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MasterChef Celebrity 3 - Programa 1 - ver ahora
Transcripción completa

(Canción "It Don't Mean A Thing")

Aquí no hay nadie. ¡"Holi"!

¿Pepe? ¿Samantha?

¿Aspirantes? Es que yo no entiendo nada.

Aquí me citan y no hay nadie. Yo no lo entiendo.

¿Hay alguien por ahí? ¡Por favor! ¿Dónde me he metido?

¡Jordi!

¡Ay, los delantales!

A ver.

(LEE) Aspirantes, bienvenidos a "MasterChef".

Estáis a punto de enfrentaros al concurso

más exigente de la televisión.

Sí. Cuanto antes empecéis a asimilarlo y a entender

qué significa trabajar en equipo, mejor.

Hoy empezaréis preparando una comida improvisada.

Se supone que es una fiesta de bienvenida.

Pero si aquí hay que cocinar,

yo voy a cocinar, porque hambre no voy a pasar.

¿Quién es? Mira quién es.

¡Los niños y la niña!

(MARIO) A mí me han dicho que si soy aspirante

a "MasterChef", me voy a volver loco.

Yo les dije: "Si ya estoy loco".

Lo peor que te puede pasar, es ponerte nervioso.

El reloj va para atrás. El único que va para atrás.

Ya quisiera yo que el biológico

fuera para atrás. Todos van para adelante.

Menos el de "MasterChef".

(MARIO) Lo que quiero es aprender a cocinar

para dar rienda suelta al cocinero

o al aspirante a "MasterChef" que llevo dentro.

¡Olvi, que no veo nada!

Y tengo que irme a "MasterChef" y está la nevera vacía.

Te tengo un regalito. Una redecilla.

Fíjate. Te veo más tranquilo con la redecilla.

Ha sido ponértela y te ha venido como una capa de tranquilidad.

Me va a dar suerte la redecilla.

(MARIO) Yo quiero meterme en esta locura, aventura,

que es ser aspirante a ganar "MasterChef III Celebrity".

O "Celebrity III", como se diga.

¿Pero dónde estarán estos? -Hola, Mario.

¡Carmen! Qué bien. Estaba más sola que la una, cariño.

¿Sabes lo que pasa? Que nos han dicho que venían

y aquí no hay ni jueces ni nadie.

-¿Dónde está Eva y los jueces? -No hay nadie.

Ellos son muy graciosos. Yo me he puesto a hacer

una "burger party". -¿Hamburguesas?

Hamburguesa, cariño. Mira qué buena.

Yo me voy a poner el delantal, que, además, queda monísimo.

El ganador de la tercera edición

de "MasterChef Celebrity" es Santiago Segura.

-Pero bueno. -¿Cómo estamos?

Muy raro esto, ¿no? -Ni tan raro.

¿Cómo "ni tan raro"? La atmósfera del Santceloni

es siempre elegante, discreta, tranquila y nos dejan solos.

-También misteriosa y solitaria.

-¿Y qué pasa? ¿Que tú consideras que nosotros no somos elegantes?

-Hombre, elegantes sí. Pero discretos y tranquilos no.

¿Qué estáis haciendo? -Vamos a hacer

una ensalada fantástica. -Lo mejor para sorprender

a los chefs, es que haga la mejor tortilla de patatas

del mundo... o sea, la mía.

¿La tuya? Mario, tú ponte con la ensalada

porque le voy a dar una lección. -¿Tú a mí?

-Claro. Te voy a bajar los humos. -Ya veremos.

-Mario, ¿cómo se usa esto? -Hija mía, muy fácil.

Es un pelador, Carmen. Mira. Así.

Yo prefiero un cuchillo. Esto es un lío.

Pues cógetelo. Como tengo que hacer la nueva ensalada Lomana...

-Buenas. -¡Ay!

Ona Carbonell. Es como Saúl Craviotto.

Si quiere ganar, va a ganar. -No te lo voy a poner fácil.

Ni a él ni a ningún otro aspirante.

Hemos venido a darlo todo. -Yo lo daré todo.

-Lo estamos dando. -Yo, mientras, me voy a tomar

una cervecita y que os den.

Voy a preparar una vichyssoise, que me encanta.

Tengo 20 medallas mundiales, dos olímpicas

y cuarenta y pico a nivel internacional.

El reto de "MasterChef" es difícil para mí,

porque de pasarme diez horas dentro del agua, me voy a pasar

diez horas cada día cocinando.

Yo siempre sueño a lo grande y es ir a por este oro

de "MasterChef Celebrity", aunque sé que va a ser difícil.

Los aspirantes son muy cracks todos

y tendré que dejarme la piel para poder estar allí.

Ahora ya no pensaré en mis contrincantes rusas.

Estaré todo el día pensando

en mis contrincantes aspirantes. Cambiaré el chip.

Niña, ¿voy cortando el puerro? -Muy bien.

-Puerro, zanahoria. -Estamos con los puerros los dos.

Somos las dueñas del puerro.

¿Hola?

¿Qué pasa? ¿Dónde están todos?

¿Algún juez? ¿Alguna presentadora? ¿Algún aspirante? ¿Hola?

¡Hola! -¡Hola, María Castro!

María, bienvenida a "MasterChef". -A ver. Empiezo.

Una tartita, ¿no? Con sabor, ¿no? -Sabooor.

¡A ver, aspirantes! ¡Que comience la prueba!

-¡Eh! Pues tú ponte el delantal. -Qué energía.

¿Pretendéis ganaros al jurado

haciendo tortillas de patatas? -Sí.

Bueno, mami, ¿un cafetín? -Sí, anda.

Mi madre, Belén, es una gran cocinera.

Ha estado toda la vida dedicada a la cocina para su familia.

Yo le decía a mi padre: "Estás mal acostumbrado

porque es como un restaurante, con primero, segundo y postre".

Llevo cuatro meses a tope. -Sí.

Con tus recetas, con las del libro de Jordi.

Pase lo que pase, lo que lleves aprendido, ya lo llevas.

Mucha experiencia no tienes. No seas tan exigente contigo misma.

A mi padre, si supiera que me apunto a "MasterChef",

le haría una mucha ilusión.

Se uniría lo que él quería: su hija y la comida.

Le haría ilusión. Me acuerdo mucho de él.

¿Con qué te ayudo, que quiero hacer algo?

Pica un poco de cebolla. ¿Cómo va ese postre?

Yo soy la reina repostera.

Mira... yo cocinar, no sé cómo cocinaré.

Pero mandar y organizar... -Pues yo soy bien mandadita.

(MARIO) Aquí somos todos muy amigos al principio, pero verás.

¡Olé, olé, los aspirantes guapos!

¿Cómo estáis? -¡Ese torero!

¿Pero qué tenéis liado aquí, chavales?

Te he visto en "Maestros de la costura"

cómo cosías. -Igual, coso un bajo de las niñas,

que hago la comida, que cualquier cosa.

¿Me pongo a hacer un clásico

de "MasterChef", solomillo Wellington?

-¡Un solomillo! -Qué nivel.

Ya que no me han dejado hacer hamburguesas.

Voy a entrar en "MasterChef Celebrity III".

Me hace muchísima ilusión. Estoy como un niño.

No es miedo lo que siento con esta experiencia.

El miedo lo sentí cuando me jugaba la vida

en una plaza de toros. Aquí tengo ilusión.

Lo malo va a ser cuando vengan las niñas a cenar y no estés tú.

"Mamá, ¿esto hay de cenar?"

Yo de pequeño decía que quería ser dos cosas:

Miguel Bosé y "conicero". Era tan pequeño

que no sabía decir cocinero. Decía "conicero".

¿Hay hambre? -Sí.

Voy a trabajar mucho para ganar. Ojalá lo consiga.

Sería maravilloso. Al final, me voy a convertir en "conicero".

Es un solomillo bueno. -Pedazo de solomillo.

Hay que dejar la cocina siempre limpia.

Eso no te preocupes que a mí me gusta limpiar.

¡Guau!

¡Anda! Pero qué monada todo. Qué elegante.

¿Estás haciendo lentejas? -Lentejas, si quieres, las tomas

y si no, las dejas. -¡Bellezas!

-¡Ay! -¡Pero qué locura!

¡Oye, qué bien pinta todo! ¡Qué divino todo!

-¡Esto se anima! -Yo no aspiro a ganar "MasterChef".

-¿Y a qué aspiras? -Aspiro a robarle el puesto

a uno de los jueces de "MasterChef".

Y no voy a permitir errores.

Esta patata está horrible. Esto no hierve.

Estás sacando mal esta piel.

¡No! Que no caiga pelos sobre nada.

Y os digo una cosa más. A esta cocina le falta

un toque internacional. Os voy a hacer un chupe peruano.

¡Bueno, bueno, bueno!

¡Pero qué equipazo! -¡Un hombre de verdad!

¡Un momento, por favor!

¡Un respeto! El capitán de la Selección Nacional de Rugby:

Jaime Nava. Acompáñame a preparar el chupe peruano.

-Todo lo que sea chupe, es bueno. -Por favor.

Chupe peruano. ¡Qué maravilla!

Todo lo que es comer, mírame,

me encanta. Pero lo que es cocinar, cero pelotero.

A ver. ¡Bien! ¡Placado!

Con lo buena cocinera que ha sido siempre mi madre

y qué lástima que no haya puesto interés

en aprender alguna de sus famosas recetas.

¡Hombre, ahí!

El hecho de entrar en "MasterChef" para mí, es un reto bestial.

Buena actitud. ¡Bien!

¿Alguien sabe dónde me tengo que ir ahora?

A ver. -A "MasterChef".

Sí. Aunque me vaya con muchas ganas,

os voy a echar a todos muchísimo de menos.

Tú eres jugador de rugby. No vas a poder cocinar.

¿Pelador? -Pelador, allá. Todo allá.

(CANTA) #Tengo el corazón contento,

#el corazón contento y lleno de alegría.#

¡Xuso! -¡Xuso! ¡Viva Murcia!

¡Viva! Oye, aquí hemos venido a currar.

María, ¿me pongo con el postre? -Currar pero con alegría.

Cantando, que me gusta a mí.

¡Ay! Con lo divinos que veníamos y estamos ya horribles.

Quiero compartir con vosotros este momento de cosmética natural.

Agarras la piel de la patata y absorbe la bolsa del ojo.

¡Hola! (TODOS) ¡Hola!

(BORIS) ¡Qué bella!

Dafne, ¿pero eres uno o dos participantes?

Somos dos. Y os digo una cosa. He estado midiendo los tiempos

y me da tiempo a ganar el concurso e ir a dar a luz.

Menos mal que no es al revés.

Cuidadito conmigo que voy a por todas.

(BORIS) ¡Qué miedo! La mamá capitana.

Cuando me llamaron para participar en "MasterChef", grité. ¡Ah!

Y luego pensé: "¡Ostras! Estoy embarazada.

A ver cómo voy a gestionar esto".

Ahora mismo estoy con la hormona revolucionadísima.

Estoy supersensible por todo. No sé cómo reacciono a las cosas

y eso me asusta un poco.

Estoy muy ilusionada por entrar. Tú ya lo sabes.

Siempre habías querido entrar.

Bueno, ¿y el jurado qué? -Me da miedo Jordi,

que es el que va a machete, el más duro.

Lo voy a dar todo y estoy dispuesta a ganar.

Voy a ganar y luego ir a parir.

¿Qué os parece si hago un salmón con verduritas torneadas?

Estas vienen fuertes. A mí me echan la primera. Verás.

Jaime, que me tienes que ayudar.

(BORIS) ¡Guau!

Si tú no tienes casi bolsa. -Esto es bueno para la cara.

¿Cómo estás con la tortilla? -Bien.

-Cómo huele, chavales. -Y palmas aquí.

¡Vamos!

Os cuento una cosa. Mi amigo Edu Soto,

el famoso Tigre de Carabanchel, me ha dicho que esto es

infinitamente más duro de lo que nos imaginamos.

(Canción "Eye Of The Tiger")

¡Ahí está mi campeón!

Soy una persona que me gusta trabajar bajo presión.

-¡Esto es un programa físico! ¡Acuérdate!

-¡Sí, Tigre! -Háblame con respeto

para que te acostumbres con Pepe, Samantha y Jordi.

¿Esto no es el "Celebrity"?

Sí. ¡Aunque tú seas "celebrity", te van a meter mucha caña!

-Pero no me grites. -Perdona.

(IVÁN) "MasterChef" espero que me proporcione

toda esa felicidad

que yo tengo a la hora de cocinar, porque me entusiasma.

(EDU) Tienes que tener 100 salsas en tu cabeza.

¡Salsa uno! -¡Boloñesa!

-¡Salsa dos! -¡Bearnesa!

Bien, bien. Quiero agilidad en tus brazos.

Vas a tener que cortar muchas cebollas.

(IVÁN) Seguro que son capaces de sorprenderme

cada semana, cada prueba y cada día.

Es la gracia del programa. -Un último consejo.

Ponte un apodo. Te da personalidad.

El Tigre de Carabanchel te bautiza como Iván Massachef.

(IVÁN) Qué bueno eres.

Me voy a limpiar salmón o algo. -Sí. Ayuda a la Dafne.

¡"Volare"!

(CANTAN) #"Cantare".#

#¡Oh, oh, oh, oh!#

¡Bravo, Antonia Dell'Atte! -¡Bravísima!

-¡Te adoro! -¡Te adoro!

Cuánto glamour en esta cocina.

Os voy a hacer una buena pasta con pesto.

¡Atención! Primera tortilla de "MasterChef".

(Aplausos) Perdonad, chicos.

¡Mira quién es!

¡Que ya estamos todos!

Perdona. Es que no os encontraba.

¿Qué tengo que hacer?

-Ayúdame con la pasta. -Venga. Pues eso.

Albahaca, un poco de piñón y aceite.

Esto es un pesto. Fenomenal. Venga.

¡Huy, cómo huele a fritanga aquí!

He hecho la tortilla y se la han comido.

Hay algo que os quería decir.

Estar sentados tan espléndidamente en una mesa imperial

en el salón principal del Santceloni,

es algo absolutamente imposible.

Pero algo mágico de este programa de "MasterChef" lo ha permitido.

Y yo creo que eso se merece un brindis.

-¡Oh! -Por supuesto.

¡Ay! Buenas noches.

(Llanto de bebé)

Anda que también me habéis esperado para comer, eh.

Estás divina. Reconozco que llego

un poquito tarde. Esto de la conciliación

familiar y laboral no es fácil. Llegas a tiempo.

¿Sabéis qué os digo? Que me voy a sentar.

(Aplausos) ¡Otro brindis!

¡Otro brindis por Eva!

Un día como hoy, mi primer día de incorporación laboral

tras ser madre y encima estamos en el Santceloni

y habéis cocinado, yo me quedo con vosotros.

¡Viva "MasterChef"! ¡Por "MasterChef"!

(Vítores)

(ANTONIA) ¡"MasterChef"! (LOMANA) Pareces un disco rayado.

(ANTONIA) Ya está. Basta.

(Canción "Creep" de Richard Cheese)

Muy buenas noches y bienvenidos a la tercera edición

de "MasterChef Celebrity".

No os lo vais a creer, pero estoy como una niña chica

con zapatos nuevos de la ilusión que me hace

volver a pisar estas cocinas tras haber sido mamá.

He echado muchísimo de menos el barullo de estos fogones,

las carreras de los aspirantes y, cómo no,

el implacable jurado de "MasterChef".

¡Mira qué guapos!

¿Qué tal, Eva? ¿Qué tal?

Bienvenida de nuevo, Eva. Muchas gracias, compañeros.

Os he echado mucho de menos. ¿Vosotros a mí también un poco?

¿Cómo? Te hemos echado muchísimo de menos.

Samantha, parece que se ha acabado

tu reinado del supermercado de "MasterChef".

Aunque lo echaré de menos,

me va a venir muy bien no picar entre horas.

Estoy deseando ver ya a los "celebrities"

que se van a enfrentar en esta tercera edición.

Estaba pensando que quiénes serán este año los rivales.

Pues no lo tengo nada claro.

Este año, la competitividad está asegurada.

Dos deportistas en activo, una excampeona de gimnasia rítmica,

un torero y el ganador de tres goyas. Casi nada.

Bueno, pues vamos al lío, ¿no?

Vamos a conocer ya a los 14 aspirantes

de la tercera edición de "MasterChef Celebrity".

(TARAREA "EYE OF THE TIGER") Adelante, Antonia Dell'Atte.

Mario Vaquerizo, Paz Vega, Santiago Segura,

Carmen Lomana, Jaime Nava, Paula Prendes,

Dafne Fernández, Xuso Jones, María Castro,

Óscar Higares, Ona Carbonell,

Iván Massagué y Boris Izaguirre.

¡Ea! -Pero qué gigantesco, ¿no?

-Mira. Para emplatar. -Vamos a ver qué platos.

¡Madre mía! Esto en mi casa quedaría de lujo.

Ay, mira. Hay peso.

-Mira. Aquí pimienta. -Ah, pimienta.

Qué pasada.

¿A qué gimnasio va Jaime? No sé. Está fuerte como el vinagre.

Tenemos todos lo mismo.

-¿Esto sabes para qué sirve? -¿Para qué?

(Risas) ¿Y el micro cómo se pone?

Esto es muy moderno para mí.

¿Y la batidora? -Aquí. Ah, no.

-La batidora no es esto. -El abatidor.

Oye, ahí hay 13. Falta uno.

¿Quién falta? Boris.

¿Boris? Boris, Boris falta.

¿Tú lo has nombrado? Claro que sí.

Pero no está. Ya empezamos.

¿Sabéis cómo funciona el horno? Aire caliente.

Ya está. Aire caliente.

¡Ay, la función pizza! Aspirantes, podéis ir entrando

al súper, que creo que tenéis muchísimas ganas.

Así que venga, al supermercado.

(EXCLAMAN)

¡Olé, olé! -¡Por favor, qué bonito!

Todo decorado. A ver. -Qué bien huele.

Hay de todo aquí. ¡Madre mía!

Necesitamos una tabla. -Una tabla.

Y la "plainmains".

¿La "plainmains"?

Una vez que te dicen lo que tienes que hacer,

vienes al supermercado, lo coges todo

y pones los ingredientes...

-¿No es la mise en place? -¿Qué he dicho?

-"Plainmains". -La "plainmains".

Mise en place. -La "plainmains" dice.

Aspirantes. Huy, que nos llaman.

Os queda algo muy importante que descubrir.

La sala de concursantes. A ver.

¡Dios! -¡Guau! ¡Qué bonito!

Oye, muy chula esta también.

-Esta cuando nos echen. -Aquí te despiden.

Por lo menos, te despiden con clase.

-Qué bonito todo. -Está bien decorada.

Muy chula, sí.

Es alegre. Pero da pena venir aquí.

Bueno, aspirantes, que empiece la marcha, ¿no?

Vamos. -Dejadlo todo como

lo habéis encontrado, eh.

Si tengo sueño, me echo aquí una siesta.

Espero no estar mucho tiempo, aunque esté bien decorado.

(MARIO) Yo soy una esponja. Bob Esponja no.

Yo soy Vaquerizo Esponja.

Yo vengo dispuesto a aprender absolutamente todo.

Las Nancys Rubias se van a volver locas

porque voy a cocinar a partir de ahora todo.

Bueno, aspirantes, ya conocéis las cocinas,

conocéis el supermercado, la sala de concursantes.

Pero sigue faltando algo. Bueno, mejor dicho, alguien.

¿Nadie sabe dónde está Boris? No.

Producción, Boris. Tiene que entrar aquí ya. Tenemos que empezar.

(ANTONIA) Le da miedo. Le da miedo.

¡Boris Izaguirre! Perdonad.

(Aplausos)

¡Pero qué divinos! Un aplauso para vosotros.

Perdonad, perdonad. Eva, mi amor.

No. Ven, ven. Perdona.

¿Dónde te habías metido? Estaba en Miami.

Me quedé sin voz en el camino porque atravesé

toda la sierra para venir a verte.

(Risas) Y reverenciarte.

(SANTIAGO) Boris ha llegado tarde y espero que se amoneste.

El avión se ha retrasado. Prevelo y llega con más tiempo.

No estamos aquí para esperar a nadie.

Antonia, ¿a ti te gustaría dedicarte a la cocina?

Adoro cocinar. Pero aquí tengo miedo total, de verdad.

¡Iñigo! ¿Dónde está mi amor y más grande cocinero del mundo?

¡Mi amor! -¡Qué sorpresa!

¿Cómo estamos? -Te quiero.

He venido para darte una noticia. -Dime.

Voy a entrar... ¡a "MasterChef"!

¡¿Qué dices?!

Normalmente, a mí me gustan todas las pruebas de "MasterChef".

Pero, quizás, donde más me gusta, es estar en compañía.

Yo, la ilusión para entrar en "MasterChef"

es una sola: aprender, aprender y aprender.

Y si alguna vez me van a criticar, estaré ahí

para escuchar las críticas.

La crítica la aceptaré. La mala leche no.

Pepe, ¿tú me vas a ayudar? Por supuesto.

Estoy aquí para ello solo.

¿Ayudar significa un soplo de vez en cuando?

(SOPLA)

¡Te quiero! Gracias. "Grazie, grazie".

Pepe es guapísimo, eh.

Yo creo que él lo sabe que es guapo.

Carmen, mujer, como experta en protocolo,

me imagino que serás una gran anfitriona, ¿verdad?

Anfitriona, sí. Mejor que cocinera.

Hola, Sandra. ¿Qué tal va el pollito con piña?

Muy bien, señora.

El pollo lo pasamos un poco, lo marcamos

y le ponemos unas rodajitas de piña como de fondo.

Mi nivel de cocina es

muy... yo creo que muy básico.

¿Qué has preparado aquí? -Eso es vinagre.

¿Y le pones vinagre? -Sí.

Muy buenas, tía.

Hola, Cris. Qué bien.

-¿Practicando para "MasterChef"? -Practicando.

En mi casa, cocina siempre Sandra,

que para mí es como si fuera de mi familia.

Mi vida sin ella sería diferente.

Sería mucho peor.

De todo lo que has hecho en la tele,

es lo que más ilusión me hace,

que vayas a "MasterChef". Así que a ganar.

-Ya está aquí Sandra con la comida. -Qué rico.

Sí. Yo tengo un hambre.

Pero me tiene que traer el otro de servir.

¿Te gusta cocinar para los amigos cuando les invitas a casa?

No. Prefiero, cuando llegan, yo estar estupenda.

No oliendo a fritanga, ¿sabes? Prefiero que me cocine otro.

Te molestan los olores de la cocina.

¿Y cómo vas a hacer aquí? Sí.

Pero soy todoterreno. Os puedo hacer un besugo al horno,

una tortilla de patatas que me sale ideal.

-Cosas que no huelan mucho, ¿no? -Sí.

El ajo y la cebolla me...

María. ¡Ay! ¿Qué?

Me dijo un pajarito que, a pesar de ser gallega,

hay un ingrediente fundamental en la cocina española

que no te gusta. No me gusta mucho el pescado.

(EXCLAMAN) -Pero he aprendido a cocinarlo.

Tendré que probarlo y diré: "No me gusta,

con lo cual, creo que está para entregar".

Vaya gallega de tercera.

Soy gallega de pufo. Tengo frío, no me gusta el pescado.

¿Pero es pereza por limpiarlo? Luego lo como y no está tan malo.

Yo creo que es el cocinado de sacarle la espina,

luego ver si te ha quedado alguna.

Por eso no te preocupes, que, como todo el mundo sabe,

la carne y el pescado ya vienen limpios y troceados.

Sí, claro. -Eso es lo que yo esperaba.

Pero me han insinuado que no.

Paz, has vivido 14 años en EE.UU. Sí.

¿Has practicado la cocina española? Sí. Siempre. Sí, sí.

Mira. Aquí ya lo tengo listo.

¡Tachán! -Mamá, es muy fácil.

-Muy fácil. -Es solo cortar fruta.

Bueno, pero estoy practicando.

-Yo tengo un libro de "MasterChef". -¿Y por qué no lo vemos?

A mis niños les ha encantado la idea de que su madre vaya

a "MasterChef". Ellos ven el programa.

Y yo creo que les hace mucha ilusión.

Que mis niños me vean cocinando y aprendiendo

y que yo luego pueda poner en práctica en casa

lo que aprendo en "MasterChef", está muy bien.

Es una oportunidad preciosa.

Yo lo que quiero es que no me riñáis mucho.

Sobre todo, por mi hija.

Estás en el sitio ideal. Tranquila, Paz.

Me dice: "Hazlo bien para que no te regañen".

Digo: "Haré lo que pueda".

¿Cómo se llama tu hija? Ava.

Ava, lo siento.

¡Ay, no! Pobre.

Te lo digo de antemano. ¡Ay, pobre!

Oye, Eva, has marcado tendencia. ¿Te has fijado en Dafne?

Ah, bueno, claro. Me he fijado en Dafne y en su tripita.

Enhorabuena, corazón. Gracias.

Bueno, es que parece que estas cocinas no son nada

si no hay una embarazada. Así es.

¿Cómo vas con los olores? Por ahora, bien.

Pero no sé en el futuro. Me ayudaréis un poco, ¿no?

Bueno, ya veremos. Ona, como buena deportista

de élite que eres, has buscado a dos maestros olímpicos

para formarte un poquito. Sí. No tenía ni idea de cocina

porque estoy todo el día en el agua.

Ahora he ido al Celler y los Roca me enseñan bastante.

Y como soy muy disciplinada, me he puesto a "full" a estudiar,

también recetas e ingredientes. -¿No es abusar esto?

Es que yo empezaba de menos diez. No sabía cocinar nada.

Sí. Pero vienes de sobrada en el Can Roca.

(SANTIAGO) Ona Carbonell, una persona

con capacidad de "entreno" brutal

y se metió un mes en el Celler Can Roca.

¿Cómo luchas contra eso? Solo se me ocurre echarle

la zancadilla y que se caiga

por unas escaleras. Pero sería inmoral.

Solo ganará uno de vosotros: el mejor.

Y se llevará un premio de 75 000 euros

para donar a la ONG que elija.

Y, además, el trofeo que le acredita

como el tercer MasterChef Celebrity España.

Además, los dos aspirantes que lleguen al Duelo Final

disfrutarán de un curso de cocina creativa

de un fin de semana en el Basque Culinary Center,

la prestigiosa facultad

de Ciencias Gastronómicas de San Sebastián.

Para ellos y para un acompañante. Bien.

Planazo de fin de semana.

Pero no solo eso. Cada semana habrá 4000 euros en juego,

que podréis donar a la ONG que vosotros elijáis.

Ya lo sabéis. Trabajáis no solo por vosotros,

sino por una buena causa.

Los 4000 euros me encantaría ganarlos,

sobre todo, porque es para donarlos a una acción benéfica,

a una ONG y eso es precioso.

Para daros la bienvenida como os merecéis,

ha venido una persona que ha pasado

por lo mismo que vosotros. A ver.

Adelante el ganador de la primera edición

de "MasterChef Celebrity" Miguel Ángel Muñoz.

(Aplausos) ¡Bueno! ¡Qué total!

¡Bravo! ¡Qué guay!

¡Ay, guapo! ¿Cómo estás?

Qué alegría verte año tras año aquí.

No sabéis qué subidón. -¡Qué sorpresa!

Mira qué mono.

No sabéis la ilusión que me hace estar aquí.

Estoy ahora igual de nervioso que cuando estaba

por primera vez ahí como vosotros. Me tiembla la voz.

Buenas noches y bienvenido. Un placer tener en "MasterChef".

No sé si tú sigues cocinando,

pero, de momento, ya hay un plato tuyo

en la carta del restaurante MasterChef en Madrid.

Sí. El cocido madrileño al estilo

Miguel Ángel Muñoz. Fíjate. Bravo.

Qué bonito.

Nunca pensé que uno de mis platos

iba a estar en un restaurante con una carta tan buena.

Y ojalá lo siguiente sea una carta hecha por mí

en un restaurante donde yo participe.

Pues muy bien. Ha llegado el momento de comenzar

y lo vais a hacer enfrentándoos

a un clásico de "MasterChef": la Caja Misteriosa.

Bueno, nos han contado que tenéis todos mucha labia

y que además sois unos grandes vendedores.

Así que en vuestro primer reto en "MasterChef"

vais a tener que poner a prueba vuestras dotes negociadoras.

¡Uh! -¿Cómo?

Vais a tener que poneros de acuerdo

con el compañero que tenéis al lado.

Solo hay una caja misteriosa para cada dos.

¡"Amore, ti amo"!

Mario, empezaremos por la primera lección

para cocinar: remángate un poquito.

A eso iba ahora, pero estaba esperando

a que me dijeran la receta. Si vamos a empezar ya,

mi mujer me ha comprado una redecilla,

porque el pelo se cae y eso es muy feo.

Te la pones aquí así. Así.

Me pongo la redecilla y ya estoy dispuesto para trabajar.

¡Bravo! Mucho mejor. Dónde va a parar.

Aquí pelos.

Sin redecilla ni nada. -Tu pelo no es natural.

¿Cómo que no es natural? Perdona, cariño.

Soy natural toda yo. -Pues claro que sí.

Muy bien. Cuando cuente tres,

tenéis que levantar las cajas los dos a la vez.

En pareja.

Uno, dos y tres.

(BORIS) "Oh my God!" (ANTONIA) ¡Pollo!

Carabineros. -Gambones.

¡Ay, gambones! -Son carabineros.

-¡Ostras! -Esto es...

Esto es presa ibérica.

Todas las cajas misteriosas son diferentes,

pero tienen algo en común: contienen 16 ingredientes.

Aunque cada uno de vosotros solo podrá cocinar

con los que consiga negociar con el compañero.

No se me ocurre nada. -No sé.

Si no es el pescado, ¿qué se puede hacer aquí?

-Una ensalada de quinoa.

No vais a entrar al supermercado.

Debéis hacer vuestro mejor plato con los ingredientes

que hayáis conseguido. Tenéis 75 minutos para cocinar

y tres para negociar con vuestro compañero. ¿Entendido?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Pues los tres minutos para negociar empiezan ya.

A ver, mi amor. Voy a hacer un risotto.

Necesitaría la cebolla. -La patata me la llevo yo.

Si me quedo con esto, hago crema. -Hazte una crema.

Y si tú te quedas con eso, ¿qué haces?

Un sofrito. Las hago a la plancha.

La carne es fácil. -¿Quieres hacer la carne tú?

Yo haría la carne y tú te haces una ensalada de garbanzos.

Cógete esto y esto. -Sí. Las setas.

-Venga, setas. Cógelas. -Se tienen que lavar bien.

Tú no puedes hacer... Lentejas no las quieres.

Lentejas no porque voy a hacer arroz.

Bueno, arroz. No tengo ni tomate para un sofrito.

Me quedo con los espárragos. Y te dejo a ti las zanahorias.

Y el pescado hay que limpiarlo. -Eso es lo más triste.

-Yo la ensalada de quinoa. -Venga.

Me sirve el romero a mí. -No. El romero es para mí.

-¡No! ¡El romero para mí! -¡No! ¡No!

Necesito el romero para adornar.

Eso no es una negociación.

Es un saqueo. Absolutamente.

¡Déjame el romero! -No tengo ni ajo ni cebolla.

Tienes que darme una cosa.

El romero sirve para el pollo. Bueno, vale.

Está bien. Te dejo el romero. -Gracias.

Algo me saldrá. Creo que sí. -¿Lo tienes?

Esto es muy difícil. ¿Y el vino? -Flipas.

Tú no quieres esto. -¿Para qué voy a utilizarlo?

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Tiempo! Se acabó la negociación.

Como me salga algo aquí, voy a flipar. Es que vamos...

(PAZ) Estoy asustada.

Creo que va a ser más difícil de lo que pensaba.

¿Estáis preparados? (TODOS) ¡Sí, chef!

¡Ay, yo no! ¡Yo no dije "sí, chef"!

(Risas) ¡Qué horror!

Llevas con retraso todo el programa, eh.

Es verdad. Es cierto.

Pues los 75 minutos para empezar a cocinar comienzan

en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, chicos! -Vale. Va.

Cariño, mira. -Ah. Está aquí.

Vamos al lío.

¡Vamos, Boris! ¿Qué? ¿Para cocinar? ¡Ay!

Qué absurdo.

¿Cómo se quita la tierra de las setas?

-Lávalas. -No las laves.

Con un papel siempre. Las setas no se lavan.

¿Ah, no?

Pues no sé cómo va a quedar esto. Una crema de boniato, a saber.

¿Los cuchillos dónde están? Ah.

(MARIO) Una cosa es cocinar en tu casa.

Pero aquí es un mundo. Es como "Blade Runner".

"Blade Runner" culinario.

(CANTA) #Todo lo que tengo, a ti te lo doy.#

Xuso, fíjate, con cigalas que se ha quedado.

Arroz basmati. Pues ya puede hacer

un platazo con esos ingredientes. Sí.

Estoy de los nervios.

Me gusta mucho hacer paella, tortilla de patatas,

platos murcianos como el zarangollo.

Lo que peor se me da es la repostería.

Espero que Samantha se porte bien

y valore bien los postres que pueda hacer.

A ver. Esto por aquí.

Xuso. Hola. -¡Abuela!

Mi abuela Isabel es la matriarca de la familia,

la que me ha enseñado a mí cocinar.

La tengo muy presente y la quiero muchísimo.

Mira qué dorada a la murciana.

¡Oh! Te ha salido preciosa.

Esto lo tenemos que llevar al Instagram.

Por "MasterChef" y por nosotros.

Exactamente.

¡Uf! Qué duro está, por Dios.

¡"Mamma mia" cómo corta esto!

Cuidado con los cuchillos que los carga el Diablo.

Hacemos apuestas. ¿Quién será el primero en cortarse?

Esa es buena. -Y cinco.

¿Tu caballito es Mario

para cortarse el primero? Sí.

Ah, aquí la sal. Hay que hacer la "masterplace" esa,

de poner todos los... estos.

Hombre, a Boris también le veo un poquito...

Sí. Le doy más a Boris. A Boris le veo despistadete.

Antonia, algún consejito.

Si tienes, no te cortes. Dame "feedback".

Voy a apostar por Jaime, porque va muy deprisa.

Quiere ganar el olímpico de Múnich en dos minutos y verás.

Me he cargado ya un espárrago.

Están nevando escamas.

-Oye, nos vas a poner hasta arriba. -Confeti.

Que me está saltando a mí. ¿Esto qué es?

¿Qué quieres? ¿Que presente la lubina

con escamas al jurado? Me botan, que no es mi intención.

(Música de suspense)

Amiguete, necesitaría tu ayuda.

¿Podemos encontrarnos en el punto habitual? El X-22.

Ahí te veo.

Los calvos con melena... -Son feos y dan pena.

-¿Qué tal, amiguete? -Muy bien.

Pues nada. Que me he metido en "MasterChef Celebrity".

(RÍE)

Tienes que ayudarme. Tienes que darme información.

Vamos a un sitio más discreto.

Siempre que vayas a emplatar,

algo verde, fresco y crujiente en el plato.

Amiguete, aquí está todo lo que necesitas

para llegar a la final. -¿Un microfilm?

Eh... No. Es un boli, pero mi madre ha apuntado

sus recetas preferidas con una aguja. Ánimo, amiguete.

(LEE) Croquetas de pollo deconstruidas.

¿Cómo vas, Antonia? -Fantástico,

gracias a la generosidad

de Boris Izaguirre. Me he dejado romero.

No. Generosidad no. Negociación.

Negociación con generosidad, porque es un señor.

Boris se ha quedado con elementos muy básicos

para hacer un risotto, pero tiene tres verduras

y el arroz y unas setitas.

Yo pensaba hacer un risotto de hongos.

Pero se ha vuelto todo muy loco porque de repente

me apetecía un poco adornar con un poquito de romero,

incluso jugar con el romero.

Ay, menos mal que he encontrado el libro de Armando Scannone

de las recetas venezolanas.

Me apetece hacer comida venezolana en "MasterChef".

Yo tengo que hablar con la señora Leo.

¡Señora Leo! ¡Señora Leo!

La señora Leo es una extraordinaria amiga

y confío enormemente en ella.

Yo estoy aterrorizado porque creo que sé cocinar para mí.

Si usted cocina para usted, cocina para diez, para cien.

Y usted también le tiene que poner mucho amor.

Acuérdese que yo cocino como las abuelitas.

-¡Qué divina! -Porque me gusta así.

Cuando me dijeron que me habían aceptado en "MasterChef",

bueno, yo creo que se me abrió un mundo completamente nuevo.

Compi, ¿cómo vas? -Bien.

-Te quejarás. Me lo sacaste todo. -Anda. ¡Qué va!

Jaime y Ona, tres cuartos de lo mismo.

Ona se ha quedado el atún rojo, las zanahorias, las judías verdes,

el anís estrellado, granada. Todo.

El reparto de ingredientes... bueno, podía haber salido mejor.

Pero, bueno, tengo el arroz.

Es de lo poco que conozco de cocina.

¡Vamos, Carmen! ¿Cómo vas, mi amor?

Más o menos.

Ah, y Carmen le ha dejado la lubina a Santiago.

Yo creo que le huele mal el pelo,

si hace la lubina. Sí. Seguro.

Vale.

Suavecito, Ivancito. Suavecito.

Voy a hacer un plato súper "healthy",

porque escogí todo verdura.

-Yo no sé lo que es el "healthy". -¿Cómo que no sabes?

-Comida sana. -¡Ah! Comida sana.

Paula le ha dejado los carabineros a Mario.

Endibia, manzana verde, orejones de melocotón y carabinero.

Una mezcla extraña. A ver qué hace.

Si te digo la verdad, no sé si eran gambones o carabineros.

-Carabineros. -Son de buena calidad.

No sabías ni lo que eran, que te lo dije yo.

-¿Y qué era? -Carabineros. Y tú decías gambón.

Y yo decía gavilanes. -"Pasión de gavilanes".

No. No me agarres. Ahora no me da la gana.

Hay que limpiar también. Es muy importante.

Oye, deberíamos hablar con Paula

porque tenemos diversidad de cuchillos para todos los usos.

Y está pelando la patata con el cebollero.

Mira. Yo paso del pelador.

Estos cuchillos que cortan tan bien.

¡Aspirantes! Tenéis unos cuchillos maravillosos.

Sí.

Utilizad el cuchillo adecuado para la tarea que estéis haciendo.

Porque está el cuchillo cebollero y la puntilla.

Estoy viendo cosas que no me gustan y luego vienen los cortes.

Me gusta. A mí me gusta el cuchillo así para cortar finito.

Cualquiera le dice que no. Tú, Antonia, vas por libre.

¡Ay, esto qué bueno!

(XUSO) Yo quería traer aquí la gastronomía murciana

y me ponen galanga y ñame, que eso suena a chino.

Yo no me corto nada. ¿Ves? Yo de pequeña jugaba a cocinitas.

Pero me encantaba hacer unas lentejas,

una tortilla de patatas pequeñita con mis amigas o un pollo.

Yo qué sé. Cosas normales. Pero hoy no sé qué voy a hacer.

Bueno.

No sé ni qué estoy haciendo. ¡Ay, qué horror!

-No. Piensa en positivo. -¡Fatal!

Lo hacemos emborrachar con un poco de cerveza.

Ahora mismo, llamaría a mi madre por teléfono

para preguntarle cómo se hace esto.

Yo siempre he cocinado por teléfono.

Mamá, ¿y ahora qué le pongo?

Al final, no sabemos cocinar. Estamos aprendiendo.

Estamos intentando salvar platos con lo que tenemos.

Lo único que tenemos que hacer, es poner mucha atención

y tirar hacia adelante.

El único chico con labia es Óscar.

Se ha quedado con la pluma ibérica, con los productos más agradecidos.

¿Al final le ha hecho el lío a Dafne?

Es un liante, me da a mí. Sí, sí.

Me ha tocado arroz, pasas, setas, una batata y peras.

Voy a intentar hacer un risotto con lo que tengo.

Voy a sacarle un poco de jugo a las setas.

No sé. Estoy muy atacada.

¡Esto huele bueno! Que no se me pegue,

porque no se puede pegar la comida.

Como se pegue, vamos jodido, Mario.

Ahora le meto el brandy y lo flambeo con un soplete.

(Suena un descorche)

(XUSO) ¡Feliz año! (MARIO) ¡La María!

¡El descorche! ¡Viva el descorche!

Ah, el champán. María.

Ya está.

Vale. Y te doy el rodillo tuyo

y tienes que hacer como mami, ¿vale?

He sido gimnasta durante 12 años de mi vida

y quiero volver a vivir la experiencia

que tenía en el tapiz, pero en cocinas.

Jugármelo todo cada semana para quedarme más.

Que no se te pegue la masa, eh.

Nos va a quedar una empanada

que la abuelita se va a chupar los dedos.

Cuando arranque el programa, lo que más echaré de menos,

aparte de a la niña de dos años,

es a mi madre, porque cuando en casa no sé

hacer algo, la llamo: Mamá, ¿cómo se hace?

Y aquí no puedo usar el comodín de la llamada.

¿Algún consejo para el programa? -Pues mira. Que estés tranquila.

Que te esfuerces, como siempre te dije desde que eras pequeña.

-Vale. -Con el esfuerzo se puede todo.

Qué calor.

¡He hecho mi primer flambeado!

-¿Lo habías hecho alguna vez? -Qué voy a hacer.

A ver si me salen los lomitos. -Lo has limpiado divinamente.

Para que tenga buen aspecto.

Como llegue Pepe, le dé un bocado y se pinche una espina,

me puede coger ojeriza y no me interesa.

¿Cuánto queda? -Queda mucho.

No tenemos tiempos ni relojes.

-Tienes un reloj ahí. -¿Cómo no va a estar?

Si está ahí enfrente. Es el reloj más famoso de TVE.

En las ediciones que vi, no entendía.

Entiendo que no entiendan, porque no entiendo.

Voy a hacer otra redonda. Esto creo que lo tengo.

Paz creo que tiene lomo de vaca, vino tinto, cuscús, boniato.

Lomo de vaca. Está muy bien.

Berenjena, pimiento del Padrón. Ha negociado bien.

Eso que siga con el cuscús.

Tengo un compañero maravilloso

que ha negociado conmigo fatal para él.

Porque el pobre me ha dado todo lo que he querido.

Tengo unas cebollas, unas colmenillas.

Bueno, muy sanote todo.

(M.A.) ¿Y qué le ha dejado a Iván?

Garbanzos cocidos, remolacha. Iván... ¡uf!

Colmenillas, cilantro. Hay mezclas muy raras.

¿Qué haces? -Estoy haciendo una especie

de compota con orejón. -Qué bien.

(ANTONIA GRITA) (BORIS) ¿Qué ha pasado, Antonia?

Se me ha ido una patata. -Antonia, calma.

Entiendo que se le caiga la patatita,

pero que no la recoja, me pone de los nervios.

¿La recojo? Por favor, Antonia.

No sea que pase alguien y la pise y se caiga.

(ANTONIA) Pepe tiene sonrisa de Mona Lisa. No se entiende

si te está tomando el pelo. "Tú te vas a enterar, Antonia".

¡Mierda!

¿Estás bien? Se ha cortado.

-¡Ay, pobre! -Agua, agua.

-Amigo. -No. Da igual.

Jaime, sal y que te curen.

Mil gracias. Mil gracias. -¿Así?

Ya está. Me cuesta la vida. Gracias.

Has visto a Óscar Higares, eh. Un caballero.

No podía María que tiene una contractura,

no podía partir la calabaza.

Quedamos muy pocos caballeros así ya.

Somos dos o tres. Pocos más. Tres.

Lo que tenéis en común tú y Óscar, es mucho morro.

Padezco del cuello y he amanecido hoy

un poco fastidiada de las cervicales.

Pero no pasa nada. No hay dolor y se puede con todo.

Champán, calabaza, lentejas. María, fíjate.

María lo tiene muy difícil. Calabaza, visualizo enseguida:

sopa de calabaza y meto algún ingrediente.

¿Esto es asqueroso o qué es?

-¿El qué? -El caldo de setas.

Bueno, redúcelo un poquito, ¿no?

¿Cómo estás, Jaime? -No pasa nada. Son los gajes.

Gané la apuesta. Has tenido buena vista.

¡Un aplauso para Jaime que se ha lesionado

y ha salido adelante!

Nadie aplaude aquí. Bueno, pues ya está.

Oye, mira Carmen Lomana limpiando la encimera.

Voy a salpimentar.

Me estoy dando cuenta que hablo sola.

¿La seta shiitake se cocinan entera?

Como quieras, cariño. Cada maricón en su mundo

en esto de la cocina, ¿sabes?

(RÍE) Cada maricón en su mundo.

(CANTA EN ITALIANO)

¡Ay!

Boris, ¿te has cortado? -Boris también se ha cortado.

Es una corte tonto. Nada. No como lo tuyo.

Me ha quedado un poco espesa por batirla, por tonto.

Ah, no. Me ha quedado muy bien.

¡Madre mía! ¿Qué es esto? ¿Qué has hecho?

Muchas veces, las adversidades hacen que te crezcas.

Como he tenido que negociar

y ella se sentía más cómoda con la verdura,

yo me he ido a los carabineros.

Y como tenía la suerte de tener el brandy

y sé que se pueda flambear muy bien, lo he flambeado.

Qué nivel, eh. Nivel ninguno.

Lo que tengo es muy poca vergüenza, cariño.

Sé que te has preparado mucho. Yo soy muy serio.

Soy muy germánico y esto me lo tomo con "competititividad".

Como tiene que ser. Aquí no viene cualquiera.

Sabor tiene, Sami.

Vas por buen camino. ¿Voy por buen camino?

Sí.

Ya se me han ido los nervios. Tenía un "comecome".

La redecilla se me ha ido para atrás.

Suerte. Gracias, Miguel Ángel. Chef.

¿Qué tal, Mary Jane? -Ahí vamos.

Que se me hagan las lentejas,

que tardan tanto. -Ya.

Amiguete. -¿Cómo estamos?

¿Qué nos cuentas, Santiago? Aquí, cocinando duramente.

¿Dónde se ha quedado la lubina? Aquí.

Este es el lomo. Qué daño está haciendo el ABaC.

Era una lubina como "Tiburón 2".

Las raciones grandes parecen de sobrado.

Entre imitar al ABaC y que le quitas

los ingredientes a Carmen... ¿Te digo la verdad?

Le dije: Coge lo que te dé la gana. Y como no tiene ni idea...

Como yo tampoco tengo ni idea,

con lo que le sobre a ella, algo haré.

¿Eso es todo jengibre? Sí.

¡Madre mía! Unas rodajitas de limón y ginebra

y hacemos un gin-tonic. "Too much".

He dejado lubina para hacer a la plancha.

Haré dos emplatados y el que quede mejor, lo llevo.

Eso es de profesional, Santiago.

Prueba la nueva sin tanto jengibre. -Exactamente.

Con que le eches medio kilo menos, a lo mejor nos vale.

Voy a probarlo, como tengo dos. Eso es.

¿Cómo va, Carmencita? Ah, mira, la quinoa.

Quinoa, chico. Si no tenía otra cosa. Y uva.

-¿Y esto? -Pues eso... no sé.

Son cosas que no pegan unas con otras.

Oye, esto no va a estar.

Como te decía, Miguel Ángel,

lo que no soporto es un arroz crudo.

Si hay algo que me cabrea, es un arroz crudo.

Intento hacer un risotto con lo que tuve que negociar

con Antonia. Te daré un truco rápido.

Un risotto, si no tiene líquido, no se cocina.

Caldo ya. -Sí. Pero es que ya

le había puesto suficiente. Ponle, ponle.

Esto te permite mojarlo un poco más de la cuenta.

Si ves que se te está quedando cocinadito y te sobra líquido,

fuego a toda castaña y evapóralo.

¡Guau! Cuando esté casi cocinadito,

lo subes y evaporas el arroz. Y lo amalgamas

para que suelte el almidón y tengas un risotto.

Es lo que he estado haciendo.

Amalgamándolo. Soy un rey de la amalgama.

Necesitas la Escuela MasterChef Online,

cursos de arroces maravillosos, echarle un ojo.

Esperemos que no quede demasiado amalgamado.

Lo veremos, Boris. Suerte.

Estoy relajado, que no suele ser mi estado natural.

Me voy a callar porque por hablar tanto,

se pasa el tiempo y no hago los carabineros.

Me voy a lavar las manos.

Hola. ¿Qué tal? ¿Qué tal? ¿Estás bien?

No. Estoy un poco excitada. ¿Cómo?

O sea, excitada de hace mucho calor aquí en la cocina.

¿No te puedes dar una vuelta? Me voy a quedar.

Estoy encantada que venga Miguel Ángel, pero pregunto.

¿Por qué no ha venido Saúl, mi compadre?

-Si quieres, me marcho. -Para nada. Por curiosidad.

Ya me he puesto nervioso. Se cae la mostaza.

¿Qué plato estás haciendo? Un puré o crema de brócoli,

cebolla y nabo. ¿Qué tal está?

Está ahí. Es que tenía poca cosa.

No entiendo que tengas el bulgur ahí.

Porque no sé lo que es. Tú coges un grano de trigo,

lo rompes y según el tamaño que tenga,

lo llamarás cuscús o bulgur.

O sea, que es tipo cuscús. Y aquí no te vendría mal.

Vendría fenomenal. -Tiene mérito

con todos los productos que se ha dejado ahí

y lo que se ha llevado Mario, que haya hecho esto.

Con cierta gracia, se puede emplatar bonito

y obtener un resultado que puede estar bien.

Vale. Gracias, chef. Chao. -Chao.

Oye, qué divino tu atún. ¿Lo has asado?

No. Lo he macerado con soja 20 minutos y luego ya...

(CANTA EN ITALIANO)

Pollo al curry con cerveza.

(TARAREAN LA "SERENATA N.13" DE MOZART)

(BORIS) ¡Ay, qué desastre! ¡Atención, aspirantes!

En cinco minutos daremos vuestro primer manos arriba.

(GRITA)

Voy a emplatar y luego limpio, porque si no...

¿Qué has hecho? -Un puré y unas setas shiitake.

-¿Puré de patatas? -No. De cebolla, nabo y brócoli.

Yo ya he terminado.

Vaya porquería.

Esto no va a estar.

No. No va a estar.

Esta carne está muy cruda todavía.

Tiene que hacerse. Tranquila.

Qué platos más gais, por favor.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

Qué bonito, tía. -Pues no sé.

Mario, ¿cuál de estos dos cogerías? -Sin duda, ese.

Gracias.

¡"Oh, là là"! -Qué barbaridad.

Qué bonito. Yo necesito echar una salsa o algo.

Vamos, amiguitos, que está esto ya hecho.

Diez, nueve,

ocho, siete,

seis, cinco,

cuatro, tres,

dos, uno, tiempo, manos arriba.

Boris. Manos arriba.

(DELL'ATTE) Manos arriba, manos abajo.

(MARIO) Estoy como si hubiera muerto,

hubiera resucitado y estoy en el paraíso de "MasterChef",

donde está la virgen María que es Eva,

Dios no apareció todavía y después está, Abel, Caín, no,

después los tres arcángeles, los jueces, que después,

aunque parezcan malos, son muy buenos, de verdad.

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Ay, mi amor, cómo dejaste la cocina.

-Me dejan sin recreo. -Pero qué has hecho.

-Me peleé un poco, empecé tirando el champán al suelo

porque era como para celebrar

y luego se desencadenaron los hechos y...

Aspirantes, el tiempo en cocinas ha terminado,

así que ahora empezará vuestra primera cata en "MasterChef".

Iván, Paz, algunos tienen que ser

los primeros, así que venga, toca romper el hielo.

Bueno, hala. -Suerte, suerte.

Venga. -Esto sí que es desvirgarse.

Pero bien. -Venga, vamos.

Venga, vamos, suerte, suerte. Ay, amiga, a ver qué pasa.

Ahí, a muerte los dos. -Venga.

Eso es tuyo. -Es mío.

-Es tuyo, venga, ahí va.

Bueno, Paz, dinos el nombre de tu plato.

Fantasía bovina, es carne en su punto

acompañada de cuscús, puré de boniato

con crujiente de berenjena y arándanos confitados.

Pues, Paz, a primera vista vemos un emplatado bonito.

Estaría mejor si hubiera metido el cuscús debajo de la carne

y lo hubiera integrado todo más.

Ahora parece un plato de menú de... Tenemos otra jurada en potencia.

Claro, quién te enseñó a valorar. No destruyas tu plato

antes de que lo hagan los jueces. -Ya.

-Que te critiquen ellos, tú, sonríe y acepta la crítica,

pero no te critiques tú. -Es que soy...

Tu plato está, estéticamente, correcto, lo probamos

y te diremos qué nos parece.

El cuscús lo hice con una reducción

con la carne sobrante con un vinito y tal.

Y lo, bueno, en fin, me callo mejor.

Ay, por favor.

Un buen cocinero es aquel que con lo que tiene,

aunque sean dos productos, cocina. Cierto que la guarniciones,

que giran en torno a la carne,

están desasociados, el cuscús es simplón,

pero el producto principal está bien tratado

y se nota que tienes maneras y que tienes que gestionar

esa inseguridad tuya porque no te llevará a ninguna parte.

Ya. Tómatelo con calma, sácate partido

y creo que llegarás lejos. Ay, gracias, chef.

Bueno, Iván, a ver si podemos decir

de ti lo mismo, dinos el nombre de tu plato.

Es un crujiente de remolacha con un caldito de garbanzos.

Quise poner todo lo que me dejaron

que eran colminillas, la remolacha, una oblea de brick

y chalotas y lo he metido todo.

Hombre, desde aquí veo un batiburrillo.

Y yo, no es bonito, ¿verdad? Vamos a probarlo, ¿os parece?

Me gusta mucho el toque crujiente

de la tierra en las colminillas. Jolín.

-Yo valoro mucho lo que has hecho, Iván,

creo que eres supervaliente, intentaste hacerlo lo mejor posible

y usar todos los elementos, pero menos es más

y algo más sencillo hubiera estado más rico.

Iván, ¿tú no organizabas comidas para tus amigos y tal?

¿Eres el que cocinas? Sí.

Claro, te quedaste sin amigos. Aún no les he hecho esto.

(Risas) Pobre.

¿Tienes mejores? Alguna habrá.

Bueno, esperamos ver esos platos con los que adulas a tus amigos.

Me hará llorar. Paz, Iván, primera cata...

superada, dejémoslo ahí. Estoy vivo.

(Aplausos) Delante de cocinas.

(APLAUDEN)

Me sudan las manos, ya ves, hay que arriesgar.

-Lo tuyo era muy difícil.

(SANTIAGO) Vi el plato de Iván y dije: "Qué lucimiento".

(CARMEN) Y yo dije: "Qué bien". (SANTIAGO) Y le han dado cera.

Boris. Sí, Jordi.

Cuéntame, qué has preparado.

Es un risotto, me gustaría llamarlo

risotto Antonia por el rifirrafe que tuvimos

con el romero, ¿entiendes?

Pues ese sería el nombre que le pondría.

Yo, viniendo de ti, esperaba un nombre más elaborado.

Y un emplatado bastante más bonito. Es que estoy en contra

del emplatado, soy "emplatadofóbico".

Considero que el emplatado es una gran mariconada

sobrevalorada y yo ya soy suficientemente maricón

para caer en más mariconadas.

(RÍEN)

Hay mucha gente bella por fuera y fea por dentro

y mis platos son feos por fuera y bellos por dentro.

Lo encuentro muy sensual, muy invitante.

Bueno, probemos tu ADN, tu sabor, Boris.

Me encanta, Jordi, que lo pruebes.

Guau. -Mira la cara de Jordi.

¿Te has dado cuenta con qué gusto lo prueba?

Miguel Ángel también lo prueba y Samantha.

No te pega nada hacer ese plato tan feo.

Ya, pero es solamente feo.

De sabor está que te mueres.

Felicidades, Boris.

¿Está bueno? Buenísimo.

Sí, romero, -Sí, romero, dice.

(Risas)

-A mí, lo que más me gustó es que te dio un consejo el chef,

lo aplicaste y está buenísimo, enhorabuena.

-Muchas gracias, de verdad.

Antonia, qué plato has hecho.

He hecho un plato cojonudo, se llama pollo borrachero,

aquí te pillo, aquí te mato. Se llama así porque

tiene curry, cerveza, puerro... -Y romero.

-El emplatado no me gusta mucho porque lo digo yo.

Porque soy una mujer de sustancia. ¿Por qué lo llamas pollo?

Podrías llamarlo romero porque hay más que pollo.

El romero para mí, señor chef, no pinta nada en el arroz.

Ahora, si en España el romero sirve, no lo sabía,

yo encantada. -Te lo has quedado todo.

(RÍEN)

Me liaste por ese romero todo lo que llevas peleando

con la Obregón desde 1992. -Yo no peleo con nadie.

Claro, el emplatado no me gusta mucho porque

pensé más en el sabor.

Le hubiera puesto una terrina mejor.

¿Por qué no lo hiciste si tenías tiempo?

Porque me gustaba el sabor... Está bueno.

Antonia, cuando estamos en esta pastilla el jurado

los que probamos somos nosotros y si pruebas, es porque nosotros

te damos a probar. Lo siento, sí, chef.

Probemos.

Lo siento. -Me encanta.

No tienes que disculpar.

Todo lo que se pone en un plato se come.

Esto me lo como, mira, si quieres, me lo como,

está cocido, buenísimo.

Ah, no se toca, entonces tengo que aprender más.

El emplatado ya dije que está horroroso.

No, es terrible. Es que me pasa una cosa.

Que no escuchas al jurado sin callarte.

Disculpa. El trabajo de cocina

está muy bien hecho, se nota la mano de cocinera,

hay una grasa que sobra

y al estética es, como has dicho, horrorosa.

Lo que me preocupa si tendrás la paciencia

y capacidad de escuchar y de aprender que necesitas.

De vez en cuando, hablo poco encima,

comí antes para saber que estaba bien,

pero ya no lo haré más. Hicimos la prueba de contacto

yo pensaba que sería... Os quiero, choca ahí, te quiero.

Peor. Tío bueno, tú, fantástico,

gracias, y tú, te quiero, estoy libre.

(Risas)

Me quiero ir a mi sitio ya. Miguel Ángel, algo que decir.

Nada, estaba muy rico, eres muy divertida

y que la mejor manera de escuchar es no hablar.

-Y respeto a la autoridad. -Grande respeto, sí, chef.

Grande respeto, me como un poco de piel.

Bueno, María, dinos el nombre de tu plato.

Crema exótica y de lentejas y calabaza.

El sésamo lo tosté y las fresitas están azucaradas

un poco y las bolitas de calabaza las cocí y luego,

las he marcado en la sartén para darle

un poquito de... como se llame. Hemos conocido a otra nueva

Mari la cochina, sabes que siempre lo digo mucho.

Fatal, Pepe, sí. Cuando vi la cremita

de calabaza y lentejas aquí en el bol

y vi la cocina regada de todo. Sin excusa, horrible.

¿Qué pasó por ahí? Se me acumuló y luego,

manos arriba y no me dio tiempo, pero no lo hago más.

Pues eso esperamos, que esa limpieza,

esos dos últimos minutos los guardes para dejar

todo un poco recogido. No lo hago más.

Vamos a probar.

Muévelo tú, Miguel Ángel,

que tienes muy buena mano. -Muévelo.

Qué nervios se pasan, por Dios.

¿Os acordáis el año pasado que había una prueba de bebés?

Yo tengo un bebé, no le doy crema de calabaza,

o sea, de lentejas, pero se la daré porque alimente mucho.

Sí, pero no esta, la buena. No te gustó.

No asocio la calabaza y la lenteja junto

y qué manera de destrozar un champán también.

no se puede destrozar el champán así, es para beberlo solo.

Lo que sí es que es una tristeza de plato porque es solo

un triste puré de lentejas y calabaza que no aporta nada.

Ni sabe a lenteja ni a calabaza se queda a medio camino.

Yo, que no soy ellos, la verdad es que lo admiro mucho.

El primer día que intentes todo lo que tienes ahí,

meterlo en un plato, currarte un emplatado diferente

y demás, es ya una actitud que, para mí, es muy importante.

Y a partir de aquí, pues a hacerlo cada vez mejor.

Gracias. A ver si con lo que me dicen

y el trabajo en casa, sacamos de aquí una chef.

Bueno, Xuso, dinos qué has hecho.

Pues he hecho un salteado de basmati con champiñones

y un poco de salsa agridulce que había que no la quise mezclar

con la cigala porque me parecía una pena

el producto, la cigala, que es tan bueno,

machacarlo con algo así.

Y cuando acabaste de cocinar y acabó ella, Mari la cochina

pasó de su cocina a la tuya. Sois los más sucios de la prueba.

Madre mía, qué vergüenza. Probemos el plato de Xuso.

Ay, ay, ay.

Huy, se va Jordi.

-Se ha dado la vuelta.

Empezaré por donde hay menos, por lo mejor, el productazo

de la cigala, al menos, no te lo cargaste,

el resto me interesa lo justo, es un arroz lavado, blanco,

salteado, hay muy poco de cocina.

Siéntete orgulloso y contento con lo que hiciste,

pero lo debes de hacer mejor.

-Yo vengo aquí con ganas de luchar, de aprender y de cada día

dar más de mí mismo y poder enseñar a todos

que puedo aprender a cocinar y evolucionar en el programa.

Ona, dinos qué plato nos has hecho.

Abanico de colores porque intenté sacarle

el rosa, el naranja, el verde, el blanco del praliné.

Pero es un plato de atún. Sí, tataki.

El emplatado es lo que más me gusta porque es artístico.

Y tú diseñas los bañadores de tu equipo.

Sí, con la universidad diseñamos.

Mientras no diseñes platos no vamos mal,

es un emplatado que no dice mucho, Ona.

Como si lo hiciera un niño que le pone puntitos,

círculos alrededor del puntito y te pone una carita con orejitas

y dice: "Este eres tú", te lo enseña y dices: "Qué bueno".

Gracioso. Vamos a probar.

Te agradezco que trabajes, que quieras hacer cosas

con lo que tenías, pero que tengan sentido,

pensemos un poco con la cabeza. Sí, metí muchas cosas.

Me he pasado. -Estoy de acuerdo,

pero también estoy de acuerdo que el atún está espectacular

y eso es lo más importante del plato, así que...

Gracias. Jaime, qué me cuentas.

Pues aquí está una cocina con cariño.

(Risas) Con cariño, está hecho...

-Con cariño. -Cocina con cariño.

-Hecho con mucho cariño, desprende amor,

se llama arroz cervecero.

(RÍEN)

El emplatado de Jaime a mí me gusta.

Sí, hombre. Me parece que un tío como Jaime,

que es un armario, haga un emplatado redondito

con las puntitas de los espárragos

con la hojita de lechuga, me parece...

Con meterlo en un molde redondo. No te enceles.

Bueno, hay que meterlo en el molde. Eso, di que sí.

Me cago en diez. Además, es experto

en arroces, a probarlo.

Ay, ay.

Ahí va.

Jaime, será sin paños calientes. Dispara.

Es terrible.

Hay una pasta con un sabor indefinido.

Algo de ahí se puede salvar, seguro.

-Sabor tiene, el arroz integral es difícil de trabajar

lo empezaste a hacer muy pronto y te quedó como te quedó,

pero pusiste mucha actitud y mejorarás, tío.

Eso intentaré. Venga, delante de cocinas.

(Aplausos)

(ANIMAN) -Muy bien, muy bien, muy bien.

Óscar y Dafne, adelante.

Vamos allá. Vamos, chicos.

Venga, va.

Óscar, qué nombre le pones a tu plato.

Campo porque todo lo que hay es de campo, tenía pluma ibérica,

unas verdinas... -Tiene pluma ibérica,

qué descubrimiento. -La pluma es un productazo

entonces a la plancha... Y luego, un puré de apio, nabo

y las verdinas, salpimentado

con el aceite confitado del pimiento.

Una cosa, espera, creo que Boris hará una aportación.

O sea, tiene pluma el cerdo. Que no eres el único,

que no lo eres. No, ya, pero yo tengo

para repartir, pero que...

(RÍEN)

Muy bien, pues aprendemos una cosa nueva.

(Risas) Bueno, probemos el plato.

La pluma está maravillosa,

perfectamente hecha, muy bien, el puré...

¡Viva la pluma, viva la pluma!

¡Viva!

(RÍEN Y APLAUDEN)

-Viva, viva la pluma. -¡Viva!

El puré está muy bien, la intención es buena,

el plato está bien arreglado, muy bien calibrado.

Sí, señor. Gracias.

Hay un gran punto de cocción del ingrediente principal

y hay un nivel de cocina, este es tu nivel y a partir

de ahora te juzgaremos a partir de ahí.

Guau, está altísimo de todo.

Gracias. -Me encantó y lo que te ha dicho

es muy bueno, pero también ponte las pilas más que otros

que empezaron más bajo.

Tienes mucha mano, está buenísimo y te medirán

a partir de ahí, así que no falles.

-Gracias. -Enhorabuena, Óscar, tío.

Dafne, cuéntame. Pues es un arroz cromático

con setas naranjas y luego hice una chips

de batata y pera.

Fíjate que aún sin probarlo te diría que no sé si es cromático,

pero crudito lo veo. Un poco duro está.

Lo probamos, ¿os parece?

Joder, qué cara.

El arroz no tiene punto medio, si lo dejas crudo, se queda crudo.

Un punto de inicio, Dafne, pero, cuidado, esto se saca

del programa en una prueba de eliminación.

Creo que la idea es buenísima, el emplatado era precioso

y yo que te conozco bien sé que lo harás muy bien.

Así que, ya verás, mucho ánimo.

-Gracias.

Ay, gracias. -Y Dafne no es deportista

de élite, pero lleva bailando toda la vida y trabajando

toda la vida como actriz, tiene mucha disciplina

para evolucionar muchísimo. -Seguro.

(Aplausos) Claro que sí.

-Bravo, Dafne, Dafne. -¡Dafne, Dafne!

-No, no, no.

Qué te pasa, qué te pasa. No, nada.

Cuéntame un poco, por qué te emocionas.

Porque lo quiero mucho.

Eso es muy bonito. Sí.

Fue como llorar de relajación. -De soltar la tensión.

-Sí, y de pensar: "Qué tonta" porque sabía que el arroz

estaba duro, lo sabía, pero bueno.

A ver. No, tú ahí, Carmen.

Ah, yo aquí, tú, aquí, ¿no?

Si es que me... No, tú, allí.

No os anuléis, no os anuléis. Jamás anularía a Carmen Lomana.

Te has llevado la lubina. -A ver, qué te dije, Carmen:

"Coge lo que quieras", y no fue por generosidad,

sino que como soy muy fan de "MasterChef" digo:

"Una vez que cambiemos y negociemos dirán:

"Aspirantes, cambiad los ingredientes"".

Y me joderán con eso. (RÍEN)

Bien pensado. En fin, qué plato hiciste.

Pues lubina al jengibre con elementos aleatorios.

Ah.

(Risas)

Una lubina al horno con jengibre y luego,

intenté usar todos los ingredientes

como un reto a mí mismo porque no pensaba

que fueran todos convenientes.

Oye, la negociación con Carmen fue muy tranquila por lo que veo,

le dejaste coger. Le dije: "Coge".

-A ver, quién se quedó con los espárragos,

con el calabacín. -Me quedé con lo que no querías.

-Con el pescado porque si no te saldría un churro

si te lo quito todo. -Ah, que velas por mí.

Te lo agradezco, pues muchas gracias.

Si partieses otra vez con esos 16 ingredientes.

Yo haría una lubina al horno. -Si te dije que cogieras

lo que quisieras, para qué te quejas, es terrible.

-Déjame quejarme un poquito. -Con razón quéjate, pero si no...

Bueno, probemos, empezaré por los productos

aleatorios que me interesan mucho.

La ensalada de hinojos la hice para ti.

Tenía mucho miedo allí porque te vi echar jengibre

con todos los lomos. Lo hice en daditos microscópicos

y creo que le da... Pero el jengibre es potente,

aquí no y le va superbién, el atrezzo es mejorable,

creo que tienes maña, pero te queremos sacar algo más.

¿Estás contento de entrar en "MasterChef", Santiago?

Feliz como una perdiz.

¿Y con tus compañeros también? Me caen casi todos bien.

Fenomenal.

(RÍEN) (BORIS) Casi todos, casi todos.

¿Eres competitivo? Psicópatamente competitivo.

(RÍEN)

Que gane el mejor o incluso yo. -Te saliste del pellejo, amiguete,

cogiste el pescado lo limpiaste, le sacaste los lomos,

parecía que te pasaste con el jengibre y está buenísimo

de sabor, me encantó, enhorabuena. -Gracias, amiguete,

eres un gran actor. (RÍEN)

Carmen, nombre del plato.

Ensalada de quinoa desestructurada.

A esta ensalada le suelo poner un poquito

de tomate, a veces, atún, lo revuelvo con aceite

y tal, entonces, esto no sé, ni lo he probado.

Pero que, a lo mejor, está riquísimo, probadlo,

¿o tenéis miedo por vuestra salud?

La cara de Samantha es muy fuerte.

-Creo que puede ser buenísimo para...

Boris. Ven aquí, ven, ven aquí.

Va, va, te toca. -Ay, Carmen, mi amor, de verdad.

Es que, oh, guau, es increíble.

(Risas) Prueba la yuca, Boris.

Esto tiene yuca. ¿No queréis a Boris?

No la tomes que está poco hecha. -Mira si soy mala persona

que me dicen: "La yuca es hasta venenosa

a menos que la cuezas".

Y como vi que no la coció

pues toma yuca, Boris y así uno menos.

Eh... pero me estoy quedando...

(RÍEN)

Perdonad. -Echa.

-No te preocupes. -Me atraganta, gracias,

(Risas)

Hazlo bajar. ¿Ya me puedo retirar?

Sí, gracias, Boris. Eh, Boris, si llegas.

Si llegas. Si llego, guau.

-Me ha encantado.

(RÍEN)

La yuca te puede envenenar los aborígenes amazónicos

del lado venezolano tiene una catara,

machacan la yuca así y disparan

y matan animales, gente, todo.

Te he escuchado: "Es que ni lo he probado".

Tu propio plato, entiendo que a alguien

le falte nivel, pero quiera aprender,

puedo cuestionar muchas cosas,

lo que no es la desgana. Yo no tengo desgana.

A mí tu actitud es lo que me dice

y como aquí el que manda soy yo y es la opinión que cuenta

es importante que lo tengas presente.

No, estás equivocado. Te pido, por favor,

que me hagas cambiar de opinión. Espero, claro que sí.

Espero que sí. -Creo que sí que puso ganas

y que después de esto va a poner más.

-Soy una persona muy trabajadora y muy perseverante, otra cosa

es que me saliera un bodrio, pero mi actitud nunca,

en la vida, es de desgana. Demuéstramelo.

Yo tenía tan pocos ingredientes. -Tenías ocho.

-No, pero ocho, claro, tenía bastantes, pero no casaba

nada con nada y con un poquito de ajo y perejil

ya hubiera podido hacer los perrichicos.

Mario, dinos qué es tu plato.

Pues lo llamo carabineros a la plancha,

minimalismo en su propia salsa.

(RÍE)

¿Sabes qué pasa? Que tengo incontinencia verbal

y fui muy contenido en la elaboración del plato

que para mí eso es un logro.

Para mí, a lo mejor, está algo salado

y es porque cocino con poca sal ya que retiene líquidos y no puedo,

pero estoy trabajando para vosotros y ya está

y decidme lo que pensáis.

(Risas)

No puedo más, la redecilla se me cae, los sudores...

Vamos a probar su plato. Vamos.

Qué manera de cargarte los carabineros.

Mario, imagínate que vas al súper

y compras cuatro carabineros maravillosos

y un bote de tomate frito, el sabor del carabinero

con eso encima, desaparece. Ya, diciéndolo así.

Sé que vas a currar mucho, para mí eres mi caballito ganador.

Anda. -Anda, anda.

-Qué fuerte, qué fuerte.

Yo confío mucho en tu capacidad de currar,

que te lo tomarás en serio, tienes ganas de aprender,

de gustar y sé que lo harás. A mí me encanta que la gente

espere eso porque nadie espera nada de mí,

entonces que esperes eso tú de mí,

pues eso me anima a no cometer lo errores que hice hoy.

A partir de ahora seré caballito Vaquerizo,

caballito Vaquerizo, me bautizo como caballito Vaquerizo.

-Ah, qué bien. -Te conozco hace mucho

y eres supercurrante, trabajador y te lo tomas todo

muy en serio. -Sí, es verdad.

-Así que sigue así que lo harás muy bien.

-¿Te gustó o no? Di la verdad. -Está muy fuerte.

-Vale, muchas gracias, de verdad.

Bueno, Paula, cuéntanos un poco cómo se llama tu plato.

Se llama qué verde era mi valle porque es obvio, es el color

que domina el plato, un valle por la forma de plato

y porque es todo con elementos de la huerta.

¿Te gusta tu plato? Me gusta el sabor,

pero creo que igual está un poco básico.

Vamos a verlo.

Te ha quedado muy bonito.

Yo lo veo mono. -¿Sí?

-Yo, a pesar que has dicho que preferías que viniese Saúl.

-No, era por otra cosa, encantada de verte.

Está muy afectado, entre que cuando llegué me dijiste:

"Estoy excitada", me volví loco y para arriba

y ahora vino él como a rebufo diciendo: "A ver qué me dice".

Sigo excitada. Claro, yo también

desde ese momento y llega Miguel Ángel

con toda la ilusión esperando una cosa así excitante

y le dices: "¿Viniste tú y no Saúl?"

Pero era por la asturianía. -Bueno, aunque a lo mejor

a Saúl le hubiese gustado más, a mí también me gustó mucho.

Gracias. Un poco más de esfuerzo,

de cocina, de riesgo que cuando os arriesgáis

decimos que no arriesguéis tanto, pero aquí arriesga un poquito.

Ya. Pero es un buen punto de partida.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Hala, vamos para allá. Bueno, aspirantes,

la cata, vuestra primera cata, ya ha finalizado,

Ahora toca que el jurado delibere y elijan cuáles fueron

los mejores platos, pero antes, Miguel Ángel,

te tenemos que despedir, ha sido un placer

volverte a tener en estas cocinas, ya sabes que esta es tu casa.

Vuelve cuando quieras y espero que sea muy pronto.

Gracias a vosotros, sabéis que me hace mucha ilusión

y enhorabuena a todos, mucha mierda, a ver a cuántos

de vosotros os veo en al final.

(Aplausos)

Hasta siempre, Miguel Ángel.

Pues ahora sí, jueces toca deliberar para decidir

quién hizo el mejor plato de esta primera prueba.

Creo que va a ser Óscar.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Qué nervios, Antonia. -A ti también te salió muy rico,

muy rico, te pusieron por las nubes.

Decidido.

Vamos.

Aspirantes, en este primer reto nos habéis dejado clara una cosa:

se os da mejor la negociación que los fogones.

Guau. Vamos a confiar en que han sido

los nervios del primer día.

Dos aspirantes supieron sacar el máximo

partido a los ingredientes que tenían y el resultado

fueron dos platos que nos conquistaron

por su sabor y nos demostraron

que aunque tienen mucho que aprender, apuntan maneras.

Los dos mejores platos de este primer reto son los de...

Boris. Guau.

Y Óscar.

Guau.

(APLAUDEN) Óscar.

(AMBOS) Enhorabuena.

La pluma nos vuelve a unir.

-En el fondo, te agradeceré siempre

que te quedaras con el romero

porque me hiciste ganar. -Yo te quiero.

De los dos aspirantes, el mejor de la prueba

y que además de tener una importante ventaja

en el próximo reto, se llevará los 4000 euros

para la ONG que elija es...

Óscar. Bravo.

(Aplausos)

Muchas gracias. (BORIS) Óscar, Óscar, Óscar.

-Muchas gracias.

Estoy ahora mismo que no quepo en el delantal.

-Muy bien, Óscar. -Feliz.

Bueno, Óscar, enhorabuena. Gracias.

Para qué ONG van destinados esos 4000 euros.

Van a ir para la fundación Síndrome de West,

que es para niños que sufren problemas en el cerebro

por ataques epilépticos

y lo necesitan muchísimo,

es una de las enfermedades raras. Enhorabuena.

(Aplausos)

A mí lo que me gustó es poder dar los 4000 euros

que me parece lo más de lo más o sea, eso sí que es bonito.

Enhorabuena a los dos, Boris, Óscar, os estrenaréis

como capitanes en la prueba por equipos.

¡Oh!

Qué bien. ¿Te hace ilusión, Boris?

Bueno, es que nunca he sido capitán de nada.

(Risas)

Es verdad. ¿En el cole nunca te elegían

capitán de nada? No, porque soy muy torpe

y como tenía problemas de dislexia no creo que la gente

confiara que yo llevara bien a los equipos.

Imagina cuando llegué allí y de repente.

(ANTONIA CANTA) #Un capitán, hay solo un capitán.

#Un capitán, hay solo un capitán.

Ahora sí, todos, aspirantes, ¿estáis preparados

para la primera prueba por equipos?

(TODOS) Sí.

Bueno, pues os digo una cosa, en cuanto sepáis quiénes son

los comensales, os emplearéis a fondo.

¿Pero quién será?

Obregón.

(RÍEN)

Puigdemont. -Oh, no, no.

-Vamos a ver qué más. -Quién puede ser.

Quién puede ser, quién.

(Música)

Año 1997, Paloma San Basilio y José Sacristán estrenan

"El hombre de La Mancha"

y se convierte en el primer gran éxito musical de nuestro país.

Arranca la era dorada del musical en España.

(Música)

Han pasado ya más de 20 años y los musicales siguen estando

de moda, la Gran Vía es el nuevo Broadway español.

Se especializó en este género y, actualmente, tiene más

de 15 espectáculos en cartelera.

(Música)

Aspirantes, bienvenidos a la Plaza de España.

(Aplausos)

Hoy os toca enfrentaros a vuestra primera prueba por equipos.

Pero "MasterChef" es siempre imprevisible

y hoy no tenemos jueces.

¿Y eso es bueno o malo? -Haremos lo que nos dé la gana.

Me encantaría daros una explicación, pero lo cierto

es que no tengo ni la menor idea de dónde se han metido.

(Arranca un motor)

(Tema "Mamma mía")

(TARAREAN "MAMMA MÍA")

¿No os encanta estar aquí en la Gran Vía de Madrid?

El Broadway de Madrid

con este cochazo paseando. Me encanta, es lo más.

Ahora que estamos solos,

contadme, cómo ha sido esa primera cata.

Yo, por ejemplo, me puse máscara de pestañas

a prueba de agua por si tenía que llorar.

(Risas)

(TARAREAN "HAKUNA MATATA")

#Ningún problema puede hacerte sufrir.

Lo más fácil es saber decir:

#Hakuna matata.#

Antonia, cuál es ese juez que más te atrae.

Lo que más me mola es Pepe.

-Ahí está, yo lo vi, yo lo vi.

Porque Pepe tiene algo de macho ibérico.

Y creo que tiene algo de rabo de toro también.

-Hala.

(BORIS) Pero, bueno, Antonia.

Aparca a la derecha, eh.

Despacio.

(RÍE) Bien.

Ah, ya vienen. -Ah.

(ANTONIA) Llega el macho.

-Bravo. -"I love you".

Yo aquí preocupada pensado que os podía haber pasado

algo y vosotros en un descapotable.

En fin, aspirantes, estrenamos temporada y lo hacemos

por todo lo alto dando un homenaje

a ese género que tantos años

nos lleva haciendo soñar y disfrutar,

los musicales.

Oh, los musicales.

Esta prueba es un homenaje al género musical, pero,

concretamente, al musical revelación

del año: "Billy Elliot".

(Aplausos)

Que desde su estreno ha tenido un éxito imparable.

Conquistó al público y a la crítica teatral

que lo considera uno de los mejores espectáculos de España.

Y como en "MasterChef" los sueños se hacen realidad,

hoy tendremos al maravilloso elenco de "Billy Elliot"

sentados en nuestras mesas.

(APLAUDEN) Guau.

Yo de pequeño quería ser bailarín.

(CANTA) #Electricity.#

-Pero no me dejó mi padre.

Hago así y así.

"Billy Eilliot", es que no me sale el nombre.

"Billy Elliot" es una historia de superación personal

y un canto a la ilusión y así es como queremos que sea

vuestro paso por "MasterChef".

Ok. Si queréis tener futuro

en este concurso, mejor olvidaos de que sois

"celebrities", aquí sois aspirantes.

Cuanto antes lo asimiléis,

mejor os irá en las pruebas, ¿entendido?

(TODOS) Sí, chef.

(ANTONIA) Adoro esto. (BORIS) No sé si lo asimilaré, ¿tú?

Boris, te costará mucho, ¿verdad? Es que me costó mucho

ser una "celebrity", te quiero decir,

olvidar todo ese esfuerzo es un poco difícil,

hay que también entenderlo.

"Celebrity" de lado, hay que ser humilde.

-Bueno, por favor, ¿y tú te lo crees?

Una diva, generalmente, cree que o es la única

o que la otra que está por encima es la más diva.

Pero no es verdad, la más diva de todas es ella.

Óscar, Boris, por haber sido los mejores de la prueba anterior

os corresponde debutar en la prueba siendo los capitanes.

(GRITA) Oh, me encanta. -Es un momentazo.

Competiréis divididos en dos equipos,

Óscar, por ser el mejor te corresponde a ti decidir

qué color quieres defender, ¿el rojo o el azul?

Elegiré el azul. Capitanes, poneos los delantales.

A mí me sienta muy bien el rojo.

-Es de mucha responsabilidad estar en esta prueba de capitán.

Sobre todo, intentar que en la cocina

no anden todos como pollo sin cabeza.

Aspirantes, en esta bolsa hay 12 fichas,

seis rojas y seis azules. Os iréis acercando

por orden alfabético y cogeréis una ficha.

Muy bien. Pues empezamos con la A de Antonia.

Adelante.

Venga, vámonos. -Al azar, Antonia.

Ay, Antonia. Sin mirar, Antonia.

No, no miro, no.

No. Te miro a ti, Pepe.

Bueno, claro, que luego hablo yo contigo.

Al azar. -Venga

Rojo. ¡Rojo, rojo, rojo!

(CANTA) #A quién le importa lo que yo diga.#

-Aquí habrá que hacer el menú para la boda.

Carmen Lomana. Carmen, ya sabes la ficha.

¿Tienes alguna preferencia? Creo que Óscar es más líder.

¡Rojo! Lo siento.

-¡Rojo, rojo! -Salta, salta, pequeña mona.

-Carmen, muy bien. -Prefería a Óscar

porque nos ha tocado Antonia y Boris,

o sea, podemos terminar así.

Quiero que me toque el azul. ¿Sí? Pues tuviste suerte entonces.

(APLAUDEN) Qué bien.

Iván.

¡Eh!

Yuju.

Va, Jaime. Una solo, con esos dedos

puede coger seis. ¡Vamos!

-Pero mi amor. -Confío en Boris al 100%

y tengo ganas de ponerme a trabajar

para el equipo y para él.

Equipo rojo. Eh.

-¡Ah!

(Risas) (BORIS) Genial.

Mario. Yo quiero todo y no quiero nada

ahora mismo, no sé. Pues saca la mano.

Yo quiero estar en un buen equipo

y me voy al equipo azul con el maestro.

Bien. -Vamos, Mario.

Ona, Ona. Equipo azul.

Mi capitán, Óscar, me parece genial,

transmite mucha paz que se necesita para liderar,

así que estoy muy contenta y espero estar a la altura.

Ay, mira, Paulita, Equipo azul.

A ver, hay que subirse, ¿no?

A ver. -Paz, Paz

-Equipo azul.

(Gritos) Perdimos a Paz.

-Qué guay.

Bueno, pues está decidido, pero para que veáis

que no hay ni trampa ni cartón Xuso y Santiago, por favor,

venid, coged cada uno vuestra ficha.

Vamos, Xuso, Santiago.

-Coge. -A mí se me da muy bien

lo de sacar ficha, meter siempre me saldrá mal.

Malamente, ¿ves?

-Bien, bien. bien.

-La fortuna me ha sonreído y me tocó el equipo rojo

donde hay esas figuras de la cocina como Carmen Lomana

o la propia Antonia Dell'Atte, así que estoy tranquilo ya.

Aspirantes, tendréis que elaborar un entrante.

A ver. Quiche de jamón y queso.

¿Hay que hacer la masa de la quiche?

-Siempre hacen la masa. -La masa es complicada.

Un primero,

merluza de anzuelo con crema de guisantes shimeji

y raíz de loto. ¿Qué es shimeji?

¿Qué es? Es una seta china.

Ah, muy bien, facilísimo.

Un segundo, solomillo de ternera con parmentier

de patata trufada. Parmentier se llama

a cualquier preparación de patata, creo.

-Lo pones así como en un castillito.

Y un postre, "Carrot cake" con crema de queso.

Con lo fácil que es decir tarta de zanahoria,

vamos, me oyen en Illescas llamar al postre "Carrot cake",

bueno, se oyen las risas hasta en Toledo.

Recordad el emplatamiento, que no hay un buen emplatador.

-Sí, yo emplato bien, con delicadeza.

El postre que los chavales les gustan, entonces,

lo valorarán muy bien. Óscar, qué prefieres.

Merluza y postre. Merluza y tarta de zanahoria.

Perfecto. Pues Boris, tu equipo

hará la quiche y el solomillo. Sí, chef.

-Yo estoy muy contento con mis platos y creo que mi equipo

también lo está. -Sí, capitán.

-Y si no lo estáis, lo estáis.

Aspirantes, vais a cocinar para 100 comensales.

¿Y si enferman para la función de esta noche?

Ay, Dios mío. Como sabéis, nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar y donará el excedente

que no uséis a comedores sociales.

Muy bien. -Bien.

Disponéis de 120 minutos para hacer 100 raciones

de cada plato. Joder, qué nervios.

Aspirantes, ¿estáis preparados para enfrentaros a vuestra

primera prueba por equipos de "MasterChef Celebrity III"?

(TODOS) Sí, chef.

Pues a por ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

Vamos. Vamos, vamos.

Vamos. -Venga, amiguitos.

(CANTAN) #Corre, corre, caballito.#

Vamos, vamos. Aspirantes, para que todos

dispongáis del mismo tiempo de cocinado,

empezaréis a trabajar, escalonadamente.

Primero, lo haréis vosotros, el equipo rojo y 15 minutos

después lo hará el equipo azul, ¿estáis preparados?

(TODOS) Sí, chef. Pues allá vamos,

equipo rojo a trabajar en tres, dos, uno, ya.

Venga, mucha suerte. -Xuso, María, Carmen, la masa.

-Vale. -¿Ok? Jaime y Santiago,

el solomillo. -Sí, capitán.

-Usted y yo el caldo y todo lo demás.

-Te quiero. -¿Te parece?

Vamos a ello, marchando, adelante.

El primer plato que tiene que elaborar

el equipo rojo es quiche de jamón y queso.

Para la masa tienen que mezclar, harina,

mantequilla, huevos, sal y azúcar.

Yo voy a empezar ya a amasar. -La verdad, sale muy fácil.

El segundo plato que prepararán será solomillo de ternera

con parmentier de patata trufada.

El primer paso es limpiar los solomillos y elaborar un caldo

con verduras, huesos de ternera y los restos de solomillo

que será la base de la salsa que acompañe a la carne.

Aquí va otra falda, yo voy a meter esto

con los huesos que si no... -Sí.

-Vamos, esa carne. -¿Cómo vamos con la masa?

-Bien, cogemos los huevos ahora. -Muy bien, que cada uno

coja su masa, ¿no? Maravilloso.

-A ver, lo más importante es amasar bien.

-Vale. -A mí me encanta amasar,

echas toda la energía, te libera del estrés.

-Hombre, esto es desestresante.

-Toma, ve lavando las zanahorias. -No, las corto yo

o tú las pelas, las pelas.

-No, tú la pelas mejor que yo, de verdad.

Y la verdad que siendo capitán estoy cómodo porque hago cosas

que nunca hice en mi vida

como dar órdenes, levantar la voz, comportarme mal.

Compañeros, os presento al maravilloso, único

e inigualable, Billy Elliot.

Billy hará una pirueta de ballet clásico.

Y vosotros dos tendréis que imitarla.

El que la haga mejor elige equipo.

Te lo digo ya, Billy, yo soy torpe.

Pero comparado con él voy a ganar.

Yo tengo la cadera muy mal. Bueno, bueno.

Billy, ¿estás preparado

para demostrarle a estos dos lo que es talento de verdad?

Sí. Pues adelante.

Tú piensa en mi edad, Billy. Piensa en mi edad.

¿Qué hace?

(RÍE)

Hombre. ¿Esa es la fácil?

No tienes vergüenza, Billy. Me ha encantado.

¿Quién empieza?

Siempre mejor después de un desastre.

(RÍEN)

(RÍE) ¡Esto está ganado!

(Risas)

A lo mejor te fichan hoy para el musical, ¿eh?

Bien. Te lo ha puesto muy duro, ¿eh?

No, a ver, esto es fácil.

Se ha emocionado. Este es un patoso, ¿eh?

Vamos a ver. Voy a intentarlo.

A ver.

(RÍEN) Eh, ¿de qué te ríes?

He dado la vuelta. ¿Pero tú has visto la estética,

la plástica que tengo yo? No te lo has currado nada, tío.

Billy, por favor. Billy, ¿quién es para ti

el mejor bailarín clásico de los dos?

Billy. Jordi.

¡Eh!

Sal de aquí corriendo ahora mismo, sinvergüenza.

Bueno, Billy ha emitido un veredicto.

Así que, Jordi, te toca elegir equipo.

¿Elijo equipo? Sí.

Mira, elijo el equipo azul.

Venga, pues yo el rojo.

Billy, muchísimas gracias. Pepe, Jordi, a trabajar,

que lo vais a tener muy complicado.

Maestro, por favor. Gracias.

Tira, venga, sinvergüenza.

Vamos a estirar, que más nos vale.

No, como las niñas esas del ballet, así.

Como el Billy Elliot.

Equipo azul, vuestros 120 minutos de cocinado empiezan

en tres, dos, uno, ya.

A ver, Paz y Paula, vais a los postres.

Sí. -Mario y Dafne vais a verduras

para hacer la bresa para luego el fumet.

Iván, Ona y yo nos vamos a poner con los pescados.

Venga, todo el mundo concentrado, chicos.

¡Vamos! ¡Va, va, va!

¡Vamos ya, a por ellos!

Chicos, venga. -Cuidado, cuidado.

Todo el mundo concentrado.

Vamos.

Venga, a desescamar.

El primer plato del equipo azul es merluza de anzuelo

con crema de guisantes shimeji y raíz de loto.

Lo primero que tienen que hacer

es desescamar las merluzas y sacar los lomos.

También tienen que elaborar un caldo con las verduras,

las espinas y las cabezas de pescado,

que utilizarán para la crema de guisantes.

Ahí, un puerrito por aquí.

Venga, bien, yo ya tengo las pasas

y las voy a hacer ahora mismo, y un litro de ron.

De postre van a preparar carrot cake con crema de queso.

Tienen que rallar las zanahorias

y macerar las uvas pasas con el ron

para preparar la masa de la tarta.

Corta como raro esto. Es que esto...

Ah, pero si lo estoy haciendo mal.

¿Al revés? -Lo estoy haciendo así.

¡Joder, Paz! -Y me he dejado la...

Yo soy muy nerviosa.

A lo mejor la gente me ve tranquila...

No sé si me verá tranquila, pero yo soy muy nerviosa.

Bueno, mezclamos con un poco de vino y ya está.

Bueno, esto yo creo que ya filmarlo bien

para que no le entre nada.

Vale, una masa va a reposar. -Jo, María, vas como una moto.

Carmen, dale duro a esa masa.

Ya la tengo, pero la estoy haciendo como hojaldre.

Te digo entonces... -Ahí está.

Okey. Cebolleta... Vamos picando cebolleta.

¿Vale? -Vamos, cebolleta.

Me da unas instrucciones,

si yo he hecho masa muchas veces.

Iván, ¿cómo los estás fileteando?

Todavía no, los estoy dejando todos así.

Abre los dos lomos. -Yo de abajo, de aquí.

¿Cuántas partes hacemos?

Pues vamos a ver, ¿cómo lo ves?

Tenemos que hacer ocho pescados.

Yo haría pam, pam. ¿Has visto? Y aquí ya tenemos doblete.

Aquí hay que sincronizarse, hay que ir todos a la una,

hay que hacer mucho caso al capitán.

Y todos pues a hacer lo que él diga, ¿no?

¿Cómo la cortáis? ¿Como en juliana o en trocitos?

No, en brunoise. -Picadita, ¿eh?

Yo no he cortado una cebolla en mi vida.

¿Quieres que lo haga yo, Carmen?

No, no, quiero aprender.

Yo es que cuando cocino

siempre tengo pinche, entonces...

Muy bien.

Perfecto, huesos al sofrito.

Cuidado, cuidado. Otro más. -Va ahora esto.

Cuidado, porque ahora... y el jugo, el jugo.

El jugo es vital.

Bueno, Boris, cuéntame, ¿cómo has organizado al equipo?

La masa y la quiche está allá.

Y aquí estamos haciendo caldo,

solomillo, guarnición de solomillo y puré de patatas.

¿Y allá quién son los de la masa?

Los de la masa son María, Xuso y Carmen Lomana,

que se ha impuesto como gran maestra del quiche.

Es un plato tan "kitsch". Entiendes, tan chic.

Que le viene muy bien. ¿Sabes una cosa?

Que es la primera vez que pico una cebolla.

¿La primera vez que picas una cebolla?

Y además sin llorar ni nada.

Debe ser una cebolla especial, porque no huele mucho.

Yo te voy a decir una cosa,

si tú necesitas algún pinche aquí, pídelo.

Si yo soy su pinche. Ah, tú eres el pinche.

Claro. -No te tires aquí el...

Aquí nadie puede perder su estatus, ¿vale?

Sí, chef. Vamos a darle, venga.

Venga, chicos, que vamos muy bien.

Chicos, va, no nos durmamos.

Mira cuánto tengo cortado ya. Lo hago fatal, pero...

Vaya paliza le estás dando, Iván.

No, te lo parece. No, lo estoy viendo.

Óscar, dame otro pescadito que tengas por ahí.

Toma. Vale.

Me voy a la parte central. Clac, un corte aquí.

¿Ves que veo la espina central?

El cuchillo hace el trabajo, se desliza.

Pam, pam, pam, pam.

¿Vale? Hago "cataclac". Y eso ya ni lo usas.

No, mira, hago así. Sí.

Y aquí lo tenéis limpio.

Cera. Y estas cositas de aquí las eliminamos.

Okey, venga. Vale.

Oye, velocidad, chicos. No me fío un pelo de esta peña.

Tú eres el caballito ganador.

No sé si prefiero ser ya burrito ganador.

No. O asno ganador.

Burrito viniste, pero te irás caballo de carreras.

Perdóname. Di que sí.

Esas inyecciones de vitalidad y de optimismo

me vienen muy bien en estos momentos de nerviosismo.

Y a mí, que quiero ganar. Vamos a ganar, campeón.

Dafne, aprieta a este que tampoco me fío mucho.

(Risas) No, no.

¿Cuánta zanahoria vamos a limpiar, señor Boris?

Imagínate, son cien platos.

Entonces, vamos. -Vale, yo te ayudo.

A mí me tienes que poner sólo un poco de agua limpia

ahí dentro, que tengo que lavarla.

Y luego lo vamos a hervir.

Tienen que salir cuatro masas, para que calculéis.

Si no nos quedamos sin producto.

A ver, en cuatro lo dividimos. -¡Boris!

En cuatro trozos. -¡Boris!

Cuando se pueda, el jamón y el queso, ¿vale?

Sí, pero lo tendré que cortar contigo aquí.

Antonia, te necesito para esto, es más importante.

Tengo que limpiar ahí las patatas.

Coño, cuánto tiempo para esta patata que no hierve. Dime.

Coge el queso. Es que es vital, vamos retrasadísimos.

Vale, lo hacemos aquí. -Sí, venga.

Retomamos la zanahoria por último.

Estoy aquí sujetándolo.

Venga, que vamos muy bien. ¿Vale?

Tienes ahí mi tabla. -Vale, gracias, María.

Es muy grande esto. -No, más grueso. Más grueso.

Otro grueso más. Otro grueso más.

Y ahora el grupo. No, ahora así.

No, tengo que quitar esto que es la mierda.

Que ya no tiene corteza, está totalmente limpio.

Sí, "amore". -Ahora corta esto.

¿Dónde está el queso, chicos? -Venga, voy llevando esto.

María, te traigo lo que tengo. -Vale.

A Boris lo adoro, ¿eh?

Pero cuando dice que no tiene corteza...

Tiene corteza.

Venga, queso para adentro. -El jamón lo tengo que picar

muy chiquitito para que en la boca no...

El jamón sí, el queso no.

¡Vamos, chicos!

-Ay, María, me pones de los nervios.

Yo soy una persona con muchísima energía,

muy desbordante y ella lleva otro time mucho más relajado.

Entonces a lo mejor sí que la estreso alguna vez,

pero le pido disculpas.

¿Estás calculando el tiempo del fumet, Mario?

El fumet está bien.

No, no, un momento, ¿hemos mirado el tiempo?

¿Qué tiempo?

Mario. -Que no, si eso se ve.

Tú no te preocupes. También hay que ser

un poquito intuitivo en la cocina.

Sí, total. -Los postres son más así.

Pero aquí vas con la intuición que te da.

Por Dios. A ver, a ver, a ver.

¡Ay, qué bien! Ay, ¿qué te pasa?

¿Pero tú por qué tienes que venir?

Yo vengo a ver qué pasa. No te pongas nerviosa.

Samantha, yo quiero que me ayudes.

A ver, ¿qué pasa? Yo voy a hacer la masa, ¿vale?

Sí. ¿Puedo hacer toda la masa

en este cacharro o lo haré por partes?

Porque como es tan grande.

Yo creo que aquí en este grupo hay un capitán, ¿no?

Sí, es verdad. ¿Esas decisiones no te puede

ayudar tu capitán a tomarlas? Sí.

Capitán. Óscar, por favor. ¡Voy!

Tenemos una pregunta existencial.

Yo con la zanahoria. -¡Voy!

¿Qué pasa? -Que si tenemos que rallar

todo esto a mano imagínate tú el tiempo.

Entonces, hay una máquina estupenda que te lo ralla.

No, eso no ralla, eso pica.

Capitán, por favor, que me estoy volviendo loca

aquí con preguntas que tienes que resolver tú.

¡Voy! Óscar, tú eres un capitán.

Sí. Un capitán tiene que trabajar

y mandar al mismo tiempo. Vale.

Aquí estas chicas están hechas un lío.

Dime. -Que sólo poner la zanahoria

rallada es un mundo, no sé si vamos a llegar.

Sí, vamos a llegar. -Un segundo.

Que no sé si vamos a necesitar alguien que ayude.

Claro que vamos a necesitas. -Yo voy a hacerlo.

Te pareces a mi hijo tomándose los cereales.

¿Por qué pones zanahoria por toda la mesa?

Pero que lo voy a limpiar. Intenta trabajar limpio.

Es mucho mejor hacer las cosas bien desde el principio.

Y esto tampoco es tan complicado.

Se hace y luego se pasa por aquí.

A mí me parece hasta divertido hacerlo.

Lo que hay que hacer es ese brío que tú tienes.

Ya, sí, venga. Claro.

Que sí, hombre, si yo... Confío en vosotras.

Gracias. -Gracias.

Uf, por Dios. Venga.

A mí los postres se me dan fatal.

Entonces tengo mucho miedo,

porque sé que las expectativas son muy altas.

Y espero sobre todo no bloquearme.

Porque eso para mí es mi perdición.

Venga, que vamos a meter las primeras.

Listo.

Vamos allá, Carmen. Venga, los tres al horno.

Cuidado, no te quemes, que está muy caliente.

Voy. Voy, ¿eh?

Uf, cómo quema esto, la leche.

Vámonos allá.

Boris es un "capitano" fantástico.

Da unas órdenes "increíbiles".

Yo estoy controlando esto, esto y esto.

Amor, amor, amor.

Un minuto, Antonia. Dos minutos.

¿Tú cómo pensarías? -Dos dedos.

Dos dedos de Jaime. -Así, dos dedos de Jaime.

Sí, así es el solomillo.

A ver cómo son tus dedos.

Bueno, son como los míos.

Yo vengo con un perfil bajo.

Para mí es más importante ser un buen compañero.

Que me vean como un buen compañero,

no como un competidor.

¿Que lo estás haciendo a ojo? Pero, chiquilla, mide.

Que no, que no, que está bien.

Venga, el ojo es lo que más

me valido a mí en mi vida para todo.

Así que voy a seguir haciéndolo.

¡Venga, amiguitos! -Venga, vamos.

¿Cómo vais, Mario? -Pues el fumet ya está.

Los guisantes los voy a quitar. Lleva un minuto, son dos.

Déjale dos minutitos, los recogéis

y hacéis muy poquito caldo para que vaya espesando.

Y un poquito de aceite para que emulsione un poco.

Pero muy poco. -Vale.

Tiene que quedar líquida,

no quedar espesa. -Vale.

Venga, vamos.

Aquí echamos los guisantes.

Se va haciendo así, cariño. -Venga.

María, lo del horno se está quemando.

Acabo de olerlo, Carmen, ahora mismo.

Carmen, no te puedes olvidar de la masa que tienes allí.

Claro, pero es que se está quemando esto.

Okey, okey. -Y esta niña dice que no.

Espera, que le digo a María si te puede ayudar.

No, no me tiene que ayudar, esto es suficiente.

Esto hay que tostarlo un poquito,

porque luego se mete otra vez.

Esa masa se ha hecho demasiado, la que estaba ahí.

Yo no lo creo.

Pues yo sí lo creo.

Yo sí lo creo porque luego lo vamos a meter

con el relleno, por eso lo digo.

María debe tener la idea

de que yo no tengo ni idea de cocinar.

Pero da la casualidad que quiches Lorraine

he hecho muchas en mi vida.

Pero claro, yo no me voy a poner a discutir

con la prisa que teníamos.

Quizá debería ser un poco más agresiva, pero no puedo.

Vamos a espesar que vamos a ganar espesando.

Espera un momento, ¿con xantana?

¿Xantana qué es? -Para espesar.

Es que con eso no vamos a espesar nada.

¿Os acordáis si estaba boca arriba o boca abajo

la merluza en el plato? -Estaba boca arriba.

¿La piel? -La piel arriba.

Vale, se pega siempre un poco,

pero estoy trabajando en ello. -Vale.

Yo lo quería hacer a pequeños trozos.

Tú dime cómo lo quieres. -No, lo que hemos visto

en plato era que sacaban una cosita así.

Vale, me gusta. Haz eso, vamos.

Aspirantes, mucha atención.

El elenco de "Billy Elliot" está a punto de llegar.

Y nosotros nos vamos porque han preparado

una actuación en exclusiva para "MasterChef".

Qué guay.

Tengo una pequeña sorpresa. No son 100 comensales, son 103.

Hay que preparar tres raciones más de cada plato. ¿Oído?

Que son 103 finalmente. -Vale, lo tenemos.

Así que venga, ya podéis espabilar.

En todas las fiestas siempre hay un colado.

De toda la vida. Claro.

(Música)

(Música)

Evita, qué movida estás.

Venga, yo ya tengo el ritmo en el cuerpo, va.

(Música)

(Vítores)

(Música)

Mira, mira a los bailarines.

Oye, qué pena me da perderme la actuación,

con lo que me gusta a mí "Billy Elliot".

(Música)

(Música)

(Música)

Mira, parecen cigüeñas.

Son como pájaros, van como pájaros.

(Música)

Yo necesito al capitán que me dirija un poco.

Si no tomo yo la iniciativa. -Está un poco desbordado.

-Está desbordado. Capitán, ¿qué más hacemos

una vez que metáis esto al horno?

Yo voy a cortar esto. -Te pones a rallar zanahorias.

¿A pelar zanahorias? -A rallar zanahorias.

Vamos bien, chicos. No os agobiéis.

(Música)

(Música) (CANTAN)

(CANTAN)

(CANTAN)

(CANTAN)

(CANTAN)

(Canción)

(CANTAN)

(CANTAN)

(CANTAN)

(Música)

¡Guau! ¡Bravo!

¡Bravo! ¡Bravo, bravo!

¡Qué maravilla!

¡Yo quiero bailar! ¡Quiero bailar!

¡Bravo! Qué maravilla.

Chicos, enhorabuena a todos. Gracias.

Qué subidón, ¿eh? Jolín.

Qué ganas de bailar,

Natalia, Carlos. Sí, sí.

Sí, es verdad. -Tenemos una compañía

que es una maravilla.

Maravillosa. -Sí, sí.

Es tan emocionante veros bailar que a mí no me extraña

que seáis el musical revelación del año.

Sabemos que para vosotros no ha sido fácil venir,

porque esta misma noche tenéis actuación.

Es un placer estar aquí, somos muy fans del programa.

Os hemos visto muchas veces.

Felicidades por el gran trabajo que hacéis,

que es una maravilla.

Y estamos deseando

probar los platos de estos amigos,

que son muchos amigos los que tenemos aquí,

y ver si esta degustación está bien, ¿no?

O es una "disgustación". Vamos a ver qué pasa.

Me gustaría poder garantizaros que el menú saldrá impecable,

pero nuestros aspirantes acaban de empezar

y no tienen todas las horas

de práctica que tenéis vosotros.

Le pondrán corazón y muchas ganas.

Y todo "MasterChef" espera que lo disfrutéis.

Gracias. -Muchísimas gracias.

Mil gracias. Gracias a vosotros.

Gracias a vosotros.

(Aplausos)

¿Cómo vamos, Santiago? -¡Ese solomillo, el solomillo!

Bien, bien. Vamos a tener solomillos de sobra.

Santi, el... -Este es para probar el punto.

Perfecto, perfecto. Lo voy a hacery lo probamos.

Hazlo a tu gusto y luego lo probamos.

Es que ha dicho Boris: "Es que a los niños

no le gusta la carne muy cruda."

Claro, pero también habrá adultos.

(IMITA A BORIS) Pero te ha dicho primero:

"Pero, mi amor." -Sí, claro.

Sin amor yo no respondo. -Venga, vamos a meter.

¡Cuidado! ¿Te has quemado? ¿Te has quemado?

No. -Vale.

Ahora. -Ahora sí.

Vale, está. Diez minutos.

Ya están las patatas para hacer el puré.

Echamos aquí. ¿No, María? -Sí, echa.

¿Cuánto queda por rellenar? -Estas dos.

Y así tenemos diez, ¿vale? Ha dicho que con diez tenemos.

¡Alto, alto! ¡Una ola de emoción!

¡Una ola de emoción! ¡Emoción, emoción, emoción!

Antonia, ¿qué hago?

Tenemos que colar el caldo para hacer la salsa.

Vale. Venga, vamos.

¿Ahí está? -Muy bien. ¿Ves? Fenomenal.

Venga, vamos, vamos.

Iván, ¿van 25 por cada una? -Sí.

¡Vamos, vamos!

Voy a ir friendo esto y lo voy contando.

No lo frías, ¿eh? -¿No?

No, que se queda tiritando. Eso luego tiene

un golpecito de calor. -Vale, vale.

Seguimos avanzando. Postres, ¿cómo van?

Estamos en ello.

Esto no entiendo nada, Paz. -Cien y cien.

Pero digo esto, que es mucho. -¿Pero has medido?

Sí. -Es que eso está muy seco.

Cariño, no sé si me arrepiento

de habernos ofrecido para hacer el postre.

Ya, y yo. -No os arrepintáis de nada.

Hay que arrepentirse de las cosas que se hacen,

no de las que no se hacen.

Y vais a hacerlo estupendo. -Sí, venga, vamos.

Yo creo que esa carne hay que triturarla.

Es muy grande esta salsa.

No, es que tiene que quedar más espesa.

Perdona, poner a calentar. ¿Qué pasa con este equipo?

¿Cómo vamos? Muy mal.

-Fatal. ¿Mal por qué?

Porque necesitamos espesar esto un poco.

Esto tiene que reducir.

Es muy grande, mucho. No lo muevas más,

porque no vas a arreglar nada porque lo muevas.

Muy bien. A toda pastilla.

Déjalo reducir, a ver qué sale. -Muy bien.

Señoritas. ¿Sí?

Esa quiche tiene que estar ya. Sí, sí, sí.

No la vayamos a liar en el último minuto.

Hay que moverse, vamos. Vale, ya está todo.

Postres, ¿cómo van? -Muy bien.

Esto va a ir al horno ya.

Hay que sacar las bandejas.

Dos bandejas grandes y al horno.

Oye, hay un sólo horno

y tenemos que hornear ochenta mil movidas.

No, y la canela. -A tomar por culo la canela.

No, no. -Yo la mandaba a la mierda.

Mira, yo en un principio soy fácil.

Y mientras todo vaya bien

soy una persona muy fácil y muy adaptativa.

Ante el estrés sí que me salen brotes de mala leche.

Porque tengo mala leche.

Iván, amigo mío, nos estamos cargando el pescado.

La merluza no necesita una plancha, eso lo primero.

Tengo el horno caliente; sal, pimienta y aceite.

Le doy un golpe de horno y la tengo.

Es un pescado muy delicado, la dama de los mares.

¿La quiero marcar? Me parece bien.

Caliento bien la plancha, con el aceite justo,

porque no tiene ni una gota de aceite.

Lo marco y lo reservo aquí

para darle un golpe de horno al final.

Confío en que saldrá bien.

Yo confío en que lo reconduzcas de una forma inteligente.

Okey. Gracias, chef.

Vamos a probar esa masa a ver cómo anda.

Darme una chupona.

Ya sé que lo llamo chupona y todo el mundo se ríe,

pero es que yo le llamo chupona.

Está rica. Especiadita, no está mal.

Pero la han machacado un montón.

¿Está bien de cantidad eso? ¿Vais a hacer dos planchas?

Sí. ¿Dos en vez de tres?

Yo haría tres. ¿Harías tres?

Os va a quedar un mazacote. Vale.

Intentad calcular las cantidades.

Escuchad a Samantha, que de esto sabe.

Muchísimas gracias. Hay que poner orden.

Se han llevado casi todo el tiempo para hacer la masa.

Lo sé. Van fatal de tiempo.

Saco pescado y sacas postre. A ver cómo sale.

Bueno, chicos, pescado en el horno, ¿eh?

Voy a colocar los platos ahí.

María, vamos poniéndolas aquí. -Sí.

Porque como hay tiempo entre que se llevan una

y la vuelven a traer.

Vamos cortando la trufa en pequeños trozos.

¿Te lo corto aquí mismo? -Sí, mi amor.

Pequeño pequeño, mi amor.

Vamos, equipo rojo.

Vamos a ir emplatando las quiches.

Sacaremos 11 trozos y nos sobrarán.

Venga, vamos, rápido.

Santiago, me voy a dormir con el solomillo.

¿Cómo lo llevas? Bueno, nos quedan 15.

Vamos a darle un poquito de marcha.

A ver, ¿11 o 12 trozos? -11 trozos ha dicho Pepe.

Ocho, nueve, diez. Es que si no son muy pequeños.

A ver la del quesito, a ver la del quesito.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez.

Dijimos 11. Entonces van así.

Se van a morir de hambre.

¿Queréis una plantillita?

¿Tienes una a mano? Hombre, ya.

Sería maravilloso. Ya debería estar emplatado.

Llevamos 20 minutos solamente para cortar una.

Carmen, o volamos o no llegamos.

Quiero 11 de cada. 11 exactos.

Vamos, Carmen, jolín. Que tenemos 103 comensales.

Ya, ¿y qué vamos a hacer? Que no estamos haciendo

la fiesta de invitados de casa, son 103.

Ya, ya.

Venga, vamos allá. Madre mía, menuda anfitriona.

Equipo rojo, en 5 minutos empieza a sacar platos ya.

¿Vale? Ya. Voy a coger otra. ¿Vale?

Otra...

A ver, empezamos a hacer freír las chips.

Vale, sí, tengo que hacer 206.

Ahora te ayudo, Mario. -No te preocupes.

¿Le has echado aceitito? -Sí, sí.

Chicos, ya está el pescado. -Vale.

Venga, que viene la tormenta. A ver, equipo azul,

¿dónde tengo la merluza? Ya está hecha.

¿Por qué? ¿Por qué? Se hace en cinco.

Cuando faltan cinco, pam.

¿Y el bizcocho? Nos falta un horno.

No tenemos tiempo para el bizcocho.

Oye, capitán, vas a tener que hacer

un trabajo diplomático, ir al otro equipo

y si tienen el horno libre que te lo pongan a 50 grados.

y como mínimo mantener esto en una atmósfera cálida.

Capitán. Capitán.

Capitán, necesito...

Un segundo, necesito una espátula.

Necesito tu horno. ¿Estáis usando el horno?

No, utiliza uno. -No, puedes usarlo.

Oye, pero... Un momento, Pepe.

Vamos a hacer una... Oye, ¿qué pasa?

¿Qué queréis? ¿Qué hacéis aquí?

Hemos venido a pediros el horno porque nos falta.

Me lo tenéis que pedir a mí. ¿Ah, sí?

Chef, necesitamos el horno. ¿Para qué?

Porque tenemos tres bizcochos, que falta media hora.

Y la merluza está hecha, para darle un golpe de calor.

¿Qué pasa? ¿Qué se quema?

Colaboración. ¿Queréis más metros de cocina?

Alguien del equipo rojo que no tenga nada que hacer,

¿puede echar una mano a los del equipo azul?

Sólo queremos un horno.

¿Qué quieres? A ver, aquí Iván,

que es un portento de hombre, ha cocinado el pescado.

Pues ya está hecho, ¿para qué quieres un horno?

Hemos pasado un bache. Bache.

Eres diplomático. Somos buena gente

los del equipo rojo, os dejamos el horno.

Hombre. Venga, venga.

Cuidado con el aceite.

Te puedo quemar, cariño, perdóname.

¡Mario! -¿Qué?

Cógete la bandeja de pescado y vente al equipo rojo.

Venga. ¿Pero por qué ahora al equipo rojo?

Porque estamos negociando el horno.

¿Queréis algo más de este equipo o qué?

Pues que me dejen un hornito, chef.

Eso es, tú pide por esa boquita.

¿Con uno solo que meta merluza no te vale?

Sí, si yo ya voy.

A mí me han mandado que viniera para acá.

Boris, ¿podemos ir sacando platos?

Yo creo que sí. ¿Crees que sí?

Sí, yo creo que sí. Pues adelante.

Camareros, podemos ir sacando la quiche.

Adelante. Gracias.

Queridos comensales, espero que la comida de hoy

esté a la altura de la maravillosa actuación

de la que acabamos de disfrutar.

Empezamos ya con el entrante.

Ha sido preparado por el equipo rojo.

Y es una quiche de jamón y queso. Buen provecho.

Hola, chicos. Buenas tardes.

Me han dicho que por aquí está Billy Elliot.

¿Quién es Billy Elliot?

(TODOS) ¡Yo! No, no, un momento.

No puede haber veinte Billy Elliots.

¿Cómo lo hacéis? ¿Os vais turnando?

Sí, dos días algunos y algunos uno.

Depende de la semana.

Pero sí, hacemos máximo dos

porque tenemos que estar con los estudios

y con el conservatorio y todo.

Qué maravilla, qué talentazo tenéis.

Bueno, ¿y tienen talento nuestros aspirantes

haciendo la quiche o no?

Muy rica, de verdad. A mí me encanta, vamos.

¿Sí? Nunca la había probado, pero...

¿Nunca habías probado una quiche?

Como esta de buena, no.

Qué maravilla y qué contenta me voy.

Me voy danzando.

Han salido las 103 raciones de quiche, ¿verdad?

Ha salido todo. Estaban muy bien

y me han gustado. Sí, genial. Me alegro.

Ahora todo el mundo a trabajar con el solomillo.

Me preocupa la salsa. Y os digo una cosa más,

si tenéis alguna duda de cómo va el emplatado

o cómo funciona esta cocina preguntadle a la capitana,

a Antonia, que es la que manda aquí.

Venga, equipo rojo, a trabajar.

Equipo azul, ¿esta es toda la salsa de guisantes?

Sí. ¿Para cien?

Te voy a dar una recomendación rapidísima.

Aquí tienes un fumet bestial. Vale.

Dale, métele, métele. Filtraría, cogería un litro.

Sí. Me haría un roux

o la ligaría con mantequilla, algo que le dé melosidad.

Vale. ¿Lo tenéis claro? -Sí, lo tenemos claro.

¿Lo que no tenéis sabes qué es? Tiempo.

No, sí lo tenemos.

Tenemos 10 minutos para sacar esa merluza.

¡Que no decaiga!

Yo no me voy a rendir.

Y si me quedo sin guisantes improvisaré una cosa.

Porque no se puede dejar de servir a los comensales.

Es que es así, en la vida hay que ser resolutivo.

Está lloviendo horroroso. Quitad esto, quitad esto.

Me lo llevo para allá.

¿Cómo podemos resolver esta salsa?

Esta mierda ya no sirve.

A ver, ¿corre el caballito o no?

¡Oye, un segundo, un segundo! Todos acá.

Tenemos una pequeña condición con la salsa,

porque es un poco sopa. -Vale.

¿Cómo podemos hacer para hacerla más densa?

Ponemos en una sartén y que se reduzca.

Y en otra sartén, dividirla. -Venga, vamos a ello.

Qué estrés que tengo. Mira, estoy tan agobiada.

La salsa, que nadie ha controlado el caldo.

Y yo desesperada, desesperada.

¡Ponla, ponla! ¡Y pon esta también!

"¡Vai, vai, vai!"

Vale, ahí. -¡Stop, stop!

¿Cómo va el roux? -Está bien.

Está ligadito, ¿no? -Todavía no, sigue.

Muy poco a poco, ¿vale? -Sí.

Para que no salgan grumos.

A ver, ahora caña al fuego y de a poquito.

Mover rápido. Venga, coge densidad.

Cogemos la salsa de guisante. Sí.

Un hervorcito. Mira qué bien se pone eso, Ona.

¡Está muy bien, lo hemos salvado!

Colamos. A otra cazuela y lo tenemos.

Vale, gracias.

No veo los platos para emplatar, equipo azul.

Centralizar, el postre centralizarlo.

Y después el mundo pescado. -Sí, sí.

Venga. -Escucharme, una cadena.

Miramos al capitán. -Se nos enfría la "merlu".

Venga, ese poquito, medio cazo.

La merlucita. -A ver, las patatas fritas.

Y faltan los guisantes secos, que están allí.

Los traigo, los traigo.

¿Cómo eran estos? ¿Cómo se colocaban?

No, uno, uno. -No, eran dos.

Ya, pero no da para dos.

Capitán, es importante que no se te vea dudar.

Vale. Imponte, organiza, sácalo.

No eches tanto, Iván. -Okey.

No hay para todos. -Oído, vamos.

Esto va a ser la Guerra de Vietnam.

¿Tú qué estás haciendo? -Estoy limpiando todo.

No limpies nada. Los guisantitos, por aquí.

Es que lo que estoy intentando es que no...

Claro, tú tendrías que estar allí.

Es que se están mojando los platos.

Señores, se nos enfría el pescado.

Lo hemos calentado dos veces.

Tenemos que meter caña. ¡Vamos!

¿Tengo camareros para sacar platos?

(CANTAN) #Ay, corre, corre, caballito.#

Esto ya está. -Venga, id sacando para allá.

Vamos, todo cadena.

Vamos. Oye, el pescado no está mal,

pero está frío ya, ¿eh?

Y es porque no vamos: "tac, tac, tac, tac."

Llevaros esos. Haced una cadena de acá para allá.

Camareros, a posición, por favor.

Está lloviendo aquí adentro.

No puede ser, ni redecilla ni nada.

Mira, así. Cada plato una cosa así, ¿eh?

Sí, muy poquito. -Claro, eso es bueno.

Perfecto. Gracias, Antonia.

Los calabacines tenemos que darle un último bote.

Ponlo aquí, ponlo aquí.

¡No, no! -Sí.

No, espera, eso por último.

Mira, si no estuviera yo aquí que se reduce todo aquí...

¡Eh, cuidado, mi amor!

De repente Antonia se me subió un poquito a la chepa.

Pero yo también intenté contener que por lo menos

el tamaño de la chepa no fuera muy grande,

para que ella no tuviera tanto donde subirse.

Capitán, vamos con retraso infinito

y el pescado está helado.

No veo cuáles son los que están montados.

Estamos a medio hacer.

Chicos, ¿seguimos el orden de la cadena?

A ver, por favor, pero...

¡Vamos! -¡Pero un momento!

¿Quién se lleva platos? -¿Quién se lleva los platos?

Capitán tenemos un gran problema

de desorganización. Si es muy fácil.

Esta pobre mujer está aquí. Hacedle caso a Mario,

que sabe de qué va esto.

¿Qué quieres? -A ver, me pongo...

Adiós. Bueno, suficiente.

No, pero no podemos traer aquí esto así.

No sale así el plato desde ahí.

Tenemos que hacerlo de aquí hacia allá, por favor.

Mira que la hemos calentado veces y está bien de punto.

Pero se ha vuelto a enfriar.

¡Cuidado, que quemo, que quemo! -Por favor, espacio.

Que quemo y que me quemo.

Ahora hay que... -Déjalo reposar.

Esto es la muerte a pellizcos.

Si esto es muy fácil, es como en las fábricas.

Ahora empezamos a hacer un poquito de cadena, venga.

¿Podemos sacar platos? Vamos sacando platos.

Vete por allí que están los platos.

Muy buenas tardes, señoritas. -Hola.

Dos, cuatro. -Aquí se mantiene caliente.

Chicos, aquí hay más.

Vamos ahora con el primer plato.

Lo ha elaborado el equipo azul.

Y es una merluza de anzuelo

con crema de guisantes, shimeji y raíz de loto.

-Algún guisante está durito.

Buenas, Natalia, Carlos. Hola, qué tal.

Contadme cómo está esa merluza del equipo azul.

Pues está rica. Yo la única pega que le pondría

es que está un poquito fría, pero nada más.

Ay, Carlos, es que ahí ha habido un problema.

Porque me cuentan desde cocinas

que están tardando mucho en emplatar.

Entonces, claro.

Nunca el estreno es la mejor función,

nunca el estreno va a ser el mejor plato.

Pero para ser el primero está bien.

Los guisantes son muy interesantes porque crujen.

Ay, que se han quedado crudos.

(Risas)

Equipo azul, me tenéis agotado. ¿Hemos servido 103 raciones?

Sí, chef. -¿103 llevamos ya?

Yo creo que sí, ¿no?

Nadie contesta. Sí, chef. He dicho: "Sí, chef."

¿Pero "sí, chef" qué? Hemos servido 103 raciones.

¿Y qué hacéis emplatando?

No, pero por seguridad.

Para repetir, si quieren repetir.

Por si los niños tienen hambre, que vienen de bailar.

(Risa)

Mi amor, Santi, ¿está bien más o menos?

No. -¿No?

Esto es muy liquidito. -Mucha grasa.

Te lo he dicho, habéis puesto mucha grasa.

Tenemos que esperar a que se enfríe

y quitar la grasa.

Porca miseria.

No, hombre, cuando dejes la grasa se ha hecho la salsa.

No. Si tengo aquí a la capitana.

No, no es ella la capitana. -Sí, soy yo.

Es la única que da voces. Es la que ha montado más pollo.

Pero has hecho el puré divino.

Has hecho el puré divino. Eso hay que decirlo.

Y vamos a hablar de lo serio. Esto no lo he hecho yo.

Esto es una guarrería. ¿Sólo haces lo bueno?

Yo he cortado, no es mi culpa.

Mira, dos dedos de grasa.

¿Tú te comerías esto en un restaurante, Boris?

Sí, porque lo he hecho yo. Vamos a servirlo.

Porque lo he hecho yo.

Señores, en cinco minutos sale el solomillo.

Okey, perfecto. Vamos emplatando.

Voy a quitar la grasa.

¿Metemos los solomillos al horno, Santiago?

Oye, Pepe. ¿Qué pasa aquí?

Que hay pescado ahí.

¡Oye, equipo azul! Paula, aquí tenéis pescado.

¿Qué? -¿Qué pasa con este pescado?

Amigos, que tenemos pescado en el horno de al lado.

¡Eh, eh! -¿Todavía hay?

¿Dentro? -Sí.

Anda, venga, venga.

Ya está pasado. Oye, venga.

No, que lo he puesto muy bajo el horno.

Necesitamos el horno, no es por joder.

Que saquen el pescado ya. Oye, ¿qué pasa aquí?

¡Jordi! ¿Pero no había salido toda la merluza ya?

Es que no estáis coordinados. Jordi, sois unos empanados.

Si lleva 25 minutos la merluza en el horno.

No te estás enterando de la fiesta.

Pepe, no te calientes.

Preocúpate de ese prototipo de salsa.

Capitán. Tócalo, está buenísimo.

Me están saliendo bandejas de pescado

de debajo de las piedras.

¿Qué está pasando aquí? Hemos terminado.

Yo creía que habíamos sacado 90 o 100.

Ya no sé, he perdido la cuenta. Hacía tiempo que no veía

un descontrol como este, capitán.

Lo siento, chef. Te lo puedo garantizar.

Óscar le ha dicho que él no sabe liderar,

que es más mandado.

Y bueno, lo ha demostrado, que no manda mucho.

Y no sé, yo creo que estaba un poco bloqueado también.

Eva, venía a buscarte. No, venía yo a buscarte a ti.

Me sobra pescado a lo loco. No, a mí me falta pescado.

Ellos dicen que han acabado.

Me faltan 25 raciones. ¿25 raciones?

Organiza ese equipo, que no se enteran de nada.

¿Y qué hago? No, te las saco en un pispás.

Los pongo firmes. Jordi, ¿las tendré?

Sí, hay pescado a lo loco. Es que no entiendo.

Pues a emplatar, a emplatar.

Eh, que están con el postre ya. Yo me voy con los comensales.

Quiero las 25 merluzas.

Oye, equipo azul, 25 merluzas para ayer.

A correr, por favor. Ya. Aquí queda una.

Tengo a los chavales sin comer.

Dos, cuatro, seis. ¿Guisantes y chips?

Ya no hay ni chips ni guisantes.

Esto es un drama.

Vamos emplatando, no paramos. Pam, pam, pam, pam.

Vámonos. Aquí en estas.

Cargamos. Vámonos. Huy qué trajín y qué estrés.

Hay cosas que, bueno, que se nos escapan

a la hora de hacer comida para tantos.

¿Y mi estreno como capitán? Una putada.

Vamos, chicos, venga. Vamos emplatando, señores.

Bien, ¿cómo emplatamos?

Espátula y escurrimos aquí. Manita aquí para no manchar.

Venga, rapidez. ¿Lo haces tú o lo hago yo?

Rápido, que mando a los camareros ya.

Señora, vamos a darle.

Dame vinagre de jerez.

Quiero hacer una prueba.

Pero espera, que yo ahora te voy a solucionar todo.

¿Cómo va esa salsita?

Va mucho mejor que el pescado de los del azul.

Quiero ver cómo puedo solucionar

esta mierda que habéis hecho.

Lo estás solucionando divinamente, mi amor.

María, vuela con esas quenelle. Sí.

Que vayan todas iguales. Pon la manita debajo, Santiago.

Así no manchas el plato y no tenemos que limpiar.

Quiero ver si está bien o tenemos que tirarla.

¿Me entiendes o no? -Está perfecta.

He puesto demasiado. -Pues ponle más de esa.

Ponle un poco de la otra.

Y así la vas mejorando.

Carmen, si coges una cucharita lo hacemos más rápido.

Y no me apoyes la sartén encima de los platos.

Pero es que no puedo con ella, pesa mucho.

Antonia, ven aquí. Vamos salseando.

Aquí está el que he hecho yo.

Espera, no te pongas nerviosa. Yo no estoy nerviosa.

¿Lo has probado esto? Sí.

¿Os gusta la salsa así potente con sabor a vinagre?

Un poco, tenemos que quitarle el sabor.

¿Os gusta así? No sale la salsa.

Fuera, no quiero esa salsa. Abortamos la salsa.

Fuera salsa. Camareros, por favor.

Uno, dos, tres, cuatro.

Perfecto, vamos poniendo más solomillos, por favor.

Camareros, por favor. Dame, que pongo el calabacín.

Vamos, vamos. Huy, no me estreses.

Sí te estreso porque tengo 103 personas ahí sentadas.

Vámonos, corriendo.

Llega el turno ahora de la carne.

Y espero que disfrutéis

de la elaboración que ha hecho el equipo rojo.

Es un solomillo de ternera

con parmentier de patata trufada.

¡Vamos, chicos!

¡Vamos!

¿Cómo vamos aquí? ¿Tenemos calabacín y zanahoria?

Pero no mucho, ¿eh?

A ver si nos vamos a quedar sin zanahoria.

¿Y tengo yo la culpa ahora? ¿Qué le quieres poner,

un trocito así? ¿Tú te comerías eso nada más?

Es que no tenemos mucho.

Pues hasta donde llegue ha llegado.

Venga, rápido. Patatas aquí, María.

Ahí, todas esas.

Venga. ¿Ya no tenemos más calabacín?

Ya no tenemos más. ¿Hay algo de zanahoria?

Se ha acabado. Pues sale ya sin verduras.

Este también va sin verduras ya.

Ese también, ese también, ese también.

Ya no hay más platos.

Yo creo que con esto es lo que hay.

Hagamos conciencia de lo que hemos hecho.

La mitad sin verduras, salsa no había.

La quiche muy bien, pero el solomillo terrible.

Madre del amor hermoso, qué estrés.

Equipo rojo, a limpiar cocinas ya.

Yo como capitán me he sentido divino, un poquito sexy.

Y creo que intenté aclimatar

el Polo Norte, Antonia, y el Polo Sur, Carmen Lomana;

que han sido dos polos como está pasando ahora

con el cambio climático,

completamente enloquecidos cada uno.

Buenas tardes. ¿Qué tal?

Huy, ¿me pongo en posición de defensa? ¿Cómo es?

Como diría el profesor de boxeo:

"Solomillo, ciento cien."

Ciento cien. -Al ciento cien.

Está muy bueno. ¿Del 1 al 10?

Libremente, ¿eh? ¿Libremente?

Yo un 9. -Yo le plantaba un 9 también.

Ah, bueno, me has asustado. Creía que ibas a poner un 4.

El solomillo es muy bueno.

Me alegro. Tenemos un productazo en "MasterChef".

Es difícil estropearlo.

Muchas gracias. Gracias.

Venga, amiguitos. -Vamos contando.

130. -No, 103.

Vale, pues vamos contando.

Me vais a hacer caso.

Empezamos cortando el bizcocho aquí.

Y se pone bizcocho, "punpun, punpun".

Venga. -Vamos a hacer una cosa.

Espérate, porque tenemos que aprovechar lo máximo.

Pequeñitos. Así, ya está.

¿Y esta parte? -Esa parte la quitamos.

Venga. -Yo empiezo con este.

¿Quieres que te ayude a cortar? -Sí.

Es que lo ha hecho. -Es que no...

Jefe, una cosita. ¿Tú no crees que hemos quedado

que lo vamos a partir antes? -Sí, pero...

Pero no lo podemos partir troceadito.

Ahí, porque para cortarlo.

Por favor, venid todos aquí inmediatamente.

Os estoy viendo y me estoy poniendo enferma.

El postre está fatal.

Habéis empezado mal desde el principio.

Si ha salido mal y no se corta vamos a cortarlo en trozos

un poquito más grandes para abrirlo, ¿vale?

Porque de porción en porción va a ser imposible.

Vale. ¿Oído?

Organiza. ¿Quién corta? ¿Quién abre? ¿Quién unta?

Hombre, ¿te lo voy a hacer yo o qué?

No, perdón, chef. Vamos, tú te pones aquí

una tabla para cortar. ¿Tú quieres cortar?

Yo no quiero cortar, mi niño. -Pero tú cortas.

No quieres, pero lo haces. -Claro que lo hago.

Tabla, cuchillo. Vamos, limpiarme esto.

Aquí a emplatar. A ver, otra persona cortando.

Como está caliente es difícil de abrir.

Venga, venga, seguimos. -Está cruda.

Seguimos, no paramos.

Óscar, un niño que toma esto y se va a bailar

y se cae en el escenario, porque está crudo.

Esto es indigesto. Es que esto no se puede tomar.

Ya. Me voy, cuando vuelva

espero que esto esté más ordenado.

Quedan cinco minutos para que salga el postre.

Ese bizcocho tan grande

intentar abrirlo era muy difícil.

Entonces había que cortarlo en porciones

y luego ir abriéndolo, que no era lo más ortodoxo.

Perfección, perfección. Hay que buscar la perfección.

Se va haciendo así, se va poniendo,

se pone la porción primero en cada plato

y después cada uno va haciendo su cometido.

Pero en orden. -Vamos, equipo azul.

Y la ralladura. -Sí. ¿Cómo era, así?

Coge, que no puedo.

Capitán, los postres tienen que salir ya.

¿Esto qué es, un muestrario de tartas?

Señora, le puedo proponer este tamaño, o este otro.

Haced trozos más pequeños,

pero que los niños no se queden sin postre.

Venga, vamos. Señoritas, por favor.

Camareros, podéis ir sacando los que están terminados.

¡Vamos! Emplatando la tarta

sobre las escamas del pescado. Hum, qué bueno.

Qué aspecto, qué limpieza, qué orden.

¡Otra bandeja con el relleno!

¡No quiero cuatro personas en el pase, con una me basta!

¡Los demás a acabar las tartas!

Seguimos, no todos allí. La gente no quiere trabajar.

Mira, están todas emplatadas.

Por favor, señores, muchas gracias.

Llega el turno ahora del postre.

Corre a cargo del equipo azul.

Y han preparado una carrot cake con crema de queso.

Son como muy grandes, ¿no?

Buenas tardes. Buenas tardes.

¿Este postre ha puesto la nota dulce al menú o no?

Bueno... de sabor está muy bien. Bueno, vamos bien.

Pero nos encontramos... -Los trozos son muy grandes.

-Sí. -Hay una nuez entera ahí.

-Y un poco de cocción pero ¿quién no hace un estreno con fallos?

Eso es lo que pasa.

Para ser la primera vez está muy bien.

Gracias por abrirnos las puertas de «Billy Elliot».

A vosotros por este homenaje.

¿Ya está todo? ¿Ya han salido todos los platos?

Sí. Pues, ordenad las cocinas.

Venga, a ordenar las cocinas.

Vaya desastre de postre, no digo más.

Perdón. Me muero de la rabia.

(PAULA) Ay...

(ÓSCAR) La que nos va a caer.

Sabía que «MasterChef» era muy duro

y, la verdad, es que una vez que te metes en harina

te das cuenta de la dureza.

O sea, yo he salido de allí, que... ¡Uf! Me iba a echar a llorar.

Queridos comensales, ha llegado el momento de despedirnos.

Sé que durante el servicio ha habido pequeños fallos

pero estoy segura de lo vais a perdonar.

(TODOS) ¡Sí!

A mí solo me queda daros las gracias, así que;

larga vida a «Billy Elliot», larga vida a los musicales

y hasta siempre.

Aspirantes, sé lo duras que son las pruebas por equipos,

y más cuando es la primera.

Pero, sintiéndolo mucho, hoy no puedo aplaudir el servicio.

(BORIS) «My God».

(DAFNE) Es normal, es la primera... Lo hemos dado todo

y si ha salido mal, pues... (BORIS) Silencio, por favor.

Equipo Azul, reconozco que estoy muy descolocado:

habéis empezado genial, el capitán ha distribuido bien las tareas

y todos os habéis puesto a trabajar de forma limpia y ordenada;

pero ha surgido el primer problema y habéis entrado en barrena.

En el emplatado se ha formado tal caos que, incluso,

en ese momento, el cielo se ha derrumbado ante el desastre.

(MARIO) Por eso llovía. (DAFNE) Claro.

Eso no ha sido lo peor, el pescado ha sido caótico.

Equipo Azul, estoy muy decepcionada

con la chapuza de postre que hemos servido.

Nosotros dos solitas rallando y haciendo todo...

La verdad es que ha sido muy complicado, pero estaba rico.

El bizcocho era un mazacote, la mitad estaba sin cocer

y lo grave es que parecía que no os preocupaba.

Bueno, rectifico, a ninguno menos a Mario.

Has sido el único que ha visto el desastre

y has intentado reconducirlo; dicho esto, me queda una cosa más:

Gracias, Mario.

Ay, por Dios. Por haberle dado alma al equipo.

Desde el minuto uno que has entrado en cocinas

no has parado de motivar a tus compañeros,

has intentado contagiarles de algo que para nosotros es fundamental:

cocinar con pasión.

Todo en la vida hay que hacerlo con pasión,

si lo haces así, te acaba saliendo bien.

Lo único malo es que tu esfuerzo ha caído en saco roto.

Óscar, ¿de verdad crees que has ejercido de capitán?

He distribuido las tareas y cuando han surgido los problemas,

quizá, no he sabido gestionarlos ni poner ese orden del que habláis.

Eres un currante, por eso lo hiciste bien en la otra prueba,

pero como capitán, a día de hoy, te queda mucho por aprender.

No me quedo con lo malo, solo con lo bueno: soy un currante.

Creo que esa es mi esencia; un tío que lucha, lucha,

trabaja y se esfuerza; eso es, al final, mi vida.

(BORIS) Me voy a desmayar, es durísimo esto.

Equipo Rojo.

Sí. (CARMEN) Calla.

La que habéis liado con el solomillo.

Puf... huele hasta aquí a vinagre.

¿Quién era el responsable de la salsa?

(BORIS) Creo que no estuvo claro desde el principio

y no nos dimos cuenta de su importancia hasta el final.

Dicho esto, quiero decir que estábamos cocinando

para una gente muy sacrificada, como la gente de teatro,

y para unos bailarines que no necesitan salsa, sino proteína.

Al final, estuvo bien que le diéramos la carne sin salsa.

Cómo le da la vuelta. Sí, señor, ahora me entero.

Con el acompañamiento del plato tampoco habéis estado muy finos;

habéis preparado verduras para treinta comensales.

(BORIS) Sí. -Y la patata.

Que sí, por lo menos, el solomillo estaba muy rico,

se lo tenemos que agradecer a Santiago y Jaime.

Ellos lo han hecho bien pero yo decidí que lo hicieran.

El mérito es tuyo, vale. Hombre, yo creo que ahí...

(CARMEN) Ha repartido el trabajo. Perdonad, pero como capitán

decidí muy bien quién hacía cada cosa.

¿Vosotros tenéis algo que decir?

En nuestro descargo, debo decir que...

Al contrario del equipo Azul, que ha defraudado a dos jueces;

nosotros, solo a uno.

(RÍEN) (ANTONIA) ¡Bravo!

Tuvisteis la suerte de que solo entré yo.

Este reto no ha llegado a ser terrible ni horroroso,

o sea, lo he podido llevar con dignidad

pero me ha dado una idea de lo que será el programa.

Terrorífico.

Boris, me gustaría que me dijeses la diferencia

entre el delantal de Óscar y el tuyo.

El delantal de Óscar puede demostrar más nervios

y el mío, más autocontrol. (RÍEN)

(MARIO) O más hacer y menos hacer.

Más allá de repartir tareas al inicio de la prueba,

no te hemos visto liderar en ningún momento.

Menos mal que tenías en tu equipo a mi amiga Antonia,

que a partir de ahora, va a ser Antonia, la brava.

No, no soy brava. Mucho.

Has tirado de carácter, le has echado valentía

y te has mojado tomando decisiones;

has asumido el papel de capitana sin ningún problema.

¿Disfrutas mandando?

Sí. No, no. Ah...

Hay una diferencia entre mandar y ser una mosca cojonera.

-¿Qué ha dicho? No he entendido. -Es mejor que no lo entiendas.

-No lo entiendas. -Quiero escucharlo.

Mira, me encantaría ser una mosca muerta.

-No, eso no eres. -Me encantaría. Me lo asumo.

-Eso no es. -Asúmete como mosca cojonera.

(ANTONIA) Eso de «mosca cojonera» no me ha gustado,

como decir que me he metido en todo.

Una cosa es compartir y ayudar; otra cosa, tener protagonismo.

Carmen, quiero aprovechar para darte la enhorabuena.

¿Ah, sí? No me lo puedo creer, qué emoción.

Es increíble, cómo has sido capaz de cocinar con tanta elegancia

y con tanta lentitud. De eso, nada.

Carmen, ¿tú crees que se puede cortar la quiche así?

Pero bueno, a tres metros.

Si he picado como ocho cebollas... ¿O cuántas? Cinco.

Huy, qué barbaridad. ¿Ocho para cien personas?

Pero eran estupendas porque no hacían llorar.

(RÍEN) Huy, qué maravilla.

Pero vamos a ver, yo lo hago como puedo y como sé.

Creo que todas las quiches han salido a tiempo

y estaban muy buenas. (BORIS) Y una cosa muy importante:

así como comenzó peinada, sigue peinada; es muy importante.

-Es que tenéis una guasita conmigo.

Carmen, está muy bien que seas coqueta y delicada,

pero si quieres tener futuro en «MasterChef»,

ya puedes empezar a arrimarte y a despeinarte.

Yo no me he despeinado por mi incapacidad, no podía.

-Pepe, te quería agradecer, no es peloteo,

nunca había emplatado 103 platos, y no sabíamos muy bien

cómo distribuirnos y agradecí que entrases y nos dijeses:

«Colocadlos de esta forma», porque fue como pudimos sacarlos.

María, tú me das las gracias a mí y yo a ti.

Ahora, viene lo malo. Quiero felicitarte por llevar

el peso de la quiche y ha quedado perfecta.

(BORIS) Bravo. Bien de sabor, de textura,

de presentación, de tiempo; de todo.

Gracias, chef. Creo que mis decisiones estaban bien

porque Xuso fue una persona que escuchó todo el rato

y repitió lo que decía; Carmen, también lo repitió,

pero las energías de uno y de otras son diferentes.

Por todo esto, aspirantes, el equipo ganador

de la primera prueba de exteriores es...

¡El equipo Rojo!

(ÓSCAR) Enhorabuena. (ANTONIA) Bravo, Boris.

(BORIS) Qué bien. (MARIO) Felicidades, amiguitos.

(CARMEN) Nuestro equipo ha estado bastante equilibrado,

ha habido un poco de todo, es lo bueno de un equipo.

Personas muy diferentes pero todas, estupendas.

Equipo Rojo, enhorabuena.

En vuestro equipo hay una persona que ha destacado del resto.

El mejor aspirante de la prueba de hoy es...

¡Antonia Dell'Atte! (BORIS) Bravo, Antonia.

Bravo. Tienes tu carácter.

(ANTONIA) No quiero llorar. (MARÍA) ¿Por qué no?

-Claro que sí, es bonito, hay que llorar de emoción.

(ANTONIA) Odio llorar.

(BORIS) «Amore». (ANTONIA) Cómo lo detesto.

Antonia, cariño, expresar las emociones es algo maravilloso,

sobre todo, cuando la recompensa llega tras un trabajo bien hecho.

Así que te lo vuelvo a decir: Enhorabuena.

Gracias.

Antonia, ¿no te lo esperabas con todo lo que has trabajado?

No me lo esperaba, de verdad. Enhorabuena.

No estoy acostumbrada a ganar. -Amor.

(SANTIAGO) Tampoco me lo esperaba. (RÍEN)

-Eres un... -¡Pero estoy muy contento!

-Mira... -Yo, también, soy «mosco» cojonero.

-Yo te quiero, eres un «grande artista".

-Y yo a ti. -Pero no me putees mucho.

-Bueno, un poquito. (RÍEN)

Antonia, has sido la mejor aspirante de esta prueba

y como recompensa vas a tener una misión muy importante

en la próxima prueba de eliminación.

Madre mía las misiones. -¿Ves?

Equipo Azul, os veo a todos en plató con el delantal negro.

Suerte. (EQUIPO) Gracias.

(ÓSCAR) Siento... un poco de bajón.

Pensar que me he podido ir me hace pensar en mis hijas, en...

En la fe que tienen puesta en mí.

Y eso... uf... te carga de responsabilidad.

Pero bueno, al final, estoy ahí, estoy en el bombo,

y lo que tengo que hacer es luchar para no irme.

Nada más.

Vuelven los campamentos MasterChef.

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable;

no te puedes perder nuestros campamentos.

Convivirás con los aspirantes de «MasterChef Junior».

No lo pienses más; el próximo verano, campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven al campamento MasterChef!

(Música «Big Band»)

Los aspirantes regresan a las cocinas de «MasterChef»,

después de haber vivido su primera prueba de exteriores.

Algunos, por su profesión, están acostumbrados a la presión;

otros, a trabajar en equipo; también, los hay a quienes

les cuesta obedecer y acatar órdenes;

y a otros, en cambio, les cuesta mandar.

Lo que está claro es que siete de ellos

se enfrentan a su primera prueba de eliminación.

Aspirantes, buenas noches. (ASPIRANTES) Buenas noches.

Ya lo habéis visto, vuestra primera prueba por equipos

ha resultado mucho más exigente, cuanto menos, de lo que esperabais.

(ASPIRANTES) Sí, totalmente.

Óscar, como capitán no has brillado.

No, al final fue... fue una cadena de errores

y los errores se pagan, ni más ni menos.

Bueno, está bien, un tío valiente.

Paula, todo iba más o menos bien en el equipo Azul

hasta el momento del emplatado, ¿qué pasó?

Pensaba que estaba controlado.

(Risas)

Sí, en efecto. Eres muy optimista. Sí.

Mario, ¿te fastidia que con lo que te has esforzado

te juegues la eliminación?

Forma parte de formar un equipo, es como la democracia.

Igual. Hay que asumirlo y acatarlo.

Vamos, que me queda bien el delantal negro con los lunares.

Estás muy flamenco.

Yeyé.

Antonia, tú estás en el polo opuesto,

¿qué significa haber sido elegida la mejor de la prueba?

No me hace subir a las nubes.

(MARÍA) Ahí va. -Aunque he sido una mosca cojonera,

le he dicho que se ha equivocado y quería decir «una mosca cojonuda».

-«Certo, certo» (RÍE)

Tengo que aprender algo de Santiago, ¿verdad?

¿Me vas dar una clase? -De lo que quieras.

-Una clase de cinismo. -Muy bien. Magistral.

Santiago, ¿sigues pensando que es una mosca cojonera?

No, es un ser encantador, es un ser maravilloso...

(Risas) Mira qué lentejuelas tiene.

(BORIS) Espectaculares.

-Es un grande, yo lo adoro.

-Antonia, yo creo que tienes que bajarle dos a tu intensidad

tan célebre y tan extraordinaria.

«Bajarle dos»

Es un poquitín desquiciante,

que es lo que te hacer ser mosca cojonera.

(RÍE A CARCAJADAS)

Otra cosa es mosquita muerta, que no es para nada;

y otra es mosca cojonera, que es una reina madre.

(ACENTO ITALIANO) -No, yo «sono» mosca cojonuda.

-Cojonuda. -Soy cojonuda.

Santiago, en el primer reto dijiste que te llevabas bien

con todos tus compañeros, menos con uno.

¿Ya son dos o sigue siendo uno?

Sigue siendo una y menos, ya me cae mejor.

(BORIS) «Una». -Una que no es Ona.

Pero ¿tú no sabes lo que unen los fogones? A estos les quiero.

Esta noche he pensado: «Me da pena que se vayan».

(RÍEN A CARCAJADAS)

Pero es imprescindible que se vayan yendo todos.

Esto es una dicotomía...

Soy un ser humano, tengo mis sentimientos

pero es la mecánica del programa, ¿voy contra la mecánica? No.

Soy una persona disciplinada.

Carmen, ¿estás contenta porque no tienes que cocinar,

coger olores, despeinarte o ensuciarte el delantal?

Yo le he cogido la inercia a cocinar y me encantaría.

¿Quieres un delantal negro?

(IVÁN) El negro estiliza. -Puede cortar cebolla.

-Pues no, hoy os dejo que soy muy generosa,

pero ¿qué vamos a hacer sin cocinar?

Ahora mismo yo te digo qué vais a hacer todo el equipo:

tranquilamente vais subiendo las escaleras y veis el programa

desde el mejor sitio: la galería.

-Venga, chicos. -Enhorabuena.

(PAULA) Qué envidia, ¿no podemos subir?

-Los concursos son así, unos suben y otros bajan.

-De aquí os veo, estamos con vosotros, ¿eh?

-Mira que siempre estoy arriba, hoy estoy abajo.

-Aquí se ven los toros desde la barrera.

-Cojonera hoy, no, ¿eh? -Hoy callada.

-¿Vamos a empezar a pegar tiros?

Delantales negros, uno de vosotros abandonará las cocinas

al final de la noche. Suerte a los siete.

(ASPIRANTES) Gracias.

-Qué duro.

Un momento, se me había olvidado, Antonia.

Fuiste la mejor de la prueba por equipos

y ya te anunciamos que tenías una misión.

Ponerme el delantal negro, seguramente.

Tienes la posibilidad de salvar a alguien de la eliminación.

(PAULA) Qué horror. (ANTONIA GRITA)

(MARIO) Yo no podría.

(PAULA) Es horrible, qué marrón. (MARIO) Piensa bien.

(PAULA) Qué marrón. -Por favor.

Piensa rápido, Antonia, dime un nombre.

Rápido es Paz Vega.

(TODOS GRITAN CONTENTOS)

(BORIS) Antonia, amada.

(PAZ) Qué nervios.

Antonia, cuéntanos por qué has elegido a Paz.

He elegido a Paz porque es del sur, como yo.

-De verdad.

Ay, pobre, Antonia.

Mujer trabajadora. (BORIS) Bravo, Antonia.

-Siempre me ha demostrado lealtad, ya está.

-Bonita, eres más bonita que...

(BORIS) ¡Antonia!

-¡Bravo!

Sube a la galería. ¡Bravo, Paz!

-¡Viva la vida, viva la vida!

-Por favor, qué bonita eres.

-Para ti, para ti.

-Qué angustia, es como una montaña rusa.

Antonia de mi vida, algo te deberé o te regalaré.

-Te quiero. -Te quiero, mi vida.

Antonia, todavía no ha terminado tu misión en este último reto

pero te enterarás llegado el momento.

(ANTONIA) Oh... Escuchad lo que dice el macho.

Antes de conocer en qué consiste tu cometido,

vamos a recibir a un invitado que te va a ayudar con la misión.

Ay, por favor. Maestro chocolatero,

reconocido mundialmente y experto en pastelería de autor,

campeón absoluto del World Chocolate Masters

y ganador de la copa de España de pastelería en la categoría

de Chocolate y Bombones. Adelante, David Pallàs.

Siempre que vienes, David, es buena señal.

¿Qué tal? Muy bien.

-Un capo del chocolate, dices: «enfangado, marronazo».

Nunca mejor dicho; choco, marronazo.

David, bienvenido de nuevo es un placer tenerte aquí.

Nuestros aspirantes están recién aterrizados aquí

y vienen de una prueba por equipos complicada;

así que creo que no hay nada mejor para endulzarles que el chocolate.

Está claro. ¿Verdad, aspirantes?

-Sí, totalmente. -Gracias.

Cuéntales qué significa el chocolate para ti.

Para mí es una forma de vida, es una pasión; forma parte

de mi vida desde los 16 años y ahí se quedó.

-A mí, también. -Y a mí.

-Comértelo, está claro.

-El chocolate está presente en nuestra vida, para todos,

pero que es un gran desconocido, ya lo vais a ver.

David, ¿qué nos has traído ahora?

(ANTONIA) «Mamma mia»

-Os traigo veinte variedades distintas de bombones.

(ANTONIA) Qué maravilla. -Hay bombones tradicionales

y otros están elevados a la categoría de joya.

-Qué maravilla.

(IVÁN) Yo no tengo ganas de comer bombones.

Explícales qué sabores son.

Tenéis bombón de romero, bombón de mar de cava,

bombón de frutos rojos, bombón de cacahuetes salados,

bombón de praliné, bombón de café con leche,

bombón de pistacho, bombón de coco, bombón de nueces,

bombón de naranja, bombón de manzana con canela,

bombón de patatas «chips». (ANTONIA) ¡Bombón de callos!

-Si te gusta no hay problema. -Fantástico.

-Bombón de regaliz, bombón de chocolate intenso,

bombón de naranja, bombón de eucalipto,

bombón de brandy, bombón de crema catalana

y bombón de chocolate intenso.

(DAFNE) Te has quedado a gusto.

(SANTIAGO) No está el de jengibre.

-Eso se lo tienes que decir.

-Me lo comería todos, hasta al chef.

No vais a tener que comerlos, tendréis que hacer los veinte.

(DAFNE) ¡¿Los veinte?! (MARIO) ¿Veinte?

Antonia. ¿Sí?

Baja, por favor.

(DAFNE) Antonia, cariño, qué guapa.

(BORIS) Baja, Antonia. -Madre mía.

(MARIO) El de naranja, ¿no?

(DAFNE) Nos puede pedir cualquiera.

(MARIO) Pero ya que elige, que sea el de naranja.

Antonia, cada aspirante tiene que reproducir

tres variedades distintas de cada bombón

y vas a decidir qué tres replica cada uno de ellos.

(IVÁN) Madre mía.

Como mucho, les puedes adjudicar el mismo bombón a tres aspirantes.

Antonia, los fáciles.

(MARÍA) ¿Cuál es el más fácil? ¿Naranja?

-Los más sencillos son los que no llevan color,

son los que vemos de chocolate oscuro, blanco y con leche.

Los más complicados son aquellos que llevan tono de color

o algún tipo de decoración por fuera.

-Desde aquí veo uno plateado que parece un brillante.

¿Cuándo me lo vas a regalar, Pepe?

Yo te daré el beso, no te preocupes.

Antonia, empieza el reparto. Sí.

(MARÍA) Antonia, los nueve más fáciles.

(MARIO) Por favor. (ÓSCAR) Fáciles.

-Ah... Más fáciles y más difíciles.

(DAFNE) Pero los bonitos, no. (IVÁN) Antonia, fáciles.

-Los más básicos y feos.

Empieza. A ver, ¿qué le das a Paula? Tres.

A ver, a ver. -Bombón de «limone naturale», uno;

una taza. La taza de chocolate intenso, vale.

Esta boca que me gusta mucho, ¿qué es esto?

Bombón de cacahuetes salados.

Fenomenal, no tengo ni idea de cómo hacerlo.

-Pobre Paula. -Alguien se tiene que ir.

-Odia a Paula, por los ojos, claro.

-¿En serio me estás haciendo esto?

Ha elegido los bombones más complicados.

Iván. A Iván le gustan los colores.

-Para Iván estos.

Bombón de crujiente de especias. Venga. ¡Toma, toma!

-Luego, le doy este. Bombón de praliné trufado.

Le damos bombón de crema catalana.

-Mira, qué bien. «Molt bé». -«Molt bé».

Mario. A Mario le quiero dar estos.

Bombón de eucalipto, chocolate por fuera...

-Y eucalipto por dentro. -También le daría trufa de café,

la taza, que le traerá mucha suerte.

Y el más fácil de todos, este es fácil.

Bombón de crujiente de especias. Gracias.

Dafne. Voy a tirar de embarazada.

Facilitos. Que está superembarazada, que no.

Igual que todo el mundo. No hagas chantajes emocionales.

-No, no, ahora tiro de esto. -Te doy tres tazas.

-No, no, Antonia, ¡esos no, esos no! De estos.

-Antonia, benevolente. -¡No!

-Le va a dar algo. -Le damos este chocolate.

Chocolate intenso. Gracias.

-Este. Bombón de eucalipto.

Y otro de allí. -Y este.

-¿De qué es ese? El trufado praliné. Muy bien.

-Ya está. (PAULA) Los más fáciles.

-Gracias, no me quiero ir; no van a poder conmigo.

Voy a dar todo lo que tenga y más.

Pero un postre, ya os vale.

-Óscar, mira, al otro macho ibérico le doy

esta teta de silicona. (RÍE)

El bombón de regaliz. Te voy a ayudar.

-Venga. -Le damos, también, uno de estos.

Eucalipto ¿y qué más? A Óscar le gustan los colores.

-Una cosa... te doy mi corazón.

Corazón de frutos rojos, una declaración en toda regla.

Ay, Óscar, Óscar.

Muy difícil. (MARÍA) Que no hacía falta.

No lo entiendo, yo os ayudaría.

Ona. Mira, este no lo he usado mucho.

No, dos veces. ¿Lo puedo usar?

Sí, crujiente de especias.

Ona, te quiero mucho, este. Bombón de mar de cava.

Mar de cava. -Venga, me gusta el agua, venga.

Otro fácil, que...

-El más fácil de todos, una taza.

Chocolate intenso, muy bien.

Mira, este lo pones en la taza y se hace.

Yo estoy agotada, ¿eh?

Más nerviosa que en una final olímpica

porque la cocina es infinita

y tengo tanta información que tengo desinformación.

Antonia, un papel difícil. No, yo sufro, yo sufro por ellos.

De momento, está claro que esta noche la terminas en la galería.

Gracias, suerte. (DAFNE) Gracias.

(MARÍA) Chicos, concentración. (PAZ) Muertecita, vamos.

(BORIS) Ha sido durísimo.

(CARMEN) Te ha tocado un marrón... (PAZ) Qué marrón, chica.

Aspirantes, cada uno de vosotros tiene que elaborar tres unidades

de cada bombón que tenéis; es decir, nueve bombones en total.

La pastelería es matemática pura y es imposible hacerlos sin receta.

Ah, vale. -Bueno.

-Como un mueble. -Así cualquiera.

(MARIO) Estaba ya como las locas. (IVÁN) Sí, pero igualmente...

(DAFNE) Al pie de la letra.

Para elaborar los nueve bombones tenéis cien minutos.

(MARIO) ¿Cuánto es? -Cien.

Y otros tres más para entrar al supermercado

a coger los ingredientes y las cajas para presentarlos.

¿Entendido? (ASPIRANTES) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, ¡ya!

(MARIO) Vamos, amiguitos. -Venga.

-Vamos. -Venga, amigos.

-Dadlo todo.

Vuestra primera vez aquí. (MARIO) Desde luego.

Tenéis que coger una unidad de cada uno de los ingredientes.

(MARIO) Yo no me acuerdo.

Mario: eucalipto, trufa de café y crujiente de especias.

Vale, gracias, amor mío. -¿Y yo, Eva?

Limón, chocolate intenso y cacahuetes salados.

¿Qué harías primero, los rellenos o los bombones?

Óscar: regaliz, eucalipto y frutos rojos.

El relleno para que se enfríe.

(BORIS) Es una lógica que no me llega.

-Adiós, Eva. Adiós, Paula.

El supermercado es muy bonito.

Óscar, ¿lo tienes? (MARIO) Voy a prepararlo todo.

¿Lo tenemos señores? (ASPIRANTES) Sí, Eva.

Suerte. (PAZ) Vamos, compañeros.

(MARIO) Vamos, chicos. (PAZ) Ese Mario.

Ahí estamos, Pacita.

-Mucho orden y calma, chicos.

-Cobertura negra, 300 gramos.

David, cuéntanos qué nos has traído.

Os he traído unos bombones inspirados en vosotros.

¿Ah, sí? ¿Sí?

Estoy deseando probarlos. También, un bombón para Eva.

¿Tengo bombón para mí? Qué maravilla.

Me encanta que vengas, siempre te acuerdas de mí.

Yo estoy... Ay, por Dios.

Cuéntanos, David.

Empecemos por el bombón de Eva, es una tacita,

hemos elegido uno de los tés más elegantes.

Es una tacita de té verde. Me encanta el té verde, ¿eh?

(CARMEN) Qué organizado, Iván, qué maravilla.

(BORIS) Muy sexi.

-En segundo lugar hemos hecho el de Samantha,

hemos hecho ahí algo con color, sabor...

Hemos hecho un bombón de mango, muy fresco, muy refrescante.

Qué rico. Me voy a pintar.

-Doce gramos de eucalipto, yo cómo sé que son doce gramos.

Imagino que quien lo tiene más negro es Jordi.

Ese va a ser el tuyo. Te equivocas, está en orden.

Este es un bombón muy castizo, muy tradicional;

es un bombón de chocolate con churros.

¿«Chocolate con churros»? Hala.

Bueno, qué rico.

Mario está más liado que un pulpo en un garaje.

-Doce y trece, perfecto, venga. Vamos para allá, empezamos.

-El último es el de Jordi, que es muy guay por fuera, bonito,

pero dentro encontramos «yuzu» que le da el punto ácido.

(RÍEN) Nos da ese puntito ácido.

Ácido exótico, qué rico. No sé por qué.

Eh, me encantan los cítricos.

(MARÍA) Bien, Paula, qué arte.

(CARMEN) ¿Qué está haciendo? (PAZ) Está poniendo el color rojo.

Vamos a probar. Cada uno el suyo.

Sí, claro. Podéis probar los otros.

Sí. Un poco de cada uno.

El mío está riquísimo, mira. A ver.

El mío está espectacular.

Hum, qué bueno.

Lo importante es preparar primero el relleno. «Dai», Paula.

(BORIS) Vamos. -Coloreando.

(BORIS) Óscar, Óscar, Óscar, Óscar, Óscar, Óscar.

-Qué rico. -Vamos, Mario.

-¿Cómo vais? -Uno hecho, ¿cuántos llevas?

-Yo no, yo voy fatal. -Uno solo.

-Estoy, como decía Bibiana, desesperada como Marta Sánchez.

-Voy por el segundo.

Hojas de eucalipto.

(ANTONIA) Bravo, Iván, muy bien.

-Gracias, Antonia. -Suerte, lo vas a conseguir.

-Gracias, no estoy muy enfadado contigo.

-Aquí tengo el relleno del eucalipto.

Mario tiene eucalipto, trufa de café y un crujiente de especias.

Relativamente... Relativamente asequible.

Debe templar dos chocolates y los rellenos no son complejos.

-Vamos, que la cobertura se va haciendo.

¿Sabes por qué lo estoy haciendo mal? No tengo la redecilla.

(PAZ) Póntela, que la redecilla te da suerte.

(CARMEN) Es un amuleto, un amuleto que le dio Olvi.

-Estoy bastante atacado porque nunca he hecho un bombón.

¿Y sabes qué? No es fácil leer recetas.

El bombón es como aquella canción que cantaba Paquito Clavel:

#Eres siempre mi bombón; Marisol, Karina y la Montiel#.

-Mira cómo brilla, mira.

(ANTONIA) Estupendo cómo brilla. -Cómo brilla.

-Iván, ¿es el de cacahuete?

-Este es el de especias.

Tiene el de crujiente de especias, praliné y crema catalana.

Son los tres fáciles pero el problema es que tiene

un bombón de cada color y tiene que templar los tres chocolates.

Claro. Blanco, leche y negro.

Es su dificultad. Sí, gestionar el tiempo.

Creo que Antonia ha venido a por mí.

Dice que no, que buen rollo, qué bella y lo que quieras

pero siento que ha venido a por mí, la verdad,

porque casi me ha dado lo más complicado.

Mucho: «Beso, beso», pero es como «me cago en la leche».

-Dale caña, Paula, los más sencillos los tienes tú.

(BORIS) Bravo, Antonia, de verdad.

Paula está enfadada con Antonia porque le ha dado algunos malos.

No sé si estoy midiendo bien.

-No lo tiene fácil, porque tiene que pintar los labios;

tiene el de limón natural, que lo tiene que pintar;

y el relleno es más complicado.

-Paula, ¿cómo vas? -Bueno, haciendo dos a la vez.

He visto muy preocupada pidiéndole a Antonia,

«pónmelo sencillo», a Dafne.

En la prueba de eliminación ya dijo: «Estoy embarazada».

Tiene rellenos sencillos y solo templar dos chocolates.

-Ona, ¿cómo vas? -Bien.

-¿Cuántos tienes? -Uno.

Ona tiene especias, también; mar de cava y chocolate intenso,

que es asequible, pero el azulito...

El azul tiene tela porque son tres colores:

hay un gotelé, como podéis ver; un difuminado

que va del azul al negro y un fondo metálico en el molde.

Es muy de piscina. Sí, este le pega.

Es un bañador. Le va bien.

-3,6 gramos de regaliz.

Le han asignado a Óscar el de eucalipto, frutos rojos

y el de regaliz, ¿cuál es el más difícil?

El de frutos rojos. El corazón.

El corazón de frutos rojos porque tienes que pintarlo, ¿no?

Debe usar el aerógrafo y, aún, no ha pintado nada.

He visto a Paula, que lo ha pintado,

¿es bueno pintar antes y dejarlo pintado para que seque?

Sí, porque debes esperar que seque antes de hacer la camisa.

(ANTONIA) Ahora va a hacer relleno del corazón rojo.

(PAZ) Va a hacer el color. -Claro, el color rojo.

(BORIS) Óscar, guapo.

-No sé cómo funciona esto, a ver si me pueden ayudar.

¿Me podéis ayudar, porfa?

Vamos a ver a Ona, que está con el aerógrafo que no sabe.

Vamos, Ona.

¿Qué tal, estás con el aerógrafo? Hola.

-A ver si se deshace, es un mundo que esto se deshaga.

-Este bombón lleva un gotelé. -Sí.

-Lo sacudes como si fuera... Eso es.

-Iván, ¿qué tal vas? -Creo que bien.

-¿Cuántos llevas? -Estoy con el tercer relleno.

-Ah, yo, también, las coberturas, tampoco.

-¿Iván de qué es ese relleno? -De crema catalana.

-Y, ahora, le damos la parte negra.

-Vamos despacito que las cosas de palacio van despacio

y la repostería es cuestión de muñeca.

-Le damos el toque final; cada molde debe llevar

una gota de pintura metalizada.

-Muchísimas gracias. Venga, Ona.

¿Todavía no has ido a comer o cenar al restaurante MasterChef?

Vas a vivir una experiencia gastronómica degustando los platos

más emblemáticos que se han hecho aquí, en nuestro programa.

Como el cocido de Miguel Ángel Muñoz

o nuestra versión de «León come gamba».

Además, podrás encontrarte con los aspirantes de «MasterChef».

Si quieres más información la puedes encontrar

en www.restaurantemasterchef.com y en nuestras redes sociales.

(PAZ) Ya van a empezar a atemperar.

(ANTONIA) Qué físico tiene Óscar; es un torero, es un bailarín.

-Debería hacerlo sin la camisa.

(ÓSCAR) Ahora llega una de las partes fundamentales,

como esto no salga es tirar todo el trabajo hecho:

extender el chocolate y bajarlo de temperatura

para que al desmoldar salgan bien, hay que tratarlo con mucho cariño.

(DAFNE) Bravo, Dafne, «dai».

-No entiendo cómo esta gente va tan rápido.

-Paula está con los tres a la vez y se puede pasar de temperatura.

Isabel, ¿puedes repartir estos bombones entre tus invitados?

Digo, Carmen; perdona. Claro, ahora mismo bajo.

(TODOS) ¡Bien!

Espero que me perdone.

No sé yo.

La ha confundido con la Preysler, pobre Preysler.

-Qué bonitos. ¿Te gustan?

No los había visto, me encantan.

Disfrutadlos arriba, Isabel. Qué bonitos.

Digo, Carmen, joder. Oye, ¿por qué me llamas Isabel?

No importa, es un nombre muy bonito.

Con estilo, ¿eh, Carmen?, con estilo.

(Risas y aplausos)

Estaba a cincuenta, ¿y ahora? A 65.

Ostras, está muy caliente, esto es horrible.

El momento en que tengo que repetir la cobertura de chocolate negro

porque se sube casi a 70 grados y no puede pasar de 50...

Lloro para adentro porque no tengo tiempo, pero estoy taquicárdica.

(PAZ) Qué bueno esto. -Un «ole» al cocinero.

¡Al pastelero!

-Óscar, has sido paleta, ¿eh? -He currado en construcción.

-¿Qué tal, Óscar? -Intentando bajarlo a 28.

¿Has perdonado a Antonia el bombón que te ha dado?

No, todavía no.

¿Eres rencoroso? No, pero se la voy a devolver,

con su mismo cariño, pero se la voy a devolver.

Si no te vas hoy, la semana que viene...

Antonia tiene regalito.

-Te veo suelto con la rasqueta.

-Da gusto como lo juntas y él solo abre, es espectacular.

-Tiene ese poder hipnótico.

Cuando te vean tus niñas hacer bombones, ¿qué te dirán?

Ya te imaginas, me tendrá haciendo bombones.

Mucha suerte. A disfrutar.

-Por mis niñas.

-¡Ese Iván, cómo mola, te vamos a hacer la ola!

(BORIS) Qué divina, Carmen.

Los cánticos de Carmen son superpijos, ¿no?

-Lo tengo.

(CANTAN) #Arriba, arriba, arriba. Arriba, Mario, ese bombón,

#que la Dafne lo prepara y el Iván se lo comió#.

-Que ya voy a hacer el primer atemperado.

-Venga, eso es.

-Aquí están por el tercero, Mario, no te preocupes.

-Chicos, empiezo ahora.

(TODOS) Esa Paula, cómo mola, se merece una ola.

(TODOS GRITAN)

¿Qué tal, Paula? -Hola, ¿qué tal?

Estoy con la masa de chocolate negro.

-Hay poca cantidad, veo muy poquita.

Hay muy poca cantidad, tienes chocolate, no escatimes.

Es que he tenido que tirar porque me pasé de temperatura

y no se podía atemperar. Voy a ver si coge la temperatura

de 30 o 31 grados para hacerlo, si no, lo meto al baño María.

-Vale, esto lo pondría en la nevera.

-¿En la nevera? -Sí, los veo muy líquidos.

-En la nevera y bocabajo. -Perfecto, muchas gracias.

Suerte, Paula. Gracias, chef.

-Ponlos bocabajo. -Gracias.

-Seguiré atemperando mi chocolate.

-Bien, Dafne.

-Dale unos golpecitos con la espátula para que caiga.

(MARÍA) En el lateral. (SANTIAGO) Ahí, ahí.

(MARÍA) Muy bien, muy bien.

-¿Qué tal, cómo vamos? -Durillo.

¿Crees que se ha podido mojar?

Sí, porque está más denso. Tendrás que vibrarlo más

para que te vacíe más la cápsula del bombón.

-Golpearlo. -Para que no quede gruesa.

¿Quieres un consejo? Sí.

Tenlo claro y muévete rápido.

Ya, ya. ¿Vale?

Suerte. -Gracias.

Lo que peor llevo es que siempre estoy en ingravidez en el agua,

todas tenemos problemas en las articulaciones

porque nuestro cuerpo no está acostumbrado a la gravedad.

Entonces, me muero del dolor. Creo que en toda mi vida

no he estado tanto tiempo de pie; una piscina no me iría mal.

(ANTONIA) Bravo, mi amor.

(MARÍA) Ahí la fuerza asturiana.

Toquecitos ahora, ¿vale?

-Madre, qué difícil es la cocina.

¿Qué tal, Mario? Aquí estamos.

Te veo sudando y sufriendo. Sufriendo bastante.

-Te veo agobiado. -Sí, estoy agobiado.

Pero bueno, las cosas importantes siempre me agobian

pero quiero hacerlo perfecto, estoy con la de café.

Me voy a partir la camisa hoy.

(MARIO Y PEPE CANTAN) #La camisita que tengo,

#yo soy gitano y vengo a tu casamiento

#a partirme la camisa...#. #La camisita que tengo#.

Todo sea por Camarón. -Vamos, venga.

Mario, te traigo un regalo, «El manual del aspirante a Chef».

Me vendría muy bien, caballero.

Lo sé, por eso te lo doy a ti. Con él puede avanzar en la cocina.

Vas a encontrar menús sorprendentes y recetas sanas, económicas

y sofisticadas, como tú.

Muchas gracias. Venga, rápido.

Si no me deja de hablar usted... Ahora voy a hacer la camisa.

Pero rápido. Es mi primera camisa,

mi primera camisa, mi primera camisa.

-Mario, bravo; bravo, Mario.

Eso es, eso es.

Ay... Ahí.

Presiona un poco... -Y a la nevera.

Vamos, Mario, así todos. Así los otros dos.

-Sí, lo tengo que hacer. Vuela.

No llego, ¿y la nevera? Vas a perder los pantalones.

Ay, la nevera. Vas a perder los pantalones.

¿Los qué? Los pantalones.

Si me quedo en bragas no pasa nada.

Lleva los pantalones por aquí. Una talla menos que la mía.

-Ay, ay, ay, venga.

Hay una cosa que no entiendo, ¿por qué no se le cae todo?

(SANTIAGO Y ANTONIA) Porque se pega.

(SANTIAG) En el frío se cristaliza y, luego cae perfecto.

Cuanto más fino, mejor. (ANTONIA) Es una fórmula química.

-Tengo muchísima energía, a pesar de que todos me han dicho

que estoy loca por estar embarazada y que cómo iba a poder.

Quiero demostrar que una mujer embarazada puede con todo

porque... voy a llorar.

-Iván, eres una máquina. ¡Bárbaro!

(BORIS) Mira cómo aplica el relleno.

(MARÍA) Es que se hace así, así se hace.

(ANTONIA) Bravo, Óscar, torero. Chachachá.

(SANTIAGO Y ANTONIA) #...su sombrero, chachachá.

#las chicas españolas...#

(TODOS) ¡Torero!

Aspirantes, entramos en los últimos quince minutos.

¿«Quince»? ¿Vale? Quince minutos, daos prisa.

«Quince», no puede ser. Sí, Mario, quince, corre.

(BORIS) ¡Quince minutos, por favor!

(SANTIAGO) Ona va lenta, ¿eh?

Aspirantes, tenéis una muestra de vuestros bombones aquí,

por si alguno lo quiere probar.

Para clavar el sabor, ¿vale?

(Conversaciones confusas)

Gracias. Puedes probar y ver la textura,

ves el brillo y cómo queda. Despacito.

¿Eh...? Cada uno tenéis aquí vuestros bombones,

por si los queréis probar.

(BORIS) No le ha quedado como el de la muestra.

Dios mío... sí, es verdad, se está viniendo abajo.

¡Óscar, estamos aquí contigo!

Bien, aspirantes, según vayáis acabando

con vuestros bombones, los dejáis en la nevera.

Para que enfríen, luego, tendremos tiempo

para desmoldar y presentar.

¡Los he metido en el congelador! ¡¡¡Mierda!!!

(BORIS) ¡¿Qué está pasando?!

-¡No, esto no es lo que quería! Espera, abre, cariño...

Quería la manga. (MARIO) Se me han congelado.

-¡En el congelador... ¿qué pasa?!

-Ay, los he metido en el congelador sin darme cuenta.

(DAFNE Y MARIO GRITAN) (BORIS ASUSTADO) ¿Qué ha pasado?

-¿Estás bien, Mario?

-¿Te he hecho daño? (DAFNE MURMURA ALGO)

Dafne, ¿estás bien? Sí, me ha dado aquí.

Mario, ¿estás bien? Da igual...

Ha sido un momento muy duro y ahí me he bloqueado.

Porque Dafne está embarazada y se podía haber producido

un accidente bastante grave.

Creo que eso me ha amargado...

Esta prueba tan dulce y, a la vez, tan dura.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

(Conversaciones confusas)

Con tranquilidad, con calma, no corráis.

(BORIS) Calma, por favor, calma. Calma...

Van a hacer muy limpia a Mari la Cochina

que tenemos arriba a María.

Porque fíjate cómo están dejando...

Están las mesas que... No les va a dar tiempo a limpiar.

Han utilizado toda la línea de cocina, pero hay que limpiar.

Aspirantes, intentemos limpiar la zona de trabajo.

Que esté ordenado, limpio y pulcro.

Y más cuando trabajamos con alimentos encima de la mesa.

(CARMEN) Óscar, limpia... (BORIS) Óscar, amor...

-Moja un trapo... -Divino.

-Mario... coge tus bombones para ver cómo son.

Deja eso en la nevera y coge los bombones después.

Déjalo en la nevera. (BORIS) Qué divino, Xuso,

cómo da las órdenes de bien.

-Qué lástima, está solico ahí...

-Está solico... me encanta, ¿eres de Murcia?

Me encanta. Toma, caballito,

llévatelo por si acaso. Todo, llévatelos.

Todo entero. Los tres.

¿Qué hago con esto? ¡Que son los míos!

(TODOS) ¡Claro! (MARIO) Ay, maricón, no lo sabía.

Mario, ven, ven... Mario, te estoy viendo el culo.

No me importa, fíjate,

no estoy bien de la cabeza ni del pantalón,

me quedo sin culo, estoy en el chasis.

Vamos. ¡Venga, vamos!

(ANTONIA) ¡Mario, amore, amore mío!

(IVÁN) No sé qué hacer...

-Lo voy a terminar, ¿eh?

(PAULA) Boca arriba, me cago en...

Boca arriba. (CARMEN) Ona vas muy bien.

(PAULA) Tengo que poner esto boca arriba,

es superlógico que vaya así.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto

(PAZ) Qué bonito está el de Óscar, qué bonitos se ven.

-Tus bombones se parecen a ti, son igual de bonitos.

(Conversaciones confusas y gritos)

(ANTONIA) Mario es el último, Mario...

-El último... (TODOS ANIMAN A LOS ASPIRANTES)

(BORIS) ¡Mario, bravo!

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo, manos arriba!

(Gritos desde la grada) (PAZ) ¡Bravo, chicos!

(Gritos desde la grada)

(ONA) Estoy contenta, he podido hacerlo todo.

Quiero sacarlo de la nevera y que funcione,

porque la prueba importante es la de... desmoldar.

(MARÍA) Ya veréis que están bonitos, claro.

-Y los feos nos los comemos María y yo.

-Uno tras otro y sin respirar.

Aspirantes, el tiempo de cocinado ha terminado.

Ahora tenéis tres minutos para desmoldar

y colocar los bombones en las cajas.

Os recuerdo que tenéis que poner tres de cada sabor.

Adelante. (SANTIAGO) Venga, chicos.

(MARIO) Venga...

(Crujir del papel sulfurizado)

(MARIO) Qué vergüenza. -¿Y cómo se hace esto?

-A ver, Iván, suerte. Los que no, me los como yo.

-El mundo del desmoldar... (BROMA) "Des-Mulder y Scully".

Tres es suficiente, los mejores.

-No me salen. Torsionad un poco y dar golpes.

-Ah... Como hielo...

Como el hielo del gin-tonic.

-Dobla, dobla.

-¡Vale, vale! ¡Paula, cuidado!

-Oye, que tiene mucho brillo. ¡Ay, Dios mío!

-Bien...

30 segundos... (PAZ) Vamos, Ona, venga.

(ANTONIA) Mira cómo le ha salido, ya está.

-¡Qué bonito, Paz, me han salido muy bien!

¡¡¡Me han salido!!!

¡Hala, hala...!

Ante no esperarte nada o esperarte lo peor,

encontrarte un resultado que es bastante digno...

Me he sentido muy orgulloso, me ha dado... un subidón.

¡Están brillantitos!

(TODOS RÍEN A CARCAJADAS)

-Es muy emocionante. -Qué monada las tacitas.

Son una cosa increíble. -No me emociona nada.

-Ahí están...

(CARMEN) Mira, Óscar lo tiene ideal también.

Aspirantes, los tres minutos para presentar

vuestros bombones han terminado.

¡Uh...! (BORIS) ¡Qué bello!

¡Bravo! Claro que sí, pobres...

(Aplausos)

Ahora sí, comienza la primera cata eliminatoria.

Óscar, tú serás el primero.

Óscar, ¿qué tres bombones has hecho?

Pues he hecho el de frutos del bosque, el de regaliz...

Y el de... eucalipto.

Nunca he hecho repostería e intentado estar a la altura.

Daba gusto verte moverte por las cocinas,

concentrado y haciéndolo más o menos bien.

Muchas gracias. ¿Por qué puede ser

que haya unos tan bien y otros que no?

Seguramente, has cogido el chocolate de la mesa

y, directamente, al molde.

No hemos unificado temperaturas, cuando recoges el chocolate,

debes mezclarlo bien para evitar lo que ha pasado.

Este bombón está superbrillante; pero hay una zona que estaría

más caliente y se quedó pegado en el molde.

Bueno... Vamos a probar.

Está muy bien para ser la primera vez.

Muy bien...

Óscar, hoy... te voy a decir algo

que se lo voy a repetir a todos.

Es una prueba muy complicada, muy técnica.

Hay defectos, seguro, lo que no criticaré a nadie,

hoy, es la actitud...

Ha sido maravillosa.

(Vítores y aplausos de la grada)

Dicho esto... como ves hay una capa tremendamente gorda,

poco relleno y el bombón que viene con trabajo de aerógrafo

tienes que dejar que la capa roja fragüe para,

luego, meter el chocolate y que también fragüe bien.

Cuando no seca la pintura, se repele el chocolate

y no deja que se abra al molde. Se difumina el color,

porque no fragua. Tiene que estar más seco.

Claro, lo difícil era donde más podíais fallar

y el relleno lo has clavado y lo has hecho muy bien.

Felicidades por ello, Óscar. Muchas gracias.

(ÓSCAR) Estoy exhausto, pero he disfrutado como un enano.

He sufrido como un loco,

me he concentrado...

He corrido... me lo he pasado genial.

Mario, por favor, ¿qué bombones has hecho?

He hecho los bombones de eucalipto, trufa de café con leche.

Y después he hecho el... no estoy bien de la cabeza hoy.

El crujiente de especias.

¿Cómo te has sentido en la prueba? Muy mal.

¿Sí? Me he bloqueado mucho.

Me he dado cuenta de algo importante:

no nos tomamos la molestia de aprender a saber leer recetas.

Por estos detalles es mi caballito ganador.

Soy un potrillo desbocado, no caballo ganador... pero...

Mario, aparentemente, están bien...

Aparentemente. Pero ya empezamos a ver

ciertos detalles que nos recuerdan mucho a ti.

Ese... poso que te falta de tranquilidad.

No creo en la relajación y tendría que empezar a creer.

Debes practicarla un poco más. Serenidad...

Y buen karma y eso aplicarlo a todos los estados de la vida.

Pero... ¡ay, Dios mío! Fíjate cómo brilla.

Eso bien, ¿no? ¿Ves?

Eso es muy feo. La parte de fuera maravillosa,

la parte de dentro... Con esa rapidez que vas,

con ese poco de sosiego que te falta

para terminar, para rematar. Eres una persona supersensible.

Y eso se tiene que reflejar en tu acabado de los platos...

De todos. Es ese minuto de sosiego,

lo harás muy bien.

(BORIS) ¡Ah... no! Pero no cortes más los bombones.

¡Noooo!

¡Ah! Samantha para, por favor, qué horror...

¡No cortes más los bombones!

Por favor, por favor...

-La primera parte del bombón, la camisa exterior y demás,

si os fijáis en el grosor de las paredes, es perfecto.

Tienes un grosor de tres o cuatro milímetros, perfecto.

(Ánimos desde la grada)

Sí que es verdad, que después cuando echaste el relleno,

fuiste con prisas y se ve que lo echaste...

-Rápidamente. Ya estaba caótico.

Ya estaba un poco "atabalado".

Mario, luces y sombras, cosas bien hechas y mal hechas.

Claro, quiero aprender.

El relleno está muy rico, pero la parte de abajo

no está bien cerrada. Depende cómo estés tú,

acabas mejor o acabas peor.

Vamos a ver... potrillo. No vamos bien.

Tú generas una expectativa maravillosa,

este hombre tiene potencial para lo que quiera,

destapo la caja, es una maravilla, voy a flipar...

Abrimos ¿y qué pasa? Está de relleno como tú.

Ya, está un poquito... un poco inanición.

Ya, es falta de confianza en uno mismo y de inseguridad.

¿Qué haremos a partir de ahora?

Hijo mío, no lo sé... No me estás entendiendo.

(CONTUNDENTE) ¿Qué haremos?

A partir de ahora vamos a galopar como si no hubiera un mañana.

Vamos a ser un pura sangre... y nos vamos allí todos.

¡Pura sangre! (BORIS) ¡Torero, campeón!

(CANTA) #Corre, corre, caballito,

#vamos por la carretera.# (TARAREA LA CANCIÓN)

(Tararean la canción)

Con cierta contención...

Esa es la actitud. Vale.

Caballito de carreras y así... ¡chum!

¡Ah! (MARIO) Fíjate qué malas son

las inseguridades, los miedos paralizan.

Y yo he pasado mucho miedo en esta prueba y no he sido yo.

(BORIS) ¡Oh, guau!

(ONA) Estoy más nerviosa que en la final olímpica.

Ona... qué bombones has preparado.

El crujiente de especies,

el mar de cava y el chocolate fondant.

¿Has trabajado a gusto? Vi que tardaba mucho,

en comparación, haciendo el relleno.

Me he puesto nerviosa...

Hay una sutil diferencia entre trabajar tranquilo, está bien

y trabajar lento.

Hemos ido lentos, hemos tirado de nervios,

se nos cayó agua en el chocolate...

Se ha estropeado el chocolate... ha sido tu cocinado,

quizá, de los más duritos de hoy.

Vamos a ver cómo está el sabor. Vamos a ver.

El brillo está muy bien, al dar la vuelta no tanto.

Hay unas burbujitas. ¿Qué es lo de las burbujas?

¿Por qué son provocadas?

Puede venir porque el chocolate

estaba frío, quizá, y nos ha faltado vibrado.

El vibrado para que salgan las burbujas de aire que quedan.

Esto está casi líquido.

Me gusta la parte externa, Ona.

Y me gustan menos los rellenos.

El problema del mar de cava es que estaba caliente al dosificarlo

y, cuando lo has sellado... Se ha mezclado con el chocolate.

No hemos dejado que se enfriara un poco,

de la otra manera lo que sucede es esto:

se mezcla el sellado con el relleno.

Yo soy bastante golosa, me encanta el dulce.

Aquí, pues... el de mar de cava no me ha gustado el sabor.

No se parece casi nada al original.

Y... los otros dos me han dejado más indiferentes.

Prueba de eliminación, lo decimos a menudo.

Se puede trabajar muy bien y por cuatro defectos, cuidado...

No juguemos y mantengamos, siempre...

Lo que hacéis en deporte: una actitud muy alta

y no ponernos barreras ni defectos.

Gracias.

Hay que aprender de todo lo que haces mal y superarte.

Y un cohete en el culo, a sonreír, a cocinar con ilusión...

Y a muerte a por ello.

Iván. He hecho,

primero el de crema catalana, el de especias...

Y, luego, el...

El praliné trufado.

Has sudado, has disfrutado, has corrido, has leído,

has probado y... al final,

ese nervio que has tenido en la cocina

es lo que buscamos en los aspirantes a masterchef.

Bien presentados,

todos en formación... (BORIS) Mira, mira cómo brillan.

Mira cómo brillan. Pártelos.

Huy... madre.

Ahí bien... -Vale, menos mal.

(Tintineo de los cubiertos)

(BORIS) Jordi, ¿qué tal? (ANTONIA) Mira la cara que pone.

-Sí, le está gustando. (CARMEN) A Jordi le gusta.

-Para mí era de las más complicadas,

porque había que templar los tres chocolates y, encima,

ha sido el que primero ha terminado.

En cuanto a actitud, un diez. -Gracias.

Bueno, Iván, por fuera están muy bien...

Por dentro vienen los problemillas y fallos.

Hay algunos que no están casi rellenos,

se han rellenado de cobertura, algún relleno está muy rico.

Y algún relleno está muy poco...

Hay un poco de desequilibrio.

¿Vale...? Yo creo que has trabajado bien.

La actitud, como he dicho, de todos... en especial la tuya

ha sido de "voy a luchar la prueba".

Prefiero mil veces eso a la de Ona.

Pero cuidado, el caos de la batalla

hace que pongamos un bombón que es un ladrillo de chocolate.

Sosiego y calma, pon esa actitud en lo que hagas.

Tranquilízate y a luchar, amigo mío.

Oído. Bueno, delante de cocinas.

(Ánimos y aplausos desde la grada)

(Aplausos desde la grada)

Bueno, Paula, no entiendo cómo no estás

en la galería con un delantal blanco, mujer.

(PAULA RÍE)

Ojalá hubiese estado ahí. Dicho lo cual,

¿cómo te has sentido en la prueba?

Como vaca sin cencerro, como diría Almodóvar.

¿De qué sabor eran tus bombones? De limón intenso.

El segundo es de cacahuetes fritos

y el tercero es bombón de chocolate intenso.

Mirándolos desde aquí,

aparentemente, ya ves algún defecto,

sobre todo en los labios, están como cuando te los pintas

a las cinco de la mañana con seis cubalibres.

(Risas de los presentes) Se te va...

Algo así parecido, en la estética, pero hay que probarlo, mujer.

Ya... pues eso es lo que me preocupa...

A ver si está el relleno y esas cosas...

¿Lo has probado? ¿Te gustaban? Alguno he probado,

pero es que no sé si son los buenos.

Hay que probar antes,

hay que comer de todo para tener referencias

para poder hacer. Empieza, empieza.

Antonia... -Lo veo.

-Solamente se quedó un hilito de relleno.

Ay... Lo estoy pasando mal yo.

Ese está... feo, qué horror.

¿Lo has rellenado? Sí, lo he rellenado.

Trae tus mangas con el relleno, si lo tienes ahí.

Ay, los rellenos...

Puse los más bonitos

y pensaba que estarían rellenos, claro.

Aquí se rellenan todos los bombones,

no solo dos para que probemos.

Cuando trabajas en un restaurante, tiene que estar perfecto.

Samantha lo sabe todo, no la puedes engañar.

Si no lo haces todo bien, pasa esto:

el azar te juega una mala pasada y sacas aquí el bombón vacío.

Pero cómo pudo hacer algo así. -Eso digo yo, no lo sé.

Paula, qué te voy a decir,

aparentemente parecía una cosa y por dentro es otra.

Los rellenos de las mangas están muy ricos,

pero no están dentro, no sé por qué.

No entiendo cómo teniendo los rellenos bien

no rellenamos todos los bombones.

Yo creo que, al final, los sacaste del molde

y cometiste un error muy...

Tonto, seleccionarlos por la estética.

Los que voy a poner en la caja son los que no he rellenado.

No, es que eso... nos puede pasar a todos.

-Claro que nos puede pasar. -Es una decisión... garrafal.

-El problema que ha habido es que los rellenos

estaban un pelín caliente.

Este relleno estaba más caliente y cuando has sellado

el bombón, seguramente, has visto que te llevaba relleno.

Por temperatura. Por temperatura.

El relleno estaba demasiado caliente.

Pero te ha pasado en los tres.

Me fastidió mucho hacer la prueba

que no estuviese relleno el bombón, porque...

Lo dejé todo y...

(SOLLOZA) Y pensaba que iba a estar bien el bombón... y no.

¿Cómo crees que te ha salido?

-No sé cómo me ha salido, lo que sí sé

es que estoy contenta conmigo. Frente a las dificultades,

a los problemas y accidentes, pues...

He luchado hasta el final. Te has dado un golpe

con Mario, ¿estás bien? ¿Te has hecho daño?

Sí, sí, lo que pasa es que quería terminar,

podía haberme parado un minuto; pero... como...

Quería conseguirlo, pues he tirado para delante.

(BORIS) Un aplauso... Tenemos que felicitarte por ello.

(Aplausos generales)

¿Qué bombones has preparado? He preparado

el bombón intenso de chocolate,

el bombón trufado de praliné y el bombón de eucalipto.

O sea, este es el mismo que ha hecho Paula.

-Por Dios que estén rellenos.

(ANTONIA) Mamma mía, Jordi.

(BORIS) Ahí va... ya, que no corten más.

Olé, este sí, este está perfecto.

En "MasterChef" se hace el trabajo por igual,

no se puede rellenar uno sí y otro no,

porque mirad qué pasa.

Creo que en el exterior son los más bonitos,

porque brillaban...

Y los rellenos hay de todo un poco,

pero hay un trabajo bastante bien hecho.

Muchas gracias, chef. -Cuando nosotros hacemos

repostería individual,

cada pieza es única y, hoy, no la hemos tratado como tal.

Hemos ido a buscar el aprobado rellenando

unos cuantos y hemos descuidado el resto.

Cuando hagamos piezas de pastelería y repostería

hay que cuidarlas todas con mimo,

porque nunca sabemos qué se va a encontrar el comensal.

A veces los detalles más insignificantes

se pueden cargar un trabajo colosal.

Y el tuyo ha sido un trabajo colosal.

Muchas gracias.

Para mí es un orgullo ver cómo una mujer como tú

se ha dejado la piel en el plató, demostrando que estar embarazada

no quiere decir "estar enferma".

(Aplausos) Así que felicidades.

Las mujeres podemos con todo, vamos...

Di que sí, así me gusta. Gracias.

Soy una mujer trabajadora, luchadora que, también,

voy a ser madre y voy a por todas.

(EMOCIONADA) Me lo he ganado...

Con todo mi esfuerzo...

Merece la pena el esfuerzo.

Cuando te dicen...

Me veo bastante fuera, la verdad.

No me esperaba verme en este escenario.

No sé si me voy a ir o no, pero me siento fatal.

-Yo creo que está entre Ona y Paula,

por lo que han dicho.

(SANTIAGO) Si echan a Ona, me sentará fatal.

Es muy simpática. -Sí... y una curranta.

Aspirantes, la cata ha terminado,

ahora es nuestro jurado quien tiene deliberar

para decidir quién de vosotros abandona las cocinas.

Pero eso, David, te lo ahorramos.

Os lo agradezco. Vuelve cuando quieras,

porque es un placer; además, eres de los pocos

que me da a probar.

Muy bien. Pero vuelve con algo más facilito.

Con algo fácil, ha sido un prueba muy técnica,

muy dura siendo el primer programa.

Quisiera felicitaros porque habéis hecho

un excelente trabajo. (CARMEN) Qué bonito.

(Aplausos generales)

-Hasta luego, chicos, suerte. Chao.

-Chao, gracias. -Gracias, guapetón.

-Si él lo ha dicho que era muy difícil.

Ahora sí, jueces, a deliberar.

-¿Hemos sacado los votos? -Yo no los he sacado.

-Sí los has sacado. -Que sí.

-Te pasó lo mismo que a mí.

-Pero tú tenías otros que estaban bien.

(LOS JUECES DELIBERAN)

-A mí me dio un subidón cuando vi que el bombón salía.

Yo no pensaba que el bombón iba a salir.

-Este momento es... francamente terrorífico.

-Terrible.

Lo tenemos.

-Ay, ya están, ya están.

Qué momento, por Dios. (BORIS) Siento que me muero.

-Muérete luego, porque ya bastante...

Aspirantes, sabemos que no era un reto fácil.

Porque los bombones son las joyas de la pastelería.

En general, estamos bastantes satisfechos con el trabajo hecho

Mención aparte merecen vuestras cocinas.

Menos mal que os hemos avisado y lo habéis solucionado al final,

porque era un auténtico desastre.

Habéis trabajado muy sucios, suerte que lo habéis reconducido

y habéis limpiado, pero estáis avisados.

A partir de ahora, serán penalizaciones.

Dicho esto...

Hay un aspirante que destaca

y nos ha sorprendido con sus bombones.

Y eso que, precisamente, no tenía los más fáciles.

Ese aspirante es...

Iván.

(Aplausos de los aspirantes) Enhorabuena.

(Vítores y aplausos de todos)

Enhorabuena, Iván.

¡Uf! Sí, voy a dormir hoy, por fin.

Tranquilito. Sí, feliz.

Mira lo que queda de programa desde la galería,

porque te lo has merecido.

(Aplausos y vítores de todos)

Una maravilla, sí...

Contento y he visto que valoran que estés entregado, con ganas.

A mí la cocina me hace feliz, me emociona.

Me gusta, pero otra cosa es cocinar aquí.

(LOS ASPIRANTES GRITAN Y RÍEN)

(IVÁN) Una alegría.

Hay dos aspirantes que han trabajado duro,

pero el resultado no les ha acompañado.

Aún así, sus bombones estaban bastante dignos.

Y esos aspirantes son...

Óscar y Mario

(Aplausos y vítores)

(ANTONIA) ¡Mario!

(BORIS) ¡¡¡Mario, Óscar!!!

Enhorabuena a los dos, chicos. ¿Ya nos hemos salvado?

¡Que te has salvado, Mario! Por favor...

¡Corre, corre, caballito!

(TODOS CANTAN) #Corre, corre, caballito.

#Corre por la carretera...#

Que no me había enterado... ¡Qué bien!

(MARIO) Hoy he sido...

Caballo, burro, asno, potro... he sido de todo.

He estado muy desbocado.

(TODOS FELICITAN A MARIO Y A ÓSCAR)

Pero para ser una prueba de una primera... final.

O como se diga eso... Vamos, una primera expulsión.

Yo salgo con más fuerza que nunca...

Agradecido de por vida al mundo bombonero.

-Ay, qué bonito se ve desde la barrera.

-Siéntate aquí.

(BORIS) Un respeto, por favor, con los otros compañeros.

Ona, Paula, Dafne a vosotras tres

os hemos visto más perdidas.

Habéis estado muy inseguras y lo entendemos

porque es vuestra primera prueba de eliminación.

Los bombones de una de vosotras tenía más defectos que los otros.

-En este programa hay que tener unos nervios de acero.

Por tanto, la aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

(MARIO ANGUSTIADO) Por favor...

Paula. (DESCONCIERTO ENTRE LOS ASPIRANTES)

(Aplausos y ánimos a Paula) ¡Bravo, Paula! ¡Pauli!

(Aplausos y ánimos a Paula) (ANTONIA) Paula...

(Aplausos de los aspirantes) (ÓSCAR) Ánimo, Paulita... ánimo.

(Aplausos) (IVÁN) Vamos, Pauli... ¡vamos!

(PAULA) Estoy tristísima.

He hecho todo el trabajo, pero no ha salido

y me encuentro fatal.

(SOLLOZA COMPUNGIDA)

Me encuentro fatal, es verdad.

(MARÍA) Enhorabuena, chicas. (MARIO) Enhorabuena, chavalinas.

(BORIS) Ay, Ona...

(ONA) Me veía fuera, cien por cien.

Muy triste por Paula, porque...

Creo que la primera semana no tiene que irse nadie.

(MARIO) Chis... -Ya está.

Ay, Paula, de verdad. Tengo una rabia dentro...

Y una pena...

¿Qué ha pasado? He ejecutado mal el bombón.

El relleno no estuvo ahí.

Y sí, es una rabia terrible, tenía muchas ganas

de seguir aquí, con vosotros. Me había preparado.

Y... me siento fatal.

No me esperaba irme... irme tan pronto.

Le tenía mucho miedo a poder irme tan pronto

y, fíjate, a lo que más miedo tenía... zas.

Así que... uf, me da una pena terrible.

-Madre mía. -Me da mucha pena.

-Yo estoy... conmocionado.

Todavía es pronto para decirlo, lo sé.

Pero a ti qué te dice tu corazón, quién va a ganar.

Eh... no lo tengo muy claro.

Pero... me gustaría que este año ganase una mujer.

(TODOS GRITAN Y APLAUDEN)

-Si tiene que ganar una mujer,

me empiezo a hormonar mañana hasta ese punto.

-¿En serio? ¿Eres tan competitivo?

Paula, te llevas un montón de cosas, espero que entre todas

esas cosas esté nuestro amor.

Pero no solo eso,

sino que hay muchas cosas y muchos regalos para darte.

Bien, dame cosas. Nuestro patrocinador,

el Supermercado de El Corte Inglés

te regala esta fabulosa cesta

con los productos "gurmets" más exquisitos.

Fenomenal. (TODOS) Hala... qué bien.

(BORIS) La cosa mejora, la cosa mejora.

Espero que no le hayas cogido fobia a cocinar,

porque nuestro patrocinador de electrodomésticos

te regala una placa flex inducción

y un extractor de jugos lento.

Qué bien... Además te llevas seis meses

de suscripción a la escuela online de "MasterChef"

para que continúes aprendiendo, te llevas también

el juego de cuchillos

como el utilizado en el programa

y, por supuesto, nuestro juego oficial que estoy segura

de que te lo sabes todo.

Perfecto, muchas gracias, Eva. Esto es para ti.

A cambio de todo eso, necesito una cosa que llevas puesta

El delantal ahora es mío. ¿Sí, es tuyo? ¿Lo vas a lavar?

Sí. Venga, vale.

No, no lo voy a lavar, lo dejaré así.

Para que se vea que Paula Prendes trabajó en "MasterChef".

(Aplausos) Perfecto.

(Aplausos y vítores para Paula)

Me hubiese encantado estar mucho más tiempo aquí y...

Demostrar, pues, cómo soy, cómo cocino, pero...

Me he sentido muy bien aquí, muy arropada y...

Me llevo de haber estado en las cocinas de "MasterChef"

ese compañerismo y...

Los chefs también que... son un encanto en realidad.

Parecen muy malos, pero, en realidad, sufren mucho.

Pues ya lo veis,

Paula se va de "MasterChef" con pena.

Todavía nos quedan trece aspirantes con muchas ganas de demostrarnos

hasta dónde son capaces de llegar en la cocina.

Nos vemos en próximo programa, mientras ya saben...

¡Qué ganas de volver a decirlo!

¡¡¡Pónganle sabor a la vida!!!

(TODOS APLAUDEN Y ANIMAN A EVA)

Bienvenidos al Hospital Puerta del Hierro de Madrid.

-Este fuego está vacío. -¡No, es agua caliente, coño!

¿Qué estás haciendo? -¡Ah!

Hostia... -Cuidado, Paz.

-Es la uña... ¡ah!

Madre mía, vaya cadena...

Perpetua tenía que ser la vuestra. Mal desde el principio.

No se calcula a ojo las cosas, se calcula al peso.

Cuidado, porque esto llegará frío y la culpa es tuya.

Os hemos preparado una sorpresita, la mítica cinta transportadora.

¿Esto es rabo de toro? -¡Trae para acá!

-¡Corre, Boris! -¡Corre!

-¿Esto qué es? -Mierda... no, lo siento.

Me voy. -Creo que esto está incomible.

La finalista de la última edición de "MasterChef"... Ketty.

(Aplausos de los aspirantes) ¡Loles León!

Te ha faltado como saber ordenar ese plato.

Pruébalo. Me da mucho asco.

Tú me dijiste que los probaste y estaban buenos.

No hagáis las cosas malas, esto es "MasterChef",

os estáis equivocando si os pensáis que esto es de cachondeo.

El aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

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MasterChef Celebrity 3 - Programa 1

09 sep 2018

Antonia Dell'Atte, Boris Izaguirre, Paz Vega, Mario Vaquerizo, Carmen Lomana, Santiago Segura, María Castro, Óscar Higares, Dafne Fernández, Iván Massagué, Ona Carbonell, Xuso Jones, Paula Prendes y Jaime Nava están a punto de embarcarse en el viaje de sus vidas: la tercera edición de 'MasterChef Celebrity'. El talent culinario, producido por RTVE en colaboración con Shine Iberia, les llevará a descubrir nuevos sabores, texturas y técnicas, que deberán poner en práctica en los retos más complicados a los que se enfrentarán en sus carreras. Competición, sufrimiento, diversión, y espectáculo es lo que prometen los aspirantes con esta nueva edición.

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