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Para todos los públicos Masterchef Celebrity 4 - Programa 4 - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Bienvenidos a una nueva noche en "MasterChef Celebrity".

Los famosos reconocen que en estas cocinas se olvidan

de que son famosos y se muestran

tal y como son. Lo hacen por una buena causa:

el mejor se alzará con el trofeo del IV "MasterChef Celebrity"

y un premio de 75.000 euros que donará a la ONG que elija.

¿Esto es por si salpica? -Es por si copiamos.

-¿Por si copiamos?

Esta noche es especial porque se enfrentarán

a una de las pruebas más temidas

y, además, les tenemos preparada una sorpresita

que no se esperan.

Avellaneda, lo que le hacían falta a mis ojos. Jo...

Es para dar un poco de vidilla hoy.

¿No te importa?

¡Te quedan bien! -¡Qué guapo!

Gracias. (JUAN) Muy guapo, muy guapo.

Me han dicho que pasas los días haciendo bombones

con Tamara en casa de Isabel Preysler, ¿es verdad?

Es verdad. Los mentideros.

Tengo las expectativas altísimas, Avellaneda.

Los bombones los repetimos, no te fíes tanto.

No le preguntes más a Avellaneda, por favor.

Ya que mis platos no brillan, que brille mi traje.

(RÍE) (MARTA) Ay, mi amor.

Vicky. ¿Qué quieres, corazón mío?

Estoy echando cuentas y tuviste un encontronazo

con Ana Obregón y se fue la primera semana.

Sí. El otro día, con El Sevilla

y le despedimos la semana pasada. (MARTA) ¡Verdad!

-Es como una mantis. -No quiero acercarme a ti.

Ahórranos trabajo, ¿con quién vas a tener el conflicto?

(CANTA) "Quien se meta con mi Vicky tendrá problemas".

(CANTAN) "Tendrá problemas". -Eres la viuda negra.

-Así que no os digo "na" y os lo digo "to".

José.

Dime. Uno de mis emplatadores favoritos.

Ah, muchas gracias. Te queda mucho por aprender,

pero tu evolución nos está dejando fascinados.

Uy, joder... Y por eso estoy pensando

contratarte para el ABaC.

¿Para quién? -¿"Pa" dónde?

(RÍE) ¿Sabes qué es el ABaC?

Perdona, perdona... El ABaC. ABaC.

¿No sabes lo que es? No.

¿Y El Bohío?

¿El bollo? -Calla.

(RÍEN) -Espera un momento.

-¿Qué dice? -Espera.

El Bohío. (JUAN) Entendí bollo.

(RÍE) Solo me queda una pregunta.

¿Sabes lo que es Samantha de España?

Ahí está, mírala. El ABaC es mi restaurante,

el Bohío, el de Pepe

y Samantha de España es un catering.

¿El bollo es el de Pepe? (RÍEN)

-El bollo de Pepe, ya se ha quedado.

(JOSÉ) "Ah, que son sus restaurantes".

-Sí, yo lo sé. -Yo no lo sabía.

-Yo sí lo sabía. -Ah, qué bien.

Aspirantes, bienvenidos

a vuestra primera prueba de repostería.

(TODOS) ¡Bien! -Menos mal que no es eliminación.

-Menos mal. -Dame un abrazo.

-Qué miedo, señor. (CANTURREA)

Ana Milán, ¿no te llevas bien con la repostería?

Ni me llevo, no me la han presentado nunca.

Estoy sudando. Félix.

¿Haces algún dulce en casa?

No, porque no como azúcar. -Yo tampoco.

-Por el tipo de vida que llevo, de deportista y tal,

el azúcar no forma parte...

-Ay, te iba a levantar la camiseta pero llevas el delantal.

Vicky, ¿y tú qué?

¿Sueles hacer postres? No, no está relacionado

el saber con el comer.

Yo tengo un cuerpo de repostería. Por ahí se empieza.

Si es que no sé hacer nada. A ver si alguien

me da la alegría, Yolanda. ¿Qué?

¿Has hecho algún dulce?

No, en la vida, pasa palabra, no. ¿No? ¿Ni para tu hija?

Todo hecho. Tampoco.

Mala alimentación. ¿Qué?

(RÍEN) ¿Qué pasa aquí?

¿Nadie ha hecho nunca un postre? Tamara...

¿Tú has hecho repostería? -Yo creo que sí.

-Era lo único que me dejaban hacer en casa.

Tú has publicado un libro muy dulce, ¿no?

Ah, sí. Pero solamente me saqué las fotos,

después decían que eran mis recetas pero no lo eran.

-¿Cómo? -Bueno, ataque de sinceridad.

Qué sinceridad... Es así...

Pero te gusta la repostería. Me gusta la repostería.

Mi madre tenía miedo de que me acercara

a los fuegos, a los cuchillos y todo eso.

Entonces, la repostería era algo que sí me dejaban practicar.

Aspirantes, como somos conscientes de que la repostería

es uno de los retos más difíciles de "MasterChef",

no trabajaréis solos.

Hombre... -Ah, mira.

Cocinaréis por parejas. Toma ya.

-Ole, ole, ole, ole.

Y las parejas las vais a formar vosotros.

Cuando cuente tres, tenéis que buscar al compañero de trabajo.

¿Estáis preparados?

Uno, dos y tres. Venga. Vamos.

Adelante. Tú sabes de pastelería, ¿no?

-Algo, algo.

-Guay, qué amiguitos. -Me pongo con Félix.

-¿Mujeres al poder? -Venga.

Tamara y Avellaneda, habéis sido los más rápidos en juntaros.

Claro, ya que hacemos bombones a las dos de la mañana juntos...

Juan y José, no os queréis separar. No os habéis movido.

Ni un segundo. Queremos estar juntos.

Madre mía, vaya pareja buena.

La unión hace la fuerza -Y ganamos, verás.

Antes de conocer vuestro cometido,

vamos a recibir a un gran amigo del programa.

Maestro chocolatero reconocido mundialmente y experto

en pastelería de autor, campeón del World Chocolate Masters

y ganador de la Copa de España de pastelería

en la categoría de chocolate y bombones.

Adelante, David Pallás. (MARTA) Toma.

-¿Qué tal, Samantha? ¿Cómo estás? ¿Qué tal?

Este es el de los bombones.

Yo creo que igual hay bombones.

-¿Qué tal, chicos? ¿Cómo estáis?

-No tiene pinta de comer chocolate. -No comes azúcar.

-Hombre que no. Pero hay que quemarlo luego.

-Hay que hacer ejercicio. Buenas noches.

En nuestra primera prueba de repostería no podías faltar.

Pues muchísimas gracias.

Después de años, tienes claro que el chocolate

es un desconocido y hay recetas por descubrir.

Me acuerdo de una que nos hizo Ana Obregón

hace tres semanas: atún con chocolate.

Me imagino que no te refieres a esa.

Lo veo complicado Complicadísimo.

¿Cómo nos puede seguir sorprendiendo

el chocolate? Digo que es un gran desconocido

y hoy en día el chocolate está maridando con muchísimas cosas.

Desde un vino, hasta licores...

Últimamente se está maridando mucho con aceite.

Qué rico, por Dios. Qué bueno.

En casa nos encanta el chocolate,

mi madre, después de cada comida se toma unos cuadraditos

de 85 por ciento y hasta los lleva en el bolso.

En casa somos fanáticos del chocolate.

Aspirantes, todavía hay otra sorpresa.

No. Nos acompaña también alguien

que ha insistido mucho en estar esta noche aquí,

porque dice ser un experto repostero.

¿Mario Vaquerizo? Adelante el semifinalista

de la II edición de "MasterChef Celebrity",

Edu Soto. ¡Ay, Edu!

-¡Edu, no me lo puedo creer!

-¡Guapo!

Eso te lo has hecho de mentirijilla para no cocinar.

Un pequeño accidente doméstico. (RÍE)

¿Qué postre estabas haciendo con esa mano?

Qué cabrito.

Oye, Edu. Tú fuiste un aspirante muy dulce

y la guinda del pastel en muchas pruebas.

Pero de ahí a experto repostero...

Me cuesta creerlo.

(RÍE) (EDU) No, no, no.

He hecho algo, he hecho algo. ¿Seguro?

Algo he hecho, sí.

Sabes que si me pongo en serio, me pongo en serio.

Eso es verdad. Soy trabajador, constante.

Lo que le hace falta a un gran repostero como yo.

(RÍEN) Aspirantes.

Queda por desvelar por qué las cocinas estén divididas.

Y esa es mi parte favorita del reto.

Nos la van a liar.

Cada pareja debe presentarnos dos postres idénticos.

Réplica exacta de los que nos han traído nuestros invitados

y que están debajo de estas cajas misteriosas.

Solo un miembro de la pareja verá el postre que tenéis que replicar.

Ostras. Ese aspirante será

el que tenga la receta y la cantará

a través de la pared a su compañero.

Madre mía. -¿Qué os pasa en la cabeza

para idear ese tipo de cosas?

Aspirantes, contadnos quiénes van a ser

los directores de orquesta y, por tanto, verán los postres.

Avellaneda y Tamara.

¿Quién? -Avellaneda.

Juan y José. (JOSÉ) Dime.

¿Quién ve la receta de los dos? Los dos.

(TODOS RÍEN)

-No "menterao", ¿qué has dicho? -Los dos.

Hay una receta que solamente puede ver uno de los dos.

Yo creo que mejor José. -Venga, vale, venga.

Álex y Marta.

¿Seguro? -Segurísimo.

-Me la quedo yo porque no tengo memoria.

¿Estás contenta, Ana? ¿Yo?

Feliz. Hacía tiempo.

-Hacía tiempo que no estaba tan contenta en su vida.

Félix y Almudena. (ALMUDENA) Sí.

Leo y veo yo el postre. Perfecto.

Y Yolanda y Elena, por último. Lee Elena,

pero una cosa... ¿Durante la elaboración de dicho postre

se pueden ir haciendo preguntas? Claro.

Claro...

Avellaneda, José, Marta, Vicky, Almudena y Elena.

Pasad a la bodega porque no podéis ver ni escuchar.

Adelante.

-¿"Ande" vamos? ¿Allí? -No, uno de vosotros.

(JOSÉ) Ah, yo me quedo aquí.

-Llévatelo. Tamara, vamos.

Vamos con la primera caja. Venga.

(VICKY) ¿Pero qué es eso, por favor?

Edu, este es tuyo, ¿verdad? (EDU) Sí.

-¡No! ¿Y de qué va la cosa?

Es una base de totopos. Totopos.

Es la tortita de maíz frita. Esto es un bizcocho de nuez.

Esto es sifón de yogur, cremoso de aguacate

y hay un granizado y un gel de mezcal por encima.

Granizado y gel de mezcal.

Muy rico, muy rico.

-El toque de México. De México.

He estado hace poco en México y órale pues.

Órale.

Órela pues. -Ándale, el chamaco.

Vamos con el siguiente. (ELENA) Ay, qué bonito.

(EDU) Se llama Piña colada. Piña colada.

Es piña estofada con ron, especias y miel

Y de ahí salen tres texturas diferentes.

Vale. Te fuiste de México... Al Caribe.

-Fui a la playa directamente. A la playa directamente.

Edu Soto, tío, hay muchas elaboraciones.

Vamos con la siguiente caja.

(ALMUDENA) Me está asustando todo esto.

(ELENA) Hala, venga. (MARTA) Qué bonita.

Señor Pallás, esta es tuya.

Cuéntanos. Una black velvet. Es una tarta

que en el centro podemos encontrar bizcocho de sacher

y en medio de las capas gelificado de tatín con crème brûlée.

-Perdona, es de una belleza... -Es impresionante.

A ver cómo es por dentro.

(MARTA) ¡Guau! (AVELLANEDA) Qué fuerte...

-A mí esta tarta me gusta, ¿eh?

-Para dar el acabado terciopelado lo tendréis que enfriar

y pintarlo con un aerógrafo. ¿De acuerdo?

-Con lo que me gusta el dulce, la manía le voy a coger.

Vamos con la siguiente.

(AVELLANEDA) ¿Qué es eso?

-No me lo puedo creer. Es de cristal.

Este es más facilito. Es más sencillo.

Es un postre que se llama Corona mediterránea.

Una mousse de chocolate con leche,

sobre un crujiente de avellanas y kikos,

sobre un bizcocho de aceite, romero y sal.

-Qué pasada. Vamos a cortarlo para ver

los detalles del interior. Creo que lo van a hacer.

Quiero irme a mi casa ahora mismo.

(ALMUDENA) Me estoy mareando.

-¿Cómo le explico a Yolanda esto? Siguiente postre.

(MARTA) Ay, qué cosa. Una diana. (EDU) Se llama Asia.

Es un mousse de lichi con gelatina de frambuesa,

galleta de cacahuete y caviar de sake,

de ahí el toque asiático.

-¿Caviar de sake? ¿Cómo es eso? -Eso es lo chungo.

(AVELLANEDA) ¿Caviar de sake? Y el último.

(MARTA) ¡Qué maravilla!

(JOSÉ) ¿Pero qué es esto? Qué bonito.

-¿Esto? Una tortura. -Aquí tenéis una reinterpretación

de un postre ópera llevado a mi terreno,

al chocolate. Hemos hecho bizcocho de chocolate

empapado en café, lo hemos encamisado

entre dos láminas de chocolate crujiente,

hemos puesto una crema madame

en la base y lo hemos coronado con una crema mantequilla

de café. (RÍE)

-¿"Tas enterao" o no "tas enterao"?

(MARTA) No me voy a venir abajo.

Edu, David, nos habéis traído unos postres estupendos.

Solamente queda el reparto.

Edu, ya que estás tú aquí nos encantaría

que lo hicieses tú, que se te da muy bien hacer un Edu Soto.

No pasa nada, mi amor. (EDU) Esto es un Edu Soto

de toda la vida. El que está enfrente de cada postre...

-¡No! -¡No!

-No me des ese. -Venga, sí, ¡bah!

-Os van a salir mal todos, da igual.

(RÍE)

Tamara y Avellaneda tendrán que hacer...

México lindo. José y Juan, piña colada.

(JOSÉ) Piña colada. (AVELLANEDA) El que querías.

(JOSÉ) Sí, sí. Álex y Marta...

La Velvet black forest. No, ¿en serio?

Vicky y Ana, la Corona mediterránea

Te vas a coronar, Vicky, ya lo verás.

Félix y Almudena, Asia.

Y por último, Yolanda y Elena,

la Milhojas madame con crema de café.

Vamos a intentarlo, con todo el respeto.

¿Eh, David? (RÍE)

-Adiós... -Adiós...

El problema que tengo es que parecen patatas fritas

Explicar esto no sé muy bien cómo lo voy a hacer.

Viva México, pero el postre no sé si será "viva México"

cuando lo vean los chefs.

Tenéis las cestas con los ingredientes

y la receta en el supermercado. ¿Estáis preparados?

No. -Sí, chef.

El tiempo para entrar en el súper

comienza en tres, dos, uno. Ya.

(VICKY) ¿Hay que correr? (MARTA) Queda bien correr.

-¿Y los ingredientes? -¿Adónde vais?

-Milhojas, soy yo.

(JOSÉ) ¿Cuáles son los míos? -El que sobre es el tuyo.

Coño, cómo pesa. -Este, ¿no?

(VICKY) Niño, ese es mío. (JOSÉ) ¿Y el mío cuál es?

-Joder, cómo pesa. -Hala, Avellaneda.

-¿Qué? (RÍE)

-Joer, cómo pesa esto, macho.

Por favor, los de bodega, que sabemos que estáis

muy a gustito ahí pero hay que trabajar.

Adelante. Pasen ustedes.

Yolanda, en el sur. (YOLANDA) Ay, mi vida. Ay, cariño.

-¿Estás bien? ¿Es difícil? -El más difícil pero el más bonito.

-¿Es coña? -Vamos a hacerlo iguales

porque si no nos vamos a volver locas.

Pues los 90 minutos para hacer vuestra elaboración

comienzan... ¡Ya!

Lo primero que vamos a hacer es una crema pastelera

-¡Juan! -¡Dime!

-Coge las tres piñas y córtalas.

(ELENA) Yoli... -Que estoy aquí, Elena.

-Vamos a hacer el bizcocho primero. -Vale.

(ALMU) Trituramos las frambuesas.

-¡Cuando tengas la leche pesada, me picas la pared!

Si ya es difícil hacer un postre viendo la receta,

que sea de un señor de esta talla, con una pared y encima

te lo tiene que explicar José el Chunguito,

aquello puede ser... Lo veo muy complicado.

-¿Has cogido el cuchillo? (JUAN) Sí.

(JOSÉ) De sierra. -¿Cuál de sierra?

Es redondo, ¿no? -No, redondo no.

(JUAN) Hay muchos cuchillos aquí.

Juan ha cogido un cuchillo... El de pizzas.

(DAVID) El cortador de pizzas, qué grande.

(RÍE) -Tío, esto no es verdad.

-El de sierra, Juan.

-Tiene que ser este. -¿Juan?

-¿Vas bien? -¿Hay que cortarla?

-Corta lo verde. Si limpia la piña,

me conformo. Sí.

(VICKY) Gorda.

-¿Qué? -Coge la gelatina.

-Un momento. -La gelatina la tienes que meter,

cuatro hojas en un bol con agua fría.

¿Vale? -Sí.

-¡Agua fría, Ana! -¡Joder! ¡La Vicky cómo grita!

Que te oigo todo el rato a ti. -¿Qué quieres que te diga?

Tendré que hablar con mi compañera.

-No te estoy oyendo, habla un poquito más fuerte.

-Como todos chillan no me entero. -Ya, por eso.

(VICKY) ¡Dos, tres y cuatro! -Repite, repite.

-¡Muy bien! ¿Ya las tienes metidas? -Sí.

-Juan. -Dime.

-Dime. -¿Eh?

(TAMARA) ¿Juan? -Yoli, ¿cómo vas?

-Bien, estoy con la yema.

-Perfecto.

Me han parecido más difíciles tus postres que los de Edu.

Más vistosos, quizá. (RÍE)

El de Vicky... (DAVID) El de Vicky es muy visual.

Creo que el más complicado es el de Elena.

Tienes que templar el chocolate, hacer las láminas,

dominar la manga... Estoy asustado con todos.

¿Qué? -120 de harina floja.

-¿De? -De la única que tienes.

-¿De qué? Acércate.

-120 de harina. -¿De harina?

-Sí, de harina.

-El emisor está bien en mi pareja,

pero el receptor, entre que no oigo por este oído...

Voy a estar todo el programa mirando para atrás.

¿Qué?

Pero he escogido bien, me gusta. Vamos a ganar.

-¡Juan! -¡Dime!

-¿Me oyes o no me oyes? -¡Sí, un poco!

-¡Que pongas la piña en las bandejitas!

(IMITANDO) ¡Juan! (JOSÉ) ¡Juan!

-Lo estoy haciendo en olla. -¡En olla no!

-¡En una bandeja! -¡Vale, vale!

-¡Ponte los guantes, que te quemas! -Ahora me los pongo.

-La que va a liar este hombre... Qué va.

¡En daditos pequeños! ¡Cuadraditos! -Ya, ya.

-¡Tenemos 400 de nata! -¡Madre mía! Me sé la receta

de Vicky de memoria ya.

Luego la voy a hacer en mi casa, Vicky.

-Mira, vete a tomar vientos, amiga.

(RÍE)

-¿El chocolate dónde lo fundo? -Aquí. Al micro.

-Esto de hacer una elaboración que no harías jamás

en tu casa si no estuvieras en un programa como este

a mi me encanta, me pone un montón. Otra cosa es que me salga luego.

-¡Menudo ritmo! -Me he buscado a Álex

que además... ¡Es más guapo que tú, Juan!

(AVELLANEDA) Sí, hombre. -Marta, no te pongas celosa.

-Tamara, déjame que estoy trabajando.

(AVELLANEDA) Tami, coge un bol... -Juan, no te oigo nada.

-A ver por aquí. ¿Tamara?

-Por aquí muchísimo mejor. -¡Vecina!

-Totalmente, me siento así. (RÍE) Vecina.

-Como las señoras que se pasaban huevos, nosotros igual.

-Clic, clic. -¿Qué dices?

Alejados del mundanal ruido.

-¿Lo meto en el molde todo? -Golpéalo para que se extienda.

-Vale.

(JOSÉ) ¡Juan, acércate a la tabla!

¡Que te pongas aquí el oído! ¡Juan!

¡Juan, te está hablando tu hermano!

¿Sí? -¿Me contestas o no?

-Dime, ¿qué?

(JOSÉ) Que cojas la bandeja... (JUAN) Sí.

-...y pongas la piña en la bandeja. -La bandeja.

-En la bandeja. -En la bandeja, vale.

-Vale, ponla ahí. - A ver.

¿Y le echo ahí, no?

-¡En la bandeja! Pero en la bandeja negra.

La que no tiene "abujero". -Ah, en la bandeja negra.

Ya, ya, ya. Te lo querías perder.

Un desastre, un desastre.

(FÉLIX) ¿Qué tengo que hacer?

Está Félix en la maderita rogándole a Almudena algún dato.

No sabe qué hacer. "Go, go, go".

-Hacemos un merengue italiano. -¿De cuánto?

-Ocho hojas de gelatina, en hielo. -Vale.

-Madre mía, cómo está esto, Ana. -Lo tengo, Vicky.

-Venga, al molde. -De acuerdo.

-Y nos lo llevamos a congelar. -Dios santo, ¿eso qué es?

Esto es gelatina. (MARTA) Huele a quemado.

-Vamos a ver el chocolate, corre, que a lo mejor se ha quemado.

Se ha achicharrado un poco.

(YOLANDA) ¡Madre mía!

¿Qué hago con este chocolate? -Hay que tirarlo.

Se nos ha quemado el chocolate, tíralo.

-¡A tomar por saco la pandereta!

(AVELLANEDA) Cuando estés, dímelo.

(TAMARA) Ya está. -Entonces...

Trituras todo. -¿Con cuál de las máquinas?

¿Con la batidora normal? -Sí con el "brum" este.

-Con la batidora.

(RÍE) Sí, con la batidora.

Acompáñame a ver a Avellaneda. Vamos.

Mira qué bonita esta imagen.

Qué romántico todo.

Es la pareja del año. ¿Sí?

-Es la pareja perfecta,

porque eres gay, que si no... Perfecta.

-"Best friends".

Es que estamos en medio de una conversación.

El brillo de ese traje...

Se ve mejor así. No puedo, te lo juro.

Me encantaría que te lo pusieras tú un día.

A mí no me importaría.

¿Lo dices en serio? En serio.

Tienes que sacar a Pepe de este traje aburrido.

-Tienes que darle un poco de, como dices tú, sabor a la vida.

Color a la vida. Un poco también en los trajes.

Qué picor de ojos, de verdad.

Vámonos. Voy a ponerme crema solar.

-Ya, ya, ya.

El aguacate va superbien para la piel.

(JUAN) José, ¿la metes en el fuego?

-Deja los huevos. El ron. -¿Qué huevos?

-¡El ron!

Edu, acompáñame a ver este espectáculo.

Ron, y se lo echas a la piña. -Espera, espera, espérate.

-400 "milogramos".

-"Milogramos". (RÍE) Ha dicho "400 milogramos".

¡Échale canela! Espérate, va por el ron.

Que va por el ron, espérate.

400.A ver, Pepe.

Echa, echa, echa.

Eso te va a dar un pedo...

Ya está. Venga, ron. Venga, venga.

¿Dónde hay que echar esto? El ron a la piña.

¿Y la canela se la ponemos también en la bandeja del horno?

¡Sí, sí, sí! Vale.

Es que no dice nada, macho. Me está liando, tío.

Así, ¿no? Ahí, entera. Ahí va.

Entera, ¿así? Sí.

(JOSÉ) Escúchame, ahora échale la miel.

Y los clavos también.

-¿Clavos de verdad?

-Clavos que tienes ahí "pa" echarlos.

-Primero voy a echar la miel. Estos son clavos.

(JUAN) ¡José, explícame cosas! ¡Dime cosas!

-No fluye la comunicación. -No fluye.

(CANTA) Esa maldita pared que separa tu vida y la mía.

-Vamos a meterla ya. Con la mano.

Con la mano. Ahora no quema.

Luego para sacarla sí.

He metido la bandeja, ¿ahora qué tengo que meter?

-¿Cómo se abre esto?

-Está sordo, tío, está sordo.

(IMITANDO) Sordo, está sordo. ¡José!

-Que voy a hacer el merengue.

Coge la máquina roja que tienes a tus pies detrás.

-¿Qué máquina?

-¡La máquina roja! -¿Esa cuál es?

(EDU) Ánimo, Juan. Ahora el merengue.

Vámonos. Edu, ahí lo has visto ya.

(JOSÉ) ¡Juan! -No me sube a 118.

(ANA) Lo tengo, ¿lo meto al horno? (VICKY) Espérate un momento.

-¡Estoy sudando más que cuando voy a hacer spinning.

-Diez, once...

(YOLANDA) ¿El café tiene que hervir?

-Sí, tiene que hervir. Cuando llegue a hervor...

-¿Qué? -Cuando empiece a hervir.

-¿Cuando llegue a hervir qué? -Cuando empiece a hervir, Sorda,

lo dejas enfriar. (RÍE)

-Merengue italiano hecho. -Vale, estoy terminándolo.

-¿Perdona? -Espera un segundo.

-Vale.

-Ahora a montar nata. Limpia el vaso.

-Vale.

-Pon el bizcocho en una bandeja con papel de horno

y estíralo mucho.

(JOSÉ) Las claras al "robó".

-Al "robó", ¿no? -"Robó", la máquina que da vueltas.

-Oye, José, no grites tanto.

-¿Cómo? (MARTA) ¡Dice que no grite!

Le dice Vicky a no sé quién, qué valor.

-¿Cómo se levanta esto? -¿Comprendes o no?

-No te comprendo. -Si no comprendes lo llevas claro.

-Vicky, Vicky.

-80 de kikos.

-El "mezclar"... ¿El mezcal lo mezclo con el zumo de limón?

-Sí, metes la lima, el mezcal... Todo lo que tienes ahí.

-Ahora coges una manga pastelera -¿Sí?

-Vamos a llenar una manguita. -Vale.

-Me va a dar algo.

¡Ay!

-¿Cuánto tiempo en la batidora esta?

-Hala, me he "pasao", tú. -¡José!

-No te escucho.

¡Que estoy aquí! ¿Sabes? Estoy aquí. Ni caso.

(JOSÉ) "Esa pared tiene algo que no se mete la voz".

-¿Que no se mete la voz? No escucho nada, tío.

-¿Te puedes creer...? -Pero estamos cerca.

-Estamos cerca. -A lo mejor tiene "yerro".

-¿Has puesto 100 gramos de mantequilla?

-100 gramos. -¿Eh?

-Le voy a poner 100 gramos. -La mantequilla.

Madre mía.

-Qué pinta, ¿no?

-¿Qué hago con el...? ¿Qué hago con mi vida?

-Coge el almíbar y empapa el bizcocho.

Pinta el bizcocho. -Vale.

-Estoy sudando tanto que me viene fatal

que te metas conmigo. ¿Estás sudando por qué?

Porque la prueba es difícil o porque estás al lado de Vicky.

(ANA) No. Los últimos que interactuaron...

Las de la misma raza nos conocemos.

(VICKY) ¡Ana! -¿Qué, cariño?

-Saca el bizcocho.

-Se quema el bizcocho por tu culpa.

Vámonos. (ANA) Gracias, cariño.

-¿Estás libre? -Sí, sí.

-Pues vamos a la crema de mantequilla.

(ÁLEX) Recuérdame cuánta mezcla en cada cilindro. ¿300?

(MARTA) ¡300! -Perfecto, chef.

-Estoy limpiando más platos hoy que en toda mi vida.

-Juan, ¿cuánto lo has llenado? -¿Eh?

-¿Cuánto lo has llenado? -Más o menos hasta la mitad.

(GRITA)

¡Me encanta! ¡Amo la leche condensada!

¡De toda mi vida! ¡Me la comía con mi padre!

-Estoy montando esto, ¿qué más hago, reina?

¡Elena!

¿Eleni?

-Esto se está cortando. -¡Elena!

¿Se está cortando? Mala cosa, Elena.

-Bueno, a ver... -¿Qué pasa ahí?

¿La que está cortada dices? No, no.

Pensaba que está cortada pero no. Se te está montando. Bien.

Elena...

-Dejo el chocolate para lo último por si no nos diera tiempo,

por lo menos podemos presentar algo.

-Ha fallecido.

-Yo de ti iría templando el chocolate.

-Vale, gracias. -Suerte, Elena.

-Gracias. Yoli. -¿Qué?

-A por la crema pastelera, corre. -Sí.

(JUAN) No me sale esto.

¿José? -¿Qué?

-Yo no puedo hacer nada. -Un momento.

-¿Qué hago más? -Separa 185 de sake, vamos.

-Vale. -A por las perlitas de caviar.

-Vamos al bizcocho sifón de yogur. -Vale.

-60 de yogur en polvo.

-Yoli, ¿qué estás haciendo? -Creo que estoy haciendo

un postre tipo...

(RÍE NERVIOSA) Me estoy volviendo muy loca.

Tipo postre, ¿sabes? Para después de comer.

-Me voy a quedar sin voz, ¿eh? -¿Qué? No te... Espera.

-Vamos a temperar el chocolate. (GRITA) ¿Qué?

-Al baño maría a tope. Dos tabletas y media.

-¿Qué me estás contando? ¿Qué chocolate?

(MARTA) 300 gramos de chocolate de 50 por ciento.

Fundes el cacao y añades la nata. -Oído, chef.

-¡José! Estoy "perdio". -A ver.

-¿Qué tienes hecho? -No tengo "na terminao".

No llego. -¿Qué?

¿No tienes nada? -No.

-¿La piña la tienes? -No "menterao" de nada.

-¿Has sacado la piña del horno?

Lo de Juan es maravilloso.

(JUAN) No llego, yo no llego.

-¡Se me ha cortado!

-¿Ya tienes montada eso? -¿Qué montada?

Se me ha cortado. -Mira, en una manga pastelera...

-¿Pero qué crema pastelera si esto se me ha cortado?

-Como una crema de cacahuete. -¿Una crema de cacahuete?

-¿Tiene esa textura? -No.

-Llenas cuatro vasitos con el sifón hasta la mitad de lleno.

-Vale.

-Ah.

-Vicky. -¿Qué?

-¿Con el aro corto el bizcocho? -Sí.

-De acuerdo.

-He utilizado el sifón por fin. -Ah, ¿sí?

-Ha sido muy emocionante.

(YOLANDA) Yo no sé lo que estoy haciendo.

-El cierre está aquí. -Sí, cariño. Tranquila, mi amor.

Aspirantes.

Habéis consumido 60 minutos.

Os quedan solo 30, ¿oído? (YOLANDA) ¿Qué?

¡Ay, está cuajando, Eleni! -¿Cómo vas?

¿Qué pasa? -Lo he salvado, espera.

-¿Ves? Esto tiene que entrar ahí porque es el molde del bizcocho.

-Ahora relleno con la manga.

-Algo no me ha salido bien.

-¿Qué te ha pasado? -Me he equivocado de círculos.

-A ver, son solo dos rojos. El pequeño, siguiente blanco,

siguiente rojo. -Ah.

-Echa la mousse que queda.

Ana, que se nos derrite, rápido. -La mousse que queda no,

a mí me queda para dar de comer a Zamora entera.

-¡Qué bonita es esta tarta!

-¡Y 100 gramos de mantequilla! -Sí.

-Lo llevas claro. -Como tengas que ganar tú...

Madre mía de mi vida.

Juan, ¿qué tienes hecho? -Nada.

De verdad, no he hecho nada, lo siento.

-¿La piña la tienes? -La piña sí está.

Qué calor, por Dios. Madre, qué calor hace ahí.

Tus recetas son complicadas,

pero están bien explicadas y yo, que soy cazatalentos

para la escuela online... Deberías venir a un curso.

Encantado, Jordi,

cuando me invitéis, ahí voy.

-¡Madre!

Que David vaya a la escuela online, lo entiendo.

Los Chunguitos no.

Con lo limpio que lo tenía, me cago en la mar.

-Mételo a batir cuanto antes, que no se va a enfriar.

(FÉLIX) Estoy en ello.

-Ay, ¿dónde está para atemperar esto? ¿Dónde lo tenemos?

-Yoli, atemperamos el chocolate en la mesa.

(YOLANDA) Estoy atemperando.

Está claro atemperar el chocolate en un mármol o algo frío

para que se enfríe rápido. Lo de la madera de Yolanda...

La primera vez te lo dejo, pero ya te lo digo.

-No se me enfría, tía. Es increíble.

(ELENA) Yoli. -No te oigo, ¿qué?

-Cuando el chocolate esté atemperado...

-Sí. -...lo estiras.

-¿Lo tiro dónde?

Mira, no se me enfría, no sé por qué.

-Qué campeona, maricón. ¿Llevas la praliné en medio?

-Claro. -Ahora tenemos que glasear.

-Ahora lo echo todo bolita a bolita en ese aceite.

-Exacto. Aprieta la pipeta.

-¿Sí? -Apóyala en el aceite

y pum, dale. -Vale.

-Son caviares.

-No veo tu manzana. -Estoy en ello.

-Mira, es así. Corre, tiene que congelarse.

-Y ahora, Ana, a cada bote,

un poco de azul, de rojo y morado. -De acuerdo.

-Coño, me acabo de quemar.

-Ana. -¿Sí?

No sé cuánto echar.

-Si no lo sabes tú, imagínate yo. -No sé, Ana.

-Vicky da muy bien las órdenes,

lo que no tengo claro es que yo sea tan lista para recibirlas.

-Ana, ¿vamos?

-¿Vamos dónde, hija? -Hay que recoger el bizcocho.

-Chicos, chicos, cuidado. -Perdona.

-A ver si no nos lo han tirado.

-Tened cuidado, Álex, tío. -Voy, voy, voy.

-Tritúrala, tritura la piña. -Ya voy, ya voy.

-Esto es horrible. Esto es muy fuerte, tío.

(MARTA) ¡Álex, a emplatar! -A emplatar, ¡voy!

¡Juan! -Dime, hijo.

Pero, céntrate, hombre, tranquilo.

Estoy batiendo los... la...

¡Venga, hombre, tranquilo! Vamos, que lo vas a hacer.

¡Venga, hazlo!

Es muy fuerte, ¿eh? ¿Quién ha metido este pastel?

¿Cuál? -Me ha tirado lo mío.

Porque lo habrán movido.

No, no; lo han empujado. -¿Qué pasa?

¿Esto quién lo ha puesto? (YOLANDA) Yo no.

(ELENA) ¿Esto? -Sí, esto.

Esto no es mío. -Ni mío tampoco.

¿Quién ha sido? Me lo ha tirado. -Vicky.

Pues, me lo ha tirado. (YOLANDA) Dilo y ya está.

Ya estamos con el lío del abatidor.

Me has tirado mi pastel. -Yo no he tirado nada.

Has puesto esto aquí, esto estaba aquí

y me has empujado el mío para allá, estaba, totalmente, tumbado.

Hay un abatidor para todos y hay que ir con cuidado,

si está ocupado, te aguantas, haber llegado primero.

¿Está bien o no está bien? -No, lo has destrozado.

¿Sabes quién no tendrá problemas con al abatidor? Juan.

(RÍEN) Ningún problema con el abatidor.

¿Puede llevar veinticinco minutos la piña dando vueltas?

Es el batido de piña más fino que he visto en la vida.

Juan, ¿cómo llevas la prueba? -Es muy extraña.

¿Muy extraña? -Muy rara.

¿En qué has fallado? -En todo.

Pues, lo llevas claro. -Quiero ver cómo queda el tuyo.

(VICKY) El bizcocho va hacia abajo.

Vicky está desmoldando y la "mousse" está pegada.

(ANA) Esto no está. -Ya, pero no tenemos tiempo.

Me va a dar un Lomana, ¿eh?

Marta está pintando la torre de Pisa, mirad.

La tarta de Marta espectacular, visualmente,

pero no es tan complicada.

(ELENA) Yoli, ¿cómo vas con los bizcochos?

(YOLANDA) ¡Mierda, mi base!

(YOLANDA) Joder...

(ELENA) Empiezo a montar, tú ve tranquila.

(YOLANDA) Sí, cariño...

Le voy a echar el chocolate este, la mezcla de rojo, ¿vale?

Me está dando ansiedad.

No se ven los colores, pero le he echado colores, ¿eh?

¿Qué no hace bien Vicky, que está mezclando ahí...?

El problema son las temperaturas,

si no respetas las temperaturas se mezclará y saldrá un solo color.

Dime, ¿cómo va la decoración? -Da igual, "sin ton ni son".

"Sin ton ni son" estamos desde hace una hora.

Ana, coge la bandeja y ve deslizándolo, ¿vale?

Ana, ¿has podido?

¿Qué voy a poder? Si parece un cuadro de Pollock.

¡Me estoy poniendo del hígado!

(FÉLIX) Tengo perlas, tengo arena y lo otro en el abatidor, ¿qué más?

Tres hojitas verdes.

Elena, ¿cómo lo emplato?

Haz bolitas pasteleras, de dos en dos,

como los pasajeros de un tren o de un autobús.

Vale... ¡No te he entendido! ¿Cuánto nos queda?

Quince minutos, diez minutos...

Nos quedan cinco, chicas. -¡¿Cinco?!

Aspirantes, últimos cinco minutos.

(YOLANDA) ¿¡Qué!?

Cuando tengas las cuatro láminas, vete al abatidor.

¡Se me está deshaciendo! Se me ha deshecho el chocolate.

Yoli, no te rindas, ¡al abatidor!

Si es que mira, cariño. Oh, lo tuyo está perfecto, nena...

Joder, chicos... -¡Hala, tío!

Así no se puede, chicos.

Almudena, me lo han movido y se ha caído todo.

Intenta desplazarlo al plato con una espátula

y arrástralo con cuidado.

Es que se me movido ya no hay nada que hacer.

¿Vamos a por un plato? -Yo no he terminado nada.

He utilizado todas las cucharas. ¿Tienes cucharas extras?

Sí, ten.

Lo tapo con chocolate de cobertura, ¿verdad?

Sí, te lo he dicho tres veces. -Oído, chef.

Ya he terminado. -¿Ya has terminado?

Sí, hace ya dos horas. -Por lo menos, déjalo bonito.

No he entendido nada. -Juan, pon el plato bonito.

Es que, de verdad, con lo bien que lo he hecho...

(Gritos de Yolanda) -¿Cómo vas con la manga?

No se me monta la manga, no sé qué coño le pasa.

¿Cómo vas, Félix?

Fatal, porque se ha desmontado; o sea, estaba destrozado entero.

(Música de tensión)

Mira, le estoy poniendo... -Dime, Marta.

Doce arándanos... -Marchando, doce arándanos.

Está la base de totopos, al lado de la "quenelle"

hay bizcocho de nuez y en el otro lado, también.

Coge un plato para emplatar. -No tengo nada, José.

Pon el puré en un bol, al menos...

A ver cómo lo voy a poner...

Aspirantes, último minuto.

Falta un minuto, José.

Una ración generosa, Juan, que nos gusta la piña.

Lo he puesto bien, ¿eh? Esto es increíble, soy un crac.

No mires lo que he hecho, está penalizado, es una mierda.

Diez, nueve, ocho, siete, seis

cinco, cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

(Risas de Yolanda)

Me canso...

Que se sepa que hay respeto por la faena.

Por supuesto, siempre.

Yo hago un cagarro, pero con respeto.

(ELENA) Yoli, cariño...

Es una "mi...", no sé usar la manga pastelera.

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Aspirantes, el tiempo ha terminado y ha llegado el momento de la cata,

pero, antes, vamos a despedir a nuestro invitado

y a nuestro chef pastelero, David Pallàs.

Muchas gracias por acompañarnos. A vosotros.

Gracias por traer estas propuestas tan bonitas, tan maravillosas.

Tan bonitas, maravillosas y fáciles.

(RÍE)

Muchas gracias. Gracias y suerte.

Hasta luego, David.

Comienza la cata.

Elena y Yolanda, vosotras sois las primeras.

(Risas de Yolanda) ¡Uh...!

(SE PARTE DE RISA)

(ALMUDENA) Cuidado, a ver si lo tiráis.

(FÉLIX) ¿Qué ha pasado?

Perdón, perdón. -Que no se parecen.

(SE PARTEN DE RISA)

¿Teníais que hacer el mismo?

Sí. ¿En serio?

(ELENA) Perdón, no me... por favor.

(EDU) Los delantales están parejos.

(ELENA) En el momento de emplatar, le decía...

"Con la manga pastelera, de dos en dos, como en un autobús".

Y ella ha entendido dos. -Dos autobuses.

Ahora viene la risa, Yolanda...

Claro...

¿Dónde está el bizcocho?

El bizcocho es mucho más finito.

Edu, ¿dónde ves parecidos? En el autobús londinense no.

(RÍE) El otro es el descapotable, el de verano...

Vamos a probar. Estoy deseando probar.

(EDU) ¿Primero ese?

(ELENA )Eso es trampa, no puedes probar ese primero.

Si comparáis...

Siempre, estará más bueno, infinitamente.

Voy a probar una rueda, a ver si saco una rueda.

(Risas)

(YOLANDA) Está muy seco, ¿no?

Es otra cosa, no es esto.

¿Quieres probar el bueno? Es otra cosa...

Porque es tan delicado y tan sutil.

Fíjate cómo... A ver si se parece.

Qué delicadeza, cómo cruje el chocolate.

¿Igualito o no? Es otro estilo.

La comparación es odiosa, dice tantas cosas ese postre...

Al probar el tuyo es mucho más pesado,

es mucho más denso, nos falta una de las cremas...

Es un mazacote sin sabor.

Y el tuyo no tiene nombre, Yolanda, si lo vendes al peso, te hinchas.

Lógicamente, no está bien, pero...

¿Más qué? -Métete más, que me quiero ir.

¡Esto es una mierda!

Así sí te reconozco.

Pero, claro, es una mierda con arte.

Sí...

Porque la mierda... ¿Cómo defiende Yolanda la mierda?

Es la defensora de la mierda más grande que he visto.

Quédate aquí, porfi, me tratan fatal...

Cuanta más mierda hace, más grande es ella.

Gracias, compañero; o sea...

(Aplausos) Gracias.

He hecho una variedad, sobre lo que había, una variedad,

cada una a nuestra manera, la mía tiraba a zapato mallorquín.

Y la mía eran milhojas tristes.

Félix, ¿cómo ha sido seguir a Almudena?

Pues, la verdad, bastante guay.

¿Da bien las instrucciones? Súper.

Vamos a comprobarlo, ¿no?

(ALMUDENA) Miedo me da...

Bueno... más o menos...

No está mal, ¿no? (FÉLIX) No, se acercan.

Sí, pero tienen más altura.

Sí, claro que se diferencian, se diferencian.

Es un postre que no es el más complejo...

Hasta que te lo tiran del abatidor, ahí se complica.

¿Cómo que te lo tiran del abatidor?

Estaban en el abatidor y han metido otros postres,

nos los han tirado y...

¿Quién ha sido? Ha sido sin querer, seguro.

Pero ¿quién? Vicky.

¿¡Perdona?!

Vicky, que sé que lo has hecho sin querer.

Me gustaría deciros que está bien, pero no lo está.

En tu caso, la frambuesa tiene mucho protagonismo,

pero hay un bizcocho de cacahuete que ensucia todo el conjunto.

Peor, incluso, en el de Félix. La "mousse" de lichi

no está bien montada, está muy suave, está muy caída.

La frambuesa estaba fina. Pero has puesto poco alrededor.

Se ha desparramado en el abatidor. Ah, te ha pasado en el abatidor...

¿He sido yo? ¿También he sido yo? -Esta parte no estaba así.

No, en ese no.

Y no estaba así. -Yo, también...

Queda claro que lo mejor es vuestro trabajo en común,

tienen los mismos defectos, aunque la estética y el trabajo

son, más o menos, aceptables.

Si aprendimos algo aquí, en "MasterChef",

es la palabra "sabor", ¿no? Es verdad que pruebas

y se queda como... No sabes de qué está hecho.

Pequeños matices que hacen que los platos

no tengan el mismo ¡sabor...!

Bueno, al final, hemos estado muy parecidos.

Sí, entre los nuestros sí.

Pero con el otro era diferente, el otro no tenía nada que ver.

Ana, Vicky...

Los platos no se parecen, pero ellas sí.

(ANA) No me parece tan mal, aunque, dentro de un rato sí.

Son igual de feos, ahí estáis bastante equilibradas.

No sé si enseñaros el original. Me muero de ganas de verlo.

Por favor, voy a quedar fatal. (ANA) ¡Venga, hasta luego!

Pero ¿¡qué dices?!

Sí... -Vicky...

¿Me vas a echar la bronca? ¡¿Perdona!?

No te echaré la bronca, estoy espantada. ¡Vicky!

Dime tú cómo haces eso. -Dímelo tú, que sabías la receta.

¿Qué quieres, ahora una batalla? -No, no se me ocurriría.

Entre la del abatidor y tú... -No sé por qué estábamos contentas.

Vamos a probar.

Sí, estoy deseando. Qué ganas, por favor...

Joder...

Me he quedado sin habla y todo.

¿Esto qué es?

La piel. La piel de la culebra.

Creo que eso es la... la gelatina.

¿Puede ser?

(ANA) ¿Puedo probar?

Coge. ¿Te apetece, Vicky?

Sí, para ver si se me quita esto de la voz.

Claro. Me quedo sin habla.

Y yo, a ver si me quito el mal sabor de los vuestros.

(Risas de Pepe)

¿Cuál te gusta más de los tres?

El mío. El tuyo mejor, ¿verdad?

¿¡El tuyo!?

Estamos hablando, hablamos de ligas muy distintas.

Ana, ¿tú estás de broma? Esto es... ¿Sabes qué es esto?

¡Esto es la gelatina! Las hojas de gelatina que...

También, te digo una cosa... Perdona.

Quizá, no sea necesario que insistas por segunda vez.

No pasa nada, ¿qué más da?

¡Hombre! A mí me da, a mí me da.

¿Qué ha pasado? Ha faltado, sobre todo, temperatura de frío

para ejecutar un buen trabajo final.

Debía estar todo a una temperatura para que no se mezclaran.

Si no gelatinizas bien se cae, por eso no hay consistencia,

la gelatina no ha cuajado, no ha hecho su efecto.

Tienes que calentar el medio...

Espérate, Pepe, que Marta está muerta de la risa ahí detrás.

Me río porque Ana está muy tensa,

Vicky le está hablando y ni siquiera le gira la cara.

Si alguien me está diciendo por qué hecho mal las cosas

no giro la cara a otro comentario, en ningún caso.

Atiendo y, después, ya hablaré.

Te lo estás tomando muy en serio, me voy a volver a quedar sin voz.

He de decir que de sabor no me parece que esté malo,

porque conseguir esto me parece...

Pero de eso iba la prueba, claro.

Es el típico que te toca y dices: "¿Por qué me ha tocado esto...?".

Es una lástima, porque con el molde,

de haberlo hecho bien, habría quedado bien.

El molde no soportó...

La presión.

Jordi, el molde... ¡Vicky! No me vengas con chorradas.

Ana, ¿volverías a elegir a Vicky como pareja?

Di lo que te dé la gana, que yo no tengo ningún problema.

¿Repetirías?

No sé cuál sería el resultado con otra pareja,

así que, sí, la elegiría, pero yo intentaría...

"Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".

Estoy segura de que lo ha hecho sin intención,

pero me hubiese gustado que no hubiese sacado la gelatina

delante... delante de los jueces.

Ana, ¿qué te pasa?

No me gusta que las cosas salgan mal.

Estás... sufriendo la autocrítica.

Ajá...

Al ver la gelatina he pasado vergüenza,

he pensado "guau...", ¿no?

Que sufras por una gelatina, en la vida hay tantas cosas...

Estáis para aprender, es un error que puede pasar.

La verdad es la verdad, si hay gelatina la hay, da igual.

Simplemente, hubiera preferido que no levantaras la gelatina,

entre compañeros es innecesario, cuando hay un defecto tan evidente.

El resto es un proceso mío, por mi exigencia y mi carácter.

A mí me parece que no hay que darle importancia.

Si lo has dicho muy bien, lo has dicho bien, "a ti".

Ay, yo he cogido la gelatina y... -Vale, dejémoslo estar.

Yo hubiera bailado con la gelatina.

Vicky está bien que te tomas las cosas de forma positiva,

pero debes entender cuando una acción tuya

hace que un compañero no esté bien y saber pedir disculpas

o no trivializarlo, como lo quieras entender.

¡Está llorando... por una gelatina!

No lo he entendido,

eso sería demasiado, ¿sabes?

Marta y Álex.

Te ha salido precioso. -Espera a ver el original.

(ÁLEX) ¡"Oh, là, là", qué bonita!

(MARTA) Es que es muy fuerte... Igualitas.

(ELENA) La de Marta se parece.

Tú has cogido el molde que tenía para el de manzana.

Ha cogido el de los juniors. El de infantil, sí.

(VICKY) Mira, mira, mira. (ANA) ¿A ver?

(Aplausos)

(ANA) Olé. (VICKY) ¿¡Perdona!?

(MARTA) Qué ilusión.

No sé cómo me ha salido esto. (ÁLEX) Bueno, bueno.

(MARTA) ¡No está nada mal!

Está mucho mejor por dentro que por fuera.

Es el cigoto de la otra; está bien, está bien.

"El cigoto..."

Es la evolución. -Eso es, la evolución.

Quiero probar la original. Probad las vuestras.

Porque yo no había visto nada parecido a esta.

Ya que nos ponemos malos, lo hacemos todos.

Las nuestras me saben muy parecidas.

Sí. -Pero esta es otro rollo.

Como es un buen trabajo, nos pondremos tiquismiquis.

Sí, ya lo espero de ti.

El bizcocho está bien cocinado, el montaje interno está bien,

pero los problemas están por la parte de fuera,

has hecho una "ganache", que estaba muy cuajada

pero al abrirla tenemos una tarta que está... ¡muy bien, Marta!

Álex, la estética no acompaña, pero no está mal de sabor,

si la hubieses revestido bien habría una tarta digna.

De aspecto es verdad que hay una degradación, ¿no?

Pero creo que es la degradación lógica,

la información va de aquí a aquí, con una pared en medio,

se va degradando, si hay más paredes se degrada más.

Es como el juego... -El teléfono roto.

El teléfono escacharrado.

Estaba muy pendiente de ti. -Lo sé.

Era difícil hacer las elaboraciones de algo tan complicado.

-No lo has podido hacer mejor.

Puede que se me hayan cruzado los cables.

A ti no se te cruzan. -Un poco sí.

Pero ¿esto qué es, Juan? -No te he escuchado nada.

¿Qué has echado? -Lo que me dijiste.

No se parecen.

Me pongo las gafas por los daños que me producen

los trajes de Avellaneda,

pero para algunos platos me las voy a tener que poner.

Es un poco raro el plato. -Pero está exquisito.

Hay dos cosas diferentes, ¿quién tiene la culpa de esto?

Para mí, la tiene él. -Creo que la tiene él.

Él tenía la canción, la letra, ¿por qué no me lo ha dicho?

Te he dicho "100 g de almendra". -Sí, es verdad...

"100 g de azúcar", y no me hacía caso.

Estaba muy lejos y no te escuchaba.

¿Muy lejos? -Sí, estaba muy lejos.

¿A cuál se parecerá más?

A ninguno. -Creo que a ninguno.

José, tú lo has visto.

Si no se parece, la culpa es tuya.

(Risas)

Vamos, vamos, por favor... -Tiene forma de cebolla.

(VICKY) Mirad el plato, ¿eh?

(JUAN) Por favor...

No se parece en nada. -En nada.

En nada, en nada, en nada, en nada. -No, en nada.

(ELENA) Tienen los mismos colores. -Pero no la forma.

José, ¿te acuerdas del nombre del postre que tenías que hacer?

Pues... no me acuerdo, la verdad.

¡Piña colada! -Eso, piña colada.

¿Habéis probado la piña colada?

Claro, en la playa. -Claro, la piña colada fresquita.

En la tumbona. -Claro, claro.

Edu, ¿habías visto algo así?

Yo tampoco. -Ni lo voy a ver.

A no ser que me encuentre con vosotros en otro sitio.

Esto no lo verás jamás.

Lo hacemos con todos, también, con vosotros.

A ver... -A ver.

Prueba la de tu hermano. A ver.

Y yo pruebo la suya. Sí.

Yo, también.

(RÍE) Mirad...

¿Eso qué es? Parece pan.

Probad. Eso es galleta.

¿Qué tal? -Es galleta.

Qué asco.

(Risas de Yolanda)

(ANA) "Qué asco".

Pues, la tuya, macho, cógela... Madre mía...

Huy, por Dios.

Sin duda, está más buena de la Juan.

¡Hala, ¿qué pasa?!

¿Qué pasa ahora?

A los dos hermanos, esto es un desastre.

¿Estamos de acuerdo todos? Totalmente.

Me gusta vuestra actitud, que queréis superaros y aprender,

y es innegable que sois los Houdinis del programa.

¿Eso qué es?

Era un escapista.

Un chapista.

Un mago. Un chapista no.

Ah... Un escapista, que se escapaba.

¿Que se escapaba? Sí, de cosas difíciles.

Ya, ya. Vale.

A vosotros os va bien, os escapáis de la eliminación.

Que tenemos suerte.

Yo solo digo que tenéis mucho arte.

Tú, también. -Muchas gracias.

Tú, también, lo tienes.

Y poca vergüenza.

Como dices, "el que tiene vergüenza ni come ni almuerza".

Con lo que me lo he currado y me dicen que está mejor el tuyo.

Lo tuyo parece una tortilla. -Es verdad.

Te lo juro. -Tortilla española.

Eso es.

¿Qué te parece tu postre comprado con el de Avellaneda

que, además, ha sido quien te ha guiado y lo ha visto?

Lo ha hecho fenomenal, pero, la verdad,

mi ejecución al lado de la suya, ahora que lo veo, no es genial,

pero esperaré a que me lo digáis.

La estructura cambiaba un poco, pero, más o menos...

Con tantos ingredientes no me acordaba.

He intentado visualizarlo, ver dónde iba cada cosa;

aquí la bola blanca, aquí la gelatina, allí...

Es el reflejo. Cuando me muevo, ¿no?

Ponte las gafas, que, además, es mucho más sexi.

Gracias, Avellaneda.

Veamos la diferencia. Bueno...

Bueno... Es un megamix entre los dos.

Hay excesos de uno y excesos de otro.

Entre los dos apañamos uno. Hay que probar y ver el sabor.

Espera, no me lo destroces mucho, por favor.

¡Guau! Está demasiado alcohólico.

Creo que el de Tamara está más equilibrado,

es más sutil, se parece más al original.

Me gusta el aguacate, está más suave; está más clavado.

De sabor está buenísimo. Sí, está más equilibrado.

Me parece curioso, creo que es la primera vez,

en esta prueba, que pasa esto; has comunicado bien,

pero, al final, esto es un ¡viva México!

Es como si yo digo... (SIN GANAS) Viva México.

Pero mirad cuando alguien dice "viva México" con gracia.

(CON GANAS) ¡Viva México!

Esa es Tamara.

Lo has explicado tan bien, que tu alumna lo ha hecho mejor.

Hay que resaltar tu generosidad. Sí.

No has querido brillar. Ya tenía suficiente conmigo mismo.

Y ha brillado el de al lado, que tiene mérito.

Me cuesta hacer dos cosas a la vez, si tenía que comunicar y cocinar...

Pepe, te lo tienes que poner en algún momento.

Estoy superfeliz, porque, al final, me has dirigido

y que es una gozada escuchar a los jueces decir eso.

¡Por fin hemos escuchado algo bueno!

Aspirantes, la cata ha terminado y, ahora, tenemos que deliberar,

pero, antes, tenemos que despedir al gran Edu Soto.

(TODOS) ¡Que se quede, que se quede, que se quede!

¡Ole! Ha sido un placer, amigos. Mucha suerte a todos.

Gracias. -Adiós, guapos, que vaya bien.

Edu, gracias por todo. Gracias.

Volvemos a la realidad.

Pues nada, vamos a deliberar. Vamos.

Yo, como cada semana, un pasito adelante y otro atrás.

Yo he tenido mucha suerte. -¿Suerte? Estaba perfecto.

Te ha salido muy bien.

Vale. Lo tenemos, se acabó.

Qué serios, otra vez. -Sí, están muy serios.

Aspirantes, la repostería es una de las asignaturas

más difíciles, en cocina. Sí.

Aunque, somos conscientes de que para muchos era la primera vez,

el resultado ha sido un suspenso, casi, general.

Casi, general...

De la misma manera que la repostería no es lo vuestro,

parece que el compañerismo tampoco, porque no hemos visto respeto

por el trabajo de vuestros compañeros.

Voy a terminar odiando el dulce.

No me vendría nada mal, la verdad.

Todo esto viene de ahí...

Que estás estupenda, que te lo digo yo.

Juan y José...

Qué mal os habéis comunicado, siendo hermanos.

Es que era un poco gruesa la pared.

La culpa la tiene la pared.

Yo le decía "échale quinientos de esto y de lo otro..."

¿Cómo quinientos? -Quinientos gramos.

Ya, pero... no.

Ha habido dos aspirantes que han hecho dos elaboraciones,

prácticamente, perfectas. Y esos dos aspirantes son...

Marta.

Y Tamara.

Todos los oficios se empiezan desde abajo,

"con las manos en la masa", es como se aprende.

Hay tanto que aprender que me resulta fascinante.

Debo decir que una de las dos tiene más mérito que la otra

y, por tanto, es la mejor de este reto.

Y esa aspirante es...

Tamara.

Qué bien. ¡Olé!

Qué crac. -Qué guay.

Creí que nunca los escucharía decir algo como eso.

Estoy muy contenta, me lo curro muchísimo.

Mucho más de los que dicen que se lo están currando mucho,

que eres supercurrante y no lo dices.

Aspirantes, este reto ha sido un claro ejemplo

de que el nivel que teníais ya no es suficiente;

vamos a empezar a exigir alto rendimiento para continuar.

De eso trata, precisamente, la prueba por equipos.

¿Será en algún sitio deportivo?

Vamos a uno de los pueblos con más encanto de Madrid,

Navacerrada.

Su ubicación privilegiada, en plena sierra de Guadarrama,

convierte este entorno natural en único.

Pasear por las montañas o contemplar este embalse

es un regalo para los sentidos.

De hecho, algunos caminantes quedan tan hipnotizados

que acaban perdiendo la orientación.

¡Pepe!

Es que no sé bien dónde es, ¿dónde estarán?

¡Jordi!

Vaya marrón. Sí, ya lo sé.

¡Ayuda! Samantha se ha perdido en la montaña.

Es superimportante, debemos empezar una prueba.

Tranquilos, nos encargamos.

(Alarma)

Salida de montaña, salida de montaña.

(Alarma) Se ha perdido Samantha.

¡Pepe! ¡Jordi!

No sé dónde están. ¡Ya no puedo más!

Me voy a sentar aquí...

Salimos.

Vamos a ver el sitio.

(GRITA) ¡Aquí, para! ¡¡Eh, que estoy aquí!!

La hemos localizado.

Comienza a bajar.

(GRITA CONTENTA)

(RÍE EUFÓRICA)

¡Esto me encanta!

¡Vaya gozada!

Samantha...

(GRITA CONTENTA)

Ay, la Sami. ¡Ven aquí, bonita!

¿Qué te ha pasado? ¿Que te has perdido...?

Después de la que has liado, debemos darles de comer.

Sí. ¿Y los aspirantes dónde están?

Entretenidos.

¿Saben algo? No.

¿Vamos a currar? Venga.

Vamos. Vámonos...

Joder, de verdad...

(ELENA) ¿Dónde estamos? (JUAN) ¿Esto qué es, tío?

Juan, ¿qué harías en el campo?

Cazar algo para comer. -O comer mosquitos.

Tenemos que cocinar algo. -Pues, cucarachas.

¿Cucarachas? ¿Os gustan? A la plancha.

(Gritos sorprendidos) ¿Y esto?

(ELENA) Ay, los bomberos. ¡Nos vamos a subir ahí! ¡Vamos!

(JUAN) ¡Los bomberos!

(ALMUDENA) Qué guay, hala... Pero ¡qué fuerte!

(ELENA) Vamos las valientes. (AVELLANEDA) Sí.

(GRITAN CONTENTOS) (MARTA) ¡Nos vamos!

(FÉLIX) Vamos, equipo.

(JUAN) Soy un bombero... (JOSÉ) Que apago el fuego.

(AMBOS) # Ay, que apago el fuego.#

(TAMARA) Se juegan la vida todos los días y venimos a cocinar.

(ALMUDENA) Igual les creamos una indigestión.

(ÁLEX) Vamos, chavales.

(YOLANDA) Qué maravilla.

Me ha parecido esta llegada en el camión de bomberos, brutal.

Es una pasada. Este programa está lleno de sorpresas.

(MARTA) ¡Hala, un helicóptero!

(AVELLANEDA) Qué pasote. (MARTA) Cómo mola.

(ANA) Pero ¿qué es este momento?

(JOSÉ) Esto es flipante.

Pensaba que estaríais vestidos de bomberos.

Aspirantes, estamos en el parque de bomberos de Navacerrada,

que es la base de operaciones de los GERA,

Grupo Especial de Rescate en Altura.

(TODOS SORPRENDIDOS) ¡Oh!

Nos gustan los rescaten. -Nos gusta que nos rescaten.

Hemos elegido este escenario para la pruebas por equipos,

porque queremos hacer un homenaje por todo lo alto.

Muy bien.

En los 52 años que llevan actuando los bomberos de Madrid

han realizado más de 700 000 intervenciones.

Madre mía.

¡Ole!

Hace escasas horas me decían

que me había librado de un incendio en mi casa,

que me pone los pelos de punta, y estar aquí me parece...

Como de coña.

Competiréis divididos en dos equipos.

Tamara, Marta, por haber sido las mejores de la otra prueba,

os corresponde ser las capitanas.

Elegiréis alternativamente con quién queréis trabajar,

pero, atención, porque lo haréis en negativo.

Vale. Es decir, tendréis que confesar

con qué aspirantes no queréis trabajar y por qué.

Es la primera vez que saldré escogida.

(RÍEN)

Tamara, te corresponde a ti empezar a descartar.

No quiero trabajar con Félix, sé que quieres estar con Marta.

(YOLANDA) Tú sí que sabes. Qué señora de los pies a la cabeza.

(VICKY) ¡Ole!

No quiero trabajar con Avellaneda porque ellos no se pueden separar.

Gracias.

Y hay rencor, hay rencor de la otra prueba.

No quiero trabajar con Ana, porque tiene un carácter muy fuerte

y no sé si aceptará mi capitanía.

¿Estás contenta, Marta? -Muchísimo.

Qué bien, cariño.

Yo no quiero a Yolanda, porque se "atabala" un poco

y... y prefiero que la tenga Tamara.

No pasa nada, no nos íbamos a enfadar.

No quiero a Almu, no me gusta cómo corta los pepinos.

(RÍEN)

Es una razón muy lógica, Tamara.

Elena, por la última prueba que han hecho.

Huy, no estaba tan mal. -El chocolate no estaba bien.

No quiero trabajar con Vicky, pero me encanta,

porque este equipo tiene mucho carácter

y creo que será más difícil de coordinar.

Tamara, estás de suerte, que no puedo hablar.

Marta, ¿a quién le regalas a Tamara?

Le regalo a Juan. (YOLANDA) No, gracias.

Mejor. Tamara, tu última elección.

¿Con quién no quieres trabajar, Álex o José?

-Álex no... -Creo que es difícil separarlos,

pero creo que Álex nos vendría bien en el equipo.

Queda Álex para el equipo de Tamara.

Estamos separados. -Separados.

Esto es... vamos... -El divorcio.

El divorcio, tú. -No...

Juan y yo debemos estar juntos, porque nos damos fuerza.

Claro, si no, lo hacemos muy mal.

Lo hacemos muy mal. -Mal.

Capitanas, sabéis que "MasterChef" es imprevisible...

Tamara, por haber sido la mejor de la otra prueba,

este es tu privilegio...

Puedes robarle a Marta el aspirante que más potente tenga en su equipo

y entregarle a cambio el más débil del tuyo.

¡Hala! -¿En serio?

Siempre hay un regalito. -¿Me queréis hundir?

Me quedo con José, que me canta y trabaja bien con su hermano.

Está adjudicado.

Tamara, debes soltar a otro.

Vale, voy a devolver a Elena porque quiero estar con Yolanda.

Gracias. -Como a Yolanda no la escogen...

Claro... Ibas bien hasta que me has abaratado, Tamara.

Si es por amor.

Siempre me dejan para la última, la morralla, lo que nadie quiere,

pero... me importa una breva, ¿eh?

Pienso que el suquet de pescado

se hace con lo que nadie quiere del pescado...

El menú de hoy está compuesto por cuatro platos y consiste en...

Un entrante.

Qué bueno. -Bueno, bueno.

Qué rico.

Un primero.

Si estoy en vuestro equipo, no recomiendo el atún.

Un segundo.

Ay, qué rico.

Y, para terminar, un postre.

Qué maravilla. -¡Guau!

Marta, por haber sido la segunda mejor en el reto anterior,

puedes elegir qué dos platos queréis cocinar.

¿Elegir?

Los platos azules, el carpacho y el pollo;

o los platos rojos, la fideuá y el helado.

El azul. -El carpacho.

He deshuesado muchos pollos. -Y yo.

Vale, el equipo Azul.

Por lo tanto, Tamara, hacéis los platos del equipo Rojo,

la fideuá y el postre. ¿Contenta? Sí, contenta.

Me alegro de que estés contenta, porque, atención, aspirantes,

cocinaréis para cien bomberos de la comunidad de Madrid.

(Gritos alegres)

Aspirantes, os adelanto que hoy no va a haber "self service",

como la semana pasada. Fenomenal.

Vais a tener que emplatar, una a una, las cien raciones.

Ya veréis qué bracitos se os van a poner.

Mira. -Estamos preparadísimos.

Vais a hacer mucho brazo

y vamos a tener el comedor lleno de cachas.

¡Guau!

¿Alguna quiere que le haga "casting" de bomberos?

(RÍEN) Que estás casada.

Qué tiene que ver. La única que ha levantado el brazo.

Son unas sosas...

¿Qué tipo de bombero te gusta?

Me gusta que sea alto, morenito, barbita de dos días...

Tipo Juan. -Claro.

Bueno, José, más.

Se ha enamorado de José. -Lo dice mucho.

Se ha enamorado de José. -Lo dice mucho.

Le caigo bien. -¿Y no hay bomberas?

Juan, ¿quieres una bombera?

Seguro que sí. Vamos a buscarla.

No te me desconcentres, ¿eh?

Focaliza en el plato. -Céntrate en la fideuá.

Vale. -En la fideuá y en el postre.

Si hay bomberas, mejor. Eso lo veremos luego, ¿te parece?

Vale, vale, vale.

Disponéis de 150 minutos para hacer las cien raciones de cada plato.

El mejor aspirante de la prueba ganará cuatro mil euros,

que podrá donar a la ONG que elija.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Aspirantes, ¿listos para prenderle fuego a los fogones?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Coged vuestros delantales y corriendo a por ingredientes

en tres, dos, uno. ¡Ya!

(MARTA) El de capitana.

Vamos. Vamos, vamos.

(YOLANDA) Vamos, tengo unos nervios que me cago viva.

(Risas)

Vamos. -Vamos, vamos.

Vamos, vamos, vamos.

Vamos, "celebrities". Hola.

Vamos, capi. -Venga, capi.

Deja la verdurita ahí. -Vale.

Aspirantes, como queremos que saquéis a relucir

el bombero valiente que lleváis dentro,

trabajaréis como lo hacen ellos. A ciegas.

Por relevos.

¿Por relevos?

Durante todo el cocinado tiene que haber dos aspirantes,

de cada equipo, sentados en los banquillos.

Seréis vosotras, capitanas, quienes decidiréis

cuándo y por quién ir cambiándoles.

(VICKY) Marta, ve sentando a la que no sepa hacerlo.

Marta, ¿qué dos aspirantes de tu equipo inauguran banquillo?

Vicky y Elena. Fenomenal.

Equipo Azul, preparaos, porque los 150 minutos de cocinado

empiezan en tres, dos, uno. ¡A cocinar!

Chicos, vamos. -Vamos, venga.

Pero están empezando ya. -Bueno...

Empiezan con el entrante. -Empiezan un poco antes.

Y nosotros tenemos quince más.

En el banquillo... -¿Qué hacemos aquí?

Nada. -No entiendo qué hacemos aquí.

Yo tampoco. Madre de mi vida y de mi corazón.

Félix, ¿qué tal la carne? ¿Hay mucha?

No, nada, tranquila.

Es solo limpiarla bien de grasa, tiene una capa potente.

Para su primer plato el equipo Azul

tiene que pulir y congelar el lomo de vaca

para cortarlo, después, en láminas muy finas.

Chicos, tengo restos de carne, no sé si os interesa para el fondo.

No, porque es de pollo, tío. -Ah, pues chimpún.

-¿Te preparo una olla con aceite para ir sofriendo?

-Sí, quitamos la pechuga y ya lo ponemos entero.

-Marta, los muslos no los quiero, quiero los huesos.

-Se puede echar igual, Vicky. -Los huesos solo.

-Bueno, a ver cuando vengan los chefs qué dicen.

-Venga. -Huy, huy, huy.

-Yo no echaría ya más pollo.

-Perfecto, pues sacamos las pechugas,

mira qué bonitas. -Dejo aquí las pechugas.

Para su segundo plato, el equipo azul hará un buen fondo

con los huesos y carcasas de pollo. Una vez reducido

obtendrán la salsa que acompañará las pechugas.

Ana Milán en primera posición cortando zanahorias.

-A tope, Vicky, cállate un rato, maricón.

-Queréis que me calle, pero no puedo, queréis matarme

pasito a pasito. -En la otra edición

había también un personaje así que no callaba.

-La Dell' Atte. -No, la Dell'Atte, no.

-Pero yo podría levantarme ya. -No, que te penalizan.

-Es que yo quiero... Me tengo que levantar de aquí.

-¿Cómo están esas ganas, Chunguitos?

-Muy bien. -Mira cómo estamos, mira.

-Vamos ahí, sí, señor. -Tú con la espalda y eso

es mejor que descanses. -Claro.

-Vale, entonces, ya tenemos un animador oficial.

-Uno ya puede descansar bien. -Tamara Falcó,

quiero decirte algo desde aquí. -O sea, ¿no estaba afónica?

-Me encanta tu sutilidad: "¿No estaba afónica?"

-La semana que viene te salvaremos Elena y yo

de la eliminatoria. -Cállate un mes, venga.

-Gracias. -La salvas de una eliminatoria

como la salvaste y ahora te ponen en otro equipo.

No hagáis caso, son las del equipo contrario.

-Así no se paga a las amigas y a las compañeras.

El mito de los bomberos, ¿es verdad, os ponen los bomberos?

-Sí, sí, el uniforme. -Jordi cuando se puso el otro día

la chaquetita de chef. -Sí, pero de chef no me pone tanto,

me pone bombero. Equipo rojo, ha llegado

vuestro turno. Tamara, qué dos aspirantes

mandas al banquillo y por qué. Mando a Juan y Yolanda

se sacrificó un ratito, es muy rápida

y luego, lo hará más rápido. (RÍE)

Pues el cocinado por relevos empieza en tres, dos, uno...

Caña. Vamos, vamos, vamos, chicos.

-Estás como castigada, pobre. -No, estoy superbién

no te creas que me parece mucho castigo.

-Necesito un bombero para que me lleve esto, pesa tela.

(RÍEN) Qué gusto esto.

Aquí se pondrán todos supercachas con esto.

Para el postre el equipo rojo mezclará todos los ingredientes

del helado y dejarlo enfriar cuanto antes.

Vamos. -A ver.

Después podrán seguir con las otras elaboraciones,

el bizcocho integral y la sopa de fresones.

Ahora necesito un bombero, ponerlo aquí y que menee esto

porque madre mía.

(YOLANDA) ¿Eh, sí?

Menudos rapes grandes hay aquí, no son lo más bonito del mundo.

José. ¿te gusta mi compañera?

-Está guapo, está guapo, está guapo.

-No son los pescados más bonitos que hay, pero dan un saborcito

al fumet rico, rico, rico.

El equipo rojo tendrá que hacer

un buen fumet con verduras y cabezas de rape

para darle sabor a su primer plato, fideuá de bonito.

Lo tenemos. -¿Lo tienes ya?

-Juan, cántanos algo. -Cántanos algo, eso.

-Que necesito ir moviendo esto con ritmo, si no, me da bajón.

(CANTA) #Carmen, Carmen, voy a tener que emborracharme

#Carmen, Carmen, Carmen

porque si no, nunca voy a hablarte.#

Ole, ole. -Ole, ole.

-Ole. -Esas cabecitas de rape al horno.

-Venga, con marcha, con marcha.

Pepe, Jordi, en esta bolsa hay dos bomberitos,

uno rojo y uno azul, así de sencillo.

Manguerita, mete la mano. Vamos, mangueritas.

Vale. Vamos, vamos.

Tachán. ¡El azul!

Azul. ¿A ver?

Bomberito rojo. Así que tú, Jordi,

irás con el equipo rojo y tú, Pepe, irás con el azul.

Vas de azul, vas de rojo, todos contentos.

Equipazo. ¡Bien!

Equipazo, me gusta.

Vámonos. -Rápido, rápido.

-Félix, cómo vas. -Bien.

-Vamos, dale, dale. -Voy.

-Necesito que alguien se cambie conmigo

por lo que sea porque tengo la mano muerta.

-Vale, cambiamos a ella con Elena que corta muy rápido.

Venga, cambiamos. -Estás pelando solo, ¿no?

Y cortando. -No, solo pelando, son las "baby".

Se quedó la mano medio muerta.

-¿Sí? -Claro, de...

Me queda un trozo de limpiar. -Hay que pelar mucha verdura.

-No te agobies, Marta, tenemos tiempo.

-Es que tengo un cacao en la cabeza...

-Relájate, hombre. -Sí, ya te lo digo

a cortar verduras todos como si no hubiera un mañana.

-Mira, eres capitana, todos nos ayudamos.

no te agobies. -Elena, necesito manos,

¿dónde está la leche y la nata? ¿Cómo va este equipo azul?

Aquí, sazonando. -Mueve, mueve y a la nevera.

Pero, bueno, ¿ya das órdenes? ¿No tenemos un capitán?

No me lo creo. Pero, bueno, Ana, qué te gusta mandar.

No. Mandas más que los que mandan.

No. Qué pasa, Martita.

Qué estrés de prueba. ¿Qué tal?

Voy a hacer la crema de parmesano. Corramos, venga,

¿por dónde empezamos? El carpacho veo que estás feliz.

Ya está acabándolo para congelarlo.

Eso ya tenía que estar metido en el frío.

Solo me queda este trozo. Mete rápido, vale.

El fondo me interesa mucho de los pollos.

Está aquí. ¿Está aquí, esto qué es?

La carcasa. Madre mía.

Pero huele muy bien.

Sí, claro, pero estamos en medio del campo.

Ya veo aquí pequeños fallos. Dímelos que los corrijo.

Hay mucha grasa y hay trozos demasiado gordos

de pollo y deben ser más pequeños para que dore todo bien.

Claro, ya lo decía yo. Madre mía.

Si ya empezamos así... Pensaba que el fondo

lo teníamos bien. -¿Necesitas algo, Marta?

-Marta, te he dicho que eran los huesos solo.

cortitos, pequeños, tostados, tostados.

No el pollo entero echado.

-No sabía que era tan difícil todo, estoy desbordada.

-Para una cosa que hago bien en la vida.

-Que no es callarte, ¿no? -No, callarme, no.

-Callarte, no, se te da fatal.

-Tengo que morirme, pero 10 o 12 veces.

-Venga, vamos a por ello. -El rockeo.

Ahí estamos. -Ostras, es un pequeño tiburón.

-Vamos. -Vamos, vamos.

-El primer lomito de bonito. -Yo hice antes una película

del "Equipo A" y yo era como M.A.

-¿Hiciste una película del "Equipo A"?

-Sí, "El Equipo A". ¿Salías en "El Equipo A"?

-No, pero aquí, en España.

-¿Qué dices? -De verdad.

-Dice que ha hecho una peli del "Equipo A".

-Mira, tenía mi pelo con un montón de pelo

me cortaron el pelo y decían: "Es del Equipo A, el M.A."

-¡Chicos, relevo! -Relevo.

-Vente aquí, Yolanda. -Vale, venga, va.

-José, relevo. -Venga, venga, va.

-Venga, vamos. -Venga, chicos.

A ver, la olla exprés. -La olla exprés

la ponemos aquí y ya tenemos el caldito.

¿Cómo está el equipo rojo? Bien.

¿Sabes por qué vengo a verte? Lo estoy haciendo mal.

No, porque me enteré de un secreto.

(RIENDO) A ver, a ver qué secreto.

Sé que lo del uniforme de bombero a ti como que no te hace mucho.

¿A mí no me hace mucho? No, que lo que de verdad te gusta

y dices: "Qué sexy es", es la chaquetilla de cocinero.

Esto no lo sabía. Pepe, solo he dicho

que el uniforme es atractivo.

Al ver a Jordi pensé: "Qué atractivo".

Ah, si te ponen más las chaquetillas blancas,

yo te mando a Jordi y le digo que venga con chaquetilla, ¿vale?

Pepe, menuda guasa. Tamara, ¿cómo llevas el pimiento?

(TAMARA RÍE)

-Esa capi, cómo me gusta verte capitanear.

(TAMARA) Madre mía. Bueno, viene Rambo chef.

¿No tienes nada más que hacer que estar con la capitana?

Supervisando un poco porque como tardas en venir.

Llamas a incordiar, supervisar. No, preguntaba por la cebolla.

Sí. ¿Cuánta cebolla ibas a echar?

¿Te molesta? No, decía que te pondrías

una chaquetilla. Venga, vete, vete.

¿Me cuidas a Tamara entonces? Por supuesto.

Me voy tranquilo. Tamara, adiós.

O sea, te gustan las chaquetitas. Me gustan los uniformes

y tú con chaquetilla estás muy guapo, sí.

Eso lo sabes. ¿Sabes lo que me gusta, Tamara?

¿Qué te gusta? Ganar.

Pues en eso estamos de acuerdo. ¿Sabes lo que quiere decir?

Que si no vamos bien, me voy a poner la chaquetilla

y no sé si te gustará. Tienes una cosa que es maravillosa

que eres tranquila, relajada, dulce.

Pero tengo que ser más... Sí, ¿has levantado la voz

alguna vez en tu vida? Sí.

¿Cómo? Así...

(RÍEN)

No, por ejemplo... Sí que la he levantado.

Te pongo un ejemplo práctico, ¿qué hace Avellaneda?

¿Se lo puedes preguntar con caña?

Sí, Avellaneda, ¿qué estás haciendo?

No, no, no. ¿No? No lo estoy haciendo bien.

El tono es lo que veo suave. ¿Más suave, o sea, más fuerte?

Te pongo una meta que tienes que alcanzar.

Avellaneda, ¿cómo andan esos huevos?

Están felices con la miel el azúcar.

Es verdad, están superfelices. Entre el tonito de voz,

los huevos felices de Avellaneda, esto es la leche.

Venga, huevos felices, dale cera.

Eso no es chillar, Tamara,

¿eso qué es? Eso es un mojón.

-Vamos, equipo azul. -Vamos, vamos.

-Marta, pollo listo. -Muy bien, nena.

-Marta, yo estoy. -¿Quieres descansar?

Vicky, entra en lugar de Almudena.

-Patatas también hay que cortar. -Dame, dame.

Patatas, ¿qué hago? -Hay que pelar patatas.

Estoy llena de pollos.

-Marta, esto tenía que estar quemado,

amor, quemado. -¿El aceite?

-No, todo, el pollo negro, la verdura oscura.

-¿Quieres coger otra olla y quemamos un poquito?

-Voy a hacerlo. -Y lo mezclamos con esto, ¿vale?

-Cállate. -Vamos, Vicky.

-Mira, coge la carcasa de allí. -Calla.

-Y coges este caldo cuando esté negro.

-Tú, tranquila. -¿Te parece?

-Vale, pero no me cambies por nadie ahora.

-No. No quiero ser capitana más. -Niña, vamos.

-Esto es una pesadilla, no sabía que era tan difícil

con los relevos. -Marta.

-Termina el parmesano y lo reservas,

no lo reserves en frío y así fundirá mejor.

-Lo he echado ya a la leche. -¿Lo echaste ya? Fenomenal.

-Vale, ¿queréis meter esto en los biberones y salgo y cojo...?

-Venga, y con perspectiva.

Dale, dale, quién lo hace. -Ana, llevas mucho sentada.

-Vamos. -Descansa un poco, venga,

y aclárate la cabeza. -Me estoy mareando.

-Siéntate. -¿Sabes cuando miras al sol

que luego te quemas el ojo? -Oye, que se marea, cuidado.

Respira por la nariz. -Marta, relájate, hombre.

-¿Qué pasa? -Ahora no te agobies.

-Marta, qué te pasa. -Tranquila, relaja la tensión,

esto es un juego. -No, tú, sigue, me quedo yo.

Me quedo yo. (LLORANDO) No veo por este ojo.

-Venga, venga. -Dadle un poco de sal.

-Marta, es un juego. -Levántate, levántate.

-Marta, vámonos. -Un momento, que no veo nada

de este ojo, me dio como cuando miras al sol

y no puedes ver. -Dadle algo, por favor.

-O sea, no veo nada en este ojo. -Es ansiedad, vete para allá.

-Marta, recupera. -Es ansiedad, es ansiedad.

-En serio, podemos tomarnos esto tan en serio, chicos.

-Ah. -Almudena.

-Dime. -Desde ahí que lo ves todo claro,

organiza tú. -Vale, chicos, hagamos un repaso,

el carpacho. -Carpacho congelado.

-OK, el cremoso de parmesano, OK.

Champiñones hay que triturarlo. -Estoy yo con el champiñón.

-Perfecto. -Corto las alcaparras y anchoas.

-Sí. -Tranquila, Ana, que lo sacamos.

-Hola. -Cómo te encuentras.

-Bien. -¿Sí, amor?

Ahora desde la calma. -Es que perdido la visión del ojo.

-Tranquila. -Rollo no veía nada.

-Ya. -Me asusté horrible.

-Tranquila, tranquila, ya me gustaría

que empezáramos ya con la patata que hay que cocerla, lascarla,

son tres kilos de patata. -Vale, hay que cocer la patata.

-Voy, voy, ¿quieres relevo para tu crema de patatas?

-Sí, entra tú. -Voy, quédate ahí.

-Me he quedado ciega de un ojo.

Esta prueba pata mí es, de todas, la peor,

o sea, me encuentro desbordada,

perdida, descolocada, fatal.

(TOCA LA GUITARRA)

Eh.

Hombre, así me gusta más hacer esto.

(CANTAN) #Sarandonga, nos vamos a comer.

#Sarandonga, un arroz con bacalao.#

Ole. Qué hago con vosotros.

Estamos animando al equipo. ¿Te trajiste la guitarra

para cantar durante el cocinado? Hay que animar.

Aquí, qué pasa,¿ que la capitana no os deja cocinar?

Sí, ahora nos relevamos. Estáis de descanso.

Claro, ahora vamos. -Ahora digo que me deje.

Pues, ala, vamos.

Vámonos. Ole, ole.

Ole, guapetona. -Ole.

(TOCAN LA GUITARRA) Vámonos.

Ole, ole.

Avellaneda, ¿te veo encargado del postre 100% tú, solo tú?

Sí, el helado ya está en el abatidor.

¿Esto qué es? La miel con el azúcar,

con los huevos, ahora estoy tamizando

poniendo el limón y todos los sólidos

y estoy derritiendo la mantequilla al baño María.

Cuando juntes todo lo metes al horno.

Sí, con el papel sulfurizado y empiezo con la crema de fresones.

El postre es matemática pura, no quiero la líes,

hazlo bien, que esté bonito, bien presentado

que los bomberos... Que se queden satisfechos.

Y además, el postre es lo más dulce.

Hoy me está gustando. Bueno, a cocinar.

No te desconcentres con los bomberos que te veo.

Me desconcentras tú. Os dejo.

Avellaneda, ¿cómo van tus huevos? (AVELLANEDA RIENDO) Felices.

Equipo azul, equipo rojo Sí.

Acabáis de consumir la primera hora de cocinado.

Eso significa que en 50 minutos empiezan a salir platos.

Vale. -No vamos tan mal.

¡¿Oído?! (TODOS) ¡Sí, chef!

Me voy, pero, por favor, corred. ¡Vicky, Vicky!

-¿Quién está hablando? -¿Qué estás haciendo?

-Vicky, contesta. -Vicky.

-Qué, perdón. -Vicky, ¿estás con el caldo?

Tienes dos minutos para terminar ese caldo.

-Claro. -No te dará tiempo.

-Sí da. -Reduzcamos ese caldo ya.

Empezad a reducir ese caldo.

-El otro lleva reduciéndose una hora.

Es que necesito las manos del caldo,

se está haciendo un caldo que no está igual de bueno,

pero tengo un caldo para hacer una crema

con la de los champiñones. -Qué habla.

-Eres el jefe, puedes dar una orden.

Eres el capitán, si lo tienes claro, da una orden.

-O sea, Vicky, en dos minutos acaba esa elaboración

porque ya tengo el caldo hecho.

-Marta, no grites que te viniste arriba

después del ataque. -Yo te quiero, lo sabes,

pero eres un poco la Antonia Dell'Atte de la edición.

-Vicky, se te acabó el minuto. -No me dejan ponerle nada.

-La madre que la parió, Vicky, ya, ya, Vicky, venga,

déjame entrar, Vicky. Vicky, ya, por favor.

-Marta, te van a penalizar.

-No, es que le estoy diciendo que salga.

-Ve para atrás, Vicky, haz caso a la capitana, por favor.

-¡Vicky, fuera! -¡Vicky, fuera de cocinas ya!

-Venga, vamos. -Venga, Vicky, dame la manita.

-Marta piensa que yo hago lo que me da la gana,

pues sí, hoy lo he hecho por eso me decía: "¡Ven, ven¡"

Me entraba por uno y me sale por otro

y por eso soy Antonia Dell'Atte.

Venga, chicos.

-Esto es donde está la esencia de la fideuá.

Ya empezamos a hacer el fumet, a la de tres, ¿vale?

-Vale, ¿tú puedes solo? -Pues, soy un proyecto de hombre,

algún día lo seré, pero...

Un poquito solo. -Más, más.

Más. -Tú puedes, tú puedes.

-Ahí, con arte. -Ahí lo tenemos

tapando las espinas, creo que estoy ya llega.

-Sí, yo creo que sí.

-Ya está la fideuá, ya está.

(CANTAN) #Ya está la "fideué". La "fideué" ya está.

#Ya está la "fideué". Ya está la "fideué", ya está.

#Ya está la "fideué", ya está. Ya está la "fideué", ya está.#

Ya están los tomates. -Ya tengo los bizcochos, ¿vale?

Voy para el horno.

(CANTAN) #Ya está la ensalada, ya está.

#Ya está la ensalada.

#Ya está la ensalada, ya está. Ya está la ensalada.#

No me hacía falta para nada, en el banquillo y nada.

Ojalá hubiera banquillo en todos los sitios.

-¿Perdona? -Ojalá lo hubiera.

-Perdona, Juan. -Banquillo en todos los sitios.

-Ay, Señor.

-Vamos, vamos, vamos. -Este caldo lo echamos aquí colado.

-No, mi amor, será mejor echar esto aquí que todo esto aquí.

-Ya sale. -No, se está reduciendo,

si no, esto sabe a vinazo, Marta, tranquila, cariño.

-Hasta que no reduzca el vino no se puede echar,

si no, estará alcohólico perdido.

Alcohólicos ya estamos nosotros. Equipo azul, cómo vamos.

Bueno, vamos, vamos a hacer la salsa

del champiñón. Faltan menos de 50 minutos

para que salga el carpacho, no tenemos ni una lámina

todavía cortada, hay que emplatar ya, por favor.

Venga, Félix, entra. -Vale.

Vámonos, Félix. Voy.

Dame una tira de platos.

Ponte aquí. Cortas. Y lo cojo.

Y vas poniendo, directamente, aquí ya y ya vamos ordenando aquí.

Vale. Equipo azul,

me preocupa mucho el carpacho, yo veo que no lo servimos hoy,

esto lo servimos mañana. No, no, sale hoy, Pepe.

Pues volad.

Me cago en la mar salada.

(AMBOS) Relevo, relevo, queremos relevo

No nos hacen caso. -¡Relevo!

-Ni caso. -Nada.

-Pues nada. -¿Os queréis poner con el pescado?

-No, el pescado no es lo mío, lo mío es cortar cebolla.

-Tamara, empiezo con la última elaboración del postre.

-Fenomenal. -Bueno, qué pasa.

¡Relevo! -José, relevo, vente.

Juan, descansa un ratito. -Voy para allá,

qué quieres que haga yo. -Corta los rabillos.

-Vale, yo lo corto. -Este, este y ya está.

¿Cómo va esto, capitana? Va.

Va lento, hay que freír el fideo para la fideuá.

Sí. Venga, venga.

Ahí vamos, picando como un cohete, venga.

Veo que el equipo azul con el carpacho va retrasadito,

sería bueno tenerlo avanzado. Venga, os doy prisita

porque os veo relajaditas. Mira, pum, pum.

Vale. ¿Vale?

Vale, pero... Pero, Tamara,

si no meneamos este fideo, ¿sabes qué pasará?

Que se quema. Claro.

Tami, Tamara, necesito que me hagas relevo.

-José, relevo con Juan, que necesita mirar el postre.

Joder, Tamara está en modo cachondeito,

está en modo relajada. No, lo que no se puede tampoco...

¿Sabes lo que no se puede? Hacer esperar a los comensales.

¿Vale? Perder la prueba, no terminar las tareas

y en modo casita no lo haremos. Bien, vale.

De verdad, al equipo hay que decirle:

¡Venga, equipo, con garra y caña! Venga, equipo, con garra y caña.

¿Eso es garra y caña? ¡Venga, equipo, con garra y caña!

¡Por fin escuché a Tamara alzar la voz!

Señoritas, las dejo que vayan ejecutando.

Vale, gracias. -Es que quiero ganar, tía.

-Que vamos a ganar, vamos a ganar, tranquila.

-Tú, visualiza, visualiza. -Llevo visualizando

desde que empecé. (RÍEN)

Pues lo haces fatal, de momento. -¿Cuántos llevamos?

-Nada, 40, 20. -Ole, tú, Félix, ole, tú.

-Vamos a ver, y nosotras dos aquí

de reina madre. -Yo más reina que madre te diré.

-Bueno, yo madre y reina. (RÍEN)

Yo quiero entrar a trabajar. -¿Tú?

-No has provocado ningún convencimiento.

-No valgo para estar aquí sentada, pero para esta de pie tampoco.

(RÍE A CARCAJADAS)

Hay que marcar el pollo. A ti, venga, la que me digáis.

-Vámonos. -Mira, tic, tic, tic.

-Corre, corre, pim, pam, pim, pam.

-Como que pim, pam, que no me dejas salir,

que llevas todo el día dejándome en esta silla.

No, no, no me dejas salir porque no confías nada en mí o qué.

Aspirantes. (TODOS) Sí, chef.

No podíamos hacer un homenaje como este y no invitar

a nuestro bombero preferido,

así que, preparaos para recibir a Dani,

aspirante de la sexta edición de "MasterChef".

¡Bravo! Dani, bienvenido.

Hola, hola. Qué honor.

Pepito, qué tal. Qué tal.

¿Cómo estáis? Bien.

Dadle duro, dadle duro ahí. Bueno, Dani, ¿sigues cocinando?

¿Cómo te va la vida? Mi profesión es bombero

como todos saben, pero intento compaginarlo

con la cocina, intento hacer el "food truck"

y, bueno, intento hacer cositas. Te veo lesionado, ¿qué te pasó?

Esquiando que me rompí el ligamento cruzado.

Cocinando no, ¿verdad? No, no me pilló cocinando.

¿Me acompañas? Te agarro para que no te caigas.

No, no. Almu, ese engrudo,

¿crees que pasará por el sifón? No, le meteré nata.

(DANI) ¿Es espuma de patata? Sí, pero debe ser más ligera

si no, no sale. ¿Meto agua mejor?

Bueno, métele un poco del agua de la cocción y nata.

Mucho ánimo, intenta arreglarlo con agua de cocción.

-Sí, ahí voy. -Eso es.

Ana, vamos a ver, no hemos sacado el carpacho

y hacemos el pollo, no está mal, pero en vez de 18

haz 13 y que doren bien por todos los sitios.

Márcalo un poco, no te pases para que no se seque.

Vale, cuidado con eso, unos van más marcaos, otros menos.

Sí, vale, no se volverá a repetir.

Oye, ¿por qué no intentamos poner todos los platos iguales?

De cantidad y de estética y de todo, de verdad.

Capitana, manda a alguien. Somos 100 y comemos bien.

Hay que correr un poquito más.

Elena, te quiero ver volando, mi amor.

-Voy, voy. -Venga, va, así, venga, venga.

Dani, vámonos de aquí porque te metí en este infierno.

Veo que ese emplatado es lento que hasta 100 que somos.

Hasta mañana y no hemos acabado. Todo el día, madre mía.

Vámonos, Dani, vámonos de aquí. Te voy a coger relevo, Elena,

déjame a mí, descansa un rato. -¿Seguro?

-Sí, venga, corre, corre. -Toma.

-Venga, déjalo aquí.

-Ábreme el horno, ábreme el horno.

-¿Cómo irá el otro equipo? -Muy bien, ¿no los oyes?

-Listo para emplatar.

-¿Tenemos todos los platos, los 100?

-100 platos preparados. -Vale, estamos.

Hola, qué tal.

-¿Qué hacéis por aquí? -Una fideuá.

-Oye, eres un bombero. -Soy bombero.

-Pensaba que eras el típico que invitas que cocina,

pero eres bombero y cocinas bien. -Soy al que invitan, pero bombero.

Lleva todo el cocinado como una seta muerta, aburrida.

¿Sí? ¡Ay!

¡Ah! A tomar por saco la fideuá.

Es para volverse loco. Guapa, ¿te pones un poco...?

En plan sexy, sexy. -Haz lo de sexy, sexy, por favor.

Haz un sexy, sexy, que no te cuesta nada.

No, que este chico me gusta. (RÍEN)

Oye, una cosa, el chico cocina, te puede dar unas clases.

Vale, no me interesa.

La veo muy sobrada. -Qué va, qué va.

Sobrada tampoco va ya podéis correr, prueba.

¿El fumet? Que dejaremos que terminen.

No sabemos cómo va de sal. -¿No?

Bueno. -Ahora nos lo dirá.

¿Cómo lo ves? Está rico.

¿Está rico? Te lo compro, me lo llevo, vámonos.

Está rico, potente. Que me revolucionas la cocina.

Suerte, chicos. Y no te vio Tamara, vámonos.

Venga, vámonos.

Esto está que te cagas

te lo digo muy en serio. -Oh, yeah.

-Ver 3000 fideos y de repente hacer así

y ver esos ojos azules

con esos brazos a los lados, claro,

cómo no voy a estar contenta, por favor.

¿Qué haces? -Es que hay mucha.

-¿Que hay mucha? Que no hay mucha.

Marta, aquí o fluyes o si no, me estás estorbando.

-Marta, Marta. -A mí no me importa volver a salir.

-Siéntate, por favor, déjame a mí, que voy.

Entro yo, entro yo. -Pero cómo que no va a salir

si esto está que da gloria bendita verlo.

-73 platos llevamos. -Venga, va, por favor.

-Almu, ¿cómo vas? -Segundo sifón.

Esto no sé cómo saldrá. -Cariño, es lo que tenemos.

-Venga, chicos, ánimo, que no queda nada.

Equipo azul, llegó el momento de servir este carpacho.

¿Podemos ir sacando platos? Sí, chef.

Sí podemos sacar, ¿verdad? Pues, adelante, por favor,

podemos sacar platos. Abajo también hay, por favor.

Vamos sacando platos, venga. Venga, vamos.

Señores, abajo hay platos, gracias.

Algunos sin trufa. No, todos.

Míralos, por favor, ¿hay algo más grave

que no llevar sal ni el aliño? No lleva aceite.

Yo no sabía que iba con aceite. Si no lo sabes, es otro tema.

Si no, le ponemos el aceite. Haced lo que queráis,

¿ponemos sal a estos unos sí y otros no?

Dadle un poco de aceite. Que vayan unos con sal al menos.

Vicky, trae aceite. Y trufa,

¿no hay más trufa para rallar? No.

-No, no hay. -No, chef.

Joder, macho, de verdad, vaya tela marinera.

Venga, el carpacho ya está listo,

no fallemos con el pollo, por favor.

Está en el horno. Vale.

Pero yo lo he apagado. ¿Perdón?

Está en el horno, pero ya lo apagué.

¿Saco y voy rebanando ya? Me preocupa mucho

porque ahora tienen que comerse este plato, el siguiente

y luego, se comerán el pollo.

Si el pollo está en el horno, lo normal es que esté muy hecho.

Pero lo apagué, apagué el horno. Pero el calor residual

puede durar una hora. Lo abro y que temple.

Perfecto. Siento haberte ahumado la cara.

Nada, me viene bien para el "lifting".

Venga, este sí sale bien.

Bienvenidos a todos a "MasterChef",

si alguien se merece un homenaje sois vosotros.

¡Que vivan los bomberos!

(APLAUDEN)

¿Preparados para empezar? Pues lo hacemos con un entrante

preparado por el equipo azul.

Carpacho de vaca

con cremoso de parmesano y salsa de trufa.

(Música)

Bueno, ¿qué tal todo?

Muy bien, la verdad. ¿Bien? Carlos, quería preguntarte:

¿Cómo se atienden las emergencias en la Comunidad de Madrid?

Madrid es un referente no solo en España

sino en todo el mundo. Agustín, ¿qué futuro

hay para los bomberos? Bueno, en este momento

tenemos un plan de crecimiento muy importante

con casi 500 efectivos nuevos y siete parques

con vistas a intentar atender al 90% de la población

de la Comunidad de Madrid en menos de 10 minutos.

Qué maravilla, espero que funcione mejor que nuestras cocinas hoy.

Contadme cómo veis el primer plato. Bueno, a mí la verdad,

creo que le faltó un poquito de sal y pimienta,

me parece un poquito soso. -A mí me pareció que el carpacho

estaba un poco blandote,

así como que no tiene muy buena consistencia

y el emplatado no es muy bonito. Muchas gracias

por vuestras palabras. Nada, gracias a ti.

Venga, vamos, venga, vamos, vamos.

Ya estamos, ya estamos. -Que se haga poco

si no, estará duro.

-Juan, ¿necesitas ayuda? -Tranquila, voy bien.

-Vamos, Yoli, guapa. -Gracias, cariño.

A ver, equipo rojo, me interesaría terminar

de estirar platos y emplatar. Hay que darle fuerza a esto.

(TAMARA) A tope. Pues emplatad, emplatad.

Venga, emplatad. -Vamos, venga.

Vamos. Oye, capitana, hago tu trabajo.

Venga, estamos parados, venga, vámonos, venga.

Venga, ese emplatado. -Yolanda, no sé si lo hago bien.

-Que sí, mi amor, claro.

-No os quiero fallar. -Vamos.

-Venga, las... ¿Cómo se llama? -Fideuá.

-"Fideuar". -Va, ritmo, chicos, ritmo,

que el ritmo no ha parado y no va a parar, no.

-Vamos. -Venga, vamos.

-Aquí hay poco atún. Por favor, hay descompensación

de pescado. -Pon un poco más de bonito

a ese que no has echado. -Venga, va, va.

Venga, cambiamos la marcha, rápido. Va, vamos, vamos, vamos

Camareros, por favor, adelante.

Venga, guapa. Venga, guapa, venga,

vamos, chavales, venga.

Vamos con el postre. Empezamos a poner los platos

de los postres y os doy las cosas. -Vale.

El equipo rojo os presenta su primera elaboración:

Fideuá de bonito.

Una bombera, Mamen.

Creo que eres bombera de la brigada de intervención rápida.

Sí, somos un grupo de la Comunidad de Madrid

que salimos a intervenciones fuera de la Comunidad y de España.

Me gusta mucho que haya mujeres en puestos así, me encanta.

Dani, te pido hoy que valores el plato.

Bueno, la fideuá está rica, tiene sabor porque el fumet

estaba potente, pero vimos que viene aquí

mucho bonito, en otro un poco menos,

las cantidades no están ajustadas.

¿A ti te tocó la grande o la pequeña?

La pequeña. -Pero de sabor están buenas.

Está rica. ¿Está bien?

Mamen, ¿de acuerdo? Estoy de acuerdo.

Gracias. A ti.

-Limpiad, limpiad mesas, Félix. Necesito agua caliente.

No están escaldadas las zanahorias.

-Me tomas el pelo. No.

-Marta, dame relevo con Félix. -Félix, relevo con Elena.

-Vamos. -Descansa ahora un poco.

Lo has hecho muy bien. -Ya.

Yo puedo ir haciendo pollo mientras se calienta el agua.

-Vale, Elena, ¿qué haces? -Corto las cabezas

de los espárragos. -Vale, hay que saltearlos,

están así tal cual, ¿no? -No, hay que saltear las verduras.

-Vale, las salteamos en la olla del pollo.

-Mira, está fenomenal.

-No se ha secado nada, está el pollo perfecto.

-Las zanahorias hay que hervirlas y las meto ya.

Equipo azul, ¿cómo vamos?

¿Cómo van esas pechuguitas de pollo?

¿Qué? Está muy hecho.

¿Estamos de acuerdo? No.

No me lo creo, oye, de verdad, dame más colirio de ese

porque es un fallo mío que no veo.

No, tú me preguntas, yo te contesto, pero tú me enseñas,

¿crees que está seco? Alguien con ojos, con paladar.

Sí, voy. A ver, señorita,

¿Esto está muy hecho o no está muy hecho?

Eso está hecho y un poco seco. Vale, ya está.

Vale, que soy yo, Pepe, soy yo la del pollo.

Ana... Dejadme salir.

-Almudena, entra.

Ana, perdonadme, si no sabes cómo se hace el pollo,

no lo metas al horno tú solita. Se marca, lo tengo crudo

y cuando digan: "Señores, a emplatar",

lo metemos cinco minutitos y lo tenemos.

No está tan pasado, Pepe. No, está seco,

¿podía estar más seco? Lo sé. Pero la salsa le dará jugo.

Venga, va, fenomenal, haced lo que queráis.

No hacéis caso, pues haced lo que os dé la gana.

Vaya tela de equipo, de verdad, oye, ¿no ha habido un criterio

medianamente, sensato?

No ha habido una decisión coherente un poquito.

Ya está, me da igual, haced lo que queráis.

Pasa y controla porque tengo la sensación

de estar metiendo la pata mientras me mato a currar.

Vale, voy cogiendo esto y voy rellenando.

-Ahí te quiero ver. -Yolanda, divina, divina.

-Guapos -Muy bien, muy bien.

-Qué maravillosos, cantadme, cantadme, chicos.

(CANTAN) #Yo soy una chica con suerte

#y estoy divina de la muerte.#

-Esto tiene pintaza.

Con uno, voy, voy.

-Mira, Almudena, ayúdame a emplatar.

Hay que cortarlos. -Cariño, mírame, Almudena,

ponte guantes y placa, placa. Marta, ponte guantes

y ve poniendo las verduras.

-Estoy supermareada, en cualquier momento me desmayo,

¿sabéis lo que quiero decir? No puedo más.

-Cámbiales, venga, chicos. -¿Entro?

Venga. -Yo no puedo más.

-Reparte zanahoria, lombarda,

puerro en cada plato, Vicky, por favor.

-Muy bien, venga, vale, qué bien, Almu.

¿Cómo vamos? Bien, Pepe.

Deberíamos sacar platos ya. ¿Ya?

Ya. Nos estamos cubriendo de gloria.

Si esto se parece al plato que había debajo de la campana...

Madre mía. Podemos ir tirando espuma por aquí.

Mirad para otro lado y que salga lo que tenga que salir.

No he visto un cocinado más caótico que este.

Camareros, por favor. Venga.

Los que tienen espuma de patata pueden salir.

Ya veremos si tienen lombarda o no. Lombarda, lombarda.

Hemos sacado 18 platos, lo sabéis, ¿no?

20. Cancelamos el banquillo

si no, esto no sale. Banquillo cancelado.

¡Equipo rojo queda anulado el banquillo, todos a trabajar!

¿Queda claro? Venga, venga, ole.

¡Ole, ole, ole! Ole, que creo que vamos a ganar.

-No, ¿qué haces? -Eso no que gafa.

Está seco, lo probé. No, que no, que yo exagero mucho.

Oye, ¿no os importa que me quede en el banquillo?

Esto va para largo. Lo siento.

No, no, el que me siento soy yo. Entre unas cosas y otras...

-Yo es mi peor día de "MasterChef", no puedo más.

Te diré una cosa, el mío también.

No te veo así.

A ver, los jueces con guitarra, ¿dónde están los jueces?

¿Dónde están? Ah, aquí.

-¿Pero qué hacéis aquí? -A ti quién te ha mandado...

(CANTA) #Si me das a elegir...# Perdona, esa guitarra es mía.

(CANTAN) #Si me das a elegir entre tú y la riqueza

#con esa grandeza que llevas contigo.

#Ay, amor, me quedo contigo.#

Hasta Jordi la sabe. Y digo una cosa,

¿no podríamos hacer un cuarteto y los cuatro por ahí de gira?

Eh, Chunguitos, a cocinar aquí estamos los chefecitos

y ya animamos nosotros. Llevaos la guitarra.

La va a perder Jordi que no sabe ni tocarla.

A emplatar el postre, Chunguitos, por el amor de Dios.

Qué os gusta una fiesta a vosotros. Me encanta la alegría, claro.

Sigue con el emplatado, no te vengas abajo, venga, Pepe.

Oye, ¿sabéis que intentamos servir

100 raciones y llevamos 20 minutos?

Venga, con un poquito más de tranquilidad

llegamos a los 30. Podemos sacar, camareros, por favor.

Que salga como esté. Un momento, por favor.

Un momento, ¿dónde? Y ahora, este moradito.

No, ese no, por favor. Vamos sacando aquí, por favor.

Aquí falta salsa. Muy bien, capitana,

estoy muy orgulloso de ti, a ver si tardamos algo menos

en limpiar, ¿vale? Gracias por todo.

Lo de la capitanía no lo había hecho nunca,

es muy complicado y lo de los relevos

a mí me ha matado, me ha matado.

El equipo azul os presenta pollo de campo

en su jugo, espuma caliente de patata y verduras salteadas.

Espero que os guste.

¿Qué tal vais? Muy bien.

¿Bien? Alfredo, aparte de salvar a cocinas perdidas por los bosques,

¿qué más hacéis? Bueno, hacemos muchas cosas:

Rescate medio vertical, incluso, en cuevas.

o sea, medio acuático. Desde luego, mi rescate

ha sido soberbio, cuéntame cómo es el plato.

Bueno, no es tan soberbio. ¿No?

Está bastante seco y con esto no te podríamos haber rescatado.

¿No, imposible? No, imposible.

Bueno, Javier, cómo trabajaron los aspirante.

En este caso, es un pollo que le sacaron de la sauna

parece ser. Os pido mil disculpas.

Vamos a ver qué pasa con el postre.

Gracias. A ti.

A ver, equipo rojo, ¿cómo tenemos el helado?

Falta nitrógeno. Imagino que vosotros,

los Chunguitos, sabéis de nitrógeno.

¿Qué es eso, eso qué es gasoil? (RÍEN)

El nitrógeno líquido. Por favor...

-El nitrógeno de dónde sale.

El nitrógeno está el atmósfera que respiramos.

De gasoil. -Es un gas.

De gasoil, no, de gasoil, no. ¿Y el gas se come?

No se come, lo utilizamos para congelar muy rápido.

Lo vas a hacer ahora. A ver, a ver.

-¿Cómo es, cómo es? -A ver, que lo hago yo.

El estrógeno. José, a ese lado.

A ver, dime. Ahora, hay que menear fuerte.

¿Vosotros sois hombres recios, sí? Esto quema, cuidado.

¿Quema? Caña, caña, desde abajo.

Venga, vamos, vamos, venga, hombre.

-Pareces una bruja. -Está chupado.

Muy bien. Venga, cambio.

Tamara y Juan, venga. Caña aquí, caña aquí.

Venga, dale. Con fuerza.

Tamara, venga, Tamara. ¿Qué os parece el invento?

Helado al momento. Me encanta.

Claro. ¡Relevo, relevo!

Venga...

(CANTAN) #Me sabe a humo, me sabe a humo

#los cigarritos que yo me fumo.# Cucharas para todos.

Quiero ver hacer "quenelles". Claro.

Ya podéis empezar, venga, que se derrite.

Chunguis. -Vamos, vamos.

Vamos rápido. Venga, vamos.

-Fresitas, ¿dónde están las fresitas?

Juan, ponme aquí dos fresitas. -Sí, sí.

Haremos un curso de quenelles,

pero me interesa que esté helado. Vámonos.

Y cantidad suficiente, venga. Camareros, por favor, adelante.

Cuando tengamos helado nos vamos, ¿de acuerdo?

Por ahí y por ahí. Vámonos, vámonos.

Hemos sacado este postre pero a la velocidad de la luz.

Para terminar, el equipo rojo les ha preparado

un riquísimo helado de yogur, bizcocho integral

y sopa de fresones.

Parece mentira lo que se puede llegar a hacer

con tres productos de...

Huy, huy. Si llega a ser más grande

nos lo habríamos liquidado ya.

Fernando, jefe del parque. Sí.

¿Cuándo son los momentos de más ajetreo en este parque?

Siempre que suena la alarma y todo el mundo deja de hacer

lo que estaba haciendo y salta como escopetados.

Sí. Como una cosa automática.

¿Este postre qué tal es? El postre está fantástico.

Ah, ¿fantástico? Fantástico.

¿Tú, Fernando, opinas lo mismo? Soy peor vendedor

que este otro Fernando, pero para mí está muy bien.

Fernando, 40 años dejándote la piel aquí día a día

por ayudar a los demás.

Bueno, sí, es mi trabajo. Eso es una maravilla.

Y creo que este año te jubilas.

Efectivamente, al final de año ya...

¿Sí? ¿Y cómo te sientes?

Bien, yo podría estar otros 25 en buen estado.

A partir de ahí ya bajaría el nivel, pero podría aguantar.

Vamos a darle un aplauso a Fernando, ¿no?

¡Vamos! ¡Eh!

¡Un aplauso por tu carrera, por esos 40 años!

¡Eeeeeh!

Felicidades. Muchas gracias por vuestra valoración.

Equipo rojo, os invito a la reflexión

porque habéis tenido a los Chunguitos aparcados

todo el rato en el cocinado, cuando yo con el nitro

les he visto ahí funcionar como relojes.

Juan, pero dile la verdad, lo de tu espalda.

Muy bien, hemos estado bien. Está bien, está bien.

Estoy de maravilla. Está maravilloso.

Las cocinas limpias y gracias por el servicio.

¡Bien! -¡Gracias, chef!

¡Eh, capi!

(TODOS) ¡Capi, capi, capi!

¡Te dije que tenías que salir

escogida la primera! -¿Qué?

Mi capitana me ha gustado mucho.

Es tan feliz y tan "happy" que realmente transmite algo

que dices: "Bueno, si perdemos no pasa nada".

Entonces para mí

esoes un colchón de ánimos maravilloso.

Mis queridos bomberos,

ha llegado el momento de despedirnos.

Pero no puedo irme sin cumplir una promesa.

Me han encargado que les busque un bombero.

En concreto Tamara quiere uno rubio.

¿Hay algún voluntario en la sala?

Rubio, soltero, bombero.

¡Ooooh! Hala.

(Aplausos)

Ahora uno para Yolanda Ramos.

Este nos da igual el color de pelo.

¡Y la edad también! ¡Ahí tenemos otro! ¡Bien!

Y ahora me falta el tercero y último,

uno para Marta Torné.

El de rojo.

¡Eeeeh!

Pero qué maravilla.

Muchísimas gracias por vuestra valentía.

Luego me encargo yo de hacer la cita, ¿vale?

Gracias. Estáis fichados ya.

¡Un aplauso para ellos!

(Aplausos)

Queridos bomberos, desde "MasterChef"

queremos daros las gracias por vuestro esfuerzo,

dedicación y valentía. Saber que hay bomberos

velando por nuestra seguridad 24 horas al día,

365 días al año, es maravilloso.

No me extraña que todos los niños de este país

quieran ser bomberos, porque sois auténticos héroes.

Muchas gracias y hasta siempre.

(Aplausos)

Aspirantes, teníais por delante un desafío nada sencillo.

Y tengo que decir que ha sido todo un éxito.

¿De verdad? -¡Bien!

Los comensales han disfrutado de lo lindo.

Bueno, eso es bueno.

Es que no los hemos podido ver, Samantha.

Yo sí. ¿Y qué tal?

¡Oh!

Y por cierto, como soy una persona de palabra,

Tamara, Yolanda y Marta, ya tenéis un novio bombero.

¡Ay, un novio bombero!

Tamara, el tuyo es rubio.

Gracias. -¡Qué bien!

Yolanda. ¿Qué?

El tuyo, estupendo.

Un poco más madurito. Ya estamos, tío.

(Risas)

Ha salido morralla y morralla, ¿no?

En mi barrio en Barcelona

cuando oíamos la sirena de los bomberos

íbamos un amigo y yo a ver lo que bajaba de ese camión.

Y aparecían tíos y tíos, y tíos, y tíos...

Era tan bonito.

Me gustaría decir que estoy encantado con mi equipo,

pero no es así.

Sólo habéis estado correctos.

Si no estoy yo metiendo caña en esa cocina

los platos no salen a tiempo.

¿O no? Sí, es verdad.

¿Cómo dices, capitana? Sí, es verdad.

Pero si tienes voz, Tamara. (JUAN) Claro.

Es que gritar es muy ordinario.

Tamara, has sido una capitana sin gas, blandita en exceso.

No me puedo creer que no puedas

sacar más garra, más carácter.

La verdad es que me cuesta bastante gritar

y no me gusta cuando me gritan a mí.

¿Quién te ha dicho que grites?

"Avellaneda, un poco de caña". ¿Esto es gritar?

"Oye, ponme esto aquí".

No, no, eso no es gritar. Eso es carácter.

Vale. Es hacer de capitán.

Lo intentaré. ¿Cómo?

Lo voy a intentar, chef. Lo voy a intentar, chef.

Y es una crítica súper constructiva.

Te lo agradezco. Me encantaría aprender.

Yo te lo enseño, Tamara.

Me pongo la chaquetilla y te lo enseño cuando quieras.

¡Oh! Entre el bombero y el cocinero...

cómo se lo va a pasar.

Hoy te llevas dos.

A mí los hombres con uniforme me parecen súper atractivos.

En la prueba anterior, cuando vi que Jordi

se ponía su uniforme, se ponía a cocinar así súper...

enfocado y tal. Fue precioso.

Álex, tú todo lo contrario que Tamara.

La energía que a ella le faltaba se la has puesto tú.

Te he visto activo, rápido

y tienes lo necesario para hacerlo bien.

Muchas gracias, chef. -Qué bien, Álex.

Tamara, hay otra cosa que no entiendo.

¿Hoy te has peleado con Marta por los Chunguitos para qué,

para que se pasen el cocinado chupando banquillo?

He pelado... -De todo.

Cómo se llama... zanahoria.

He pelado... -Pepino.

No, pepino no. Chunguitos, que justamente

estoy diciendo que vuestra actitud bien,

que es la capitana quien no os ha sacado partido.

Le estáis metiendo mucha caña a la capitana.

Nos ha dado también paz, que es necesario.

Ay, su nuevo mejor amigo la defiende.

Tú pensabas que Avellaneda era diseñador.

Que es abogado. Ah... del Diablo justamente.

Vamos a hablar de ti. ¿Te parece?

Venga.

Has asumido la responsabilidad del postre y ha salido.

Pero estoy convencido

de que puedes dar mucho más de ti mismo.

El postre difícil no era. No, no lo era.

Vamos con vosotros, equipo azul.

Marta, por fin has sido capitana, ¿eh?

Sí, sí. ¿Qué tal crees

que lo has hecho? ¿Contenta con tu capitanía?

No. Cuando habéis hecho lo de los turnos

se me ha desmontado el chiringuito.

Y ahí ya es como que me he perdido en la prueba.

Lo he pasado fatal.

Veía como el Titanic se hundía y éramos los músicos.

Marta, has estado superada y derrotada.

Sí. No controlabas

ni las cantidades, ni los tiempos...

Sí, sí. Y así ha pasado.

Fíjate el carpacho: seco, mal puesto, mal emplatado.

Y el pollo ni te cuento, unos con verduras, otros no;

no sabíamos los platos que llevábamos.

Ya no te cuento el punto de cocción.

O sea, un cocinado de esos duritos de ver,

de decir: "Esto no hay quien lo enderece".

O sea, el caos total.

Bueno, os aseguro que yo

estoy deseando decir cosas buenas, de verdad.

Almudena, me ha gustado verte trabajar.

Has estado bien, voluntariosa. Dentro del caos, correcta.

Gracias. -¡Qué bien!

Bueno, pero es un trabajo en equipo.

Y, Félix, te has fileteado

el carpacho tú solo enterito de principio a fin.

Gracias. Si me dices que te duelen

los brazos, te creo. Has estado soberbio.

Muy bien. Gracias, señor.

Qué bonito eres.

Ya no quiero al bombero, que tengo a Félix en el grupo.

Claro, y yo en medio, qué bien.

(Risas)

Por todo ello el equipo ganador de la prueba de hoy es...

el equipo rojo.

¡Bien!

Hemos ganado.

Juan, hemos ganado. En todos los equipos.

Hemos ganado siempre. -Así vamos a ser...

Un talismán. Un talismán de suerte.

Yo creo que sí, fíjate. -Es un golpe de suerte.

Totalmente. -Es así.

Equipo rojo, enhorabuena a los seis.

Uno de vosotros es el ganador de los 4.000 euros.

Por su fuerza, su ilusión

y la caña que ha metido al cocinado

el mejor aspirante de esta prueba es...

Álex.

Álex. ¡Toma!

(VITOREAN)

Oye, ¿puede ser que te vea un poquito emocionado?

Un poco. No quería irme del programa sin...

¿Qué? -Venga, tranquilo, relájate.

Ay, Álex, que lloro contigo, por Dios.

No podía irme del programa sin dar al menos un poquito

de apoyo a la fundación para mí más necesaria que hay,

que es la Fundación Bobath,

que da todo el apoyo necesario a personas

con parálisis cerebral.

Y quiero dedicarle este premio especialmente a una amiga

que es maravillosa, se llama Li Yu.

(JUAN) ¡Gloria a Dios, aleluya!

Li Yu, todo esto es para ti.

Muy bien.

Maravilloso. -Qué bonito.

Li Yu es una amiga mía que necesita muy mucho

esta pequeña aportación.

Así que estoy súper contento

de haberle dado ese pellizquito a la fundación.

Equipo azul, a mí también me gustaría destacar

el buen trabajo de uno de vosotros.

Porque si el resto de sus compañeros

hubiesen tenido ese mismo empaque

y esa concentración pues el resultado

habría sido muy distinto.

Y aunque, sintiéndolo mucho, no se libra del delantal negro,

el mejor aspirante del equipo perdedor es...

Félix.

(Aplausos) Gracias.

Gracias. -Te lo mereces.

Equipo azul, nos vemos en la prueba de eliminación.

Suerte a todos. (TODOS) ¡Gracias!

(Aplausos)

Como cada año vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te encanta cocinar

y quieres vivir una experiencia inolvidable

en un entorno natural tienes que venir

a los Campamentos MasterChef.

Además, convivirás con concursantes

de "MasterChef Junior".

El próximo verano, Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

¡Huuuuuy!

¡Ahí va, han separado las cocinas!

Los aspirantes vuelven orgullosos

de haber cocinado para uno de los mejores

cuerpos de élite de nuestro país

y con la lección aprendida de que en "MasterChef",

como en la vida, sólo poniéndose

al límite de sus posibilidades se pueden superar día a día.

Me encantan los cambios.

Buenas noches.

Jolín, Avellaneda, así no hay manera

de que mejoren mis ojos, de verdad.

Pero que tampoco es tan fuerte. Jolín, pues hoy me he relajado.

Estás muy gua... bueno.

Pareces un torero con ese trace de luces.

Ay, pues mira, me encantaría. Un día voy a venir de torero.

(JUAN) Pepe, estás muy "fashion" así.

Oye, por cierto, Tamara, Yolanda, Marta,

estabais como locas con los bomberos.

Sí. ¿Cómo van vuestros ligues?

Pero si no los hemos conocido.

Si os he hecho una gestión que te mueres.

Pues no han llegado. Yo creo que se han arrepentido.

Marta, tú sigues queriendo mejor el teléfono de Jordi.

Mis ojos no miran para Jordi en este plató.

Está enamorada de mi hermano. -Sí.

Una primicia, la doy yo.

A mí José me ha ganado el corazón.

Y además es guapísimo.

O sea, que he ligado, ¿no?

Has ligado. Es un ligón.

Oye, Tamara, ahora que sé

que te encantan las chaquetillas,

¿sabes que ya he encargado una medida para mí?

¿Ah, sí? ¿Crees que tengo posibilidades?

Tendrías que separarte, anularte...

O sea, sería bastante complicado.

Pero bueno, quién sabe.

Los caminos de Dios son inesperados.

Son inescrutables. -Inescrutables.

E inesperados. -E inesperados.

Marta, veo que has recuperado la visión.

Sí, he descansado, me he recuperado.

Se me ha quitado bastante el trancazo

y vuelvo a estar bastante bien.

¿Qué falló para que tuvieras esa crisis?

Ya llevaba presión y nervios del minuto uno,

y lo de los relevos ya me descolocó.

Ana, hiciste todo lo posible por salvar a tu equipo,

pero el barco iba demasiado a la deriva.

¿Dónde crees que estuvo el fallo?

Pero habla, ¿eh? -El fal...

¿Perdona? -Dime, Vicky.

¿Quieres hablar tú un ratito? Yo te dejo.

Quiero que hables tú.

¿Pero tú quién eres para decirme que hable?

Porque tú te quedas muchas cosas guardadas.

No me quedo con nada guardado.

Pero... cállate un mes.

Probablemente yo peque de decirlo todo, ¿no?

Pero yo me acuesto...

no sabes cómo duermo,

porque no me guardo nada para mí.

Y yo creo que te estás quedando con mucho dentro, simplemente.

Déjala que se quede conlo que le dé la gana,

suyo es. -Que no.

No me gusta nada que me digan

ni lo que tengo que pensar, ni sentir.

Pero sí, bueno, hay gente con superpoderes.

Y está muy bien, ojalá los tuviera yo.

Félix, tú fuiste el mejor de tu equipo

a pesar de que luces ese delantal negro.

Bueno, siempre que te valoren que algo está bien está guay.

Pero cuando se trabaja en equipo da igual,

si tu equipo pierde, tu equipo pierde.

Yo podría haber sido un segundo de abordo

más fuerte y haber tomado las riendas

cuando el barco se fue a la deriva.

Entonces habrías sido perfecto. Hubieras sido "Super Félix".

Como os decimos cada semana

el esfuerzo tiene su recompensa,

y te vamos a decir cuál es la tuya.

Delantal blanco. -Félix, que te vas a librar.

O a elegir. -¡No!

Pero antes, delantales blancos, vais a subir a la galería

porque continuáis una semana más

en "MasterChef Celebrity".

¡Hala, qué suerte!

(Aplausos)

En estos momentos parece que tenemos suerte.

Somos unos cracks. Y lo hacemos bien, ¿eh?

Hasta ahora. No sé la semana que viene.

No lo sé. -No, claro.

Félix, vamos ya con tu recompensa.

Puedes salvar a dos delantales negros

de la eliminación.

¡Guau!

Dinos el primer nombre y razones.

Sálvate tú.

Sálvate, Félix, tío. -Félix, sálvate.

Félix, sálvate tú primero. -Sálvate tú.

¿Lo tienes claro?

¿A quién salvas?

Almudena y yo.

(Aplausos)

Claro. -Muy bien.

¡Vamos, tira, tira!

Madre mía, madre mía...

Madre mía, que no gano para sustos.

He sido egoísta. -No eres egoísta.

No eres egoísta, te lo mereces desde el primer programa.

Y quiero seguir una semana más.

Y Almudena porque creo que se lo merece,

porque siempre está aquí y se merece un descanso.

-Muy bien. Muy bien, Almu.

Eres más majo. No sé cómo devolverte esta.

Yo creo que para cuando necesites que te salve

en algo en tu vida tú me llamas.

He tenido este sueño. -¡No!

Sólo podía salvar una persona y te salvaba a ti.

¿Ayer justamente? ¿Anoche? -Sí.

Es muy "heavy".

Aspirantes, tengo que deciros que cuando entrasteis

pensamos que teníais más nivel del que estamos viendo.

Lamentablemente no vemos gran evolución

en vuestros platos y por eso hemos decidido

que para motivaros vemos necesario incorporar

elementos que os despierten y os pongan las pilas.

Madre mía.

Os voy a presentar a dos nuevos aspirantes

a la competición.

¿Cómo? -¿Qué?

A ellos no les importa llevar tres semanas de retraso

porque ya han sufrido nuestras críticas

y saben a qué se enfrentan.

Perdona, que no me entero.

Que vienen dos concursantes nuevos.

Uno es aspirante de la 2“ edición

de "MasterChef Celebrity" y mitad de las Retales.

Y otro semifinalista de la 3“ edición

de "MasterChef Celebrity".

¡Adelante Anabel Alonso y Boris Izaguirre!

(Vítores)

(Vítores)

¡Ay, ay!

Van todos a por él. Ah, qué injusto.

Que venga Boris es un regalazo. Bueno, a mí me han hecho madre.

¡Pero si estamos en casa!

¡Qué bien!

¡Hello!

(Vítores)

No me lo puedo creer que esté entrando Boris al plató.

O sea, lo he tenido en casa y no me había mencionado nada.

Y la ilusión que siento no se puede describir.

Un placer teneros aquí de nuevo.

¡Huy, mi Sami! ¡Dame dos besos!

Dos besos, así.

Bello. Contento de verte.

Qué divino estás. Tú sí que estás divino.

Es muy fuerte el programa de hoy.

Estoy vestido exactamente igual

que el día que me marché de este programa.

¡Oh!

Lo único que he incorporado son unos zapatos

que me regaló Vicky Martín Berrocal

hace... hace más de 15 años.

Pues sí que te dura el zapato, hijo.

Qué bonito. -Qué guay.

Anabel. ¿Qué?

¿Te quieres quitar un peso de encima?

Quiero quitarme el peso y hoy por fin lo voy a conseguir.

¡Odio este bicho!

¿Estáis reconciliados ya? ¡No!

¿No? Boris, Anabel se fue

por la báscula. Y adivina por qué me fui yo.

Y tú por tu mal carácter.

No, y por la tara. Y ahora vamos a ser las Taradas.

Las Taradas. Somos las Taradas. -Fue la tara la que me...

La tara me hizo perder los nervios, es verdad.

Somos las Taradas, ¿entiendes?

Han existido las Retales y ahora somos las taradas.

Con un denominador común,

como puedes observar. -La tara.

Bueno, Boris, sabes que fuimos muy duros contigo.

Y lo vamos a seguir siendo.

¿Estás seguro de que quieres volver?

Sí quiero.

Anabel. ¿Sí?

¿Estás segura de que tú quieres volver?

Sí, quiero.

(Risas)

¿Venís dispuestos a ganar?

Sí, dispuestos a ganar. -Sí, venimos.

Y dispuestos a pasárnoslo bien también.

Sí, dispuestos. Por supuesto.

Así nos gusta, pero tenéis que entender

que no va a ser llegar y besar el santo.

Cómo que no, mira.

Oh, qué divina. Si queréis una plaza

os lo tenéis que ganar en la prueba de eliminación.

¡"Oh, my God"!

Aquí tenéis vuestros delantales negros.

Pero si yo...

Entráis en las mismas condiciones.

Pero no, porque ellas llevan acá desde...

desde tres semanas atrás.

Boris, por favor.

Te va a quedar ideal. Piensa en eso.

El blanco todavía, pero tener el negro.

¡El negro, por favor, otra vez! -No, hombre.

El negro va con todo. No, señor. No va con todo.

No, no, no es verdad. Hay que volver al color, ¿eh?

Por favor. -En serio, totalmente.

Blanco, dorado, cosas así. -Claro.

Aspirantes, en este último reto de la noche

tenéis que darlo todo, porque Anabel y Boris

vienen a pelear para quedarse como han dicho,

lo que implica que esta noche habrá dos expulsados.

¡Hala!

Te lo he dicho.

Te lo he dicho, lo sé. No me hace ninguna gracia.

Hala, por favor,

qué malestar en el cuerpo apenas llegar.

Si te he abrazado antes ahora ya te estrujo.

Pues hacedlo fatal porque así os vais vosotros

y nos quedamos nosotras.

Esta noche se van dos eliminados.

Nada, no podemos hacer nada.

Rezar.

Supongo que os habéis fijado en las cocinas.

Sí, que no hay fuego. -Pero hay horno.

Pues bienvenidos a las carreras de MasterChef.

¿Cómo carreras? -"¡Oh, my God!"

Una de las pruebas eliminatorias

más exigentes de este talent

donde sólo los más rápidos podrán salvarse

de la eliminación.

Ay, pues ya te digo yo que estoy desentrenada.

Para las carreras de esta noche vamos a dividiros

en dos grupos de tres aspirantes cada uno.

¡Ay, Dios mío!

Donde el más rápido se salvará y los dos más lentos

tendrán que enfrentarse a un cocinado

con los dos más lentos del segundo grupo.

Me he perdido ya. En los más lentos

de la primera parte ya me he periodo.

Los dos peores de los cuatro serán los eliminados.

O sea, nos hemos salvado por los pelos.

Pues en la primera carrera competiréis

Anabel, Marta y Elena. Perfecto.

Así que Vicky, Ana y Boris, pasad a la bodega

hasta que llegue vuestro turno

porque no podéis ni ver ni oír nada.

Huy, lo que vamos a rajar ahí adentro.

Se van a hinchar a hablar. -Me voy a preparar.

¡Vamos, un beso!

¡Ánimo, ánimo!

¡Ánimo, ánimo!

Anabel, Marta y Elena,

para saber en qué consiste la carrera, por favor,

ocupad los últimos puestos de cocina.

¡Muy rápido! -No, mujer, todavía no.

Ya, ya, ya.

No hay amistad en una prueba así.

No hay amistad, me da igual

y me las quiero cargar a las dos.

¿Qué son las carreras?

La velocidad pura.

¿Pero qué hay que hacer?

Correr como loco, en lo que sea.

Aspirantes. Ya estoy.

Ser los más rápidos y por tanto salvaros

de la eliminación pasa por demostrar

vuestra habilidad con lo que esconden

las campanas que tenéis delante.

Qué miedo me dais.

Yo creo que es de tiempo. -Correcto.

O sea, que tienes un límite de tiempo.

Sofrito en ocho minutos. -Por ejemplo.

Pero no hay fuego, Ana.

Vamos a ver, céntrate, no hay fuego.

Sí, sí, lo he puesto como ejemplo.

Vicky, lo he puesto como ejemplo, mi amor.

Victoria y Ana...

(RESOPLA)

Me da la sensación de que ellas son

las Carmen Lomana y Antonia Dell'Atte

de esta edición.

No os voy a hacer sufrir más.

Podéis levantar la primera campana a la de tres.

Uno, dos y tres.

¿Qué es eso? (ÁLEX) Vieiras.

¿Que nos vamos a ir al Camino de Santiago ahora?

No, esto es de peineta. Mira, así, te pones dos.

Las vieiras son los moluscos

más distinguidos y elegantes del mar.

Tenemos que aclarar que está prohibido

comprar vieiras frescas sin limpiar,

recién salidas del mar, por seguridad alimentaria.

Estas han estado congeladas para eliminar

los agentes tóxicos y son cien por cien seguras.

Vale. La vieira es un manjar.

Su sabor es inigualable,

pero solo si están perfectamente limpias.

Por eso el reto consiste en abrir y limpiar

cinco de esas vieiras que tenéis delante.

Cinco. Hay que retirar la membrana

que recubre la vieira, desechar los órganos oscuros

y quedarse con el abductor y el coral naranja.

¿Con el qué? El abductor.

¿Este? Ese.

¿Pero tiene? No es como el tuyo,

te lo puedo asegurar.

Yo no tengo.

(YOLANDA RÍE)

Huy...

A medida que vayáis terminando levantad la mano

y nos acercaremos para comprobar

si el trabajo está bien hecho.

Si es así avanzaréis hasta el siguiente módulo

donde os espera otra campana.

Perfecto. -No te puedo creer.

Si no tendréis que repetirlo hasta que haya

cinco vieiras perfectas. Perfecto.

Pero cuidado, porque si las destrozáis todas

no tendréis opción.

Así que trabajad con delicadeza.

El primero que acabe se salvará de la eliminación.

Aspirantes, la primera carrera de la noche comienza

en tres, dos, uno... ¡ya!

¡Vamos!

¡Ay!

Huelen a mar que da gusto.

Hombre, lo raro sería que olieran a mercería.

Yo esto no lo he hecho nunca, ¿eh?

Bueno, amigos, ¿qué dificultad tiene limpiar una vieira?

A la concha plana, corta y ya está.

Y luego lo otro rebanar un poquito

y ya quitar esa telilla que envuelve alrededor,

son las barbas que llamamos vulgarmente.

Pero esto es asque... Bueno, no. Rico, rico.

Huy, qué bonita esta, con arbolitos y todo.

Vamos, Elena, muy bien. -Eso es.

Si vas directamente a ese abductor

y tiras de él se te queda en la mano.

Me tiemblan las manos, tú. -Cariño, tranquila, mi amor.

Respira, que no te dé otro ataque de estos.

No, no me va a dar un parraque hoy,

que hoy no estoy de capitana.

¿Pero cuánta mierda tiene este bicho?

Pero esta cosa es repugnante.

Esto es como limpiarle los moquillos a mi hijo.

¿Tantas cosas tiene una vieira? -Uf, es complicadísimo.

Abres el cascarón ese. -Sí.

Después, dentro cada parte tiene como una pielecita.

Y después le tienes que quitar la caca.

¿La qué? -La caca, que es venenosa.

¿Tiene caca la vieira? -Es como el intestino.

Limpiarle el "entestino", ¿no?

Sí.

Un, dos, tres, cuatro, cinco y se...

No, un, dos, tres, cuatro y cinco.

Listo. -Levanta la mano.

No, no voy del todo bien, todavía me falta.

¿Esto está acabado? No, no, claro que no.

¿Y para qué levantas la mano? Porque había entendido

cuando creéis que vayáis acabando, no sé.

Tienes que quitar todo, dejarla impecable en su concha.

Vale, fenomenal.

(TARAREA MÚSICA DE FRACASO)

Ay, mira, de verdad...

Con lo bien que estaba yo en mi casa.

¿Ves como no tenías que haber venido?

Y encima nos vamos a ir dos por tu culpa.

No, por la mía no, por la de Boris.

Bueno, yo no he parado de cocinar.

Yo soy el único de mi edición, me atrevo a decirlo

aquí con vosotras, que sigue cocinando.

Marta levantó las manos. -¡Vamos, Pepe!

¿Qué tal, Marta? Pues no lo sé, dímelo tú.

Están.

(Exclamaciones) Vamos.

Pasamos a la siguiente ronda.

¿Qué son, centollos? ¿Qué es? -Ostras.

¿Ostras?

Yo no he abierto una ostra nunca, tíos.

Ahora tenéis que abrir cinco ostras.

Pobrecita. -Pobre.

Pero mucho cuidado de no romper la cáscara.

Tenéis que mantener el jugo que está dentro.

Es decir; abriremos la concha con sumo cuidado,

filtraremos esa agua, separaremos el animal

de la concha y luego juntaremos la concha cóncava,

el animal sin ningún tipo de cascarilla

y un poquito de su propia agua del filtrado.

Cuidado, cuidado.

A mí me va a dar un ataque al corazón.

Cuidado, Marta.

¡Cago en la leche! -Anabel, ¿cómo vas?

Como el cul... mal.

Mi padre lo ha hecho mil millones de veces.

Cuando era pequeña íbamos a Vigo a un sitio maravilloso.

Hija, ¿tanto has viajado? De verdad, qué suerte.

Que mi familia es gallega. -Mi padre como es de Salamanca

me podíais haber puesto un jamón.

¡Cuidado, el líquido!

¿Pero cómo ha tardado tan poco la tía esta?

¡Jolín! -Bueno, esta la dejo aquí.

No se me cerrará otra vez, ¿no?

No, no, no. -¡Ay, cuidado, Marta!

¡Cuidado, Marta! -¡Hombre, cuidado!

Por mis abuelos, que eran pescadores.

Unos eran del Serrallo y otros eran de Galicia.

Qué suerte, tía.

¡Ya!

Ti, ti, ti, ti.

A por las ostras, Anabel.

A ver, Jordi, por favor, ven un momento.

Samantha se ocupa de ti, amiga mía.

¡Ah, la he abierto! ¡La he abierto!

Ah, muy bien. -Tía, Elena.

A ver, yo creo que ya.

Muy guay. -¡Elena!

¿Esto es limpio o sigue teniendo membrana?

No, está perfecto. Esta está limpia, vale.

Tres, cuatro y cinco. Vamos, perfecto.

Vale. Ay, qué bien. Siguiente.

No soy capaz, ¿eh?

¡Olé, olé, Marta! ¡Olé!

Os amo. Ya he cogido el truco.

¡Venga! ¡Venga, guapa!

¿El líquido dónde lo está echando?

Marta limpiándolas con agua lo que hace es quitarle

todo el sabor bravío de mar. El caldo lo cuelas

para quitar las impurezas y ahí es donde puedes...

Luego lo lavas con ese agua. Y luego lo recuperas, claro.

¡Ay, sale líquido, vamos!

Anabel parece que está abriéndolas bien, ¿no?

Lo está haciendo bien porque está yendo

directamente a la coyuntura.

Esta ya está casi abierta. ¿Ahora qué hago?

Hablarle.

Ay, qué buenas.

La última vez que comí una ostra fue en el ABaC.

Que no le hagas la pelota, coño.

(GRITA COMO UN KARATEKA)

Parece que está en una pelea de kárate Anabel.

Sí. ¿Pueden ser tres?

No.

¡Abierta! -Vamos, Elena.

Con lo que me gustan las ostras

y cómo las está destrozando Marta, ¿eh?

Pepe se ha tocado el pelo, esto no es buena señal.

¿Dónde está el agua de la ostra?

Eh... lo he limpiado.

Si tú pasas las ostras por agua

le estás quitando todo el sabor que tiene a mar.

Pero la he limpiado. Te las has cargado,

porque le quitas la gracia. Lo vuelvo a repetir.

Tienes que abrir cinco y tienes tres.

¿Y qué significa, que no puedo pasar?

Que no te puedes salvar. Te juegas la eliminación.

¿Perdona? ¿En serio?

Total...

Que eliminada.

Ves, mira, Anabel lo está haciendo con el colador.

Como me vea mi madre haciendo esto

me echa ella de "MasterChef".

Qué bien, Anabel.

Yo creo que ya estoy.

¿Anabel, ya? -Creo que sí.

Espero que sea un trabajo impecable, Anabel.

No lo sé, cariño. Te he visto con buenas maneras.

Voy a tener que comprobar si hay conchas.

Hala, se lo ha echado todo encima.

(GRITA CONTENTA)

Mira, mira. ¡Vamos!

Ya, abro. Un centollo.

Centollo. -Ese sí lo sé abrir,

porque hago un changurro buenísimo.

Ahora tenéis que abrir el centollo con mucho mimo

para no destrozar el caparazón,

sacar la mayor cantidad de carne posible,

desmenuzarla y emplatarla usando su propio caparazón.

La centolla es mejor que el centollo.

¿En serio? -Sí, es más suculenta.

Es una araña, tío.

Es un aperitivo buenísimo. De hecho el día

que empecé a coger mi profesor le servimos a mi madre,

a Mario y al ex presidente de Perú o algo así

y fue allí cuando él dijo que era alérgico al marisco

y ya pudimos reaccionar y hacerle un filete.

Y mi madre más orgullosa:

"¡Mira mi niña, mira qué solomillo ha hecho!"

Qué maravilla.

"Mami, te acabo de hacer un changurro y me dices

que bien he pasado esto a la plancha".

Me gusta sin cáscaras, Anabel.

Pues hijo, esto debe tener calcio. ¿Sabes?

Se me está resistiendo esta. -¡Vamos, Elena!

Venga, Elena.

Sois los animadores menos animados

que he visto en la vida, de verdad os lo digo.

Ya. Señor Bendito.

¡Huy, que va, que va! -¡Venga, venga, vamos!

Ay, ¿ya estás aquí? Te había oído "ya", perdona.

Ah, sí, he dicho que ya la había abierto.

Ah. Las estoy limpiando.

Si me das un segundín.

No, estoy haciendo mucho ejercicio hoy contigo.

Ay, lo siento.

Pues si tú eres "runner" que corres maratones,

¿qué más te dará?

Ay, ¿pero cuántas patas tiene esta araña?

Tiene muchas patas, ¿verdad? -Ahora ya sí.

Pero si quieres no vengas tú, Samantha.

Elena.

No veas. -Se la va a tomar.

¡Ay, mira a Elena!

¿Rica? -¡Olé!

¡Elena! -¡Vamos, Elena!

He tardado, pero ha sido bien. -¡Elena, venga!

¡Venga, vamos! -¿Y ahora qué hago con esto?

Madre de mi vida y de mi corazón.

Vamos, es una carrera, Elena, que te juegas la eliminación.

¡Olé, cariño, venga!

Venga, todas las patas, quítaselas.

Te quejarás de la ayuda. -Elena la destripadora.

Y el caparazón, el caparazón.

Tira sin miedo, que no te va a hacer nada.

Sí, esas huevas son buenísimas. -¿Eso se come?

Sí, claro, aquí se come todo.

Tamara, ¿tú limpias habitualmente marisco?

Pues sí. Vaya.

Igual que yo.

(Risas)

¿Y qué tipo de mariscos limpias? Cuéntame.

Pues esa prueba me la sabía. Ah, el centollo sí.

Sí, estoy un poco destrozada de que no vuelva a salir.

Pero estoy muy feliz aquí, por si acaso se os ocurre...

¡Vamos! -¡Olé!

Muy bien. -¡Olé, olé, olé!

Os noto un poco de parte de ella.

Pero bueno, no me importa.

¡Venga, Anabel, que igual te quedas!

(RÍE)

¡Corre, corre!

Que te como con patatas.

A ver, Chunguitos, cantaros una canción, leche.

No. -Ten cuidado con lo que pides.

Que se te puede cumplir.

No se entera. -Me encanta cuando cantan.

Anabel ya estará nerviosísima. Porque Anabel de repente ahora

se ha vuelto como atleta. ¿No te has dado cuenta?

Y hace como acrobacias y todo mientras habla.

¿Ya está? -Ya ha terminado.

"Alonsa", bien. -Bien, "Alonsa".

Bueno, esperad. -Ya has ganado.

Esperad, que ahora viene mi primo.

A ver, si es que no le cabe más carne.

Es que no le cabe más.

Huy, qué bueno.

Elena, no hace falta que corras.

Anabel lo ha hecho perfecto.

¡Pa, pa! -Ole, mi "Alonsa".

¿Qué me ha pasado? Pues que Anabel,

que es la más lista de las listas...

pues lo ha hecho muy bien.

Anabel, tú has sido la más rápida

y la que mejor lo has hecho.

Por tanto...

te has ganado una plaza en "MasterChef Celebrity 4".

(Vítores) Puedes subir a la galería.

Enhorabuena, Anabel.

Muy bien. -Mi vida.

Lo ha hecho fenomenal, lo ha hecho fenomenal.

No me esperaba ganar porque me sentía muy oxidada.

Y estoy, bueno, feliz de estar arriba.

¿Qué pasa?

Un beso, guapetona. -Mis "Chunguis".

Elena, aún te puedes salvar, ¿eh?

Sí, lo sé, lo sé.

Elena, Marta, vosotras os tenéis que enfrentar

al cocinado final de la eliminación.

Muy bien. Así que vamos a conocer

a ver con quién os vais a enfrentar.

Adelante, segundo grupo, pasad a las cocinas.

(Aplausos)

¡Oooh!

Oye, qué alegría.

Qué gente más guapa.

-¡Boris! ¡Boris, Boris!

¡Hola, amigos! -¿Qué haces ahí?

¡Soy concursanta!

Llegar, ver y vencer.

O sea, que Anabel es aspi... O sea, ya está en el concurso.

¡Olé, Vicky, lista! Eres la monda.

Mi Boris amado, Anabel se ha ganado una plaza ya.

¿Qué te parece?

Bueno, me hace sentir, nada, segundón completamente.

Y con nervios, francamente.

Estoy bastante húmedo por los pantalones.

¿Húmedo? -Claro.

En esta carrera no solo os hará falta rapidez,

sino también habilidad.

Justo lo que no han tenido Marta y Elena.

"¡Oh, my God!"

Así que los dos más lentos de este grupo

se batirán con ellas para seguir en nuestras cocinas

una semana más. ¿Entendido?

Entendido, chef.

Sí, chef. -¡Sí, chef!

A mí correr no se me da nada bien

porque yo no he corrido ni de chica, ¿vale?

O sea, espérate lo peor.

A la de tres quiero que levantéis las campanas

todos a la vez.

¡Oh!

Una, dos y tres.

¡Voilà! -¡Ah!

Vieiras, un tesoro de la gastronomía gallega

y la insignia de los peregrinos del Camino de Santiago.

"¡Yes!"

También es la concha sobre la que se suele pintar

el nacimiento de Venus saliendo de las aguas.

¡Oh, Botticelli, qué monada!

Antes de cocinarlas es fundamental

limpiarlas muy bien.

"¡Oh, my God!"

Y eso es lo que tendréis que hacer.

Yo no he abierto una vieira en mi vida.

Te veo, preocupada. ¿Qué pasa?

Estoy preocupada porque estoy pensando:

"¿Será por delante o será por detrás?"

Es la primera vez que me pregunto esto en mi vida.

(BORIS) Gran pregunta.

Todo lo que vea que cuando me lo han puesto

en un restaurante no estaba lo voy a quitar.

Este es mi plan A. Y el B es igual pero gritando.

Ay... Pues el tiempo comienza

En tres, dos, uno... ¡Ya!

¡Hala! -¿Esto qué significa en la vida?

-¡Venga, chicos! -¡Venga!

-¡Vamos, Vicky!

(YOLANDA) ¡Ana! -¡Yolanda!

¿Qué mierda de animación es esta? (RÍEN)

A ver. Si yo fuera vieira, ¿por dónde me abriría?

Es mejor limpiarlas sin guantes, Ana.

Deja que haga lo que le dé la gana, guapa.

¿Esto qué es? ¿Pero esto qué es? ¡Boris!

(BORIS) Amor, tranquilidad. Mucha tranquilidad.

Tiene como una tela, como una tela suya.

Eso es lo que tienes que ir eliminando.

¡Ay!

Esa tela es como el himen.

Es muy asqueroso y muy gelatinoso.

¡Ay, no! Que esto tiene cosas colgando.

Sí. Eso es lo bueno. Piensa que es

como si estuvieras desnudando a alguien.

Si yo desnudara a alguien

que estuviera así, me iría corriendo.

Elena, ¿cómo lo viviste? ¿Fue grave?

(ELENA) Iba un poco lenta, porque lo quería hacer bien.

Muy lenta.

Yo lo he hecho demasiado rápido, así que ni un extremo, ni el otro.

-¡Como yo! -¡Ya sabía yo que ibas a decirlo!

-¡Ya! (ÁLEX) Vicky ha levantado la mano.

Vicky ha levantado la mano.

-Y Ana. -Ana también.

¡Vamos, Boris! (BORIS) ¡Qué atrevidas!

Muy bien. Dale una limpiadita rápida. Corre.

¿Qué? Que veo cositas negras por ahí.

Está bien. Pues muy bien. Pasamos a la siguiente fase,

siguiente campana.

¡Vamos, Ana!

¿Abro? Abre.

¡Jesús bendito del Sagrado Corazón! -¡Vamos, Ana!

Limpia el coral. Limpia el coral. Venga.

"Avanti". Venga. "Avanti". Va. (GRITA CONTENTA)

Corre. ¡Ay!

¿Qué? ¡Vicky, qué susto me has dado, por Dios!

(BORIS) Me he quedado yo el último.

Aspirantes, ahora tenéis que abrir cinco ostras.

¡Oye! -Es como una gimnasta.

Hace así. -Samantha, mi amor.

No puedo creer que haya sido yo el último.

El último, pero perfectas. Buenísimas.

Sigue. ¡Vamos, rápido! ¡Pero corre, Boris!

¡Venga, Boris!

¡Vamos! ¡Vamos!

Oye, pero ellas ya están en eso. ¡Claro! ¡Vamos!

Hay un guante en el cajón. -No lo vi.

Al final del cajón, Boris.

¡Calla, que te van a mandar para abajo!

Un guante de metal. Es mucho mejor,

por si se te va la mano. -Que no.

¡Pero bueno! Que sí, que sí. -Que no.

Si esto es para un "Mazinger Z".

¡Hala! -¡Olé!

-OK. -Mira, o sea...

Dime tú a mí si esto no es normal.

Oye, escúchame, muchacha. Ábrete, por favor.

¿Puedo ir directamente a Eliminación?

(MARTA) No digas eso, Ana, ni en broma, cariño.

¡Lucha! -¡Qué fino trabajo, Boris.

¡Ay! Muchas gracias. Muy amable.

No se vuelvan locas con la cosa de la ostra, de verdad.

¡Me cago en la madre que te parió!

Esto está abierto ya!

-Se le da fenomenal. -¡La ha abierto!

-¡Hala! -Oye, esta está divina.

¿Boris, cuántas llevas? -No sé, mi amor.

No me lo he preguntado.

(RÍEN) -¡Ay, me lo como!

(RESOPLA) Qué desastre.

Ya va. No te preocupes. -¡Ya la abierto!

Te diré una cosa. Este tío ha abierto más ostras,

si no, no es posible. Sin paño, las abre de maravilla.

¡Hala! Ahí te quedas.

Voy a por mi tercer intento, pero esa no es la solución.

Busca la buena, Ana. Busca otra. -Coge otra.

Es la tercera, mi amor.

Ya está. ¡Brazo! Pareces una gimnasta, Boris.

-¡Boris, eres una máquina! -Una máquina abridora de ostras.

Voy a ver. ¡Oh! ¿Y te vas a comer una?

¡Rápido, rápido! ¡Sigue! Sigo, sigo. Se ven divinas.

Perfectas, sin destrozar, colocadas

(Aplausos) ¡Amores!

¿Quién lo iba a decir?

-¡Vamos, dale! -¡Dale!

(EXCLAMA) "Oh, my God!"

Ahora tienes que abrir ese centollo con mucho cuidado,

limpiarlo todo perfectamente y volverlo a meter en el caparazón.

O sea, señora, madre, ábrase.

Hola. ¿Qué tal? -¿Le estás hablando a la ostra?

Sí. Estoy hablando con la ostra, a ver si se anima.

(SILBA) Dile: ¡Ábrete, almeja!

(Risas) ¿Pero qué almeja?

¡Ah! Ostra, que me he equivocado.

¡No, no, no! ¡No! -Lo está haciendo

con conocimiento de causa.

-¿Ah, sí? -Creo que sí.

¡Boris, cuidado! ¡Boris, no! -¡Boris, cuidado!

Ahí está. Tranquilidad. Ya está abierto.

¡Madre mía! ¿Hasta qué hora dura el programa?

Tengo la lágrima aquí esperando,

diciendo: ¿Salgo o no salgo? Sobre todo,

por la frustración.

(SUSPIRA) -¡Otra!

¡He abierto otra! -¡Bravo!

-¡Vamos, Vicky! -¡Bravo, Victoria! ¡Bravo!

Boris con el centollo... A ver.

Mira. Ostras y vieiras ha comido. Centollo ya me cuesta más verlo.

¿Esa es a la que has hablado? -Sí. A la que le hablé.

-Pues sigue hablando. -¡Habla mucho!

-¿Ya, Ana? -El hambre que tenía

el que se comió la primera ostra.

-¿Has abierto, Ana? -Una.

¡Pam! ¡Pim! ¡Pom! ¡Pum!

¡Bueno, a la plancha!

(RÍEN)

¡Toma ya! -¡Olé! ¡Qué macho!

¡Madre mía!

¡Muy bien, tía! ¡Dos! -¡Vamos, Ana!

Cinco, Jordi. (ANABEL) ¿Ya tienes cinco?

¡Sí! (JALEAN)

Jordi, están tan limpitas, tan jugositas...

Todas despegadas. Todo está tan bien...

Déjame que pase.

Cuando la come, es buena señal. -¿Sí?

(GRITA CONTENTA) (ANABEL) ¡Venga, corre!

(Aplausos y vítores)

¡Ahí, ahí, ahí! ¡Fuerte, Ana! ¡Vamos! Ya llevas cuatro, Ana.

¡Vamos, Ana! Tranquila.

(GRITA) -¿Lo has abierto, Victoria?

¡Sí!

Pero, bueno, qué divina. -Arriba las manos, Ana. ¡Lo tienes!

¡Venga, Anita! ¡Corre, Pepe!

Tengo una edad. No puedo. ¡Vamos, que están bonitas!

Venga, el agua, este... Tres, cuatro y cinco.

Bien. Ha costado, pero están bien. Pasamos a la siguiente prueba.

(GRITAN CONTENTOS)

¡Vamos, Ana! ¡Dale! -¡Ana, mi amor!

¡Vamos, Vicky! ¡Vamos, vamos! -¡Venga!

-¡Eh! -¡Venga, Vicky, que tú puedes!

-Venga, Anita. -Ahí va bien.

-¡Eso, eso! -Venga, Anita, cariño.

(Aplausos) ¡Muy bien!

¡Jobar! ¡Madre mía!

Boris, aquí hay muy poca carne para un solo centollo.

¿Dónde están las patas? ¿Las has tirado a la papelera?

Sí, porque ya estaban sin nada y hacían sucio.

Pero, bueno, queda esta. Lo has destrozado.

Has estado dándole martillazos y has tirado la mitad.

Vete haciéndote a la idea de que vas a cocinar.

¡Hala! Pero ha quedado muy mono. Parece un "Julian Schnnabel".

Guárdalo, por si acaso. (TAMARA) Boris, no te preocupes,

que cocinas fenomenal. -¡Ay, tan bella, mi amor!

Vicky, Ana, está entre vosotras.

Aquí no puede haber más carne, o sea...

Hoy es un mal día, porque si nos tenemos que ir...

La Eliminatoria es espantosa. Pero me olvidé de la parte

que tenía más. -Yo he tirado la mitad de la carne.

He dejado el centollo como un casco.

¡Levanta el brazo, Ana! (GRITA CONTENTA)

Mira la carne, Boris, "por fa". Si vieras esta,

hay más carne que en una vaca.

Qué maravilla, qué suerte, qué bien.

Ana. Señor.

Ya puedes detener tu trabajo. ¡Oh!

Porque este está bien hecho.

(GRITA CONTENTA) -¡Bien, Vicky!

(Aplausos y vítores)

(VICKY) Le dedico esta victoria a mi padre,

porque superé esta prueba

gracias al centollo y a lo que me enseñó.

Entonces... ¿Sabes? Va por ti.

Vicky, has sido la más rápida y la que mejor lo has hecho.

Por tanto... ¡estás salvada!

(GRITA CONTENTA)

(APLAUDEN) ¡Estás salvada, Victoria!

¡Amor!

¡Corre para arriba! ¡Corre!

Bendita sea

esa galería. No me puede gustar más.

Estoy encantada. No me lo puedo creer.

Una semana más.

Vosotros cuatro no habéis sido tan rápido ni habilidosos

en las carreras, por tanto, tendréis que cocinar.

¡Oh, guau!

¡No lo sabía! -¡Oh, guau!

No caía.

Venga, Boris. Todo paz.

Os recuerdo que esta noche dos de vosotros

diréis adiós a la competición. ¡Madre mía!

Yo no puedo con este programa.

¡Si yo acabo de llegar! No entiendo.

¿Qué bienvenida es esta?

¿Qué invento es esto?

Tenéis que presentar un plato libre con las ostras,

las vieiras y el centollo que acabáis de limpiar.

Y para ello, contáis con 30 minutos.

¡Ay!

¡30 minutos! Queremos platos dignos

de estos productos, no una simple ración de marisco.

¿De acuerdo? ¡Oído! ¡Sí, chef!

Pues el tiempo para entrar al supermercado

comienza en tres, dos, uno... ¡Ya!

(Aplausos) ¡Vamos, vamos!

No se me ocurre algo en lo que meterlo todo.

No se me ocurre. No se me ocurre.

Elena, Marta, no acabasteis de limpiar el centollo.

Tendréis que limpiarlo ahora. Que me desconcentro.

Cebolleta, cebolleta...

¿Qué más? ¿Qué más?

¿Has cogido todo? Pues vete. Yo creo que sí. Muy bien. Venga.

¡Vamos, Ana! -¡Ana!

Cinco, cuatro, tres...

Me quedo sola. Vamos. Media hora es poco tiempo.

¡Muy bien, Marta! -Se los han dado

como los tenían hechos. -Igual.

Claro. ¿Cómo se lo van a dar?

Venga, ese zumito de limón.

Está como ralentizado. Boris va como...

Él va como emporrado. El ritmo que ha traído Anabel,

no lo ha traído Boris. No.

Anabel ha venido preparada. Nos costó al final a Boris, eh.

No lo tiene nada fácil, eh. Está haciendo una mayonesa.

Funciona muy bien con los moluscos. ¿Pero qué quieres hacer?

No presentas una mariscada.

Tendrás que hacer un plato elaborado.

Tendrá una idea, pero es complicado porque tienes ingredientes

con mucha personalidad. ¿Cómo los conjugas?

Muy poderosos los tres. Para que aunándolo en un solo plato

los tres ingredientes, estén los tres

sin que se tapen uno al otro. Muy complicado.

¿Qué le pasa a Marta?

(MARTA) Mi idea principal no la puedo hacer

porque no tengo la pasta para el canelón.

Voy a hacer la bechamel

un poquito más dura para ponerla en papel "film",

llevarla al abatidor, que se congele

y que me quede la forma del canelón sin pasta.

Chunguitos, os voy a dar una canción yo.

# Mahonesa. #

Coged el ritmo. # Mayonesa. #

# Que yo me bato como haciendo mayonesa. #

Es así 24 horas. 24 y siete días.

Te vuelves flamenca sin querer.

¡Mierda, qué desastre!

-Boris, se ha cortado. -OK.

Oye, huele bien lo que sea que se cocina por ahí.

Eso es la mantequilla de Elena.

Marta ha hecho una "roux". -Que haga una "roux".

Se va a clavar una bechamel.

Marta, ¿cómo vas, mi amor? -Tranquila. Respira.

Ya. Tengo que sacar la carne.

No te bloquees. Céntrate, céntrate.

No lo tengo fácil.

Es que ya me estoy viendo que me voy a ir.

Porque... Es que tenemos que irnos dos.

Me encanta la tranquilidad de Boris.

-No le está dando buen resultado. -¿Qué ha echado ahí?

Como pimentón... ¿Qué es eso?

No lo sé. Es que no lo hemos visto.

Querido Boris, cuéntame qué vas a hacer.

Quiero hacer un poco como una especie

de gran momento crustáceo.

Y quiero hacer con lo que he conseguido sacar

del centollo, fundirlo como en una especie de cama

de mayonesa. Es un plato que me gusta mucho...

Una mayonesa de centollo. Sí.

Se llama "crab mayonnaise".

Entonces, luego pondré un poquito de la vieira,

un momento marcada. A la plancha, poca hecha.

Así. Y todo en una especie como de ensoñación.

(Risas) En homenaje a esa "Venus"

de Botticelli de la que hablaste. ¿Entiendes?

Enséñame esa mayonesa, por favor. No. Esta está descartada.

Porque vamos a hacer otra. Claro.

Si no sale esta, estamos fastidiados.

Suerte. Gracias.

Pues haz otra ya. Es que va tranquilito,

tranquilito. -A ver, a ver.

"MasterChef" es una gran experiencia que traspasa

a la televisión en el restaurante MasterChef, en Madrid.

Además de una experiencia culinaria única,

podrás conocer a algunos aspirantes que pasaron por estas cocinas.

Encuentra la información

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(YOLANDA) ¡Venga, cariño! ¡Venga!

¿Ella qué está haciendo? -Como un canelón.

-Sí. Lo está enrollando. -Un rulo.

-¿Se lo lleva al abatidor? -Sí. Va a congelarlo.

¡Al abatidor! -¡El abatidor!

Tenemos poco tiempo, amiga mía. Hola.

Cuéntame qué estamos preparando. Tartar de centollo,

vieira, hinojo y cebolla fresca

con una base de mayonesa de lima y cilantro.

Y después, estoy haciendo un granizado de limón y pimienta

para la ostra, que va a ir al lado.

Pues a ver cómo te lo montas para meter un tartar

con una vieira, una ostra y un...

Que se perfila todo por separado. Vale.

Suerte. Muchísimas gracias.

¡Aspirantes, quedan 15 minutos! ¡Hay que correr!

¡Volando voy! ¡Vámonos! -¡Vamos!

¿Cómo vas? Como puedo.

No sé si te servirá en estos momentos de crisis,

pero mira lo que te traigo.

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Lo puedes utilizar con quien quieras.

Eso me encanta, Pepe, porque me encanta cocinar

con mi familia y mis amigos, pero con tranquilidad.

No me tires nada de lo que tienes aquí,

que seguro que todo te sirve.

Marta, venga. Gracias.

-¿Cómo vais, chicas? -Yo no estoy.

Elena, ¿qué has pensado?

He pensado hacer como una salsa de mantequilla

con un sofrito de tomate y... Cebolla.

Cebolla con la salsita del centollo.

Después, estoy haciendo aquí como un marinado muy leve

de soja con un poco de hinojo, un poco de cilantro

y zumo de lima, para echárselo por encima

a las ostras, pero nada.

Al final. Al final.

Y luego, como una salsita de mantequilla y perejil

para las vieiras. Cuidado, no se te queme.

Sí. Me preocupa cómo vas a hacer

todo en un plato.

Pues porque he pensado ponerlo de alguna forma

que queden las tres cosas... Como una degustación.

Una degustación pero en un plato. Sí.

No es lo que hemos pedido.

Gracias, Elena. Gracias. Me voy a mi casa.

¡Elenita, cariño, venga! ¡Mi amor!

(ELENA) Estoy intentando mantener la calma, el humor y la sonrisa.

Pero tengo dentro una bomba

de agua con sal. Que se llaman "lágrimas".

Por favor, ¿cómo lo mezclo todo? ¿Cómo lo mezclo todo?

Veo perdidos a los cuatro. Sí.

La idea de triunfar en el poco tiempo que tienen,

es un emplatado muy bonito, con los tres elementos

y una vinagreta o mayonesa rica que una. Ya está.

Boris va a poner la vieira. Tiene marinando las ostras.

El marinado de las ostras de Boris sí me ha gustado.

Ha hecho como una salsa "ponzu".

O sea, soja con cítricos. Eso es.

Eso te encanta a ti. Y a mí.

Una salsa "ponzu" para las ostras, me parece maravilla.

Y a Elena yo la veo muy perdida.

Hombre, es que hay que cocinar a gusto.

Habrá que ver lo que emplatan.

(YOLANDA) ¡Venga, por favor, compañeras! ¡Venga!

¡Aspirantes, últimos cinco minutos!

Mira la Anita. Mira la Anita. -Anita lo tiene.

No sé si estará rico, pero lo tiene.

Con cabeza ahora, Elena. Emplata bien.

Manda huevos que te lo diga yo.

-Lo de Boris es una obra de arte. -Sí. Y un poco lío también.

¿Una obra de arte?

Es mi amigo. Acaba de llegar.

(TAMARA) Ha hecho una ensaladilla. Es muy inteligente eso.

(VICKY) Boris, yo te amo. -Yo también.

Tiene muy buena pinta, Boris. -Qué amable. Muchas gracias.

(TAMARA) ¿La concha dónde la va a poner?

(AVELLANEDA) La está usando de bandejita.

¡Ay, no sé cómo emplatar esto! -¡Va, Elena!

¡Venga, cariño, venga! -Yo también me veo fuera. ¿Y qué?

-¡Marta, venga! -Es que ya no sé cómo poner

la ostra para que no se joda.

¡Ay, por favor, qué panzada de sufrir!

¡Aspirantes, último minuto!

Tiene muy buena pinta, Boris. -Tamara.

(TAMARA) ¿Por qué llora? (YOLANDA) Porque se emociona.

Es mucho estrés. -¡Ah! ¿Es por eso?

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno...

¡Tiempo! ¡Manos arriba!

(Vítores y aplausos)

(ANA) Llevo una especie de batiburrillo importante

de emociones.

Que me siento yo ahora con Freud y lo vuelvo loco.

Aspirantes, el tiempo ha terminado.

Llega el momento de la cata.

Marta, tú serás la primera.

Marta, nombre de tu plato.

"Explosión de centollo". Porque he hecho...

¡Pam! Lo he abierto y me ha explotado el centollo.

Lo he pasado fatal, porque no encontraba

los ingredientes. Quería hacer un canelón.

Tampoco había pasta de canelón. Cuando he acabado, he explosionado

como el centollo, de... ¡Uf! He acabado.

Porque pensaba que no tendría nada para preparar. Mira.

Algo que no tiene sentido, es

que hago la masa de una croqueta, una bechamel, ¿no?

Ajá. Eso es lo que has hecho.

Le metes ingredientes, centollo, lo que tú quieras. Pinta bien.

Pero me lo tendrás que freír.

Ni lo hubiera pensado.

Tú lo que querías, es eso, que nos comamos

la masa de una croqueta cruda.

Lo que quiero, es que probéis un plato.

He respetado el producto y tiene sabor.

Es lo que yo he intentado.

Y presentarlo mucho mejor que hasta ahora.

Conceptualmente, es muy poco apetecible.

Es una bechamel cuajada, mazacote.

Si te vas, es, o que está muy bueno,

o que está malísimo.

Bueno no está.

Es una masa dura. Que si lo piensas más fácil,

pues, mira, voy a hacer tres masas de croquetas:

una de centollo, una de ostra, una de vieira.

Tres croquetas distintas con una mayonesa de tal.

Te lo compro, porque separaría los sabores,

sería una receta curiosa, integrarías todo. Sí.

¿Eso cómo lo has llamado? "Explosión de centollo".

No. Es un mojón de centollo.

Tiene mérito que lo hayas pensado, pero te ha faltado

terminarlo, ejecutarlo con un sentido.

De lo que se trataba esta prueba, era de poner

en valor tres materias primas protagonistas

con un valor espectacular.

Creo que es la mejor manera de cargártelas.

(MARTA) Si he aprendido algo de esta crítica,

es que... Es que no. Claro.

Es como un plato a medias. Es un poco raro.

Le voy a hacer un homenaje a mi abuela,

ponerle un poco de humor y le voy a llamar

"Si me queréis, irse".

(Risas)

(Aplausos) ¡Bravo! ¡Bravo!

¡Muy bien!

¿Cómo has cocinado? ¿Cómo ha sido la cosa?

Pues mira. Yo pensaba hacer tres elaboraciones distintas,

pero en un mismo plato. Y he dicho:

¿Y ahora cómo lo integro todo? Pues así.

Has hecho... Y la ostra... ¡Pam! Para rematar.

Claro. Y luego, encima, como no entiendo muy bien

qué es "no te cargues el producto",

voy a intentar manipularlo lo menos posible.

Y a ver si, realmente,

no me lo he cargado. Vamos a probar.

Ya lo veo. Eso es que está crudo, ¿no?

Si con calma, te digo: Tienes media hora

para tres mariscos, hacer algo rápido, ¿tú qué harías?

Sencillo. Pues yo creo que los marcaría bien

con calma y le pondría una salsita rica

y algunas verduritas al lado.

O una hojita de lechuga. Una ensalada tibia, por ejemplo.

(SILBA) Ya queda bonito. Vale.

Esto es complicado, con demasiadas ideas mal mezcladas,

con una ejecución mala.

Estéticamente, no es agradable y no tiene gracia comerlo.

Son cosas tiradas en un plato.

Y has puesto la última ostra ahí ya encima.

Imagínate que el guiso estuviese muy bien,

te lo hubieses cargado también, porque está apoyando una ostra

que está en cualquier sitio con la cáscara.

No tiene ningún sentido. No tiene sentido.

Qué miedo has pasado.

Pánico. Pánico. Se te ve.

Una lástima, Elena. Y solo me queda decirte

que si nos quieres... delante de cocinas.

Que me vaya también Solo ahí delante de cocinas.

Vale, vale.

(Aplausos) Te espero con los brazos abiertos.

No pasa nada. -¿Estás bien?

Sí. Superbién. No pasa nada.

-Saca la Flores que llevas dentro. -¡Claro!

Ana Milán, cuéntanos el nombre de tu plato.

Eh... Ya sabéis que siempre se lo dedico a un amigo

y como estoy tan cerca de no poder dedicar más platos,

se llama "Amigos en la playa".

Para todos esos amigos a los que amo y no...

Por si no puedo. Bueno, he hecho un granizado

de limón y pimienta para servirlo directamente

en la ostra cuando se vaya a degustar.

¿Y por qué dos platos?

Odio las ostras cocinadas, rebozadas...

Te gustan en frío. Sí.

Tu respeto al producto ha sido pensar:

"Aunque me han dicho que lo meta, para mí, respetar este producto

es no meterlo, aunque me lo hayan pedido".

Yo prefiero eso, a hacer una cochinada.

¿Por dónde empezamos?

Empezad por el tartar para que después limpie

el granizado el paladar.

¡Upi! ¡Una alegría!

¡Oh, guau!

Yo veo tu playa, tus amigos y también la aleta del tiburón.

(TARAREA LA MÚSICA DE "TIBURÓN")

¿Sabes por qué? ¿Por qué?

Por el miedito que has desprendido toda la prueba.

Mucho. Lo tengo ahora mismo también aún.

¿Y qué te pasa?

Pues toda la frustración del mundo de no saber por dónde

narices se abre una ostra y no encontrar...

Mínimo, creo que si la naturaleza fuera sabia,

debería poner una flecha de "por aquí".

O sea, el momento ostras...

Le daba así. ¿Sabes cómo abro yo las ostras

a partir de ahora, no? Cojo la ostra y le hago...

O sea, como de barrio.

Bueno, entiendo que tus amigos en la playa,

lo van a pasar bien con este plato.

Me gusta el tartar que has hecho. Está muy suave, está muy agradable.

Sabe todo a lo que es. No hay nada que predomine

por encima de. Está muy equilibrado

y está muy bien hecho.

No me gusta el granizado que has hecho,

porque es ácido como... como tú, muchas veces.

Lo que me vale de Ana, es que lo que ha presentado aquí,

era exactamente lo que queríamos.

La ensalada está fresca, está divertida,

tiene un aliño inteligente para el producto que es

y no has destrozado ningún producto,

que es lo que pedíamos. Gracias.

(ANA) Me encantaría que los jueces dijesen:

Señores, lo han pasado los cuatro tan mal,

que suban para arriba y nos vemos la semana que viene.

Esto, en mi mundo de Disney, sería perfecto.

Aunque parece increíble, estoy fascinado

de volver a estar viviendo este momento.

Se llama "Za-Pe-Jor",

que son las sílabas iniciales de vuestros nombres.

Y también son siete letras,

porque siete son los ingredientes o elementos

que han acompañado a los tres manjares

con los que está hecho el plato.

Son una fantástica combinación de cilantro,

una soja con un nombre muy maravilloso

que teníais en el supermercado,

lima, un poquito de una lluvia de brócoli,

un momento delicado de piel de espárrago,

un huevo y aceites de oliva y de girasol,

para construir un poco esta...

Yo no la llamaría, realmente, una mayonesa.

Yo la llamaría, quizás, una "mayo", solo,

y dejamos el "nesa" para otro momento.

-Lo que charla. -Es una combinación inédita,

un pelín salvaje, pero siempre apasionante,

de sabores.

¡Se va a enfriar! (RÍEN)

Se va a enfriar el plato. Tu emplatado no es

el más bonito que he visto tuyo.

Boris, probándolo, está un poco por debajo

de toda la literatura que nos has dado.

Qué simpático.

Pero te diré que están cuidados los elementos.

Se notan todos. La vieira está bien,

está perfectamente hecha.

Esto te hace que vuelvas a comer otra vez.

Y me gusta el hilo conductor de esa mayonesa gustosa

con cilantro, con lima y con esa gotita de soja

que aparece de haber macerado las ostras.

Has respetado el producto. Estoy de acuerdo.

La idea es buena, pero la ejecución es terrible.

¡Samantha, de verdad! Aparte, tú eres repetidor

y cuando uno es repetidor, yo voy a exigirte más.

¡Samantha, es un "Sa-Pe-Jor"! ¿Entiendes?

Un "Sa-Pe-Jor", solamente, tiene que ser así,

un poco... Ah, porque es la mezcla

de nosotros tres, representado en plato.

Es lo que he intentado. Es un homenaje volver aquí.

Entiendo lo del emplatado. Ya entiendo todo.

Perdona. Y le has puesto el nombre

en castellano, que en catalán es "sapeyor".

Por Jordi, que todavía no ha hablado.

No. No tengo mucho que decirte, Boris.

Hemos pedido que estuviese todo integrado

y los elementos puestos sin mezclarse

y tú has dicho: Yo pongo esa base de ese cóctel

o como lo quieras llamar y los ingredientes encima

para que se perciban. Te lo compro. Ya está.

¡Oh, guau! -O sea, que cuando haga

una mierda de emplatado, digo que son ellos tres

y a tomar por saco.

Mi nombre "Sa-Pe-Jor" es una maravilla.

La cara de ellos... -"Sa-Pe-Jor"...

Ellos están a la defensiva.

Un poco los jueces. -Escúchame.

Pepe está más así que nunca. Muy así.

Y Samantha... -Samantha, con esos pendientes,

que parece que te van a atacar.

Yo creo que el riego se le va a los pendientes.

Yo pensé que el pendiente de Samantha me iba a atravesar.

¡¿Dónde vas con ese plato?!

¡¿Por qué vienes a llamarte "Sa-Pe-Jor"?!

Aspirantes, la cata ha terminado y ahora vamos a deliberar

para decidir qué dos aspirantes abandonan esta noche

las cocinas de "MasterChef".

Yo creo que no tienen que deliberar mucho, eh.

Ya, pero dos me parece una barbaridad.

¿Qué dices? -Que es superestresante esto.

No sé si abrazarte o no, porque como te pones a llorar,

me da cosa. -No. No voy a llorar.

Les está pasando lo que a nosotros nos pasará

dentro de unas semanas. -Claro que sí. Tómatelo así.

Aspirantes, sabemos que esta noche habéis estado sometidos

a una gran presión. Primero con la llegada

de los repetidores. Gracias.

Y sabiendo que habría hoy dos eliminados.

Es que vaya tela. Ha habido un aspirante

que ha estado por encima de los demás.

Nos ha presentado un plato minimalista,

bien ejecutado y respetando los tres productos principales

sin que ninguno anulara a los demás.

Y ese aspirante es...

Minimalista era el mío. -Yo.

Ana. ¡Bien!

(Aplausos) Enhorabuena, Ana.

Enhorabuena porque sigues una semana más en "MasterChef".

(Aplausos) ¡Bravo!

Sube a la galería con tus compañeros.

¡Vamos!

(ANA) Yo subiendo la escalera, soy Willy cuando lo liberan.

Ha sido como: "Tira para el mar". Y ahí me he ido, como... ¡Guau!

Marta, Elena, Boris, sabemos que el reto no es sencillo,

pero esperábamos mucho más de vosotros.

Como os hemos anunciado al principio del reto,

dos de vosotros dejáis esta noche la competición.

Y los dos aspirantes que no continúan

en las cocinas de "MasterChef" son...

Marta y Elena.

¡Grandes! ¡Grandes!

(Aplausos)

Marta, mi amor. -¡Qué bien! Que te vaya genial.

Boris, ponte las pilas, coge rápido el ritmo del cocinado,

si no quieres ser el próximo expulsado.

Puedes subir a la galería. Bienvenido.

¡Muchas gracias, "Sa-Pe-Jor"!

(Aplausos)

(BORIS) Voy a aprovechar esta segunda oportunidad

para convertirme en el mejor emplatador

de "MasterChef Celebrity".

Qué llorera más tonta. -Hija, nos acaban de echar.

Yo dije que iba a cantar, si me iba.

No, mejor que no. -Sí, sí. Voy a cantar.

Lo estamos esperando, Elena. A ver si me sale.

Necesito que me ayudéis, pero así.

(TOCAN LAS PALMAS) -¡Venga!

# Tanto tiempo, he disfrutado... #

¡Olé! # De este amor. #

¡Qué bonito!

# Nuestras almas se acercaron tanto así,

# que yo guardo tu sabor,

# pero aquí lleváis también

# sabor a mí. #

(Aplausos y vítores)

¡Qué bonito! ¡Qué bonito!

Ahora me has hecho llorar a mí, que no quería llorar.

Pero era para no irnos con pena. Vámonos a la salita los tres.

¡Qué bonito cantas! No lo sabía. -¡Qué bonito cantas, guapa!

(ELENA) "Sabor a mí" la cantaba mi abuelo mucho.

Entonces, le he hecho el homenaje a mi abuela en el plato

y aquí, a mi abuelo. Y otra vez a llorar.

¡Ay, Elena y Marta! ¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?

Elena. Que yo creo que, en estas cocinas,

desde el programa uno,

yo me he puesto muy nerviosa siempre.

Y luego, yo no tengo gran mano para la cocina.

Entonces, de verdad,

bastante que me habéis aceptado en "MasterChef"

y que he llegado hasta la cuarta, que era menos

de lo que me hubiera gustado,

pero más de lo que me hubiera imaginado.

Bueno, Marta... ¿Qué ha pasado?

Tres años preparándote.

He ido a una escuela de cocina, a los Roca...

Queriendo entrar en "MasterChef Celebrity".

Es muy duro este programa. Pero tú cocinas algo más.

¿Qué ha pasado? A lo mejor, no cocino tan bien,

o he tenido mala suerte.

No lo sé. Me encanta la cocina y me seguirá gustando,

igual que este programa. ¿Qué es lo que más pena

os da de dejar "MasterChef"?

Los compañeros. No. Seguro.

(Aplausos) ¡Oh, Martita!

¡Marta!

Oye, Elena, mirando a la galería, mirando a tus compañeros,

¿quién te gustaría que ganase?

Yolanda mía, a ti te amo, pero... -No voy a ganar.

No. Tú eras "retala" como yo, pero como yo ya me he ido,

tú ya no eres "retala". Eres otra cosa.

Pero a mí me encantaría que ganara Ana Milán.

(APLAUDEN) -Amiga.

Y, Marta, ¿tú? A mí me gustaría

que ganara Álex. -¡Olé!

Pues hay que aplaudir también. (APLAUDEN)

Bueno, Elena, Marta, ha sido un placer

teneros en nuestras cocinas.

Ha sido un lujo disfrutaros. Muchas gracias.

Lamentablemente, tenéis que colgar el delantal.

¡Qué bien que lo hacemos juntas, porque esto es lo peor!

Ahora sí que voy a llorar. Así que, Chicas...

¡Bravo! (APLAUDEN)

Un placer conocerte.

Gracias, Pepe. Muchas gracias.

Ha sido un placer teneros aquí. ¡Gracias, chicas!

¡Gracias a vosotros!

¡Oye, dadle fuerte y duro, eh! -¡Marta, amor! ¡Bellas!

¡Viva el centollo!

(MARTA) Ha sido una experiencia maravillosa.

He aprendido un montón de cosas porque cuando te ponen al límite,

salen cosas de cómo eres tú. Es muy guay.

El mejor momento, para mí, de "MasterChef",

es el momento en que levantan la tarta

y se ven todos los pisos, que dije:

¿Cómo he podido hacer eso yo?

(ELENA) Me ha alegrado mucho mucho estar aquí.

Es muy duro, se pasa mucho estrés,

pero, también, es muy divertido.

"MasterChef" te saca ese corazoncito de niño

que tienes.

Elena y Marta le han echado ganas y han trabajado,

pero no ha sido suficiente para seguir adelante.

Es muy duro decir adiós a un sueño,

pero la vida es caprichosa

y, a veces, da segundas oportunidades,

como a Boris y a Anabel, que ya son de pleno derecho

aspirantes de la cuarta edición de "MasterChef Celebrity".

Nos vemos la semana que viene con nuevas emociones.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

(APLAUDEN)

Bienvenidos a Valencia. Vais a cocinar

para uno de los artistas más importantes

de todos los tiempos.

¡Venga! -¡Vamos, vamos!

Los raviolis salen en 35 minutos. Vamos atrasados.

Voy a comer. -¡No te puedes comer el ravioli!

No es divertido. Castigada, te vas a poner a emplatar.

¡Quiero ganar, eh! ¡Sí, chef!

¡Quiero ganar! Vale, chicos.

Vamos a empezar a trabajar con cabeza.

¡Eh, Félix, tranquilidad! La única que grita, soy yo. ¿Vale?

Mirad quien ha venido a desearos suerte.

¡Qué maravilla! -Lo siento.

No te puedo atender ahora porque estamos teniendo

un problema muy grave. -¡Hasta luego!

# Escándalo, es un escándalo. #

En esta prueba, el mejor conseguirá

el pin de la inmunidad.

(EXCLAMAN) La clave está bajo ese paño.

¡A pulmón! ¡Sin bombonas! ¡Grande Anabel!

¡Que no se caiga!

¡No se cae! -¡Va, lo tenemos!

¡Ay, quítamelo, quítamelo! (RÍEN)

Huele a quemado. -No pasa nada. Es "socarrat".

Me está saliendo de maravilla. -¡Uy, uy, uy!

Patata cruda, alcaparras para aburrir.

Parece que solo te importa la estética.

La inspiración... -Le ha venido sola.

(RÍEN) -Se ha quemado un poco.

Un poco no. Se te ha quemado mucho, Yolanda, un montón.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

(Llaman a la puerta) ¿Qué pasa ahí?

¡No me lo puedo creer! Esto me suena.

¡No me lo creo! ¡Esto me suena!

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Masterchef Celebrity 4 - Programa 4

02 oct 2019

Los aspirantes se enfrentan a su primera prueba de repostería en unas cocinas divididas por una pared. Deben trabajar de dos en dos para elaborar el mismo postre, pero serán evaluados de manera individual. Edu Soto, semifinalista de MasterChef Celebrity 2, apoya a los aspirantes en este duro reto.

En parque de bomberos de Navacerrada, base de operaciones de los GERA (Grupo Especial de Rescate en Altura), el jurado rinde un homenaje a los bomberos de la Comunidad de Madrid. Durante el cocinado reciben la visita de Dani, bombero y aspirante de MasterChef 6.

Los aspirantes se juegan su permanencia divididos en dos grupos. Primero, participan en una prueba de habilidad en la que deben ser los más rápidos abriendo vieiras, ostras y centollos. Los primeros de cada grupo en conseguirlo se salvarán de la eliminación, los demás se enfrentarán en una segunda prueba cocinando un plato libre con el género utilizado.

Ante el bajo nivel de los aspirantes, Boris Izaguirre y Anabel Alonso tienen la oportunidad de incorporarse al talent culinario.

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  1. romano

    jajajajjaja ahora si se puso bueno el programa con estos dos participantes

    08 oct 2019
  2. Marke

    Que suerte que volvieron Anabel y Boris!! Un poco de chispa hacía falta. Muy lindo programa.

    07 oct 2019