Está pinchada.

Ya, pero por fuera no puede ir. -Haberlo dicho.

Yo la he metido por dentro.

Juan Antonio, date caña.

Que me veo de tarta hasta las cejas.

¡Vamos, equipo azul! ¡Vamos a por ellos!

¡Esas chicas! ¡Equipo rojo al poder, vamos!

¡Vamos, chicas!

La primera de la siguiente tanda.

Recoger las masas para que tengamos más espacio.

A nosotros no nos anima Jordi.

Date cera, date cera.

Juan Antonio, rápido, que es para hoy.

Yo estoy a tope con las masas.

¡Venga, chicas!

Una vez que hagan la base

de la masa quebrada cuecen al horno y ya...

Montan las claras, echan azúcar,

echan el colorante. Puré de fresa, de chocolate.

Cada equipo tiene 4 hornos y robots de cocina

con varilla para montar las claras.

Pueden hacer 100 tartas, vamos.

Es una prueba de coordinación, de darse caña

y ver cómo funcionan como equipo.

Yo creo que hay que ir batiendo ya, ¿eh?

¿Te la hago yo esta? -No.

¿Cuántas tandas lleváis, chicas?

Una. ¿Y vosotras? -Nosotros dos.

No os preocupéis por los demás.

Mejor que nos preocupemos de lo nuestro.

María. -¿Qué?

Mejor que tú solamente cortes.

Todas a todo, si no no llegamos.

María, que soy yo la capitana.

Vamos a intentar tener dos hornos llenos

con las masas hechas y después ya vamos a ir

poniendo los merengues.

Juan, haced esto. Ponedlas en los moldes.

Ya, yo he puesto ya una. Voy a seguir. ¿Okey?

A ver... Ahí, la siguiente.

Yo estaba un poco a mi bola.

No era consciente de que el capitán

me estaba dando instrucciones.

¿Quieres hacer tú esto mejor? -Venga, mejor.

Sí, mejor. -Toma, Lukas.

Siguiente tanda al horno. Venga, venga, venga.

¿Me cambio de puesto? -No, ya la última.

Vamos a ver. -Es para hoy, ¿eh?

Ya, es lo que intento.

Venga, chicas.

Cuando llevemos el tercer horno una se pone con el merengue.

Yo me pongo con el merengue. -Te pones tú con el merengue.

Me preocupa ahora cuando vayan a hacer lo merengues

que estén bien montados, que no se les venga abajo,

que tengan consistencia. Y echarle azúcar.

Que lo hagan con mimo.

Huy, qué calor hace.

Claro, aquí cocinando no te digo.

Que no descansen esos hornos.

El Chefito nos valdría de pinche, ¿eh?

Lo sustituimos por el Juan Antonio.

(Risa de Miguel) A ver, espera, ha subido.

¿Ya está el merengue?

Más o menos.

Pues espérate. -Bájalo un poco.

No. -Al cinco, al cinco.

Muy bien, chicas.

Va, Juan Antonio, va.

Le has dado cinco vueltas a la tartita ya, ¿eh?

Que no es un tocadiscos. Al horno.

El colorante. -Cuidado con lo que echas.

No, el colorante lo echo yo.

¿Por qué? -Porque me da miedo.

Da igual, no empecéis a pelearos por eso.

Venga, merengue.

¿A cuánto lo enchufamos para montar?

A toda castaña.

Métele, métele. -¡Siete!

Pero cuidado, no te pases. -¡siete, siete!

Juan Antonio. A que salta.

Juan Antonio, vete a pillar otra máquina a ver si hay otra.

Ir a por otra máquina. Voy yo.

María, ponte ya con las masas. -Sí, sí, espera.

María, ponte con la masa ya.

Ni espera ni leches. -Vale.

Poquito a poquito, poquito a poquito.

Venga, que esto ya está hecho.

Vale, otra tanda, chicos.

Tengo yo aquí más. -Vale.

María, ponte con la tartaleta esta.

Vale. -Por favor te lo pido.

Atención, aspirantes,

han pasado los primeros 40 minutos.

Tenéis una hora por delante todavía.

Chicos, que han pasado los primeros 40 minutos.

Por abajo estaba líquida.

Tú ponte a hacer otra masa que yo me ocupo de esto.

Muy bien, María. -¿Qué queréis que haga?

Te lo he dicho. -Sí, lo pincho y qué hago.

Tú haz más cosas de esas. -Tú haz masa.

Ya no sé ni lo que hago. -Perdón, chicas.

No pasa nada. -No pasa nada.

¿Cómo vais? Bien.

¿Preparando la siguiente tanda? ¿Tenéis esas hechas ya?

Sí. Samantha, ¿el merengue está?

¿Sabes cómo se prueba si el merengue está o no?

Dándole la vuelta. Claro.

Yo no le voy a dar la vuelta. Pruébalo.

María, ¿te atreves? Sí.

Hacer la prueba del algodón.

Vale. Bien, merengue perfecto.

Rápido a la manga pastelera. Se rellena y luego

en ese cacharro debajo de los moldes

hay unos círculos dorados.

Ponéis las tartas encima de eso, sin el molde.

Esther, ayudadme con el merengue.

Venga. -Un momento, sujeta la cosa.

Dale. Rápido, rápido. Vamos, todo, todo.

¿Está usted contenta con su capitana?

Sí, es buena. ¿Y por qué no le haces caso?

Ella me dice: "Haz la masa." Pero no voy a hacer la masa

porque el merengue si no no sale.

Yo a lo mejor le daría un tartazo a María Blanco

para que hiciese caso a su capitán.

Está seco como un dolor.

¡Ay! -¿Estás bien?

Sí. -Perdón, es que...

Huy, mi nariz.

Este no le ha echado colorante.

Es que voy a echárselo ahora. -Échale un poquito más.

Ya. -Échale un poquito más.

Cuanto más color tenga, mejor.

Bueno, ¿cómo va el equipo azul?

¿Cómo vamos, chicos? Bien.

Me tenéis preocupado, ¿eh? ¿Por?

Quería ver ya cien tartas.

Sacamos los moldes y vamos haciendo más.

o podemos parar de hacer masa. Quiero ganar.

¿Lo tenemos claro? ¡Sí, chef!

Lucía, ¿qué tal con tu capitán? Muy bien.

¿Y con el compañero? Bien.

Huy...

¿Qué te he hecho? -Tú sabrás.

Dímelo. -Pues no.

No me quiero manchar, ¿eh? Ya podéis correr.

Tú tranqui, que hoy no te manchas.

Puede haber lo que queramos fuera de cocinas,

pero aquí es una prueba por equipos

y no te queda otra que hacerlo bien

y trabajar en equipo.

María. -¡Otro merengue!

Te quiero ver haciendo masa. -Otro merengue.

María, para ya con los merengues.

A ver, capitán, el equipo azul tiene el doble de bases.

¿De bases? Claro.

Socio.

¡Lukas!

Sí, sí, espera. ¿Tienes bases plateadas?

Están aquí, están aquí. Dámelas.

Jordi. Dime.

Échales una mano. Cámbiate y haz tú las tartas.

Le ponemos el merengue.

Y a enfriar, a punto de rellenar.

Quiero ver filas y filas de tartas.

Venga.

Me encantaría no recibir tartazos hoy.

¿Cómo lo llevas, Miguel?

Pues aquí hay un garbancito muy pelotero que no sale.

Hala, ya está.

Ya lo tengo.

¡Oye, Jordi, no vale hacerle el trabajo a tu equipo!

Jordi, ya está bien. Sólo estaba mirando.

Rellénales la tarta ya. Rellénaselas.

Se me ha roto. ¡No rompas las bases!

Quédate con ellos, Jordi. La rota no vale.

A este le falta colorante un poquito.

Ahora mismo le echo. ¿Okey?

¡La madre, chicas, otro roto! Lo siento.

No pasa nada. -Lo siento, ¿eh?

No quiero prisa, quiero que salgan perfectos.

¡Dios, se ha quemado!

No se ha quemado, está pegada.

Equipo verde, quiero ritmo en esas cocinas.

No me rompas tartas, ¿eh? Date caña.

Sí. -Lukas, montado.

Vale.

Creo que me voy a rendir.

Deja de mirar y ve montando el merengue.

¿Y el merengue? Aquí. Manga, manga.

No llores, Jordi. ¿Qué te pasa?

Que me está poniendo muy nervioso Juan Antonio.

¿Quieres poner ya la cabeza aquí?

Pruébate cuál te queda mejor. Prueba la de Pepe.

Chicos, cuidado con estas que están recién sacadas

y las pongo en la inducción del fondo.

Mary, sujeta. -No puedo.

Deja eso ahí ya, María. Ponte con las tartas.

Si no no hay merengue. -Te lo estamos diciendo.

¡Jolines, vale! -La voy a matar.

Basta, por favor. Estoy haciendo los merengues

y me pides hacer otra cosa.

No puede ser, Esther. -Te he dicho que metas masa ya.

Dejad de pelear.

¿Vamos controlando los hornos? Que se nos van a quemar.

Es verdad. -Se nos están chamuscando.

Esta ya está, venga. -Si hace rato.

Yo no puedo mirarlo. -Interés.

¿Esto está bueno? -Muy bueno.

Equipo azul, hay que desmoldar.

Quiero tartas nuevas en el horno.

Tío, es que están súper blandas.

Ya vamos.

Tenemos 26 de momento en teoría.

Vale, pues en teoría coge y ayúdame.

Que no se caen los garbanzos.

Venga, Héctor, al horno ya. -Necesito ayuda.

Lucía, ayuda a Héctor. -No puedo.

No, estaba yo en esto. -Da igual, venga.

¿Qué habéis tirado?

¿Habéis tirado una botella de aceite?

Sí. -Hala, que se ha roto.

Claro, pues cógela y a la basura. Y tira papel.

Chicas, me tenéis que ayudar a poner todo en una fila.

María, no, esa está hirviendo.

Pon todo en una fila como está diciendo María.

Vale, pero habrá que desmoldarlo antes, ¿no?

María, ayúdame a poner todo en una fila.

Te lo estoy diciendo, que todo en una fila.

En una fila, como estoy haciendo.

Ha habido un momento que Esther, claro,

no ha sabido manejar la situación.

Sin ofender. -No, si es que es verdad.

¡No! Que tiene que ser así a la larga.

Vale.

Atención, aspirantes, 30 minutitos para estamparle

tartas a los jueces en la cara.

Chicos, hay que correr, ¿eh?

Ya, ya. -Y lo mismo digo.

Ponte a hacer tartas.

Pero no te da tiempo ahora a meter más tartas.

Sí. -Échamelos todos.

Sí, pero que esto quema también, guapo.

Claro que sí, guapi.

Juan Antonio, me estoy dando cuenta de que no estás

haciendo nada, amigo mío.

De eso nos hemos dado cuenta todos hace mucho rato.

Si no es por Lukas y Miguel no sacamos una tarta.

Juan Antonio, ¿quién concursa aquí?

Yo. Demuéstralo.

No le veo mucho interés en seguir concursando.

Tiene interés a que me llenen de tartas. Date cera, macho.

Juan Antonio es un desastre porque no se concentra.

Y yo creo que le da igual todo.

Es más vago que yo el año pasado.

A ver, uno, dos, tres, cuatro...

Eh... veinti...

Tenemos 28.

Tío, el equipo rojo va "to" bien, ¿eh?

Están más ordenados.

Oh. -Sí, sí, muchísimo mejor.

No me digas que he tirado una masa.

Sí, las has tirado, hijo. Sí.

¿Ahora con esto qué hago? -Los desperfectos los amasas.

Si está entera mala. -Deja.

Lukas, la que está haciendo se ha caído al suelo.

No le dejes que la meta en el horno.

Tírala.

¿En serio?

Tan bien pinta para Jordi que es a él al que le van

a tirar tartas a la cara.

Si por mí fuera yo le tiraría tartas a Juan Antonio.

Quita de mi tabureta, la necesito para rellenar.

Meto cinco al horno, ¿vale?

Muy bien, María.

Toma, tía.

¿Qué hacemos con esto, Jordi?

Remontar y a ver si encontramos

una boquilla grande para hacerlo mejor.

Montar hasta el momento de rellenar.

Enciende máquinas. Métele más potencia.

Métele un seis. Métele un seis a todas.

Vaya merenguito líquido. ¿Esa es una nueva técnica?

¿Les has enseñado tú? Eso se supone que va montado.

Equipo verde, los demás están montando tartas, vosotros no.

Y tú estás parado, Juan Antonio.

Le he dicho antes de montar tartas.

Bueno. -Así no es.

Pero no puedo de otra forma.

Menos cantidad, Gonzalo.

Menos cantidad, que si no no llegamos.

No se parece nada, tío.

La has cagado, Gonzalo, ¿eh?

Tenía que decir: "Ponte a hacer esto.

Esto lo estás haciendo mal. Esto bien."

Para mejorarlo, porque yo no quería perder.

Gonzalo, que esto no se puede presentar.

Ya, pero mejor no lo puedo hacer.

Pues no lo hagas. -Pero si no qué hacemos.

Estás manchando para nada, Gon.

La voy a untar y ahora voy a poner los puntos encima.

Qué bien, Gonzalo, hijo, el capi.

¿Le has quitado el líquido? -Juan Antonio.

Sí. -Déjame hacer eso a mí.

No, lo está haciendo bien. -No, pero lo hago yo.

Así no son, pero bueno. -Sí, que sabe, da igual.

Bueno, lo está haciendo bien Juan Antonio.

Ahí. Venga, dale. Venga.

¡Vamos, equipo azul! ¡Esas chicas, vamos!

¡Vamos, chicas, así me gusta!

¡Samantha, no te preocupes, no te manchas!

Jordi, creo que vamos a perder,

así que lo siento por el tartazo.

Yo también lo creo, Juan Antonio.

¡Ay, ay, ay!

Hala. Hala.

Sabía yo que esto no era bueno.

¡Hala! ¡Bueno!

Bueno...

Ver el desastre que hemos hecho...

Uf, nos queríamos ir.

¿Es que no ves cómo los haces? Venga, Lucía, no paramos.

Es que no las haces juntas, tío.

¿Que crees que no lo estoy intentando?

¿Cress que fallo a posta? Pues no.

Tienes que hacer circulitos, hijo.

María, hay unas tartas en el horno.

Mira a ver si están. Y si están las sacas.

Aspirantes, habéis entrado en los últimos 5 minutitos.

Héctor, no pares.

Quedan 5 minutos y estás quieto.

Voy a sacar eso del horno. O sea, sácalo, sácalo.

Tío, pero si tienes ya ahí hechas.

Oye, equipo azul, no hay que discutir, ¿eh?

Madre mía, cómo te pones.

¡Vamos, equipo azul, lo tenemos ya!

¡Vamos, chicas, vamos!

¡Uuuuh!

Lukas, Juan Antonio...

Ya no hace falta, Jordi, ni que me den ánimos.

Lukas, estoy montando claras.

¿Cómo que montando claras? Pero si hay que rellenar.

Aspirantes, mirad qué bien colocaditos los tengo ya.

Están esperándoos.

Así que venga, poneos las pilas.

Equipo azul, ya podéis correr.

Esto es un desastre.

Tío, no pensaba que iba a ser tan complicado esto, ¿eh?

¿No hay más tartas? Sacad del horno.

Dame el guante.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Venga, ponme más. -Que queda menos de un minuto.

Hala, ¿qué has hecho en el suelo?

La he liado pero parda.

Hombre que si la has liado.

(Risas)

Menudos ánimos tengo yo hoy.

Diez, nueve,

ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Tiempo! ¡Manos arriba!

Parar.

Los del equipo rojo molan mazo.

Vamos a perder de chiripa.

Vas a perder tú. A mí me da igual ya.

Yo me voy para casa y me ducho. -Sabéis que os jugáis

vuestra reputación, ¿no? -Y la tuya.

Teníamos ganas de irnos porque hacer el tonto ahí...

Vaya. Yo prefiero cocinar solos que con él.

Mercado bueno, bonito y barato. Todo sucio.

Bueno, bonito, barato. Todo sucio.

Pero no es para reírse, porque mira.

¿Por qué se sale líquido por ahí?

Bueno, aspirantes, llega el momento de que los jueces pasen

por las cocinas a contar y evaluar las tartas.

Ya sabéis, jueces, que hay que probar

algún que otro merengue, eh.

Salga como salga.

Vamos a empezar por tu equipito, Jordi.

Tened piedad.

Oye, qué bonitas todas. Bueno, son muy bonitas.

Dos, cuatro, seis,

ocho, diez, doce.

Te adelanto... Once y media.

¿Esta vale también, Jordi?

Esta vale. Vale, venga. Te la dejo.

Esta es otra media. Ah. ¿Esta también vale?

Pero no tiene fondo. Sí tiene.

Juan Antonio se lo ha comido. ¿Quién le ha pegado el bocado?

Te adelanto que no tenemos más de 25.

Oye, esta sí es bonita. Es de las mejores.

¿Esta vale también? Sí, sí.

Por bonita, una solo. ¿Y esta?

También. Dos. Hay dos bonitas.

Estas son las que he hecho yo al final.

El merengue está bueno.

Pero un poquito más de azúcar... ¿Ves?

Pues medio bote de azúcar. -¿Está bien de azúcar?

Sí. De hecho, hemos echado medio bote o tres cuartos por este.

Juan Antonio, una cosa que te comente.

Sabes que el que concursaba eras tú, ¿verdad?

Y eres el que menos has trabajado. ¿Lo sabes también?

Sabes que hay en juego muchos puntos.

Y muchos tartazos. Y esas pocas ganas tuyas

van a tener sus consecuencias.

Lo de los tartazos ya me da igual.

Me preocupa que no has estado a la altura.

¿Y sabes lo que creo? Que te da igual.

Yo estoy fatal porque

Jordi parece que no está satisfecho con mi trabajo.

Que vienen. Oye, hay mucha tarta fea aquí.

Qué bonitas todas. Qué bonitas todas.

¿A que sí, Pepe? Es un relleno marmolado

porque tenemos todo tipo de tonos. Muy bonitas.

Esto no vale, eh. Ya, ya.

Dos, cuatro, seis. Ocho, diez, doce, catorce,

dieciséis, dieciocho, veinte, veintidós,

veinticuatro, veintiséis, veintiocho...

Treinta, treinta y dos, treinta y cuatro, treinta y ocho.

No vale. Esto no vale. No empecemos a quitar.

Eso es una marranada en toda regla.

Nos has retirado dos, Jordi.

Había treinta y ocho, menos dos, treinta y seis.

Habéis trabajado bien. ¿Sabéis lo malo?

Cuando está bien montada la clara, sale bien.

Si no la montáis bien, sale mal.

Hay que montarlo bien, con cantidad suficiente de azúcar

porque eso estabiliza y no se baja.

Y os he visto discutiendo todo el rato.

No sé por qué. "¡Tú, quita!" Y así perdemos tiempo

y no hacemos más y no lo hacemos bien.

Gonzalo, tú, que eras el capitán, tenías que haber dicho:

¡Quieta! Tú allí, tú aquí.

Lucía se estaba poniendo nerviosa porque no me salía.

Estaba transmitiendo los nervios.

Los nervios traen que no esté perfectamente acabado.

Me interesa saber qué ha hecho el equipo rojo.

Chicos, suerte. (NIÑOS) Gracias.

¡Qué maravilla!

¿De qué eran las tartas? De fresa.

Ah. ¿Y este? De fresa leve.

De fresa leve. ¿Y este? Un poco leve.

Un poco menos leve. ¿Y este?

Leve. Leve. ¿Y este?

Yo no sigo contando. Esto se llama 41.

¿41? ¿Pero no vamos a retirar las blancas?

No. ¡Power, power!

Están superbién. Esto no es fresa.

Eso no es fresa. Esto tampoco.

Esto tampoco. Pepe, que es todo fresa.

Hay que saber perder. Hay que saber perder.

Y estas rojas, ¿de qué son? Eso es de fresa, guapo.

Cuatro tonos de fresa. ¡Oh! ¡Cómo está!

Sí, claro. Está riquísimo. ¡Cómo está el merengue!

¡Sabooor a merengue! Cuatro tonos de fresa.

¿Este liquidito también vale?

Vale. Quítame una. Vale. 40. Y las blancas.

¿Tú no tienes varios tonos? Qué va.

Están los colores más marrones y los marrones.

Ni caso. Felicidades, compañeras.

Gracias. Habéis trabajado muy bien.

Me da que se van a manchar los dos.

María, merengue exquisito. -Es que está todo bueno. Mira.

-Nuestro mercado ha sido un éxito. -Para chuparse los dedos.

-Está bueno, eh. -Está exquisito.

Yo sí que estoy muy contenta con el trabajo que hemos hecho.

Yo no había sacado tantas tartas en mi vida.

Bueno, jueces, os iba a pedir que deliberarais,

pero yo creo que la cosa está bastante clara.

Yo así, a ojo, ya podría decirlo, pero no os voy a quitar

ese privilegio. Así que, ¿quién es el ganador de esta prueba?

Aspirantes, estamos muy contentos

con el trabajo de todos. Bueno, de casi todos.

Ya, ya. Que no hace falta ni que lo digas.

En general, no habéis parado ni un minuto.

El resultado ha sido bastante aceptable

y no hemos tenido que descartar muchas tartas.

Los merengues estaban todos buenos,

aunque más azúcar no les habría venir mal.

Hecha la cata y el recuento, tengo que decir

que los seis puntos son para el equipo...

¡Rojo! ¡Mi equipo! (GRITAN CONTENTAS)

¡Bien, chicas! Lo que significa,

que yo me libro de los tartazos.

¡Bien! -Te ibas a librar de todas formas.

Podréis disfrutar de lanzarles tartas

a mis compañeros Pepe y Jordi.

Y yo os voy a ayudar. ¡Bien!

Gracias, Samantha.

Esther ha sido muy buena capitana.

También he tenido un buen equipo.

Esther, como capitana del equipo ganador,

tendrás una importante misión en el próximo reto.

Enhorabuena. Gracias.

Los tres puntos son...

Para el equipo azul.

Bueno, habéis trabajado muy bien,

pero es verdad que, por cinco tartas,

no hemos podido ganar. ¡Ay, por cinco!

Así que me temo que os voy a pasar el ticket de la tintorería.

(SUSPIRA) Por tanto, el punto es

para el equipo verde.

Sí. No está mal, no está mal.

Juan Antonio, tú eres el único

que se jugaba algo en este equipo y has sido el que menos

ha trabajado, con diferencia. Has empezado desanimado

y has acabado peor, que ya es difícil.

En cambio, tengo que felicitar a Lukas y a Miguel,

que no se jugaban nada, pero se han dejado la piel

en estas cocinas. Felicidades.

(Aplausos) ¡Muy bien!

Estoy de acuerdo. Me arrepiento de haber dicho

lo de que me da igual perder

para que le den un tartazo a Jordi.

El karma ha venido y me ha hecho la bola.

Bueno, chicos, no quiero ver caras tristes

porque ahora viene lo más divertido de este reto.

Equipo rojo, ha llegado el momento de la recompensa.

Venga, coged las tartas, ponedlas en el carrito

y traedlas hasta aquí.

El resto, delante de cocinas,

para ser espectadores en primera línea.

Pepe, Jordi, hay que soportar el chaparrón de tartas.

Así que venga, ¡vamos!

No le veo la gracia. ¡Vamos!

No le tiréis a Pepe, por favor. -A todos.

A todos, menos a Samantha, eh.

Bueno, ya están bien colocaditos, ¿no?

Chicas, ¿estáis preparadas? (TODAS) ¡Sí!

Pues venga, a ello. ¿Pero dónde vas con el taburete?

Porque no voy a llegar a los jueces.

Traéis caras de malvadas.

No me hace ninguna gracia esto.

Yo quiero darle tartazos a Jordi. -Y yo también.

Porque como nuestro juez favorito es Pepe

y como Samantha ha sido nuestra jueza

y ya nos cae muy bien, ahora a Jordi le damos un tartazo

y que la próxima vez se venga a nuestro equipo.

¿Qué tal estoy de Gaspar? Fatal, fatal.

Yo le veo, chicas, un poco de color raro.

Estaría un poco mejor rosa. Sí.

¡Empezamos!

Pero no vale. ¿Qué tal me queda este?

¿Qué tal?

¿Y este? ¡Hala, Jordi!

¡Pepe! Pepe, no vale.

Oye, no vale, Pepe. ¿Qué tal me queda este rey?

¡Hala, hala! Le ha tirado un coscón.

(JALEAN) ¡A Jordi!

Vamos, dale a Pepe. Corre.

¿Qué tal me queda? Monísimo.

Mejor estoy aquí, ¿no?

(RÍEN)

¡Venga, el resto, a coger tartas!

¡Pero, chicos, aquí hay más!

¡No, no, no! ¡A mí no!

Hola. La venganza se sirve fría, eh.

(GRITAN) ¡Se van a enterar!

¡Aquí, aquí! ¡Aquí todos!

¡Toma! (TARAREA "ROCKY")

¡Cuidado, la bruja! ¡La bruja!

¡Ah, la bruja!

(GRITAN)

(ESCUPE)

No estoy contento porque no me gusta mancharme. Pero bueno.

Me tengo que manchar.

Quien más me ha tirado, es Eva con el bastoncito este raro.

¡Stop! Como cada año,

se nos ha vuelto a ir de las manos.

Lukas y Miguel, gracias por haber venido. Y al resto...

¡Eva!

¡Vamos! ¡Nos vemos en el siguiente reto!

Esta semana, viajamos hasta el sur de la provincia de Zaragoza

para que nuestros aspirantes descubran el Monasterio de Piedra,

uno de los parajes más espectaculares de Europa.

catalogado como Monumento Nacional.

Desde que 12 monjes eligieron este lugar prodigioso

como espacio dedicado al rezo y al silencio,

el monasterio encierra en sus muros

casi ocho siglos de enigmas y leyendas.

El color negro es del humo. Esto era la cocina.

Y una de las recetas más chulas que se hicieron aquí,

¿a qué no sabéis cuál es?

(NIÑOS) No. -El chocolate.

Aquí fue donde se hizo el chocolate

por primera vez en toda Europa.

Os voy a contar la historia.

Un monje de este monasterio viajó con Hernán Cortés

a la conquista de México. De regreso, de regalo

para el abad trae unos sacos de cacao con la receta.

Y estos monjes comían chocolate cuando querían,

porque, según ellos, el chocolate no era alimento.

No lo habían encontrado en el Antiguo Testamento.

El jardín del Monasterio de Piedra es un oasis espectacular

repleto de senderos, cascadas de gran belleza,

grutas y árboles centenarios

que nos trasladan a un mundo mágico.

¡Hala! ¡Dios mío! -Qué pasada.

Me han encantado todas las cascadas.

Además, era un sitio superbonito.

Había un montón de platas,

todo verde y molaba un montón.

(Ululatos)

¡Dios! (EXCLAMAN)

¡Qué miedo, tío! -Hola.

(ESTHER) Al entrar, lo he visto todo muy siniestro,

porque estaban las antorchas y todo oscuro.

Siniestro.

Aspirantes, bienvenidos al Monasterio de Piedra.

¡Qué miedo da! -Nos está metiendo miedo.

Que no pasa nada, hombre. ¿Qué? ¿Os ha gustado

nuestro regalo de Reyes? (NIÑOS) Sí.

Desde luego, no me extraña que hayáis disfrutado,

porque, en 2018, este monasterio cumplirá 800 años

desde su consagración.

¡Oh! Hoy, al igual que aquellos monjes

que trabajaron durante 23 años para levantar este monasterio,

estáis a punto de afrontar un gran reto.

Tenéis dos importantes complicaciones que superar.

Bueno. La primera: competiréis

en un único equipo.

Todos juntos. Lucía, Gonzalo,

en la prueba anterior, tuvisteis vuestros más y vuestros menos.

Ajá. ¿Creéis que estáis preparados

para trabajar en el mismo equipo?

Sí. Ya nos pedimos perdón y se solucionó todo

porque estábamos los dos arrepentidos

por cómo nos habíamos comportado.

Yo creo que, sobre todo, fue un malentendido por los nervios.

Hemos dicho: Nos proponemos para esta prueba hacerlo

mucho mejor y darlo todo. Pues me gusta mucho esa actitud.

El camino para avanzar siempre es reconocer los errores.

Con Lucía no habrá ninguna pelea más,

porque hemos arreglado nuestros conflictos,

nuestras diferencias y somos un mismo equipo.

Yo voy a respetar sus opiniones, igual que ella las mías.

Queda otra complicación, la segunda.

Trabajaréis a las órdenes de un único capitán.

¿Uno?

Esther, llegó tu momento. -¡La madre de mi vida!

Esther, tú fuiste la mejor en la prueba anterior.

Por lo tanto, serás la líder de todos tus compañeros.

Vale. -Vamos, Esther.

Esther, te apoyamos. Te queremos.

Esther, hazlo como tú sabes.

(ESTHER) Estoy nerviosa porque es la Semifinal,

la penúltima prueba de exteriores

y soy la capitana de un único equipo.

Entonces, es un poco estresante.

Pero estoy bien, estoy contenta,

porque me puedo lucir y hacerlo muy bien.

Aspirantes, nos encontramos en la Semifinal.

Eso significa que ha llegado el momento

de que trabajéis como se hace en las cocinas profesionales,

como un único equipo y con un mismo objetivo:

sacar adelante el mejor servicio posible.

Por eso, nuestra valoración será individual.

Pero no perderemos de vista el trabajo del grupo.

Cocinaréis un menú típico de la gastronomía aragonesa,

parecido a los que cocinaban los monjes que vivían

en este monasterio. Chocolate.

Y consta de un entrante. A ver.

Cangrejos de río con tomate. El primero está fácil.

¿Fácil? Un primero.

Migas aragonesas. ¡Qué rico!

¡Unas migas! ¡Qué bueno!

Un segundo.

Ternasco aragonés a la pastora.

¿Y qué es pastora? ¿Un pasto? -No, no.

Que lo hacen en la receta campesina de aquí.

Y un postre: turrón de chocolate,

para acabar estas fiestas como es debido.

#Chocolate, molinillo.#

#Corre, corre.#

Aspirantes, las materias primas de estas recetas

son de máxima calidad. De hecho, el chocolate del postre,

que fue considerado como el alimento de los dioses,

es uno de los secretos mejor guardados de este monasterio.

Para nosotros. Capitana, hoy serás

la única jefe de cocina.

Un buen líder tiene que saber organizar el trabajo,

en función del talento de cada uno de sus compañeros.

Tienes que dividir a tu equipo en dos grupos.

Tranquila, tranquila. -Tú hazlo como pienses.

Dime qué tres aspirantes quieres que se encarguen

de los cangrejos y el ternasco.

Gonzalo, Lucía y María.

Cálmate. Cálmate, María.

Muy bien, Esther. Pues has decidido.

Juan Antonio, Héctor, María, os encargaréis

de las migas y el turrón.

Aspirantes, contaréis con 100 minutos para elaborar

21 raciones de cada plato. Muy bien.

Cocinaréis para los comensales más exigentes

que habéis tenido hasta la fecha.

21 invitados en total.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar y donará el excedente

que no utilicéis a comedores sociales.

Pues ahora, aspirantes, a descansar y a recuperar energías,

porque mañana os enfrentáis a un reto complicado

y es vuestra penúltima prueba de exteriores.

Mañana quiero que vayáis a por todas.

(NIÑOS) ¡Sí, chef!

Pues a descansar. Pues hasta mañana.

Me voy para mi casa. Hasta mañana.

¡Adiós! -¡Hasta mañana!

(HÉCTOR) Estaré todo el rato dándole vueltas a la cabeza

y yo creo que esta noche no se duerme.

(Ululatos)

¡Vamos! -¡Chicos, venga, va!

¡Va, va!

¡Vamos! -¡Chicos, venga, va!

¡Vamos, equipo! -Hola, Jordi.

¡Vamos! Para que los dos grupos

tengáis el mismo tiempo para preparar vuestras elaboraciones,

el grupo encargado del entrante y el segundo,

cangrejos y ternasco, será el primero en cocinar.

Vale. Y 15 minutos después,

lo hará el grupo encargado del primero y el postre.

¿De acuerdo? Migas y turrón.

Vuestro tiempo de cocinado

empieza en tres, dos, uno. ¡Ya! Va, Esther.

A ver. María y Lucía, os vais a encargar

de los cangrejos de río. Y Gonzalo del ternasco.

-Vamos, chicos. -¡Vamos, chicos, va!

Hacedlo picado, ¿vale? -Vale.

La cebolla pica que flipas. Ya empiezo a llorar.

Eso no funciona, tía. -Esther, voy muy bien

con los tomates. -Perfecto, María.

¿Tengo que hacer todos?

-Todos. -Vale.

Aún no empiezan los 15 minutos.

Qué ganas de cocinar ya.

Me van a salir lágrimas.

Muy bien, equipo. Hola, Jordi.

¿Cómo lo lleváis? Muy bien.

¿Sí? Tomate a lo loco necesito.

No pongas poco, que luego se guisa,

se reduce y tiene que haber tomate.

Ya. Se lo hemos dicho.

Y tú recuerda que eres la capitana de los dos grupos, Esther.

Hay que mantener la templanza. Sí.

Venga, caña. ¡Muy bien, chicos, venga!

Juan Antonio, María, Héctor, a cocinar

y a darlo todo en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, chicos! -¡Venga!

Voy a repartir las tareas.

María, el turrón de chocolate. -Perfecto.

Y vosotros dos, las migas.

-Para adelante. Empezamos. -La cebolla.

Lo primero que hay que echar. -Yo voy a picar ajo.

Héctor, ten cuidado con los dedos.

Ya, Juan Antonio. Lo sé mejor que tú.

Capi. -Dime.

¿Cómo echo el chocolate? ¿En dos o cuatro?

Ve partiéndolo por la mitad. Yo te lo parto de cuatro.

Va, chicos. Aunque no esté la capitana,

hay que seguir igual de bien. -Sí.

Me estoy dejando los dedos en la ralladura.

Si quieres ponerte con esto

y me pongo yo con ralladura... -No. Tranquila.

-¿Cómo vais? -Bien. Pero, tía, tendrías

que venir a ayudarnos con los cangrejos.

Venga. Mételo entero.

¿Qué pasa? ¿Qué pasa, Lucía?

¿Llorando? Corta ajo, que yo no lloro.

Esther, ya va lleno de tomate.

Perfecto, María. Ahora, haz tú el tomate.

(ESTHER) Me parto. Voy de un lado a otro sin parar.

Todos me están llamando y me estoy estresando,

porque no me puedo partir por la mitad.

En un sitio me necesitan y en el otro también.

Lucía. -¿Qué?

Empieza a sofreír, que eso ya tendría que estar pochándose.

-Vale. -Venga, Lucía.

-Ya vale de ajo. -Ya vale.

Enciéndelo.

¿Cómo va ese chocolate? -Bien.

Se está fundiendo. -Muy bien. Juan, va.

Haz.

Que a mí también me molesta la cebolla

y todo eso y sigo haciendo.

-Date vida con eso. -Vale. O.K.

Pica. Aquí no hay nada. Pica.

Pica. No empieces con eso. -Pica, venga.

Pues el diente de ajo entero.

(HÉCTOR) Juan Antonio se queda parado en la cocina

porque no sabe lo que hacer o lo que hace, lo hace lento.

Aquí veo el problema. ¿Dónde está la capitana,

que no echa una mano aquí? Dime.

Esto ya debería estar pochando. Vale.

¿A qué esperas? ¿Lo haces tú? ¿Lo mandas hacer?

Venga. Empezad ya. Hacedlo pochadito.

Claro. Venga. Lo primero. Echar más tiempo ahí. Eso es.

No corras tanto, Fitipaldi.

Echando todo a la vez. Venga.

Y ahora, poneos a cortar la panceta.

La panceta. ¿Qué pasa? La panceta.

La tengo aquí, Juan. Uno, panceta. Otro, pan.

Pan. ¿Quién se pone con el pan?

Yo. Pues venga. Vamos a ver.

Te voy a cortar uno, el primero. ¿Vale?

No quiero migas muy grandotas. ¿Ves? Mira cómo son.

Taquitos pequeñitos. Ah, vale.

Espera, espera. Mírame primero.

"Burumuá". Como si hiciéramos una "burumuá".

Vale. Todas igualitas y todas muy rapiditas, ¿vale?

Eh, que quiero verte currar. Te quiero ver sudar, ¿vale?

Te quiero ver currar de verdad.

Vale. O.K. Oye, la panceta.

Y enseguida quiero que cortes una butifarra y un chorizo.

Vale. Cortadito. Venga. Dadle marcha,

que si no, no llegamos, eh. Vale.

Chicas, tomate yo pondría, mínimo, el doble

de lo que tenéis ahí. Ponte corriendo, María.

El tomate, cuando se sofríe, se va y queda poco al final.

Vale. -Tía, te falta un montón.

No me pongas más nerviosa, Lucía, por favor.

No te pongo nerviosa. Te digo lo que es.

(LUCÍA) María Arias está superrelajada,

ahí, rallando tomate, que es mucho trabajo,

pero estamos Gonzalo y yo ocupándonos de todo.

Me ha parecido que ha estado

muy relajada y a lo suyo y ya.

Venga, caña. Más temperatura

y hacemos rápido esto. No puedes depender de que Gonzalo

esté con cuatro cazuelas. Ya.

Tiene que estar con el cordero. La cebolla está cocida.

En breve, tienes que echar. Lo voy a echar ya.

Concéntrate. No puedes estar con todo.

El gesto es maravilloso, pero quiero

un guiso de diez. Vale, chef.

-¿Cómo va? -¿Esto está bien pochado?

Dime. Sí. Eso está pochadito ya.

-¿Cómo vamos? -Bien.

Se está quemando. Se está quemando, chicos.

Que sí. Venga. Buenas noches.

Que no se está quemando.

-No. Mira eso. -Ya. Pero algunas.

Pues sigue siendo el plato, hijo mío.

Tranquilos. Yo sigo con esto.

-¿Quieres que vaya con el pan? -Vale.

Te digo cómo cortar. Partes rodajas.

Ya lo he visto. Ya lo he visto.

No, no. Te voy a hacer un ejemplo.

-Que ya lo he visto, tío. -Así.

No perdamos tiempo. Ya lo he visto.

Ya sé hacerlo. ¡Que ya sé cómo se hace!

-Toma, anda. -¡Venga, chicos! ¡Vamos!

Juan Antonio está muy parado y tarda en hacer las cosas.

Héctor altera a Juan Antonio y yo tenía que meter caña

en el equipo, porque si no, esto no salía ni para Dios.

Venga. Rápidas esas migas. Mira. ¿Ves qué trozo de pan?

Mira. Es el doble. Vuelvo otra vez a insistir.

Yo creo que estáis, nunca mejor dicho, empanados.

Venga, jolín. Hay que poner un poco de interés

Otro pan.

Venga, otro pan. ¡Rápido! ¡Capitana!

¡Dime! Quiero un chorizo y una longaniza

ya aquí echadas, que vayan soltando la grasa.

Venga. También me pongo con el chorizo.

No. Tú ponte con la panceta. Rápido.

Ese chorizo me lo echas ya, Esther. Vale.

Ya tenía que estar sofriendo. Venga.

¿Sabéis que estas migas, en Aragón, hay sitios

donde se le echa patata? (TODOS) Sí.

¿Por qué no las hemos puesto a cocer? Vamos lentos.

Terminemos con esto y el siguiente tiene

que estar pensando en las patatas.

¿Dónde están las patatas? -Aquí, Juan.

Venga usted aquí. La panceta.

Termíname algo, si no, las migas no van a saber bien.

Vale, vale. Vale, vale. Sí, sí.

Os dejo cinco minutos solos, ¿vale? Vale.

¡Muy bien, chicos! ¡Venga!

¡Ay, qué miedo!

Ya. Déjala. No las muevas. -Mejor que se evapore.

Sí.

¿Cómo vas? -Bien.

Es que salta que flipas.

-María, ¿cómo va ese chocolate? -Bien. Está...

Ahora os digo a cuánto está la temperatura.

-Está a 52,6. -Perfecto.

Ya he acabado esto. En minuto, vengo.

Voy a ver cómo está el otro equipo, ¿vale?

-Vale. -Mézclalo un poco, ¿vale?

Esther, ya voy a hacer

lo del chocolate, ¿vale? -Vale.

¿Qué tal? ¿Cómo vais? -Ya hemos echado el coñac.

¿Lo habéis echado? Perfecto.

¡Oh! ¡Madre! ¡La madre, la madre!

-María, ¿cómo vas? -Pues va bien. Se me ha metido.

-No pasa nada. -No pasa nada.

¿Tenemos tomate suficiente? Sí. Venga.

Échale una cacerola aquí. -Vale.

-Cuidado, que salta. -Tengo que atemperar el chocolate.

-¡Huy, qué bonita! -Está ya.

¿Ya está? A ver, cuidado. Ha quedado un color bonito.

Bueno, voy a ayudarte porque esta parte del chocolate

no quiero que lo hagas tú, ¿vale? Qué buena pinta.

Hay gente que moriría por bañarse aquí dentro.

Yo. Bueno, te dejo sola, eh.

Esto ya lo dejo aquí. Esto lo vas moviendo

para que baje la temperatura. No se trata de extenderlo

para que se salga de la placa. Que no se te caiga.

Cuando puedes recuperar, lo recuperas

y lo mezclas con el arroz. Enseguida a los moldes,

altura perfecta y luego, ya

la cobertura de chocolate. ¿Oído?

Oído, chef. Muy bien, María.

¿Cómo va? -¿El chocolate? No te preocupes.

De mayor, me voy a convertir en chocolatera.

Aspirantes, mucha atención. Está con nosotros

uno de los chefs que mejor conoce los productos de esta zona.

El chef del restaurante Tatau Bistro,

que cuenta con una Estrella Michelín.

¡Ah! Un cocinero que ha sabido demostrar

que con esfuerzo, humildad y trabajo,

se puede llegar muy lejos. Tonino Valiente.

¡Ay! Yo lo conozco. -Hola.

¿Qué tal? Bienvenido. Muy bien.

Gracias. Un placer. Tonino, cuéntanos.

¿Qué es lo que más destacarías de la cocina aragonesa?

A mí me encanta, ahora que estamos en tiempo

de la trufa, que es invierno, sobre todo.

Las setas, la caza, la huerta,

las truchas de los ríos. Es que hay de todo.

Tonino, ¿te atreves a entrar en las cocinas y ver

lo que hacen nuestros aspirantes? A ver.

Hala, Jordi. Acompáñale. Vente conmigo.

Gracias, Tonino. Hola.

Tenemos aquí corderito, así. ¿Cómo es? ¿A la pastora?

Sí. Va a desgrasar con vinagre

y mojar con leche y agua y que guise.

Sí. Van a hacer un poco de zanahoria

y patatas. Vamos para acá. Venga, ánimo.

Unos cangrejitos maravillosos. ¡Ahí va!

Estamos acostumbrados a ese cangrejito rojo,

que viene de las Américas, que podríamos considerar plaga.

Exacto. Porque desplaza a este.

Que es el de aquí. Nuestro cangrejo de aquí,

que es una maravilla. ¿Cómo van a cocinar esta maravilla?

Van a hacer un buen sofrito.

Vamos a ver lo que hace el grupito de Pepe.

Héctor, ¿me puedes ayudar?

¿Me lo puedes sujetar? Gracias.

Esto está... ¡Madre mía! ¡Madre mía, señores!

El postre sí que sale bien.

No sé las miguillas, pero mi postre sí.

-Venga, va, va. -Ya está. Ponlo en el agua y punto.

Bueno, vienes muy blanco, Tonino. Ya lo veo. Miedo me da.

¿Quieres chocolate? ¡No! Trae la chaquetilla limpia.

Vas a poner pringado a todo el mundo.

Mira cómo te has puesto tú. ¡Madre mía!

¿Me ayudas con el crujiente? -Por supuesto.

Escucha y velocidad, ¿vale?

Ojo. ¿Esto lo tienes medido? Ay.

Hay que echarle la mitad.

¿Cómo lo ves, Tonino, de cantidad? Justito. Vuelca.

¿Echamos algo más? Sí, sí.

Pues lleva razón María. ¡Hala! Vuelca ahí. Va.

Llevaba razón. María, venga.

Tonino, vamos a ver las migas, porque este grupo...

este sí que está despistado.

Todavía no tenemos pan. El pan, ¿dónde está?

¿Qué estás haciendo? Cortando ahora mismo chorizo.

El pan, más todavía de este.

Hay que cortar el pan. Quita la cebolla.

No puedes estar cortando pan

y cebolla a la vez. Mira cómo están.

Como su nombre dice: migas. ¿Cómo tienen que ser?

-Pequeñitas. -Es un bocadillo.

Han hecho seis calibres. Vine cuatro veces

y dije: "Las quiero pequeñas". Se les va el cuchillo.

¡Pum, pum! Al final, echan la hogaza entera.

Este plato es el que más me preocupa.

Tonino, te va a tocar hacerlo todo a ti.

No, no. Fuera, fuera. Este es nuestro plato.

Decidle adiós al chef. ¡Adiós!

¡Adiós!

Bueno, Tonino, muchas gracias por tus consejos,

por haberles echado una mano a nuestros aspirantes,

que algunos van mejor que otros. Espero que tomen nota,

porque algunos van perdidos. Muchas gracias.

"MasterChef" es tu casa. Venga, gracias.

¡Venga, chicos! ¡Con alegría!

¡Muy bien, chicos! ¡Venga!

María. -María.

Mete esta y cuando se te acabe esto, te vienes a ayudarnos.

-Vale. -Es que esto sale antes.

Tú vete con la otra. -Eso sale lo último.

Sí, pero aún tengo que fundir más chocolate, volver a empañarlo.

-Tranquila, María, que vas bien. -¿Echo?

Echa.

Tía, veo poca sustancia, eh.

-Tranquila. Nos va a dar. -21 comensales.

Nos va a dar.

Tú, tranquila, que seguro que nos da.

Aspirantes, dejad todo

lo que estáis haciendo ahora mismo.

Vale. Tenemos que comunicaros algo

muy importante, estamos en la semifinal

y tenéis que ser capaces de reaccionar y adaptaros

ante cualquier imprevisto. Más comensales.

Necesitamos hacer una reorganización

en las cocinas para garantizar el éxito del servicio.

Así que, vais a hacer

un cambio de platos. ¿Cómo?

¿Cómo? Los aspirantes que elaboraban

el entrante y el segundo, pasan ahora a elaborar

el primero y el postre.

Vale. Y viceversa.

Cambio de cocinas, esto es una locura.

Si tenéis algún tipo de duda sobre procesos y elaboraciones,

preguntádselo a vuestra capitana.

¿Oído? (TODOS) Sí, chef.

La tenemos liada. -No me quiero imaginar

qué me espera ahora, madre mía.

Pues cambiaos de cocinas en tres, dos, uno, ya.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Vamos.

Yo me pongo con el chocolate.

-Cariño, ven para acá, ponte un poco a cortar longaniza.

Una de longaniza. -Comunícales

que la de ternasco la tienen que tapar, ya corre.

-Héctor, deja eso ahí, vamos a taparlo, ¿vale?

-Diego, ven para acá, ¿quién ha cortado esto?

Me cortas tú las patatas, venga córtame patatas.

-¿Cómo lo quieres? -Con chascada.

-¿Para qué es esto? -Para el ternasco.

-A ver, qué hago.

Dios. -Qué está pasando aquí,

qué desorden es este. -Tío, qué mal, ahora

a hacer migas de estas que no tengo ni pajolera idea.

Aquí hay un desorden. -Había que darse brío

y veía que las migas no salían ni de broma.

Me he quedado que digo: "Esto es imposible".

¿Qué pasa aquí? Yo estoy aquí deseando probar

unas migas buenas espectaculares. Esto para 21 personas no da.

No sé qué migas serviremos, me gustaría ver el plato,

pero son 21 personas. Sí, y esto no hay para 21.

Mira, esto parece un bizcocho.

Jolín, de verdad, de verdad...

Y huele a pegado, a quemado, mira, trozo de panceta quemado,

venga, cambiemos de olla, ¿vale? Vaya trabajito fino

que os ha dejado aquí Héctor y Juan Antonio.

O sea, que ya ese plato no sirve.

Sí sirve, sirve, sirve, sí, sirve,

pero, chicos, necesito más,

alguien tiene que ir cortando pan, ¿vale? Chicos.

Voy a ello, chef. Pues venga, vamos.

Esther, capitana. -Dime.

-Voy a añadir los cereales.

-No, no, ahora se atiende al chocolate.

Aquí encima se pone una capa muy fina de chocolate,

brillante y lisa, ¿vale?

Y esa es la cama que harás ahora.

Lo único que está bien, el postre que menos mal que María Blanco

lo hizo porque María Arias no tenía ni pajolera idea.

-A ver, chicos, necesito que metáis ya los cangrejos.

-No vamos a echar mucho porque hay poca salsa de esta.

-Aquí no hay suficiente tomate. -Vale, ¿ya los echamos?

-Como estén vivos, me cago.

-¿Y no sería más fácil llevarlo para allá

y echar mitad aquí y mitad aquí? -Creo que hay poco tomate

para los cangrejos que tenemos. -Allí hay más.

-Ya, pero uno más y ya está, ¿sabes?

¿Uno más y ya está? No. -No, no, Esther, que la liamos.

-Liarla, ¿por qué? -No se van a cocer los cangrejos.

En este sí, pero... -Pero aquí falta agua o algo, eh.

-Ah, Juan Antonio, ten cuidado. -Perdón, perdón.

Esto se tiene que estar moviendo continuamente, vale, ¿estas migas

llevaban patata? Pues a cocer patatas aquí ya.

¿Ya? ¿Vale? Chicos, vengo en un momento

quiero ahí más pan, ¿vale? Vale.

María, cógeme el termómetro midiéndome la temperatura

del chocolate, ¿vale?

¿Cuánto te queda? 28 justos.

-No, no, 33.

Hay que seguir atemperándolo. Me tengo que ir, ¿vale?

Aquí no hace falta capitán, eh. -Vete a ver qué tal van ellos.

-Acabaste ya con el chocolate. -Chocolate, vale, aquí, vale.

Pero, Juan aparte de cortar, haz esto y lo vamos haciendo.

-Ah, no puedo hacer dos cosas a la vez,

voy a pelar papas. -Tú puedes, Juan, tú puedes.

Hala, ya, no.

Oye, capitana. Dime.

Cuéntame. Aquí metieron unos cangrejos

que no sé por qué los metieron porque aún quedan unos minutos

para guisarlo todo. De sofrito está muy bueno,

pero quizá no hay para tanta gente.

Si no están haciendo nada, prefiero que cojan un fuego

y rallen más tomate y lo concentren para añadirlo al guiso.

Vale, rallo tomate. Venga, sacadlos.

Hagamos un poquito más de sofrito rápido que hay tiempo.

Fue un descontrol, uno me llamaba

el otro también, cómo se hace esto cuánto tiene que estar

y qué hago, qué hago y...

me he vuelto loca.

Me he bloqueado.

Me llevo esta al fuego del otro grupo

que tengáis este fuego libre. Sí, para el sofrito.

Capitana, organízame el equipo que íbamos muy bien.

A ver, Juan, qué haces. -Las patatas.

-Ralla tomate que Héctor puede solo.

-María, ven para acá. -Voy.

-Espera, termino esta tanda y voy. -Cortas ajo y cebolla, ¿vale?

¿Qué pasa, Jordi?

Que necesitamos un fueguecito. Pues vale.

Oye, esto ya está para meter las patatas, está hirviendo.

-Ya, pues ayúdame a pelar patatas.

Aspirantes, en 15 minutos empiezan a salir los platos

y veo el entrante que es el primero en salir un poco verde.

Reconducid eso, eh.

Vamos, chicos.

Bueno, qué pasa aquí, vamos a echarlo ahí, venga.

Y dale a toda pastilla, que eso se cocerá muy pronto.

Vamos a poner ahora mismo otra cazuela que haremos otra

tanda de migas porque tienes muchas, Lucía.

Venga, rápido. Cómo va María. Yo voy bien, estoy limpiando,

pero Esther me dejó con esto...

Pues apañaos con la capitana como puedas.

María, ¿tienes un momento? -Es que no puedo ahora mismo,

no puedo ayudar al otro equipo.

-María, ayúdame. -Es que no puedo, tengo todo.

-Hala, ya está.

María. Estoy rallando tomate.

Ralla tú tomate porque...

Venga, María, bien de tomate. Vale, voy.

Que sofría un poco y lo echamos aquí.

Tranquilo, chicos, vamos que podéis.

Esther. No, no, no.

-Sí, sí. -No, que ahora no era.

-Si no, no llegamos.

Ritmo.

-Que ahora no era. -Pues me da igual.

-Creo que ha sido María que ha tirado del grupo

más que Esther. Ella lo hizo todo muy bien,

ha rallado tomate, lo ha frito todo, espectacular.

Necesito ajos.

Toma, Lucía, que ya termino con el chorizo.

-Dale caña, eh. Ajos, ajos, necesito ajos.

Venga, que haremos unas migas de lujo, ¿vale?

Para eso estamos en Aragón. Eso es.

-Hombre. -Pues esto lo sacamos, vamos.

-Lucía, voy genial con el postre.

-Tenemos que recuperar, Lucía. Quiero que muevas aquí,

muéveme aquí, muéveme ahí,

Buah, como la salvemos a mí me da un algo.

-Las vamos a salvar.

-Vale y terminó.

-Buah, cómo huele, Dios.

-Genial, chicos.

Ocho, nueve... Diez minutos, capitana,

lo saco en 10 minutos, espátulas buenas

y mezclamos bien ese cangrejo

y a última hora taparemos un momento

que se cocine con el vapor propio y apa.

¡Juan! Mézclalo, que no se te salga

el caldo, que está muy bueno ese caldo.

Menea fuerte ahí, venga.

Deja que acabe de mezclar y cerramos cinco minutitos

que guise rápido y a servir, venga.

María, qué tal vas. Pues ya he hecho la capa lisa,

lo metí en el... ¿Quedó bonito, brillante,

trabajaste limpio? No me cabía y lo puse

un poco de lado.

No te cabe, pero te cabe encima de otro, esto está, justamente,

hacemos una cobertura para que esté brillante y perfecto

y está un poquito, ¿ves cómo se nota

que el chocolate tiene como un poco de marmolado

porque ha estado manoseado de más?

Ay, María, espero ver el resultado final,

pero no sé si el trabajo me ha gustado, ya veremos.

Venga, chicos, lo recuperamos. -Genial, chicos, va.

-Sí, ya, divino.

-No pasa nada, venga, positivo, te quiero ver a tope, María.

A ver, pimienta. -Trae, que le echo un poco

para que tenga más gusto, hala.

Ahí está.

Venga, venga, chicos, vais muy bien vosotros,

lo hacéis fenomenal vosotros dos.

Venga, rápido.

Aquí la gente viene a comer no a probar.

Efectivamente, y son unos comensales exquisitos.

¿Quiénes son? Pues gente de la zona o algo así,

unos tiquismiquis de estos de mucho cuidado.

¿Son monjes? Monjes o monjas, no lo sé.

Comensales, bienvenidos a "MasterChef Júnior".

Es un placer que se sienten a nuestra mesa los mejores amigos

de nuestros aspirantes. Ellos no tienen ni idea

de para quién están cocinando aunque estoy segura

de que cuando lo descubran van a estar muy, muy orgullosos.

Y espero que vosotros también estéis orgullosos

cuando termine esta comida y, sobre todo, que veáis

lo mucho que han aprendido en el programa.

A disfrutar, gracias.

(APLAUDEN)

Aspirantes, mucha atención, el tiempo se acaba,

los comensales están esperando,

así que, a emplatar los cangrejos ya.

Apretujadlos un poco si no, no vamos.

¿Qué tal va eso? -Va bien, tranquilidad.

-Genial. -¿Y eso cómo va?

¿Salvasteis las migas al final? -Sí, hicimos otro rondón.

-Os amo, confiaba en vosotros.

-Chicos, ¿os ayudo, necesitáis ayuda?

-Ponte con las uvas, con las uvas. -Gon, eso que lo haga María,

tú no pares de mover. -Sí, sí.

Muy bien, equipo, ¿esto está, esta todo guisado? Maravilloso.

Tres cangrejos por persona, bien de salsa, que está justita

la salsa, pero hay suficiente, capitana, te doy tres minutos

y vuelvo y saco platos.

Vale. Al lío.

Oye, Juan Antonio, lo estás destrozando.

-Si no es por mí no tienes los platos limpios, así que...

-María, lo haces muy bien, emplátalo como lo has hecho.

-Vuelca más. -Sí.

Venga. -Vale, llevo montones de uvas.

Oye, esto ya está para meter

las patatas y ahora a darle caña de España.

Vamos, dale, que yo estoy con las uvas.

-Quien no tenga nada que hacer que se ponga con la uvas.

-No tienen boles, ay, tienen boles.

-¡Vamos, chicos, venga, que podéis!

-Pues no sé ni lo que hacer. -Juan, dame un plato.

Dame un plato, dame un plato.

Eres increíble, en serio.

María, vente aquí, va, que Juan Antonio no hace nada

que has hecho tú más que todos.

Juan Antonio, vete a la otra, no cojas platos de esta.

-Venga, Juan, tú puedes.

-Por Dios santo bendito. -Tranquilo, no pasa nada,

pon el plato ahí que no se te caiga más.

Juan Antonio, ¿me estás tirando los cangrejos al suelo?

Se me cayó sin querer.

-Pues estábamos justos. Deberías poner un poquito de ganas

más porque te veo... Y eres el mayor.

María emplató casi todos los cangrejos y es la mitad

de alta que tú. Camareros, por favor, adelante.

A ver, dame... Me tienes loco, Juan Antonio.

-Coge un plato, te lo llevas, le pones la langosta,

le pones eso y ya está.

-Vale, vale. -Venga, Juan.

Comensales, hoy los jueces han pedido a nuestros aspirantes

que cocinen como un único equipo y prepararon un menú típico

aragonés compuesto de cuatro platos.

Vamos a empezar con el entrante

son cangrejos de río con tomate.

Disfrutadlo.

En realidad está bueno, la verdad, parecía que no, pero sí.

Poned como 21, sabéis, 21 uvas.

Huy, va. -¿Quieres que mueva yo

y tú haces uvas? -No, no.

Gonzalo, Lucía, María Arias, las migas aragonesas

salen en menos de 10 minutos, ¿oído?

Vale, chef. -A emplatar.

Quiero esa mesa, perfectamente, limpia para poder emplatar a gusto.

Es que no... Pues, venga, limpiando con agua

y estirando platos, vamos, chicos.

Colocadme los platos ya, venga.

-Cuidado, María, que no se te caiga ninguno.

Hola, vosotros sois Diego y Laura, ¿no?

Sois amigos tú de Esther y tú de María Arias.

Oye, ¿tú antes sabías que María cocinaba o no?

No lo sabía.

¿Y tú sabías que Esther cocinaba? Sabía que le gustaba

y con su madre hacía algo,

pero no sabía que le gustaba tanto.

Tanto como para llegar

a la semifinal de "MasterChef Júnior".

Ya ves. Bueno, a ver qué pasa,

de momento, el entrante bien, ¿no?

¿Comeremos cangrejos más veces?

Si están igual que estos, sí. Ahí, chica lista, Laura.

Gracias, chicos.

Ya está, va. Vamos, qué pasa aquí, capitana,

venga, vamos a emplatar esto teníamos ya que estar emplatando.

Vale, apagamos el fuego lo primero así no se nos quema ya.

Venga, os emplato yo uno, ¿vale?

¿Nos dará esto para 21?

Bueno, para 21 y para 121.

Además, fíjate, esto lleva tropezones a punta pala.

A ver, un segundito, mira, tenemos uvas de sobra

que habéis hecho muchas. Tres medias y dos de las otras.

Maravilloso, vaya plato de migas que me voy a zampar.

Así todas, ¿vale? Chicos, enhorabuena

porque se repararon los errores del otro grupo que pensaba

que no salían las migas hoy.

Han salido fenomenal. Rapidez, que tenemos

a los camareros esperando, venga, volamos, chicos,

camareros, por favor, sacamos platos de migas, fenomenal.

Muy bien. Coloca uvas.

Venga, nosotros seguimos, la cadena no para, no para, chicos.

Comensales, vamos a serviros el primer plato

son unas migas aragonesas y a mí solo de pensarlo

es que me entra un hambre... Espero que estén ricas.

Hola, chicos, vosotros sois Lolo, amigo de Héctor

y Guadalupe, amiga de María Blanco.

¿Te imaginas que tu amiga

es la nueva "MasterChef Júnior España"?

¿Cómo te quedarías? Alucinada.

Lolo, ¿y tú crees que Héctor ha podido hacer esas migas?

Creo que sí. Están ricas, ¿no?

Sí, buenísimas. Me alegro mucho.

Gracias, chicos.

Venga, pruébalo.

¿Cómo tenemos esto, está cocida? Esto está duro, mira.

No. Está duro.

No está duro, lo que falta es sal, ¿podemos emplatar?

Claro. Me gustaría verlo emplatado

sin manchar mucho los platos, que esté bien repartido

con cantidad considerable en cada plato.

Chef, ¿cuánto quieres por persona?

Oye, capitana. Dime, cuenta, cuenta.

Los mayores que no están haciendo nada, son los que deberían manejar

los cazos porque María supervoluntariosa,

la más chiquitita y es quien emplata.

Héctor, ponte con una olla. María, por favor.

-Vale, voy. Emplatad rápido, por favor,

sin manchar mucho con cantidad repartida,

sed generosos que hay mucho guiso.

En tres minutos saco

lo que tengáis emplatado. Perfecto, vale.

Chicos, qué tal si rallamos

chocolate para emplatar.

-María, mira, corre, a rallar.

Tía, tienes la boca llena de chocolate.

¿No te habrás comido chocolate?

Pues claro que sí.

-¿Quieres que corte yo, Gon?

-No, no. -Ay, me preocupas, cuidado, eh.

-Ya, ya. -No sacaron

el ternasco todavía, tío.

María, pon el cebollino, por favor, pon el cebollino.

Y límpiame los platos que eso no está limpio.

-Una parte ya está emplatada.

¿Podemos sacar platos? Sí, mira, aquí ya están todos.

-Los limpio. Camareros, por favor, adelante.

Este puedes.

-"Pa'lante". -Este puedes.

-A ver, a ver.

A ver, ¿queda hueco para un segundo plato?

(TODOS) Sí, Eva.

Así me gusta porque os vamos a servir

un ternasco aragonés a la pastora.

A ver si está rico.

¿Quién crees que lo ha hecho? -Yo... mi amiga María.

-Yo, mi amigo Juan Antonio, esto está buenísimo.

No, esto está duro como una piedra.

-Hola.

-Tía, ¿y el arroz inflado?

-Estos no tienen arroz inflado.

-Claro, porque una capa

de arroz inflado y otra de chocolate.

Hala. A ver, cómo estamos,

cómo vamos con ese postre, cómo lo vais a emplatar.

Empezamos por uno y decidimos cómo sacar los demás.

Está un poco frío. ¿Os pasasteis de frío

porque no lo sacasteis a tiempo? Sí.

Esperad, poco a poco, me da miedo que se parta el chocolate.

A mí también, por eso

no hemos arriesgado.

Nos quedan 10 minutos esperad a que se atempere

y cortadlo todo, exactamente, igual,

como si fuese una bombonería.

Yo cuanto menos lo manchemos, mejor, creo que la ralladura

de chocolate será un poco sucio.

Sí. Y por lo menos, arriesgaos a cortar

y si sale mal, se rectificará. A ver...

No, no te la juegues. -Déjalo, mira, ¿lo ves?

¿Ves? Mira, no, no.

-Déjalo, déjalo. -Se parte, se puede.

-El chocolate es verdad que los moldes son muy traicioneros

entonces nos ha costado.

Lo conseguí.

-Lo has conseguido. -Es que eres muy grande, Gonzalo.

-Vale, ya sé cómo se hace, entonces ahora.

-Lo hemos conseguido. -¿Cómo? Contadme.

-Pues cortando mucho rato.

-Dale duro, dale duro, ni te cortes.

Hola, chicos, Pablo y Samuel, amigos de Lucía y de Gonzalo.

Bueno, y el plato que tenéis delante cómo está.

Pues está muy rico,

muy tierno y me ha gustado mucho. ¿Y a ti, Samuel, te ha gustado?

Sí, me ha gustado mucho, sí.

¿Sabéis lo que haría si fuese vosotros?

Cogería un poco de pan y haría un barquito.

(SUSURRA) Eso está siempre muy rico.

Chao. Adiós.

Hala, otro. -Hay que mejorar esta parte.

-Pulidlo, por favor.

-A ver, aquí.

Podemos poner, mira. -No, no hagas innovaciones.

¿A ver? Bueno, bueno, qué maravilla,

a ver cómo está de sabor.

Está buenísimo. -¿Está rico?

Ya sabéis hacer turrón de chocolate negro, ¿qué os parece?

Riquísimo. A ver, déjame, Gonzalo, cuidado.

Gracias, chef. No puedes más.

-Está superduro. Yo lo dejo aquí y tú lo acabas.

Ponlo generoso, generoso, eh.

A ver, camareros, por favor,

podéis sacar los que estén listos. Vamos.

Comensales, tengo una sorpresita preparada para el final,

tenemos de postre turrón de chocolate.

Por si aún no habíais comido mucho en Navidad.

A disfrutarlo.

Paco, tengo unas ganas de hablar contigo

porque, a ver, cuéntame si Juan Antonio es tan revoltoso

fuera de "MasterChef" como lo es en "MasterChef".

Sí, mucho. ¿Y tú, Ana,

sabías que Esther cocinaba? Sí.

¿Y crees que esto lo ha podido hacer ella?

Sí. A ver, ese chocolate, cómo está.

Está muy bueno.

Está bueno, ¿no? Sí

¿Y a ti te ha gustado? Sí.

Muy bien, pues me alegro un montón y espero que vuestros amigos

tengan mucha suerte hoy, gracias.

Ya está, hala. Y ya está, terminamos.

Vamos.

A limpiar cocinas y las manos, por favor.

Buen trabajo. Qué bueno.

-Gracias. -¿Se podrá probar

un turrón de esos?

Turrón. -Qué rico.

-Venga, un abrazo.

(TODOS) Ivo, ivo, ivo, abrazo colectivo.

(TODOS) Ivo, ivo, ivo, abrazo colectivo.

Venga, va.

-A limpiar, va. -Va, chicos, vamos.

-Y a comer.

-Me he visto bastante bien con Gonzalo después de la pelea

que tuvimos, no hemos discutido,

nos centramos, creo que lo hicimos muy bien.

Comensales, muchísimas gracias por ayudarme a conocer

a nuestros aspirantes un poquito más.

Espero que recordéis este día con tanto cariño

como lo vamos a recordar nosotros. Gracias por todo.

(APLAUDEN)

Pero un momento porque aún no os podéis ir.

Los aspirantes están deseando conocer

para quién han cocinado,

y vosotros, ¿tenéis ganas de abrazarlos?

(TODOS) Sí, Eva.

Pues ahora en silencio, seguidme. ya veréis qué sorpresa.

Vamos.

Venid, venid, no tengáis miedo

que tengo una sorpresa para vosotros.

Vamos a ver, Eva, qué pa...

(GRITAN Y RÍEN)

Tío.

Habéis venido.

Tenía muchas ganas de veros.

Me he emocionado mucho al ver a mi amigo,

he llorado y todo. Creo que ha sido espectacular,

ha sido una gran sorpresa.

-Qué grande eres.

Ay, que os estáis emocionando.

Ha sido como un sueño, cuando estás soñando,

¿qué haces aquí si tenías

que estar en el instituto?

¿Cómo estás viendo a Héctor? Genial.

Tenías ganas de verlo y abrazarlo. Joder.

¿Qué, a ti qué te parece?

¿Estás contento de ver a tus amigos?

Muy contento.

María, ¿qué? Oye, qué tienes en la mano.

No sé, un regalo que me han hecho.

¿A ver? Es un collar.

Ahí va, ¿puedo verlo? Sí.

Ay, qué bonito, tiene una estrella.

Y pone aquí: "Tú y cuatro más".

Tú y cuatro amigas más, así que guárdalo

con mucho cariño porque estoy segura que te dará la fuerza

necesaria para llegar la final.

Este amuleto me lo trajeron

mis amigas y me dará suerte para los cocinados.

Pues poneos todos por ahí porque aún quedan reencuentros.

Madre mía. -Bien, qué bien.

-¿Quiénes son?

Hola, chicos. -Corred, corred, corred.

Venid, venid.

(GRITAN DE ALEGRÍA)

Ay, dame un abrazo.

-Acabo de ver que los comensales son mis mejores amigas

y me estoy poniendo....

Qué tal, tío.

-Ay, Lucía.

-Cuando hemos llegado a la puerta del comedor

y vi quiénes eran los comensales digo: "A mí me da algo",

y me lancé a mis amigos como loca.

María, ¿qué? Genial, muy contenta.

¿Contentísima? Pues sí.

A ver, cuéntame quiénes son estos dos.

Son mis primos, este es Álvaro y este es Diego.

¿Y te ha hecho ilusión verlos? Muchísima ilusión.

Pues que yo vea es abrazo grande.

Ha sido una sorpresa increíble

porque no me lo esperaba, me he emocionado muchísimo.

Venga, María, vámonos, adiós, chicos, gracias.

(TODOS SE DESPIDEN)

Aspirantes, os recuerdo que este veredicto será diferente,

recibiréis de uno a seis puntos

en función de la calidad de vuestros platos

y de vuestro trabajo en equipo, por supuesto.

Suerte a todos, chicos. (TODOS) Gracias, Eva.

Aspirantes, hoy formabais parte de un mismo equipo,

pero algunos trabajasteis unidos y otros, no.

Está mirando, está mirando a todos.

Los platos que he supervisado

fueron los cangrejos de río y el ternasco.

Esther, como capitana empezaste repartiendo el trabajo

entre Gonzalo, Lucía y María Arias y lo has hecho bien.

Empezaron a trabajar organizados y con ritmo.

Gonzalo, te manejaste muy bien durante todo el cocinado.

Gracias, chef. Se nota que Lucía y tú

limasteis asperezas, os concentrasteis en lo positivo

y supisteis sumar fuerzas para que el resultado

fuera perfecto. Gracias, chef.

-Muy bien. -Gracias, chef.

María Arias, te dedicaste por completo a rallar tomate

y eso está muy bien, pero de ti esperaba un poquito más

de iniciativa y algo más de rapidez.

De hecho calculaste mal la cantidad de tomate

y cuando el otro grupo se encargó de los cangrejos,

tuvieron que preparar el doble.

Tranquila, lo has hecho bien.

En cualquier caso habéis dejado un trabajo de base

muy bueno para Juan Antonio, Héctor y María.

Sin embargo, ellos no han sabido aprovechar

esta oportunidad que le brindasteis

cuando hicimos el cambio de cocinas.

Sobre todo, Juan Antonio y Héctor.

No solo ibais lentos sino que la mayor parte del tiempo

no sabíais lo que estabais haciendo.

¿Estáis de acuerdo? (TODOS) Sí, chef.

Juan Antonio, a ti ya no sé cómo decirte las cosas,

me da la sensación de lo que te decimos

te entra por un oído y te sale por otro.

Ayudas poco, mal y tarde.

Yo creo que el más individualista en nuestro grupo

ha sido creo que yo,

Creo que lo he hecho todo un poco mal.

María Blanco, tú, sin embargo, has sabido sacar los colores

a tu equipo y te pusiste a currar como una loca para emplatar

a tiempo, te creces ante las adversidades

y aunque no te sentó bien que te cambiáramos de cocina,

lo has dado todo.

Enhorabuena. Gracias, chef.

(APLAUDEN) -Muy bien, María.

Aspirantes, yo os voy a juzgar

por el resultado de las migas aragonesas.

Juan Antonio y Héctor estabais empanados, eh.

En el tiempo en el que habéis partido la panceta

y la longaniza, María Blanco

se ha hecho ella sola todo el postre.

¿Cómo puede ser eso?

Menos mal que la cosa se ha reconducido gracias

al cambio de platos. Al principio como todo estaba

manga por hombros Gonzalo y Lucía estaban algo perdidos,

pero, rápidamente, se pusieron las pilas, supieron rectificar

los errores de Juan Antonio y Héctor y han sacado unas migas

ricas, sabrosas, bien emplatadas.

Lo habéis sabido hacer genial.

Gonzalo y Lucía lo han hecho divinamente.

El plato que voy a valorar yo es el postre,

el turrón de chocolate. A ver.

Lo habéis trabajado ambos grupos, pero con diferente éxito.

Vuestra capitana en primer lugar

ha destinado esa labor a María Blanco.

Y tengo que decir que lo ha hecho estupendamente.

Ha realizado cada una de las elaboraciones

con la concentración que requería este postre.

Resultado, un chocolate brillante y de textura impecable.

Felicidades. De verdad, María.

-Gracias. -Felicidades, María.

-Muy bien, María.

-Lo ha hecho todo fenomenal,

yo con la edad que tiene me quedo sorprendido.

Eso sí, cuando hemos hecho el cambio de cocinas,

ha llegado María Arias que se puso nerviosa,

cometió unos fallos y a punto ha estado de estropear el postre.

Por eso a la hora de emplatar el chocolate estaba más duro.

-No pasa nada.

-Yo reconozco que me he puesto nerviosa, hoy tuve un mal día

y que, bueno, que se aprende de los errores.

Lucía, por saber dejar los problemas a un lado

y adaptarte a todo tipo de situaciones, te llevas...

Cuatro puntos.

(APLAUDEN)

Bien, Lucía.

Lo has hecho muy bien.

Te lo merecías.

Esther, te has esforzado y has sabido organizar bien

el arranque del cocinado, pero, luego te viste superada

y tuvieron que echarte una mano todos tus compañeros.

Por eso te llevas tres puntos.

(APLAUDEN)

María Arias, tú te llevas dos puntos

porque te pudieron un poco los nervios y aunque tenías

buenas intenciones no has sabido aplicarlas

al cocinado de hoy.

Me toca el punto.

Héctor, Juan Antonio, por vuestra lentitud

y vuestra dispersión en ambas cocinas,

os lleváis un punto cada uno.

(APLAUDEN)

María Blanco y Gonzalo, entre vosotros está el que mejor

ha trabajado hoy y por tanto

merece la máxima puntuación, los seis puntos.

Y ese aspirante es...

María Blanco.

¿Qué haces?

-¿Qué hace? -¿Qué?

-Tío. -Ahora viene algo.

-Ay, qué miedo.

-No gritéis.

-Ay, qué miedo.

-Ay, qué mono.

¿Qué será esto? Qué bonito.

-Ay, qué nervios. Oh.

Me parece superguay que el búho venga a darnos la noticia

de quién se lleva los seis puntos.

Bueno, supongo que este es el enigma.

Así es, Eva.

Guau.

Venga.

María Blanco. ¡María!

Seis puntos para ti, María Blanco. La mejor de la prueba de hoy.

-Qué guapo. -Bien.

-Seis puntos, he sido la mejor. Estoy muy contenta

porque pensé que me darían una nota alta, pero no tanto.

Gonzalo, por tu actitud, tus ganas de superarte

y porque siempre trabajas bien en equipo

te llevas cinco puntos.

-Bien, Gon. -Muy bien, Gonzalo.

Genial, lo has hecho muy bien. -Bien, Gon.

Ahora toca seguir luchando.

Llega la última gran prueba que tendréis que superar

antes de la final.

Quedan muchos puntos en juego. ¿Vamos a por ellos?

(TODOS) Sí, Eva.

Os espero a todos en el plató.

Suerte. (TODOS) Gracias, Eva.

(JUAN ANTONIO) Tengo dos puntos, soy el que menos puntos tiene.

-Y yo el segundo que menos tiene. -Pero vamos a darlo todo,

aunque nos eliminen, pero creo... -Que no, que no.

-Seguro que no.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con concursantes de "MasterChef Júnior".

No lo pienses más, este verano campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Villancico instrumental)

Los aspirantes regresan a estas cocinas

después de la prueba de exteriores más complicada de esta edición.

-¿Esto qué es? -Hay sorpresa.

Y están a punto de vivir el momento decisivo de la semifinal

porque en el último reto de esta noche se decidirá

quién llega a la gran final.

Así que, señores, la emoción está asegurada.

-Ay, madre, ¿qué es esa caja negra?

Bueno, aspirantes, bienvenidos de nuevo a vuestras cocinas.

(TODOS) Gracias, Eva.

Habéis tenido que trabajar en exteriores

como si estuvieseis en una cocina profesional,

dejando de lado vuestras desavenencias.

¿Verdad, Lucía, Gonzalo? (AMBOS) Sí.

Gonzalo, me han chivado que tus compañeros

te señalan como finalista. ¿Tú te ves como finalista?

Creo que sí, que me veo como finalista

porque a lo largo del programa he ido aprendiendo muchas cosas

y en la final se pueden demostrar como lo voy a hacer hoy.

Me gusta bastante que me tengan como favorito, pero es más presión.

Lucía, te estás riendo. Me pone contenta que piense eso.

¿Y tú? ¿Cómo te ves tú a ti? No me veo como finalista.

Veo más a María y a Gonzalo.

¿A María Arias o María Blanco? María Blanco.

María Blanco, fíjate lo que te dicen.

(Aplausos) Bien, ¿no?

-¡Bien, María! -Muy bien, María.

Porque en cocinas sí que fuiste muy, muy buena.

De hecho, fuiste la mejor de todos

y sabes que ser la mejor siempre tiene una ventaja.

Luego te la contamos.

¡Bien!

Esta prueba me toca ventaja, espero usarla bien.

Bueno, aspirantes, os recuerdo que este último reto de la noche

es muy, pero que muy importante porque os estáis jugando

el paso a la final.

Cuatro de vosotros lo vais a lograr y tres os bajaréis

en la penúltima parada de "MasterChef Júnior V".

¡No...!

Así que, ahora más que nunca, hay que darlo todo.

(TODOS) Sí, Eva. -¡Ole!

Pero antes de comenzar el último reto toca recuento de puntos.

Con dos puntos Juan Antonio, cuatro puntos tiene Héctor,

siete puntos tiene Lucía,

ocho puntos tienen Gonzalo y María Arias,

Esther tiene nueve puntos y doce puntos tiene María Blanco.

-Joder, ya ves...

Pues ahora sí, chicos. Eres una crack.

Suerte a los siete. (TODOS) Gracias, Eva.

-Gracias, Eva.

Aspirantes, bienvenidos a la antesala de la final

de "MasterChef Júnior V".

Sé que estáis muy nerviosos

y más al ver esta caja gigante que tenemos aquí.

Sí. Pero vamos a ir poco a poco

y vamos a empezar por las más pequeñas.

Vale. A la de tres la levantáis.

Una, dos y tres.

-Ah. -¡Yaya!

-Ay, mi padrino.

-Ay, abuela.

Abuelita.

Lucía, te veo contenta viendo la foto.

¿Quién es? Mi padrino.

¿Qué significa para ti? Le quiero mucho.

Es una persona muy especial.

Gonzalo, ¿quién sale en tu foto?

En la foto sale mi abuela y me llevo genial.

La que me enseñó a cocinar.

María Arias, ¿quién hay en la foto? Te veo muy emocionada.

Pues mi abuela.

¿Por qué te emocionas? ¿Hace mucho que no la ves?

Pues sí, hace mucho.

María, ¿con quién estás en esa foto que estás muy contenta?

Con mi prima. Sí.

Cuando salgas de aquí ¿qué plato cocinarás con ella

de los que has aprendido? La tarta de merengue.

Héctor, ¿con quién estás en la foto?

Con mi abuela, cada fin de semana voy a su casa

y cocino con ella muchas veces.

Esther, ¿quién te acompaña en esa foto?

Mi tía Piluca. La tía Piluca.

La tía Piluca. ¿Tu favorita?

Estoy mucho con ella, entonces, la quiero mucho...

Y, Juan Antonio, ¿quién sale en tu foto que estás tan contento?

Mi tita, vive en Madrid en una urbanización...

¿Cómo se llama? Eh... Urbanización Caraquiz.

La tía, la tía. (TODOS RÍEN)

¿Cómo se llama tu tía? La tía Estefanía.

Aspirantes, os veo muy emocionados. (ALGUNOS) ¡Sí!

Pues aún tenemos más sorpresas para vosotros.

Pero ¿esto qué es?

Quiero que cuando cuente tres abráis el segundo cajón

de vuestros puestos de cocina.

-Ay, ¿qué va a haber? Una, dos ¡y tres!

-Una tablet. -Ay, qué guapo.

-A lo mejor ponéis una receta y la seguimos.

No encontraréis receta ni vídeo de cocina.

Hay algo mucho mejor. Ay, ¿qué?

¿Queréis descubrirlo? Sí, chef.

Esther, vas a ser la primera, ¿preparada?

-Hola, Esther, qué sorpresa, ¿eh?

(GRITA EMOCIONADA)

-¿Esto qué es? ¿Qué ha pasado?

-¿Quién te iba a decir a ti que ibas a estar viviendo

esta experiencia tan bonita?

Estamos muy orgullosos de ti y te echamos mucho de menos.

Toda la familia te deseamos mucha suerte, has llegado lejos.

Mucho ánimo y que sigas disfrutando como tú sabes hacerlo;

poniendo la ilusión que tú pones en todo.

Suerte, Esther, mucho ánimo.

-Qué bonito. -Qué guapo.

Cuánto te quiere y qué cosas más bonitas dice.

¿Tienes ganas de verla? Muchas.

Héctor, es tu turno, dale al play.

-Dale, dale.

-Es mi abu. -Me alegro de que estés allí.

Aprovecha lo que estás aprendiendo en estos momentos,

que tienes una oportunidad muy buena.

Todos te mandan muchos abrazos, muchos besos y mucha fuerza.

Cuando aprendas todo vienes a casa y me guisas a mí.

(Aplausos) -Qué mona.

Te has emocionado de verla, ¿eh?

-Un poquito. Bastante.

-Ay, que me toca.

Lucía, tu turno, dale al play.

-Lucía, enhorabuena, el hecho de estar participando

en esta edición, ya es una pasada. (GRITA EMOCIONADA)

-Yo, como tu padrino, no puedo estar más orgulloso de ti,

como sabes que también lo estaría, quien era mi padrino, tu abuelo.

Aprovecha para aprender todas esas recetas y consejos

de los cocineros que van pasando por el programa,

luego me lo tienes que contar a mí, porque yo de cocina casi nada.

Mucha suerte en lo que quede de programa y lo dicho:

Disfruta, Lucía.

(Aplausos) Besos.

Bueno, qué contenta te has puesto con el mensaje.

Sí. ¿Crees que le podrías apuntar

a la siguiente edición de "MasterChef"?

Como no cocina nada... Sí.

Le queremos enseñar, le queremos

ver aquí, a tu padrino. Vale.

Gonzalo, te toca.

Hola, Gonzalo, quiero decirte una cosa:

Te quiero hasta el infinito y más allá,

para mí eres un campeón, has llegado donde muchos niños

no han podido llegar. Qué mono.

(GONZALO LLORA) Que disfrutes, que vivas el día,

que aprendas muchísimo, que te comportes como eres tú;

siendo así, llegarás lejos.

Y si ganas, dale las gracias a "MasterChef",

lo mismo que si no ganas. Te quiero mucho, un beso fuerte.

-Ole tu abuela. -Qué bonito, por favor.

-Gonzalo... (GONZALO LLORA)

-Gonzalo, qué bonito, hijo mío. -¡Gonzalo!

-No llores, Gon, qué suerte.

Gonzalo, te has emocionado muchísimo, ¿qué pasa?

Pues que para mí es mucho

y, la verdad, ha sido una sorpresa muy buena

y todas estas semanas sin verla, la verdad, es que ha sido duro,

pero está mereciendo la pena.

Todos sus consejos me han guiado hasta aquí

y, por eso, le quiero dar las gracias y que la quiero mucho.

Mi abuela significa una cosa muy grande, me ha enseñado a cocinar

y todo eso, pues, la verdad, es como mi senséi.

-Eva, no llores.

Bueno, vamos contigo, María Blanco.

Dale al play.

-¡Sorpresa! -Prima.

-Lo primero, decirte que eres mi minichef favorita,

que estoy superorgullosa de lo lejos que has llegado.

Estoy segura de que has revolucionado el plató

y te deseo lo mejor y muchísima, muchísima suerte en esta etapa,

que ya queda mucho menos y que te quiero muchísimo.

Un beso muy fuerte de tu prima Sari.

Muá.

(Aplausos)

-María, qué bonito.

Mensaje de tu prima Sarita, ¿no?

¿Contenta? ¡Sí!

Juan Antonio. ¿Le puedo dar?

Vamos.

-Hola, Juan Antonio, que mira... (GRITA EMOCIONADO)

Mucho ánimo, que tengas mucha fuerza, que sé que cocinas genial.

En casa cocinaste una salsa a la pimienta buenísima

y que aquí toda la familia te echamos mucho de menos.

Muchos besos y adiós, cariño. Que disfrutes.

(Aplausos) -Adiós.

¿Te ha gustado el mensaje de tu tía?

Me ha encantado. No te has emocionado.

Me he... un poquitín.

Solamente, que yo no soy de echar lágrima.

Me he emocionado un poquitín.

María Arias, ¿estás preparada? Sí.

Ay, madre...

-Qué ganas tengo de dedicarte unas palabras

porque eres tan lista para todas las cosas...

Y yo cada vez que pienso lo majísima que eres para todo.

lo resuelta, lo inteligente que eres,

que todo lo encuentras todo hecho.

Un montón de besos, que tengo un montón de ganas de verte

y darte un buen achuchón.

María, ¿quién es? Pues es mi abuela.

Me lo he imaginado.

Con las cosas tan bonitas que ha dicho...

Sí.

Abu...

Aspirantes, estáis todos muy emocionados,

tanto que casi os habéis olvidado de esta supercaja que tenemos aquí.

(TODOS) ¡No!

-Por favor, destapad la caja ya.

Si os parece, podemos decir que se la lleven.

(TODOS) ¡No! -Abridla.

-Abridla. -Abridla.

¿Estáis listos para descubrirla? (TODOS) ¡Sí, chef!

Que se levante la caja misteriosa.

-Ay.

-Toma, hay pies.

Hay piernas.

Hay manos.

-¡Abuela!

(TODOS GRITAN EMOCIONADOS)

-¡Eh!

-¡Abuela!

Buenas noches a todos y muchas gracias por estar aquí.

-Gracias a vosotros. -Muchas gracias.

Sara, prima de María Blanco. Sí.

Jaime, padrino de Lucía; Conce, abuela de María Arias;

Estefanía, tía de Juan Antonio; Amelia, abuela de Gonzalo;

Pilar, tía de Esther y Dolores, abuela de Héctor.

María Arias. Sí.

¿Cuántas ganas tienes de abrazar a tu abuela?

Pues muchísimas. Pues venga, corriendo.

¡Corre! Corriendo, corriendo.

-¡Abuela! -Cariño.

Qué sorpresa.

Te como, hija, pero cómo estás de preciosa.

-Cuando la he visto he sentido muchísima emoción, muchísima.

De abrazarla y eso.

María, ¿contenta con la sorpresa? Muchísimo.

Estoy muy contenta. -Mucho, mucho... Y yo, bueno...

Estaba soñando con ello, yo. ¿Verdad, cariño?

Bueno, Juan Antonio, ¿quieres abrazar a tu tía Estefanía?

-Venga, voy como un atleta. -Venga...

-¡Ven aquí!

-Qué guapo que estás, cuánto tiempo.

¿Qué tal? Qué alegría de verte.

Oye, este delantal me gusta a mí para mi casa, también.

A ver si me lo prestas. -A ver si me lo regalan.

Os lo pago si queréis.

Ya hablaremos. Para ti.

Oye, Estefanía, no os aburrís en casa, ¿no?

(RÍE) Viene de familia.

María Blanco, corre a por tu prima Sarita, corre, vamos.

-Corre, corre, corre.

¿Qué tal estás, mi amor? -Bien.

-¿Bien? Jolín, no sabes lo mucho que te echo de menos.

Bueno, qué ilusión, ¿no? Sí.

Sara, ¿tenías ganas de verla? Muchísimas. Es mi miniyo.

¿La echas de menos en la cocina? Es mi pinche más especial.

Es la única que no te deja.

Ahora tiene un montón de recetas y técnicas para enseñarte a ti.

Ahora es ella la que me tiene

que cocinar a mí. Claro.

Gonzalo...

Corre.

Yaya.

-Te quiero muchísimo, te quiero, te quiero muchísimo.

Amelia, ¿Gonzalo es tan bueno como parece aquí?

No te lo imaginas, un niño noble, cariñoso,

colaborador... Es una joya, os lo digo.

¿Cocináis mucho juntos? Sí.

Es el único... Tengo cinco nietos y el único que colabora.

Bueno, Lucía, yo creo que no tienes ganas de abrazar a tu padrino, ¿no?

Muchas.

-¡Vamos!

¿Qué tal, cómo estás?

-Muy bien. -Cada vez pesas más, madre mía.

Me tienes que enseñar a cocinar,

que quien no tiene idea soy yo. -Vale.

Ha dicho Samantha que si te enseña bien

te puedes apuntar a "MasterChef VI".

-De mayores. -Claro.

(RÍE) -Vale.

-Tienes que venir, mola mucho.

Héctor, venga a abrazar a tu abuela, vamos.

Me alegro mucho de que estés aquí, cariño.

-Te quiero.

Bueno, Dolores, ¿le ha presentado ya a alguna de sus novias?

Muchísimas tiene. Mire, si va al fútbol, todas le miran.

Y porque les dice: "tatiquieta". (RÍE)

"A la cola, a la cola" "A la cola" les dice. Sí, sí.

Bueno, Esther. ¿Qué?

Te toca, corre.

Hola, mi niña.

-Qué contenta. -Tenía muchas ganas de verte.

Te echo de menos. -Y yo.

-Ay, Dios mío. Qué cosa más bonita.

¿Te ha gustado la sorpresa? Me ha encantado.

¿Te lo esperabas? No.

No, ¿no? No.

Estás muy contenta, te ha hecho mucha ilusión.

-Sí. -A mí, también.

Tenemos una relación muy especial.

Bueno, con Esther es fácil. Es muy cariñosa.

-Sí, muchísimo. Da mucha alegría,

es una niña que va desprendiendo alegría por donde va.

Para mí ha sido una sorpresa, también.

-¿A que sí? -Además, verte tan feliz...

Y tan contenta.

Bueno, aspirantes, espero que esta visita

os haya llenado de energía para afrontar

este último reto de la noche.

Familiares, lo siento muchísimo, tenéis que abrazarlos muy fuerte

porque llega el momento de las despedidas.

-Te quiero con locura.

-Eres un campeón, disfruta, disfruta.

-Te quiero un montón.

-Suerte a todos. -Gracias, adiós.

-Gracias. -Adiós, abuela.

-Gracias. -Adiós.

Aspirantes, toca volver a la realidad de la semifinal.

María Blanco, como te hemos dicho, vas a tener una ventaja

muy importante en este reto.

No hace falta que recuerde que estás a un paso de la final,

así que piensa si quieres poner las cosas fáciles a tus compañeros

o, por el contrario, librarte de algún rival incómodo.

¡Qué guay! ¿Preparada para conocerla?

Sí. ¿La ventaja qué será, qué será?

Creo que es algo de elegir platos.

En este reto, tenemos un mostrador con lo mejorcito del mar,

todo muy fresco. Claro.

Unos ingredientes con los que se pueden hacer platos

diferentes, pero todos igual de ricos.

-Ay. -Bueno...

María, ¿preparada para descubrirlo? Sí, chef.

-No está mal. -Me encanta esto.

-Dios. -Bien, bien, bien.

-Qué guay. -Me encanta la sepia.

Bueno, María, ¿qué tienen en común todos estos ingredientes?

¿Aparte de ser marisco?

Bueno... Marisco no.

-¿Calamar? María, son cefalópodos.

Cefalópodos. Invertebrados marinos,

pertenecientes al grupo de los moluscos.

Su nombre proviene del griego "kefale", que quiere decir cabeza,

y "podos", que quiere decir pies. Vale.

En este mostrador tenemos un surtido de los mejores.

Hay pulpo, pulpo medio, sepias, calamar...

Voy de lujo con este plato.

Potas, sepietas, calamar de potera, chipironcitos,

puntillas, rabas y cananas. Quiero el chipirón.

Bueno, María, tu ventaja consiste en asignar a cada uno

de tus compañeros el cefalópodo que cocinará en este reto.

Y tienes que empezar por decirnos cuál quieres cocinar tú.

Me quedo el calamar. ¡Este!

Me voy a atrever con el grande. El grande.

Para mí. El grandote del todo.

¿Cuál le vas a asignar a María Arias?

-Chipirón. -Adjudicado.

Chipirón para María Arias. Tengo una receta que me enseñó

mi padre, que cocina en su bar, entonces genial.

¿Y a Juan Antonio, María, qué le das?

-Juan Antonio... -Calamar, calamar, calamar...

-Le voy a dar... el pulpo medio.

-Hala, Juan, no llores.

Juan Antonio, ¿qué pasa? ¿Está llorando?

¿Cuál querías? Eh, chipirón, calamar,

calamar ese... Justo el que no te ha dado.

Claro, elige ella.

¿Por qué le has dado el pulpo?

No es que... Pensé que le iba a gustar.

Pues ya lo ves, no le ha gustado nada, qué cosas.

Aquí creo que ha habido una venganza,

siempre ha sabido que me encanta el chipirón.

Me da el pulpo medio, qué casualidad...

No lo había oído.

Claro, no sé, tú estás sorda, no oyes nada.

¿Qué le das a Gonzalo? Le doy la raba.

-¿Rabas? Las rabas.

¿Qué le damos a Lucía? La sepieta.

¿Contenta, Lucía? Hala, sí, muy contenta.

-A Héctor, voy a ser buena, te doy la canana,

es un nombre muy raro y me gustan las cosas raras.

-Vale. -No lo he hecho de mala uva, tío.

Y el último para Esther. Calamar de potera.

¿Calamar de potera? Sí.

-Esto es superdivino.

-Es de lo más fácil, no te puedes quejar.

Aspirantes, como sabemos que este reto es muy importante

hemos invitado a un chef que conoce los productos del mar

y en cuyo restaurante se puede degustar

uno de los mejores pulpos del mundo.

-Es gallego.

Desde Culler de pau, en O Grove, con una estrella Michelín.

Sé quién es. Javier Olleros.

(Aplausos)

-Qué bien. -Yo ya lo conocía.

Javier, bienvenido. Muy buenas, Eva.

¿Qué tal? Encantado y feliz de volver.

A este sí le conozco.

Bueno, Javier, nos alegra mucho tenerte otra vez en "MasterChef".

¿Sabéis qué significa culler de pau,

el nombre gallego del restaurante de Javier Olleros?

-No. -Queríamos hacer un homenaje

a la cocina de toda la vida; de las madres, de las abuelas...

Culler de pau significa cuchara de palo,

que es un símbolo dentro de las cocinas, nuestro homenaje.

Ellos lo saben bien porque reciben una cuchara de palo para entrar.

Nuestros aspirantes tienen que cocinar con cefalópodos,

¿qué significan para un chef y, en particular para un gallego?

No puede faltar en nuestra cocina nunca un plato con cefalópodos,

por ejemplo, el pulpo es un símbolo para la cocina en Galicia,

es nuestro plato más universal.

Javier, no solo tenemos que darte las gracias por haber venido,

también porque nos has traído tres platos para el reto.

Empezamos por el pulpo: Es un plato que interpreta

dos platos tradicionales; uno el pulpo cocinado en su agua

y otro el pulpo arousana, es un plato típico de O Grove,

de Arousa, donde hay una base importante de la salsa ajada,

que es nuestra gran salsa y un sofrito de cebolla.

Nosotros tratamos de interpretarlo controlando la cocción al vacío

del pulpo para que se cocine con su propia agua

y, después, hacemos una emulsión

con esa propia agua y un juguito de cebolla;

también lo acompañamos con unas hojas de capuchina

y lo acabo, en este caso, con una espuma de castaña.

-Ah, cómo mola el sifón.

-Este es un plato que le llamamos "Chococino",

tiene choco, el hermano pequeño de la sepia, y tocino.

Lo que hacemos es cortarlo en fideos con la misma textura.

Lo tenéis acompañado de una crema de ajos con puntos de su tinta.

-Qué pasada.

-Qué crack.

-Y el último plato es, también, nuestra particular interpretación

de un bocadillo de calamares de toda la vida.

Por un lado, tiene el pan que lo cubre, fino, ligero;

tenemos una yema de huevo con lo que se hace el rebozado;

un poquito del jugo y un aire de limón.

-Ay, qué rico.

Nuestros aspirantes se están jugando el pase a la final,

¿qué consejos les darías para que aprovechen la oportunidad?

Respetar las cocciones del producto que os toque,

del animal; como consejo con las cocciones,

sobre todo, o muy poco o pasarlo un poquito.

Ya le habéis oído, aspirantes, espero que hayáis tomado nota.

Tenéis sesenta minutos para hacer un plato libre

utilizando el cefalópodo que os ha dado María.

No hace falta que os recuerde que estamos a un paso de la final.

Pero, atención, debéis hacer dos raciones.

Venga. Porque van a catar

vuestros platos unos comensales muy especiales.

(GRITA)

Así que coged suficiente producto para dos raciones, ¿entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef!

El tiempo para entrar en supermercado comienza

en tres, dos, uno, ¡ya!

-Vamos. -Va, chicos.

-No, no empujéis, chicos, va.

El cocinado de hoy es muy, muy, muy importante.

¿Dónde hay patatas? Patatitas hay aquí.

-Dejad, dejad. -¡Juan!

Tenéis que coger los ingredientes necesarios para dos raciones.

-¿Qué cojo...? -Ay... Aquí están, no pasa nada.

¿Lo tienes todo? Sí.

-Pues me piro, ya está. Vale, empezamos.

(CHEFITO) No os bloqueéis, chicos, hay mil maneras

de cocinar estos alimentos.

Javier, ¿cómo se conjugan en Culler de pau

los productos del mar con los de la huerta?

De una forma natural.

Estamos en un contexto donde tenemos a doscientos metros

la ría de Arousa, nuestro gran manantial,

y rodeados de huertitas y de campo, a partir de ahí

tiene tanta importancia el mar como la huerta.

-¿Esto qué es? El cora... (GRITA)

¡¿Qué me estás diciendo?!

El producto más complicado es el pulpo medio.

Hay que guisarlo, si lo haces poco, te queda duro.

Te queda duro. Cómo lo ha sabido

el pobre Juan Antonio que lo hemos visto llorar.

Sí. Cuando le han dado el pulpo...

Producto complicado. "No me gusta".

Mira que es listo. No disfruta con él.

¡Ah!

Voy a hacer "unos calamares", entre comillas, a la murciana.

Esto, que yo sepa, se puede marcar a la plancha.

Es parecido al chipirón.

-Estoy haciendo unos chipirones a la plancha

con guarnición de mayonesa y un toque de jengibre.

Es una receta que sé de mi padre.

¿Sabes una receta con el chipirón supersencilla?

Arroz salvaje, lo fríes para que sufle.

En una sartén; aceite, ajo picado, salteas el chipirón

y un puñado de arroz, nada más.

Como un risotto que queda crujiente y un chipirón que está... carnoso.

Es una receta tonta y muy rica.

Ah, qué asco.

Lo de Héctor es cananas, parece un chipirón.

Es un calamar más chico. No es un chipirón.

Me gusta más cuando se guisa, sobre todo, para sacar salsas.

-Ay, qué asco.

No estoy muy contento con el producto que me ha dado,

no sé si ha ido un poco por mí.

Puede ser porque no me llevo bien con Lucía

y ellas dos se llevan muy bien. Y, bueno... puede ser por eso.

-Vale, verdura ya.

-Dos huevitos...

-Estoy haciendo un guiso.

Lleva patata, verdura, sepia y setas.

Este plato se lo dedico a mi tía Piluca, que ha venido a verme

y me ha dicho cosas tan bonitas... Y a mis padres,

que llevo tanto sin verlos, que tengo ganas de abrazarles.

Esther tiene un producto que me encanta; calamar de potera.

Se puede aprovechar casi todo.

Para un caldito, para una salsa... Es un lujazo ese producto.

-¡Ah!

-Ay, se me ha enganchado.

-Voy a hacer un arroz con puerro, cebolla roja y pimientos.

También, le pondré el calamar.

Estamos en la semifinal, me juego muchichisísimo.

Estoy un poco nerviosa.

Calamar grande. Ese bocata que has hecho,

ese interior del pan se podría hacer con un calamar así,

si lo cortases fino. Marcar.

Marcar. Guisar.

Las dos cosas. Lo puedes freír.

-Hala, hala, hala, hala.

-Es que resbalan que flipas, ¿eh?

-Anda que tengo un día... menudo.

Me sale sangre de la nariz, parece que lo hace

en los momentos estratégicos, siempre en momentos

que no quiero, me sale. Esta es de las pruebas importantes.

Atención, chicos, habéis consumido ya treinta minutos,

la mitad de vuestro tiempo.

Voy a hacer unas sepietas al ajillo

con un cous-cous con verdura que estoy salteando.

María se ha portado muy bien conmigo, porque sabe

que me gustan mucho los pescaditos pequeños en plan chipirón...

La sepia y eso.

Voy a luchar como nunca para conseguir un puesto en la final.

Quiero agradecer tu visita y los platos que has traído

¿Y de qué manera te lo voy a premiar? Regalándote este libro:

"Recetas del mundo para flipar".

Recetas de todo el mundo sencillas, divertidas...

y tú puedes trabajar con tus niños y hacerlas

y así lo hago con los míos yo. Un lujo de regalo.

Que lo disfrutes mucho. Gracias...

-Dos raciones, tengo que pensar que es para dos.

-Oh... no puedo darle la vuelta.

-¿Qué tal, Héctor? -Muy bien.

Voy a hacer pasta

con la canana, luego, voy a hacerle aquí,

con un poco de aceite que he hecho del...

Uf... -Del sofrito.

A ver... relájate. Sí.

¿Qué te pasa? Estoy un poco nervioso,

la verdad, no sé cómo me va a salir yo creo que bueno, pero...

-Tienes casi todas las elaboraciones más o menos...

-De tiempo voy bien. -Eso te tiene que dar tranquilidad.

Quiero verte cocinar más, quiero verte arriesgar con el plato.

¿Vale? Vamos, ánimo. Suerte.

-Gracias.

-¿Qué tal, Gonzalo? ¿Cómo lo llevas?

Tuviste un percance. -Sí, bueno...

Me sangra un poco la nariz,

pero me sangra habitualmente y me puse un tapón.

Te has cortado. Un cortecillo,

al cortar el maíz se me ha ido... y nada...

¿Eso es que estás nervioso? Sí, lo estoy...

¿Por qué? Semifinal, abuela...

¿Se te junta todo?

Tú relájate.

Sí, aparte creo que vas muy bien también, ya tienes...

-Intento hacerlo lo mejor que puedo pero me sangra la nariz...

Y me preocupa... voy a seguir dándolo todo...

Gonzalo, Gonzalo...

Estate tranquilo, sabes cocinar fenomenal,

ha venido tu abuela y te ha dado unos abrazos de morirse,

hemos llorado todos y ha sido superemotivo

y hoy tienes que quedar genial.

Para que cuando lo vea en la tele diga "jo, qué platazo".

Ya solo con las ganas... -Voy a hacer un tiradito

es un plato peruano, como el ceviche con marinado.

-¿Qué cocción le das al calamar,

solo el marinado? -Sí, el marinado.

-Piensa en la textura... si lo quieres cortar más fino,

piensa un poco... -Sí, lo corto lo más fino posible

y me lleva bastante tiempo. -Si quieres

que el marinado vaya ayudando a trabajar en el producto,

vete poniéndolo ya en el marinado.

Vamos... Suerte.

Atención, aspirantes, entramos en los últimos 15 minutos.

Huy, mete ya el cuscús.

Recordad que tenéis que hacer dos raciones.

Está casi terminado.

-Que se integre y ya.

-Hala, cómo encoge esto... -¿Qué tal, Juan Antonio?

-Bien. -¿Cómo hiciste el pulpito?

-Lo he frito a la plancha con ajo y peregil.

-¿Probaste la textura? -Probé la textura

y está bien el cuscús, el pulpo no lo he probado.

Creo que está bien. ¿Qué es la importante?

¿El cuscús...? -No el pulpo... el pulpo.

Justamente lo que no has probado. Voy a probarlo ahora.

-Vamos... ¿Qué tal?

-Está bien...

Agradable, tiene la textura de pulpo, bien de sal...

Textura pompa, creo que tiene, porque hace rato que masticas.

Tengo la escuela online, cefalópodos, échale un ojo.

Nunca me escucha cuando hablo. Ya...

-Sí te he escuchado, cefa...

Cefalópodos. Exacto, cefalópodos...

Échale un ojo. Muy bien, Juan Antonio, suerte.

Esto no tiene sal, tío. Aspirantes,

en uno de los cajones tenéis unos puntos de colores

con los que debéis marcar vuestros platos.

Estaríamos de fiesta...

Aspirantes, acabáis de entrar

en el último minuto. Vale, chef.

-Ya está.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno... tiempo. Manos arriba.

Mi arroz tiene muy buena pinta.

Tienes que ser consciente de que tu plato está en una carta.

Si lo pedirías y el plato de hoy lo pediría.

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina, hay una novedad: en la escuela online de "MasterChef"

vas a encontrar más de 100 nuevas recetas

donde podrás convertirte en un auténtico masterchef.

Además, encontrarás nuevos trucos

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la escuela "MasterChef".

¿Ese es tu plato? Qué chulo... -Sí, el emplatado súper.

-A mí me gusta.

Javier, me temo que ha llegado el momento de despedirse.

Gracias.

Un placer, ¿quieres decirle algo a los aspirantes?

Chicos, enhorabuena y solo un cosa importante

a la hora de cocinar que es disfrutarlo

para que lo disfruten los demás.

Muchas gracias.

Hasta siempre, Javier, un placer tenerte aquí.

Aspirantes, ahora sí comienza la cata ciega,

será en la sala de concursantes así que, por favor,

coged vuestros platos y vamos allá.

Muy nervioso, porque no sé qué va a pasar

si me voy o no, si entro en la final...

-Ay, madre, estoy supernerviosa.

¿Preparados? (TODOS) Sí, Eva.

Son personas que os conocen muy bien,

pero que, ahora, van a sorprenderse

con todo lo que habéis evolucionado.

Adelante nuestros invitados catadores.

Sarita, prima de María Blanco. Jaime, el padrino de Lucía.

Conce, abuela de María Arias. Tu abuela es la leche, me encanta.

Estefanía, tía de Juan Antonio. Amelia, la abuela de Gonzalo.

Pilar, la tita de Esther y Dolores, abuela de Héctor.

Ay, madre...

-Para mí la familia en la vida de una persona

es lo mejor que puedes tener, tienes compañía, amor...

Para mí la familia es todo. ¿Qué os parece? ¿Os lo esperábais?

No... -No.

Os parecía que ya se habían ido. (TODOS) Sí.

¿Sabéis qué, familiares? Ellos se pensaban

que érais chef con un montón de estrellas Michelín.

Pero no por eso, chicos, tienen un paladar menos exigente.

Ya, ya... Cuidadín, cuidadín.

Qué bien que, ahora, haya vuelto mi tía.

Que pruebe lo que he hecho, a ver si lo adivina.

Hoy, además de este jurado, ellos son los que van

a catar también vuestros platos.

Y no hace falta que os diga que no vale dar pistas.

No digáis nada, ¿eh? -No, no, no hay que decir ni mu.

-Ni mirar el plato. Quien dé pistas, será penalizado.

Va a ser una cata ciega, eso quiere decir

que no vais a saber quién ha preparado cada plato.

Pero queremos que seáis sinceros y nos digáis que os parecen

que han elaborado los aspirantes.

Así que, adelante, podéis empezar. Qué miedo...

-Puede que nos echen por ellos. -Qué mono,

tienen las pegatinas puestas.

-A ver las caras...

-El arroz está muy bueno. -Toma, ve poniéndote de este.

-Mi madre, me estoy poniendo nerviosa por no decir nada.

-Es una elaboración muy difícil. -Voy a probar.

-La abuela de Gonzalo va a probar mis papas.

-Para mí, están muy buenas

las patatas. -El cuscús está bien...

-Dios... qué nervios.

-Ay, Dios... -Madre mía, esto no lo hago ni yo.

-Yo creo que son peores que chef con estrella Michelín.

-Ya verás...

-¿Esto qué será?

-Este tiene un toque a limón, a mí este no mucho...

-¿Quieres probar este? -Vamos a ver la pasta.

-Muy bueno... -Está muy bien.

A ver, Jaime, que te pillo ahí con la boca llena.

-No te sabría decir, pero esto...

Está demasiado fuerte, no sé si limón o qué.

Eso... ¿qué color es? El azul.

Os voy a ayudar yo a catar, ¿vale?

Estas patatitas, ¿qué tal? Me parece que están muy buenas.

¿Sí? Para mi gusto sí...

Sarita, ¿cuál es el que más te ha gustado?

Pues yo creo que el que más me ha gustado ha sido el arroz.

¿Y el segundo? Pues quizá...

La pasta. Vale.

Tu prima está muy bien, es muy maja.

-Es muy maja... -Y tu abuela es la caña.

-Pero ¿a que es muy buena? -Es lo más... es la caña.

Bueno, Jaime, tus colores preferidos...

Mi color preferido, además, soy muy de arroz.

El rojo y...

Y... quizá el verde. ¿Crees que lo puede

haber hecho Lucía? Si soy sincero...

Es lo que más te gusta. Los que más me gustan.

No dirías cuál puede haber hecho...

No, no... no me atrevo, no me la jugaría.

A ver qué dice la abuela... Para mí el amarillo.

Es el que más me gusta. -Lo has bordado, abuela.

A ver, Estefanía, ¿cuál es tu plato favorito?

Estoy entre el... arroz y el amarillo.

El amarillo que son las patatas. Sí.

¿Y crees que alguno de los dos

ha podido hacerlo Juan Antonio? No sé, no tengo ni idea.

-A mí me ha gustado mucho el sabor de la mayonesa...

La mayonesa y el calamar me ha gustado mucho.

Es el color... naranja, ¿verdad? Sí.

El caldo de las patatas también.

¿Cuál crees que puede ser el de tu nieto?

No tengo ni idea, ahí sí que me pilláis...

No puedo decir ninguno,

no tengo ni idea. A ver, Pilar.

Yo, por la presentación, no sé si este puede ser

el de Esther, no lo sé. Por la presentación, color negro.

Lo he visto puesto... ¿Por el sabor también?

Sí, yo creo que ese toque especiado,

me ha gustado, además. -La madre...

-A mi tía no le han gustado mis patatas.

-Y también me ha gustado el arroz. El arroz.

Muy bien... -A mí el arroz y las patatas.

Son los que más le ha gustado.

¿Y crees reconocer

el plato de su nieto...? El arroz.

Muy bien. A lo mejor me puedo equivocar.

-Es que no dan una. -No dan una.

-Ni una... -Ni una.

Os veo más pendientes de buscar cuál es el de vuestro familiar

y no decir nada en contra.

Puede ser... ¿Sabéis una cosa muy importante?

La evolución que han tenido todos ellos.

La verdad, es que desde que entraron

hasta ahora mismo, en cinco semanas, ya lo véis,

no sois, ni sus propios familiares,

capaces de reconocer... -Reconocer sus platos.

Fijaos, chicos, si habéis evolucionado.

Es cierto... esto es un trabajo muy bueno.

Entonces estamos...

queremos buscar de quién es el plato, pero...

Es imposible, porque está todo muy bien hecho y muy bueno.

Pues no os preocupéis porque os sacamos de dudas ya.

María Blanco...

Diles cuál es tu plato. Mi plato es el rojo.

El arroz. El arroz.

Sara... ¿cómo te quedas? Pues la verdad...

Es que me tira mucho, porque es uno de los que

más ha gustado y... Es de los que habías elegido

como bueno, ¿no lo reconociste como el de María?

Para nada. María era muy... su nervio, siempre,

le daba por echar mucha cantidad y, ahora...

Lo ha hecho... La hemos refinado, sofisticado.

Cualquier día...

María, el restaurante de la familia lo vamos a montar al final.

-He flipado... encima, todo el mundo

"qué rico el arroz" y yo... lo he probado

y el que más me ha gustado y dicho... "diré la verdad".

Pues me ha gustado mucho el arroz.

Bueno, María Arias, dile a tu abuela cuál es tu plato.

Pues mi plato es el naranja, los chipirones.

-No lo he probado, la verdad. ¡Ay, abuela!

No lo he probado. Pero, abuela...

Así cómo lo va a acertar, mujer. Ya sé que es el tuyo, pero...

Pruébelo usted y diga lo rico que está.

Hombre, ahora va a decir que está bueno.

-Buenísimo.

(TODOS RÍEN Y APLAUDEN)

Diga que sí, abuela... (TODOS HABLAN A LA VEZ)

No es porque sea mi nieta, ¿eh?

Esther, ¿cuál es tu plato? Mi plato era el amarillo.

El de las patatas. Muy bueno,

sí que es verdad que estaba bueno.

Ha gustado mucho, Esther. A mí el amarillo

me ha gustado mucho, lo que pasa

es que... el cuscús me gusta mucho y, entonces...

Me ha tirado. A lo mejor

porque te has ido a lo granadino, a lo árabe...

Que mi sobrina ha tirado por ahí.

Quizá... Lucía, diles cuál es tu plato.

Mi plato es el verde. -El cuscús...

El padrino ha acertado. Sí, enhorabuena.

Muy bien... El piconero qué plato ha hecho.

¿Te importa que le dé pistas en vez de decirlo?

Venga... no, vamos a jugar con Juan Antonio.

Lo conoces por el peregil, porque le da un toque murciano.

(RÍE) Y lo he mezclado

con un arte de África.

-Sí, ya está... ¿Ya sabes cuál es?

-Sí, he notado el sabor con mucha especie.

¿Cuál es? Ese.

Además... -Has acertado, tía mía.

-Sí, cariño mío... estaba muy bueno.

-¿No has visto el pulpo

que estaba con un peregil y con un ajillo?

Que le he hecho una vinagreta ahí verde, todo "fresh".

-¡Todo "fresh"!

Pero vamos a ver, hijo, yo he pensado que era arroz

porque en Murcia se hace mucho arroz.

-Eso sí lo entiendo. -Luego el guiso,

porque sé que a ti te gusta la cuchara,

pero yo no me imaginaba que tú cocinabas cuscús.

Gonzalo, ¿cuál es tu plato? -A ver, yaya,

el mío es el que está un poco fuerte.

-El azul... claro. El que te he dicho...

Es que... por los sabores. ¿Te ha gustado?

Sí. ¿Sí?

De verdad... -Has comido pescado crudo.

-No sabía que era de él...

Pero el sabor... tiraba a casa. -Ácido.

-A mi familia le gusta el fuerte. Amelia...

Es un marinado que no es fácil. Además, no se lo podía

haber asociado a él porque está muy bien presentado

y me extrañaba que era de él.

-Hala... qué mal. -No, tiene toda la razón.

-El sabor estaba rico,

pero cuando lo he probado me sonaba a casa.

Ya verás cuando llegues a casa y tengas que emplatar algo.

Un platito de ensaladilla o así... a ver.

-No vale ser muy dura.

Por último nos queda tu plato,

Héctor, cuéntanos cuál es tu color. El rosa.

El plato de pasta con verduras.

Es que no lo he probado. ¡Ay, otra!

-Anda, yaya...

Por favor, Dolores, madre mía... No pasa nada, pruébalo.

Tranquila, di lo que quieras, no pasa nada.

Di la verdad. -Está bueno,

pero no esperaba que tú hicieras esto.

(Risas) Siempre has tirado más

por el arroz. -Mi abuela y yo lo cocinamos.

Pues fíjese lo que está cambiando.

Yo creí que ibas a hacer eso... por eso ha sido la equivocación.

Yo lo siento. -¡No!

Bueno, familiares, pues muchas gracias

por haber venido y, ahora, sí que sí es la despedida de verdad.

Adelante. (TODOS SE DESPIDEN)

-Abuela, ¿te ha gustado mi plato? -Me ha gustado muchísimo.

-¿Por qué estás tan seria? -Porque no se podía sonreír.

-Pero... -Cuando se servía otro plato.

-Te quiero. -Y yo.

-Abuela...

-Pero qué cocinera vas a ser tan excepcional,

qué rica eres. Siempre voy a cocinar contigo...

-Eso espero, los años que viva que me... apoyes en todo...

¿Verdad, hija? -Sí, y tú a mí, abuela,

que me has estado apoyando mucho.

Te quiero mogollón. -Y yo.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

-Mi yaya...

No me lo esperaba.

-Las presentaciones hemos flipado todos, oye...

-Ahora sí de verdad que me voy.

Te quiero y disfruta, cariño.

-Estoy muy contenta y muy orgullosa de ti,

pero no yo, toda la familia que lo sepas.

-Sí, lo sé. -Estamos orgullosos de ti.

-Seguro que el nenico...

-Oh... -Allí, desde Murcia.

-No te preocupes. -Es que no puede llorar,

ya se le habrán escapado 50 litros de lágrimas.

-Pero es normal... es tu padre. -Es normal.

-He estado a punto de decirlo. -Sí...

-Sí, se parece... -Se parece al de mamá.

-Yo creo que la relación esa es mutua, es una relación especial,

lo que siente ella

por mí, lo siento yo por ella. Eh...

Es algo muy bonito, la verdad. -Adiós.

Adiós, Conce, deme usted un beso. Sí, mujer, cómo no.

Hale... Muchas gracias por haber venido

a acompañarnos. Gracias a vosotros

que estáis haciéndoles a todos

unos... cocineros fabulosos. ¿Sabe qué tiene que decir usted

que dicen ellos? Están siendo unos "cracs".

Sí... cruc. -No, cruc...

-Es que no me sale esa palabra. A mí tampoco me sale bien.

Muchas gracias. Un aplauso a los familiares.

(Gritos y aplausos) Lo han hecho genial.

Ay, la abuela, por favor... -No han dado una, ¿eh?

Bueno, aspirantes, la cata ha terminado

y eso quiere decir que nuestro jurado

tiene que deliberar

para saber cómo va a repartir esos puntos que hay en juego.

Nosotros vamos a dejarlos aquí tranquilos,

que lo piensen bien y nos vamos a las cocinas.

Por favor, jueces, portaos bien que quiero llegar a la final.

(LOS JUECES DELIBERAN)

-Qué dolor de tripa me está entrando.

-A mí... a mí angustia. Me dan retortijones.

(LOS JUECES DELIBERAN)

Juan Antonio, para ya,

es que bailar en este momento lo veo un poco ilógico.

-Al menos que me alegre algo. -Sí...

Pero no te pongas a bailar ahí, todo "fresh".

Lo tenemos. -Allá vamos.

¡Ay, ay! -Que me pongo más nerviosa.

-Calla, calla. -Me pongo más nerviosa, Esther.

Bueno, aspirantes, me ha gustado muchísimo

veros tan felices, ¿de verdad?

Ese reencuentro con los familiares

para todos ha sido muy, muy especial.

Pero, inevitablemente, hay que escuchar a los jueces.

¿Habéis tomado una decisión? Claro que sí, Eva.

Pues vamos allá, suerte, chicos.

Gracias, Eva.

Aspirantes, hoy más que nunca

nos cuesta mucho tomar una decisión.

Porque sabemos de ella

depende el paso de nuestros aspirantes a la final.

Empezamos con el reparto de puntos que será,

como siempre, desde seis hasta uno.

Los seis puntos de este reto son para una aspirante

que ha arriesgado, porque no ha ido a lo sencillo.

Ha elaborado un guiso muy bueno, sabroso

que podría haber hecho, perfectamente, su madre o su abuela

y ese aspirante es...

Esther... enhorabuena. (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

-¡Finalista! (TODOS CANTAN) #Esa Esther

#cómo mola, se merece una ola.

¡Eeeeeeh! ¡Otra, otra!

¡Eh, eh, eh, eh, eh!

Soy finalista de la quinta edición de "MasterChef Júnior",

por Dios... qué ganas, es mi sueño.

Los cinco puntos son para un aspirante

que no ha parado ni un segundo en la cocina

y ha hecho un plato con mucho saboooor.

Rico e intenso.

Y ese aspirante es... Lucía.

María Blanco. (TODOS APLAUDEN Y GRITAN)

Me gustaría ganar para demostrar

que las pequeñas también valemos.

-¡Qué orgullosa estoy de ti! El aspirante que se lleva

los cuatro puntos comenzó preocupado

pero ha sabido reconducir el trabajo

y ha presentado un plato que refleja su esfuerza.

Juan... Juancho. Esos cuatro puntos son para...

¿No me digas que me quedo...?

Héctor. (TODOS APLAUDEN)

Los tres puntos son para un plato hecho con sentido y bien ejecutado;

aunque hay que decir que era bastante sencillo también.

Y ese aspirante es...

Lucía. (J. ANTONIO) Me piro...

Para casa. -¿Te quedas o no?

-¿Sí o no?

Los dos puntos son para...

Gonzalo.

Has tenido una buena idea haciendo un tiradito con las rabas;

pero, al final, te ha salido fuerte de limón,

ha sido bueno pero no estaba bien acabado

y el emplatado no me ha gustado, pero la idea era buena.

(Aplausos)

-No te pongas triste, ¿vale? Gonzalo, ¿qué te pasa?

¿Estabas nervioso?

No, no es mi día...

¿Sigues emocionado? Estaba con lo de mi abuela

y, entonces, me he puesto un poco nervioso

y con lo de la nariz y todo eso pues, la verdad...

Ha sido un momento muy tenso

cuando me han dado los puntos, ¿qué va a pasar? ¿Me voy o no?

Entonces... estaba tan nervioso que no sabía ni qué hacía.

Por tanto, Juan Antonio, María Arias,

os lleváis un punto cada uno.

(Aplausos) Juan Antonio,

tu plato se parece bastante al de Lucía

pero tu pulpo a medias, estaba duro

y era el producto principal y no estaba bien hecho.

María, en tu caso tenías 60 minutos para cocinar

y has hecho unos chipirones a la plancha con mayonesa.

Un plato demasiado sencillo para una semifinal.

Estaba rico, pero en una hora se puede hacer mucho más.

No pasa nada, hemos llegado a la semifinal,

nos reconocerán como semifinalistas.

Somos unos cracs. Por tanto,

los cuatro finalistas de "MasterChef Júnior V" son...

María Blanco, Esther...

Gonzalo y Lucía.

(Aplausos) Enhorabuena a los cuatro.

(Aplausos) Gonzalo, tío...

Tienes muchos puntos. -Gonzalo...

Yo sabía que te quedabas.

-Me ha cambiado la cara en ese momento. ¿Qué pasa?

Y, es verdad, he sumado mal. He pasado de esto a esto...

-Por dos puntos. -Oh...

Y lamentablemente...

Los aspirantes que se bajan en esta parada son...

Juan Antonio, María Arias...

Y Héctor.

-Vamos...

-Que me voy...

No tengo pena, porque he quedado como semifinalista,

me voy muy a gusto.

Gonzalo, quiero que ganes, como no ganes me voy triste.

No te vayas triste que mira lo que te traigo.

Juan Antonio... Muchas gracias.

Felicidades, por haber llegado hasta aquí,

por haberlo dado todo. Os doy las gracias a vosotros.

-Esta vez duele más, porque...

Porque, vamos, te quedas

a las puertas de la final y fastidia mucho.

Ay, mis tres guapos, aquí. Bueno, María Arias

y Héctor ya conocían esta sala.

Sí. Juan Antonio,

para ti es la primera vez, ¿qué te parece?

Espectacular. Estás contento.

Y de haber llegado a la semifinal.

A mí me recordarán como un héroe, como Supermán.

¿Ah, sí, tú crees que...? ¡Supermán al rescate!

(Risas) ¿Qué has aprendido

en tu paso por el programa?

He aprendido organización, trabajo en equipo...

Tenemos que arriesgarnos a veces pero con seguridad...

He aprendido de unos cocineros espectaculares.

Ha merecido mucho la pena

esto de "MasterChef Júnior", me voy muy contento.

Todos los niños deben venir aquí a concursar,

es una experiencia totalmente nueva.

María y Héctor, vosotros qué habéis aprendido

de esta segunda oportunidad,

¿cómo de contento estáis? Pues mucho, la verdad.

De haber vuelto aquí.

Mi experiencia en "MasterChef" lo diré en una palabra...

Ha sido increíble.

¿Y tú, María? Pues yo estoy muy orgullosa de mí.

Lo habéis hecho muy bien los tres y yo estoy muy orgullosa,

vosotros ya tenéis vuestros regalos que espero los disfrutéis mucho.

¿Sí? Sí...

Pero aquí a Juan Antonio

le tengo que dar un montón de regalitos.

Por ejemplo, seis meses de acceso ilimitado

a la escuela online de "MasterChef"

para que continúes aprendiendo en casa.

Dirigida por Jordi Cruz que no se olvide.

(Risas de Eva)

El juego oficial de "MasterChef Júnior".

Además, nuestro patrocinador de electrodomésticos Bosch

te regala un fantástico horno de vapor

para que sigas cocinando en casa.

Yo tenía pensado hacer una cocina en casa

y teniendo el horno gratis... Pues claro.

Espectacular.

(LOS NIÑOS IMITAN A JUAN ANTONIO) Espectacular, espectacular...

Esto también es para ti. Nuestro patrocinador

el Supermermercado de El Corte Inglés

te trae este regalo que espero que te guste mucho.

-A ver... -Es una cocina.

¡Ooooh! Toma ya.

-¡Tará!

Una supertablet, ¿contento? Estando en la semifinal.

Una escuela, una tablet, el juego y el trofeo...

Y el horno de vapor, espectacular.

-¡¡¡Olé!!!

Yo creo que van a estar orgullosos porque no hay nadie

de los 1315 habitantes

que haya llegado hasta aquí.

Ahora empezará el alcalde... "Eh, Juan Antonio... vamos",

van a empezar así en todo el pueblo. Imagínate.

Y ahora quiero que miréis para allá. Ahí están...

Ellos son los finalistas de la quinta edición

de "MasterChef Júnior".

Gonzalo, Lucía, Esther y María.

Enhorabuena a los cuatro.

Y yo pensé que me quedaba en el cásting.

En el próximo programa conoceremos el nombre

del ganador; pero para eso todavía nos quedan

tres apasionantes retos

en los que estoy segura que van a luchar

con todas sus fuerzas.

Nos vemos en el próximo programa, mientras ya saben pónganle...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

Bienvenidos a vuestra última prueba de exteriores,

hoy cocinaréis para los protagonistas

de la segunda edición de "MasterChef Celebrity España".

He preparado seis platos elaborados con los mejores

productos de la Comunidad de Madrid,

la clave es mente fría y organización.

Controla los nervios y saca el talento que tengas.

¿Estas gambas quieres que se te quemen más o qué?

O corremos o no sale y quiero la mesa limpia.

Limpio y bonito y no me manches los platos que estén bien.

Sed buenas. Intentaremos ser muy malas.

-Yo creo que ha sido la traca final

de un menú de estrella Michelín.

Buenas noches y bienvenidos

a la gran final de "MasterChef Júnior".

El reto inicial de la noche consiste

en seguir a Dani García. Venga, no bajo el ritmo, vamos.

-Qué rápido va este chico. -Os veo muy perdidos.

-Entera dentro, ¿no? -Entera dentro.

-No tengáis prisa que tenéis una hora.

-Como esto me explote...

Nos acompañan en estas cocinas el chef con el único restaurante

con tres estrellas Michelín de Madrid, Diverxo.

Muchos matices, mucha técnica todas van de la mano.

Es alucinante que tú hagas esto. El ganador de la quinta edición

de "MasterChef Júnior" es...

MasterChef Junior 5 - Programa 5 - 06/01/18

06 ene 2018

Semifinal en la que los aspirantes ofrecerán su mejor versión para conseguir el pase a la final. Divididos en tres grupos, los aspirantes elaborarán tartas de fresa, limón y trufa. Tendrán que elaborar el mayor número posible en 100 minutos. Lukas y Miguel, aspirantes de MasterChef Junior 3 y 4, les echarán una mano. El equipo ganador estampará sus tartas en la cara de los jueces de los equipos perdedores.

Los aspirantes viajarán al sur de la provincia de Zaragoza para conocer los secretos y misterios del Monasterio de Piedra, uno de los parajes más espectaculares de Europa, que ha sido catalogado como Bien de Interés Cultural en la categoría 'Monumento' y que en 2018 cumple 800 años. En este maravilloso entorno cocinarán como un solo equipo un menú típico de la gastronomía aragonesa, parecido a los platos que cocinaban los monjes de este monasterio. El chef Tonino Valiente (una estrella Michelin) aconsejará a los aspirantes en este duro reto, ya que cocinarán para unos comensales muy especiales: sus mejores amigos.

En las cocinas, y bajo unas Cajas Misteriosas gigantes, se esconderán los familiares de los aspirantes, a quienes no ven desde que comenzó esta aventura y les darán todo el apoyo para encarar la recta final.

Tras la despedida, cocinarán con cefalópodos siguiendo los consejos del chef Javier Olleros (una estrella Michelin). Los familiares serán quienes caten a ciegas los platos que cocinarán. Solo cuatro aspirantes podrán seguir la aventura y llegarán a la final de MasterChef Junior.

 

ver más sobre "MasterChef Junior 5 - Programa 5 - 06/01/18 " ver menos sobre "MasterChef Junior 5 - Programa 5 - 06/01/18 "
Programas completos (6)
Clips

Los últimos 82 programas de MasterChef Junior 5

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Carola Carola

    Noo se ve el capítulo 5, por favor arréglenlo!!! Gracias

    11 feb 2018
  2. Carola Carola

    Por favor!!! No se ve el capítulo 5!!!

    11 feb 2018