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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Resumen Programa 6 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

¡Ay, cítricos!

-¡Qué mono! ¡Qué bonito!

-Aspirantes, bienvenidos

al maravilloso universo de los cítricos.

-Aspirantes, ha llegado el momento de empezar a cocinar.

Tenéis 75 minutos para presentar una elaboración dulce o salada

con vuestro cítrico, integrando en el emplatado

el objeto que os haya tocado.

¿Entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef!

-Perdón, es la costumbre.

-Pues el tiempo comienza en tres, dos, uno... ¡ya!

-¡Vamos, vamos allá! -¡Vamos, chicos!

-Ay, señor, yo no sé qué hacer, la verdad.

-¿La has visto comer? -Vicky, ¿no?

-Come más que una lima.

-Ella viene aquí y, mientras cocina, engulle.

Pero luego dice que tiene un régimen,

comienza cuando empezamos el programa

y a los 20 minutos o media hora ya lo ha dejado.

-Oye, me está entrando un hambre...

-Aspirantes, escuchadme atentamente

porque tengo que pediros algo.

-Pide por esa boquita, Pepe.

-¡Quiero que me hagáis unos torreznos! ¿Oído?

¡Así que adelante, al súper!

-¡Pepe, es que es muy fuerte lo tuyo!

Eh, ¿dónde está la panceta? ¿Dónde está la panceta?

-¡Aquí, aquí, maricón, es aquí! -Maricón, aquí la panceta.

-¿Hay que hacer el torrezno ya?

-Sí, Vicky, hay que hacer el torrezno ya.

Como lo vuelva a decir me va a dar un parraque.

-¿Pero cómo se hace un torrezno?

-¿Pero quieres dejar de comer, Victoria?

-¿Qué dice Ana Milán? -Estoy superperdida,

el día que más perdida he estado en Masterchef.

-Pero bueno, si era fácil, un cítrico, una naranja sanguina.

-Pues no, que me habéis dado mucha libertad.

-Eres de estar más sujeta. -Sí.

-Está claro, lo noto-

-Me alegra que te hayas quitado las gafas para mirarme...

así como me miras. -Fijamente.

-Anda, mira qué bien. -No, no, me odia a muerte.

Me dice unas cosas feísimas, te lo juro.

-Bueno, bueno, Vicky.

-No tengo prisa, porque como no voy a hacer nada de postre...

-¿Por qué? -No sé, me he bloqueado.

-Vicky, tienes que hacer el postre corriendo.

-Aprobada, ¿no? -Más o menos.

-Un día dijiste: "Me gusta más el rollo de Los Chunguitos

que tu rollo" y me miraste a la vez de arriba a abajo diciéndolo.

-Pero no te quedes con esas cosas, cariño.

-Es mucho más alegre el rollo de Los Chunguitos que el tuyo.

-Porque no te has ido nunca conmigo a palmear.

-Me va a costar, me va a costar.

-Esto que ha hecho Vicky no lo entiendo.

-Una guarrada.

-Estoy muy intrigado en saber cómo vas a emplatar

tus naranjas sanguinas.

-Y yo. -Pobre.

-Este es el torrezno vasco, ¿no?

-Así es, no quiero que paséis hambre.

¿Me tengo que quedar aquí? -No, vete.

-No, no, vete. -Vete a tu puesto, corre.

-Y garbanzos, ¿qué vas a hacer? ¿Cocido, cebolla?

-Están los... -Menudo potaje vas a hacer.

(RESOPLA)

-¿Qué tal?

-Le falta un rato de calma, lo has hecho muy bestia.

-Esa loncha tan grande es difícil que se haga por dentro.

Hay que hacerlo en taquitos. -Vale,

-Tú sigue, y contenta a todos. -¡Mario, ya! Mario, ya.

-Hija mía, no me dejáis nada. -Ay, si es que solo has hablado tú.

-Cuéntame qué has hecho, amor.

-Pues una "naked cake" de lima kaffir.

Yo creo que lo poquito agrada y lo mucho empalaga.

-Sí, ¿verdad?

-Aspirantes, último minuto.

-Qué bien huele tu pelo, por favor.

-Mario, te necesitamos.

Cinco.

Cuatro.

Tres.

Dos.

Uno... ¡tiempo!

¡Manos arriba!

Aspirantes, el tiempo ha terminado.

Pero antes...

queremos decir que los mejores torreznos

han sido los de...

Ana Milán.

-¡Olé!

-¡Y será verdad!

¿En serio?

¡Pero esto no me puede...! ¿En serio?

No me lo esperaba, con lo que ha sido una alegría...

como de "bueno, mira, chica... ni tan mal".

-Anabel, nombre del plato.

-Marejada de limón.

-Vamos a probarlo.

Aquí va a pasar algo que me va a venir bien,

porque estás muy pesada.

La única forma de dejarte sin palabras, con cara de lela

es decirte que tu postre es una maravilla.

(Aplausos)

-¡Bravo!

¡Bravo!

¡Y qué bello!

Pero lo de hacerte callar... no entiendo por qué.

¡Pero muy bello!

-La idea, la ejecución y la presentación.

Y luego la actitud. -Y el sabor.

-Lo tiene todo, Anabel, muy rico. -¡Pues muchas gracias!

Gracias. -¡Bien, Anabel!

-Boris.

Nombre del plato.

-¡Oh, guau!

¡Oh, guau! -¡Guau!

-Es la historia de mi vida.

Es que yo era un patito feo y de repente, no sé cómo,

me he convertido en esto que soy hoy en día.

-Tiene un pintón.

-Ay, me encanta, me encanta cómo lo hace Pepe.

-Oye, pues el punto de cocción del plato...

está rico, la salsa está rica,

la cama esa violeta, un poquito generosa.

-Glaseada.

-Entiéndeme, ese espejo, esa finura, ese pato que es cisne...

Pues veo mucho catre para un cisne tan bonito.

Pero tiene su magia, Boris,

y creo que has construido bien esa idea

y la has defendido con criterio. -Muchas gracias.

-Yo te voy a decir que me ha encantado.

Cocinar el pato no es fácil.

Y, sobre todo, se nota tu paso.

Es decir, tienes buena actitud de repetidor.

-Muchas gracias.

Me ayudó muchísimo cocinar al lado de Félix,

pero más me ayudó que sin querer se diera cuenta

de que a veces ponía el espejo así y lo miraba a través del espejo.

(TODOS) ¡Oh!

-Bueno, Félix, cuéntanos cómo se llama tu plato.

-Le he puesto Jazz de pomelo chino.

Y Boris, te lo dedico a ti.

¡Oh! -Uy, se va a reconciliar.

(Aplausos)

-¡Otro beso!

-¡Otro beso! -Él viene a por lo suyo.

(TODOS) ¡Oh!

-Estamos cayendo en la reiteración.

-Ahora la verdad la vamos a decir nosotros.

-Si ya te veo la cara.

-Esto es lo que yo me temía. ¡Boris!

Ahora te vas a enterar de la verdad de la historia.

Ven, ven. -¿Voy?

Te he dicho que es de seductor mortal,

que tiene mucho rollito, que tiene mucha historia,

prueba su panna cotta.

Te la dedica a ti.

-No le ha gustado mucho. -¿Cómo está?

-Uy, se ha quedado petrificado.

-Aquí se intuye un final...

amargo, amargo, amargo.

-Hay besos amargos, Boris, y tú lo sabes.

-Boris, sigue besando, sigue besando y olvídate.

-Mira a Boris, rebañándose.

(RÍE)

-¡Buah!

No os lo podéis ni imaginar.

-¡Mira a Boris, mira a Boris!

(RÍEN)

-Pero Félix, ¿la has probado?

-Me ha parecido que sabía poco y, como la fruta sabía tanto...

-Pero Félix, ¿tú conoces este cítrico?

-No, no, no. -Vale.

No es mala idea, pero...

por un pequeño error que es no conocer el producto,

ha salido fallido, tiene un amargor que no se puede comer.

-En fin, es una pena, Félix. -Sí.

-Ay, ¡de verdad!

Ay, por favor, con lo ricos que son sus besos.

Pero el postre...

¡Qué trago más amargo!

¡Qué trago más amargo, más amargo!

-Aspirantes.

Bienvenidos al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.

Este centro es una pequeña ciudad

llena de fortaleza, valentía y afán de superación.

Es conmovedor ver cómo pacientes y médicos

luchan juntos por aprender a vivir

en una silla de ruedas.

-Cocinaréis para algunos de los pacientes,

médicos e investigadores de este hospital.

-¡Vamos, capi, a tope!

-¡Vamos, venga!

Cualquier duda me decís, ¿eh?

-¡Sí, capitana!

-Nos vamos a hacer un guiso como los de mi madre.

Que son los guisos de verdad.

-¡Olé!

-No vamos a llegar, chicos, ¿eh?

Hay que espabilar, no llegamos.

-Querido Carlos, ¿cómo lo ves?

-Bueno, yo creo que no va a salir.

No es que salga mal, mejor, peor...

Es que no va a salir.

Si no os ponéis la chaquetilla yo me uno.

-Una cosa, como ahí está el primer plato que sale,

ponles las pilas mientras Pepe y yo nos cambiamos.

-¿Os cambiáis entonces? -Nos ponemos tú y yo.

-Carlos, ¿con qué aceite mezclo la mostaza?

-¡Ah! ¿Qué? -¿Con qué aceite mezclo la mostaza?

-Esto ya está, mostaza, crema, directamente al biberón.

Échalo en una manga para no ensuciar y al biberón.

Metemos esto y lo tenemos. -Vale, fenomenal.

-Esto hay que cambiarlo todo. Esto así, ¿vale?

Esto así... y así.

No vamos a quitar más. -¡A la mitad!

-Ya que te tengo aquí, ¿cómo corto el alga?

-Así. -Así, ¿no?

-Pero rápido.

-Id poniendo lazos, id cortando

y voy a seguir mirando qué falta por aquí.

¿Qué no tenéis?

-Muy bien, equipo azul.

Habéis conseguido la cosa fina mandarina

y nos tenemos que poner la chaquetilla, me parece bien.

Ya nos podemos meter caña.

-¿Está ya?

-¿Quieres mirarlo?

-Hombre, debo mirarlo.

Ah, no, esto está más duro que mis narices.

A esto le faltan 20 minutos más, o 25.

¡Vamos, Álex! ¡Muévete!

Que te mueves menos que los ojos de Espinete.

-¡Oído, chef! Me faltan dos y tengo 35 acabados.

¿Tienes 35 acabados? Solo te falta la mitad.

-Solo me falta la mitad.

-Eso va con retintín.

-Sí. -Sí.

-15 minutos tenemos el arroz, cinco para emplatar.

-¡Sí, señor!

-¡Espabilad! Os quiero en ese horno para ayer.

-¿Sabes cuál es el horror?

Me parece que se pone supersexy cuando se enfada.

-Sí, totalmente. -Entonces me parece horrible.

-Es una locura. -¿Cómo va la charleta, amigos?

-Estamos sin parar. -¿Cómo va la charleta?

¿Todo va bien? ¡A correr!

-¡Menos roques y más rock and roll!

-¡Eso, Anabel, ahí! ¡Tú sí que me entiendes!

Tú sabes de qué va esto.

-Al final me veo yo en el ABaC.

-¡Eso, metiendo cera! -¡Eso es!

-Que estaba pensando que, igual en algún momento,

te gustaría venir a casa

y... eh...

enseñar tus dotes culinarias ahí.

-¿A quién? -Pues no sé.

-Yo si quieres te doy una clase particular,

pero no me ralles. -¡Ah, vale!

-La familia la conoceremos en su momento.

Toma, para ver si te enteras.

En esa cena tu madre no pinta nada.

Vale, pues nada, no invitamos a mi madre y ya está.

Jordi está guapísimo con chaquetilla.

Es verdad que lo admiro mucho

porque es un gran chef, he aprendido mucho de él...

O sea, que es un tío atractivo es objetivo.

-Con suavidad, un poquito.

Exacto, por encima. -Pero lo tienes que empapar.

-Exacto, así.

Y así, poquito a poco, uno a uno. -Vale.

-¿Crees que podrás hacerlo solo?

-Bueno, pero me encantaría que lo hiciéramos juntos.

Pensaba que estabas molesto conmigo por la prueba anterior.

-¿Cómo me voy a enfadar? -¿Lo estabas?

-Absolutamente nada.

-¿En serio? -Absolutamente.

-He estado pensando que sí. -No te preocupes, te perdono.

-He perdido todo mi tiempo.

Digamos que es un...

Un "napado Félix",

que en realidad quiere decir un napado feliz.

¿Seguro que estamos napando bien? -Napamos muy bien.

-Será uno de los recuerdos más bonitos

que me llevaré de mi paso por segunda vez en "MasterChef".

-¡Las gelatinas!

¡Vámonos! Esto está... congelado.

-Tráelo y ordenaremos lo que sea.

-Ponía dados de melón.

-Sí, pero no congelados. -Claro.

-¡Ay, míralo!

-Madre mía. -¡cuadraditos!

(PEPE) -Vamos a cortar trozos de fruta congelada, ¿vale?

-A ver, venga.

¡Venga, venga, venga!

Vamos, venga, chicos.

(PEPE) -Cogemos de aquí, en el fondo.

-Faltan las gelatinas. -¿Dónde están?

-¿Es esto la gelatina?

Esto es lo primero que había que servir

y es lo que se ha congelado.

-¡Venga!

-Esto, como hace calor, en cuanto llegue se hace gelatina.

-¿Qué cara se te queda? -No sé para qué hago la receta.

(RÍE)

¡Madre mía!

-Estoy frustrada y triste

por no haber sacado el plato.

En este caso,

el postre, lo que me asignó la capitana.

Hoy era el día que más me importaba e iba a sacarlo.

-La cosa no ha ido bien.

Hoy no ha habido capitanes ni líderes, nada.

Ha faltado eso hasta que hemos entrado y corregido.

-Por todo ello, hemos decidido

que ningún equipo gane la prueba de hoy.

Vais todos a eliminación.

(SUSPIRA)

(JORDI) -Vais todos a eliminación...

menos Anabel.

Tu entrega hoy es digna

del delantal blanco.

-Vicky, te veo emocionada, ¿qué pasa?

-No, es difícil hablar, que se contagian.

-Claro, el público no lo ve, pero tenemos ahí

un montón de gente,

de familiares, de pacientes y...

Impresiona mucho tenerlos ahí.

Además, nos miran como...

Hay que mirarlos con admiración,

y nos miran a nosotros, como somos famosos...

Están todos saludando y quiere sacar fotos...

Los admirables son ellos. -Deberíamos admirarlos nosotros.

(Aplausos)

-Bueno, y al personal, por supuesto, que trabaja aquí...

-¿Quiere callar ya? -Sí.

¡Te he emocionado yo a ti ahora!

-¿Te quieres callar ya?

-Estamos blandos, ¿eh?

La vida de estos pacientes es muy complicada, muy difícil,

y tratan de salir adelante,

coger el toro por los cuernos, luchar,

no darse nunca por vencidos,

para retomar de nuevo esa vida nueva que los espera.

-¡Aspirantes!

Quiero que os dejéis la piel

todos, menos Anabel, en la prueba de eliminación.

(Música)

(PEPE) -Aspirantes, tendréis 75 minutos

para cocinar vuestras aves aprovechando todo su potencial

con la técnica del prensado.

-¡No puede ser que lo coja crudo!

-Déjala, déjala. -¡No puede hacerlo crudo!

-Es que crudo no suelta jugo.

Salteado y guisado sí.

-Se ha enfado conmigo.

Se piensa que tiene que apretar mucho

y no es cuestión de eso: si el ave está cruda no suelta jugo.

Hay que romper las células

para que suelten el jugo que contienen

y que esté dorado para que tenga sabor.

-"Pa" dentro, mi amor.

-¡Se le está quemando, se le está quemando!

-No se está quemando...

Sí se está quemando, se está pegando.

Se le está pegando que te cagas.

-Tostadito...

Esto es justo lo que quiero.

-Mira a Ana y Boris.

-Hola, amigos.

Hola. -Hola, mi amor.

(ANABEL) -¡Mira, mira, mira!

¡Venga, cariño! ¡Venga, Ana! -¡Venga!

-¡Venga, Ana!

¡Boris, venga, cariño!

(PEPE) -Ahora es cuando debes llamar a Félix y sus brazos.

-Dejen a Félix tranquilo, ¿eh?

¡Que os conozco!

¡Os encanta un romance!

(PEPE) -Ahora aprieta ahí bien.

(JORDI) -Fuerte ahí, con maña.

-¡Ajá!

-¡Olé!

-¡Ahí fuerte, Boris! -Bien, Boris, bien.

-¡Un tono sanguino que te mueres! ¡Divino!

Ahora entiendo que Sissi emperatriz comiera solo eso.

-Yo creo que tengo bastante.

-Bueno, Tamara, ¿cómo estás? -Aquí estoy.

-¿Has estado alguna vez en Zalacaín?

Porque es donde alternaba la alta alcurnia española

-He estado.

-Claro, uno de los grandes de España.

-Es que es un símbolo. -Claro, sí, sí.

¿Y cómo va el símbolo de la becada?

-Espero no destrozarla demasiado.

-De momento, las pechugas están muy bien, muy poco hechas.

Y tienes carcasa para sacar jugo. -Voy.

-Creo que el matrimonio de mis padres empezó a fallar

cuando mi padre le pidió...

-Que te pusieses a cocinar. -En la luna de miel.

-Es que estaban en una isla desierta,

venía un tío con sándwiches todos los días,

y mi padre dijo: "Yo ya de sándwiches...".

-"Llevo diez días comiendo sándwiches".

-"Voy a pescar un pescado y me lo vas a cocinar".

Mi madre, que nunca había cocinado se puso a cocinar un pescado

y casi se muere. -Qué desastre aquello.

-No era eso, es que no tenía medios,

porque ella seguro que hubiera sacado cualquier cosa.

-Como siempre que voy a una isla me ponen una pulserita de estas,

me pongo las chanclas y digo: "Ahora soy yo".

-¿Tú tienes chanclas, Pepe?

-Sí, ¡por favor!

-Seguro que es elegantísimo y no tiene chanclas.

¿A que no? (RÍE) -No.

-¿Ves?

-Vamos a ver, ¿no has salido con algún chico con chanclas?

-Yo he vivido en Estado Unidos.

-¿Allí no se llevan chanclas? -Cuando las traía a Toledo,

a mi padre casi le daba algo.

A lo mejor esta faceta

no se conoce tanto de mí,

pero es verdad que yo soy así de sincera,

así de directa

y, bueno, digo lo que pienso.

-Tamara, nombre de tu plato.

-"La mejor becada que he cocinado nunca".

-Es la única. -Es la única.

Siento que la tengáis que tomar.

-¿Es una "duxcelle" lo que hay abajo?

-Debajo de la pechuga de la becada, ¿qué hay?

-Hay una salsa...

con cebolla roja,

vino de Jerez,

y un poquito de zanahoria, un poquito de tomillo...

-Está muy buena.

-¡Está muy buena tu salsa!

-Está muy buena la salsa.

Sabes que la sangre se cuaja.

El único fallo es que se te ha cuajado

porque la has calentado después,

pero el sabor está muy bueno.

-Sorprendente,

porque fíjate que lo ha contado como con mucho miedo,

pero el punto de la carne me ha parecido maravilloso.

Con un ave tan complicada como la becada, espectacular.

-Muchísimas gracias, de verdad.

-Nada, gracias a ti. -Aprobado, pues.

-¡Este es el camino, Tamara!

Este es el camino.

-Te vas corriendo, te vas corriendo. ¡Tienes que creer más en ti!

¡Un poquito de orgullo! -El orgullo es un pecado.

-¡Oh!

-Minipunto para Tamara.

-Estoy supermotivada.

Ahora solo quiero cocinar todo el tiempo.

-Álex, te hemos visto coger partes,

arriba, abajo, coger de aquí, de allá...

Lo normal es meterla en el horno entera,

hacer algo sencillo.

-Teníamos 75 minutos

un ave de este porte necesitaría un poquito más.

Entonces, he decidido cortarla a cachos

para adelantar el proceso de cocinado.

-¿El muslito cómo lo has hecho?

Vuelta y vuelta, ¿verdad? -Sí.

Luego lo he incorporado con las setas,

con el caldo que tenía preparado que he hecho,

y nada, se ha cocinado con su jugo. -Guisado.

-Bueno, perdón, guisado.

-Claro, dices que la has marcado, y yo me lo he creído,

porque aquí parece cruda, que no ha tocado la temperatura.

-En mi ignorancia, creía que estaba hecha de más.

-Corta, a ver. -Se ha secado.

-Está cruda. -Se le ha salido todo.

-Está... -Falta tiempo.

-Tiempo, le falta tiempo.

-Si ves aquí, se ve como si no se hubiera cocinado.

Como si estuviera crudo.

-Se habrá levantado y no se habrá cocinado...

-La salsa está bien,

hacerlo con... con las setas creo que está muy bien...

Pero te faltaría más cocción aquí y ya está.

-El problema es que esa percepción que tenías de prisa, de nervio,

hace que si abres el muslito está sonrosado aún por dentro,

es decir, le falta cocción, y a la vez está seco.

Al final, es porque ha cocinado muy rápido

y, al final, los jugos salen fuera.

-¿Crudo y seco, las dos cosas¿

-Has currado mucho, has trabajado, has puesto actitud, muchas ganas.

Por desgracia, el resto de tus compañeros

han hecho lo mismo.

Y la gran mayoría de aves,

aunque no hayan estado correctamente bien hechas,

más o menos se podían comer.

La tuya... no,

porque estaba totalmente dura.

-Estoy con un sabor agridulce, porque yo quiero seguir aquí,

quiero seguir aprendiendo, quiero seguir dándolo todo.

¡Qué pena

Ha sido una pena.

-El aspirante que no continúa

en las cocinas de MasterChef es...

(Música)

Álex.

-¿Qué? -¡Ostras!

-¿Álex?

-Ha sido un pedazo de experiencia, chicos.

Os voy a echar a todos de menos.

-¡Y nosotros, Álex! -Te echaremos de menos.

-¡A darlo todo!

(Aplausos)

-¡Se va un grande!

(ÁLEX) -"Salgo fortalecido, salgo contento, salgo lleno.

Y ha sido un antes y un después en mi vida.

Porque, al final, de eso se trata la vida,

de vivir emociones fuertes,

y MasterChef es una emoción muy fuerte".

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Masterchef Celebrity 4 - Resumen Programa 6

23 oct 2019

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  1. Mercedes

    Buenas no puedo oir ninguno de los programas y voy por el 6. Help!!!

    27 oct 2019